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Document 52012DC0148
COMMUNICATION FROM THE COMMISSION TO THE EUROPEAN PARLIAMENT, THE COUNCIL, THE EUROPEAN ECONOMIC AND SOCIAL COMMITTEE AND THE COMMITTEE OF THE REGIONS on promotion measures and information provision for agricultural products: a reinforced value-added European strategy for promoting the tastes of Europe
COMUNICACIÓN DE LA COMISIÓN AL PARLAMENTO EUROPEO, AL CONSEJO, AL COMITÉ ECONÓMICO Y SOCIAL EUROPEO Y AL COMITÉ DE LAS REGIONES La promoción y la información de los productos agrícolas: una estrategia de elevado valor añadido europeo para promover los sabores de Europa
COMUNICACIÓN DE LA COMISIÓN AL PARLAMENTO EUROPEO, AL CONSEJO, AL COMITÉ ECONÓMICO Y SOCIAL EUROPEO Y AL COMITÉ DE LAS REGIONES La promoción y la información de los productos agrícolas: una estrategia de elevado valor añadido europeo para promover los sabores de Europa
/* COM/2012/0148 final */
COMUNICACIÓN DE LA COMISIÓN AL PARLAMENTO EUROPEO, AL CONSEJO, AL COMITÉ ECONÓMICO Y SOCIAL EUROPEO Y AL COMITÉ DE LAS REGIONES La promoción y la información de los productos agrícolas: una estrategia de elevado valor añadido europeo para promover los sabores de Europa /* COM/2012/0148 final */
ÍNDICE 1........... La promoción, un componente
esencial de la PAC.......................................................... 4 2........... Retos............................................................................................................................. 5 2.1........ Situarse en un contexto cada
vez más competitivo y de apertura de los mercados............. 5 2.2........ Un sector agroalimentario
europeo competitivo y dinámico.............................................. 5 2.3........ Valorizar la imagen de la
agricultura y de los productos agrícolas y los alimentos europeos 5 3........... Objetivos de la futura
política de promoción.................................................................... 6 3.1........ Más valor añadido europeo............................................................................................ 6 3.2........ Una política más atractiva y
segura de su impacto............................................................ 6 3.3........ Una gestión más sencilla.................................................................................................. 6 3.4........ Más sinergias entre los
diferentes instrumentos de promoción........................................... 7 4........... Orientaciones para la reforma......................................................................................... 7 4.1........ Un ámbito de aplicación más
atractivo............................................................................. 7 4.1.1..... Beneficiarios................................................................................................................... 7 4.1.2..... Productos y temas idóneos............................................................................................. 7 4.1.3..... Mención del origen......................................................................................................... 8 4.1.4..... Marcas........................................................................................................................... 8 4.2........ Ámbito de actuación ampliado
con el desarrollo de una asistencia técnica a los operadores 9 4.3........ Modos de intervención
revisados, en particular para los programas multipaíses................ 9 4.4........ La promoción y la crisis................................................................................................ 10 4.5........ Una gestión simplificada y
optimizada............................................................................ 10 4.6........ Mayor coherencia entre las
campañas de información y de promoción llevadas a cabo en virtud del régimen de
promoción y las demás medidas de promoción en el marco de la PAC.......................... 11 4.7........ ¿Qué presupuesto europeo es
necesario para alcanzar nuestros objetivos?..................... 11 5........... Conclusiones................................................................................................................ 12 COMUNICACIÓN DE LA COMISIÓN AL
PARLAMENTO EUROPEO, AL CONSEJO, AL COMITÉ ECONÓMICO Y SOCIAL EUROPEO Y AL
COMITÉ DE LAS REGIONES La promoción y
la información de los productos agrícolas: una estrategia de elevado valor
añadido europeo para promover los sabores de Europa Introducción La diversidad
y la calidad de la producción agrícola de la Unión Europea son valores
conocidos en el mundo entero. La cada vez mayor mundialización del comercio
implica sin duda desafíos, pero también abre nuevos mercados y nuevas
posibilidades de crecimiento que hay que aprovechar. En este contexto, proponer
productos excelentes que respondan a normas muy exigentes sigue siendo la
prioridad, pero ya no basta para asegurar de manera permanente un buen puesto
en el mercado. Es preciso consolidar y ampliar la gran fama que tienen ya
nuestras especialidades locales y nuestros conocimientos técnicos. La Unión
Europea, cuya producción es de una gran diversidad y calidad y garantiza un
elevado nivel de seguridad sanitaria, tiene todos los recursos para sacar
provecho de las perspectivas de desarrollo de la demanda mundial, a condición
de que se pongan de relieve sus ventajas mediante una política de promoción
mejor orientada y más ambiciosa. Por otra parte, en el mercado interior, es
necesario sensibilizar más a los consumidores respecto a la calidad y la
diversidad de la oferta disponible. Las
propuestas legislativas ligadas a la reforma de la PAC para después de 2013, en
curso de negociación, tienen por objeto permitir que esta política contribuya
plenamente a la Estrategia «Europa 2020» apoyando una agricultura que garantice
la seguridad alimentaria, la utilización sostenible de los recursos naturales y
el dinamismo de las zonas rurales, pero que sea también una fuente de
crecimiento y empleo. Una política de promoción eficaz es una condición
necesaria para alcanzar estos objetivos. Por todo ello, en julio de 2011 se
inició una reflexión en mayor profundidad con un debate público, mediante la
adopción de un Libro Verde[1]
sobre la promoción y la información de los productos agrícolas como acción
emblemática para el fortalecimiento de la competitividad de la agricultura de
la UE. Las reflexiones que se exponen en la presente Comunicación se han basado
también en el informe de evaluación externo, realizado en 2011, de la política
de promoción actual[2]. En el citado
Libro Verde se trató de definir cómo esta política de información y promoción
podría explicar mejor a los consumidores el esfuerzo de los productores de la
Unión por alcanzar este alto nivel de calidad, desplegar toda la gama de
productos y sabores regionales de la Unión, estimular las exportaciones y
ayudar a los productores europeos a hacer frente a los nuevos retos del mercado
y a un contexto económico especialmente difícil. En diciembre
de 2011, la revisión de la política de promoción fue objeto de conclusiones del
Consejo de Ministros y de dictámenes del Comité de las Regiones y el Comité
Económico y Social Europeo, en los que se recomendaba mejorar, simplificar y
hacer más coherentes las herramientas existentes para dar un impulso renovado a
esta política. El Parlamento Europeo se pronunció también a favor de reforzar
las medidas de promoción, en especial para los productos de calidad. En este contexto, el objetivo de la
presente Comunicación es aumentar el valor añadido del sector agroalimentario y
su contribución a la economía europea, orientándose hacia una política de
promoción europea y mundial con mayor incidencia en las perspectivas
comerciales de este sector. 1. La
promoción, un componente esencial de la PAC Desde que se
introdujo al inicio del decenio de 1980, el marco normativo en el que se
desarrollan las campañas de información y de promoción de los productos
agrícolas ha evolucionado. Ahora más que nunca, su objetivo es mejorar la
imagen de los productos agrícolas europeos, fomentar consumos estancados o en
descenso y conquistar nuevos mercados. A través del
régimen de promoción horizontal[3],
en vigor desde 2000, la Comisión Europea examina los programas de promoción
genérica propuestos por las organizaciones profesionales sectoriales y
validados por las autoridades nacionales. Después selecciona los que responden
a los criterios fijados por el Reglamento del Consejo y su Reglamento de
aplicación. La cofinanciación de estos programas es tripartita, con una
contribución máxima del 50 % de la Unión[4],
un 20 %, como mínimo, aportado por la organización profesional, y el
resto, por los Estados miembros interesados. El presupuesto anual asignado a
las medidas de promoción representa unos 50 millones de euros, de los que
aproximadamente una cuarta parte corresponde al mercado exterior. Este régimen
horizontal coexiste con otras medidas de promoción llevadas a cabo dentro de la
PAC, en el marco de la organización común de mercados[5], y de las
iniciativas de desarrollo rural[6].
La primera se ocupa del sector vinícola en relación con terceros países y de
las frutas y hortalizas, a través de los programas operativos de las
organizaciones de productores. El resultado
de todo ello es cierta falta de coherencia en cuanto a la naturaleza de las
acciones y las normas, que hace difícil medir su repercusión global. Además,
otros problemas, como una gestión administrativamente onerosa o la dispersión
de las acciones y su desequilibrio entre los mercados interior y exterior,
justifican la necesidad de reformar la política de promoción. 2. Retos 2.1. Situarse
en un contexto cada vez más competitivo y de apertura de los mercados En 2010, la Unión fue el segundo
exportador de productos agrícolas a nivel mundial, con un importe de
91 000 millones de euros, justo por detrás de los Estados Unidos
(92 000 millones de euros), y el primer importador (84 000 millones
de euros). La proporción que representan los productos acabados y transformados
en las exportaciones europeas ha aumentado sin cesar con el paso del tiempo. En
valor, estos productos representan más de dos tercios de las exportaciones
agrícolas totales de la UE. Es esencial que la agricultura europea conserve e
incremente su competitividad y sus cuotas de mercado, tanto en su mercado
interior como en la exportación, respetando los compromisos adquiridos por la
UE en el marco de sus relaciones comerciales internacionales. En los próximos años, la posible
conclusión de la Ronda de Doha y la negociación de acuerdos comerciales abrirán
a los exportadores de productos alimentarios nuevas perspectivas que habrá que
aprovechar. 2.2. Un
sector agroalimentario europeo competitivo y dinámico La cadena
alimentaria representa el 6 % del producto interior bruto (PIB) europeo.
Más específicamente, dentro de la industria de transformación europea, la
industria alimentaria es el primer empleador, con 4,2 millones de empleos
(13,5 %) y un volumen de negocios de 954 000 millones de euros
(12,9 %). Esta industria está compuesta por 310 000 empresas, el
99,1 % de las cuales son PYME[7],
y utiliza una gran parte de la producción agrícola de la UE. El éxito de
la agricultura europea dependerá de su capacidad para incrementar sus cuotas de
mercado y hacer que el muy competitivo sector de la industria alimentaria
conserve un lugar importante dentro de la economía y el comercio de la UE. Los mercados
evolucionan cada vez más deprisa. La oferta debe adaptarse a una demanda que
puede cambiar radicalmente y en poco tiempo, sobre todo si se pierde la
confianza de los consumidores. Este fenómeno se amplifica con el desarrollo de
Internet[8]. Aunque las
perspectivas de los mercados agrícolas son favorables a medio plazo, es
previsible que presenten una incertidumbre y una volatilidad crecientes. 2.3. Valorizar
la imagen de la agricultura y de los productos agrícolas y los alimentos
europeos El papel primordial de la agricultura es
producir alimentos. A nivel europeo, la PAC contribuye a una producción de
alimentos viable, al mismo tiempo que garantiza una gestión sostenible de los
recursos naturales y vela por un desarrollo territorial equilibrado. Con su
actividad y su presencia en los medios rurales, los agricultores se han
convertido en los guardianes de los recursos naturales y de los valores
medioambientales indispensables para la sostenibilidad y la competitividad de
la agricultura europea. Los productos agrícolas y alimenticios
son los mejores testigos de una política agrícola común orientada hacia la
calidad. Los consumidores, tanto en Europa como en los terceros países, deben
conocer y reconocer las ventajas de los productos agrícolas europeos, que
respetan normas muy rigurosas en materia de medio ambiente, seguridad de los
alimentos y bienestar de los animales, así como los hábitos alimentarios
europeos. 3. Objetivos
de la futura política de promoción 3.1. Más
valor añadido europeo Las campañas de promoción de los
productos agrícolas no deben sustituir a las de promoción del sector privado,
sino aportar una dimensión europea específica. La búsqueda de un mayor valor
añadido europeo y el anclaje de este valor añadido en nuestros territorios
permiten desarrollar el crecimiento y el empleo, contribuyendo así a la
Estrategia «Europa 2020». Este valor añadido europeo puede
generarse mediante la definición de una estrategia europea de información y de
promoción con una orientación más específica de los mercados destinatarios y de
los productos o mensajes que deben destacarse (por ejemplo, productos de alto
valor añadido), teniendo en cuenta las negociaciones de acuerdos de libre
comercio y los mercados con más posibilidades, y evitando la diseminación y la
dispersión de los medios. Por otra parte, la cooperación entre agentes
económicos de diferentes Estados miembros contribuye de manera sustancial al
valor añadido europeo y a una mayor visibilidad de la diversidad de los
productos agrícolas europeos. 3.2. Una
política más atractiva y segura de su impacto Además del hecho de que la política de
información y promoción no aporta todo el valor añadido deseado, se ve afectada
por limitaciones administrativas. La presentación de programas en los terceros
países ha sido demasiado modesta. Además, no siempre es fácil medir el alcance
de las campañas, cuyo impacto puede manifestarse tardíamente; por eso es
importante realizar campañas más llamativas, precedidas si es necesario por
estudios de mercado y de los hábitos de consumo o por campañas piloto. Para
reforzar la relación coste-eficacia de la futura política, toda acción deberá
estar acompañada de una evaluación de impacto más sistemática que confirme si
se han alcanzado los objetivos previstos. 3.3. Una
gestión más sencilla La financiación y la gestión de los
programas de información y de promoción son generalmente tripartitas (organizaciones
profesionales, Estado miembro y Comisión Europea). Las organizaciones
profesionales, a su vez, recurren a entidades ejecutivas, como las agencias de
publicidad, para poner en práctica las campañas que conciben. Muchas de las contribuciones al Libro
Verde piden que se revise el método de selección de los programas, y que su
concepción y su ejecución sean más flexibles para que puedan modificarse en el
transcurso de su realización. Se pide también que la Comisión desempeñe un
papel más activo en la creación y la coordinación de los programas multipaíses,
sobre todo en los terceros países. Por otra parte, se aclararán las respectivas
funciones del Estado miembro y de la Comisión en el seguimiento y el control de
las campañas para evitar las duplicaciones y la demora de los procedimientos. 3.4. Más
sinergias entre los diferentes instrumentos de promoción La futura estrategia europea para la
promoción de los productos agrícolas tiene el propósito de aumentar el valor
añadido del sector agroalimentario y su contribución a la economía europea.
Esta ambición exige mayor coherencia entre las medidas de promoción de la PAC,
a fin de garantizar su impacto. Teniendo en cuenta las características
específicas de los diferentes sectores, es aconsejable buscar
complementariedades y sinergias para fortalecer la política de promoción. Una identidad común que incluya elementos
visuales y de contenido en estas acciones de promoción, sea cual sea el régimen
considerado, mejoraría su identidad europea, su visibilidad para el consumidor
y su eficacia. 4. Orientaciones
para la reforma Como parte del proceso de análisis de
impacto que acompaña y justifica la propuesta legislativa que adoptará la
Comisión antes de que finalice 2012, se examinarán diferentes opciones de reforma
para conseguir una política de información y promoción que responda a los
objetivos mencionados. Las orientaciones que se desarrollan a
continuación son líneas de reflexión elaboradas sobre la base de los informes
actualmente disponibles y, en particular, el informe de síntesis de las
respuestas al Libro Verde[9]
y el informe de evaluación ex post de la política de promoción[10]. Las campañas de información y de
promoción relativas a los mercados locales y las cadenas de distribución
cortas estarán cubiertas por los programas de desarrollo rural, en forma de
cooperación, y quedarán excluidas del futuro régimen de promoción. 4.1. Un
ámbito de aplicación más atractivo 4.1.1. Beneficiarios El ámbito de aplicación de las medidas de
información y de promoción podría ampliarse más allá de las organizaciones
profesionales. En concreto, habría que ver qué lugar se da a las empresas
privadas que proponen programas de fuerte valor añadido para la Unión Europea. 4.1.2. Productos
y temas idóneos En la actualidad hay diferencias entre la
lista de productos idóneos para el mercado interno y la de los idóneos para el
mercado externo, lo cual ya no parece justificado. Se establecería una lista
homogénea única, más coherente con la lista de los productos que abarca la política
de calidad. Se examinará su apertura a productos agrícolas transformados no
incluidos en el anexo I del Tratado. Además, como subraya, entre otros, el
Tribunal de Cuentas[11],
la promoción de los regímenes europeos de calidad alimentaria, como la denominación
de origen protegida (DOP), la indicación geográfica protegida (IGP) y las
especialidades tradicionales garantizadas (ETG), así como los productos
reconocidos en ellos, deberían beneficiarse de un apoyo reforzado. Además de la información y la promoción
relativas a los productos agrícolas y alimenticios, las campañas podrían
centrarse también en mensajes temáticos que ilustrasen las características de
los productos europeos, especialmente en relación con la calidad y el aspecto
gastronómico, la salud, el desarrollo sostenible o el bienestar animal. A fin
de acercar los consumidores a los productores, se podría estudiar la
utilización de nuevas tecnologías para visualizar las buenas prácticas de
producción en las explotaciones o facilitar las ventas por Internet. 4.1.3. Mención
del origen El 76 % de los participantes en la
consulta pública señaló la mención del origen como lo más importante, lo que
demuestra el vínculo existente entre alimentos y origen y confirma las
encuestas sobre las actitudes de los consumidores. Este vínculo puede ser unas
veces positivo y otras negativo (temores como consecuencia de crisis sanitarias
u otros hechos socioculturales destacados). La mención del origen «Europa», de los
métodos y el estilo de vida europeos, etc., debería destacarse siempre,
explícitamente o no, en las operaciones de información y de promoción, para
contribuir al desarrollo de la imagen europea de los productos agrícolas y
alimenticios. Para los productos registrados a nivel
europeo que se benefician de una DOP o una IGP, seguirá siendo posible indicar
el origen como mención principal, al igual que en la actualidad, siempre que
estas referencias correspondan exactamente a las que han sido registradas. Sin perjuicio de las normas europeas en
materia de etiquetado de los productos, conviene examinar en qué medida la
mención del origen en las campañas de información y de promoción puede
potenciar el efecto de esas acciones: - En el mercado interior, sean
cuales sean por lo demás las normas de etiquetado aplicables a los productos,
la mención del origen nacional (excepto en el caso de una denominación
reconocida a nivel europeo) tendría por objeto incrementar el consumo de
productos procedentes de ese Estado miembro, lo cual, de conformidad con las
normas sobre la libre circulación de las mercancías, se consideraría una medida
de efecto equivalente al de las restricciones cuantitativas de los intercambios
intracomunitarios. En consecuencia, no puede autorizarse la indicación del
origen como mención principal, aunque sí podría mencionarse de manera
secundaria. - En cambio, en el mercado exterior,
la mención adicional del origen nacional, al ser secundaria con respecto a la
referencia al origen europeo, podría aportar una ventaja en determinados
mercados en los que, aunque Europa sea una zona geográfica conocida, la
identidad nacional de algunos Estados miembros prevalece sobre la identidad
europea. 4.1.4. Marcas Si bien se plantea la cuestión del papel
que podrían desempeñar las marcas para la promoción en los terceros países,
de la consulta pública se desprende un amplio consenso sobre el mantenimiento
del carácter genérico de las campañas de información y de promoción
cofinanciadas a nivel europeo. En concreto, se destaca que la cofinanciación de
operaciones genéricas de información y de promoción resulta más comprensible
para los contribuyentes. La venta de productos requiere la
celebración de contratos con importadores y, por tanto, el complemento lógico
de la promoción genérica parece ser la puesta en relación de los agentes
económicos que, por definición, venden sus propios productos. Las marcas pueden
aportar un efecto de palanca. Una de las opciones que habría que examinar en el
análisis de impacto sería la realización, en el mercado exterior, de programas
mixtos que incluyeran una sección genérica y otra comercial en la que pudieran
estar presentes las marcas privadas. Esta participación de las marcas
comerciales debería ajustarse a un marco común que garantice el respeto de las
normas de competencia. Además, convendrá analizar si la mención
de las marcas colectivas debe ser objeto de normas específicas o debe regularse
por las normas que se aplicarán para las marcas en general. 4.2. Ámbito
de actuación ampliado con el desarrollo de una asistencia técnica a los
operadores Las campañas de información y de
promoción son de tres tipos: 1- Información sobre los métodos de
producción de la política agrícola europea: en particular en el mercado
interior, el reto es ofrecer mejor información sobre los productos agrícolas
de la Unión, subrayando en particular su gran diversidad, su alta calidad, las
tradiciones que sustentan su producción, los conocimientos técnicos y las
exigentes normas de producción (sin parangón fuera de la UE), el respeto del
medio ambiente, en respuesta a los desafíos de la sostenibilidad y del cambio
climático y las normas sanitarias. 2- Información y promoción de los
signos europeos de calidad (como los logotipos DOP, IGP, ETG, agricultura
ecológica, etc.). 3- Información y promoción de los productos
o familias de productos agrícolas: en el mercado exterior, el objetivo es
lograr que los productos agrícolas de la UE aumenten su cuota de mercado y
contribuir a reforzar la «marca Europa». Una observación casi unánime de la
consulta pública es que debería proponerse a nivel europeo un cuarto
apartado, de apoyo técnico (por ejemplo, la facilitación de estudios de
mercado, listas de importadores o información sobre las normas de importación[12]), para ayudar a
los operadores a participar en los programas cofinanciados, a realizar campañas
eficaces o a desarrollar sus actividades de exportación. De la consulta pública y de las
evaluaciones han surgido numerosas propuestas para la implantación de una
plataforma europea de intercambios sobre las campañas de información y de
promoción, dotada, por ejemplo, de una página web, un servicio de asistencia
técnica, un calendario común de actuación, un catálogo de buenas prácticas,
etc. 4.3. Modos
de intervención revisados, en particular para los programas multipaíses La puesta en práctica de las campañas se
basaría principalmente en la realización de programas gestionados por
profesionales de la comunicación y de la promoción con un conocimiento probado
de los mercados destinatarios. Los programas multipaíses permiten
compartir experiencias, realizar economías de escala y representan un valor
añadido europeo incuestionable. La política actual los fomenta, pero no dan los
resultados esperados: representan solo el 8 % de los programas para el
período 2006-2010, y a veces se limitan a la mera yuxtaposición de programas
nacionales, sin una verdadera puesta en común de estrategias o de acciones.
Esta «renacionalización» de los programas es contraproducente, tanto desde el
punto de vista de la gestión administrativa como del efecto previsible. Habrá
que concebir un modo de funcionamiento diferente para los programas
multipaíses, que permita superar los obstáculos actuales, como el hecho de que
los costes de preparación son mayores, la coordinación entre los agentes resulta
más difícil (barreras culturales y lingüísticas, entre otras) y la ejecución se
lleva a cabo bajo la responsabilidad de varios Estados miembros. Habida cuenta de su balance positivo, la
realización de misiones de alto nivel en los terceros países con el Comisario
responsable de agricultura, así como la participación de la Comisión en ferias
internacionales, acompañada de una delegación comercial, se mantendrían por
iniciativa de la Comisión. 4.4. La
promoción y la crisis Una de las características principales de
una crisis es su imprevisibilidad. Las medidas de información y de promoción se
financian con cargo al primer pilar de la PAC sobre una base anual, suponiendo,
por regla general, una situación normal de los mercados agrícolas. Por eso, hasta ahora, las medidas de
promoción suplementarias adoptadas como respuesta a crisis[13] se han financiado
mediante créditos adicionales, añadidos en el transcurso del año al presupuesto
inicial. Sin embargo, teniendo en cuenta las limitaciones ligadas al marco
financiero 2014-2020, este tipo de financiación ad hoc será más difícil
de realizar. En
consecuencia, debe dilucidarse si las respuestas que habría que dar a nivel de
la Unión en caso de crisis deben depender de la futura política de promoción o
bien de las medidas horizontales ya previstas en las propuestas para la PAC de
cara al año 2020. 4.5. Una
gestión simplificada y optimizada Es generalizada la opinión de que la
selección, el seguimiento y la gestión de los programas deben ser más
sencillos, más ágiles y más operativos. Por lo tanto, conviene estudiar todas
las modalidades de gestión y orientarse hacia las más pertinentes, como la
gestión directa por la Comisión externalizada a una agencia ejecutiva, o la
gestión compartida con o sin dotaciones nacionales. En su caso, habrá que elaborar
modalidades de gestión diferentes para el mercado interior y el mercado
exterior, así como para los programas multipaíses o los programas de crisis. Se revisarán además los requisitos
aplicables a la presentación de los programas, y se podrá contemplar la
adopción de programas sobre la base de un programa marco plurianual,
facilitando los detalles para el primer año de ejecución y solo más adelante el
contenido detallado para los años siguientes. 4.6. Mayor
coherencia entre las campañas de información y de promoción llevadas a cabo en
virtud del régimen de promoción y las demás medidas de promoción en el marco de
la PAC Aparte de la necesidad de reforzar las
campañas de información y de promoción por medio de mensajes clave sobre las
características de los productos agrícolas y alimenticios europeos, existe una
falta de coherencia entre las acciones de promoción llevadas a cabo dentro de
la PAC conforme a normas diferentes. Habrá que reforzar la coherencia
encontrando el justo equilibrio entre el simple acercamiento y un régimen de
promoción único y, sobre todo, para que puedan evaluarse mejor todas las
medidas de promoción. Además, para que las campañas genéricas
tengan un rendimiento europeo óptimo, para mejorar la visibilidad europea y
contribuir a la construcción de la imagen europea, podría estudiarse la
utilización de una identificación europea para todos los programas de
información y de promoción, que incluyera elementos visuales y de contenido. Se
trataría de desarrollar las acciones bajo un mismo «paraguas», por ejemplo
utilizando un eslogan como «Sabores de Europa: calidad garantizada». Para que
este sistema de «paraguas» sea eficaz, podría utilizarse y adaptarse en los
mercados interior y exterior, para todas las medidas de información y de
promoción. 4.7. ¿Qué
presupuesto europeo es necesario para alcanzar nuestros objetivos? Esta cuestión planteada en el Libro Verde
ha sido objeto de numerosas contribuciones. Cuando invierta en medidas de
promoción, Europa deberá tratar de obtener el máximo rendimiento. Cuadro 1: Medidas de promoción dentro del
primer pilar de la PAC (importes principales) Régimen || Importes || Fuente OCM del vino || 112 millones de euros (ejecución 2011) || Declaraciones de los Estados miembros 228 millones de euros (previsión de gastos 2013)[14] || Programaciones de los Estados miembros OCM de las frutas y hortalizas || 34 millones de euros (media de ejecución 2008-2009) || Informe de evaluación[15] Régimen horizontal || 47 millones de euros (ejecución 2011); 55,2 millones de euros (presupuesto 2012) || Declaraciones de los Estados miembros Teniendo en cuenta los fines perseguidos,
y para reforzar la eficacia de la nueva política de promoción, habrá que
examinar la conveniencia de aproximar estos diferentes presupuestos y los
aspectos financieros, si bien ajustándose a las líneas trazadas en las
propuestas de la Comisión para el nuevo marco financiero. 5. Conclusiones La presente Comunicación ofrece algunas
orientaciones iniciales para la reforma de la política de promoción inspiradas
en los elementos recogidos a través de la consulta pública. Junto con un
análisis de impacto en profundidad complementario, aportará la base para la
reforma de la política y el consiguiente desarrollo de un régimen de promoción
a nivel europeo tan ambicioso, en especial en su componente externo, como los
que llevan a cabo los otros grandes exportadores mundiales. La reforma de la Política Agrícola Común
se orienta hacia una mejor organización de la producción, la sostenibilidad y
la calidad de los productos agrícolas. Es necesario acompañarla con una
política de promoción que permita desarrollar todo el potencial que encierra el
sector alimentario a fin de favorecer el crecimiento y el empleo en la economía
europea. [1] COM(2011) 436. [2] http://ec.europa.eu/agriculture/eval/reports/promotion/index_en.htm [3] Reglamento (CE) n° 3/2008 del Consejo y su
Reglamento de aplicación (CE) n° 501/2008 de la Comisión. [4] Este porcentaje se eleva hasta el 60 % para las
acciones de promoción de las frutas y hortalizas dirigidas a los niños en los
centros escolares europeos y para las acciones de información llevadas a cabo
en la UE sobre las pautas de consumo responsables en materia de bebidas y los
daños que acarrea un consumo peligroso de alcohol. [5] Reglamento (CE) nº 1234/2007 del Consejo. [6] Reglamento (CE) nº 1698/2005. [7] Fuente: Informe anual de la CIAA para 2010. [8] El número de internautas en todo el mundo era, el
31.3.2011, de 2 100 millones, es decir, un 480 % más que en 2000.
Fuente: internet world stats. [9] http://ec.europa.eu/agriculture/promotion/policy/consultation/summary-report_fr.pdf. [10] Véase la nota a pie de página nº 2. [11] Informe especial nº 11/2011. [12] Véase la base de datos sobre las normas sanitarias y
fitosanitarias:
http://madb.europa.eu/madb_barriers/indexPubli_sps.htm. [13] Reglamento (CE) nº 698/2009 y Reglamento (CE) nº
688/2011. [14] En sus programas nacionales, los Estados miembros
tienen la posibilidad de reasignar estas cantidades hacia otras medidas. Dos
veces al año pueden realizarse modificaciones de los programas de ayuda
nacionales del sector vitivinícola. [15] http://ec.europa.eu/agriculture/eval/reports/promotion/index_en.htm
(página 23 del informe).