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Document 52025DC0200

COMUNICACIÓN DE LA COMISIÓN AL PARLAMENTO EUROPEO, AL CONSEJO, AL BANCO CENTRAL EUROPEO, AL COMITÉ ECONÓMICO Y SOCIAL EUROPEO, AL COMITÉ DE LAS REGIONES Y AL BANCO EUROPEO DE INVERSIONES Semestre Europeo 2025 – Paquete de primavera

COM/2025/200 final

Bruselas, 4.6.2025

COM(2025) 200 final

COMUNICACIÓN DE LA COMISIÓN AL PARLAMENTO EUROPEO, AL CONSEJO, AL BANCO CENTRAL EUROPEO, AL COMITÉ ECONÓMICO Y SOCIAL EUROPEO, AL COMITÉ DE LAS REGIONES Y AL BANCO EUROPEO DE INVERSIONES

Semestre Europeo 2025 – Paquete de primavera
















1.INTRODUCCIÓN 

Si bien se prevé que la economía de la UE se expanda en los próximos años, la volatilidad del comercio y la situación en lo que respecta a la seguridad suponen un lastre para el crecimiento. Se espera que la economía europea viva una expansión moderada en los próximos años, lo que proporcionará un entorno favorable para que las empresas inviertan y creen puestos de trabajo. Sin embargo, la volatilidad del comercio internacional y la situación en materia de seguridad afectan a los resultados comerciales y al crecimiento económico de la UE.

Las políticas destinadas a reforzar la competitividad son fundamentales para dar un impulso a la economía de la UE y fomentar una prosperidad sostenible. La Brújula para la Competitividad de la UE 1 define las prioridades y acciones que guiarán el trabajo de la Comisión durante los próximos cinco años, estableciendo la competitividad como objetivo general. Proporciona un marco para impulsar la competitividad mediante el cierre de la brecha de innovación, la descarbonización de la economía la Unión, la reducción de las dependencias excesivas y el aumento de la seguridad, en particular mediante el desarrollo de capacidades de defensa. Esto debería impulsar el potencial de crecimiento de la UE en todos los Estados miembros y regiones, apoyando al mismo tiempo los avances de la UE hacia la aplicación del pilar europeo de derechos sociales y los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de las Naciones Unidas. Además, para apoyar la competitividad en todos los sectores, la Brújula para la Competitividad establece una serie de facilitadores transversales: i) simplificación del marco regulatorio, reduciendo la carga administrativa y propiciando la agilidad y la flexibilidad; ii) máximo aprovechamiento de las ventajas de escala que ofrece el mercado único mediante la eliminación de obstáculos; iii) financiación a través de una Unión de Ahorros e Inversiones y un replanteamiento del presupuesto de la UE; iv) fomento de las capacidades y el empleo de calidad, garantizando al mismo tiempo la equidad social; y v) mejora de la coordinación de las políticas a escala nacional y de la UE. A través de sus recomendaciones específicas por país, el Semestre Europeo refleja estas nuevas prioridades y ofrece orientaciones a los Estados miembros sobre las reformas e inversiones prioritarias.

Los instrumentos presupuestarios de la UE, como la política de cohesión y el Mecanismo de Recuperación y Resiliencia (MRR), siguen promoviendo los objetivos comunes de la Unión a través de inversiones y reformas nacionales. Con más de 300 000 millones EUR desembolsados, el MRR apoya la aplicación de las recomendaciones específicas por país e impulsa reformas estructurales en ámbitos de actuación clave para la competitividad. Algunos ejemplos son el apoyo ofrecido a los Estados miembros para hacer frente a las necesidades en materia de investigación e innovación (55 000 millones EUR de fondos del MRR comprometidos) mediante la mejora de la gobernanza y el desbloqueo de las inversiones necesarias, entre otras medidas. Los Estados miembros han movilizado más de 525 000 millones EUR 2 en el marco de los programas de la política de cohesión para impulsar la competitividad y el crecimiento regionales. La agenda de descarbonización de la UE recibe un apoyo materializado en un compromiso superior al 42 % de los fondos del MRR (276 000 millones EUR) y se han movilizado casi 130 000 millones EUR 3 en el marco de la política de cohesión para alcanzar el objetivo de «una Europa más verde». En el ámbito del empleo, las reformas emprendidas en el marco de los planes de recuperación y resiliencia (PRR) abordan los retos estructurales en los mercados laborales de los Estados miembros. Las reformas en el ámbito de la educación y la formación contribuyen a promover el empleo de alta calidad, el desarrollo de las capacidades y la inclusión. Alrededor de 68 000 millones EUR 4 de los fondos de la política de cohesión se invertirán en medidas de apoyo, por ejemplo, a la formación técnica y el asesoramiento, así como a las inversiones en sistemas de educación y formación formales y no formales.

La UE está traduciendo sus prioridades estratégicas en acciones reales a escala de la UE, nacional y regional. Ya el año pasado se puso en marcha la Plataforma de Tecnologías Estratégicas para Europa (STEP, por sus siglas en inglés) para poner en común fondos de once programas de la UE para apoyar la competitividad de la Unión en tecnologías estratégicas en todos los Estados miembros. Además, la Comisión Europea ha presentado una propuesta 5 sobre la revisión intermedia de la política de cohesión para maximizar la contribución de la política de cohesión 2021-2027 a las prioridades políticas actuales y emergentes de la UE, mejorando el apoyo a la competitividad y la descarbonización, la defensa, la vivienda asequible y el acceso al agua, la gestión sostenible del agua y la transición energética, en colaboración con las autoridades nacionales, regionales y locales, así como una propuesta para añadir la defensa como cuarto sector estratégico para la STEP. El instrumento de apoyo técnico desempeñará un papel de apoyo fundamental, con su iniciativa emblemática única para 2026, centrada en prestar apoyo a los Estados miembros para la aplicación de las reformas descritas en las recomendaciones específicas por país (REP) del Semestre Europeo. A partir del próximo año, el Fondo Social para el Clima, basado en planes nacionales, proporcionará financiación para hacer frente a la pobreza energética y relacionada con el transporte. Como se indica en «La ruta hacia el próximo marco financiero plurianual» 6 , con el próximo presupuesto de la UE, el objetivo es colaborar estrechamente con los Estados miembros y sus regiones para llevar a cabo reformas e inversiones cruciales. Como mecanismo central para la coordinación de las políticas económicas y de empleo, el Semestre Europeo contribuirá a este objetivo determinando las necesidades que deben abordar los Estados miembros para hacer frente a los principales desafíos económicos y sociales. Esto se complementará con la herramienta de coordinación de la competitividad, que se introducirá a modo de complemento de la Brújula de la Competitividad para armonizar las políticas e inversiones industriales y de investigación a escala nacional y de la UE en torno a proyectos de interés común europeo o de valor añadido de la UE. 

Las últimas décadas han puesto de manifiesto la falta de inversión y de gasto eficiente en las capacidades de defensa de Europa. Habida cuenta del contexto geopolítico actual y del reto existencial al que se enfrenta Europa como consecuencia de la guerra de agresión de Rusia contra Ucrania, Europa debe aumentar sus capacidades de defensa y desarrollar una base industrial sólida. Con el fin de proporcionar a los Estados miembros un margen presupuestario adicional para aumentar su gasto en defensa desde el respeto de las reglas fiscales de la UE, la Comisión propone la adopción de recomendaciones del Consejo para activar la cláusula de salvaguardia nacional en el marco del Pacto de Estabilidad y Crecimiento (véase el recuadro 1). Se anima a los Estados miembros a impulsar la innovación, la investigación y el desarrollo relacionados con la defensa, entre otras medidas movilizando la ayuda financiera del Fondo Europeo de Defensa (FED), el Plan de Innovación de la UE en materia de Defensa (EUDIS), el instrumento SAFE para financiar proyectos comunes de contratación pública y las asignaciones voluntarias de otros fondos de la UE en régimen de gestión compartida. La contratación pública conjunta podría contribuir aún más a los esfuerzos de los Estados miembros por aumentar su capacidad industrial de defensa y reforzar su base tecnológica. En general, teniendo en cuenta la flexibilidad posibilitada por las cláusulas de salvaguardia nacionales, sobre la base de proyecciones de absorción gradual, la inversión en defensa podría alcanzar como mínimo la cifra de 800 000 millones EUR en los próximos cuatro años 7 .

2.ENFOQUE DE LAS RECOMENDACIONES ESPECÍFICAS POR PAÍS DE 2025

Los informes por país de 2025 proporcionan un análisis exhaustivo de la evolución económica, social y del empleo en los Estados miembros, en consonancia con el marco de la Brújula para la Competitividad. Estos informes ponen de relieve, para cada Estado miembro, los principales retos que afectan a la competitividad y la prosperidad. También ofrecen una evaluación actualizada de los avances realizados en la aplicación de las recomendaciones específicas por país anteriores, en la absorción de los fondos de la UE, en la consecución de los ODS y en la adhesión a las reglas fiscales reformadas. Por primera vez, esta evaluación refleja los informes anuales de situación presentados por los Estados miembros sobre la aplicación de sus planes fiscales-estructurales nacionales a medio plazo, como parte del nuevo marco de gobernanza económica.

Las recomendaciones específicas por país (REP) de 2025 proporcionan orientaciones políticas exhaustivas y coherentes. Con la finalización del MRR en 2026, el ciclo del Semestre Europeo de 2025 pasa a un conjunto más completo de recomendaciones específicas por país, y el enfoque introducido durante las fases anteriores de aplicación del MRR se irá eliminando de manera progresiva. Así, el ciclo de 2025 proporciona orientaciones sobre las prioridades en materia de reformas e inversiones en cada Estado miembro a partir de un análisis más amplio con el objetivo de identificar los retos estructurales pertinentes.

Los esfuerzos de simplificación de la Comisión se reflejan en el Semestre Europeo. Las REP pendientes de aplicación del período 2019-2024 se han sometido a una revisión crítica, teniendo en cuenta su cobertura en los PRR y su continua pertinencia. Sobre esta base, y teniendo en cuenta los retos emergentes, las REP de 2025 proporcionan, para cada Estado miembro, un conjunto consolidado de recomendaciones que exigirán nuevas medidas políticas por parte de los Estados miembros. Esto mejorará la transparencia y ayudará a simplificar los informes anuales y la evaluación de los avances en la aplicación de las REP por parte de los Estados miembros y la Comisión.

La rápida ejecución de los fondos de la UE y la maximización de su impacto siguen siendo una prioridad importante. A medida que el MRR entra en sus fases finales, ya que falta tan solo un año y medio hasta la fecha límite de agosto de 2026, la ejecución efectiva de las reformas e inversiones por parte de los Estados miembros es cada vez más urgente. Para acelerar los avances, las recomendaciones sobre la aplicación del MRR se han adaptado para reflejar la dimensión y la urgencia de las acciones necesarias. Se anima a los Estados miembros cuyos PRR representen menos del 3 % del PIB del país respectivo a que concluyan la ejecución dentro del plazo previsto inicialmente (agosto de 2026). Entre los países cuyo PRR representa más del 3 % del PIB, se insta encarecidamente a los países con más del 85 % de los hitos y objetivos aún por alcanzar a que intensifiquen sus esfuerzos de ejecución. El resto, que registran un porcentaje de hitos y objetivos pendientes situado entre el 85 y el 50 %, también deben aumentar su ritmo de ejecución. El uso de las posibilidades que ofrece la STEP también es clave para garantizar un apoyo continuo a la competitividad y el crecimiento. Las propuestas de la Comisión que crean posibilidades adicionales en el marco de la política de cohesión para acelerar la aplicación y apoyar los ámbitos estratégicos prioritarios en el contexto de la revisión intermedia de los programas de la política de cohesión en 2025 pueden impulsar aún más la inversión en áreas clave para la Unión, sus Estados miembros y sus regiones. Además, la creación de compartimentos de los Estados miembros en el fondo InvestEU (o la dotación de financiación complementaria para estos) podría movilizar hasta 240 000 millones EUR en inversiones adicionales.

Este paquete de primavera consta de:

·informes por país en los que se identifican los principales retos de los Estados miembros en materia de competitividad;

·recomendaciones específicas por país sobre medidas políticas para acometer las reformas e inversiones necesarias;

·un informe en el que se examinan las razones de la superación del valor de referencia para el déficit del 3 % del PIB en cuatro Estados miembros (España, Letonia, Austria y Finlandia);

·propuestas de recomendaciones del Consejo sobre la activación de la cláusula de salvaguardia nacional;

·una Recomendación de Recomendación del Consejo sobre el plan fiscal-estructural a medio plazo para Lituania;

·un dictamen sobre el proyecto de plan presupuestario de Bélgica;

·una Recomendación de Recomendación del Consejo sobre las medidas adoptadas por Rumanía en el marco del procedimiento aplicable en caso de déficit excesivo;

·informes sobre la supervisión posterior al programa en cinco Estados miembros (Grecia, España, Portugal, Chipre e Irlanda); así como

·una propuesta de reconducción de las orientaciones para las políticas de empleo de los Estados miembros.

3.RETOS CLAVE EN MATERIA DE COMPETITIVIDAD DE CARA AL FUTURO

3.1. Evolución macroeconómica 

A pesar de la gran incertidumbre sobre la evolución internacional, se espera que la economía de la UE siga creciendo, aunque a un ritmo moderado. El sólido comportamiento del mercado de trabajo en los últimos años —aunque con tendencia a la moderación— y el descenso de la inflación han dado lugar a una recuperación de los salarios reales. Se espera que esta evolución apoye el crecimiento de la demanda, también gracias a la relajación de las condiciones de financiación. Sin embargo, la volatilidad del comercio y la situación en lo que respecta a la seguridad aumentan los obstáculos al crecimiento económico. Se prevé un ligero crecimiento del PIB real, que pasaría del 1,0 % en 2024 al 1,1 % en 2025 y al 1,5 % en 2026, lo que indica una expansión estable y constante a un ritmo moderado, que proporciona un entorno favorable para las empresas y los inversores. Sin embargo, los resultados comerciales de la UE se enfrentan a un riesgo significativo de perturbación. La Comisión ha determinado vulnerabilidades relacionadas con desequilibrios macroeconómicos o desequilibrios excesivos en siete Estados miembros como parte del procedimiento de desequilibrio macroeconómico (PDM). En el recuadro 2 se resumen las conclusiones relativas a los desequilibrios macroeconómicos en los Estados miembros.

Los mercados financieros y los intermediarios de la UE han demostrado su resiliencia ante los desafíos económicos y geopolíticos. En general, los elevados beneficios, unos niveles de capital sólidos y unos importantes colchones de liquidez respaldan la capacidad de los bancos de la UE para proporcionar financiación estable a la economía y ofrecer una resistencia adecuada frente a los riesgos futuros. La calidad de los activos de las entidades de crédito está próxima a su máximo histórico, pero el aumento del número de casos de insolvencia entre las empresas y las bolsas de vulnerabilidad en el sector inmobiliario comercial indican la necesidad someter el riesgo de crédito a una vigilancia más estrecha. Además, el riesgo operativo para los bancos y otras entidades del sector financiero ha ganado en notoriedad con el aumento de los incidentes cibernéticos.

Las perspectivas de política fiscal apuntan a un ligero aumento de las ratios de déficit público y deuda, tras la fuerte reducción observada desde 2021. En la zona del euro, el déficit público en relación con el PIB disminuyó del 3,5 % en 2023 al 3,1 % en 2024, y en la UE del 3,5 % al 3,2 %. Según las previsiones de la Comisión de la primavera de 2025, en 2025 el déficit aumentaría ligeramente hasta el 3,2 % del PIB en la zona del euro y el 3,3 % en la UE. En once Estados miembros se espera que el déficit se sitúe por encima del umbral del 3 % del PIB. La disminución de la ratio deuda pública bruta / PIB se ha interrumpido: esta variable se estabilizó entre 2023 y 2024 en el 88,9 % del PIB de la zona del euro y aumentó ligeramente hasta el 82,2 % en la UE. Se prevé que aumente un punto porcentual en 2025, tanto en la zona del euro como en la UE. En el recuadro 1 se ofrece una síntesis de las principales conclusiones sobre la supervisión fiscal en el marco del Pacto de Estabilidad y Crecimiento reformado.

Recuadro 1: La supervisión fiscal en el marco del Pacto de Estabilidad y Crecimiento reformado

El paquete del Semestre Europeo de la primavera de 2025 marca la conclusión del primer ciclo anual de supervisión macroeconómica en el marco de la gobernanza económica reformada. Tras la entrada en vigor del nuevo marco en abril de 2024, todos los Estados miembros excepto Alemania han presentado sus primeros planes fiscales-estructurales a medio plazo. Los informes anuales de situación presentados por los Estados miembros a finales de abril hacen balance de los progresos realizados en la aplicación de estos planes fiscales-estructurales a medio plazo 8 .

Junto con las previsiones de la Comisión de la primavera de 2025 y los datos de ejecución de 2024, proporcionan datos clave para evaluar el cumplimiento por parte de los Estados miembros del crecimiento máximo del gasto neto. En sus evaluaciones, la Comisión ha tenido en cuenta la flexibilidad que ofrece la cláusula de salvaguardia nacional para los Estados miembros pertinentes, suponiendo su oportuna aprobación por parte del Consejo 9 . En el caso de Alemania, a falta de un plan fiscal-estructural a medio plazo no es posible todavía llevar a cabo una evaluación completa del cumplimiento. La Comisión espera que Alemania presente su plan antes de finales de julio de 2025.

La activación coordinada de la cláusula de salvaguardia nacional en el marco del Pacto de Estabilidad y Crecimiento forma parte del plan ReArmar Europa / Preparación 2030 presentado en marzo de 2025 y demuestra la flexibilidad del marco para adaptarse a acontecimientos imprevistos. La cláusula de salvaguardia nacional permite a los Estados miembros superar las tasas máximas de crecimiento del gasto neto recomendadas por el Consejo dentro de determinados límites vinculados al aumento de su gasto en defensa. A raíz de las solicitudes presentadas por dieciséis Estados miembros (Bélgica, Bulgaria, Chequia, Dinamarca, Alemania, Estonia, Grecia, Croacia, Letonia, Lituania, Hungría, Polonia, Portugal, Eslovenia, Eslovaquia y Finlandia), la Comisión ha adoptado hoy una serie de recomendaciones destinadas al Consejo para activar la cláusula de salvaguardia nacional, que ahora están pendientes de adopción por el Consejo.

En el caso de los ocho Estados miembros sometidos a un procedimiento de déficit excesivo, la Comisión ha evaluado las medidas adoptadas en respuesta a las recomendaciones formuladas por el Consejo en el marco del procedimiento de déficit excesivo. Sobre la base de esta evaluación, se mantienen en suspenso los procedimientos aplicables a Italia, Eslovaquia, Hungría, Polonia, Francia y Malta, y se invita a estos dos últimos Estados miembros a disponerse a adoptar nuevas medidas con vistas a que la Comisión prevea una pequeña desviación con respecto al crecimiento del gasto neto recomendado. En el caso de Bélgica, la Comisión ha recomendado una nueva senda correctiva tras la presentación de su plan fiscal-estructural a medio plazo, que está pendiente de adopción por el Consejo. Se prevé que el crecimiento del gasto neto en Bélgica se sitúe en 2025 por encima del límite máximo de esta recomendación, pero dentro de la flexibilidad que ofrece la cláusula de salvaguardia nacional. En el caso de Rumanía, el crecimiento del gasto neto se sitúa muy por encima del límite máximo establecido por la senda correctiva, con claros riesgos para la corrección a tiempo del déficit excesivo de aquí a 2030. Por consiguiente, la Comisión recomienda al Consejo que adopte una decisión que no establezca medidas eficaces. Con el fin de salvaguardar la estabilidad fiscal y macroeconómica y garantizar la continuidad del pleno acceso a la financiación de la UE, Rumanía debe adoptar rápidamente medidas para cumplir los requisitos del procedimiento de déficit excesivo.

La Comisión ha evaluado los avances en la aplicación de los planes fiscales-estructurales a medio plazo de los otros dieciocho Estados miembros. Se prevé que doce Estados miembros (Bulgaria, Chequia, Dinamarca, Estonia, Grecia, Croacia, Letonia, Lituania, Austria, Eslovenia, Finlandia y Suecia) cumplan el crecimiento máximo recomendado del gasto neto, teniendo en cuenta, en su caso, la flexibilidad que ofrece la cláusula de salvaguardia nacional sobre la base de las previsiones actuales del gasto en defensa. En el caso de Lituania, la Comisión ha recomendado hoy al Consejo la aprobación de su plan fiscal-estructural a medio plazo. En líneas generales, Portugal y España cumplen las normas establecidas. En el caso de España, se prevé que el crecimiento del gasto neto en 2025 sea superior al límite máximo recomendado por el Consejo, pero no supere los umbrales del 0,3 % del PIB (anual) y del 0,6 % del PIB (acumulado). En el caso de Portugal, la desviación acumulada prevista, teniendo en cuenta la flexibilidad que ofrece la cláusula de salvaguardia nacional para el gasto en defensa, se sitúa por debajo del umbral del 0,6 % del PIB. En el caso de Irlanda, Chipre, Luxemburgo y los Países Bajos, la Comisión aprecia un riesgo de desviación de la senda de gasto neto recomendada, ya que se prevé que la tasa de crecimiento en 2025 se sitúe por encima del límite máximo recomendado por el Consejo y que las desviaciones superen los umbrales definidos para las desviaciones anual o acumulada.

Esta evaluación preliminar, basada en las previsiones de la Comisión de la primavera de 2025, irá seguida de una nueva evaluación en otoño y de una evaluación final en la primavera de 2026 basada en los datos de ejecución de 2025.

La evaluación de la aplicación de los planes fiscales-estructurales a medio plazo también tiene en cuenta el conjunto de inversiones y reformas que sustentan una ampliación de los respectivos períodos de ajuste fiscal. Esto concierne a España, Francia, Italia, Finlandia, Bélgica y Rumanía. En el anexo 1 de los respectivos informes por país se incluye una evaluación detallada de la situación del cumplimiento de estos compromisos. En el caso de Rumanía, la respuesta a la Recomendación del Consejo de 21 de enero de 2025 se considera por el momento insuficiente.

La Comisión ha evaluado el cumplimiento del criterio de déficit en cuatro Estados miembros, en apoyo de una posible decisión sobre la existencia de un déficit excesivo. En el caso de Austria, Finlandia y España, la evaluación se basa en un déficit de las administraciones públicas superior al valor de referencia del 3 % del PIB en 2024. En el caso de Letonia, la evaluación se basa en un déficit previsto para 2025 superior al valor de referencia del 3 % del PIB. Sobre la base del análisis que figura en el informe, no hay motivos para incoar un procedimiento de déficit excesivo para Finlandia, Letonia y España. Con respecto a Austria, teniendo en cuenta el dictamen del Comité Económico y Financiero sobre el informe de este país, la Comisión va a analizar la posibilidad de proponer la apertura de un procedimiento de déficit excesivo, recomendando al Consejo que adopte una decisión en virtud del artículo 126, apartado 6, del Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea (TFUE) por la que se determine la existencia de un déficit excesivo.

En el apéndice 5 se detallan los aspectos específicos de cada país.

Recuadro 2: Desequilibrios macroeconómicos en los Estados miembros

La Comisión ha evaluado la existencia de desequilibrios macroeconómicos en los 10 Estados miembros seleccionados para los exámenes exhaustivos en el Informe sobre el Mecanismo de Alerta de 2025. A nueve de estos Estados miembros se les habían detectado desequilibrios o desequilibrios excesivos en el ciclo anterior de supervisión en el marco del procedimiento de desequilibrio macroeconómico, y se consideró que Estonia presenta riesgos de aparición de desequilibrios. En consonancia con el nuevo enfoque aplicado en 2024, los exámenes exhaustivos de 2025 se han presentado a los Estados miembros antes de la publicación del paquete de primavera con el fin de permitir debates multilaterales más profundos en los comités del Consejo antes de extraer conclusiones sobre las constataciones de desequilibrios y la consiguiente formulación de las recomendaciones específicas por país 10 .

La clasificación de los desequilibrios se basa en tres criterios: i) la gravedad de los desequilibrios; ii) la evolución de los desequilibrios y las perspectivas; y iii) las respuestas políticas. Esta clasificación refleja una orientación más prospectiva del PDM, comunicada como parte de la revisión del marco de gobernanza económica y aplicada desde entonces. En el marco del enfoque prospectivo, estos tres criterios siguen vigentes, pero se hace más hincapié en la evolución de los desequilibrios subyacentes y en la adopción y aplicación de medidas por parte de las autoridades nacionales para superar dichos desequilibrios o los riesgos que presentan.

Las clasificaciones se realizan en un momento de incertidumbre con respecto al entorno comercial mundial. Las decisiones de clasificación en el marco del PDM tienen en cuenta las previsiones de la Comisión de la primavera de 2025, que se apoyan en hipótesis técnicas basadas en la hipótesis habitual de mantenimiento de la política económica, ya que no es posible prever el resultado de las negociaciones bilaterales con los socios comerciales. También reflejan la considerable incertidumbre relacionada con el comercio mundial y el entorno geopolítico y sus implicaciones económicas.

La Comisión adoptó varias decisiones en el marco del PDM. El fuerte entorno inflacionista de los últimos años se ha disipado y los tipos de interés han disminuido. A pesar de la caída general de la inflación, en algunos casos continúan existiendo fuertes presiones sobre los costes, que siguen ejerciendo presión sobre la competitividad en términos de costes, en particular en varios Estados miembros. Los precios de la vivienda han empezado a aumentar de nuevo con mayor fuerza. El desapalancamiento de los stocks de deuda, que se ha visto facilitado en los últimos años gracias al fuerte crecimiento del PIB nominal, resulta cada vez más complicado. Las vulnerabilidades están disminuyendo en varios de los Estados miembros sujetos a un examen exhaustivo y, en varios casos, dan lugar a la constatación de la ausencia de desequilibrios en el marco del PDM. La evolución es generalmente favorable en la mayoría del resto de los Estados miembros analizados, aunque subsisten importantes retos. Más concretamente:

Estonia no está experimentando desequilibrios, ya que en los últimos años ha presentado vulnerabilidades relacionadas con el deterioro de la competitividad de precios y costes en un contexto de recesión prolongada, y los precios de la vivienda han aumentado de forma considerable, pero en la actualidad las vulnerabilidades parecen estar contenidas en términos generales.

Alemania ha dejado de experimentar desequilibrios, ya que las vulnerabilidades relacionadas con el amplio superávit por cuenta corriente, que tenía relevancia transfronteriza, han ido disminuyendo a lo largo de los años y recientemente se han anunciado avances significativos en lo que respecta a la formulación de políticas.

Chipre también ha dejado de experimentar desequilibrios, ya que las vulnerabilidades relacionadas con la deuda exterior y privada están disminuyendo, en parte debido al fuerte crecimiento económico, al tiempo que la reducción de la deuda pública se ve respaldada aún más por la persistencia de los superávits presupuestarios. Chipre ha realizado importantes avances en la aplicación de medidas encaminadas a corregir sus vulnerabilidades, pero el déficit por cuenta corriente sigue siendo considerable.

Grecia, Italia, Hungría, los Países Bajos, Eslovaquia y Suecia siguen experimentando desequilibrios, ya que sus vulnerabilidades siguen siendo en general importantes.

Rumanía continúa experimentando desequilibrios excesivos; las vulnerabilidades han aumentado en Rumanía con el aumento de los dos déficits (fiscal y por cuenta corriente), y la competitividad en términos de costes se deterioró en 2024.

En el apéndice 4 se detallan los aspectos específicos de cada uno de los diez Estados miembros afectados.

La mejora de la eficiencia y la calidad de las finanzas públicas, en particular mediante una combinación de impuestos equilibrada, ayudará a los Estados miembros a financiar las prioridades políticas. El elevado nivel de deuda pública en varios Estados miembros, en un entorno económico volátil, subraya la importancia de garantizar la calidad del gasto público. Las medidas políticas a este respecto incluyen, en particular, la revisión y mejora de la eficiencia a largo plazo del gasto público y la mejora del marco para la gestión de la inversión pública. Además, es fundamental reducir los déficits tributarios, entre otras cosas limitando los gastos tributarios (especialmente los menos rentables) e intensificando el cumplimiento por parte de los contribuyentes, con el fin de generar unos ingresos más estables de manera equitativa. Esto debe complementarse con una modernización y digitalización continuas de las administraciones tributarias, así como con herramientas eficaces para luchar contra las estrategias de planificación fiscal abusiva y un mayor intercambio de información. Además de aumentar la eficiencia, la mejora de la calidad de las finanzas públicas, en particular mediante la reforma fiscal, puede contribuir a otros objetivos estratégicos, por ejemplo mediante la reducción de la carga fiscal sobre el trabajo con el fin de aumentar el empleo. Los incentivos fiscales también desempeñan un papel crucial en la descarbonización. Las REP de 2025 instan a varios Estados miembros a mejorar la combinación de impuestos para apoyar la competitividad sostenible a través de la reducción de los obstáculos a la inversión privada, así como a acelerar la inversión en la descarbonización y las infraestructuras energéticas limpias, en particular acelerando aún más los procesos de concesión de permisos, para apoyar la consecución de los objetivos nacionales y de la UE en materia de medio ambiente y clima.

3.2 Cerrar la brecha de innovación

Para cerrar la brecha de innovación se requiere una inversión mayor, talento en abundancia, una mayor colaboración entre el ámbito científico y el mundo empresarial, la adopción y difusión de tecnologías y una mayor coordinación de las políticas. La fragmentación de la inversión pública y la insuficiente I+D privada limitan el potencial de innovación de la UE. Los aspectos esenciales para lograr avances son una mayor colaboración entre el personal investigador y las empresas, unas políticas de innovación coherentes en todos los niveles de gobernanza y la lucha contra la escasez de talento en los ámbitos de la ciencia, la tecnología, la ingeniería y las matemáticas (CTIM). La rápida implantación de la infraestructura digital y la aplicación de las hojas de ruta estratégicas nacionales para la década digital serán fundamentales para alcanzar los objetivos y metas de la década digital, que son cruciales para posibilitar la innovación, la productividad y una transformación digital inclusiva. Además, es preciso conseguir que los descubrimientos científicos y las nuevas tecnologías emerjan de los laboratorios y lleguen al mercado (y que las empresas emergentes se expandan) de manera más fácil, económica y rápida, aprovechando plenamente el potencial del mercado interior, también para el sector espacial.

La Comisión sitúa la investigación y la innovación en el centro de nuestra economía. Con la iniciativa Elige Europa, un paquete de 500 millones EUR reforzará las «supersubvenciones» dirigidas al personal investigador en el marco del Consejo Europeo de Investigación (CEI), duplicará los complementos por traslado e impulsará las ayudas Marie Skłodowska-Curie durante el período 2025-2027. Además, el Plan de Acción «Continente de IA» recientemente publicado tiene por objeto impulsar la IA y el establecimiento de gigafábricas de IA en toda Europa, y la estrategia de la UE para las empresas emergentes y en expansión tiene por objeto mejorar las condiciones marco para la creación y la expansión de empresas innovadoras en Europa. El MRR y la política de cohesión ya apoyan la investigación y la innovación (I+i) en los Estados miembros mediante la asignación de más de 55 000 millones EUR del MRR a dicha actividad, mientras que 113 600 millones EUR 11 de la financiación de la política de cohesión se destinan al objetivo «Una Europa más inteligente», que engloba el apoyo a la I+i, la infraestructura digital y las capacidades de innovación. El programa Europa Digital ha estado a la vanguardia de las iniciativas tecnológicas de la Comisión Europea, con la asignación de 1 300 millones EUR para el período 2025-2027 en los ámbitos de actuación pertinentes. Los PRR también incluyen más de setenta reformas para consolidar las instituciones, impulsar las carreras de investigación, facilitar el acceso a la financiación, aumentar la colaboración y mejorar la coordinación de la gobernanza. Las REP de 2025 instan a los Estados miembros a intensificar sus esfuerzos para cerrar la brecha de innovación aumentando la inversión pública y privada en investigación y desarrollo (I+D), mejorando la eficacia del apoyo a la I+D y reduciendo la fragmentación del ecosistema. Con ello se pretende contribuir a alcanzar el objetivo de gasto de la UE en I+D, fijado en el 3 % del PIB 12 . Las REP también subrayan la necesidad de traducir los descubrimientos científicos en oportunidades de negocio, reforzando la colaboración entre el ámbito científico y el mundo de la empresa y promoviendo la comercialización de los resultados de las investigaciones. Se hace especial hincapié en mejorar el acceso a la financiación para las empresas emergentes y las empresas innovadoras, con el objetivo de fomentar un ecosistema de I+i dinámico y próspero. Además, las REP instan a determinados Estados miembros a corregir el déficit de inversión en conectividad y a racionalizar la regulación para la implantación de la infraestructura digital, que es clave para mejorar la productividad y reforzar la competitividad.

3.3 Una hoja de ruta conjunta para la descarbonización, la competitividad y la seguridad

Es fundamental garantizar una transición energética asequible para los consumidores y la industria europeos. Pese a que, en términos globales, los precios de la electricidad y del gas han disminuido en comparación con los máximos registrados en 2022, los precios industriales al por menor de la electricidad y del gas siguen siendo significativamente más elevados en la UE que en los Estados Unidos (entre 2 y 2,5 y entre 3 y 5 veces los precios vigentes en este último país 13 , respectivamente). Sobre la base de las reformas e inversiones pertinentes en el marco de sus PRR, los Estados miembros están dando pasos hacia un mercado de la energía más plenamente integrado, respaldado por una red interconectada y digitalizada y un marco regulador más sólido. Los capítulos de REPowerEU de los PRR y los programas de la política de cohesión proporcionan un arsenal importante para descarbonizar el sistema energético, gracias a un aumento sustancial de las inversiones en energías renovables e infraestructuras energéticas limpias, lo que garantiza una rápida aceleración de la electrificación al tiempo que se otorga un lugar central a la eficiencia energética. Las recomendaciones específicas por país de 2025 piden una descarbonización continua del sistema energético y, para una serie de Estados miembros, incluyen recomendaciones referentes a la adopción de medidas concretas encaminadas a eliminar de manera progresiva las subvenciones a los combustibles fósiles que no abordan la pobreza energética de manera específica ni las preocupaciones genuinas en materia de seguridad energética, obstaculizan la electrificación y no son cruciales para la competitividad industrial. En apoyo de los esfuerzos de los Estados miembros, el Plan de Acción de la UE para una Energía Asequible tiene por objeto reducir los precios de la energía y seguir disminuyendo las importaciones de combustibles fósiles para lograr un ahorro anual de hasta 130 000 millones EUR de aquí a 2030. Para ello es esencial culminar la Unión de la Energía, así como la electrificación, la eficiencia energética, la implantación acelerada de energías renovables y limpias, la mejora de la capacidad de la red, incluidos los interconectores transfronterizos y el uso eficiente de los existentes, la infraestructura de redes inteligentes y una mayor flexibilidad del sistema energético.

La atención debe seguir centrándose en reducir las dependencias excesivas y en reforzar la seguridad energética. Los Estados miembros han realizado avances sustanciales en la ejecución del plan REPowerEU, en particular a través de los capítulos específicos de los PRR, con el objetivo de ir eliminando gradualmente las importaciones de energía rusas. No obstante, estas importaciones siguen representando una parte significativa de la combinación energética de la UE. A este respecto, la Comisión adoptó en mayo de 2025 la hoja de ruta REPowerEU para poner fin a las importaciones de energía rusas a fin de garantizar la plena independencia energética de la UE con respecto a Rusia 14 , con el propósito de acabar de forma paulatina con todas las importaciones de energía rusa a más tardar a finales de 2027. La propuesta legislativa correspondiente se adoptará en junio. Por lo tanto, es necesario seguir actuando en el plano nacional para mejorar la eficiencia energética en todos los sectores y acelerar el uso de las energías renovables, con una diversificación simultánea en busca de socios más fiables. Las REP de 2025 también alientan a los Estados miembros a seguir reforzando sus infraestructuras de energía limpia —incluidas las interconexiones— y el almacenamiento de energía para permitir incrementar la producción de electricidad renovable y limpia y garantizar la resiliencia y la seguridad del suministro eléctrico.

La mejora de la eficiencia en el uso de los recursos y la promoción del uso circular de los materiales contribuyen a la descarbonización, mejoran la competitividad y refuerzan la seguridad económica. Para garantizar un suministro estable y asequible y reforzar la capacidad de la UE para extraer, procesar y reciclar materiales esenciales para la transición hacia una energía limpia, se ha anunciado la primera lista de proyectos estratégicos en el marco del Reglamento de Materias Primas Fundamentales. Además, la Comisión adoptará una Ley de Economía Circular en 2026, que abordará los persistentes cuellos de botella en la oferta y la demanda de materias primas secundarias, productos circulares y servicios. A nivel nacional, las REP de 2025 piden a los Estados miembros que mejoren las condiciones para la transición hacia la economía circular mediante una mayor prevención de la generación de residuos, el fomento de la eficiencia de los recursos, la intensificación de las inversiones públicas y privadas y la promoción de soluciones para mejorar la durabilidad, la capacidad de reutilización, la reparabilidad y la reciclabilidad de los productos.

La UE y sus Estados miembros deben avanzar en la transición hacia una economía neutra desde el punto de vista climático, garantizando al mismo tiempo que su industria siga siendo competitiva. La rápida aplicación del Reglamento sobre la Industria de Cero Emisiones Netas es crucial para mejorar la capacidad de fabricación europea de tecnologías de cero emisiones netas y sus componentes clave, abordando los obstáculos al crecimiento de la producción en Europa. Además, la Comisión presentó en febrero el Pacto por una Industria Limpia para apoyar y acelerar la transición de las industrias europeas, desbloquear las inversiones y apoyar a las empresas, centrándose en las industrias de gran consumo de energía y en el sector de las tecnologías limpias. Por otro lado, la Comisión presentó planes de acción para el sector del automóvil y los sectores siderúrgico y metalúrgico con el fin de fortalecer su competitividad y promover la descarbonización. El paquete de primavera del Semestre Europeo de 2025 hace hincapié en que los Estados miembros deben apoyar la creación de mercados líderes y poner en marcha planes y políticas para desarrollar infraestructuras de cero emisiones netas, destinados en particular a reforzar la infraestructura energética, la captura y el almacenamiento de carbono, y el hidrógeno. Las REP también hacen referencia a la urgente necesidad de transformar y descarbonizar la producción industrial y el transporte. Si bien la UE está bien encaminada para alcanzar su objetivo climático del 55 % para 2030 15 , la ejecución rápida y constante de los planes nacionales de energía y clima sigue siendo igualmente importante para alcanzar los objetivos energéticos y climáticos de aquí a 2030.

La adaptación al cambio climático, también a través de la gestión sostenible del agua, sigue siendo una prioridad acuciante para la UE, ya que es crucial para salvaguardar los recursos y mejorar la prosperidad y la seguridad. Los Estados miembros siguen enfrentándose a retos relacionados con la contaminación del agua, su uso ineficiente, la mala gobernanza de la gestión del agua y unas políticas de tarificación inadecuadas, además de los costes humanos y económicos de las sequías y las inundaciones. Por lo tanto, las REP de 2025 incluyen medidas políticas dirigidas a varios Estados miembros a fin de reforzar la gobernanza del agua a nivel nacional y regional y de realizar inversiones significativas. Además, la estrategia europea de resiliencia hídrica proporciona un marco coherente para garantizar una gestión sostenible del agua y abordar los retos relacionados con la escasez y la calidad del agua. La revisión intermedia de la política de cohesión recientemente propuesta ha reforzado el objetivo relativo a la promoción del acceso seguro al agua, la gestión sostenible del agua y la resiliencia hídrica, además de aumentar los porcentajes de prefinanciación y cofinanciación. El próximo plan europeo de adaptación al cambio climático ayudará a los Estados miembros a planificar y prepararse para los efectos del cambio climático en las infraestructuras esenciales, los sectores estratégicos y las inversiones conexas.

3.4 Simplificar el marco regulador

La simplificación de la normativa, la reducción de la carga y la garantía de una aplicación eficaz son esenciales para facilitar la actividad empresarial y fomentar la prosperidad en la UE. La complejidad de la normativa sigue siendo un obstáculo importante para la inversión a largo plazo en Europa, y dos tercios de las empresas europeas lo consideran una barrera clave 16 . La diversidad y la duración de los procedimientos administrativos en toda Europa constituyen un impedimento para la inversión; es necesario acometer iniciativas de simplificación a escala de la UE, nacional y local. La Comisión está llevando a cabo un programa de simplificación y aplicación sin precedentes 17 con el objetivo es reducir los costes administrativos en al menos un 25 % —un 35 % en el caso de las pymes— de aquí a 2028. Esto equivale a un ahorro de, como mínimo, 37 500 millones EUR en costes administrativos hasta el final del mandato de la actual Comisión. Hasta el momento, la Comisión ha adoptado cuatro amplias propuestas de simplificación en los ámbitos de la presentación de informes en materia de sostenibilidad, la inversión, la política agrícola común, las pequeñas empresas de mediana capitalización y la digitalización de las normas sobre productos. La Comisión insta a los colegisladores a alcanzar rápidamente un acuerdo sobre dichas propuestas y seguirá trabajando para alcanzar sus objetivos de simplificación mediante pruebas de resistencia del acervo de la UE para detectar solapamientos o incoherencias que puedan abordarse en las propuestas de simplificación.

Los Estados miembros también tienen la responsabilidad de contribuir a los esfuerzos de simplificación mediante reformas legislativas y administrativas. Las nuevas herramientas de consulta, como los diálogos sobre la aplicación y las verificaciones de la realidad, están ayudando a detectar cuellos de botella y a establecer formas de mejorar la aplicación del marco regulador existente. La Comisión mejorará asimismo la calidad de la nueva legislación garantizando que cualquier nueva propuesta propicie el crecimiento y la competitividad, aplicando un nuevo control sobre las pymes y de la competitividad. La percepción que tienen las empresas en cuanto a la facilidad de cumplir la legislación y los requisitos administrativos nacionales varía de un Estado miembro a otro. Más del 45 % de los ciudadanos cree que la administración pública de su país es complicada, problemática y lenta. Los Estados miembros deben garantizar que su marco regulador propicie el crecimiento, evite cualquier carga innecesaria a la hora de aplicar la legislación de la UE, garantice la rápida aplicación de las propuestas de simplificación, impulse la digitalización y facilite la concesión de permisos, la certificación y el intercambio fluido de información entre las administraciones públicas en todos los niveles de gobierno.

En consecuencia, las REP de 2025 piden a los Estados miembros que simplifiquen los procedimientos administrativos y los marcos normativos en todos los sectores mediante la reducción de la complejidad y la burocracia, así como a través de la mejora de las herramientas de regulación. Las REP instan a los Estados miembros a racionalizar los procesos de concesión de permisos y licencias (acortar los plazos de recurso, digitalizar las solicitudes y aclarar las normas de uso del suelo y de conexión a la red) para acelerar la implantación de las energías renovables, la construcción de viviendas y la implantación de infraestructuras. Las REP piden además a los Estados miembros que mejoren la calidad de la legislación mediante una consulta sólida a las partes interesadas, una supervisión independiente y evaluaciones basadas en datos contrastados para impulsar la seguridad jurídica y la competitividad.

3.5 Aprovechar al máximo el mercado único europeo

Para liberar todo el potencial que ofrece el mercado interior, deben eliminarse las barreras que siguen obstaculizando las inversiones y actividades empresariales transfronterizas. Aunque el mercado interior ha estimulado el crecimiento y la prosperidad, su grado de integración sigue siendo insuficiente. Las pymes, las empresas emergentes y las empresas en expansión se enfrentan a obstáculos como procedimientos administrativos engorrosos, normativas restrictivas, retrasos en los pagos y un acceso limitado a la financiación. Unas infraestructuras digitales, energéticas y de transporte inadecuadas debilitan la competitividad, al tiempo que la falta de coordinación de la integración de los servicios limita el potencial: el comercio de servicios representa solamente el 7,6 % del PIB 18 . Dada la magnitud del sector, una mayor integración brinda grandes oportunidades. Para hacer frente a estos obstáculos, la Comisión Europea ha presentado la Estrategia para el Mercado Único, que establece una serie de medidas de competitividad para facilitar el comercio transfronterizo y el buen funcionamiento del mercado único europeo. La integración temprana y gradual de los países candidatos en determinados segmentos del mercado único lo reforzará aún más. Para racionalizar la innovación en todo el mercado interior, el sistema de patentes unitarias está reduciendo la fragmentación jurídica, disminuyendo los costes de las patentes y facilitando el comercio transfronterizo, con más de 50 000 patentes unitarias ya registradas. Como parte de la aplicación de los PRR, varios Estados miembros han adoptado recientemente reformas destinadas a reforzar el mercado interior mediante la liberalización de los mercados de servicios, la simplificación del marco regulador de una serie de profesiones, la modernización y profesionalización de la contratación pública y el apoyo al comercio y la inversión. Las REP de 2025 se centran en fortalecer el mercado único, dado que instan a los Estados miembros a reducir los obstáculos reglamentarios, aumentar la competencia y mejorar la contratación pública. Las REP también piden una planificación industrial más estratégica para hacer frente a las disparidades territoriales y apoyar las infraestructuras, la innovación y las cadenas de valor. El Estado de Derecho desempeña un papel importante en el funcionamiento de la economía de la UE, al garantizar que se defiendan los derechos, se castigue la corrupción y se hagan cumplir los contratos. El respeto del Estado de Derecho, en particular unos sistemas judiciales independientes, de calidad y eficientes, la seguridad jurídica y la igualdad ante la ley también son determinantes esenciales de un entorno empresarial que fomenta la inversión y la innovación, en el que las empresas disfruten de libre circulación de unas condiciones comerciales previsibles. Cuando proceda, y cuando estos temas no se aborden en los PRR ni de forma complementaria al informe sobre el Estado de Derecho, las REP piden a los Estados miembros que aumenten la eficiencia de los sistemas judiciales y refuercen la lucha contra la corrupción.

Recuadro 3: Obstáculos a la inversión

En todos los países europeos la inversión se ve obstaculizada por una serie de barreras estructurales, tanto a nivel privado como público. El paquete de primavera del Semestre Europeo de 2025 identifica los principales factores que obstaculizan la inversión en los Estados miembros. La complejidad normativa y la carga administrativa representan uno de los principales impedimentos a los que se enfrenta la inversión, ya que varios Estados miembros tienen marcos jurídicos incoherentes o en rápida evolución, además de presentar ineficiencias burocráticas y escasa coordinación entre los distintos niveles de gobierno. Esta falta de previsibilidad disuade las inversiones a largo plazo, en particular para las pymes. Otro reto importante es la escasez generalizada de mano de obra cualificada, que afecta a más del 75 % de las empresas. Esta escasez es especialmente grave en los ámbitos técnico, de las tecnologías de la información y las comunicaciones (TIC) y científico, lo que limita la innovación y el crecimiento de la productividad. Los altos costes de la energía también representan un grave obstáculo para la inversión, ya que afectan a los márgenes de explotación y a la competitividad de las industrias de gran consumo de energía. Además, el acceso a la financiación sigue siendo limitado en varios Estados miembros debido al escaso desarrollo de los mercados de capitales y a la fuerte dependencia de los préstamos bancarios, que dificultan a las empresas la obtención de capital riesgo o de financiación alternativa. La inversión pública también adolece de falta de coordinación entre los distintos niveles de gobierno, así como de deficiencias en la planificación y la evaluación de los proyectos. Varios Estados miembros carecen de metodologías normalizadas para evaluar, seleccionar y revisar los proyectos de inversión, lo que da lugar a ineficiencias y a la pérdida de oportunidades. Por último, la incertidumbre geopolítica y la planificación inadecuada de las infraestructuras agravan estas cuestiones, lo que provoca retrasos en la implantación de las energías renovables, la modernización del transporte y la implantación de las infraestructuras. En conjunto, estos obstáculos crean un panorama de inversiones fragmentado que dificulta la competitividad de la UE.

3.6 La financiación de la competitividad y la Unión de Ahorros e Inversiones

El desarrollo de una Unión de Ahorros e Inversiones 19 mejorará la forma en que el sistema financiero de la UE apoya la creación de riqueza por parte de los ciudadanos y las inversiones en las prioridades estratégicas establecidas por la Brújula para la Competitividad. En la última década, el sector privado de la UE ha generado un ahorro neto medio del 8,0 % del PIB. Tan solo alrededor de una cuarta parte de este ahorro se ha destinado a financiar la inversión privada nacional, ya que los mercados de capitales de la UE siguen estando relativamente poco desarrollados en comparación con la situación existente a nivel internacional y, en general, solo realizan una pequeña contribución a la financiación externa de las empresas. La Unión de Ahorros e Inversiones, que se basa en los avances ya realizados en el marco de los planes de acción de la Unión de los Mercados de Capitales, tiene por objeto profundizar la integración y el reparto de riesgos en los mercados de capitales. También pretende seguir desarrollando la Unión Bancaria. En consonancia con el trabajo realizado sobre la Unión de Ahorros e Inversiones, las REP de 2025 esbozan acciones específicas a nivel nacional para mejorar el acceso a la financiación. El conjunto de medidas políticas propuestas incluye: i) fomentar la participación de los inversores minoristas e institucionales en los mercados de capitales; ii) aumentar las oportunidades de financiación no bancaria para las empresas de la UE, incluidas las empresas emergentes innovadoras y en expansión, y especialmente para las pequeñas y medianas empresas (pymes); iii) desarrollar mercados locales de capital privado y de capital riesgo e incrementar la competencia en los mercados financieros en los casos en que sea necesario; y iv) mejorar el nivel general de alfabetización financiera.

3.7 Promover las capacidades y el empleo de calidad, garantizando al mismo tiempo la equidad social

El mercado laboral de la UE ha dado muestras de una gran resiliencia en un contexto de aumento de la incertidumbre, pero son necesarias nuevas medidas estratégicas para apoyar la participación en el mercado de trabajo y fomentar la productividad laboral de Europa. El mercado laboral de la UE sigue siendo sólido, con un desempleo históricamente bajo y un empleo récord. La UE está bien encaminada hacia el objetivo principal del pilar europeo de derechos sociales consistente en alcanzar una tasa de empleo del 78 % de aquí a 2030, lo que también refleja las políticas y reformas adoptadas por muchos Estados miembros a lo largo de más de una década. La escasez de mano de obra se ha reducido ligeramente en el último año, pero se mantiene por encima de los niveles anteriores a la pandemia en la mayoría de los Estados miembros y se prevé que aumente, lo que obstaculiza la capacidad de las empresas para invertir e innovar. La escasez de mano de obra persiste en la construcción, la sanidad y los cuidados de larga duración, la tecnología, la ingeniería, las TIC y el transporte, lastrando la competitividad y el crecimiento; el problema varía considerablemente entre regiones y sectores y se ve agravado también por las tendencias demográficas y la baja oferta de viviendas asequibles.

Se necesitan esfuerzos concertados a escala de la UE y de los Estados miembros para fomentar unos mercados laborales inclusivos. Los planes nacionales de recuperación y resiliencia y los programas de la política de cohesión contienen numerosas medidas pertinentes que abordan la segmentación del mercado laboral, mejoran la eficacia de los servicios públicos de empleo, apoyan la movilidad laboral y prestan apoyo específico a determinados grupos. No obstante, siguen siendo necesarios esfuerzos adicionales. La participación en el mercado laboral de las mujeres y los grupos infrarrepresentados (como las personas trabajadoras de más edad, la juventud, las personas con baja cualificación, las personas con discapacidad, las personas de raza gitana y las de origen migrante) es fundamental, también en vista de la disminución de la población en edad laboral, como se destaca en las estrategias de la Unión de la Igualdad 20 . Las recomendaciones del paquete de primavera piden a los Estados miembros que pongan en marcha políticas activas del mercado de trabajo más eficaces y sistemas fiscales y de prestaciones bien diseñados con los incentivos adecuados para trabajar, además de iniciativas de reciclaje y perfeccionamiento profesional. Es necesario fomentar el acceso a servicios de educación y cuidados de la primera infancia asequibles y de alta calidad, así como a cuidados sociales y de larga duración, proporcionar adaptaciones adecuadas para las personas con discapacidad y mejorar las condiciones de trabajo, a fin de eliminar los obstáculos que dificultan la participación en el mercado laboral y atraer a las personas a sectores clave 21 . La evolución de los salarios requiere un seguimiento minucioso y un equilibrio entre, por una parte, garantizar la productividad y la competitividad y, por otra, abordar el coste de la vida. El diálogo social y la negociación colectiva desempeñan un papel clave en este sentido. Además, la movilidad de las personas trabajadoras dentro de la UE sigue siendo importante, al tiempo que el fomento de la migración legal desde países no pertenecientes a la UE también será cada vez más necesario para satisfacer las necesidades del mercado de trabajo de la Unión. La próxima hoja de ruta para el empleo de calidad de la Comisión desempeñará un papel clave para orientar la acción a escala nacional y de la UE.

Impulsar el capital humano es clave para una Europa competitiva, próspera e inclusiva. Además de las políticas de atracción y retención de talento, las recomendaciones del paquete de primavera piden a los Estados miembros que eleven los niveles de capacidades de la población europea y el carácter inclusivo de los sistemas educativos. En los últimos años se ha producido en toda la UE una fuerte disminución de los niveles de capacidades básicas, incluido un descenso de la proporción de personas con resultados educativos óptimos 22 . Alrededor de la mitad de la población de la UE sigue careciendo de cibercapacidades básicas, mientras la participación en iniciativas de aprendizaje para personas adultas sigue estando significativamente por debajo del objetivo principal del pilar de la UE del 60 % de aquí a 2030. En un contexto de escasez de capacidades y mano de obra 23 son necesarios esfuerzos adicionales para reforzar la inversión en aprendizaje permanente, para facilitar la retención y el reconocimiento de las capacidades y para hacer que las oportunidades de aprendizaje sean más accesibles para los grupos insuficientemente atendidos. Los sistemas de educación y formación de los Estados miembros y las regiones deben responder mejor a la evolución de los mercados laborales. Las acciones políticas también deben incluir el aumento del atractivo de la profesión docente y el fomento de la calidad y el carácter inclusivo de la enseñanza. De aquí a 2035, más de la mitad de las nuevas ofertas de empleo se dedicarán a ocupaciones altamente cualificadas 24 , pero la oferta actual de capacidades en CTIM es insuficiente para satisfacer la creciente demanda. Este ámbito debe convertirse en una prioridad estratégica de las políticas de educación y desarrollo de capacidades a todos los niveles. A escala de la UE, la iniciativa de la Unión de las Competencias 25 se centra en el desarrollo de las capacidades, el reciclaje y perfeccionamiento profesional periódico y la movilidad de las capacidades, así como de las personas trabajadoras. El Plan de Acción para las Competencias Básicas invita a los Estados miembros a apoyar al alumnado con un bajo rendimiento. También se están realizando esfuerzos significativos para abordar la escasez de capacidades con la ayuda de la política de cohesión y el MRR, y todos los Estados miembros (con el apoyo de la UE) están adoptando medidas en materia de capacidades, aprendizaje de personas adultas, educación y formación. La UE y los Estados miembros también deben seguir colaborando para ampliar el uso de las microcredenciales y crear un proyecto piloto de Garantía de Capacidades para las personas que trabajan en sectores en proceso de reestructuración o expuestas al riesgo de quedar en desempleo.

La economía social de mercado de Europa, única en el mundo, depende en gran medida de la resiliencia y la equidad. El pilar europeo de derechos sociales sigue siendo fundamental para configurar una Europa más fuerte e inclusiva. Los Estados miembros han incluido reformas e inversiones pertinentes en sus PRR, centrándose, en particular, en el fortalecimiento de los servicios sociales y los centros sanitarios, la inclusión de los grupos vulnerables, la modernización de los sistemas de prestaciones sociales y la digitalización de la asistencia sanitaria. Si bien se ha observado recientemente una disminución del porcentaje de personas en riesgo de pobreza o exclusión social, es importante hacer frente a las tasas de pobreza de los grupos vulnerables y los niños, que aún son elevadas, así como a las importantes disparidades regionales. Se requerirán esfuerzos intensos para alcanzar el objetivo principal del pilar de la UE de reducir la pobreza o la exclusión social en al menos quince millones de personas de aquí a 2030, de los cuales, al menos cinco millones de niños. A la luz de los retos demográficos, sociales y del mercado laboral, las REP de 2025 subrayan la necesidad de contar con sistemas adecuados y eficientes de protección social, inclusión y pensiones, así como de fomentar el acceso a una vivienda asequible y a los servicios sociales. También es importante garantizar la ausencia de discriminación, promover la igualdad de género y mejorar la integración de la igualdad como criterio transversal. Ante el aumento de la demanda de asistencia sanitaria y de cuidados de larga duración, los Estados miembros también deben crear sistemas sanitarios y de cuidados de larga duración resilientes, en particular mediante la transición hacia un modelo de atención primaria y preventiva. El riesgo de emergencias sanitarias está aumentando, por lo que es imperativo que la UE siga reforzando y consolidando sus capacidades de preparación y respuesta en materia de seguridad sanitaria 26 . Para completar la Unión Europea de la Salud, la UE también está actuando en el marco de iniciativas como la Ley de Medicamentos Esenciales para mejorar el suministro y la producción de medicamentos esenciales. Una UE justa e inclusiva también requiere que toda la sociedad comparta los beneficios de las transiciones ecológica y digital. Esto significa apoyar a las regiones y comunidades que se ven afectadas de manera desproporcionada por estas transiciones. El Fondo de Transición Justa apoya una transición más equitativa, y el Fondo Social para el Clima proporcionará financiación específica para apoyar a las personas más afectadas. La Comisión presentará un nuevo plan de acción sobre la aplicación del pilar europeo de derechos sociales, complementado por una estrategia de la UE de lucha contra la pobreza.

Recuadro 4: Análisis de la convergencia social al alza en consonancia con el marco de convergencia social

La Comisión ha evaluado la existencia de retos para la convergencia social al alza en diez Estados miembros en consonancia con el marco de convergencia social (MCS), lo que conlleva un análisis específico por país de los riesgos y desafíos para la convergencia social al alza en dos fases 27 . En la primera fase del análisis, presentada en el Informe Conjunto sobre el Empleo de 2025 28 , se analizaron las políticas sociales, del mercado laboral y en materia de capacidades de todos los Estados miembros. Se determinó que un total de diez Estados miembros (Bulgaria, Estonia, Grecia, España, Croacia, Italia, Lituania, Luxemburgo, Hungría y Rumanía) presentaban potenciales riesgos para la convergencia social al alza. El 11 de abril de 2025 29 se publicó una segunda fase del análisis para estos diez países, centrada en los ámbitos de actuación que en la primera fase se consideró presentaban potenciales riesgos para la convergencia social al alza a través de los indicadores principales del cuadro de indicadores sociales. Esta segunda fase del análisis se basa en un amplio conjunto de datos cuantitativos y cualitativos y en los factores fundamentales que impulsan los retos para la convergencia social al alza, En dicha fase se examina con más detalle la evolución de la situación y se tienen en cuenta las respuestas estratégicas pertinentes adoptadas o previstas por el Estado miembro. En general, en la segunda fase del análisis se identificaron retos para la convergencia social al alza en tres Estados miembros (Grecia, Rumanía e Italia) 30 .

El análisis de la convergencia social al alza apunta a la existencia de retos horizontales en los tres ámbitos de actuación. El análisis señala nuevas medidas para impulsar la adquisición de capacidades a fin de sentar las bases para el desarrollo de capacidades y abordar la escasez de capacidades y de mano de obra. Pese a que, en general, los mercados laborales siguen dando muestras de solidez, el análisis pone de relieve la necesidad de integrar más eficazmente a todos los grupos de población en el mercado de trabajo. Al mismo tiempo, la desigualdad de ingresos y los riesgos de pobreza o exclusión social requieren una atención muy estrecha desde el punto de vista de las políticas, también en el contexto del reto demográfico, manteniendo al mismo tiempo unos sistemas de protección e inclusión social adecuados y sostenibles. 

Las conclusiones del análisis de convergencia social se reflejan en los informes por país y han servido de base al Semestre Europeo de 2025. Este análisis ha alimentado los exámenes de las supervisiones multilaterales de los comités pertinentes del Consejo.

Recuadro 5: La vivienda en Europa: retos estratégicos 

La evolución del mercado de la vivienda tiene importantes implicaciones económicas y sociales. La vivienda realiza una contribución considerable a la economía de la UE, y el sector de la construcción representó aproximadamente el 5 % del PIB en 2024. Los costes de la vivienda también consumen una gran proporción de la renta de los hogares, cerca del 20 % en 2024 e incluso un porcentaje más elevado en el caso de los grupos vulnerables, y su nivel repercute significativamente en los presupuestos y el nivel de vida de los hogares. La evolución de los mercados inmobiliario e hipotecario tiene una fuerte incidencia en los ciclos económicos y en la estabilidad financiera. Los altos precios de compra y alquiler pueden afectar negativamente a la movilidad laboral y residencial, tanto dentro de los países como entre ellos, y también a la capacidad de las personas con discapacidad para vivir de forma independiente. A su vez, esto puede obstaculizar la asignación eficiente de la mano de obra, contribuir a la escasez de mano de obra y limitar la productividad general.

Europa adolece de una gran brecha entre una fuerte demanda de vivienda y una oferta insuficiente, lo que da lugar a precios elevados. Entre 2019 y 2024, el número de permisos expedidos para la construcción de nuevos edificios residenciales disminuyó un 14 %. Al mismo tiempo, los precios de la vivienda crecieron un 27 %. Se estima que los precios de la vivienda están sobrevalorados en aproximadamente dos tercios de los países europeos. Los mercados de la vivienda son especialmente restrictivos en las capitales, los polos de crecimiento y las zonas turísticas. Además, la disponibilidad de viviendas sociales está disminuyendo, al tiempo que aumenta el número de personas sin hogar.

Se necesitan reformas e inversiones para garantizar una vivienda más asequible. La política de vivienda sigue siendo principalmente responsabilidad de los Estados miembros, las regiones y las autoridades locales, pero es necesario adoptar un enfoque decidido a todos los niveles. El MRR apoya inversiones significativas en este ámbito (por un importe cercano a los 20 000 millones EUR), así como reformas en materia de asequibilidad y disponibilidad de la vivienda. En la revisión intermedia de la política de cohesión, la Comisión propuso duplicar las dotaciones para vivienda hasta alcanzar, como mínimo, la cifra de 15 000 millones EUR. Como parte de este paquete de primavera, se formulan recomendaciones específicas sobre cómo abordar la disponibilidad en una serie de países en los que la situación es especialmente grave. Para garantizar una oferta de vivienda suficiente y adecuada, las políticas deben centrarse en los obstáculos estructurales a largo plazo, como las inversiones insuficientes, la fiscalidad, las políticas de zonificación y la escasez de mano de obra en la construcción, y es preciso racionalizar las normas y regulaciones. Es necesario aumentar la oferta de viviendas asequibles y de viviendas sociales para ayudar a satisfacer las necesidades de los grupos vulnerables en esta materia, así como de los hogares de renta baja y media que no pueden acceder a la vivienda en condiciones de mercado. El plan europeo de vivienda asequible, previsto para 2026, tendrá por objeto ofrecer recomendaciones operativas para apoyar las inversiones, las reformas políticas y las mejores prácticas.

4.CONCLUSIONES

Para impulsar la prosperidad y la resiliencia a largo plazo, la UE está alineando su gobernanza económica con una atención renovada centrada en la competitividad. La Brújula para la Competitividad define las prioridades de la Comisión para los próximos cinco años, estableciendo una hoja de ruta clara para fortalecer la resiliencia económica y la posición de la UE en el mundo. El Semestre Europeo es un mecanismo clave para cumplir estas prioridades, al ayudar a los Estados miembros a armonizar las reformas e inversiones nacionales con los objetivos comunes de la UE, garantizando una ejecución coherente en todos los niveles de gobernanza.

La Comisión pide al Consejo Europeo que respalde las propuestas de la Comisión de recomendaciones específicas por país de 2025, y al Consejo de la UE que las adopte. La Comisión también pide a todos los Estados miembros que cumplan plena y oportunamente las recomendaciones, en estrecho diálogo con los interlocutores sociales, las organizaciones de la sociedad civil y otras partes interesadas.

APÉNDICE 1 – VISIÓN GLOBAL DE LOS ÁMBITOS TEMÁTICOS TRATADOS EN LAS RECOMENDACIONES ESPECÍFICAS POR PAÍS

APÉNDICE 2 — AVANCES EN LA APLICACIÓN DE LAS REP

El Semestre Europeo de 2025 hace balance de las medidas estratégicas adoptadas por los Estados miembros para abordar los retos estructurales detectados en las recomendaciones específicas por país (REP) adoptadas desde 2019. La evaluación de 2025 de la aplicación de las REP tiene en cuenta las medidas estratégicas adoptadas por los Estados miembros hasta la fecha 31 , teniendo en cuenta las medidas adoptadas en el contexto de la aplicación del MRR, así como los compromisos contraídos en los PRR y en los planes fiscales-estructurales a medio plazo, en función de su grado de cumplimiento. Por lo tanto, la evaluación refleja el estado actual de ejecución de los planes de recuperación y resiliencia, y no el nivel de avances que podrían lograrse suponiendo la plena aplicación de los planes ( 32 ). La evaluación de las REP de 2025 abarca las REP de 2019-2023 (evaluación plurianual) y las REP de 2024 (evaluación anual).

Gráfico 1: Nivel actual de aplicación de las recomendaciones específicas por país de 2019-2023

Gráfico 2: Aplicación de las REP de 2019-2024: evaluación anual en cada año consecutivo en comparación con la aplicación hasta la fecha

Nota: La evaluación plurianual que figura en el gráfico 1 examina la ejecución de las recomendaciones específicas por país de 2019-2023 desde el momento en que se adoptaron por primera vez hasta la publicación de la presente Comunicación. Cabe señalar que las REP de 2021 solo se refieren a la política fiscal y ya no se consideran pertinentes para la evaluación de las REP de 2025. En el gráfico 2, la evaluación anual muestra los avances registrados en el primer año tras la adopción de las REP, mientras que la evaluación plurianual muestra la evaluación de las REP formuladas hasta la fecha.

Desde una perspectiva plurianual, se han logrado al menos algunos avances en la aplicación del 72 % de las recomendaciones específicas por país de 2019-2023 (véase el gráfico 1). En la evaluación del año pasado, el 68 % de las REP de 2019-2023 mostraban al menos algunos avances. Estos fueron especialmente notables en las REP de 2019-2022, ya que el 75 % muestra al menos algunos avances en comparación con el 70 % registrado en 2024. Esto muestra que el MRR, como instrumento basado en el rendimiento, sigue contribuyendo a la aplicación de las REP pertinentes, y se espera que continúe haciéndolo a medida que se emprendan las reformas e inversiones adicionales previstas en los planes de recuperación y resiliencia para los próximos años. Sin embargo, la aplicación de las reformas varía de forma significativa entre los distintos ámbitos de actuación. En los últimos años, los Estados miembros han seguido avanzando, sobre todo, en la aplicación de las REP relacionadas con el acceso a la financiación y a los servicios financieros, seguidas del funcionamiento del mercado laboral, el marco presupuestario y la gobernanza fiscal, así como el entorno empresarial. Por otra parte, los avances han sido particularmente lentos en ámbitos como la vivienda, la política medioambiental, la administración pública, la política fiscal, la no discriminación y la igualdad de oportunidades.

Los avances en la aplicación de las REP adoptadas en 2024 también han sido sustanciales. Los Estados miembros han logrado al menos «algunos avances» en el 51 % de las recomendaciones que se les dirigieron en octubre de 2024 (gráfico 2). Esto representa un ligero descenso en comparación con los avances anuales logrados en 2024 en relación con las REP adoptadas en julio de 2023. Considerando los ámbitos en los que un número significativo de Estados miembros recibieron una recomendación en 2024, donde globalmente se han logrado más avances ha sido en los ámbitos del marco presupuestario y la gobernanza fiscal, seguidos por el acceso a la financiación, el funcionamiento del mercado laboral y las capacidades, la formación profesional y la educación. Por el contrario, se ha avanzado menos en el cumplimiento de las recomendaciones referentes a la administración pública, la política medioambiental, los sistemas de pensiones y la investigación y la innovación.

Los resultados de la evaluación de las recomendaciones específicas por país de 2025, junto con las de los años anteriores, estarán disponibles en el sitio web de la Comisión.

APÉNDICE 3: AVANCES A ESCALA DE LA UE EN LA APLICACIÓN DE LOS ODS

 Nota: El gráfico anterior muestra el ritmo al que la UE ha avanzado hacia la consecución de cada uno de los diecisiete objetivos en el período de cinco años más reciente con datos disponibles. El método para evaluar los indicadores y agregarlos a nivel de objetivos, así como de análisis más detallado, pueden consultarse en el sitio web de Eurostat: Resumen. Overview - Sustainable development indicators - Eurostat (europa.eu) [Visión global – indicadores de desarrollo sostenible, Eurostat].

¿Cómo ha avanzado la UE hacia la consecución de los ODS? 

Se han realizado avances significativos hacia los objetivos y metas relacionados con la reducción de las desigualdades (ODS 10), el trabajo decente y el crecimiento económico (ODS 8) y la educación de calidad (ODS 4). La UE también ha progresado hacia el cumplimiento de la mayoría de los demás ODS, pero a un ritmo más lento. Entre el grupo de objetivos en los que se han registrado avances moderados, la UE obtuvo mejores resultados en materia de igualdad de género (ODS 5), consumo y producción responsables (ODS 12), industria, innovación e infraestructuras (ODS 9) y hambre cero (ODS 2). En cambio, la evaluación no muestra avances significativos en lo que respecta a la vida submarina (ODS 14), debido a la lenta expansión de las zonas marinas protegidas y al empeoramiento del estado de los océanos. Se observó un alejamiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible relativos al agua limpia y el saneamiento (ODS 6) y a la vida de ecosistemas terrestres (ODS 15). Los avances hacia la consecución del ODS 6 se han visto perjudicados por el estrés hídrico, mientras que el desarrollo del ODS 15 se ve afectado negativamente por la degradación del suelo y la pérdida de biodiversidad.

APÉNDICE 4 – CONCLUSIONES DE LOS EXÁMENES EXHAUSTIVOS DE LOS DESEQUILIBRIOS MACROECONÓMICOS DE LOS PAÍSES DE LA UE

Se han detectado desequilibrios o desequilibrios excesivos en siete de los diez Estados miembros objeto de un examen exhaustivo. En el examen exhaustivo se analiza la gravedad de las vulnerabilidades, su evolución reciente y prevista y las medidas adoptadas al respecto. Este año, el análisis de los exámenes exhaustivos se ha vuelto a presentar antes del paquete de primavera del Semestre Europeo para propiciar debates multilaterales más profundos con los Estados miembros antes de las conclusiones sobre las constataciones de desequilibrios y la consiguiente formulación de las recomendaciones específicas por país 33 .

Durante el último año, la evolución económica ha atenuado la gravedad de algunas de las vulnerabilidades de larga duración que subyacen a los desequilibrios en varios países. Varios países experimentaron un ligero fortalecimiento de su crecimiento económico en 2024, aunque otros experimentaron un estancamiento de la actividad o incluso una recesión. El empleo aumentó y el desempleo se mantuvo en mínimos históricos o cerca de ellos. La inflación y las presiones sobre los costes se han reducido aún más y, hasta hace escasas fechas, más rápidamente de lo previsto. Las condiciones financieras se relajaron a lo largo de 2024, tras el marcado endurecimiento producido en los dos años anteriores. Las perspectivas para 2025 apuntan a que las tasas de crecimiento seguirán siendo similares a las de 2024 para la UE y la zona del euro en su conjunto, con importantes riesgos de corrección a la baja y una posible aceleración en 2026.

La incertidumbre ha aumentado de forma significativa con un contexto geopolítico y comercial cambiante, lo que agrava los riesgos que rodean a los desequilibrios. Las economías más expuestas al comercio corren un mayor riesgo en caso de debilidad prolongada o incluso de reducción del comercio mundial, tras algunos años de atonía en el comercio, especialmente en el sector manufacturero. Las ampliaciones fiscales —principalmente con el objetivo de apoyar un mayor gasto en defensa— están sobre la mesa a medio plazo, aunque no se han esbozado planes detallados en todos los casos. La repercusión de todos estos acontecimientos es difícil de predecir (debido a la inestabilidad de los diferentes entornos) y los resultados no están claros, pero requieren un seguimiento estrecho y continuado de los riesgos; en ese sentido es importante adoptar una perspectiva orientada al futuro.

En los apartados que figuran a continuación se examinan las vulnerabilidades y perspectivas más importantes en la coyuntura actual, en particular en los diez Estados miembros que han sido objeto de un examen exhaustivo este año.

La inflación ha superado su máximo, pero los diferenciales de inflación siguen siendo considerables en varios casos. La desaceleración de la inflación continuó en toda la UE en 2024 y principios de 2025, pero algunos Estados miembros han seguido registrando una inflación claramente superior a la media, tanto dentro como fuera de la zona del euro. Como consecuencia de ello, se han ampliado las importantes divergencias acumuladas en materia de inflación, incluso en algunos casos en los que la recuperación económica ha sido limitada. Los costes laborales unitarios se desaceleraron en 2024, pero su crecimiento siguió siendo significativo en varios casos, en un contexto de rigidez de los mercados de trabajo y bajo crecimiento de la productividad. 

Se espera que las presiones sobre los precios y los costes sigan disminuyendo a corto plazo, pero es probable que las divergencias persistan. Una disminución significativa de los precios de la energía y de otras materias primas, junto con la apreciación del euro y de la mayoría de las demás monedas de la UE, debería contribuir a reducir la inflación. La debilidad de la demanda podría limitar aún más las presiones sobre los precios en varios países. Se prevé que el crecimiento de los costes laborales unitarios siga moderándose con la desaceleración del crecimiento salarial, ya que se ha recuperado el poder adquisitivo perdido a causa de la inflación de años anteriores. En algunos casos, los recientes aumentos de la fiscalidad indirecta están favoreciendo una inflación elevada. No obstante, estos efectos son temporales y no se espera que afecten negativamente a la competitividad de las exportaciones. Sin embargo, se prevé que los diferenciales acumulados y de inflación registrados en algunos países sigan ampliándose. Las divergencias duraderas en la evolución de los costes y los precios pueden ser arriesgadas para las posiciones exteriores, y algunos países que han registrado mayores pérdidas de competitividad presentan cuentas exteriores más frágiles. Al mismo tiempo, las divergencias de inflación pueden afectar a la eficacia de la orientación de la política monetaria, sobre todo en el seno de la unión monetaria. Por lo tanto, sigue siendo importante situar la demanda interna en niveles más sostenibles y mejorar el funcionamiento del mercado en algunos países.

Persisten algunos importantes déficits y superávits por cuenta corriente, reflejo de la dinámica de la demanda interna. En 2024, las balanzas por cuenta corriente aumentaron, en general, gracias a nuevas mejoras en las condiciones comerciales, entre las que cabe citar los nuevos descensos de los precios de la energía. Se observaron patrones diferentes en toda la UE debido a la dinámica de la demanda interna. Algunos países presentan grandes déficits por cuenta corriente con mejoras limitadas, coincidiendo a menudo con una fuerte demanda interna. En algunos otros casos, las cifras globales mejoraron en épocas de débil crecimiento del PIB, lo que podría ocultar una mayor debilidad de las cuentas exteriores subyacentes. En determinados casos, los déficits son peores que antes de la pandemia y más débiles de lo que sugerirían los indicadores económicos fundamentales de esas economías. En algunos de esos países, los elevados déficits públicos explican gran parte de las necesidades de endeudamiento exterior de la economía. Al mismo tiempo, los importantes superávits por cuenta corriente no han experimentado variaciones sustanciales a pesar de la debilidad del comercio mundial, mientras que la demanda interna se mantuvo estancada en algunos de esos países.

Se prevé que las variaciones de la balanza por cuenta corriente sean limitadas, pero la incertidumbre es alta. La apreciación del euro y de otras monedas de la UE debería reducir las importaciones, mientras que se prevé que los precios de la energía y de otras materias primas disminuyan y contribuyan aún más a las balanzas por cuenta corriente. Por el contrario, se espera que el comercio mundial siga moderándose, y no se prevén cambios importantes en la dinámica de la demanda interna a corto plazo, de modo que se espera que la mayoría de los déficits importantes por cuenta corriente experimenten únicamente una leve disminución y que los superávits por cuenta corriente considerables y duraderos no varíen sino de forma marginal. La incertidumbre es excepcionalmente elevada con un contexto comercial cambiante. Los Estados miembros con superávits notables pueden verse más afectados por una reducción del comercio. Sin embargo, se prevé que sus importaciones disminuyan de la mano de unas exportaciones más bajas, ya que la demanda interna también puede verse afectada. Es probable que los países altamente integrados en las cadenas de valor mundiales se vean más afectados. En paralelo, puede resultar más difícil para los grandes deudores crecer apoyándose en la deuda mediante el aumento de las exportaciones y financiar sus importantes necesidades de deuda externa.

Las posiciones de inversión internacional neta más negativas han seguido mejorando, respaldadas por el crecimiento del PIB nominal, pero los efectos denominador se están estancando. La mayoría de las posiciones más negativas mejoraron de nuevo en 2024, debido al marcado crecimiento del PIB nominal y a pesar de los significativos déficits por cuenta corriente. Sin embargo, se espera que varias ratios negativas de inversión internacional neta sobre el PIB se estanquen este año y el próximo, o que experimenten una mejoría mucho menor, como consecuencia del menor crecimiento del PIB nominal, además de la persistencia de las grandes necesidades de endeudamiento exterior. En algunos casos, las posiciones de inversión internacional neta moderadamente negativas pueden deteriorarse cuando el déficit por cuenta corriente es muy significativo. Es probable que las grandes posiciones positivas sigan aumentando con la continuación de los grandes superávits actuales.

Los precios de la vivienda ganaron dinamismo en 2024 debido al aumento de los ingresos y a la relajación de las condiciones de financiación, tras dos años de crecimiento moderado o negativo. Los precios de la vivienda aumentaron casi en todas partes a lo largo de 2024. Así ocurrió también en algunos países en los que los precios de la vivienda parecen haber estado sobrevalorados durante años, aumentando de nuevo el riesgo de sobrevaloración, tras algunas correcciones registradas en los últimos años. La demanda de vivienda se vio respaldada por el aumento de la renta de los hogares, que en algunos casos creció más que los precios de la vivienda, y por la reducción de los tipos de interés. Al mismo tiempo, la construcción de vivienda nueva siguió disminuyendo en varios países, agravando las presiones sobre los precios.

Se espera que los precios de la vivienda sigan aumentando debido a la existencia de efectos estructurales de larga duración. La relajación de las condiciones financieras de los hogares, junto con el continuo crecimiento de los ingresos de estos, deberían seguir favoreciendo el endeudamiento para la adquisición de vivienda y respaldar la demanda de vivienda. Las políticas fiscales en apoyo de la demanda y los mercados de alquiler disfuncionales no han cambiado de forma notable y refuerzan la propiedad de viviendas financiadas con deuda en varios países. Al mismo tiempo, continúan sin abordarse los cuellos de botella en la oferta de vivienda; la escasa oferta de los últimos años y la caída del número de licencias de obra sugieren que la escasez de vivienda persistirá y ejercerá una presión al alza sobre los precios de la vivienda.

El desapalancamiento de los hogares y de las sociedades no financieras ha continuado, pero se ha ralentizado, ya que los efectos denominador se debilitaron con una menor inflación y un aumento del endeudamiento. En 2024, la deuda de los hogares y las empresas, expresada como porcentaje del PIB, alcanzó en varios países sus niveles más bajos en años. Sin embargo, estas caídas de las ratios deuda/PIB fueron a menudo menos pronunciadas que en años anteriores, ya que la reducción de la inflación dio lugar a efectos denominador más moderados. Además, los flujos de endeudamiento han aumentado ligeramente, sobre todo en el caso de los hogares, en un contexto de suavización gradual de las condiciones de financiación y de aumento de los ingresos.

Las ratios de deuda pública han seguido disminuyendo en varios casos, pero en algunos países han vuelto a aumentar recientemente. Las elevadas ratios de deuda pública disminuyeron en algunos países, mientras que en otros aumentaron y superaron los niveles anteriores a la pandemia. Los efectos denominador se debilitaron con diferenciales de tipos de interés menos favorables. En algunos países se registraron déficits significativos, mientras que otros presentaban situaciones fiscales equilibradas o incluso superávits. Hay algunos países con un nivel de deuda bajo o moderado que están experimentando ratios de deuda crecientes debido a la presencia de déficits elevados. Las condiciones de endeudamiento de las administraciones públicas mejoraron o se mantuvieron estables, y la mayor parte de los diferenciales existentes en la zona del euro se redujeron el año pasado, si bien los tipos de interés a largo plazo aumentaron en 2025. En el caso de algunos Estados miembros no pertenecientes a la zona del euro, los diferenciales de la deuda pública aumentaron en 2024 y a principios de 2025; dado que el endeudamiento en moneda extranjera es significativo en algunos de esos casos, existen riesgos en caso de volatilidad del tipo de cambio.

Se espera que en el futuro el desapalancamiento se ralentice o se invierta tanto en el sector privado como en el público. Se prevé que el endeudamiento del sector privado continúe aumentando con unas condiciones de financiación más flexibles, ralentizando el desapalancamiento de la deuda o incluso deteniéndolo. A falta de una aplicación efectiva de las medidas de actuación, se prevé que los déficits fiscales sigan siendo considerables en algunos casos, lo que se sumará a las ratios de deuda pública. En fechas recientes se han esbozado algunas ampliaciones fiscales, en particular para el gasto en defensa, pero no siempre se han dado a conocer los detalles ni se han reflejado en las previsiones.

El sector bancario se ha reforzado aún más. Los bancos han seguido lidiando correctamente con la débil inercia de los últimos años. En 2024, las ratios de capital, en general, volvieron a aumentar o se mantuvieron en niveles altos, mientras que la rentabilidad se mantuvo elevada. Los préstamos dudosos se redujeron aún más o se estabilizaron allí donde venían siendo más significativos; en los países en los que son moderados, se estabilizaron o experimentaron un ligero aumento. Sin embargo, los préstamos dudosos en poder de administradores ajenos al sector bancario siguen siendo considerables en un reducido número de países. La exposición a inmuebles comerciales sigue siendo motivo de preocupación en algunos casos en los que este sector representa una parte significativa de la deuda de las empresas. Las considerables exposiciones bancarias a la deuda soberana de su país de origen han disminuido en algunos casos, aunque han seguido siendo significativas, pero en la mayoría de los demás casos han continuado aumentando. De cara al futuro, la reciente relajación de las condiciones financieras podría estar poniendo fin al aumento de los márgenes de los tipos de interés. Aunque esto puede limitar la rentabilidad, el volumen de préstamos puede aumentar levemente.



Cuadro 1: CLASIFICACIÓN DE LOS ESTADOS MIEMBROS EN EL MARCO DEL PDM

 

Resultados de 2024

Resultados de 2025

Sin desequilibrios

ES, FR, PT

CY, DE, EE

Con desequilibrios

CY, DE, EL, HU, IT, NL, SE, SK

EL, HU, IT, NL, SE, SK

Con desequilibrios excesivos

RO

RO

Pro memoria: No se realizó examen exhaustivo

AT, BE, BG, CZ, DK, EE, FI, HR, IE, LT, LU, LV, MT, PL, SI

AT, BE, BG, CZ, DK, ES, FI, FR, HR, IE, LT, LU, LV, MT, PL, PT, SI

Nota: Los Estados miembros cuya clasificación cambió entre 2024 y 2025 aparecen en negrita en ambas columnas.

Estados miembros que no experimentan desequilibrios

Estonia no experimenta desequilibrios. En los últimos años ha presentado vulnerabilidades relacionadas con el deterioro de la competitividad de precios y costes en un contexto de recesión prolongada, y los precios de la vivienda han aumentado de forma considerable, pero en la actualidad las vulnerabilidades parecen estar contenidas en términos generales. Los salarios y los precios han crecido de forma considerable durante varios años, y la inflación básica se mantuvo muy por encima de la media de la zona del euro a principios de 2025, impulsada por el crecimiento de los salarios, especialmente en el sector público. Estas presiones sobre los precios y los costes están mermando la posición competitiva de la economía. Si bien la pérdida de energía barata y otros insumos tras la guerra de agresión de Rusia contra Ucrania fue el desencadenante de un crecimiento sostenido de los precios en 2022, la presión inflacionista es ahora mayoritariamente interna. La fuerte demanda interna y la rigidez del mercado de trabajo permitieron que los salarios crecieran rápidamente en un momento de baja productividad. Los salarios de los empleados públicos, en especial los del personal docente y sanitario, han aumentado en los últimos años, tras situarse en niveles relativamente bajos en el pasado. Parte de la elevada inflación puede atribuirse al aumento de los impuestos indirectos. Las exportaciones de Estonia han perdido cierta cuota de mercado en los dos últimos años. El déficit por cuenta corriente se ha reducido recientemente debido a la recesión interna; la posición de inversión internacional neta es solo moderadamente negativa y los riesgos para la sostenibilidad exterior parecen limitados. Los precios de la vivienda han aumentado de manera considerable en los últimos años y se estima que están sobrevalorados, pero el riesgo para la estabilidad financiera asociado a los préstamos hipotecarios sigue siendo bajo. Algunas medidas estratégicas adoptadas en el pasado han contribuido a esta situación, en particular por haber impulsado la demanda interna una vez que lo peor de la crisis pandémica había quedado atrás. Entre estas medidas cabe citar la liberación de los fondos de pensiones del segundo pilar, que provocó un aumento de los precios, también los de la vivienda. En los últimos años, el crecimiento de los salarios de los empleados públicos y de los salarios mínimos ha coincidido con la recesión y ha dado lugar a un mayor crecimiento salarial general en el conjunto de la economía. Las medidas dirigidas a mejorar la productividad laboral y el entorno empresarial siguen siendo limitadas. El Gobierno ha anunciado recientemente varias medidas de reducción de los impuestos y del gasto para 2026 que podrían rebajar las presiones inflacionistas y aliviar parte de la presión sobre los costes laborales.

Alemania ha dejado de experimentar desequilibrios. Las vulnerabilidades relacionadas con el amplio superávit por cuenta corriente, que tenía relevancia transfronteriza, han ido disminuyendo a lo largo de los años y recientemente se han anunciado avances significativos en lo que respecta a la formulación de políticas. El superávit por cuenta corriente se situó por debajo del 6 % del PIB en los últimos años, tras haber alcanzado un mínimo en 2022 debido a los precios excepcionalmente elevados de la energía. La reducción de la balanza por cuenta corriente refleja en gran medida un contexto exterior adverso, mientras que las vulnerabilidades subyacentes generales en términos de un déficit significativo de ahorro e inversión no han cambiado de forma sustancial. Las necesidades de inversión han ido aumentando a lo largo de los años, debido principalmente a la inversión pública a nivel regional y a la inversión privada; en cambio, en los últimos años la inversión ha disminuido en términos reales. Junto con otros desafíos estructurales, la baja inversión pública y privada se encuentra entre las contribuciones más bajas al crecimiento potencial del PIB de la UE. En 2024, los salarios reales han alcanzado su nivel anterior a la pandemia tras los moderados aumentos de los salarios nominales. Sin embargo, a principios de marzo de 2025, tras las elecciones parlamentarias, se realizaron importantes anuncios políticos, entre ellos la revisión del marco presupuestario constitucional. Este paquete de medidas supone un paso importante y una clara aceleración con respecto a los patrones recientes, lo que, si se ejecuta, dará lugar a un aumento significativo del gasto en defensa y de la inversión en infraestructuras.

Chipre ha dejado de experimentar desequilibrios. Las vulnerabilidades relacionadas con la deuda exterior y privada están disminuyendo, en parte debido al fuerte crecimiento económico, y la reducción de la deuda pública se ve respaldada aún más por la persistencia de los superávits presupuestarios; el déficit por cuenta corriente sigue siendo considerable. Chipre ha realizado avances importantes en la aplicación de medidas destinadas a abordar sus vulnerabilidades. La deuda de los hogares y de las empresas no financieras ha disminuido como porcentaje del PIB, principalmente gracias a los fuertes efectos denominador como consecuencia del elevado crecimiento del PIB nominal. Una gran parte de la deuda de las empresas corresponde a entidades con fines especiales, cuyos prestamistas están situados fuera de Chipre, y que plantean riesgos limitados para la economía. Además, los préstamos dudosos en poder de los bancos han disminuido considerablemente debido a las ventas, las amortizaciones y los reembolsos. Los préstamos dudosos en poder de empresas adquirentes de créditos también están disminuyendo, lo que da lugar a un mayor desapalancamiento. La deuda pública está disminuyendo con rapidez y se prevé que Chipre mantenga los superávits presupuestarios. A pesar de la disminución registrada en 2024, el déficit por cuenta corriente sigue siendo elevado y se espera que mejore solo marginalmente; la posición de inversión internacional neta negativa sigue siendo considerable, pero está significativamente inflada debido a la presencia de entidades con fines especiales sin vínculos directos importantes con la economía nacional. Chipre está avanzando en las políticas para abordar sus vulnerabilidades. En particular, el marco de ejecución hipotecaria entró plenamente en funcionamiento en 2024, y se espera que la legislación destinada a facilitar la resolución de los préstamos dudosos alivie el endeudamiento de los hogares e impulse su ahorro.



Estados miembros que experimentan desequilibrios

Grecia sigue experimentando desequilibrios. Las vulnerabilidades relacionadas con la elevada deuda pública y exterior, los préstamos dudosos y el desempleo siguen disminuyendo, pero el déficit por cuenta corriente sigue siendo elevado. La ratio de deuda de las administraciones públicas con respecto al PIB volvió a disminuir considerablemente en 2024, pero, a pesar de las reducciones sostenidas, sigue siendo la más elevada de la UE. Se prevé que los superávits presupuestarios, junto con el crecimiento del PIB, garanticen una reducción continua de la deuda. El déficit por cuenta corriente aumentó marginalmente en 2024, muy por encima de su nivel anterior a la pandemia, y se espera que se mantenga sin cambios en niveles elevados este año y el próximo. La posición de inversión internacional neta siguió mejorando en 2024, aunque sigue siendo la más negativa de la UE, y no se espera que siga mejorando sustancialmente debido a los grandes déficits por cuenta corriente y a los vacilantes efectos denominador. El mercado laboral sigue mejorando; el desempleo está disminuyendo pero sigue siendo elevado. El volumen de préstamos dudosos en los balances de los bancos siguió disminuyendo en 2024, pero la resolución de los préstamos dudosos en poder de los administradores siguió siendo lenta y suponiendo una carga para los balances de las empresas y los hogares. Grecia ha realizado importantes avances en las políticas para abordar sus vulnerabilidades. En 2024 se adoptaron medidas para mejorar la recaudación de impuestos y seguir apoyando la ejecución de los préstamos dudosos heredados. También se lograron avances en el sector judicial. Sigue siendo fundamental mantener el impulso de las reformas en el marco del PRR y en otros ámbitos para abordar las deficiencias estructurales de la economía, y el aumento de la productividad es clave para mejorar las perspectivas de crecimiento a largo plazo, lo que facilitaría la corrección de los desequilibrios.

Italia sigue presentando desequilibrios. Persisten las vulnerabilidades relacionadas con la elevada deuda pública y el débil crecimiento de la productividad, que tienen relevancia transfronteriza. En 2024, la ratio de deuda pública se situó por encima de su nivel anterior a la pandemia y aumentó, invirtiendo la trayectoria descendente observada en el período posterior a 2020, a pesar de que el déficit se redujo, ya que el PIB nominal se ralentizó notablemente y los ajustes stock-flujo que incrementaban la deuda pasaron a ser considerables debido al efecto retardado en el endeudamiento en efectivo de las deducciones fiscales para la renovación de viviendas concedidas en años anteriores. Los indicadores del mercado de trabajo han seguido mejorando. Los bancos italianos han reforzado significativamente la calidad y rentabilidad de sus activos; su exposición al riesgo soberano y el volumen de préstamos garantizados por el Estado han disminuido ligeramente, pero siguen siendo significativos. Algunas políticas ya han abordado las vulnerabilidades detectadas, pero sigue siendo crucial una ejecución continua y eficaz de las reformas e inversiones, en particular las incluidas en el PRR y en el plan fiscal-estructural nacional a medio plazo, junto con una orientación fiscal prudente. La plena aplicación de las medidas del plan fiscal-estructural nacional a medio plazo de Italia es fundamental para garantizar que la elevada ratio de deuda pública no siga aumentando a medio plazo. Se han aplicado varias políticas para fomentar la sostenibilidad fiscal, como la mejora del análisis anual de gastos, la reducción permanente de la cuña fiscal y la revisión de los gastos tributarios. Las reformas también han dado lugar a avances significativos en el marco de la insolvencia y en el mercado de préstamos dudosos. Las medidas del PRR apoyan las mejoras de la productividad y ayudan a aprovechar aún más el potencial laboral de Italia, lo que facilitará el desapalancamiento de la deuda pública. La aplicación efectiva de estas medidas es esencial.

Hungría sigue experimentando desequilibrios. Las vulnerabilidades relacionadas principalmente con la competitividad y las necesidades de financiación pública siguen siendo importantes. El rápido crecimiento de los salarios ha puesto en peligro la competitividad en términos de costes en los últimos años y persisten presiones inflacionistas más fuertes que en el resto de la UE, mientras que la recuperación económica es lenta y está sometida a riesgos de corrección a la baja. La cuenta exterior registró un superávit en 2024, pero las políticas que impulsan la demanda interna plantean riesgos para la sostenibilidad exterior. El déficit público disminuyó en 2024 debido a una menor inversión y a una disminución del gasto en subvenciones a la energía, pero sigue siendo elevado y no se prevé que mejore de forma considerable este año ni el próximo. La ratio de deuda pública no está disminuyendo y los costes del servicio de la deuda y las necesidades brutas de financiación siguen siendo elevados. La vinculación entre los bancos y la deuda soberana se ha intensificado debido a los incentivos fiscales para que los bancos nacionales compren deuda pública. Los precios de la vivienda se aceleraron notablemente en 2024, impulsados por la fuerte demanda, que se ha visto agravada por las medidas gubernamentales en favor de la demanda. El progreso en el ámbito de las políticas ha sido limitado. Hungría tendrá que introducir medidas fiscales permanentes y depender menos de impuestos temporales sobre los beneficios inesperados o de recortes en las inversiones. La política monetaria ha sido restrictiva, pero su eficacia se ha visto debilitada por las intervenciones gubernamentales: persisten las subvenciones y los préstamos poco orientados a los hogares y las empresas, y los controles de los tipos de interés de los préstamos limitan la eficacia de la política monetaria. Al mismo tiempo, las subvenciones a la vivienda y los regímenes de préstamos preferenciales siguen distorsionando el mercado inmobiliario y exacerbando las presiones sobre los precios de la vivienda.

Los Países Bajos siguen experimentando desequilibrios. El país continúa presentando vulnerabilidades relacionadas con los altos niveles de deuda privada en un contexto de sobrevaloración del mercado de la vivienda y con un amplio superávit por cuenta corriente, a pesar de que se observan algunas mejoras, como un mayor dinamismo de la demanda interna; estas vulnerabilidades tienen relevancia transfronteriza. El superávit por cuenta corriente es uno de los mayores de la zona del euro y se espera que siga siendo elevado. Desde el punto de vista del ahorro y la inversión, todos los sectores de la economía están contribuyendo al superávit. El superávit del sector empresarial está determinado en gran medida por las actividades de las sociedades no financieras en el extranjero y por la contribución de los beneficios no distribuidos de las multinacionales. Aunque el crecimiento del consumo y la inversión fueron motores clave de la recuperación tras la pandemia, los Países Bajos van rezagados con respecto a la zona del euro en términos de nivel de inversión pública y privada. La deuda de los hogares sigue siendo una de las más elevadas de la UE, pero ha disminuido de forma significativa debido a los efectos denominador, mientras que el endeudamiento de los hogares se recuperó considerablemente en 2024. Los precios de la vivienda aumentaron a tasas crecientes el año pasado y se espera que también experimenten un incremento considerable en 2025, ya que existen importantes retos estructurales que continúan sin abordarse. El progreso en el ámbito de las políticas ha sido limitado. Se han adoptado algunas medidas que podrían reducir el superávit por cuenta corriente, pero no se espera que su impacto global sea significativo. Se ha tomado una serie de medidas para ayudar a impulsar la oferta de vivienda, pero las intervenciones dirigidas a reducir los incentivos al endeudamiento de los hogares han sido limitadas. La reciente introducción de límites a los precios de los alquileres plantea riesgos para el desarrollo de los mercados de alquiler privado y social.

Eslovaquia sigue experimentando desequilibrios. A pesar de algunas mejoras, persisten las vulnerabilidades relacionadas con la competitividad en términos de costes, el saldo exterior y el mercado de la vivienda, mientras que las mejoras en el endeudamiento de los hogares parecen ser más sólidas y las medidas políticas han sido limitadas. La inflación y el crecimiento de los costes laborales unitarios disminuyeron de forma significativa, pero persisten los diferenciales, incluida la inflación básica, con el resto de la zona del euro y la UE. Tras la notable mejora registrada en 2023 debido al descenso de los precios de la energía, el déficit por cuenta corriente empeoró ligeramente en 2024, debido a la atonía de las exportaciones y al aumento de las importaciones en un contexto de reactivación de la demanda interna. Se espera que el déficit por cuenta corriente siga aumentando este año. Paralelamente, el elevado déficit público no está disminuyendo. Además, los precios de la vivienda volvieron a acelerarse en el transcurso de 2024, mientras que el descenso de la construcción residencial agrava la situación de la oferta de vivienda, ya ajustada. Tras varios años de fuertes aumentos de la deuda de los hogares, el aumento de los tipos de interés ralentizó la demanda de hipotecas en los dos últimos años y las ratios de deuda de los hogares disminuyeron en los últimos años. Sin embargo, dado que las condiciones financieras se han relajado en el transcurso de 2024 y a principios de 2025, el endeudamiento de los hogares se ha ido recuperando recientemente y se ha visto respaldado por el aumento de la renta efectiva disponible en un contexto de rigidez del mercado de trabajo. Los efectos denominador son cada vez menos significativos, de modo que las ratios de deuda de los hogares pueden estabilizarse o experimentar a corto plazo descensos más leves que lo ocurrido anteriormente, al tiempo que se mantienen por debajo de la media de la UE en un contexto de solidez del sector bancario. El progreso en el ámbito de las políticas ha sido limitado. Con el fin de frenar la inflación, se han prorrogado las medidas de apoyo a los hogares en materia energética. Sin embargo, esta medida no selectiva se convirtió en uno de los motores de un considerable déficit públicos y de la balanza por cuenta corriente. La adopción de medidas para mejorar la productividad laboral y el entorno empresarial sigue siendo limitada. En abril entró en vigor una modificación de la Ley de construcción destinada a optimizar los procedimientos de construcción.

Suecia sigue experimentando desequilibrios. Las vulnerabilidades relacionadas con su mercado inmobiliario y la elevada deuda privada siguen siendo importantes a pesar de una cierta moderación reciente, y las vulnerabilidades detectadas persisten a falta de intervenciones firmes. A pesar de cierta moderación, la deuda de los hogares y las empresas en relación con el PIB sigue siendo una de las más elevadas de la UE, mientras que los precios de la vivienda se mantuvieron constantes en términos nominales, aunque siguen estando sobrevalorados. El endurecimiento de las condiciones financieras también ha provocado una caída de la construcción de viviendas y ha ejercido una presión adicional sobre los hogares y el gasto empresarial; por su parte, el sector financiero sigue presentando una alta exposición al sector inmobiliario, incluidos los inmuebles comerciales. El progreso en el ámbito de las políticas ha sido limitado. Los marcos políticos siguen favoreciendo la adquisición de viviendas financiadas mediante deuda, mientras que la escasez de oferta de vivienda persiste. La fiscalidad sigue incentivando la propiedad de viviendas financiadas mediante deuda a través de la importante desgravación fiscal de los pagos de intereses de la hipoteca. De cara al futuro, la adopción de medidas encaminadas a aumentar la oferta de vivienda ayudaría a moderar el crecimiento de los precios de la vivienda, pero no sustituirían a las reformas destinadas a hacer frente a los principales impulsores de la deuda de los hogares. El mercado del alquiler no se ha reformado todavía. Estas vulnerabilidades podrían empeorar en el caso de que se produzca un repunte de la adquisición de vivienda financiada mediante deuda y de la sobrevaloración de los precios de la vivienda debido a la relajación de las medidas macroprudenciales, algo que parece estar en estudio, además de unas condiciones de financiación más favorables.



Estados miembros que experimentan desequilibrios excesivos

Rumanía continúa experimentando desequilibrios excesivos. Las vulnerabilidades han aumentado en este país con el aumento de los dos déficits (fiscal y por cuenta corriente), y la competitividad en términos de costes se deterioró en 2024. El elevado déficit público aumentó en 2024. El continuo crecimiento del déficit público, en particular el aumento de los salarios de los empleados públicos y las pensiones, dio lugar a un aumento del consumo privado y del ya elevado déficit por cuenta corriente. Después de unos años en los que ya registraron unas tasas de crecimiento muy elevadas, los costes laborales unitarios volvieron a acelerarse en 2024, lo que erosionó la competitividad en términos de costes. La solidez de la combinación de financiación exterior, basada en importantes inversiones extranjeras directas netas y en fondos de la UE que habían contenido el aumento de la deuda exterior, se debilitó en 2024. Solo se esperan reducciones marginales del déficit público y del déficit por cuenta corriente en 2025 y 2026. El crecimiento de los costes laborales unitarios y la inflación se desacelerarán, pero seguirán siendo elevados. Los avances en la política económica fueron mínimos en 2024 y los riesgos para la estabilidad macroeconómica se ampliaron. La incertidumbre política aumentó hacia finales del año pasado, dejando al país en una situación de vulnerabilidad a las oscilaciones de la confianza de los inversores y al aumento de los costes de endeudamiento. La vinculación entre los bancos y la deuda soberana es la mayor de la UE y siguió aumentando en 2024. Un importante paquete de medidas de saneamiento fiscal adoptado a finales de 2024, que incluye la congelación de las pensiones y los salarios de los empleados públicos, debe complementarse aún con nuevas medidas para garantizar el pleno cumplimiento de los objetivos del plan fiscal-estructural a medio plazo. A principios de 2025 se reformó el mecanismo de fijación del salario mínimo. La aplicación del plan fiscal-estructural a medio plazo y una reforma fiscal en 2025 podrían reducir significativamente las vulnerabilidades presupuestarias. Además, son necesarias reformas estructurales —y, en particular, las integradas en el PRR— para reforzar la competitividad y el comportamiento de las exportaciones, así como para atraer un mayor volumen de financiación de la UE. Sin embargo, es probable que se necesiten medidas adicionales. En general, sin una actuación decidida sobre los mecanismos de reforma fiscal y estructural, es probable que los déficits presupuestario y exterior sigan siendo demasiado elevados, lo que dejaría a Rumanía significativamente expuesta a los cambios en la confianza de los inversores y a las perturbaciones exógenas.



APÉNDICE 5 – SUPERVISIÓN FISCAL EN EL MARCO DEL PACTO DE ESTABILIDAD Y CRECIMIENTO REFORMADO

El paquete del Semestre Europeo de la primavera de 2025 marca la conclusión del primer ciclo anual completo de supervisión macroeconómica en el marco de la gobernanza económica reformada. Tras su entrada en vigor en abril de 2024, el nuevo marco alcanzó un hito importante en el otoño de 2024, con la presentación por la mayoría de los Estados miembros de sus primeros planes fiscales-estructurales a medio plazo, seguida de la evaluación por parte de la Comisión en noviembre y diciembre, y la aprobación por el Consejo en enero. Los informes anuales de situación presentados por los Estados miembros a finales de abril hacen balance de los progresos realizados en la aplicación de los planes fiscales-estructurales a medio plazo 34 . Junto con las previsiones de la Comisión de la primavera de 2025 y los datos de ejecución de 2024, proporcionan datos clave para evaluar el cumplimiento por parte de los Estados miembros del crecimiento máximo del gasto neto recomendado por el Consejo. En el caso de los Estados miembros sometidos al procedimiento de déficit excesivo, este recuadro y el anexo 1 del informe por país incluyen la evaluación de las medidas eficaces para corregir sus déficits excesivos.

Para veintidós Estados miembros, la Comisión ha evaluado la conformidad del crecimiento del gasto neto en 2025 (y 2024 y 2025 considerados conjuntamente) con el crecimiento máximo del gasto neto recomendado por el Consejo. En el caso de Bélgica, Bulgaria y Lituania, la evaluación de la conformidad se basa en la senda de gasto neto presentada en sus planes a medio plazo y ha sido evaluada positivamente por la Comisión como acorde con los requisitos establecidos en el Reglamento (UE) 2024/1263 y suponiendo su oportuna aprobación por el Consejo. En el caso de Austria, la evaluación se basa en la senda de gasto neto presentada en su plan a medio plazo, a la espera de su evaluación por parte de la Comisión y del refrendo del Consejo. En el caso de Alemania, a falta de un plan a medio plazo no es posible todavía llevar a cabo una evaluación completa de la conformidad. La Comisión espera que Alemania presente su plan antes de finales de julio de 2025.

A raíz de las Conclusiones del Consejo Europeo sobre la defensa europea de 6 de marzo de 2025 35 , la Comisión invitó a todos los Estados miembros 36 a hacer uso de la flexibilidad que ofrece la cláusula de salvaguardia nacional del Pacto de Estabilidad y Crecimiento con vistas a facilitar la transición a niveles más elevados de gasto en defensa. A raíz de las solicitudes presentadas por dieciséis Estados miembros (Bélgica, Bulgaria, Chequia, Dinamarca, Alemania, Estonia, Grecia, Croacia, Letonia, Lituania, Hungría, Polonia, Portugal, Eslovenia, Eslovaquia y Finlandia), la Comisión ha adoptado hoy una serie de recomendaciones destinadas al Consejo para activar la cláusula de salvaguardia nacional 37 . La flexibilidad prevista en la cláusula de salvaguardia nacional de salvaguardia permite desviaciones del crecimiento máximo recomendado del gasto neto de hasta el 1,5 % del PIB durante el período 2025-2028 38 ; a la espera de su activación por el Consejo, la flexibilidad prevista en la cláusula de salvaguardia nacional ya se ha tenido debidamente en cuenta en la evaluación que figura a continuación 39 . Las desviaciones por encima de ese importe se tienen en cuenta para evaluar el cumplimiento de las normas del Pacto de Estabilidad y Crecimiento, ya que las recomendaciones para activar la cláusula de salvaguardia nacional no modifican las definiciones de déficit público, deuda pública y gasto neto que deben compilarse y notificarse.

Evaluación de la eficacia de las medidas adoptadas por los Estados miembros sometidos al procedimiento de déficit excesivo

Ocho Estados miembros están sometidos a un procedimiento de déficit excesivo: Bélgica, Francia, Italia, Hungría, Malta, Polonia, Rumanía y Eslovaquia. En el marco de la evaluación de la eficacia de las medidas se examina si el crecimiento del gasto neto en 2025 contemplado en las previsiones de la Comisión de la primavera de 2025 respeta los límites máximos recomendados por el Consejo 40 . Las desviaciones de estos límites máximos se expresan en términos anuales (es decir, para 2025) y en términos acumulados (es decir, para 2024 y 2025 considerados conjuntamente) 41 . La evaluación ya tiene en cuenta la flexibilidad que ofrece la cláusula de salvaguardia nacional para aquellos Estados miembros en los que la Comisión recomienda hoy al Consejo que la active, siempre que el Consejo las refrende oportunamente.

Sobre la base de esta evaluación, en el caso de seis Estados miembros (Italia, Eslovaquia, Hungría, Polonia, Francia y Malta), el PDE se mantiene en suspenso, a reserva de la activación de la cláusula de salvaguardia nacional por el Consejo. La evaluación indica lo siguiente:

·En el caso de Italia y Eslovaquia, se prevé que el gasto neto en 2025 crezca dentro del límite máximo establecido por la senda correctiva.

·En el caso de Hungría y Polonia, se prevé que el crecimiento del gasto neto en 2025 se sitúe por encima del límite máximo establecido por la senda correctiva. Sin embargo, las desviaciones previstas por la Comisión para estos Estados miembros se encuentran dentro de la flexibilidad que ofrece la cláusula de salvaguardia nacional basada en las previsiones actuales del gasto en defensa.

·En el caso de Francia y Malta, se prevé que el crecimiento del gasto neto se sitúe por encima del límite máximo establecido por la senda correctiva en 2025 para Francia y durante el período 2024-2025 para Malta. Las desviaciones no superan el 0,3 % (anual) y el 0,6 % (acumulado) del PIB, respectivamente; por encima de dichos porcentajes existiría una fuerte presunción de ineficacia de las medidas adoptadas. Se invita a dichos Estados miembros a estar dispuestos a adoptar nuevas medidas para cumplir la senda correctiva.

En el caso de Bélgica, se prevé que el crecimiento del gasto neto en 2025 supere el límite máximo que establezca la senda correctiva recomendada por la Comisión 42 . Sin embargo, la desviación prevista está dentro de la flexibilidad que ofrece la cláusula de salvaguardia nacional basada en las previsiones actuales para el gasto en defensa.

Se llevará a cabo una nueva evaluación en otoño y, posteriormente, en la primavera de 2026, cuando se disponga de los datos de ejecución de 2025.

En Rumanía se prevé que el crecimiento del gasto neto se sitúe por encima del límite máximo establecido por la senda correctiva. En particular, la desviación prevista para 2024 y 2025 en su conjunto se estima en el 1,7 % del PIB. Esto implica que no se han tomado medidas eficaces, mientras que no existen factores atenuantes pertinentes. El elevado crecimiento del gasto neto está dando lugar a déficits públicos persistentemente elevados (9,3 % en 2024 y, según las previsiones de la Comisión de la primavera de 2025, 8,6 % del PIB en 2025) y a un aumento de la ratio de deuda de más de diez puntos desde 2021. Existen claros riesgos para la corrección oportuna del déficit excesivo de aquí a 2030. Por consiguiente, la Comisión recomienda hoy al Consejo que adopte una decisión que no establezca medidas eficaces. Esto dará lugar a la adopción de una recomendación revisada con arreglo al artículo 126, apartado 7. La Comisión insta a Rumanía a que adopte rápidamente medidas para cumplir los requisitos del procedimiento de déficit excesivo.

Evaluación de la aplicación de los planes a medio plazo por otros Estados miembros

·Sobre la base de las previsiones de crecimiento del gasto neto en 2025 recogidas en las previsiones de la Comisión de la primavera de 2025, se prevé que doce Estados miembros cumplan el crecimiento máximo recomendado del gasto neto 43 , sujeto a la activación de la cláusula de salvaguardia nacional, sobre la base de las previsiones actuales del gasto en defensa.

oEn el caso de Chequia, Estonia, Letonia, Eslovenia, Finlandia y Suecia, se prevé que el gasto neto en 2025 crezca dentro del límite máximo recomendado por el Consejo.

oEn el caso de Austria, se prevé que el crecimiento del gasto neto en 2025 aumente dentro del límite máximo de su plan fiscal-estructural a medio plazo (que se está evaluando actualmente).

oEn el caso de Bulgaria, Dinamarca, Grecia, Croacia y Lituania, se prevé que el crecimiento del gasto neto se sitúe por encima del límite máximo recomendado por el Consejo (o del crecimiento del gasto neto contemplado en los respectivos planes fiscales-estructurales a medio plazo). Sin embargo, las desviaciones previstas para estos Estados miembros se encuentran dentro de la flexibilidad de la cláusula de salvaguardia nacional basada en las previsiones actuales del gasto en defensa.

·En dos Estados miembros, se prevé que el crecimiento del gasto neto en 2025 se sitúe por encima del límite máximo recomendado por el Consejo, sobre la base de las previsiones de la Comisión de la primavera de 2025, por lo que también se espera que estos Estados miembros cumplan en líneas generales el crecimiento máximo recomendado del gasto neto o las condiciones de la cláusula de salvaguardia nacional, sobre la base de las previsiones actuales del gasto en defensa.

oEn el caso de Portugal, se prevé que el crecimiento del gasto neto en 2025 sea superior al límite máximo recomendado por el Consejo. La desviación acumulada prevista se sitúa por debajo del umbral del 0,6 % del PIB 44 .

oEn el caso de España, se prevé que el crecimiento del gasto neto en 2025 sea superior al límite máximo recomendado por el Consejo (en términos anuales), pero que la desviación no supere el umbral del 0,3 % del PIB.

·En cuatro Estados miembros (Irlanda, Chipre, Luxemburgo y los Países Bajos), se prevé que el crecimiento del gasto neto en 2025 sea superior al límite máximo recomendado por el Consejo y que las desviaciones superen los umbrales establecidos para las desviaciones anuales (Irlanda, Chipre y Luxemburgo) y acumuladas (Países Bajos). Para estos Estados miembros, la Comisión considera que existe un riesgo de desviación con respecto a las tasas de crecimiento máximas recomendadas.

Lo anterior representa una evaluación preliminar de la conformidad basada en las previsiones de la Comisión de la primavera de 2025. En otoño se llevará a cabo una nueva evaluación. Posteriormente, en la primavera de 2026, la evaluación del cumplimiento de las tasas máximas de crecimiento recomendadas para el gasto neto se basará en los datos de ejecución de 2025, y las desviaciones con respecto a las recomendaciones se registrarán en las cuentas de control.

La evaluación de la aplicación de los planes fiscales-estructurales a medio plazo también debe tener en cuenta el conjunto de inversiones y reformas que sustentan una ampliación de los respectivos períodos de ajuste fiscal. Esto concierne a España, Francia, Italia, Finlandia, Bélgica y Rumanía. En el anexo 1 de los respectivos informes por país se incluye una evaluación detallada de la situación del cumplimiento de estos compromisos. En el caso de Rumanía, la respuesta a la Recomendación del Consejo de 21 de enero de 2025 se considera por el momento insuficiente.

Evaluación del cumplimiento de los criterios de déficit y deuda

Como parte de este paquete del Semestre Europeo, la Comisión ha adoptado un informe con arreglo al artículo 126, apartado 3, del TFUE respecto de cuatro Estados miembros. Se trata de Austria, Finlandia, Letonia y España. El objetivo de dicho informe es evaluar el cumplimiento del criterio de déficit, en el que se basa una posible decisión sobre la existencia de déficits excesivos en esos Estados miembros. En el caso de Austria, Finlandia y España, el informe se basa en un déficit de las administraciones públicas superior al valor de referencia del 3 % del PIB en 2024. Letonia se incluye debido a que el déficit previsto para 2025 supera el valor de referencia del 3 % del PIB. Sobre la base del análisis que figura en el informe, no hay motivos para incoar un procedimiento de déficit excesivo para Finlandia, Letonia y España. Con respecto a Austria, teniendo en cuenta el dictamen del Comité Económico y Financiero sobre el informe de este país, la Comisión va a analizar la posibilidad de proponer la apertura de un procedimiento de déficit excesivo, recomendando al Consejo que adopte una decisión en virtud del artículo 126, apartado 6, del Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea (TFUE) por la que se determine la existencia de un déficit excesivo.

Fuente: cálculos de la Comisión basados en las previsiones de la Comisión de la primavera de 2025.

Notas: el cuadro sustenta la evaluación del cumplimiento por parte de los Estados miembros analizada en este recuadro. En las columnas A y B, una desviación positiva indica que el gasto neto para 2025 contemplado en las previsiones de la Comisión de la primavera de 2025 supera las tasas de crecimiento máximas del gasto neto establecidas por el Consejo en su Recomendación por la que se refrenda el plan fiscal-estructural a medio plazo (Chequia, Dinamarca, Estonia, Irlanda, Grecia, España, Croacia, Chipre, Letonia, Lituania, Luxemburgo, Países Bajos, Portugal, Eslovenia, Finlandia y Suecia) o en su Recomendación con vistas a poner fin a la situación de déficit excesivo (Francia, Italia, Hungría, Malta, Polonia, Eslovaquia y Rumanía). En el caso de Bélgica, Bulgaria, Lituania y Austria, una desviación positiva indica que el gasto neto previsto supera las tasas de crecimiento máximas del gasto neto incluidas en el plan fiscal-estructural a medio plazo (en el caso de Bélgica, Bulgaria y Lituania, el plan ha sido evaluado positivamente por la Comisión y está pendiente de refrendo por el Consejo; en el caso de Austria, la Comisión sigue evaluando el plan). En el caso de Alemania, no es posible realizar ninguna evaluación cuantitativa en ausencia del plan fiscal-estructural a medio plazo. La columna C indica si los Estados miembros han solicitado hasta el momento la activación de la cláusula de salvaguardia nacional. La columna D informa de la desviación acumulada prevista tras tener en cuenta la flexibilidad que ofrece la cláusula de salvaguardia nacional para el gasto en defensa de los Estados miembros que han solicitado la activación de la cláusula de salvaguardia nacional.

Fuente: previsiones de la Comisión Europea de la primavera de 2025.

(1)

  Una Brújula para la Competitividad de la UE [COM(2025) 30 final].

(2)

Incluye la cofinanciación nacional.

(3)

Incluye la cofinanciación nacional.

(4)

La cifra se refiere al período de programación 2021-2027 e incluye la cofinanciación nacional.

(5)

  Una política de cohesión modernizada : revisión intermedia; propuesta de Reglamento del Parlamento Europeo y del Consejo por el que se modifican los Reglamentos (UE) 2021/1058 y (UE) 2021/1056 en lo que respecta a medidas específicas para hacer frente a retos estratégicos en el contexto de la revisión intermedia.

(6)

  La ruta hacia el próximo marco financiero plurianual , COM(2025) 46 final.

(7)

  Joint White Paper for European Defence Readiness 2030  [«Libro Blanco sobre la defensa europea / Preparación 2030», documento disponible en inglés].

(8)

Rumanía no ha presentado aún su informe anual de situación.

(9)

En la práctica, la desviación asociada a un mayor gasto en defensa que estaría permitida en caso de activación de la cláusula de salvaguardia nacional por parte del Consejo, en consonancia con las recomendaciones de la Comisión, fue tenida en cuenta por la Comisión al evaluar el cumplimiento de la senda de gasto neto establecida en virtud del componente preventivo [Reglamento (UE) 2024/1263] y al evaluar la adopción de medidas eficaces en relación con el cumplimiento de la senda correctiva establecida en el marco del componente corrector [Reglamento (CE) n.º 1467/97].

(10)

SWD (2025) 68 a 71 y SWD (2025) 122 a 127.

(11)

Con la cofinanciación nacional.

(12)

  https://data.consilium.europa.eu/doc/document/ST-16179-2024-INIT/es/pdf .

(13)

Cálculos de la Comisión Europea (unidad del economista jefe de la Dirección General de Energía, DG ENER) basados en datos de precios de Eurostat y de la Administración de Información Energética de los Estados Unidos (EIA, por sus siglas en inglés).

(14)

COM(2025) 440 final/2.

(15)

COM(2025) 274.

(16)

  Encuesta del BEI sobre inversión 2024. Unión Europea — Panorama general .

(17)

  Simplification and Implementation - European Commission [«Simplificación y aplicación — Comisión Europea», página en inglés].

(18)

Media de las exportaciones e importaciones de servicios con respecto al PIB.

(19)

COM(2025) 124 final.

(20)

Las Union of Equality strategies («estrategias de la Unión de la Igualdad») promueven la igualdad de oportunidades en el mercado laboral y en la educación para las mujeres y los grupos de personas desfavorecidas, como las personas con discapacidad, y las pertenecientes a minorías raciales o étnicas, incluida la población romaní.

(21)

  El conjunto de instrumentos sobre demografía también señala una serie de acciones para abordar los retos demográficos y su repercusión en la ventaja competitiva de Europa.

(22)

Comisión Europea (2024). The twin challenge of equity and excellence in basic skills in the EU [«El doble desafío de la equidad y la excelencia en el ámbito de las capacidades básicas en la UE», documento en inglés].

(23)

Eurobarómetro 529, 2023.

(24)

Estimado como parte del proyecto de información estratégica sobre capacidades del Centro Europeo para el Desarrollo de la Formación Profesional (Cedefop) titulado Skills Forecast («Previsión en materia de capacidades») | Centro Europeo para el Desarrollo de la Formación Profesional .

(25)

  Unión de las Competencias, Comisión Europea .

(26)

A la luz de la evolución de los retos climáticos, geopolíticos y de seguridad, la Estrategia de Preparación de la Unión incluye una serie de intervenciones políticas que apoyarán y complementarán a los Estados miembros en sus esfuerzos por fortalecer las iniciativas de preparación.

(27)

Véase el artículo 3 del Reglamento (UE) 2024/1263 y el considerando subyacente.

(28)

  Joint Employment Report 2025 as adopted by the EPSCO Council on 10 March 2025 [«Informe Conjunto sobre el Empleo de 2025, adoptado por el Consejo EPSCO el 10 de marzo de 2025»] .

(29)

  Second-stage country analysis on social convergence in line with the Social Convergence Framework (SCF) [«Análisis de segunda fase por país sobre la convergencia social en consonancia con el marco de convergencia social», documento en inglés], 2025, SWD(2025) 95.

(30)

En 2024, los Estados miembros identificados fueron Bulgaria, Rumanía e Italia.

(31)

Incluye las medidas notificadas en la base de datos de REP, en los informes anuales de situación y en los informes del MRR (informes semestrales sobre los avances en la consecución de los hitos y objetivos y resultantes de la evaluación de las solicitudes de pago).

(32)

En el contexto del MRR, se pidió a los Estados miembros que en sus PRR abordaran eficazmente la totalidad o un subconjunto significativo de las REP pertinentes. La evaluación de las REP que aquí se presenta considera el grado de aplicación de las medidas incluidas en los PRR y de las realizadas fuera de los PRR en el momento de la evaluación. Las medidas previstas en los anexos de las decisiones de ejecución del Consejo adoptadas sobre la aprobación de la evaluación de los PRR que aún no se han adoptado ni aplicado, pero que se consideran anunciadas de forma creíble, en consonancia con la metodología de evaluación de las REP, se valoran como «avances limitados». Una vez ejecutadas, estas medidas pueden dar lugar a «algunos avances / avances significativos» o a una «plena aplicación», en función de su pertinencia para abordar los desafíos subyacentes a las REP. El mismo enfoque se aplica a las reformas e inversiones incluidas en los planes fiscales-estructurales a medio plazo.

(33)

Los diez exámenes exhaustivos se pusieron en común con los Estados miembros en dos lotes, uno en marzo (para Chipre, Alemania, Grecia y los Países Bajos) y otro en abril (para Estonia, Hungría, Italia, Rumanía, Eslovaquia y Suecia); todos ellos se publicaron en mayo: In-depth reviews [«Exámenes exhaustivos», página en inglés] — Comisión Europea (europa.eu) .

(34)

Rumanía no ha presentado aún su informe anual de situación.

(35)

Conclusiones del Consejo Europeo sobre la defensa europea de 6 de marzo de 2025, https://www.consilium.europa.eu/media/1knkv020/20250306-european-council-conclusions-es.pdf .  

(36)

Comunicación de la Comisión, Accommodating increased defence expenditure within the Stability and Growth Pact [«Acomodar el aumento del gasto en defensa dentro del Pacto de Estabilidad y Crecimiento», disponible en inglés], C(2025) 2000 final.

(37)

El Consejo y la Comisión también han recibido una solicitud de Alemania para activar la cláusula de salvaguardia nacional. Dado que Alemania no ha presentado todavía su plan fiscal-estructural a medio plazo, la Comisión evaluará la solicitud junto con el plan a medio plazo una vez que lo reciba.

(38)

Además, la salvaguardia de la sostenibilidad de la deuda y la salvaguardia de la resiliencia del déficit no se tendrán en cuenta a la hora de determinar la flexibilidad que puede concederse durante la activación de la cláusula de salvaguardia nacional. Esto garantiza que la condición de sostenibilidad de la cláusula de salvaguardia nacional se aplique por igual a todos los Estados miembros.

(39)

En la práctica, la desviación asociada a un mayor gasto en defensa que estaría permitida en caso de activación de la cláusula de salvaguardia nacional por parte del Consejo, en consonancia con las recomendaciones de la Comisión, fue tenida en cuenta por la Comisión al evaluar el cumplimiento de la senda de gasto neto establecida en virtud del componente preventivo [Reglamento (UE) 2024/1263] y al evaluar la adopción de medidas eficaces en relación con el cumplimiento de la senda correctiva establecida en el marco del componente corrector [Reglamento (CE) n.º 1467/97].

(40)

En el caso de Bélgica, la evaluación de la conformidad se basa en la senda de gasto neto presentada en su plan fiscal-estructural a medio plazo y la Comisión la evalúa positivamente como acorde con los requisitos del Reglamento (UE) 2024/1263 y suponiendo su oportuna aprobación por el Consejo.

(41)

En el caso de los Estados miembros que presentaron sus planes a medio plazo este año (Bulgaria, Bélgica, Lituania y Austria), el año de referencia del plan o de la recomendación correspondiente es 2024 (dado que ya se dispone de datos de ejecución) y el período de ajuste fiscal comienza en 2025. En consecuencia, la desviación anual y la desviación acumulada dan el mismo resultado.

(42)

El 21 de mayo, la Comisión publicó una Recomendación revisada de Recomendación del Consejo encaminada a poner fin a la situación de déficit público excesivo de Bélgica, con arreglo al artículo 126, apartado 7, del TFUE. La evaluación del cumplimiento por parte de Bélgica se notifica con respecto a esta senda correctiva revisada, que corresponde al compromiso referente a la tasa de crecimiento del gasto neto recogido en el plan a medio plazo de Bélgica. Este último fue evaluado positivamente por la Comisión el 21 de mayo de 2025 y está sujeto a la aprobación del Consejo en las próximas semanas. Teniendo en cuenta la revisión, una evaluación con respecto a la Recomendación del Consejo vigente quedaría obsoleta.

(43)

En el caso de Bulgaria y Lituania, la evaluación de la conformidad se basa en la senda de gasto neto presentada en sus planes fiscales-estructurales a medio plazo y la Comisión la evalúa positivamente como acorde con los requisitos del Reglamento (UE) 2024/1263 y suponiendo su oportuna aprobación por el Consejo. En el caso de Austria, la evaluación se basa en la senda de gasto neto presentada en su plan fiscal-estructural a medio plazo, a la espera de su evaluación por parte de la Comisión y del refrendo del Consejo.

(44)

A pesar de esta desviación, las previsiones de la Comisión de la primavera de 2025 indican que el saldo presupuestario de las administraciones públicas sigue registrando un superávit.

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