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Document 52014DC0490
COMMUNICATION FROM THE COMMISSION TO THE EUROPEAN PARLIAMENT, THE COUNCIL, THE EUROPEAN ECONOMIC AND SOCIAL COMMITTEE AND THE COMMITTEE OF THE REGIONS THE URBAN DIMENSION OF EU POLICIES – KEY FEATURES OF AN EU URBAN AGENDA
COMUNICACIÓN DE LA COMISIÓN AL PARLAMENTO EUROPEO, AL CONSEJO, AL COMITÉ ECONÓMICO Y SOCIAL EUROPEO Y AL COMITÉ DE LAS REGIONES LA DIMENSIÓN URBANA DE LAS POLÍTICAS DE LA UE: ELEMENTOS CLAVE DE UNA AGENDA URBANA PARA LA UE
COMUNICACIÓN DE LA COMISIÓN AL PARLAMENTO EUROPEO, AL CONSEJO, AL COMITÉ ECONÓMICO Y SOCIAL EUROPEO Y AL COMITÉ DE LAS REGIONES LA DIMENSIÓN URBANA DE LAS POLÍTICAS DE LA UE: ELEMENTOS CLAVE DE UNA AGENDA URBANA PARA LA UE
/* COM/2014/0490 final */
COMUNICACIÓN DE LA COMISIÓN AL PARLAMENTO EUROPEO, AL CONSEJO, AL COMITÉ ECONÓMICO Y SOCIAL EUROPEO Y AL COMITÉ DE LAS REGIONES LA DIMENSIÓN URBANA DE LAS POLÍTICAS DE LA UE: ELEMENTOS CLAVE DE UNA AGENDA URBANA PARA LA UE /* COM/2014/0490 final */
La dimensión urbana de las políticas de la
UE: elementos clave de una agenda urbana para la UE Comunicación de la Comisión al Parlamento
Europeo, al Consejo, al Comité Económico y Social Europeo y al Comité de las
Regiones Introducción.............................................................................................................. 3 1..................... Retos y potencial de una Europa urbana........................ 4 1.1.................. Una UE urbanizada con ciudades que impulsan el crecimiento y la
eficiencia en el uso de los recursos........................................................................................................ 4 1.2.................. Resultados insatisfactorios y problemas persistentes en las ciudades
europeas 4 1.3.................. Un sistema urbano fragmentado.................................................................. 5 2..................... La política urbana en Europa................................................. 6 2.1.................. Políticas urbanas nacionales......................................................................... 6 2.2.................. Cooperación intergubernamental en materia de desarrollo urbano.............. 6 2.3.................. Una visión común del desarrollo urbano en Europa.................................... 6 2.4.................. La política urbana de la UE en la actualidad............................................... 7 2.5.................. El potencial urbano se puede utilizar mejor................................................. 8 3..................... Llamamientos en favor de una agenda urbana para la UE 8 3.1.................. Reconocimiento desde hace tiempo de la necesidad de una agenda urbana
para la UE 8 3.2.................. Llamamientos reiterados en favor de una agenda urbana para la UE.......... 9 4..................... La dimensión mundial del desarrollo urbano........... 9 5..................... Reflexiones sobre una futura agenda urbana para la UE 10 5.1.................. ¿Por qué necesitamos una agenda urbana para la UE?.............................. 10 5.2.................. ¿En qué debe consistir la agenda urbana para la UE?............................... 11 5.3.................. Definición del alcance y enfoque.............................................................. 12 5.4.................. Refuerzo del compromiso y la identificación de las políticas de la UE
con las ciudades 12 5.5.................. Mejora de la comprensión de los procesos de desarrollo urbano............... 13 5.6.................. Implementación de la agenda urbana para la UE...................................... 13
Introducción
Europa sigue teniendo problemas relacionados
con la economía, el clima, el medio ambiente y la sociedad en general. La
mayoría de estos problemas tienen una fuerte dimensión urbana: bien se
manifiestan principalmente en las ciudades o en torno a ellas (pobreza,
segregación social y espacial, degradación medioambiental, etc.), bien
encuentran su solución en las ciudades o a través de ellas (eficiencia en el
uso de los recursos y economía neutra en CO2; desarrollo económico e
innovación; innovación social e integración, etc.). Si bien el papel de las ciudades en el
desarrollo económico, social y cultural, así como su potencial como hábitat que
hace un uso más eficiente de los recursos gozan de amplio reconocimiento, la
respuesta política a nivel europeo y nacional ha sido lenta y fragmentada, con
muchas iniciativas sectoriales, pero muy poco integradas. Cada vez hay más
voces que sostienen que las ciudades deben participar adecuadamente en el
diseño y la aplicación de las políticas de la UE y que las políticas de la UE
deben adaptarse mejor a las realidades urbanas en las que se van a aplicar.
Estas voces se manifiestan a través de una serie de partes interesadas a nivel
europeo, nacional y local, que piden una agenda urbana para la UE. En respuesta
a estas peticiones, la Comisión Europea organizó el Foro CiTIEs[1] para iniciar un debate
sobre la necesidad de una agenda urbana para la UE. A raíz del Foro CiTIEs, los Estados miembros
debatieron la necesidad de desarrollar
una agenda urbana para la UE, reconociendo la demanda y las expectativas del
Parlamento Europeo, el Comité de las Regiones, las asociaciones de ciudades y
las propias ciudades, así como su disposición para iniciar el proceso. Se
sugirió que, para su desarrollo, habría que tener en cuenta las aportaciones a
nivel local, regional, nacional y de la UE[2].
El objetivo de la presente Comunicación es
ampliar el debate a todas las partes interesadas. Partiendo de los resultados
del Foro CiTIEs, se proponen una serie de preguntas para consulta destinadas a
aclarar en mayor medida si es necesaria una agenda urbana para la UE, cuáles
deben ser sus objetivos y cómo podría funcionar. Las opiniones y sugerencias de
las partes interesadas y las autoridades competentes a nivel nacional, regional
y local serán aportaciones importantes para la nueva Comisión y el nuevo
Parlamento Europeo, incluso en relación con el futuro desarrollo de la
Estrategia Europa 2020[3].
En esta Comunicación se
presenta la situación actual de la UE en materia urbana (apartado 1); la
situación actual de la política urbana en Europa (apartado 2); los
llamamientos para que se adopte una agenda urbana para la UE (apartado 3);
la dimensión mundial del desarrollo urbano (apartado 4); y las posibles
vías futuras, con preguntas para consulta (apartado 5).
1.
Retos y potencial de una Europa
urbana
1.1.
Una UE urbanizada con ciudades que impulsan el crecimiento
y la eficiencia en el uso de los recursos
En la actualidad, alrededor de 359 millones de
personas —el 72 % de la población total de la UE— viven en
ciudades y barrios periféricos. Si bien la velocidad de transformación se ha
ralentizado, el porcentaje de la población urbana sigue aumentando, y es
probable que, de aquí a 2050, supere el 80 %[4]. La concentración de consumidores, trabajadores
y empresas en un lugar o zona, junto con las instituciones formales e
informales que se encuentran en las ciudades hacen de las zonas urbanas algo
más que simples núcleos de población. Son centros de actividad de todo tipo y,
en particular, de actividad económica. El 67 % del PIB europeo se genera
en zonas metropolitanas, pese a que la población de dichas zonas solo
representa el 59 % del total de la población europea. Una comparación del
rendimiento económico de las ciudades europeas indica que las grandes ciudades
obtienen mejores resultados que el resto[5]
y que, durante la crisis económica, las capitales y las grandes zonas
metropolitanas han arrojado mejores resultados que las pequeñas zonas
metropolitanas y las zonas no metropolitanas[6].
Sin embargo, las ciudades pequeñas y medianas constituyen la espina dorsal del
territorio europeo y desempeñan un papel importante en el desarrollo y la
cohesión territorial. Las ciudades son también el lugar en el que
mejor se pueden abordar algunos problemas mundiales. Las ciudades se
encuentran, por ejemplo, en una situación ideal para contribuir a la reducción
del consumo de energía y de las emisiones de CO2, ya que la densidad
de las zonas urbanas permite desarrollar tipos de vivienda y de transporte más
eficientes en el uso de la energía.
1.2.
Resultados insatisfactorios y problemas
persistentes en las ciudades europeas
La concentración de población y actividades no
es una condición necesaria ni suficiente para el crecimiento elevado. Existe
una notable diferencia de resultados entre las capitales y las ciudades que no
son capitales. También existe una gran diferencia entre las ciudades del este y
del oeste que no son capitales, que no se explica únicamente por el tamaño.
Incluso las ciudades de tamaño comparable, con estructuras industriales
similares dentro del mismo Estado miembro, presentan diferencias significativas
en cuanto a resultados económicos y sociales[7].
Pese al potencial de las ciudades para
impulsar el crecimiento, las tasas de desempleo más elevadas se registran en
las ciudades. Con la globalización, la reciente crisis y la caída de la
industria manufacturera, muchas ciudades han experimentado una descualificación
de la mano de obra y un aumento de los puestos de trabajo poco cualificados en
el sector servicios, así como de los trabajadores pobres. La cuota de población
en riesgo de pobreza ha aumentado[8].
Muchas ciudades se enfrentan a un significativo aumento de la exclusión social,
la segregación y la polarización. Las mejoras en el uso eficiente de los
recursos que han sido posibles gracias a los asentamientos urbanos compactos se
están viendo mermadas por la expansión urbana incontrolada que pone bajo
presión los servicios públicos y reduce la cohesión territorial. En muchas
ciudades, los desplazamientos a pie, en bicicleta y en transporte público no
constituyen una alternativa suficientemente desarrollada al automóvil, lo que
ha dado lugar a congestión, mala calidad del aire y elevados niveles de consumo
de energía. La rápida urbanización, que ha generado grandes concentraciones de
población e inversiones económicas en zonas de riesgo, también es una tendencia
que aumenta significativamente la vulnerabilidad de las ciudades frente a los
desastres naturales y a los causados por el hombre. Muchas ciudades europeas presentan también una
capacidad insuficiente para llevar a cabo y lograr el (necesario) cambio
estructural. La crisis económica ha debilitado significativamente a muchas
ciudades, intensificando los problemas, que hay que abordar con menos recursos.
Muchas ciudades secundarias, especialmente en Europa Central y Oriental, están
experimentando un retroceso complejo, con un declive tanto demográfico como
económico, que puede dar lugar a una espiral negativa de disminución de los
ingresos procedentes de los impuestos locales, reducción de la demanda de
bienes y servicios, pérdida de empleo, reducción de la oferta de mano de obra y
disminución de las inversiones, y pérdida general de atractivo[9]. En las ciudades que se
han estancado desde un punto de vista económico, la población ha abandonado el
centro para instalarse en los barrios periféricos, en rápido crecimiento.
1.3.
Un sistema urbano fragmentado
Europa se caracteriza por tener estructuras
urbanas más policéntricas y menos concentradas que los Estados Unidos o China.
Cuenta con dos grandes aglomeraciones urbanas (París y Londres), un número
elevado de grandes ciudades-región, redes densas de ciudades pequeñas y
medianas y zonas con muy pocos centros urbanos. Su estructura urbana puede
describirse como una combinación de grandes centros urbanos y estructuras
urbanas policéntricas, y una urbanización dispersa. La aparición de
(mega)ciudades-región policéntricas, que son redes de ciudades pequeñas y
medianas sin una auténtica base política y funcional, es un fenómeno cada vez
más frecuente en Europa[10].
El creciente desajuste entre estructuras administrativas y urbanas reduce la
cohesión y afecta a la competitividad, debido a unas infraestructuras y una
gobernanza inadecuadas[11].
2.
La política urbana en Europa
2.1.
Políticas urbanas nacionales
Las políticas urbanas varían mucho de un
Estado miembro a otro y solo unos pocos Estados miembros cuentan con
ministerios y ministros dedicados a asuntos urbanos. La política urbana a
menudo es el resultado implícito de las leyes de planificación urbana y
territorial y de la intervención conjunta de las políticas sectoriales, en
lugar de un ámbito con una dirección política y estratégica. El modo de gobernar las ciudades, su
autonomía, sus competencias y su participación en la política nacional también
varían mucho de un Estado miembro a otro: los niveles administrativos o
gubernamentales van de dos a cuatro, y el tamaño medio de la población del
nivel más bajo (los municipios) va de menos de dos mil a más de ciento
cincuenta mil. En algunos países se han creado estructuras intermedias
adicionales, tales como agrupaciones de gobierno en el primer nivel, para
facilitar la planificación conjunta y la acción en torno a cuestiones
estratégicas o infraestructura común[12]. Las competencias de las ciudades dentro de los
sistemas de gobierno nacionales en términos de autonomía política y control del
presupuesto y los impuestos locales también varían considerablemente. En
algunos países, las (grandes) ciudades gozan de un estatus específico que
conlleva recursos y responsabilidades adicionales[13]. Muchos Estados
miembros han tendido a la descentralización durante los últimos treinta años,
pese a que este proceso no siempre va acompañado del correspondiente aumento de
los recursos.
2.2.
Cooperación intergubernamental en materia de
desarrollo urbano
Los Estados miembros cooperan en el desarrollo
urbano, sobre una base intergubernamental, con la Presidencia del Consejo
organizando y presidiendo reuniones. El resultado de la cooperación
intergubernamental consiste principalmente en documentos aprobados durante
reuniones ministeriales informales, como la Carta de Leipzig[14] y la Declaración de
Toledo[15].
Sin embargo, dado que no existe una formación oficial del Consejo dedicada a la
política urbana y que el compromiso de los diferentes Estados miembros ha
variado con el paso del tiempo, la incidencia de la cooperación intergubernamental
en las políticas nacionales y de la UE también ha sido diversa.
2.3.
Una visión común del desarrollo urbano en Europa
Por lo que respecta a los propósitos,
objetivos y valores, hay un acuerdo explícito a nivel europeo sobre el carácter
de la ciudad europea del futuro y los principios en los que debe basarse la
ciudad europea ideal. Estos principios se recogen en los objetivos del Tratado,
en la Carta de los Derechos Fundamentales de la Unión Europea y en el modelo
social europeo. También existe consenso entre los ministros responsables del
desarrollo urbano en cuanto a unos objetivos y valores más específicos para las
ciudades —como se refleja en la Carta de Leipzig[16]— y en cuanto a
la forma en que han de alcanzarse dichos objetivos y el papel fundamental que
las ciudades pueden desempeñar en la aplicación de la Estrategia
Europa 2020, como se afirma en la Declaración de Toledo. Lo mismo cabe
decir de los principios de desarrollo urbano en el territorio europeo, como se
afirma en la Agenda Territorial de la Unión Europea 2020[17]. La política de cohesión de la UE, a través de
las iniciativas comunitarias URBAN[18]
y la consiguiente racionalización del desarrollo urbano sostenible integrado en
programas operativos nacionales y regionales[19],
ha alimentado el proceso intergubernamental con experiencia práctica. Todo ello
constituye lo que se denomina el «acervo urbano». En el documento «Ciudades del
mañana»[20] se sintetizan los principios del modelo europeo de desarrollo urbano
sostenible basándose en el Tratado de
Funcionamiento de la Unión Europea, la Carta de los Derechos Fundamentales de
la Unión Europea, el modelo social europeo, la Carta de Leipzig, la Declaración
de Toledo y la Agenda Territorial de la Unión Europea 2020. Las ciudades europeas deben ser: ü
lugares
de progreso social avanzado, ü
plataformas
para la democracia, el diálogo cultural y la diversidad, ü
lugares
de regeneración verde, ecológica o medioambiental, y ü
lugares
de atracción y motores de crecimiento económico. El desarrollo territorial urbano europeo debe: ü
reflejar
un desarrollo sostenible de Europa basado en el crecimiento económico y la
organización territorial equilibrados con una estructura urbana policéntrica, ü
contener
centros regionales fuertes que faciliten el acceso a los servicios de interés
económico general, ü
caracterizarse
por una estructura de asentamiento compacta con una expansión urbana limitada,
y ü
gozar
de un elevado nivel de protección y calidad medioambiental en torno a las
ciudades.
2.4.
La política urbana de la UE en la actualidad
En 2012, la Dirección General de Política
Regional de la Comisión Europea pasó a denominarse «Política Regional y
Urbana». De este modo se reconocía que las ciudades deben participar plenamente
en el desarrollo económico, social y territorial de la UE y que las políticas
de la UE, también la política regional, tienen una fuerte dimensión urbana. En
el período financiero 2014-2020, al menos el 50 % del Fondo Europeo de
Desarrollo Regional (FEDER) (entre 80 000 y 90 000 millones EUR) se invertirá
en zonas urbanas a través de los principales programas operativos, y al menos
el 5 % de las dotaciones nacionales del FEDER se ha asignado al desarrollo
urbano sostenible integrado para garantizar su carácter prioritario en todos
los Estados miembros. El programa URBACT[21]
de la próxima generación promoverá las redes y el intercambio entre ciudades. Pero el desarrollo urbano no solo recibe el
apoyo de la política regional de la UE y los Fondos Estructurales. Un número
cada vez mayor de políticas sectoriales de la UE tiene como objetivo explícito
las zonas urbanas: energía, sociedad de la información, medio ambiente, acción
por el clima, educación y cultura, transporte, etc. apoyan iniciativas como la
Capital Europea de la cultura; Ciudades y Comunidades Inteligentes: Asociación
Europea para la Innovación; el premio Capital Verde Europea; y la iniciativa el
Pacto de los Alcaldes o alcaldes por la adaptación. Muchas otras iniciativas y
directivas de la UE tienen como objetivo implícito las zonas urbanas; por
ejemplo, las Directivas sobre la calidad del aire y el ruido, las políticas de
migración, las medidas destinadas a reducir la congestión, etc., que, aunque en
sí mismas no son urbanas, se refieren principalmente a las zonas urbanas o se
aplican en las ciudades[22].
2.5.
El potencial urbano se
puede utilizar mejor
Las ciudades desempeñan un
papel fundamental en la aplicación de las políticas de la UE, incluida la
Estrategia Europa 2020. Sin embargo, la práctica actual de elaboración de
políticas a nivel nacional y de la UE no siempre aprovecha plenamente los
conocimientos técnicos disponibles en las ciudades ni reconoce el papel
esencial que pueden desempeñar las autoridades locales en la consecución de
objetivos políticos establecidos a otros niveles de gobernanza. Si bien el reconocimiento
de las ciudades como actores clave es cada vez mayor y la dimensión urbana está
cobrando visibilidad, la situación sigue siendo problemática. La gobernanza
multinivel no siempre funciona correctamente y la integración de las políticas
en todos los sectores y las fronteras administrativas es difícil de alcanzar.
La fuerte orientación sectorial de los objetivos políticos reduce la
oportunidad de crear sinergias entre sectores y debilita el compromiso de las
propias ciudades. La elaboración de políticas compartimentada está arraigada en
todos los niveles de gobernanza y es difícil de romper, ya que las metas y los
objetivos, así como los indicadores para medir los resultados, también tienden
a ser sectoriales. La coordinación insuficiente entre los diferentes ámbitos de
legislación sectorial y niveles de gobernanza (local, regional y nacional)
puede hacer difícil que las ciudades cumplan lo dispuesto en las directivas de
la UE, por ejemplo en ámbitos como la calidad del aire[23].
3.
Llamamientos en favor de una agenda urbana para la
UE
3.1.
Reconocimiento desde hace tiempo de la necesidad de
una agenda urbana para la UE
La Comisión Europea, ya en su Comunicación de
1997 «Hacia una política urbana para la Unión Europea»[24], defendía que eran
necesarios nuevos esfuerzos para reforzar o restablecer el papel de las
ciudades europeas como lugares de integración social y cultural, fuentes de
prosperidad económica y desarrollo sostenible y bases de la democracia. Desde
entonces, el alcance de la intervención de las políticas de la UE en las zonas
urbanas ha evolucionado y el desarrollo urbano se ha convertido en un elemento
más destacado de la elaboración de políticas de la UE.
Además, el Tratado de Lisboa ha añadido cohesión territorial a los objetivos de
la UE y ha reforzado la gobernanza multinivel. No obstante, persiste la
fragmentación de las políticas, la complejidad de los desafíos urbanos ha
aumentado y el papel de los entes locales en la elaboración y aplicación de las
políticas de la UE sigue siendo una cuestión para debate. Esto se refleja en
los reiterados llamamientos de los últimos años en favor de una agenda urbana
para la UE.
3.2.
Llamamientos reiterados en favor de una agenda
urbana para la UE
En 2011, el Parlamento Europeo adoptó una
resolución que abogaba por reforzar la dimensión urbana de las políticas de la
UE y la cooperación intergubernamental sobre políticas de desarrollo urbano, y
pedía la puesta en marcha de un programa de trabajo conjunto o una agenda
urbana europea. El Parlamento Europeo también hacía hincapié en la necesidad de
que las ciudades participaran más en estos procesos. A mediados de 2013, en el
marco de la cooperación intergubernamental sobre el desarrollo urbano, un grupo
de Estados miembros encabezado por los Países Bajos y Bélgica presentó una
propuesta de agenda urbana, que han llevado adelante las Presidencias lituana,
griega e italiana del Consejo. A finales de 2013, el Comité de las Regiones
inició su dictamen de iniciativa titulado «Hacia una agenda urbana integrada
para la UE». En dicho dictamen se pide una nueva agenda urbana integrada para
la UE que aporte a la dimensión urbana una base estructural en las políticas y
la legislación europeas. A principios de 2014, Eurocities abogó por una agenda
urbana para la UE que garantizara la mejora de la coordinación política y la
integración de los objetivos de desarrollo urbano en un número mayor de
políticas; unas prioridades más equilibradas en los programas de inversión
europeos; el refuerzo del diálogo directo entre las ciudades y la Comisión; y
un papel coordinador más destacado para el Comisario de política regional. Tras el Foro CiTIEs, varias organizaciones de
partes interesadas presentaron llamamientos explícitos por medio de documentos
de toma de posición. El Consejo de Municipios y Regiones de Europa abogaba por
una agenda urbana para la UE que facilitara el acceso y la implicación activa
de todos los tipos de ciudades —pequeñas, medianas y grandes— en el
proceso de elaboración de políticas y reconociera el papel de las regiones
funcionales y la necesidad de mejorar la coordinación de las políticas. Energy
Cities afirmaba la necesidad de elaborar y aplicar una agenda urbana para la UE
que aprovechara todo el potencial de las autoridades locales y de situar la
cohesión territorial en el núcleo de las políticas de la UE. Los ministros responsables de la política de
cohesión se reunieron en Atenas en abril de 2014 para debatir sobre una agenda
urbana para la UE. Los Estados miembros también reconocieron la existencia de
demanda y expectativas de una serie de partes interesadas para desarrollar una
agenda urbana para la UE, así como su disposición a participar en el proceso.
4.
La dimensión mundial del desarrollo urbano
Se espera que, en 2050, el 67 % de la
población mundial sea urbana. Las zonas urbanas ganarán 2 600 millones de
habitantes y las zonas rurales perderán 300 millones, lo que ocurrirá
principalmente en el mundo en desarrollo[25].
Este proceso de urbanización puede aportar riqueza y bienestar a un gran número
de habitantes, pero también conlleva el riesgo de crear barrios pobres y bolsas
de extrema pobreza, así como modelos insostenibles de desarrollo social,
medioambiental y territorial. Es fundamental que este proceso se encamine en
una dirección lo más sostenible posible, ya que tendrá unas repercusiones
mundiales en la economía, el clima y la estabilidad social que también se
sentirán en Europa. La creciente percepción del potencial de
desarrollo urbano se refleja en las relaciones exteriores de la UE, la
cooperación internacional y la ayuda al desarrollo. La Comisión Europea, en su
reciente Comunicación «Capacitación de las autoridades locales en los países
socios en aras de la mejora de la gobernanza y la eficacia de los resultados
del desarrollo»[26],
subraya el papel decisivo de las autoridades locales en las zonas urbanas para
afrontar los retos del desarrollo. En las negociaciones sobre la agenda para el
desarrollo posterior a 2015, el desarrollo urbano se ha convertido en un tema
clave. El Programa de las Naciones Unidas para los Asentamientos Humanos,
ONU-Hábitat, también ha pedido a la UE que participe por primera vez en un
debate mundial sobre el futuro del desarrollo urbano, en una contribución
conjunta para la conferencia Hábitat III[27].
Naturalmente, esta contribución partiría de las reflexiones de la UE sobre una
agenda para sus propias ciudades, lo que serviría de base para una contribución
común al debate internacional. Además, las negociaciones en curso sobre un
futuro acuerdo mundial sobre el clima en el contexto de la Convención Marco de
las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático cada vez se muestran más
interesadas en el desarrollo urbano y el papel de las ciudades.
5.
Reflexiones sobre una futura agenda urbana para la
UE
Antes de seguir adelante con la agenda urbana,
es necesario determinar claramente su finalidad y su razón de ser, la forma que
podría adoptar y cómo funcionaría. Una agenda urbana para la UE no se puede
elaborar a partir de cero, sino que ha de estar plenamente en consonancia con
los objetivos y estrategias globales de la UE, en particular con la Estrategia
Europa 2020 revisada. Debe encajar, además, con las políticas y agendas urbanas
nacionales. Una opinión que comparten las muchas partes interesadas es que una
agenda urbana para la UE tiene que respetar el principio de subsidiariedad y no
ha de basarse en nueva legislación.
5.1.
¿Por qué necesitamos una agenda urbana para la UE?
Una agenda urbana para la UE podría responder
a varios objetivos. Podría servir para mejorar la calidad, la eficiencia y la
eficacia de las políticas, mejorando su coordinación, así como la de los
responsables y las instancias de gobernanza, y mejorando la comprensión de los
contextos de desarrollo urbano en el diseño y la aplicación de las políticas.
Podría reforzar el compromiso y la identificación con las ciudades al elaborar
e implementar las políticas tanto a nivel nacional como de la UE. Podría
impulsar la capacidad de las ciudades en materia de transición y cambio
estructural para garantizar unas economías urbanas viables y un desarrollo de
las zonas urbanas sostenible desde un punto de vista social, medioambiental y
territorial. Al estar vinculada a objetivos holísticos de desarrollo local,
podría acercar la elaboración de políticas de la UE a los ciudadanos. Por último,
podría ser fundamental para las políticas de la UE de ayuda al desarrollo, y
constituir un vehículo para la promoción de las cuestiones relativas a la
sostenibilidad a escala mundial. La mayoría de las
políticas de la UE tienen una dimensión urbana, directa o indirectamente. Sin
embargo, se puede seguir mejorando y reforzando el compromiso y la interacción
entre las diferentes instancias de gobernanza y, al elaborar las políticas
nacionales y europeas se puede dedicar más atención a las prioridades de la
política urbana. Un primer paso clave en la posible definición de una agenda
urbana para la UE será identificar las deficiencias que deben abordarse a nivel
de la UE. Q1.
¿Cuáles son los principales motivos para
adoptar una agenda urbana para la UE? ¿En qué casos la acción de la UE puede
aportar un mayor valor añadido? ¿Qué elementos del desarrollo urbano se
beneficiarían de un planteamiento más concertado entre los distintos sectores e
instancias de gobernanza?
5.2.
¿En qué debe consistir la agenda urbana para la UE?
Quienes han contribuido a este debate hasta el
momento han sugerido que, para garantizar la coherencia, la agenda podría más
bien implicar un nuevo método de trabajo. Otros han propuesto que adopte la
forma de estrategia, con prioridades a largo plazo y directrices operativas a
corto plazo. Una agenda urbana para la UE podría centrarse
en un conjunto limitado de grandes retos sociales europeos, como la reducción
de las emisiones de CO2, la adaptación al clima, la inclusión o el
cambio demográfico. Se puede considerar que los retos tienen una pertinencia
urbana y una urgencia específicas o que el compromiso de las ciudades es de
suma importancia para la consecución de resultados. Por
ejemplo, los Estados miembros han acogido con satisfacción la iniciativa de la
Presidencia griega de considerar «la pobreza urbana» un ámbito de trabajo
específico para la contribución de la cooperación intergubernamental a la
agenda urbana para la UE. El Pacto de los Alcaldes se ha citado con
frecuencia como modelo de compromiso de las ciudades para la consecución de objetivos de la UE que podría utilizarse en
otros ámbitos. Sin embargo, una agenda urbana para la UE más
ambiciosa podría tratar de crear un marco que dotase de coherencia a una
diversidad de iniciativas y políticas; por ejemplo, garantizando que las
políticas e instrumentos sectoriales sean coherentes entre sí y se refuercen
mutuamente. Q2.
¿Debe una agenda urbana para la UE
centrarse en un número limitado de retos urbanos? o ¿debe una agenda urbana
para la UE ofrecer un marco general que centre la atención en la dimensión
urbana de las políticas de la UE en todos los ámbitos, reforzando la
coordinación entre las políticas sectoriales y los responsables a nivel local,
nacional y de la UE?
5.3.
Definición del alcance y enfoque
Ya se ha emprendido una parte considerable del
trabajo destinado a definir un modelo europeo de desarrollo urbano, a través de
la cooperación intergubernamental en materia de desarrollo urbano y, en
particular, a través del propio proceso de reflexión de la Comisión «Ciudades
del mañana»[28],
que suscita amplio consenso. Sería posible seguir adelante con este trabajo
para definir más claramente los objetivos y tareas para sectores y responsables
específicos. Q3.
¿Es el modelo europeo de desarrollo
urbano una base suficiente para seguir adelante con el trabajo sobre la agenda
urbana para la UE, como se afirma en «Ciudades del mañana»?
5.4.
Refuerzo del compromiso y la identificación de las
políticas de la UE con las ciudades
Muchas partes interesadas y organizaciones de
partes interesadas perciben una agenda urbana para la UE como un instrumento
para mejorar la participación de las ciudades y sus líderes políticos en la
elaboración e implementación de las políticas de la UE. Hay varias cuestiones
en juego: una de ellas es garantizar que, al desarrollar iniciativas de
política sectorial a nivel de la UE, se tengan en cuenta las preocupaciones de
las partes interesadas, lo que podría lograrse utilizando mejor los
instrumentos ya existentes para involucrar y consultar a las partes interesadas
en la elaboración de las políticas de la UE (por ejemplo, evaluaciones de
impacto, consultas o evaluaciones de las partes interesadas, etc.). Se ha
sugerido la posibilidad de crear una plataforma de partes interesadas para
evaluar la coherencia y el impacto de las políticas de la UE en las zonas
urbanas, en particular en relación con la Estrategia Europa 2020 revisada. Otra
cuestión es el papel que las ciudades podrían desempeñar en el establecimiento
de objetivos políticos tanto a nivel nacional como de la UE, y en qué medida
los objetivos de la UE y nacionales reflejan las necesidades a nivel urbano.
Esto afecta tanto a la manera en que los objetivos globales (como los de Europa
2020) se convierten en objetivos sectoriales específicos, como a la forma en
que se transponen en las políticas nacionales. Q4.
¿Cómo pueden las partes interesadas
contribuir mejor a los procesos de desarrollo e implementación de políticas a nivel
de la UE? ¿Es necesario que las ciudades participen más en la elaboración de
políticas a nivel regional, nacional y de la UE? ¿Cómo?
5.5.
Mejora de la comprensión de los procesos de
desarrollo urbano
Uno de los objetivos de una agenda urbana para
la UE debe ser la elaboración de políticas que reflejen mejor las realidades
urbanas. Las ciudades se encuentran en constante evolución y la buena
elaboración de políticas debe basarse en una comprensión más profunda y una
mayor eficacia al compartir los conocimientos y la experiencia. Ya existen
varias iniciativas impulsadas por la UE y los Estados miembros, como Horizonte
2020, ESPON, URBACT, la Iniciativa de Programación Conjunta «Europa Urbana», la
red europea de conocimientos sobre las políticas urbanas (EUKN), etc. La
Comisión ha trabajado estrechamente con la OCDE para elaborar una definición
armonizada de las zonas urbanas, así como una mejor comprensión de la dinámica
metropolitana. Asimismo, está elaborando datos geográficos para llevar a cabo
un seguimiento del desarrollo de las zonas urbanas. La disponibilidad de
conocimientos y datos no parece ser el principal problema. Se trata más bien de
reforzar la utilización, la visión común y el intercambio de conocimientos por
parte de los responsables de la elaboración de políticas en todas las
instancias de gobernanza. También es posible seguir mejorando en la
coordinación del desarrollo de la base de conocimientos. Q5.
¿Cuál es la mejor manera de reforzar la
base de conocimientos urbanos y territoriales y el intercambio de experiencias?
¿Qué elementos específicos de la base de conocimientos es necesario reforzar
para contribuir mejor a la elaboración de políticas?
5.6.
Implementación de la agenda urbana para la UE
La implementación de una agenda urbana para la
UE no puede hacerse únicamente a nivel de la UE. Muchas cuestiones se tratan
mejor a nivel local, regional o nacional, y otras no son competencia de la UE.
La implementación de una agenda urbana para la UE también debe basarse en la
interacción entre distintos ámbitos políticos y entre diferentes sectores
políticos. Es necesario reflexionar sobre cómo mejorar el trabajo conjunto
entre la cooperación intergubernamental y otros procesos políticos para lograr
un mayor impacto. También es necesario plantearse qué papel han de desempeñar
los diferentes responsables en las distintas instancias de gobernanza y cómo se
puede contribuir mejor a la interacción y el intercambio. Q6.
¿Qué papel deben desempeñar las
autoridades locales, regionales, nacionales y de la UE en la definición, el
desarrollo y la implementación de una agenda urbana para la UE? Si desea participar en el debate sobre una
agenda urbana para la UE, puede hacerlo por vía electrónica siguiendo las
instrucciones que se encuentran en la siguiente dirección: http://ec.europa.eu/eusurvey/runner/pc_eu_urb_agenda La presente consulta estará abierta hasta el
26 de septiembre de 2014. [1] http://ec.europa.eu/regional_policy/conferences/urban2014/index_en.cfm [2] Reunión informal de ministros
responsables de la política de cohesión, organizada en Atenas por la
Presidencia griega el 24 de abril de 2014. [3] Balance de la Estrategia Europa 2020 para
un crecimiento inteligente, sostenible e integrador, COM(2014) 130 final. [4] Comisión Europea (Centro Común de
Investigación, Foro Europeo de Geografía y Estadística y Dirección General de
Política Regional). [5] Informe sobre el estado de las ciudades
europeas, Comisión Europea (2010). [6] Octavo informe de situación sobre la cohesión
económica, social y territorial, Comisión Europea 2013. [7] http://ec.europa.eu/regional_policy/sources/docgener/studies/pdf/citiesoftomorrow/citiesoftomorrow_economic.pdf [8] Octavo informe de situación sobre la cohesión
económica, social y territorial, Comisión Europea 2013. [9] «The impact of European demographic trends on
regional and urban development» (El impacto de las tendencias demográficas
europeas en el desarrollo regional y urbano), Presidencia húngara del Consejo
de la Unión Europea, Budapest 2011. [10] http://ec.europa.eu/regional_policy/conferences/urban2014/doc/presentations/dg_urban_sandrobalducci.pdf
[11] Ahrend, R. et al (2014), «What
Makes Cities More Productive? Evidence on the Role of Urban Governance from
Five OECD Countries» (¿Qué hace más productivas a las ciudades? Datos sobre el
papel de la gobernanza urbana de cinco países de la OCDE), OECD Regional
Development Working Papers, 2014/05, OECD Publishing. [12] Segundo informe sobre el estado de las ciudades
europeas, Comisión Europea (2010). [13] Ibídem. [14] http://ec.europa.eu/regional_policy/archive/themes/urban/leipzig_charter.pdf [15] http://www.eukn.org/dsresource?objectid=165782 [16] http://ec.europa.eu/regional_policy/archive/themes/urban/leipzig_charter.pdf [17] http://www.eu-territorial-agenda.eu/Reference%20Documents/Final%20TA2020.pdf [18] http://ec.europa.eu/regional_policy/archive/urban2/index_es.htm [19] http://ec.europa.eu/regional_policy/sources/docoffic/2007/working/urban_dimension_en.pdf [20] http://ec.europa.eu/regional_policy/archive/conferences/citiesoftomorrow/index_en.cfm [21] http://urbact.eu/ [22] http://ec.europa.eu/regional_policy/urban/portal/index_en.cfm [23] http://www.eea.europa.eu/publications/air-implementation-pilot-2013 [24] «Hacia una política urbana para la Unión
Europea», COM(97) 197 final. [25] «World Urbanization Prospects: The 2011
Revision» (Perspectivas de urbanización mundial: revisión de 2011),
Departamento de Asuntos Económicos y Sociales de las Naciones Unidas/División
de Población, Nueva York 2012. [26] COM(2013) 280 final. [27] http://mirror.unhabitat.org/categories.asp?catid=831 [28] Ibídem, p. 3.