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Document 52026DC0355

Plan de Acción para la resiliencia, la autonomía estratégica y la sostenibilidad del sistema de proteínas de la UE

COM/2026/355 final

Bruselas, 7.7.2026

COM(2026) 355 final

Plan de Acción

para la resiliencia, la autonomía estratégica y la sostenibilidad del sistema de proteínas de la UE


Europa se halla en una encrucijada. En un mundo en rápida evolución y marcado por una creciente incertidumbre, se necesitan medidas audaces para impulsar nuestra competitividad económica y, al mismo tiempo, reforzar nuestra autonomía estratégica. Ahora que la seguridad y la resiliencia ocupan un lugar central en la agenda política y que el modelo de crecimiento europeo se ve sometido a una presión cada vez mayor, las principales dependencias económicas se están convirtiendo en vulnerabilidades geopolíticas.

En este contexto, las dependencias existentes de insumos importados, tales como los fertilizantes, los piensos y la energía, no solo constituyen amenazas para nuestra seguridad alimentaria, sino también vulnerabilidades cruciales que repercuten en nuestra resiliencia. Por lo tanto, reducir estas dependencias estratégicas es esencial para la agenda de preparación y seguridad de la UE. Es necesaria una acción conjunta de todas las partes interesadas para garantizar que la UE pueda ampliar su seguridad interior y exterior 1 .

La elevada dependencia de la UE del suministro de proteínas para piensos de un número limitado de orígenes no solo hace vulnerable nuestro sistema agroalimentario a las fluctuaciones del mercado mundial, sino que también afecta a la capacidad de reducir el riesgo de las cadenas de suministro y restringe los avances en la transición hacia la sostenibilidad.

Como se anunció en «Una visión de la agricultura y la alimentación» 2 , la Comisión ha elaborado este plan global para hacer frente a estos retos. Integra la política, la investigación e iniciativas prácticas para crear un sistema de proteínas de la UE más autónomo y sostenible, diversificando al mismo tiempo las fuentes de importación. La diversificación de las proteínas responde al llamamiento político de los dirigentes de la Unión consagrado en la Declaración de Versalles 3 de 2022 para aumentar la producción de proteínas de origen vegetal en la Unión, y del Parlamento Europeo en su Resolución de 2023 sobre una estrategia europea en materia de proteínas 4 .

Para aumentar la producción sostenible de proteínas de origen vegetal en la UE es necesario encontrar los incentivos adecuados para fomentar tanto la oferta como la demanda, como paso clave para que la UE avance en la resiliencia transformadora que necesita el continente. Un sistema de proteínas resiliente y sostenible no solo contribuirá a los objetivos de la UE en materia de seguridad alimentaria y energía, sino que también creará nuevas oportunidades en las zonas rurales, contribuirá al objetivo de neutralidad climática de aquí a 2050 y acelerará la consecución de los objetivos establecidos en la reciente Estrategia de Bioeconomía de la UE 5 y en el Plan de Acción sobre los Fertilizantes 6 .

La transición hacia un sistema de proteínas resiliente y sostenible requiere una mejor coordinación de las políticas con el fin de:

-aumentar la autonomía estratégica abierta ampliando el suministro sostenible de proteínas de la Unión mediante incentivos para que los agricultores adopten sistemas de producción diversificados con menores necesidades de fertilizantes que les permitan cultivar proteaginosas saludables y resilientes;

-mejorar la resiliencia, la competitividad y la preparación del sistema de proteínas de la Unión en su conjunto, con inclusión de la industria de los piensos, impulsando la investigación y la innovación y aumentando las inversiones;

-reforzar las cadenas de valor de las proteínas de la UE mejorando el atractivo del mercado, incentivando la demanda y promoviendo soluciones locales y cadenas de suministro cortas.

Esta coordinación de las actuaciones contribuirá a la consecución de los objetivos en materia de circularidad, clima y energía de la UE, que crean estímulos y oportunidades empresariales adicionales para que los agricultores participen en la diversificación de las proteínas.

Este plan establece los hechos clave, señala puntos de apalancamiento y propone acciones a lo largo de toda la cadena de suministro para alcanzar este objetivo. Complementa la estrategia ganadera adoptada el 7 de julio de 2026. Si bien los sectores de la pesca y la acuicultura son proveedores y usuarios importantes de proteínas en el sistema de alimentos y piensos de la UE, no se contemplan en este plan.

1.Suministro de proteínas vegetales en la UE

La UE alberga uno de los sistemas de producción agrícola más competitivos y sostenibles del mundo. Sin embargo, esta fortaleza se ve limitada por la dependencia de la importación de piensos con alto contenido de proteínas. Gracias al apoyo brindado en el marco de la política agrícola común (PAC) ha aumentado el suministro nacional de proteínas vegetales, tanto para su uso en piensos como en alimentos, pero queda potencial para seguir reforzándolo, aunque con algunas limitaciones naturales y estructurales.

Una producción de la UE basada en gran medida en forrajes bastos y cereales con una proporción limitada de proteaginosas

La UE produce una cantidad considerable de proteínas vegetales, pero sobre todo en forma de forrajes bastos y cereales, es decir, productos con un contenido de proteínas entre bajo y medio. En la campaña de comercialización 2025-2026, la UE produjo alrededor de 67 millones de toneladas de proteínas vegetales 7 ), de las cuales los forrajes bastos aportaron alrededor de 31 millones de toneladas y los cereales de alrededor de 29 millones de toneladas 8 ) (gráfico 1) 9 . Los pastizales representan más de la mitad de los forrajes bastos. La producción de la UE de plantas ricas en proteínas 10 ) se situó en 7,2 millones de toneladas de proteínas en 2025-2026, tras haber crecido considerablemente en los dos decenios anteriores. La producción de proteínas a partir de legumbres secas alcanzó los 1,3 millones de toneladas en 2025-2026 11 . Aunque se trata de una pequeña parte del total, su producción aumentó un 53 % en el período 2021-2026 en comparación con el período 2011-2016.

Proteínas vegetales (millones de toneladas)

Porcentaje

Forrajes bastos

30,6

45,5 %

Cereales

29,4

43,7 %

Semillas oleaginosas (excepto habas de soja)

5,0

7,5 %

Proteaginosas

Legumbres secas

2,2

1,3

3,3 %

1,9 %

Habas de soja

0,9

1,4 %

Total

67,2

100 %

Gráfico 1: producción de proteínas vegetales en la UE en la campaña de comercialización 2025-2026

Fuente: DG AGRI — Balances

Cabe señalar que un cambio hacia cultivos proteaginosos con un mayor contenido de proteínas que otros cultivos herbáceos solo tendría un efecto limitado en el balance global de proteínas vegetales brutas, debido a sus rendimientos comparativamente más bajos. Sin embargo, el aumento de la proporción de proteaginosas en rotación podría reducir las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI), al reducir la necesidad de fertilizantes cuya producción y uso emiten estos gases.

El aumento de la producción de plantas ricas en proteínas en la UE se atribuye principalmente al apoyo prestado a través de la PAC y a los programas de investigación e innovación agrícolas de la UE, siguiendo las orientaciones del informe de la Comisión de 2018 12 . Como se destaca en el Plan de Acción sobre los Fertilizantes, la propiedad fijadora de nitrógeno de las proteaginosas 13 ) contribuye a reducir la necesidad de fertilizantes, que es un factor clave que favorece el aumento de la producción, en particular en un contexto de escalada de los costes y tensiones en las cadenas de suministro de fertilizantes.

Las importaciones de la UE están lideradas por la soja procedente de América, con un potencial para la soja procedente de Ucrania

Gráfico 2: origen de la proteína de soja importada para la campaña de comercialización 2024-2025 (en millones de toneladas de proteína bruta)

Fuente: DG AGRI — 2024/25

La UE importa plantas ricas en proteínas, principalmente en forma de habas y harina de soja. En 2024-2025 representaron alrededor de 13,4 millones de toneladas de las importaciones totales de proteínas, producidas en aproximadamente 13 millones de hectáreas en países no pertenecientes a la UE, principalmente los Estados Unidos y Brasil, así como Argentina en el caso de la harina de soja.

La vecindad de la UE ofrece oportunidades tangibles para diversificar su dependencia tradicional de los principales exportadores de soja. Ucrania produce 13,5 millones de toneladas de proteínas vegetales, el 60 % de las cuales se exporta. Esto significa que Ucrania podría desempeñar un papel más importante en el suministro de las importaciones de proteínas vegetales de la UE. En una futura adhesión, esto podría reducir el déficit comercial de la UE de 13,9 a 4,7 millones de toneladas y aumentar la autosuficiencia de la UE en proteínas vegetales del 76 al 86 %. Además, Ucrania ha reforzado su papel como socio estratégico de la UE al duplicar su capacidad de producción de soja en 2024-2025 en comparación con 2021-2022, a pesar de las perturbaciones causadas por la guerra de agresión de Rusia. El potencial de las importaciones procedentes de los Balcanes Occidentales es menor, dado que algunos productores tradicionales de esos países han pasado de ser exportadores de soja a depender de las importaciones debido al aumento del consumo interno y a la reducción de los rendimientos.

2.Demanda de proteínas en la UE

La demanda de proteínas en Europa está impulsada por las necesidades del sector ganadero en materia de piensos, las preferencias de los consumidores en cuanto a la alimentación y los usos relacionados con las necesidades emergentes en lo que respecta a la circularidad y la bioenergía.

Piensos

La ganadería representa, junto con los cultivos herbáceos producidos para piensos, más de la mitad de la producción agrícola total (59 % en 2024) 14 ). En 2025, el valor de las exportaciones alcanzó los 55 000 millones EUR, lo que generó un superávit comercial de 39 000 millones EUR. El sector ganadero es también el mayor usuario de proteínas vegetales de la UE.

El sector ganadero de la UE utiliza anualmente 74 millones de toneladas de proteínas como piensos 15 . Alrededor del 26 % se importa, pero dado que la UE también exporta el equivalente al 9 % de proteínas en forma de productos de cultivos herbáceos o coproductos, la dependencia neta de las importaciones de proteínas es del 15 % de su uso total de piensos (es decir, unos 13 millones de toneladas de proteínas).

Esta cifra agregada oculta diferencias por tipo de pienso ( Figure 3). De hecho, la UE es en gran medida autosuficiente en piensos con bajo contenido de proteínas, pero depende principalmente de las importaciones para los piensos con alto contenido proteínico (semillas oleaginosas y proteaginosas): El 74 % de los que se utilizan en la UE son importados. Esto se debe principalmente a la proteína de la soja, el 94 % de la cual se importa.

Gráfico 3: origen de las proteínas utilizadas para alimentar al ganado de la UE y exportaciones de dichos productos (en millones de toneladas de proteína bruta)

Fuente: DG AGRI — Balance de proteínas para piensos de la UE — 2024/25

Los piensos vegetales con alto contenido proteínico 16 )representan una proporción considerable del uso total para piensos, pues representa el 31 % del uso total de proteínas en piensos de la UE (o 23,0 millones de toneladas de proteínas) 17 . Desempeñan un papel crucial en varios sistemas ganaderos, al optimizar la productividad ganadera. Sustituirlos por alternativas menos proteínicas, cuya disponibilidad en la UE es mayor, sería muy difícil, en particular en lo que respecta a la superficie necesaria para su cultivo en la Unión. Además, se requeriría una evaluación minuciosa de la capacidad de sustituir las materias primas para piensos, satisfaciendo al mismo tiempo las necesidades nutricionales de los animales, y dependería del tipo de ganado ( Figure 4 ). Los sectores porcino y avícola son los principales usuarios de harinas con alto contenido proteínico (que representan el 66 % del uso de piensos compuestos 18 en la UE), mientras que los sectores lácteo y de la carne de vacuno representan una proporción menor (28 %).

Gráfico 4: uso de proteínas para piensos por tipo de ganado de la UE y producción de proteínas comestibles resultante por tipo de ganado de la UE en 2022 (miles de toneladas de proteína bruta)

Fuente: Base de datos del modelo CAPRI

La dependencia de los piensos proteicos importados depende en gran medida del tipo de ganado y del sistema de producción. Los sistemas más intensivos dependen de los piensos compuestos para una gran parte de sus proteínas, lo que representa 25,8 millones de toneladas de proteínas para piensos al año. Los piensos compuestos representan el 35 % del uso total de proteínas del ganado de la UE. Los sistemas de rumiantes más extensivos, que se basan en pastizales y en piensos y forrajes producidos localmente, dependen menos de las importaciones que los sistemas intensivos. Determinados sistemas de producción, como los agroecológicos, los ecológicos, los alimentados con hierba y los que combinan la agricultura y la ganadería, así como las indicaciones geográficas, o los que se rigen por normas privadas, promueven activamente el uso de piensos locales, reducen la dependencia de los piensos importados y vinculan la producción al territorio.

A escala de la UE, la proporción de piensos producidos en la explotación es, por término medio, limitada: alrededor del 21 % de los piensos totales en 2023. Es más elevada en las explotaciones ganaderas de rumiantes en las que también se cultiva la tierra (42 % en 2023) y más baja en las explotaciones avícolas o porcinas especializadas (7 %).

Diferentes sistemas de alimentación con diversos grados de dependencia

El sector ganadero de la UE se caracteriza por diversas estrategias de alimentación. La producción ganadera intensiva permite optimizar la alimentación mediante una alimentación de precisión, añadiendo aminoácidos sintéticos para complementar los piensos con bajo contenido proteínico, las enzimas o los aditivos para piensos que reducen las emisiones de metano. Sin embargo, la UE importa grandes volúmenes de aditivos para piensos (como vitaminas y aminoácidos), en particular de China, que ocupa una posición ultradominante en el mercado mundial de estas sustancias, incluso una situación casi monopolística en el caso de algunas de ellas. Por lo tanto, hay muy pocas oportunidades para que los sectores de la alimentación animal, la ganadería y la acuicultura de la UE diversifiquen su abastecimiento, como se analiza más adelante en el presente documento. Por otra parte, los sistemas de ganadería extensiva, en particular los rumiantes alimentados con hierba y la producción ecológica, dependen mucho menos de los piensos importados, al tiempo que aportan beneficios medioambientales.

Por último, cabe destacar que la UE es uno de los productores mundiales de las proteínas animales más eficientes en cuanto a emisiones de gases de efecto invernadero por unidad de producción 19 ). Reducir la producción animal de la UE de forma aislada daría lugar en gran medida a la sustitución del consumo de productos de origen animal de la UE por importaciones más intensivas en carbono, lo que aumentaría la huella de GEI de su consumo de productos de origen animal y causaría perturbaciones innecesarias en la cadena de valor de los productos de origen animal de la Unión.

La circularidad como principio rector

En general, las proteínas vegetales procedentes de diversas fuentes comestibles y no comestibles desempeñan un papel importante en la bioeconomía circular, incluso cuando el ganado las transforma en alimentos y estiércol. Si bien algunos cultivos utilizados para piensos también se transforman para usos no relacionados con ellos en la industria, para la producción de energía o como alimentos, aún pueden generar subproductos con alto contenido proteínico para piensos o alimentos. Por ejemplo, el aceite de semillas oleaginosas o los almidones de cereales pueden separarse para uso humano, industrial o energético, mientras que los coproductos restantes, con alto contenido en proteínas, pueden utilizarse para piensos o alimentos. Estos coproductos procedentes de cultivos transformados constituyen una importante fuente de proteínas para el ganado de la UE. Representan alrededor del 34 % de la ingesta total de proteínas del ganado, lo que pone de relieve la estrecha interconexión entre las cadenas de valor de los alimentos, los piensos, la energía y la industria.

Las políticas de bioenergía tienen un efecto directo en la disponibilidad de proteínas para piensos como coproducto y en la rentabilidad de los cultivos ricos en proteínas de la UE. Los coproductos procedentes de la producción de energía de la UE 20 representan el 47,2 % de todas las harinas de semillas oleaginosas y el 6,3 % de los piensos totales utilizados en la UE. Los coproductos de la industria de alimentación y bebidas representan el 6 % de la ingesta de proteínas del ganado de la UE, aunque los antiguos productos alimenticios solo representan el 0,7 %, debido a limitaciones técnicas y normativas relacionadas con la seguridad de los piensos. El uso seguro de coproductos proteicos procedentes de la transformación de alimentos para piensos podría ampliarse, ya que contribuye a reducir el desperdicio de alimentos.

Diferente eficiencia proteica según el tipo de ganado

La eficiencia proteica de la producción ganadera puede evaluarse a través de la tasa de conversión de las proteínas para piensos en proteínas animales. El sector de los huevos de aves de corral presenta la mayor eficiencia de conversión proteica, pues se necesitan 3,6 kg de proteínas para piensos para producir 1 kg de proteínas animales; le sigue el sector porcino, con 5,5 kg de proteínas para piensos por 1 kg de proteínas animales, y el sector de la leche de vaca lechera, con 5,8 kg de proteínas para piensos por 1 kg de proteínas animales. El sector de la carne de vacuno utiliza 15,9 kg de proteínas para piensos para producir 1 kg de proteína animal. El creciente consumo relativo de carne de aves de corral en un contexto de declive del resto de las carnes podría contribuir, en cierta medida, a reducir la dependencia de la UE de los piensos importados, al mejorar la eficiencia global de la utilización de proteínas para piensos.

Alimentación

En la UE, el 64 % de las proteínas consumidas por los seres humanos son de origen animal (gráfico 4). Este porcentaje se eleva al 67 % en los Estados Unidos, mientras que en China las proteínas vegetales representan el 59 % del consumo humano de proteínas. Las tendencias del consumo durante el último decenio apuntan a un aumento de la proporción de proteínas animales en la dieta de los europeos, en detrimento de las proteínas vegetales 21 .

Gráfico 5: porcentaje de proteínas por producto en la dieta de la UE

Fuente: FAO — Balances de alimentos — 2023

Entre los factores que influyen en los patrones de consumo actuales se incluyen: i) las tradiciones y los hábitos culturales; ii) los ingresos; iii) la comodidad, la publicidad y la comercialización; iv) el creciente interés por los alimentos enriquecidos con proteínas; v) la organización de las cadenas de suministro; y vi) los precios relativos de los productos vegetales frente a los de origen animal. Es probable que las proteínas de los productos lácteos experimenten el mayor aumento relativo en la dieta de los europeos, a medida que disminuya la ingesta de carne (con la excepción de las aves de corral). En el caso de las proteínas de origen vegetal, las principales fuentes son los cereales (el 23 % de la ingesta de proteínas por humanos) y las frutas y hortalizas (4 %). Aunque solo representan el 2 % de la ingesta de proteínas, las leguminosas y las legumbres se consideran un componente importante en una dieta variada y sostenible, y varios Estados miembros recomiendan aumentar su consumo de leguminosas 22 ).

Como ocurre con muchos alimentos, una dieta variada contribuye en gran medida a una alimentación sana. Unas dietas variadas que incluyan carne procedente de ganado criado a partir de recursos forrajeros adaptados localmente, junto con el consumo de proteínas vegetales procedentes de frutas, hortalizas y legumbres, podrían desempeñar un papel importante en la transición hacia un sistema alimentario más resiliente y sostenible, fomentando al mismo tiempo cadenas de valor viables en la UE. Además de proporcionar una nutrición adecuada y facilitar unos resultados sanitarios positivos, las dietas que tienen una elevada proporción de alimentos de origen vegetal sirven para apoyar los objetivos medioambientales y climáticos.

3.Fuentes de proteínas vegetales y alternativas

La innovación está prosperando en el ámbito de las proteínas. La UE tiene interés en ser líder mundial e impulsar una innovación que sustente unos sistemas alimentarios competitivos, sostenibles y resilientes. Al mismo tiempo, la producción de proteínas debe cumplir la normativa de la UE para proteger la salud, el clima y el medio ambiente. La innovación debe ser responsable y requiere una evaluación adecuada en lo que respecta a su sostenibilidad, así como consideraciones sociales, nutricionales y sociales. La Estrategia de la Comisión para las Ciencias de la Vida reconoce que los sectores agrícola y alimentario europeos son un centro de innovación, con nuevos productos y cadenas de valor que combinan la seguridad, la sostenibilidad y la responsabilidad social 23 .

En la actualidad, existen diversas fuentes de proteínas alternativas y de origen vegetal, así como innovaciones en el mercado para su uso en alimentos y en piensos. Algunos de estos productos están bien consolidados y son ampliamente aceptados en Europa, como los alimentos y las bebidas a base de proteínas vegetales, o los productos con proteínas obtenidas de la fermentación o las algas. Las algas también se utilizan como pienso y tienen un potencial de mercado prometedor. En la actualidad, algunas fuentes alternativas de proteínas, como los insectos, se aceptan principalmente como piensos, aunque están disponibles en el mercado alimentario.

Otras alternativas para los piensos, como los productos basados en la fermentación de precisión y biomasa o las proteínas extraídas de los cultivos, pueden estar sujetas a normas específicas para su comercialización. Varias de estas alternativas tienen el potencial de crear nuevos modelos de negocio circulares para los agricultores y la industria de piensos. Las tecnologías basadas en la fermentación son una vía complementaria dentro del panorama más amplio de las proteínas, con posibles implicaciones a lo largo de las cadenas de valor agrícolas. Pueden crear nuevas oportunidades para determinadas materias primas, flujos secundarios agrícolas e insumos relacionados con los piensos, contribuyendo al mismo tiempo a la diversificación de las fuentes de proteínas. Se espera que su repercusión en la producción agrícola convencional siga siendo limitada a medio plazo, aunque con el tiempo podrían surgir efectos más significativos. La medida en que los agricultores y las zonas rurales se beneficien dependerá de cómo se organicen las cadenas de valor, ya que se espera que las tecnologías basadas en la fermentación coexistan con los sistemas y las prácticas agrícolas existentes. La Comisión está ultimando un estudio en el que se examinan varias de estas cuestiones 24 . Las fuentes de proteínas para piensos mencionadas anteriormente constituyen un ámbito de innovación y contribuyen a este mercado en desarrollo a escala mundial.

En otras jurisdicciones se están desarrollando y ampliando procesos de fermentación innovadores que generan beneficios económicos y nuevas fuentes de ingresos para los agricultores de fuera de la UE. Los agricultores de la UE podrían obtener beneficios similares en forma de demanda directa de materias primas agrícolas y mejora de los flujos secundarios agrícolas. La próxima Ley de Biotecnología II tendrá por objeto reforzar la competitividad industrial de la UE en biotecnología industrial y biofabricación, en particular sobre la base de la fermentación avanzada.

Por lo que se refiere a los alimentos, se espera que los alimentos y las bebidas a base de proteínas de origen vegetal tengan el mayor potencial de mercado, dado el marco regulador estable y la aceptación de los consumidores en comparación con otras proteínas alternativas. Estos productos alternativos de origen vegetal suelen tener por objeto reproducir el sabor, la textura y el perfil nutricional de los productos tradicionales de origen animal 25 ), aunque algunos han experimentado un mayor grado de transformación. Ambos tipos de productos coexisten en el mercado europeo y las normas específicas del Reglamento de la OCM 26 sobre el uso de términos lácteos y, en el futuro, términos relacionados con la carne 27 se aplican o se aplicarán para mejorar la transparencia y permitir a los consumidores elegir con conocimiento de causa.

Tanto los productos a base de proteínas de origen vegetal como los productos proteicos alternativos se enfrentan a dificultades comunes que deberán superarse antes de que puedan adoptarse e integrarse más ampliamente en las dietas de la UE. Si bien existe un marco regulador de la UE sobre nuevos alimentos 28 , la comprensión y la aceptación públicas son especialmente críticas en ámbitos como la tecnología alimentaria, en los que la innovación puede interrelacionarse con consideraciones de salud, cultura, ética, tradición, sociales, económicas y de sostenibilidad, lo que exige un diálogo reforzado e inclusivo sobre esta cuestión y un mejor conocimiento. Además, la asequibilidad, el sabor, la comodidad, los aspectos nutricionales y el etiquetado de estos productos pueden constituir limitaciones adicionales. Es importante señalar que la sostenibilidad y la seguridad de los productos proteicos alternativos deben evaluarse exhaustivamente, como es el caso de los productos alimenticios convencionales. Por ejemplo, los procesos de producción de varios tipos de proteínas alternativas consumen mucha energía, y en algunos casos requieren mayores insumos energéticos que las proteínas convencionales a las que podrían sustituir 29 ). Por último, debe perseguirse la diversificación de las proteínas, salvaguardando al mismo tiempo la competitividad y la viabilidad a largo plazo del sector ganadero europeo.

Desde un punto de vista económico y social, el aumento de las ventas de productos proteicos vegetales crea oportunidades para los agricultores y las comunidades rurales. La reorientación de la producción y de una serie de flujos secundarios y coproductos agrícolas para su uso en alimentos de origen vegetal y en la producción alternativa de proteínas para piensos podría generar nuevos ingresos para los agricultores. La diversificación del suministro de proteínas crea oportunidades para nuevas cadenas de valor tanto para los piensos como para los alimentos.

4.Construir un sistema de proteínas resiliente y sostenible en la UE

Sigue habiendo obstáculos importantes para aumentar la producción sostenible de proteínas vegetales, a pesar de una serie de iniciativas políticas adoptadas hasta la fecha para estimular su desarrollo. La amplia consulta a las partes interesadas puso de manifiesto varias limitaciones, entre ellas: la menor rentabilidad de las proteaginosas, en particular en relación con la disponibilidad de conocimientos, capacidades e insumos específicos; una cadena de valor subdesarrollada; las necesidades de infraestructura, como el almacenamiento y la transformación; los déficits de inversión y la necesidad de una cooperación más estrecha entre las partes interesadas para reducir el riesgo de las decisiones de transición.

Es necesario actuar en los distintos niveles de gobernanza y por parte de las distintas partes interesadas para acelerar el desarrollo de la cadena. El éxito dependerá de la capacidad de ofrecer un enfoque integrado y crear los incentivos adecuados para desarrollar tanto la oferta como la demanda de proteaginosas.

El sistema de proteínas de la UE del futuro se basa en los siguientes pilares, que a su vez harán de la circularidad y la acción por el clima un modelo de negocio para los agricultores:

-aumentar la autonomía estratégica abierta ampliando el suministro sostenible de proteínas de la UE;

-mejorar la resiliencia, la competitividad y la preparación del sistema de proteínas de la UE en su conjunto;

-reforzar las cadenas de valor de las proteínas de la UE mejorando el atractivo del mercado, incentivando la demanda y promoviendo soluciones locales.

4.1.    Reforzar la coordinación de las políticas

Una transición congruente depende de una mayor coherencia entre la PAC y las políticas de la UE en materia de competitividad, investigación e innovación, energía, cohesión, medio ambiente, clima, salud, contratación pública y comercio, garantizando al mismo tiempo que las políticas públicas y las iniciativas privadas colaboren a lo largo de toda la cadena agroalimentaria, desde la producción hasta el consumo.

Ya se están llevando a cabo varias acciones, pero es posible que sea necesario acelerarlas e integrarlas. En particular, a medida que la UE intensifica sus ambiciones medioambientales y climáticas, debe redoblar sus esfuerzos por promover una mayor armonización de las normas de producción entre los socios comerciales. El desarrollo del sector de las proteínas tiene un gran potencial para cumplir los objetivos medioambientales y de circularidad de la UE

El próximo marco financiero plurianual (MFP) crea oportunidades para estimular el sector de las proteaginosas de la UE a través de una planificación integrada, reducir la dependencia de las proteínas importadas y reforzar la autonomía estratégica abierta de la UE. Requiere el desarrollo de proyectos de cadena de valor que puedan combinar el apoyo al cultivo de proteaginosas en el marco de la PAC, una mejor integración territorial y el fomento de infraestructuras e instalaciones de transformación a través de los planes de colaboración nacional y regional 30 y, por último, la ampliación de las inversiones en investigación e innovación con cargo al programa marco de investigación Horizonte Europa y el Fondo Europeo de Competitividad (FEC) 31 . Junto con los instrumentos de gestión de riesgos que la Comisión está elaborando, también en cooperación con el BEI, así se crean oportunidades sin precedentes para el sector de las proteaginosas de la UE.

Varios Estados miembros ya están impulsando iniciativas para promover un sistema de proteínas más sostenible y resiliente. Estos esfuerzos se centran en aumentar la producción y el consumo locales de proteínas, diversificar las dietas, desarrollar proteínas alternativas y reforzar las cadenas de valor. El plan de acción danés para los alimentos de origen vegetal 32 ofrece un ejemplo de cómo los Estados miembros pueden reunir herramientas en diferentes niveles de gobernanza para apoyar la cadena de valor de los alimentos de origen vegetal.

Con el fin de reducir su dependencia de las proteínas vegetales importadas, se recomienda a los Estados miembros que adopten medidas, como se detalla en las secciones siguientes, adaptadas a sus necesidades:

-promover la integración de las proteaginosas en su rotación y diversificación de cultivos, en función de sus beneficios medioambientales y climáticos;

-proporcionar ayuda a la renta asociada para el cultivo de proteaginosas que contribuyan a que el sector mejore su competitividad;

-compensar los mayores riesgos y costes de producción para los agricultores que adopten las proteaginosas;

-integrar la diversificación de las proteínas en sus estrategias de relevo generacional y en las medidas del paquete de bienvenida para los jóvenes agricultores;

-apoyar la inversión, la innovación, la comercialización, el almacenamiento y la gestión de riesgos para la producción de proteaginosas;

-facilitar las acciones colectivas, tales como las medidas de promoción, la comercialización conjunta y un mayor uso de los contratos entre los agricultores y otras partes interesadas de la cadena de valor de las proteaginosas;

-reforzar los segmentos posteriores de la cadena de valor de las proteaginosas mediante inversiones en infraestructuras, almacenamiento y capacidad de transformación;

-ayudar a los agricultores en dificultades que producen proteaginosas, gramíneas y otros forrajes herbáceos;

-reforzar el papel de los pastizales;

-fomentar, en su caso, el paso de los ganaderos a la extensificación;

-incentivar a los agricultores para que combinen la producción vegetal y la ganadería;

-supervisar y fomentar el uso de piensos locales en las explotaciones o a nivel local, aumentar la suficiencia de las explotaciones y reducir la dependencia de los piensos con alto contenido proteínico importados;

-apoyar las dietas variadas para reforzar la resiliencia del sistema;

-diseñar políticas fiscales para contribuir a la transición hacia un sistema alimentario resiliente;

-publicar orientaciones sobre un balance armonizado de proteínas de piensos y alimentos.

Los diálogos específicos sobre proteínas con los Estados miembros constituirán un foro para intercambiar mejores prácticas y supervisar la aplicación del plan de proteínas. Los diálogos anuales sobre alimentación, que reúnen a los consumidores, los productores, la industria, los minoristas, las autoridades públicas y la sociedad civil, ofrecen otra oportunidad para los intercambios y la elaboración de agendas.

4.2.    Ampliar el suministro sostenible de proteínas de la UE

La capacidad de la UE para aumentar su autonomía estratégica requiere:

-incentivos para estimular el cultivo de proteaginosas;

-un conjunto de instrumentos de medidas de apoyo a los agricultores;

-reforzar las cadenas de valor y el desarrollo regional;

-mejorar el uso sostenible de los pastizales y la integración del ganado;

-facilitar a los agricultores acceder a incentivos para el carbono y créditos naturaleza.

·Incentivar a los agricultores para que adopten sistemas de producción diversificados con una menor necesidad de fertilizantes

Se necesitan incentivos suficientes, apoyo a la inversión e instrumentos de gestión de riesgos para lograr la diversificación de las proteínas. Corresponde a los Estados miembros, guiados por las recomendaciones anteriores, diseñar sus planes y estrategias para la diversificación de las proteínas y abordar los compromisos inherentes, dadas las limitaciones estructurales en Europa. Estas decisiones políticas tendrán que considerar varios aspectos, incluidos los tipos de cultivo, su adecuación a las condiciones agroclimáticas de un país, su contenido proteínico, el uso «dual» (alimentos y piensos) y la capacidad de integrarse en la rotación de cultivos. Algunos cultivos, como las habas de soja, las legumbres y las leguminosas, tienen un buen potencial y posibilidades realistas de expandirse. Además, las leguminosas en rotación (también como cultivos de cobertura) apoyan las prácticas agrícolas sostenibles, reduciendo las emisiones de GEI y enriqueciendo la fertilidad del suelo mediante la fijación del nitrógeno, con lo que se reduce la necesidad de fertilizantes.

Más allá del requisito de rotación y diversificación de cultivos en el marco de la nueva administración responsable de las explotaciones, los Estados miembros pueden utilizar una serie de instrumentos de la PAC en el marco de la propuesta de la PAC posterior a 2027 33 . Entre ellos figuran la ayuda a la renta asociada y las acciones agroambientales y climáticas para mejorar el atractivo de los cultivos ricos en proteínas en las explotaciones. La ayuda a la renta asociada, para la que se ha propuesto aumentar los porcentajes financieros máximos, puede apoyar el fomento de las proteaginosas, mientras que las acciones agroambientales y climáticas pueden apoyar el cultivo de leguminosas, el uso de estiércol y el establecimiento de cultivos de cobertura, promoviendo al mismo tiempo sistemas de agricultura ecológica que integren estas prácticas.

La propuesta de la Comisión prevé una novedad importante con un potencial significativo: los pagos de transición propuestos en el marco de la PAC posterior a 2027, que pueden considerarse instrumentos de reducción del riesgo. Ayudarán a los agricultores a cubrir los costes de inversión y adaptación asociados a la introducción de proteaginosas en la rotación de cultivos, entre ellos, máquinas nuevas, ajustes de equipos, costes de aprendizaje y aumentos temporales de los costes de producción o mano de obra, así como las posibles pérdidas vinculadas a una menor rentabilidad en comparación con los cultivos alternativos.

La Comisión establecerá un valor de referencia a escala de la UE que permitirá supervisar la mejora de la autonomía estratégica general de la UE en materia de proteínas. El observatorio del mercado de cereales, semillas oleaginosas y proteaginosas redoblará sus esfuerzos por facilitar el seguimiento del mercado y la transparencia del sistema de proteínas.

A través de las recomendaciones de la PAC, se animará a los Estados miembros a incluir medidas en sus planes de colaboración nacional y regional que incentiven la producción de leguminosas, así como de colza y girasol, con el apoyo de un asesoramiento adecuado, y a supervisar los avances logrados.

La próxima generación de agricultores desempeña un papel clave a la hora de acelerar la transición, gracias a su espíritu empresarial, su acceso a la innovación y su horizonte de planificación más largo. Al apoyar su modernización, diversificación e innovación, la estrategia de relevo generacional en la agricultura se ajusta al desarrollo del sector de las proteaginosas, contribuyendo a la resiliencia, la sostenibilidad y la competitividad del sistema agroalimentario. La Comisión recomienda que los Estados miembros integren la diversificación de las proteínas en sus estrategias de relevo generacional y en las medidas del paquete de bienvenida para jóvenes agricultores, a fin de ofrecer incentivos y oportunidades de negocio suficientes a los jóvenes agricultores.

El despliegue de instrumentos de gestión de riesgos e instrumentos financieros seguirá ayudando a los agricultores a adoptar las proteaginosas en su negocio agrícola, tal como se desarrolla en la estrategia ganadera.

·Conjunto de instrumentos para que los agricultores puedan cultivar proteaginosas sostenibles, saludables y resilientes

En «Una visión de la agricultura y la alimentación», la Comisión destacó que los agricultores necesitan el conjunto de instrumentos adecuado para poder producir de manera sostenible, habida cuenta, en particular, de las presiones derivadas del cambio climático y de las enfermedades animales y vegetales. Esto es aún más pertinente para las proteaginosas, a fin de mejorar los rendimientos y la calidad y producir variedades adaptadas al clima. Las nuevas técnicas genómicas tienen un potencial significativo para afrontar los problemas de los cultivos y comercializar soluciones más adaptadas al clima.

Por lo tanto, los programas de mejora vegetal para las proteaginosas deben centrarse en el fomento de variedades que combinen rendimientos más elevados y estables, una mayor tolerancia a las tensiones relacionadas con el clima (como la sequía y los fenómenos meteorológicos extremos), una mayor resistencia a las plagas y las enfermedades y una mejor calidad nutricional, preservando al mismo tiempo la diversidad genética 34 .

Aparte de la disponibilidad de variedades adecuadas, los riesgos fitosanitarios y el control de las malas hierbas siguen siendo obstáculos clave para la adopción de las proteaginosas. Para abordar esta cuestión, la Comisión propuso en un paquete ómnibus sobre alimentos y piensos 35 simplificar los procedimientos reglamentarios para los productos fitosanitarios, agilizar el acceso a los plaguicidas de control biológico y hacer que los procesos de renovación sean más eficientes. La Comisión también ha orientado la inversión de Horizonte Europa a la protección fitosanitaria, que debe seguir respondiendo a las enfermedades existentes y emergentes.

El intercambio de conocimientos es fundamental para apoyar una mayor aceptación de las proteaginosas. Las cooperativas, las redes de la PAC de la UE y las redes temáticas y de asesoramiento financiadas por Horizonte Europa 36 desempeñan un papel importante a través de actuaciones conjuntas. Los servicios de asesoramiento a las explotaciones también son esenciales para sustentar la adopción de nuevas prácticas por parte de los agricultores y aumentar la sensibilización.

El acceso a máquinas modernas adaptadas a las leguminosas y otras proteaginosas es fundamental para una siembra y recolección precisas, contribuyendo a mejorar la fiabilidad del rendimiento y la calidad del producto. El apoyo a la inversión de la PAC desempeña un papel importante. Dado que estos cultivos suelen cultivarse en zonas relativamente pequeñas, las cooperativas pueden facilitar el acceso a equipos especializados compartiendo los costes de inversión entre los agricultores.

·Reforzar las cadenas de valor y las capacidades regionales para mejorar el atractivo del mercado

Una mejor integración de la cadena de valor y la generación de demanda son factores clave de atracción para lograr el cambio.

La propuesta de la PAC posterior a 2027 refuerza la cadena de valor mediante la creación de un sector específico de las proteaginosas, el reconocimiento de las organizaciones de productores e interprofesionales, lo que facilita las actuaciones colectivas, tales como las medidas de promoción y la comercialización conjunta, y la obligación de los Estados miembros de aplicar intervenciones sectoriales en el ámbito de las proteaginosas para apoyar la inversión, la innovación, la comercialización, el almacenamiento y la gestión de riesgos.

Es importante que la calidad se refleje en el precio y que los agricultores reciban una remuneración justa. Las modificaciones de la organización común de mercados 37 , que están examinando actualmente los colegisladores, destinadas a reforzar la confianza en toda la cadena alimentaria humana y animal, facilitarán un mayor uso de los contratos entre los agricultores y otras partes interesadas de la cadena de valor de las proteaginosas para reducir los riesgos a la hora de adoptar esos cultivos, al mejorar la previsibilidad de los precios, la seguridad de los puntos de venta y la aclaración de la demanda.

Además de la ayuda a la renta de la PAC, la planificación y la financiación integradas en el marco de los planes de colaboración nacional y regional ofrecen oportunidades para contribuir a fomentar cadenas de valor mediante inversiones que refuercen la infraestructura, el almacenamiento y la capacidad de transformación necesarios para vincular la oferta a la demanda. El Fondo Europeo de Competitividad (FEC), que apoyará a las empresas y los proyectos a lo largo de todo el proceso de inversión a través de diferentes formas de ayuda (subvenciones, ayuda reembolsable, financiación combinada), también puede desempeñar un papel importante. Por ejemplo, ampliar la capacidad de transformación de proteaginosas en la UE diversificaría las salidas comerciales y contribuiría a una distribución más territorial del ganado con un menor impacto ambiental. El FEC podría apoyar las inversiones en infraestructuras de piensos, alimentos y biorrefinerías, reforzando unas cadenas de valor resilientes de la UE basadas en proteínas de origen local.

Reducir la dependencia de los piensos con alto contenido proteínico importados implica preservar las aplicaciones industriales y energéticas de las semillas oleaginosas, la principal fuente interna de proteínas para piensos de alta calidad de la UE. El fomento del uso de la biomasa, tal como se establece en la Estrategia de Bioeconomía, ampliará aún más las oportunidades de mercado.

La Comisión ya ha empezado a colaborar con las partes interesadas a fin de prepararse para las nuevas oportunidades derivadas del futuro MFP. Esta labor proseguirá.

El desarrollo regional es de suma importancia para resolver los problemas estructurales de las zonas rurales y las regiones, tales como los servicios, la escasez de mano de obra, la escasez de agua, etc. La planificación integrada en el marco del plan de colaboración nacional y regional puede responder a estas preocupaciones.

·Mejorar el uso sostenible de los pastizales y la integración del ganado

La PAC posterior a 2027 mantiene un fuerte apoyo a los forrajes en el marco de un enfoque más territorial de la gestión de los pastizales y el ganado, al ampliar la ayuda a la renta asociada a las gramíneas y los forrajes. Mediante acciones agroambientales y climáticas, los Estados miembros pueden promover sistemas extensivos, el pastoreo sostenible y un mayor uso de la hierba en los piensos. Debe reforzarse el papel de los pastizales, ya que contribuyen a las reservas de carbono, reducen la dependencia de los piensos importados y ayudan a hacer frente al abandono de tierras, la pérdida de patrimonio cultural y los crecientes peligros naturales, concretamente los incendios forestales. Además del pastoreo, hay margen para ampliar el uso de proteínas extraídas de la hierba para los animales monogástricos.

·Permitir a los agricultores acceder a incentivos para el carbono y créditos naturaleza

A fin de ofrecer incentivos económicos para reducir el uso de fertilizantes, como se destaca en el Plan de Acción sobre los Fertilizantes, se está elaborando un método de certificación en el marco del Reglamento sobre las absorciones de carbono y la carbonocultura 38 , para reconocer las absorciones de carbono de la conversión de tierras de cultivo en pastizales, mejorar la gestión de los pastizales y reducir las emisiones de N₂O mediante el uso de leguminosas. Este marco unificado permitirá a los agricultores de proteaginosas acceder a regímenes de incentivos del carbono. Además, la revisión anunciada de la adicionalidad y el ámbito de aplicación del marco de certificación para las absorciones de carbono y la carbonocultura brinda la oportunidad de crear un abanico más amplio de modelos de negocio para que los agricultores participen en la carbonocultura.

En consonancia con la Hoja de Ruta hacia los Créditos Naturaleza 39 , los enfoques de créditos naturaleza también podrían contribuir a recompensar los sistemas de proteínas sostenibles que ayuden a mantener, restaurar o mejorar los ecosistemas, los hábitats o la biodiversidad, incluidos los sistemas ganaderos basados en el pastoreo en pastizales permanentes y los sistemas basados en leguminosas respetuosos con la biodiversidad, como las rotaciones diversificadas, los cultivos intercalados o la producción de bajos insumos combinada con elementos paisajísticos.

4.3.    Impulsar la investigación y la innovación para reforzar los sistemas de proteínas

·Invertir en innovación de cultivos y semillas para impulsar la producción y la resiliencia

Los programas marco de investigación de la Unión para I+i, Horizonte 2020 y Horizonte Europa han invertido más de 190 millones EUR en apoyo de la I+i en proteaginosas, incluidos la mejora vegetal, los cultivos intercalados, la valorización de los servicios ecosistémicos, la transformación en las explotaciones, las cadenas de valor y la producción de piensos para reforzar la autosuficiencia de la UE. En el marco de la misión de la UE «Un pacto sobre el suelo para Europa», los proyectos también exploran el papel de las proteaginosas en la mejora de la salud del suelo a través de laboratorios vivientes. La Asociación de la UE sobre Salud y Bienestar de los Animales también aborda el tema a través de la alimentación animal y los aditivos para piensos. La Asociación de Agroecología de la UE aborda la diversificación de cultivos y el potencial de los sistemas mixtos. La Asociación de la UE Biodiversa+ también ha abordado el tema desde un enfoque diferente que apoya el desarrollo de sistemas de cultivo de cereales perennes 40 .

Se necesita una inversión específica en I+i para impulsar la producción y el uso de proteaginosas. Las prioridades incluyen, entre otras: la mejora vegetal y el desarrollo de semillas; la reducción de fertilizantes; la protección de los cultivos sostenibles; la diversificación; y el desarrollo de cadenas de valor, junto con la investigación sobre sistemas de pastoreo y formulaciones de piensos basadas en proteínas locales. La I+i también es necesaria en relación con la procesabilidad, la calidad sensorial, la nutrición, la digestibilidad y la alergenicidad de las proteaginosas cultivadas en la UE. Dada la variabilidad entre variedades y condiciones de cultivo, la calidad normalizada, la evaluación de riesgos y los métodos de clasificación son fundamentales para apoyar la comercialización y un uso más amplio. Asimismo, son necesarias tecnologías e infraestructuras de transformación adecuadas para los alimentos y los piensos, también en las explotaciones agrícolas, a fin de crear valor.

Las inversiones en el desarrollo de tecnologías para valorizar mejor la biomasa, mediante la inclusión de residuos y subproductos en los piensos, también deben continuar en cooperación con el sector privado.

·Reforzar la colaboración y la transferencia de conocimientos entre agentes

La colaboración a lo largo de toda la cadena de valor es fundamental para ampliar la innovación. Iniciativas como la AEI-AGRI (Asociación Europea para la Innovación en materia de Productividad y Sostenibilidad Agrícolas) y la red de la PAC de la UE apoyan el intercambio de conocimientos, los proyectos colaborativos y las mejores prácticas, al tiempo que la vinculación de la I+i con los servicios de divulgación garantiza una transferencia efectiva a los agricultores. A través de proyectos multilaterales, actividades temáticas e iniciativas de creación de redes, estas plataformas seguirán promoviendo las mejores prácticas en materia de proteaginosas y difundiendo los resultados pertinentes de los proyectos ejecutados a nivel de los Estados miembros. Sus actividades también contribuirán a los diálogos específicos sobre proteínas con los Estados miembros y a los diálogos anuales sobre alimentos. La política de cohesión para la I+i facilita otra herramienta de apoyo a la innovación y varias regiones han determinado prioridades pertinentes en sus estrategias de especialización inteligente 41  

Un enfoque global de I+i para las proteínas debe profundizar los conocimientos científicos y colmar las lagunas, garantizando al mismo tiempo la integración efectiva entre disciplinas 42 . Es necesaria una mayor financiación de la investigación y la innovación para impulsar la competitividad, la sostenibilidad y la resiliencia de las proteínas vegetales y alternativas, sobre la base del futuro FEC y del próximo Horizonte Europa. El próximo nuevo enfoque estratégico de la I+i para la agricultura, los bosques, las zonas rurales y los sistemas alimentarios constituirá la base para orientar las futuras inversiones a fin de desarrollar nuevos conocimientos, prácticas y herramientas para los sectores de las proteínas. A largo plazo, la continuación de los trabajos en ámbitos como la protección fitosanitaria, la mejora vegetal y la bioeconomía, con la participación tanto de las organizaciones de investigación como del sector privado en todos estos ámbitos, reforzará aún más la adopción de los resultados.

4.4.    Mejorar la resiliencia, la competitividad y la preparación del sistema de proteínas de la UE

La resiliencia y la competitividad del sistema de proteínas de la UE están estrechamente vinculadas a la eficiencia de los piensos y la mejora y la innovación, en las que la UE es líder tecnológico:

-al aumentar la eficiencia de los sistemas ganaderos;

-al optimizar las estrategias de alimentación;

-al incentivar los piensos regionales y locales;

-al diversificar las importaciones, armonizando al mismo tiempo las normas de sostenibilidad;

-al apoyar la producción nacional de insumos y aditivos para piensos;

-al garantizar la preparación y la contingencia.

·Adaptación de los sistemas ganaderos para priorizar los recursos locales

El potencial de optimización de la demanda de piensos reside en una mejor adecuación de la producción ganadera a la producción regional y local de piensos. Sobre la base de la PAC actual, la PAC posterior a 2027 ofrece a los Estados miembros opciones para seguir apoyando la diversificación de la producción ganadera, incluida la extensificación, y medidas para fomentar un mayor uso de proteínas vegetales producidas a escala regional y local, a través de instrumentos como la ayuda a la renta por superficie, en particular para los sistemas que combinan la agricultura y la ganadería, y el aumento de la ayuda a la renta asociada para los agricultores que combinan la producción agrícola y ganadera. En las zonas afectadas por la contaminación por nitratos, la Comisión ha propuesto que se exija a los Estados miembros que apoyen a los agricultores en la extensificación de su sistema ganadero o en la diversificación de sus actividades y que, en el marco de las nuevas acciones agroambientales y climáticas, también presten apoyo a la extensificación de los sistemas ganaderos, por ejemplo, mediante compromisos voluntarios de gestión o mediante el nuevo pago de transición. Esto permitirá un mejor uso de las tierras marginales para los rumiantes, mientras que, en el caso de los monogástricos, existen oportunidades para utilizar mejor los coproductos procedentes de alimentos de conformidad con las disposiciones pertinentes de la legislación de la Unión relativas a la alimentación animal, los subproductos de origen animal y la encefalopatía espongiforme transmisible (EET), y la transformación de biocarburantes, que contribuyen a reducir las emisiones de GEI relacionadas con los piensos y la competencia por el cambio de uso de la tierra.

Tal como se desarrolla en la estrategia ganadera, la optimización de la composición de los rebaños y los modelos de negocio en consonancia con los recursos naturales disponibles a nivel regional y la diversificación de los ingresos de los ganaderos afectados en la transformación con valor añadido también contribuirán a reducir la dependencia de la UE de las proteínas de origen vegetal importadas.

·Producción local de piensos

La reducción de la dependencia de la UE de las importaciones debe ir acompañada de esfuerzos para reducir los costes de la producción europea de piensos. Sustituir los piensos proteicos importados por alternativas europeas, regionales o locales puede aumentar los costes para los ganaderos si son más caros que las importaciones. Si bien el apoyo público puede ayudar a desarrollar cadenas de valor de los piensos resilientes, estos costes deben absorberse sin socavar la competitividad. La estrategia ganadera establece el camino que permitiría una identificación clara de los consumidores, a través del etiquetado voluntario y las cadenas de suministro cortas, para apoyar esta transición.

En la fase anterior de la producción animal, la ampliación de la capacidad regional de transformación y almacenamiento es fundamental para aumentar el uso local de piensos. Los instrumentos de inversión disponibles en el marco de la PAC ya pueden ayudar a los agricultores y a las organizaciones de productores a desarrollar dichas infraestructuras regionales de transformación y almacenamiento, como unidades de secado, biorrefinerías o plataformas logísticas. El futuro FEC podrá seguir contribuyendo a este objetivo impulsando inversiones destinadas a mejorar la competitividad y la resiliencia.

Para orientar las políticas y supervisar los avances, se recomienda a los Estados miembros que supervisen el uso de piensos locales 43 . Además, la Comisión estudiará la posibilidad de desarrollar etiquetas voluntarias o menciones reservadas facultativas sobre el origen de los piensos utilizados para producir el producto.

·Optimización de las estrategias de alimentación en todos los tipos de ganado

Los rumiantes pueden alimentarse con hierba y ayudar a mantener los pastizales, mientras que los monogástricos pueden utilizar restos y coproductos de la transformación alimentaria y agrícola que, de otro modo, se desperdiciarían. Las estrategias de alimentación están diseñadas para satisfacer los requisitos cambiantes en materia de nutrientes que se ajustan a la mejora genética y a los requisitos de salud y bienestar de los animales. Sin embargo, no existe una solución única que se aplique a todos los sistemas de producción, a todos los animales y a todas las regiones. No obstante, la optimización de las estrategias de alimentación podría reducir la dependencia de la UE de las proteínas de origen vegetal importadas, creando al mismo tiempo cadenas de valor para las proteínas cultivadas en la UE y mejorando la sostenibilidad.

Dado que no existe un enfoque único para todos los sistemas o regiones, los fabricantes de piensos desempeñan un papel clave a la hora de equilibrar las necesidades nutricionales de los animales, la disponibilidad de ingredientes, la asequibilidad y la sostenibilidad. Formulan piensos compuestos a partir de una amplia variedad de materias primas y aditivos para piensos locales e importados, adaptándose al mismo tiempo a las limitaciones medioambientales, reglamentarias y del mercado con el fin de sostener un rendimiento óptimo del ganado. Este papel es especialmente importante, dado que los piensos compuestos representan un porcentaje significativo de la demanda total de piensos para el ganado, y los costes de los piensos son el principal insumo económico en la producción ganadera.

Con vistas a promover una bioeconomía circular, el uso de antiguos alimentos, subproductos y coproductos procedentes de la producción de alimentos como piensos apoya los objetivos de la bioeconomía circular al reducir los residuos, preservar los nutrientes y aportar beneficios económicos y medioambientales. La política de la UE anima a los Estados miembros a dar prioridad al uso seguro en la alimentación animal frente a opciones de menor valor, como los biocarburantes, el compostaje, el biogás, la incineración o el vertido, siempre que se cumplan todos los requisitos pertinentes en materia de seguridad de los piensos y otros requisitos legales. Los piensos circulares también pueden implicar la consideración de nuevas fuentes de nutrientes para su uso en la alimentación animal, como las proteínas derivadas de insectos.

·Diversificar las importaciones, armonizando al mismo tiempo las normas de sostenibilidad

Si bien este plan presenta medidas prácticas para impulsar la producción de la UE hacia una mayor autonomía, mientras tanto, la diversificación de las importaciones contribuye a reducir los riesgos de dependencia. Los acuerdos de libre comercio existentes (y futuros) que la UE está celebrando con diversos socios comerciales sientan las bases para la diversificación tanto de las importaciones como de las exportaciones. Es probable que la dependencia de las importaciones de proteínas para piensos procedentes de países no pertenecientes a la UE se mantenga en el futuro. Dado el tratamiento a tipo nulo de derechos para las habas de soja y la soja triturada, así como el limitado número de orígenes de suministro de estos productos, los diversos acuerdos de libre comercio que la UE ha celebrado con países no pertenecientes a la UE contribuyen a consolidar este régimen y a diversificar el suministro de habas de soja a la UE. La UE utilizará su diplomacia agroalimentaria para seguir diversificando las cadenas de suministro y abrir nuevos corredores de suministro.

Ucrania, país vecino de la UE y candidato a la adhesión, podría contribuir a reducir el déficit de proteínas de la UE y hacerlo más ágil, con una cooperación centrada en la armonización de las normas de producción, en particular para las habas de soja. La UE colaborará con Ucrania en ámbitos de cooperación que beneficien a ambas partes, como la producción de soja, garantizando al mismo tiempo unas condiciones de competencia equitativas y una competencia leal.

En cuanto a una mejor armonización de las normas de producción, ya se han adoptado varias medidas.

En su Comunicación «Una visión de la agricultura y la alimentación», la Comisión se comprometió a garantizar que los plaguicidas peligrosos prohibidos en la UE no se reintroduzcan a través de las importaciones. Para complementar iniciativas anteriores 44 , la Comisión ha presentado una propuesta ómnibus sobre alimentos y piensos, y llevará a cabo una evaluación de impacto sobre la posibilidad de armonizar las normas de producción de los productos importados.

La producción de proteínas puede tener implicaciones significativas para el uso del suelo. El marco legislativo europeo, en particular el Reglamento de la UE sobre deforestación 45 y el cambio indirecto del uso de la tierra (CIUT) 46 , aborda estas preocupaciones. Sin embargo, también pueden tener repercusiones en la cadena de valor, tanto para los agricultores como para los comerciantes, que requieren una atención específica.

·Desarrollar la producción nacional de insumos y aditivos para piensos

Los cambios en las fuentes de proteínas y la alimentación animal requieren aditivos adecuados para piensos. El uso de aminoácidos en las dietas de piensos es hoy en día la solución más eficiente en cuanto a costes para reducir la elevada dependencia de la UE de las importaciones de habas de soja, reduciendo al mismo tiempo las emisiones de nitrógeno y apoyando la salud y el bienestar de los animales. La reducción del acceso al mercado de los aminoácidos esenciales (especialmente la lisina y la metionina) daría lugar a un aumento de las importaciones de habas de soja procedentes de países no pertenecientes a la UE y a una mayor liberación de nitrógeno en el medio ambiente. Del mismo modo, complementar los piensos con cantidades suficientes de vitaminas es un requisito previo para la salud y el bienestar de los animales, así como para optimizar el rendimiento en cualquier sistema de cría de animales existente. La deficiencia de una única vitamina puede ser suficiente para afectar a los resultados zootécnicos, repercutiendo así en la competitividad del ganado de la Unión y socavando potencialmente la autonomía alimentaria de la Unión.

La UE tiene un grado significativo de dependencia de países no pertenecientes a la Unión, en particular de Asia Oriental, para casi todas las vitaminas y aminoácidos que necesita para alimentar a los animales.

Por lo tanto, la dependencia de la UE de las vitaminas y los aminoácidos importados plantea riesgos críticos para el suministro. La Comisión colaborará con los Estados miembros para abordar estas deficiencias protegiendo y apoyando sus capacidades industriales a través de instrumentos comerciales y de competitividad, al tiempo que estudiará el potencial para relocalizar la producción a través de las siguientes medidas:

-Poner en marcha un estudio para evaluar el alcance de las dependencias de la UE y el potencial para mitigarlas.

-Explorar las posibilidades en el marco del futuro FEC para ampliar los proyectos y ofrecer incentivos a los operadores de la UE para que hagan pleno uso de la capacidad de producción existente de aditivos y vitaminas para piensos, garanticen la continuidad del funcionamiento o inviertan en nuevas capacidades.

-Seguir simplificando las normas sobre aditivos para piensos a fin de permitir la innovación y la disponibilidad en el mercado en el contexto del paquete ómnibus sobre alimentos y piensos.

-Mejorar el seguimiento de las vulnerabilidades y detectar los riesgos críticos relacionados con los insumos/aditivos para piensos y desarrollar las opciones de preparación pertinentes. A raíz del informe Niinistö 47 , la Comisión adoptó la Estrategia de Preparación de la Unión 48 con el objetivo, entre otros, de reforzar la resiliencia de funciones sociales vitales, como la seguridad alimentaria.

-En este contexto, la Comisión seguirá centrándose, en particular, en la dependencia de los aditivos para alimentos y piensos en el marco del Mecanismo Europeo de Preparación y Respuesta ante las Crisis de Seguridad Alimentaria y reflexionará sobre diferentes herramientas, como las relacionadas con los materiales críticos en términos de transparencia del mercado, almacenamiento, adquisición conjunta u otros instrumentos, para aumentar la resiliencia frente a perturbaciones externas y estabilizar tanto la disponibilidad como la asequibilidad.

4.5.    Reforzar las cadenas de valor de las proteínas de la UE mejorando el atractivo del mercado, incentivando la demanda y promoviendo soluciones locales

-Apoyar las dietas variadas

-Utilizar diferentes herramientas a nivel nacional y de la UE para estimular la demanda

-Garantizar la responsabilidad y la cooperación en toda la cadena de valor

·Apoyar las dietas variadas para reforzar la resiliencia del sistema

El sistema agroalimentario de la UE ofrece a las personas una gran variedad de opciones alimentarias seguras y de alta calidad. Existe margen para una variedad de dietas en función de las necesidades y preferencias de las personas, que incluyen diferentes fuentes de proteínas de origen vegetal y productos de origen animal producidos de forma sostenible. Hacer que las proteínas de origen vegetal nacionales estén más ampliamente disponibles y sean más asequibles aumentaría las posibilidades de elección y la accesibilidad de los consumidores. A su vez, unas dietas variadas y más equilibradas ayudarían a crear cadenas de valor viables para los productos de origen vegetal y los productos de origen animal integrados territorialmente, mejorarían los resultados en materia de salud pública y contribuirían a los objetivos climáticos y medioambientales de la UE 49 .

Las opciones alimentarias de los consumidores están determinadas por los entornos alimentarios, impulsados en gran medida por los precios y los agentes privados, pero influidos por las políticas públicas. Los instrumentos políticos nacionales, como la fiscalidad, la educación, las directrices dietéticas y la información sobre las repercusiones sanitarias, climáticas, medioambientales y sociales, pueden apoyar dietas más saludables y diversas. Otras palancas para los agentes públicos y privados incluyen la fijación de precios, la disponibilidad, la restauración pública, la composición de los productos y la información a los consumidores, incluidos el etiquetado y la publicidad, tal como se menciona en el Plan para unos Corazones Sanos de la Comisión.

·Movilizar diferentes herramientas nacionales y de la UE para estimular la demanda

Además de las políticas nacionales, la política de la UE desempeña un papel importante. En consonancia con el informe de la Comisión sobre las normas de comercialización para las leguminosas secas y las habas de soja, la propuesta de la PAC posterior a 2027 permite introducir normas para las proteaginosas, a fin de informar mejor a los consumidores sobre el origen de los productos. Estas normas pueden promover el consumo de origen vegetal y apoyar campañas de la UE que pongan de relieve los beneficios para la salud y la sostenibilidad de las legumbres.

La Comisión sensibilizará sobre las oportunidades de las leguminosas y las legumbres en su programa de trabajo anual de promoción e integrará estos productos en la próxima campaña «Buy European» (Compra Europeo).

La contratación pública de alimentos puede impulsar la resiliencia y la sostenibilidad al apoyar nuevas cadenas de suministro, garantizar la demanda de productos sostenibles y configurar los patrones de consumo. En «Una visión de la agricultura y la alimentación» se anuncia una propuesta para reforzar el papel de la contratación pública y se menciona que en la contratación pública debe aplicarse el enfoque de la «oferta más ventajosa» para recompensar los esfuerzos de calidad y sostenibilidad. La producción local de productos de origen vegetal, y en particular legumbres, está bien alineada con estos objetivos y se espera que se beneficie de este enfoque.

El programa escolar de la UE 50 (que apoya la distribución de leche, frutas y hortalizas a millones de niños en edad escolar) puede seguir apoyando un consumo sostenible y resiliente al sensibilizar a los niños a través de medidas educativas sobre los beneficios de las legumbres y familiarizarlos con su sabor.

·Armonización de los precios y la fiscalidad para reflejar los costes de sostenibilidad y resiliencia

Los precios influyen considerablemente en las decisiones de los consumidores y pueden impulsar el cambio a dietas diversas. Esto incluye iniciativas de fijación de precios al por menor acordes con el verdadero coste de los alimentos sostenibles y resilientes, respaldadas por prácticas de etiquetado. Además de la fijación de precios, los minoristas y las industrias alimentarias desempeñan un papel importante al ofrecer opciones para unas dietas variadas y promover opciones más sostenibles.

Al diseñar políticas fiscales adecuadas, los Estados miembros podrán avanzar en su contribución a la transición hacia un sistema alimentario resiliente.

Aunque el cambio a más productos de proteaginosas en alimentos y piensos no es directamente admisible para los acuerdos de sostenibilidad en virtud del artículo 210 bis del Reglamento de la OCM, los agricultores y otras partes interesadas de la cadena podrían considerar la posibilidad de incluir, en los acuerdos de sostenibilidad, iniciativas que persigan objetivos de sostenibilidad subvencionables, como la reducción de las pérdidas y el uso de nitrógeno, la mejora de la biodiversidad y otros objetivos conexos.

4.6.    La circularidad como modelo de negocio

·Biocarburantes

La producción nacional de cultivos con alto contenido proteínico no solo reduce la dependencia de las importaciones de proteínas, sino que también contribuye a la obtención de coproductos valiosos que pueden utilizarse como alimentos y piensos, así como para la producción de biocarburantes, lo que contribuye a la resiliencia de la UE tanto en el sector de los alimentos y piensos como en el de la energía. La Comisión evaluará la revisión del marco de energías renovables posterior a 2030 y cómo puede incrementarse la producción de biocarburantes, proteaginosas y materias primas sostenibles autóctonos con el fin de apoyar la autonomía estratégica y la resiliencia de la Unión, reflejando estos objetivos en el marco político general.

·Adoptar la bioeconomía

Integrar una perspectiva de bioeconomía es fundamental para el uso sostenible de los recursos y liberar todo el potencial de las fuentes de proteínas de la UE en consonancia con el principio del uso eficiente de la biomasa para aplicaciones de alto valor con arreglo a los objetivos de la Estrategia de Bioeconomía. Con el fin de determinar los ámbitos en los que podría mejorarse el uso de los recursos, la Estrategia de Bioeconomía promueve un mejor seguimiento de los flujos de biomasa para aumentar la transparencia en todos los sectores que utilizan biomasa como los de los alimentos, los pienso, los fertilizante, la energía y otros usos industriales. Iniciativas como la Empresa Común para una Europa Circular de Base Biológica y su grupo de trabajo sobre productores primarios también desempeñan un papel clave en el fomento de la bioeconomía.

La Comisión trabajará en el desarrollo de balances de biomasa para mejorar las lagunas de datos sobre la disponibilidad de coproductos, y prestará apoyo a los Estados miembros para elaborar balances armonizados de proteínas para piensos y alimentos.

5. Conclusiones

La fuerte dependencia del sistema de proteínas de la UE de los piensos con alto contenido proteínico importados refleja una serie de retos interconectados, como las cadenas de valor de las proteaginosas poco desarrolladas, las vitaminas y los aminoácidos importados, la competitividad insuficiente, la limitada disponibilidad de tierras, las presiones medioambientales, la dependencia de determinados sistemas ganaderos de los piensos importados, los patrones de consumo y los obstáculos a la adopción de proteínas alternativas.

Para hacer frente a estos retos, la vía combina acciones coordinadas y sistémicas en toda la oferta y la demanda de piensos y alimentos. Refuerza la producción de la UE incentivando las proteaginosas a través de los instrumentos de la PAC y desarrollando cadenas de valor resilientes apoyadas por infraestructuras de transformación, un mayor uso de contratos e inversiones específicas. Al mismo tiempo, promueve la diversificación de las importaciones y unos sistemas ganaderos más eficientes y locales, en particular la extensificación basada en pastizales, estrategias de alimentación optimizadas basadas en piensos de origen local, apoyadas por infraestructuras, incentivos de mercado y la producción nacional de insumos para piensos.

Paralelamente, la vía estimula la demanda a través de dietas más variadas, mejores entornos alimentarios, la contratación pública, medidas de etiquetado y la sensibilización, al tiempo que promueve la investigación y la innovación en cultivos, proteínas alternativas y bioeconomía y soluciones circulares. Estas acciones se basan en una mayor coordinación de las políticas, la armonización con los objetivos medioambientales y la mejora del seguimiento y el diálogo, garantizando una transición de todo el sistema hacia un sistema de proteínas de la UE más resiliente, sostenible y competitivo.

Con su actitud emprendedora y adaptativa, los jóvenes agricultores, que a menudo están a la vanguardia de la adopción de nuevas tecnologías, prácticas sostenibles y modelos de negocio diversificados, tienen un papel fundamental que desempeñar a la hora de aprovechar las oportunidades relacionadas con la transición hacia un sistema sostenible y resiliente de oferta y demanda de proteínas.

A través de un entorno político de apoyo, junto con la innovación específica, la UE puede acelerar la adopción de prácticas sostenibles y avanzar hacia los siguientes parámetros de referencia de aquí a 2035 para garantizar que el porcentaje de proteínas procedentes de semillas oleaginosas y proteaginosas originarias de la UE y utilizadas como piensos en la UE, que era del 25,8 % en 2025, alcance el 35 % en 2035.



ANEXO: medidas clave

1.Desarrollar las cadenas de valor de las proteaginosas en Europa y reforzar la posición de los agricultores

ID

Medidas

1.1

Supervisar el uso de piensos locales.

1.2

Establecer un valor de referencia a escala de la UE para supervisar la autonomía estratégica general de la UE en materia de proteínas.

1.3

Aplicar normas de comercialización para las proteaginosas en el etiquetado de origen.

1.4

Mejorar la adopción de criterios de sostenibilidad para la contratación pública de alimentos, servicios alimentarios y máquinas expendedoras.

2.Mejorar el conocimiento de la autosuficiencia proteínica de la UE

ID

Medidas

2.1

Establecer diálogos sobre proteínas de la UE con los Estados miembros sobre la aplicación del plan de proteínas de la UE.

2.2

Poner en marcha un estudio para evaluar el alcance de las dependencias de la UE y el potencial para mitigarlas.

2.3

Publicar orientaciones sobre un balance nacional armonizado de proteínas de piensos y alimentos.

3.Incentivar la cadena de valor de las proteínas de la UE

ID

Medidas

3.1

Explorar vías para invertir en instalaciones de almacenamiento y transformación a fin de desarrollar cadenas de valor de los piensos resilientes basadas en materias primas para piensos de alto contenido proteínico producidas localmente en el marco de los planes de colaboración nacional y regional y del FEC.

3.2

Facilitar el desarrollo de etiquetas voluntarias o menciones reservadas facultativas que certifiquen que los productos de origen animal se producen exclusivamente utilizando piensos de la UE, nacionales, regionales o locales, en colaboración con las principales partes interesadas de la cadena de suministro.

3.3

Sensibilizar sobre las oportunidades de financiación de las campañas de promoción de la UE, destacando los beneficios para la salud y la sostenibilidad de las legumbres.

3.4

Sensibilizar sobre las legumbres en los centros educativos a través del programa escolar para que los niños se familiaricen con su sabor y aspecto y sean conscientes de sus beneficios nutricionales.

3.5

Los Estados miembros deben considerar la posibilidad de impulsar políticas fiscales que mejoren el acceso de los consumidores a alimentos resilientes y asequibles.

4.Mejorar la competitividad de las proteaginosas y las proteínas alternativas de la UE

ID

Medidas

4.1

Desarrollar una metodología de certificación para la agricultura y la agrosilvicultura en suelos minerales, incluidas prácticas que reduzcan las emisiones directas e indirectas de N2O de los suelos agrícolas gestionados mediante el uso de proteaginosas, en el contexto del Reglamento sobre las absorciones de carbono y la carbonocultura.

4.2

Enfoque estratégico de la I+i para la agricultura, los bosques, las zonas rurales y los sistemas alimentarios.

Financiar la investigación y la innovación para fomentar la competitividad, la sostenibilidad y la resiliencia de las proteaginosas y las proteínas alternativas.

4.3

Compartir conocimientos e intercambiar mejores prácticas sobre la autonomía local en materia de piensos y la producción, transformación y valorización de las proteaginosas a través de la red de la PAC de la UE.



5.Aprovechar la asociación en la vecindad europea

ID

Medidas

5.1

Impulsar la cooperación con Ucrania como país candidato a la adhesión a la UE para diversificar el suministro de proteaginosas, armonizando al mismo tiempo las normas de producción, incluida Global Gateway.

(1)

Comisión Europea, «Informe sobre prospectiva estratégica 2025 Resiliencia 2.0: Fortalecer la UE para prosperar en medio de la turbulencia y la incertidumbre» [COM(2025) 484 final].

(2)

Comisión Europea, «Una visión de la agricultura y la alimentación: configurando juntos un sector agrícola y agroalimentario atractivo para las generaciones futuras» [ COM(2025) 75 final].

(3)

Consejo de la Unión Europea, « Consejo de Agricultura y Pesca sobre las proteínas: suministro, producción y sostenibilidad», 14 de julio de 2025 ; Consejo Europeo, « Declaración de Versalles, 10 y 11 de marzo de 2022 ».

(4)

« Resolución del Parlamento Europeo, de 19 de octubre de 2023, sobre la estrategia europea en materia de proteínas [2023/2015(INI)] ».

(5)

Comisión Europea, «Marco estratégico para una bioeconomía competitiva y sostenible en la UE» [COM(2025) 960 final].

(6)

Comisión Europea, Plan de Acción sobre los Fertilizantes: Asociación para garantizar la disponibilidad, asequibilidad y autonomía estratégica de los fertilizantes producidos en la UE [COM(2026) 310 final].

(7)

Estimaciones de la Comisión basadas en los balances de cereales y semillas oleaginosas de la UE y en el balance de piensos de la UE.

(8)

Los forrajes bastos son hierba, maíz de silo, leguminosas forrajeras y forrajes desecados.

(9)

Las estadísticas de este documento se detallan en las fichas informativas disponibles en la siguiente dirección: « Reducir el déficit de proteínas vegetales de la UE — Agricultura y desarrollo rural ».

(10)

Las plantas ricas en proteínas se definen como cultivos herbáceos con un contenido de proteínas superior al 15 %, es decir, semillas oleaginosas y proteaginosas.

(11)

Las legumbres secas son guisantes forrajeros, habas, altramuces y otros cultivos de proteaginosas.

(12)

Comisión Europea, «Informe sobre el desarrollo de proteínas vegetales en la UE» [COM(2018) 757 final] .

(13)

En el presente informe, los cultivos de proteaginosas se refieren a las leguminosas (incluidas las habas de soja). Cabe señalar que la soja se considera a veces una semilla oleaginosa, pero no en el presente informe.

(14)

Esto corresponde a la renta primaria generada tanto por la producción animal (45 %) como por la producción de cultivos herbáceos utilizados como pienso (14 %).

(15)

Las principales fuentes de proteínas en la alimentación animal son los forrajes bastos (41 %), los cereales (21 %), la harina de habas de soja (19 %) y otras harinas de semillas oleaginosas (9 %), mientras que el 10 % restante procede de otras fuentes.

(16)

Los piensos ricos en proteínas tienen un contenido de proteínas superior al 30 %, como la mayoría de las harinas de semillas oleaginosas.

(17)

Por el contrario, el 94 % de los piensos de bajo y medio contenido proteínico utilizados en la UE son originarios de la Unión, que es una destacada exportadora neta de este tipo de productos.

(18)

Los piensos compuestos son piensos que se elaboran mezclando al menos dos materias primas para piensos, con o sin aditivos.

(19)

Modelo de evaluación ambiental de la ganadería mundial de la FAO foodandagricultureorganization.shinyapps.io/GLEAMV3_Public/ .

(20)

Es decir, harinas de semillas oleaginosas obtenidas de habas de soja, colza y girasol trituradas en la UE para la producción de aceites utilizados con fines energéticos.

(21)

Entre 2010 y 2023, el consumo medio por persona de proteínas animales en la UE aumentó un 6 %, mientras que el consumo medio de proteínas vegetales disminuyó un 4 % (FAO — Balances de alimentos).

(22)

Comisión Europea, «Legumes and Pulses — Knowledge for policy» [«Legumbres y leguminosas: conocimientos para la formulación de políticas», página web en inglés], 18 de diciembre de 2025; Comisión Europea, «Food-Based Dietary Guidelines recommendations for legumes - Knowledge for policy» [«Recomendaciones de las directrices dietéticas basadas en alimentos para las legumbres: conocimientos para la formulación de políticas», página web en inglés], 7 de noviembre de 2025.

(23)

Comisión Europea, «Elige Europa para las ciencias de la vida. Una estrategia para situar a la UE como el lugar más atractivo del mundo para las ciencias de la vida de aquí a 2030» [COM(2025) 525 final].

(24)

Comisión Europea, Study on biomass and precision fermentation [«Estudio sobre la biomasa y la fermentación de precisión», documento en inglés], que se finalizará durante el segundo semestre de 2026.

(25)

FAO, The Plants That Feed the World: baseline data and metrics to inform strategies for the conservation and use of plant genetic resources for food and agriculture [«Las plantas que alimentan al mundo: datos de referencia y parámetros para fundamentar las estrategias de conservación y uso de los recursos fitogenéticos para la alimentación y la agricultura», documento en inglés], 2023.

(26)

Reglamento (UE) n.º 1308/2013 del Parlamento Europeo y del Consejo, de 17 de diciembre de 2013, por el que se crea la organización común de mercados de los productos agrarios (DO L 347 de 20.12.2013, p. 671).

(27)

Comisión Europea, Propuesta de Reglamento del Parlamento Europeo y del Consejo en lo relativo al refuerzo de la posición de los agricultores en la cadena de suministro alimentario [COM(2024) 577 final]. El colegislador está examinando actualmente la inclusión de una lista de términos que deben reservarse únicamente para los productos cárnicos.

(28)

Reglamento (UE) 2015/2283 del Parlamento Europeo y del Consejo, de 25 de noviembre de 2015, relativo a los nuevos alimentos, por el que se modifica el Reglamento (UE) n.º 1169/2011 del Parlamento Europeo y del Consejo y se derogan el Reglamento (CE) n.º 258/97 del Parlamento Europeo y del Consejo y el Reglamento (CE) n.º 1852/2001 de la Comisión.

(29)

Parlamento Europeo: Servicio de Estudios del Parlamento Europeo, Alternative protein sources for food and feed [«Fuentes alternativas de proteínas para alimentos y piensos», documento en inglés], abril de 2024.

(30)

Los planes de colaboración nacional y regional son un nuevo instrumento de planificación propuesto por la Comisión para el próximo MFP.

(31)

Comisión Europea, «European Competitiveness Fund - Factsheet» [«Fondo Europeo de Competitividad — Ficha informativa», documento en inglés], 22 de junio de 2026.

(32)

Ministerio de Alimentación, Agricultura y Pesca de Dinamarca, «Danish Action Plan on Plant-Based Foods» [«Plan de acción danés sobre alimentos de origen vegetal», documento en inglés], octubre de 2023.

(33)

Comisión Europea, «Propuesta de Reglamento del Parlamento Europeo y del Consejo por el que se establecen las condiciones para la ejecución de la ayuda de la Unión a la política agrícola común para el período 2028-2034» [COM(2025) 560 final] ; «Propuesta de Reglamento del Parlamento Europeo y del Consejo por el que se modifica el Reglamento (UE) n.º 1308/2013» [COM(2025) 553 final] .

(34)

Comité permanente de investigación agrícola, [ «Investigación en innovación para fuentes alternativas de proteínas hacia la autonomía estratégica y la sostenibilidad en la producción de proteínas de la UE» , documento en inglés], 6 de mayo de 2026.

(35)

Comisión Europea, Propuesta de Reglamento del Parlamento Europeo y del Consejo en lo que respecta a la simplificación y el refuerzo de los requisitos de seguridad de los alimentos y los piensos [COM(2025) 1030 final].

(36)

Puede obtenerse más información sobre las redes temáticas y las redes de asesoramiento .

(37)

Comisión Europea, Propuesta de Reglamento del Parlamento Europeo y del Consejo en lo relativo al refuerzo de la posición de los agricultores en la cadena de suministro alimentario [COM(2024) 577 final].

(38)

Reglamento (UE) 2024/3012 del Parlamento Europeo y del Consejo, de 27 de noviembre de 2024, por el que se establece un marco de certificación de la Unión para las absorciones permanentes de carbono, la carbonocultura y el almacenamiento de carbono en productos (DO L, 2024/3012, 6.12.2024).

(39)

Comisión Europea, Hoja de Ruta hacia los Créditos Naturaleza [COM(2025) 374 final].

(40)

Puede obtenerse más información en Biodiversa+ .

(41)

Las Asociaciones S3 y las Inversiones Interregionales en Innovación (I3) ya están reforzando la colaboración regional, la transferencia de tecnología y la expansión industrial en toda Europa. Las Asociaciones S3 reúnen a regiones interesadas en nuevas cadenas de valor. Dos ejemplos son «High Tech Farming» (Agricultura de Alta Tecnología) e «Ingredients for the Bioeconomy (I4BE)» [Ingredientes para la Bioeconomía (I4BE)]. El Instrumento I3 apoya las colaboraciones interregionales, ayudando a las regiones a convertir la investigación y los proyectos piloto en oportunidades económicas reales, como el desarrollo de una nueva cadena de valor transnacional en biofertilizantes y soluciones de bioeconomía.

(42)

Comité permanente de investigación agrícola, [ «Investigación en innovación para fuentes alternativas de proteínas hacia la autonomía estratégica y la sostenibilidad en la producción de proteínas de la UE» , documento en inglés], 6 de mayo de 2026.

(43)

Agencia Europea de Medio Ambiente, «Protein diversification in Europe: risks and opportunities for sustainable food systems» [«Diversificación de las proteínas en Europa: riesgos y oportunidades para unos sistemas alimentarios sostenibles», documento en inglés], 22 de junio de 2026.

(44)

El Reglamento (UE) 2023/334 de la Comisión, de 2 de febrero de 2023, ha reducido los límites máximos de residuos de las sustancias neonicotinoides clotianidina y tiametoxam al límite de determinación analítica para proteger a las abejas y los polinizadores.

(45)

Reglamento (UE) 2023/1115 del Parlamento Europeo y del Consejo, de 31 de mayo de 2023, relativo a la comercialización en el mercado de la Unión y a la exportación desde la Unión de determinadas materias primas y productos asociados a la deforestación y la degradación forestal (DO L 150 de 9.6.2023, p. 206).

(46)

Directiva (UE) 2018/2001 del Parlamento Europeo y del Consejo, de 11 de diciembre de 2018, relativa al fomento del uso de energía procedente de fuentes renovables (DO L 328 de 21.12.2018, p. 82).

(47)

Consejero especial Niinistö, «Report: Safer Together: Strengthening Europe’s Civilian and Military Preparedness and Readiness» [«Más seguros juntos: fortalecimiento de la respuesta y la preparación civil y militar de Europa», disponible en inglés], 30 de octubre de 2024.

(48)

Comisión Europea, «Estrategia de Preparación de la Unión Europea» [JOIN(2025) 130 final].

(49)

Comisión Europea: Centro Común de Investigación, Closing the EU protein gap – drivers, synergies and trade-offs [«Cerrar la brecha de proteínas en la UE: factores impulsores, sinergias y compromisos», documento en inglés], 2024.

(50)

Artículos 22 a 25 y anexo V Reglamento de la OCM.

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