COMISIÓN EUROPEA
Estrasburgo, 19.10.2021
COM(2021) 644 final
COMUNICACIÓN DE LA COMISIÓN AL PARLAMENTO EUROPEO, AL CONSEJO, AL COMITÉ ECONÓMICO Y SOCIAL EUROPEO Y AL COMITÉ DE LAS REGIONES
Comunicación de 2021 sobre la política de ampliación de la UE
{SWD(2021) 288 final} - {SWD(2021) 289 final} - {SWD(2021) 290 final} - {SWD(2021) 291 final} - {SWD(2021) 292 final} - {SWD(2021) 293 final} - {SWD(2021) 294 final}
I. INTRODUCCIÓN
La presente Comunicación hace balance de la situación desde el último «Paquete de ampliación», adoptado en octubre de 2020. Examina los avances conseguidos por los países de los Balcanes Occidentales y Turquía, los retos a los que estos países se han enfrentado y las reformas que deben acometer, y presenta conclusiones y recomendaciones para el próximo período. Tiene en cuenta las circunstancias específicas, como la pandemia de COVID-19, que han influido en la evolución de la situación en la UE y en la citada región.
La Cumbre entre la UE y los Balcanes Occidentales celebrada el 6 de octubre de 2021 envió a los socios de esos países el importante mensaje de que su futuro reside en la Unión Europea. El firme y estratégico compromiso de la UE con la región se reflejó en una serie de acciones determinantes que aportaron beneficios tangibles a los ciudadanos de los Balcanes Occidentales: desde el apoyo continuo a la respuesta frente a la COVID-19 hasta el importante compromiso de financiación en el marco del Plan Económico y de Inversión
para impulsar la recuperación sostenible a largo plazo de la región. Los dirigentes han acordado reforzar la cooperación en toda una gama de ámbitos, de los que forma parte la seguridad, y se han comprometido a celebrar cumbres periódicas entre la UE y los Balcanes Occidentales.
La pandemia de COVID-19 golpeó duramente a los Balcanes Occidentales en el segundo semestre de 2020 y a principios de 2021. Tras un paquete inicial de más de 3 300 millones EUR de la UE en beneficio de las personas y las empresas de los Balcanes Occidentales
, el Plan Económico y de Inversión ha añadido otros 9 000 millones EUR en apoyo de la recuperación socioeconómica de la región con cargo al Instrumento de Ayuda Preadhesión (IPA). El objetivo perseguido es generar posibles inversiones adicionales por un importe de 20 000 millones EUR.
Todos los países de los Balcanes Occidentales se han adherido al Mecanismo COVAX, al que la UE, como parte del Equipo Europa, ha asignado ya más de 3 000 millones EUR. COVAX garantiza a sus socios participantes el acceso a vacunas seguras y eficientes contra la COVID-19 a un precio negociado. Además de su cuantiosa ayuda a COVAX, la Unión Europea reservó 70 millones EUR en subvenciones a los Balcanes Occidentales principalmente para la reventa de vacunas compradas por la UE. Para empezar, entre mayo y agosto de 2021 se administraron 650 000 dosis facilitadas por Austria, medida a la que siguieron otras donaciones efectuadas por varios Estados miembros en nombre del Equipo Europa. En total, la UE y sus Estados miembros han suministrado 2,9 millones de dosis de vacunas a los Balcanes Occidentales. El Mecanismo de Protección Civil de la UE contribuyó a la entrega de vacunas y material médico procedentes de los Estados miembros y de la reserva médica de emergencia de rescEU. La UE seguirá apoyando los planes de vacunación de todos sus socios para contribuir a alcanzar índices de vacunación similares a la media de la UE a finales de 2021.
Teniendo en cuenta la perspectiva europea de los Balcanes Occidentales, la UE ha seguido brindando a los países de esa región un trato de socios privilegiados, invitándolos a los mecanismos e instrumentos de la UE, como las reuniones del Comité de Seguridad Sanitaria, la adquisición conjunta de contramedidas médicas, el Mecanismo de Protección Civil de la Unión, el Fondo de Solidaridad, la asistencia consular para la repatriación, y la exención de las restricciones temporales de la UE a la exportación de material médico. Además, los socios de los Balcanes Occidentales también pueden destinar las subvenciones concedidas para la compra de vacunas a cubrir los costes de los requisitos técnicos necesarios para adaptarse plenamente al sistema de certificado digital COVID de la UE. La República de Macedonia del Norte culminó su proceso de adaptación a ese sistema en agosto y la República de Albania a principios de septiembre. La participación en el sistema de certificado digital COVID de la UE facilitará los viajes entre los Balcanes Occidentales y la UE y supondrá para esa región una ayuda más a la hora de mitigar el impacto económico y social de la pandemia.
En un movimiento de cooperación y solidaridad con Turquía frente a la pandemia de COVID-19, las primeras medidas de respuesta financiadas por la UE se pusieron en marcha inmediatamente después de que la pandemia se declarase. Hasta la fecha, la Unión Europea ha movilizado más de 105 millones EUR de fondos de la UE para la prevención y el tratamiento de la COVID-19 y para la mitigación de sus repercusiones económicas y sociales. Concretamente, se movilizaron aproximadamente 64 millones EUR con cargo al Mecanismo para los Refugiados en respuesta a las necesidades de los refugiados relacionadas con la COVID-19. Turquía fue uno de los primeros países que se incorporó al sistema de certificado digital COVID de la UE, lo que permitió el reconocimiento mutuo de los certificados en la UE y en Turquía. En agosto de 2021, Turquía activó el Mecanismo de Protección Civil de la UE, solicitando aeronaves que ayudasen a apagar los incendios que se declararon en las regiones costeras del mar Egeo y del Mediterráneo.
Resumen de los principales acontecimientos
Montenegro y Serbia acordaron aplicar la metodología revisada de 2020 que se establece en la Comunicación de la Comisión titulada «Mejorar el proceso de adhesión: una perspectiva creíble de la UE para los Balcanes Occidentales».
Ese acuerdo fue refrendado en las primeras conferencias políticas intergubernamentales celebradas con estos países el 22 de junio de 2021 y dejó patente el compromiso de la UE con el progreso de sus negociaciones de adhesión. La primera conferencia intergubernamental celebrada con Montenegro conforme a la metodología revisada dio un impulso político a la aceleración de la actividad con vistas a cumplir los criterios de referencia intermedios sobre el Estado de Derecho, siguiente hito que permitirá avanzar en las negociaciones de adhesión. La primera conferencia intergubernamental celebrada con Serbia conforme a la metodología revisada fijó la trayectoria hacia la apertura de bloques temáticos en función de los avances previstos por el país, en particular en el campo de las reformas referentes al Estado de Derecho.
En las conclusiones y recomendaciones de la presente Comunicación, la Comisión evalúa, de acuerdo con la metodología revisada, el equilibrio general en las negociaciones de adhesión con Montenegro y con Serbia, y propone los pasos que deben darse para cada país. Las próximas conferencias intergubernamentales deberían celebrarse tras la publicación del presente paquete anual de informes y las consiguientes Conclusiones del Consejo. A reserva del acuerdo en el Consejo, estas conferencias constituirán un foro para la apertura de bloques temáticos, el diálogo político sobre las reformas, el balance del proceso global de adhesión y la planificación para el año que entra, que incluye la apertura y el cierre de otros bloques temáticos y capítulos y la posible aplicación de medidas correctoras.
Por lo que respecta a los marcos de negociación con Macedonia del Norte y Albania, es fundamental que los Estados miembros de la UE concluyan los debates sin más demora y que las primeras conferencias intergubernamentales con ambos países se celebren lo antes posible bajo la Presidencia eslovena. Macedonia del Norte ha mantenido un ritmo constante y determinado a la hora de aplicar las reformas de la UE, en particular en aspectos fundamentales como el Estado de Derecho y la lucha contra la corrupción y la delincuencia organizada. El país sigue cumpliendo las condiciones necesarias para celebrar la primera conferencia intergubernamental. Los asuntos bilaterales pendientes entre Bulgaria y Macedonia del Norte deben resolverse con carácter prioritario. Los avances de Albania en la reforma electoral y sus continuos buenos resultados en la aplicación de reformas clave para el Estado de Derecho apoyan la valoración de la Comisión según la cual el país ya cumple las condiciones para celebrar la primera conferencia intergubernamental de las negociaciones de adhesión. Los retrasos en el inicio oficial de las negociaciones de adhesión están repercutiendo de forma negativa en la credibilidad de la UE.
El Dictamen de la Comisión sobre la solicitud de adhesión de Bosnia y Herzegovina a la Unión Europea
determinaba catorce prioridades fundamentales que este país debe cumplir para que la Comisión recomiende la apertura de negociaciones de adhesión a la UE. El Consejo refrendó esas catorce prioridades en diciembre de 2019. Bosnia y Herzegovina debe llevar a cabo con éxito toda una masa crítica de reformas destinadas a cumplir esas catorce prioridades clave para que la Comisión se plantee recomendar que se otorgue a dicho país la condición de país candidato.
La UE siguió apoyando la aplicación del Acuerdo de Estabilización y Asociación con Kosovo
*. La propuesta de la Comisión de retirar la obligación de visado a los ciudadanos de Kosovo sigue pendiente en el Consejo y debería tramitarse con carácter urgente. La Comisión mantiene su valoración de que se han cumplido todos los criterios establecidos por el Consejo para la liberalización de visados con Kosovo.
El Plan Económico y de Inversiones para los Balcanes Occidentales se centra en reducir la brecha socioeconómica entre esa región y la UE. Proporciona ayuda a esos países mediante inversiones e iniciativas en los ámbitos del transporte, la energía, la transición digital, la agenda ecológica, el apoyo al sector privado, la integración económica, la innovación y el fomento del desarrollo del capital humano. Reconoce el papel fundamental del Estado de Derecho como piedra angular del desarrollo sostenible y subraya que, junto con las reformas económicas estructurales, deben proseguir los avances en el ámbito de los derechos fundamentales y la aplicación de las iniciativas más emblemáticas.
Para ejecutar el Plan, la UE se dispone a movilizar hasta 9 000 millones EUR de fondos del IAP III en 2021-2027 —importe del que hasta 1 000 millones EUR se destinarán a la creación del Mecanismo de Garantía de los Balcanes Occidentales— que se espera atraigan un capital de aproximadamente 20 000 millones EUR en inversiones en la próxima década. Para alcanzar los objetivos del Plan, será necesario perseverar incesantemente en las buenas relaciones de vecindad y en la cooperación regional.
La Comisión siguió aplicando la Estrategia para los Balcanes Occidentales
y el Programa de Prioridades adoptado en la Cumbre UE-Balcanes Occidentales celebrada en Sofía en mayo de 2018
. La mayor parte de las acciones previstas están en curso o se han completado ya. En particular, están en fase de ejecución proyectos dirigidos a medir el funcionamiento de los sistemas judiciales de los países de los Balcanes Occidentales y hacer un seguimiento de los juicios por corrupción de alto nivel y los casos de delincuencia organizada. Además, los países de los Balcanes Occidentales están ahora estrechamente asociados a la labor de las agencias de la UE en el ámbito de la justicia y los asuntos de interior. Está en marcha una cooperación estructurada con la UE en materia de migración y seguridad, en relación especialmente con la lucha contra el terrorismo, la prevención de la radicalización y el extremismo violento y la delincuencia organizada. No obstante, siguen pendientes de cumplimiento y de atención prioritaria determinadas recomendaciones relativas a las reformas necesarias en lo que respecta al Estado de Derecho en toda la región.
La región ha concluido todas las acciones del Plan de Acción del Espacio Económico Regional y, en la Cumbre del Proceso de Berlín celebrada en Sofía en noviembre de 2020, acordó un ambicioso plan complementario para el establecimiento de un mercado regional común. Este mercado regional común, ejemplo de cooperación regional inclusiva, será crucial para aumentar el atractivo y la competitividad de toda la región, acelerar la recuperación tras la pandemia, por ejemplo atrayendo a inversores en busca de una diversificación de la oferta y de cadenas de valor más cortas, y para maximizar los beneficios de las inversiones en infraestructuras de conectividad. Es, por tanto, importante que todas las partes desempeñen un papel constructivo en la construcción del mercado regional común y en el cumplimiento de sus compromisos comunes en beneficio de los ciudadanos y las empresas de la región.
Los cambios que se han producido en el trabajo, las transformaciones digital y ecológica y la pandemia de COVID-19 están repercutiendo de forma muy directa en la vida de las personas y afectando al tejido socioeconómico de la región. Para aprovechar las oportunidades y minimizar las posibles consecuencias negativas de tales desafíos, es fundamental que los socios de los Balcanes Occidentales mantengan la estabilidad macropresupuestaria y apliquen reformas estructurales para subsanar las deficiencias detectadas en sus economías y contribuir a crear unas sociedades más resilientes. Por consiguiente, la aplicación de las reformas establecidas en los Programas de Reforma Económica (PRE) y en las orientaciones políticas adoptadas conjuntamente con los Estados miembros de la UE
es un aspecto esencial, no solo para mejorar la competitividad, fomentar la creación de empleo y facilitar la inclusión social, sino también para asegurar la sostenibilidad de las finanzas públicas y cumplir los criterios económicos del proceso de adhesión, además de maximizar los efectos potenciales del paquete de inversión de la UE.
Turquía es un país candidato y un socio clave de la UE en ámbitos de interés común esenciales como la migración, la lucha contra el terrorismo, la economía, el comercio, la energía y el transporte.
En 2021 se han intensificado el diálogo y la cooperación con Turquía. El 20 de marzo de 2021, el alto representante y la Comisión presentaron al Consejo Europeo la Comunicación conjunta sobre la «Situación de las relaciones políticas, económicas y comerciales entre la UE y Turquía»
. Partiendo de esa base, los dirigentes de la UE han determinado que la Unión Europea está dispuesta a entablar con Turquía un diálogo gradual, proporcionado y reversible que impulse la cooperación en una serie de ámbitos de interés común, siempre que se mantenga el actual proceso de distensión y que Turquía participe en ese diálogo de manera constructiva y con arreglo a las condiciones establecidas en las recientes Conclusiones del Consejo Europeo. En ese contexto, se mantuvieron conversaciones de alto nivel sobre el clima, la migración y la seguridad, a las que seguirá en breve un diálogo sobre salud. El Consejo Europeo destacó el interés estratégico de la UE por un entorno estable y seguro en el Mediterráneo Oriental y por el desarrollo de una relación de cooperación y mutuamente beneficiosa con Turquía. Al mismo tiempo, los dirigentes de la UE reafirmaron su compromiso con la defensa de los intereses de la UE y de sus Estados miembros.
La Declaración UE-Turquía de marzo de 2016 siguió produciendo resultados y sirviendo de marco fundamental para la cooperación en materia de migración. Turquía ha mantenido sus encomiables esfuerzos por acoger a unos cuatro millones de refugiados procedentes de Siria y de otros países en la mayor comunidad de refugiados del mundo. Sin embargo, surgieron problemas en relación con la aplicación de la Declaración debido a la suspensión unilateral, por parte de Turquía, de los retornos de migrantes irregulares y solicitantes de asilo rechazados desde las islas griegas a partir de marzo de 2020 y a la aparición de rutas alternativas de tráfico ilícito hacia Chipre e Italia. En general, el número de cruces ilegales de fronteras entre Turquía y la UE siguió siendo significativamente inferior al registrado antes de la adopción de la Declaración UE-Turquía.
La UE siguió cumpliendo su compromiso de prestar un importante apoyo financiero a los refugiados y a las comunidades de acogida en Turquía. El Mecanismo para los refugiados en Turquía ha movilizado 6 000 millones EUR. Su presupuesto operativo completo se contrató a finales de 2020; en agosto de 2021 se habían desembolsado más de 4 200 millones EUR a través de más de 100 proyectos. Entre sus logros cabe citar la ayuda para satisfacer las necesidades básicas de 1,8 millones de refugiados, la ayuda para la escolarización de 700 000 niños refugiados, la construcción de 363 escuelas y la prestación de más de 18 000 000 de consultas de atención sanitaria primaria. En junio, la Comisión propuso asignar un paquete adicional de 3 000 millones EUR para el período 2021-2023, importe que vendría a añadirse a los 500 millones EUR en concepto de financiación humanitaria «puente» concedidos en 2020. Esta cuantía incluirá fondos destinados a la gestión de la migración y el control de las fronteras, especialmente la frontera oriental de Turquía. La situación de los refugiados en la región seguirá siendo crítica o incluso se deteriorará, agravada por la COVID-19 y las consiguientes dificultades económicas. Los flujos migratorios procedentes de otras partes de la región, incluido Afganistán, podrían dar lugar a necesidades adicionales. No obstante, Turquía no ha revertido su tendencia negativa a alejarse de la Unión Europea, pues se observa una inquietante involución en los ámbitos de la democracia, el Estado de Derecho, los derechos fundamentales y la independencia del poder judicial. Los dirigentes de la UE han subrayado que los ataques contra los partidos políticos, los defensores de los derechos humanos y los medios de comunicación suponen importantes reveses para los derechos humanos y quebrantan las obligaciones de Turquía de respetar la democracia, la primacía de la ley y los derechos de las mujeres. El diálogo sobre estos aspectos sigue siendo una parte integrante de la relación entre la UE y Turquía.
Tanto la UE como Turquía siguen beneficiándose de la Unión Aduanera. El volumen del comercio bilateral aumentó y la cuota relativa de la UE en el comercio exterior de Turquía aumentó ligeramente. Sin embargo, Turquía no ha resuelto una serie de asperezas comerciales que dificultan el buen funcionamiento de la Unión Aduanera, a pesar de que la Comisión ha intensificado el diálogo. La política exterior de Turquía, cada vez más asertiva, siguió contrapuesta a las prioridades de la UE en el marco de la Política Exterior y de Seguridad Común y a los intereses de la UE en términos más generales, debido en particular a las intervenciones de dicho país y su apoyo a las acciones militares en la mayor parte de los conflictos regionales a su alrededor. En junio de 2021, los dirigentes de la UE indicaron que, en atención al interés común de la UE y Turquía por la paz y la estabilidad en la región, el Consejo Europeo esperaba que Turquía y todos los demás actores contribuyesen positivamente a la resolución de las crisis regionales.
Proseguir el diálogo de buena fe y abstenerse de acciones unilaterales que sean contrarias a los intereses de la UE y contravengan el Derecho internacional y los derechos soberanos de los Estados miembros de la UE es un requisito absoluto para garantizar un entorno estable y seguro en el Mediterráneo Oriental y en el desarrollo de una relación cooperativa y mutuamente beneficiosa entre la UE y Turquía. Todas las diferencias deben resolverse mediante un diálogo pacífico y de conformidad con el Derecho internacional.
La UE condenó enérgicamente las medidas unilaterales de Turquía y las declaraciones efectuadas por el presidente turco y el líder de la comunidad turcochipriota el 20 de julio de 2021 en relación con la segunda fase de reapertura de la ciudad vallada de Varosha en Chipre. La UE reclamó que se revirtieran de inmediato todas las medidas adoptadas en Varosha desde octubre de 2020.
La asistencia financiera de la UE ayuda a los países candidatos y candidatos potenciales a adoptar y aplicar las reformas políticas, institucionales, jurídicas, administrativas, sociales y económicas necesarias para asumir los valores de la UE y adaptarse progresivamente a las reglas, normas, políticas y prácticas de la UE con vistas a la adhesión, contribuyendo con ello a su estabilidad, seguridad y prosperidad.
En junio de 2021, el Consejo y el Parlamento Europeo alcanzaron un acuerdo político sobre la propuesta de Reglamento de la Comisión relativo al Instrumento de Ayuda Preadhesión (IAP III). El Reglamento se adoptó el 15 de septiembre de 2021. Tras completarse este marco jurídico podrá darse paso a la aplicación del Plan Económico y de Inversiones para los Balcanes Occidentales, vehículo crucial de recuperación de la región.
El IAP III presenta un sólido enfoque orientado a políticas concretas, que implica un despliegue estratégico y dinámico de la ayuda y se centra en los requisitos fundamentales para la adhesión. Al canalizar la ayuda financiera de la UE hacia prioridades esenciales, el IAP III apoyará aún más las reformas, fomentando así el desarrollo socioeconómico sostenible y aproximando a los socios a la UE. En aplicación del acuerdo político alcanzado entre el Consejo y el Parlamento en junio, el IAP III refuerza el sistema de condicionalidad con respecto a la democracia, los derechos humanos y la primacía de la ley.
II. PRINCIPIOS FUNDAMENTALES DEL PROCESO DE ADHESIÓN
Las reformas fundamentales en los ámbitos del Estado de Derecho, la economía y el funcionamiento de las instituciones democráticas, así como en el de la Administración pública, siguen siendo cruciales para preparar a los países candidatos y candidatos potenciales a cumplir los requisitos de la adhesión. La capacidad y la voluntad política de los países de la ampliación para concentrar su atención en estas reformas y darles impulso son fundamentales para su integración en la UE. Por lo tanto, es esencial que los avances sean sólidos, tangibles e irreversibles.
Ante la pandemia de COVID-19, los Gobiernos de los Balcanes Occidentales y de Turquía siguieron imponiendo restricciones destinadas a proteger la salud pública. Los parlamentos de los Balcanes Occidentales siguieron funcionando, en algunos casos con las limitaciones exigidas por la situación. La libertad de reunión se vio a menudo recortada por razones de salud pública, en contra, en algunos casos, de las recomendaciones de los Defensores del Pueblo; también se vieron restringidos otros derechos fundamentales. En algunos casos, la pandemia afectó a la eficiencia y la transparencia de los procedimientos judiciales. Las medidas de emergencia adoptadas en el contexto de la pandemia de COVID-19 deben ser proporcionadas, ceñirse a lo estrictamente necesario y limitarse en el tiempo para no conculcar el Estado de Derecho ni las normas democráticas y sobre derechos humanos.
Poder judicial y derechos fundamentales
La tutela judicial efectiva por parte de tribunales independientes e imparciales es una de las piedras angulares del Estado de Derecho. En todos los países de los Balcanes Occidentales, las instituciones judiciales siguen enfrentándose a numerosos retos. Los riesgos de presiones indebidas sobre el poder judicial alteran el equilibrio institucional general y la separación de poderes, lo que, en última instancia, socava el principio de igualdad ante la ley. El éxito de las reformas judiciales requiere una determinación y un compromiso inalterables por parte de las más altas instancias de gobierno y de todas las partes interesadas. Para seguir avanzando en el proceso de adhesión, nuestros socios de los Balcanes Occidentales deben adoptar medidas decisivas para reforzar la independencia, la calidad y la eficacia de los sistemas judiciales, que vayan avaladas por una sólida trayectoria.
Albania ha seguido progresando a un ritmo sostenido en su reforma integral del sistema judicial y se observan resultados tangibles en el proceso de investigación previa. El Tribunal Constitucional es ya plenamente operativo y ha empezado a resolver causas importantes. Macedonia del Norte ha realizado algunos avances, por ejemplo, en la aplicación de su estrategia judicial. Los progresos de Serbia y Kosovo en sus reformas judiciales han sido limitados. En Serbia se observa un compromiso renovado con la reforma y existen planes para reforzar la independencia del poder judicial con cambios constitucionales que está previsto se introduzcan antes de que termine 2021. En Kosovo, la capacidad general de las instituciones judiciales para procesar y juzgar los casos con rapidez y eficacia sigue siendo escasa. Montenegro y Bosnia y Herzegovina no han avanzado en absoluto en sus reformas judiciales. En Montenegro, las reformas judiciales fundamentales están estancadas, y se requiere un compromiso político decisivo a todos los niveles de gobierno y a los niveles parlamentario y judicial para desbloquear el camino hacia el cumplimiento de los criterios de referencia intermedios relativos al Estado de Derecho. Bosnia y Herzegovina lleva retraso, pues no ha avanzado en absoluto en cuanto al refuerzo de su sistema judicial; la inexistencia de cualquier medida significativa ahondó el proceso de deterioro de la integridad general de este sector.
En Turquía ha proseguido la grave involución observada en los últimos años. Este país no ha resuelto el problema fundamental que supone la falta de independencia sistémica del poder judicial. Prosiguieron las presiones políticas sobre jueces y fiscales, lo que socavó todavía más la independencia y la calidad general del poder judicial. Los ceses masivos de jueces y fiscales siguieron debilitando la eficiencia y la profesionalidad del sistema judicial. La negativa de Turquía a aplicar todas las sentencias pertinentes del Tribunal Europeo de Derechos Humanos ha acentuado todavía más las dudas en cuanto a la adhesión de Turquía a las normas internacionales y europeas. Las autoridades turcas han de subsanar urgentemente determinadas deficiencias graves, especialmente las que afectan al derecho a un juicio justo y al estricto respeto del principio de presunción de inocencia.
La corrupción en los Balcanes Occidentales y en Turquía sigue estando muy extendida. Además, algunos aspectos de vulnerabilidad a la corrupción se han visto exacerbados por la pandemia. Se necesitan esfuerzos y resultados sólidos en la lucha contra la corrupción para mitigar las amenazas a la gobernanza democrática, para crear seguridad jurídica y económica y para garantizar un entorno empresarial estable y transparente. El éxito en las medidas de prevención y lucha contra la corrupción varía entre unos países de la ampliación y otros, con avances continuos en algunos ámbitos y una clara ralentización en otros. La contratación pública sigue siendo especialmente vulnerable a la corrupción. Es preciso reforzar los mecanismos de control a lo largo de todo el proceso de contratación y aumentar significativamente la transparencia y la exigencia de responsabilidades a través de medidas más contundentes y ambiciosas. Los sectores de mayor riesgo no llevan a cabo sistemáticamente evaluaciones del riesgo de corrupción ni medidas para luchar contra esa lacra. En general, se requiere un esfuerzo bastante más importante y una clara voluntad política para ir dibujando una trayectoria creíble y sólida de investigación y procesamiento de los casos de corrupción, especialmente los de alto nivel, y para garantizar el embargo y el decomiso de los activos de origen delictivo.
En Albania, la investigación previa de los miembros del poder judicial y el establecimiento de la Estructura especializada de lucha contra la corrupción y la delincuencia organizada están dando resultados en la lucha contra la corrupción. Macedonia del Norte ha reforzado su marco estratégico e institucional y consolidado su historial de investigación, procesamiento y resolución de varios casos de corrupción, algunos de ellos de alto nivel. Los avances en Kosovo, Montenegro y Serbia fueron limitados. Aunque la Agencia de Lucha contra la Corrupción de Montenegro adoptó un enfoque más proactivo, el país debe redoblar sus esfuerzos de prevención y represión de la corrupción, así como de embargo y decomiso de activos. Kosovo ha ampliado la capacidad de su Fiscalía especial, pero sigue siendo necesario un esfuerzo constante para llevar a cabo investigaciones proactivas, dictar resoluciones judiciales firmes y lograr el decomiso final de activos. En Serbia se reforzó la capacidad de la Agencia para la Prevención de la Corrupción, pero no se tomaron medidas concretas para adoptar una nueva estrategia anticorrupción respaldada en un plan de acción creíble y realista, y la mayor parte de las recomendaciones del GRECO siguen pendientes. Bosnia y Herzegovina no ha avanzado en la lucha contra la corrupción generalizada y los indicios de clientelismo político. Los marcos legislativo e institucional siguen siendo inadecuados y están demasiado fragmentados. En Turquía no se ha producido avance alguno. Sus marcos jurídico e institucional contra la corrupción siguen estando muy por debajo de los niveles que dictan las normas internacionales y toleran una influencia política indebida en la investigación, el enjuiciamiento y la resolución de los casos de corrupción. Es necesario mejorar la rendición de cuentas y la transparencia de las instituciones públicas. La ausencia de una estrategia anticorrupción indica falta de voluntad para luchar contra esa lacra.
Los derechos fundamentales están ampliamente consagrados en la legislación de los Balcanes Occidentales, pero siguen existiendo escollos que impiden garantizar su aplicación efectiva. La protección de los derechos fundamentales por parte de los órganos jurisdiccionales sigue siendo insuficiente en diversos ámbitos. En general, la mayor parte de los países de esta región han avanzado poco en estos aspectos o se han estancado. Los reparos y las recomendaciones de los anteriores informes por país solo se han atendido en una medida limitada. En Turquía, la situación de los derechos humanos se ha seguido deteriorando y es motivo de grave preocupación.
La libertad de expresión, la libertad de los medios de comunicación y el pluralismo son pilares fundamentales de una sociedad democrática y han de defenderse. Los avances registrados en los Balcanes Occidentales a este respecto fueron limitados o nulos. Aunque, en general, el marco en el que actúan los medios de comunicación admite la libertad de expresión, siguen siendo motivo de honda preocupación las amenazas, la intimidación y la violencia contra los periodistas, así como los comentarios despectivos por parte de funcionarios públicos. Estos comportamientos pueden tener un efecto disuasorio para el ejercicio de la libertad de prensa y de los medios de comunicación, por lo que es preciso acelerar el ritmo de la investigación y el enjuiciamiento de estos incidentes. Hay que garantizar la independencia de las entidades reguladoras de los medios de comunicación y de los organismos públicos de radiodifusión, para lo que es preciso contar con una financiación adecuada y basar los nombramientos a los puestos de gestión en los méritos. También debe prestarse un mayor apoyo a la eficacia del funcionamiento de los organismos autorreguladores independientes. Todos los países de la región tienen que hacer más transparente la financiación de los medios de comunicación y los vínculos entre los intereses públicos y privados que influyen en las líneas editoriales y conducen a la autocensura.
En Turquía prosiguió un grave proceso de involución que limita considerablemente el ejercicio de la libertad de expresión y la difusión de las ideas de los opositores al régimen. Además, se siguió intimidando a los profesionales de los medios de comunicación con procesos penales y condenas de periodistas, defensores de los derechos humanos, abogados, escritores, políticos de la oposición, estudiantes y usuarios de las redes sociales.
Los socios de los Balcanes Occidentales deben demostrar que siguen esforzándose por promover y reforzar la igualdad de género y hacer frente a la violencia de género. La situación se ha vuelto más preocupante en Turquía, donde se ha observado una reacción hostil hacia los derechos de la mujer, como pone de manifiesto la retirada del país del Convenio de Estambul.
Por lo general, existen leyes y políticas de no discriminación, pero el seguimiento de los casos de discriminación, delitos motivados por el odio e incitación al odio es insuficiente. La protección legal de los derechos de las personas lesbianas, gais, bisexuales, transgénero, intersexuales y queer (LGBTIQ) ha mejorado en la mayoría de los países socios de los Balcanes Occidentales, pero es preciso hacer que las leyes se cumplan, ya que la discriminación y la incitación al odio siguen siendo frecuentes. En Turquía, la protección de los derechos fundamentales de las personas LGBTIQ y las campañas de incitación al odio y de difamación de la comunidad LGBTIQ siguen siendo un motivo de grave preocupación.
Los niños, especialmente aquellos que se encuentran en situaciones vulnerables, se han visto afectados por el cierre de las escuelas y otras limitaciones impuestas por la crisis de la COVID-19. Es necesario seguir trabajando para reforzar los derechos de la infancia y construir sistemas resilientes de protección y cuidado de los niños. Es preciso también desarrollar plenamente unos sistemas de justicia adaptados a los menores, que ofrezcan y utilicen de forma más sistemática alternativas al internamiento, recurriendo a esta solución solo como último recurso.
Hay que proteger eficazmente los derechos de las personas con discapacidad, facilitando su transición a la asistencia de proximidad y a unas condiciones de vida independientes, en consonancia con los requisitos de la Convención de las Naciones Unidas sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad. La protección de las minorías y su participación en la vida pública también requieren una atención continua. Los gitanos siguen siendo un colectivo desfavorecido en comparación con los demás ciudadanos; de hecho, los gitanos en situación vulnerable se vieron desproporcionadamente afectados por la crisis de la COVID-19 y las correspondientes medidas restrictivas.
Los gobiernos de la región deben atender todas las recomendaciones de los organismos internacionales y regionales de vigilancia de los derechos humanos, incluidas las relativas a las condiciones penitenciarias y la prevención de los malos tratos.
Justicia, libertad y seguridad
La delincuencia organizada sigue suponiendo una amenaza para la región, ya que afecta a las personas, las empresas, las instituciones estatales y la economía en su conjunto. Poderosas organizaciones delictivas de alcance mundial operan a sus anchas a través de las fronteras, incluidas las de la UE. Las organizaciones delictivas que están activas en los Balcanes Occidentales han demostrado una gran habilidad a la hora de explotar la evolución de la pandemia de COVID-19. En respuesta, los gobiernos han intensificado la cooperación policial operativa con la UE, en particular a través de la plataforma EMPACT
, y con las agencias de la UE en ámbitos como el contrabando de drogas (especialmente cannabis y drogas sintéticas), el tráfico ilícito de migrantes, la trata de seres humanos, la delincuencia organizada contra la propiedad, el contrabando de productos sujetos a impuestos especiales (principalmente cigarrillos) y las armas de fuego. La nueva Estrategia de la UE para luchar contra la delincuencia organizada 2021-2025 confirmó el continuado compromiso de la UE con la prioridad a los proyectos de desarrollo de capacidad en terceros países, incluidos los de la ampliación. El objetivo es apoyar la cooperación operativa y ayudar a equipar a los socios con herramientas que les permitan erradicar estructuras delictivas complejas.
Se están haciendo progresos notables en la lucha contra la posesión ilegal, el uso indebido y el tráfico de armas pequeñas y ligeras, de conformidad con el plan de acción de la UE sobre el tráfico de armas de fuego 2020-2025. Es necesario sostener el esfuerzo de adaptación de la legislación al acervo de la UE y a los acuerdos internacionales, reforzar la seguridad de las fronteras y la capacidad de llevar a cabo investigaciones relativas a las armas de fuego, mejorar la eficacia de los sistemas judiciales en lo que respecta a los delitos relacionados con armas de fuego, facilitar todavía más la cooperación operativa y el intercambio de información entre fuerzas y cuerpos de seguridad, reducir la posesión ilegal de armas de fuego y rebajar el riesgo de proliferación y desvío de armas de fuego, municiones y explosivos.
También se ha seguido invirtiendo en las estructuras de lucha contra la delincuencia organizada, lo que ha permitido reforzar los órganos judiciales y policiales especializados. No obstante, el historial de condenas firmes por delitos relacionados con la delincuencia organizada demuestra que la capacidad de las autoridades policiales y judiciales para investigar, procesar y juzgar casos notorios de delincuencia organizada —y, por tanto, para disuadir a posibles autores—, sigue siendo insuficiente. Idéntica situación se observa en relación con la lucha contra la trata de seres humanos, que exige también proporcionar protección y apoyo a las víctimas.
Las autoridades de los Balcanes Occidentales y de Turquía han de dar con una respuesta eficaz para evitar que la delincuencia organizada se infiltre en las economías. Se requieren también nuevos esfuerzos para acelerar el rastreo de los activos derivados del delito mediante investigaciones financieras y para garantizar una mayor eficacia en el decomiso y la recuperación de las ganancias ilícitas. Además, las fuerzas y cuerpos de seguridad deben reforzar su capacidad para hacer frente a la aparición de nuevas variaciones en la actividad delictiva, en particular diversas formas de ciberdelincuencia. La cooperación en la lucha contra la ciberdelincuencia está aumentando.
Dentro de la región, se han observado ejemplos positivos en Albania, país donde se han registrado notables avances en la cooperación policial internacional que han dado lugar a detenciones de gran relieve, y en la lucha contra la producción y el tráfico de drogas. Macedonia del Norte ha logrado ciertos avances, algunos de ellos a nivel operativo, en la lucha contra la delincuencia organizada. Montenegro también ha registrado algunos avances en la mejora del acceso de las fuerzas y cuerpos de seguridad a bases de datos clave y en el aumento del número de investigadores y expertos en ámbitos esenciales. Por otra parte, una cooperación policial internacional ya consolidada siguió arrojando resultados, con incautaciones de drogas sin precedentes. Dicho esto, Kosovo, Serbia y Turquía solo progresaron tímidamente en la lucha contra la delincuencia organizada, y Bosnia y Herzegovina, país en el que el punto de contacto para la cooperación con Europol todavía no está operativo, no realizó avance alguno.
La cooperación con los socios de los Balcanes Occidentales en la lucha contra el terrorismo y la prevención de la radicalización sigue siendo de importancia vital. Aunque siguen presentes en la región ideologías religiosas y políticas extremas, y el auge de los foros de radicalización en línea en general es motivo de preocupación, no se notificaron durante el período de referencia incidentes de naturaleza extrema o violenta (terrorismo, extremismo, radicalismo), y la situación de la seguridad en la región se mantuvo estable.
El Foro Ministerial UE-Balcanes Occidentales sobre Justicia y Asuntos de Interior, celebrado en octubre de 2020, reiteró la validez del Plan de Acción Conjunto (PAC) sobre la lucha contra el terrorismo en los Balcanes Occidentales y reafirmó el compromiso de seguir aplicando sus objetivos después de 2020. Por lo tanto, el PAC y sus disposiciones de aplicación siguen siendo un marco para colaborar en la prevención de la radicalización que conduce al extremismo violento y al terrorismo, sobre la base de los cinco objetivos y gracias a una sólida cooperación regional. Aunque la pandemia ha frenado su aplicación en la mayor parte de la región, se han registrado algunos avances en el desarrollo de estrategias antiterroristas, la adopción de la legislación correspondiente, el refuerzo de la capacidad institucional pertinente y la introducción de medidas de lucha contra la radicalización, pero es necesario seguir avanzando para asegurar la plena consecución de los objetivos y las acciones acordados. En general, es necesario aumentar los esfuerzos dirigidos a prevenir todas las formas de radicalización, incluidas las de carácter religioso, etno-nacionalista o político.
Albania adoptó una nueva estrategia y un plan de acción nacionales de carácter transversal contra el terrorismo en diciembre de 2020 y cumplió las obligaciones del PAC. Por lo que respecta a la lucha contra el blanqueo de capitales, Albania ha avanzado en el proceso de armonización de su legislación con el acervo de la UE. Montenegro está aplicando su estrategia de prevención y lucha contra el extremismo violento 2020-2024, con especial atención a los centros de internamiento, con el apoyo de la sociedad civil. Macedonia del Norte sigue aplicando la estrategia nacional (2018-2022) de lucha contra el terrorismo y el extremismo violento. Bosnia y Herzegovina y Serbia saldrían beneficiadas de la aplicación de un enfoque más estratégico a la lucha contra el terrorismo. La estrategia de Bosnia y Herzegovina en este ámbito ha expirado, por lo que debería adoptarse y ponerse en práctica una estrategia complementaria para 2021-2025 que se ajuste a la política de la UE, especialmente en materia de prevención y lucha contra el extremismo violento. Será necesario para ello contar con estructuras antiterroristas más eficaces. Bosnia y Herzegovina necesita una nueva ley de lucha contra el blanqueo de capitales y la financiación del terrorismo acorde con las normas jurídicas de la UE (es decir, la cuarta Directiva contra el blanqueo de capitales). En Serbia, algunas normas legislativas fundamentales en materia de lucha contra el terrorismo todavía están en proceso de elaboración. Kosovo tiene previsto adoptar una nueva estrategia conjunta sobre la lucha contra el terrorismo y el extremismo violento. Aunque el ministro de Interior sigue siendo el coordinador nacional, es necesario restablecer una oficina de apoyo al coordinador que le permita desempeñar un papel más activo en la coordinación interinstitucional.
Algunos de los socios de la región (Albania, Kosovo y Macedonia del Norte) están repatriando sistemáticamente a combatientes terroristas extranjeros y miembros de sus familias. En la mayoría de los países de los Balcanes Occidentales, la repatriación de combatientes terroristas extranjeros desde antiguas zonas de combate y la adopción de medidas suplementarias para lograr su reintegración y su resocialización de forma eficaz y sistémica suponen auténticos desafíos. Kosovo ha avanzado satisfactoriamente en la rehabilitación y reintegración de los combatientes terroristas extranjeros y sus familias, aunque existe cierta inquietud ante la puesta en libertad condicional anticipada de delincuentes extremistas violentos. En todos los países de los Balcanes Occidentales, es preciso mejorar el seguimiento de las medidas de reintegración y resocialización, incluidas las aplicadas en los centros penitenciarios. Ello requiere, en particular, el refuerzo de la cooperación entre instituciones a nivel nacional y local. El intercambio de información a través de la Aplicación de la Red de Intercambio Seguro de Información (SIENA) de Europol ha registrado importantes progresos. Los socios de los Balcanes Occidentales deben seguir transmitiendo, de forma proactiva, información sobre el retorno de los combatientes terroristas extranjeros y sus familias a través de los canales adecuados. Montenegro mantiene un buen intercambio de información sobre combatientes terroristas extranjeros con EUROPOL y EUROJUST. Macedonia del Norte adoptó, en junio de 2020, un plan nacional para la reintegración, la resocialización y la rehabilitación de los combatientes extranjeros retornados y los miembros de sus familias.
Turquía sigue enfrentándose a amenazas de grupos terroristas. Si bien el Gobierno tiene un derecho legítimo y una responsabilidad a la hora de luchar contra el terrorismo, su marco jurídico y su respuesta deben armonizarse con las normas europeas y el acervo de la UE. Las medidas antiterroristas deben ser proporcionadas y aplicarse en cumplimiento del Estado de Derecho, los derechos humanos y las libertades fundamentales. Turquía debe dejar de recurrir a una interpretación amplia de su legislación antiterrorista para arrestar y detener a periodistas, escritores, abogados, políticos, profesores, defensores de los derechos humanos y voces críticas. Turquía dio prioridad a la lucha contra el PKK, que sigue figurando en la lista de la UE de personas, grupos y entidades implicados en actos terroristas, y a la desarticulación del movimiento Gülen. Las capacidades institucionales de Turquía están adecuadamente desarrolladas, pero el país sigue enfrentándose a graves riesgos de blanqueo de capitales y financiación del terrorismo. Aunque ha avanzado en el refuerzo de su marco de lucha contra estas dos actividades ilícitas, aún no ha cumplido las recomendaciones pendientes del Grupo de Acción Financiera Internacional (GAFI). Turquía debe desarrollar una estrategia y un plan de acción integrales para luchar contra el blanqueo de capitales y la financiación del terrorismo.
La eficacia y la oportunidad del mecanismo de congelación de activos de Turquía han aumentado, y el país ha proseguido sus esfuerzos de lucha contra las células de combatientes terroristas autóctonas y extranjeras. La cooperación policial y judicial con los Estados miembros y las agencias de la UE en materia de lucha contra el terrorismo siguió siendo limitada debido a la ausencia de una ley nacional de protección de datos personales compatible con las normas europeas y el acervo de la UE, así como a las diferencias en la definición y las penas de los delitos de terrorismo. Turquía debe proseguir sus esfuerzos para prevenir y combatir eficazmente, sin menoscabo de los derechos fundamentales, la radicalización que conduce al extremismo violento y al terrorismo.
Las amenazas híbridas, incluidos los ciberataques y, sobre todo, la desinformación y la información errónea, han seguido siendo un problema grave en los países de la ampliación. Concretamente, en la región de los Balcanes Occidentales, agentes estatales y no estatales (algunos de ellos externos a la región), siguieron difundiendo desinformación para cuestionar la credibilidad de la UE, socavar la confianza pública en las instituciones democráticas y ampliar la polarización. Las campañas de desinformación e información errónea han sido especialmente intensas durante la pandemia de COVID-19, pero también en las campañas electorales. La mayor parte de la desinformación en la región es producida y difundida por agentes nacionales con fines internos, aunque también están activos agentes de terceros Estados.
En consonancia con las prioridades de la UE en el marco común de lucha contra las amenazas híbridas
, la Estrategia de los Balcanes Occidentales y la Declaración de Zagreb
, el SEAE y la Comisión han intensificado su diálogo con los socios de la ampliación acerca de la lucha contra las amenazas híbridas, concretamente en lo que respecta a la ciberresiliencia, la protección de infraestructuras críticas, la comunicación estratégica y la lucha contra la desinformación. La comunicación estratégica siguió centrándose en campañas de comunicación temáticas que destacan los beneficios de la ayuda de la UE para los ciudadanos y las economías, y en acciones de diplomacia pública que permiten entrar en contacto directo con los ciudadanos, en particular los jóvenes, para estimular el debate sobre el futuro europeo común. Paralelamente, la Comisión siguió comunicando, a través de los canales web y de los medios sociales, la evolución de las relaciones entre la UE y los Balcanes Occidentales y de las políticas correspondientes. Promover la libertad de expresión y el periodismo independiente en la región de la ampliación sigue siendo una prioridad, mientras que el desarrollo de capacidades de ciberseguridad es un capítulo esencial de la Agenda Digital para los Balcanes Occidentales
y una prioridad de la nueva Estrategia de Ciberseguridad de la UE
.
La migración irregular siguió suponiendo un reto importante para los Balcanes Occidentales y Turquía. Siguió desarrollándose la cooperación a lo largo de las rutas migratorias del Mediterráneo Oriental y los Balcanes Occidentales. El tráfico ilícito de migrantes, la situación de los menores no acompañados, la trata de seres humanos y la insuficiente capacidad de los sistemas nacionales de asilo siguen siendo motivo de preocupación. La crisis en Afganistán, que podría dar lugar a un nuevo aumento del número de refugiados de ese país, requiere una estrecha y permanente cooperación entre la UE y los países socios.
En 2021, el número total de llegadas irregulares desde los Balcanes Occidentales a la UE está aumentando en comparación con 2020, con aproximadamente 23 000 cruces irregulares de fronteras detectados y registrados solo durante los primeros siete meses del año, frente a aproximadamente 27 000 llegadas irregulares en todo 2020. Los intensos movimientos migratorios han seguido dando lugar a la presencia de un gran número de refugiados y migrantes en la región, especialmente en Serbia y en Bosnia y Herzegovina. En la actualidad, hay aproximadamente 20 000 migrantes y refugiados en la región. Además, se calcula que hay miles de personas fuera de las instalaciones de acogida.
Aunque se están logrando ciertos avances, es necesario redoblar los esfuerzos en los Balcanes Occidentales en pos de unas instituciones, leyes y procedimientos nuevos o más sólidos en cuanto al asilo, el retorno y la gestión de las fronteras, con vistas también a la transposición de un acervo de la UE complejo y exigente. Los socios de los Balcanes Occidentales deben también asumir la responsabilidad respecto de todos los aspectos de la migración. Es necesario reforzar los sistemas de asilo y acelerar los retornos voluntarios y no voluntarios y la cooperación en materia de readmisión con los países de origen, así como la cooperación regional e internacional en la lucha contra los grupos de delincuencia organizada activos en el tráfico ilícito de migrantes y en la trata de seres humanos. La cooperación regional y la coordinación con la UE siguen siendo aspectos fundamentales.
Se han concluido las negociaciones acerca de los acuerdos sobre el estatuto con cinco países de la región, lo que permite a la Agencia Europea de la Guardia de Fronteras y Costas (Frontex) desplegar equipos de la Guardia Europea de Fronteras y Costas con competencias ejecutivas en las zonas limítrofes de la frontera exterior de la UE, en apoyo de las autoridades fronterizas nacionales; dicho esto, no se han firmado aún esos acuerdos con Bosnia y Herzegovina y Macedonia del Norte. Un aspecto totalmente prioritario para reforzar la gestión y la protección de las fronteras es la entrada en vigor y la aplicación efectiva de todos los acuerdos sobre el estatuto. Los acuerdos con Albania, Montenegro y Serbia han entrado ya en vigor y se han llevado a cabo los despliegues correspondientes.
Turquía sigue acogiendo a la mayor población de refugiados del mundo, con aproximadamente 4 millones de refugiados procedentes de Siria y de otros países en su territorio. En los ocho primeros meses de 2021, el número total de llegadas a la UE desde Turquía fue de 9 703, frente a 12 331 en el mismo período de 2020. No obstante, aunque la presión migratoria en las fronteras terrestres y marítimas turco-griegas también siguió siendo baja, en ese mismo período llegaron a Italia desde Turquía 4 739 personas, frente a 1 111 en 2020. Al mismo tiempo, el número total de llegadas irregulares a Chipre fue de 5 553 (4 957 después de haber cruzado la Línea Verde), frente a 3 800 en 2020.
Dada la situación en Afganistán y la percepción sobre los migrantes entre la población turca, las autoridades turcas están reforzando sus infraestructuras fronterizas a lo largo de la frontera con Irán. También están incrementando los recursos destinados a la prevención y a la lucha contra el tráfico ilícito de migrantes, pero para luchar contra las redes que lo propician se requiere una mayor cooperación policial y judicial internacional a lo largo de toda la ruta migratoria, desde los países de origen hasta Turquía, los Balcanes Occidentales y la UE. La estrecha y constante cooperación en el ámbito de la gestión de fronteras y la lucha contra el tráfico ilícito de migrantes sigue siendo una prioridad clave.
Funcionamiento de las instituciones democráticas
La capacidad de garantizar reformas creíbles y sostenibles en el ámbito de la democracia sigue siendo un reto acuciante para los países de la ampliación. La inexistencia de una verdadera voluntad política siguió siendo la principal razón de que no se produjeran avances sustanciales, o incluso de que se produjeran retrocesos.
La fuerte polarización política, el boicot de las elecciones y de la labor parlamentaria por parte de la oposición y, en algunos casos, la manifiesta desconfianza en la totalidad del espectro político — especialmente patente dentro de los parlamentos — siguen obstaculizando el funcionamiento de los sistemas e instituciones democráticos en los países socios de los Balcanes Occidentales. En Serbia, el Parlamento y las fuerzas políticas siguieron participando en el diálogo interpartidista encauzado por el Parlamento Europeo con el fin de forjar un amplio consenso entre los distintos partidos sobre las reformas relacionadas con la UE, aspecto vital para el avance del país en su camino hacia la adhesión. En el pleno celebrado en septiembre, los cofacilitadores del Parlamento Europeo y del parlamento serbio llegaron a un acuerdo sobre un documento de trabajo que contenía 16 medidas para aumentar la confianza en el proceso electoral, con una serie de acciones y plazos concretos. En algunos países se utilizó, durante los debates plenarios, un lenguaje incendiario contra los opositores políticos, los periodistas y la sociedad civil. La labor parlamentaria prosiguió a pesar de las restricciones exigidas por la COVID-19. Toda sociedad democrática basada en el Estado de Derecho requiere luchar de forma inequívoca contra la corrupción y garantizar la independencia y la eficiencia de los sistemas judiciales.
En Montenegro, las elecciones parlamentarias dieron lugar a un cambio en la coalición gobernante y a la aparición de un nuevo panorama político. Las fricciones entre los poderes ejecutivo y legislativo han ralentizado las reformas, y la nueva legislación introducida por la mayoría parlamentaria pone en cuestión logros anteriores. En Kosovo, la aplastante victoria en las elecciones parlamentarias de una alianza de los partidos de oposición dio lugar a un importante cambio político y a la formación de un gobierno con una sólida mayoría en la Asamblea. El 17 de octubre de 2021 se celebraron en Kosovo elecciones locales, ante una misión de observación de la UE que presentará una evaluación tras el proceso electoral. Aunque, por lo general, las elecciones en la región estuvieron bien organizadas —especialmente, en Albania, gracias a un mayor uso de las tecnologías de la información—, siguen pendientes numerosas recomendaciones de anteriores misiones de observación electoral a la región sobre el recuento de votantes, el censo de votantes, la financiación de campañas, la resolución de litigios y las sanciones por incumplimiento de las normas electorales, y es preciso subsanar deficiencias estructurales. En particular, el aumento de la transparencia y de la rendición de cuentas en cuanto a la financiación de los partidos políticos y las campañas electorales, así como el acceso equitativo a los medios de comunicación, requieren nuevos e importantes esfuerzos en toda la región. En Bosnia y Herzegovina se creó, en mayo de 2021, un grupo de trabajo interinstitucional para debatir las reformas electorales y constitucionales. Los actores políticos y las instituciones deben entablar un diálogo transparente e inclusivo para subsanar inveteradas deficiencias electorales antes de las próximas elecciones generales en octubre de 2022.
En Turquía, prosiguió durante el período de referencia el proceso de involución democrática. Turquía debe adaptar su marco constitucional a las normas europeas. A pesar de que en julio de 2018 se decretó el final del estado de excepción, determinadas disposiciones legales que otorgan competencias extraordinarias a las autoridades gubernamentales y que mantienen diversos elementos restrictivos del estado de excepción continuaron formando parte del ordenamiento jurídico vigente, lo que afectó a la democracia y los derechos fundamentales. En julio de 2021, el Parlamento turco aprobó un proyecto de ley que prorroga un año más estos aspectos restrictivos del estado de excepción. El acceso a la justicia siguió estando limitado para las personas afectadas negativamente por los decretos-leyes de excepción. El sistema presidencial no garantiza una separación de poderes sólida y efectiva, lo que reduce la rendición de cuentas democrática del ejecutivo. Los alcaldes forzosamente cesados en sus cargos en el sudeste del país siguieron siendo sustituidos por administradores nombrados por el Gobierno, procedimiento contrario al dictamen de la Comisión de Venecia de junio de 2020
. Los ataques del poder judicial contra los partidos de la oposición y los medios de comunicación ponen seriamente en peligro la legitimidad de las instituciones democráticas turcas y el pluralismo político. Otra señal preocupante en este sentido es la resolución del Tribunal Constitucional por la que admite a trámite la demanda con la que se pretende ilegalizar el segundo mayor partido de la oposición. Prosiguió la politización de la Administración pública. La sociedad civil se vio sometida a una presión constante y a la progresiva restricción de su espacio para actuar libremente.
Reforma de la Administración pública
Las Administraciones públicas conciben y aplican políticas públicas, gestionan las inversiones públicas y prestan servicios públicos esenciales que mejoran el bienestar de todos los ciudadanos. Para generar confianza, las Administraciones públicas deben ser transparentes, fiables y eficaces. Aunque se han registrado notables avances durante el último año, las principales deficiencias se deben a diversas formas de politización.
La planificación de las políticas ha mejorado ligeramente, pero se requieren nuevas medidas que permitan garantizar un sólido control de calidad por parte de los gobiernos centrales y reforzar las capacidades de elaboración de políticas basadas en datos contrastados, fomentando ese tipo de cultura para la formulación de políticas en la Administración pública. Las capacidades de supervisión de las políticas deben ampliarse.
En Montenegro mejoró la calidad general de los documentos estratégicos elaborados durante el período cubierto por el informe. Macedonia del Norte adoptó una nueva metodología para la preparación, el seguimiento y la presentación de informes sobre estrategias sectoriales destinadas a reforzar la planificación de las políticas. En Albania se registraron algunos avances en la aplicación de las evaluaciones de impacto de la normativa, la mejora de los mecanismos de gobernanza en las consultas públicas y el establecimiento de sistemas informáticos para una planificación integrada. En general, siguen sin hacerse en los países de la región evaluaciones de impacto previas a las políticas, la legislación y las inversiones públicas.
La rendición de cuentas por parte de las Administraciones públicas sigue siendo una prioridad absoluta. Los organismos públicos no siempre se crean y organizan de forma eficaz. En Montenegro, las recientes reestructuraciones de la Administración pública han dado lugar a importantes cambios de personal que han afectado también a los niveles superiores, lo que hace peligrar la capacidad de este país para retener al personal experimentado en los aspectos relacionados con el proceso de adhesión a la UE en muchos sectores. En Albania se han creado en los últimos años agencias subordinadas sin ningún tipo de planificación estratégica. En Kosovo se han producido retrasos en la aplicación del marco legislativo recientemente adoptado y destinado a mejorar la organización y la rendición de cuentas por parte de la Administración. En Macedonia del Norte, aún no se ha adoptado la nueva Ley de organización del Estado, cuyo objeto es racionalizar el marco institucional, eliminar el solapamiento de competencias y aumentar la eficiencia de la Administración. Turquía no tiene un programa de reforma integral de la Administración pública ni una entidad principal encargada de ese proceso.
Es todavía preciso afianzar, en la mayoría de los países, la gestión de los recursos humanos y de la función pública, lo que incluye la rendición de cuentas por parte de los gestores y el aumento de la profesionalidad de los funcionarios, para lo que es preciso facultar a los altos directivos y supervisores y delegar en ellos la toma de decisiones. Es preciso incorporar a los marcos legislativos y aplicar de forma coherente en todos los servicios públicos, tanto centrales como locales, unos procedimientos de nombramiento, promoción, degradación y cese transparentes y basados en los méritos. La estructura de la Administración pública debe garantizar la existencia de líneas eficaces de rendición de cuentas. Albania ha culminado una serie de etapas clave con la plena digitalización del proceso de designación de funcionarios públicos para garantizar una mayor transparencia. En Serbia, no se ha avanzado en la reducción del excesivo número de altos cargos «en funciones». En Bosnia y Herzegovina, las diferencias en las condiciones de trabajo derivadas de las distintas normativas aplicables a la función pública, así como de las prácticas divergentes en los distintos niveles de la Administración, siguen obstaculizando la movilidad de los funcionarios y la creación de un espacio administrativo sujeto a unas mismas normas. La mayoría de los países se han esforzado por mejorar los servicios a las empresas y al público en general. Serbia, Albania, Montenegro y Macedonia del Norte pusieron en marcha iniciativas y servicios de Administración electrónica como reacción a la pandemia de COVID-19. La rendición de cuentas por parte de la Administración y la gestión de los recursos humanos siguieron siendo motivo de preocupación en Turquía. Siguió ganando terreno la politización de la Administración en un contexto de falta de voluntad política de reforma.
Es preciso tener en cuenta el papel que desempeñan las autoridades regionales y locales en el proceso de adaptación al acervo de la UE y en la futura aplicación de sus normas. Debe garantizarse un equilibrio adecuado entre las Administraciones central, regional y local. En Turquía, siguen siendo hondamente preocupantes las decisiones y las acciones emprendidas por las autoridades contra los municipios cuyos alcaldes electos son de partidos de la oposición.
Es preciso reforzar la capacidad administrativa y las normas profesionales de los organismos encargados de la aplicación del acervo de la UE y salvaguardar la independencia de los organismos reguladores.
El funcionamiento de los sistemas de contratación pública y gestión de las finanzas públicas sigue planteando retos. En general, la transparencia y la rendición de cuentas sobre las medidas relacionadas con la COVID-19 fueron muy limitadas.
Kosovo, Montenegro y Serbia avanzaron en la digitalización de sus sistemas de contratación pública. No obstante, la elusión de las normas de contratación pública de la UE en Serbia ha pasado a ser un importante tema de preocupación, ya que, en 2020, el 54 % del importe acumulado del conjunto de contratos públicos quedó exento de la aplicación de la Ley de contratación pública. La concesión de los aeropuertos de Montenegro aún no ha sido objeto de licitación conforme a las normas de la UE sobre contratación pública justa y transparente. Macedonia del Norte y Serbia han reforzado en cierta medida las capacidades de sus sistemas de contratación pública, pero es necesario otorgar prioridad al desarrollo de esas capacidades en Albania, Bosnia y Herzegovina y Kosovo. Albania y Montenegro mejoraron sus leyes de contratación pública y Albania adoptó su primera estrategia en la materia. Durante la mayor parte del período de referencia, Bosnia y Herzegovina otorgó un trato preferente a los licitadores nacionales en la adjudicación de los contratos públicos, infringiendo con ello el Acuerdo de Estabilización y Asociación.
Turquía sigue presentando grandes lagunas en su adaptación al acervo de la UE, ya que la cobertura de las normas de contratación pública se ve considerablemente reducida por diversas exenciones, así como por ventajas nacionales discriminatorias con respecto a los precios y prácticas de compensación. El uso del sistema electrónico de contratación pública se ha cuadruplicado en Turquía.
Es crucial reformar los sistemas de gobernanza nacionales para aumentar la rendición de cuentas sobre la gestión, la buena gestión financiera y la auditoría externa de los fondos públicos. Los avances en cuanto a los controles internos públicos y la rendición de cuentas sobre la gestión fueron lentos durante la COVID-19, pero Albania y Serbia hicieron importantes progresos en la definición del marco estratégico y el desarrollo de la metodología para aplicar sus reformas. Albania hizo un esfuerzo por aplicar un mayor número de las recomendaciones formuladas por la Oficina Estatal de Auditoría de Albania en 2020, en particular las dirigidas a subsanar las deficiencias que limitan la repercusión de las auditorías externas, el escaso control legislativo y las insuficientes consultas públicas. Montenegro mejoró considerablemente su proceso de seguimiento de las recomendaciones de auditoría y logró una comunicación más abierta y transparente con el Parlamento y con los ciudadanos en general. Albania ha tomado medidas decisivas para reforzar el control interno de las finanzas públicas (CIFP), como la delegación de responsabilidades financieras, la supervisión y el seguimiento de las auditorías internas.
Aunque el refuerzo de los sistemas y las capacidades de gestión de la inversión pública se considera prioritario para todos los países de la ampliación, especialmente en el contexto del Plan Económico y de Inversiones para los Balcanes Occidentales, en el último año se han realizado pocos avances. Sin embargo, dado que Montenegro está llevando a cabo una evaluación de la gestión de la inversión pública en 2021, todas las economías de los Balcanes Occidentales contarán ahora con recomendaciones, basadas en datos contrastados, sobre la forma de aumentar la eficiencia de las inversiones públicas.
Todos los países candidatos y candidatos potenciales deben reforzar su capacidad de elaborar estadísticas de buena calidad, en consonancia con los principios del Código de Buenas Prácticas de las Estadísticas Europeas, que reposan en la independencia profesional, la imparcialidad, la fiabilidad, la transparencia y la confidencialidad. Es también fundamental aumentar el suministro de datos a Eurostat. En los Balcanes Occidentales y Turquía, los censos de población y vivienda son el principal objetivo de los institutos de estadística y es preciso asignar recursos suficientes a su elaboración. Un sector específico en el que todos los países tienen que avanzar es el SEC 2010, el Sistema Europeo de Cuentas (estadísticas macroeconómicas).
Economía
La pandemia de COVID-19 tuvo importantes consecuencias negativas para el crecimiento económico de los Balcanes Occidentales y Turquía en 2020. La actividad económica en los Balcanes Occidentales se contrajo en un 3,4 %. Turquía experimentó cierta expansión en 2020 (crecimiento del PIB real del 1,8 %). La intensidad de la contracción económica varió considerablemente de unos países de los Balcanes Occidentales a otros y supuso desde una caída relativamente leve del 1 % del PIB en Serbia hasta una pérdida muy acusada de producción del 15,2 % en Montenegro, pasando por niveles medios de desaceleración económica en Bosnia y Herzegovina (4,6 %), Albania (3,8 %), Macedonia del Norte (4,5 %) y Kosovo (4,1 %). La estructura sectorial de estas economías (concretamente, la cuota del turismo en ellas) fue determinante para la gravedad de las secuelas económicas y, de hecho, fue el factor clave de la fuerte recesión registrada en Montenegro. Las prósperas campañas agrícolas lograron atenuar esta situación, sobre todo en Serbia y en Albania. También repercutieron en los resultados económicos las diferencias entre las distintas políticas de respuesta a la crisis, debidas en parte al distinto margen de actuación de cada país. En Turquía, el crecimiento económico fue acompañado de una persistente y elevada inflación, del aumento de los déficits exteriores y de una continua depreciación de la moneda, en gran medida relacionada con la mayor percepción de riesgo provocada por los frecuentes cambios de gobernador del banco central.
Según las previsiones, en 2021 repuntará el crecimiento económico en la mayor parte de estas economías para, a continuación, alcanzar o exceder los índices de expansión previos a la pandemia. Tras los elevados déficits fiscales derivados de la crisis y los sustanciales aumentos de la ratio deuda/PIB en 2020, se prevé un saneamiento fiscal gradual a partir de 2021 o 2022.
No obstante, para fomentar una recuperación sostenible a medio plazo, es preciso acelerar todavía más la aplicación de las reformas estructurales. Se trata de un factor esencial para cumplir los dos criterios económicos de adhesión a la UE: garantizar la existencia de unas economías de mercado operativas y demostrar la capacidad de hacer frente a la presión competitiva y a las fuerzas del mercado dentro de la UE. Así como la puntuación media de la aplicación de las medidas de reforma de los PRE fue de solo 2,7 (sobre 5) en 2020, el nivel de aplicación de las recomendaciones acordadas conjuntamente aumentó significativamente, pasando del 35,5 % para las orientaciones políticas adoptadas en 2019 al 50,8 % en 2020. Esta mejora está principalmente relacionada con el plazo particularmente corto de muchas de las medidas recomendadas para mitigar la crisis de la COVID-19.
Los mercados de trabajo de los Balcanes Occidentales y de Turquía siguen caracterizándose por unas tasas de actividad y de empleo globalmente bajas, así como por un alto nivel de informalidad laboral y de desempleo. En 2020 disminuyeron los índices de actividad en todos los países con la tendencia general de retirada de la población activa durante la crisis de la COVID-19. La baja tasa de integración de las mujeres y los jóvenes en el mercado laboral sigue siendo un importante desafío. En julio de 2021, los Balcanes Occidentales aprobaron una Declaración sobre la integración sostenible de los jóvenes en el mercado laboral y la adopción de medidas concretas para establecer, aplicar y mejorar gradualmente los sistemas de Garantía Juvenil. Las reformas e inversiones en los sistemas educativos y la mejora de las capacidades y el reciclaje profesional son iniciativas fundamentales para hacer frente a los retos del mercado laboral.
La digitalización del sector industrial y el desarrollo de competencias digitales en todos los segmentos de la sociedad son cruciales para impulsar la empleabilidad y hacer avanzar la economía digital. El Plan de Acción sobre Educación Digital 2021-2027
, adoptado en septiembre de 2020, tiene por objeto facilitar a los sistemas de educación y formación la tarea de afrontar los retos de la crisis de la COVID-19 y apoyar la transformación digital a largo plazo. También se ha transformado el entorno de los medios de comunicación, lo que requiere medidas para apoyar la independencia de los organismos reguladores y proteger a los menores en los medios digitales.
III. CAPACIDAD DE ASUMIR LAS OBLIGACIONES QUE IMPLICA LA ADHESIÓN
La metodología revisada organiza los capítulos de negociación en bloques temáticos con el fin de crear un mayor dinamismo y de fomentar el enriquecimiento mutuo. Este nuevo enfoque se refleja también en la presentación de la adaptación al acervo de la UE que figura a continuación.
El bloque temático sobre mercado interior abarca los aspectos siguientes: libre circulación de mercancías (capítulo 1); libre circulación de trabajadores (capítulo 2); derecho de establecimiento y libre prestación de servicios (capítulo 3); libre circulación de capitales (capítulo 4); Derecho de sociedades (capítulo 6); Derecho de propiedad intelectual (capítulo 7); política de competencia (capítulo 8); servicios financieros (capítulo 9), y protección de la salud y los consumidores (capítulo 28). La armonización en estos ámbitos es crucial para que estos países se beneficien plenamente de los Acuerdos de Estabilización y Asociación y sigan aumentando su nivel de integración comercial con la UE, que es, con diferencia, el principal socio comercial de la región. También hará más atractivas las inversiones de la UE y facilitará las sinergias dentro de la cadena de suministro, la creación de empleo y el acceso al capital.
En general, los Balcanes Occidentales están moderadamente preparados en numerosos ámbitos del mercado interior. Por lo que respecta a la libre circulación de mercancías, Kosovo ha realizado algunos avances, mientras que los demás socios de los Balcanes Occidentales solo han realizado avances limitados. Montenegro y Serbia han realizado algunos avances en cuanto a la libre circulación de servicios; Albania, Kosovo, Montenegro y Macedonia del Norte han progresado en el ámbito de la libre circulación de capital, y Bosnia y Herzegovina, Kosovo y Montenegro en el de la política de competencia. Albania, Bosnia y Herzegovina, Kosovo y Montenegro también han registrado avances en el ámbito de los servicios financieros.
La cooperación regional y los marcos de cooperación regional inclusivos, como la Estrategia de la UE para la Región del Adriático y del Jónico (EUSAIR) o la Estrategia de la UE para la cuenca del Danubio (EUSDR), siguieron facilitando los preparativos para la posible participación en el mercado interior de la UE. El mercado regional común de los Balcanes Occidentales, que se basa en las reglas y normas de la UE, es una piedra angular para una integración más estrecha de la región en el mercado único de la UE de forma previa a la adhesión. En la Cumbre de Sofía celebrada el 10 de noviembre de 2020, los dirigentes de los seis países de los Balcanes Occidentales adoptaron el Plan de Acción para el Mercado Regional Común y la Declaración sobre la Agenda Verde para los Balcanes Occidentales.
Turquía ha registrado algunos avances en los ámbitos de la libre circulación de capitales, los servicios financieros y la política de competencia, en la que, no obstante, persisten serias preocupaciones en relación con las ayudas estatales. El país tiene un nivel muy avanzado en el ámbito del Derecho de sociedades y un buen grado de preparación en los ámbitos de la libre circulación de mercancías, los servicios financieros y la protección de los consumidores y de la salud, así como el Derecho de propiedad intelectual. Se encuentra en una fase temprana de preparación en cuanto a la libre circulación de servicios y de trabajadores, sectores en los que no ha avanzado.
El bloque sobre competitividad y crecimiento inclusivo abarca los aspectos siguientes: sociedad de la información y medios de comunicación (capítulo 10); fiscalidad (capítulo 16); política económica y monetaria (capítulo 17); política social y empleo (capítulo 19); política industrial (capítulo 20); ciencia e investigación (capítulo 25); educación y cultura (capítulo 26), y aduanas (capítulo 29). Las reformas en estos ámbitos tienen una enorme incidencia en los programas de reforma económica de los Balcanes Occidentales y reciben apoyo a través del Plan Económico y de Inversión, puesto que contribuirán a aumentar la competitividad y el atractivo de la región para las empresas y a reducir la brecha existente con respecto a la economía de la UE.
La mayoría de los países socios de los Balcanes Occidentales tienen un nivel moderado de preparación en los temas que forman parte de este bloque. No obstante, Bosnia y Herzegovina sigue en una fase temprana en varios de ellos. En el ámbito de la fiscalidad, Serbia ha realizado buenos progresos, Bosnia y Herzegovina no ha avanzado en absoluto, y todos los demás países han logrado algunos avances. En el ámbito de la unión aduanera, Macedonia del Norte ha avanzado a buen ritmo, Serbia y Albania han realizado avances limitados, y Kosovo y Montenegro han realizado algunos avances. En el ámbito de la educación y la cultura, Montenegro, Serbia y Albania han registrado algunos avances. En el campo de la ciencia y la investigación, Albania ha avanzado a buen ritmo, mientras que Bosnia y Herzegovina, Montenegro y Serbia han realizado algunos avances. Los socios de los Balcanes Occidentales que registraron ciertos avances en el campo de la sociedad de la información y los medios de comunicación fueron Albania y Kosovo; en el ámbito de la política económica y monetaria, Macedonia del Norte; en el ámbito de la política social y el empleo, Albania y Macedonia del Norte. En el ámbito de la política empresarial e industrial, todos los socios de los Balcanes Occidentales han realizado algunos avances, excepto Bosnia y Herzegovina.
Debido a sus progresos en este bloque, la Comisión considera que Serbia cumple todos los criterios de referencia necesarios para su apertura, en particular gracias a la supresión de los impuestos discriminatorios sobre el alcohol de importación. En general, la región debe emprender reformas socioeconómicas para afrontar las deficiencias estructurales, la baja competitividad, el elevado desempleo y el impacto de la pandemia de COVID-19. Los avances en la adaptación a las normas de la UE en los ámbitos del IVA, los impuestos especiales y la fiscalidad directa ayudarían a fomentar el comercio intrarregional e internacional. La región también necesita reforzar considerablemente su ecosistema de investigación e innovación, de forma que las economías puedan ponerse al día e incorporar, entre otras tecnologías, la digital y la ecológica. En materia de educación y cultura, Montenegro y Serbia son los cabecillas de la región, mientras que Bosnia y Herzegovina y Kosovo tienen que empezar a recuperar el retraso acumulado.
Turquía siguió adaptándose, en una medida limitada, al acervo de la UE, pero se produjo una regresión en los ámbitos de la sociedad de la información y los medios de comunicación, la política económica y monetaria, la política social y el empleo, y la política industrial. Turquía ha realizado algunos avances en los ámbitos de la ciencia y la investigación y la educación y la cultura, pero debe seguir esforzándose por una educación más inclusiva, especialmente para las niñas. Los preparativos de Turquía en el ámbito de la ciencia y la investigación están muy avanzados. La integración comercial de Turquía con la UE es elevada y el país mantiene un buen nivel de preparación para la unión aduanera, pero los avances realizados son limitados, especialmente en lo que se refiere a la aplicación de las medidas. Prosiguen las desviaciones de Turquía con respecto a las obligaciones que le impone la Unión Aduanera UE-Turquía, lo que ha contribuido a no pocas asperezas comerciales.
La Agenda Verde y la conectividad sostenible son fundamentales para una recuperación sostenible y viable en el futuro, así como para la integración económica interna de la región y la de esta con la UE, lo que beneficiará tanto a las empresas como al conjunto de los ciudadanos.
Este bloque abarca los aspectos siguientes: política de transportes (capítulo 14); energía (capítulo 15); redes transeuropeas (capítulo 21), y medio ambiente y cambio climático (capítulo 27).
Albania, Macedonia del Norte y Serbia están moderadamente preparadas en el ámbito de la energía, en el que Montenegro tiene un buen nivel de preparación. En el ámbito de las redes transeuropeas, Albania, Bosnia y Herzegovina y Kosovo tienen cierto nivel de preparación, Serbia está moderadamente preparada y Macedonia del Norte tiene un buen nivel de preparación. Albania, Macedonia del Norte, Montenegro y Serbia tienen cierto nivel de preparación en materia de medio ambiente y cambio climático. Albania y Bosnia y Herzegovina han registrado algunos progresos en el ámbito de la política de transportes, mientras que Kosovo, Macedonia del Norte y Serbia han registrado avances limitados. No se ha observado progreso alguno en Montenegro. Debido a sus progresos en este bloque, la Comisión considera que Serbia cumple todos los criterios de referencia para su apertura, en particular gracias a la adopción del calendario de desagregación del sector del gas.
En el ámbito de la energía, Serbia ha realizado considerables avances, Macedonia del Norte, Kosovo y Albania, algunos avances, y Montenegro, avances limitados. En lo que respecta a las redes transeuropeas, Albania, Bosnia y Herzegovina y Serbia han realizado algunos avances, mientras que en Kosovo, Macedonia del Norte y Montenegro solo se han registrado avances limitados. En lo que respecta al medio ambiente y al cambio climático, solo se han logrado avances limitados en todos los países de los Balcanes Occidentales. Es necesario, por lo tanto, actuar urgentemente en toda la región para acelerar la adaptación al acervo de la UE y reforzar la aplicación de las normas, el control de su cumplimiento y las inversiones. Es preciso reforzar considerablemente las capacidades administrativas del sector y aplicar reformas estructurales.
En 2020, la Comisión aportó los 1 000 millones EUR comprometidos en apoyo de la conectividad en la región. La cartera de conectividad del Marco de Inversión para los Balcanes Occidentales incluye ahora 45 proyectos por un valor de 1 000 millones EUR, que movilizarán más de 3 800 millones EUR en inversiones. Esta inversión ha aumentado la seguridad y acortado la duración de los viajes, reducido los tiempos de espera en las fronteras, ampliado los volúmenes comerciales y dado lugar a un suministro de energía más seguro, más fiable, más diversificado y más ecológico, que ha permitido evitar unas 300 000 toneladas de emisiones de CO2. Se ha puesto en marcha el primer conjunto de proyectos que ayudará a ejecutar las inversiones emblemáticas del Plan Económico y de Inversión. Estas inversiones han ido acompañadas de una labor de regulación en el marco de la Comunidad del Transporte y de la Comunidad de la Energía. En el ámbito digital, el acuerdo de itinerancia para la región de los Balcanes Occidentales entró en vigor el 1 de julio de 2021. La agenda de conectividad se ha remodelado con la adopción de la Agenda Verde para los Balcanes Occidentales, que se centra en el desarrollo de soluciones de transporte y energía sostenibles en la región.
La Agenda Verde para los Balcanes Occidentales está alineada con los cinco grandes ámbitos del Pacto Verde: i) descarbonización, ii) descontaminación del aire, el agua y el suelo, iii) economía circular, iv) agricultura y producción de alimentos, y v) protección de la biodiversidad. El crecimiento económico y las nuevas oportunidades de negocio estarán vinculados a prácticas de consumo y producción más sostenibles, de las que formarán parte el fomento de una economía circular, la eficiencia de los recursos y una mejor reutilización de los residuos en todos los sectores económicos, entre ellos la planificación urbana y rural, con la sostenibilidad de los ecosistemas como condición previa para el éxito.
Turquía está moderadamente preparada en lo que respecta a su política de transporte y energía. Debe seguir trabajando en la liberalización del mercado del gas y desarrollar la cooperación en materia de seguridad nuclear, tanto tecnológica como física. Ha realizado algún avance en las redes de energía y transporte mediante la construcción, todavía en curso, de la línea ferroviaria Halkali-Kapikule que conecta la frontera búlgara con Estambul. Turquía tiene cierto nivel de preparación en el ámbito del medio ambiente y el cambio climático, pero se enfrenta a retos medioambientales y climáticos críticos, tanto en la vertiente de mitigación como en la de adaptación. Turquía ha ratificado el Acuerdo de París sobre el cambio climático (está pendiente la presentación de su instrumento de ratificación a las Naciones Unidas). También ha manifestado su disposición a cooperar con la UE en relación con los objetivos del Pacto Verde Europeo. Estas noticias han sido muy bien recibidas. Sin embargo, la integración de la acción por el clima dentro de otras políticas sigue siendo limitada.
Los preparativos relacionados con los recursos, la agricultura y la cohesión están estancados. Este bloque abarca los aspectos siguientes: agricultura y desarrollo rural (capítulo 11); seguridad alimentaria y política veterinaria y fitosanitaria (capítulo 12); pesca (capítulo 13); política regional y coordinación de los instrumentos estructurales (capítulo 22), y disposiciones financieras y presupuestarias (capítulo 33).
Macedonia del Norte, Montenegro y Serbia están moderadamente preparados en la mayoría de los capítulos de este bloque. Albania y Kosovo tienen cierto nivel de preparación, mientras que Bosnia y Herzegovina se encuentra todavía en una fase temprana en la mayoría de esos capítulos.
En el ámbito de la agricultura y el desarrollo rural, Albania, Montenegro y Macedonia del Norte han realizado algunos avances, y Bosnia y Herzegovina no ha realizado ninguno. En el ámbito de la seguridad alimentaria y la política veterinaria y fitosanitaria, Macedonia del Norte y Montenegro han avanzado a buen ritmo, Albania ha realizado algunos avances, y Bosnia y Herzegovina, Kosovo y Serbia han realizado avances limitados. Por lo que se refiere a la pesca, solo Albania ha progresado satisfactoriamente. Montenegro ha realizado algunos avances. En la política regional y la coordinación de los instrumentos estructurales, Bosnia y Herzegovina no ha realizado ningún avance y los demás países de los Balcanes Occidentales han realizado avances limitados.
La política turca de ayuda a la agricultura se ha alejado de los principios de la política agrícola común de la UE. El país ha realizado considerables avances en pesca, algunos avances en política regional y coordinación de los instrumentos estructurales, y avances limitados en los ámbitos de la seguridad alimentaria y la política veterinaria y fitosanitaria, que suscitan cierta preocupación ante el nivel de residuos de plaguicidas en los productos alimenticios exportados a la UE.
El bloque de relaciones exteriores se compone de las relaciones exteriores (capítulo 30) y la política exterior, de seguridad y de defensa (capítulo 31).
Todos los países socios de los Balcanes Occidentales tienen un buen nivel de preparación o están moderadamente preparados en el ámbito de las relaciones exteriores, excepto Bosnia y Herzegovina, que solo tiene cierto nivel de preparación. En el ámbito de la política exterior, de seguridad y de defensa, Albania y Montenegro tienen un buen nivel de preparación, Macedonia del Norte y Serbia están moderadamente preparados, y Bosnia y Herzegovina tiene cierto nivel de preparación.
Todos los países de los Balcanes Occidentales han logrado avanzar en el ámbito de las relaciones exteriores, excepto Bosnia y Herzegovina, cuyos avances han sido solo limitados. En cuanto a la política exterior, de seguridad y de defensa, Albania ha avanzado a buen ritmo, Montenegro, Macedonia del Norte y Serbia han logrado algunos avances, y Bosnia y Herzegovina no ha avanzado en absoluto. Los socios de los Balcanes Occidentales han seguido cooperando estrechamente con la UE en los asuntos de la política exterior y de seguridad común / la política común de seguridad y defensa (PESC/PCSD), en particular a través de sus importantes contribuciones a las misiones y operaciones de la PCSD de la UE. La adaptación a la PESC de la UE (declaraciones del alto representante en nombre de la UE y decisiones del Consejo sobre medidas restrictivas) es un aspecto importante del proceso de integración en la UE que pone de manifiesto la dirección estratégica de los países. Albania y Montenegro se han mantenido constantemente alineados al 100 % con las citadas políticas, lo que muestra su compromiso y su orientación estratégica. El índice de adaptación de Macedonia del Norte aumentó del 94 % en 2020 al 96 % en agosto de 2021. El índice de adaptación de Serbia aumentó del 56 % en 2020 al 61 % en agosto de 2021, primer paso hacia la inversión de la anterior tendencia negativa en cuanto al requisito de adaptación progresiva incluido en el marco de negociación del país. Resulta preocupante la acentuada disminución del índice de adaptación de Bosnia y Herzegovina, que pasó del 70 % en 2020 al 43 % en agosto de 2021. La inversión de esta tendencia pondría de manifiesto el compromiso de Bosnia y Herzegovina con la vía europea.
Turquía está moderadamente preparada en el ámbito de las relaciones exteriores y tiene cierto nivel de preparación en el ámbito de la política exterior, de seguridad y de defensa. Sus avances en cuanto a las relaciones exteriores han sido limitados. Turquía ha mantenido una tasa de adaptación a la PESC muy baja, de tan solo el 14 % en agosto de 2021 (11 % en 2020 y 21 % en 2019). La política exterior de Turquía, cada vez más asertiva, siguió contraponiéndose a las prioridades de la PESC de la UE, debido en particular al enfoque conflictivo aplicado a Libia, a la negativa de Turquía a cooperar con la operación IRINI y a su apoyo a acciones militares en el Cáucaso, Siria e Irak. Aunque este año Turquía ha mostrado su voluntad de entablar un diálogo con la UE sobre política exterior y de seguridad y sobre cuestiones regionales, debe seguir tomando medidas decisivas para mejorar significativamente la adaptación a las declaraciones de la UE y a las decisiones del Consejo.
IV. COOPERACIÓN REGIONAL Y BUENAS RELACIONES DE VECINDAD
En los Balcanes Occidentales, las relaciones de buena vecindad y la cooperación regional son elementos esenciales de los procesos de Estabilización y Asociación y de ampliación. Contribuyen a la estabilidad, a la reconciliación y a la creación de un clima propicio para abordar las cuestiones bilaterales pendientes y el legado del pasado.
Como parte de los esfuerzos de integración económica regional, el Acuerdo Regional sobre Itinerancia en los Balcanes Occidentales firmado en abril de 2019 condujo a la progresiva reducción de las tarifas de itinerancia desde julio de 2019 y, posteriormente, a su eliminación con la introducción del régimen de «itinerancia como en casa» el 1 de julio de 2021. Se trata de un paso importante en la cooperación regional que ha aportado beneficios visibles a los ciudadanos. Se está comenzando a estudiar formas de reducir los costes de itinerancia entre los socios de los Balcanes Occidentales y la UE, y a elaborar una hoja de ruta para ese proceso, conforme establece la Agenda Digital para los Balcanes Occidentales.
En el marco del Consejo de Cooperación Regional y del ACELC y con la ayuda de la Comisión, se ha llevado a cabo una importante labor técnica destinada a permitir la libre circulación de personas y profesionales y la prestación de servicios electrónicos, así como a facilitar el comercio y aligerar los procedimientos aduaneros en la región como parte de la iniciativa del mercado regional común. Sin embargo, las medidas correspondientes no se han adoptado debido a desacuerdos no relacionados con su contenido. La región debe ahora dar muestra de liderazgo político para terminar este trabajo y adoptar acuerdos o decisiones jurídicamente vinculantes entre todos los socios de los Balcanes Occidentales, en beneficio de sus ciudadanos y sus empresas. Esto requiere un esfuerzo conjunto para el establecimiento del mercado regional común, partiendo de las reglas y normas de la UE y evitando medidas unilaterales que pongan en peligro esta labor.
A pesar de las restricciones impuestas por la COVID-19, la Oficina Regional de Cooperación Juvenil siguió desempeñando un importante papel en el desarrollo de la cooperación regional y las relaciones de buena vecindad, proporcionando oportunidades de cooperación e intercambio a los jóvenes de los Balcanes Occidentales. Estos jóvenes siguieron cooperando a través de otras iniciativas regionales, en línea y de forma presencial, especialmente a través del Laboratorio Regional de la Juventud.
La Cumbre UE-Balcanes Occidentales celebrada en Brdo reflejó la importancia que la UE concede a la región y confirmó, una vez más, su perspectiva europea. Los dirigentes han acogido con satisfacción los avances en iniciativas fundamentales, como la de itinerancia, la Agenda Verde, los corredores verdes en las fronteras entre la UE y la región, la Agenda de Innovación y la adopción del marco jurídico del IAP III. Estas iniciativas —que reflejan las prioridades políticas de la UE—, junto con el Plan Económico y de Inversión, impulsarán una recuperación más rápida y sostenible de la región tras la pandemia y garantizarán también una mayor integración con la Unión Europea. La Comisión anunció su intención de proponer un paquete de inversiones por 600 millones EUR en el marco del IAP 2021 para la ejecución del Plan Económico y de Inversión, con sujeción a los procedimientos del marco de programación del IAP III y a las normas de ejecución. Junto con la propuesta de 500 millones EUR anunciada en julio, este paquete aportaría un total de 1 100 millones EUR para la aplicación del Plan Económico y de Inversión de aquí al final de 2021. La UE y los socios de los Balcanes Occidentales acordaron reforzar su cooperación en una serie de sectores, entre los que figuran aspectos fundamentales de seguridad.
La normalización global de las relaciones entre Serbia y Kosovo mediante el diálogo facilitado por la UE sigue siendo un aspecto clave para su futuro europeo y para la estabilidad de toda la región. Tras las elecciones celebradas en Kosovo a principios de 2021, el proceso continuó con dos reuniones de alto nivel en junio y julio de 2021, pero las relaciones entre Belgrado y Pristina siguen siendo tensas. Ambas partes deben mantener una relación constructiva que desemboque en un acuerdo de normalización global y jurídicamente vinculante en el que se aborden todas las cuestiones pendientes entre ellas.
Tras las tensiones en el norte de Kosovo, el 30 de septiembre de 2021 se aprobó, merced al diálogo facilitado por la UE, un concierto para la distensión y una medida temporal para la expedición de matrículas. Las Partes convinieron también en crear un grupo de trabajo dirigido por la UE para encontrar, en un plazo de seis meses, una solución permanente basada en las normas y prácticas de la UE. La UE espera que las Partes participen constructivamente en este proceso para garantizar la libre circulación de los ciudadanos.
Además, deben aplicar de buena fe los acuerdos bilaterales existentes, como el Acuerdo de Prespa entre Macedonia del Norte y Grecia y el Tratado de amistad, buena vecindad y cooperación con Bulgaria.
Las relaciones bilaterales entre Montenegro y Serbia se han caracterizado por las tensiones, el aumento de la retórica nacionalista y las acusaciones de influencia exterior durante los períodos electorales; dicho esto, se ha intensificado la cooperación en algunos ámbitos, como el sector sanitario.
Es esencial dejar atrás el legado del pasado y resolver los conflictos derivados de las hostilidades de la década de 1990. La negación del genocidio, la glorificación de los criminales de guerra o la retórica incendiaria no tienen cabida en la UE. Los avances han sido limitados en cuanto a la solución de importantes asuntos bilaterales pendientes, como las disputas de fronteras y el cumplimiento de las demandas de justicia para las víctimas de crímenes de guerra, la identificación de las personas aún desaparecidas y el establecimiento de un registro exacto de las atrocidades cometidas en el pasado en la región.
No debería haber impedimento alguno a la participación plena e inclusiva de todos los socios de los Balcanes Occidentales en iniciativas y actos de cooperación regional, incluidos los programas financiados por la UE.
La cooperación territorial ha permitido a los países de los Balcanes Occidentales cooperar con los Estados miembros vecinos en muchas cuestiones. Además de contribuir al crecimiento, al empleo y a la protección del medio ambiente, también ha desempeñado un importante papel en el aumento de la cooperación regional a múltiples niveles, la resolución de diversas cuestiones bilaterales y la creación de estabilidad. Más concretamente, la cooperación transfronteriza constituye una parte esencial del proceso de reconciliación en la región. Debido a los conflictos de la década de 1990 (en la antigua Yugoslavia), el fortalecimiento de las relaciones de buena vecindad, particularmente en las zonas fronterizas, sigue siendo un requisito previo para el crecimiento y la prosperidad de las regiones y de los beneficiarios. Los programas de cooperación transfronteriza se centran en superar el legado de los conflictos pasados y construir la reconciliación mediante la creación de contactos directos entre las entidades y las administraciones de todos los niveles a ambos lados de la frontera.
Las nuevas y continuas actividades turcas de exploración de hidrocarburos no autorizadas en las zonas marítimas de Chipre y Grecia aumentaron las tensiones en el Mediterráneo Oriental y en el mar Egeo en el segundo semestre de 2020. La UE ha instado reiteradamente a Turquía a que se abstenga de plantear cualquier tipo de amenaza, crear fuentes de fricción o emprender acciones que dañen las relaciones de buena vecindad y la resolución pacífica de las disputas. En sus Conclusiones de diciembre de 2020, el Consejo Europeo condenó enérgicamente las acciones unilaterales, las provocaciones y la escalada en la retórica hostil de Turquía hacia la UE, los Estados miembros de la UE y los dirigentes europeos. También destacó que sigue abierta la oferta de una agenda positiva entre la UE y Turquía, siempre que este país muestre su disposición a promover una auténtica asociación con la Unión y sus Estados miembros y a resolver las diferencias mediante el diálogo y en cumplimiento del Derecho internacional. Las tensiones en el Mediterráneo Oriental disminuyeron visiblemente a principios de 2021. Turquía puso fin a las actividades de perforación ilegales en las zonas marítimas de Chipre. No obstante, a principios de octubre de 2021 se notificaron nuevos incidentes en relación con las prospecciones turcas y chipriotas.
Se reanudaron las conversaciones exploratorias entre Grecia y Turquía y se mantuvieron contactos de alto nivel. El Consejo Europeo de marzo de 2021 reafirmó que la UE seguiría comprometida con la defensa de sus intereses y de los de sus Estados miembros, así como con la preservación de la estabilidad regional. La UE prorrogó el marco vigente de medidas restrictivas adoptado en noviembre de 2019, en respuesta a las actividades de perforación no autorizadas de Turquía en el Mediterráneo Oriental
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Los derechos de soberanía de los Estados miembros incluyen, entre otros, el derecho a concluir acuerdos bilaterales y a explorar y explotar los recursos naturales de conformidad con el acervo de la UE y con el Derecho internacional, incluida la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar. La soberanía y los derechos soberanos sobre las zonas marítimas de todos los Estados ribereños vecinos, incluidas aquellas a las que tienen derecho sus islas, deben respetarse, y la delimitación de las zonas económicas exclusivas y de la plataforma continental debe efectuarse de conformidad con el Derecho internacional, a través de un diálogo de buena fe y en pro de unas relaciones de buena vecindad. Proseguir el diálogo de buena fe y abstenerse de acciones unilaterales que sean contrarias a los intereses de la UE y violen el Derecho internacional y los derechos soberanos de los Estados miembros de la UE es un requisito absoluto para garantizar un entorno estable y seguro en el Mediterráneo Oriental y en el desarrollo de una relación cooperativa y mutuamente beneficiosa entre la UE y Turquía. Todas las diferencias deben resolverse mediante un diálogo pacífico y de conformidad con el Derecho internacional.
Serán de vital importancia un compromiso y una contribución constantes de Turquía, en términos concretos, a las negociaciones para una solución de la cuestión chipriota que resulte justa y viable y que satisfaga a todas las partes, en el marco de la ONU y de conformidad con las resoluciones pertinentes de su Consejo de Seguridad. En abril de 2021 se celebró una reunión informal de 5 + 1 sobre Chipre. Es importante que Turquía reafirme su compromiso y su participación constructiva en las negociaciones sobre Chipre auspiciadas por las Naciones Unidas, en consonancia con las resoluciones pertinentes de su Consejo de Seguridad, incluidos sus aspectos exteriores. No deben adoptarse medidas unilaterales que puedan aumentar las tensiones en la isla y socavar el retorno al diálogo. En relación con Varosha, Turquía debe revocar inmediatamente las medidas unilaterales anunciadas el 20 de julio de 2021 y todas las medidas adoptadas sobre Varosha desde octubre de 2020 que son contrarias a las resoluciones pertinentes del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas. Turquía debe cumplir urgentemente su obligación de aplicar de manera íntegra el Protocolo adicional del Acuerdo de Asociación UE-Turquía y avanzar hacia la normalización de las relaciones con la República de Chipre.
Las relaciones de buena vecindad y la reconciliación están intrínsecamente vinculadas al Estado de Derecho, la gobernanza económica y la cooperación regional. El objetivo específico del IAP III en este ámbito es contribuir a la cohesión y la resiliencia de la sociedad, resolviendo el legado de los conflictos del pasado y haciendo justicia a todas las víctimas de los conflictos. Del mismo modo, la mejora de las relaciones de buena vecindad fomenta la confianza de los ciudadanos y contribuye a eliminar los obstáculos a los intercambios políticos, económicos y sociales y a la cooperación. En vista de ello, el IAP III dará prioridad a las acciones que contribuyan a propiciar la confianza, la cohesión social y el fortalecimiento de las relaciones de vecindad, acciones entre las que destacan: 1) la lucha contra la impunidad de los delitos internacionales graves mediante una intensa cooperación regional y unos procesos penales nacionales eficaces; 2) la defensa de los derechos de las víctimas; 3) el fomento de un mayor diálogo político y sobre políticas a los niveles político y técnico, así como de los esfuerzos de mediación necesarios para resolver las secuelas persistentes del pasado; el fomento de la educación y de la juventud, así como del diálogo intercultural, como vectores de cohesión social y relaciones pacíficas y como motores del desarrollo socioeconómico sostenible, y 4) el desarrollo de los intercambios locales e interpersonales en diversos ámbitos, como la cooperación económica y medioambiental, la buena gobernanza y la justicia, los medios de comunicación, la inclusión social, los derechos humanos —con especial énfasis en la igualdad de género—, los derechos de la infancia, la participación de los jóvenes, los derechos sociales y los derechos de las personas pertenecientes a minorías.
V. CONCLUSIONES Y RECOMENDACIONES
Sobre la base del análisis que se acaba de presentar y de las evaluaciones de los resúmenes por país que figuran en el anexo, la Comisión ha formulado las conclusiones y recomendaciones siguientes:
I.
1.Una política de ampliación creíble es una inversión geoestratégica en favor de la paz, la estabilidad, la seguridad y el crecimiento económico en el conjunto de Europa. Con cada ampliación sucesiva, la UE ha podido extender sus beneficios a un mayor número de ciudadanos. La clave para conseguir este resultado es garantizar que el proceso siga desarrollándose sobre un sistema de condicionalidad estricto pero justo y conforme al principio de méritos propios. Las condiciones deben ser objetivas, precisas, detalladas, estrictas y verificables. Ello contribuye a preparar a los países interesados para que satisfagan todos los requisitos de adhesión, una de las prioridades políticas clave de la UE.
2.La metodología para la ampliación, revisada en 2020, pretende seguir reforzando el proceso de adhesión, haciéndolo más predecible, creíble y dinámico y supeditándolo a una dirección política más sólida. El proceso de adhesión se basa en la franca colaboración, la confianza mutua y los compromisos claros de la Unión Europea y los Balcanes Occidentales.
3.Los retrasos en la apertura oficial de las negociaciones de adhesión con Albania y Macedonia del Norte están repercutiendo de forma negativa en la credibilidad de la UE. Los asuntos bilaterales pendientes entre Bulgaria y Macedonia del Norte deben resolverse con carácter prioritario. Es fundamental que los Estados miembros de la UE concluyan sin más demora los debates sobre los marcos de negociación y que las primeras conferencias intergubernamentales con Albania y Macedonia del Norte se celebren lo antes posible y antes de que finalice el año en curso. Las conferencias intergubernamentales con Montenegro y Serbia, celebradas en junio de 2021, respaldaron la aplicación de la metodología revisada con estos dos países.
4.La Declaración de Brdo de 6 de octubre de 2021 ha enviado a los socios de la UE de los Balcanes Occidentales el importante mensaje de que su futuro reside en la Unión Europea. La UE reiteró su apoyo inequívoco a la perspectiva europea de los Balcanes Occidentales y acogió con satisfacción el compromiso de estos países con la perspectiva europea, como interés estratégico mutuo y como opción estratégica común. La UE acogió con satisfacción el compromiso reiterado de los socios de los Balcanes Occidentales con la primacía de la democracia, los valores fundamentales y el Estado de Derecho.
5.El acuerdo para celebrar cumbres UE-Balcanes Occidentales de forma periódica es un importante compromiso que creará una estructura para el diálogo político al más alto nivel y para aproximar a la región a las políticas de la UE a medida que se avance en el proceso de adhesión. Las iniciativas acordadas en la cumbre de Brdo reflejan las prioridades de las políticas de la UE y ofrecen nuevas oportunidades y beneficios a los ciudadanos de la región. La cumbre dio comienzo a una Agenda específica para los Balcanes Occidentales sobre innovación, investigación, educación, cultura, juventud y deporte («Agenda de Innovación para los Balcanes Occidentales»), que promoverá la excelencia científica, reformará los sistemas educativos de la región, creará nuevas oportunidades para los jóvenes y contribuirá a prevenir la fuga de cerebros. En la cumbre se acogió muy favorablemente la hoja de ruta que creará las condiciones y fijará objetivos claros para reducir los costes de itinerancia entre la UE y los Balcanes Occidentales. Además, se recibió con satisfacción el acuerdo sobre un plan de acción detallado relativo a Agenda Verde, y los dirigentes acordaron reforzar la cooperación en una serie de ámbitos, como la seguridad.
6.Turquía sigue siendo un socio clave para la Unión Europea en ámbitos esenciales de interés común, como la migración, la lucha contra el terrorismo, la economía, el comercio, la energía y el transporte. En ese contexto, se mantuvieron conversaciones de alto nivel sobre el clima y la migración, a las que seguirá en breve un diálogo sobre salud. En junio de 2019, el Consejo reiteró que Turquía seguía alejándose de la Unión Europea, y que, como las negociaciones de adhesión han llegado de hecho a un punto muerto, no se puede considerar la apertura ni el cierre de nuevos capítulos. Las circunstancias que fundamentaron dicha valoración siguen produciéndose en la actualidad. Dicho esto, el diálogo y la cooperación con Turquía aumentaron en 2021.
7.La pandemia de COVID-19 siguió golpeando duramente a los Balcanes Occidentales durante todo el período cubierto por el informe. Las autoridades de los países de la ampliación siguieron adoptando medidas para limitar la propagación de la pandemia y su impacto en la salud, así como para mitigar sus consecuencias socioeconómicas. Toda medida destinada a contener las infecciones debe ser proporcionada y limitada en el tiempo y respetar las libertades fundamentales, incluida la libertad de expresión. La repercusión económica de la pandemia sigue siendo considerable, lo que deja a los gobiernos un margen limitado de intervención fiscal.
8.La UE, aunque se ha visto gravemente afectada por esta crisis, ha movilizado un paquete de más de 3 300 millones EUR que incluye ayuda inmediata para hacer frente a los retos sanitarios y cuantiosos fondos para la recuperación económica de la región. La UE también está tratando a los países de los Balcanes Occidentales como socios privilegiados, por lo que sigue concediéndoles acceso a numerosas iniciativas e instrumentos en principio reservados a los Estados miembros de la UE; les suministra importantes cantidades de vacunas mediante reventas o donaciones por parte de los Estados miembros (un total de casi 2,9 millones de dosis a finales de agosto de 2021), y les facilita la posibilidad de asegurar la compatibilidad de sus certificados COVID con el certificado COVID digital de la UE (Albania, Macedonia del Norte y Turquía fueron los primeros en hacerlo). El apoyo de la UE va mucho más allá y es mucho más amplio que el proporcionado a la región por cualquier otro socio. Otro claro reflejo del anclaje estratégico de la región en la UE es que esta es su principal inversor, donante y socio comercial.
9.El Plan Económico y de Inversión de la UE para los Balcanes Occidentales proporcionará un importante estímulo a la región, con 9 000 millones EUR en subvenciones y garantías que se espera generen inversiones de hasta 20 000 millones EUR. Este plan de casi 30 000 millones EUR, importe equivalente a aproximadamente una tercera parte del PIB de la región, proporcionará fondos para infraestructuras sostenibles (transporte, energía, digital), que conectarán la región de forma interna y con la UE, para la doble transición ecológica y digital y para la recuperación del sector privado tras la pandemia. Marcará una verdadera diferencia a la hora de salvar la brecha socioeconómica entre los Balcanes Occidentales y la UE. Tras la adopción del marco jurídico del Reglamento relativo al Instrumento de Ayuda Preadhesión (IAP III) para el período 2021-2027, que es la principal fuente de financiación, es ahora fundamental acelerar la preparación de proyectos maduros y sostenibles.
10.La adopción del marco jurídico del IAP III proporciona un sólido enfoque orientado hacia políticas concretas, con un despliegue estratégico y dinámico de la ayuda, que sitúa los requisitos fundamentales para la adhesión, en particular el Estado de Derecho y la buena gobernanza, en el núcleo del instrumento.
11.El Plan Económico y de Inversión reclama a los Balcanes Occidentales que integren mejor sus economías y prosigan las reformas normativas, a fin de liberar el potencial de crecimiento de la integración del mercado. En la Cumbre de Sofía de noviembre de 2020, los dirigentes de los Balcanes Occidentales acordaron establecer un mercado regional común basado en las reglas y normas de la UE, estructurado en torno a las cuatro libertades (libre circulación de mercancías, servicios, capitales y personas), que cubra aspectos de las políticas digital, de inversión, de innovación y de industria. La UE apoya plenamente la aplicación de esta iniciativa inclusiva, que seguirá siendo crucial para el pleno aprovechamiento del potencial de la región y del Plan Económico y de Inversión.
12.Desde la adopción del mercado regional común, los seis socios de los Balcanes Occidentales registraron considerables avances a la hora de negociar, dentro de este marco, diversos acuerdos regionales para facilitar la circulación de personas, profesionales y servicios en toda la región. A pesar de estos avances técnicos, estos acuerdos no pudieron adoptarse debido a divergencias políticas ajenas a su contenido. Es primordial superar esos obstáculos. La sustitución de las medidas unilaterales por una cooperación regional inclusiva sigue siendo una necesidad política y económica para los Balcanes Occidentales.
13.El mercado regional común supone un importante paso hacia una mayor integración de la región en el mercado único de la UE de forma previa a la adhesión, garantizando al mismo tiempo unas condiciones de competencia equitativas. Es una iniciativa fundamental para que la región extraiga un buen provecho de sus relaciones privilegiadas con la UE y de sus esfuerzos de adaptación a las reglas y normas de la UE. La Comisión Europea seguirá ayudando a la región a conseguir una reducción de los costes de los pagos transfronterizos con el fin de facilitar la circulación de bienes industriales y de consumo y el comercio electrónico entre la UE y los Balcanes Occidentales.
14.Esta cooperación regional también es crucial en el contexto del refuerzo de las relaciones de buena vecindad. Es esencial dejar atrás el legado del pasado y resolver los conflictos derivados de las hostilidades de la década de 1990. La negación del genocidio, la glorificación de los criminales de guerra o la retórica incendiaria no tienen cabida en la UE.
15.El diálogo facilitado por la UE sobre la normalización de las relaciones entre Serbia y Kosovo sigue siendo fundamental para su futuro europeo y para la estabilidad de toda la región. Ambas partes deben mantener una relación constructiva que desemboque en un acuerdo de normalización global y jurídicamente vinculante. Debe evitarse toda acción unilateral y descoordinada que ponga en peligro la estabilidad.
II
16.En Montenegro, el compromiso político público de las autoridades con la orientación estratégica del país hacia la UE y con el proceso de adhesión se reafirma de forma periódica y sistemática como prioridad clave para el país y, por lo general, se refleja en las decisiones políticas pertinentes. Prueba de ello es, por ejemplo, el constante índice de alineación al 100% con la política exterior y de seguridad de la UE.
La valoración de la Comisión es que, de conformidad con el marco de negociación, actualmente se garantiza un equilibrio global entre los avances en los capítulos relativos al Estado de Derecho, por una parte, y los avances en las negociaciones de adhesión relativas a los distintos capítulos, por otra. La prioridad para seguir avanzando en las negociaciones de adhesión, antes de pasar al cierre provisional de otros capítulos o bloques temáticos, sigue siendo el cumplimiento de los criterios de referencia intermedios referentes al Estado de Derecho que se establecen en los capítulos 23 y 24. Para alcanzar este hito, Montenegro debe seguir redoblando sus esfuerzos por abordar las cuestiones pendientes, especialmente en ámbitos críticos como son la libertad de expresión y de los medios de comunicación y la lucha contra la corrupción y la delincuencia organizada, sin revertir los logros anteriores en cuanto a la reforma judicial. Esto exige que las autoridades demuestren en la práctica su compromiso con el programa de reformas de la UE para Montenegro.
17.El Gobierno de Serbia siguió afirmando que la integración europea es su objetivo estratégico. El Gobierno dio prioridad a las reformas relacionadas con la UE en el primer semestre de 2021 y cumplió diversos compromisos importantes pendientes, en particular en materia de fiscalidad y energía. Serbia sigue siendo un socio importante en las misiones y operaciones de la PCSD de la UE y ha mejorado su adaptación a la política exterior de la UE, alcanzando el 61 % en agosto de 2021, frente al 56 % de 2020; se espera del país que haga nuevos esfuerzos. En cuanto a la normalización de las relaciones con Kosovo, Serbia ha empezado a participar en el proceso de diálogo. Ahora tiene que seguir manteniendo una participación constructiva y contribuir al acuerdo de normalización global, jurídicamente vinculante, con Kosovo. Ese acuerdo es urgente y crucial para que Serbia y Kosovo puedan avanzar en sus trayectorias respectivas de adhesión a la UE. Serbia también debe preservar y dar plena aplicación a todos los acuerdos de diálogo anteriores.
La valoración de la Comisión es que, de conformidad con el marco de negociación, actualmente se garantiza un equilibrio global entre los avances en los capítulos relativos al Estado de Derecho y la normalización de las relaciones con Kosovo, por una parte, y los avances en las negociaciones de adhesión relativas a los distintos capítulos, por otra. Serbia debe seguir acelerando y profundizando urgentemente las reformas en cuanto a la independencia del poder judicial, la lucha contra la corrupción, la libertad de los medios de comunicación, la respuesta nacional a los crímenes de guerra y la lucha contra la delincuencia organizada. Concretamente, las autoridades serbias deben ultimar el proceso de reforma constitucional en el ámbito del poder judicial antes de que termine el año. Los avances de Serbia en el Estado de Derecho y la normalización de las relaciones con Kosovo son esenciales y seguirán determinando el ritmo general de las negociaciones de adhesión. Junto a las reformas, las autoridades serbias deben hacer un mayor hincapié en una comunicación proactiva y objetiva sobre la UE, principal socio político y económico del país.
La Comisión se muestra satisfecha de que Serbia haya cumplido los criterios de referencia para la apertura del bloque temático 3 (Competitividad y crecimiento inclusivo) y del bloque temático 4 (Agenda Verde y conectividad sostenible). La Comisión apoya a Serbia en su ambición de abrir cuanto antes nuevos bloques temáticos de adhesión sobre la base de los constantes avances en el proceso de reforma.
18. Macedonia del Norte sigue cumpliendo las condiciones para iniciar las negociaciones de adhesión y las autoridades han demostrado públicamente su firme compromiso de avanzar en su trayectoria hacia la UE. El país ha mantenido un ritmo constante y decidido en el avance de las reformas de la UE y ha intensificado sus esfuerzos para obtener nuevos resultados tangibles. La sostenibilidad de estas reformas estructurales es un proceso a largo plazo que requiere una continua implicación tanto del Gobierno como de la oposición, así como de otros sectores de la sociedad. Macedonia del Norte ha seguido mejorando su tasa de adaptación a la política exterior y de seguridad de la UE, alcanzando el 96 % en agosto de 2021, frente al 94 % de 2020. En marzo de 2020, los miembros del Consejo Europeo refrendaron unánimemente la decisión de iniciar las negociaciones de adhesión con Macedonia del Norte.
Los retrasos en el inicio oficial de las negociaciones de adhesión están repercutiendo de forma negativa en la credibilidad de la UE. Los asuntos bilaterales pendientes entre Bulgaria y Macedonia del Norte deben resolverse con carácter prioritario. La Comisión espera con interés y subraya la importancia de que todas las Partes apliquen de forma ininterrumpida el acuerdo de Prespa con Grecia y el Tratado de amistad, buena vecindad y cooperación con Bulgaria. En consonancia con las Conclusiones del Consejo, la Comisión ha proseguido la labor preparatoria necesaria y aguarda con interés la celebración de la primera conferencia intergubernamental, que se convocará lo antes posible después de la adopción del marco de negociación por el Consejo y antes de que termine el año.
19.Albania sigue cumpliendo las condiciones para la apertura de las negociaciones de adhesión. Siguió mostrando su compromiso de avanzar en el camino hacia la UE y presentó resultados tangibles y sostenibles en materia de reformas. Ha proseguido la aplicación de la reforma integral del sistema de justicia. Con el nombramiento de tres nuevos jueces, el Tribunal Constitucional recuperó el quórum necesario para celebrar plenos y pasó a ser plenamente operativo, cumpliendo así la condición pendiente para celebrar la primera conferencia intergubernamental. El país debe mantener ahora su compromiso con su programa de reformas, incluidas las relativas al Estado de Derecho. Albania ha mantenido su índice de alineación al 100% con la política exterior y de seguridad de la UE.
En marzo de 2020, los miembros del Consejo Europeo refrendaron unánimemente la decisión de iniciar las negociaciones de adhesión con Albania. La adopción del marco de negociación con Albania y la celebración de la primera conferencia intergubernamental (CIG) se han retrasado. En consonancia con las Conclusiones del Consejo, la Comisión ha proseguido la labor preparatoria necesaria y aguarda con interés la celebración de la primera conferencia intergubernamental, que se convocará lo antes posible después de la adopción del marco de negociación por el Consejo y antes de que termine el año.
20.En Bosnia y Herzegovina, el compromiso político público de las autoridades de todos los niveles de gobierno con el objetivo estratégico de la integración europea no se ha plasmado en acciones concretas, ya que los líderes políticos siguieron enzarzados en retóricas divisivas y disputas políticas poco constructivas que han obstaculizado el progreso general en las 14 prioridades clave. El bloqueo de las instituciones estatales es muy preocupante y solo puede superarse mediante el diálogo político. Con todo, se han tomado ciertas medidas de importancia para resolver algunas de las grandes prioridades del dictamen. No se ha avanzado en cuanto al funcionamiento del poder judicial. Los persistentes y evidentes signos de deterioro siguen exigiendo medidas urgentes para reforzar la integridad del poder judicial y recuperar la confianza de los ciudadanos. La tasa de adaptación de Bosnia y Herzegovina a la política exterior y de seguridad de la UE disminuyó hasta el 43 % en agosto de 2021, desde el 70 % de 2020.
Bosnia y Herzegovina debe abordar las 14 prioridades clave del Dictamen de la Comisión de mayo de 2019 sobre la candidatura de adhesión del país a la UE, en consonancia con las correspondientes Conclusiones del Consejo de diciembre de 2019. Además, debe mejorar radicalmente su marco legislativo e institucional, incluso a nivel constitucional en caso necesario, para cumplir los requisitos de la adhesión a la UE. Los actores políticos y las instituciones deben entablar un diálogo transparente e inclusivo —en particular, sobre las reformas electoral y constitucional— para subsanar inveteradas deficiencias electorales. Bosnia y Herzegovina tendrá que llevar a cabo toda una masa crítica de reformas antes de que la Comisión se plantee recomendar que se le otorgue la condición de país candidato. El cumplimiento de las 14 prioridades clave permitirá a la Comisión recomendar la apertura de las negociaciones de adhesión a la UE.
21.En Kosovo, debido al cambiante contexto político y a la atención prestada a la respuesta y a la recuperación frente a la pandemia, los avances conseguidos en cuanto a las reformas relacionadas con la UE y la aplicación del AEA fueron, en términos generales, limitados. Las elecciones parlamentarias anticipadas de febrero de 2021 dieron lugar a la formación de un nuevo Gobierno que goza de una clara mayoría parlamentaria. La adopción de una segunda fase del Programa Europeo de Reformas (PER 2) y su Plan de Acción, refrendados por la Asamblea en octubre de 2021, confirmaron el renovado compromiso de Kosovo con las reformas relacionadas con la UE. La plena y efectiva aplicación del Plan de Acción a lo largo del próximo período será esencial.
Por lo que respecta a la normalización de las relaciones con Serbia, Kosovo ha iniciado el proceso de diálogo. Ahora tiene que participar de forma constructiva y contribuir al acuerdo de normalización global, jurídicamente vinculante, con Serbia. Es urgente y crucial que se celebre tal acuerdo para que Kosovo y Serbia puedan avanzar en sus respectivas trayectorias de adhesión a la UE. Kosovo también debe preservar y dar plena aplicación a todos los acuerdos de diálogo anteriores.
La propuesta de la Comisión relativa a la liberalización del régimen de visados sigue pendiente ante el Consejo y debe tratarse urgentemente. La Comisión mantiene su evaluación de julio de 2018, en el sentido de que Kosovo ha cumplido todos los criterios de referencia para la liberalización de dicho régimen.
22.El Consejo Europeo ha declarado repetidas veces que la UE tiene un interés estratégico en un entorno estable y seguro en el Mediterráneo Oriental y en el desarrollo de una relación de cooperación y mutuamente beneficiosa con Turquía. Ha acogido con satisfacción la distensión en el Mediterráneo Oriental. La Unión Europea está dispuesta a entablar con Turquía un diálogo gradual, proporcionado y reversible que impulse la cooperación en una serie de ámbitos de interés común, como la cooperación económica, el diálogo de alto nivel sobre clima, migración, sanidad pública, lucha contra el terrorismo y cuestiones regionales, el refuerzo de la cooperación en materia de contactos entre personas y la movilidad, siempre que se mantenga el actual proceso de distensión y que Turquía participe en ese diálogo de manera constructiva y con arreglo a las condiciones establecidas en las recientes Conclusiones del Consejo Europeo. En caso de que se produzcan nuevas acciones unilaterales o provocaciones que vulneren el Derecho internacional, la UE utilizará todos los instrumentos y opciones de los que dispone para defender sus intereses y los de sus Estados miembros.
Se espera que Turquía apoye activamente las negociaciones para una solución justa, global y viable de la cuestión chipriota en el marco de la ONU, de conformidad con las resoluciones pertinentes de su Consejo de Seguridad y en consonancia con los principios en los que se fundamenta la UE. Es importante que Turquía reafirme su compromiso y su participación constructiva en las negociaciones sobre Chipre auspiciadas por las Naciones Unidas, en consonancia con las resoluciones pertinentes de su Consejo de Seguridad. No deben adoptarse medidas unilaterales que puedan aumentar las tensiones en la isla y socavar el retorno al diálogo. Es urgente que Turquía cumpla su obligación de garantizar la aplicación plena y no discriminatoria del Protocolo Adicional del Acuerdo de Asociación UE-Turquía y elimine todos los obstáculos a la libre circulación de mercancías, incluidas las restricciones a las conexiones directas de transporte con la República de Chipre.
Existen graves deficiencias en el funcionamiento de las instituciones democráticas de Turquía. Turquía no ha dado una respuesta creíble a la honda preocupación de la UE por el continuo deterioro del Estado de Derecho, los derechos fundamentales y la independencia del poder judicial. Turquía debe invertir esta tendencia negativa de forma prioritaria, atendiendo para ello el debilitamiento de los controles y equilibrios efectivos en el sistema político. Los dirigentes de la UE han confirmado que el diálogo sobre el Estado de Derecho y los derechos fundamentales sigue siendo una parte integrante de la relación entre la UE y Turquía.
La Declaración UE-Turquía de marzo de 2016 siguió dando resultados y Turquía continuó desempeñando un papel clave a la hora de abordar la migración a lo largo de la ruta del Mediterráneo Oriental y de acoger a la mayor población de refugiados del mundo. La Comisión propuso asignar 3 000 millones EUR de asistencia adicional a los refugiados y a las comunidades de acogida en Turquía. La Comisión recuerda la importancia de seguir aplicando ininterrumpidamente la Declaración, en lo que respecta, entre otras cuestiones, a la política de retornos y de prevención de las rutas de migración irregular. La UE acoge con satisfacción la ratificación del Acuerdo de París sobre el cambio climático por parte de Turquía y aguarda con interés el momento de colaborar con ese país en la aplicación del Pacto Verde Europeo. Tanto la UE como Turquía siguen beneficiándose de su Unión Aduanera. Turquía debe seguir intensificando su colaboración con la Comisión para limar las asperezas comerciales que obstaculizan el buen funcionamiento de la unión aduanera.
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VI. ANEXOS
1.Resúmenes de las conclusiones de los informes
2.Datos estadísticos
3.Indicadores de terceros relacionados con la situación de la democracia, la buena gobernanza y el Estado de Derecho en los países candidatos y candidatos potenciales