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Document 52017DC0617

INFORME DE LA COMISIÓN AL PARLAMENTO EUROPEO, AL CONSEJO, AL COMITÉ ECONÓMICO Y SOCIAL EUROPEO Y AL COMITÉ DE LAS REGIONES Evaluación intermedia del programa Copernicus (2014-2020)

COM/2017/0617 final

Bruselas, 23.10.2017

COM(2017) 617 final

INFORME DE LA COMISIÓN AL PARLAMENTO EUROPEO, AL CONSEJO, AL COMITÉ ECONÓMICO Y SOCIAL EUROPEO Y AL COMITÉ DE LAS REGIONES

Evaluación intermedia del programa Copernicus (2014-2020)

{SWD(2017) 347 final}


Introducción

El presente informe destaca las principales conclusiones de la evaluación intermedia del Programa Europeo de Vigilancia de la Tierra, Copernicus, tres años después del inicio de su aplicación. El informe se basa en un estudio externo 1 realizado en nombre de la Comisión para responder a la obligación impuesta por el artículo 32 del Reglamento Copernicus 2 . La evaluación proporciona información valiosa para la segunda parte de la ejecución del programa y para definir el enfoque de cara a futuras iniciativas de Copernicus.

La Comisión ha puesto en marcha este ejercicio no solo para evaluar las ventajas y los logros del programa Copernicus, sino también para verificar la adecuación de sus objetivos originales y la forma en que el programa puede responder mejor a los nuevos retos y ambiciones, habida cuenta de que en los últimos años el entorno político, social, científico y económico general ha cambiado radicalmente. La Estrategia espacial 3 para Europa, aprobada el año pasado y de la que Copernicus es uno de sus pilares, ya ha expuesto las principales prioridades para el futuro de las actividades espaciales de la UE y servirá de guía para desarrollos futuros.

La aparición de una nueva economía espacial ha sido, sin duda, un motor de cambio pero es, sobre todo, el advenimiento de una sociedad de la información hiperconectada y una economía digital que requiere una readaptación de las prioridades y las perspectivas: los datos están cambiando nuestras vidas en muchos ámbitos. La combinación de datos espaciales masivos con las tecnologías digitales y la computación en nube están abriendo nuevas y apasionantes oportunidades de negocio para las empresas que utilizan estos datos para desarrollar productos, servicios y aplicaciones innovadores. Nos encontramos ante un sistema de datos e información georreferenciados y procesables que alimentan y mantienen infinitas aplicaciones. La inteligencia geoespacial 4 de Copernicus ya es, de hecho, un motor de la sociedad 4.0. Los objetivos del programa deberán, por lo tanto, reflejar esta evolución de la sociedad, así como, a la vez que garantizan los logros existentes, proporcionar las bases para el desarrollo en ámbitos como la seguridad, fomentando al mismo tiempo el crecimiento económico.

Esta es la razón por la que el presente informe de evaluación adopta un nuevo enfoque, que sigue la cadena de valor de los datos de Copernicus: desde la recopilación y el tratamiento de los datos y la distribución de información y datos hasta la dinámica de comercialización y aceptación por parte de los usuarios. Este nuevo enfoque refleja la realidad cambiante de Copernicus, que en pocos años se ha convertido en uno de los mayores proveedores a nivel mundial de datos de observación de la Tierra y motor de la economía digital de Europa. A partir de una simple, aunque única, herramienta de observación de la Tierra, Copernicus se está convirtiendo en un sistema dinámico de inteligencia geoespacial.

Tanto el éxito de su infraestructura de suministro de datos, como la exactitud de los datos distribuidos de acuerdo a una política de datos de acceso pleno, abierto y gratuito, y el enorme potencial de aplicaciones comerciales, han permitido a Copernicus demostrar su valor y obtener el reconocimiento de la UE a nivel internacional. El programa apoya políticas y aplicaciones en los ámbitos del cambio climático y el medio ambiente, la seguridad marítima, la agricultura, la gestión de catástrofes, la planificación urbana y las infraestructuras, y ayuda a las autoridades civiles a salvar vidas en situaciones de emergencia, como terremotos, incendios forestales o inundaciones. Copernicus fomenta además la cooperación internacional y contribuye a iniciativas a escala mundial, como la Red Mundial de Sistemas de Observación de la Tierra (GEOSS) y el Comité sobre Satélites de Observación de la Tierra (CEOS).

El presente informe va acompañado de un documento de trabajo que proporciona más detalles y referencias al estudio sobre el que se basa. El propio estudio incluyó una serie de consultas con las partes interesadas, cuyos resultados se reflejan en el análisis final de los diversos componentes del programa.

La evaluación abarca, según lo previsto, solo los tres primeros años de funcionamiento de Copernicus. Incluso durante este corto período de tiempo se han alcanzado todos los objetivos establecidos en el Reglamento, en diversos grados de consecución. La infraestructura y los servicios se han establecido, de manera satisfactoria, según lo previsto. Aún es demasiado pronto para evaluar adecuadamente algunos aspectos de la implementación relacionados con la creación de aplicaciones comerciales o incluso la aceptación por parte de los usuarios, ya que ambos dependen de la provisión de datos no procesados que llegaron por primera vez, por defecto, meses después del lanzamiento de los satélites Sentinel. La excelente ejecución del presupuesto asignado y el avance satisfactorio en cuanto a la participación de los usuarios completan la imagen de un programa saludable y dinámico. Sin embargo, la complejidad de la interacción entre los clústers del programa (infraestructuras espaciales, prestación de servicios y acceso de los usuarios), ha puesto de relieve la necesidad de simplificar los procedimientos y los modelos de gobernanza a fin de lograr los mejores resultados en términos de implementación de la política industrial.

Contexto

Copernicus es el programa de la Unión Europea para la observación y vigilancia de la Tierra, creado en 2014 como sucesor del anterior programa espacial GMES 5 . Sus objetivos generales apoyan la protección del medio ambiente, la protección civil y la seguridad civil. El objetivo del programa es maximizar los beneficios socioeconómicos, garantizar el acceso independiente de Europa a los conocimientos medioambientales y fomentar el desarrollo de una industria espacial y de servicios europea competitiva. Copernicus tiene tres componentes fundamentales: una infraestructura espacial (incluidos los satélites y los equipos terrestres para la recepción y el procesamiento de datos), servicios para la generación de datos temáticos y productos de información, y su distribución, y el acceso coordinado a los datos in situ. La mayoría de los aspectos operativos, la gestión de proyectos, la coordinación y la ejecución de las funciones del componente espacial se han delegado en la Agencia Espacial Europea (AEE) y, en parte, en la Organización Europea para la Explotación de Satélites Meteorológicos (EUMETSAT), mientras que los servicios se basan en el apoyo de la DG JRC 6 y distintos operadores de servicios con los que se han celebrado acuerdos de delegación. Cabe citar, en particular, la Agencia Europea de Medio Ambiente (AEMA), el Centro Europeo de Previsiones Meteorológicas a Plazo Medio (CEPMMP), Mercator Océan, la Agencia Europea de la Guardia de Fronteras y Costas (Frontex), la Agencia Europea de Seguridad Marítima (AESM) y el Centro de Satélites de la UE. Copernicus ha heredado de GMES una gran sinergia con el programa Inspire 7 , con el que interactúa para el contexto operativo de los servicios básicos y las plataformas de distribución de datos. La adecuación de Copernicus a la interoperabilidad y los servicios en línea de Inspire es indispensable para garantizar una integración efectiva y eficaz con todos los demás recursos de datos geoespaciales.

Principales conclusiones de la evaluación

Siguiendo las normas de evaluación, los resultados de la aplicación del programa se han evaluado partiendo de los cinco criterios de eficacia, eficiencia, pertinencia, coherencia (y la complementariedad y la cooperación asociadas) y valor añadido de la UE. La evaluación se ha basado en los indicadores de rendimiento clave que se definen en el Reglamento y en los distintos acuerdos de delegación.

Obtención de datos

Copernicus obtiene sus datos de diversas fuentes: satélites, sensores in situ y otras misiones. Los datos transmitidos por los Sentinel (satélites de Copernicus) al segmento terrestre se complementan mediante datos no espaciales con una dimensión geográfica, incluyendo datos de observación procedentes de sensores terrestres, marítimos o aéreos, así como datos de referencia o auxiliares autorizados o establecidos para su uso en Copernicus procedentes de distintas fuentes (principalmente fuentes de datos de los Estados miembros u organismos europeos e internacionales como, por ejemplo, EUMETNET 8 ), los llamados «in situ». La evaluación ha confirmado que el componente espacial, delegado en la AEE y Eumetsat, es el elemento más avanzado del programa en términos de despliegue de los satélites, volumen y calidad de los datos transmitidos y tratados para su posterior distribución. Todos los datos obtenidos por los satélites son controlados y calibrados a partir de datos in situ, y validados antes de su publicación a fin de garantizar un nivel de calidad homogéneo. Muchos usuarios consideran este aspecto como el principal activo del programa Copernicus.

Al final del primer trimestre de 2017, la constelación Sentinel contaba con cinco satélites en órbita con muy buenos resultados. Solo se han registrado retrasos limitados en dos de ellos debido a la disponibilidad de los lanzadores: el lanzamiento de ambos satélites (Sentinel -3A y Sentinel -2B) estaba programado que se realizase a bordo de un Rockot ruso, que era la opción más económica en el momento en que se adquirieron los lanzadores. El deterioro del contexto político y la repercusión sobre la cadena de suministro afectaron al calendario de lanzamiento. A fin de mitigar los retrasos en la puesta en marcha de al menos uno de los dos satélites (Sentinel 2B), se decidió realizar un intercambio con otro lanzador (Vega) lo que permitió el lanzamiento con éxito el 7 de marzo de 2017. No obstante, los retrasos pueden considerarse insignificantes para un programa espacial de esta envergadura y, en general se ha cumplido con el calendario de despliegue.

El volumen, la exactitud, la fiabilidad y la calidad de los datos constituyen uno de los mayores éxitos de la ejecución de Copernicus. Al final del primer trimestre de 2017 los satélites Sentinel habían alcanzado y superado el volumen diario previsto de datos 9 . La infraestructura básica terrestre original, dedicada a la recepción y el tratamiento de datos para su difusión a través de plataformas de distribución de datos, se integró con estaciones locales adicionales para la recepción de datos procedentes de los satélites, el tratamiento de datos, sitios espejo y archivos promovidos por los Estados miembros (lo que se denomina «segmento colaborativo»). A fin de evitar la fragmentación y la duplicación de estructuras e inversiones, la Comisión estableció en 2015 un grupo de trabajo ad hoc para coordinar las iniciativas de distribución de datos y fomentar las sinergias.

Para complementar los datos de los satélites Sentinel con datos adicionales pertinentes para los usuarios finales y necesarios para generar productos de servicios, Copernicus también hace uso de las llamadas misiones participantes, es decir, misiones espaciales nacionales o internacionales vitales para el programa. Por ejemplo, el acceso a algunos datos de muy alta resolución está garantizado por las misiones participantes ya que los satélites Sentinel por sí solos no son capaces de proporcionarlo. Desde una perspectiva histórica, los datos de las misiones participantes han permitido iniciar los servicios de Copernicus antes de la puesta en órbita del primer satélite Sentinel en abril de 2014. A día de hoy, se han firmado diez licencias con proveedores de datos de misiones participantes 10 . Todos los conjuntos de datos de las misiones participantes figuran en el almacén de datos (Data Warehouse «DWH»). Las últimas estadísticas de 2017 muestran que la demanda de datos de misiones participantes está creciendo rápidamente a medida que los servicios han pasado a ser cada vez más operativos.

Copernicus es un programa «orientado a los usuarios», basado en los requisitos de las comunidades de usuarios que demandan datos, información y productos específicos. Esto se refleja en la estructura de gobernanza del programa, que incluye un «foro de usuarios», en el que están representadas todas las comunidades de usuarios que pueden apoyar y orientar la ejecución del programa. Después de un año y medio desde la última actualización, la Comisión está revisando actualmente el funcionamiento del almacén de datos en cuanto a los requisitos de recopilación de datos, la satisfacción de los usuarios y las herramientas de control. También se han logrado varios hitos antes de 2017 en cuanto a la coordinación de actividades: se han revisado y actualizado los requisitos de datos in situ de los seis servicios de Copernicus; se han registrado las lagunas críticas de datos in situ, incluidas las propuestas de actividades para paliar dichas lagunas; se han firmado acuerdos de acceso a datos con determinadas redes europeas; el nodo de acceso a datos de referencia Copernicus [Copernicus Reference Data Access (CORDA)] ha comenzado a funcionar; se ha acordado con los servicios un plan para la participación de las redes seleccionadas a nivel mundial; y se ha constituido un registro intersectorial de partes interesadas, asociaciones y acuerdos de acceso a datos. El acuerdo con las redes internacionales de socios como EUMETNET ha creado una interfaz única que permite el acceso de varias docenas de socios y está reconocida como buena práctica de eficiencia.

Las conclusiones sobre los aspectos presupuestarios también son positivas: de acuerdo con las observaciones aportadas por los socios industriales, las operaciones espaciales de Copernicus no muestran sobrecostes y presentan un proceso de adquisición muy eficiente. El gasto en el componente espacial (la mayor parte del presupuesto asignado al programa) se ajusta al presupuesto previsto para el período 2014-2016. Habida cuenta de la complejidad del programa y de los costes relacionados, difíciles de soportar por un único Estado miembro, el valor añadido de la UE del programa es muy alto: teniendo en cuenta sus capacidades, producción de datos y sistema de coordinación, Copernicus es superior a la suma de la contribución de cada Estado miembro al programa; se trata realmente de una capacidad europea al servicio de los ciudadanos, la industria y la sociedad en general.

·La actividad de recopilación de datos es eficiente: los satélites de alta calidad se han desarrollado con éxito dentro de los plazos y del presupuesto previstos, proporcionando imágenes de alta calidad. Los resultados son una prueba clara de una industria espacial europea competitiva y capaz de cumplir con su misión.

Tratamiento de datos e información

Los seis servicios de Copernicus, que constituyen el núcleo de lo que puede definirse como el sistema de inteligencia geoespacial de Copernicus, proporcionan información oportuna y fiable a una creciente comunidad de usuarios en Europa y en todo el mundo. Para lograr esta actividad de generación de conocimientos, los datos obtenidos se procesan y transforman en productos adecuados y disponibles para los usuarios finales y se distribuyen a través de los servicios. Sobre la base de observaciones y datos, tanto espaciales como in situ, los servicios de Copernicus generan productos de información geográfica fiables y actualizados a lo largo de procesos definidos y acordados, para los que se requiere, en algunos casos, importantes esfuerzos de asimilación y modelización de datos. Cada uno de los seis servicios responde a temas específicos relacionados con el medio ambiente o la seguridad, identificados como aspectos clave para la sociedad europea. Los servicios se delegan en operadores de servicios competentes (o entidades encargadas) que los gestionan en nombre de la Comisión.

Al inicio del programa Copernicus, dos de los seis servicios básicos, Vigilancia terrestre (CLMS) 11 y Gestión de Emergencias (CEMS) 12 se encontraban en funcionamiento, gracias a los datos de las misiones participantes en virtud del programa GIO de GMES 13 . Los servicios de Vigilancia Atmosférica (CAMS) 14 y de Vigilancia del medio marino (CMEMS) 15 estaban en fase preoperativa, mientras que los servicios de Cambio Climático (C3S) 16 y Seguridad todavía se estaban diseñando o desarrollando. Tres años más tarde, todos los servicios están en funcionamiento, excepto las categorías específicas de productos del servicio de Seguridad y de Cambio Climático, que se encuentran aún en fase preoperativa. Sin embargo, todos los acuerdos de delegación con las entidades encargadas se han firmado según el calendario previsto.

Algunos de los productos suministrados por los servicios son especialmente importantes para el sector público y las autoridades locales: el servicio de vigilancia terrestre cuenta con planificadores urbanos, administradores urbanos y autoridades de transporte entre sus clientes usuarios. Un número creciente de operadores privados en el ámbito de la supervisión y el desarrollo urbano, como las empresas de energía y servicios públicos, empresas inmobiliarias, cadenas de almacenes y proveedores de materiales de construcción adquieren productos de observación de la Tierra. La tipología de los usuarios varía, por supuesto, en función del servicio: los usuarios del servicio de emergencia son, por ejemplo, solo entidades y organizaciones a nivel regional, nacional, europeo e internacional, que operan en el ámbito de la gestión de crisis.

La lista de prioridades políticas de la UE y de la Comisión, respaldada por los servicios y productos de Copernicus, es larga e incluye el cambio climático, la migración, la política medioambiental, la agricultura y la seguridad alimentaria, la vigilancia marítima, la seguridad, el transporte y la energía, el desarrollo urbano inteligente, la gestión y la reducción de catástrofes.

El general, los usuarios consideran que la prestación de los servicios es buena, en base a su disponibilidad, oportunidad y variedad de los productos. Incluso el servicio de Cambio Climático, aunque aún esté en una fase preoperativa, se encuentra en buen camino, puesto que el número de usuarios se duplicó entre 2015 y 2016, claramente atraídos por unos primeros resultados altamente innovadores. Un ejemplo de excelente producción de servicios es el primer «Ocean State Report» (Informe sobre el estado de los océanos), basado en los productos del servicio de vigilancia del medio marino de Copernicus, que es una valiosa herramienta para la actividad de las organizaciones internacionales, los convenios, las agencias y las direcciones de medio ambiente.

El servicio de seguridad, en particular, ha adquirido una creciente importancia en cuanto a la información que puede ofrecer en respuesta a los retos de seguridad de Europa, especialmente por lo que respecta a la vigilancia de las fronteras y a la vigilancia marítima. Sus datos y productos están plenamente integrados y respaldan las tareas encomendadas a las agencias en materia de protección de las fronteras, seguridad marítima y apoyo a la PESC/PCSD de la UE 17 .

La definición equilibrada de nuevos productos dentro de la cartera de productos de Copernicus ha sido identificada como un reto, pero la Comisión ha abordado este tema mediante la creación de un procedimiento específico para la definición de nuevos productos y el proceso de recopilación de las necesidades de los usuarios, mediante acuerdo con las partes interesadas. Este proceso permite a Copernicus responder de manera dinámica a un entorno que evoluciona rápidamente.

·Copernicus no solo es el programa de observación de la Tierra más grande del mundo, sino que mediante la incorporación de la generación de conocimientos de sus servicios en su arquitectura, se ha convertido en un polo de conocimiento científico y operativo relacionado con la observación de la Tierra, que se ha relevado como un auténtico éxito de Europa.

·Copernicus ha sido capaz de adaptarse rápidamente a los retos en rápida evolución y al panorama político europeo respondiendo a las necesidades cambiantes de los usuarios con sus productos de información geográfica oportunos y fiables, por ejemplo, abordando el principal desafío medioambiental al que se enfrenta Europa y el resto del mundo mediante su servicio de Cambio Climático.

Acceso y distribución de datos

Los datos espaciales e in situ, así como la información y los productos de los servicios deben ponerse a disposición de los usuarios de manera eficiente. Uno de los puntos débiles detectados durante la consulta a las partes interesadas, en relación con la distribución de datos del programa, es la fragmentación de la oferta de productos y el mecanismo de difusión de datos (a través de entidades encargadas, de portales web de la UE y de la AEE), lo que podría haber generado confusión entre algunos usuarios y haberse percibido como una duplicación de esfuerzos. Por lo tanto, se propone seguir trabajando para facilitar el acceso a los datos prestando especial atención a los segmentos terrestres de colaboración y a la distribución de datos a nivel nacional. La transferencia de datos entre los puntos de recogida de Copernicus y los usuarios es relativamente lenta, lo que afecta a la capacidad para hacer uso de los mismos a gran escala. La legibilidad de los metadatos también se considera un problema para los usuarios, como ocurre cuando se necesitan superordenadores para almacenar los datos. Los usuarios también esperan disponer de facilidades de procesamiento de los datos en línea para evitar descargar grandes volúmenes de datos. La Comisión ha tomado las medidas necesarias para responder a estas peticiones de los usuarios. Se están reforzando las rutas de distribución tradicionales para acceder a la información y los datos de Copernicus, y se están poniendo en marcha nuevos servicios de Acceso a la información y los datos (DIAS) en el marco de los acuerdos entre la AEE y EUMETSAT, para acercar a los usuarios a los datos. Se espera que los primeros DIAS empiecen a funcionar a principios de 2018. En la actualidad, además del acceso a las plataformas de servicios de Copernicus, gestionadas por diferentes organismos delegados, el principal canal de acceso de datos por satélite consiste en los cuatro ejes de la AEE:

1.Copernicus Open Access Hub (COAHub) (centro de acceso abierto), previamente Scientific Hub

2.Copernicus Services Data Hub (ServHub) (centro de datos de servicios), previamente CopHub, abierto únicamente a los servicios de Copernicus y a las instituciones europeas.

3.Collaborative Data Hub (ColHub) (centro de datos colaborativos), abierto al componente espacial del GMES (GSC por sus siglas en inglés) y a los Estados participantes de Copernicus tras la firma de un acuerdo con la AEE.

4.International Access Hub (IntHub) (centro de acceso internacional), abierto a socios internacionales que hayan suscrito un acuerdo.

El gran volumen de datos descargados genera desafíos en cuanto a la gestión del tráfico de la red en la infraestructura de las TIC. En mayo de 2016 18 se creó un enlace a la red «GÉANT» para abordar este desafío: Actualmente transporta alrededor del 66 % del tráfico de la red. En marzo de 2017 se modernizó la infraestructura actual al objeto de doblar la capacidad de ancho de banda.

En cuanto a los aspectos relativos a la seguridad, se ha aplicado la política de datos de acceso pleno, abierto y gratuito de conformidad con el artículo 23 del Reglamento, incluidas las limitaciones que en él se definen. No se han identificado amenazas cibernéticas específicas, teniendo en cuenta la resolución de las imágenes actuales y las medidas internas de cada entidad encargada de hacer frente a esas amenazas.

·Los nuevos umbrales de datos y la producción y transformación de información y datos de Copernicus han provocado un cambio de paradigma en el ámbito de macrodatos de observación de la Tierra. Se han abordado los retos asociados mediante el compromiso con soluciones de vanguardia en la construcción de una economía digital.

·El concepto original de Copernicus preveía una aportación de datos que atendía principalmente a las necesidades de sus servicios y este objetivo se ha logrado con gran éxito. Sin embargo, han surgido nuevas necesidades de los usuarios que demandan el acceso a gran escala y la explotación de los datos directos de los satélites Sentinel, en diversos momentos y en distintos niveles de procesamiento. En respuesta a estas necesidades, la Comisión tiene prevista una evolución del programa para añadir un sistema sólido de provisión de datos masivos.

Consumo de datos

Maximizar los beneficios socioeconómicos del programa mediante el apoyo al desarrollo de aplicaciones inteligentes de acuerdo con lo estipulado en el Reglamento Copernicus ha sido una tarea difícil, dado que los datos de Copernicus estaban planificados, pero aún no disponibles (debido al despliegue progresivo de la constelación).

La política de datos de acceso pleno, abierto y gratuito adoptada por Copernicus ha generado un interés inesperado: a finales de marzo de 2017, el número de usuarios registrados en el principal centro de difusión de acceso abierto (el Open Access Hub) superaba con creces el objetivo fijado al inicio del programa, al igual que el número de productos descargados. La disponibilidad de los datos y servicios de Copernicus se vio satisfecha con un fuerte crecimiento en el sector derivado de Programa Europeo de Observación de la Tierra (por encima del 10 % anual en 2014 y 2015 19 , frente a una media del 1,8 % en la economía europea).

La Comisión Europea ha apoyado esta tendencia mediante la puesta en marcha de numerosas iniciativas de captación de usuarios. A fin de impulsar la promoción a escala regional y local, se han creado dos redes europeas, Copernicus Relays y Copernicus Academy, encargadas de la organización de actividades de sensibilización y de actuar como servicios de asistencia locales. Se creó una oficina de apoyo de Copernicus para proporcionar ayuda a todos los usuarios. Además, para incentivar usos innovadores de los datos de Copernicus, la Comisión aunó sus fuerzas con la AEE en la organización de «Copernicus Masters», un concurso anual destinado a estimular la innovación, aumentar la sensibilización y dar visibilidad a nuevas empresas. El proyecto de puesta en marcha de Copernicus comprende también el programa Copernicus Accelerator, un programa de mentorización de un año de duración iniciado en 2016 que pronto se completará con los programas Copernicus Hackathons y Copernicus y Copernicus Incubation. Se ha organizado también un gran número de sesiones de información y formación, y talleres temáticos dirigidos a usuarios públicos y privados. La comunicación en la web y los medios sociales se han reforzado de forma significativa. Paralelamente, la Comisión ha creado un programa de formación de Copernicus, que cuenta con una asociación en materia de cualificaciones para el sector geoespacial (a través del programa ERASMUS+) y la cooperación con dos Comunidades de Conocimiento e Innovación, la CCI sobre cambio climático y la CCI sobre materias primas. Estas actividades se complementan con las actividades de comunicación y captación de usuarios emprendidas por las entidades encargadas de la ejecución de Copernicus.

Aunque los esfuerzos de la Comisión para emprender acciones de captación de usuarios han sido importantes, es todavía necesario ampliar las actividades entre los usuarios que no son especialistas en observación de la Tierra. Algunas comunidades deberían ser objeto de un enfoque específico, como la comunidad informática o algunos sectores prometedores (ciudades inteligentes y el sector de los seguros, entre otros). Ello ampliaría la base de usuarios de Copernicus, multiplicando así su impacto social. Para aumentar aún más el número de acciones de captación de usuarios, la Comisión podría considerar también delegar algunas tareas en una agencia operativa. Por último, una mayor participación de los Estados miembros y una coordinación más estrecha con las acciones a nivel de la UE podrían acelerar aún más la captación de usuarios de Copernicus. La Comisión ha comenzado a abordar esta cuestión y emprenderá próximamente un acuerdo marco de colaboración con los Estados miembros, a fin de financiar conjuntamente las actividades de captación de usuarios.

·El programa Copernicus ha suscitado un gran interés por parte de los usuarios, más de 80 000 usuarios se han registrado en el centro principal de Sentinel (una cifra muy superior al objetivo original).

·Desde 2015, la Comisión ha puesto en marcha ambiciosas actividades de captación de usuarios que incluyen actividades de sensibilización, cursos de formación, programas de apoyo a la creación de empresas e iniciativas regionales.

·Debe considerarse la posibilidad de extender las actividades a comunidades no especializadas. Una mayor participación de los Estados miembros también podría acelerar considerablemente la penetración de Copernicus.

Conclusiones y perspectivas de futuro

Apenas tres años después del lanzamiento del primer satélite Sentinel, Copernicus está produciendo resultados tangibles que demuestran claramente el valor añadido de la acción de la UE. El programa está bien encauzado y sus objetivos originales se han alcanzado en gran medida. Hoy en día Copernicus es uno de los mayores proveedores de datos del mundo. La enorme cantidad de datos que genera, junto con los avances en las TIC y la computación en la nube, crea oportunidades de negocio sin precedentes en muchos sectores de la economía y en los Estados miembros de la UE. Liberar este potencial económico es uno de los principales retos a los que se enfrenta Copernicus en la actualidad. Habilitar un ecosistema dinámico capaz de transformar los datos y la información de Copernicus en productos y servicios innovadores seguirá siendo un objetivo prioritario claro durante la próxima fase del programa hasta el año 2020.

Mirando hacia el futuro, sobre la base de la presente evaluación, la continuidad y la sostenibilidad de los servicios y los datos de observación serán absolutamente esenciales para que Copernicus sea un éxito que perdure en el tiempo. Debe garantizarse la estabilidad a largo plazo de la política de datos de acceso pleno, abierto y gratuito del programa en aras de proporcionar previsibilidad y seguridad de planificación, tanto a las empresas como a los usuarios. Copernicus es, y debe seguir siendo, un programa dirigido a los usuarios. Su evolución futura debe estar a la altura de las necesidades evolutivas de los usuarios y los cambios de paradigma en el sector de la observación de la Tierra a nivel mundial. En consonancia con la estrategia espacial adoptada en 2016, la Comisión debe planificar una visión a largo plazo para el programa, a fin de proporcionar visibilidad y previsibilidad a todos los participantes de Copernicus, permitiéndoles invertir, beneficiarse y apoyar, teniendo en cuenta especialmente las prioridades cambiantes del programa.

Los servicios de Copernicus constituyen una parte importante del valor añadido del programa. Se debe continuar con su desarrollo, mejora y evolución, afrontando nuevos retos y nuevas prioridades políticas. La estrategia espacial para Europa identifica una serie de ámbitos prioritarios de expansión y evolución para abordar los retos del cambio climático y el desarrollo sostenible, así como controlar las emisiones de CO2 y otros gases de efecto invernadero, el uso del suelo y la silvicultura, o los cambios en el Ártico. También es necesario reforzar la dimensión de seguridad de Copernicus para mejorar la capacidad de la UE para responder a los desafíos en constante evolución en materia de controles fronterizos y vigilancia marítima y explorar cómo Copernicus podría cubrir nuevas necesidades de seguridad, incluida la defensa. Al preparar la fase post 2020 del programa, deben analizarse y priorizarse con detenimiento todas las opciones, conjuntamente con los Estados miembros.

Copernicus se ha creado como una asociación entre la UE, los Estados miembros, la AEE y EUMETSAT. El principio de asociación en el marco de la coordinación de la Comisión Europea, debe seguir siendo el motor de la futura evolución del programa dado que su gobernanza distribuida ha demostrado ser un éxito. No obstante, para el período posterior a 2020, la Comisión podría estudiar nuevas oportunidades de racionalización y optimización, y evaluar la necesidad de implicar a nuevos agentes cuando ello pueda aportar un valor claro y una mayor eficiencia al programa.

Los nuevos modelos empresariales basados en asociaciones público-públicas, asociaciones público-privadas o regímenes de compra de servicios para aprovechar la capacidad de los Estados miembros y las competencias industriales europeas, podrían respaldar una capacidad europea de observación de la Tierra sólida y sostenible, lo que a su vez estimularía nuevas inversiones.

La cooperación internacional es fundamental en Copernicus. Constituye una herramienta esencial que sustenta los compromisos y el liderazgo de Europa a la hora de abordar retos mundiales como el cambio climático y las oportunidades mundiales de productos comercializables. La evolución futura debe reforzar aún más este aspecto para mejorar el alcance y la calidad de los datos y servicios de Copernicus, sobre la base de acuerdos de intercambio de datos mutuamente beneficiosos, y colaborar con socios internacionales clave para crear sinergias positivas y poner en común las capacidades para hacer frente a los retos mundiales de manera coordinada (como las emisiones de CO2). Los esfuerzos, por tanto, deben orientarse hacia la consolidación de Copernicus como norma mundial en el ámbito de los datos de geolocalización.

Copernicus es una gran oportunidad para Europa. Ofrece un enorme potencial de innovación, crecimiento y empleo. Gracias a Copernicus, la industria europea dispone una oportunidad única para convertirse en un líder en un mercado mundial en rápida expansión. Los próximos años serán por lo tanto cruciales para consolidar los logros y preparar la futura adaptación a la realidad cambiante del programa.

(1)

«Interim evaluation of Copernicus» (Evaluación intermedia de Copernicus), PwC ET-04-17-742-EN-N.

(2)

REGLAMENTO (UE) N.º 377/2014 DEL PARLAMENTO EUROPEO Y DEL CONSEJO, de 3 de abril de 2014, por el que se establece el Programa Copernicus y se deroga el Reglamento (UE) n.º 911/2010.

(3)

 COMUNICACIÓN DE LA COMISIÓN AL PARLAMENTO EUROPEO, AL CONSEJO, AL COMITÉ ECONÓMICO Y SOCIAL EUROPEO Y AL COMITÉ DE LAS REGIONES «Estrategia Espacial para Europa», COM(2016) 0705 final.

(4)

La inteligencia geoespacial se entiende como la inteligencia sobre la actividad humana en la Tierra derivada de la explotación y el análisis de imágenes e información geoespacial que describe, evalúa y representa de manera visual características físicas y actividades geográficamente referenciadas en la Tierra. Consiste en imágenes, inteligencia de imágenes e información geoespacial.

(5)

Vigilancia Mundial del Medio Ambiente y la Seguridad — Reglamento (UE) n.º 911/2010 del Parlamento Europeo y del Consejo, de 22 de septiembre de 2010, sobre el Programa Europeo de Vigilancia de la Tierra (GMES).

(6)

Dirección General del Centro Común de Investigación que brinda un valioso apoyo técnico y soluciones para las actividades de Copernicus, incluida la investigación y los aspectos internacionales.

(7)

DIRECTIVA 2007/2/CE DEL PARLAMENTO EUROPEO Y DEL CONSEJO, por la que se establece una infraestructura de información espacial en la Comunidad Europea (Inspire).

(8)

Red europea de servicios meteorológicos.

(9)

A partir del verano de 2016, los satélites Sentinel producían alrededor de 12 TB de datos al día.

(10)

Estos incluyen: Radarsat-2, COSMO-SkyMed, TerraSAR-X, Pléiades 1A y 1B, Deimos-1 y 2, Dubaisat-2, UK-DMC2, WorldView-2 y 3 y GeoEye-1, PROBA-V, GAF AG, y EUSI.

(11)

El Servicio de Vigilancia terrestre de Copernicus (CLMS) proporciona información geográfica sobre la cobertura terrestre y sobre variables relacionadas, por ejemplo, con el estado de la vegetación o el ciclo del agua. Apoya aplicaciones en una diversidad de ámbitos como la ordenación del territorio, la gestión de los bosques, la gestión del agua, la agricultura y la seguridad alimentaria. Estos productos se descargaron más de 30 000 veces durante el segundo semestre de 2016.

(12)

El Servicio de Gestión de Emergencias de Copernicus (CEMS) proporciona información para responder a las emergencias en relación con diferentes tipos de catástrofes. El servicio de cartografía, que proporciona mapas de referencia, delimitación y calificación, mejora constantemente su prestación de servicios, en particular en lo que respecta a la puntualidad del componente de cartografía rápida.

(13)

Programa Operativo Inicial de GMES.

(14)

El Servicio de Vigilancia Atmosférica de Copernicus (CAMS) proporciona información sobre la composición atmosférica, tal como el análisis en tiempo real y pronósticos sobre una base diaria o incluso con mayor frecuencia. Además el CAMS ofrece productos de reanálisis consistentes que se actualizan continuamente, así como una serie de productos suplementarios.

(15)

El servicio de Vigilancia del medio marino de Copernicus (CMEMS) ofrece información sobre el estado y la dinámica de los ecosistemas físicos en los océanos y mares, tanto a escala mundial como de los mares regionales europeos. Estos productos se aplican en cuatro tipos de actividades principales: 1) previsiones climatológicas, meteorológicas y estacionales, 2) entorno marino y costero, 3) seguridad marítima y 4) recursos marinos.

(16)

El servicio de Cambio Climático de Copernicus (C3S), aun estando en fase preoperativa, ha logrado ya resultados tangibles: el desarrollo de la infraestructura de datos sobre el clima y el primer contenido están en marcha y en buen camino. Un lote de actividades piloto demostró el uso de productos C3S en diferentes sectores de aplicación. Los primeros productos pre operativos se ofrecen de forma regular, como la temperatura del aire en superficie, el hielo marino, las previsiones estacionales o los productos de reanálisis. 

(17)

Política Exterior y de Seguridad Común/Política Común de Seguridad y Defensa.

(18)

 GÉANT es la red pan europea  de datos para la comunidad científica y educativa . Interconecta las redes nacionales de investigación y educación (RNIE/NREN) de toda Europa, lo que ha permitido una colaboración en proyectos que van desde ciencias biológicas hasta la observación de la Tierra y las artes y la cultura. El proyecto GÉANT combina una red de 50 000 km de longitud, banda ancha y alta capacidad con una gama cada vez mayor de servicios que permite a los investigadores colaborar y poder trabajar juntos independientemente de donde se encuentren ubicados.

(19)

Fuente: encuesta sobre el estado y la salud de la industria europea de servicios de observación de la Tierra, elaborada por EARSC para la AEE, 2015.

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