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Document 52013DC0298
COMMUNICATION FROM THE COMMISSION TO THE EUROPEAN PARLIAMENT, THE COUNCIL, THE EUROPEAN ECONOMIC AND SOCIAL COMMITTEE AND THE COMMITTEE OF THE REGIONS A EUROPEAN STRATEGY FOR MICRO- AND NANOELECTRONIC COMPONENTS AND SYSTEMS
COMUNICACIÓN DE LA COMISIÓN AL PARLAMENTO EUROPEO, AL CONSEJO, AL COMITÉ ECONÓMICO Y SOCIAL EUROPEO Y AL COMITÉ DE LAS REGIONES UNA ESTRATEGIA EUROPEA PARA LOS COMPONENTES Y SISTEMAS MICROELECTRÓNICOS Y NANOELECTRÓNICOS
COMUNICACIÓN DE LA COMISIÓN AL PARLAMENTO EUROPEO, AL CONSEJO, AL COMITÉ ECONÓMICO Y SOCIAL EUROPEO Y AL COMITÉ DE LAS REGIONES UNA ESTRATEGIA EUROPEA PARA LOS COMPONENTES Y SISTEMAS MICROELECTRÓNICOS Y NANOELECTRÓNICOS
/* COM/2013/0298 final */
COMUNICACIÓN DE LA COMISIÓN AL PARLAMENTO EUROPEO, AL CONSEJO, AL COMITÉ ECONÓMICO Y SOCIAL EUROPEO Y AL COMITÉ DE LAS REGIONES UNA ESTRATEGIA EUROPEA PARA LOS COMPONENTES Y SISTEMAS MICROELECTRÓNICOS Y NANOELECTRÓNICOS /* COM/2013/0298 final */
COMUNICACIÓN DE LA COMISIÓN AL
PARLAMENTO EUROPEO, AL CONSEJO, AL COMITÉ ECONÓMICO Y SOCIAL EUROPEO Y AL
COMITÉ DE LAS REGIONES UNA ESTRATEGIA EUROPEA PARA LOS
COMPONENTES Y SISTEMAS MICROELECTRÓNICOS Y NANOELECTRÓNICOS 1. Introducción Los componentes y sistemas microelectrónicos
y nanoelectrónicos[1]
no solo son esenciales para los productos y servicios digitales; también se
encuentran en la base de la innovación y la competitividad de todos los
sectores económicos importantes. En la actualidad, los aviones, automóviles y
trenes son más seguros, más eficientes energéticamente y más confortables
gracias a sus componentes electrónicos. Lo mismo cabe decir respecto a grandes
sectores como los equipos médicos y sanitarios, los electrodomésticos, las
redes de energía y los sistemas de seguridad. Esta es la razón por la que la
microelectrónica y la nanoelectrónica constituyen una tecnología facilitadora
esencial (TFE)[2]
y resultan indispensables para el crecimiento y el empleo en la Unión Europea
(UE). La presente Comunicación establece una
estrategia para reforzar la competitividad y la capacidad de crecimiento de la
industria microelectrónica y nanoelectrónica en Europa. En consonancia con la
actualización de la política industrial[3],
el objetivo es que Europa permanezca en la vanguardia del diseño y la
fabricación de estas tecnologías y que toda la economía pueda beneficiarse de
ellas. La estrategia incluye instrumentos
políticos a nivel regional, nacional y de la UE, como la ayuda financiera a la
investigación, el desarrollo y la innovación (I+D+i), el acceso a la inversión
de capital (CAPEX) y la mejora y el uso más adecuado de la legislación aplicable.
La estrategia se basa en los puntos fuertes de Europa[4] y en las
agrupaciones regionales de excelencia. Cubre toda la cadena del valor, desde la
fabricación de materiales y equipos al diseño y la producción en volumen de
componentes y sistemas de microelectrónica y nanoelectrónica. La importancia de este sector y los retos
a los que se enfrentan las partes interesadas en la UE requieren actuaciones
urgentes y audaces con el fin de que no quede ningún eslabón débil en las
cadenas del valor y de la innovación en Europa. Se trata de centrarse en: ·
atraer y canalizar las inversiones en apoyo de
una hoja de ruta europea para el liderazgo industrial en microelectrónica y
nanoelectrónica; ·
crear un mecanismo a escala de la UE para
combinar y focalizar la I+D+i sobre microelectrónica y nanoelectrónica de los
Estados miembros, la UE y el sector privado; ·
adoptar medidas para reforzar la
competitividad de Europa en la perspectiva de una situación de igualdad de
condiciones a nivel mundial en relación con las ayudas estatales, apoyar el
desarrollo de las empresas y las PYME y abordar las carencias en materia de
capacitación. 2. ¿Por qué la
microelectrónica y la nanoelectrónica resultan esenciales para Europa? 2.1. Una industria importante
con un potencial de crecimiento significativo y una gran repercusión económica La microelectrónica y la nanoelectrónica
están en la base de una parte significativa de la economía mundial. Su papel
seguirá creciendo a medida que los futuros productos y servicios tengan un
carácter más digital, según se ilustra a continuación. ·
El volumen de negocios mundial del sector se
situó en torno a los 230 000 millones EUR en 2012[5]. El valor de los productos que incluyen componentes de
microelectrónica y nanoelectrónica representa alrededor de 1,6 billones EUR en
todo el mundo. ·
Pese a los recientes reveses financieros y
económicos, el mercado mundial de la microelectrónica y la nanoelectrónica ha
crecido un 5 % anual desde el año 2000. Se prevé que siga creciendo al
menos al mismo ritmo durante el resto de la década actual. ·
El ritmo de la innovación en este ámbito es
uno de los principales impulsores de los elevados índices de crecimiento del
sector digital en su conjunto, que representa hoy un valor total de
aproximadamente 3 billones EUR en todo el mundo[6]. ·
En Europa, la microelectrónica y la
nanoelectrónica son responsables de 200 000 puestos de trabajo directos y
más de 1 000 000 indirectos[7] y la demanda de personal especializado no flaquea. ·
El impacto de la microelectrónica y la
nanoelectrónica en el conjunto de la economía se estima en el 10 % del PIB
mundial[8]. 2.2. Una tecnología clave
para abordar los retos sociales La microelectrónica y la nanoelectrónica
no significan solo potencia de cálculo en los ordenadores y los dispositivos
móviles. Desempeñan también las funciones de detección y actuación[9] características, por ejemplo, de los contadores y redes inteligentes
para reducir el consumo de energía, o en los implantes y otros equipos médicos
sofisticados para mejorar la atención sanitaria y ayudar a la población de más edad.
También son componentes básicos para mejorar la seguridad y la eficiencia de
los sistemas de transporte en su conjunto, así como la vigilancia del medio
ambiente. En la actualidad, ningún reto social se
puede resolver sin la electrónica. 3. El cambiante panorama
industrial de la microelectrónica y la nanoelectrónica 3.1. El progreso de la
tecnología abre nuevas oportunidades Dos vías principales caracterizan el
desarrollo tecnológico e impulsan la transformación de la actividad económica.
La primera se propone profundizar la miniaturización de los componentes a
escala nanométrica siguiendo una hoja de ruta internacional para el desarrollo
tecnológico establecida por la industria[10].
Se trata de la vía «más Moore», encaminada a obtener mayores prestaciones,
costes más bajos y un menor consumo de energía[11]. Una segunda vía tiene por objeto la
diversificación de las funciones de un chip mediante la integración de
microelementos tales como transistores de potencia y conmutadores
electromecánicos. Este proceso, que se conoce como la vía «más que Moore», está
en la base de innovaciones en muchos campos importantes, tales como los
edificios energéticamente eficientes, las ciudades inteligentes y sistemas de
transporte inteligentes. Además, se está investigando sobre
tecnologías y arquitecturas totalmente nuevas, revolucionarias. Es lo que suele
denominarse la vía «más allá del CMOS»[12].
Exige una investigación multidisciplinaria, un conocimiento profundo de la
física y la química y una ingeniería sobresaliente. Por otra parte, a fin de reducir los
costes de producción, la industria también aumenta, paso a paso, el tamaño del
soporte material[13]
para la producción de dispositivos microelectrónicos y nanoelectrónicos. Tales
transiciones en las pautas de fabricación exigen grandes inversiones en I+D+i y
gastos de capital. 3.2. Costes de I+D+i en aumento
y entorno de I+D+i más competitivo Profundizar en la miniaturización implica
aumentar los costes de I+D+i y los gastos de capital. La intensidad en I+D+i de
la industria microelectrónica y nanoelectrónica pasó del 11 % en 2000 al
17 % en 2009[14].
Parece que persiste esta tendencia. Estas inversiones tan elevadas solo pueden
mantenerse mediante la producción de grandes volúmenes. Está en marcha una consolidación del
sector. Esto podría conducir a una situación en la que solo quedasen unas pocas
empresas en todo el mundo, y quizás ninguna en Europa. Se calcula que es
necesaria una cuota del 10 % en el mercado mundial para que una empresa de
semiconductores mantenga la inversión precisa para no perder el ritmo del
desarrollo tecnológico. Como consecuencia de ello, se establecen
alianzas mundiales entre empresas, por ejemplo, la alianza de IBM basada en
Nueva York sobre la tecnología de obleas de 300 mm y el Global 450
Consortium, centrado en la transición a las obleas de 450 mm. En Europa,
el desarrollo de la próxima generación tecnológica se apoya en centros de
investigación punteros como LETI[15],
Fraunhofer[16]
e imec[17],
que trabajan en estrecha colaboración con la industria. Se asiste a un proceso
de mundialización de la propia investigación, con la aparición de Asia como
sede de los titulares de patentes y de una mano de obra cualificada. 3.3. Nuevos modelos de
negocio y de producción El paisaje industrial de la
microelectrónica y la nanoelectrónica está sujeto a una drástica
transformación, caracterizada por un importante desplazamiento a Asia de la
producción de grandes volúmenes durante los últimos 15 años[18]. En conjunto, la
producción en Europa descendió a poco menos de un 10 % de la producción
mundial en 2011. A pesar de los puntos fuertes de las empresas estadounidenses
en este campo, solo el 16 % de la producción se realiza en los Estados
Unidos. Con el aumento del coste del
establecimiento de las instalaciones de producción (fábricas), la concesión por
parte de las autoridades territoriales de incentivos financieros se ha
convertido en un elemento importante en la decisión de dónde ubicar la
capacidad nueva. Las desgravaciones fiscales, el suelo y la energía baratos y
otros incentivos desempeñan un papel importante, al igual que la disponibilidad
de mano de obra cualificada[19].
Otra tendencia importante es el auge del
modelo de «fundición»[20].
Las fundiciones se han desarrollado mucho en Asia y representan ya alrededor
del 10 % de la producción mundial de componentes electrónicos. De modo
complementario, hay un número creciente de empresas «sin fábricas»[21] cuyos ingresos
proceden de la venta de diseños de chips. En ausencia de producción, estas
empresas sin fábricas no tienen que soportar el alto nivel de gastos generales
de las empresas manufactureras. No obstante, la seguridad del acceso a la
capacidad de producción puede topar con dificultades en el futuro si las
fundiciones amplían su oferta incluyendo en ella el diseño y la creación de
prototipos, lo que les daría una idea de los productos finales. Para minimizar
el riesgo, algunas empresas que desarrollan diseños propios mantienen unas
líneas de producción interna limitada (el llamado modelo de «fábrica ligera»). 3.4. Los fabricantes de
equipo poseen elementos clave de la cadena del valor Sin avances en los equipo de producción
no es posible profundizar la miniaturización ni incrementar la funcionalidad de
los chips. Los fabricantes de equipos se han convertido en un elemento clave de
la cadena del valor, lo cual se refleja en su papel destacado en las alianzas
tecnológicas internacionales. 4. los puntos fuertes y
débiles de Europa 4.1. Una industria
estructurada en torno a los centros de excelencia y unas cadenas de suministro
más amplias que cubren toda Europa Como en el resto del mundo, la industria
europea de la microelectrónica y la nanoelectrónica se concentra en torno a
unos grandes emplazamientos regionales de producción y diseño. Las regiones que
rodean Dresde (DE), Grenoble (FR) y Eindhoven-Lovaina (NL-BE) albergan tres
centros importantes de investigación y producción con especialización cada vez
mayor en uno de los tres ámbitos de «más Moore», «más que Moore» y equipos y
materiales. Además, la región de Dublín (IE) cuenta con un gran centro de
fabricación europea de microprocesadores, y Cambridge (Reino Unido), por
ejemplo, es sede de la principal empresa de diseño de microprocesadores de bajo
consumo de energía que equipan actualmente a la mayoría de los dispositivos
móviles y tabletas. La agrupación y la especialización
regional son esenciales para el desarrollo futuro del sector. No obstante, este
se apoya en una amplia cadena de suministro que se extiende por toda Europa,
incluyendo agrupaciones relativamente pequeñas, aunque muy innovadoras y
especializadas, como las regiones de Graz y Viena (AT), Milán y Catania (IT) o
Helsinki (FI). Europa cuenta con tres grandes empresas
autóctonas de microelectrónica y nanoelectrónica que ocuparon en 2012 las
posiciones 8ª (STMicroelectronics), 10ª (Infineon) y 12ª (NXP) por sus ventas
mundiales. Europa también atrajo a algunas empresas extranjeras importantes que
invierten en Europa (por ejemplo, GlobalFoundries e Intel). La fabricación de
microelectrónica y nanoelectrónica en Europa se apoya además en una cadena del
valor muy competitiva y amplia y en un ecosistema de las empresas, entre ellas numerosas
PYME. Los principales centros de fabricación están incorporados en las
agrupaciones regionales antes mencionadas. 4.2. Líder en mercados
verticales esenciales, casi ausente en algunos grandes segmentos Europa está relativamente ausente en la
producción de componentes informáticos y relacionados con los consumidores que
representan una gran parte del mercado total. Es líder, sin embargo, en
electrónica para la automoción (~50 % de la producción mundial), aplicaciones
energéticas (~40 %) y automatización industrial (~35 %). Europa
también sigue siendo fuerte en el diseño electrónico para telecomunicaciones
móviles. Las empresas europeas, entre ellas gran
número de PYME, son líderes mundiales en microsistemas inteligentes como los
implantes sanitarios y las tecnologías de sensores. Aunque en la actualidad se
trata de mercados muy especializados, experimentan un fuerte crecimiento
(habitualmente más del 10 % anual). Otro activo clave es el liderazgo
europeo en el mercado de componentes de bajo consumo de energía, que conoce un
gran auge. 4.3. Liderazgo indiscutido de
Europa en materiales y equipos Europa cuenta con algunos de los
principales proveedores de equipos y materiales, entre ellos por ejemplo ASML y
SOITEC, que poseen cuotas importantes del mercado mundial. Estas empresas
dependen de muchos proveedores establecidos por toda Europa, en muchos casos
PYME. Estos proveedores europeos de equipos y materiales dominan en exclusiva
tecnologías altamente sofisticadas que van desde la óptica y los láseres hasta
la mecánica de precisión y la química. Su papel en el avance de la
microelectrónica y la nanoelectrónica es considerable y reconocido, como
ilustran las recientes inversiones estratégicas de grandes empresas de
semiconductores en ASML[22].
4.4. Las inversiones de las
empresas de la UE siguen siendo relativamente modestas Aunque en términos absolutos las
inversiones de las empresas europeas son elevadas (del orden de varios miles de
millones de euros), siguen siendo relativamente modestas en comparación con las
realizadas en otros lugares. El atractivo de las empresas de Europa, no
obstante, sigue siendo elevado dado el tamaño de su consumo, que es superior al
20 % del mercado mundial. Pero las futuras inversiones en la fabricación
de electrónica en Europa no están garantizadas. La competencia con otras
regiones del mundo es muy dura. La inversión pública en I+D+i y las
políticas para atraer inversión privada siguen estando muy fragmentadas en la
UE, a pesar de los progresos realizados en los últimos cinco años. Esto
contrasta considerablemente con la categoría mundial de la I+D+i europea en
microelectrónica y nanoelectrónica y con su atractivo para los actores
internacionales. 5. Esfuerzos realizados
hasta la fecha en Europa 5.1. Esfuerzos regionales y
nacionales para fortalecer las agrupaciones de excelencia Se han dedicado importantes esfuerzos a
nivel regional, principalmente en los últimos quince años, para crear
agrupaciones industriales y tecnológicas en este campo. Las agrupaciones de más
éxito son el resultado de las estrategias mantenidas a largo plazo que combinan
por ejemplo los incentivos fiscales, la inversión en I+D+i en los laboratorios
públicos, la amplia cooperación entre la industria y el mundo académico, las
infraestructuras de categoría mundial, la cobertura crítica de la cadena del
valor y un marco empresarial dinámico. La disponibilidad de competencias y
conocimientos tiene asimismo gran importancia para el sector. Con los retos que se avecinan, incluido
el aumento de los costes de I+D+i, la feroz competencia a nivel mundial y la
erosión de algunas partes de la cadena del valor en Europa (por ejemplo, la
fase de empaquetado de los componentes en los sistemas), es imprescindible una
colaboración mucho más estrecha a lo largo de las cadenas del valor y en los
ecosistemas de innovación a nivel de la UE. 5.2. Inversiones en I+D+i crecientes
y mejor coordinadas a nivel de la UE La inversión en I+D+i sobre
microelectrónica y nanoelectrónica forma parte de los programas de
investigación y desarrollo de la UE desde sus inicios. El programa Eureka
cuenta también con una gran agrupación de investigación sobre microelectrónica
y nanoelectrónica[23].
Tras diez años de estancamiento de la
ayuda de la UE a la I+D+i en este campo[24],
se inició en 2011 un aumento gradual de alrededor del 20 % anual hasta
desembocar en un presupuesto de más de 200 millones EUR en 2013. A fin de
concentrar los esfuerzos de I+D+i y crear una masa crítica, la Comisión, los
Estados miembros y partes interesadas del sector privado pusieron en marcha
conjuntamente, en 2008, una asociación público-privada en forma de empresa
común[25]
(ENIAC). Para finales de 2013, la Empresa Común ENIAC habrá invertido en I+D+i
más de 2 000 millones EUR procedentes de fondos públicos y privados,
además de los aproximadamente 1 000 millones invertidos en
microelectrónica y nanoelectrónica dentro del Séptimo Programa Marco. 5.3. Grandes avances
tecnológicos, pero lagunas en la cadena de la innovación El apoyo de la UE a la I+D+i se centra en
la preparación de las dos próximas generaciones de tecnologías[26]. A través de estos
programas, la industria ha seguido el ritmo de los últimos avances en la
miniaturización y también se han podido desarrollar sofisticados sistemas
inteligentes que hoy en día se encuentran, por ejemplo, en los automóviles o
los sistemas sanitarios. Sin embargo, hasta ahora los programas de
I+D+i de la UE sostenían las fases tempranas del proceso de innovación, es
decir, la validación de las tecnologías hasta un nivel de laboratorio[27]. La lógica
consistía en dejar las etapas siguientes, hasta aproximarse al producto final,
en manos de la industria, dado el alto nivel de inversión que requieren. Pero
esto generó lagunas evidentes en la cadena de la innovación. Para ser eficaz y
atravesar el denominado «valle de la muerte», es preciso que el apoyo a la
investigación y la innovación en este campo aborde cada vez en mayor medida la
totalidad de la cadena de la innovación, llegando más allá de las empresas,
regiones o Estados miembros concretos. La Empresa Común ENIAC abogó
recientemente por cadenas de fabricación piloto que abordasen especialmente
estas escalas superiores de madurez tecnológica. El gran interés que han
mostrado las partes interesadas del sector privado y las autoridades públicas
por apoyar estas cadenas piloto demuestra su importancia estratégica. 6. El buen camino: una
estrategia industrial europea La estrategia propuesta se basa en la
iniciativa europea sobre las tecnologías facilitadoras esenciales y a la
propuesta Horizonte 2020[28]
sobre investigación, desarrollo e innovación. Se centra, no obstante, en
acciones que son específicas para los retos que se plantean en el ámbito de la
microelectrónica y la nanoelectrónica. 6.1. Objetivo: Invertir
la tendencia decreciente de la cuota del suministro mundial en posesión de la
UE Europa no puede permitirse perder la
capacidad de diseñar y fabricar componentes microelectrónicos y
nanoelectrónicos. Esto supondría una amenaza para grandes segmentos de las
cadenas del valor de importantes sectores industriales y privaría a Europa de
tecnologías esenciales necesarias para abordar sus retos sociales. Dada la amplia gama de oportunidades que
se presentan y los retos a los que se enfrenta la industria, urge en este
momento intensificar y coordinar todos los esfuerzos públicos al respecto en
Europa. Una estrategia industrial debe garantizar el retorno al crecimiento y
alcanzar, en una década, un nivel de producción en la UE que esté más cerca de
su cuota del PIB mundial. En concreto, se trata de: ·
garantizar la disponibilidad de la
microelectrónica y la nanoelectrónica necesarias para la competitividad de
sectores clave en Europa; ·
atraer más inversiones hacia la fabricación
avanzada en Europa y reforzar la competitividad industrial en toda la cadena
del valor, desde el diseño a la fabricación; ·
mantener el liderazgo en el suministro de
equipos y materiales y en ámbitos como «más que Moore» y los componentes
energéticamente eficientes; ·
construir un liderazgo en el diseño de chips
en mercados de rápido crecimiento, especialmente en el diseño de componentes
complejos. 6.2. Centrarse en los puntos
fuertes de Europa, aprovecharlos y reforzar las agrupaciones principales de
Europa Como ya se ha indicado, entre los activos
de Europa en microelectrónica y nanoelectrónica figuran una comunidad académica
investigadora excelente y un liderazgo industrial en los mercados verticales.
Además, si se tiene en cuenta el conjunto de Europa, existe una presencia
industrial y tecnológica a través de toda la cadena del valor, incluidos los
equipos, los materiales, la fabricación y el diseño, así como una fuerte
industria usuaria final. El aprovechamiento de estos puntos
fuertes y la movilización de los recursos necesarios deben convertir a Europa
en uno de los protagonistas de la microelectrónica y la nanoelectrónica. Para
movilizar recursos será preciso sincronizar las acciones a escala regional,
nacional y europea. Ello permitirá establecer la confianza y fomentar la
renovación y el crecimiento de capacidad de fabricación en Europa. El énfasis recae en reforzar y aprovechar
la excelencia de las organizaciones de investigación y tecnología en términos
de instalaciones y personal. Deberían convertirse en los «hogares naturales» de
los ingenieros e investigadores con talento en este ámbito, actuando como
núcleos de ecosistemas para atraer inversiones privadas en la fabricación y el
diseño. A fin de potenciar al máximo la rentabilidad de las inversiones y
garantizar la excelencia, resultará esencial lograr nuevos progresos hacia la
especialización complementaria y una cooperación más estrecha entre las OIT
principales, en consonancia con la estrategia de especialización inteligente[29] de la UE. Para garantizar el uso más intensivo de
la electrónica en todos los sectores industriales y aprovechar las
oportunidades que surgen del trabajo interdisciplinario, deberían reforzarse
las colaboraciones transfronterizas e intersectoriales, en particular con las
industrias usuarias finales. 6.3. Aprovechar las
oportunidades que surjan en ámbitos no convencionales y ayudar a crecer a las
PYME Las PYME desempeñan un papel fundamental
en campos emergentes como la electrónica plástica y orgánica o los sistemas
integrados inteligentes y, en general, en el ámbito del diseño. Por lo tanto,
un objetivo importante es integrar mejor a las PYME en las cadenas del valor y
darles acceso a las tecnologías de vanguardia y a las instalaciones de I+D+i.
El apoyo a los centros de excelencia que contribuyan a integrar la microelectrónica
y la nanoelectrónica en todos los tipos de productos y servicios será esencial
para estimular la innovación en todos los sectores de la economía y
principalmente en las PYME no tecnológicas. Las asociaciones a escala de la UE entre
las industrias usuarias finales, las autoridades públicas y los proveedores
(grandes y pequeños) de microelectrónica y nanoelectrónica ayudarán a abrir
nuevos sectores de fuerte crecimiento, como los vehículos eléctricos, los
edificios energéticamente eficientes y las ciudades inteligentes, y todo tipo
de servicios web móviles. 7. Medidas 7.1. Hacia una hoja de ruta
estratégica europea para la inversión en este campo El objetivo es atraer mayores inversiones
públicas y privadas y canalizarlas para la aplicación de una hoja de ruta hacia
el liderazgo que debe establecer la industria. El nivel de la inversión pública y
privada estará a la altura del reto. La intención es situar la inversión
pública y privada total en I+D+i a nivel de la UE, nacional y regional en más
de 1 500 millones EUR anuales, lo que significa un presupuesto total de
más de 10 000 millones EUR a lo largo de siete años. A tal efecto, la Comisión proseguirá el
diálogo con las partes interesadas y creará un grupo de líderes de la
electrónica para elaborar y ayudar a aplicar una hoja de ruta estratégica
industrial europea que se apoyará en los puntos fuertes de Europa y cubrirá
tres líneas complementarias: ·
El desarrollo de la vía tecnológica «más que
Moore» con tamaños de oblea de 200 mm y 300 mm, lo que permitirá a
Europa mantener y ampliar su liderazgo[30]
en un mercado que representa aproximadamente 60 000 millones EUR al año y
cuyo crecimiento anual es del 13 %. Tendrá un impacto directo en la
creación de puestos de trabajo de alto valor, en particular en las PYME. ·
La profundización de las tecnologías «más
Moore» para la miniaturización con tamaños de oblea de 300 mm en última
instancia. La inversión debería permitir a Europa aumentar gradualmente la
producción en este mercado que representa más de 200 000 millones EUR[31]. ·
El desarrollo de nuevas tecnologías de
fabricación sobre obleas de 450 mm. La inversión beneficiará inicialmente
a los fabricantes de materiales y equipos en Europa, que son hoy en día líderes
mundiales en un mercado de alrededor de 40 000 millones EUR anuales y
proporcionará una clara ventaja competitiva a todo el sector, en un intervalo
de cinco a diez años. La hoja de ruta se establecerá a más
tardar antes de que finalice el año 2013 en forma de una serie de medidas
concretas que reforzarán especialmente las agrupaciones de excelencia europeas
en la fabricación y el diseño (véase la sección 4.1) y garantizarán la
apertura a las asociaciones y alianzas a lo largo de la cadena de valor. Las
acciones del sector público, la Comisión Europea, los Estados miembros y las
autoridades regionales consistirán en: ·
Apoyar la I+D+i mediante financiación
institucional o subvenciones a las acciones impulsadas por la hoja de ruta. Se
movilizarán intervenciones coordinadas y focalizadas[32] que generen una
masa crítica y maximicen el rendimiento de las inversiones. ·
Desarrollar, en asociación con la industria y
en apoyo a la innovación, una infraestructura avanzada de fabricación y pruebas
piloto para colmar las lagunas existentes en la cadena de la innovación y
conectar el diseño con el despliegue real. ·
Facilitar el acceso a la financiación de los
gastos de capital mediante préstamos y capital propio, en particular los fondos
regionales y los programas de innovación del Banco Europeo de Inversiones (BEI).
En este contexto, la Comisión Europea firmó en febrero de 2013 un memorándum de
entendimiento con el BEI que situaba a las TFE como prioritarias para la
inversión. La Comisión preparará el terreno para que
la industria colabore a lo largo de la cadena del valor y desarrollará y
actualizará periódicamente la hoja de ruta. Los Estados miembros, las
autoridades regionales y la Comisión Europea apoyarán la hoja de ruta
individual y colectivamente incluso a través de una iniciativa tecnológica
conjunta (ITC) y de la iniciativa Eureka. Se garantizará una utilización óptima
de los Fondos Estructurales, en particular a través de la especialización
inteligente entre las agrupaciones destinatarias y el uso de los instrumentos
financieros previstos en el marco de los Fondos Estructurales y de Inversión
Europeos (fondos ESI)[33]. La industria se comprometerá a mantener y
ampliar las actividades de diseño y fabricación en Europa y actualizará
periódicamente la hoja de ruta con la ayuda de las OIT y la comunidad académica
a fin de mantenerla en sintonía con la dinámica del mercado y la evolución de
la tecnología. 7.2. La iniciativa
tecnológica conjunta: un modelo tripartito para proyectos a gran escala La Comisión Europea propondrá una
iniciativa tecnológica conjunta[34]
sobre la base del artículo 187 del TFUE para combinar recursos a nivel de
proyecto en apoyo de una I+D+i colaborativa transfronteriza entre la industria
y el mundo académico. La propuesta de Reglamento del Consejo por la que se
establecerá una empresa común sustituirá a las dos empresas comunes existentes
sobre sistemas de computación empotrados (Artemis) y nanoelectrónica (ENIAC)
creadas en el contexto del Séptimo Programa Marco. Dentro de Horizonte 2020, y enmarcada
en el reto «Liderazgo en las tecnologías industriales y de capacitación», la
nueva ITC cubrirá tres grandes campos interrelacionados: ·
tecnologías de diseño, procesos de fabricación
e integración, equipos y materiales para la microelectrónica y la
nanoelectrónica; ·
procesos, métodos, herramientas y plataformas,
diseños y arquitecturas de referencia para los sistemas empotrados
ciberfísicos; ·
enfoques multidisciplinarios para los sistemas
inteligentes. La nueva ITC se apoyará en las enseñanzas
extraídas de las ITC actuales[35]
y presentará una estructura de financiación simplificada. Tendrá por objeto
principal respaldar acciones que requieran un uso intensivo de capital[36], como cadenas
piloto o demostradores a gran escala a un nivel de preparación tecnológica de
hasta nivel 8, como muestra la figura. Esto exigirá un modelo de financiación
tripartito en el que participen la Comisión Europea, los Estados miembros y la
industria, y contribuirá a adecuar las estrategias de inversión pertinentes en
toda Europa. La ejecución seguirá los principios de Horizonte 2020 y será
coherente con programa de trabajo transversal de las TFE para reforzar la
fertilización cruzada entre las distintas TFE. El apoyo a la ITC se complementará con la
financiación de la UE para la I+D tecnológica y para acciones de innovación orientadas,
en particular, a las PYME. Esto abarcará I+D+i en áreas nuevas de la
microelectrónica y la nanoelectrónica (véase la sección 6.3), incluyendo
las que exigen la combinación de varias tecnologías facilitadoras esenciales
como los materiales avanzados, la biotecnología industrial, la fotónica, la
nanotecnología y los sistemas de fabricación avanzados[37]. En la nueva ITC la Comisión estudiará
además la forma de simplificar y acelerar la aprobación de ayudas estatales en
particular a través de un proyecto de interés común europeo con arreglo al
artículo 107, apartado 3, letra b), del TFUE. 7.3. Aprovechar y respaldar
las medidas horizontales de competitividad El acceso a una mano de obra altamente
cualificada de ingenieros y técnicos, así como graduados de alta calidad, es
esencial para atraer la inversión privada en electrónica. Al igual que el
sector de las TIC en general, el de la microelectrónica y la nanoelectrónica
asiste a una creciente penuria de personal cualificado y a un desequilibrio
entre la oferta y la demanda de competencias. La Comisión seguirá promoviendo
las competencias digitales para la industria a través de la iniciativa sobre
cualificaciones digitales y ha puesto en marcha recientemente la «Gran
coalición para la capacitación y el empleo en las TIC». Para la
microelectrónica y la nanoelectrónica, es de importancia fundamental el
compromiso de la industria para atraer a los jóvenes al inicio de su educación.
Además de los esfuerzos de la industria y las iniciativas pertinentes a nivel
regional y nacional, la Comisión seguirá cofinanciando en Horizonte 2020
proyectos destinados a desarrollar y difundir materiales didácticos y de
formación sobre la tecnología microelectrónica y nanoelectrónica más reciente,
y también apoyando las campañas de sensibilización dirigidas a los jóvenes
emprendedores. Además, la Comisión Europea va a elaborar
un Panorama de las Cualificaciones de la UE, con previsiones actualizadas sobre
la oferta de cualificaciones y las demandas del mercado de trabajo hasta 2020,
a fin de mejorar la transparencia de la clasificación ESCO (cualificaciones,
competencias y profesiones europeas), como interfaz común entre los mundos del
empleo, la educación y la formación, y de apoyar la movilidad. Junto con las OIT, las universidades y
las autoridades nacionales y regionales, la Comisión procurará poner las
instalaciones y servicios compartidos para el ensayo y la experimentación
temprana de las tecnologías microelectrónicas y nanoelectrónicas a disposición
de las empresas de nueva creación, las PYME y los usuarios de toda Europa. Además, a través de la contratación
pública de innovaciones impulsadas por la microelectrónica y la
nanoelectrónica, como los equipos relacionados con la salud o la seguridad, se
crearán unas condiciones más favorables para la evolución del mercado en estos
ámbitos. 7.4. Dimensión internacional
La Comisión Europea fomentará la
cooperación internacional en el campo de la microelectrónica y la
nanoelectrónica, en particular en los ámbitos de interés mutuo, como la hoja de
ruta internacional de tecnología, la evaluación comparativa, la normalización,
las cuestiones de salud y seguridad relacionadas con los nanomateriales[38] y la preparación
de la transición al tamaño de oblea de 450 mm o la investigación avanzada
sobre «más allá del CMOS». La Comisión Europea continuará sus
esfuerzos para avanzar, en los foros multilaterales y bilaterales
internacionales, hacia unas condiciones equitativas más transparentes y de
nivel mundial, limitando las distorsiones del comercio y el mercado, y para
apoyar a la industria en las negociaciones comerciales sectoriales y en los
asuntos pertinentes que exijan un debate internacional, como en el caso del
problema de las «entidades no practicantes» (ENP). 8. Conclusiones Como ya ha hecho en campos estratégicos
como la aeronáutica o el espacio, Europa no tiene más opción que aplicar una
estrategia industrial ambiciosa para la microelectrónica y la nanoelectrónica.
La presente Comunicación propone una estrategia de esta índole que se basa en
una hoja de ruta europea para este campo. Apoya de especialización regional
inteligente y favorece una estrecha cooperación a lo largo de las cadenas del
valor y la innovación. Será preciso armonizar los recursos
financieros de la UE, nacionales y regionales en este ámbito con el fin de
alcanzar la masa crítica necesaria para atraer inversiones, así como a los
mejores talentos del mundo. Los recursos financieros se concentrarán en las
agrupaciones líderes de Europa. El desarrollo de estas hará posible que el
conjunto de las empresas europeas, dondequiera que se encuentren, explote los
últimos avances en microelectrónica y nanoelectrónica. El plan de acción que
figura en el anexo resume las medidas que se imponen. ANEXO || Principales medidas: || A cargo de: || Cuándo: 1 || Proseguir el diálogo con las partes interesadas y crear un Grupo de Líderes de la Electrónica que elabore y facilite la aplicación de una hoja de ruta estratégica industrial para la electrónica europea. || Comisión Europea, industria || A más tardar a finales de 2013 || Fomentar la especialización inteligente, utilizar los instrumentos financieros previstos en el marco de los Fondos Estructurales y de Inversión Europeos (Fondos ESI) y Horizonte 2020. || Comisión Europea, Estados miembros || En curso — deberá reforzarse || Promover, en virtud del Memorándum de Acuerdo firmado con el BEI sobre las TFE, los medios de garantizar la inversión de capital en la producción en Europa. || Banco Europeo de Inversiones, industria || 1T2014 2 || Adoptar el Reglamento del Consejo y poner en marcha la nueva ITC tripartita. || Comisión Europea, Estados miembros, industria || Principios de 2014 || Dentro de la nueva ITC, explorar la forma de simplificar y acelerar la aprobación de las ayudas estatales, en particular a través de un proyecto de interés común europeo con arreglo al artículo 107, apartado 3, letra b), del TFUE. || Comisión Europea, Estados miembros, industria || 3T13 3 || Mantener un diálogo permanente con las OIT clave, las regiones y los Estados miembros para reforzar el ecosistema de la microelectrónica y la nanoelectrónica a nivel europeo. || Comisión Europea, Estados miembros, regiones, OIT || En curso — deberá reforzarse || En el marco de Horizonte 2020, poner las instalaciones compartidas para ensayos y experimentación temprana a disposición de las empresas de nueva creación, las PYME, las universidades y los usuarios. || OIT, Comisión Europea || 1T2014 || Invertir en los elementos de base (educación y formación); fomentar un entorno favorable a la ingeniería en Europa. || Estados miembros, medios académicos || 1T14 – 4T20 4 || Elaborar y aplicar una estrategia impulsada por el mercado y centrada en los productos intensivos en electrónica utilizando instrumentos diversos, como la contratación pública. || Industria, Estados miembros, regiones, Comisión Europea || A más tardar el 2T2014 || Elaborar medidas destinadas a crear la igualdad de condiciones a nivel mundial limitando el falseamiento del comercio/mercado, en particular en el marco de la Reunión de Gobiernos y Autoridades sobre Semiconductores (GAMS). || Comisión Europea, industria || En curso — deberá reforzarse [1] Lo que se denomina «microelectrónica y
nanoelectrónica» en la presente Comunicación abarca desde los transistores de
escala nanométrica a los sistemas de escala micrométrica que integran múltiples
funciones en un chip. [2] COM(2012) 341 final. [3] COM(2012) 582 final, «Una industria europea más
fuerte para el crecimiento y la recuperación económica». [4] Por ejemplo, material electrónico para los sectores
del automóvil, la energía y la industria manufacturera. [5] World Semiconductor Trade Statistics (WSTS),
2012 (http://www.wsts.org/). [6] Digiworld report, IDATE 2012
(http://www.idate.org). [7] http://ec.europa.eu/enterprise/sectors/ict/files/kets/hlg_report_final_en.pdf [8] Véase European Semiconductor Industry
Association (ESIA) Competitiveness Report, 2008 «Mastering Innovation
Shaping the Future»
(https://www.eeca.eu/data/File/ESIA_Broch_CompReport_Total.pdf). [9] Un detector es cualquier dispositivo, como un
termómetro, que detecta una condición física del mundo. Un actuador es un
dispositivo, como un conmutador, que realiza acciones tales como activar o
desactivar un objeto o introducir ajustes en un sistema operativo. [10] International Technology Roadmap for
Semiconductors (ITRS) (http://www.itrs.net). [11] La ley de Moore predice la duplicación de la relación
prestaciones/coste cada 18-24 meses. [12] La tecnología CMOS (semiconductor de óxido metálico
complementario) es la estándar para los circuitos integrados en la vía «más
Moore». [13] Los chips microelectrónicos y nanoelectrónicos se
producen sobre un soporte material redondo denominado «oblea». Las sucesivas
generaciones tecnológicas se identifican por el diámetro de las obleas sobre
las que se han producido. En la actualidad la producción se realiza principalmente
con obleas de 200 mm y 300 mm. El próximo diámetro de oblea será de
450 mm. [14] OECD Information Technology Outlook
(http://www.oecd.org/internet/ieconomy/oecdinformationtechnologyoutlook2010.htm). [15] El LETI es un instituto del CEA, organización
francesa de investigación y tecnología. Está especializado en las
nanotecnologías y sus aplicaciones, desde los dispositivos inalámbricos a la
biología, la asistencia sanitaria y la fotónica (http://www-leti.cea.fr). [16] La Fraunhofer-Gesellschaft alemana lleva a cabo
investigación aplicada de utilidad directa para las empresas públicas y
privadas y con amplios beneficios para la sociedad. Varios institutos se
centran en los circuitos integrados y sistemas (http://www.fraunhofer.de). [17] El imec belga lleva a cabo una investigación de
primera línea mundial sobre nanoelectrónica, potenciando los conocimientos
científicos con asociaciones mundiales en el ámbito de las TIC, la atención
sanitaria y la energía (http://www.imec.be). [18] Por ejemplo, los gastos de capital de las empresas
coreanas pasaron del 13 % en 2005 al 27 % en 2012. [19] Véase Semiconductor Industry Association (SIA), Maintaining
America's Competitive Edge: Government Policies Affecting Semiconductor
Industry R&D and Manufacturing Activity, marzo de 2009 (http://www.semiconductors.org/clientuploads/directory/DocumentSIA/Research%20and%20Technology/Competitiveness_White_Paper.pdf). [20] Una fundición es una empresa que posee fábricas y
ofrece servicios de fabricación a clientes que no disponen de fábricas. [21] Una empresa «sin fábricas» diseña sus propios
componentes, pero encarga su fabricación a un proveedor de servicios (la
«fundición»). [22] Véase
http://www.asml.com/asml/show.do?ctx=5869&rid=46974 — «Dentro del programa,
Intel, TSMC y Samsung adquirirán cada una de ellas acciones de ASML
equivalentes a una participación minoritaria agregada del 23 % en ASML,
por un capital de 3 850 millones EUR». [23] Http://www.catrene.org/ [24] En aproximadamente 130 millones EUR al año. [25] Sobre la base del artículo 187 del TFUE. [26] Según las líneas del International Technology
Roadmap for Semiconductors (ITRS) (http://www.itrs.net). [27] Para evaluar la madurez de las tecnologías en
evolución se utilizan los niveles de desarrollo de la tecnología (TRL). Los
niveles 1 a 4 se refieren normalmente a la `+D temprana, mientras que los
niveles 5 a 8 indican la creación de prototipos y la validación real del
sistema en un entorno operativo. [28] COM(2011) 809 final. [29] http://s3platform.jrc.ec.europa.eu/home [30] En la actualidad, la producción en Europa en esta vía
es superior al 30 % del valor mundial. [31] La cuota de la producción de Europa es de
aproximadamente el 9 %, pese a lo cual Europa sigue estando a la
vanguardia de la tecnología en la carrera de la miniaturización. [32] A partir de programas regionales, nacionales y de la
UE. [33] http://s3platform.jrc.ec.europa.eu/home [34] El impacto de la propuesta se presentará en la
evaluación de impacto. El impacto presupuestario se incluirá en la ficha
financiera legislativa. [35] Primera evaluación intermedia de las iniciativas
tecnológicas conjuntas ARTEMIS y ENIAC, 2010
http://ec.europa.eu/dgs/information_society/evaluation/rtd/jti/artemis_and_eniac_evaluation_report_final.pdf [36] Actualmente, el apoyo público a las líneas piloto en
Empresa Común ENIAC se sitúa entre los 50 y los 120 millones EUR por acción. [37] Véase COM(2012) 582 final, sección II.A.1.ii). [38] COM(2012) 572 final. Segunda revisión de la normativa
sobre los nanomateriales.