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Document 52010AR0169

Dictamen del Comité de las Regiones — La aplicación de la iniciativa de la Asociación Oriental en Belarús y el desarrollo de la cooperación entre los entes locales y regionales de Belarús y la UE

DO C 42 de 10.2.2011, pp. 54–58 (BG, ES, CS, DA, DE, ET, EL, EN, FR, IT, LV, LT, HU, MT, NL, PL, PT, RO, SK, SL, FI, SV)

10.2.2011   

ES

Diario Oficial de la Unión Europea

C 42/54


Dictamen del Comité de las Regiones — La aplicación de la iniciativa de la Asociación Oriental en Belarús y el desarrollo de la cooperación entre los entes locales y regionales de Belarús y la UE

2011/C 42/11

EL COMITÉ DE LAS REGIONES

recomienda a la UE que siga manteniendo un diálogo amplio, abierto y estructurado con las autoridades belarusas, los grupos de la oposición y la sociedad civil y que transmita a Belarús el mensaje de que, como ya se ha precisado en ocasiones anteriores, la ratificación del Acuerdo bilateral de asociación y cooperación y el acceso efectivo a todas las opciones del Instrumento Europeo de Vecindad y Asociación (IEVA) y a sus ventajas económicas solo serán posibles si, como contrapartida, el Gobierno se muestra dispuesto –introduciendo cambios reales– a respetar el Estado de Derecho y los derechos humanos y realiza también reformas que refuercen a los entes regionales y locales;

se declara partidario de mantener y profundizar las formas existentes de cooperación territorial con Belarús, entre otras cosas, a través de los programas Interreg correspondientes en las regiones fronterizas de la UE, y anima a los entes territoriales y a las ONG de estas regiones a que emprendan nuevos proyectos para estrechar sus relaciones más allá de las fronteras y hacerlas más transparentes;

pide expresamente al Gobierno de Belarús que incluya también a representantes de la oposición en la delegación belarusa que envíe a la Asamblea Parlamentaria Euronest;

invita a los representantes de los entes territoriales belarusos y a los representantes de las ONG democráticas a participar como observadores en las asambleas de los entes regionales y locales de los Estados miembros de la UE, a fin de promover nuevos proyectos de hermanamiento e impulsar los intercambios entre ciudadanos;

recomienda que sigan desarrollándose con mayor énfasis aún las plataformas creadas para fomentar el intercambio de opiniones, por ejemplo el Foro de la Sociedad Civil o el Foro de Minsk en la sede de la Asociación de Intercambio y Educación Internacional (BBI Johannes Rau), y que se institucionalice y profundice de manera sistemática el diálogo entre los representantes oficiales de Belarús, la oposición, las ONG, los científicos y los medios de comunicación.

Ponente

:

Werner Heinrich Jostmeier (DE/PPE), Miembro del Parlamento de Renania del Norte-Westfalia

I.   RECOMENDACIONES POLÍTICAS

EL COMITÉ DE LAS REGIONES,

1.

reconoce la importancia de Belarús, de su historia y de su identidad y patrimonio culturales. Son precisamente estos factores los que hacen de Belarús un estado clave para el desarrollo general de Europa Oriental y lo convierten en un puente entre el Este y el Oeste que contribuye a reforzar la cooperación entre la Unión Europea y los países de la antigua Unión Soviética. Por lo tanto, la participación de Belarús en la Asociación Oriental tiene un importante significado estratégico, económico y cultural para nuestros Estados miembros;

2.

reconoce asimismo que, cuando se discurra la manera de propiciar el acercamiento de la República de Belarús a la UE, deberá tenerse en cuenta su desarrollo histórico y cultural seleccionando y aplicando con prudencia los instrumentos de la UE para la democratización y modernización de las autonomías regionales y locales;

3.

señala que los progresos de la Asociación Oriental en cada uno de los Estados participantes deberán ser valorados de manera diferenciada e individual, sobre todo, porque no existe una fórmula universal para democratizar los países, en particular los antiguos Estados comunistas de Europa Oriental, que a lo largo de su historia sólo han tenido una experiencia limitada con el Estado de Derecho, la movilidad social y las libertades de una economía de mercado. El Comité de las Regiones entiende que cada país tiene su propia historia y, por consiguiente, ha de permitirse que el desarrollo cultural, social y económico evolucione a su propio ritmo;

4.

observa, al mismo tiempo, que un país que, como Belarús, ha mostrado su disposición a participar en la Asociación Oriental y su interés por normalizar las relaciones con la Unión Europea –e incluso con el Consejo de Europa– debe estar dispuesto asimismo a respetar los derechos humanos universales y a abolir la pena de muerte, y por lo tanto, también a emprender una verdadera vía de reformas y a aplicarlas, por ejemplo, participando más intensamente en los proyectos de hermanamiento, estableciendo asociaciones entre ciudades y foros de debate con organizaciones de la sociedad civil, y fortaleciendo la cooperación interregional y transfronteriza, en particular con sus países vecinos Polonia, Lituania y Letonia. Ello, en particular, teniendo en cuenta que la Comisión Europea evaluará de nuevo sus relaciones con Belarús en octubre de 2010 y que, llegado el caso, extraerá conclusiones fundamentales para la cooperación futura y la prolongación de su participación en la Asociación Oriental;

5.

señala que el Comité de las Regiones, como institución de los entes regionales y locales próxima a los ciudadanos, es para Belarús un socio genuino a la hora de reforzar la cooperación en el marco de la Asociación Oriental. Sus múltiples contactos se prestan extraordinariamente bien para la aproximación a Belarús con el fin de contribuir a su democratización en un proceso «de abajo arriba» y a mejorar la situación de los ciudadanos belarusos.

Retos estratégicos de la cooperación entre la UE y Belarús y peticiones al Gobierno de Belarús

6.

señala que el Acuerdo bilateral de asociación y cooperación concluido en 1995 entre la UE y Belarús no ha podido ser ratificado hasta la fecha por el Parlamento Europeo y, siendo así, la colaboración carece de fundamento formal puesto que hasta ahora los esfuerzos belarusos no han sido suficientes. Belarús es el único país participante en la Asociación Oriental que no es socio de pleno derecho de la Política Europea de Vecindad (PEV) ni cumple tampoco los requisitos habituales del Consejo de Europa y de la Unión Europea, entre otros, en lo que respecta a una moratoria de la pena de muerte y las ejecuciones. De ahí que en la actualidad sólo se tenga en cuenta al país para determinados programas e instrumentos multilaterales de la PEV;

7.

respalda la decisión de la UE de intensificar las relaciones con Belarús, mediante precisamente la mejora de la cooperación transfronteriza e interregional, y de permitir el acceso de este país a la iniciativa de la Asociación Oriental a través de los instrumentos de financiación de la Política Europea de Vecindad, haciendo depender, no obstante, de cara al próximo reexamen por parte de la UE de la cooperación con Belarús en octubre de 2010, los avances subsiguientes en la integración de los progresos que se hagan en materia de reformas democráticas, Estado de Derecho y desarrollo de la sociedad civil;

8.

celebra que el Comité de las Regiones haya sido invitado por la Comisión Europea a aportar su contribución a la Asociación Oriental y destaca la buena disposición y la voluntad de los entes regionales y locales de apoyar la Asociación Oriental por todos los medios a su alcance e iniciar el acercamiento a Belarús;

9.

valora positivamente el hecho de que por primera vez en los últimos tiempos el Gobierno de Belarús haya dado los primeros pasos para mejorar la situación de los derechos humanos y el Estado de Derecho, a saber, la liberación de prisioneros políticos, la autorización para abrir una delegación de la Comisión Europea en Minsk y la aceptación del Foro de la Sociedad Civil, cuyas aspiraciones explícitas son la democratización y el refuerzo de la sociedad civil en Belarús;

10.

toma nota con satisfacción de que la aplicación de los instrumentos de la PEV –que promueven la democracia y los derechos humanos– y los programas de acción como TAIEX y la Iniciativa europea para la democracia y los derechos humanos (IEDDH) hayan dado sus primeros buenos resultados en la situación política en Belarús;

11.

valora positivamente la cooperación de Belarús con la Oficina de Instituciones Democráticas y Derechos Humanos (ODIHR) de la OSCE en materia de legislación electoral y, con la vista puesta en las elecciones presidenciales previstas para finales de 2010 o principios de 2011, insta a Belarús a que prosiga esta cooperación con el fin de garantizar un desarrollo limpio y transparente de las elecciones. Esto implica también permitir la presencia de observadores internacionales en las elecciones y autorizar su acceso a todas las etapas previas y posteriores del proceso electoral;

12.

recuerda la importancia de las actividades de observación electoral del Congreso de Poderes Locales y Regionales del Consejo de Europa, con la participación del CDR, y recomienda que sus delegaciones conjuntas participen también en el futuro en la observación de las elecciones de los entes regionales y locales de Belarús;

13.

se congratula de que desde principios de 2009 las relaciones entre Belarús y otros Estados de la Asociación Oriental hayan ido evolucionando de manera predominantemente positiva. Las actividades diplomáticas entre Belarús y Ucrania, Georgia y Azerbaiyán apuntan hacia un desarrollo multilateral e independiente de una cooperación regional entre los países situados entre el Mar Báltico y el Mar Negro;

14.

toma nota, no obstante, con gran preocupación de que en el primer semestre de 2010 las relaciones entre la UE y Belarús estuvieron a punto de estancarse como consecuencia de un nuevo aumento del número de casos de violaciones de los derechos humanos, la represión sistemática contra las ONG y el decepcionante desarrollo de las elecciones municipales, en las que de los 25 000 candidatos aceptados en todo el país sólo un 2 % procedían de partidos de la oposición;

15.

manifiesta asimismo su seria preocupación por las informaciones recibidas recientemente sobre los ataques a la libertad de prensa y la obstaculización del trabajo de los representantes de los medios de comunicación extranjeros, las restricciones de la libertad impuestas a todas las minorías étnicas en Belarús, la ejecución de dos sentencias capitales en marzo, la nueva oleada de medidas y programas restrictivos contra miembros de la oposición antes de las elecciones municipales y las acciones llevadas a cabo en todo el país por los servicios secretos belarusos contra la campaña «Tell the truth» el 18 de mayo de 2010, cuando fueron registrados numerosos domicilios y oficinas de miembros de la oposición. El Comité de las Regiones observa con creciente inquietud las actuales medidas represivas del Gobierno encaminadas a censurar la libertad de prensa, en particular, Internet, medio que tiene una importancia fundamental para la comunicación entre los movimientos de la oposición y que desempeñará asimismo un papel importante durante la próxima campaña para las elecciones presidenciales;

16.

pide expresamente al Gobierno belaruso que retorne al camino de la democratización y ponga fin inmediatamente a la imposición de sentencias capitales y a las ejecuciones, a la vulneración de los derechos humanos, a las limitaciones, el trato desfavorable y la discriminación de todas las minorías étnicas de Belarús desde el punto de vista político, económico, social y cultural;

17.

insta expresamente a los dirigentes belarusos a que antes de las próximas elecciones presidenciales demuestren que han realizado progresos sustanciales en los siguientes ámbitos: el decreto de una moratoria eficiente de la pena de muerte, la concesión de una libertad de opinión general, el establecimiento de la libertad de asociación y reunión, la defensa de la libertad religiosa y la garantía de los derechos políticos de los grupos de oposición;

18.

pide expresamente al Gobierno de Belarús que incluya también a representantes de la oposición en la delegación belarusa que envíe a la Asamblea Parlamentaria Euronest;

19.

observa que en Belarús es necesario introducir medidas de modernización de amplio alcance por lo que respecta a la autonomía regional y local, como, por ejemplo:

una descentralización eficiente de la administración y la fiscalidad,

la eliminación de las asimetrías en la estructura de poder entre un Gobierno central fuerte y un nivel local y regional débil en lo que se refiere al reparto de los fondos y los recursos,

la creación de mejores condiciones estructurales para las colaboraciones público-privadas a fin de desarrollar los servicios públicos, y

el refuerzo de las capacidades administrativas de los niveles subnacionales;

20.

está persuadido de que de esta manera se contribuirá a mejorar la calidad de vida de las ciudadanas y los ciudadanos belarusos. El Comité de las Regiones ofrece su apoyo a la modernización de los entes territoriales;

21.

señala expresamente que una nueva suspensión de las relaciones entre la UE y Belarús tendría repercusiones negativas para el compromiso que está forjándose en el seno de la sociedad civil y para los sectores de la ciudadanía belarusa que en estos momentos tienen una actitud proeuropea;

22.

señala la importancia de establecer hermanamientos activos entre ciudades de los países de la UE y Belarús, como el que existe por ejemplo entre Minsk y Bonn. Los hermanamientos entre ciudades, con su enorme experiencia acumulada, y los contactos y las redes creados, constituyen un pilar fundamental para proseguir la democratización de Belarús y su acercamiento a la UE. Motivan tanto a los funcionarios públicos como a los ciudadanos para que aporten su compromiso y sus conocimientos a una asociación de este tipo;

23.

observa que, con vistas al refuerzo de la cooperación regional y transfronteriza, es una condición fundamental mantener buenas relaciones de vecindad con los Estados miembros de la UE, Letonia, Lituania y Polonia. Estas deben configurarse bajo el signo de la amistad, otorgar a todas las minorías étnicas que residen en cada uno de estos países un papel político, económico, social y cultural adecuado y establecer una relación perdurablemente estable, en el marco del respeto mutuo.

Recomendaciones políticas para la cooperación ulterior:

24.

recomienda a la UE que siga manteniendo un diálogo amplio, abierto y estructurado con las autoridades belarusas, los grupos de la oposición y la sociedad civil y que transmita a Belarús el mensaje de que, como ya se ha precisado en ocasiones anteriores, la ratificación del Acuerdo bilateral de asociación y cooperación y el acceso efectivo a todas las opciones del Instrumento Europeo de Vecindad y Asociación (IEVA) y a sus ventajas económicas solo serán posibles si, como contrapartida, el Gobierno se muestra dispuesto –introduciendo cambios reales– a respetar el Estado de Derecho y los derechos humanos y realiza también reformas que refuercen a los entes regionales y locales;

25.

recomienda, por consiguiente, encarecidamente a la UE que en el futuro la aprobación o la ejecución de proyectos de ayuda humanitaria y la aplicación de los instrumentos financieros se vinculen aún en mayor medida a los avances realizados en materia de respeto de los derechos humanos y del establecimiento de una moratoria eficaz a la pena de muerte en Belarús. Al mismo tiempo la UE debe seguir prestando una gran atención para que los fondos concedidos se utilicen cabalmente, el desarrollo de los derechos humanos y el Estado de Derecho en Belarús llegue a buen puerto y los recursos no sirvan para fortalecer el régimen y las estructuras totalitarios de Minsk;

26.

recomienda a la UE que siga observando atentamente la evolución de la situación política interna en Belarús hasta la celebración de las próximas elecciones presidenciales previstas para finales de 2010 o principios de 2011, que sólo después extraiga consecuencias sobre el futuro de la cooperación y que no lleve a cabo ahora, como está previsto, la reevaluación programada para el otoño de 2010;

27.

pide al CPLRCE que participe como observador de las elecciones en Belarús y que examine si los preparativos y su desarrollo se ajustan a los requisitos generales del Consejo de Europa; para ello, el CDR ofrece mantener su cooperación actual para las tareas de observación electoral;

28.

recomienda a la UE que antes de principios de 2011 presente un informe intermedio específico sobre las relaciones con Belarús desde que se restablecieron los contactos con este país en octubre de 2008 a fin de evaluar de manera crítica el propio compromiso en Belarús durante estos dos últimos años y extraer las conclusiones pertinentes para la continuación de la colaboración con las ONG democráticas de Belarús;

29.

recomienda a todas las instituciones europeas que sigan solidarizándose en el futuro con los agentes democráticos de Belarús y que, en particular, refuercen los contactos con los entes regionales y locales a fin de compensar la concentración de poder en Minsk. En este sentido, el objetivo debería ser asociar activamente en las negociaciones sobre la cooperación a creadores de opinión pública de mentalidad abierta y democrática, sobre todo en el nivel local y en las regiones fronterizas con Estados miembros de la UE, con objeto de influir de forma positiva en la evolución política interna en Belarús en un proceso de abajo arriba;

30.

recomienda que sigan desarrollándose con mayor énfasis aún las plataformas creadas para fomentar el intercambio de opiniones, por ejemplo el Foro de la Sociedad Civil o el Foro de Minsk en la sede de la Asociación de Intercambio y Educación Internacional (BBI Johannes Rau), y que se institucionalice y profundice de manera sistemática el diálogo entre los representantes oficiales de Belarús, la oposición, las ONG, los científicos y los medios de comunicación;

31.

aconseja además que, cuando se fijen los contenidos del diálogo con los movimientos democráticos y los partidos de la oposición de Belarús, se haga hincapié sobre todo en el tema de la libertad de prensa y los medios de comunicación: desde finales del otoño de 2009 el Gobierno belaruso ha promulgado diversas disposiciones para obstaculizar el trabajo de la prensa nacional y extranjera y regular Internet que entorpecen la circulación de información libre e independiente y, al mismo tiempo, dificultan las actividades de los movimientos de oposición. Un importante papel competerá a la circulación de información libre durante la próxima campaña electoral para las elecciones presidenciales de finales de 2010. El CDR puede prestar una contribución importante para fomentar el diálogo democrático con Belarús, instando a todas las partes interesadas belarusas a que utilicen en particular las tecnologías y las posibilidades de los nuevos medios de comunicación (entre otros, YouTube, Weblogs, Twitter y otros instrumentos de las redes sociales) para facilitar el trabajo de los movimientos de oposición;

32.

insta a las autoridades nacionales de Belarús a que, en consonancia con los instrumentos de la Asociación Oriental, entablen un diálogo abierto y sistemático sobre la descentralización y el refuerzo de los entes regionales y locales en el sistema político del país y propone que en él se aborden los temas siguientes:

buena gobernanza y reducción de la burocracia,

desarrollo económico y social sostenible y política de cohesión,

cuestiones relacionadas con el transporte fronterizo,

protección del medio ambiente,

actividades culturales,

mejores condiciones marco para las pequeñas y medianas empresas,

los contactos interpersonales (intercambios de jóvenes y hermanamientos entre ciudades);

33.

invita a los representantes de los entes territoriales belarusos y a los representantes de las ONG democráticas a participar como observadores en las asambleas de los entes regionales y locales de los Estados miembros de la UE a fin de promover nuevos proyectos de hermanamiento e impulsar los intercambios entre ciudadanos;

34.

se declara partidario de mantener y profundizar las formas existentes de cooperación territorial con Belarús, entre otras cosas, a través de los programas Interreg correspondientes en las regiones fronterizas de la UE, y anima a los entes territoriales y a las ONG de estas regiones a que emprendan nuevos proyectos para estrechar sus relaciones más allá de las fronteras y hacerlas más transparentes;

35.

insta sobre todo a las regiones fronterizas de los Estados miembros de la UE, Polonia, Lituania y Letonia, a que sigan intensificando la cooperación transfronteriza con los municipios y entes regionales de Belarús, en particular en los ámbitos siguientes:

el transporte fronterizo, las aduanas y el fomento de la movilidad (simplificación de los trámites para la obtención de visados), con objeto de promover los desplazamientos transfronterizos y facilitar el encuentro entre los ciudadanos de Belarús y los de los Estados miembros de la UE fronterizos,

la migración, medidas contra la delincuencia organizada,

las cuestiones relacionadas con el medio ambiente de carácter transfronterizo,

el fomento de la economía y la facilitación del comercio transfronterizo,

el apoyo en materia de formación inicial y formación continua profesional,

manifestaciones culturales conjuntas, por ejemplo, conciertos, exposiciones de arte y actos para promover la memoria histórica común y, de este modo, superar los problemas que siguen dificultando las relaciones directas entre las personas como consecuencia de las guerras;

36.

se pronuncia a favor de que se sigan utilizando los instrumentos de la PEV para fomentar el intercambio transfronterizo de alumnos, estudiantes universitarios y personal docente (Erasmus, Tempus), propiciar el entendimiento entre los ciudadanos de Belarús y los de los Estados miembros de la UE y, de este modo, promover el espíritu europeo y el sentimiento de compromiso cívico en Belarús.

Bruselas, 2 de diciembre de 2010.

La Presidenta del Comité de las Regiones

Mercedes BRESSO


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