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Document 52001DC0708
Report from the Commission to the European Parliament and the Council under Council Decision 93/389/EEC as amended by Decision 99/296/EC for a monitoring mechanism of Community greenhouse gas emissions
Informe de la Comisión al Parlamento Europeo y al Consejo de conformidad con lo dispuesto en la Decisión 93/389/CEE del Consejo, modificada por la Decisión 1999/296/CE, relativa a un mecanismo de seguimiento de las emisiones de gases de efecto invernadero en la Comunidad
Informe de la Comisión al Parlamento Europeo y al Consejo de conformidad con lo dispuesto en la Decisión 93/389/CEE del Consejo, modificada por la Decisión 1999/296/CE, relativa a un mecanismo de seguimiento de las emisiones de gases de efecto invernadero en la Comunidad
/* COM/2001/0708 final */
Informe de la Comisión al Parlamento Europeo y al Consejo de conformidad con lo dispuesto en la Decisión 93/389/CEE del Consejo, modificada por la Decisión 1999/296/CE, relativa a un mecanismo de seguimiento de las emisiones de gases de efecto invernadero en la Comunidad /* COM/2001/0708 final */
INFORME DE LA COMISIÓN AL PARLAMENTO EUROPEO Y AL CONSEJO de conformidad con lo dispuesto en la Decisión 93/389/CEE del Consejo, modificada por la Decisión 1999/296/CE, relativa a un mecanismo de seguimiento de las emisiones de gases de efecto invernadero en la Comunidad ÍNDICE 1. Observaciones generales 2. Conclusiones 2.1. Obligaciones de información 2.2. Progreso registrado en la Comunidad Europea 2.3. Progreso previsto en la Comunidad Europea 3. Mecanismo comunitario de seguimiento y finalidad del informe 3.1. Mecanismo comunitario de seguimiento 3.2. Finalidad del presente informe 4. Cumplimiento de las obligaciones de información por los Estados miembros 4.1. Cumplimiento del plazo de presentación de la información 4.2. Cumplimiento de las obligaciones de información sobre el progreso registrado 4.2.1. Inventarios de emisiones de gases de efecto invernadero 4.2.2. Lagunas en relación con CO2, CH4 y N2O 4.2.3. Lagunas en relación con los gases fluorados 4.2.4. Lagunas en relación con los cambios en el uso del suelo y la silvicultura (CUSS) 4.3. Cumplimiento de las obligaciones de información sobre el progreso previsto 4.3.1. Inventarios de las emisiones de gases de efecto invernadero 4.3.2. Políticas y medidas 4.3.3. Previsiones 5. Evaluación del progreso registrado 5.1. Introducción 5.2. Progreso en la Unión Europea 5.2.1. Progreso a nivel de la Unión Europea 5.2.2. Progreso a nivel de Estados miembros 6. Evaluación del progreso previsto 6.1. Comparación de las previsiones de los Estados miembros con lo establecido en el Acuerdo de reparto de la carga de la UE 6.2. Compendio de las políticas y medidas suplementarias de los Estados miembros 6.3. Previsiones a escala comunitaria 6.4. Medidas suplementarias del estudio comunitario 6.5. Supuestos previos clave de los modelos 6.6. Políticas y medidas a nivel comunitario 6.6.1. De Cardiff por Gotemburgo a Barcelona 6.6.2. La estrategia para el desarrollo sostenible y el sexto Programa de acción de la Comunidad Europea en materia de medio ambiente 6.6.3. Programa Europeo sobre el Cambio Climático (PECC) 6.6.4. Hacia el futuro Anexo - Glosario, abreviaturas y unidades 1. Observaciones generales Este es el segundo informe de situación efectuado de conformidad con lo dispuesto en la Decisión 93/389/CEE del Consejo, modificada por la Decisión 1999/296/CE, relativa a un mecanismo de seguimiento de las emisiones de CO2 y de otros gases de efecto invernadero en la Comunidad. El informe analiza el progreso registrado y el previsto por los Estados miembros y la Comunidad para ajustarse a los compromisos sobre emisión de gases de efecto invernadero (GEI) contraídos con arreglo a la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (UNFCCC) y al Protocolo de Kioto. La Convención pretende llegar a una estabilización de las emisiones de CO2 al nivel de 1990, mientras que el Protocolo de Kioto asigna a la Unión Europea un objetivo de reducción del 8% (con relación al nivel de dicho año) de las emisiones de seis gases de efecto invernadero para 2008-2012. El informe contiene datos sobre las emisiones registradas de GEI desde 1990 hasta 1999, incluido dicho año, y previsiones hasta 2010, año que se sitúa en la mitad del primer periodo de compromiso del Protocolo de Kioto. Puntos sobresalientes: * La emisión de gases de efecto invernadero (excluidos los cambios en el uso del suelo y la silvicultura, CUSS) de la Comunidad en 1999 disminuyó en un 4% respecto a 1990 y la Comunidad en conjunto se ajusta a su trayectoria teórica hacia los objetivos tanto para el año 2000 como para 2008-2012. Esta evolución favorable se debe principalmente a las reducciones de Alemania y del Reino Unido. Sin embargo, la mayoría de los Estados miembros se encontraban muy lejos de la trayectoria teórica que debían seguir, y la tendencia actual indica que en 2010 más de la mitad de ellos llegará a una superación importante de las cuotas correspondientes de las emisiones comunitarias. * Las previsiones de los Estados miembros sugieren que las políticas y medidas actuales no van a ser suficientes para seguir reduciendo en el conjunto de la Comunidad las emisiones totales de gases de efecto invernadero (excluidos los cambios en el uso del suelo y la silvicultura, CUSS). Al contrario, los avances logrados hasta ahora serán contrarrestados por mayores aumentos. Todos los Estados miembros, salvo el Reino Unido, prevén que sus emisiones en 2010 estarán por encima de lo que les correspondería a tenor del acuerdo de reparto de la carga. Las previsiones a escala comunitaria dan resultados comparables. * Esto significa que, en el mejor de los casos, para el año 2010 se conseguiría una estabilización de las emisiones en el nivel de 1990. El objetivo de Kioto del - 8 % sigue siendo válido y para alcanzarlo la mayoría de los Estados miembros deberán hacer grandes esfuerzos. * Son especialmente preocupantes las tendencias del sector de los transportes. Éste es responsable del mayor aumento de las emisiones registradas de gases de efecto invernadero, especialmente de CO2 y N2O. Por otra parte, las previsiones de las emisiones de GEI procedentes del sector de los transportes indican una elevación de más del 30 % para 2010. * Los Estados miembros han señalado políticas y medidas suplementarias que podrían ayudar a salvar esta diferencia en unos 210 millones de toneladas equivalentes de CO2, o un - 5 %, respecto a las emisiones de 1990. El 3 % restante, unos 110 millones de toneladas equivalentes de CO2, tendrá que cubrirse mediante otras medidas tanto a nivel de Estado miembro como de toda la Comunidad. La disminución de unos 190 millones de toneladas equivalentes de CO2 indicada por Alemania y el Reino Unido constituye un superávit pero el resto de la Comunidad no puede dar por descontado que vaya a ayudar a cumplir los objetivos de Kioto. * El Programa Europeo sobre el Cambio Climático ha señalado políticas y medidas a nivel comunitario que complementan la actuación de los Estados miembros. Se considera que ciertas medidas en fase avanzada de preparación (por ejemplo, las directivas sobre comercio de derechos de emisión, biocombustibles, fomento de fuentes renovables de energía, o características energéticas de los edificios) tienen un potencial de reducciones rentables de 240 millones de toneladas equivalentes de CO2. La realización de este potencial técnico depende de diversos factores, como la exactitud de los datos, la aceptabilidad política y el calendario de aplicación. Este Programa ha señalado asimismo otras reducciones, pero es probable que se lleven a cabo en un plazo más largo [1]. [1] Se incluyen propuestas de otras medidas en las categorías 2 (11) y 3 (22) del informe de junio del Programa Europeo sobre el Cambio Climático. Es necesario elaborar más estas medidas antes de que pueda tomarse una decisión política sobre su realización. El Programa indicaba un potencial técnico rentable (< 20 EUR/t eq. CO2) total de entre 664 y 765 Mt eq. CO2. * La información proporcionada por los Estados miembros sobre el progreso registrado ha mejorado en relación con el primer informe, aunque no se observa ninguna mejoría significativa en cuanto al progreso previsto. Hay que tratar con mucha precaución todas las previsiones debido a la falta de detalle sobre la metodología seguida y sobre el calendario de aplicación de las políticas y medidas, así como a las incertidumbres intrínsecas de la previsión del futuro. * En una próxima propuesta de revisión del mecanismo de seguimiento con arreglo a la Decisión 1999/296/CE del Consejo, según se establece en el documento COM (2001) 580 final, deberán tomarse disposiciones sobre la ampliación de los requisitos de información a tenor del Protocolo de Kioto y sobre un futuro sistema europeo de comercio de derechos de emisión, así como nuevas disposiciones sobre la presentación de información sobre las políticas y medidas nacionales. 2. Conclusiones En este segundo informe de situación efectuado de conformidad con lo dispuesto en la Decisión 93/389/CEE del Consejo, modificada por la Decisión 1999/296/CE, el mecanismo comunitario de seguimiento ha visto un avance continuo en la información proporcionada por los Estados miembros en materia de inventarios de emisiones. El avance respecto al primer informe ha sido limitado en relación con las políticas o medidas y previsiones nacionales: sólo nueve Estados miembros han presentado una cuantificación de sus medidas suplementarias. Se procedió con éxito a una evaluación del progreso registrado al disponerse de los datos principales sobre las emisiones de casi todos los Estados miembros. Las lagunas en los datos relativos a los gases fluorados fueron bastante más pequeñas que el año anterior. Siguen sin incluirse aún los datos sobre el uso del suelo, ya que el informe se redactó antes del Acuerdo de Bonn. En cuanto a los progresos previstos, la tarea fue más difícil, ya que sigue habiendo grandes variaciones entre Estados miembros en cuanto al detalle de los datos presentados sobre la cuantificación de las políticas y medidas, sobre las metodologías utilizadas y sobre los supuestos previos. En general, las previsiones de los Estados miembros estaban respaldadas por previsiones comunitarias acerca del progreso futuro. Sin embargo, todas las previsiones deben tomarse con precaución, debido a la importancia de la incertidumbre sobre los supuestos previos y a la ausencia de metodologías comparables. Estas incertidumbres hacen aconsejable aplicar un "margen de seguridad" a la hora de determinar las obligaciones restantes de reducción de las emisiones de la UE a efectos de lograr el objetivo del Protocolo de Kioto. Para estar segura de cumplir sus obligaciones derivadas de Kioto, la Comunidad Europea deberá considerar nuevas reducciones, para las que habrá que elaborar políticas suplementarias. Los siguientes capítulos presentan conclusiones más específicas. 2.1. Obligaciones de información * La información sobre los progresos registrados (inventarios de gases de efecto invernadero) ha mejorado en los últimos años con el uso por la mayoría de los países del formato común de información, instrumento normalizado elaborado por la UNFCCC. Sin embargo, la Comisión encuentra grandes problemas para recibir puntualmente la información de los Estados miembros. * Las lagunas en los datos sobre los gases fluorados de invernadero (HFC, PFC, SF6) son mucho más pequeñas que el año anterior. Sólo dos Estados miembros no han proporcionado ningún dato y otro presentó una serie incompleta. * La información sobre políticas, medidas y previsiones no ha mejorado significativamente en la mayoría de los Estados miembros respecto al primer informe de situación. Es necesario y urgente que muchos Estados miembros mejoren la evaluación cuantitativa de las medidas, así como la puntualidad en la presentación de la información. * La información es aún incompleta en cuanto a las metodologías utilizadas y los supuestos previos en que se basan las previsiones y debe mejorar la claridad de los documentos, por ejemplo mediante la adopción de un formato común para los cuadros de información clave. * Es insuficiente el cumplimiento de las directrices del mecanismo de seguimiento y hay que esforzarse más para aplicarlas en toda su extensión. 2.2. Progreso registrado en la Comunidad Europea * Las emisiones de gases de efecto invernadero han disminuido en la Unión Europea en un 4 % desde 1990. Mientras que las emisiones de CO2 estuvieron en 1999 ligeramente por debajo de su nivel de 1990 (- 1,6 %), las de CH4 y N2O disminuyeron en un 17 % y un 14 % respectivamente. Estas cifran sugieren que en 1999 la Unión Europea en su conjunto se ajustaba a la trayectoria teórica que se había marcado tanto para 2000 como para 2008-2012 [2]. Ahora bien, esta situación positiva se debe principalmente a las grandes reducciones de emisiones de Alemania y del Reino Unido. Junto con Luxemburgo, estos fueron los únicos Estados miembros cuyas emisiones en 1999 estaban muy por debajo de las trayectorias teóricas. Francia, Finlandia y Suecia se acercaban, pero todos los demás Estados miembros se encontraban muy por encima de sus trayectorias teóricas. Por todo ello, hay que tener gran prudencia a la hora de interpretar el progreso de la UE en su conjunto. [2] El análisis compara las emisiones registradas en 1999 con los valores hipotéticos de 1999 en una trayectoria lineal desde el año de referencia hasta 2000 y 2008-2012, respectivamente. * Las emisiones de CO2 per cápita en la UE-15 disminuyeron ligeramente entre 1990 y 1999, debido también en gran medida a las reducciones de Alemania y del Reino Unido. * Todos los Estados miembros mostraron grandes aumentos en las emisiones debidas a los transportes. 2.3. Progreso previsto en la Comunidad Europea Progreso según las previsiones de los Estados miembros * De no cambiar las políticas y medidas actuales, las previsiones de los Estados miembros indican que las emisiones totales de gases de efecto invernadero de la UE (sin contar con los cambios en el uso del suelo y la silvicultura, CUSS) estarán en 2010 a los niveles de 1990. Comparando con los datos de 1999, esto significa que las emisiones totales van a aumentar. Se prevé que el CO2 aumente en un 3,1 % (principalmente debido al sector de los transportes) y los gases fluorados en un 66 %. Se prevén disminuciones de las emisiones de CH4 y N2O en un 31 % y un 17 %, respectivamente, en el periodo de 1990 a 2010. La estabilización de las emisiones totales de gases de efecto invernadero en 2010 al nivel de 1990 significa que el objetivo de reducción de emisiones es aún del - 7,5 %. Comparando con las previsiones del año pasado, esto supone un aumento del 0,9 % en el desfase entre los compromisos y la realidad. Debido a la continua incertidumbre respecto a la aplicación de las políticas y a las metodologías utilizadas, esta cifra no se puede considerar muy exacta. * Las políticas y medidas suplementarias que han previsto los Estados miembros podrían reducir este desfase en unos 210 millones de toneladas equivalentes de CO2 o un 5 % (suponiendo que Alemania y el Reino Unido alcancen pero no superen su objetivo según el reparto de la carga). También esta cifra es inferior a la de las previsiones del año pasado, que ascendían a 270 millones de toneladas equivalentes de CO2 al año. Sin embargo, seis Estados miembros todavía no han señalado o evaluado adecuadamente ninguna política o medida suplementaria. Además, la incidencia de tales políticas y medidas es muy incierta, debido en gran parte a sus características (suele tratarse de políticas en un estado poco avanzado de elaboración) y a la metodología utilizada. * Si Alemania y el Reino Unido consiguen las reducciones previstas como medidas suplementarias en sus estrategias nacionales, el conjunto de la UE cumpliría con creces el compromiso de Kioto (llegando al - 10 % respecto al nivel de 1990). Sin embargo, los Estados miembros no deben dar por descontado que el superávit de otros Estados miembros vaya a ayudar a cumplir el objetivo general de la Comunidad Europea en virtud del Protocolo de Kioto. Por otra parte, la UE ha de prepararse para conseguir reducciones más importantes de las emisiones en el segundo periodo de compromiso, para lo cual todos los Estados miembros deberán hacer esfuerzos importantes y prolongados. Comparación entre las previsiones de los Estados miembros y las comunitarias * Como los Estados miembros han previsto ciertos aumentos en las emisiones, se han acercado a las previsiones comunitarias, que esperan un aumento de las emisiones de gases de efecto invernadero alrededor del 1% (respecto al nivel de 1990). El desfase señalado ahora por los Estados miembros y la Comisión Europea está entre el - 8 % y el - 9 % de las emisiones de 1990. * Sin embargo, respecto al CO2 el estudio comunitario contempla un aumento del 4 %, frente al 3 % de los Estados miembros. La diferencia es mayor para el metano con un - 18 % según la previsión comunitaria y un - 31 % según los Estados miembros. Las previsiones relativas al óxido nitroso siguen una pauta parecida en ambos conjuntos de previsiones. Políticas y medidas comunes y coordinadas * Ante las dificultades experimentados por muchos de los Estados miembros para cumplir el objetivo que les corresponde según el reparto de la carga, las políticas y medidas comunes y coordinadas constituirán un suplemento importante para reforzar sus estrategias nacionales frente al cambio climático. * El Programa Europeo sobre el Cambio Climático ha señalado medidas comunes y coordinadas suplementarias con un potencial de reducción rentable de las emisiones, en relación con las medidas que ya están en una fase avanzada de preparación, de unos 240 millones de toneladas equivalentes de CO2. Si el potencial de estas medidas avanzadas pudiera hacerse realidad antes de 2010 contribuirían con un 5 % al objetivo de Kioto (reducción de las emisiones en un 8 %), apoyando eficazmente así las políticas y medidas de los Estados miembros. El Programa ha podido señalar opciones rentables, con un coste inferior a 20 EUR por tonelada equivalente de CO2, para un total de 664 - 765 millones de toneladas equivalentes de CO2. Sin embargo, la plasmación en la realidad del potencial técnico depende de diversos factores, como la exactitud de los datos, el solapamiento con políticas y medidas de los Estados miembros, el calendario de aplicación de las medidas y la aceptación por la opinión pública. A fin de dar una indicación más precisa del potencial de medidas rentables a nivel comunitario para el primer periodo de compromiso de Kioto, el informe distingue entre las que están "en una fase avanzada de preparación" y las que "necesitan mayor elaboración". 3. Mecanismo comunitario de seguimiento y finalidad del informe 3.1. Mecanismo comunitario de seguimiento El mecanismo de seguimiento de las emisiones antropogénicas de CO2 y otros gases de efecto invernadero fue establecido en junio de 1993, tras la adopción de la Decisión 93/389/CEE del Consejo, por el Consejo de Ministros de Medio Ambiente. La citada Decisión fue revisada en abril de 1999 (Decisión 1999/296/CE del Consejo) para permitir la actualización del proceso de seguimiento y su adecuación a los requisitos en materia de inventario incorporados al Protocolo de Kioto. El mecanismo de seguimiento es un instrumento destinado a evaluar de forma regular y exacta los progresos realizados de cara al cumplimiento de los compromisos contraídos por la Comunidad en virtud de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (UNFCCC) y el Protocolo de Kioto. Los progresos son evaluados por la Comisión en consulta con los Estados miembros, y se basan en los programas nacionales (incluidas sus actualizaciones) facilitados por los Estados miembros según se establece en el apartado 1 del artículo 5 y en el apartado 2 del artículo 2 de la Decisión 1999/296/CE del Consejo, así como en otra información pertinente. Los programas nacionales deben incluir: a) información sobre los progresos registrados y b) información sobre los progresos previstos. Para el 31 de diciembre de cada año los Estados miembros deben presentar datos de los inventarios de los dos años anteriores [3], así como las eventuales actualizaciones de años precedentes (incluido el año de referencia 1990 [4]), y sus previsiones más recientes de emisiones para los años 2005, 2010, 2015 y 2020 [5]. Deben comunicarse también a la Comisión para el 31 de diciembre las modificaciones efectuadas en los programas nacionales, como toda nueva medida que se hubiera adoptado. Si no hubiera cambios, habría que notificarlo oficialmente a la Comisión. [3] Los Estados miembros tienen que comunicar anualmente sus inventarios a la Comisión, para el 31 de diciembre del año n: las emisiones antropogénicas de CO2 y la absorción de CO2 por sumideros correspondientes al año n-1; las emisiones por fuentes y la absorción por sumideros de los demás gases de efecto invernadero correspondientes al año n-2 (datos definitivos) y al año n-1 (datos provisionales). [4] El año de referencia es 1990, excepto en los casos de HFC, PFC y SF6, para los que el año de referencia puede ser 1990 ó 1995, según prefiera la Parte interesada. [5] La Decisión 1999/296/CE ordena que se informe de las emisiones y absorciones previstas para el periodo 2008-2012 y, en la medida de lo posible, para 2005. Sin embargo, paralelamente al mecanismo de seguimiento, en las Directrices acerca de la metodología de evaluación del progreso hacia los objetivos del Protocolo de Kioto y de la comunicación de los programas nacionales se exige que se informe sobre las emisiones y absorciones previstas también para los años 2015 y 2020. Con el fin de facilitar y armonizar la recogida, entrega y evaluación de información, el Comité de Seguimiento instituido en virtud de la Decisión 1999/296/CE del Consejo estableció dos grupos de trabajo. Éstos elaboraron una serie de directrices [6] en torno tanto a la recogida y evaluación de los inventarios de emisiones como a los programas nacionales. El Comité de Seguimiento aprobó las directrices el 1 de septiembre de 2000. Los datos comunicados por los Estados miembros para el presente informe incluyen muchos de los elementos mencionados en las directrices, pero a menudo de una forma limitada. [6] Directrices: Parte 1: Directrices para los inventarios anuales de los Estados miembros y de la CE; Parte 2: Metodología sobre la evaluación del progreso y sobre el contenido de los programas nacionales, Bruselas, 1 de septiembre de 2000. 3.2. Finalidad del presente informe El presente informe expone los resultados del proceso de evaluación efectuado con arreglo al mecanismo comunitario de seguimiento y estudia los progresos registrados y previstos de los Estados miembros hacia el cumplimiento de los compromisos comunitarios contraídos en virtud de la UNFCCC y del Protocolo de Kioto. Con arreglo al artículo 4 de la UNFCCC, adoptada en Río de Janeiro en junio de 1992, la Comunidad Europea convino en adoptar unas políticas y medidas destinadas a disminuir para el año 2000 sus emisiones antropogénicas de CO2 y demás gases de efecto invernadero, de forma individual o conjunta, a los niveles de 1990. En la tercera Conferencia de las Partes (CP 3) signatarias de la UNFCCC, celebrada en Kioto en diciembre de 1997, las Partes aprobaron el Protocolo de Kioto de la UNFCCC, que fija diferentes objetivos de emisión obligatorios para algunas de ellas como, por ejemplo, la Comunidad Europea. Según este acuerdo, la CE se comprometía a reducir su emisión de gases de efecto invernadero en un 8 % para 2008-2012, con relación a los niveles de 1990. Las normas de aplicación del Protocolo de Kioto se acordaron en la sexta Conferencia de las Partes celebrada en Bonn en julio de 2001 ("Acuerdo de Bonn") y la Comunidad Europea y los Estados miembros están ahora preparando su ratificación. El objetivo global del - 8 % se ha distribuido entre los distintos Estados miembros de forma diferenciada con arreglo al mecanismo de reparto de la carga aprobado por el Consejo de Ministros en junio de 1998. Los objetivos acordados se exponen en el cuadro 3.2.1. Cuadro 3.21. Compromisos de los Estados miembros con arreglo al artículo 4 del Protocolo de Kioto, aprobados por el Consejo de Ministros (reparto de la carga de la UE, junio de 1998) Estado miembro // Compromiso (% de variación en la emisión de la cesta de seis GEI para 2008-2012 en relación con los niveles de referencia de 1990) Austria // -13 Bélgica // -7,5 Dinamarca [7] // -21 [7] En relación con el Acuerdo, Dinamarca hizo la siguiente declaración: "Dinamarca puede reducir sus emisiones en un 17 % en el primer periodo de compromiso respecto a su nivel en 1990 de unos 80 millones de toneladas corregidas equivalentes de CO2 mediante políticas y medidas nacionales y medidas vigentes adoptadas por la Comunidad. Al comprometerse legalmente a una reducción del 21 % como se indica en el Acuerdo, Dinamarca se basa en la posterior elaboración y adopción de políticas y medidas comunes y coordinadas antes de la ratificación del Protocolo de Kioto". Finlandia // 0 Francia // 0 Alemania // -21 Grecia // +25 Irlanda // +13 Italia // -6,5 Luxemburgo // -28 Países Bajos // -6 Portugal // +27 España // +15 Suecia // +4 Reino Unido // -12,5 La evaluación del progreso hacia estos objetivos tiene dos componentes principales: * Evaluación del progreso registrado La evaluación del progreso registrado se basa en los inventarios de emisiones de los Estados miembros y de la Comunidad, y en ella se incluye una comparación de los inventarios del año de referencia con los últimos disponibles, al objeto de establecer las tendencias reales de las emisiones, y una comparación con los objetivos de emisión a nivel de Estado miembro y a nivel comunitario [8]. [8] Datos basados en el informe de la AEMA "Tendencias de las emisiones de gases de efecto invernadero de los Estados miembros y de la Comunidad entre 1990 y 1999"(AEMA, 2001). En los datos no se tienen en cuenta las emisiones ni las eliminaciones derivadas de los cambios en el uso del suelo ni de la silvicultura. * Evaluación del progreso previsto El progreso previsto se evalúa a través de la recogida y análisis de las políticas y medidas adoptadas y por adoptar (proyectadas, o en fase de elaboración), tanto a nivel nacional como comunitario. Esta evaluación se basa en previsiones de las emisiones realizadas por los Estados miembros y la Comunidad. En ella se incluye un análisis de la coherencia y solidez de estas previsiones y de los principales supuestos y parámetros en relación con los programas nacionales. La evaluación se basa en gran medida en documentos facilitados por los Estados miembros. Algunos de ellos están específicamente realizados para el mecanismo de seguimiento, y otros son de tipo distinto (políticas nacionales sobre cambio climático, comunicaciones nacionales a la UNFCCC). Tratándose de progresos previstos, la evaluación ha tenido en cuenta asimismo los resultados de las previsiones comunitarias sobre emisión de gases de efecto invernadero. Los siguientes capítulos del presente informe analizan el cumplimiento de las obligaciones de información. Esto se hace comparando la información más reciente procedente de los Estados miembros con las obligaciones del mecanismo de seguimiento y las Directrices en materia de información adoptadas por el Comité del Mecanismo de Seguimiento el 1 de septiembre de 2000 (capítulo 4). El informe resume después los resultados de la evaluación del progreso registrado, basándose en los trabajos de la Agencia Europea de Medio Ambiente (AEMA) (capítulo 5) y los de la evaluación del progreso previsto, basándose en la información anteriormente descrita de la que se disponía en julio de 2001 (capítulo 6). 4. Cumplimiento de las obligaciones de información por los Estados miembros 4.1. Cumplimiento del plazo de presentación de la información La mayoría de los Estados miembros siguen siendo poco estrictos en el cumplimiento del plazo de presentación de la información (31 de diciembre de cada año) en el contexto del mecanismo de seguimiento, especialmente en lo relativo a la información sobre los progresos previstos. Los Estados miembros en su mayoría presentaron los inventarios de 1999 en abril de 2001 y los datos sobre políticas y medidas incluso después. 4.2. Cumplimiento de las obligaciones de información sobre el progreso registrado [9] [9] La información de este capítulo se ha tomado del Inventario anual de la Comunidad Europea de gases de efecto invernadero 1990-1999, de mayo de 2001, elaborado por la Agencia Europea de Medio Ambiente y su Centro temático europeo sobre emisiones atmosféricas y cambio climático, y del informe de la AEMA "Tendencias de las emisiones de gases de efecto invernadero de los Estados miembros y de la Comunidad" (AEMA, 2001). 4.2.1. Inventarios de emisiones de gases de efecto invernadero La evaluación del progreso registrado depende de la disponibilidad de los inventarios nacionales correspondientes, necesarios para recopilar un inventario comunitario completo que cubra los 15 Estados miembros. Para el 1 de abril de 2001 todos los Estados miembros (excepto Bélgica y Luxemburgo) habían entregado los datos correspondientes a 1999. Aplicando a Bélgica y Luxemburgo un método para solventar lagunas, la Comisión Europea pudo recopilar un inventario completo de las emisiones de CO2, CH4 y N2O para todo el periodo 1990-1999. Los datos se facilitaron con arreglo a lo establecido en las Directrices del Grupo intergubernamental sobre el cambio climático (IPCC) de 1996 y, en la mayoría de los Estados miembros, en los recientes Formatos comunes de información (FCI) adoptados en la quinta Conferencia de las Partes (CP 5), celebrada en 1999. Debe evitarse toda laguna en los datos para obtener inventarios totalmente sistemáticos, y en este aspecto aún hay camino que recorrer. 4.2.2. Lagunas en relación con CO2, CH4 y N2O Respecto a las sustancias CO2, CH4 y N2O se ha aplicado a Luxemburgo un método para solventar las lagunas de los años 1991-1993 y 1999, y a Bélgica para las de 1999 [10]. [10] El método para solventar lagunas consistió en tomar como primeras estimaciones los datos presentados sobre las emisiones de los años anteriores más recientes. Sin embargo, para las emisiones de CO2 procedentes de combustibles fósiles, se combinaron las últimas estimaciones comunicadas por los Estados miembros con información de las tendencias de años más recientes obtenida a partir de los últimos cálculos sobre este tipo de emisiones realizados por Eurostat. En junio de 2001, Bélgica presentó datos sobre 1998 y 1999, que indican que las emisiones de gases de efecto invernadero de Bélgica de los años 1998 y 1999 recopiladas en el inventario comunitario están subestimadas en cierta medida. Después del tope del 1 de abril, Luxemburgo presentó datos sobre 1999, pero siguen faltando datos sobre 1991-1993. Los datos presentados por Luxemburgo sugieren que sus emisiones de gases de efecto invernadero del año 1999 recopiladas en el inventario comunitario están ligeramente sobrestimadas. De acuerdo con las Directrices del mecanismo de seguimiento (aprobadas en septiembre de 2000), los últimos datos de Bélgica y Luxemburgo se incluirán en el próximo inventario europeo anual de gases de efecto invernadero que se elaborará para el 15 de abril de 2002. 4.2.3. Lagunas en relación con los gases fluorados Las lagunas de la información acerca de los gases fluorados (HFC, PFC, SF6) facilitada por los Estados miembros a 1 de abril de 2001 son bastante más reducidas que en años anteriores. Sólo Irlanda y Luxemburgo no habían presentado datos para abril de 2001. A Bélgica tuvo que aplicarse un método para solventar lagunas de los años que faltaban. 4.2.4. Lagunas en relación con los cambios en el uso del suelo y la silvicultura (CUSS) La información sobre emisiones de CO2, CH4 y N2O utilizada para el presente informe no incluye las emisiones y absorciones derivadas de los cambios en el uso del suelo y la silvicultura. Hace muy poco tiempo (acuerdo político en la CP 6 de Bonn, reanudada en julio de 2001, en espera de confirmación oficial en la CP 7 de Marrakech) que se han tomado decisiones metodológicas pendientes sobre los sumideros de CO2 con arreglo al Protocolo de Kioto. El Grupo intergubernamental sobre el cambio climático (IPCC) está ahora elaborando requisitos de presentación de datos sobre sumideros, que aún no se encuentran terminados. Por tanto, para el presente informe no se pudo contar con datos sobre los sumideros de carbono. 4.3. Cumplimiento de las obligaciones de información sobre el progreso previsto 4.3.1. Inventarios de las emisiones de gases de efecto invernadero La evaluación del progreso previsto requiere contar con información de todas las políticas y medidas consideradas y también de las emisiones previstas en los Estados miembros. Las políticas y medidas consideradas son tanto las existentes (en curso de aplicación) como las suplementarias (que se aplicarán en el futuro). Las previsiones incluyen estimaciones de la incidencia de las medidas existentes en la reducción de emisiones (suponiendo que no haya cambios en aquéllas) y estimaciones de la incidencia de las medidas suplementarias. La mayoría de los Estados miembros ha presentado muy poca información adicional durante 2001 y la calidad de sus datos no ha mejorado significativamente respecto al primer informe de situación. En el caso de algunos Estados miembros, la información presentada durante 2000 ya era relativamente exhaustiva (por ejemplo, es el caso de los Estados miembros con políticas sobre el cambio climático). Por tanto, la ausencia de información adicional se debe probablemente a que no hay nada significativamente nuevo digno de comunicarse. Con el fin de mejorar la situación y facilitar el intercambio de información y la comparación entre previsiones, se envió a los Estados miembros un cuestionario, cuyo objetivo era recoger información sobre la metodología utilizada en las previsiones. La información suplementaria obtenida fue limitada en la mayoría de los Estados miembros. Diez Estados miembros contestaron con cierta información suplementaria, pero hubo cinco (España, Grecia, Irlanda, Luxemburgo y Austria [11]) que no devolvieron el cuestionario. [11] Austria está elaborando nuevas previsiones para su 3ª comunicación nacional y presentó al mecanismo de seguimiento alguna información sobre estas previsiones. 4.3.2. Políticas y medidas * Finlandia e Irlanda han elaborado políticas nacionales sobre el cambio climático después del primer informe de situación y ha mejorado la información que proporcionan sobre sus políticas y medidas. * España, Grecia, Suecia e Italia han presentado información suplementaria después del primer informe de situación. En los casos de España y Grecia, tal información es limitada y no mejora la calidad de los datos presentados ahora frente a los del año 2000. * La mayoría de países ofrece un nivel adecuado de detalle sobre los objetivos de las políticas y medidas y sobre la situación de la realización. * La cuantificación (en términos de reducción de las emisiones de gases de invernadero en millones de toneladas) de las políticas y medidas (tanto vigentes como suplementarias) es muy limitada en la mayoría de Estados miembros, y lo mismo puede decirse de la información sobre los costes de su aplicación. 4.3.3. Previsiones * Las fuentes de información sobre las previsiones varían considerablemente: los programas nacionales sobre el cambio climático son los conjuntos de datos más exhaustivos que se han recibido y se dispone de los correspondientes a nueve Estados miembros (Austria, Dinamarca, Finlandia, Francia, Alemania, Irlanda, Luxemburgo, Países Bajos y Reino Unido). Para noviembre de 2001 todos los Estados miembros deberán haber realizado una 3ª comunicación nacional en virtud de la UNFCCC, aunque no podrá tenerse en cuenta hasta el informe de situación del año próximo, y se espera que en dicha comunicación muchos Estados miembros presenten nuevas previsiones. * Otros dos Estados miembros (Finlandia e Irlanda) presentan una cuantificación de las medidas suplementarias en comparación con el primer informe de situación. * Algunos Estados miembros han presentado información suplementaria sobre los parámetros y supuestos previos utilizados para las previsiones en respuesta al cuestionario. Sin embargo, es necesario un esfuerzo significativo para llegar al nivel suficiente de detalle que permita comparar las distintas previsiones. * Según las directrices sobre presentación de información (FCCC/CP/1999/L.3/Add.1, apartado 35), las Partes deben presentar previsiones respecto a cada gas. Unos pocos países desglosan sus previsiones por gas y por sector, pero, a diferencia de los inventarios, no hay un formato común detallado para presentar la información ni una definición común de sector, lo que hace difícil comparar las previsiones. * En general, las previsiones adolecen de una falta de cuantificación de la incidencia de las distintas políticas y medidas, como ya se ha indicado. Esto es especialmente grave porque hace difícil evaluar los progresos previstos. 5. Evaluación del progreso registrado 5.1. Introducción El objetivo de este capítulo es contribuir a la evaluación del progreso realizado por la Comunidad Europea y sus Estados miembros en pro del cumplimiento de sus compromisos en materia de gases de efecto invernadero contraídos en virtud de la UNFCCC y del Protocolo de Kioto a partir de la información recopilada por la AEMA. Se trata de realizar un análisis sistemático y comparable de la contribución de cada Estado miembro al cumplimiento de los objetivos de toda la CE. El análisis no pretende evaluar la observancia de los Estados miembros de sus propios objetivos, sino estudiar su contribución a las emisiones comunitarias de gases de efecto invernadero en 1999. El progreso se mide comparando los datos de emisión de estos gases en 1990-1999 en la CE y en sus Estados miembros con dos trayectorias lineales (hipotéticas): 1) la de la UNFCCC para el año 2000; 2) la de Kioto para 2008-2012. Calculando la desviación con respecto a estas trayectorias en 1999, se obtiene la medida del progreso registrado en la CE y sus Estados miembros en dicho año. 5.2. Progreso en la Unión Europea 5.2.1. Progreso a nivel de la Unión Europea Tomando la Unión Europea en su conjunto, la emisión de gases de efecto invernadero descendió un 4 % entre 1990 y 1999 (Figura 5.2.1), pero las tendencias son muy diferentes según los gases considerados. Aceptando una trayectoria teórica lineal desde 1990 hasta 2000 (para el CO2) y desde 1990 hasta 2010 (punto central del periodo del objetivo del Protocolo de Kioto) para todos los gases contemplados en este Protocolo, la Figura 5.2.1 muestra que la Comunidad Europea estaba en 1999 alineada con ambas trayectorias (de estabilización para 2000 y de reducción en un 8 % para 2008-2012) Figura 5.2.1. Emisiones de gases de efecto invernadero en la UE-15 en comparación con los objetivos para 2000 y para 2008-2012 (excluidos los cambios en el uso del suelo y la silvicultura, CUSS) >REFERENCIA A UN GRÁFICO> Nota: La trayectoria lineal no pretende ser una aproximación de las tendencias futuras de emisión de la Comunidad, sino que se utiliza para evaluar las emisiones comunitarias de gases de efecto invernadero en 1999 en relación con los objetivos comunitarios. En 1999, las emisiones totales de gases de efecto invernadero de la UE-15 fueron de 4 030 millones de toneladas equivalentes de CO2, lo que supone un 2 % menos que en 1998 y un 4 % menos que 1990. Las razones más importantes de estas reducciones en 1999 respecto a 1998 fueron la continuación del cambio de carbón a gas como combustible utilizado en la producción de electricidad, un invierno relativamente suave, con unas menores necesidades de calefacción, y unas medidas irrepetibles en el sector de la industria química. Las tendencias de los distintos gases fueron bastante diferentes. La Figura 5.2.2 ilustra el aumento de la cuota del CO2 y de los gases fluorados en el total de emisiones de gases de efecto invernadero, y la pérdida de importancia del CH4 y del N2O. El CO2 es con mucho el más importante de los gases de efecto invernadero, correspondiéndole más del 81 % de las emisiones totales de estos gases en 1999, aunque en dicho año las emisiones estuvieron ligeramente por debajo de los niveles de 1990 (- 1,6 %). Los grandes aumentos de las emisiones de CO2 procedentes del sector de los transportes se vieron compensados por las reducciones de las emisiones procedentes del uso de combustibles fósiles en la producción de energía y en las industrias manufactureras. Las emisiones de CH4 suponen el 9 % del total de emisiones de gases de efecto invernadero de la Comunidad Europea y descendieron un 17 % entre 1990 y 1999. Las causas principales de esta reducción son la disminución de la eliminación de residuos sólidos en tierra, el declive de la minería del carbón y el descenso del número de cabezas de ganado. Las emisiones de N2O se redujeron en un 14 % y corresponden al 8 % de las emisiones totales de gases de efecto invernadero. La causa principal de la reducción de las emisiones de N2O fueron las medidas de disminución de la industria química (producción de ácido adípico) en los últimos años. Las emisiones de gases fluorados muestran tendencias opuestas: mientras que las emisiones de HFC y de SF6 aumentaron rápidamente entre 1990 y 1999 (+ 66 % y + 34 % respectivamente), las de PFC se redujeron en un 38 %. A pesar del rápido aumento de las emisiones de gases fluorados desde 1992 (+ 31 %), sólo suponen el 2 % de las emisiones totales de gases de efecto invernadero. El descenso de las emisiones de gases fluorados observado en 1999 en relación con 1998 se debe a las grandes reducciones en las emisiones de HFC del Reino Unido. Figura 5.2.2. Emisiones de gases de efecto invernadero desglosadas por gases (sin incluir los cambios en el uso del suelo y la silvicultura, CUSS) >REFERENCIA A UN GRÁFICO> Los gases fluorados comprenden las emisiones de HFC, PFC y SF6. Fuente: AEMA (2001) Factores principales: En 1999, el PIB creció en la UE un 2,5 % y el uso de energía en un 0,9 %, respecto a 1998 (Figura 5.2.3), al tiempo que las emisiones de gases de efecto invernadero disminuían en un 2 % y las de CO2 en un 1,4 %. Por tanto, en 1999 las emisiones de gases de efecto invernadero se disociaron del crecimiento económico y también del uso de energía. A lo largo de todo el periodo de 1990 a 1999, las emisiones absolutas (totales) de gases de efecto invernadero se disociaron del crecimiento del PIB en 24 puntos (véanse los porcentajes en la figura 5.2.3), y del uso de energía en 14 puntos. Como la población de la Comunidad creció un 3,2 % entre 1990 y 1999, las emisiones comunitarias de gases de efecto invernadero per cápita disminuyeron desde 11,5 toneladas en 1990 hasta 10,7 toneladas en 1999. Figura 5.2.3. Emisiones comunitarias de gases de efecto invernadero, sus principales factores (PIB real, días-grado de calentamiento [12], consumo interior bruto de energía y población) y emisiones de gases de efecto invernadero per cápita [12] Las variaciones de temperatura pueden medirse mediante los denominados días-grado de calentamiento, que son la suma de las diferencias de temperatura entre una determinada temperatura interior constante y la media diaria de la temperatura exterior. Por tanto, unas temperaturas exteriores medias más bajas darán un valor superior de días-grado de calentamiento. >REFERENCIA A UN GRÁFICO> Fuente: AEMA (2001) y Eurostat Análisis sectorial: Para analizar con mayor detalle las tendencias sectoriales de los gases de efecto invernadero y centrarse en las fuentes más importantes, se establecen unos indicadores de fuentes clave según el método de la fase 1 del IPCC [13]. El objetivo del análisis de fuentes clave consiste en señalar categorías de fuentes que cubran el 95 % de las emisiones de GEI o presenten variaciones significativas en las emisiones entre 1990 y 1999. En una primera fase se señalaron 14 categorías de fuentes clave que cubren el 95 % de las emisiones comunitarias de GEI. En una segunda fase se añadieron cuatro categorías debido a lo notable de sus tendencias. Por tanto, el análisis ha detectado 18 categorías de fuentes clave de la Comunidad Europea que cubren el 96 % del total de emisiones comunitarias de GEI. [13] El método de la fase 1 del IPCC es un enfoque básico para señalar categorías de fuentes clave, es decir, categorías de fuentes que tienen una influencia significativa sobre el inventario total de gases de efecto invernadero de un país en términos de nivel absoluto de emisiones, de tendencia de las emisiones o de ambos aspectos. (Véase el capítulo 7 del informe "Guía de buenas prácticas y gestión de la incertidumbre en los inventarios nacionales de gases de efecto invernadero", Grupo Intergubernamental sobre el Cambio Climático, 2000). Las tendencias en cuanto a las emisiones de las categorías de fuentes clave varían ampliamente. La figura 5.2.4 presenta la clasificación de categorías de fuentes clave según las variaciones absolutas entre 1990 y 1999. Figura 5.2.4. Tendencias absolutas de las emisiones de GEI en 1990-1999 en las categorías de fuentes clave de la Comunidad (en millones de toneladas equivalentes de CO2) >REFERENCIA A UN GRÁFICO> Fuente: AEMA (2001) Sectores con aumento de emisiones: Las emisiones de CO2 del sector de los transportes constituyeron en 1999 las segundas emisiones de gases de efecto invernadero de la UE procedentes de un solo sector, con el 20,5 % de las emisiones totales de estos gases, y las emisiones de CO2 procedentes de los transportes crecen rápidamente: entre 1990 y 1999 aumentaron en un 18 % o 127 millones de toneladas en la UE-15 (principalmente emisiones de CO2, pero también de N2O). Las emisiones del transporte incluyen las procedentes de la combustión de combustibles fósiles en el transporte por carretera, la aviación civil nacional, los ferrocarriles, la navegación nacional, y otros tipos de transporte. La causa principal del fuerte aumento de las emisiones de CO2 del transporte es el aumento del volumen del transporte por carretera y, debido a esto, el aumento del consumo de combustible de vehículos de motor. Esto es así en casi todos los Estados miembros, pero sobre todo en Irlanda, España, Portugal, Grecia, Austria y Luxemburgo. El aumento de las emisiones de N2O del transporte se debe principalmente al mayor uso de catalizadores [14]. [14] Los catalizadores reducen la contaminación atmosférica pero producen emisiones de N2O como subproducto, debido a la interacción química con el azufre de la gasolina. Se espera que en el futuro se puedan reducir las emisiones de N2O mediante una mejora de los catalizadores y un descenso del contenido de azufre en los combustibles. La segunda categoría de fuente clave con un aumento importante de emisiones es la de HFC a partir de procesos industriales. Algunos HFC se utilizan como sustitutos de los CFC, los cuales destruyen la capa de ozono y se han ido eliminando gradualmente en la década de 1990. Sectores con reducción de emisiones: Las mayores reducciones en términos absolutos se lograron en el sector de la energía (producción de electricidad y de calor), principalmente debido a la sustitución del carbón por el gas en varios Estados miembros y a mejoras de la eficacia (sobre todo en Alemania). La segunda reducción por importancia corresponde a las emisiones de N2O en la industria química del Reino Unido, Alemania y Francia, debido principalmente a medidas específicas en la producción de ácido adípico en estos países. El tercer lugar en las reducciones es el de las emisiones de CO2 a partir de combustibles fósiles en la industria manufacturera, debido principalmente a la reestructuración económica y a mejoras de la eficacia en la industria manufacturera de Alemania tras la reunificación de este país. Se consiguieron importantes reducciones de las emisiones de CH4 a partir de la eliminación de residuos sólidos en tierra (vertederos) y de las emisiones fugitivas procedentes de combustibles sólidos. Estas reducciones se deben principalmente a la aplicación de la directiva sobre vertederos y demás normativa relacionada, así como al declive de la minería del carbón. El cuadro 5.2.1 ofrece más información cuantitativa sobre el aumento o la disminución de las emisiones de gases de efecto invernadero en diferentes sectores, como las industrias de la energía. >REFERENCIA A UN GRÁFICO> Cuadro 5.2.1. Variaciones de las emisiones de gases de efecto invernadero de la UE-15 y sus Estados miembros en 1990-1999, expresadas en porcentaje Nota (1): "-" significa que las emisiones de 1990 fueron nulas o que no se disponía de datos. Nota (2): En los casos de Dinamarca y de los Países Bajos, se recogen entre paréntesis los datos que reflejan ajustes por variaciones en el comercio de electricidad y en la temperatura, respectivamente. 5.2.2. Progreso a nivel de Estados miembros El cuadro 5.2.2 (véase también la figura 5.2.5) muestra las tendencias de las emisiones de gases de efecto invernadero y los indicadores de distancia al objetivo de los Estados miembros. El indicador de distancia al objetivo (IDO) es una medida de la desviación de las emisiones registradas de 1999 respecto a la trayectoria lineal teórica hacia el objetivo (según se ha visto en la sección 5.1) Nueve Estados miembros redujeron sus emisiones respecto a las de 1998, pero sólo cinco Estados miembros estuvieron en 1999 por debajo de sus niveles del año de referencia. La tendencia general de las emisiones de gases de efecto invernadero de la Comunidad está dominada por los dos mayores emisores, Alemania y el Reino Unido, que aportan alrededor del 40 % de las emisiones comunitarias de estos gases. Dichos Estados miembros alcanzaron una reducción de sus emisiones de gases de efecto invernadero de 330 millones de toneladas equivalentes de CO2 respecto a 1990. Las principales causas de la tendencia favorable de Alemania son los aumentos de eficacia registrados en la producción térmica de electricidad de este país y la reestructuración económica de los cinco nuevos Estados federados tras la reunificación alemana. Así, las emisiones alemanas de CO2 de la producción de energía y de las industrias manufactureras descendieron respectivamente en 83 y 57 millones de toneladas entre 1990 y 1999. La reducción de emisiones de GEI del Reino Unido se debió principalmente a la liberalización del mercado de la energía y a los cambios consiguientes de combustible, de petróleo y carbón a gas, en la producción de electricidad. Las emisiones de CO2 procedentes de la industria de la energía se redujeron en el Reino Unido en 49 millones de toneladas entre 1990 y 1999. Por otra parte, se lograron sustanciosas reducciones de las emisiones de N2O de la industria química (26 millones de toneladas equivalentes de CO2). Un reciente estudio [15] ha analizado exactamente la cuestión de cuál sería el resultado en términos de reducción de GEI de ambos países (Alemania y Reino Unido) si estos países no hubieran experimentado estas reducciones irrepetibles. Un conjunto variado de medidas ambientales, que se fueron introduciendo gradualmente a lo largo de la última década en ambos países, ha tenido un efecto significativo y es responsable de al menos el 50 % de la reducción de emisiones desde 1990. Las reducciones de emisiones debidas a las circunstancias especiales de estos dos países suponen aproximadamente el 34 % [16] de las reducciones de la Comunidad desde 1990. [15] Greenhouse gas reductions in Germany and the UK - Coincidence or policy induced- An analysis for international climate policy (Fraunhofer Institut für Systemtechnik und Innovationsforschung (ISI), Science Policy and TechnologyPolicy Research (SPRU) Deutsches Institut für Wirtschaftsforschung (DIW) Karlsruhe, Brighton, Berlín; Junio de 2001) [16] Estimación de trabajo basada en datos del estudio antes citado. Los emisores tercero y cuarto por importancia, Francia (14 %) e Italia (13 %), presentan tendencias opuestas. Mientras que Francia estuvo en 1999 ligeramente por debajo de sus niveles de 1990, las emisiones italianas de GEI fueron más elevadas en 1999 que en 1990. En Francia se consiguieron grandes reducciones en las emisiones de N2O de la industria química, pero las emisiones de CO2 del transporte aumentaron considerablemente. Las emisiones italianas de GEI aumentaron entre 1990 y 1999 fundamentalmente en el sector del transporte y en la producción de electricidad. Las emisiones de España, quinto país emisor en importancia, constituyeron el 9 % de las emisiones totales comunitarias de GEI y aumentaron en más del 20 % entre 1990 y 1999. Las fuentes principales que contribuyeron al aumento fueron las mismas que en Italia, es decir, el transporte y la producción de electricidad. En 1999, Alemania, Luxemburgo y el Reino Unido estuvieron bastante por debajo de sus trayectorias teóricas para lograr los objetivos de Kioto. Francia, Finlandia y Suecia siguieron una trayectoria próxima a la teórica lineal hacia el objetivo de Kioto. Todos los demás Estados miembros estuvieron bastante por encima de sus trayectorias teóricas hacia los objetivos de Kioto (Dinamarca, España, Irlanda y Portugal en más de 10 puntos porcentuales) [17]. [17] El indicador de distancia al objetivo de Dinamarca es de 13,5 puntos (porcentuales) con datos sin ajustar y de 4,9 puntos si, como pedía este país, se ajustan sus emisiones de gases de efecto invernadero para tener en cuenta el comercio de electricidad en 1990. Cuadro 5.2.2. Emisiones de gases de efecto invernadero en equivalentes de CO2 (excluidos los cambios en el uso del suelo y la silvicultura, CUSS) y objetivos del Protocolo de Kioto para 2008-2012 >SITIO PARA UN CUADRO> 1) Para los gases fluorados, la mayoría de los Estados miembros ha seleccionado un año de referencia distinto de 1990 ( a saber, 1995), como permite el Protocolo de Kioto. Sin embargo, para el análisis de las tendencias de las emisiones comunitarias en el presente informe, por motivos de coherencia, se han tomado las emisiones de 1990 como cifra de referencia respecto a todos los gases. 2) En el caso de Dinamarca, se dan entre paréntesis los datos que reflejan el ajuste del comercio de electricidad en 1990. Estos datos se usan para seguir el progreso hacia el objetivo nacional danés según el Acuerdo europeo de reparto de la carga. Para el total UE, se han aplicado los datos daneses sin ajustar, según las "Directrices de la UNFCCC sobre información y revisión" adoptadas en 1999 en la Decisión 3 de la CP 5 ((FCCC/CP/1999/7) Fuente: AEMA (2001) Alemania, el Reino Unido y Luxemburgo estuvieron bastante por debajo de sus objetivos de CO2 para el año 2000 (cuadro 5.2.3). Todos los demás Estados miembros estuvieron bastante por encima de sus trayectorias teóricas de CO2 para 2000. Dinamarca, Irlanda, España y los Países Bajos estuvieron al menos 10 puntos (porcentuales) por encima de sus objetivos de emisión de CO2 de 1999 [18]. Cuatro Estados miembros no tenían objetivos de CO2 para 2000. [18] Dinamarca estuvo cerca de su trayectoria teórica hacia el objetivo de emisión de CO2 para 2000 si se aplican los ajustes para tener en cuenta el comercio de electricidad (solicitados por Dinamarca). En la mayoría de los Estados miembros, las emisiones de CO2 disminuyeron entre 1998 y 1999, aunque la tendencia general es de aumento de las emisiones respecto a 1990. Cuadro 5.2.3. Emisiones de CO2 en millones de toneladas (excluidos los cambios en el uso del suelo y la silvicultura, CUSS) >SITIO PARA UN CUADRO> 1) Véase la nota 2 del cuadro 5.2.1. 2) En el caso de los Países Bajos, se dan entre paréntesis los datos que reflejan los ajustes para tener en cuenta las variaciones de temperatura en 1990-1999. El objetivo nacional de los Países Bajos tiene en cuenta estos ajustes. Fuente: AEMA (2001) El cuadro 5.2.4 ilustra en qué medida la mayoría de los Estados miembros redujeron las emisiones de CH4 entre 1990 y 1999 (como ya se ha dicho, debido a la disminución de la eliminación de residuos sólidos en tierra, el declive de la minería del carbón y el descenso del número de cabezas de ganado). Sólo los Estados beneficiarios de los Fondos de Cohesión (Grecia, Irlanda y España) e Italia aumentaron sus emisiones de CH4. También a este respecto fueron Alemania y el Reino Unido los que lograron el grueso de las reducciones en términos absolutos (70 millones de toneladas equivalentes de CO2) entre 1990 y 1999. En términos relativos, Finlandia, los Países Bajos y Austria lograron importantes reducciones de las emisiones de CH4 (aparte de Alemania y el Reino Unido), principalmente en el sector de los residuos (vertederos). Cuadro 5.2.4. Emisiones de CH4 y N2O en millones de toneladas equivalentes de CO2 >REFERENCIA A UN GRÁFICO> Fuente: AEMA (2001) España aumentó sus emisiones de CH4 en un 30 % entre 1990 y 1999 (10 millones de toneladas equivalentes de CO2); las emisiones de CH4 procedentes de la eliminación de residuos sólidos en tierra aumentaron más que la media (+ 76 %). En Grecia e Italia los principales aumentos en las emisiones de CH4 correspondieron al sector de los residuos, mientras que en Irlanda el aumento de las emisiones de CH4 se debió principalmente a la fermentación entérica. En la mayoría de los Estados miembros, las emisiones de N2O se incrementaron entre 1990 y 1999, sobre todo en el sector del transporte. La causa principal fue la mayor utilización de catalizadores en los automóviles de gasolina. El principal aumento en las emisiones de N2O en términos absolutos correspondió a los Países Bajos y España (3 millones de toneladas equivalentes de CO2 cada uno). En los Países Bajos las emisiones aumentaron sobre todo en las industrias químicas y a partir del suelo agrícola, mientras que en España las emisiones de N2O se debieron más bien al transporte y a la gestión de estiércol. Las mayores reducciones de las emisiones de N2O se lograron en Alemania, el Reino Unido y Francia, principalmente debido a medidas de disminución de las emisiones en la producción de ácido adípico. Dinamarca y Finlandia comunicaron un descenso en las emisiones de N2O sobre todo en el sector agrario (suelos agrícolas). Las emisiones de gases fluorados crecieron en todos los Estados miembros salvo en el Reino Unido (cuadro 5.2.5). La causa principal del rápido crecimiento de las emisiones de gases fluorados en la Comunidad Europea es la eliminación progresiva de las sustancias que destruyen la capa de ozono, como los clorofluorocarburos, en virtud del Protocolo de Montreal, y la sustitución de estas sustancias por HFC (sobre todo en refrigeradores, aire acondicionado, producción de espuma y propelentes de aerosoles). Las emisiones de PCF corresponden sobre todo a la producción primaria de aluminio y a la producción de semiconductores, pero han descendido entre 1990 y 1999 en la mayoría de los Estados miembros. Las fuentes principales de emisiones de SF6 que aumentaron en la mayoría de los Estados miembros son la fundición y la producción de magnesio primario y secundario, así como la fabricación y utilización de conmutadores aislados con gas en el sector eléctrico. Cuadro 5.2.5. Emisiones de HFC, PFC y SF6 comunicadas por los Estados miembros para el 1 de abril de 2001 in Gg (=miles de toneladas) equivalentes de CO2 >REFERENCIA A UN GRÁFICO> Nota (1): En el caso de Bélgica se dan en cursiva los valores correspondientes a estimaciones de las emisiones que se han tomado del año anterior más reciente. Fuente: AEMA (2001) Más del 80 % de los gases fluorados de la Comunidad Europea son emitidos por cinco Estados miembros (Países Bajos, Alemania, España, Francia y el Reino Unido). Ha habido grandes aumentos en términos absolutos en España (6 millones de toneladas equivalentes de CO2) y en los Países Bajos (4 millones de toneladas equivalentes de CO2), mientras que se lograron grandes reducciones en el Reino Unido (6 millones de toneladas equivalentes de CO2) debido a las medidas de reducción de las emisiones en la producción de HCFC en 1999. La figura 5.2.5 resume los resultados de la comparación de las emisiones de gases de efecto invernadero de los Estados miembros con sus trayectorias lineales teóricas para 2008-2012 [19]. [19] Algunos Estados miembros han insistido en que, durante el periodo de compromiso de Kioto, pueden utilizarse para cumplir tal compromiso no sólo medidas y políticas nacionales, sino también un mecanismo flexible. En algunos Estados miembros ya se han iniciado actividades dentro de los mecanismos flexibles, pero no figuran en los inventarios nacionales. Figura 5.2.5. Indicadores de distancia al objetivo (en puntos porcentuales) correspondiente al Protocolo de Kioto y a los objetivos de reparto de la carga de los Estados miembros de la Comunidad Europea [20] [20] Distancia a la trayectoria teórica hacia el objetivo en porcentaje; la trayectoria teórica es una línea recta desde el nivel de emisión del año de referencia (1990) hasta los niveles del objetivo de 2010; las cifras del IDO en porcentaje (histograma) muestran las desviaciones entre lo que se debería haber logrado y lo que se ha conseguido, suponiendo que las reducciones en porcentaje de los niveles de 1990 se hicieran de forma lineal. >REFERENCIA A UN GRÁFICO> 1) El IDO danés es de 4,9 puntos (porcentuales) si se ajustan las emisiones de gases de efecto invernadero de Dinamarca para tener en cuenta el comercio de electricidad en 1990. Fuente: AEMA (2001) 6. Evaluación del progreso previsto 6.1. Comparación de las previsiones de los Estados miembros con lo establecido en el Acuerdo de reparto de la carga de la UE En este capítulo se comparan las últimas previsiones para el año 2010 de los Estados miembros "con las medidas existentes" respecto a sus compromisos de reparto de la carga de la UE. La comparación puede ser interesante porque pone de manifiesto el desfase entre, por una parte, los resultados que se esperan de las políticas y medidas vigentes y, por otra parte, los compromisos asumidos por los Estados miembros y la UE de cara al Protocolo de Kioto. Sin embargo, hay que señalar que las situaciones previstas "con las medidas existentes" de los diferentes Estados miembros generalmente no son comparables, ya que la fecha límite para la introducción de políticas es diferente. El capítulo 6.3 compara las previsiones realizadas por los Estados miembros con los resultados del último análisis sobre previsión de emisiones elaborado a escala comunitaria. El cuadro 6.1.1 resume la situación actual, mostrando los compromisos asumidos por cada Estado miembro y las más recientes previsiones para 2010 "con las medidas existentes". También se muestra ahí el desfase anteriormente citado, es decir, la diferencia entre las previsiones "con las medidas existentes" y los compromisos asumidos según el Acuerdo de reparto de la carga. Según las previsiones de los Estados miembros, la UE en su conjunto podría lograr para 2010 una estabilización aproximada (- 0,5 %) de los gases de invernadero en el nivel de 1990 con las medidas actualmente aplicadas. Esto daría un desfase previsto de alrededor del 8 % (el valor real es del 7,5 %) entre los efectos de las políticas y medidas vigentes y el objetivo de Kioto (318 millones de toneladas equivalentes de CO2 en 2010 en términos absolutos). Esto debe compararse con las previsiones acumuladas del primer informe de situación, que resultaban en un descenso del 1 % en las emisiones, dando así un desfase aproximado del 7 % (el valor real es 6,6 %) respecto al objetivo de Kioto. Sin embargo, un análisis más detallado revela que la contribución de las políticas y medidas vigentes a los objetivos nacionales varía significativamente según el Estado miembro, en función del diferente grado de elaboración de las medidas en los países. El Reino Unido y Alemania contribuyen en gran medida a la disminución general [21] con un superávit previsto del Reino Unido debido a medidas introducidas después de la aprobación del Protocolo de Kioto (1997), pero otros países, como Austria, Irlanda, España o Portugal, siguen necesitando un esfuerzo apreciable para alcanzar sus objetivos. [21] Para un estudio sobre estas disminuciones, véase "Greenhouse gas reductions in Germany and the UK - Coincidence or policy induced- An analysis for international climate policy" (Fraunhofer Institut für Systemtechnik und Innovationsforschung (ISI), Science Policy and TechnologyPolicy Research (SPRU) Deutsches Institut für Wirtschaftsforschung (DIW) Karlsruhe, Brighton, Berlín; abril de 2001) Estas previsiones están sujetas a una incertidumbre considerable en relación tanto con los supuestos aceptados en las previsiones como con la proporción en que las políticas y medidas vayan a dar finalmente las reducciones previstas. En algunos Estados miembros esta incertidumbre se ha debatido en sus programas o información nacionales, pero en la mayoría de los casos la información no es suficiente para proporcionar una cuantificación de la incertidumbre. En general, la aportación desigual de los distintos Estados miembros al cumplimiento de sus compromisos de reparto de la carga y el grado de incertidumbre relacionado con las previsiones en sí levanta dudas sobre la exactitud del desfase señalado del 8 % entre las emisiones previstas y el objetivo de Kioto. Cuadro 6.1.1. Comparación de las previsiones de emisiones totales de los Estados miembros "con las medidas existentes" (excluidos los cambios en el uso del suelo y la silvicultura, CUSS) en relación con los compromisos de Kioto >SITIO PARA UN CUADRO> El cuadro 6.1.2 expone los resultados de la previsión "con las medidas existentes" desglosados por gases. Puede comprobarse que, en la UE en su conjunto, se prevé un aumento de las emisiones de CO2 del 3,1 % entre 1990 y 2010, mientras que las de metano y óxido nitroso disminuirán sustancialmente, en un 31 % y un 17 %, respectivamente. La información respecto a los gases fluorados está menos completa, por lo que es difícil llegar a conclusiones seguras. Sin embargo, en los países que han comunicado datos se prevé un aumento de 37 millones de toneladas equivalentes de CO2 (o un 66 %) para 2010, en comparación con el año de referencia [22]. [22] Las previsiones comunitarias sobre gases fluorados se tratan en el capítulo 6.3. Cuadro 6.1.2. Previsiones "con las medidas existentes" de los Estados miembros desglosadas por gases de efecto invernadero >SITIO PARA UN CUADRO> 6.2. Compendio de las políticas y medidas suplementarias de los Estados miembros En el apartado anterior se sugería que las medidas vigentes señaladas por los Estados miembros estabilizarían las emisiones en el nivel de 1990, lo que determinaría un desfase próximo al 8 % respecto al objetivo comunitario con arreglo al Protocolo de Kioto. El objetivo de los programas actuales de los Estados miembros sobre cambio climático es eliminar este desfase gracias a la elaboración y futura aplicación de políticas y medidas suplementarias. El cuadro 6.2.1 compara la disminución de emisiones necesaria para alcanzar el objetivo de Kioto con las reducciones que cabe esperar de las políticas y medidas suplementarias (si se han cuantificado). El cuadro muestra que sólo nueve Estados miembros han facilitado una cuantificación de sus medidas suplementarias. Los seis restantes (Bélgica, Grecia, Luxemburgo, Portugal, España y Suecia) no lo han hecho. Se espera que la disminución derivada de las medidas suplementarias ascenderá, en todos los Estados miembros, a unos 402 millones de toneladas equivalentes de CO2. Esto incluye una contribución notablemente amplia de Alemania. Si Alemania y el Reino Unido se limitaran a cumplir sus compromisos en virtud del Acuerdo europeo de reparto de la carga, pero sin sobrepasarlos como está previsto, la disminución procedente de las medidas adicionales sólo ascendería a 209 millones de toneladas equivalentes de CO2 [23]. Esto dejaría un déficit de 111 millones de toneladas equivalentes de CO2 entre las previsiones para 2010 "con medidas suplementarias" y el compromiso europeo con arreglo a Kioto; este déficit tendría que compensarse con otras medidas suplementarias, aún sin cuantificar, en la mayoría de Estados miembros o en el conjunto de la Comunidad. [23] Se llega a este resultado utilizando un valor de reducción igual al desfase que compensarían las medidas suplementarias de Alemania y un valor cero para el caso del Reino Unido, ya que se prevé que éste tenga superávit respecto a sus obligaciones según el Acuerdo de reparto de la carga basándose sólo en las medidas actualmente vigentes. En los países que han señalado disminuciones suplementarias desglosadas por gases de efecto invernadero, se prevé que la principal parte de tales disminuciones procederá de mayores reducciones de CO2. En muchos países las políticas y medidas suplementarias se encuentran en una fase inicial de elaboración y están sujetas a un mayor grado de incertidumbre que las estudiadas en el apartado anterior (políticas y medidas ya adoptadas o aplicadas). Cuadro 6.2.1. Comparación del desfase entre las previsiones "con las medidas existentes" de ciertos Estados miembros [24], sus compromisos de Kioto y las medidas suplementarias previstas [24] Sólo los nueve Estados miembros recogidos en el cuadro han presentado una cuantificación de sus medidas suplementarias. >SITIO PARA UN CUADRO> 6.3. Previsiones a escala comunitaria El análisis anterior del presente informe utiliza las situaciones hipotéticas y las previsiones elaboradas y facilitadas por los Estados miembros con el fin de evaluar el progreso previsto en los Estados miembros y la UE hacia el cumplimiento de los compromisos del Protocolo de Kioto. Un enfoque distinto consiste en utilizar previsiones del conjunto de la Comunidad para proporcionar una base común de todos los países y captar las dimensiones comunitarias e internacionales de los mercados y sistemas de energía. En este capítulo se examina el progreso previsto hacia el cumplimiento de los compromisos de Kioto utilizando las últimas previsiones sobre emisión de gases de efecto invernadero a escala comunitaria extraídas de Economic Evaluation of Sectoral Emission Reduction Objectives for Climate Change (Evaluación económica de los objetivos de reducción de emisiones por sectores en materia de cambio climático) [25]. Las emisiones de CO2 relacionadas con la energía se han previsto utilizando el modelo de sistema de energía PRIMES [26], mientras que las otras emisiones se han previsto basándose en factores de actividad y emisiones. [25] "Economic Evaluation of Sectoral Emission Reduction Objectives for Climate Change: Summary Report for Policy Makers", K. Blok, D. de Jager y Chris Hendriks, marzo de 2001 http://europa.eu.int/comm/environment/enveco/climate_change/sectoral_objectives.htm [26] Utilizado para el análisis compartido de situaciones hipotéticas de energía de la UE para 2020 (DG Transporte y Energía, 1999) (http://www.shared-analysis.fhg.de), elaborado y mantenido en la Universidad Técnica Nacional de Atenas, Grecia. El cuadro 6.3.1 siguiente muestra las emisiones de 1990/1995, la previsión comunitaria para 2010 y la variación porcentual. Cuadro 6.3.1. Emisiones del año de referencia y de 2010 según la previsión comunitaria >SITIO PARA UN CUADRO> a Las emisiones son las de 1990 en todos los casos salvo los gases fluorados, cuyo año de referencia es 1995. Las cifras recogidas proceden del estudio y son ligeramente distintas de las indicadas en la presente comunicación. b Emisiones de gases de efecto invernadero distintos del CO2 procedentes de la extracción, transporte y distribución de combustibles fósiles. c Los datos sobre las emisiones de la aviación internacional se incluyen en este total ya que no se tienen datos suficientes para separarlos. Tales emisiones no se incluyen en el inventario nacional ni en los datos de las previsiones de otras partes del presente informe, puesto que las emisiones procedentes del transporte internacional no se incluyen en los objetivos del Protocolo de Kioto. Fuente: Estudio de los objetivos por sectores (2001) Se prevé que las emisiones totales comunitarias de gases de efecto invernadero aumenten en un 1 % respecto al año de referencia, debido fundamentalmente al aumento del suministro de energía para satisfacer la mayor demanda en los sectores del transporte y de los servicios. En los demás sectores se espera un descenso de las emisiones. Se prevé que las emisiones debidas al transporte aumenten en un 31% entre el año de referencia y 2010, aun cuando se incluya el Acuerdo ACEA [27], debido al fuerte aumento del transporte tanto aéreo como por carretera. Las emisiones del sector de los servicios aumentan también por un fuerte ascenso del número de edificios. En la industria se prevé que las emisiones totales disminuyan en un 15%, por el descenso del CO2 debido parcialmente a cambios en los combustibles utilizados por este sector y del N2O procedente de emisiones de procesos de transformación (ya muy reducido desde 1990). Hay un ligero aumento de gases fluorados. [27] La Asociación de Fabricantes Europeos de Automóviles (ACEA) y las correspondientes asociaciones japonesa y coreana, JAMA y KAMA, han alcanzado un acuerdo con la UE para reducir las emisiones medias de CO2 procedentes de automóviles nuevos a 140 g/km para septiembre de 2008/9. Se prevé que las emisiones permanezcan estables en el sector residencial a pesar de cierto aumento del número de edificios debido a la mejora de la eficacia energética. Se prevé que tanto la agricultura como el sector de los residuos muestren un descenso en las emisiones debido al efecto de las políticas vigentes, como la Agenda 2000 en agricultura y la Directiva sobre vertidos en el ámbito de los residuos. La previsión comunitaria se acerca a los resultados de la suma de previsiones de los Estados miembros, aunque la comparación a nivel de los distintos Estados miembros revelaría importantes diferencias (figura 6.3.1). Las diferencias oscilan entre la sobreestimación (por ejemplo, Dinamarca con +27 puntos porcentuales) y la subestimación (por ejemplo, Portugal, con -16 puntos porcentuales) del Estudio de los objetivos por sectores respecto a las previsiones de los Estados miembros. Figura 6.3.1. Comparación de las previsiones de los Estados miembros desglosadas del Estudio de los objetivos por sectores respecto al conjunto de emisiones de GEI para el año 2010 >REFERENCIA A UN GRÁFICO> No es posible efectuar una comparación sectorial completa con las previsiones de los Estados miembros porque no todos estos presentan las previsiones al nivel sectorial y además son diversas las definiciones de sector utilizadas. Se está realizando una comparación como parte del trabajo de la AEMA (a cargo del Centro temático europeo sobre emisiones atmosféricas y cambio climático) [28] con los sectores de los que los Estados miembros han presentado más información. Las previsiones agregadas de los Estados miembros de los que se dispone de información son de un descenso del 17 % en las industrias de la energía (frente a un aumento del 1 % en la previsión comunitaria), del 8 % en la agricultura (frente a un descenso del 5 % en el enfoque europeo), 38 % en los residuos (frente al 17 % comunitario) y un aumento del 25 % en el transporte (frente al 31 % comunitario). Las previsiones de los Estados miembros incluyen el efecto de sus propias políticas y medidas, además de algunas de las políticas y medidas comunes y coordinadas incluidas en el Estudio de los objetivos por sectores. [28] Análisis y comparación de las previsiones nacionales y comunitarias de las emisiones de gases de efecto invernadero, informe de la AEMA, proyecto de julio de 2001. El análisis en marcha actualmente sobre diferencias metodológicas entre las previsiones de los Estados miembros y las comunitarias pone de manifiesto que es necesario seguir trabajando para afinar los métodos de previsión. El desglose por gases de las previsiones comunitarias se muestra en el cuadro 6.3.2. Se prevé que el dióxido de carbono y los gases fluorados aumenten, mientras que el metano y el óxido nitroso descenderán. Cuadro 6.3.2. Emisiones del año de referencia, previsiones comunitarias para 2010 desglosadas por gases y variación porcentual respecto a las previsiones agregadas de los Estados miembros >SITIO PARA UN CUADRO> Fuente: Estudio de los objetivos por sectores (2001) a Se refiere a las emisiones de CO2 relacionados con la energía y de otros tipos. De la comparación del desglose entre gases de efecto invernadero (figura 6.3.2), el Estudio de los objetivos por sectores deduce que las emisiones de CO2 aumentarán en un 4,1 % [29], mientras que los Estados miembros prevén un aumento algo menor, del 3 %. Respecto al CH4, los Estados miembros prevén un descenso en las emisiones del 31 %, que es más elevado que el previsto en el Estudio de los objetivos por sectores. Las previsiones relativas a las emisiones de N2O son similares en las dos fuentes. [29] Esta cifra incluye el efecto del Acuerdo ambiental con los fabricantes de vehículos. Se calcula que sin este Acuerdo las emisiones de CO2 en 2010 serían un 6,7 % más elevadas que los niveles de 1990. Figura 6.3.2. Comparación de las emisiones de GEI de la UE-15 para el año 2010 agregadas a partir de las previsiones de los Estados miembros y de las previsiones del Estudio de los objetivos por sectores >REFERENCIA A UN GRÁFICO> Según ambos conjuntos de previsiones, se espera asimismo que las emisiones de gases fluorados aumenten considerablemente entre 1990 y 2010 (en un 73 % en el caso del Estudio de los objetivos por sectores y en un 66 % según los Estados miembros), aunque, como se indica en el capítulo 6.1, son incompletos los datos que sobre estos gases han aportado los Estados miembros. 6.4. Medidas suplementarias del estudio comunitario El estudio de los objetivos por sectores señalaba sobre todo medidas técnicas para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero con su potencial (Mt eq. CO2) y su coste (euros/tonelada eq. de reducción de CO2). Se aplicó después una metodología de coste mínimo para calcular el conjunto de medidas que podría aplicarse para alcanzar el objetivo de Kioto de reducción del 8 % con un coste mínimo. El estudio llegaba a la conclusión de que dicho objetivo podía alcanzarse con un aumento del coste de 20 euros/tonelada eq. de reducción de CO2, con inclusión de la utilización de un sistema europeo de comercio de derechos de emisión. El coste de la aplicación de este enfoque de coste mínimo sería de 3,7 millardos de euros anuales durante el periodo de 2008 a 2012 (0,06 % del PIB de la Comunidad en 2010). Se trata de una estimación por lo alto, que no tiene en cuenta los beneficios económicos derivados del uso internacional de mecanismos flexibles (Protocolo de Kioto) ni la acumulación de sumideros según la CP 6 reanudada en Bonn. La aplicación de estas medidas técnicas se verá fomentada parcialmente con las políticas y medidas señaladas por el PECC (capítulo 6.6). Respecto a las medidas suplementarias consideradas por el PECC en avanzado estado de preparación, el potencial técnico de reducciones es similar al señalado en el Estudio de los objetivos por sectores en relación con estos sectores. Por tanto, los dos enfoques son congruentes. 6.5. Supuestos previos clave de los modelos Las diferencias entre las previsiones de los Estados miembros y las comunitarias se deben en parte a los distintos supuestos previos en relación con las políticas y medidas vigentes y en parte a los distintos supuestos en cuanto a los parámetros y las metodologías de modelización. El Cuadro 6.5.1 muestra los parámetros clave de las previsiones de los Estados miembros y el Cuadro 6.5.2 compara los crecimientos del PIB y de la población supuestos por los Estados miembros y por la previsión comunitaria. Los crecimientos supuestos de PIB son bastante congruentes, con un mayor crecimiento previsto en algunos países, pero alrededor de un 2 % anual en la mayoría. El crecimiento de la población es similar también, pero los supuestos en cuanto a los precios internacionales del petróleo ofrecen diferencias acusadas. Esto se debe en parte probablemente al momento en que se han hecho las previsiones, ya que últimamente la volatilidad de los precios del petróleo ha sido considerable. Cuadro 6.5.1. Parámetros clave de las previsiones de algunos Estados miembros >SITIO PARA UN CUADRO> a De 1995 a 2010. b De 1990 a 2010. c De 1997 a 2010. Las diferencias se deben a una serie de factores, como las situaciones hipotéticas seleccionadas para el desarrollo global de la economía. Los efectos del PIB sobre las previsiones dependen del Estado miembro y podrían ser importantes para explicar las diferencias en las previsiones, pero probablemente no son la única causa. Cuadro 6.5.2. Comparación de los supuestos sobre los parámetros clave en las previsiones de los Estados miembros y en las comunitarias >SITIO PARA UN CUADRO> Para 2002 está planificada una comparación más detallada de las previsiones en el mecanismo de seguimiento utilizando la información sobre las previsiones de los Estados miembros recogida en las 3as comunicaciones nacionales. 6.6. Políticas y medidas a nivel comunitario En las siguientes secciones se describe el marco político y la estrategia de la Unión Europea en cuanto al desarrollo sostenible y sus implicaciones para el cambio climático. También se repasan las políticas y medidas concretas que se van a poner en marcha antes del primer periodo de compromiso (2008-2012). No se dan aquí descripciones detalladas, ya que pueden encontrarse en la 3a comunicación nacional de la Comunidad Europea a la UNFCCC [30]. [30] Las Partes (incluida la Comunidad Europea) deben enviar a la Secretaría de la UNFCCC sus 3as comunicaciones nacionales en noviembre de 2001, y éstas se recogerán en el sitio http://www.unfccc.de/index.html. 6.6.1. De Cardiff por Gotemburgo a Barcelona En 1998, el Consejo Europeo de Cardiff lanzó una nueva iniciativa para integrar más eficazmente en las políticas sectoriales la atención al medio ambiente y al desarrollo sostenible. La idea principal consistía en pasar competencias de las autoridades ambientales a las diferentes políticas sectoriales que preparan y aplican las medidas. Los objetivos, calendarios y métodos de seguimiento con indicadores deberían aportar una mejor asignación de prioridades, transparencia y un impulso político adicional. Esta iniciativa de integración ("el proceso de Cardiff") ha avanzado sustancialmente. Hasta ahora, el Consejo ha adoptado estrategias de integración ambiental en los ámbitos de la energía, el transporte y la agricultura. Se han adoptado informes del Consejo en relación con la industria, el mercado interior, el desarrollo y la economía o las finanzas. Por otra parte, se están elaborando actualmente iniciativas sobre pesca y asuntos generales. El Consejo de Gotemburgo de junio de 2001 insistió en la necesidad de continuar con el proceso de integración. Además, el Consejo aprobó la estrategia de la Unión Europea para el desarrollo sostenible (EDS), que favorece el reforzamiento mutuo de las políticas económica, social y ambiental. En el Consejo de Barcelona de la primavera de 2002 los avances en el establecimiento de la EDS constituirá la base para evaluar el desarrollo sostenible y formará parte asimismo de los preparativos comunitarios para la Cumbre mundial sobre desarrollo sostenible del año 2002. Los Jefes de Estado y de Gobierno confirmaron en la cumbre de Gotemburgo que la lucha contra el cambio climático debe ser una prioridad de la estrategia de la Unión Europea para el desarrollo sostenible y reafirmaron la determinación de la UE de cumplir su compromiso a tenor del Protocolo de Kioto. 6.6.2. La estrategia para el desarrollo sostenible [31] y el sexto Programa de acción de la Comunidad Europea en materia de medio ambiente [31] http://europa.eu.int/comm/environment/eussd/index.htm La estrategia comunitaria para el desarrollo sostenible se basa en la Comunicación de la Comisión "Desarrollo sostenible en Europa para un mundo mejor: Estrategia de la Unión Europea para un desarrollo sostenible" (EDS) y se centra en un número limitado de problemas que plantean amenazas graves o irreversibles para el futuro bienestar de la sociedad europea. El cambio climático es uno de los ámbitos que exigen medidas urgentes. El sexto Programa de acción en materia de medio ambiente [32] (6º PMA) establece objetivos y prioridades ambientales a largo plazo como parte integrante de la estrategia de la Comunidad Europea para el desarrollo sostenible. El tratamiento del cambio climático es uno de los cuatro objetivos clave. Tanto el 6º PMA como la EDS insisten en la importancia de un rápido proceso de ratificación y de entrada en vigor del Protocolo de Kioto para el año 2002 (Río + 10), y reconocen asimismo que es necesario ir más allá de los objetivos de Kioto, proponiendo una reducción a medio plazo (para 2020) del 20 - 40 % de los gases de efecto invernadero respecto a los niveles de 1990. [32] Sexto Programa de acción de la Comunidad Europea en materia de medio ambiente "Medio ambiente 2010: el futuro está en nuestras manos". Comunicación (COM) (2001) 31 final, 2001. Entre las áreas que exigen medidas políticas a nivel comunitario y de Estado miembro figuran las siguientes: * Fijar objetivos ambientales más ambiciosos para el establecimiento de impuestos sobre la energía con el fin de lograr la plena internalización de los costes externos; * Fomentar el uso de fuentes renovables de energía, incluso con incentivos, a fin de alcanzar para 2010 el objetivo indicativo del 12 % de la energía total utilizada; * Introducir incentivos para aumentar el uso de la producción combinada de calor y electricidad (cogeneración) y aplicar medidas para duplicar la cuota general de cogeneración en el conjunto de la Comunidad hasta llegar al 18 % de la producción bruta total de electricidad; * Prevenir y reducir las emisiones de metano procedentes de la producción y distribución de energía; * Señalar y emprender acciones específicas para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero procedentes de la aviación si no se llega a un acuerdo al respecto con la Organización de Aviación Civil Internacional para el año 2002; * Fomentar el cambio a formas más eficaces y limpias de transporte, incluida una mejor organización; * Fomentar el desarrollo y la utilización de combustibles alternativos con el fin de aumentar de forma continua e importante su cuota, así como de vehículos con bajo consumo de combustible; * Promocionar medidas para que los precios del transporte reflejen todos los costes ambientales; * Fomentar el desarrollo de alternativas viables técnicamente y más seguras para el entorno, con el fin de reducir las emisiones, suprimir la producción (cuando sea apropiado y factible) y disminuir el uso de los gases fluorados industriales HFC (hidrofluorocarburos), PFC (perfluorocarburos) y SF6 (hexafluoruro de azufre); * Establecimiento de un marco comunitario para el desarrollo de un sistema eficaz de comercio de derechos de emisión de CO2; * Mejora del seguimiento de los gases de efecto invernadero y de los avances respecto al cumplimiento de los compromisos de los Estados miembros a tenor del Acuerdo interno de reparto de la carga; * Realización lo antes posible de un inventario y revisión de las subvenciones que se oponen al uso eficaz y sostenible de la energía, con el fin de proceder a su eliminación gradual. 6.6.3. Programa Europeo sobre el Cambio Climático (PECC) El Programa Europeo sobre el Cambio Climático (PECC) se elaboró como contribución para señalar las medidas más rentables y eficaces desde el punto de vista del medio ambiente dirigidas a alcanzar el objetivo comunitario. El PECC se creó como proceso consultivo a varias bandas centrado en la energía, el transporte, la industria, la investigación y la agricultura, así como en el aspecto del comercio de derechos de emisión dentro de la UE. Ya se ha terminado una parte importante del PECC (informe del Programa Europeo sobre el Cambio Climático, junio de 2001) [33]. El Programa encaja con el 6ª PAMA y con la estrategia europea para el desarrollo sostenible. [33] http://europa.eu.int/comm/environment/climat/eccp.htm El PECC investigó más de 40 medidas en total, utilizando criterios de selección como la rentabilidad y el calendario de su aplicación. Se consideró que ocho medidas se encontraban en una fase avanzada de preparación: * Directiva marco sobre un sistema comunitario de comercio de derechos de emisión de gases de efecto invernadero; * Directiva sobre biocombustibles * Directiva sobre fomento de fuentes renovables de energía, RES-E * Directiva sobre las características energéticas de los edificios * Directiva sobre contratación pública en relación con la eficacia energética * Modificación de la Directiva 93/76/CEE sobre limitación de emisiones * Campaña de despegue y campaña de sensibilización pública sobre eficacia energética * Directiva marco sobre gases fluorados. Se calcula que el conjunto de estas medidas tiene un potencial de reducción rentable de las emisiones de unas 240 Mt eq. de CO2, que se puede realizar para el año 2010. La realización del potencial del PECC depende de diversos factores, como el acuerdo político sobre las medidas, el calendario de aplicación de las medidas, la aceptación por el público y los solapamientos entre estas medidas y las políticas de los Estados miembros. Respecto a algunas otras medidas que se encuentran en una fase menos avanzada de elaboración, es probable que la mayor parte del potencial técnico se pueda realizar en un plazo ligeramente mayor. Si el potencial de las ocho medidas se realizara antes de 2010, contribuiría en alrededor del 5 % al objetivo de Kioto del 8 %, apoyando así las políticas y medidas nacionales tomadas por los Estados miembros. La lista ha de situarse en el contexto de los esfuerzos que la Comisión está realizando actualmente para integrar el medio ambiente en otros ámbitos. Entre las iniciativas recientes se cuentan las siguientes: una directiva sobre la mayor liberalización de los mercados de la electricidad y del gas natural en la Unión Europea [34], el Plan de acción para mejorar la eficacia energética en la Comunidad Europea [35], el Libro Verde sobre la seguridad del abastecimiento energético [36], la revisión de las directrices comunitarias sobre ayudas estatales en favor del medio ambiente [37] y el Libro Blanco sobre la política europea de los transportes [38]. El Libro Verde de la Comisión sobre la seguridad del abastecimiento energético asigna una prioridad elevada a la lucha contra el calentamiento del planeta y señala paquetes de medidas para aumentar la eficacia energética tanto en el aspecto de la demanda como de la oferta y para desarrollar energías nuevas y renovables. El Libro Blanco de la Comisión sobre la política europea de los transportes establece la necesidad de integrar el transporte en el desarrollo sostenible y señala paquetes de medidas destinadas a modificar la proporción existente entre los modos de transporte, en particular en detrimento de la carretera y la aviación y en favor de modos más ecológicos, como el ferrocarril y la navegación, lo que permitiría frenar el aumento de las emisiones de gases de efecto invernadero procedentes de las fuentes más importantes del sector del transporte. Se ha reactivado en el Consejo una propuesta más antigua pero aún muy pertinente sobre la fiscalización de los productos energéticos, y la Comisión sigue firmemente comprometida con el enfoque ahí expuesto. [34] Comunicación de la Comisión sobre la realización del mercado interior de la energía. [35] Plan de acción para mejorar la eficacia energética en la Comunidad Europea, COM(2000)247 final. [36] Libro Verde "Hacia una estrategia europea de seguridad del abastecimiento energético", COM(2000)769 final. [37] Directrices comunitarias sobre ayudas estatales en favor del medio ambiente, 2001/C37/03, DO C 37 de 3 de febrero de 2001, p. 3. [38] Política europea de los transportes hasta 2010, (COM(2001)370). La iniciativa de la Comisión de establecer el Espacio Europeo de Investigación y el nuevo Programa marco han dado un lugar de preferencia a la investigación y al desarrollo tecnológico en relación con el cambio climático. Además, la iniciativa "Vigilancia mundial del Medio Ambiente y la Seguridad" (GMES) puede contribuir a la aplicación adecuada de una política climática europea. 6.6.4. Hacia el futuro de la sexta Conferencia de las Partes de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el cambio climático (CP 6) en julio de 2001 cosechó un gran triunfo al llegar a un acuerdo político sobre los temas principales relativos a la aplicación del Protocolo de Kioto. Se prevé que la séptima Conferencia, que se celebrará en Marrakech en noviembre de 2001, termine con la plasmación de este acuerdo satisfactorio en un texto legal. La autoridad de la Comunidad Europea en la CP 6 reanudada fue un factor determinante del buen resultado. El éxito confirmó el tratamiento multilateral de las amenazas mundiales que pesan sobre el medio ambiente. Reviste una importancia máxima mantener este impulso y mostrar determinación siguiendo la dirección indicada por los Jefes de Estado y de Gobierno en Gotemburgo. La Comisión ha adoptado recientemente el siguiente paquete de medidas destinado a mantener este impulso y esta autoridad: (1) una propuesta de decisión del Consejo sobre la ratificación, en nombre de la Comunidad Europea, del Protocolo de Kioto (COM (2001) 579); (2) una propuesta de directiva sobre el comercio de derechos de emisiones de gases de efecto invernadero dentro de la UE (COM (2001) 581); (3) una comunicación que esboza el conjunto concreto de medidas de aplicación que deben tratarse en los próximos 24 meses y constituyen la base para que la Comunidad cumpla sus compromisos derivados del Protocolo de Kioto (COM (2001) 580). Un elemento importante de este conjunto de medidas de aplicación es una propuesta de revisión del mecanismo de seguimiento con arreglo a la Decisión 93/389/CEE del Consejo, modificada por la Decisión 1999/296/CE. Aquí habrá de tenerse en cuenta el progreso efectuado en la evaluación de políticas y medidas según el sistema actual, y algunos elementos nuevos que se prevén en virtud del Protocolo de Kioto y para los que se están elaborando actualmente las normas y procedimientos. En una futura revisión deberán tratarse temas relacionados con requisitos adicionales de seguimiento y de comunicación de información, en particular respecto al sistema de comercio de derechos de emisión de la Comunidad Europea. Estos asuntos se han empezado ya a debatir dentro del Comité del Mecanismo de Seguimiento. Glosario, abreviaturas y unidades Progreso registrado // La evaluación del progreso registrado se basa en los inventarios de emisión de los Estados miembros y de la Comunidad, y en ella se incluye una comparación de los inventarios del año de referencia con los últimos disponibles, al objeto de establecer las tendencias de las emisiones, y una comparación con los objetivos a nivel de Estado miembro y a nivel comunitario. Progreso previsto // El progreso previsto se evalúa a través de la recogida y análisis de las políticas y medidas adoptadas y también por adoptar (proyectadas, o en proceso de discusión) tanto a nivel nacional como comunitario. Esta evaluación se basa en previsiones de emisiones realizadas por los Estados miembros y la Comunidad PECC // Programa Europeo sobre el Cambio Climático, cuyo objetivo consiste en señalar y desarrollar todos los elementos necesarios de una estrategia comunitaria para aplicar el Protocolo de Kioto. Emisiones // Consisten en el vertido a la atmósfera de gases de efecto invernadero o de sus precursores en un área y periodo determinados. Reparto de la carga de la UE // El Protocolo de Kioto de la UNFCCC establece unos objetivos de emisión obligatorios y específicos para algunas de las Partes signatarias, entre ellas la Comunidad Europea. Ésta acordó reducir sus emisiones de gases de efecto invernadero en un 8% para 2008-2012 con respecto a los niveles de 1990. Este objetivo global se ha repartido de forma diferenciada entre los distintos Estados miembros en virtud de un mecanismo de "reparto de la carga de la UE" que fue aprobado por el Consejo de Ministros en junio de 1998. Gases de efecto invernadero // Son los componentes gaseosos de la atmósfera, tanto naturales como antropogénicos, que absorben y reenvían las radiaciones infrarrojas. Gases fluorados industriales // HFC, PFC, SF6 Método de la fase 1 del IPCC // El método de la fase 1 del IPCC es un enfoque básico para señalar categorías clave de fuentes, es decir, categorías de fuentes que tienen una influencia significativa sobre el inventario total de gases de efecto invernadero de un país en términos de nivel absoluto de emisiones, de tendencia de las emisiones o de ambos aspectos. Véase el capítulo 7 del informe "Guía de buenas prácticas y gestión de la incertidumbre en los inventarios nacionales de gases de efecto invernadero" (Grupo Intergubernamental sobre el Cambio Climático, 2000). Protocolo de Kioto // Véase: Reparto de la carga de la UE Mecanismo de seguimiento // El mecanismo de seguimiento es un instrumento diseñado para medir de forma exacta y regular los progresos realizados hacia el cumplimiento de los compromisos contraídos por la Comunidad con arreglo a la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (UNFCCC) y al Protocolo de Kioto. Sumidero // Se llama así a cualquier procedimiento, actividad o mecanismo que absorbe de la atmósfera un gas de efecto invernadero, un aerosol o un precursor de un gas de efecto invernadero. Fuente // Cualquier procedimiento o actividad que vierte a la atmósfera un gas de efecto invernadero, un aerosol o un precursor de un gas de efecto invernadero. PMCC // Políticas y medidas comunes y coordinadas a nivel comunitario CH4 // Metano Cogeneración // Producción combinada de calor y electricidad CO2 // Dióxido de carbono CP // Conferencia de las Partes FCI // Formato común de información IDO // Indicador de distancia a la trayectoria teórica hacia el objetivo; la trayectoria teórica hacia el objetivo es una línea recta desde el nivel de emisión del año de referencia (1990) hasta los niveles objetivo del año 2010; las cifras del IDO en porcentaje muestran la desviación entre lo que se debería haber conseguido y lo que se ha conseguido realmente, suponiendo que las reducciones porcentuales respecto al nivel de 1990 se hicieran de forma lineal. AMEA // Agencia Europea de Medio Ambiente PIB // Producto Interior Bruto GEI // Gases de efecto invernadero HFC // Hidrofluorocarburos IPCC // Grupo Intergubernamental sobre el Cambio Climático CUSS // Cambios en el uso del suelo y la silvicultura N2 O // Óxido nitroso PFC // Perfluorocarburos Pol./med. // Políticas y medidas SF6 // Hexafluoruro de azufre UNFCCC // Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático t 1 tonelada (métrica) = 1 megagramo (Mg) = 106 g Mg 1 megagramo = 106 g = 1 tonelada (t) Mt 1 megatonelada (Mt) = 1012 g = 1 teragramo