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Document 52001DC0668
Report from the Commission to the Council, the European Parliament, the Economic and Social Committee and the Committee of the Regions - Follow-up of the European Council of 21 September: the situation in the European tourism sector.
Informe de la Comisión al Consejo, al Parlamento Europeo, al Comité Económico y Social y al Comité de las Regiones - Curso dado al Consejo europeo del 21 de Septiembre: situación del sector turístico europeo
Informe de la Comisión al Consejo, al Parlamento Europeo, al Comité Económico y Social y al Comité de las Regiones - Curso dado al Consejo europeo del 21 de Septiembre: situación del sector turístico europeo
/* COM/2001/0668 final */
Informe de la Comisión al Consejo, al Parlamento Europeo, al Comité Económico y Social y al Comité de las Regiones - Curso dado al Consejo europeo del 21 de Septiembre: situación del sector turístico europeo /* COM/2001/0668 final */
INFORME DE LA COMISIÓN AL CONSEJO, AL PARLAMENTO EUROPEO, AL COMITÉ ECONÓMICO Y SOCIAL Y AL COMITÉ DE LAS REGIONES - Curso dado al Consejo europeo del 21 de Septiembre: situación del sector turístico europeo índice Introducción I. Situación general Impacto a corto plazo en el turismo hacia la UE Impacto a corto plazo en el turismo hacia el exterior de la UE II. Peculiaridades del mercado de la UE 1. Formas de turismo 2. Tipos y países de destino III. Sectores específicos 1. Transporte aéreo 2. Agencias de viajes y operadores turísticos 3. Alojamiento 4. Otros sectores IV. Peticiones de los representantes de la industria turística V. Conclusiones Introducción El informe de la Comisión de 17 de octubre de 2001 [1] proporcionó a la Cumbre de Gante una Síntesis de la actuación de la UE en respuesta a los acontecimientos del 11 de septiembre y evaluación del posible impacto económico. En el informe se explicaba la labor hasta la fecha de la UE a este respecto, y enumeraba las consecuencias para las prioridades en materia de acción y de recursos a escala comunitaria. También examinaba las consecuencias de los acontecimientos del 11 de septiembre en la economía estadounidense y en cuatro sectores específicos, siendo uno de ellos el turismo. [1] COM(2001) 611 final. En lo referente a las consecuencias para el turismo comunitario, la Comisión ha evaluado la situación tal como se desarrolló. Ha invitado a las asociaciones europeas e internacionales en el ámbito del turismo a presentar sus opiniones de cara a la incidencia y las consecuencias políticas a corto y medio plazo. Sumándose a las respuestas de estas asociaciones, también reaccionaron varias asociaciones nacionales y administraciones de turismo de los Estados miembros. Para completar esta valoración, el 18 de octubre se celebró una reunión entre los representantes de la industria turística europea y los servicios responsables de la Comisión, a la que también fueron invitadas las administraciones de turismo de los Estados miembros. De esta forma, se constituyó un amplio foro para debatir la situación. Los capítulos I a IV hacen referencia principalmente a la información procedente de estas fuentes. I. Situación general Europa, que cuenta con la mayor diversidad y densidad de atracciones turísticas, es la región turística más visitada del mundo. En la Unión Europea, los 2 millones de empresas turísticas suponen el 5 % tanto del PIB como del empleo, es decir, más de 8 millones de puestos de trabajo. El turismo también genera gran actividad en otros sectores. Una simulación de impacto efectuada inmediatamente después del 11 de septiembre preveía pérdidas cuantiosas en el sector del turismo, con graves efectos en el PIB y el empleo a escala mundial. La simulación también incluía cifras alarmantes para Europa. La Comisión, basándose en una amplia consulta con los representantes europeos del ramo, discrepa de estos resultados. Opina que la información disponible no permite por el momento la publicación de cifras concretas a corto plazo, ni sobre el impacto a medio o largo plazo de los ataques del 11 de septiembre. Por consiguiente, la Comisión Europea coincide en gran medida con los análisis y conclusiones de la Organización Mundial del Turismo en el sentido de que, desde el punto de vista económico, es previsible que el impacto sobre el turismo europeo tenga un alcance y una duración limitados, a condición de que no se produzcan nuevos acontecimientos dramáticos. Sin duda, como se explica más adelante, el impacto a corto plazo es significativo especialmente para determinadas formas de turismo, tipos de destino y sectores específicos. Cabe prever, no obstante, que no se aprecie incidencia alguna sobre el turismo de la UE a medio o largo plazo. Además, el efecto sobre el crecimiento económico y el empleo en el conjunto de la UE podría verse paliado parcialmente por el hecho de que los recortes a corto plazo del gasto en turismo de los consumidores podrían reasignarse a otros bienes y servicios. El análisis se complica por el hecho de que el impacto de las atrocidades del 11 de septiembre, tanto sobre los comportamientos a la hora de viajar como en los negocios, se solapa en gran medida con acontecimientos anteriores como la recesión económica mundial y el fenómeno de la fiebre aftosa, que ha afectado en gran medida a las visitas turísticas al Reino Unido. En el informe antes mencionado para la Cumbre de Gante, la Comisión contemplaba una hipótesis de recuperación a partir del segundo semestre de 2002, con un crecimiento anual similar a 2001. Existen pruebas que apuntan a ciertos cambios de comportamiento de los viajeros europeos en las últimas semanas, que se prevé continúen durante los próximos meses. Esto supone viajes independientes más que paquetes turísticos y un mayor rercurso al vehículo privado, al autocar o al tren en detrimento del avión. Los viajeros se decantan por desplazamientos más cortos a destinos más tradicionales. Por otro lado, la acción terrorista puede suponer que los viajeros necesiten tiempo para superar el miedo a desplazarse. No obstante, este efecto no debería ser significativo a largo plazo. Impacto a corto plazo en el turismo hacia la UE La incidencia del ataque terrorista a EE.UU. sobre el turismo europeo procedente de fuera de la UE es, sin duda, negativa. Estos acontecimientos han confirmado hasta qué medida el turismo es un sector comercial integrado e interdependiente. El temor manifiesto a viajar afecta en primer lugar a los adinerados turistas procedentes de América, Japón y Oriente Medio, que se concentran en destinos específicos. Se han producido numerosas cancelaciones, los aeropuertos están vacíos y se han reducido tanto las rutas aéreas como, consecuentemente, la flotilla aérea. El volumen de movimiento turístico de estos países hacia Europa se estima que ha caído hasta un 30 %. Las mayores pérdidas se han registrado en Irlanda y el Reino Unido. Estos efectos han sido especialmente dañinos para los destinos que acogen viajes de empresa (incentives), es decir, turistas cuya estancia ha sido ofrecida por su empresa, y conferencias y ferias internacionales. Además del efecto negativo inmediato, se prevé que esta situación, especialmente en lo que se refiere a los turistas estadounidenses que visitan Europa, se acentúe durante las vacaciones de invierno. Según informes de los mayoristas, no se han realizado reservas y las perspectivas de cara a las temporadas de otoño e invierno en materia de viajes de negocios y de ocio son muy pesimistas. Muchos turistas estadounidenses no reservarán sus vacaciones de invierno en el extranjero hasta que se les garanticen medidas de estabilidad en el entorno político y económico. No obstante, contrariamente al turismo hacia la UE, que supone escasamente el 13 % de las pernoctaciones, aunque las cifras son más elevadas en término de gastos y rentabilidad, los mercados europeos se ven menos afectados y han adoptado una actitud de espera hasta que se aclare la situación. Los viajes dentro de Europa se han visto afectados en menor medida. Impacto a corto plazo en el turismo hacia el exterior de la UE En cuanto al turismo de los ciudadanos de la UE, una cuarta parte se dirige a la Europa extracomunitaria y a otros destinos mundiales, mientras que las tres cuartas partes restantes permanecen en la UE. Ya se observa un declive importante de los viajes desde Europa hacia otros destinos fuera del continente, lo que entraña la inestabilidad económica de las líneas aéreas europeas. Los principales operadores turísticos europeos del sector coinciden en una reducción de las reservas para todos los destinos, y especialmente hacia Estados Unidos y Oriente Medio. Las reservas hacia destinos del Sudeste Asiático, el Caribe y el sur de África se mantienen razonablemente. En el futuro, se prevé que los destinos de ultramar ofrezcan tarifas ventajosas para atraer a los europeos, con objeto de recuperar sus mercados. II. Peculiaridades del mercado de la UE 1. Formas de turismo Los más afectados son los viajes de negocios y, concretamente, el sector de viajes de reuniones y de empresa, turismo ofrecido por una empresa a sus empleados para estimular o recompensar un incremento de los resultados. Se ha anulado un gran número de conferencias y de viajes de empresa. Se prevé que la demanda de viajes de negocios se recupere el próximo año, si bien a niveles notablemente inferiores a los años precedentes. La incidencia en la industria de cruceros de Europa, que depende en gran medida de los turistas estadounidenses, también ha sido notable. Los países con industria de cruceros y puertos situados en las rutas de éstos informan de que se han reducido a la mitad las cifras usuales. Una empresa importante que operaba en un gran número de cruceros en el Mediterráneo ha interrumpido sus actividades. Otras empresas de cruceros han trasladado sus barcos desde Europa hasta, por ejemplo, el Caribe. 2. Tipos y países de destino En Europa, los efectos más negativos se han observado principalmente en las capitales y otras ciudades importantes, en las que una gran parte del volumen turístico se concentra en turismo de negocios, congresos y empresas o turismo cultural y de ocio por parte de viajeros de ultramar (especialmente procedentes de Estados Unidos y Japón). Los demás tipos de destino no se ven tan afectados. Este panorama general muestra diferencias entre determinados grupos de países. Irlanda y el Reino Unido, cuyo porcentaje de visitantes estadounidenses es tradicionalmente importante o se sitúa por encima de la media, están más afectados que otros países de la UE. Por el contrario, España y Portugal no han registrado efectos apreciables. Algunos expertos estiman que, debido al cambio en favor de unas vacaciones más independientes, los países que dependen en mayor medida de los paquetes turísticos se verán probablemente más afectados. Los operadores turísticos están ante la disyuntiva de reducir o no la capacidad para la próxima temporada o cambiar los destinos hacia lugares considerados más seguros. La actual carencia de reservas, si bien es consecuencia fundamentalmente de un aplazamiento de las decisiones en materia de viaje, puede acarrear problemas financieros (liquidez) que afecten no sólo a los mayoristas, sino también a los hoteles de los países mediterráneos. No obstante, otras fuentes prevén que los destinos costeros e insulares de los países del sur de Europa se beneficiarán del rechazo de algunos europeos a viajar a destinos más lejanos. Se prevé una rápida recuperación de los destinos que desvíen sus campañas promocionales hacia mercados menos afectados por la crisis y creen nuevos productos (por ejemplo, en colaboración con las agencias nacionales de turismo y las líneas aéreas). En algunos casos, una política creativa de precios podría generar nuevos mercados. III. Sectores específicos Según la información proporcionada por la industria europea del turismo, la situación puede resumirse del siguiente modo. 1. Transporte aéreo La Comunicación de la Comisión de 10 de octubre de 2001 sobre las Consecuencias de los atentados sufridos por los Estados Unidos para la industria del transporte aéreo aporta cifras pormenorizadas sobre las consecuencias para la industria europea del transporte aéreo, el sector de la economía más afectado por los acontecimientos, que han supuesto una notable reducción de plantilla. El aspecto económico más significativo es la reducción del número de pasajeros de clase preferente y de negocios, así como de pasajeros de larga distancia. El impacto en el transporte aéreo se manifiesta a través de una reducción de los vuelos regulares procedentes y con destino a Europa y, en cierta medida, dentro del continente. Los vuelos interiores europeos han disminuido a raíz de las estrecheces financieras, más que a resultas de un mercado en declive. No se han visto muy afectados los transportistas de bajo coste o las llamadas líneas aéreas de servicios mínimos (no-frills airlines) que operan principalmente en las rutas europeas. Los anuncios de reducciones de servicios y plantilla por parte de las principales líneas aéreas europeas han socavado la confianza en su capacidad de mantener su oferta horaria anterior al desastre. No obstante, el cambio inmediato que se ha producido del transporte aéreo al ferroviario será, probablemente, de corta duración. La reducción de la capacidad y el aumento de las tarifas debido al incremento de los costes (de seguro y seguridad) pueden contribuir a la reducción de los viajes aéreos a medio plazo. Sin embargo, se prevé que el volumen de tráfico aéreo se recupere a medio o largo plazo, una vez que las líneas aéreas superen la situación y observen que han de promocionar el transporte aéreo con objeto de recuperar sus mercados, y que los viajeros comprueben que las medidas adicionales de seguridad aumentan las garantías que ofrece este medio de transporte con respecto al pasado. 2. Agencias de viajes y operadores turísticos Probablemente, las agencias de viajes y los operadores turísticos son los segmentos más afectados del núcleo de la industria turística. Alrededor del 80 % de los billetes de avión se venden en Europa a través de agencias de viajes, y suponen hasta el 40 % de su volumen de negocios. Inmediatamente después del 11 de septiembre, las agencias de viajes afrontaron un número ingente de cancelaciones, parte de las cuales exigían el reembolso. Se ha producido una drástica reducción de los viajes internacionales inmediatos, y también ha disminuido considerablemente el número de reservas de viajes a corto plazo. El notable retroceso en los segmentos más rentables, es decir, los pasajeros de clase preferente y de negocios, los vuelos de larga duración y los transportistas de tarifas normales (en oposición a los de tarifas reducidas), afecta sumamente a las agencias de viajes. Algunos operadores se ven más perjudicados que otros. Los operadores turísticos de gran tamaño sufren especialmente los efectos sobre sus actividades como transportistas de vuelos charter, con características similares a los vuelos regulares. Las agencias de viajes y los operadores turísticos especializados en destinos que han experimentado un importante declive de la actividad turística acusan graves pérdidas. Las pequeñas y medianas empresas carecen de reservas financieras para superar el efecto negativo inmediato sobre sus negocios. Algunas empresas han anunciado recortes de plantilla o rozan la quiebra. Cabe prever que algunas se retiren del mercado, y probablemente se acentuará la tendencia hacia la concentración ya existente antes de los acontecimientos. 3. Alojamiento Los hoteles de mayor tamaño y de lujo de las capitales y otras ciudades importantes que acogen huéspedes extranjeros y de negocios/congresos/ferias son los más afectados por la reducción del número de clientes, que podría totalizar más de la mitad de las cifras habituales. Estas pérdidas, y las perspectivas para superarlas, están directamente relacionadas con los efectos mencionados anteriormente en los tipos y países de destino. Para algunos países, las pérdidas generales de ocupación de destinos urbanos se estima entre el 20 y el 30 %. En este sentido, no se prevé ningún cambio hasta finales de año. Se espera una primera evolución positiva a partir del segundo semestre de 2002, si no cambian las circunstancias. Estas consecuencias afectan también a la situación laboral del sector hotelero. Los hoteles de las principales ciudades comunican su intención de realizar despidos o desean, para empezar, reducir el horario laboral de todos sus trabajadores. En el sector hotelero de bajo presupuesto, los más afectados han sido los albergues juveniles, dado el elevado porcentaje de huéspedes estadounidenses. El efecto en los albergues juveniles europeos podría ser más significativo en el verano de 2002, dado que los atentados se produjeron tras la temporada alta. En función de su situación geográfica, se prevén unas pérdidas de entre el 5 y el 20 % del volumen de negocios del próximo año. Si bien, en principio, las actividades con los jóvenes europeos se verán perjudicadas en menor medida, se podría producir una mayor influencia en los albergues juveniles si las autoridades imponen restricciones o condiciones a los viajes escolares, como ya se ha hecho parcialmente (por ejemplo, en Francia) tras los atentados. 4. Otros sectores Para el alquiler a corto plazo a viajeros privados o de negocios, la industria europea de alquiler de coches prevé una disminución del volumen de negocios de un tercio hasta finales del presente año. Durante las primeras tres semanas posteriores al 11 de septiembre, una de las principales empresas registró una reducción del 15 % del alquiler de coches en aeropuertos. El incremento paralelo del 12 % en las estaciones de ferrocarriles no ha compensado en absoluto estas pérdidas, dado que el volumen es muy inferior. También se producirá un impacto significativo en la fabricación de vehículos, dado que se calcula que el parque automovilístico actual se renovará más lentamente, y disminuirá en número, afectando tanto a los mercados de vehículos nuevos como a los de segunda mano. En cuanto a los parques de atracciones, la reducción superior al 30 % de los visitantes tras el 11 de septiembre acarreará, previsiblemente, una menor inversión en nuevos equipos en este subsector, especialmente en el caso de las PYME. Tal efecto también se aplica a los sectores mencionados anteriormente. Las repercusiones generarán a corto plazo problemas financieros a los proveedores y fabricantes de equipos, y podrían producirse cierres. A largo plazo, podría darse una concentración en todos estos ámbitos, con la consiguiente reducción en la variedad de oferta. IV. Peticiones de los representantes de la industria turística La industria turística europea ha formulado varias peticiones de acción política. Por encima de todo, la industria turística europea hace hincapié en la necesidad de coordinar, más que nunca, la promoción de Europa en sus mercados de ultramar y ha solicitado a la Comisión que desempeñe un papel activo en el fomento de Europa como destino seguro. La industria turística europea también ha pedido a la Comisión que garantice la elaboración de medidas en los ámbitos políticos comunitarios pertinentes que tengan en cuenta, en la medida de lo posible, los principales intereses del sector turístico. Se ha solicitado una estrecha colaboración con la industria con miras a superar la crisis inmediata y apoyar (incluso financieramente) a este importante sector de servicios. Además de algunas peticiones de reducción del IVA para las empresas turísticas y de una ayuda especial para las PYME, los representantes profesionales solicitan la reducción de las tasas de aeropuerto, que alcanzan en algunos casos el 30 % de las tarifas reducidas; de lo contrario, se corre el riesgo de que se reduzcan notablemente los ingresos por aquel concepto. Opinan que una reducción de las tasas sobre los pasajeros ayudará a fomentar los viajes y recuperar las cuentas de las compañías aéreas sin necesidad de recurrir a ayudas financieras del sector público a las compañías. La industria turística considera importante que se tomen medidas para reducir los daños de cara a limitar las pérdidas, incluidos los ingresos fiscales para los gobiernos procedentes del turismo. El comité de diálogo social de la UE del sector hostelero y turístico ha iniciado un debate sobre el posible impacto de los acontecimientos del 11 de septiembre. Ninguno de los interlocutores sociales se ha atrevido a cuantificar los posibles efectos. Cabe prever que se solicite la aplicación de medidas coordinadas en el contexto de las distintas políticas comunitarias para ayudar al sector. V. Conclusiones En su Comunicación de 10 de octubre de 2001 sobre las Consecuencias de los atentados sufridos por los Estados Unidos para la industria del transporte aéreo [2], la Comisión ha formulado su respuesta política. Algunas de las medidas propuestas también responden a las solicitudes presentadas por la industria turística europea. Hacen referencia al incremento de los niveles de seguridad de los viajeros, incluida la coordinación en toda la UE y la inspección periódica de la aplicación de las medidas preventivas de seguridad. También se refieren a que los gobiernos se hagan cargo de los costes de seguro adicionales, y a las ayudas para la recuperación financiera de las compañías aéreas. [2] COM(2001) 574 final. A pesar de la situación actual de crisis que afrontan diversos segmentos de mercado, sectores y destinos, no se debe recurrir a medidas que perjudiquen las perspectivas a largo plazo de crecimiento y competitividad de la industria turística europea. Por consiguiente, el reto consistirá en desarrollar una estrategia para el sector turístico europeo que afronte los desafíos económicos y políticos a medio y largo plazo. Esto, junto con las peticiones de los responsables de la industria turística europea en materia de integración y cooperación, debería lograrse mediante el nuevo enfoque de cooperación para la industria turística establecido en la Comunicación de la Comisión de 13 de noviembre de 2001 titulada Un marco de cooperación para el futuro del turismo europeo [3]. Las medidas que propugna este enfoque tienen como finalidad mejorar la integración de los temas que preocupan al conjunto de la industria turística en las políticas e iniciativas comunitarias de este ámbito, y fomentar una mejor interrelación con la industria turística y las demás partes implicadas. Se sugiere que esto se realice mediante un método abierto de cooperación. [3] COM(2001) 665 final. Dada la persistencia de la incertidumbre, la Comisión seguirá observando y analizando el impacto sobre el turismo de los acontecimientos actuales, y mantendrá su vigilancia. Para ello cooperará con los Estados miembros, la industria turística, y las demás partes implicadas.