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Document 52014DC0712
REPORT FROM THE COMMISSION TO THE EUROPEAN PARLIAMENT AND THE COUNCIL Implementing EU food and nutrition security policy commitments: first biennial report.
INFORME DE LA COMISIÓN AL PARLAMENTO EUROPEO Y AL CONSEJO Cumplimiento de los compromisos políticos de la UE en materia de seguridad alimentaria y nutricional: primer informe bienal.
INFORME DE LA COMISIÓN AL PARLAMENTO EUROPEO Y AL CONSEJO Cumplimiento de los compromisos políticos de la UE en materia de seguridad alimentaria y nutricional: primer informe bienal.
/* COM/2014/0712 final */
INFORME DE LA COMISIÓN AL PARLAMENTO EUROPEO Y AL CONSEJO Cumplimiento de los compromisos políticos de la UE en materia de seguridad alimentaria y nutricional: primer informe bienal. /* COM/2014/0712 final */
Lista de acrónimos
3C || Coordinación, complementariedad y coherencia AGIR || Alianza Mundial para la Iniciativa de Resiliencia (Alliance Globale pour l’Initiative Résilience) AR4D || Investigación Agrícola para el Desarrollo CAADP || Programa general para el desarrollo de la agricultura en África CSA || Comité de Seguridad Alimentaria Mundial GCIAI || antiguo Grupo Consultivo sobre Investigación Agrícola Internacional CORAF/WECARD || Consejo de África Occidental y Central de Investigación Agrícola y Desarrollo CE || Comisión Europea ECOWAP || Política Agrícola de la Comunidad Económica de los Estados del África Occidental CEDEAO || Comunidad Económica de los Estados del África Occidental EIARD || Iniciativa Europea de Investigación Agrícola para el Desarrollo UE || Unión Europea FAO || Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura 2CIN || Segunda Conferencia Internacional sobre Nutrición FIDA || Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola ONG-I || Organización no gubernamental internacional EM || Estado miembro NEPAD || Nueva Alianza para el Desarrollo de África ONG || Organización no gubernamental CAD/OCDE || Comité de Asistencia para el Desarrollo de la Organización de Cooperación y Desarrollo Económicos CPD || coherencia de las políticas en favor del desarrollo SHARE || Apoyo a la resiliencia en el Cuerno de África SUN || Movimiento para el Fomento de la Nutrición CPN-ONU || Comité Permanente de Nutrición de las Naciones Unidas USAID || Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional DVTT || Directrices voluntarias sobre la gobernanza responsable de la tenencia de la tierra, la pesca y los bosques PMA || Programa Mundial de Alimentos WHA || Asamblea Mundial de la Salud
1.
Introducción
En 2010, la
Unión Europea (UE) y sus Estados miembros, junto con todos sus socios, se
propusieron tratar la seguridad alimentaria y nutricional adoptando a nivel de
la UE un marco político para la seguridad alimentaria[1]. Desde
entonces, la UE ha contraído nuevos compromisos políticos de desarrollo para
reforzar las prioridades establecidas en 2010. Se elaboró un Plan de Ejecución
para la Seguridad Alimentaria y Nutricional[2],
que se dividió en seis prioridades políticas, acompañado de criterios de
actuación y ámbitos de intervención indicativos[3].
Tras aprobar el Plan de Ejecución en abril de 2013, el Consejo pidió que la
Comisión Europea elaborara, conjuntamente con los Estados miembros, informes de
situación bienales consolidados a nivel de la UE a partir de 2014. El presente
documento es el primero de esos informes. En él se hace un repaso de la
actuación de la UE y de sus Estados miembros en la puesta en práctica del Plan
de Ejecución, para su comunicación al Parlamento Europeo y al Consejo, así como
al público en general. El presente
informe trata de responder a dos cuestiones básicas referentes a la actuación: 1)
cómo se ajustaron los desembolsos y las intervenciones específicas realizados
en 2012 a las seis prioridades políticas y 2) cómo cumplieron la UE y sus
Estados miembros las 3C de «coherencia, complementariedad y coordinación» al plantearse
estas prioridades. El presente
informe es un instrumento de responsabilidad ascendente. Establece un punto de
referencia o una base con respecto a la cual en los informes subsiguientes se
comparará la actuación de los donantes de la UE a la hora de colaborar para
llevar a cabo las prioridades políticas de la UE acordadas en materia de
seguridad alimentaria y nutricional. Se basa en pruebas cuantitativas
consolidadas (datos de desembolso basados en los informes del Comité de
Asistencia para el Desarrollo de la Organización de Cooperación y Desarrollo
Económicos [CAD/OCDE] de 2012) y datos cualitativos sobre las 3C proporcionados
por Alemania, Austria, Bélgica, Finlandia, Francia, Irlanda, Italia, los Países
Bajos, el Reino Unido y la UE en sus respectivos informes. La metodología se
describe en el capítulo 4 del documento de trabajo de los servicios de la
Comisión (SWD) conexo. Los donantes de la UE, que contribuyeron al presente
informe, representan en conjunto casi el 90 % del total (todos los sectores)
de la ayuda oficial al desarrollo (AOD) de la UE proporcionada por la UE y
todos los Estados miembros. En el informe se
hace un repaso de la actuación de la UE y de sus Estados miembros utilizando
los datos existentes para la evaluación de la actuación. En consecuencia, en él
se examina también si los sistemas actuales de evaluación de la actuación
pueden proporcionar datos válidos y fiables sobre la participación de la UE en
los seis ámbitos políticos prioritarios. El presente
informe se acompaña de un documento de trabajo de los servicios de la Comisión
(SWD), que proporciona información adicional y estudios de casos.
2.
¿Cómo hemos cumplido nuestros compromisos
políticos?
2.1
Análisis general de nuestros desembolsos
Los donantes de
la UE invirtieron casi 3 400 millones EUR en seguridad alimentaria y
nutricional en 2012, lo que corresponde a aproximadamente el 8 % del total
de su ayuda oficial al desarrollo (AOD). Las intervenciones se distribuyeron en
2 500 programas y se extendieron a más de 115 países. Los Estados miembros
de la UE contribuyeron a través de sus respectivos programas. Además[4], los
donantes de la UE proporcionaron aproximadamente 1 100 millones EUR para
ayuda de emergencia y humanitaria relacionada con la seguridad alimentaria y
nutricional en más de 80 países. En promedio, los programas humanitarios
representaron el 25 % del total de los programas relacionados con la
seguridad alimentaria y nutricional (humanitarios más desarrollo), con algunas
variaciones entre Estados miembros (véase la Figura 1). Conjuntamente, la ayuda
al desarrollo y la ayuda humanitaria representaron más del 10 % de la AOD. Figura 1:
Porcentaje de ayuda al desarrollo y humanitaria correspondiente a seguridad
alimentaria y nutricional por donante Cuadro 1: Distribución geográfica de la ayuda desembolsada en 2012 Continente || EUR || Porcentaje (%) África– subsahariana || 1 439 111 341 || 43 % Mundial[5]Esto incluye los programas y proyectos enumerados en las respectivas bases de datos como || 958 251 930 || 28 % Asia || 593 399 623 || 18 % América Latina y el Caribe || 231 378 699 || 7 % Vecindad || 87 841 667 || 2 % Otros || 55 802 800 || 2 % Total || 3 365 786 060 || 100 % La mayoría de
las intervenciones (aproximadamente el 65 %) se llevaron a cabo a nivel
nacional y recibieron apoyo más de 115 países asociados, incluidos Estados
frágiles[6].
Desde el punto de vista geográfico, África, destinataria del 43 % de las
contribuciones totales, fue el mayor receptor de fondos en 2012 (véase el
cuadro 1). En África, los Estados miembros centraron su apoyo en países
específicos, mientras que la UE tuvo una difusión geográfica más amplia. Casi
el 30 % de las intervenciones fueron mundiales, lo que muestra la
importancia de la dimensión de bien público mundial de la seguridad alimentaria
y nutricional. Fig.2.
Apoyo recibido por países asociados (en millones EUR) La figura 2
ofrece una visión de conjunto de los 20 países asociados que recibieron más
apoyo. Se puede encontrar más información en el cuadro que figura en el
capítulo 1 del SWD, en el que se muestra que 68 países asociados recibieron en
promedio menos de 3 millones EUR por donante.
2.2
Intervenciones en el ámbito de las seis prioridades políticas
En la sección
siguiente se hace un repaso de las intervenciones de los donantes de la UE en
el ámbito de las seis prioridades políticas. Cuadro 2.
Distribución de los desembolsos por prioridad política Prioridad || Importe (en millones EUR) || Porcentaje Prioridad 1: Mejora de la resiliencia de los minifundios y los medios de vida rurales || 2 022 || 60 % Prioridad 2: Apoyo a una gobernanza eficaz || 395 || 12 % Prioridad 3: Apoyo a las políticas regionales de agricultura y de seguridad alimentaria y nutricional || 151 || 4 % Prioridad 4: Fortalecimiento de los mecanismos de protección social que sustentan la seguridad alimentaria y nutricional || 209 || 6 % Prioridad 5: Mejora de la nutrición || 467 || 14 % Prioridad 6: Mejora de la coordinación de los agentes humanitarios y de desarrollo para aumentar la resiliencia || 122 || 4 % Total || 3 366 || 100 % La mayoría de
las intervenciones (alrededor del 60 %) ha correspondido a la prioridad 1
(Mejora de la resiliencia de los minifundios y los medios de vida rurales),
seguida de las prioridades 5 (Mejora de la nutrición) y 2 (Apoyo a una
gobernanza eficaz). Se analizó el
desembolso de fondos para cada prioridad. Muchas intervenciones contribuyeron a
más de un ámbito prioritario. Puesto que la metodología no permitía categorizar
los programas en más de una prioridad, las cifras no pueden interpretarse en
términos absolutos. El criterio de actuación «número y valor de los programas
conjuntos de la UE y sus Estados miembros apoyados a nivel nacional, regional y
mundial» resultaba difícil de evaluar y, por lo tanto, no se incluyó en los
informes sobre los criterios de actuación. Es importante observar que la UE y
sus Estados miembros invierten en participación política en diferentes ámbitos
estratégicos y, por consiguiente, las cifras de gasto no pueden proporcionar
una imagen completa de la importancia de la seguridad alimentaria y
nutricional.
2.2.1
Prioridad política 1: Mejora de la resiliencia de los minifundios y los medios
de vida rurales
Evaluación de los criterios de actuación · 1 560 programas recibieron 2 020 millones EUR en 108 países o a nivel internacional. · Se apoyaron 149 programas de investigación nacionales e internacionales con un valor de 379 millones EUR. Más de la mitad
de todos los fondos desembolsados en 2012 (2 000 millones EUR,
aproximadamente el 60 % del total) se asignó a la prioridad 1, lo que
demuestra que mejorar la resiliencia de los minifundios y los medios de vida
rurales era un objetivo importante de la ayuda combinada de la UE. Se
financiaron unos 1 560 programas en más de 100 países. Las
intervenciones incluyeron el apoyo a la intensificación agrícola sostenible y
la diversificación de las explotaciones agrícolas minifundistas, en especial
para las mujeres agricultoras; la mejora del acceso de los agricultores
minifundistas a la tierra y al agua, a los insumos agrícolas, así como al
crédito y a los servicios de extensión agrícola; la asistencia a los países
asociados para hacer frente a los efectos negativos del cambio climático en la
seguridad alimentaria y nutricional; el apoyo a la investigación agrícola y en
otros ámbitos para favorecer el desarrollo y la transferencia de tecnologías,
la extensión y la innovación, desde la perspectiva de combatir la pobreza; y la
actuación con respecto a los medios de vida rurales a partir de un enfoque de
generación de ingresos, empleo fuera de las explotaciones agrícolas e
intervenciones relacionadas con la cadena de valor y las empresas agrícolas. Alrededor del
62 % de los fondos desembolsados para la prioridad 1 se implementaron a
nivel nacional, el 33 % a nivel mundial y el 5 % a nivel regional. La
mayoría de los fondos (el 37 %) se desembolsaron en África, porcentaje
seguido del 34 % a nivel mundial, y el 18 % en Asia. Entre los 10
países que recibieron más financiación dentro de esta prioridad había varios
países frágiles y que sufren inseguridad alimentaria, como Etiopía, Afganistán
y la República Democrática del Congo (véase la figura 1 del capítulo 3 del
SWD). La gestión
sostenible de la tierra es un elemento crucial para mejorar los medios de vida
de las explotaciones minifundistas. En Etiopía, donde una elevada proporción de
las personas que viven en zonas rurales son vulnerables debido a tensiones
físicas y económicas, la UE y varios Estados miembros están apoyando
iniciativas. Por ejemplo, el programa etíope-alemán para promover una gestión
sostenible de la tierra, dirigido a las regiones de Amhara, Oromia y Tigray,
tiene por objeto introducir tecnologías y medidas para proteger contra la
erosión y promover la formación de grupos de usuarios con el fin de fomentar la
gestión sostenible de las zonas de captación. La investigación
y la innovación en relación con la agricultura sostenible, la seguridad
alimentaria y la nutrición (AR4D) constituyeron otro importante ámbito de apoyo
dentro de la prioridad 1. Los donantes de la UE contribuyeron
significativamente a la investigación agrícola para el desarrollo, con una
aportación estimada de 380 millones EUR en 2012. Esa cantidad incluyó el apoyo
prestado a iniciativas mundiales como el GCIAI (antiguo Grupo Consultivo sobre
Investigación Agrícola Internacional), a organizaciones regionales, especialmente
en África, y a institutos nacionales de investigación agrícola. Los donantes
europeos son miembros de la Iniciativa Europea de Investigación Agrícola para
el Desarrollo (EIARD) (véase el recuadro 1). Recuadro 1: EIARD EIARD es una plataforma permanente e informal de coordinación de políticas para la UE y sus Estados miembros, junto con Suiza y Noruega. Fue reconocida por el Consejo y el Parlamento Europeo en 1997 para facilitar la coordinación de las políticas e inversiones europeas en materia de investigación agrícola para el desarrollo (IAD). En 2012, los miembros de EIARD (incluida la UE) proporcionaron 231 millones USD al Fondo GCIAI (45 % del total). La coordinación del apoyo europeo destinado al GCIAI es una de las prioridades del programa de la EIARD. La EIARD es además miembro activo del Foro Europeo sobre Investigación Agrícola para el Desarrollo (EFARD), que reúne a múltiples partes interesadas. En informes
estratégicos y documentos de posición encargados por la EIARD se ha destacado
la importancia de traducir la investigación en acción para mejorar su
repercusión, en concreto para los grupos de agricultores más desfavorecidos.
Gracias a la EIARD, la voz de Europa es una de las que se escucha con más
fuerza en el Consejo del GCIAI (véase también el estudio de caso que figura en
el capítulo 2.1 del SWD).
2.2.2
Prioridad política 2: Apoyo a una gobernanza eficaz
Evaluación de los criterios de actuación · 410 programas en 87 países recibieron 395 millones EUR. · Las posiciones conjuntas de la UE y de los Estados miembros llevaron a la adopción de las Directrices voluntarias de la FAO sobre la gobernanza responsable de la tenencia de la tierra, la pesca y los bosques (DVTT) en el Comité de Seguridad Alimentaria Mundial (CSA) en 2012. · La revisión inter pares realizada en 2012 por el Comité de Asistencia para el Desarrollo de la Organización de Cooperación y Desarrollo Económicos (CAD/OCDE) y el informe realizado en 2013 sobre la coherencia de las políticas de la UE para el desarrollo indican que esta coherencia está mejorando. Aproximadamente
el 12 % de las inversiones de la UE y de sus Estados miembros en 2012, por
importe de 395 millones EUR, se destinó a apoyar una gobernanza eficaz. Estas
intervenciones incluyeron: apoyo a iniciativas debatidas en el CSA; fortalecimiento
de las organizaciones de la sociedad civil y de agricultores en los países
asociados y promoción de su capacitación para participar en los procesos de
toma de decisiones; empoderamiento de las mujeres y fortalecimiento de su papel
de toma de decisiones en relación con la producción y el consumo de alimentos y
los activos de los hogares; apoyo a la descentralización y la gobernanza local
para mejorar la seguridad alimentaria; apoyo al Programa general para el
desarrollo de la agricultura en África (CAADP); fortalecimiento de la
gobernanza mundial en materia de seguridad alimentaria y nutricional, en
concreto apoyando el Movimiento para el Fomento de la Nutrición (Scaling Up
Nutrition —SUN— Movement); y aumento de la labor de promoción para conseguir
que la seguridad alimentaria y nutricional sea una prioridad en los foros
internacionales y regionales, así como para los gobiernos nacionales de los
países asociados. Aproximadamente
el 63 % de los fondos desembolsados para la prioridad 2 se implementó a
nivel nacional, el 13 % a nivel regional y el 24 % a nivel mundial.
En relación con esta distribución geográfica, el 41 % de los fondos se
asignó a África, el 15 % a Asia y el 8 % a América Latina y el
Caribe. En conjunto, esto incluyó financiación básica no específica destinada a
los organismos con sede en Roma dedicados a la alimentación — la Organización
de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), el Fondo
Internacional de Desarrollo Agrícola (FIDA) y el Programa Mundial de Alimentos
(PMA)— para apoyar la seguridad alimentaria y nutricional a nivel regional y
mundial. La UE y sus
Estados miembros contribuyen a los debates y mesas redondas internacionales
mediante la preparación de posiciones conjuntas de la UE en la negociación de
las resoluciones de la Asamblea General de las Naciones Unidas sobre desarrollo
agrícola, seguridad alimentaria y nutrición, mujeres rurales y derecho a la
alimentación, incluidos los períodos de sesiones anuales del Consejo de Derechos
Humanos, y desarrollando posiciones conjuntas para su presentación en el
período de sesiones anual del CSA. Un ejemplo de
trabajo conjunto es el apoyo combinado de los donantes de la UE a las
Directrices voluntarias sobre la gobernanza responsable de la tenencia de la
tierra, la pesca y los bosques. Los donantes de la UE participan ahora en
iniciativas nacionales, regionales e internacionales para aplicar estas
Directrices, apoyando la gobernanza y la seguridad de la tenencia de la tierra.
Otro ejemplo es el trabajo que han realizado los donantes de la UE para apoyar
el proceso en curso en el CSA con el fin de desarrollar principios voluntarios
en favor de una inversión agrícola responsable. En África, los
donantes de la UE colaboran estrechamente en apoyo del Programa general para el
desarrollo de la agricultura en África (CAADP) a nivel continental, regional y
por países, en el contexto del Grupo de Trabajo de los socios para el
desarrollo en el marco de dicho Programa, como contribuidores al fondo fiduciario
de donantes múltiples y muchas otras iniciativas a nivel nacional. En el
contexto del Año Africano de la Agricultura que precedió a la cumbre de Jefes
de Estado celebrada en 2014 en Malabo, la UE encabezó el apoyo político de los
socios para el desarrollo a la Unión Africana y la Agencia de Planificación y
Coordinación de la Nueva Alianza para el Desarrollo de África (NEPAD). Por lo que
respecta al criterio de mejora de la coherencia de las políticas en favor del
desarrollo (CPD), se han realizado progresos satisfactorios tanto a nivel de la
UE como de los Estados miembros, como se reconoce en la revisión inter pares
del Comité de Asistencia para el Desarrollo de la OCDE y en el Informe de la UE
de 2013 sobre la coherencia de las políticas en favor del desarrollo. Finlandia
dirigió el instrumento de la OCDE en materia de CPD analizando las políticas
nacionales y de la UE que han tenido repercusión en la seguridad alimentaria y
la nutrición en los países en desarrollo.
2.2.3
Prioridad política 3: Apoyo a las políticas regionales de agricultura y
seguridad alimentaria y nutricional
Evaluación de los criterios de actuación · 98 programas regionales recibieron pagos por valor de 151 millones EUR. La prioridad
política 3 recibió el 4 % del total de los fondos desembolsados. Los
donantes de la UE dieron aproximadamente 151 millones EUR para un total de 98
programas. Esta prioridad
incluyó el apoyo a la formulación y la aplicación de las políticas agrícolas
regionales; estrategias para aumentar la integración de los mercados regionales
de alimentos, por ejemplo el sector pesquero; programas de control de las
enfermedades de los animales, e iniciativas para enfocar las normas sanitarias
y fitosanitarias y la seguridad alimentaria desde el punto de vista de la lucha
contra las enfermedades de origen alimentario. En 2012 se apoyaron también
otras iniciativas relacionadas con los sistemas de información dedicados a la
agricultura y a la seguridad alimentaria y nutricional, como los sistemas de
alerta temprana y de transparencia del mercado. Por lo que
respecta a la distribución geográfica de las inversiones, aproximadamente el
35 % de los fondos se asignó a África, el 42 % fueron intervenciones
a nivel mundial, el 12 % se destinó a Asia y el 7 %, a América Latina
y el Caribe. La UE, Francia,
España, los Países Bajos, el Reino Unido y Alemania proporcionaron ayuda
regional relacionada con la seguridad alimentaria y nutricional en África
Occidental, en el contexto de la política agrícola de la Comunidad Económica de
los Estados del África Occidental (CEDEAO), conocida por la sigla en inglés
ECOWAP (véase el recuadro 2). En el capítulo 2.2 del SWD se expone un estudio
de caso en el que se presenta el apoyo europeo a la ECOWAP, incluidas las
medidas para promover la coherencia, la complementariedad y la coordinación. Recuadro
2: ECOWAP Los esfuerzos conjuntos
de la UE y algunos de sus Estados miembros para apoyar la ECOWAP ofrecen un
ejemplo de la coordinación y la complementariedad de los donantes de la UE en
las iniciativas de seguridad alimentaria y nutricional. Los donantes de la UE
actúan de manera coordinada en el Grupo ECOWAP y participan en intervenciones
conjuntas auspiciadas por la ECOWAP. Por ejemplo, la UE, Francia y España
apoyan el sistema regional de reservas de alimentos; la UE y Francia han
prestado apoyo a la CEDEAO para combatir la mosca de la fruta; y Francia,
España y los Estados Unidos están apoyando la Agencia Regional para la
Agricultura y la Alimentación. La ECOWAP goza de amplio
prestigio en el continente africano y sirve para poner en práctica la dimensión
regional del CAADP. Se observa también un consenso generalizado entre las
partes interesadas nacionales respecto a la importancia de la ECOWAP como marco
para orientar las inversiones estratégicas regionales que tratan problemas
transfronterizos.
2.2.4
Prioridad política 4: Fortalecimiento de los mecanismos de protección social
que sustentan la seguridad alimentaria y nutricional, especialmente en favor de
los grupos de población más vulnerables
Evaluación de los criterios de actuación · 94 programas en 40 países recibieron 209 millones EUR. La prioridad
política 4 recibió el 6 % del total de los fondos desembolsados en 2012.
Los donantes de la UE dieron aproximadamente 209 millones EUR para un total de
94 programas en 40 países. La reciente
crisis alimentaria puso de relieve la importancia de las transferencias
sociales para garantizar la seguridad alimentaria de los hogares, mejorar la
nutrición, reducir la pobreza y la vulnerabilidad y apoyar el desarrollo
agrícola. En algunos países se han utilizado diferentes tipos de transferencias
sociales, como transferencias de efectivo estacionales y programas de alimentos
por trabajo o vales, para facilitar el acceso a la alimentación a corto plazo.
El 96 % de los programas de la prioridad 4 se implementó a nivel nacional
y el 4 % a nivel mundial. Entre los 10 países que recibieron más apoyo en
2012 figuraban Etiopía, Bangladés, Kenia y Somalia (véase la figura 4 del
capítulo 3 del SWD). El Gobierno de
Etiopía considera que el programa etíope de redes de seguridad productivas es
excelente. Se enfrenta al problema crónico de la seguridad alimentaria en el
país y está financiado por un consorcio de donantes de la UE (en el que
participan Dinamarca, el Reino Unido, Irlanda, Suecia, los Países Bajos y la
UE) y de fuera de la UE.
2.2.5
Prioridad política 5: Mejora de la nutrición, en particular de las madres, los
lactantes y los niños pequeños
Evaluación de los criterios de actuación · 278 programas relacionados con la nutrición en 63 países recibieron 467 millones EUR. · Ha aumentado la labor de promoción por la UE y sus Estados miembros de una mejor nutrición, como pone de manifiesto su participación activa en procesos internacionales (por ejemplo, el G-8 y el G-20, SUN y la Asamblea Mundial de la Salud), y el apoyo que han prestado para incorporar la nutrición en los planes de inversión del CAADP, así como el hecho de que 45 países en desarrollo se han unido ya al Movimiento SUN. La prioridad
política 5 es un ámbito en el que el trabajo conjunto de los donantes de la UE
ha dado buenos resultados. Recibió el 14 % del total de los fondos en
2012, unos 467 millones EUR, para un total de 278 programas en 63 países.
Después de la prioridad política 1, esta fue la segunda prioridad más
importante para los donantes de la UE en 2012. Incluyó
intervenciones para tratar la desnutrición mediante financiación y el fomento
de acciones específicas sobre nutrición o que tengan en cuenta la nutrición
dirigidas a las madres y a los niños pequeños, prestando especial atención a
los primeros 1 000 días de vida. Se prestó apoyo
también a programas y planes de investigación sobre nutrición a escala
continental, regional y nacional. Se animó a los países asociados a mejorar la
gobernanza a nivel nacional en relación con la nutrición, ayudándoles a
integrar la nutrición en políticas nacionales como las de agricultura y
sanidad, a aumentar la sensibilización y a promover cambios de comportamiento. Alrededor del
80 % de los programas apoyados en el marco de la prioridad 5 en 2012 se
implementó a nivel nacional, el 17 % a nivel mundial y el 3 % a nivel
regional. En cuanto a la distribución geográfica de estas inversiones,
aproximadamente el 46 % de los fondos se asignó a África, el 17 %
fueron intervenciones a nivel mundial, el 26 % se destinó a Asia y el
8 %, a América Latina y el Caribe. Los países que recibieron mayores
cantidades en 2012 fueron Bangladés, la República Democrática del Congo,
Etiopía, Nigeria y Myanmar (véase la figura 5 del capítulo 3 del SWD). A través de su
participación en iniciativas internacionales y procesos importantes, como el
G-8/G-20, la Asamblea Mundial de la Salud, el CSA, el Movimiento SUN y el
Comité Permanente de Nutrición de las Naciones Unidas, los donantes de la UE
han mejorado su coordinación, incrementado su eficacia y logrado una mayor
movilización en favor de la mejora de la nutrición. Un buen ejemplo de
colaboración a nivel mundial en materia de nutrición es el apoyo prestado a la
Secretaría del Movimiento SUN por la UE, Francia, Alemania, Irlanda, los Países
Bajos y el Reino Unido (véase el recuadro 3). Esto ilustra las ventajas que
pueden reportar la coherencia, la coordinación y la cooperación de la UE a
nivel mundial y en la gobernanza mundial. (Para más información, véase el
estudio de caso que figura en el capítulo 2.3 del SWD). Recuadro 3: El Movimiento SUN Los esfuerzos de colaboración de algunos Estados miembros de la UE y de la Comisión Europea para apoyar a la Secretaría del Movimiento SUN ofrecen un ejemplo de coordinación y complementariedad de la UE a nivel mundial. El Movimiento para el Fomento de la Nutrición (SUN, sigla en inglés de Scaling Up Nutrition) es un movimiento mundial que reúne a todas las partes interesadas para hacer frente a la desnutrición, centrándose en concreto en aumentar la voluntad política y las inversiones para tratar la desnutrición materna, de los lactantes y de los niños pequeños. Francia, Alemania, Irlanda, los Países Bajos, el Reino Unido y la Comisión Europea trabajan juntos en la Red de Donantes SUN para apoyar el Movimiento SUN y financian conjuntamente, junto con otros donantes, el plan de trabajo de la Secretaría del Movimiento SUN. Esta colaboración de los donantes, junto con las iniciativas coordinadas de promoción, permite consolidar la planificación estratégica, los presupuestos y la elaboración de informes con una financiación plurianual previsible. En el evento Nutrition for
Growth celebrado en 2013 en Londres, los donantes de la UE definieron sus
compromisos políticos y de financiación para combatir el retraso en el
crecimiento, comprometiendo 7 900 millones EUR (1 700 millones para
acciones específicas sobre nutrición y 6 100 millones para acciones que
tienen en cuenta la nutrición)[7].
En concreto, a través de su compromiso específico de reducir el retraso de
crecimiento de 7 millones de niños menores de 5 años para 2015, la Comisión
Europea, situándose como agente principal en el terreno político, ha dado un
ejemplo que otros podrán emular. Los donantes de la
UE han participado en diversas actividades conjuntas, como la elaboración de
una metodología para calcular el gasto sensible a la nutrición y de un marco de
rendición de cuentas para supervisar la repercusión de las intervenciones en
materia de nutrición y mantener un seguimiento de las inversiones realizadas en
este ámbito. A nivel nacional, se han documentado actividades conjuntas en
Tayikistán, Yemen, Etiopía, el Sahel, Zambia, Bangladés y Mozambique.
2.2.6
Prioridad política 6: Mejora de la coordinación entre los agentes de desarrollo
y los agentes humanitarios para reforzar la resiliencia y promover una
seguridad alimentaria y nutricional sostenible
Evaluación de los criterios de actuación · 63 programas orientados a la resiliencia en 18 países recibieron 122 millones EUR en 2012. · La UE y sus Estados miembros reconocieron la importancia de reforzar la resiliencia en 23 países en 2012 y realizaron 8 ejercicios conjuntos de análisis y planificación. La prioridad
política 6 recibió el 4 % del total de los fondos en 2012. Los donantes de
la UE dieron aproximadamente 122 millones EUR para un total de 63 programas en
18 países. Algunas intervenciones vinculadas a otras prioridades (como la
prioridad 1: Mejora de la resiliencia de los minifundios y los medios de vida
rurales; 4: Fortalecimiento de los mecanismos de protección social que
sustentan la seguridad alimentaria y nutricional, especialmente en favor de los
grupos de población más vulnerables; y 5: Mejora de la nutrición, en particular
de las madres, los lactantes y los niños pequeños) también se trataron en este
ámbito prioritario. Este ámbito
prioritario incluyó intervenciones destinadas a aumentar la resiliencia de
grupos especialmente vulnerables para soportar los impactos y las consecuencias
de la crisis. El centro de atención fue la seguridad alimentaria y nutricional.
La mayoría de las acciones proporcionaron apoyo directo a los hogares y las
comunidades para mejorar el acceso a una alimentación suficiente y adecuada
mediante transferencias sociales temporales; medidas relacionadas con la
nutrición dirigidas a las mujeres y los niños; e intervenciones para iniciar o
reactivar la producción agrícola y mejorar la disponibilidad de alimentos y
mantener medios de producción naturales. La prioridad 6 apoyó
la integración del refuerzo de la resiliencia en las políticas y la
planificación de los países asociados. Asimismo, apoyó la capacidad de los
países asociados y las comunidades locales para anticipar y prevenir las crisis
de seguridad alimentaria y prepararse para ellas, así como para mejorar la
respuesta frente a las crisis, teniendo en cuenta las diferencias de impacto y
de capacidad entre las mujeres, los hombres y los grupos vulnerables, incluida
una mejor supervisión de los riesgos. En cuanto a la
distribución geográfica de las inversiones, aproximadamente el 75 % de los
fondos se destinó a África, el 23 % a nivel mundial y el 2 % a Asia. Por
lo tanto, no es sorprendente que fueran nueve países africanos, entre ellos
Níger, Mali, Mauritania, Somalia, Etiopía y Sudán (figura 6 del capítulo 3 del
SWD), los que recibieron un mayor porcentaje de ayuda. Recientemente,
los donantes de la UE han intensificado su actuación tendente a reforzar la
resiliencia de las comunidades vulnerables atajando más específicamente las
causas primigenias de la inseguridad alimentaria a fin de mitigar el impacto de
las crisis alimentarias. La UE adoptó un nuevo marco político en mayo de 2013
para tratar los problemas de resiliencia. A nivel
regional, en diciembre de 2012 se puso en marcha la Alianza Mundial para la
Iniciativa de Resiliencia (AGIR) en el África Occidental y el Sahel, con la UE
entre sus fundadores. Se prestó también más apoyo a la iniciativa de
donantes múltiples dedicada a la recuperación de los efectos de la sequía en el
Cuerno de África, SHARE (Supporting the Horn of Africa’s Resilience). A nivel
regional, en el África Occidental a través de la AGIR, la financiación de la
UE, Francia y España ayudó también a establecer un sistema de reserva de
alimentos de emergencia en la región. Los donantes de la UE realizaron algunos
ejercicios conjuntos de análisis y planificación para mejorar el fomento de la
resiliencia. Por ejemplo: mejorar la resiliencia a nivel nacional en Níger,
Costa de Marfil, Burkina Faso, Mali, Chad y Senegal; documentos de programación
por países en Etiopía, Somalia, Kenia y Uganda; y ejercicios conjuntos de
análisis y planificación en Haití.
2.3
Coordinación, complementariedad y coherencia (3C)
Hay más de 44
países que reciben apoyo de más de cinco donantes de la UE; por consiguiente,
la coordinación desempeña un papel importante para garantizar la eficacia de la
ayuda de la UE a nivel nacional, ya que la UE participa en las estrategias de
seguridad alimentaria y nutricional y los planes de inversión agrícola de los
países asociados y se adapta a ellos. Las estructuras existentes, como los
grupos de trabajo sectoriales (que a menudo no se restringen solo a donantes de
la UE), se consideran mecanismos clave a través de los cuales los donantes de
la UE coordinan su trabajo, mantienen un diálogo sobre las políticas y
comparten periódicamente información. Además de la
coordinación entre los donantes y los países asociados, los procesos de
desarrollo de las capacidades mejoran la coordinación entre todas las partes
interesadas locales y no locales, como las organizaciones no gubernamentales
(ONG), las ONG internacionales, el sector privado y las organizaciones de
investigación relacionadas con la seguridad alimentaria y nutricional. La programación
conjunta de la UE contribuye significativamente a mejorar la complementariedad
y las sinergias de la UE y sus Estados miembros. Desde 2011, se han iniciado
procesos de programación conjunta en aproximadamente 20 países asociados,
aunque en cada uno de ellos el proceso se encuentra en una etapa diferente[8]. Un
ejemplo de programación conjunta de la UE y sus Estados miembros es el
desarrollo de una Hoja de Ruta UE+ para la nutrición en Etiopía, que ofrece un
ejemplo práctico de ejercicio conjunto de análisis y planificación,
establecimiento de prioridades, división de responsabilidades y coordinación de
las intervenciones dedicadas a la nutrición. Algunos enfoques
de la ejecución conjunta han consistido en la división de tareas basada en la
demarcación por sectores; el análisis y la evaluación conjuntos y la respuesta
sectorial; distintas modalidades de ayuda (apoyo presupuestario, financiación
mancomunada, cooperación delegada y fondos fiduciarios); y seguimiento,
evaluación y sistemas de información conjuntos. Los enfoques estratégicos
comunes de iniciativas mundiales, como el despliegue de la AGIR y el Movimiento
SUN en Chad, han mejorado también la complementariedad. Se ha señalado
la coherencia de algunas acciones vinculadas a las seis prioridades con estrategias
de los países asociados. En Kenia, la división del trabajo de los donantes de
la UE reflejaba las prioridades políticas del plan de ejecución. En un estudio
de caso sobre Etiopía mencionado en el capítulo 2.4 del SWD se analizan los
esfuerzos europeos por mejorar las 3C en cada uno de los programas de ayuda
exterior de los donantes de la UE así como entre ellos (véase el Recuadro 4). Recuadro 4: 3C en Etiopía El estudio de caso participativo sobre las 3C en Etiopía demostró que, siguiendo un proyecto claro de las autoridades etíopes, asumido y liderado por ellas, los donantes de la UE son socios clave para afrontar los problemas de seguridad alimentaria y nutricional más acuciantes para el país. Los grandes programas nacionales, —programas emblemáticos bajo dirección claramente nacional—, se diseñan y ejecutan con la ayuda de la comunidad internacional, proporcionando canales para el diálogo estructurado y las contribuciones financieras. La programación conjunta ofrece una oportunidad única para mejorar la coordinación y emprender en común el análisis y la planificación, la fijación de prioridades y la división de responsabilidades, con el fin de incrementar la eficacia de los esfuerzos de la UE. En el proceso deben participar además los diferentes socios etíopes, incluida la sociedad civil, y otros donantes importantes. A nivel de la
UE, entre los acuerdos formales de coordinación cabe citar los Grupos de
Trabajo del Consejo Europeo, mientras que se realizan intercambios informales a
través del Grupo de Jefes de Agricultura y Desarrollo Rural, incluidos sus
subgrupos dedicados a cuestiones relacionadas con la tierra y al desarrollo del
sector privado en la agricultura, y la EIARD, considerados mecanismos
importantes para la elaboración y el intercambio de políticas. La coordinación
dentro de la plataforma EIARD fomenta políticas y estrategias conjuntas en
Europa y ayuda también a reforzar la coherencia, la coordinación y la
complementariedad. Estos arreglos formales e informales sirven también para coordinar
la participación de los donantes de la UE en los foros e iniciativas
internacionales. Entre estos, cabe citar la Asamblea General de las Naciones
Unidas, el Consejo de Derechos Humanos, el CSA, el Movimiento SUN, la Segunda
Conferencia Internacional sobre Nutrición, el G-8 y el G-20.
3.
Conclusiones y
recomendaciones
1.
La
seguridad alimentaria y nutricional es un componente significativo de la
cooperación al desarrollo de la UE: con casi 3 400 millones EUR gastados
en más de 115 países por los donantes de la UE solo en 2012, la seguridad
alimentaria y nutricional es importante tanto en términos de porcentaje de la
ayuda total al desarrollo (alrededor del 8 % de la AOD total desembolsada
en 2012) como de cobertura geográfica. Los Estados del África Subsahariana en
situación de inseguridad alimentaria reciben una ayuda especialmente
sustancial, de acuerdo con la política que la UE y sus Estados miembros
acordaron aplicar en 2010. 2.
En
2012, la mayoría de las intervenciones se centraron en tres prioridades: La prioridad
1 (Mejora de la resiliencia de los minifundios y los medios de vida rurales)
fue la que recibió más apoyo (alrededor del 60 %), seguida de la prioridad
5 (Mejora de la nutrición), que recibió el 14 %, y la prioridad 2 (Apoyo a
una gobernanza eficaz), que recibió el 12 %. 3.
Puede
haber oportunidades para que los donantes de la UE operen de manera más
eficiente: 68 países asociados recibieron menos de 3 millones EUR en promedio
por donante. El importe medio de los pagos es de 1,34 millones EUR. Esto resulta
especialmente sorprendente en América Central, donde cuatro países reciben
apoyo de cuatro donantes o más con un importe medio por donante de menos de 2,2
millones EUR. Los donantes de la UE deben seguir mejorando su división del
trabajo, siempre bajo el liderazgo de los países asociados. 4.
Se
ha de prestar más atención a la investigación impulsada por la demanda, a la
extensión y a la innovación, tanto en términos de aumento de las inversiones
con arreglo a los compromisos de 2010, como, en particular, garantizando que
los resultados se traduzcan en acción sobre el terreno para maximizar las
repercusiones. 5.
Los
donantes de la UE ejercen un liderazgo cada vez mayor en temas decisivos
determinados por la comunidad internacional. Desde 2010, responden colectivamente
a las necesidades y crisis de seguridad alimentaria, centrándose en cuestiones
como la nutrición, la resiliencia y el acceso a la tierra. Los donantes de la
UE se han unido en torno a iniciativas mundiales y de la UE, como SUN, SHARE y
AGIR, y han participado en el desarrollo de las Directrices voluntarias sobre
la gobernanza responsable de la tenencia de la tierra, la pesca y los bosques
en el CSA. Estos éxitos pueden aprovecharse para el planteamiento de
iniciativas centradas en torno a las prioridades compartidas de los donantes de
la UE. 6.
La
colaboración con todas las partes interesadas, dentro de los sistemas
nacionales, tiene una ventaja clara. Un estudio de caso realizado en Etiopía
demostró que la contribución europea conjunta para afrontar la seguridad
alimentaria y nutricional era muy importante en términos de elaboración de
políticas y de inversiones. Juntos, los donantes de la UE están promoviendo
enfoques innovadores que se integran en los sistemas nacionales existentes. Una
valiosa enseñanza extraída es que hay potencial para un mayor diálogo con las
organizaciones de agricultores, las ONG locales e internacionales y el sector
privado, en especial por lo que respecta a la formulación y ejecución de los
programas nacionales. Debemos promoverlo en todos nuestros países asociados. 7.
La
coordinación de los donantes de la UE a nivel nacional debe ir más allá del
intercambio de información. Los mecanismos de coordinación han funcionado
especialmente bien a nivel mundial, continental y regional, como lo muestran la
experiencia de la EIARD y, en el África Occidental, el mecanismo de
coordinación de la ECOWAP de los socios para el desarrollo. Sin embargo, a
nivel nacional aún se puede mejorar, extendiendo la coordinación más allá del
intercambio de información para incrementar la coherencia y la
complementariedad y potenciar el intercambio de experiencias. 8.
La
actual programación conjunta de la UE ofrece buenas oportunidades para mejorar
la eficacia: contribuye a mejorar la coordinación, la complementariedad y la
división del trabajo. Esto puede llevar también a más marcos conjuntos basados
en los resultados, así como a más ejercicios conjuntos de seguimiento y
evaluación, incluso al nivel de las comunidades. Es preciso fortalecer la
programación conjunta en relación con la seguridad alimentaria y nutricional. 9.
Debemos
perfeccionar nuestra metodología para la elaboración de informes conjuntos de
la UE sobre seguridad alimentaria y nutricional centrándolos en temas
específicos, haciendo más hincapié en la evaluación de los resultados o las
repercusiones, por ejemplo mediante estudios de casos realizados principalmente
con nuestros socios e incluyendo más información cualitativa.
4. Conclusiones y
perspectivas
Este es el
primer informe en el que los donantes de la UE comentan conjuntamente un tema
de primera importancia. Es un instrumento de responsabilidad ascendente. Con
casi 3 400 millones EUR gastados en más de 115 países por los donantes de
la UE en 2012, la UE y sus Estados miembros están haciendo una aportación
significativa a la seguridad alimentaria y nutricional. Desde 2010, los
donantes de la UE han mostrado un liderazgo cada vez mayor a nivel mundial en
ámbitos como la nutrición, la resiliencia y la gobernanza de la tierra.
Seguirán aprovechando estos avances para tratar nuevos retos emergentes, como
la agricultura adaptada a los cambios climáticos, la transformación rural y los
sistemas alimentarios. En África, hay nuevas oportunidades para el diálogo
político y el apoyo a las políticas a nivel nacional auspiciados por el proceso
del Programa general para el desarrollo de la agricultura en África (CAADP). La
declaración de Malabo de 2014 muestra un compromiso renovado de los países
africanos con la agricultura y la seguridad alimentaria y permite tener
expectativas fundadas a nivel continental que podrían mejorar la adaptación y
el apoyo de los donantes de la UE de acuerdo con el compromiso político de 2010
sobre el CAADP. En los países asociados, hay potencial para un mayor diálogo
con las organizaciones de agricultores, las ONG locales e internacionales y el
sector privado. En conjunto, se puede reforzar aún más la programación conjunta
en materia de seguridad alimentaria y nutricional. El hecho de trabajar juntos
confiere a la UE y a sus Estados miembros una voz más fuerte y amplía la
extensión y el volumen de la ayuda al desarrollo. Este planteamiento mejorará
nuestra visibilidad y propiciará una ayuda al desarrollo más eficiente, mejores
resultados y mayores repercusiones. El presente
informe establece la referencia para informes ulteriores. En el siguiente
informe compararemos nuestra actuación con la situación de 2012. Entre tanto,
se mejorará la metodología utilizada para elaborar este informe; se tratarán
temas y prioridades políticas específicos y se hará mayor hincapié en los
resultados y las repercusiones. Además, el siguiente informe se ilustrará con
estudios de casos realizados con los socios y con los Estados miembros. [1] COM(2010)
127, Un marco estratégico de la UE para ayudar a los países en vías de
desarrollo a enfrentarse a los retos relativos a la seguridad alimentaria, y
Conclusiones del Consejo sobre Un marco estratégico de la UE para ayudar a los
países en vías de desarrollo a enfrentarse a los retos relativos a la seguridad
alimentaria, de 10 de mayo de 2010. [2] El término
«alimentación y nutrición» ha sustituido al de «seguridad alimentaria». [3] SWD(2013)
104 final, Boosting food and nutrition security through EU action:
implementing our commitments. [4] La ayuda de
emergencia y humanitaria relacionada con la seguridad alimentaria no estaba
incluida en el compromiso a largo plazo de la UE con la seguridad alimentaria y
nutricional y, por consiguiente, no se incluyó en el presente informe. [5] Esto
incluye los programas y proyectos enumerados en las respectivas bases de datos
como «a nivel mundial» o en los que la ubicación geográfica era «no
especificada». [6] http://siteresources.worldbank.org/EXTLICUS/Resources/511777-1269623894864/FY10toFY13Harmonized_list_Fragile_Situations.pdf
Harmonized list of fragile situations, FY2012. [7] Tipo de cambio 1,29 USD/EUR. [8] Se han
hecho análisis conjuntos en Bolivia, Costa de Marfil y Etiopía, mientras que se
han elaborado documentos de programación conjunta para Sudán del Sur, Burundi,
Camboya, Chad, Comoras, Ghana, Guatemala, Kenia, Laos, Myanmar, Namibia,
Paraguay, Ruanda, Senegal y Togo.