This document is an excerpt from the EUR-Lex website
Document 52014DC0501
REPORT FROM THE COMMISSION TO THE EUROPEAN PARLIAMENT AND THE COUNCIL 2014 Annual Report on the European Union's development and external assistance policies and their implementation in 2013
INFORME DE LA COMISIÓN AL PARLAMENTO EUROPEO Y AL CONSEJO Informe anual de 2014 sobre las políticas de la Unión Europea en materia de desarrollo y ayuda exterior y su aplicación en 2013
INFORME DE LA COMISIÓN AL PARLAMENTO EUROPEO Y AL CONSEJO Informe anual de 2014 sobre las políticas de la Unión Europea en materia de desarrollo y ayuda exterior y su aplicación en 2013
/* COM/2014/0501 final */
INFORME DE LA COMISIÓN AL PARLAMENTO EUROPEO Y AL CONSEJO Informe anual de 2014 sobre las políticas de la Unión Europea en materia de desarrollo y ayuda exterior y su aplicación en 2013 /* COM/2014/0501 final */
Responsabilidad
mundial Solidaridad mundial Valores mundiales Ayudar
a las personas y los países más necesitados La
política de desarrollo de la Unión Europea (UE) nunca ha sido tan importante ni
tan eficaz. Está consiguiendo difundir los valores europeos en todo el mundo,
que se encuentra ahora en rápida mutación, con lo que gana influencia y respeto
para la UE. Sobre todo, ha contribuido de forma decisiva a nuestro objetivo
primordial de erradicar la pobreza extrema de una vez por todas. En
2013, la UE mantuvo su apoyo político y financiero al desarrollo en todo el
mundo y destinó una cantidad importante, 14 860 millones EUR, a la ayuda
exterior al desarrollo. De acuerdo con el Programa para el Cambio[1] (el plan director de la
Comisión para una política de desarrollo de fuerte impacto centrada en ayudar a
las personas y los países más necesitados), los países de renta baja y menos
desarrollados son los principales beneficiarios de esta ayuda. En conjunto, la UE y sus 28 Estados miembros
siguen siendo, pues, los mayores donantes de ayuda del mundo. Reconocemos que
podemos hacer más, sobre todo si queremos alcanzar nuestro objetivo común de
destinar el 0,7 % de la renta nacional bruta (RNB) de la UE al desarrollo
de aquí a 2015. También reconocemos que la cooperación al desarrollo no es solo
cosa de dinero. Nuestro soberbio historial de ayuda a los países en desarrollo,
que cuenta con el apoyo de más del 80 % de los ciudadanos europeos[2],
se centra de forma singularmente sólida en la pobreza, aunque también implica
el compromiso de responsabilizar a los países socios y de aumentar en lo
posible la eficacia de la prestación de la ayuda. Fijación
de la base financiera para el desarrollo En diciembre de 2013, el Parlamento Europeo aprobó los
instrumentos financieros para la acción exterior de la UE[3] en
2014-2020. Un elemento central de este conjunto desde el punto de vista del
desarrollo es el objetivo de eliminar la pobreza a escala mundial, velando al
mismo tiempo por que nuestros países socios lleven las riendas de su propio
desarrollo. El marco financiero plurianual (MFP) traduce
las prioridades políticas de la UE para el período 2014-2020 en términos
financieros y rige la manera en que se gastarán los importes acordados en el
ámbito de la acción exterior, incluido el desarrollo. La UE centrará su
colaboración con los socios externos en cuatro prioridades políticas concretas:
ampliación, vecindad, cooperación con los socios estratégicos y cooperación al
desarrollo. El importe total acordado de los instrumentos
de financiación de la acción exterior asciende a algo más de 51 400
millones EUR para el período 2014-2020. Un importe adicional de 30 500
millones EUR se destinará a la cooperación con los países de África, el Caribe
y el Pacífico (países ACP), así como con los países y territorios de ultramar
(PTU) al amparo del 11º Fondo Europeo de Desarrollo, que no forma parte del
presupuesto de la UE. El Parlamento Europeo participará en la
definición de las prioridades de la cooperación exterior de la UE con
anterioridad a la programación de los instrumentos financieros exteriores. Una
mejor coordinación entre la UE y los Estados miembros para aumentar al máximo
el efecto y la visibilidad, especialmente mediante la programación común de la
ayuda, también será una característica fundamental. La
UE también está recurriendo en mayor medida a fuentes innovadoras de
financiación del desarrollo, tales como la financiación combinada y los fondos
del sector privado. Ejecución del Programa para el Cambio La
necesidad de usar nuestra ayuda exterior al desarrollo de la mejor forma
posible ha hecho que la Comisión Europea lidere un cambio en la política de
desarrollo. En 2013 dimos más pasos hacia la consecución de nuestro principal
objetivo de eliminar la pobreza extrema en todo el mundo en una sola
generación. Invertir en nuestro futuro El mundo, y en particular el mundo en
desarrollo, está cambiando rápidamente. El PIB mundial se ha incrementado en un
tercio desde 2000, pero son los países en desarrollo los que han llevado la
delantera, al haber sumado el 70 % del crecimiento mundial en los diez
últimos años. El PIB del África subsahariana ha aumentado en un 84 % desde
2000. África es hoy en día el continente que presenta el mayor índice de crecimiento
y la población más joven. Como consecuencia de ello, se ha
producido un giro importante en la influencia y los mercados mundiales en
beneficio de los países emergentes y menos desarrollados frente a los
desarrollados. Hace cincuenta años, las economías emergentes y en desarrollo
representaban tan solo el 25 % del PIB mundial. En la actualidad, esta
cifra asciende al 50 % y es probable que supere el 66 % en los diez
próximos años. Esta buena noticia indica que la cooperación al desarrollo es algo
más que solidaridad, ya que también se trata de invertir en un mejor futuro
para ventaja de todos. En
2013, la UE trabajó en la aplicación de las recomendaciones políticas
formuladas en el Programa para el Cambio y en abordar los retos de desarrollo a
los que nos enfrentamos, prestando especial atención a las personas y países
más pobres del mundo y a los ámbitos en los que la UE puede aportar claramente
un valor añadido. La
buena gobernanza, incluido el respeto de los derechos humanos, de la democracia
y del Estado de Derecho, y el apoyo a un crecimiento sostenible e integrador
impulsado, entre otras cosas, por una agricultura y una energía sostenibles son
dos series de prioridades políticas ligadas que constituyen los dos pilares
concomitantes del Programa para el Cambio. Un
seguimiento exhaustivo de la programación a nivel nacional se organizó en 2013
para garantizar que la acción de la UE se dirige a un máximo de tres sectores
prioritarios que reflejen esas prioridades políticas. Además, el Programa para
el Cambio representa nuestro compromiso de destinar un mínimo del 20 % de
la ayuda al desarrollo exterior de la UE a apoyar la integración social y el
desarrollo humano, así como de proceder a un seguimiento atento de la
financiación de la lucha contra el cambio climático. Se han puesto en marcha
planes de programación conjunta con los Estados miembros de la UE y otros
donantes en más de 40 países de todo el mundo, incluidos algunos Estados
frágiles. Crecimiento
sostenible e integrador La desnutrición provoca al menos un tercio de todos los
fallecimientos infantiles en el mundo en desarrollo y es la causa principal de
mortalidad del 20 % de las madres. En 2013, la UE intensificó sus
esfuerzos por combatir el hambre, la inseguridad alimentaria y la desnutrición
en el mundo mediante una nueva propuesta política establecida en la Comunicación de la Comisión
titulada «La mejora de la nutrición materno-infantil
en la ayuda exterior: un marco estratégico de la UE», que se presentó en marzo
en una reunión celebrada en Bruselas del Movimiento para el Fomento de la
Nutrición, una plataforma mundial que hace frente al reto de la desnutrición.
La Comisión tiene por objeto mejorar la nutrición de madres y niños a fin de
reducir la mortalidad y las enfermedades, así como los obstáculos al
crecimiento y el desarrollo causados por la desnutrición. Un elemento
central de nuestra política es un compromiso de 3 500 millones EUR para
contribuir a reducir en siete millones el número de niños con retrasos en el
crecimiento de aquí a 2025. Camboya impulsa las
exportaciones de arroz La UE apoyó el fomento de las PYME en Camboya
mediante una contribución de 8,6 millones EUR a un fondo fiduciario de donantes
múltiples gestionado por la Corporación Financiera Internacional. El programa,
cuyo principal contribuyente es la UE, mejora la competitividad de las PYME en
el sector del arroz. Esto incluye la mejora de la capacidad de molienda del
arroz del país y unas ayudas a la comercialización de arroz de Camboya que ganó
el premio «Mejor arroz del mundo» en 2012 y 2013. Como consecuencia de ello, el
valor y el volumen de las exportaciones aumentaron más del doble en 2013. Alrededor
de 1 400 millones de personas de todo el mundo no tienen acceso a la
electricidad y casi tres mil millones de personas dependen de combustibles
sólidos, tales como el carbón y la biomasa tradicional, para cocinar y
calentarse. Para marcar su compromiso con la iniciativa SE4ALL (Energía
Sostenible para Todos) de las Naciones Unidas, la UE se fijó el objetivo de
facilitar el acceso a energía sostenible a 500 millones de personas de aquí a
2030 y asignó fondos para la coordinación, la difusión y el seguimiento de este
esfuerzo mundial a lo largo de un período de tres años. En 2013, la UE apoyó
proyectos de generación de energía en todo el mundo en desarrollo a través de
sus mecanismos de combinación de subvenciones al desarrollo y otros
instrumentos de capital. En el África subsahariana, se asignaron 400 millones
EUR al amparo del Fondo Fiduciario UE-África para Infraestructuras (ITF), que
movilizaron importantes inversiones por un importe mínimo de 4 000
millones EUR. Hay iniciativas de la UE como el mecanismo de asistencia técnica,
por un importe de 80 millones EUR, para ayudar a los países socios a
perfeccionar y fomentar sus políticas de manera que puedan atraer las inversiones
privadas necesarias a efectos del desarrollo de un sector energético
sostenible. Entre
2007 y 2012, la tasa de empleo de la población en edad activa se incrementó
mundialmente del 60,3 % a 61,3 %. Con el fin de promover el
crecimiento integrador que permita a los pobres participar en las actividades
de generación de ingresos, la ayuda de la UE benefició a 8,8 millones de
personas y contribuyó a facilitar una educación técnica y profesional a 7,7
millones de personas entre 2004 y 2012. La migración
fue noticia destacada en 2013. La Comunicación de la Comisión titulada «Maximizar la repercusión en el
desarrollo de la migración»[4] sirvió de base para la posición común de la
UE y sus Estados miembros presentada en el Diálogo a alto nivel de las
Naciones Unidas sobre migración internacional y desarrollo, organizado por la
Asamblea General de las Naciones Unidas los días 3 y 4 de octubre. La posición
de la Unión Europea subraya que la migración debe ser reconocida como motor del
desarrollo económico, social y medioambiental integradores y que las
estrategias de desarrollo consideran la migración y la movilidad factores
favorables al desarrollo. Buena
gobernanza En
2013, la UE ha seguido avanzando en la aplicación del Plan de Acción de la UE
para los derechos humanos y la democracia[5]. También
siguió apoyando activamente a las organizaciones de la sociedad civil y se
celebraron diálogos específicos sobre los derechos humanos con más de veinte
países. La UE desplegó misiones de observación electoral para apoyar la
democracia y la democratización, por ejemplo, en Kenia, Pakistán,
Honduras y Mali. En
el marco de su Política Común de Seguridad y Defensa (PCSD), la UE puso en
marcha dos nuevas misiones: la misión de formación de la UE en Mali y la
misión de asistencia fronteriza de la UE en Libia. En total, la UE
desplegó más de 7 000 miembros de personal civil y militar en 2013 en doce
misiones civiles y cuatro operaciones militares. En
diciembre de 2013, la Comisión Europea y la Alta Representante de la Unión para
Asuntos Exteriores y Política de Seguridad adoptaron una Comunicación conjunta
titulada «El enfoque general de la UE respecto a los conflictos y crisis
exteriores»[6], con vistas
a intensificar aún más sus esfuerzos para que su actuación mundial sea más
coherente, completa y eficaz. Paz
y estabilidad La
paz y la seguridad son indispensables para el desarrollo sostenible y la
erradicación de la pobreza, y lo contrario no resulta menos cierto. La UE
siguió estando en la vanguardia de los esfuerzos por promover la paz y la
estabilidad, en reconocimiento de que el uso eficaz de la ayuda al desarrollo
puede ser un elemento esencial a la hora de conseguir cambios duraderos. Por ejemplo, Mali figuró en un lugar destacado en
la agenda de la UE en 2013. En febrero se reanudó la
ayuda al desarrollo a este país africano tras la rápida adopción por parte de
sus autoridades de una hoja de ruta de transición para restablecer la
democracia y la estabilidad. Se movilizaron 250 millones EUR, aproximadamente,
para cubrir las necesidades inmediatas de la población de Mali, haciéndose
hincapié en la seguridad alimentaria, el agua y el saneamiento y con nuevas
propuestas para contribuir a relanzar la economía. En mayo de 2013, la UE, Francia y Mali organizaron en Bruselas una
importante conferencia internacional de donantes llamada «Juntos por la
renovación de Mali». En la misma se expresó el compromiso de aportar 3 250
millones EUR en apoyo de las prioridades de desarrollo de Mali, lo que
significa una movilización decisiva de apoyo y solidaridad de la comunidad
internacional al más alto nivel. En una conferencia internacional sobre Somalia
celebrada en Bruselas el 16 de septiembre, la UE se comprometió a destinar 650
millones EUR más para apoyar el impulso positivo del país y velar por que siga
el camino de la estabilidad y la paz. Los nuevos fondos se destinarán a
garantizar la prestación de servicios básicos como atención sanitaria, agua
potable y educación. La conferencia sobre un Nuevo Pacto para
Somalia marcó un hito en las relaciones entre este país y la UE y reunió a la
comunidad internacional y Somalia para aprobar el Pacto Somalí, destinar ayudas
dirigidas a facilitar su aplicación y, sobre todo, conseguir el compromiso de
todas las partes en este nuevo proceso político. Como principal donante mundial
de ayuda a Somalia, la UE proporcionó unos 521 millones EUR entre 2008 y 2013.
Entre los logros considerables registrados se cuentan la escolarización de 40 000
niños, el suministro de agua potable a medio millón de personas y la ayuda a
70 000 personas con fines de producción ganadera. La
UE reafirmó su compromiso a largo plazo de apoyar a Afganistán durante
la transición y el decenio de transformación. El mandato de la Misión de
Policía de la Unión Europea en Afganistán en apoyo de la policía civil y el
Estado de Derecho se prorrogó hasta el 31 de diciembre de 2014. En 2013, la UE
destinó 196,5 millones EUR a apoyar el desarrollo local y la gobernanza, unas
elecciones creíbles y transparentes, la cooperación regional de Afganistán con
los países vecinos, el desarrollo de la agricultura y la policía. Desde el
estallido de nuevos actos de violencia a finales del 2012 en la República
Centroafricana (RCA), la UE ha intensificado sus contactos con sus socios.
A mediados de agosto, la Comisión Europea adoptó un programa de estabilización
por un importe de 10 millones EUR en respuesta a la crisis posterior al golpe
de Estado, al amparo del Instrumento de Estabilidad. La violencia entre
comunidades provocó una crisis humanitaria en el país y la Comisión asignó una
ayuda de 39 millones EUR. La UE también ha destinado 50 millones EUR para la Misión
Internacional de Apoyo a la República Centroafricana con Liderazgo Africano (MISCA
o AFISM-CAR). Está previsto más apoyo a la MISCA. Un
contrato de consolidación estatal para Costa de Marfil, por un importe
de 115 millones EUR, es un elemento fundamental de la estrategia general de la
UE dirigida a estabilizar el país, restablecer la autoridad del Estado y
fomentar el crecimiento integrador en 2013. Solidaridad y apoyo Análogamente,
la UE ha sido el donante principal y más visible a efectos del apoyo a la
transición a la democracia en Birmania/Myanmar y siguió respaldando el cambio
durante 2013. El 5 de marzo, el presidente Van Rompuy, el presidente Barroso y
el presidente de Birmania/Myanmar, U Thein Sein, emitieron una declaración
conjunta durante la visita a Bruselas de este último. La declaración fue un
hito importante en las relaciones entre la UE y Birmania/Myanmar, ya que fijaba
una visión para construir una asociación duradera y planes para trabajar en pos
de la democratización, la reconciliación nacional y la liberalización
económica. El
marco global de la UE para Birmania/Myanmar establece los objetivos y
prioridades de la UE y los Estados miembros de cara a la construcción de una
asociación duradera y el fomento de un compromiso más firme con aquel país. Se
trata de un esfuerzo colectivo que incluye medidas de apoyo a la paz, la
democracia, el desarrollo y el comercio. En noviembre de 2013, durante el primer grupo
de trabajo UE-Birmania/Myanmar, el comisario Piebalgs propuso los principales
sectores de cooperación al desarrollo con aquel país para 2014-2020, a saber,
el desarrollo rural, la educación, la gobernanza y el apoyo a la consolidación
de la paz. SWITCH-SMART En noviembre de
2013, el comisario Piebalgs puso en marcha el programa SWITCH-SMART (PYME por
el medio ambiente, la rendición de cuentas, la responsabilidad y la
transparencia) en Birmania/Myanmar. El proyecto apoya la producción sostenible
de prendas de vestir fabricadas en dicho país y se esforzará por aumentar la
competitividad internacional de las PYME de este sector. Se trata de un
proyecto trienal financiado con una subvención de la UE de 2 millones EUR que
tiene por objetivo reducir la pobreza gracias al fomento del comercio y el sector
privado en Birmania/Myanmar. Siria
siguió
estando inmersa en un conflicto que también ha repercutido en la estabilidad de
los países vecinos, sobre todo el Líbano y Jordania. La UE ha
desempeñado un papel importante a la hora de mantener el diálogo político con
las partes interesadas a fin de alcanzar una solución política en Siria, y
participó activamente en los preparativos de la conferencia de paz sobre Siria
(«Ginebra II»). En 2013, la UE decidió modificar su régimen de sanciones en
beneficio de la población y la oposición sirias, manteniendo al mismo tiempo la
presión sobre el propio régimen. También incluía un paquete financiero
suplementario de 400 millones EUR en 2013 para cubrir las necesidades
prioritarias de la población afectada en Siria y la región. En 2013, la UE y
sus Estados miembros siguieron siendo los mayores donantes de asistencia
humanitaria (más de 2 000 millones EUR) para los 9,3 millones de personas
afectadas por el conflicto, casi la mitad de las cuales son menores. La ayuda
europea alcanza al 80 % de la población afectada. La
UE ha apoyado activamente la aplicación de la Resolución del Consejo de
Seguridad de las Naciones Unidas sobre la eliminación de las armas químicas en
Siria y ha prestado apoyo material a la misión de las Naciones Unidas y la
Organización para la Prohibición de las Armas Químicas (OPAQ). Niños sirios necesitados Con
la ayuda de la UE, al menos 780 000 niños en Siria, Jordania y el Líbano,
muchos de ellos en campos de refugiados o desplazados internos, han recibido
educación escolar adaptada al plan de estudios sirio de manera que puedan
continuar su escolarización. Unos 10 000 profesores han recibido formación
en métodos de enseñanza o apoyo psicosocial para ayudarles a enseñar y ayudar
más eficazmente a los niños afectados. iniciativa
«Niños de la Paz» de la UE: haciéndose eco del premio Nobel de la Paz de cara al
futuro Los
niños se cuentan entre las víctimas más vulnerables de los conflictos. Tras
recibir el Premio Nobel de la Paz en 2012 por sus logros en la paz en el
continente europeo, la UE dedicó la dotación del premio a ayudar a los menores
de todo el mundo, que se ven privados de la posibilidad de crecer en paz. En Colombia, los niños se acogen a un proyecto que impide
su reclutamiento por parte de grupos armados. En Sudán del Sur, los fondos se
utilizan para ayudar a los niños a empezar una nueva vida tras años de
conflicto. En Pakistán, la iniciativa apoya la educación y la protección de los
menores desplazados por el conflicto. En noviembre de 2013, la UE confirmó su
decisión de proseguir la iniciativa «Niños de la Paz» al anunciar fondos
adicionales para nuevos proyectos en 2014. En
su calidad de mayores donantes humanitarios del mundo, la UE y sus Estados
miembros reaccionaron con determinación a lo largo de 2013 ante las catástrofes
naturales, los conflictos armados y las crisis prolongadas. Solo la asistencia
de socorro de emergencia aportada por la Comisión Europea en 2013 ascendió a
más de 1 300 millones EUR y se prestó en más de 90 países. La UE también intensificó los esfuerzos para
fomentar la resiliencia en los países propensos a las crisis con la
finalización de su «Plan de acción para la resiliencia en los países propensos
a las crisis 2013-2020» en junio de 2013[7]. El ciclón tropical Haiyan fue uno de los más
potentes de la historia y afectó a Filipinas los días 7 y 8 de noviembre
de 2013. Debido a su potencia y dimensión excepcionales, se calcula que entre
14 y 16 millones de personas resultaron afectadas directamente y la magnitud de
la destrucción fue considerable. El número de víctimas mortales superó la cifra
de diez mil. El ciclón siguió a un terremoto de una magnitud de 7,2 que había
afectado a Filipinas en octubre y destruido los hogares y el medio de
subsistencia de alrededor de 350 000 personas. La UE reaccionó rápidamente destinando más de 43 millones
EUR a necesidades humanitarias urgentes y a apoyar los esfuerzos de
recuperación y reconstrucción. La Unión contribuyó a garantizar una transición
fluida de la gestión inmediata de la crisis a la reconstrucción de la vida de
las personas. Los ámbitos de intervención incluyeron
la rehabilitación del agua y el saneamiento, la reparación de la red eléctrica,
la sanidad básica, el apoyo a la subsistencia, el alojamiento y la reparación
de infraestructuras para que fuera más resistente frente a futuros tifones o
terremotos. La
UE mantuvo su pleno compromiso con los esfuerzos por facilitar la transición
política y económica durante 2013. En particular, participó en la labor por
solucionar el agravamiento de la polarización en Egipto. La ayuda de la UE a
Egipto fue revisada tras la violencia desatada a raíz de la destitución del
presidente Mohammed Morsi. La ayuda al desarrollo exterior de la UE se centra
ahora en el sector socioeconómico en beneficio de las personas más necesitadas
y en apoyo a la sociedad civil. La política europea de vecindad (PEV) sigue siendo la base para
establecer un espacio de prosperidad con los países vecinos de la UE mediante
la mejora de la asociación política, la integración económica y una cooperación
más estrecha. En 2013, la UE prosiguió sus esfuerzos por apoyar y fomentar las
transiciones democráticas en la región y aportó un total de aproximadamente
1 300 millones EUR en nuevos compromisos. La UE sigue siendo el socio
comercial más importante de casi todos los países vecinos. Se
registraron grandes avances en la aplicación de la Asociación Oriental en 2013.
La Cumbre de la Asociación Oriental celebrada en noviembre en Vilna constituyó
un hito en las relaciones de la UE con nuestros vecinos orientales más
próximos. Las negociaciones de los acuerdos de asociación, incluidas zonas de
libre comercio de alcance amplio y profundo (ZLCAP), con la República de Moldavia
y Georgia se completaron en lo esencial y se rubricaron los acuerdos. Las
relaciones con Ucrania se centraron en 2013 en ayudar al país a cumplir
las condiciones para permitir la firma de un acuerdo de asociación, incluida
una zona de libre comercio de alcance amplio y profundo (AA y ZLCAP). El
Gobierno ucraniano anunció su decisión de suspender la firma del AA y ZLCAP a
finales de noviembre. No obstante, los avances registrados a lo largo
del año fueron considerables. Los desembolsos al amparo de programas de apoyo
presupuestario, que habían quedado en suspenso debido a las preocupaciones
relativas a la gestión de las finanzas públicas, se efectuaron finalmente
gracias a las medidas positivas adoptadas por las autoridades ucranianas. La UE
se ha comprometido a apoyar la estabilización económica y financiera de Ucrania
mediante ayudas sobre todo a la sociedad civil y al desarrollo del sector
privado. Gracias
al nuevo Instrumento Europeo de Vecindad, un planteamiento basado en
incentivos, que es uno de los aspectos clave de la política de vecindad
renovada, permitirá a la UE incrementar su apoyo a los países socios que pongan
en práctica realmente una democracia profunda y sostenible, incluido el respeto
de los derechos humanos, así como los objetivos de reforma acordados. ODM y más: una vida digna para todos, en todas partes 2013 resultó un año clave para el tenor de los debates
mundiales sobre un marco posterior a 2015. La Unión
Europea y sus Estados miembros siguieron desempeñando un papel fundamental en
el debate sobre el marco de desarrollo que sucederá a los Objetivos de
Desarrollo del Milenio (ODM) después de 2015. En febrero de 2013, la Comisión
publicó su Comunicación pionera titulada «Una vida digna para todos»[8],
que esboza la visión propuesta por la UE sobre el marco posterior a 2015,
consistente en eliminar la pobreza extrema de aquí a 2030 garantizando al mismo
tiempo el desarrollo sostenible del planeta, y presentó una hoja de ruta para
alcanzar ese objetivo. Esta visión sentó las bases para la posición
de la UE sobre el período posterior a 2015 y se aprovechó en los debates en el
Parlamento Europeo. Además, en las Naciones Unidas se tuvo en cuenta en el
informe del Grupo de Alto Nivel, del que era miembro el comisario Piebalgs, así
como en las conclusiones del acto especial sobre los ODM celebrado en la
Asamblea General de las Naciones Unidas en septiembre, en la ciudad de Nueva
York. Este documento, aprobado por
todos los jefes de Estado y de Gobierno, pone de manifiesto el acuerdo mundial
sobre la necesidad de un camino único y unificado hacia la erradicación de la
pobreza y el desarrollo sostenible. El 23 de septiembre, la
Comisión hizo públicos nuevos resultados que indicaban la contribución de la UE a la lucha mundial
contra la pobreza[9] entre 2004 y 2012. Su
lectura impresiona. Es un hecho que la financiación de la UE ha contribuido a
reducir la pobreza en el mundo y a apoyar los Objetivos de Desarrollo del
Milenio, con lo que ha mejorado las vidas de millones de personas. Por ejemplo,
la ayuda al desarrollo exterior de la UE desde 2004 ha permitido acceder a
mejor agua potable a más de 70 millones de personas (más de la población de Francia),
14 millones de niños han podido recibir enseñanza primaria y más de 46 millones
de personas se han acogido a ayudas para garantizar su seguridad alimentaria. La iniciativa de la UE sobre los ODM A nivel mundial, se han registrado
progresos considerables en la consecución de los ODM para 2010. No obstante,
diez años después de haber sido acordados, muchos países todavía se encuentran
muy lejos de alcanzar algunos de esos objetivos. Por ello, la Unión Europea ha
creado una nueva iniciativa ODM en 2010 que facilita financiación basada en las
necesidades y los resultados por un importe de 1 000 millones EUR, de los
cuales 700 millones se ha asignado a los ODM que registran más retrasos, tales
como el hambre, la salud materna y la mortalidad infantil, mientras que 300
millones EUR se han destinado a países con un buen historial de aplicación de
las ayudas. Hasta la fecha, la iniciativa ODM de la UE ha financiado 70
proyectos en 46 países. Asimismo, como parte de los esfuerzos en materia de ODM y
de lucha contra la pobreza mundial, se han registrado progresos enormes en la lucha contra el VIH, la
tuberculosis y la malaria. Se calcula que, a finales de 2013, las
subvenciones concedidas a más de 140 países del Fondo Mundial para la lucha
contra estas tres enfermedades habían proporcionado antirretrovirales contra el
SIDA a más de 6,1 millones de personas, habían contribuido a la detección y el
tratamiento de 11,2 millones de nuevos casos de tuberculosis infecciosa y
habían proporcionado a las familias más de 360 millones de mosquiteros tratados
con insecticida para prevenir la malaria. No obstante, millones de personas siguen estando expuestas
a infecciones. Como respuesta, la UE anunció a finales de 2013 que
incrementaría sus aportaciones al Fondo Mundial hasta 370 millones EUR para el
período 2014-2016. Jornadas Europeas del Desarrollo El marco posterior a 2015 y la Comunicación
«Una vida digna para todos» fueron también el tema principal de las Jornadas
Europeas del Desarrollo (JED) de 2013, que se celebraron en Bruselas en
noviembre de ese año. Este acto anual sigue reuniendo a responsables políticos,
a la sociedad civil, a las organizaciones de investigación y al sector privado
de los países desarrollados y en desarrollo para debatir los temas actuales más
acuciantes en materia de desarrollo. La edición de 2013 no fue una excepción y
atrajo a un número nunca visto de más de 5 500 participantes. Ciudadanos de la UE: ayudar a los países en desarrollo
también nos ayuda En una
encuesta especial del eurobarómetro realizada durante las Jornadas Europeas de
Desarrollo, celebradas en Bruselas los días 26 y 27 de noviembre, el 66 %
de los ciudadanos de la UE se mostró de acuerdo con que la lucha contra la
pobreza en los países en desarrollo fuera una de las prioridades principales de
la UE. Casi siete de cada diez personas (el 69 %) creen que ayudar a los
países en desarrollo es también positivo para la UE y sus ciudadanos. Perspectivas En
2014, la UE avanzará aún más en la aplicación del Programa para el Cambio y
aumentará el impacto de la cooperación al desarrollo de la Unión. Los
principios clave del Programa para el Cambio seguirán configurando el proceso
de programación de nuestros instrumentos de acción exterior y el Fondo Europeo
de Desarrollo. El llamamiento del Programa para el Cambio en favor de un papel
más importante del sector privado a la hora de lograr un crecimiento integrador
y sostenible se traducirá en propuestas concretas en forma de una Comunicación
de la Comisión que se presentará en el primer semestre de 2014. Además,
el Programa para el Cambio pide a la UE que adopte un enfoque basado en los
derechos, con el fin de que los derechos humanos y la gobernanza se tengan en
cuento como condiciones necesarias para el progreso, el desarrollo y la
capacitación de las personas. En consecuencia, la Comisión se esforzará por
integrar sistemáticamente las normas y los principios de los derechos humanos y
su cumplimiento en todo el proceso de desarrollo. Las
actividades seguirán teniendo como objetivo en 2014 una eficiencia y eficacia
mayores de la cooperación al desarrollo gracias a la mejora de la coordinación,
la coherencia de las políticas y la rendición de cuentas. A este respecto, se
terminará de crear un marco de los resultados de la UE y se hará avanzar el
proceso de programación conjunta de la Unión. La
Unión Europea y sus Estados miembros seguirán esforzándose por que se alcancen
todos los ODM antes de su fecha objetivo de 2015 y mantendrán el papel
constructivo que han venido desempeñando en el proceso general de elaboración
de un marco para después de 2015 que nos haga avanzar. En
conjunto, 2015 promete ser un año crucial para el desarrollo. Reconociéndolo así,
el Parlamento y el Consejo estaban a finales de 2013 a punto de tomar una
decisión sobre la designación de 2015 como «Año Europeo del Desarrollo». Esto
representará una oportunidad ideal para que la Unión Europea informe a sus
ciudadanos sobre el valor añadido de la cooperación al desarrollo de la UE y
muestre los resultados ya conseguidos por la Unión. También puede poner de
manifiesto la capacidad única de la UE para aprovechar los puntos fuertes de
sus Estados miembros combinados al combatir la pobreza y abogar por el
desarrollo, la paz y la prosperidad en todo el mundo, además de conseguir aún
más logros en el futuro. [1] COM(2011) 637
final de 13.10.2011. [2] Eurobarómetro
especial nº 405 «Ayuda al desarrollo y Objetivos de Desarrollo del Milenio
de la UE»: http://ec.europa.eu/public_opinion/archives/ebs/ebs_405_en.pdf [3] http://europa.eu/rapid/press-release_MEMO-13-1134_en.htm [4] COM(2013) 292. [5] https://www.consilium.europa.eu/uedocs/cms_data/docs/pressdata/EN/foraff/131181.pdf [6] JOIN(2013) 30 final de 11.12.2013. [7] SWD(2013)
227 final de 19.6.2013. [8] COM(2013) 92 final de 27.2.2013. [9] http://europa.eu/rapid/press-release_IP-13-852_es.htm