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Document 52013DC0838
REPORT FROM THE COMMISSION TO THE EUROPEAN PARLIAMENT, THE COUNCIL AND THE EUROPEAN ECONOMIC AND SOCIAL COMMITTEE Agricultural Genetic Resources - from conservation to sustainable use
INFORME DE LA COMISIÓN AL PARLAMENTO EUROPEO, AL CONSEJO Y AL COMITÉ ECONÓMICO Y SOCIAL EUROPEO Los recursos genéticos agrarios: de la conservación a la utilización sostenible
INFORME DE LA COMISIÓN AL PARLAMENTO EUROPEO, AL CONSEJO Y AL COMITÉ ECONÓMICO Y SOCIAL EUROPEO Los recursos genéticos agrarios: de la conservación a la utilización sostenible
/* COM/2013/0838 final */
INFORME DE LA COMISIÓN AL PARLAMENTO EUROPEO, AL CONSEJO Y AL COMITÉ ECONÓMICO Y SOCIAL EUROPEO Los recursos genéticos agrarios: de la conservación a la utilización sostenible /* COM/2013/0838 final */
INFORME DE LA COMISIÓN AL PARLAMENTO
EUROPEO, AL CONSEJO Y AL COMITÉ ECONÓMICO Y SOCIAL EUROPEO Los recursos genéticos agrarios: de la
conservación a la utilización sostenible 1. Los recursos genéticos,
pilar de nuestro capital natural y base de la seguridad alimentaria Con
la perspectiva de una población mundial en constante aumento, la seguridad
alimentaria se ha convertido en un reto de enorme importancia. Debe prestarse
atención a la manera de garantizar un abastecimiento sostenible de alimentos en
una situación en que las condiciones medioambientales y climáticas, así como
las necesidades, no dejan de transformarse. La
productividad, adaptabilidad y resistencia de los ecosistemas agrarios
dependen, entre otras cosas, de la disponibilidad de una rica reserva genética
de razas de cría y variedades de cultivo. La
diversidad genética en agricultura está asociada a un amplio abanico de
beneficios medioambientales y económicos esenciales para una producción agraria
sostenible, pero que sintonizan también con una gama más amplia de intereses de
la sociedad. Estos beneficios, entre los que figuran unos paisajes rurales
tradicionales y variados, con abundancia de flora y fauna, la fabricación de
productos alimenticios de elevadas cualidades organolépticas, unos productos
que respondan a las necesidades específicas de la industria agroalimentaria,
son de gran importancia para los nuevos conceptos de desarrollo económico en
agricultura, como las cadenas de distribución cortas y el turismo alternativo.
También se asocia a un creciente aprecio por las prácticas locales y
tradicionales y su valor en términos de patrimonio cultural. La
conservación de los recursos genéticos en la agricultura es una necesidad a
largo plazo que va más allá de los intereses nacionales. Los Jefes de Estado de la Unión se comprometieron en 2010, entre
otras cosas, a detener la pérdida de biodiversidad en la Unión para 2020[1], y la Unión contrajo
compromisos en el marco del Convenio sobre la biodiversidad, comprometiéndose a
materializarlos en la Estrategia de la Unión sobre la biodiversidad adoptada en
2011. El
presente informe pone de manifiesto las oportunidades que derivan de la
biodiversidad agraria y que utilizan su potencial para afrontar el amplio
abanico de retos y oportunidades medioambientales y económicas mencionados en
la Estrategia Europa 2020. Con
el presente informe, la Comisión se propone avanzar en la conservación de la
diversidad genética agraria europea basándose en las experiencias anteriores. Su objetivo es recordar la necesidad de conservar y utilizar de
modo sostenible los recursos genéticos y velar por que este objetivo reciba la
atención que merece en el proceso en curso de elaboración de las políticas y
programas pertinentes, en particular: ·
la política de desarrollo rural, a través de
sus medidas agroambientales en lo que se refiere a la práctica agrícola, y a
través de la Cooperación de Innovación Europea para tender un puente entre las
necesidades prácticas y las actividades de investigación y estimular la interacción
entre las partes; ·
la política de investigación e innovación, con
su Programa Marco Horizonte 2020, para reforzar la base de conocimientos sobre
la diversidad genética en la agricultura. 2. Retos y necesidades Salvaguardar
el acceso a unos alimentos de alta calidad, seguros y a precios asequibles, y
garantizar la producción agraria sostenible son dos retos que deben abordarse
en el contexto del aumento de la demanda de productos agrarios. La conservación
y la utilización sostenible de los recursos genéticos del sector agrario
contribuyen al suministro de bienes públicos y de servicios ecosistémicos,
elemento esencial para la producción agraria sostenible, que incluye la
polinización, la mejora del control de las plagas, unos ecosistemas agrarios
más resistentes y la estabilidad de los suelos. En consecuencia, la
biodiversidad agraria contribuye a la seguridad alimentaria, al atenuar los
riesgos asociados con los sistemas de producción intensivos y altamente
especializados. La
agricultura convencional moderna tiende a recurrir a las variedades y razas más
conocidas, y en nuestros campos prevalecen los monocultivos y los cultivos de
una sola variedad. Preservar y seguir desarrollando la diversidad de los
recursos genéticos en las razas y variedades agrarias constituye una red de
seguridad que permitirá adaptarse a las condiciones cambiantes y aportar
soluciones innovadoras. Además, generará oportunidades económicas para el
sector agrario, basadas en regímenes de calidad y en la diversidad del
suministro de alimentos, en beneficio de los consumidores. La
viabilidad económica es uno de los principales factores críticos que influyen
en los productores a la hora de elegir razas y cultivos. Con el fin de
preservar los recursos genéticos, es necesario mejorar el beneficio económico
que pueden obtener los productores de la utilización de especies, variedades y
razas poco utilizadas. Esto implica promover nuevos productos y fomentar una
mayor demanda por parte de los consumidores. Contrarrestar
el abandono de las razas y cultivos tradicionales, adaptados localmente, exige
que los productores recuperen los conocimientos técnicos relacionados con la
selección y reproducción y otras prácticas agrarias tradicionales. Para animar
a los productores a participar en esas actividades e incentivar el intercambio
de conocimientos, debe garantizarse una rentabilidad económica justa, y
encauzar el asesoramiento y el apoyo hacia las oportunidades económicas
modernas e innovadoras basadas en los conocimientos y prácticas tradicionales. La
conservación y la utilización sostenible de los recursos genéticos deben
apoyarse en un trabajo científico sistemático sobre los recursos genéticos de
genotipo y fenotipo, en particular con vistas a encontrar características
específicas en condiciones (naturales) específicas y/o usos específicos. Más
allá de la conservación y la utilización sostenible de las variedades vegetales
y animales, los expertos destacan la importancia de prestar atención a los
microorganismos, aún poco explorados, relacionados con la fertilidad y
resistencia de los suelos, y al control sostenible de las plagas. La
cooperación y la interacción entre el mundo de la investigación y todas las
partes interesadas garantizarán la valorización de los recursos genéticos
agrarios. 3. El contexto mundial La
Declaración Río+20 sobre «El futuro que deseamos» reafirmó la necesidad de
mejorar la seguridad alimentaria, sobre la base de unas prácticas agrarias
sostenibles que preserven los recursos naturales, incluida la diversidad
genética, inspiradas por una investigación agraria reforzada y una mayor
cooperación internacional. En su calidad de
Parte en el Convenio sobre la diversidad biológica, la UE aceptó que, para
2020, habrá mantenido la diversidad genética de las especies vegetales cultivadas
y de los animales de granja y domesticados y de las especies silvestres
emparentadas, incluidas otras especies de valor socioeconómico y cultural, y
habrá desarrollado y puesto en práctica estrategias para reducir al mínimo la
erosión genética y para salvaguardar su diversidad genética Hasta
ahora, el único instrumento internacional específico en vigor es el Tratado
Internacional sobre los recursos fitogenéticos para la alimentación y la
agricultura[2]
(en lo sucesivo, «el Tratado»), negociado por la Comisión de Recursos Genéticos
para la Alimentación y la Agricultura de la FAO, en la que la Unión es
protagonista activo. El Tratado, que es un acuerdo
especializado sobre el acceso y el reparto de beneficios en el contexto del
Protocolo de Nagoya, compromete a las Partes en la conservación de la
biodiversidad vegetal tanto dentro (incluso en la explotación agrícola) como
fuera de los ecosistemas y los hábitats naturales y en la utilización
sostenible de los recursos genéticos. Las Partes
acuerdan adoptar medidas que cubran la agricultura, la investigación y la
reproducción, así como facilitar el acceso a los recursos fitogenéticos. El
Tratado reconoce el papel y los derechos de los productores en la conservación,
utilización y mejora de los recursos genéticos agrarios, así como en el reparto
de los beneficios que de ello se deriven. 4. El contexto de la
política de la Unión Para
alcanzar el objetivo principal de la Estrategia Europa 2020 de detener la
pérdida de biodiversidad, la Unión ha adoptado una estrategia para su
conservación[3].
Esta estrategia invita a todas las políticas sectoriales a incorporar las
cuestiones relativas a la biodiversidad. El objetivo 3 aborda específicamente
la agricultura y la silvicultura, subrayando el requisito de conservar la variabilidad
genética agraria de la Unión, en particular a través de la política de
desarrollo rural, proponiendo fomentar la aplicación de medidas agroambientales
encaminadas a la conservación de la diversidad genética y explorando las
posibilidades de elaborar una estrategia de conservación de la diversidad
genética agraria. Las
medidas agroambientales, que forman parte del desarrollo rural, ofrecen a los
Estados miembros la oportunidad de centrarse en el nivel de la agricultura
práctica para la conservación de los recursos genéticos en la explotación. Las
medidas agroambientales incluyen la posibilidad de compensar a los productores
por los costes adicionales y las pérdidas de ingresos derivados de las
actividades de conservación encaminadas a preservar razas y cultivos que estén
en peligro por la amenaza de la erosión genética. El apoyo a la conservación y
la utilización sostenible de los recursos genéticos forma parte también de la
reforma de la política agrícola común, y la Comisión desea instar a los Estados
miembros y regiones a poner un gran énfasis en estos temas en los programas
futuros. La
Unión ha elaborado también legislación sobre las «variedades de conservación y de
aficionados» (Directivas 2008/62/CE y 2009/145/CE) y
las mezclas de gramíneas con plantas silvestres (Directiva 2010/60/UE) con vistas a sostener la biodiversidad y proteger el
medio ambiente natural. En 2012, los catálogos comunes de variedades vegetales
contenían 656 variedades de conservación o de aficionados, 158 de especies de
plantas agrícolas y 498 de especies de plantas hortícolas. El
programa comunitario[4]
relativo a la conservación, caracterización, recolección y utilización de los
recursos genéticos del sector agrario estableció actividades de conservación
tanto in situ como ex situ. Se trataba de potenciar el
conocimiento de los recursos fitogenéticos y la difusión de los resultados.
Otras acciones se centraban en el establecimiento de estrategias y
orientaciones y en la creación de una base de datos europea de especies y razas
animales. Este programa finalizó en 2012 y este tipo de acciones debe encontrar
continuidad en el marco del Programa de Investigación e Innovación de la Unión,
que permitirá en el futuro formatos con múltiples actores más orientados a la
práctica. La
política de investigación e innovación de la Unión, con su actual Séptimo
Programa Marco, ha prestado apoyo a proyectos de investigación de envergadura
mediana a grande, con múltiples agentes, sobre la caracterización y utilización
de los recursos genéticos en la agricultura, la silvicultura y la pesca. La
propuesta de Programa de Investigación e Innovación de la Unión Horizonte 2020,
para el período presupuestario 2014-2020, hace hincapié en la seguridad
alimentaria sostenible y presta una mayor atención a las actividades orientadas
a la práctica, incluyendo acciones sobre estudios e inversión en la
investigación relacionada con los recursos genéticos agrarios. La propuesta
incluye también acciones para fomentar la diversidad de los recursos genéticos,
promoviendo sus productos finales potenciales, es decir, productos
diversificados de alta calidad. Estas acciones incluyen la investigación sobre
el suministro de alimentos sanos y seguros, el desarrollo de un sector
agroalimentario competitivo y sostenible y la promoción de la información al
consumidor. 5. Situación actual Aunque
la pérdida constante de biodiversidad a nivel de las explotaciones agrarias
sigue siendo muy preocupante, las medidas adoptadas para la conservación y la
utilización sostenible de los recursos genéticos han demostrado que existe una
clara perspectiva sobre la que basar y expandir el planteamiento
conservacionista. No obstante, el fomento de la utilización sostenible de los
recursos genéticos ha recibido una atención insuficiente hasta el momento. Los
programas de desarrollo rural han contribuido a la conservación de los recursos
genéticos a nivel de las explotaciones e incitado a los productores a preservar
las razas y los cultivos locales mediante subvenciones tanto a ellos como a
otros beneficiarios (organizaciones no gubernamentales y otras partes
interesadas) que intervienen en la conservación de los recursos genéticos
agrarios o llevan a cabo actividades de difusión y asesoramiento. Se
programaron acciones relacionadas con los recursos genéticos en 21 Estados
miembros, con 59 000 contratos y unos 143 millones EUR abonados durante el
período 2007-2011. El
programa comunitario5 relativo a la conservación de los recursos
genéticos del sector agrario cofinanció 17 acciones de conservación, tanto in situ
como ex situ, relacionadas con diversos animales de granja,
vegetales y árboles forestales. Estas acciones fueron ejecutadas por unos 180
socios en 25 Estados miembros y 12 países no pertenecientes a la UE, con un
presupuesto de 8,9 millones EUR[5].
El programa permitió la recolección y caracterización de varios miles de nuevas
incorporaciones y el establecimiento de infraestructuras de conservación, bases
de datos, colecciones nucleares, bancos de genes y catálogos de
incorporaciones. Además, las acciones incluyeron la formulación de directrices
y el intercambio de material genético entre los participantes en el programa y
los usuarios finales (productores, criadores, jardineros). Como subrayaba el
informe de evaluación, el programa resultó útil para mejorar los conocimientos
científicos sobre la naturaleza, la gestión y el potencial de distintos
recursos genéticos agrarios, y permitió comprender mejor las prácticas y
necesidades locales. También ayudó a construir una cooperación transfronteriza
efectiva, estimular los contactos y la creación activa de redes y atraer la
atención de las partes interesadas sobre la importancia de las actividades de
conservación. Sin embargo, un aspecto menos positivo fue la participación
limitada de los usuarios finales, con repercusiones directas sobre la
«utilización» de los recursos genéticos y la insuficiente cooperación e
intercambio de información y conocimientos entre las distintas partes. La
política de investigación abarca toda la gama de actividades relacionadas con
los recursos genéticos: caracterización (genómica, determinación del fenotipo,
biología molecular), técnicas de reproducción mejoradas y conservación ex situ.
Dentro del 7o Programa Marco, la investigación sobre recursos
genéticos vegetales y animales recibió una financiación aproximada
de 44 millones EUR durante el período 2009-2012. El programa de
trabajo para 2013 prevé créditos de 19 millones EUR dedicados a los recursos
fitogenéticos, 15 millones EUR a los zoogenéticos y 6 millones EUR a los
ictiogenéticos. Sin embargo, debe prestarse más atención a estimular la
interacción entre los investigadores y los usuarios finales, en particular
productores y criadores, con el fin de valorizar los resultados de la investigación
en términos de innovación y su utilización práctica. La
conservación y mejora eficaces de la biodiversidad y la variabilidad agrarias
precisan de un marco jurídico en la Unión que tenga en cuenta las cuestiones
relacionadas con los recursos genéticos para facilitar las actividades de
conservación y utilización sostenible de los recursos genéticos. En este
sentido, la Comisión ha propuesto recientemente una importante revisión de la
legislación sobre el material de reproducción vegetal, que reforzaría
sustancialmente la conservación de los recursos genéticos, al facilitar de
forma considerable el acceso a los mercados de variedades tradicionales y
prever una apertura a las variedades menos uniformes. Aun
cuando se ha conseguido una participación activa de los productores gracias a
las medidas de desarrollo rural, las demás acciones mencionadas se orientan en
lo fundamental hacia la comunidad investigadora. Tal como concluye el informe
de evaluación sobre el programa comunitario, aún queda mucho por hacer para
llegar a los usuarios finales con el fin de estimular y ampliar la utilización
sostenible de los recursos genéticos del sector agrario. Los vastos
conocimientos científicos obtenidos deben abrirse camino hacia las prácticas de
cría y producción, para lo cual deben adaptarse a las necesidades prácticas y
sumarse a los conocimientos tradicionales existentes en las explotaciones. Con
el fin de favorecer la creación conjunta y el intercambio de conocimientos
entre todos los actores implicados, debe colmarse, mediante la creación activa
de redes y facilidades de comunicación, la laguna que separa el trabajo de base
científica, incluida la caracterización y evaluación de los recursos genéticos,
del desarrollo de variedades más diversas para ampliar la utilización
sostenible de los recursos genéticos. 6. Ámbitos de actuación
prioritarios La
conservación de la biodiversidad agraria y la utilización sostenible de los
recursos genéticos en este sector exigen acciones que sobrepasan el marco
establecido. Deberá hacerse especial hincapié en un enfoque integrado y holístico que garantice una
mejor coordinación de los esfuerzos de conservación de los recursos genéticos
mediante la utilización sostenible y una interacción eficaz entre las partes. La utilización sostenible de los recursos genéticos
debe desarrollarse junto con la mejora de la viabilidad económica de los
sistemas agrarios implicados en la conservación de los recursos genéticos. Se necesitan actividades de cría centradas a nivel de
explotación en las especies infrautilizadas, las razas y cultivos tradicionales
y locales. Esto requiere la creación de redes a escala de la Unión con objeto
de valorizar estos materiales a fin de promover el papel de la agricultura en
el desarrollo de las zonas rurales, el mantenimiento de las tradiciones y las
prácticas agrarias tradicionales y el suministro de bienes públicos
medioambientales. Se precisan medidas para que los productores puedan recuperar
los conocimientos tradicionales y dispongan de la capacidad y los conocimientos
técnicos necesarios para trabajar con razas y cultivos locales, teniendo en
cuenta las cambiantes condiciones climáticas. A fin de disponer de una base
viable desde el punto de vista económico para la conservación y utilización de
los recursos genéticos, la participación de la industria especializada de
transformación alimentaria local a pequeña escala, los restaurantes de
orientación local y las formas alternativas de turismo pueden desempeñar un
papel activo para valorizar los recursos genéticos agrarios y contribuir a
revitalizar las economías locales. La investigación
debe seguir trabajando para aprovechar los avances
científicos y tecnológicos para progresar en la caracterización
fenotípica y genómica, preferiblemente orientada a detectar y evaluar los
rasgos pertinentes relacionados con, entre otras cosas, la productividad, la
robustez, la salud, el bienestar, la utilización de los recursos y la calidad
de los productos. Las autoridades competentes,
o los servicios de extensión, deben poner a disposición de los productores los
resultados de la evaluación de los recursos genéticos, las variedades y las
razas. Las
actividades de investigación deberían corresponderse con las necesidades
prácticas, ser priorizadas y coordinadas habida cuenta de las lagunas y
solapamientos existentes y aportar soluciones a los usuarios finales. El
análisis científico sólido debe hacerse extensivo a los cultivos emparentados
que puedan aportar información útil sobre la robustez de cada especie. Los
estudios sobre la genética del paisaje ayudarían a obtener información sobre el
flujo génico, la selección y la adaptación dinámica de las razas y cultivos a
las condiciones climáticas locales, potencialmente cambiantes. La
biodiversidad del suelo y otros recursos genéticos microbianos e invertebrados
(por ejemplo, para la gestión de plagas, la industria agroalimentaria, la
polinización, etc.) necesitan una investigación más detallada, lo mismo que el
análisis de las interacciones entre la microbiota y otras especies (por ejemplo,
en los rumiantes). Los
investigadores y las autoridades nacionales competentes han desarrollado una
amplia gama de colecciones, y las bases de datos correspondientes, sobre
recursos genéticos, razas y variedades vegetales. Aun
cuando esta información sea de acceso general, hay que procurar mejorar la coordinación y armonización a fin de
garantizar la interoperabilidad de estas colecciones, bases de datos y sistemas
de información. Unos contactos activos y un constante intercambio de
información y conocimientos entre la ciencia y las prácticas de cría y
producción desempeñan un papel clave en la creación de sinergias y el logro de
economías de escala, evitando al tiempo las superposiciones y acrecentando la
accesibilidad de los resultados para los usuarios finales. Estos contactos permiten mejorar la coordinación y ofrecen
oportunidades para la innovación, al tiempo que se apoyan en las necesidades
comunes. 7. Protagonistas La
participación activa de todos los interesados y de las autoridades nacionales
competentes es fundamental para el éxito de la conservación y la utilización
sostenible de los recursos genéticos del sector agrario. Los agricultores,
investigadores y criadores, la industria agroalimentaria y otras industrias de
transformación y los consumidores son partes interesadas, ya que pueden
beneficiarse de las oportunidades que ofrecen los recursos genéticos. Todas
ellas desempeñan papeles decisivos en la cadena del valor. Como
contribución a la conservación ex situ y a la correspondientes conservación
y utilización in situ, los científicos y las autoridades
competentes emprenden actividades de caracterización y evaluación del material
genético animal, vegetal y microbiano/ de invertebrados, así como de selección
de rasgos beneficiosos. También acometen la mejora de las metodologías y
herramientas para aumentar la eficacia de la caracterización y el ensayo de los
recursos genéticos y para optimizar las técnicas de reproducción. Además,
desempeñan un papel esencial para sintetizar y difundir los resultados y
garantizar que el material genético y la información asociada sean accesibles a
todos los efectos prácticos, en particular para la industria, los criadores y
los productores. Los productores acometen la conservación y la
utilización sostenible en su explotación. En algunos
casos, sus motivaciones pueden ir más allá de los principios y la lógica de las
ganancias económicas inmediatas resultantes de la producción de alimentos o de
un rendimiento mayor y más sostenible. Sin embargo, la integración de la
utilización sostenible de los recursos genéticos exigiría una base viable desde
el punto de vista económico. Esta viabilidad se puede obtener a través de la
mejora de la capacidad para adaptarse al estrés biótico y abiótico, a las
enfermedades y las plagas, o de una mejora en la eficiencia y la gestión de la
producción; pero puede resultar también de la calidad y singularidad ofrecidas,
en particular en el contexto de los mercados locales y los correspondientes
valores y tradiciones culturales. Los criadores, incluidos los de explotaciones, se
basan en los recursos genéticos para lograr razas animales/fenotipos y
variedades vegetales saludables y con mayor valor agronómico (por ejemplo,
productividad o mayor resistencia a las enfermedades), al tiempo que ofrecen
productos de buenas cualidades organolépticas y nutricionales y/o
características diferentes. Para ser económicamente
competitivas, las razas y cultivos locales y poco utilizados deberán satisfacer
necesidades y precisarán de actividades de reproducción específicas para
mejorar su productividad o seleccionar características agronómicas destacadas y
valiosas. Los criadores deben satisfacer tanto las necesidades de los
productores como las expectativas de los consumidores y, al mismo tiempo, facilitar
a la industria agroalimentaria productos adaptados a la cadena de producción. Las preferencias de
los consumidores determinan las
decisiones en toda la cadena de abastecimiento, y por lo tanto influyen en las
pautas generales de la producción agroalimentaria, especialmente al nivel de la
producción primaria. Las estrategias comerciales (y
educativas) pueden orientar este proceso: a lo largo de la última década un
número creciente de consumidores ha cambiado de actitud, otorgando importancia
a la calidad, la diversidad, la sostenibilidad, el comercio justo, el bienestar
de los animales, el placer y la convivialidad en relación con los alimentos.
Respaldar y promover los productos derivados de las razas y variedades
tradicionales y diversificadas ayudará a ampliar estos mercados y animará a los
productores a participar en una utilización económicamente viable de especies
desatendidas o en riesgo de erosión genética. Estas actividades no puede
desarrollarse «de arriba abajo», sino que requieren la interacción y la
cooperación entre todas las partes, incluidos los productores, transformadores,
minoristas y consumidores. Con vistas a
garantizar unas condiciones favorables, los responsables
de la toma de decisiones y las administraciones
deben desempeñar el papel que les corresponde, garantizar la coordinación a
todos los niveles, en particular con las organizaciones internacionales de
normalización pertinentes y las redes internacionales, y utilizar con
eficiencia las estructuras existentes. Además, deben
comprometerse con el desarrollo de un marco institucional y jurídico compatible
con la conservación y la utilización sostenible de los recursos genéticos en el
sector agrario y reforzar al mismo tiempo su viabilidad económica. La
política de desarrollo rural establecida en virtud de la política agrícola
común prevé la conservación de las razas y los recursos genéticos vegetales
pertinentes, acciones específicas para caracterizar y evaluar estos recursos y
también regímenes de calidad para los productos agrarios y alimenticios. Es
necesario promover actividades destinadas a apoyar la transferencia de la
investigación sobre conservación, caracterización y evaluación de los recursos
genéticos a los productores y criadores. Por otra parte, es preciso fomentar la
puesta en común de los conocimientos entre todas las partes interesadas,
incluidos los usuarios finales. 8. De la investigación a
la conservación y la utilización sostenible activa La
mejor perspectiva para la recuperación, el mantenimiento y la explotación del
potencial de la biodiversidad agraria la ofrece una estrategia integrada y
holística. Mientras
tanto, es de la mayor importancia que el desarrollo actual de los programas de
desarrollo rural y de la Cooperación de Innovación Europea, así como de Horizonte
2020, combine las actividades de conservación con planteamientos orientados al
usuario final, basados en la liberación del potencial económico de los recursos
genéticos en la cadena del valor. Todo ello debe respaldarse mediante la
interacción y la cooperación entre todas las partes implicadas en la
conservación de los recursos genéticos, así como las actividades científicas y
la difusión de los resultados a los productores y a los usuarios finales. Este
planteamiento debería alcanzar, en particular, lo siguiente: Utilización sostenible de los
recursos genéticos ·
Utilizando las posibilidades que ofrece la
política de desarrollo rural, los Estados miembros deberían sensibilizar a los
productores y a las partes potencialmente interesadas para que refuercen las
actividades de conservación in situ/en
la explotación. ·
Todos los agentes de la
cadena alimentaria deben invertir para liberar el potencial de la riqueza
genética agraria a lo largo de toda la cadena de producción y sacar provecho de
los instrumentos y procesos de la UE existentes para conseguir que la
conservación y la utilización sostenible sean negocios eficientes y rentables,
en particular mediante el fomento de la demanda de los productos obtenidos a
partir de las variedades tradicionales y locales por parte de los consumidores.
·
Los científicos y los
grupos operativos de la Cooperación de Innovación Europea «Productividad y
sostenibilidad agrícolas» deben cooperar para reforzar la importancia económica
de los recursos genéticos y poner de relieve las oportunidades económicas que
ofrecen. Esto puede conseguirse, entre otras cosas,
mediante la promoción del valor intrínseco de los productos derivados de los
recursos genéticos, el desarrollo de productos para regímenes de calidad o las
actividades de reproducción especializadas. Desarrollo científico y
tecnológico ·
Los científicos deberían
aprovechar los avances científicos y tecnológicos para promover una
caracterización, evaluación y documentación más exhaustiva de los rasgos de
interés industrial y agronómico. Los nuevos descubrimientos científicos y
tecnológicos deben permitir a todo tipo de interesados acometer actividades
relacionadas con los recursos genéticos a todos los niveles pertinentes,
proporcionándoles las competencias y los conocimientos técnicos necesarios. ·
Los científicos y otras
partes interesadas deben crear un marco que permita enfoques con múltiples
protagonistas y un intercambio activo de conocimientos sobre la problemática de
los recursos genéticos entre todos ellos. ·
Los científicos y otras partes pueden
contribuir a la utilización sostenible de los recursos genéticos respaldando la
adaptación de las prácticas existentes a la entrada en vigor del Protocolo de
Nagoya, así como la legislación y los requisitos reglamentarios respectivos. Coordinación, armonización y
creación de redes ·
Todas las partes deben
comprometerse a coordinar mejor las actividades de conservación de los recursos
genéticos para lograr economías de escala, evitar solapamientos, crear
sinergias y hacer un uso eficiente de las estructuras existentes de modo que
los resultados sean de interés para los usuarios finales y accesibles a ellos.
La red de la Cooperación de Innovación Europea constituye una buena herramienta
para dicha coordinación. ·
La red de la Cooperación de Innovación Europea
debe garantizar un flujo activo y continuo de información entre las distintas
partes, especialmente los científicos y los usuarios finales de los recursos
genéticos, con el fin de interconectar eficazmente la investigación puntera y aplicada
con las actividades prácticas orientadas al usuario final y poner los
resultados a disposición de los productores. Marco institucional y jurídico ·
La Comisión promoverá una
política más amplia que incluya la protección de los recursos genéticos locales
y desatendidos, acompañada de una utilización eficaz de la financiación
disponible en virtud de la política agrícola común, así como del marco para la
investigación y la innovación de la Unión. ·
La Comisión velará por que
la conservación y el uso de los recursos genéticos en el sector agrario estén
respaldados por un marco jurídico coherente a escala de la Unión. ·
La Comisión velará por que la conservación y
la utilización sostenible de los recursos genéticos agrarios estén bien
respaldados al nivel de los compromisos internacionales. Resultan
necesarias acciones concertadas de la Unión para cumplir sus compromisos
internacionales, en particular en lo que se refiere al Tratado, así como a las
obligaciones derivadas del Protocolo de Nagoya sobre el acceso a los recursos
genéticos y el reparto leal y equitativo de los beneficios que se deriven de su
utilización, con especial énfasis en el reconocimiento de los derechos de las
comunidades autóctonas y locales. Con vistas a la aplicación del Protocolo de
Nagoya, la Unión y sus Estados miembros deberán garantizar que todos los
usuarios de la Unión cumplen la legislación o los requisitos reglamentarios
aplicables en términos de acceso y uso de los recursos genéticos y los
conocimientos tradicionales asociados, y tienen la seguridad jurídica de que
los beneficios que se deriven de su utilización se reparten leal y
equitativamente en condiciones mutuamente concertadas. La legislación revisada
sobre el material de reproducción vegetal desempeñará su papel a la hora de
proporcionar unas condiciones favorables para la producción y comercialización
de dicho material, incluidas las variedades endémicas y tradicionales. En tanto que
componente básico de las políticas de la Unión para apoyar la conservación in situ y en la explotación, las medidas
agroambientales incluidas en la política agrícola común seguirán proporcionando
ayuda a los agricultores que crían y explotan razas locales, tradicionales o en
peligro y/o conservan los recursos genéticos vegetales amenazados de erosión
genética. El desarrollo rural también puede prestar
apoyo a los beneficiarios que lleven a cabo acciones orientadas a la
caracterización y recolección de recursos genéticos. Las medidas de desarrollo
rural que facilitan la transición de la conservación de los recursos genéticos
hacia una utilización efectiva y sostenible y su ulterior desarrollo incluyen
la transferencia de conocimientos, la cooperación y los servicios de extensión.
En la próxima programación para el período presupuestario 2014-2020, los
Estados miembros deberían hacer más hincapié en las medidas que tienen
potencial para fomentar la conservación y la utilización sostenible de las
razas y variedades tradicionales, en particular en combinación con estrategias
de comercialización que promuevan la viabilidad económica de los productos de
calidad locales y diversificados y de las cadenas de distribución cortas. Estas
acciones se verán complementadas por los requisitos «ecológicos» relativos a
los pagos directos en virtud del primer pilar, en particular el de garantizar
cierto nivel de diversidad de cultivos y preservar los pastizales permanentes,
incluidos los de elevada biodiversidad utilizados en los sistemas extensivos de
producción animal. La
conservación y la utilización sostenible de los recursos genéticos agrarios y
su integración en la cadena del valor reforzarían la base de conocimientos,
como complemento de la creación conjunta de conocimientos a cargo de criadores
y productores a través de un completo programa de trabajo establecido en el
Programa Marco de investigación e innovación de la Unión, Horizonte 2020. Este
programa de trabajo debe incluir una amplia gama de actividades relacionadas
con los recursos genéticos, incluyendo tanto investigación de vanguardia como
acciones de los tipos anteriormente incluidos en el programa comunitario
establecido en virtud del Reglamento (CE) nº 870/2004. Debe abarcar los usos innovadores de los recursos genéticos
agrarios, el desarrollo de capacidades (por ejemplo, biorrepositorios para la conservación
ex situ, fondos de conocimientos y
directrices), el desarrollo de métodos de caracterización orientados a la
práctica, la evaluación, la selección de rasgos para mejorar la reproducción y
proyectos de demostración para fomentar la utilización sostenible de los
recursos genéticos. Abordar estas cuestiones a través
de Horizonte 2020, y no mediante un programa autónomo, facilitará la
simplificación administrativa. Requerirá la participación transnacional y, en
combinación con la función de la Cooperación de Innovación Europea de facilitar
a nivel de la Unión el intercambio entre todos los agentes pertinentes,
garantizará el valor añadido de la UE, incluyendo una coordinación e
interacción eficaces entre las diversas actividades. Dentro
del programa de trabajo del reto social 2 de Horizonte 2020, debería hacerse
especial hincapié en los planteamientos con múltiples partes, en los que
investigadores y usuarios finales procedentes de diferentes sectores puede
interactuar con servicios de extensión agraria e intermediarios de innovación
con el fin de favorecer el intercambio de conocimientos y la difusión de los
nuevos conocimientos científicos, al tiempo que tienen la oportunidad de
realizar experimentación en las explotaciones y de validar los ensayos de
laboratorio. La
necesidad de mejorar los intercambios entre todas las partes pertinentes es una
de las principales enseñanzas de experiencias anteriores. En su calidad de
marco eficaz para facilitar la interacción entre la investigación y las
prácticas, la Cooperación de Innovación Europea «Productividad y sostenibilidad
agrícolas» ofrece importantes oportunidades para integrar las actividades
relacionadas con los recursos genéticos. La Cooperación de Innovación Europea
se está construyendo con el fin de movilizar a las partes, sensibilizar a la
opinión pública y garantizar un mejor flujo de información, además de facilitar
la puesta en común de los conocimientos y la cooperación. Los
mecanismos de la Cooperación de Innovación Europea serían particularmente aptos
para integrar las actividades dirigidas a la recuperación y el mantenimiento,
así como a la utilización sostenible y ulterior desarrollo de la diversidad
genética agraria. En la práctica, la Cooperación de Innovación Europea
proporcionaría a las partes interesadas información de interés sobre las
oportunidades que ofrecen la legislación de la Unión y sus políticas, así como
sobre posibles socios copartícipes en la cooperación. Mediante la creación de
bases de datos de proyectos, la organización de seminarios y el establecimiento
de un grupo temático dedicado a los recursos genéticos, la Cooperación de
Innovación Europea fomentaría la puesta en común de los conocimientos y la
interacción entre las partes interesadas. De este modo, reforzaría la complementariedad
entre la investigación en beneficio de la conservación de los recursos
genéticos y las acciones concretas orientadas a las prácticas agrarias. Una
mejor integración de las actividades de conservación y uso de los cultivos y
razas amenazadas en la reproducción y en la cadena de producción podría
beneficiarse de un aprendizaje mutuo entre todas las partes implicadas y de las
iniciativas de abajo arriba, en particular con vistas a adaptar las actividades
sobre recursos genéticos al contexto y a las necesidades locales. A
fin de movilizar los conocimientos especializados y mejorar la coordinación a
nivel de la Unión, las actividades de la Cooperación de Innovación Europea se
verían respaldadas por una decidida implicación del Comité sobre Recursos
Genéticos establecido por el Reglamento (CE) nº 870/2004 del Consejo, que
seguirá en vigor. 9. Conclusiones De
conformidad con el compromiso contraído en el marco de la Estrategia sobre la
biodiversidad de la Unión, al facilitar e integrar la transición de la
investigación y la conservación a la utilización sostenible en la explotación,
la Unión acomete un proceso estratégico para invertir la tendencia a la pérdida
de biodiversidad agraria. Al
establecer un marco sólido en consonancia con las orientaciones clave citadas, la
Unión promueve un cambio transcendental de la orientación política que incita a
las partes interesadas a comprometerse con la conservación de los recursos
genéticos y, dando un paso más, con su utilización activa y sostenible. Este
cambio se ve reflejado en el enfoque coherente y complementario establecido por
diferentes (nuevos) instrumentos y herramientas de la política de la Unión para
avanzar hacia una protección más vigorosa y eficaz de la biodiversidad en el
sector agrario. De
cara a 2020, los recursos genéticos pueden contar con más recursos financieros
y con un abanico más amplio de oportunidades de financiación, a cargo de la
política de desarrollo rural y de Horizonte 2020, así como de otras políticas
de la Unión. Estos redoblados esfuerzos, que van más allá de la conservación,
beneficiarán, entre otros, a la producción agraria, a los resultados de la
investigación y la innovación, al cambio climático, al medio ambiente y al
empleo. Los efectos beneficiosos favorecerán a la sociedad en general, pero
particularmente a las zonas rurales fuertemente vinculadas a las prácticas
tradicionales y a los valores culturales y territoriales conexos. La
conservación y la utilización sostenible de los recursos genéticos del sector
agrario forma parte de un esfuerzo más amplio destinado a promover las
prácticas innovadoras y contribuir al crecimiento inteligente y sostenible en
consonancia con la Estrategia Europa 2020. El éxito de la conservación de los
recursos genéticos dentro de la política de desarrollo rural, así como de la
política de investigación e innovación, exige tomar medidas a todos los niveles
(UE, Estados miembros y regiones), así como la asunción por las partes
interesadas de un compromiso decidido de participación activa. Instaurar un
planteamiento holístico y globalizador sobre los recursos genéticos agrarios supondrá
una contribución considerable a la mejora de la sostenibilidad y la viabilidad
económica en diferentes sistemas agrarios y en el conjunto de la cadena
alimentaria. [1] Conclusiones del Consejo Europeo. [2] http://www.planttreaty.org/ [3] COM(2011) 244. [4] Reglamento (CE) nº 870/2004 del Consejo. [5] Véase una descripción detallada del programa y su
evaluación en el documento de trabajo adjunto al presente informe.