La biodiversidad, la rica variedad de vida en la Tierra, se encuentra amenazada, principalmente debido a la actividad humana insostenible. La Unión Europea (UE) alberga una amplia gama de especies animales y vegetales y una variedad de hábitats naturales. Según la Agencia Europea de Medio Ambiente, la mayoría de las especies protegidas en Europa tienen un estado de conservación escaso o malo. La protección de la naturaleza es importante por varias razones:
La UE ha desempeñado y sigue desempeñando un papel importante a escala internacional en la protección y conservación de la naturaleza. Es parte de varios convenios, entre los que se encuentran:
La UE también está sujeta al Convenio de Aarhus (1998), que se refiere al acceso público a la información medioambiental, la participación pública en la toma de decisiones y el acceso a la justicia.
La UE se ha comprometido a proteger y restaurar la biodiversidad. La primera legislación de la UE para proteger la naturaleza fue la Directiva del Consejo relativa a la conservación de las aves silvestres original, adoptada en 1979 y codificada y sustituida, en 2009, por la Directiva 2009/147/CE. Esta Directiva proporciona protección integral a todas las especies de aves silvestres presentes de manera natural en la UE. En 1992, se adoptó la Directiva sobre los hábitats (Directiva 92/43/CEE) para ayudar a mantener la biodiversidad mediante la protección de más de mil especies de animales y plantas y más de doscientos tipos de hábitats, e introducir la Red Natura 2000 de zonas protegidas en toda Europa. Las zonas especiales de conservación y las zonas de protección especial de la Red Natura 2000 representan actualmente (2021) alrededor del 18 % del territorio de la UE y el 9 % de los mares de la UE.
La legislación de la UE relacionada con la naturaleza también se ocupa de:
Desde mediados de los años 2000, la UE ha adoptado una serie de planes de acción y estrategias de biodiversidad. La última, la Estrategia sobre la Biodiversidad para 2030, tiene como objetivo proteger la naturaleza y revertir la degradación de los ecosistemas. La estrategia quiere situar la biodiversidad europea en la senda de la recuperación para 2030 y abarca más de cien acciones y compromisos específicos. Es la propuesta de contribución de la UE a las negociaciones internacionales sobre el marco mundial para la diversidad biológica a partir de 2020. Además, como componente fundamental del Pacto Verde Europeo, impulsará una recuperación ecológica tras la pandemia de COVID-19.