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El presupuesto de la Unión Europea (UE) se destina principalmente a la inversión. Por ello, la UE adopta presupuestos anuales dentro de planes de gasto a largo plazo, conocidos como marcos financieros plurianuales (MFP), con una duración de entre cinco y siete años.
El MFP actual está vigente desde 2021 hasta 2027. Establece un límite máximo para cada categoría de gasto, que debe respetarse a la hora de establecer los presupuestos anuales para sufragar, por ejemplo, los gastos de desarrollo de las regiones rurales, las infraestructuras, la investigación y el desarrollo, el medio ambiente, la agricultura y la pesca, y sus gastos administrativos.
Junto con NextGenerationEU, el presupuesto ayudará a las economías de la UE a recuperarse de la crisis de la COVID-19.
El presupuesto representa aproximadamente el 1 % de la riqueza generada anualmente por los Estados miembros de la UE.
Alrededor del 75 % del gasto presupuestario lo gestionan los Estados miembros y la Comisión Europea. El resto lo gestionan directamente la Comisión Europea y sus agencias y delegaciones (alrededor del 18 %) u otras organizaciones internacionales, agencias nacionales o países no pertenecientes a la UE (alrededor del 8 %).
El Tribunal de Cuentas Europeo y el Parlamento Europeo analizan los gastos del año anterior a través del procedimiento de aprobación de la gestión.
El presupuesto de la UE se financia gracias a varias fuentes de ingresos, conocidas como los «recursos propios» de la UE (derechos de aduana, una proporción de la renta nacional bruta de cada Estado miembro, una parte de los ingresos del impuesto sobre el valor añadido de los Estados miembros y, a partir del 1 de enero de 2021, un recurso propio nuevo basado en la cantidad de residuos de envases plásticos no reciclados).