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Diario Oficial
de la Unión Europea

ES

Serie C


C/2026/3232

2.7.2026

Dictamen del Comité Económico y Social Europeo

Comunicación de la Comisión al Parlamento Europeo y al Consejo — Hoja de ruta para la transformación de la industria de defensa de la UE: desbloquear la innovación disruptiva para la preparación en materia de defensa

(Consulta facultativa)

[COM(2025) 845 final]

(C/2026/3232)

Ponente:

Maurizio MENSI (IT-III)

Coponente:

Christophe TYTGAT (BE-Cat. 1)

Asesores

Gabriel JORY (por el ponente del Grupo III)

Malgorzata DAROWSKA (por el coponente del Grupo I)

Decisión de la Asamblea

18.3.2026

Base jurídica

Artículo 52, apartado 2, del Reglamento interno

Consulta

5.1.2026

Base jurídica

Artículo 304 del Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea

Sección competente

Comisión Consultiva de las Transformaciones Industriales

Aprobado en sección

10.3.2026

Aprobado en el pleno

18.3.2026

Pleno n.o

604

Resultado de la votación

(a favor/en contra/abstenciones)

197/3/6

1.   Conclusiones y recomendaciones

1.1.

El Comité Económico y Social Europeo (CESE) apoya plenamente la adopción de la Hoja de Ruta para la Transformación de la Industria de Defensa de la UE.

1.2.

El CESE considera que la transformación de la industria europea de defensa debe tener como fin restaurar la autonomía estratégica industrial, es decir, la capacidad de diseñar, fabricar, mantener y desarrollar sistemas críticos con cadenas de suministro resilientes y escalables. La hoja de ruta debe establecer como objetivo central la recuperación de la autonomía estratégica industrial europea, incluidos indicadores verificables de la capacidad de producción, la territorialidad, la dependencia y la resiliencia social, en consonancia con la hoja de ruta para la preparación en materia de defensa 2030, objeto del Dictamen CCMI/253.

1.3.

El CESE destaca que es preciso alcanzar la soberanía tecnológica, que requiere autonomía estratégica y liderazgo en los conocimientos — a saber, talento, ingeniería, centros tecnológicos, transferencias de tecnología, propiedad intelectual y capacidades de producción — a lo largo de toda la cadena de suministro, incluidos los componentes y las materias primas fundamentales.

1.4.

El CESE subraya que la financiación de la Hoja de Ruta para la Transformación de la Industria de Defensa de la UE no debe ir en detrimento del apoyo destinado a la base industrial y tecnológica de la defensa europea (BITDE) ni socavar los objetivos sociales, digitales y medioambientales que son necesarios para la seguridad económica y la estabilidad social de la UE.

1.5.

El CESE hace hincapié en la importancia de garantizar la integración efectiva de las medidas establecidas en la hoja de ruta con los programas existentes de la Unión y de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN). La aplicación de la hoja de ruta debe tener en cuenta explícitamente las especificidades del ámbito marítimo y proporcionar vías adaptadas para la integración rápida pero segura de tecnologías innovadoras en las fuerzas navales.

1.6.

El CESE pide que la aplicación de la hoja de ruta se diseñe de manera que la ampliación de la base industrial de la defensa no concentre los beneficios en unos pocos contratistas principales y en determinados lugares, sino que los reparta por todo el tejido industrial de la UE, especialmente entre las pymes y los sectores de doble uso, como las tecnologías de fabricación avanzadas y la automoción, que sustentan la capacidad global de fabricación.

1.7.

El CESE pide a los Estados miembros que adopten las medidas necesarias, en el marco de sus respectivas competencias, para contribuir a la consecución de los objetivos de la Hoja de Ruta para la Transformación de la Industria de Defensa de la UE.

1.8.

El CESE recomienda a la Comisión Europea que siga desarrollando mecanismos adecuados para facilitar una cooperación eficaz entre los nuevos agentes de defensa y las partes interesadas consolidadas de la industria de la defensa.

1.9.

El CESE subraya que las medidas para reforzar la agilidad y flexibilidad en la innovación en materia de defensa no deben socavar los principios fundamentales de transparencia, igualdad de trato y buena gestión financiera.

1.10.

El CESE recomienda a la Comisión Europea que siga avanzando en la simplificación normativa y, cuando proceda, en la armonización como medios para apoyar la consecución de los objetivos de la Hoja de Ruta para la Transformación de la Industria de Defensa de la UE.

1.11.

El CESE respalda las medidas propuestas para facilitar las transiciones profesionales de los trabajadores en riesgo de desempleo hacia oportunidades en la industria de la defensa mediante el fomento de una mayor colaboración y cooperación dentro de un amplio ecosistema de aprendizaje e innovación, que incluya a los interlocutores sociales y la sociedad civil, y preserve al mismo tiempo el diálogo social y el empleo de calidad.

1.12.

El CESE insta a que se adopte un enfoque europeo de la resiliencia militar y civil que abarque a toda la sociedad y subraya la importancia que revisten el compromiso de la sociedad civil, la educación, el aprendizaje permanente y la participación ciudadana. Los ciudadanos y ciudadanas deben verse como participantes activos en el ecosistema de defensa, en contextos tanto militares como civiles. El papel de la sociedad civil será fundamental en este sentido, ya que crear confianza entre la ciudadanía es crucial para el éxito de la hoja de ruta.

1.13.

El CESE destaca las circunstancias específicas derivadas de la situación en Ucrania y sus implicaciones a la hora de transferir la experiencia adquirida al contexto de la Unión Europea.

2.   Observaciones generales

Argumentos a favor de la recomendación 1.1

2.1.

La preparación en materia de defensa ha pasado a ocupar un lugar central en la agenda estratégica de la UE a medida que se deteriora el entorno de seguridad europeo. En la actualidad la capacidad de Europa para garantizar su propia seguridad depende cada vez en mayor medida de la fortaleza, adaptabilidad y credibilidad de su base tecnológica e industrial de defensa y su ecosistema, que hunden sus fundamentos en la resiliencia de la sociedad y la estabilidad social.

2.2.

La UE debe avanzar hacia una posición más integral de preparación en materia de defensa y garantizar, en particular, que el ecosistema de innovación en materia de defensa se distinga por la capacidad de respuesta, unos ciclos de desarrollo más cortos y una mayor interacción con los avances tecnológicos procedentes del sector civil.

Argumentos a favor de la recomendación 1.2

2.3.

En este contexto, el CESE, en consonancia con la posición expuesta en su Dictamen CCMI/253 «Hoja de ruta para la preparación europea en materia de defensa», apoya la adopción de la Hoja de Ruta para la Transformación de la Industria de Defensa de la UE como instrumento para avanzar hacia la consecución de estos objetivos. La hoja de ruta debe contribuir a reforzar la capacidad de la UE de desarrollar tecnologías de vanguardia y acelerar la integración de la innovación en las capacidades operativas.

2.4.

El CESE subraya además que la aplicación de la hoja de ruta debe generar beneficios tangibles más allá del sector de la defensa, ya que la preparación de Europa en materia de defensa también depende de la competitividad industrial y la resiliencia generales del continente. Como parte de su repercusión general también deberá tenerse en cuenta su contribución al desarrollo de capacidades y conocimientos especializados, al empleo estable, a la creación de puestos de trabajo de calidad, a la adopción de tecnologías de doble uso y al desarrollo de infraestructuras críticas (también para la movilidad militar).

Argumentos a favor de la recomendación 1.3

2.5.

La soberanía industrial y la autonomía estratégica en el sector de la defensa son esenciales y deben perseguirse no solo como una ambición abstracta, sino como un conjunto de objetivos verificables de autonomía estratégica que se reflejen en la Hoja de Ruta para la Transformación de la Industria.

2.6.

La autonomía estratégica también debe aplicarse al conocimiento, en particular, a financiar y estructurar programas de formación avanzada, iniciativas de reciclaje profesional y atracción de talento; medidas de transferencia de tecnología y expansión apoyadas por centros tecnológicos; y la protección y el desarrollo de los derechos de propiedad intelectual europeos en tecnologías críticas (incluido el doble uso).

Argumentos a favor de la recomendación 1.4

2.7.

Los recursos financieros para los programas existentes en apoyo de la BITDE ya están sometidos a una enorme presión, y se han reasignado partes del Fondo Europeo de Defensa a instrumentos de emergencia, como el Reglamento relativo al apoyo a la producción de municiones y el instrumento para el refuerzo de la industria europea de defensa mediante las adquisiciones en común (EDIRPA), o a nuevas iniciativas como el Plan de Innovación de la UE en materia de Defensa (EUDIS). El presupuesto propuesto para el EDIP sigue siendo modesto en comparación con sus ambiciones, por lo que el CESE también subraya la importancia de avanzar hacia una verdadera unión de los mercados de capitales para cumplir los objetivos de preparación y transformación de la UE en materia de defensa.

2.8.

Incluso en las condiciones de financiación actuales, gran número de proyectos de alta calidad no pueden obtener apoyo en el marco del Fondo Europeo de Defensa. Los objetivos perseguidos por el Fondo siguen siendo fundamentales para la consolidación de las cadenas de suministro europeas en el ámbito de la defensa y, por lo tanto, no deben relegarse a un segundo plano para dar prioridad a los objetivos de la hoja de ruta, por legítimos que estos sean.

2.9.

En sus Dictámenes sobre el EDIP (CCMI/203), la Hoja de ruta sobre la tecnología de seguridad y defensa (CCMI/189), el Instrumento de Acción por la Seguridad de Europa mediante el refuerzo de la industria europea de defensa (SAFE) (CCMI/243) y el paquete ómnibus de defensa (INT/1100), el CESE ya reclamó un aumento del presupuesto del programa, señalando que los insuficientes recursos actuales pueden hacer que el éxito de sus objetivos dependa principalmente de la voluntad de los Estados miembros de cooperar e invertir conjuntamente.

2.10.

Por ello, con el fin de salvaguardar la consecución de sus objetivos, las asignaciones presupuestarias para los programas de apoyo a la base tecnológica e industrial de la defensa europea existentes de la UE deberán preservarse en la mayor medida posible.

2.11.

Al mismo tiempo, la aplicación efectiva de la Hoja de Ruta para la Transformación de la Industria de Defensa de la UE requiere que las acciones que propone cuenten con el apoyo de recursos financieros adecuados, específicos y sostenibles. En este contexto, es esencial que la Comisión Europea evalúe los instrumentos existentes y dé prioridad a los que ofrecen el mayor efecto multiplicador para alcanzar los objetivos políticos de la Unión en el ámbito de la defensa.

2.12.

El CESE advierte contra la financiación de la hoja de ruta mediante reasignaciones internas que podrían debilitar los programas existentes de la UE o de defensa, y pide fuentes de financiación alternativas. Propone aprovechar las oportunidades que brindan el Banco Europeo de Inversiones, las instituciones nacionales de inversión y el capital privado, e invita a la Comisión a que estudie la posibilidad de utilizar los fondos de Horizonte Europa cuando proceda, pero salvaguardando al mismo tiempo la investigación civil.

2.13.

Para evitar estos problemas en el futuro, es imperativo que el próximo marco financiero plurianual dedique financiación a los distintos programas de defensa en consonancia con la ambición de la UE en este sector. Dadas sus limitaciones estructurales, los esfuerzos por mejorar la coherencia y el impacto del pilar de defensa de la UE deben centrarse principalmente en aumentar la eficacia de la adquisición conjunta; para ello deberá reforzar el EDIP partiendo de la experiencia adquirida con el EDIRPA y, a largo plazo, sopesar la posibilidad de crear una estructura, plataforma o agencia permanente a escala de la UE para la adquisición conjunta por parte de los Estados miembros, con vistas a reducir la fragmentación, las duplicidades y los costes innecesarios, al mismo tiempo que se fomenta la innovación en el marco de la BITDE.

Argumentos a favor de la recomendación 1.5

2.14.

En los últimos años, el número de iniciativas de la UE en el ámbito de la industria de la defensa ha aumentado significativamente, y han ido acompañadas de la correspondiente ampliación tanto de su alcance como de su complejidad. Este marco en continua evolución se complementa con las correspondientes iniciativas desarrolladas en el contexto de la OTAN.

2.15.

Varias iniciativas existentes de la UE y la OTAN persiguen objetivos similares a los de la Hoja de Ruta para la Transformación de la Industria de Defensa de la UE, en particular en lo que respecta a la innovación en materia de defensa y el apoyo a nuevos agentes. A escala de la UE, el Plan de Innovación de la UE en materia de Defensa (EUDIS) y el Centro de Innovación en materia de Defensa (HEDI) de la AED promueven soluciones y herramientas innovadoras para las pymes, las empresas emergentes y otros agentes de defensa no tradicionales, mientras que el Acelerador de Innovación en Defensa para el Atlántico Norte (DIANA) y el plan de acción para la adopción rápida persiguen objetivos comparables en materia de innovación y capacidades.

2.16.

El CESE subraya la necesidad de una coherencia y una coordinación eficaz entre los instrumentos existentes y la Hoja de Ruta para la Transformación de la Industria de Defensa de la UE, a fin de evitar solapamientos y confusiones. Un marco político bien integrado es esencial para lograr repercusiones, en particular para garantizar que las pymes puedan acceder fácilmente a los programas pertinentes.

Argumentos a favor de la recomendación 1.6

2.17.

Varios ámbitos clave para la aplicación de la hoja de ruta quedan fuera de las competencias de la UE, en particular las prácticas de contratación en el ámbito de la defensa y la cualificación de las nuevas tecnologías para integrarlas en las fuerzas armadas nacionales. Estos procesos impulsados a nivel nacional corren el riesgo de seguir constituyendo un cuello de botella estructural que retrase el despliegue oportuno de capacidades de defensa innovadoras.

2.18.

En este contexto, los Estados miembros deben considerar la posibilidad de establecer vías de contratación específicas para soluciones de defensa innovadoras, con vistas a reducir el tiempo necesario para que los nuevos productos alcancen un uso operativo. Entre ellas podrían figurar vías de contratación aceleradas, proyectos piloto o regímenes de contratación precomercial adaptados a las especificidades de la innovación en materia de defensa y doble uso. Sin embargo, para superar la fragmentación de la industria europea, que mina la preparación y transformación de la UE en materia de defensa, el CESE pide a la UE que promueva la adquisición conjunta.

2.19.

El CESE pide a los Estados miembros que desarrollen un marco común para la cualificación de los productos de defensa, simplificando las especificaciones para reducir los costes y acelerar la producción. Una mayor convergencia y el reconocimiento mutuo de los procesos de cualificación facilitarían el uso transfronterizo de las nuevas tecnologías, bajo la coordinación de la Agencia Europea de Defensa.

Argumentos a favor de la recomendación 1.7

2.20.

La inclusión de agentes no tradicionales constituye una palanca importante para acelerar la adopción de tecnologías innovadoras en el marco de la BITDE. Al mismo tiempo, las características del sector de la defensa hacen que la contribución de los nuevos operadores sea más eficaz cuando se lleva a cabo en estrecha cooperación con agentes industriales de defensa consolidados.

2.21.

Una mayor agilidad en la innovación en materia de defensa depende no solo de los nuevos participantes y de los conocimientos especializados, sino también de los agentes industriales consolidados, cuya capacidad de innovación debe posibilitarse plenamente mediante unas condiciones marco adecuadas. El potencial de innovación de Europa en materia de defensa se basa en un ecosistema industrial más amplio, que incluye maquinaria avanzada, electrónica y sistemas ciberseguros que operen en mercados de doble uso, que a su vez son esenciales para expandir las nuevas tecnologías. Si bien la Hoja de Ruta para la Transformación de la Industria de Defensa de la UE pretende, con razón, combinar los puntos fuertes de los nuevos participantes y los agentes industriales consolidados, no es suficientemente específica acerca de los mecanismos de cooperación concretos, lo cual puede limitar la consecución de sus objetivos.

2.22.

El CESE propone estudiar maneras de promover una cooperación estructurada entre los nuevos agentes de defensa y las partes interesadas industriales consolidadas, también a través de asociaciones o consorcios a pequeña escala en el marco de programas como EUDIS y el proyecto piloto «AGILE». Invita a la Comisión Europea y a la comunidad de defensa en general a que sometan a consideración formatos adicionales que fomenten una interacción temprana y sostenida entre estas partes interesadas.

Argumentos a favor de la recomendación 1.8

2.23.

Los actuales programas de la UE en apoyo de la BITDE se ven limitados por procedimientos lentos y poco flexibles, que obstaculizan la innovación oportuna. Las largas secuencias de etapas preparatorias y administrativas —desde la definición de prioridades y programas de trabajo hasta la publicación de convocatorias, la evaluación de las propuestas, la firma de los convenios de subvención y el inicio de la ejecución— hacen que puedan transcurrir varios años entre la concepción de un proyecto y la obtención de resultados concretos.

2.24.

El CESE acoge con satisfacción la ambición del proyecto piloto AGILE de lograr resultados en un plazo de entre seis y doce meses, pero subraya que esto requerirá una adaptación o revisión sustancial de los procedimientos existentes. No obstante, cualquier cambio de este tipo deberá preservar plenamente los principios de transparencia, igualdad de trato y buena gestión financiera.

2.25.

El CESE advierte de que sacrificar la transparencia, la igualdad de trato y la buena gestión financiera en aras de la rapidez erosionaría la confianza en las instituciones públicas y, en última instancia, socavaría los objetivos de la hoja de ruta. También subraya que la aplicación debe reflejar explícitamente las especificidades del ámbito marítimo, ajustarse a los procesos existentes de desarrollo de capacidades navales y reforzar el diálogo estructurado entre la industria, los innovadores y las autoridades navales, de modo que la transformación industrial refuerce realmente la posición de Europa en materia de seguridad y defensa marítimas.

Argumentos a favor de la recomendación 1.9

2.26.

Para muchas pymes y nuevos participantes, el cumplimiento de los requisitos de seguridad, incluida la acreditación de instalaciones, las normas de seguridad informática y la habilitación de seguridad del personal, representa un obstáculo importante para la participación en proyectos de defensa. Estos procedimientos, aunque necesarios, son complejos y requieren mucho tiempo y recursos.

2.27.

El CESE acoge con satisfacción las medidas de la hoja de ruta, como la promoción de la «seguridad como servicio», para facilitar el cumplimiento por parte de las pymes y las empresas emergentes y apoyar los productos innovadores, al mismo tiempo que se salvaguardan la seguridad y las condiciones laborales de los trabajadores. No obstante, subraya que estas medidas no eliminarán todas las barreras de entrada y, por tanto, pide una mayor simplificación y, en su caso, armonización de las normas y procedimientos, en particular una mayor convergencia de los requisitos de clasificación a escala de la UE, a fin de facilitar la cooperación transfronteriza y mejorar la cohesión del mercado interior.

Argumentos a favor de la recomendación del punto 1.10

2.28.

La industria europea de defensa se enfrenta en la actualidad a una falta de producción industrial y a un aumento significativo de la demanda de mano de obra formada y cualificada y de conocimientos especializados, en unos momentos en que está incrementando sus capacidades de producción e innovación en respuesta a la evolución del entorno de seguridad. En 2024, el sector proporcionó aproximadamente 633 000 puestos de trabajo, lo que refleja un aumento del 8,6 % con respecto al año anterior. Al mismo tiempo, la rápida contratación de un número considerable de personal especializado constituye un reto operativo importante.

2.29.

Varios sectores industriales adyacentes, en particular la industria del automóvil, experimentan ajustes estructurales vinculados a cambios geoeconómicos y en las prioridades de inversión, lo que pone en peligro un número significativo de puestos de trabajo. En 2024, los anuncios de reducciones de plantilla en la cadena de suministro del automóvil alcanzaron niveles récord.

2.30.

En este contexto, el CESE apoya las medidas propuestas en la hoja de ruta para reforzar el desarrollo de capacidades y los viveros de talento para la industria de la defensa, que a su vez requieren una acción coordinada en la educación, la investigación y la industria, respaldada por instrumentos como la Garantía de Capacitación, las cuentas de aprendizaje individuales y las microcredenciales. Estos instrumentos deben centrarse, en particular, en los trabajadores cuyas capacidades sean transferibles a actividades relacionadas con la defensa, permitiendo una mejora de las capacidades y un reciclaje profesional rápidos en consonancia con la evolución de las necesidades. Mejorar la movilidad de los profesionales de la defensa mediante un reconocimiento rápido y coherente de las cualificaciones en toda la UE también es fundamental para garantizar el acceso a capacidades especializadas, apoyar la cooperación transfronteriza y reforzar la preparación industrial.

Argumentos a favor de la recomendación del punto 1.11

2.31.

Un enfoque europeo de la resiliencia militar y civil que abarque a toda la sociedad requiere una participación significativa de la sociedad civil, que es la piedra angular de la confianza, la legitimidad y la cohesión social. En una época de amenazas híbridas y de creciente interdependencia entre la defensa, la tecnología y la sociedad, los agentes civiles desempeñan un papel fundamental a la hora de conectar a la ciudadanía con los esfuerzos institucionales. La educación, el aprendizaje permanente y la participación ciudadana son fundamentales para capacitar a las personas para comprender los riesgos, reforzar los valores democráticos y contribuir activamente a la seguridad colectiva. Solo fomentando la confianza, la inclusión y la responsabilidad compartida podrá la ciudadanía verse verdaderamente como parte de un ecosistema europeo más amplio de defensa y resiliencia y garantizar el éxito de la hoja de ruta.

Argumentos a favor de la recomendación del punto 1.12

2.32.

La agresión de Rusia ha sumido a Ucrania en una guerra de alta intensidad que ha alterado profundamente su marco jurídico y administrativo, incluidas las normas en tiempo de paz, por ejemplo los procedimientos normalizados de contratación pública. En estas condiciones excepcionales, varios requisitos que se aplican normalmente a la base industrial de la defensa en un contexto de ausencia de crisis, por ejemplo, los requisitos relacionados con la gestión del ciclo de vida del producto y el almacenamiento de equipos a largo plazo, son solo parcialmente pertinentes.

2.33.

Por consiguiente, la lecciones extraídas del conflicto ucraniano no pueden transponerse mecánicamente a la Unión; solo los elementos compatibles con el ordenamiento jurídico de la Unión y el marco institucional en tiempos de paz deben adaptarse cuidadosamente para reforzar la preparación industrial de Europa a largo plazo.

Bruselas, 18 de marzo de 2026.

El Presidente

del Comité Económico y Social Europeo

Séamus BOLAND


ELI: http://data.europa.eu/eli/C/2026/3232/oj

ISSN 1977-0928 (electronic edition)