Las nuevas normas de la Unión Europea (UE) para las ayudas estatales a los bancos durante la crisis están en vigor desde agosto de 2013. Las nuevas normas establecen condiciones comunes en toda la UE en virtud de las cuales sus Estados miembros pueden proporcionar apoyo a los bancos con garantías de financiación, recapitalizaciones o medidas de rescate de activos.
En el periodo posterior a la caída de Lehman Brothers, la Comisión Europea adoptó un marco global mediante la Comunicación bancaria, la Comunicación de recapitalización, la Comunicación sobre activos deteriorados y la Comunicación de reestructuración. La idea principal era establecer normas para permitir el apoyo al sector financiero durante la crisis con el fin de garantizar la estabilidad financiera, minimizando, al mismo tiempo, las distorsiones de competencia entre las entidades bancarias de la Unión Europea.
Este marco normativo establece condiciones comunes a escala de la UE para acceder a apoyo público y los requisitos para que dichas ayudas sean compatibles con el mercado interior de la UE a la luz de los principios relativos a las ayudas estatales. El marco permite a la Comisión Europea autorizar ayudas estatales para poner remedio a una grave perturbación en la economía de un Estado miembro.
Los cambios principales contemplados por la Comunicación bancaria de la Comisión de julio de 2013 tienen por objeto mejorar el proceso de reestructuración y garantizar unas condiciones de competencia equitativas entre entidades bancarias.
Entre los cambios, se incluyen los siguientes:
Los bancos no podrán beneficiarse de medidas de recapitalización o de protección de activos hasta que la Comisión Europea no apruebe su plan de reestructuración.
En caso de déficits de capital, se pedirá a los propietarios de los bancos y a los acreedores no preferentes que contribuyan plenamente como primer recurso antes de cualquier inyección de dinero público.
Los bancos en quiebra deberán aplicar políticas estrictas de remuneración del personal directivo. La nueva Comunicación bancaria establece un límite máximo para la remuneración total mientras la entidad esté en periodo de reestructuración o dependa de ayudas estatales. Ello supone incentivos adecuados para que la dirección implemente el plan de reestructuración y reembolse la ayuda.
Comunicación de la Comisión sobre la aplicación, a partir del , de la normativa sobre ayudas estatales a las medidas de apoyo en favor de los bancos en el contexto de la crisis financiera («Comunicación bancaria») (DO C 216 de ).
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