Bruselas, 7.7.2020

COM(2020) 296 final

INFORME DE LA COMISIÓN AL PARLAMENTO EUROPEO Y AL CONSEJO

sobre la aplicación de la ayuda macrofinanciera a terceros países en 2019

{SWD(2020) 125 final}


INFORME DE LA COMISIÓN AL PARLAMENTO EUROPEO Y AL CONSEJO

sobre la aplicación de la ayuda macrofinanciera a terceros países en 2019

ÍNDICE

1    Introducción    

2    Programas de ayuda macrofinanciera en 2019    

2.1    Visión general    

2.2    Programas de ayuda macrofinanciera en los países beneficiarios en 2019    

2.2.1    Túnez    

2.2.2    Jordania    

2.2.3    Moldavia    

2.2.4    Georgia    

2.2.5    Ucrania    

3    Garantizar la utilización adecuada de los fondos de la ayuda macrofinanciera: evaluaciones operativas, evaluaciones ex post y auditorías    

3.1    Evaluaciones operativas    

3.2    Evaluaciones ex post    

3.2.1    AM I a Túnez    

3.2.2    AM II a Georgia    

4    Evolución general del instrumento de ayuda macrofinanciera    

4.1    Funcionamiento del instrumento de ayuda macrofinanciera    

4.2    Evolución futura: la ayuda macrofinanciera en el próximo marco financiero plurianual    

5    Nuevas solicitudes de ayuda y futuras propuestas de la Comisión — situación presupuestaria    

5.1    La concesión de ayuda macrofinanciera a los socios de la ampliación y de la vecindad en el contexto de la crisis de la COVID‐19    

INFORME DE LA COMISIÓN AL PARLAMENTO EUROPEO Y AL CONSEJO

sobre la aplicación de la ayuda macrofinanciera a terceros países en 2019 1

1Introducción

La ayuda macrofinanciera (AM) es un instrumento financiero de la Unión Europea (UE) 2 que se ha ampliado a los países socios comerciales que sufren una crisis de la balanza de pagos. La AM contribuye a reforzar la estabilidad macroeconómica y financiera de los países vecinos de la UE o que se encuentran geográficamente cerca de ella, al tiempo que fomenta la realización de reformas estructurales. Complementa un programa de ajuste y reforma de los desembolsos acordado con el Fondo Monetario Internacional (FMI), y está condicionada a la existencia de dicho programa. Al aliviarse la presión derivada de sus problemas de balanza de pagos, el país socio puede incrementar su margen de maniobra presupuestario, mejorar la sostenibilidad de su deuda y obtener ayuda para centrar su atención en las reformas necesarias, entre otras cosas. Al suavizar la senda de ajusta macroeconómico, los programas de AM pueden contribuir al desarrollo social, concediendo al país más tiempo y margen para abordar las causas subyacentes de su crisis.

En la mayoría de las ocasiones, la AM adopta la forma de préstamos, para los cuales la Comisión toma prestados los fondos necesarios en mercados de capitales y los presta a su vez al país beneficiario, o, en determinados casos, de subvenciones financiadas por el presupuesto de la UE o de una combinación de préstamos y subvenciones.

La AM se desembolsa en tramos y únicamente si se cumplen criterios específicos de reforma estructural. Esto sustenta la aplicación de medidas contundentes de ajuste y reforma destinadas a restablecer la economía del país beneficiario y garantizar su sostenibilidad a largo plazo. Está supeditada asimismo al respeto de los derechos humanos, del Estado de Derecho y de unos mecanismos democráticos efectivos en el país beneficiario. De este modo, la AM viene a complementar la ayuda a la cooperación ordinaria de la UE y contribuye al objetivo más amplio de preservar la estabilidad y fomentar la prosperidad más allá de la Unión. De hecho, en un contexto de inestabilidad macroeconómica y política persistente en los países vecinos de la UE, se ha reconocido generalmente que la AM constituye un instrumento efectivo de respuesta frente a las crisis, que permite a la UE intervenir de forma visible y flexible y con un potente efecto palanca 3 . Este reconocimiento está respaldado por las conclusiones de varias evaluaciones independientes ex post de programas de AM ya completados 4 .

Al contrario que otros instrumentos de financiación exterior de la UE, la AM no proporciona ayuda financiera con carácter periódico y programable. Por este motivo, en el marco financiero plurianual (MFP) para el período 2021-2027 se seguirán activando programas de AM concretos sobre la base de decisiones ad hoc específicas. Estas se rigen por el procedimiento legislativo ordinario, que requiere la aprobación del Parlamento Europeo y del Consejo para cada programa.

El presente informe anual se elabora de conformidad con las obligaciones de información de la Comisión según lo dispuesto en las diversas Decisiones del Parlamento Europeo y del Consejo relativas a los programas de ayuda macrofinanciera. El informe va acompañado de un documento de trabajo de los servicios de la Comisión en el que figura un análisis más detallado del contexto macroeconómico y la ejecución de los distintos programas de AM.

2Programas de ayuda macrofinanciera en 2019 5

2.1Visión general 

El año 2019 se caracterizó por la finalización satisfactoria de los programas de AM en Jordania y Túnez, pues la Comisión desembolsó los últimos tramos de ambos programas a lo largo del año. Se realizaron nuevos progresos en la ejecución del programa de AM en curso en Moldavia, que había sufrido importantes retrasos, y se avanzó en la ejecución del programa de AM en Ucrania, que concluyó con éxito en mayo de 2020. En septiembre de 2019, la Comisión propuso que se activase en Jordania un nuevo programa de AM de seguimiento, que los colegisladores aprobaron en enero de 2020.

El estado de la ejecución de los programas de AM es el siguiente:

-AM II a Túnez: el 6 de julio de 2016, la UE aprobó una ayuda macrofinanciera adicional en favor de Túnez (AM II) por un importe máximo de 500 millones EUR en forma de préstamos 6 , para su desembolso en tres tramos. El memorando de entendimiento y el acuerdo de préstamo entraron en vigor en agosto de 2017. El primer tramo del AM II, de 200 millones EUR, se desembolsó el 25 de octubre de 2017. El segundo tramo, de 150 millones EUR, se desembolsó el 24 de junio de 2019, y el tercer y último tramo, de 150 millones EUR, el 30 de octubre de 2019.

-AM II a Jordania: el 14 de diciembre de 2016, los colegisladores adoptaron una Decisión 7 por la que se concedía una ayuda macrofinanciera adicional a Jordania (AM II) de un máximo de 200 millones EUR, íntegramente en préstamos, como seguimiento del programa de 180 millones EUR finalizado en 2015. El memorando de entendimiento entre la UE y Jordania se firmó el 19 de septiembre de 2017. El primer tramo de 100 millones EUR se desembolsó el 17 de octubre de 2017, mientras que el segundo y último desembolso se efectuó el 3 de julio de 2019.

-AM a Moldavia: el 13 de septiembre de 2017, los colegisladores adoptaron una decisión por la que se concedía a Moldavia una AM por un importe máximo de 100 millones EUR, de los que hasta 40 millones EUR se concederían en subvenciones y un máximo de 60 millones EUR, en préstamos. El memorando de entendimiento, el acuerdo de préstamo y el acuerdo de subvención entre la UE y Moldavia entraron en vigor en enero de 2018. No obstante, el programa de AM quedó en suspenso entre junio de 2018 y junio de 2019 debido al incumplimiento de las condiciones políticas previas. Posteriormente, tras el cambio de gobierno en junio de 2019 y los esfuerzos renovados de reforma, la UE desembolsó el primer tramo de 30 millones EUR (20 millones EUR en préstamos y 10 millones EUR en subvenciones) en octubre de 2019. Es posible que el segundo tramo se desembolse en 2020, si se cumplen todas las condiciones. El programa finaliza en julio de 2020.

-AM III a Georgia: el 18 de abril de 2018, los colegisladores adoptaron una decisión por la que se concedía ayuda macrofinanciera a Georgia (AM III) de un máximo de 45 millones EUR, de los que 35 millones EUR se desembolsarían en préstamos y 10 millones EUR, en subvenciones. La AM entró en vigor en noviembre de 2018 tras la ratificación de los documentos legales por parte del Parlamento georgiano. El primer tramo de 20 millones EUR se desembolsó en diciembre de 2018, mientras que el desembolso del segundo tramo, de 25 millones EUR (20 millones EUR en préstamos y 5 millones EUR en subvenciones), está previsto para 2020, en función de los avances realizados en el cumplimiento del resto de las condiciones políticas y a condición de que la ejecución del programa del FMI siga bien encaminada.

-AM IV a Ucrania: el 9 de marzo de 2018, la Comisión presentó una propuesta para conceder una AM adicional de 1 000 millones EUR a Ucrania en forma de préstamos, para su desembolso en dos tramos en 2018-2019. Los colegisladores adoptaron la decisión el 4 de julio de 2018 y la AM entró en vigor tras la ratificación del memorando de entendimiento y el acuerdo de préstamo por el Parlamento ucraniano en noviembre de 2018. El primer tramo, de 500 millones EUR, se desembolsó en diciembre de 2018, mientras que el desembolso del segundo y último tramo, de 500 millones EUR, se efectuó en mayo de 2020.

En 2019, se desembolsaron en total 430 millones EUR (420 Millones EUR en préstamos y 10 millones EUR en subvenciones). En los anexos 1A y 1B se informa con mayor detalle del estado de los desembolsos realizados por país y región a finales de 2019.

2.2Programas de ayuda macrofinanciera en los países beneficiarios en 2019 

2.2.1Túnez

Túnez ha experimentado una prolongada recesión económica durante los últimos ocho años debido a la compleja transición política y económica que tuvo lugar a raíz de la revolución y el consiguiente cambio de régimen en 2011. Asimismo, el país se ha visto afectado por la inestabilidad y el conflicto en la región (particularmente en Libia). Una serie de atentados terroristas en 2015 paralizaron temporalmente el sector turístico del país.

El crecimiento económico siguió siendo moderado en 2019 (con una tasa estimada del 1 %), tras la ligera mejora experimentada en 2018 (2,7 %) y el exiguo incremento medio anual del 1,4 % registrado entre 2015 y 2017. El desempleo se mantuvo persistentemente elevado, con una tasa de en torno al 15 % durante el último trimestre de 2019 (con unos índices más altos entre las mujeres y los jóvenes), mientras que la inflación media fue del 6,75 % en 2019, tras alcanzar en junio de 2018 el valor máximo de la década, con un 7,8 %. A pesar del buen rendimiento del turismo, el déficit por cuenta corriente sigue siendo muy alto (estimado en un 10,3 % en 2019, lo que supone un descenso respecto del 11,3 % de 2018) y constituye una importante fuente de vulnerabilidad. La deuda exterior continuó aumentando en 2019 (estimada en un 88,7 % del PIB al final del tercer trimestre de 2019, frente al 82,3 % del mismo momento en 2018). La carga de la deuda sigue en aumento y prácticamente se ha triplicado, en dinares corrientes, desde 2010. Las reservas internacionales experimentaron una ligera recuperación en 2019, llegando a cerca de 110 días de importaciones a finales de año, tras registrarse en septiembre de 2018 el mínimo histórico de 69 días. El déficit presupuestario se mantuvo alrededor del 4,9 % del PIB en 2018, y se espera que a finales de 2019 haya disminuido ligeramente, hasta el 4,5 %. Tras los fuertes incrementos registrados en los últimos años, se espera que la deuda pública haya permanecido estable en 2019, en torno al 77 % del PIB.

Túnez celebró por primera vez un acuerdo de derechos de giro con el FMI por un importe de 1 750 millones USD en junio de 2013. El acuerdo finalizó en diciembre de 2015. El 20 de mayo de 2016, la Junta de Gobernadores del FMI aprobó un programa del Servicio Ampliado del Fondo (SAF) de cuatro años para Túnez, por un importe total de 2 900 millones USD (el 375 % de su cuota) con el fin de apoyar el programa de reforma económica y financiera del país. Hasta la fecha, se han desembolsado 1 600 millones USD a raíz de la aprobación del programa (junio de 2016) y de sus cinco primeras evaluaciones (junio de 2017, marzo de 2018, julio de 2018, septiembre de 2018 y junio de 2019). Si bien prosiguieron los intercambios técnicos, el programa realizó progresos limitados durante los últimos meses del año, en parte debido al exigente calendario electoral (elecciones legislativas y presidenciales) y al tiempo que se tardó en formar gobierno. El SAF se canceló definitivamente en abril de 2020, cuando Túnez volvió a solicitar ayuda de emergencia al FMI en virtud del Instrumento de Financiamiento Rápido, con miras a atender las necesidades derivadas de la pandemia de COVID-19.

La UE proporcionó a Túnez un primer programa de ayuda macrofinanciera (AM I) de 300 millones EUR en préstamos entre 2014 y 2017. Las autoridades tunecinas solicitaron en agosto de 2015 un segundo programa de ayuda financiera (AM II) que el Parlamento Europeo y el Consejo aprobaron en julio de 2016. Las condiciones del programa buscaban, fundamentalmente, fortalecer la política fiscal y de gestión de las finanzas públicas de Túnez, la lucha contra la corrupción, el sistema de protección social, la regulación financiera y el mercado de trabajo, así como mejorar el clima empresarial. Los primeros 200 millones EUR en préstamos (de un total de 500 millones EUR) se desembolsaron en octubre de 2017. Una vez que se cumplieron las condiciones políticas pertinentes, el segundo y el tercer tramo (de 150 millones EUR cada uno) se desembolsaron en julio y noviembre de 2019, con lo que el programa finalizó con éxito.

2.2.2Jordania

La inestabilidad regional siguió actuando como rémora para la situación externa y presupuestaria de Jordania. Durante los primeros tres trimestres de 2019, el PIB real se mantuvo en gran medida estable, en torno al 2 % interanual. Esto no bastó para impedir un aumento del desempleo, que durante el tercer trimestre de 2019 subió al 19,1 %, frente al 18,6 % registrado el mismo trimestre de 2018. A finales de 2019, la inflación también había vuelto a descender considerablemente: el índice de precios al consumo aumentó un 0,3 %, en comparación con el 4,5 % de 2018. Los avances en lo que respecta al saneamiento fiscal no se mantuvieron. En los primeros once meses de 2019, el déficit presupuestario general, incluidas las subvenciones extranjeras, aumentó hasta el 4,5 % del PIB, en comparación con el 3,5 % que se registró en el mismo período de 2018.

La deuda pública bruta de Jordania se incrementó hasta el 96,9 % del PIB a finales de octubre de 2019, frente al 94,4 % registrado a finales de 2018. La deuda pública externa equivalía al 40,1 % del PIB a finales de octubre de 2019. Alrededor del 73 % de la deuda pública externa de Jordania estaba denominada en USD, moneda a la que está vinculada la divisa jordana, y cerca de la mitad de la deuda pública externa de Jordania se debe a acreedores del sector oficial.

El valor de las exportaciones se incrementó un 8,6 %, mientras que el de las importaciones cayó un 5,5 % en los primeros diez meses de 2019. Esto, combinado con el aumento de los ingresos por turismo (9,9 %), contribuyó a reducir sustancialmente el déficit por cuenta corriente hasta el 3,4 % del PIB (o el 4,8 % del PIB, excluidas las subvenciones) en los primeros nueve meses de 2019, frente al 9,3 % del PIB registrado en el mismo período de 2018.

Las condiciones de financiación externa han pasado a ser menos favorables. Las entradas de inversiones extranjeras directas continuaron la caída observada en años anteriores. En concreto, la entrada neta llegó a los 473,1 millones JOD durante los tres primeros trimestres de 2019, frente a los 542,5 millones JOD del mismo período de 2018. Esta entrada neta, que en 2019 equivalió a en torno el 2 % del PIB, es ligeramente inferior al de los homólogos de Jordania (Egipto y Túnez), lo que se atribuye a una combinación de factores, como el conflicto sirio, la incertidumbre existente en la región, el aumento de la deuda pública, la fragilidad del entorno empresarial y la escasa competitividad de la economía.

A finales de noviembre de 2019, las reservas brutas de divisas (incluidos el oro y los derechos especiales de giro) tenían un valor de 13 700 millones USD (lo que equivale a cerca de siete meses y medio de las importaciones realizadas en un año), frente a los 12 500 millones USD de finales de 2018.

El segundo programa de AM para Jordania (200 millones EUR en préstamos) se desembolsó en octubre de 2017 (100 millones EUR) y en julio de 2019 (100 millones EUR). Las condiciones del programa buscaban fortalecer la economía jordana en las esferas de la gestión de las finanzas públicas, la política fiscal, las redes de seguridad social, el sistema educativo y la formación profesional, así como las políticas del país relativas al mercado de trabajo, con vistas a aumentar las oportunidades laborales tanto de los ciudadanos jordanos como de los refugiados sirios que viven en Jordania.

Después de que las autoridades jordanas solicitasen un nuevo programa de AM, el 6 de septiembre de 2019 la Comisión aprobó una propuesta para un tercer programa de AM de 500 millones EUR en préstamos. La propuesta fue aprobada por el Parlamento Europeo y el Consejo el 15 de enero de 2020 y prevé el desembolso de 300 millones EUR en 2020 y de 200 millones EUR en 2021, en función de la ejecución del programa.

El 30 de enero de 2020, el FMI y Jordania alcanzaron un acuerdo administrativo sobre un nuevo acuerdo cuatrienal en el marco del Servicio Ampliado del Fondo por un valor de en torno a 1 300 millones USD. El acuerdo fue aprobado por el Directorio Ejecutivo del FMI el 25 de marzo de 2020. 

2.2.3Moldavia

Moldavia ha experimentado un período de relativa estabilidad económica en los últimos años, a medida que se ha ido recuperando de la crisis bancaria de 2014-2015. En 2019, el PIB aumentó un 3,6 % en términos reales, tras la notable ralentización del cuarto trimestre.

La inflación se aceleró rápidamente en 2019 y llegó al 7,5 % (interanual) en diciembre. No obstante, se espera que en 2020 disminuya y se aproxime a la meta del Banco Nacional de Moldavia del 5 % ±1,5 %, ya que se atenuará el impacto de los factores que impulsaron la inflación en 2019, como los productos alimentarios, y los efectos de los precios regulados. Tras la estabilización fiscal de 2017-2018, en el primer semestre de 2019 la situación fiscal se deterioró debido a una serie de reformas relacionadas con las elecciones y la interrupción de la financiación externa. Sin embargo, a raíz de las medidas correctivas adoptadas en agosto de 2019, el déficit presupuestario de 2019 equivalió al 1,5 % del PIB.

El déficit por cuenta corriente creció considerablemente en 2018 y 2019, y llegando al 11,5 % del PIB en el tercer trimestre de 2019, frente al 5,8 % del PIB de 2017. Este deterioro refleja el marcado aumento de las importaciones no energéticas impulsado por el aumento de la demanda de consumo. Las remesas, que se mantuvieron en torno al 15 % del PIB en 2019, compensaron parcialmente el déficit comercial. Si bien en los últimos años la inversión extranjera directa ha sido modesta, de alrededor del 2 % del PIB, en 2019 aumentó notablemente gracias a un eurobono emitido por una gran empresa moldava del sector agrícola registrada en Chipre. El nivel de las reservas es muy superior a la meta estipulada en el programa del FMI, llegando a los 3 100 millones USD a finales de diciembre de 2019 (lo que corresponde a cinco meses de importaciones).

A raíz de la crisis de 2014, Moldavia solicitó el apoyo del FMI y, en noviembre de 2016, el Fondo aprobó un acuerdo trienal en el marco del Servicio de Crédito Ampliado y el Servicio Ampliado del Fondo por un importe de 183 millones USD. El FMI completó la cuarta y la quinta evaluación en el marco del Servicio de Crédito Ampliado y el Servicio Ampliado del Fondo en septiembre de 2019 y puso a disposición 24 millones SDR (unos 33,8 millones USD). La sexta y última evaluación del programa finalizó en marzo de 2020.

En septiembre de 2017, el Parlamento Europeo y el Consejo adoptaron una decisión encaminada a proporcionar AM a Moldavia. Un memorando de entendimiento establecido con las autoridades moldavas, en el que se describen una serie de condiciones de política económica, se firmó en Bruselas en noviembre de 2017 y entró en vigor en enero de 2018. El memorando de entendimiento incluye veintiocho condiciones, que se centran en cinco ámbitos de reforma: la gobernanza del sector público; la gobernanza y supervisión del sector financiero; la lucha contra la corrupción y el blanqueo de capitales; las reformas del sector energético y la mejora del clima empresarial; y el establecimiento de zonas de libre comercio de alcance amplio y profundo.

En junio de 2018 quedó en suspenso el desembolso del primer tramo, después de que se invalidasen las elecciones municipales de Chisináu de un modo nada transparente. A raíz del cambio de gobierno en junio de 2019 y de los renovados esfuerzos de reforma, que incluían el cumplimiento del resto de las condiciones del memorando de entendimiento, en octubre de 2019 se decidió desembolsar el primer tramo. Es posible que el desembolso del segundo tramo tenga lugar en 2020, a condición de que se cumplan determinadas medidas en relación con las condiciones políticas previas, pero lo más probable es que el tercer tramo no llegue a desembolsarse, ya que el programa llega a su término en julio de 2020.

2.2.4Georgia

Se estima que el PIB real de Georgia aumentó en 2019 un 5,2 %, debido a la demanda tanto interna como externa. Se estima que el déficit presupuestario de las administraciones públicas ha subido de un valor inferior al 0,9 % del PIB registrado en 2018 a casi el 3 % del PIB en 2019, de acuerdo con los datos preliminares. La ratio de deuda pública equivalió a en torno el 41 % del PIB en 2019, lo que supuso un ligero aumento frente al 40,4 % del PIB de 2018. La balanza de pagos de Georgia mejoró notablemente a lo largo de 2019, sobre todo gracias al incremento de las exportaciones, lo que se tradujo en la disminución del déficit por cuenta corriente a cerca del 3 % del PIB en los tres primeros trimestres de 2019. Las reservas internacionales de Georgia han ido en aumento en los últimos años, llegando a alcanzar un total de 3 500 millones USD a finales de 2019 (casi cuatro meses de cobertura de las importaciones).

En abril de 2017, Georgia y el FMI suscribieron un acuerdo ampliado de 290 millones USD en el marco del Servicio Ampliado del Fondo, cuya validez se prorrogó por un año a finales de 2019, hasta abril de 2021. El programa del SAF se desarrolla conforme a lo previsto. Cinco evaluaciones del programa se completaron en términos generales, conforme a lo previsto inicialmente. En diciembre de 2019, el FMI y las autoridades georgianas alcanzaron un acuerdo administrativo respecto de la quinta evaluación del programa, con lo que se puso a disposición de Georgia unos 41,4 millones USD. 

En junio de 2017, Georgia solicitó a la UE una nueva AM 8 . El Parlamento Europeo y el Consejo adoptaron la Decisión relativa a la nueva AM de hasta 45 millones EUR (10 millones EUR en subvenciones y 35 millones EUR en préstamos) en abril de 2018. Tras la entrada en vigor del memorando de entendimiento y de los acuerdos complementarios en noviembre de 2018, en diciembre del mismo año se desembolsó el primer tramo de 20 millones EUR (5 millones EUR en subvenciones y 15 millones EUR en préstamos). El siguiente paso en la ejecución del programa de AM será el desembolso del segundo y último tramo de 25 millones EUR (5 millones EUR en subvenciones y 20 millones EUR en préstamos) cuando Georgia cumpla todas las condiciones pertinentes. Además de las condiciones políticas previas y el buen avance del programa del FMI, las condiciones específicas tienen por objeto reforzar la economía georgiana en la gestión de las finanzas públicas, el sector financiero, las políticas sociales y del mercado de trabajo, y el entorno empresarial. La aplicación de estas condiciones está muy avanzada, pero todavía no es plena.

2.2.5Ucrania

Tras la profunda recesión de 2014 y 2015, cuando el PIB se contrajo más de un 16 %, la economía de Ucrania volvió a registrar un crecimiento positivo en 2016 y ha ido ganando impulso desde entonces. El PIB real creció un 4,1 % interanual en el tercer trimestre de 2019. Aunque la reactivación económica ha estado impulsada por la demanda, la formación bruta de capital fijo se ha mantenido en alrededor del 17 % del PIB, un nivel históricamente bajo y muy inferior al del grupo de países homólogos de más del 25 % que cabe esperar en países en esta etapa de desarrollo. La tasa de desempleo descendió al 8,5 % en el segundo trimestre de 2019, frente al valor máximo del 10,1 % que alcanzó a principios de 2017. Gracias a la tasa de crecimiento interanual del 16,4 % registrada en octubre de 2019, que supuso un aumento en términos reales de cerca del 11 %, el salario nominal promedio alcanzó el equivalente a unos 430 USD. La inflación de los precios al consumo se desaceleró de forma significativa, del 14,1 % en enero de 2018 al 4,1 % en diciembre de 2019, de modo que el Banco Nacional de Ucrania alcanzó su objetivo de una inflación a medio plazo de entre el 4 % y el 6 % para finales de 2019. Asimismo, en los últimos cinco años el Gobierno ucraniano ha realizado importantes avances en lo que respecta a la consolidación de sus finanzas públicas. El déficit presupuestario general disminuyó del 4,5 % del PIB en 2014 al 2,0 % en 2019. La deuda bruta de las administraciones públicas disminuyó del 80,9 % del PIB en 2016 al 50,3 % del PIB en 2019.

Ucrania ha continuado siendo una economía muy abierta, a pesar de que el volumen combinado de las importaciones y las exportaciones de bienes y servicios ha bajado desde 2015. La disminución de las exportaciones ha sido más acusada que la de las importaciones, lo que explica por qué el saldo negativo de bienes y servicios se ha ampliado del 2,6 % del PIB hasta el 8,5 % en el mismo período. El déficit por cuenta corriente ha sido mucho menor (1,9 % del PIB en 2017, 3,3 % en 2018 y un valor estimado del 2,5 % en 2019) gracias al importante y creciente flujo de ingresos procedentes del extranjero debidos, fundamentalmente, a remesas del exterior. Las entradas de inversiones extranjeras directas siguieron siendo relativamente bajas, d 2 800 millones USD en 2019, lo que equivale al 2,0 % del PIB. No obstante, las inversiones de cartera y de otra índole, tanto privadas como oficiales, fueron lo suficientemente sólidas como para garantizar que el balance general con los residentes extranjeros fuese positivo y aumentase hasta los 2 700 millones USD en 2019, equivalentes al 1,9 % del PIB. Ucrania redujo su deuda exterior bruta del 129 % del PIB en 2015 al 79,5 % en 2019. Las reservas oficiales aumentaron de 17 800 millones USD en julio de 2018 a 25 300 millones USD en diciembre de 2019, lo que equivale a cuatro meses de importaciones de bienes y servicios. Las fuertes entradas de liquidez externa redundaron en una mayor demanda de la grivna, que en 2019 se apreció un 14,7 % respecto del dólar estadounidense. Con el objetivo de moderar la apreciación y apoyar las reservas, el Banco Nacional intervino en el mercado cambiario y adquirió 7 900 millones USD a bancos nacionales en 2019, frente a los 1 400 millones USD de 2018.

Entre 2014 y 2018, la UE desembolsó un total de 3 300 millones EUR a Ucrania en forma de préstamos con bajos tipos de interés a través de cuatro programas de AM consecutivos. El actual programa de AM, de 1 000 millones EUR en préstamos, se aprobó en julio de 2018. Las condiciones del programa se centran fundamentalmente en la mejora de la gestión de las finanzas públicas, la lucha contra la corrupción, así como la reforma de las empresas estatales y las políticas sociales. El primer tramo, de 500 millones EUR, se desembolsó en noviembre de 2018. El segundo y último tramo, de 500 millones EUR, se desembolsó en mayo de 2020, concluyendo así el programa con éxito.

El FMI alcanzó, en diciembre de 2019, un acuerdo administrativo sobre un nuevo programa a favor de Ucrania (5 500 millones USD a lo largo de tres años en el marco del Servicio Ampliado del Fondo). Asimismo, en 2019 el Gobierno emitió 227 600 millones UAH de deuda en el mercado primario interno, es decir, un 114 % más que en 2018, con rendimiento medios y todos los vencimientos incluidos (que disminuyeron del 19 % en enero al 11,6 % en diciembre). Durante el mismo período, el coste de la financiación en dólares estadounidenses y euros también descendió del 6,5 % al 3,7 % y del 4,5 % al 2,2 %, respectivamente.

3Garantizar la utilización adecuada de los fondos de la ayuda macrofinanciera: evaluaciones operativas, evaluaciones ex post y auditorías

3.1Evaluaciones operativas

Conforme a las exigencias del Reglamento Financiero de la UE, la Comisión, con la ayuda de consultores externos, realiza evaluaciones operativas para obtener garantías razonables sobre el funcionamiento de los procedimientos administrativos y los circuitos financieros de los países beneficiarios.

Estas evaluaciones se centran en los sistemas de gestión de las finanzas públicas y, en particular, en el modo en que se organizan los ministerios de hacienda y los bancos centrales y en los procedimientos que aplican y, más concretamente, en la manera en que se gestionan las cuentas que reciben fondos de la UE. Asimismo, se presta especial atención al funcionamiento, la independencia y los programas de trabajo de las instituciones externas de auditoría, así como a la eficacia de sus controles. También se examinan los procedimientos de contratación pública a nivel central.

En 2019, no se iniciaron evaluaciones operativas en el contexto de nuevos programas de AM. En el primer semestre de 2020 se efectuará una evaluación operativa del nuevo programa AM III para Jordania.

3.2Evaluaciones ex post 

De conformidad con el Reglamento Financiero de la UE y las decisiones correspondientes relativas a la AM, la Comisión realiza evaluaciones ex post 9 tras la finalización de los programas de ayuda macrofinanciera, a fin de determinar su impacto. Los principales objetivos de las evaluaciones son los siguientes:

I.analizar el impacto de la AM en la economía del país beneficiario y, en particular, en la sostenibilidad de su posición exterior;

II.evaluar el valor añadido de la intervención de la UE.

En 2019 se ultimaron los documentos de trabajo de los servicios de la Comisión relativos a las evaluaciones ex post del programa AM II para Georgia y el programa de AM para la República Kirguisa, que se publicaron en diciembre de ese mismo año. En el informe anual sobre ayuda macrofinanciera de 2018 también se incluyó un resumen de los principales resultados de dichas evaluaciones. Durante 2019, la Comisión recibió además el informe de contratistas externos acerca de la evaluación ex post del programa AM I en Túnez. El documento de trabajo de los servicios de la Comisión que lo acompaña, elaborado por la Dirección General de Asuntos Económicos y Financieros, se completará y publicará en el primer semestre de 2020.

Por último, en 2019 la Comisión inició las evaluaciones ex post del tercer programa de AM en Ucrania. La finalización y publicación de los informes de los contratistas externos sobre estas evaluaciones ex post y de los documentos de trabajo de los servicios de la Comisión que los acompañan están previstas durante 2020.

3.2.1AM I a Túnez 

En la evaluación ex post del programa AM I en Túnez (ejecutado entre 2014 y 2017) se concluyó que la ayuda de la UE fue pertinente, coherente, eficaz y se ejecutó de manera eficiente.

En el momento de su aprobación, el programa AM para Túnez era, en términos absolutos, el tercer programa de ayuda macrofinanciera más importante desde el año 2000, correspondiendo a en torno el 0,5 % y el 0,3 % del PIB en 2015 y 2017, respectivamente. Las principales partes interesadas a las que se consultó estuvieron de acuerdo en que aumentar la AM de los 250 millones EUR propuestos inicialmente a 300 millones EUR era una decisión adecuada. La AM se proporcionó mediante un préstamo de 300 millones EUR con unas condiciones altamemente favorables que no podrían haberse obtenido en el mercado. Si bien la ejecución de la AM sufrió retrasos, estos no afectaron a su pertinencia, habida cuenta de las condiciones macroeconómicas imperantes y las mayores necesidades presupuestarias del Estado tunecino derivadas de los atentados terroristas de 2015 y sus obligaciones de servicio de la deuda.

Por consiguiente, se determinó que el tamaño, la forma y los plazos del programa de AM I eran pertinentes y adecuados a las necesidades financieras de Túnez. La AM tuvo efectos positivos, aunque reducidos, sobre la sostenibilidad de la deuda y brindó a las autoridades tunecinas un mayor margen presupuestario. Sus condiciones fueron pertinentes y conformes a las prioridades del país, y desempeñaron un papel fundamental para que las autoridades centrasen su atención en las reformas.

La evaluación concluye que el programa proporcionó un claro valor añadido de la UE al aliviar la presión sobre la balanza de pagos e incrementar el margen de maniobra fiscal de las autoridades públicas. Asimismo, la AM generó ahorro financiero gracias a los tipos de interés favorables y plazos de vencimiento más largos que los de los mercados financieros. El programa se diseñó y ejecutó de manera eficiente, en estrecha coordinación con las autoridades tunecinas y socios internacionales clave.

Por último, la evaluación concluye que el AM I tuvo un impacto social positivo aunque limitado, tanto porque respaldaba las condiciones macroeconómicas (favoreciendo el ajuste y apoyando el gasto social) como gracias a los efectos directos de la condicionalidad. No obstante, este impacto social fue limitado en cierto modo porque el gasto social no fue lo suficientemente selectivo, aunque este factor se ha abordado como parte de la condicionalidad del programa AM II.

3.2.2AM II a Georgia 

En la evaluación ex post del programa AM II en Georgia (ejecutado entre 2015 y 2017) se concluyó que la ayuda de la UE fue pertinente, coherente, eficaz y se ejecutó de manera eficiente.

El programa AM II fue una parte coherente de un paquete integral de ayuda de la UE a favor de Georgia y puso de manifiesto la estrecha coordinación de estas intervenciones. El valor añadido de la UE fue más evidente en la estimulación del proceso de reforma estructural en Georgia, puesto que cubrió los desafíos relevantes ligados a la reforma en el país. La evaluación determinó que también podrían haber sido oportunas medidas políticas adicionales en los ámbitos de la sanidad y la banca, si bien esto debía equilibrarse con la necesidad de mantener centrada la lista de condiciones de la AM. Las medidas en estos ámbitos se han incorporado posteriormente como condiciones del actual programa de AM a favor de Georgia, que se aprobó en 2018.

La evaluación concluyó que el programa de ayuda macroeconómica contribuyó a mejorar la sostenibilidad de la deuda pública de Georgia y dio lugar a un ahorro significativo, gracias a unos plazos de vencimiento más largos y a los menores tipos de interés de la AM. El programa se diseñó y ejecutó de manera eficiente y en estrecha coordinación con las autoridades georgianas, el FMI y el Banco Mundial. Su aprobación se retrasó debido a discrepancias entre los colegisladores en lo que respecta al procedimiento. No obstante, la evaluación determinó que el tiempo excepcionalmente largo que se tardó en aprobar el programa no disminuyó en modo alguno su eficiencia, dado que Georgia no contaba con un programa de desembolso del FMI (una condición previa para la concesión de AM) desde finales de 2010 hasta julio de 2014 y desde mediados de 2015 hasta abril de 2017. Esto habría impedido cualquier desembolso de AM aunque el programa se hubiese aprobado antes.

Por último, en la evaluación se concluyó que, en términos generales, el AM II tuvo un impacto social positivo. Contribuyó a mejorar la calidad y la eficiencia de los servicios sanitarios públicos, si bien el progreso en esta esfera es desigual y se está abordando como parte de la condicionalidad del actual programa de AM, que se aprobó en 2018. El programa de AM ayudó además a facilitar la senda de ajuste macroeconómico y, de este modo, a mantener el gasto social.

4Evolución general del instrumento de ayuda macrofinanciera

4.1Funcionamiento del instrumento de ayuda macrofinanciera

La Declaración conjunta del Parlamento Europeo y del Consejo de 2013 relativa a la AM 10 define tal ayuda como de naturaleza macroeconómica y financiera y establece claramente que su objetivo es «restablecer la sostenibilidad de la situación financiera externa de los países y territorios que puedan optar a la ayuda y que se enfrentan a dificultades en materia de financiación exterior. Deberá respaldar la aplicación de un programa de políticas que contenga medidas decididas en materia de ajuste y de reforma estructural cuyo objetivo sea la mejora de la posición de la balanza de pagos, en particular durante el período que cubra el programa, y reforzar la aplicación de los acuerdos y programas pertinentes con la Unión».

De conformidad con el principio 6, letra a), de la misma Declaración conjunta, «[p]ara la concesión de toda ayuda macrofinanciera, será condición previa indispensable que el país o territorio que pueda optar a la ayuda respete unos mecanismos democráticos efectivos, incluido un sistema parlamentario multipartidista y el Estado de Derecho, y que garantice los derechos humanos». A lo largo del período de vigencia del programa de AM, la Comisión, junto con el Servicio Europeo de Acción Exterior, supervisa que se cumplan estas condiciones políticas previas, y cada desembolso está supeditado a tal cumplimiento.

En 2018, como parte del proceso legislativo relativo a las nuevas propuestas para la AM III a Georgia y la AM IV a Ucrania, la Comisión de Asuntos Exteriores del Parlamento Europeo (AFET) sugirió una serie de modificaciones a la propuesta de la Comisión referentes a las condiciones políticas previas, las cuales siguieron el modelo acordado en la Declaración conjunta de 2013. El informe especial del Tribunal de Cuentas Europeo (TCE) relativo a la ayuda proporcionada por la UE a Túnez en 2016 afirmó que retrasar el proceso de toma de decisiones podría poner en peligro el objetivo fundamental de la AM, a saber, brindar apoyo rápidamente cuando se produce una crisis de la balanza de pagos.

En 2019 e inicios de 2020, como parte del proceso legislativo relativo a la nueva propuesta para la AM III a Jordania, el Parlamento Europeo y el Consejo aceptaron la propuesta de la Comisión (publicada el 6 de septiembre de 2019), que se elaboró sobre la base del modelo acordado en la Declaración conjunta de 2013. El proceso legislativo fue eficiente y permitió a la Comisión iniciar las negociaciones sobre el memorando de entendimiento con las autoridades jordanas ya en enero de 2020.

La Comisión considera importante que el instrumento de AM se siga sustentando en principios y procesos decisorios consolidados y ampliamente compartidos a los que todas las instituciones se adhieran y por los que se sienten obligadas, en ausencia de un fundamento jurídico oficial aplicable al instrumento en todos los programas.

Asimismo, los acontecimientos geopolíticos, económicos y en materia de seguridad ocurridos fuera de las fronteras de la UE ponen de relieve la necesidad de una Europa más fuerte y multilateral. En respuesta a estos desafíos, una de las seis ambiciones primordiales de la nueva Comisión consiste en fortalecer el papel de Europa en el mundo. La capacidad de la UE para responder con rapidez y eficiencia, también a través del instrumento de AM, será fundamental para alcanzar este objetivo.

En este contexto, y con vistas al futuro, en 2020 la Comisión realizará una metaevaluación de los programas de AM ejecutados entre 2010 y 2020. La evaluación examinará los principios y características por los que se rige el instrumento de AM y tratará de aportar ideas para incrementar su pertinencia, eficacia, eficiencia, valor añadido y capacidad para responder a las prioridades de acción exterior de la UE, así como a la gestión diaria de las intervenciones de AM. La Comisión iniciará además un debate sobre el alcance del instrumento de AM, incluido su ámbito de aplicación geográfica y el modo en que interactúa con otras políticas exteriores de la UE.

4.2Evolución futura: la ayuda macrofinanciera en el próximo marco financiero plurianual

Puesto que los países vecinos de la UE continúan sumidos en una situación de inestabilidad geopolítica y económica, agravada por las repercusiones humanitarias y económicas de la creciente propagación del coronavirus en 2020, es probable que la necesidad de que la UE les proporcione AM siga siendo elevada e incluso vaya en aumento en los próximos años. Por consiguiente, como parte de la revisión intermedia del marco financiero plurianual (MFP) de 2014-2020, la Comisión propuso un reforzamiento de la AM como instrumento de apoyo macrofinanciero y el aumento de su capacidad de préstamo anual de 500 millones EUR a 2 000 millones EUR. Esta propuesta fue refrendada por el Parlamento Europeo y el Consejo.

El 2 de mayo de 2018, la Comisión adoptó una Comunicación sobre el MFP de 2021-2027. En lo que atañe a la acción exterior de la UE, la Comisión propuso simplificar los instrumentos existentes con el fin de comunicar mejor las actividades de la UE, evitar solapamientos, procurar que los procesos resulten menos engorrosos y potenciar la eficiencia y la complementariedad, al tiempo que se demuestra mejor el valor añadido de la Unión. Se propone que varios instrumentos del MFP 2014-2020 se integren en el nuevo Instrumento de Vecindad, Desarrollo y Cooperación Internacional (IVDCI). No obstante, los programas concretos de AM seguirán activándose sobre la base de decisiones ad hoc distintas según resulte necesario, ya que se reconoce la pertinencia de mantener diferenciado el proceso de toma de decisiones relativo a tales programas. En este sentido, la AM seguirá rigiéndose por el procedimiento legislativo ordinario, que requiere que el Parlamento Europeo y el Consejo aprueben cada programa específico.

La Garantía para Acciones Exteriores que creará el IVCDI garantizará los préstamos macrofinancieros. La Garantía para Acciones Exteriores proporcionará garantías para el sector privado, soberano y subsoberano (FEDS+), los préstamos macrofinancieros y los préstamos Euratom exteriores. Contará con el respaldo del nuevo fondo de provisión común, que incorporará el fondo de garantía existente para las acciones exteriores y los demás fondos de garantía para las acciones exteriores y aquellas que se desarrollen dentro de la UE. En mayo de 2018, la Comisión propuso que el volumen total de operaciones en el marco de la Garantía para Acciones Exteriores debe ascender a un importe máximo de 60 000 millones EUR, de los cuales 14 000 millones EUR están destinados a préstamos macrofinancieros que se han de dotar a la tasa del 9 %, como ocurre actualmente. Esto es coherente con el volumen de préstamos anuales de 2 000 millones EUR para la AM acordado en la revisión intermedia del MFP 2014-2020, lo que confirma el fuerte valor añadido de la UE y el gran efecto palanca del instrumento. Además, se seguirán otorgando subvenciones en el marco de la AM a los países que puedan optar a estas ayudas y presenten una vulnerabilidad excepcionalmente elevada.

El 27 de mayo de 2020, la Comisión presentó una propuesta revisada para el MFP 2021-2027, así como un Instrumento Europeo de Recuperación («Next Generation EU») para responder a las consecuencias de la pandemia de COVID-19, cuyo valor asciende a 750 000 millones EUR (a precios de 2018). En el ámbito externo, esto supondría 16 900 millones EUR adicionales (a precios corrientes), de los cuales 11 400 millones EUR se destinarían a la Garantía para Acciones Exteriores y 5 500 millones EUR, a ayuda humanitaria. El refuerzo propuesto incrementaría el techo de la Garantía para Acciones Exteriores de los 60 000 millones EUR propuestos anteriormente a 130 000 millones EUR, con lo que se duplicaría con creces la capacidad potencial de las garantías del FEDS+ y los préstamos macrofinancieros.

5Nuevas solicitudes de ayuda y futuras propuestas de la Comisión — situación presupuestaria

El año 2020 se caracterizará, en primer lugar, por la ejecución de los programas de ayuda macrofinanciera en curso, descritos más arriba. Estos incluyen el desembolso de los tramos finales de la AM III a Georgia, así como los desembolsos restantes del programa en favor de Moldavia, siempre que se cumplan las condiciones necesarias. Además, dependiendo de la velocidad con que avancen las negociaciones relativas al memorando de entendimiento, los dos primeros tramos del AM III para Jordania podrían desembolsarse también durante 2020.

5.1La concesión de ayuda macrofinanciera a los socios de la ampliación y de la vecindad en el contexto de la crisis de la COVID‐19

El brote de COVID-19 se ha convertido en una pandemia mundial que exige una respuesta global rápida y coordinada para proteger a la población, salvar vidas y hacer frente a las repercusiones económicas.

En este contexto, el 22 de abril de 2020 la Comisión aprobó una propuesta para conceder un paquete de AM por valor de 3 000 millones EUR a diez socios de la ampliación y de la vecindad, con miras a ayudarlos a limitar las repercusiones económicas de la pandemia de COVID-19. La propuesta se sumó al paquete «Equipo Europa», la estrategia de respuesta sólida y específica de la UE que tiene por objeto apoyar los esfuerzos de los países socios encaminados a luchar contra la pandemia de COVID-19. La Decisión fue aprobada por el Parlamento Europeo y el Consejo el 25 de mayo de 2020.

Como parte de este paquete, la UE acordó que los préstamos macrofinancieros se distribuirían del siguiente modo: la República de Albania (180 millones EUR), Bosnia y Herzegovina (250 millones EUR), Georgia (150 millones EUR), el Reino Hachemí de Jordania (200 millones EUR), Kosovo (100 millones EUR), la República de Moldavia (100 millones EUR), Montenegro (60 millones EUR), la República de Macedonia del Norte (160 millones EUR), la República de Túnez (600 millones EUR) y Ucrania (1 200 millones EUR).

Este paquete de AM, y su pronta aprobación por parte del Parlamento Europeo y del Consejo, constituye una importante demostración de la solidaridad de la UE con sus países asociados en una crisis sin precedentes.

El cuadro 2 ofrece una visión global de los compromisos y pagos de subvenciones de ayuda macrofinanciera y el desembolso de préstamos macrofinancieros para 2018, 2019 y 2020 (datos provisionales). Se espera que los desembolsos de préstamos macrofinancieros asciendan a 860 millones EUR en 2020 (o a 3 860 millones EUR si la Decisión relativa a la ayuda macrofinanciera en el contexto de la pandemia de COVID-19, de 25 de mayo de 2020, se desembolsa íntegramente en 2020).



Cuadro 2:

Compromisos y pagos de subvenciones de ayuda macrofinanciera y desembolsos de préstamos macrofinancieros para 2018-2020 (en euros)

 

 

2018

2019

2020 (provisional)

 

 

 

 

 

Créditos de compromiso para subvenciones inscritos en el presupuesto

42 086 000

27 000 000

20 000 000

 

 

 

 

 

 

Evaluaciones operativas, estudios PEFA (Gasto Público y Rendición de Cuentas) y evaluaciones ex post

408 677

125 900

500 000

 

AM II a Georgia (decisión adoptada)

10 000 000

-

-

 

Otros posibles programas de AM

 

 

Por determinar

Compromisos, total

10 408 677

125 900

500 000

 

 

 

 

 

Asignaciones presupuestarias no comprometidas

31 677 323

26 874 100

19 500 000

 

 

 

 

 

Créditos de pago para subvenciones inscritos en el presupuesto

42 086 000

27 000 000

27 000 000

 

 

 

 

 

 

Evaluaciones operativas, estudios PEFA (Gasto Público y Rendición de Cuentas) y evaluaciones ex post

102 133

304 949

-

 

AM II a Georgia (decisión adoptada)

5 000 000

-

5 000 000

 

AM a Moldavia (decisión adoptada)

-

10 000 000

30 000 000

 

Otros posibles programas de AM

-

-

Por determinar

Pagos, total

5 102 133

10 304 949

35 000 000

 

 

 

 

 

Asignaciones no utilizadas para el pago de subvenciones

36 983 867

16 695 051

-8 000 000 11

 

 

 

 

 

Desembolsos de préstamos macrofinancieros

 

 

 

 

 

 

 

AM II a Georgia (decisión adoptada)

15 000 000

-

20 000 000

 

AM II a Túnez (decisión adoptada)

-

300 000 000

-

 

AM IV a Ucrania (decisión adoptada)

500 000 000

500 000 000

 

AM II a Jordania (decisión adoptada)

-

100 000 000

-

 

AM a Moldavia (decisión adoptada)

-

20 000 000

40 000 000

 

AM III a Jordania (decisión adoptada)

-

-

300 000 000

 

Programas de AM en el contexto de la COVID-19 (decisión adoptada)

 

 

3 000 000 000

Desembolsos de préstamos macrofinancieros, total

515 000 000

420 000 000

3 860 000 000

(1)

El presente informe se basa en la información disponible hasta mayo de 2020.

(2)

La ayuda macrofinanciera a países no pertenecientes a la UE distintos de los países en desarrollo tiene como fundamento jurídico los artículos 212 y 213 del Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea (TFUE).

(3)

La AM complementa asimismo otras acciones o instrumentos externos de la UE dirigidos a los países vecinos, incluido el apoyo presupuestario. El Informe sobre Apoyo Presupuestario de la UE en 2019 se puede consultar en: https://www.euneighbours.eu/sites/default/files/publications/2019-10/budget_support._trends_and_results_2019.pdf . 

(4)

 Todas las evaluaciones ex post se pueden consultar en el sitio web de la Comisión: https://ec.europa.eu/info/evaluation-reports-economic-and-financial-affairs-policies-and-spending-activities_es .

(5)

Decisión (UE) 2016/1112 del Parlamento Europeo y del Consejo, de 6 de julio de 2016, por la que se concede una ayuda macrofinanciera adicional a Túnez (DO L 186 de 9.7.2016, p. 1).

(6)

Decisión (UE) 2016/2371 del Parlamento Europeo y del Consejo, de 14 de diciembre de 2016, por la que se concede una ayuda macrofinanciera adicional al Reino Hachemí de Jordania (DO L 352 de 23.12.2016, p. 18).

(7)

El primer y segundo programa de AM para Georgia se comprometieron en la Conferencia Internacional de Donantes celebrada en Bruselas en octubre de 2008. Estos programas, de 46 millones EUR cada uno, se ejecutaron en 2009-2010 y 2015-2017.

(8)

Todas las evaluaciones ex post se pueden consultar en el sitio web de la Comisión: https://ec.europa.eu/info/evaluation-reports-economic-and-financial-affairs-policies-and-spending-activities_es .

(9)

Declaración conjunta del Parlamento Europeo y del Consejo, adoptada junto con la Decisión por la que se concede ayuda macrofinanciera a Georgia (Decisión n.º 778/2013/UE de 12 de agosto de 2013). Disponible en: https://eur-lex.europa.eu/legal-content/ES/TXT/PDF/?uri=CELEX:32013D0778&from=ES .

(10)

El posible déficit de pagos que tendría que cubrirse (normalmente mediante redistribución) en caso de que se desembolsen los dos tramos restantes (y el componente de subvenciones de estos) del programa de AM de Moldavia.