28.4.2007   

ES

Diario Oficial de la Unión Europea

C 97/3


Dictamen del Comité Económico y Social Europeo sobre la «Propuesta de Directiva del Parlamento Europeo y del Consejo relativa a las normas de calidad ambiental en el ámbito de la política de aguas y por la que se modifica la Directiva 2000/60/CE»

COM(2006) 397 final — 2006/0129 (COD)

(2007/C 97/02)

El 15 de septiembre de 2006, de conformidad con el artículo 175 del Tratado constitutivo de la Comunidad Europea, el Consejo decidió consultar al Comité Económico y Social Europeo sobre la propuesta mencionada.

La Sección Especializada de Agricultura, Desarrollo Rural y Medio Ambiente, encargada de preparar los trabajos en este asunto, aprobó su dictamen el 25 de enero de 2007 (ponente: Sr. BUFFETAUT).

En su 433o Pleno de los días 15 y 16 de febrero de 2007 (sesión del 15 de febrero de 2007), el Comité Económico y Social Europeo ha aprobado por 188 votos a favor, 1 en contra y 9 abstenciones el presente Dictamen.

1.   ¿Por qué una directiva relativa a las normas de calidad ambiental?

1.1

En la práctica, se trata de una propuesta de «directiva de desarrollo »de la Directiva marco de aguas (2000/60/CE). La Directiva marco introdujo una estrategia para combatir la contaminación química del agua. En efecto, esta contaminación puede perjudicar los ecosistemas acuáticos y provocar la desaparición de especies y hábitats. Además, los contaminantes pueden acumularse en la cadena alimentaria y los seres humanos pueden verse expuestos a los contaminantes presentes en el medio acuático no sólo al consumir pescado, alimentos de origen acuático o agua potable, sino también cuando practican actividades deportivas o recreativas.

1.2

También conviene señalar que los contaminantes pueden permanecer en el entorno mucho tiempo después de haber sido prohibidos, que pueden ser transportados hasta largas distancias y alcanzar zonas que, en principio, no estaban contaminadas.

1.3

Cabe añadir que el origen de esta contaminación es muy variado: actividades domésticas, agricultura, incineración, industria, etc.

1.4

En la primera fase, la Comisión presentó una lista con 33 sustancias de interés prioritario a escala comunitaria (Decisión 2455/2001/CE). La finalidad de la propuesta de Directiva objeto de examen es garantizar «un nivel elevado de protección »contra los riesgos para el medio acuático o a través de él derivados de esas 33 sustancias prioritarias y otros contaminantes.

1.5

Para alcanzar este objetivo, la propuesta de Directiva establece unas normas de calidad ambiental. Señala que en los últimos años ya se han aprobado en distintos actos comunitarios diversos procedimientos para el control de las emisiones necesarios para cumplir tales normas.

1.6

La adopción de esta propuesta de Directiva implica la supresión de una serie de directivas de desarrollo existentes, entre otras razones, para tener en cuenta el progreso científico y técnico y tomar en consideración agentes contaminantes que no estaban cubiertos hasta la fecha.

2.   Método elegido para definir unas normas de calidad ambiental

2.1

La Comisión propone y asocia dos parámetros:

la media anual y

la concentración máxima admisible.

2.2

La norma de calidad ambiental se define pues, por una parte, en función de la concentración máxima admisible, para evitar consecuencias irreversibles a corto plazo para los ecosistemas a raíz de una contaminación aguda y, además, en función de la media anual, con el objeto de evitar consecuencias irreversibles a largo plazo de una contaminación que no sea aguda.

2.3

La Comisión propone que, para la mayoría de las sustancias, las normas se apliquen en cuanto a la cantidad de contaminantes presentes en las aguas de superficie. Sin embargo, en el caso de ciertas sustancias que pueden acumularse en la cadena alimentaria, la Comisión señala que los límites aplicables sólo a las aguas de superficie pueden ser insuficientes para evitar efectos directos e intoxicaciones secundarias. Por tanto, propone que para tres de estas sustancias (hexaclorobenceno, hexaclorobutadieno y mercurio), sean los Estados miembros quienes establezcan las normas de calidad medioambiental para la biota.

3.   Reparto de competencias entre la Unión Europea y los Estados miembros

3.1

La Comisión propone fijar unas normas de calidad ambiental para el agua a escala comunitaria, a fin de garantizar el mismo grado de protección ambiental en todos los Estados miembros y la igualdad de condiciones a los operadores económicos. En general, la Comisión considera que los actuales sistemas de control de la contaminación deberían permitir a los Estados miembros cumplir las normas de calidad. Si se necesita alguna medida adicional, debería quedar a la discreción de los Estados miembros incluir medidas de control apropiadas en el programa de medidas que se desarrolle para cada cuenca fluvial, de conformidad con el artículo 11 de la Directiva marco 2000/60/CE.

4.   Medidas propuestas

4.1

Las principales medidas de la Directiva son las siguientes:

establecer normas de calidad ambiental combinadas con zonas transitorias de superación;

elaborar un inventario de las emisiones, vertidos y pérdidas para determinar si se cumplen los objetivos de reducción;

derogar determinadas directivas de desarrollo existentes, y

determinar las sustancias peligrosas prioritarias entre las catorce reexaminadas en aplicación de la Decisión 2455/2001/CE.

5.   Observaciones generales

5.1

Evitar que las aguas se contaminen con sustancias peligrosas que presentan riesgos potencialmente graves y tienen consecuencias irreversibles es un objetivo que no se puede sino suscribir.

5.2

El CESE considera importante que la Comisión mantenga una capacidad sólida y de base científica para identificar rápidamente cualquier sustancia que pueda provocar contaminación nociva en las aguas de superficie, así como para establecer unas normas de calidad prudentes en cuanto a los niveles máximos de esa sustancia que se permiten, sea por separado o en combinación. El CESE toma nota y apoya la lista inicial de sustancias prioritarias y normas que se incluye en la propuesta. Sugiere que se establezca una valoración anual, completa, científica y transparente, para determinar si es preciso añadir otras sustancias a la lista o bien nuevos niveles máximos permitidos para cualquiera de las sustancias. Deberían examinarse, en particular, otras sustancias clasificadas como prioritarias por OSPAR u otros acuerdos internacionales pertinentes.

5.3

El CESE manifiesta su inquietud por el hecho de que aún no se hayan establecido normas definitivas para el plomo, el níquel y sus compuestos. El trabajo en este sentido debería ser prioritario y deberían establecerse unos límites apropiados, si fuese posible a tiempo para incluirlos en la Directiva propuesta antes de que esté terminada.

5.4

El propósito último de mejorar la calidad del agua es proteger la biota y la cadena alimentaria hasta llegar al ser humano. Si fuera posible medir los niveles de todos los contaminantes de la biota de modo fiable, coherente y eficaz, en principio sería preferible este método para fijar las normas y realizar los controles. Sin embargo, en general es aún difícil y para casi todas las sustancias prioritarias resulta más viable en la actualidad — y suele ser suficientemente fiable — fijar una norma para la concentración máxima permitida en las aguas de superficie. (La propuesta de basar el control de conformidad en una concentración media anual y una máxima admisible es realista, está bien fundamentada y resulta plenamente justificada).

5.5

Sin embargo, existen determinadas sustancias tóxicas que tienden a acumularse en la cadena alimentaria. En este caso, la norma del agua de superficie por sí sola no garantiza una protección suficiente contra los efectos tóxicos. Para estas sustancias es conveniente establecer una norma basada en la concentración máxima permitida en el tejido de peces, moluscos, crustáceos y otra biota, como propone la Comisión. Estas sustancias incluyen el hexaclorobenceno, el hexaclorobutadieno y el metilmercurio, y es posible que se añadan otras en el futuro. Aún no existe una metodología plenamente aceptada para fijar normas de este modo, de forma que la Comisión se limita a proponer que los Estados miembros puedan introducir tales normas para las tres sustancias identificadas explícitamente hasta el momento.

5.6

En el estado actual del conocimiento es posible que deba aceptarse esto. No obstante, el CESE insta a la Comisión a seguir respaldando el análisis científico del fenómeno de la bioacumulación de ciertas sustancias tóxicas y a disponerse a pasar a un uso más amplio de las normas para los niveles máximos de sustancias tóxicas presentes en la biota, tan pronto como se hayan establecido mejor los conocimientos y la metodología para los controles. Hasta entonces, también deberían instaurarse controles para garantizar que no aumentan los niveles de contaminación en sedimentos y biota.

5.7

La decisión de elaborar un inventario de las emisiones, vertidos y pérdidas debidos a la actividad humana para determinar si se cumplen los objetivos de reducción o eliminación de la contaminación es pertinente. En lo que respecta a la contaminación que se produce por medio de procesos naturales, resulta difícil elaborar un inventario completo. Sin embargo, en algunos casos, podría ser útil determinar la relación existente entre la contaminación de origen natural y la contaminación de origen humano.

5.8

En lo que se refiere al inventario, conviene evitar incoherencias o duplicaciones con otros instrumentos existentes en el ámbito de la protección de las aguas superficiales.

5.9

La cuestión de las zonas transitorias de superación se trata de manera realista, pero no del todo satisfactoria. En efecto, parece difícil garantizar que no se degradará la calidad ambiental del resto de las masas de agua. En caso de que se aplique el concepto de las zonas transitorias de superación será necesario elaborar una metodología precisa para definir estas zonas y determinar la localización de los puntos de medición de la contaminación.

5.10

Conviene llamar la atención sobre el caso de los terceros países vecinos de la UE en cuyo territorio nacen ríos que discurren por el territorio de Estados miembros de la UE o que bordean lagos cuya otra orilla se encuentra situada en un Estado miembro. En efecto, si determinados países extracomunitarios no se preocupan de la protección de las aguas, los esfuerzos de los Estados miembros de la UE pueden resultar en algunos casos baldíos y es posible que no se cumplan los objetivos fijados para 2015. Se deberían tener en cuenta estas circunstancias a la hora de valorar y aplicar la Directiva. Por lo demás, el artículo 12 de la Directiva marco de aguas trata esta cuestión.

6.   Observaciones específicas

6.1

Calendario: el artículo 4.5 de la propuesta de Directiva fija para 2025 la fecha en que deberán cesar las emisiones o ser efectiva la retirada del mercado de las sustancias peligrosas prioritarias. Sin embargo, los objetivos de calidad ambiental deberán cumplirse para 2015, en aplicación de la Directiva marco de aguas. En algunos casos, esta fecha límite podría resultar difícil de respetar, sobre todo teniendo en cuenta el retraso en la aplicación de esta directiva de desarrollo. A pesar de ello, es necesario que los Estados miembros hagan todo lo posible por alcanzar este objetivo, teniendo presente que en determinadas circunstancias, limitadas, podrán recurrir a medidas provisionales de exención. El CESE recomienda que la Comisión controle los avances de aplicación y se prepare a proponer nuevas medidas para ayudar a que en la fecha prevista el cumplimiento se haya generalizado todo lo posible con un mínimo de excepciones.

6.2   El papel de los Estados miembros

La decisión de dejar a los Estados miembros la responsabilidad de adoptar medidas suplementarias adecuadas es pertinente dado que, en muchos casos, las situaciones que se plantean deben tratarse a escala local o regional. Sin embargo, esta flexibilidad debería compensarse con unos mecanismos de información fiables, como propone la Comisión en la acción 4 de su Comunicación (1).

6.2.1

La Comunicación de la Comisión (punto 3) parece, no obstante, relativamente optimista al inventariar los instrumentos jurídicos de que disponen los Estados miembros para alcanzar los objetivos contenidos en la Directiva marco de aguas para las sustancias prioritarias, en particular, porque varias fuentes importantes de contaminación no están cubiertas por una reglamentación adecuada, como la contaminación difusa causada por los productos domésticos o las actividades de servicio, lo que requeriría la adopción de nuevas directivas sobre los productos.

6.2.2

En estas circunstancias es poco realista suponer que cada Estado miembro tenga la posibilidad de imponer nuevas disposiciones que podrían no ser coherentes, sobre todo si existe la probabilidad de que se vean superadas por una nueva legislación europea.

6.3   Protección de los recursos en agua potable

6.3.1

La adopción de la propuesta de Directiva implicará la derogación de la Directiva 75/440/CE sobre la protección de la captación de aguas superficiales destinadas a la producción de agua potable. Es importante que a lo largo de las modificaciones legislativas se mantenga la coherencia entre la nueva Directiva y la Directiva sobre las aguas destinadas al consumo humano (2).

6.4   Control

6.4.1

Para preservar los avances en los objetivos de esta Directiva y garantizar la igualdad de oportunidades en toda Europa se necesitarán normas de control más coherentes y fiables. El CESE espera con interés las nuevas propuestas para un «Sistema de información de las aguas para Europa »que se presentarán en breve, y confía en la posibilidad de utilizarlas para llevar a cabo un atento seguimiento de la aplicación de la Directiva sobre sustancias prioritarias.

7.   Coherencia entre la Directiva relativa a la calidad ambiental del agua y el Reglamento REACH

7.1

Es necesario garantizar la coherencia entre las disposiciones de la Directiva objeto de examen y el Reglamento REACH aunque, en principio, la Comisión había anticipado el éxito de la negociación sobre REACH y, por ende, su aplicación. Ello no obsta para que a la hora de comercializar nuevas sustancias químicas se tengan en cuenta las normas de calidad ambiental para el agua.

8.   Conclusión

8.1

El Comité acepta la lista inicial de sustancias prioritarias propuesta, así como las normas para dichas sustancias, pero pide que se actúe para completar las normas correspondientes al plomo y al níquel, así como para establecer un proceso sólido para la revisión periódica de la lista y las normas, a fin de poder actualizarlas de forma rápida y eficaz cuando sea necesario.

8.2

El CESE aprueba la estructura general de la propuesta de Directiva.

8.3

Alcanzar los objetivos de calidad ambiental para 2015 resultará difícil. A pesar de ello, el CESE insiste en que los Estados miembros deben redoblar sus esfuerzos para lograrlo.

8.4

Asimismo, subraya la necesidad de elaborar un sistema de información y control de la actuación de los Estados miembros en lo referente a la aplicación de esta Directiva y al logro de sus objetivos, y aprueba la iniciativa de la Comisión de desarrollar un sistema de información sobre el agua para Europa («Water Information System for Europe »(WISE)).

8.5

Y por último, recomienda que se garantice la coherencia entre la nueva propuesta y los textos actualmente vigentes y que se adopte una legislación europea adecuada para determinadas fuentes de contaminación aún no cubiertas por la legislación actual (por ejemplo, la contaminación difusa provocada por los productos domésticos).

Bruselas, 15 de febrero de 2007.

El Presidente

del Comité Económico y Social Europeo

Dimitris DIMITRIADIS


(1)  COM(2006) 398 final.

(2)  Directiva 98/83/CE.