52001DC0162(01)

Comunicación de la Comisión al Consejo y al Parlamento Europeo - Planes de acción sobre biodiversidad en los ámbitos de la conservación de los recursos naturales, la agricultura, la pesca y la cooperación al desarrollo y cooperación económica /* COM/2001/0162 final */


Comunicación de la Comisión al Consejo y al Parlamento Europeo - Planes de acción sobre biodiversidad en los ámbitos de la conservación de los recursos naturales, la agricultura, la pesca y la cooperación al desarrollo y cooperación económica

1. Asumir nuestras responsabilidades

1.1. La amenaza

1. En las últimas décadas, la reducción y la pérdida de biodiversidad en Europa y en el mundo se han acelerado drásticamente y las medidas adoptadas han resultado ser insuficientes para invertir las tendencias actuales [1], que comportan la reducción y pérdida de especies y hábitats, ecosistemas y genes. Por ejemplo:

[1] El medio ambiente en la Unión Europea en el umbral del siglo XXI. Informe de evaluación ambiental nº 2. Agencia Europea de Medio Ambiente, Copenhague, 1999.

* Se han extinguido en la naturaleza 64 plantas endémicas de Europa, y el 45% de las mariposas, el 38% de las especies de aves, el 24% de las especies y subespecies de ciertos grupos de plantas, y alrededor del 5% de las especies de moluscos ya se consideran amenazadas.

* En algunos países europeos se considera que más de dos tercios de los tipos de hábitat existentes están en peligro.

* La intensificación agrícola ha comportado en las últimas décadas una reducción del 60% de la extensión de los humedales en Europa. El bosque ribereño natural solía abarcar 2.000 km a lo largo del Rin. Actualmente está muy fragmentado y sólo abarca un total de 150 km .

* En los últimos años se han extinguido en Europa Occidental 97 razas de animales domésticos, entre ellas 9 de ganado vacuno, 4 de cabras, 54 de cerdos y 30 de ovejas. Casi el 30% de las razas supervivientes se hallan en estos momentos en peligro. En algunos Estados miembros la situación es aún más grave, pues, de acuerdo con la FAO, hasta el 43% de las razas de animales domésticos están amenazadas.

* En todo el mundo, un total de 11.046 especies de plantas y animales corren un grave peligro de extinción en un futuro próximo, en la mayoría de los casos a causa de la actividad humana. Lo que equivale a una de cada 4 especies de mamíferos y a una de cada 8 especies de aves. De acuerdo con la FAO, el 37% de los animales domésticos de todo el mundo están en peligro. Se reconoce que el comercio internacional de flora y fauna supone una amenaza para 30.000 especies de todo el mundo.

* Únicamente en el Amazonas, la extensión total deforestada al año ha aumentado de 30.000 km en 1975 a 600.000 km como mínimo actualmente, y el doble de esta superficie está afectada biológicamente.

2. Tenemos la responsabilidad moral de conservar la biodiversidad por su valor intrínseco. Además, también proporciona los alimentos, la fibra y las bebidas que precisa nuestra sociedad. Es esencial para mantener la viabilidad a largo plazo de la agricultura y la pesca, y constituye la base de muchos procesos industriales y de la producción de nuevos medicamentos. Forma parte del capital natural del mundo sobre cuya base se apoyan muchas comunidades locales y la sociedad en general. Una pérdida de biodiversidad es una pérdida de oportunidad económica.

3. Para conservar la biodiversidad no basta con aplicar políticas tradicionales de conservación de la naturaleza. Es fundamental adoptar medidas específicas de protección de especies y hábitats importantes, aunque por sí solas no conforman una respuesta satisfactoria al problema de la pérdida de biodiversidad. La conservación exige actuar más allá del 10-20% del territorio mundial que podría calificarse de zona protegida. También es importante abordar nuevas cuestiones como la expansión de productos químicos orgánicos persistentes y disruptores el sistema endocrino y la proliferación de especies invasoras foráneas, así como evaluar y supervisar los efectos relevantes de la introducción de OMG específicos. Además, las principales causas subyacentes a la pérdida de biodiversidad se derivan de la concepción y aplicación de una serie de políticas sectoriales y horizontales que afectan a la biosfera mundial. Por tanto, es sumamente importante integrar las necesidades de la biodiversidad en el desarrollo y la aplicación de políticas sectoriales pertinentes. No se trata sólo de un problema ambiental, sino también de una cuestión de sostenibilidad más amplia, pues la pérdida de biodiversidad merma los recursos de capital natural en los que se basa el desarrollo social y económico.

1.2. La respuesta: la estrategia comunitaria de biodiversidad de 1998 y los Planes de acción actuales

4. A fin de contrarrestar esta amenaza para el bienestar de las generaciones actuales y venideras, en febrero de 1998 la Comisión aprobó una Comunicación al Consejo y al Parlamento relativa a una estrategia comunitaria en materia de biodiversidad [2] , cuyo objetivo es "prever, prevenir y atajar las causas de una reducción significativa o de la pérdida de biodiversidad en la fuente. Ello contribuirá a invertir las tendencias actuales de reducción o pérdida de biodiversidad y a alcanzar un estado de conservación satisfactorio de las especies y los ecosistemas, agroecosistemas incluidos, tanto dentro como fuera del territorio de la Unión Europea".

[2] Comunicación de la Comisión al Consejo y al Parlamento Europeo sobre una Estrategia de la Comunidad Europea en materia de biodiversidad (COM (1998) 42).

5. El Consejo aprobó la estrategia en junio [3] y el Parlamento lo hizo en octubre [4] del mismo año.

[3] Conclusiones del Consejo de 21 de junio de 1998

[4] Parlamento Europeo. Resolución no legislativa A4-0347/98

6. La estrategia de la Comunidad Europea en materia de biodiversidad define un marco preciso para la acción, delimitando cuatro temas principales [5] y especificando objetivos sectoriales y horizontales. La estrategia se centra específicamente en la integración de los aspectos de la biodiversidad en las políticas sectoriales, en particular: La conservación de los recursos naturales, la agricultura, la pesca, las políticas regionales y planificación espacial, los bosques, la energía y el transporte, el turismo, la cooperación al desarrollo y cooperación económica.

[5] La Estrategia se centra en cuatro temas: (1) Conservación y uso sostenible de la diversidad biológica; (2) Reparto de los beneficios resultantes de la utilización de recursos genéticos; (3) Investigación, determinación, supervisón e intercambio de información; (4) Educación, formación y sensibilización.

7. Con la aprobación de la estrategia de biodiversidad, la Comisión dio el primer paso en el cumplimiento de su obligación principal como parte contratante del Convenio sobre Diversidad Biológica (CDB) [6] de las Naciones Unidas. El segundo paso, previsto en la estrategia, radica en desarrollar y aplicar planes de acción y otras medidas relativas a los ámbitos políticos afectados. Los planes de acción sectoriales definen acciones y medidas concretas para alcanzar los objetivos de la estrategia y especifican objetivos mensurables. En la presente Comunicación se establece la forma de definir indicadores apropiados para supervisar y evaluar los resultados de la ejecución de las acciones y medidas contempladas y su efectividad.

[6] Decisión del Consejo de 25 de octubre de 1993 relativa a la conclusión del Convenio sobre Diversidad Biológica. DO L 309 ; 13.12.93

8. En esta Comunicación se exponen cuatro planes de acción sobre biodiversidad "sectoriales" relativos a

* la conservación de los recursos naturales

* la agricultura

* la pesca

* la cooperación al desarrollo y cooperación económica.

9. Tal como se anuncia en la estrategia, la elaboración de los planes de acción ha estado encabezada por los servicios de la Comisión responsables de los ámbitos políticos correspondientes, que se han coordinado estrechamente entre sí y con los servicios encargados de supervisar la política de biodiversidad, así como con la Agencia Europea de Medio Ambiente y expertos de los Estados miembros. Siguiendo el espíritu de la Convención de Aarhus, [7] en el proceso de elaboración han participado desde el principio ONG y otros agentes interesados.

[7] Convención de la ONU/CEPE sobre el acceso a la información, la participación del público en la toma de decisiones y el acceso a la justicia en materia de medio ambiente.

10. Los planes de acción se han desarrollado a la luz de los instrumentos y procedimientos específicos aplicables a estas políticas sectoriales. Por tanto, la estructura de los planes de acción no es idéntica, sino que refleja el marco político particular de cada sector.

11. Inevitablemente hay coincidencias entre los planes de acción, pues los diferentes ámbitos políticos contemplados se solapan. Por tanto, una aplicación coherente y coordinada será crucial.

2. Contexto político general

12. El desarrollo y la aplicación de la estrategia de biodiversidad y sus planes de acción (PAB) han de situarse en el contexto más amplio del compromiso de la Unión Europea de alcanzar un desarrollo sostenible y de integrar los aspectos ambientales en otros sectores y ámbitos políticos de acuerdo con los artículos 2, 3 y 6 del Tratado CE. Los PAB también serán importantes para impulsar el proceso de reforma política iniciada por la Agenda 2000.

13. El Consejo Europeo se ha comprometido a desarrollar una estrategia para el desarrollo sostenible que se presentará en 2001 en la Cumbre de Gotemburgo. A su vez, ello influirá en la posición de la Unión Europea de cara a la importante reunión internacional de 2002, con ocasión del décimo aniversario de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo (Río de Janeiro). La estrategia para el desarrollo sostenible de la Unión Europea abordará los aspectos económicos, sociales y ambientales de la sostenibilidad que, tal como se ha señalado antes, tienen todos que ver con la biodiversidad.

14. La estrategia de biodiversidad y sus planes de acción se centran en la integración de los aspectos de la biodiversidad en diferentes políticas sectoriales. Por tanto, respaldan el proceso de integración política iniciado en el Consejo Europeo de Cardiff definiendo los instrumentos específicos y las medidas necesarias para invertir la actual tendencia negativa.

15. En el próximo 6º Programa de Acción Medioambiental, la naturaleza y la biodiversidad se declararán temas prioritarios para futuras acciones. Se fundamentará en la estrategia de biodiversidad y en los planes de acción y los potenciará.

16. Europa Central y Oriental tienen una diversidad biológica muy rica, que en muchos casos se ha conservado gracias a las prácticas tradicionales de uso de la tierra y en otros está amenazada por un desarrollo económico inadecuado. Para conservar la biodiversidad se precisa cooperación regional, y el desarrollo de una estrategia paneuropea de diversidad biológica y paisajística debería proporcionar un foro para potenciar la coordinación regional en la aplicación de la Decisión correspondiente de la Conferencia de las Partes en el CDB.

17. Con la adhesión de nuevos países, la Unión Europea aumentará su patrimonio de biodiversidad. Gracias a la aplicación de la estrategia de biodiversidad y a los planes de acción, así como a la complementariedad de las estrategias nacionales de biodiversidad de estos países, se conservará su rica biodiversidad garantizando una integración política suficiente.

3. Alcance de los planes de acción

18. El Plan de Acción sobre biodiversidad relativo a la conservación de los recursos naturales tiene por objeto asegurar el pleno aprovechamiento del potencial de la legislación medioambiental y de los instrumentos existentes y proyectados con objeto de alcanzar los objetivos correspondientes de la estrategia de biodiversidad.

19. La conservación de algunas especies y hábitats es objeto de preocupación especial. Exige la adopción de medidas específicas, como la protección jurídica de la flora y la fauna o de los lugares en que viven. Por tanto, el objetivo del Plan de Acción consiste en que los hábitats y las especies de interés comunitario alcancen un estado de conservación satisfactorio aplicando plenamente las Directivas sobre aves y hábitats y prestando un apoyo financiero y técnico suficiente para la conservación y el uso sostenible de las zonas delimitadas al amparo de esta legislación.

20. Puesto que para conservar la biodiversidad se precisan acciones no sólo en las zonas delimitadas y a favor de las especies protegidas, el Plan de Acción también establece prioridades políticas para ayudar a conservar la biodiversidad en el conjunto del territorio. Así, el Plan de Acción fija medios para abordar las cuestiones de biodiversidad utilizando instrumentos que no son específicos de la diversidad biológica, como la Directiva marco sobre el agua, la estrategia de gestión integral de zonas litorales, la evaluación del impacto ambiental, la responsabilidad medioambiental, el etiquetado ecológico, las auditorías ecológicas y otros instrumentos económicos. Las especies invasoras foráneas y determinados OMG también pueden afectar a la biodiversidad en el medio ambiente más amplio y, por tanto, estas cuestiones también se abordan en el Plan de Acción. Como la conservación ex situ puede desempeñar un papel importante en el marco de la reintroducción coordinada o los planes de conservación integrales, los planes de acción también fijan prioridades con respecto a los zoológicos y los jardines botánicos.

21. Sin embargo, aunque todas estas iniciativas son importantes, no bastarán por sí solas para conservar la biodiversidad en todo el territorio. Las diferentes prácticas del uso del terreno constituyen uno de los principales motivos de la pérdida de diversidad biológica y sus causas subyacentes se derivan de la forma en que se desarrollan y aplican ciertas políticas sectoriales. Por tanto, es esencial complementar las iniciativas específicas mencionadas en los apartados anteriores con la integración de la biodiversidad en las políticas principales sobre el uso del terreno y del mar (es decir, agricultura, pesca, acuicultura y silvicultura). Por consiguiente, el Plan de Acción determina iniciativas ambientales específicas para supervisar y evaluar los efectos globales de los esfuerzos de integración en estos sectores para la biodiversidad.

22. Por último, el PAB relativo a la conservación de los recursos naturales se propone favorecer las oportunidades y sinergias con acuerdos y procesos internacionales de interés, en particular los Convenios CITES, sobre Cambio Climático, de Lucha contra la Desertificación, de Barcelona y OSPAR, los Protocolos de Cartagena y Montreal, OMC/TRIPS, FAO y el proceso internacional relativo a los bosques. Su desarrollo y aplicación han de ser coherentes para evitar potenciales amenazas y maximizar los beneficios para la biodiversidad.

23. El Plan de Acción sobre biodiversidad en la agricultura empieza con un análisis de las interrelaciones entre la agricultura y la diversidad biológica, centrándose en los beneficios recíprocos y los efectos negativos que tienen las actividades agrícolas sobre la biodiversidad. Este análisis concluye con siete prioridades de acción: (a) asegurar una intensificación razonada de las prácticas agrícolas, (b) mantener una actividad agrícola económicamente viable y socialmente aceptable, en particular en zonas de gran biodiversidad, donde estas actividades han perdido fuerza, (c) utilizar el potencial de medidas agroambientales para la conservación y el uso sostenible de la biodiversidad, (d) garantizar la existencia de una infraestructura ecológica en el conjunto del territorio, (e) respaldar actividades encaminadas a mejorar la diversidad genética de la agricultura y a mantener las variedades y razas locales y tradicionales, (f) favorecer la comercialización de razas autóctonas y variedades naturalmente adaptadas a las condiciones locales y regionales, (g) prevenir la abundancia y expansión de especies no nativas.

24. Sobre la base de la experiencia adquirida con las medidas agroambientales se han definido cinco principios rectores básicos para diseñar el Plan de Acción: (a) los métodos de producción pueden afectar a la conservación de la biodiversidad, (b) aunque habrán de adoptarse medidas en el conjunto del territorio, los métodos o instrumentos de intervención deberán adaptarse a las condiciones locales específicas, (c) conviene favorecer un enfoque descentralizado, según el cual los Estados miembros serán responsables de la elección y aplicación de medidas adecuadas, (d) es recomendable dar prioridad a un enfoque sistemático y coordinado, basado en la complementariedad de los instrumentos comunitarios y nacionales, así como de los instrumentos políticos ambientales y agrícolas, (e) debería asegurarse la coordinación entre las diferentes fuentes de financiación comunitarias.

25. Dentro de este marco conceptual de prioridades y principios se proponen instrumentos centrales básicos importantes para el logro de objetivos sectoriales y horizontales definidos en la estrategia europea en materia de biodiversidad: (1) el llamado Reglamento "horizontal" y, en particular, su artículo 3 ("requisitos de protección del medio ambiente"), (2) las medidas agroambientales amparadas en el Reglamento de desarrollo rural, (3) las demás medidas previstas en el Reglamento de desarrollo rural, (4) los componentes ambientales de las Organizaciones Comunes de Mercado, (5) el Reglamento sobre recursos genéticos de la agricultura y, por último, (6) los componentes medioambientales de los instrumentos asociados al mercado relativos a la política de calidad. También se presta atención a otros instrumentos, como la legislación relativa a los productos fitosanitarios y SAPARD. Finalmente, el Plan de Acción establece objetivos específicos y un calendario para lograr las prioridades definidas. La eficacia del Plan de Acción depende de si los Estados miembros aplican todos estos instrumentos de forma adecuada o no. Una tarea prioritaria con miras a supervisar y evaluar los diferentes componentes de la integración estriba en el desarrollo de indicadores agroambientales, que permitirán comprender mejor los complejos nexos existentes entre la agricultura y el medio ambiente.

26. El Plan de Acción sobre biodiversidad en la pesca establece medidas coherentes encaminadas a conservar o rehabilitar la biodiversidad en los casos en que se halla en peligro a causa de las actividades de pesca y acuicultura.

27. En este Plan de Acción a corto y medio plazo se han definido medidas en tres niveles: la conservación y el uso sostenibles de las poblaciones de peces, la protección de especies, hábitats y ecosistemas no incluidos en las actividades pesqueras, y la prevención de las repercusiones de la acuicultura en diferentes ecosistemas. Para los dos primeros niveles, las medidas necesarias incluyen una reducción de la actividad pesquera, la aplicación de medidas técnicas y el refuerzo de la investigación y el control. Respecto de la acuicultura, las medidas pretenden reducir el impacto ambiental de esta actividad, limitar la introducción de especies invasoras foráneas, asegurar la salud animal y reforzar la investigación para mejorar los conocimientos en este ámbito. El éxito de las medidas definidas en el Plan de Acción dependerá decisivamente de una investigación y un control permanentes.

28. La Política Pesquera Común (PPC), que se basa en el asesoramiento científico, ha empezado ha integrar la dimensión medioambiental. La revisión de la PPC en el año 2002 brinda una excelente oportunidad para introducir nuevas medidas o reforzar las ya existentes, y las acciones propuestas en este Plan de Acción favorecerán este proceso.

29. El Plan de Acción sobre biodiversidad relativo a la cooperación al desarrollo y la cooperación económica ha de contemplarse en el contexto de los Objetivos de Desarrollo Internacional acordados para 2015. Entre ellos, la reducción de la pobreza y la inversión de las tendencias a la degradación ambiental y la pérdida de recursos naturales están muy relacionadas con la biodiversidad. Además, los instrumentos de cooperación al desarrollo revisten un interés especial para lograr los objetivos del CDB relativos al reparto equitativo de los beneficios derivados del uso de recursos genéticos.

30. El Plan de Acción señala la necesidad de mejorar las relaciones con los Estados miembros de la UE y los organismos, programas e instituciones internacionales de cooperación al desarrollo en los Estados miembros y a escala internacional (por ejemplo, el Banco Mundial y el FMAM). También plantea la necesidad de crear capacidades de gestión de las cuestiones relativas al desarrollo y al medio ambiente en el seno de la Comisión .

31. En el Plan de Acción se relacionan los "principios rectores" de obligado cumplimiento (inclusive el enfoque relativo a los ecosistemas, la participación de sectores interesados y la integración en marcos políticos más amplios), y se establecen las medidas que se adoptarán en tres contextos interrelacionados: a) en sistemas de producción intensiva (agricultura, ganadería, acuicultura, plantaciones de árboles, etc.), deberán prestar atención a sus funciones y servicios de apoyo a la vida, al mantenimiento de la biodiversidad genética y a las medidas de precaución con respecto a especies invasoras foráneas y a organismos modificados vivos; b) en sistemas de producción que incorporan especies no domesticadas (silvicultura, fauna y flora, pesca, etc.), deberán centrarse en el mantenimiento de una serie de ecosistemas y hábitats en paisajes productivos; c) en zonas protegidas, donde es preciso establecer vínculos más fuertes entre las acciones de conservación y las estrategias de desarrollo sostenible.

32. El Plan hace hincapié en la importancia que tiene potenciar el uso de las Evaluaciones Ambientales Estratégicas y las Evaluaciones de Impacto Ambiental, y se centra en el apoyo a la creación de capacidades en este ámbito.

4. Por un control y una evaluación transparentes y selectivos

33. Para llevar a cabo los planes de acción es preciso abordar algunas cuestiones interrelacionadas con objeto de medir los efectos sobre el terreno. Estas cuestiones incluyen métodos para relacionar el control de la ejecución de los planes de acción y la medición de sus resultados mediante la definición de una serie de indicadores para evaluar su efectividad. También es importante recopilar datos de interés, utilizarlos como base para la elaboración de informes y ponerlos a disposición del público. Por último, será necesario investigar para desempeñar algunas actividades, y ello se impulsará mediante programas comunitarios correspondientes.

4.1. Indicadores

34. Según la estrategia de biodiversidad, "por norma general, cada plan de acción debe establecer claramente las tareas, las metas y los mecanismos para evaluar sus resultados y los progresos realizados en la aplicación de la estrategia. La Comisión, en cooperación con los organismos competentes, determinará los indicadores que permitan proceder a una evaluación antes y después de la aplicación de los planes de acción. Las especies y los ecosistemas que puedan verse afectados por los ámbitos de actividad mencionados en la sección III, y para los que son necesarias medidas que garanticen su conservación y uso sostenible, servirán de base para el establecimiento de los indicadores. También se tomarán en consideración los indicadores económicos".

35. El desarrollo de indicadores para evaluar los resultados de la estrategia de biodiversidad y los planes de acción requiere un enfoque de dos niveles: a) Indicadores de iniciativas e instrumentos políticos específicos. Es preciso definir indicadores para asociar las tendencias del estado de las especies y los ecosistemas a acciones comunitarias concretas y su aplicación en los Estados miembros. b) Indicadores principales. También se precisan indicadores para evaluar la eficacia global de la estrategia comunitaria en materia de biodiversidad y sus planes de acción.

36. En los últimos dos años, la Comisión, la Agencia Europea de Medio Ambiente, los Estados miembros y organizaciones internacionales competentes han dedicado muchos esfuerzos a estos dos ámbitos. Sin embargo, el estado actual de los conocimientos aún no permite establecer una serie precisa de indicadores significativos sobre biodiversidad para muchos de los elementos estudiados en los planes de acción. El Informe de la Comisión a la Cumbre de Helsinki contiene detalles sobre el estado actual de los conocimientos y sobre las actividades en curso en relación con los indicadores.

37. Las dificultades a la hora de fijar pautas de control y evaluación se derivan principalmente del hecho de que las características de la biodiversidad y los efectos de las políticas difieren de un lugar a otro de la Comunidad. Por consiguiente, los indicadores apropiados deberían basarse en un enfoque biogeográfico. Para ello es preciso determinar indicadores de ámbito local, aunque la información que faciliten debería ser comparable. Para definir indicadores que cumplan exactamente estos requisitos la Comisión se plantea:

* desarrollar un marco analítico para definir indicadores;

* determinar, en colaboración con los Estados miembros, una serie de criterios para la selección de indicadores prioritarios;

* invitar a los Estados miembros a que formulen propuestas acordes con el marco y los criterios analíticos, de indicadores relativos a la biodiversidad, con objeto de evaluar los resultados de cada actividad de los planes de acción, y medidas para otros instrumentos políticos pertinentes en función de su biodiversidad local;

* establecer un sistema informativo integral para la estrategia de biodiversidad y los planes de acción a la luz del asesoramiento científico y las propuestas formuladas por los Estados miembros.

38. En la elaboración de indicadores relativos a los bosques se tendrá en cuenta la labor del Grupo de Trabajo de "Biodiversidad, zonas protegidas y cuestiones asociadas" de la Conferencia Ministerial sobre la Protección de los Bosques en Europa y su trabajo en torno a la determinación de indicadores para evaluar la biodiversidad de ecosistemas forestales.

39. En el caso del plan de acción sobre cooperación al desarrollo y cooperación económica debería adoptarse un enfoque similar, invitando a nuestros países socios a facilitar la información necesaria.

40. La Comisión establecerá una serie de indicadores de biodiversidad tan pronto como disponga de la información necesaria. A continuación, la Agencia Europea de Medio Ambiente, o en su caso otras instituciones competentes, definirán los mecanismos precisos para el seguimiento de estos indicadores. El segundo informe remitido al Consejo y al Parlamento en torno a la aplicación de la estrategia de biodiversidad, previsto para 2003, se centrará en el establecimiento y el seguimiento de indicadores.

4.2. Intercambio de información

41. La Comunidad Europea se ha comprometido a facilitar el acceso público a la información de interés para la biodiversidad, que incluye información sobre políticas sectoriales e instrumentos contemplados en los planes de acción. El Mecanismo de Intercambio de Información (CHM) [8] de la Comunidad Europea, establecido en el Convenio sobre Diversidad Biológica, cuya fase piloto se inauguró el 8 de junio de 2000, es una especie de "ventanilla única" para este tipo de información. En particular, ofrece información sobre políticas, legislación, oportunidades de financiación, bases de datos, fuentes de conocimientos, etc., que obra en poder de las instituciones de la Comunidad Europea, y dispone de vínculos con otras instituciones y organizaciones (gubernamentales, privadas y ONG), así como con páginas web de organizaciones mundiales como el Secretariado del CDB. Es un instrumento importante para promover y facilitar la cooperación científica y tecnológica, no sólo en Europa, sino también con países de todo el mundo, especialmente con los países en vías de desarrollo.

[8] http://biodiversity-chm.eea.eu.int

42. Es importante consolidar y desarrollar este mecanismo, y en particular es necesario promover la consolidación de los métodos de recopilación de información, y facilitar más la interacción entre usuarios y los mecanismos de recuperación geográficos. También es importante que la Comunidad aproveche su papel destacado para impulsar un foro de coordinación europeo relativo al CHM sobre biodiversidad y la cooperación entre el CHM de la CE y otros Mecanismo de centros de referencia establecidos en Europa.

4.3. Investigación

43. Los objetivos de la estrategia de biodiversidad crean un marco político general para impulsar la investigación comunitaria en torno a la biodiversidad. Este marco se incorporó posteriormente al Quinto Programa Marco sobre investigación y desarrollo. Como los objetivos generales de los diferentes componentes de la estrategia se traducen en estos momentos en acciones más concretas, las iniciativas de investigación deberían precisar más sus temas. La Comisión define actualmente las necesidades de investigación que se plantean en los diferentes planes de acción y las demás iniciativas derivadas de la estrategia de biodiversidad. Todo ello permitirá abordar debidamente las cuestiones sobre biodiversidad en el próximo Sexto Programa Marco sobre investigación y desarrollo.

5. Seguimiento

44. En el primer informe que la Comunidad Europea [9] remitió al CDB en torno a la aplicación del Convenio sobre Diversidad Biológica figura una exposición de las políticas, la legislación y otros instrumentos comunitarios vigentes cuando se aprobó la estrategia de biodiversidad. Desde entonces se han lanzado numerosas iniciativas comunitarias nuevas encaminadas al logro de los objetivos de la estrategia. En el primer informe al Consejo y al Parlamento sobre la aplicación de la estrategia comunitaria en materia de biodiversidad se presentará un cuadro actualizado de la situación.

[9] SEC (1998) 0398

45. Para aplicar la estrategia de biodiversidad y, en particular, sus planes de acción, es preciso coordinar estrechamente los servicios de la Comisión directamente responsables o relevantes para los ámbitos políticos respectivos. Un Grupo Interservicios de Biodiversidad se encarga de asegurar esta coordinación. A la hora de aplicar los planes de acción se facilitarán todos los fondos comunitarios necesarios con cargo a los programas existentes.

46. Por último, la aplicación efectiva de la estrategia de biodiversidad y sus planes de acción depende, en gran medida, de los efectos de las medidas correspondientes en el ámbito de los Estados miembros. Por tanto, es esencial mejorar la complementariedad entre las estrategias sobre biodiversidad y sus planes de acción de la Comunidad y de los Estados miembros. Por consiguiente, la Comisión contempla establecer un Comité de Expertos sobre Biodiversidad con el mandato de compartir información y promover la complementariedad de las medidas adoptadas a escala comunitaria y en los Estados miembros. Dado el importante papel que desempeñan las ONG, la industria, las asociaciones de fabricantes y otros sectores interesados de la sociedad civil en este ámbito, la Comisión se plantea invitar a los representantes de estos grupos a participar en reuniones de dicho Comité de Expertos en calidad de observadores.

47. La Comisión preparará para 2002 un estudio sobre la complementariedad en la aplicación del Convenio sobre Diversidad Biológica por parte de la Comunidad Europea y sus Estados miembros.