PREGUNTA ESCRITA E-0626/01 de Nicholas Clegg (ELDR) a la Comisión. Hipersensibilidad.
Diario Oficial n° 261 E de 18/09/2001 p. 0166 - 0167
PREGUNTA ESCRITA E-0626/01 de Nicholas Clegg (ELDR) a la Comisión (1 de marzo de 2001) Asunto: Hipersensibilidad ¿Dispone la Comisión de datos sobre el aumento del número de personas que presentan síntomas de hipersensibilidad (por ejemplo, asma, rinitis, eczema) provocada por la exposición a productos perfumados? Visto el aumento espectacular del número de personas que sufren alergia a determinados perfumes y fragancias, ¿tiene la Comisión la intención de modificar la legislación comunitaria pertinente con el fin de prohibir la utilización de aquellas sustancias de las cuales es sabido que provocan hipersensibilidad? Respuesta del Sr. Liikanen en nombre de la Comisión (18 de mayo de 2001) Los consumidores están expuestos a muchos productos que contienen perfumes o aromas susceptibles de causar irritación. Es el caso de los productos de limpieza y los productos higiénicos, cosméticos o alimentarios. Dependiendo de su tipo, estos perfumes pueden inhalarse, aplicarse a la piel o ingerirse. El análisis del problema de la alergia a los perfumes requiere, pues, tener en cuenta las diversas fuentes de exposición. El 8 de diciembre de 1999, el Comité científico de productos cosméticos y productos no alimentarios destinados a los consumidores (CCPCNA) aprobó un dictamen sobre la alergia a los perfumes en el consumidor. En el informe se afirmaba que los perfumes causan el problema de la alergia de contacto; con arreglo a la información dermatológica resultante de la experiencia clínica, se señalaron inicialmente 24 perfumes que correspondían a los alérgenos más frecuentemente reconocidos. Algunos estudios indican que cerca del 8 % de los pacientes de eczema observados presentan sensibilidad a los perfumes. Dichos estudios escasean pues las investigaciones sobre la alergia de contacto en la población son difíciles de llevar a cabo. Sin embargo, sobre la base de los estudios realizados en algunos sectores demográficos, se calcula que la frecuencia general de la alergia de contacto a los perfumes es de cerca del 1 % o el 2 %. Se ha demostrado en algunas clínicas europeas una tendencia al alza de la alergia a los perfumes entre los pacientes de eczema. El CCPCNA consideró necesario que se diese más información a los consumidores sensibles a la presencia de estos perfumes en productos cosméticos, para ayudarlos a evitar aquellos con un tenor de estas sustancias específicas superior al nivel de reacción dermatológica. La experiencia obtenida con otros alérgenos de piel, como ciertos conservantes o el níquel, ha demostrado que para controlar las alergias de piel no es necesaria su prohibición total. Los ingredientes de este tipo pueden utilizarse con seguridad, a condición de que sólo se utilicen en los niveles seguros y se proporcione suficiente información a los consumidores sensibles a ellos. La Comisión quiere tratar la alergia a los perfumes con seriedad. Considera que las sustancias no deben prohibirse sólo por que puedan causar alergia a algunas personas; que, en cambio, es crucial informar a los consumidores de la presencia de estos perfumes para que eviten los productos que los contengan. Por lo tanto, la Directiva 76/768/CEE del Consejo de 27 de julio de 1976, relativa a la aproximación de las legislaciones de los Estados Miembros en materia de productos cosméticos(1), podría modificarse para implantar un etiquetado claro e inequívoco en el caso de los perfumes que tengan un potencial demostrado para causar la alergia de contacto, cuya finalidad sería dar la información adecuada a los consumidores sensibles mencionándolos en la lista de ingredientes. Además, el CCPCNA está revisando actualmente los conocimientos científicos que se tienen sobre estos perfumes para determinar los niveles seguros de utilización que se introducirán en la Directiva 76/768/CEE. (1) DO L 262 de 27.9.1976.