92000E0892

PREGUNTA ESCRITA E-0892/00 de Bart Staes (Verts/ALE) al Consejo. Evaluación de la crisis de la dioxina en Bélgica.

Diario Oficial n° 081 E de 13/03/2001 p. 0006 - 0006


PREGUNTA ESCRITA E-0892/00

de Bart Staes (Verts/ALE) al Consejo

(23 de marzo de 2000)

Asunto: Evaluación de la crisis de la dioxina en Bélgica

Otra vez más, la crisis de la dioxina en Bélgica ha demostrado la vulnerabilidad de la cadena alimentaria y del control de la misma. Una evaluación, tal como la ha efectuado la denominada comisión de la dioxina de la Cámara de Representantes, puede contribuir a la solución de los puntos problemáticos. A este respecto, tanto la Unión Europea como los quince Estados miembros de la UE han de desempeñar una función importante.

Los parlamentarios destacan que la directiva europea referente a las materias indeseadas en la alimentación animal no menciona los bifenilos policlorados ni las dioxinas. En su opinión, debería volver a introducirse una lista positiva de materias primas autorizadas para la alimentación animal, tal como existía antes de la Directiva 96/25/CE(1) de 29 de abril de 1996.

¿Opina el Consejo que se ha de volver a introducir una lista positiva de materias primas autorizadas para la alimentación animal, tal como existía antes de la Directiva 96/25/CE de 29 de abril de 1996, tal como lo afirma la comisión de la dioxina?

En caso negativo ¿por qué motivos rechaza el Consejo la introducción de una lista positiva, a pesar de las enseñanzas extraídas de la crisis de la dioxina en Bélgica?

(1) DO L 125 de 23.5.1996, p. 35.

Respuesta común a las preguntas escritas E-0886/00, E-0888/00, E-0890/00, E-0892/00 y E-0894/00

(29 de septiembre de 2000)

Aunque el Consejo no recibió ni examinó el informe al que se refiere Su Señoría, es posible no obstante comentar de manera general algunas observaciones que Su Señoría formula.

Los problemas que durante los pasados años han surgido en distintas fases de la cadena alimentaria, incluida la crisis de la dioxina en Bélgica, indican claramente que la legislación comunitaria en materia de seguridad alimentaria ha de revisarse y reforzarse para restablecer la confianza del consumidor no sólo en la seguridad de los alimentos, sino también en las autoridades responsables de la seguridad alimentaria.

El Libro Blanco sobre seguridad alimentaria presentado por la Comisión en enero esboza y propone una serie de medidas orientadas a evitar en el futuro crisis como las mencionadas. En el Anexo del Libro Blanco se presenta un plan de acción de 84 medidas concretas (propuestas legislativas en su mayor parte). El objetivo de dichas medidas consiste en mejorar y reforzar el marco normativo del conjunto de la cadena alimentaria.

En la actualidad, el Consejo está preparando su respuesta al Libro Blanco y espera poder trabajar con el Parlamento Europeo sobre las propuestas específicas de la Comisión, con ánimo de adoptar un marco legislativo global y coherente con el que lograr los objetivos acordados.

En las preguntas se mencionan explícitamente cuestiones relativas a la seguridad alimentaria, en concreto el marco normativo relativo a la composición de la alimentación animal y de contaminantes, las disposiciones sobre la obligación de informar a las autoridades de la Unión Europea en caso de contaminación de la alimentación animal y el uso de desechos, cuestiones todas que serán examinadas en el contexto de las propuestas legislativas de la Comisión.

Ha de reflexionarse sobre la posibilidad de introducir una lista positiva de ingredientes autorizados para su uso en la alimentación animal, en particular, con vistas a mejorar la protección del consumidor. Es necesario definir claramente las materias primas que pueden utilizarse y las que no pueden utilizarse en la producción de alimentos para animales, incluidos los productos derivados animales. Se examinarán las ventajas y la viabilidad a medio plazo de una lista positiva de materias primas alimentarias. A corto plazo es necesario basarse en la actual lista negativa que la Comisión propone ampliar.

Por lo que respecta al tema de los lodos en la alimentación animal, el Comisario Byrne informó al Consejo de Agricultura de los problemas que surgieron con la interpretación de las diferentes versiones lingüísticas de la Decisión de la Comisión 516/91, que tiene por objeto prohibir el uso de lodos en la alimentación animal. El Consejo tomó nota de las iniciativas adoptadas por la Comisión para aclarar la situación y confirmar la prohibición.