|
29.6.2023 |
ES |
Diario Oficial de la Unión Europea |
C 228/132 |
Dictamen del Comité Económico y Social Europeo sobre la «Comunicación de la Comisión al Parlamento Europeo, al Consejo, al Comité Económico y Social Europeo y al Comité de las Regiones — Marco político para los plásticos biobasados, biodegradables y compostables»
[COM(2022) 682 final]
(2023/C 228/19)
|
Ponente: |
András EDELÉNYI |
|
Coponente: |
Alessandro MOSTACCIO |
|
Consulta |
Comisión Europea, 8.2.2023 |
|
Base jurídica |
Artículo 304 del Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea |
|
Sección competente |
Sección de Agricultura, Desarrollo Rural y Medio Ambiente |
|
Aprobado en sección |
13.4.2023 |
|
Aprobado en el pleno |
27.4.2023 |
|
Pleno n.o |
578 |
|
Resultado de la votación (a favor/en contra/abstenciones) |
134/0/4 |
1. Conclusiones y recomendaciones
El Comité Económico y Social Europeo (CESE):
|
1.1. |
acoge con satisfacción la Comunicación sobre el marco político de la UE para los plásticos biobasados, biodegradables y compostables: se trata de un sector que está revelando posibilidades para acercarse a los objetivos de sostenibilidad y circularidad. Si se regulan adecuadamente, los bioplásticos pueden ser un instrumento para el desarrollo «ecológico» (reducción del consumo de combustibles fósiles y de la contaminación por plásticos, aumento de la recogida selectiva de residuos); |
|
1.2. |
destaca que, afortunadamente, Europa es pionera en el ámbito del desarrollo de bioplásticos y plásticos biodegradables y que, entre 2007 y 2020, financió más de 130 proyectos de investigación por un importe de 1 000 millones EUR (1). La UE es el segundo productor mundial de bioplásticos y debe mejorar su posición global centrándose en productos que aporten el mayor valor añadido, es decir, productos que sean biobasados, biodegradables y compostables (la producción asiática se limita principalmente a productos compostables pero no renovables); |
|
1.3. |
considera que podremos elevar el listón de la competencia mundial logrando los máximos beneficios medioambientales si el nuevo marco normativo es capaz de seleccionar las aplicaciones industriales con el mayor valor añadido medioambiental y si la comunicación a los consumidores sobre todos los nuevos productos comercializados se realiza de manera clara y veraz, capacitando a los consumidores para que sean proactivos en el cambio hacia la economía circular; |
|
1.4. |
anima a la Comisión a que extraiga conclusiones sobre la base de un análisis comparativo de los beneficios de los plásticos biológicos, biodegradables y compostables frente a los plásticos de origen fósil. Es posible que algunas recomendaciones no comparativas excesivamente prudentes no proporcionen orientaciones suficientes para la investigación, la innovación y el inicio de las actividades de inversión. Esto puede obstaculizar el progreso y poner en entredicho la ventaja competitiva de la UE; |
|
1.5. |
recomienda que se lleve a cabo una revisión sistemática de todas las medidas que afecten directa e indirectamente al entorno legislativo y normativo circundante, de acuerdo con los resultados científicos más recientes. Esto podría atenuar la confusión y salvaguardar a los usuarios; |
|
1.6. |
pide que el sistema de prioridad jerárquica en cascada se aplique a la evaluación de materiales, productos y procesos, incluidos los aspectos de circularidad y sostenibilidad. Esto es pertinente para las materias primas, la biomasa y las cadenas alimentarias, así como para el reciclado en cascada. La aplicación de la Directiva sobre fuentes de energía renovables (DFER III) establecerá además la secuencia según la cual se da prioridad a la reutilización y reciclado de materiales (material renovable) frente a la reutilización con fines energéticos (energía renovable); |
|
1.7. |
está convencido de que el análisis del ciclo de vida (ACV) es una herramienta excelente para evaluar determinados aspectos de sostenibilidad de los productos, por lo que ayuda a orientar las actividades previstas o en curso de investigación, innovación e inversión. Sin embargo, son necesarios esfuerzos adicionales considerables para reducir las deficiencias inherentes a los métodos utilizados actualmente, con el fin de reducir las incertidumbres que conlleva no tener en cuenta la bonificación por carbono biogénico (2) y el impacto en el capital natural; |
|
1.8. |
considera que la mayoría de los métodos de contabilidad de costes corrientes y de fijación de precios no internalizan ni reconocen el impacto de los componentes adicionales que se reciclan en el circuito de producción en términos de gastos y ganancias resultantes. Un régimen realista de responsabilidad ampliada del productor basado en el ACV y adaptado a necesidades específicas puede reorientar y corregir la desventaja competitiva de los precios de los productos de biopolímeros; |
|
1.9. |
señala que un conjunto seleccionado de ámbitos de intervención que deberían ser competencia de «una Europa con valor añadido» (3) puede ayudar a detectar y liberar los cuellos de botella que frenan el rápido progreso necesario. Esto es especialmente pertinente para los datos, el seguimiento y el debate, así como para el apoyo a la investigación y la innovación; |
|
1.10. |
recomienda que la Comisión prosiga las revisiones cíclicas de los avances importantes en el ecosistema de los biopolímeros. Los métodos y herramientas de consulta pública integrados constituyen una buena forma de implicar a todas las partes interesadas, principalmente garantizando la participación de la sociedad civil organizada a través de las distintas asociaciones representativas; |
|
1.11. |
anima a los Estados miembros a introducir porcentajes obligatorios de contenido de plástico biobasado tanto para el plástico de base biológica como para el plástico compostable. Se propone que todo el material publicitario (promoción, imagen de marca, etc.) se base en normas y estándares definitivos. Para el contenido de carbono biogénico certificado, se trata del método del radiocarbono C-14. El método de balance de masas puede ser aceptable para expresar el contenido de biomasa de un reciclado más complejo, múltiple o intermedio, pero debe notificarse a los consumidores; |
|
1.12. |
toma nota de la prohibición en el Reglamento de los plásticos de un solo uso, pero propone que se formulen de forma más precisa tanto la definición como el ámbito de aplicación, ya que considera que el Reglamento no debe excluir una serie de productos y aplicaciones de plástico que son intrínsecamente de un solo uso, no retornables, es decir, que no pueden reutilizarse ni reciclarse mediante un procedimiento mecánico. En esos casos, debe favorecerse el uso de plásticos biobasados (BBP, por sus siglas en inglés) o de plásticos biodegradables y compostables (BDCP, por sus siglas en inglés); |
|
1.13. |
destaca que el reciclado mecánico (ciclo corto) suele ser beneficioso debido a su relativa simplicidad, aunque presenta deficiencias, entre ellas el infraciclado por combinación, los límites de grosor, los rendimientos de retorno y las necesidades energéticas. Una comparación compleja de la sostenibilidad podría llegar a la conclusión de que es mejor utilizar polímeros biobasados o diferentes vías de reciclado (es decir, orgánicas o químicas). La opción más adecuada en este caso podría ser el uso de plásticos que sean a la vez biobasados y compostables. Aún tienen que desarrollarse técnicas de separación para las hojas finas; |
|
1.14. |
considera que los plásticos biodegradables certificados de conformidad con las normas de la UE ofrecen oportunidades para mitigar la contaminación por plásticos al reducir la acumulación de residuos de microplásticos y nanoplásticos y, por tanto, el daño que los materiales no biodegradables provocan. Por el momento, solo unas pocas aplicaciones —aunque muy importantes— pueden ser biodegradadas en entornos naturales al aire libre. Es necesario redoblar los esfuerzos para desarrollar métodos sistémicos que combinen tanto las propiedades de los materiales como sus condiciones a fin de aprovechar las opciones que existan para biodegradar en el suelo y en otros entornos específicos al aire libre. |
|
1.15. |
está convencido de que el compostaje industrial y el uso de plástico compostable son una excelente manera de mejorar la recogida y utilización de residuos alimentarios. Además de devolver carbono al suelo, estas técnicas permiten eliminar y reciclar juntos los residuos alimentarios y los envases (u otras aplicaciones compostables). Debe alentarse y ayudarse a los Estados miembros a aplicar la recogida obligatoria separada de residuos orgánicos a partir de 2024. Los plásticos compostables —por ejemplo las bolsas y otras aplicaciones alimentarias— y las infraestructuras, la organización y las campañas de sensibilización, deben estar preparados para este paso; |
|
1.16. |
pide que la gama de aplicaciones de los plásticos compostables no se limite a las enumeradas en la propuesta de la Comisión sobre envases y residuos de envases. La experiencia y las buenas prácticas muestran que los plásticos compostables pueden desempeñar un papel beneficioso en una serie de ámbitos, principalmente relacionados con el contacto con los alimentos, los ciclos cerrados y las hojas finas. |
2. Contexto del Dictamen, glosario y situación del sector
2.1. Definiciones de plásticos renovables:
|
— |
«Bioplásticos» es un término colectivo genérico que no debe utilizarse ni cuando se comercializan plásticos ni para aplicaciones, ya que puede utilizarse indebidamente, inducir a error o generar asociaciones negativas. En este caso significa «plásticos de biobasados, biodegradables y compostables». |
|
— |
Plásticos biobasados (plásticos de origen vegetal, BBP por sus siglas en inglés): plásticos fabricados a partir de materias primas renovables no fósiles (4). Los plásticos biobasados pueden ser biodegradables o no. Los plásticos biobasados «drop-in» son químicamente idénticos a sus análogos de origen fósil. Los plásticos «bioatribuidos» pueden definirse como plásticos con un contenido atribuido de base biológica. |
|
— |
Plásticos biodegradables (BDP, por sus siglas en inglés): plásticos que, al final de su vida útil, están sujetos a un proceso de descomposición por microorganismos en el que se produce agua, biomasa, sales minerales y dióxido de carbono (CO2) (o metano, en caso de digestión anaeróbica). Pueden fabricarse a partir de materia prima de origen biológico o fósil. |
|
— |
Plásticos compostables: un subconjunto de plásticos biodegradables (cuya denominación en inglés responde a las siglas BDCP) en los que el proceso de biodegradación tiene lugar en condiciones controladas utilizando microorganismos para producir residuos orgánicos estabilizados, agua y CO2 en presencia de oxígeno, o metano en ausencia de oxígeno (ambos gases resultantes son capturables). El compostaje normalizado y estrictamente controlado tiene lugar en plantas de compostaje (plantas de reciclado orgánico) de conformidad con los requisitos de la norma EN 13432 (5) que garantizan también el uso de aditivos ecológicos. El compostaje doméstico no está sujeto a condiciones tan estrictas, por lo que de él no puede obtenerse un producto final predefinido. |
|
— |
La combinación más ventajosa se obtiene, naturalmente, si un plástico es a la vez biobasado y biodegradable, incluido el compostable, como es el caso del ácido poliláctico, ampliamente utilizado. |
2.2. El sector del plástico
Producción mundial de plásticos y bioplásticos
Datos de 2021-2022 — Producción mundial de plásticos y bioplásticos (6)
|
Año |
Plásticos de origen fósil [Mt] |
Bioplásticos [Mt] |
BP [%] |
Plásticos biobasados [Mt; (%)] |
Plásticos biodegradables y compostables [Mt; (%)] |
|
2021 |
367 |
1,80 |
0,49 |
0,74 ; (41,2 ) |
1,05 ; (58,7 ) |
|
2022 (*1) |
390 |
2,22 |
0,57 |
1,07 ; (48,2 ) |
1,14 ; (51,3 ) |
|
Basado en: European Bioplastics, Facts and Figures: https://www.european-bioplastics.org/market/ |
|||||
Los bioplásticos representan actualmente en torno al 1 % de la producción mundial total de plásticos.
Sin embargo, para 2027 se espera que los bioplásticos aumenten desde 1,8 a 6,2 millones de toneladas.
2.2.1.
Asia (y sobre todo China) es el principal centro de producción de bioplásticos (41,4 % en 2022), seguida de la UE (26,5 %) y los Estados Unidos (18,9 %).
De aquí a 2027, se prevé que la cuota de Asia aumente hasta el 63 %, mientras que la cuota de la UE disminuiría significativamente si no se adoptan medidas de apoyo.
2.2.2.
En la UE, la demanda de bioplásticos aumentó de 210 000 toneladas en 2019 a unas 320 000 toneladas en 2021 (7). La tasa de crecimiento anual fue superior al 23 %. En relación con la producción mundial de bioplásticos, la demanda europea se sitúa en torno al 18 %. Europa es líder en términos de balanza comercial y de innovación técnica.
Es de vital importancia aumentar la sensibilización de los consumidores sobre la distinción de los plásticos de origen fósil y el uso óptimo de los bioplásticos.
2.3. Retos medioambientales para los plásticos
2.3.1.
La cadena de valor de los plásticos contribuye de forma limitada a la emisión de gases de efecto invernadero (GEI) en comparación con otras cadenas de valor, como las del sector de la energía, la industria química o la de otros materiales. Las emisiones totales de GEI causadas por la cadena de valor de los plásticos en la UE en 2018 se estiman en 208 millones de toneladas de dióxido de carbono equivalente (CO2 equivalente). La mayoría (63 %) se produce cuando se fabrican polímeros plásticos. La transformación de estos polímeros en productos representa el 22 %, y el tratamiento de residuos plásticos al final de su vida útil añade otro 15 %, debido principalmente a la incineración (8).
2.3.2.
A las repercusiones del plástico en el clima se suma el hecho de que su tasa de reciclado sigue siendo demasiado baja. Esto también afecta al medio ambiente y al capital natural mundial (la «huella»), al agotar la reserva finita de recursos naturales y dañar los ecosistemas del mundo, como los suelos, la tierra, el aire, el agua, los organismos vivos y, a la postre, la salud y el bienestar humanos. Un problema específico es la acumulación de partículas microplásticas en las aguas dulces y saladas.
2.3.3.
La cadena de valor de los bioplásticos puede reducir las emisiones de CO2 debidas al CO2 biogénico o capturado si su uso aumenta significativamente y si los residuos de BBP se reciclan en lugar de incinerarse. Fabricar plásticos a partir de biomasa o garantizar que los productos de plástico puedan biodegradarse en determinados entornos presenta una serie de ventajas en comparación con los plásticos convencionales, pero estas deben reconocerse y tenerse en cuenta. Un cálculo hipotético (Eionet — Informe ETC/WMGE 3/2021) en el que se sustituían todos los plásticos de origen fósil por plásticos biobasados en la UE dio como resultado unas emisiones anuales totales de gases de efecto invernadero de 146 millones de toneladas de CO2 equivalente para los plásticos biobasados, un 30 % menos que los 208 millones de toneladas de CO2 equivalente emitidos por la cadena de valor basada en combustibles fósiles (9).
3. Observaciones generales
|
3.1. |
Las características comunes de los bioplásticos son que tienen un gran potencial para mejorar y preservar un ciclo del carbono sostenible y equilibrado. En consecuencia, contribuyen a lograr un impacto neto cero en el clima y el capital natural. Sin embargo, los dos grupos principales deben tratarse por separado. Los plásticos biobasados (BBP), procedentes de plantas, permiten pasar de una economía de plásticos de origen fósil a una economía basada en la biomasa. Por otro lado, los plásticos biodegradables y compostables (BDCP) tienen ventajas únicas para la gestión del final de la vida útil de los productos y para la consecución de los objetivos del Pacto Verde (por ejemplo, la reducción del desperdicio de alimentos y la producción y el consumo sostenibles). |
Es razonable utilizar plásticos tanto biológicos como compostables para reducir el balance neto de gases de efecto invernadero en la cantidad de CO2 capturado en el medio ambiente.
|
3.2. |
La Comunicación de la Comisión Europea ofrece un análisis profundo y exhaustivo del sector de los plásticos biobasados biodegradables y compostables, con una revisión de los datos disponibles. Las conclusiones y recomendaciones son excesivamente prudentes en algunos puntos y corren el riesgo de desalentar la innovación y la inversión en determinados ámbitos clave. El análisis debe ser comparativo, comparando los plásticos biobasados, biodegradables y compostables con la versión actual de origen fósil, aunque, en cualquier caso, la sustitución 1:1 de los plásticos por bioplásticos no es un escenario viable. |
|
3.3. |
La percepción y aceptación general de los materiales y productos sostenibles y su uso por parte de la sociedad es bastante positiva, normalmente entre el 80 y el 90 % en las encuestas de opinión. El 25 % de los consumidores que respondieron estarían dispuestos a pagar un precio superior en un 20 % al de los productos equivalentes fabricados con plásticos de origen fósil, y el 4 % pagaría un 50 % más por los productos de biopolímeros sostenibles. |
|
3.4. |
El diseño y la aplicación de un marco estratégico realista requieren:
|
|
3.5. |
En todo el marco debe prevalecer un sistema jerárquico de prioridad en cascada, incluida la reducción de plásticos en la fuente y previamente, que debe abarcar la cadena de valor y respetar los principios de conservación, reutilización, reciclado y recuperación con el fin de mantener los componentes en el circuito. En la medida de lo posible, debe controlarse la totalidad de las reservas, el flujo y el ciclo de carbono, por ejemplo, el carbono concentrado en materias primas (carbón, petróleo, gas); el carbono fabricado, procesado y capturado (como CO2), recogido (como residuos) y reciclado; y el carbono disperso en productos usados, en el suelo y en el aire. Las opciones de reciclado incluyen vías de ciclo corto optimizado para la sostenibilidad (mecánicas), de ciclo medio (físicas/químicas o químicas) y de ciclo completo (bioquímicas), dependiendo de cómo se puedan devolver las distintas sustancias al circuito. |
|
3.6. |
Los requisitos anteriores plantean un nuevo y amplio espectro de retos para la ingeniería del diseño ecológico. Además de las tareas tradicionales de funcionalidad, viabilidad y estética, los ingenieros de diseño ecológico deben tener en cuenta ahora el abastecimiento de materias primas, la durabilidad, la previsión del final de la vida útil, la circularidad y la sostenibilidad optimizada. |
|
3.7. |
El abastecimiento de materia prima sostenible merece especial atención: el 1 % del BBP presente en el mercado de los plásticos ocupa un 0,02 % de la tierra cultivable. Una sustitución teórica, aunque no realista, de los plásticos fósiles por BBP requeriría entre el 4 y el 5 % de las tierras cultivables. Los cultivos alimentarios (azúcar, almidón, aceites) representan actualmente dos tercios de las fuentes de materia prima, y los no comestibles (madera, aceite de ricino) constituyen el tercio restante. A pesar del bajo uso de la tierra, el objetivo será reducir las cascadas de alimentos y biomasa, es decir, cambiar el abastecimiento de alimentos o cultivos alimentarios hacia subproductos (por ejemplo, paja, residuos de madera) y residuos reciclables (residuos de lignocelulosa orgánica, carbohidrógeno e hidratos de carbono) antes de la recuperación energética. Lo mismo puede decirse de las nuevas iniciativas en materia de materias primas, como los residuos de algas. |
|
3.8. |
Las tecnologías de fabricación están en su mayor parte establecidas y las tecnologías para los plásticos de origen fósil pueden aplicarse a la transformación. Sin embargo, para la cadena circular deben añadirse otros pasos en los dos extremos del proceso lineal: producción de materias primas y biorrefinería, así como recogida y tratamiento de residuos seguidos del reciclado o la recuperación. Estos pasos suponen una mayor dispersión de los flujos de materiales. Cuando sea necesario y viable, deben utilizarse procesos centralizados para la captura de CO2 . |
|
3.9. |
La investigación y la ingeniería de materiales deben centrarse en ampliar el espectro de aplicaciones de nuevos biopolímeros o mezclas con nuevas combinaciones de propiedades físicas, químicas, funcionales y de degradabilidad, tanto en lo que se refiere a las propiedades de los materiales como a las condiciones. |
|
3.10. |
Los aspectos laborales aún no se han analizado en profundidad. Las estimaciones prevén entre 175 000 y 215 000puestos de trabajo adicionales de aquí a 2030 (véase la nota a pie de página 16). Las nuevas tecnologías necesitan nuevas competencias, especialmente en lo que respecta al tratamiento de materias primas, el reciclado y la ingeniería del diseño ecológico. Estas demandas deberán abordarse mediante planes de desarrollo e inversión, junto con programas de formación, educación, reciclaje profesional y mejora de las competencias. La satisfacción en estos empleos y su prestigio están aumentando, pero debe prestarse la misma atención a la creación de unas condiciones de trabajo seguras y saludables. |
|
3.11. |
La mayoría de los modelos de contabilidad y fijación de precios dominantes en la actualidad utilizan el enfoque tradicional o lineal «de la cuna a la puerta». En este contexto, los biopolímeros tienen una desventaja comparativa debido a los elevados costes de los materiales, un acceso más fragmentado a las materias primas y unas producciones en serie más pequeñas, así como a su curva de aprendizaje. En un paradigma «de la cuna a la cuna» que internalice los costes de la recirculación sostenible, esto podría cambiar por completo. La aplicación correcta de métodos modulares de responsabilidad ampliada del productor podrían compensar la brecha. |
|
3.12. |
Se utilizan métodos y cálculos de análisis del ciclo de vida (ACV) para evaluar la huella ambiental de los bienes y materiales usados. Se han realizado esfuerzos considerables para definir y cuantificar este impacto, expresado como emisiones netas de gases de efecto invernadero en CO2 equivalente. Se necesitará más experiencia, investigación y modelización para desarrollar los métodos actuales de huella ambiental de los productos, ya que son insuficientes a la hora de establecer la bonificación por carbono biogénico y cuantificar los efectos del cambio en el uso del suelo y los efectos difíciles de prever sobre el capital natural. Un ACV realista y aceptado es un requisito previo para disponer de un sistema creíble y modular de responsabilidad ampliada del productor. El control y las previsiones basados en el ACV reducirían los riesgos, al orientar la investigación y las primeras decisiones de innovación e inversión. |
|
3.13. |
Las prácticas y la legislación de los Estados miembros varían considerablemente. Por lo tanto, la «Europa con valor añadido» (10) debe centrarse en apoyar ámbitos como la recopilación de datos y la transparencia, la selección y difusión de buenas prácticas, el seguimiento de los avances científicos, económicos, financieros y sociales, así como en detectar cuellos de botella y ayudar a eliminarlos o resolverlos para que la UE siga siendo competitiva en este sector. |
4. Observaciones particulares
4.1. Introducción
|
4.1.1. |
En algunos casos, el reciclado mecánico no es viable debido a que el envase está contaminado con alimentos o a que no es posible o conveniente reciclar mecánicamente envases pequeños o finos. En estos casos, los plásticos compostables son una buena solución, ya que permiten la eliminación y el reciclado conjuntos de residuos alimentarios y envases. |
4.2. Plásticos biobasados
|
4.2.1. |
El marco político debe estipular un mínimo obligatorio de contenido biobasado y reciclado para los plásticos biobasados, empezando por la propuesta de la Comisión Europea sobre envases y residuos de envases (30.11.2022). Este contenido de plástico biobasado podría sustituir o complementar el contenido mínimo reciclado. La seguridad alimentaria requiere el uso de material virgen o reciclado químicamente en aplicaciones en las que el plástico está en contacto con los alimentos (cubiertos, vasos, bandejas, envoltorios); solo se permite el reciclado y reprocesado mecánico de botellas y bandejas de PET para fabricar plásticos que vayan a estar en contacto directo con alimentos. |
|
4.2.2. |
Ya existen sistemas de certificación de contenido biobasado, como el sistema «OK biobased» de TÜV Austria (11) y el sistema «biobased» de DIN CERTCO (12). También existen normas europeas e internacionales específicas (13), incluidos los enfoques de balance de masas certificados por terceros. Además, algunos Estados miembros han establecido niveles obligatorios tanto para el contenido reciclado como para el biobasado. Para la certificación, el contenido de carbono biogénico debe definirse utilizando la metodología radioquímica del carbono 14. Sin embargo, para productos no homogéneos reciclados varias veces y para plásticos que contengan BBP también podría aceptarse el método del contenido en masa. |
|
4.2.3. |
Ciertos métodos de cadena de custodia permiten utilizar materias primas biobasadas en productos intermedios o finales cuando la complejidad de las cadenas de valor o el nivel de escala aún no permitan la segregación (14). |
|
4.2.4. |
El marco político hace referencia al «método de ACV del plástico» (15) del Centro Común de Investigación, que se basa en el método de la huella ambiental de los productos (HAP) de la UE, como el método más armonizado disponible. Sin embargo, la metodología de la HAP es insuficiente a la hora de contabilizar adecuadamente el carbono biogénico (llegando incluso a contradecir algunas normas comúnmente aceptadas (16) que tienen en cuenta la absorción inicial del carbono biogénico en productos y plásticos biobasados) y el cambio del uso de la tierra. |
4.3. Plásticos biodegradables y compostables
Las propiedades de biodegradabilidad y compostabilidad no son aspectos negativos que den lugar a un mayor vertido de basura. No existen pruebas, estudios o demostraciones de la suposición de que la biodegradabilidad puede influir negativamente en el vertido de basura. Esta cuestión puede abordarse con un sistema de etiquetado, como el que ya se ha introducido en Italia. Ningún material debe ser desechado: todos deben ser recogidos, clasificados y reciclados.
4.3.1.
La biodegradabilidad de los plásticos en entornos al aire libre no es una herramienta para la gestión de residuos. Por el contrario, y de conformidad con la Directiva 94/62/CE del Parlamento Europeo y del Consejo (17) y la norma EN 13432, los plásticos compostables deben reciclarse ecológicamente con residuos alimentarios o con estiércol y purines en plantas de compostaje para producir compost orgánico que pueda utilizarse como fertilizante orgánico para el tratamiento y la mejora de los suelos. El objetivo es utilizar estos materiales cuando existan beneficios demostrados en materia de sostenibilidad, como es el caso de las aplicaciones alimentarias. Este uso de plásticos compostables puede contribuir tanto a aumentar los niveles de recogida de residuos orgánicos como a reducir la contaminación de los residuos orgánicos causada por los materiales plásticos tradicionales.
|
4.3.1.1. |
Deben llevarse a cabo más investigaciones intensivas sobre materiales y condiciones sistémicas optimizados para la biodegradación controlada en entornos naturales, al aire libre, específicos. Buenos ejemplos son los esparadrapos degradables en agua o los revestimientos poliméricos degradables en el suelo de fertilizantes de liberación lenta o controlada. Sin embargo, son necesarios más esfuerzos para fomentar la degradación, ya que esta puede contribuir en gran medida a prevenir y mitigar la contaminación por acumulación de microplásticos y nanoplásticos. |
|
4.3.1.2. |
Como reconoce la Comunicación de la Comisión Europea, los plásticos biodegradables desempeñan un papel importante en la agricultura. En este sector, los plásticos biodegradables son una alternativa beneficiosa, ya que se biodegradan en el suelo sin generar microplásticos. También evitan la erosión del suelo que, de otro modo, se produciría cuando se utilizan películas muy finas (< 25 μm) de plástico tradicional. |
4.3.2.
|
4.3.2.1. |
El CESE hace hincapié en el papel clave de los plásticos compostables en la mayoría de los formatos específicos —ya sean para envases u otros usos en contacto con alimentos—, en consonancia, aunque sin limitarse a ellos, con los pocos formatos mencionados por la Comisión (pegatinas de frutas y verduras, bolsas de té y cápsulas de café de filtro, así como bolsas de plástico muy ligeras). Por lo tanto, otros formatos importantes compostables, como cubiertos, vasos, bandejas y envoltorios (también en actos, usos y zonas de circuito cerrado) deben promoverse y no quedar prohibidos por el artículo 22 en combinación con el anexo V de la propuesta sobre envases y residuos de envases. Esto no cuadra con el hecho de que, a partir del 31 de diciembre de 2023, los biorresiduos deben ser recogidos o reciclados de forma separada en la fuente en todos los países de la UE (18); los plásticos compostables desempeñan un papel fundamental para lograr una tasa más alta de captura de biorresiduos y una menor contaminación del compost por plásticos no biodegradables.
Dado que algunos plásticos compostables y de base biológica ya están en el mercado, la opción más adecuada parece ser exigir un contenido biológico mínimo para los plásticos compostables, en consonancia con algunas legislaciones nacionales (como en Italia y Francia). |
|
4.3.2.2. |
La revisión de la Directiva sobre los abonos mostró un claro desequilibrio en las pautas europeas de fertilización: el uso excesivo por término medio de nutrientes sintéticos de nitrógeno, fósforo y potasio puede provocar la eutrofización de las aguas, mientras que una falta de fertilizantes orgánicos, como el estiércol, el compost procedente de residuos, lodos, etc., puede causar una reducción del contenido en carbono de los suelos. |
|
4.3.2.3. |
La Comunicación de la Comisión Europea considera que la cuestión de la contaminación cruzada ofrece un motivo válido para limitar el uso de plásticos compostables. Sin embargo, la contaminación cruzada no solo implica plásticos compostables, sino también otros materiales (como la presencia de metales en los flujos de plástico y de plásticos no compostables en los biorresiduos). También hay contaminación cruzada en los flujos de plástico, ya que los diferentes polímeros deben separarse antes de entrar en la mayoría de los procesos de reciclado si se quiere evitar la degradación del ciclo. En la práctica, la contaminación cruzada de los flujos de plástico por bioplásticos no está probada: los datos de Italia muestran que la presencia de plásticos compostables en los flujos de plástico está por debajo del 1 %. Esto se debe a que algunos productos solo pueden fabricarse con plástico compostable (bolsas de plástico de un solo uso, cubiertos, platos) y a que existe un claro sistema de etiquetado tanto para los plásticos compostables como para los tradicionales, que permite a los consumidores distinguirlos y llevarlos al sistema de reciclado adecuado (biorresiduos para los plásticos compostables frente a los plásticos no compostables). Por lo tanto, no existe contaminación cruzada ni confusión de los consumidores en los países que han establecido sistemas adecuados de gestión de residuos para plásticos compostables (19). Estos países y sus marcos legislativos, sus sistemas de gestión de residuos y sus sistemas de etiquetado podrían ser una buena práctica para los bioplásticos.
La norma EN 13432 puede actualizarse, pero la Comunicación de la Comisión Europea no reconoce que las plantas de compostaje que siguen las mejores prácticas y tecnologías disponibles para los procesos, en particular unos tiempos de compostaje adecuados, sean capaces de tratar y biodegradar totalmente los plásticos compostables y los residuos alimentarios, como demuestran las encuestas realizadas por Biorepack en plantas de compostaje (20). Ni los bioplásticos ni la norma EN 13432 son responsables de que algunas plantas de compostaje, especialmente en los Estados miembros de la UE con sistemas de gestión de los residuos alimentarios menos eficientes, no se ajusten a los procesos o el tiempo de compostaje adecuados. Estas plantas de compostaje simplemente deben modernizarse. |
Bruselas, 27 de abril de 2023.
El Presidente del Comité Económico y Social Europeo
Oliver RÖPKE
(1) Empresa Común para una Europa Circular de Base Biológica.
(2) La absorción de carbono biogénico (captura) del medio ambiente debe deducirse de las emisiones de carbono en los cálculos de la huella ambiental, es decir, se «apunta en la cuenta» de las repercusiones climáticas.
(3) Los ámbitos en los que la UE en su conjunto puede crear valor añadido, frente a la actuación por separado de los Estados miembros sin coordinación ni recursos comunes.
(4) La familia de los plásticos biobasados también puede incluir los plásticos «bioatribuidos», que pueden definirse como plásticos con un contenido atribuido de base biológica (el contenido de base biológica puede determinarse mediante la atribución de la materia prima).
(5) DO L 190 de 12.7.2001, p. 21.
(*1) Balance preliminar
(6) Fuente: World plastics production 2020, Plastics Europe, 2021. European Bioplastics, Facts and Figures (https://www.european-bioplastics.org/market/).
(7) Plastic Consult, Bioplastics in Europe, actualización de mercado de 23.9.2022.
(8) Eionet — Informe ETC/WMGE 3/2021.
(9) Eionet — Informe ETC/WMGE 3/2021.
(10) Esto es lo contrario del concepto de «los costes de la no Europa» y se refiere a los beneficios de actuar en sinergia más que individualmente.
(11) https://www.tuv-at.be/green-marks
(12) https://www.dincertco.de
(13) CEN/TS 16640; ASTM D6866.
(14) En procesos industriales complejos y largos que utilizan múltiples materias primas, una segregación física (entre fósil y biológico o entre «nuevo» y reciclado) requeriría inversiones insostenibles. Los métodos de cadena de custodia permiten una contabilidad fiable y transparente y etiquetas y alegaciones claras e inequívocas con respecto al contenido de un producto a lo largo de la cadena de valor.
(15) https://publications.jrc.ec.europa.eu/repository/handle/JRC125046.
(16) ISO 22526-1, 2 y 3, EN 16760, ISO, EN 15804, ISO 14067.
(17) Directiva 94/62/CE del Parlamento Europeo y del Consejo, de 20 de diciembre de 1994, relativa a los envases y residuos de envases (DO L 365 de 31.12.1994, p. 10).
(18) Artículo 22 de la Directiva 2008/98/CE.
(19) Véanse los regímenes de responsabilidad ampliada del productor para plásticos compostables de Biorepack en Italia, https://eng.biorepack.org/.
(20) https://eng.biorepack.org/communication/news/composting-plants-talk.kl.