|
6.4.2022 |
ES |
Diario Oficial de la Unión Europea |
C 152/116 |
Dictamen del Comité Económico y Social Europeo sobre la Comunicación de la Comisión al Parlamento Europeo, al Consejo Europeo, al Consejo, al Comité Económico y Social Europeo y al Comité de las Regiones — Las primeras experiencias de la pandemia de COVID-19
[COM(2021) 380-final]
(2022/C 152/19)
|
Ponente: |
Tomasz Andrzej WRÓBLEWSKI |
|
Coponente: |
Ákos TOPOLÁNSZKY |
|
Consulta |
Comisión, 10.8.2021 |
|
Fundamento jurídico |
Artículo 304 del Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea. |
|
Sección competente |
Empleo, Asuntos Sociales y Ciudadanía |
|
Aprobado en la sección |
24.11.2021 |
|
Aprobado en el pleno |
8.12.2021 |
|
Pleno n.o |
565 |
|
Resultado de la votación (a favor/en contra/abstenciones) |
204/1/8 |
1. Conclusiones y recomendaciones
|
1.1. |
El CESE acoge favorablemente la iniciativa de la Unión Europea y sus instituciones de evaluar de manera continua los procesos durante la pandemia, tanto por lo que se refiere a la carga sin precedentes para los sistemas sanitarios como al efecto en la Unión Europea en su conjunto. |
|
1.2. |
La Comisión Europea enumera diez lecciones importantes de la pandemia, pero el CESE lamenta que solo mencione brevemente el impacto desigual de la crisis, en la que los grupos vulnerables y las pequeñas y medianas empresas se encuentran entre los más perjudicados. Las recomendaciones deben analizar de manera crítica lo que se ha hecho hasta ahora en todos los ámbitos, lo que ha funcionado bien y lo que debe mejorarse. También debemos fijarnos en cómo podemos abordar los problemas de la notable escasez de mano de obra, los cuellos de botella en la cadena de suministros y el rápido ascenso de los precios de la energía, que dificultan el retorno al funcionamiento normal de las sociedades y sus economías. |
|
1.3. |
El CESE señala que es necesario disponer de herramientas y planes que puedan activarse y aplicarse rápidamente ante una situación de crisis a escala de la UE. El Comité aplaude los planes de la Unión Europea de establecer un marco relativo a un estado de emergencia pandémico de la UE, así como de normas de respuesta a las crisis. El CESE reclama un elevado grado de coordinación y transparencia en todos los procedimientos, sobre todo cuando es necesario que las administraciones públicas adopten rápidamente medidas y decisiones a nivel europeo y de los Estados miembros. |
|
1.4. |
La COVID-19 ha exacerbado los patrones de inequidad existentes en materia de salud, y los grupos vulnerables se han visto afectados por una exposición desigual al virus. El CESE señala que se requieren programas para garantizar el acceso a los cuidados preventivos y de rehabilitación, incluso durante una crisis sanitaria. Por lo tanto, las disposiciones urgentes adoptadas en caso de pandemia en el futuro deben graduarse de manera que su efecto en el funcionamiento de la atención primaria no provoque en tales situaciones una mayor pérdida de salud en la sociedad. |
|
1.5. |
El CESE considera que la UE debe seguir respondiendo a la crisis de manera coherente y global, en particular a través del Mecanismo COVAX y el Centro Europeo para la Prevención y el Control de las Enfermedades (ECDC), así como de nuevos fármacos y tratamientos potenciales, y ha de continuar reforzando y apoyando la arquitectura de seguridad sanitaria mundial. Esta labor comprende el refuerzo del papel de la UE en la Organización Mundial de la Salud. |
|
1.6. |
El brote de COVID-19 ha puesto de relieve la naturaleza generalizada de las situaciones de crisis y su repercusión en todos los subsistemas de la sociedad. A este respecto, lograr que los sistemas de política social sean adecuados y más inclusivos reviste especial importancia para ayudar a quienes se encuentran marginados y viven en situaciones particularmente desfavorables. |
|
1.7. |
Basándose en varios Dictámenes (1) y en el pilar europeo de derechos sociales, el CESE apoya medidas a escala de la UE y de los Estados miembros que fomenten la cooperación entre sistemas nacionales con respecto a valores de la UE como la dignidad y la competencia leal y promuevan una convergencia al alza de los sistemas sanitarios y sociales. |
|
1.8. |
Durante la pandemia, asistimos a una expansión necesaria, sin precedentes, de la actividad europea y estatal para asistir tanto a empresas como a personas. El CESE subraya que es importante pasar de las medidas de emergencia a las inversiones productivas para una recuperación inclusiva y sostenible a medio y largo plazo, entre otras cosas para evitar el riesgo de que las políticas presupuestarias y monetarias sufran importantes riesgos inflacionistas que puedan conducir a una estanflación. |
|
1.9. |
El CESE acoge con satisfacción los esfuerzos de la Comisión Europea por apoyar las campañas nacionales de alfabetización mediática en cooperación con el Observatorio Europeo de los Medios Digitales (EDMO) y con el Grupo de Expertos en Alfabetización Mediática, contribuyendo así aún más a la lucha contra la desinformación, en particular la desinformación contraria a las vacunas, que provoca temores infundados y graves perjuicios. |
|
1.10. |
El Comité está a favor de los esfuerzos por reforzar la cooperación internacional y consolidar la posición de Europa en las instituciones internacionales. El CESE señala que cualquier debilitamiento de la posición de Europa o de su participación en las organizaciones internacionales da pie a que otros países no pertenecientes a la Unión puedan actuar de manera desfavorable a los valores que la Unión Europea representa. |
2. Observaciones generales
|
2.1. |
A principios de 2020, la pandemia de COVID-19 puso al descubierto algunas de las disfunciones existentes en el sector sanitario y en muchos Estados e instituciones de la UE, así como en algunos sectores de la economía. Todas ellas acrecentaron la gravedad de la crisis y el desequilibrio social. |
|
2.2. |
La Comisión acoge favorablemente la iniciativa de la Unión Europea y sus instituciones de evaluar de manera continua los procesos durante la pandemia, tanto por lo que se refiere a la carga sin precedentes para los sistemas sanitarios como al efecto en la Unión Europea en su conjunto. La Comisión subraya que este período pasado también debe evaluarse como una prueba de emergencia del funcionamiento democrático y unificado de la UE. |
|
2.3. |
El CESE reconoce el esfuerzo enorme invertido por las instituciones de la UE para coordinar la ayuda en la vacunación, las instituciones nacionales que ofrecían protección social y programas de apoyo y las empresas que han hecho cuanto estaba en sus manos para proteger a sus empleados y preservar su actividad y han superado el reto de lograr una normalización rápida en cuanto al empleo y el suministro de productos esenciales. Al mismo tiempo, no obstante, el Comité hace hincapié en que queda todavía mucho por hacer para asegurar la estabilidad total y el equilibrio en el mercado laboral. |
|
2.4. |
El CESE subraya que la primera y principal lección que hemos aprendido es que, especialmente en tiempos de pandemia —fenómeno que por definición tiene carácter regional o supranacional—, debemos trabajar juntos a escala europea para encontrar herramientas comunes que nos permitan no solo responder desde el punto de vista de la salud, sino también gestionar la emergencia y acompañar la transición hacia una recuperación rápida, pero también inclusiva y sostenible. El Comité subraya el enfoque positivo de las instituciones europeas a la hora de poner en marcha instrumentos financieros nuevos e innovadores, concertados con arreglo a un enfoque solidario basado en el interés común. |
|
2.5. |
La peor situación posible consistiría en el estallido de otra crisis antes de que la situación se haya estabilizado por completo. Por lo tanto, es prioritario que la Comisión Europea actúe hoy para reforzar la resiliencia de los sistemas económicos, sociales y sanitarios del futuro. El CESE concuerda con esta estrategia y con la necesidad de adoptar una visión crítica de las lecciones extraídas y de reforzar la gestión de las crisis en la Unión Europea. |
|
2.6. |
La Comisión Europea enumera diez lecciones importantes de la pandemia, pero solo menciona brevemente «el impacto desigual de la crisis, en la que los grupos vulnerables [y las pequeñas y medianas empresas] se encuentran entre los más perjudicados». Las recomendaciones deben analizar de manera crítica lo que se ha hecho hasta ahora, lo que ha funcionado bien y lo que debe mejorarse. |
|
2.7. |
A medida que salimos de la crisis, la escasez de mano de obra en ocupaciones de «poco cualificadas» pero de importancia vital está demostrando ser un problema. La crisis también puso de relieve nuestra vulnerabilidad ante la fragmentación de las cadenas de suministro mundiales y la necesidad de replantear la estrategia industrial en lo que se refiere a la fabricación de productos esenciales. |
3. Gestión de crisis
|
3.1. |
El Comité aplaude los planes de la Unión Europea de establecer un marco relativo a un estado de emergencia pandémico de la UE, así como de normas de respuesta a las crisis. El CESE apoya los esfuerzos en curso por supervisar y revisar la estrategia de gestión de crisis e invertir en esta. También apoya los planes de la Comisión de elaborar un informe anual sobre el grado de preparación. |
|
3.2. |
El CESE señala que es necesario disponer de herramientas y planes que puedan activarse y aplicarse rápidamente ante una situación de crisis a escala de la UE. Los instrumentos a escala nacional deben ser de naturaleza complementaria, lo que permitirá a los países responder a una escala adecuada a la situación de crisis diagnosticada en la zona correspondiente. |
|
3.3. |
El CESE subraya la importancia de tomarse en serio el principio de solidaridad efectiva y basada en las necesidades primarias en situaciones de crisis mundial. |
|
3.4. |
El CESE señala que las respuestas iniciales de las instituciones no siempre fueron adecuadas, en parte debido a la falta de coordinación entre los Estados miembros. A pesar de las críticas iniciales a la estrategia de vacunación de la UE, los beneficios de la acción colectiva han adquirido mayor visibilidad en la actualidad. Esta experiencia debe utilizarse para mejorar la respuesta de la Unión a futuras crisis. |
|
3.5. |
El Comité señala que es necesario establecer normas europeas comunes respecto a la recogida y la normalización de datos estadísticos, fundamentalmente en el ámbito de la salud. También es necesario examinar las metodologías estadísticas aplicadas hasta la fecha en cada ámbito. Esto es importante para contar en el futuro con procesos adecuados de toma de decisiones basados en las pruebas.
El CESE señala que en el período en que estalló la pandemia existían deficiencias persistentes en cuanto al asesoramiento profesional y digno de confianza, así como en el acceso a los estudios sobre epidemias. Por tanto, es necesario coordinar y optimizar los conocimientos técnicos profesionales sobre epidemias a escala de la UE. El Comité apoya la designación de un epidemiólogo jefe europeo que, actuando en calidad de asesor, facilite el proceso de toma de decisiones a escala nacional y de la UE. |
4. Protección de la salud
|
4.1. |
La COVID-19 ha exacerbado los patrones de inequidad existentes en materia de salud, y los grupos vulnerables se han visto afectados por una exposición desigual al virus. Los sistemas existentes para respuesta de emergencia, como el sistema de alerta precoz y respuesta (SAPR), la plataforma de información epidemiológica (EPIS) y el Sistema Europeo de Vigilancia (TESSy) requieren revisión y un refuerzo de su eficacia. El sistema debería diseñarse para apoyar a personas que reciben ingresos bajos de sus empleos, que presentan enfermedades crónicas o discapacidades preexistentes, que se encuentran en situación de pobreza extrema o que viven en residencias para ancianos. El CESE señala la necesidad de invertir en servicios de sanidad pública de calidad, que según lo establecido en el principio 16 del pilar europeo de derechos deben ser asequibles y accesibles para todos los ciudadanos, y de apoyar la atención sanitaria privada, que también desempeñó un papel crucial durante la pandemia, en los casos en que contribuya a las funciones de salud pública. |
|
4.2. |
Teniendo en cuenta las conclusiones del Dictamen del CESE sobre el Programa «La UE por la Salud» (2), el Comité está elaborando dictámenes adicionales sobre las conclusiones iniciales que podemos extraer de la crisis de la COVID-19 en el ámbito de la salud. |
|
4.3. |
Durante la pandemia, los Estados miembros se han centrado en medidas de emergencia, a menudo a expensas de la asistencia sanitaria preventiva y los servicios de rehabilitación. El CESE señala que se requieren programas para garantizar el acceso a los cuidados preventivos y de rehabilitación, incluso durante una crisis sanitaria. Por lo tanto, las disposiciones urgentes adoptadas en caso de pandemia en el futuro deben graduarse de manera que afecten al funcionamiento de la atención primaria únicamente en la menor medida posible, con el fin de evitar una mayor pérdida de salud en tales situaciones en la sociedad. |
|
4.4. |
La Estrategia Farmacéutica para Europa, adoptada en noviembre de 2020, tiene por objeto modernizar el marco regulador y apoyar la investigación y la tecnología farmacéuticas. El Comité señala que la capacidad de los sistemas nacionales de salud puede reforzarse mediante la integración activa de las farmacias abiertas al público en el contexto de la asistencia farmacéutica. |
|
4.5. |
La crisis de la pandemia ha puesto de relieve que escasean los trabajadores sanitarios. El CESE reitera que debe prestarse especial atención a la mejora de sus condiciones de trabajo, entre ellas de sus salarios, formación, reciclaje y formación actualizada, así como del acceso a guarderías infantiles, para asegurar los más elevados niveles de seguridad posibles y la posibilidad, para todas las profesiones, incluidas las del sector sanitario, de vivir, moverse y trabajar sin restricciones en toda la Unión Europea (3). Dado que el 76 % de los profesionales sanitarios y el 84 % del personal de enfermería de la UE son mujeres, se necesitan políticas de género transformadoras para superar los obstáculos al acceso al empleo a tiempo completo, abordar la brecha salarial entre hombres y mujeres, promover la permanencia laboral en el sector y apoyar el acceso al desarrollo profesional y a los puestos directivos. Deberán desarrollarse procedimientos especiales para permitir la contratación rápida y segura en situaciones de crisis de personal médico procedente de países externos a la Unión Europea. |
|
4.6. |
En relación con el Marco estratégico de la UE en materia de salud y seguridad en el trabajo 2021-2027, el CESE apoya la firme recomendación de la Comisión Europea a los Estados miembros para que reconozcan la COVID-19 como una enfermedad profesional, pero pone el énfasis en la necesidad de revisar la recomendación para que se incluyan en ella todos los trabajadores expuestos a la infección sin la protección adecuada, incluidos los trabajadores móviles y migrantes, y los trabajadores de temporada que se encuentran en lugares de trabajo poco seguros y en viviendas insalubres. |
|
4.7. |
El CESE seguirá de cerca la puesta en práctica de la Unión Europea de Salud y recomienda que se tenga en cuenta el vínculo entre la salud animal y la salud humana. Esta cooperación también pone de relieve que, debido a la naturaleza transfronteriza de las pandemias, solo una acción uniforme y bien coordinada puede resultar eficaz y satisfactoria, sobre la base de un mecanismo de reconocimiento común. |
|
4.8. |
Durante la pandemia de COVID-19, se adoptó un enfoque fragmentado y descoordinado respecto a los ensayos clínicos en Europa. El CESE señala que un enfoque paneuropeo puede posibilitar la racionalización de los procedimientos y los procesos de los ensayos clínicos, en particular pruebas de nuevos fármacos candidatos para lograr tratamientos eficaces y accesibles. Una plataforma europea a gran escala para ensayos clínicos puede ser una solución en este caso. |
|
4.9. |
De acuerdo con los datos de diversos estudios científicos y las estadísticas de asistencia a centros sanitarios, la crisis de la COVID-19 puede dar lugar a un aumento significativo del riesgo psicológico, lo que a su vez puede agravar el desarrollo de enfermedades psicosomáticas. Este nuevo fenómeno de morbilidad, así como los efectos todavía poco estudiados, de la síndrome de COVID-19 persistente, debe tenerse presente en los sistemas sanitarios de todos los Estados miembros de la Unión Europea. |
|
4.10. |
La prevención, la preparación y la respuesta frente a las pandemias son prioridades para Europa. El CESE considera que la UE debe seguir respondiendo a la crisis de manera coherente y global, en particular a través del Mecanismo COVAX, así como de nuevos fármacos y tratamientos potenciales, y ha de continuar reforzando y apoyando la arquitectura de seguridad sanitaria mundial. Esto también debe reforzar el papel de la UE en la Organización Mundial de la Salud. En este contexto, a fin de responder a las necesidades urgentes de los países en desarrollo en particular, el CESE pide a la Comisión Europea que entable un debate abierto a escala europea sobre una exención voluntaria temporal de los ADPIC para las vacunas, tratamientos y pruebas diagnósticas relacionadas con la COVID-19 que permita aumentar la producción mundial de vacunas y reducir sus costes a fin de garantizar el acceso para las personas de todo el mundo. |
|
4.11. |
Con respecto a las primeras experiencias formuladas en la Comunicación de la Comisión sobre salud, el CESE lamenta el error en el que se ha incurrido al omitir que la disponibilidad de intervenciones y servicios para hacer frente al estrés sanitario es desigual, y al no hacer el hincapié necesario en los grupos vulnerables; en muchos sentidos, esta situación solo se ha visto exacerbada por la crisis de la COVID-19. La igualdad de acceso a los servicios y su disponibilidad no solo debería ser un criterio de evaluación, sino que podría salvar vidas. |
5. Aspectos sociales
|
5.1. |
En 2021 hemos visto agrandarse las desigualdades entre mujeres y hombres en toda Europa, en particular como consecuencia del alarmante aumento de los casos de violencia contra las mujeres asociado a la pandemia de COVID-19. Las medidas de confinamiento y aislamiento han generado un entorno propicio para el control coercitivo de los abusadores sobre las víctimas y ha dado lugar a casos de violencia física, psicológica y sexual contra mujeres y niñas, mientras que las víctimas han visto limitado su acceso a los servicios de apoyo: se ha hablado en ese sentido de una «pandemia oculta». El CESE pide a la Comisión Europea que adopte un marco global para prevenir y combatir todas las formas de violencia contra las mujeres y las niñas desde una perspectiva feminista, sensible a las cuestiones de género e intersectorial, a fin de garantizar que en caso de futuras crisis sanitarias no se produzca esta pandemia oculta. |
|
5.2. |
En su Resolución publicada el 9 de junio de 2021 (4), el Comité respalda la afirmación de que la situación actual en Europa con la pandemia agrava la pobreza y la desigualdad, y que los recursos deben canalizarse hacia donde más se necesitan, con el fin de garantizar un empleo de calidad, reducir la pobreza y la exclusión y promover la iniciativa empresarial. |
|
5.3. |
El brote de COVID-19 ha puesto de relieve la naturaleza global de las situaciones de crisis y su repercusión en todos los subsistemas de la sociedad. A este respecto, lograr que los sistemas de política social sean adecuados y más inclusivos reviste especial importancia para ayudar a quienes se encuentran marginados y viven en situaciones particularmente desfavorables. |
|
5.4. |
El CESE lamenta asimismo que las administraciones nacionales no hayan involucrado de manera suficiente a los interlocutores sociales y las organizaciones de la sociedad civil y tomado en consideración sus aportaciones a la hora de elaborar sus planes nacionales de recuperación y resiliencia. El Comité aboga por que se establezcan condiciones vinculantes en materia de consulta respecto a la participación de las organizaciones de la sociedad civil. |
|
5.5. |
El Comité hace hincapié en que una Europa social, sostenible y competitiva debe ser una prioridad, teniendo en cuenta al mismo tiempo posibles nuevos indicadores de progreso económico que vayan más allá del PIB, como la calidad de vida, la sostenibilidad medioambiental, la cohesión social, la atención sanitaria y el bienestar general de las generaciones actuales y futuras. |
|
5.6. |
El Comité insta a la Comisión a que se centre en los derechos fundamentales, especialmente los relativos al bienestar socioeconómico. Debe prestarse especial atención a los derechos, la dignidad y el bienestar de las personas que puedan verse expuestas a la exclusión social y sufrir cualquier tipo de discriminación durante la pandemia de COVID-19 y en el momento inmediatamente posterior a esta. |
6. Economía y finanzas
|
6.1. |
Durante la pandemia, asistimos a una expansión necesaria, sin precedentes, de la actividad europea y estatal para asistir financieramente tanto a empresas como a personas. El CESE subraya que es importante pasar de las medidas de emergencia a las inversiones productivas para una recuperación inclusiva y sostenible a medio y largo plazo, entre otras cosas para evitar el riesgo de que las políticas presupuestarias y monetarias sufran importantes riesgos inflacionistas que puedan conducir a una estanflación. |
|
6.2. |
El CESE advierte que cualesquiera nuevas reformas fiscales, ya sea a escala de la UE o a escala nacional, deben considerar la estructura de las economías nacionales, la salud de las empresas locales y, en particular, la situación de las personas que se han encontrado en una situación difícil como consecuencia de la crisis. En este contexto, señalamos la necesidad de analizar la situación fiscal y económica de las empresas y los ciudadanos afectados por el súbito ascenso de los precios de la energía. |
|
6.3. |
El Comité coincide en que las nuevas normas fiscales y de gasto deberían ayudar a los Estados miembros a invertir en educación, investigación, desarrollo, innovación, sanidad e infraestructuras públicas, en inversiones reales y efectivas en capital humano, así como en la eficiencia de las administraciones públicas, entre otros. |
|
6.4. |
El CESE pide a la Comisión que facilite, respecto de los principios de la política de competencia en materia de ayudas estatales, las medidas temporales que han adoptado los Estados miembros para generar empleo a tiempo completo y apoyar la actividad económica afectada por situaciones de crisis y que elabore planes generales sobre asociaciones público-privadas o soluciones similares con el fin de limitar los riesgos en toda la sociedad, incluidos los que afectan a los agentes privados en situaciones de crisis extraordinarias. |
7. Sociedad y tecnología
|
7.1. |
El Comité llama la atención respecto a la creciente brecha en materia de educación entre los ciudadanos de la Unión Europea. Las generaciones más jóvenes se han visto profundamente afectadas por las medidas adoptadas para contener la pandemia. Ni los Estados miembros ni las instituciones de la UE abordan activamente esta cuestión, ni tampoco la necesidad de reformas en el sistema educativo. Hasta la fecha no se han presentado planes sistémicos de rescate o recuperación. Sin embargo, el Comité reconoce que la mejora de las capacidades y el reciclaje profesional serán claves para la educación y el desarrollo de la población en el futuro, y que las herramientas digitales constituyen una parte esencial de todo modelo educativo futuro. |
|
7.2. |
Garantizar un acceso a los servicios digitales amplio y basado en la solidaridad también es importante para la cohesión social. Como señala acertadamente la Fundación Europea para la Mejora de las Condiciones de Vida y de Trabajo (Eurofound) (5), el camino hacia unas sociedades más cohesionadas en Europa puede garantizarse mediante políticas que se centren en la integración económica y social de los ciudadanos y hagan mayor hincapié en las competencias digitales. |
|
7.3. |
El CESE acoge con satisfacción los esfuerzos de la Comisión Europea por apoyar las campañas nacionales de alfabetización mediática en cooperación con el Observatorio Europeo de los Medios Digitales (EDMO) y con el Grupo de Expertos en Alfabetización Mediática, contribuyendo así aún más a la lucha contra la desinformación y reforzando la resiliencia social contra los contenidos falsos y la desinformación contraria a las vacunas, que provoca temores infundados y graves perjuicios. El CESE también insta a reforzar el proceso de información sobre la crisis, como mejor forma de contrarrestar la desinformación. |
|
7.4. |
La pandemia de COVID-19 pone en primer plano la importancia de planificar la formación en áreas médicas clave como el tratamiento intensivo, para gestionar las emergencias. También hace aflorar la importancia de la portabilidad de capacidades entre los Estados miembros de la UE en situaciones de emergencia. Deberían facilitarse procedimientos para la transferencia temporal y la movilidad del personal médico entre los Estados miembros, igual que también deberían facilitarse procedimientos que permitiesen la contratación de personal médico de terceros países en tales situaciones. |
8. Relaciones internacionales y normas democráticas
|
8.1. |
El CESE señala que la pandemia ha afectado a sociedades y empresas de todo el mundo y ha exacerbado rivalidades geopolíticas que ya venían en aumento. |
|
8.2. |
El Comité está a favor de los esfuerzos por reforzar la cooperación internacional y consolidar la posición de Europa en las instituciones internacionales. El CESE señala que cualquier debilitamiento de la posición de Europa o de su participación en las organizaciones internacionales da pie a que otros países no pertenecientes a la Unión puedan actuar de manera desfavorable a los valores que la Unión Europea representa; en concreto, debemos analizar muy detenidamente todos los obstáculos al mantenimiento de los valores fundamentales de la UE y a la preservación de las libertades del mercado único. |
|
8.3. |
El Comité destaca que la pandemia de COVID-19 se ha utilizado a menudo como excusa para recortar derechos y socavar normas democráticas. Los gobiernos también han utilizado la crisis para perseguir sus propios intereses políticos cortos de miras. El CESE insiste en que las decisiones normativas necesarias para gestionar y superar la pandemia no deben afectar en modo alguno al respeto de los derechos fundamentales y los valores democráticos. |
|
8.4. |
El Comité hace especial hincapié en la necesidad de una formulación de políticas responsable y basada en pruebas y datos contrastados científicamente, así como en la priorización de las acciones encaminadas a proteger la salud y la vida. Al mismo tiempo, durante una pandemia o cualquier otra crisis, debemos respetar escrupulosamente los derechos fundamentales y los valores democráticos, en vez de restringirlos. |
|
8.5. |
En lo que respecta a la libre circulación de personas, mercancías, servicios y capital, el Comité reitera la necesidad de apoyar la armonización de los protocolos de viaje para particulares y empresas, con el fin de mantener un alto nivel de confianza y normas unificadas en toda la Unión, en consonancia con los principios del mercado único. Las normas deben ser claras y viables y guardar la máxima similitud posible en todos los países. |
Bruselas, 8 de diciembre de 2021.
La Presidenta del Comité Económico y Social Europeo
Christa SCHWENG
(1) DO C 13 de 15.1.2016, p. 40, DO C 14 de 15.1.2020, p. 1.
(2) DO C 429 de 11.12.2020, p. 251.
(3) DO C 286 de 16.7.2021, p. 109.
(4) La contribución del Comité Económico y Social Europeo al programa de trabajo de la Comisión Europea para 2022, basada en la labor del Grupo ad hoc«Contribución del CESE al programa de trabajo de la Comisión Europea para 2022» (DO C 341 de 24.8.2021, p. 1).
(5) Eurofound (2018), Social cohesion and well-being in Europe, Oficina de Publicaciones de la Unión Europea, Luxemburgo.