COMUNICACIÓN DE LA COMISIÓN AL PARLAMENTO EUROPEO, AL CONSEJO, AL COMITÉ ECONÓMICO Y SOCIAL EUROPEO Y AL COMITÉ DE LAS REGIONES Reforzar el papel del sector privado para lograr un crecimiento inclusivo y sostenible en los países en desarrollo /* COM/2014/0263 final */
1.
Introducción
1.1.
El papel del sector privado en el fomento del desarrollo
El consenso en
torno a que un puesto de trabajo digno es la mejor forma de salir de la pobreza
es general. El hecho de que cerca del 90 % de los puestos de trabajo de
los países en desarrollo correspondan al sector privado convierte a este en un
socio esencial en la lucha contra la pobreza. Además, si el mundo quiere
cumplir el reto de alimentar a 9 000 millones de personas de aquí a 2050,
el sector privado es necesario como inversor en una producción agrícola
sostenible. Asimismo, gracias a la innovación y la inversión en soluciones con
bajas emisiones de carbono y eficientes en cuanto al uso de los recursos, el
sector privado desempeñará un papel fundamental en la transformación hacia una
economía ecológica e inclusiva. Dado el potencial del sector privado para
generar un crecimiento inclusivo y sostenible en los países en desarrollo, las
partes que lo componen (como el sector empresarial, los intermediarios
financieros, las asociaciones y las organizaciones de empresarios y
trabajadores) se revelan cada vez más activas en el ámbito del desarrollo, como
fuentes de financiación y como socios de los Gobiernos, las organizaciones no
gubernamentales (ONG) y los donantes.
1.2.
Ayuda de la Unión Europea al desarrollo del sector privado:
logros y experiencia adquirida
La Comisión
Europea trabaja en estrecha colaboración con los Gobiernos de los países en
desarrollo para ayudarles a desarrollar y aplicar políticas de ayuda al
desarrollo del sector privado. La Comisión proporciona una financiación
sustancial en forma de subvenciones en una amplia gama de actuaciones como
reformas reglamentarias, desarrollo de capacidades y prestación de servicios de
desarrollo empresarial, dedicando especial atención al refuerzo de las
microempresas y las pequeñas y medianas empresas (PYME) de carácter local. A lo
largo de la última década, la Comisión ha apoyado el desarrollo del sector
privado con un promedio de 350 millones EUR por año. Esto, combinado con la
ayuda al desarrollo y las inversiones privadas de los Estados miembros,
convierte a la UE en un actor clave de la ayuda al desarrollo del sector
privado de los países socios. Con la creación de instrumentos regionales de
financiación combinada, la Comisión ha empezado a desarrollar también nuevas
herramientas para la realización de objetivos en materia de desarrollo del
sector privado. El uso estratégico de las subvenciones permite a la Comisión
obtener más inversiones para financiar el desarrollo de infraestructuras y
facilitar el acceso a la financiación de las microempresas y las PYME.
Asimismo, la UE está comenzando a utilizar instrumentos financieros innovadores
como, por ejemplo, garantías destinadas a impulsar los préstamos a las PYME por
parte de los bancos comerciales, y capital de riesgo para invertir en fondos
dedicados a la inversión en PYME o préstamos a proyectos de eficiencia
energética. El incremento de la mezcla de elementos en cooperación con las
instituciones financieras de desarrollo también facilita la participación del
sector privado como fuente de financiación. La presente Comunicación contiene
algunos ejemplos fructíferos de ayudas anteriores de la UE al desarrollo del
sector privado que pueden servir de inspiración para futuras acciones. Una evaluación
reciente de la ayuda de la UE al desarrollo del sector privado entre 2004 y
2010[1]
confirmó la importante contribución de la Comisión al desarrollo de este sector
en los países socios, además de indicar formas de mejorar los futuros programas
y estrategias como, por ejemplo: i) hacer más hincapié en la creación de
puestos de trabajo dignos; ii) integrar la participación del sector privado en
el conjunto de la cartera de ayudas de la UE; iii) fomentar más eficazmente
asuntos transversales como el Programa de Trabajo Decente, el empleo de mujeres
y jóvenes, así como el respeto de los derechos humanos; y iv) ampliar la
eficacia y las repercusiones operativas de la ayuda al desarrollo del sector
privado mejorando el diagnóstico y la medición de resultados.
2.
Marco estratégico para el
refuerzo del papel del sector privado en favor de un crecimiento inclusivo y
sostenible
Aprovechando los
logros pasados y la experiencia adquirida y teniendo en cuenta las
observaciones recibidas de las consultas con las partes interesadas[2], la
presente Comunicación propone un marco estratégico que refuerce el papel del
sector privado para lograr un crecimiento inclusivo y sostenible. Está
compuesta de dos niveles en los que la UE considera que puede aportar valor
añadido y completar efectivamente las acciones emprendidas por los Estados
miembros, las instituciones que financian el desarrollo y otros socios del
mismo. En términos de
ayuda al desarrollo del sector privado, la Comisión quiere seguir siendo un
socio importante de los Gobiernos y las organizaciones empresariales
intermediarias de los países en desarrollo, a fin de respaldar la creación de
un entorno empresarial propicio y el desarrollo de empresas locales que estén
equipadas para crear puestos de trabajo dignos, generar ingresos públicos y
aprovechar las oportunidades que ofrecen unos mercados integrados a escala
mundial[3]. Al
hacerlo, la Comisión buscará nuevas maneras de aprovechar el potencial del
sector privado como socio financiero, agente de ejecución, asesor o intermediario
para mejorar la eficacia y la eficiencia de la prestación de la ayuda de la UE,
no solo en el ámbito del desarrollo del sector privado local sino también en
otros ámbitos de la cooperación de la UE al desarrollo como la energía
sostenible, la agricultura y la industria agroalimentaria sostenibles, las
infraestructuras digitales y físicas, y los sectores ecológico y social. Más allá del
sector privado como socio en la cooperación al desarrollo, el marco estratégico
propuesto incluirá también acciones e instrumentos que permitan a dicho sector
lograr resultados de desarrollo positivos como parte de las estrategias de su
actividad principal. Esto significa que la Comisión se propone desempeñar un
papel más activo como facilitador del compromiso propio de las empresas para
con el desarrollo, por ejemplo mediante el fomento de inversiones responsables
en los países en desarrollo, o modelos sostenibles de producción y de cadenas
de suministro. Este marco
estratégico se refleja en la programación de la ayuda al desarrollo de la UE de
2014 a 2020 respecto a estrategias nacionales y regionales de desarrollo del
sector privado como el trabajo conjunto ACP-UE en torno a un nuevo marco de
cooperación para el desarrollo del sector privado en los países ACP, a nivel de
programas temáticos que abordan la participación del sector privado como una
cuestión transversal y en las intervenciones sectoriales destinadas a integrar
la colaboración con el sector privado en la agricultura, la energía sostenible
y las infraestructuras, o en los sectores ecológico y social.
2.1. Principios
para reforzar el papel del sector privado en la cooperación al desarrollo de la
UE
La ayuda de la
UE al desarrollo del sector privado y su compromiso con el sector privado a
nivel local e internacional se regirá por principios claros que complementen
los principios de eficacia de la ayuda y estén concebidos para orientar los
esfuerzos de los Estados miembros de la UE, las instituciones financieras y
otros socios de la ayuda al desarrollo de la UE. –
Enfoque
dirigido a la creación de empleo, la inclusividad y la reducción de la pobreza. Los
programas y las asociaciones deben diseñarse de forma que contribuyan a la
reducción de la pobreza mediante, por ejemplo, la creación de empleos dignos,
mejores condiciones laborales, una transición gradual de la economía sumergida
a la economía formal, o el empoderamiento económico de las mujeres y las niñas,
los jóvenes y los grupos vulnerables. –
Un
enfoque diferenciado para el sector privado. La actividad
del sector privado puede adoptar muchas formas y repercutir en el desarrollo
económico de varias maneras. El sector privado es muy diverso y abarca desde
personas emprendedoras hasta grandes empresas multinacionales y entidades
financieras; desde empresas que crean valor para sus accionistas hasta empresas
de carácter social centradas en las personas, cooperativas y organizaciones de
trabajadores y empresarios. Todos ellos pueden funcionar a nivel local,
regional, nacional o internacional, en zonas rurales o urbanas, en el sector
formal o informal y en muy distintos contextos nacionales. Cada uno de estos
agentes del sector privado requiere diferentes condiciones e incentivos para
contribuir al desarrollo, lo que implica enfoques diferenciados de la ayuda que
reciban y de su participación en el desarrollo. –
Crear
oportunidades mediante soluciones basadas en el mercado. Al
tiempo que debe evitarse que las intervenciones de los donantes distorsionen
los mercados, debe hacerse más hincapié en aprovechar el potencial de la ayuda
al desarrollo para catalizar el desarrollo de los mercados en los países
socios. Existe un potencial aún no explotado en la generación de oportunidades
de negocio para los empresarios locales mediante programas que adopten enfoques
orientados al mercado al adjudicar las ayudas, por ejemplo trabajando con
empresas locales como socios ejecutivos o proveedores de obras y servicios, o
en programas sociales optando por transferencias de efectivo en lugar de la
ayuda en especie, dado que dicha opción tiene la ventaja adicional de fomentar
el poder adquisitivo y, por tanto, estimular la demanda de la población con
escasos recursos. –
Seguir
criterios claros al prestar ayuda directa a los agentes del sector privado.
Mientras que la ayuda oficial al desarrollo está claramente justificada para
intervenir a los niveles macro y medio, también puede ser eficaz a nivel micro
para acelerar el desarrollo de las empresas locales o superar las deficiencias
del mercado y situaciones de inversión insuficiente. Sin embargo, para
garantizar el impacto y a la sostenibilidad del desarrollo, evitar las
distorsiones del mercado y mitigar los riesgos fiduciarios y de reputación,
deben aplicarse criterios claros en las decisiones relativas a la ayuda a las
empresas o los intermediarios financieros mediante subvenciones directas o
servicios de subvención del desarrollo empresarial en forma de garantías,
seguros o financiación con condiciones favorables. La Comisión Europea ha
desarrollado una serie de criterios de orientación en tales decisiones. que
complementan las normas establecidas en los reglamentos financieros de la
Comisión[4]
y, en general, están en consonancia con las normas aplicadas por otros socios
del desarrollo (véase el recuadro 1). –
Prever
distintos contextos locales y situaciones de fragilidad. Para
garantizar el mayor impacto y los mejores resultados de la ayuda de la UE,
resulta esencial diferenciar entre contextos nacionales al diseñar la ayuda al
desarrollo del sector privado, y establecer prioridades en función de las
necesidades y la fase de desarrollo, así como del grado de vulnerabilidad de
los países socios. Es necesario adoptar enfoques específicos, especialmente en
el caso de países en situación de conflicto y fragilidad que necesitan
urgentemente crear puestos de trabajo y oportunidades económicas para
restablecer la cohesión social, la paz y la estabilidad política. –
Hacer
hincapié en los resultados. La ayuda al
desarrollo del sector privado y sus asociaciones debe ir acompañada en todos
los niveles por esfuerzos dirigidos a reforzar la medición de los resultados y la
evaluación del impacto de las intervenciones. –
Respetar
la coherencia política en los sectores que afectan al sector privado de los
países socios. Además de
asegurar que la acción política de la Unión Europea no afecta negativamente a
las perspectivas de desarrollo de los países socios, la estrecha coordinación
entre los servicios pertinentes de la Comisión, así como con los Estados
miembros de la UE, seguirá siendo una prioridad, con el fin de garantizar que
la UE adopta un enfoque global y aplica las políticas de desarrollo y las otras
políticas pertinentes de forma coherente y haciendo que se refuercen
mutuamente. La Comunicación de la Comisión de 2012 sobre comercio, crecimiento
e inversión[5]
articula los enfoques que ilustran cómo se aplican estos en relación con las
políticas comerciales y de inversión. Recuadro 1:
Criterios para la concesión de ayudas a los agentes del sector privado (1)
Impacto mensurable en el desarrollo: La
ayuda prestada a una empresa privada o a un intermediario financiero debe
contribuir de manera rentable a la consecución de objetivos de desarrollo como
la creación de empleo, el crecimiento ecológico e inclusivo o la reducción de
la pobreza general. Esto requiere transparencia en cuanto a los objetivos y los
resultados, junto con mecanismos adecuados de supervisión, evaluación y
medición de resultados. (2)
Adicionalidad: Sin apoyo público, la empresa
privada no llevaría a cabo la acción o las inversiones, o no lo haría en la
misma escala, al mismo tiempo, en el mismo lugar o según las mismas normas. La
acción apoyada no debe desplazar al sector privado o sustituir otros medios de
financiación privada. (3)
Neutralidad: La ayuda concedida no debe
distorsionar el mercado y debe adjudicarse mediante un sistema abierto,
transparente y equitativo. Debe tener carácter temporal con una estrategia de
salida claramente definida. Las ayudas justificadas por las deficiencias del
mercado y los riesgos consiguientes no deben tener un efecto disuasorio de los
esfuerzos de reforma reglamentaria destinados a resolver las causas de las
deficiencias del mercado. (4)
Intereses compartidos y cofinanciación:
Las asociaciones con el sector privado deben basarse en la relación
coste-eficacia, en intereses compartidos y en la responsabilidad respecto a los
resultados. Los riesgos, costes y beneficios de un proyecto conjunto deben
distribuirse de forma justa. (5)
Efecto demostrativo: Toda
acción objeto de ayuda debe tener un claro efecto demostrativo que catalice el
desarrollo del mercado induciendo a otros agentes del sector privado a imitar
el proceso y multiplicando los resultados de desarrollo. (6)
Aceptación de las normas sociales, medioambientales y
fiscales: Las empresas privadas que reciban ayuda deben demostrar
que sus operaciones se ajustan a normas medioambientales, sociales y fiscales
como el respeto de los derechos humanos y los derechos de los pueblos
indígenas, el trabajo digno, la buena gobernanza empresarial y las normativas
sectoriales.
2.2. Ayuda
al desarrollo del sector privado en la futura cooperación al desarrollo de la
UE
2.2.1. Crear un entorno empresarial propicio para las iniciativas del sector
privado
Las ayudas
destinadas a la mejora del clima empresarial y de inversión, especialmente en
el caso de las microempresas, las PYME, y al refuerzo de organizaciones
empresariales intermediarias y de apoyo, seguirán siendo las piedras angulares
de la ayuda de la UE al desarrollo del sector privado. Este planteamiento puede
resultar más eficaz gracias a la mejora de la calidad de los sistemas de
diagnóstico por países y sectores para priorizar las reformas, y a través de la
participación del sector privado en un diálogo entre los sectores público y
privado, centrado en las acciones durante la formulación de las políticas. Asimismo,
la Comisión aspira a contribuir a la mejora de los instrumentos de formulación
de políticas para medir y comparar la calidad del entorno empresarial en los
distintos países. A fin de
combinar adecuadamente las reformas relativas al entorno empresarial con el
apoyo a otros aspectos relacionados con el clima de inversión como el
desarrollo del mercado financiero, la facilitación del comercio, la gestión de
los flujos migratorios y el refuerzo de las instituciones legales y jurídicas,
la Comisión buscará sinergias entre su ayuda al desarrollo del sector privado,
la ayuda al comercio, el apoyo presupuestario y el diálogo político con los
países socios. La Comisión reconoce que la creación de instituciones nacionales
y marcos jurídicos que permitan a los mercados ser más eficientes y justos
exige una buena gobernanza y una responsabilización activa por parte de los
Gobiernos de los países socios. La Comisión está dispuesta a prestar su apoyo
allí donde existe voluntad política de reforma, combinada con esfuerzos para
aplicar normas y directrices acordadas a nivel internacional, como la
Convención de las Naciones Unidas contra la Corrupción. Asimismo, permitirá
utilizar mejor los análisis de economía política en el diseño de programas de
desarrollo del sector privado. En
Paraguay, el Proyecto de Apoyo a la Integración Económica, financiado
por la UE, ayudó a la creación de una ventanilla única para las exportaciones,
que redujo el tiempo total de los procedimientos administrativos necesarios
para exportar carne de 40 días a 50 minutos e incrementó el número de empresas
de Paraguay orientadas a la exportación un 500 % desde 2004, lo que dio
lugar a un aumento significativo de las exportaciones. En Túnez el sector
microfinanciero estaba infradesarrollado, con solo dos proveedores de servicios
financieros atendiendo a 300 000 clientes. Gracias al diálogo político
con la UE, y en el marco de las operaciones conjuntas de ayuda
presupuestaria a los donantes lanzadas antes de la revolución, el Gobierno
reformó en 2011 el marco legal y regulador del sector microfinanciero nacional
en concordancia con las mejores prácticas internacionales para permitir a
nuevos operadores atender la demanda de microcréditos no cubierta por parte de
grupos vulnerables (estimada en 700 000 clientes). Las limitaciones del crecimiento del sector privado pueden deberse no
solo al entorno empresarial general sino también a desfases específicos de una
industria o un sector en las infraestructuras de apoyo. No todos los sectores o
industrias de una economía tienen el mismo potencial de aumento de la
productividad y creación de empleo digno. La ayuda a los Gobiernos socios no
debe desprenderse de una mera exigencia política, sino que debe también
responder al correcto análisis de las ventajas comparativas que tiene latentes
un país. Debe darse prioridad a la eliminación de las restricciones en los
sectores con mayor potencial para contribuir a un crecimiento impulsado por el
sector privado y a la creación de empleo digno en cada país. Las
agrupaciones industriales ofrecen posibilidades de establecimiento de alianzas
estratégicas para la prestación de servicios de apoyo sectoriales y el acceso a
las cadenas de valor mundiales. Asimismo, también se requieren marcos
reglamentarios sectoriales adecuados y previsibles que posibiliten soluciones
efectivas y sostenibles basadas en el mercado para la electrificación rural y
la sostenibilidad energética del medio urbano, o acceso a la financiación y los
servicios de infraestructura como las telecomunicaciones móviles, la energía,
el agua, el transporte y la vivienda. Acción 1: Los
servicios de asesoramiento financiero y las herramientas de diagnóstico más
avanzadas para la formulación de políticas al servicio de los Gobiernos
nacionales y las organizaciones empresariales intermediarias mejoran las
normativas empresariales nacionales y su aplicación, con el consiguiente
aumento de la seguridad jurídica, favorecen el entorno empresarial y reducen
los costes de la actividad empresarial.
2.2.2.
Aumentar el apoyo a las microempresas y a las PYME
en los sectores formal e informal
Las
intervenciones a nivel macroeconómico y sectorial para reforzar el entorno
empresarial exigen la prestación complementaria de servicios de apoyo a nivel
mesoeconómico y microeconómico para aumentar la productividad y acelerar la
inversión y la creación de empleo digno. Se hará hincapié en el apoyo a las
microempresas y las PYME, que desempeñan un papel fundamental en la creación de
empleo, así como en el aumento de la productividad y la mejora de las
condiciones de trabajo de la economía informal. Al prestar ayuda al desarrollo
de las empresas, la Comisión operará, en la medida de lo posible, a través de
los intermediarios y los proveedores de servicios empresariales existentes,
teniendo en cuenta las enseñanzas extraídas de la creación de estructuras de
apoyo propias con un elevado coste administrativo. Asimismo, promoverá enfoques
basados en el mercado que obligan a los beneficiarios del sector privado a
compartir el coste del servicio recibido. La experiencia
de la Comisión en el apoyo a las PYME europeas también puede aportar enseñanzas
útiles para los países en desarrollo. Así, por ejemplo, el apoyo público
prestado por la red Enterprise Europe puede servir de modelo para fomentar la
cooperación de las PYME de los países en desarrollo. Las empresas europeas
puedan contribuir a la creación de empresas locales en los países socios
integrando microempresas y PYME locales en sus cadenas de suministro,
especialmente en la agricultura y el sector agroalimentario, así como a través
de la transferencia de tecnologías como la ecoinnovación o soluciones de
energía renovable. La Comisión también colabora con instituciones financieras
públicas en programas como la iniciativa en favor de las pequeñas empresas del
BERD, en la que se utilizan fondos de la UE para servicios de asesoramiento a
la medida de determinados sectores y países. Asimismo, es necesario reforzar la
colaboración Norte-Sur entre las empresas, por ejemplo a través de acuerdos de
hermanamiento en materia de asesoramiento y formación en el puesto de trabajo.
Además, la Comisión utilizará su cooperación al desarrollo con países socios
para reforzar los sistemas nacionales de educación y formación profesional, en
línea con las demandas del mercado de trabajo y las necesidades de
cualificación de las empresas formales e informales. El
EGP-BAS (Enterprise Growth Programme and Business Advisory Services)
proporciona servicios de consultoría a las PYME de los países de la Asociación
Oriental y les ayuda a desarrollar y mejorar sus actividades. Hasta la fecha,
son más de 600 las PYME que se han beneficiado de esta ayuda, y se ha logrado
el resultado extraordinario de que más del 90 % de ellas han aumentado su
facturación por término medio el 43 % en un año. En Tanzania, el Programa
de Apoyo al Comercio y la Agricultura ha contribuido a mejorar los niveles
de calidad y a aumentar un 50 % la productividad en las cadenas de valor
del té y el café. Además de un mayor acceso a los mercados internacionales, se
aumentó un mínimo del 20 % la renta neta de los pequeños agricultores, lo
que tuvo un impacto directo en los activos de los hogares, el empoderamiento de
la mujer, la mejora de la educación infantil y la mejora de la seguridad alimentaria. Se
calcula que entre el 60 % y el 80 % de las empresas de las economías
en desarrollo son informales. Este tipo de empresas representan un enorme
potencial de crecimiento y creación de empleo, por lo que el hecho de que
actúen al margen de la ley no debe excluirlas de las ayudas al desarrollo. Por
un lado, es necesaria una combinación de medidas para aumentar los incentivos a
su formalización mediante instituciones y sistemas jurídicos eficaces y
derechos de propiedad seguros, en particular, en cuanto a las tierras, que
pueden utilizarse como garantía para obtener préstamos. Por otra parte, es
necesario tomar medidas para mejorar la productividad y las condiciones de
trabajo en el sector informal creando un entorno laboral más seguro y un acceso
más fácil a la financiación, los mercados, las infraestructuras y los servicios
sociales. Una forma útil de prestar ayuda es la formación y el refuerzo de la
capacidad de las organizaciones de apoyo informal, como las asociaciones de
productores y las organizaciones de autoayuda pertenecientes a sus propios
miembros. Las cooperativas, las empresas sociales y otras formas de empresa
centradas en las personas suelen liderar el camino a la hora de ofrecer puestos
de trabajo dignos, medios de vida sostenibles y soluciones inclusivas a los
problemas sociales. Acción 2: Cofinanciar
los regímenes basados en el mercado para que las microempresas y las PYME
accedan a los servicios de apoyo a las empresas a partir de proveedores locales
como las organizaciones empresariales intermediarias, los viveros de empresas,
las organizaciones de autoayuda informales y las cooperativas para aumentar las
capacidades de gestión, los conocimientos tecnológicos y las conexiones con los
mercados para las microempresas y las PYME del sector formal e informal. Acción 3: Apoyar
alianzas entre las empresas y los proveedores de formación pertinente para
desarrollar y aplicar programas de educación y formación profesional y técnica
en función de la demanda.
2.2.3.
Empoderamiento de las mujeres como empresarias y
trabajadoras
En el marco de
su apoyo a las microempresas y a las PYME y a la creación de un entorno
propicio para su desarrollo, la Comisión prestará especial atención al
emprendimiento y al empleo femeninos. Las mujeres suelen estar
infrarrepresentadas en las comunidades empresariales de los países en
desarrollo. Esto es a menudo el resultado de las diferencias de trato entre
hombres y mujeres, que frenan las oportunidades para que las mujeres creen
empresas, sean propietarias de viviendas o terrenos, o accedan a créditos, lo
cual constituye un importante obstáculo para la igualdad de género. La Comisión
presionará a favor de una regulación empresarial que incluya la perspectiva de
género, y abordará la necesidades específicas de formación y apoyo de las
mujeres como empresarias y trabajadoras, a fin de garantizar que las recientes
mejoras en la educación de las niñas se traduzcan en verdaderas oportunidades
económicas para las mujeres.
2.2.4.
Mejorar el acceso a las finanzas y profundizar la
inclusión financiera
La falta de
acceso al capital y a servicios financieros adecuados constituye un obstáculo
especialmente importante para el desarrollo de microempresas y PYME. La
Comisión apoya un acceso más amplio a un conjunto diversificado de servicios
financieros tanto para los hogares como para las microempresas y las PYME, con
intervenciones que van desde el refuerzo de las capacidades de los
intermediarios financieros a la provisión de capital a bancos locales para la
financiación de microempresas y PYME. Además, los programas futuros se
centrarán en la utilización de tecnologías de la información y la comunicación
(TIC) como instrumento para lograr la inclusión financiera de los pobres,
especialmente en África, donde ya están modificando drásticamente el panorama
financiero. También se hará especial hincapié en modelos centrados en los
clientes para fomentar los créditos inclusivos, el ahorro, los seguros de
crédito y los servicios de pago, así como en hacer la transferencia de remesas
más barata, rápida y segura, al tiempo que se facilita su inversión productiva.
Estas actividades se verán complementadas por el apoyo a la creación de una
infraestructura financiera adecuada y un marco regulador para el sector
financiero, a fin de garantizar la protección del cliente, la responsabilidad
en las finanzas y, a largo plazo, la estabilidad del sistema financiero. En Sudáfrica, el denominado «instrumento de capital
riesgo» (Risk Capital Facility) creado por el Gobierno con financiación
de la UE para fomentar la participación en la economía de las personas
desfavorecidas, dedicando especial atención a las mujeres, ha aportado capital
o cuasicapital a 60 empresas y supuso la creación de 7 000 nuevos puestos
de trabajo. Así, MX Metal Shoppe, por ejemplo, recibió un préstamo subordinado
de 200 000 EUR, que permitió a la empresa reunir fondos adicionales para
la compra de nuevos equipos y cubrir las necesidades de capital circulante y
los costes iniciales de puesta en marcha. Tras 18 meses en funcionamiento, se
han contratado 52 personas no cualificadas y la actividad es rentable y
presenta un rápido crecimiento. A través del Programa
de Microfinanciación ACP-UE, la UE financió un proyecto de refuerzo de
capacidades a 12 instituciones de microfinanciación en zonas remotas de 12
países del África subsahariana y Haití. También apoyó la creación de 14 nuevos
productos financieros, como los créditos para tanques de agua y para
escolaridad, depósitos a plazo y servicios telemáticos. Se dio formación a más
de 750 miembros del personal de instituciones de microfinanciación, mientras
que 120 000 nuevos clientes en las zonas rurales se beneficiaron de un
mejor acceso a servicios financieros innovadores. La
combinación de las subvenciones de la UE con otras fuentes de financiación del
desarrollo ya ha demostrado ser una buena forma de ampliar el acceso a la
financiación, por ejemplo a través de los mecanismos de garantía y fondos de
microfinanciación. Se prestará especial atención a la financiación de mujeres
empresarias, a la financiación «con impacto» de empresas sociales y a las
inversiones de gran impacto[6],
así como a mejorar el acceso a la financiación de préstamos y capital para las
PYME denominadas el «missing middle» o «eslabón intermedio perdido», ya
que sus necesidades de financiación no suelen verse bien cubiertas por las
instituciones de microfinanciación ni por los bancos tradicionales. Acción 4: Hacer
un uso estratégico de las subvenciones de la UE, en particular a través de los instrumentos
de financiación combinada, con el fin de mejorar el acceso a los préstamos, la
financiación de capital, garantías y capital paciente para las microempresas y
las PYME, también en los países de alto riesgo, y a través de la financiación eficaz
de las empresas sociales. Acción 5: Aumentar
el apoyo a la financiación inclusiva, con especial hincapié en la inclusión
económica de las mujeres, los jóvenes y la población rural.
2.3. Integración
del desarrollo del sector privado y participación en la cooperación al
desarrollo de la UE
La mayoría de
los ámbitos de la ayuda de la UE ofrece oportunidades para reforzar el papel
del sector privado, a fin de alcanzar un crecimiento inclusivo y sostenible. El
sector privado desempeña un importante papel en la agricultura y el sector
agroalimentario, las energías sostenibles, las infraestructuras y el sector
social, y resulta primordial en los ámbitos del medio ambiente, el cambio
climático, las migraciones, la gestión de riesgos[7], las
materias primas[8],
los recursos naturales, la asistencia sanitaria y los productos farmacéuticos,
el turismo sostenible y la alimentación. La Comisión, en consonancia con las
políticas de los Gobiernos socios, desarrolla medios para mejorar la
integración de los objetivos en materia de desarrollo del sector privado en las
estrategias de apoyo y determinará las modalidades para utilizar el sector
privado como socio de ejecución y financiación en dichos ámbitos. En este contexto,
podría asignarse una mayor proporción de los instrumentos de financiación combinada
de la UE a instrumentos financieros como préstamos, garantías, instrumentos de
riesgo compartido e instrumentos de capital o cuasi capital. Un objetivo clave
de estos instrumentos es el de catalizar la inversión privada que ha demostrado
viabilidad financiera pero no reúne financiación suficiente procedente de los mercados.
El acceso a la financiación y los instrumentos de riesgo compartido en los
países en desarrollo es también un importante requisito previo para los
inversores de la UE que deseen adentrarse en estos mercados. Así ocurre
especialmente en ámbitos tales como la construcción (incluidos el transporte,
los edificios y los servicios públicos), que se caracteriza por un alto nivel
de inversiones iniciales, la exposición de alto riesgo y, a menudo, una
competencia internacional desleal, lo que exige medidas que aseguren
condiciones de competencia equitativas.
2.3.1.
Asociar el sector privado a la energía sostenible
Acción 6: Aumentar
la provisión de capital riesgo a través de la inversión privada en favor de la
eficiencia energética y las energías renovables y proyectos de electrificación
rural en los países en desarrollo, siguiendo el exitoso ejemplo del Fondo
Global de Energías Renovables y Eficiencia Energética (GEEREF). Crear un mecanismo de
riesgo compartido con las instituciones europeas de financiación del desarrollo
para aumentar la inversión privada en proyectos relacionados con la energía.
2.3.2.
Asociar el sector privado a unos sectores agrícola
y agroalimentario sostenibles
Acción 7: Vincular a los
agricultores con los mercados mediante modelos orientados al mercado, como las
iniciativas desarrolladas en el marco del Programa de desarrollo agrícola de
África. Desarrollar la capacidad
de los pequeños agricultores y las PYME agrícolas y mejorar su acceso a la
financiación, la información sobre los mercados y la tecnología. Acelerar el comercio
sostenible de productos agrícolas a nivel local y mundial mediante el apoyo a
las coaliciones de empresas, ONG, productores, Gobiernos y demás partes
interesadas. Desarrollar y financiar
instrumentos de gestión del riesgo tales como los seguros contra las
variaciones de precios, las condiciones meteorológicas y las catástrofes. Prestar apoyo a las
asociaciones público-privadas y a los modelos de negocio inclusivos, dando el
debido reconocimiento a procesos como las directrices voluntarias sobre
gobernanza responsable de la tenencia de la tierra, la pesca y los bosques; la
inversión agrícola responsable y la iniciativa africana de política del suelo.
2.3.3.
Asociar el sector privado al sector de las
infraestructuras
Acción 8: Captar
capital y experiencia del sector privado para inversiones en infraestructuras
en los países en desarrollo a través de instrumentos regionales de financiación
combinada de la UE como el Fondo Fiduciario UE-África para infraestructuras. Fijar
como objetivo la introducción de contratos de diseño, construcción y
explotación, así como de los conceptos de sostenibilidad y costes del ciclo de
vida en los procedimientos de contratación de la UE. Fomentar la cooperación
al desarrollo y el uso de la tecnología espacial para el desarrollo sostenible
a través de los programas marco de investigación, la transferencia de
tecnología, la creación de capacidad e iniciativas empresariales conjuntas,
incluido el desarrollo de la infraestructura de navegación por satélite y los
servicios de observación de la Tierra.
2.3.4.
Asociar el sector privado a los sectores ecológicos
Acción 9: Fomentar
el eco-emprendimiento y la creación de empleos en el sector ecológico mediante
la iniciativa emblemática SWITCH TO GREEN, que se basa en la experiencia
positiva del programa SWITCH-Asia y combina el diálogo político sobre las
condiciones necesarias para el desarrollo de empresas ecológicas con la
cofinanciación de proyectos innovadores que apoyen modelos y prácticas de
producción y consumo sostenibles en los países socios. Apoyar la gestión de las
zonas protegidas y otras zonas con biodiversidad vulnerable mediante, entre
otras cosas, la iniciativa emblemática «Biodiversity for Life» que implica al
sector privado en el diseño y la ejecución de sistemas de remuneración de
servicios ecosistémicos, la gestión local de los recursos naturales y las
asociaciones público-privadas.
2.4.
Catalizar la participación del sector privado en favor del
desarrollo
2.4.1.
Fomento de prácticas empresariales responsables a
través de la política de desarrollo de la UE
La inversión
privada en los países con rentas bajas y medias, tanto nacionales como
internacionales, se ha más que triplicado durante la última década y
actualmente representa más de la mitad de los recursos financieros a
disposición de los países en desarrollo, por lo que es muy superior a la ayuda
oficial al desarrollo[9]. Por ello,
incluso un cambio menor en las estrategias de inversión privada puede modificar
significativamente el efecto de esas inversiones en los países en desarrollo. La Estrategia de
la UE sobre la responsabilidad social de las empresas (RSE)[10] ofrece
una buena base para el compromiso de las empresas europeas en los países en
desarrollo. La Comisión anima a las empresas a que se adhieran a los principios
y directrices reconocidos internacionalmente, incluido el Pacto Mundial de las
Naciones Unidas, los principios rectores de las Naciones Unidas sobre las
empresas y los derechos humanos, la Organización Internacional del Trabajo
(OIT), la Declaración tripartita de principios sobre las empresas
multinacionales y la política social, la norma de orientación ISO 26000 sobre
responsabilidad social y las Líneas Directrices de la Organización de
Cooperación y Desarrollo Económicos (OCDE) para Empresas Multinacionales. La
Comisión evoluciona hacia un planteamiento basado en derechos que incluya todos
los derechos humanos en la cooperación al desarrollo de la UE, incluida la
ayuda al desarrollo del sector privado. Asimismo, espera de todas las empresas el
respeto de los derechos humanos. Las empresas que invierten u operan en países
en desarrollo deben cerciorarse de que cuentan con políticas de prevención del
fraude y la evasión fiscal, y con sistemas para evaluar los riesgos y mitigar
los posibles impactos negativos relacionados con los derechos humanos, las
normas laborales, la protección del medio ambiente y las catástrofes de sus
operaciones y sus cadenas de valor, activando, entre otras cosas, un compromiso
serio con los Gobiernos, los interlocutores sociales y las ONG. El respeto de
las normas sociales, medioambientales y fiscales también se considera una
condición previa para todo compromiso o ayuda pública de la UE destinados al
sector privado. Las prácticas empresariales responsables de las empresas se
verán reforzadas mediante el fomento de la sensibilización de los consumidores
en cuanto a los modelos y las prácticas de producción y consumo sostenibles, y
la promoción del comercio justo y ético. Los esfuerzos
voluntarios por adoptar comportamientos y prácticas empresariales más
responsables y sostenibles por parte de las empresas deben ir acompañados de
mayor transparencia empresarial y la lucha contra la corrupción, así como de
iniciativas destinadas a promover la ratificación y la aplicación efectiva de
los convenios internacionales en materia laboral y medioambiental en el diálogo
político de la UE con los países socios, así como en la política comercial de
la UE. Asimismo, los recientes acuerdos de la UE en materia de comercio e
inversiones[11] incluyen
disposiciones sobre desarrollo sostenible, y algunos regímenes autónomos de
preferencias comerciales[12] de la
UE incluyen el respeto de los derechos humanos y laborales acordados a nivel
internacional, así como convenios en materia medioambiental y de buena
gobernanza. Debe prestarse especial atención a garantizar prácticas justas y
transparentes en el empleo y el trato de los trabajadores migrantes. Las
prácticas empresariales responsables merecen atención y medidas especiales en
sectores como la minería y la explotación forestal, en los que las
oportunidades y los riesgos de la inversión privada para el desarrollo son
especialmente elevados. Basándose en el apoyo actual a iniciativas como la
Iniciativa para la Transparencia de las Industrias Extractivas (EITI), el
Proceso de Kimberley y el Plan de Acción de la UE sobre aplicación de las
leyes, gobernanza y comercio forestales (FLEGT), la Comisión intensificará sus
esfuerzos para mejorar la transparencia en las industrias extractivas
(petróleo, gas y minería) y en el sector forestal mediante una utilización
eficaz de la información generada por la ITIE y divulgada por las empresas
sobre sus pagos a Gobiernos a partir de la explotación de los recursos
naturales y en el contexto de las nuevas disposiciones legislativas de la UE
sobre la presentación de informes país por país. Además, se han adoptado
recientemente una Comunicación conjunta sobre el suministro responsable de
minerales procedentes de zonas de alto riesgo y afectadas por conflictos, y una
propuesta de Reglamento al respecto[13]. Acción 10: Promover
principios y directrices internacionales en materia de RSE mediante el diálogo
político con los países socios y la cooperación al desarrollo, y mejorar las
compensaciones comerciales que supone la RSE en las contrataciones públicas, y
a través del fomento de la producción y el consumo sostenibles.
2.4.2.
Desarrollar soluciones empresariales inclusivas y
basadas en el mercado en favor del desarrollo
Para
que el crecimiento sea inclusivo, hay que ofrecer oportunidades económicas que
creen unos medios de subsistencia sostenibles, especialmente para los más
pobres. El sector privado puede contribuir directamente a un crecimiento inclusivo
interviniendo en actividades económicas que incidan directamente en los más
pobres mejorando sus oportunidades económicas como clientes por el lado de la
demanda, y como productores, distribuidores o trabajadores por el lado de la
oferta. Muchos Estados miembros de la UE ya colaboran con las empresas a través
de diversos programas de asociación para la experimentación con esos modelos
empresariales inclusivos[14]. La
Comisión puede desempeñar un papel complementario ayudando a construir un
ecosistema de instituciones de apoyo local a las empresas inclusivas a través
de sus programas de desarrollo del sector privado. Además, apoyará la
reproducción y el desarrollo de los modelos empresariales inclusivos que tengan
éxito mediante el refuerzo de las redes y plataformas del sector privado que
faciliten el diálogo y el intercambio de conocimientos, que aporten
transparencia sobre los servicios de apoyo y las posibilidades de financiación
existentes, y faciliten las asociaciones entre empresas, instituciones
financieras, trabajadores y empresarios, ONG, donantes y organizaciones o
Administraciones públicas. Acción 11: Apoyar
la reproducción y el desarrollo de modelos empresariales inclusivos e
innovadores, soluciones basadas en el mercado a problemas de desarrollo
mediante el refuerzo de las redes y plataformas del sector privado orientadas a
la acción que faciliten el uso compartido de conocimientos, asociaciones y
concertaciones entre las empresas y otros actores.
2.4.3.
Facilitar asociaciones entre el sector público y el
privado (APP) y alianzas multilaterales
Las asociaciones
entre los sectores público y privado con objeto de lanzar un proyecto o un
servicio prestado tradicionalmente por el sector público pueden ser un medio
eficaz para hacer más fiable y asequible el suministro de bienes y servicios
públicos a la población más pobre, al tiempo que se complementan los recursos
públicos con inversiones del sector privado. El sector de la construcción y la
economía con bajas emisiones de carbono y un uso eficiente de los recursos son
ejemplos en los que los conocimientos y la experiencia europeos, a través de
las APP, pueden aportar soluciones innovadoras en ámbitos como las energías
renovables, los edificios ecológicos, u otros servicios de infraestructura como
el agua y los saneamientos, la gestión de los residuos y el transporte. En este ámbito,
la Comisión seguirá prestando asistencia técnica a las instituciones públicas
para reforzar su capacidad administrativa, creará marcos legales y
reglamentarios y directrices para la colaboración público-privada, promoverá
mecanismos de diálogo entre los sectores público y privado para explorar
oportunidades para la colaboración público-privada y abogará por introducir
reformas en el marco jurídico y reglamentario; además, recurrirá a instrumentos
financieros para movilizar financiación privada destinada a proyectos de
infraestructura mediante el refuerzo de las operaciones de préstamo al sector
privado y las operaciones de capital de las entidades de financiación elegibles
mediante instrumentos de financiación combinada de la UE. Estas actividades
deberán complementarse con esfuerzos dirigidos a mejorar los conocimientos, la
transparencia y la gobernanza en el sector público para asegurar que los
incentivos a los agentes privados coinciden con los intereses públicos. Más allá de las
APP clásicas de los sectores de las infraestructuras, la Comisión apoyará
nuevas formas de asociación y alianzas multilaterales entre las autoridades
nacionales y locales, las empresas y las ONG en favor del desarrollo de las
aptitudes y la prestación de servicios básicos como el acceso a una energía
sostenible y asequible, al agua, a la atención sanitaria y a la educación, así
como en los ámbitos de la agricultura y la alimentación, en particular en las
zonas rurales, para las mujeres y otros grupos marginados.
2.4.4.
Definir el papel y la responsabilidad del sector
privado en la agenda mundial de desarrollo
La
Comunicación de la Comisión «Una vida digna para todos»[15]
considera el fomento de los aspectos motores del crecimiento sostenible e inclusivo,
incluida la prestación de servicios de desarrollo humano fundamental y la
creación de empleo digno, uno de los cinco ámbitos prioritarios sobre los que
debe basarse una agenda global para después de 2015. Este programa solo puede
responder adecuadamente al desafío de lograr un crecimiento inclusivo y
sostenible si el sector privado tiene voz a la hora de formular la misma. La
Comisión, en estrecha colaboración con los Estados miembros, se comprometerá
plenamente en la definición de un papel claro y activo del sector privado en
cualquier marco de desarrollo posterior a 2015. También está de acuerdo con el
reconocimiento del documento final de Río + 20 de que la participación
activa del sector privado puede contribuir a lograr un desarrollo sostenible y
la transición hacia una economía verde e inclusiva. Al mismo tiempo, la
Comisión intensificará sus esfuerzos para cumplir los compromisos asumidos en
la Reunión de Alto Nivel de Busan sobre la eficacia de la ayuda respecto a la
colaboración público-privada eficaz en favor del desarrollo. Acción 12: Adoptar
la declaración conjunta sobre la cooperación entre los sectores público y
privado y desempeñar un papel activo en la Asociación por la Prosperidad
surgida del bloque «sector privado» de Busan.
3.
Vía a seguir: herramientas
y modalidades para convertir al sector privado en un socio de la cooperación al
desarrollo
La Comisión
utilizará una combinación de intervenciones en el marco de sus programas
nacionales, regionales y temáticos para aplicar e integrar su planteamiento
relativo al desarrollo del sector privado y aprovechar el potencial del sector
privado como socio en la cooperación al desarrollo. La aplicación de la
estrategia y las prioridades anteriormente mencionadas conllevará adaptar los
actuales enfoques y herramientas, añadiendo otras nuevas a la cartera de
instrumentos de la cooperación al desarrollo de la UE.
3.1.
Un marco para un diálogo estructurado y una acción conjunta
con el sector privado
La comprensión
de las necesidades y las limitaciones de un sector privado local, y el
aprovechamiento del potencial del sector privado europeo de participar en el
desarrollo y colaborar con las empresas de los países en desarrollo requieren
espacios para la interacción y la colaboración entre el sector público y el
privado. A nivel local, la Comisión fomentará, a través de las Delegaciones de
la UE, un diálogo político inclusivo entre los sectores público y privado apoyando
el funcionamiento de los mecanismos de diálogo existentes o nuevos como los
consejos de empleo o de exportación, y el desarrollo de capacidades específicas
de representantes del sector privado como las cámaras de comercio, los
interlocutores sociales y las organizaciones representativas de las
microempresas y las PYME, las mujeres empresarias y las empresas y los
trabajadores del sector informal, a fin de mejorar su contribución a estos
tipos de mecanismo de diálogo. Además, la Comisión utilizará su diálogo
político con los países socios para intentar reforzar la voluntad de los
Gobiernos y las autoridades locales de entablar un debate abierto con los
representantes del sector privado. A nivel europeo
y mundial, la Comisión contribuirá al desarrollo de un marco para el diálogo y
la acción conjunta efectiva con el sector privado, preferiblemente mediante el
refuerzo de iniciativas existentes como el recientemente creado Foro Político
sobre el Desarrollo (FPD)[16],
con vistas a mejorar la coordinación entre las distintas plataformas y
programas europeos. Asimismo, se procurará lograr una interacción más directa
con las empresas y sus asociaciones sectoriales a través de mecanismos de
diálogo sectorial, a fin de fomentar una mayor participación del sector privado
y soluciones basadas en el mercado en los ámbitos de la agricultura y la
industria agroalimentaria sostenibles, la energía sostenible, las
infraestructuras y el sector social.
3.2.
Movilización de recursos privados a favor del desarrollo
mediante la cofinanciación
La Comisión
reconoce la cofinanciación, que combina subvenciones de la UE con préstamos o
capital de otras fuentes de financiación públicas y privadas, como un
importante vehículo para la movilización de recursos adicionales para el
desarrollo y para incrementar el impacto de la ayuda de la UE. A través de la
plataforma de la UE para la financiación combinada en el ámbito de la
cooperación exterior, la Comisión colabora con las instituciones financieras
para aumentar el efecto catalizador de la cofinanciación para reunir una mayor
financiación privada haciendo un mayor uso de instrumentos financieros como
garantías, fondos de capital y otros instrumentos de riesgo compartido para las
inversiones en infraestructuras. En este contexto, la Comisión también está
examinando opciones para ampliar el alcance de la financiación combinada en
nuevos ámbitos como los sectores agrícola y social, y facilitar más proyectos
con gran impacto en el desarrollo del sector privado local, como el acceso de
las PYME a la financiación, a través de la creación de ventanas dedicadas al
sector privado en los mecanismos regionales de financiación combinada.
3.3.
Aprovechar el peso político de la UE en apoyo del
crecimiento sostenible e inclusivo
Una opinión
común expresada en las consultas con las partes interesadas en la elaboración
de la presente Comunicación es que el peso político de la UE representa una
ventaja comparativa que debe aprovecharse mejor en apoyo de los objetivos en
materia de desarrollo del sector privado. A tal fin, la Comisión tratará de
seguir aumentando la interacción positiva y el impacto en el desarrollo del
sector privado de las políticas y los instrumentos de la UE en el ámbito del
comercio, las empresas, el empleo y otros campos pertinentes. A través del
diálogo político con los países socios y en los foros multilaterales, la Comisión,
en consulta con el Servicio Europeo de Acción Exterior, seguirá teniendo como
objetivo el logro de compromisos con principios acordados a nivel internacional
y directrices relativas a las prácticas empresariales responsables en los
ámbitos de los derechos humanos y laborales, las normas medioambientales, la
ética fiscal y la lucha contra la corrupción. También explorará cómo abordar
mejor, en el contexto de su diálogo político, cuestiones como las reformas del
entorno empresarial, que son cruciales para la inversión, la innovación y el
desarrollo del sector privado, incluyendo el Estado de Derecho, la lucha contra
la corrupción, la gestión de las finanzas públicas, la reforma fiscal y la
eficacia y la capacidad de las instituciones públicas. Por último, la
Comisión continuará buscando sinergias entre la ayuda presupuestaria y las
intervenciones directas para lograr los objetivos en materia de desarrollo del
sector privado. El apoyo presupuestario, con el correspondiente diálogo
político, puede ser útil para respaldar la reforma del entorno empresarial en
los países socios mediante el fomento de la estabilidad de los marcos
macroeconómicos, una gestión sólida de la hacienda pública, la transparencia y
la supervisión presupuestaria. Por otra parte, los contratos de reforma
específicos y los indicadores de resultados, centrados en el desarrollo del
sector privado pueden contribuir a reformar el entorno empresarial. El peso político
de la UE depende de la capacidad de la Comisión y de los Estados miembros para
movilizar sus diferentes puntos fuertes y capacidades y trabajar con una visión
estratégica común. Gracias a una mejor coordinación de los donantes y
a una programación conjunta, la UE hablará con una sola voz, y podrá capitalizar
mejor el hecho de ser uno de los mayores donantes de ayuda al desarrollo
económico inclusivo y sostenible en la mayoría de los países socios. Al
aumentar su inversión en los países en desarrollo y desempeñar un papel más
activo en la cooperación al desarrollo, el sector privado está enviando una
señal inequívoca sobre el importante papel que puede desempeñar para contribuir
a un crecimiento inclusivo y sostenible en los países socios. La estrategia
expuesta en la presente Comunicación permitirá a la Comisión facilitar y
acelerar la conexión entre las empresas locales y las europeas para lograr,
sobre el terreno, resultados positivos y tangibles en materia de desarrollo. [1] Véase http://ec.europa.eu/europeaid/how/evaluation/evaluation_reports/2013/1317_docs_en.htm. [2] Las consultas sobre
los asuntos pertinentes a la presente Comunicación se llevaron a cabo entre
noviembre de 2013 y febrero de 2014 con los Estados miembros de la UE, los
Gobiernos de los países socios, las autoridades locales europeas y locales, los
representantes del sector privado, los interlocutores sociales y las ONG. [3] Estas intervenciones
están estrechamente relacionadas, y complementadas por actividades en el ámbito
de comercio y el desarrollo que se esbozan en la «Comunicación de la Comisión
sobre comercio, crecimiento y desarrollo» de 2012 [COM(2012) 22 final]. [4] Reglamento
nº 966/2012 del Parlamento Europeo y del Consejo, y Reglamento Delegado de
la Comisión nº 1268/2012 sobre las normas aplicables a dicho Reglamento. [5] COM(2012) 22 final. [6] Por ejemplo, el
paquete de financiación con impacto del BEI para la región ACP, creado como una
nueva posibilidad especial de 500 millones EUR en el actual Mecanismo de
Inversión ACP, tiene por objeto generar un alto impacto en el desarrollo dentro
del objetivo general de reducción de la pobreza, abordando retos sociales y
medioambientales a que se enfrentan los países ACP como la creación de empleo
digno, la sostenibilidad de las pequeñas empresas rurales, la mitigación del
cambio climático, la seguridad alimentaria, el acceso a recursos básicos como
el agua y la energía, y la integración económica y social de las mujeres y los
jóvenes. [7] El Libro Verde sobre
el aseguramiento de catástrofes naturales y antropógenas [COM(2013) 0213 final]
pone de relieve el papel de los seguros a la hora de ayudar a los países en
desarrollo vulnerables a las catástrofes a establecer mecanismos de emergencia
efectivos. [8] En
consonancia con la iniciativa de las materias primas de 2008 [COM(2008) 699]. [9] Comunicación de la
Comisión Europea «Después de 2015: Hacia un enfoque global e integrado para
financiar la erradicación de la pobreza y la consecución del desarrollo
sostenible» [COM(2013) 531]. [10] «Estrategia renovada
de la UE para 2011-2014 sobre la responsabilidad social de las empresas»
[COM(2011) 681 final]. [11] Por ejemplo el acuerdo
marco con la República de Corea firmado el 10.5.2010. [12] Por ejemplo, el SPG +,
que requiere que los países menos desarrollados que se benefician de este
régimen ratifiquen y respeten 27 convenios internacionales y, por tanto,
integren las normas mínimas sobre el trabajo, el medio ambiente y la lucha
contra la corrupción en su legislación, que las empresas deben respetar. [13] JOIN (2014) 8 de 28.2.2014 y COM(2014) 111 de
5.3.2014. [14] Por ejemplo, el
programa alemán develoPPP, el programa austriaco de asociación económica, el
programa de comercio para el desarrollo empresarial de la Agencia Sueca de Cooperación
Internacional para el Desarrollo (ASDI) o la creación de fondos para los
desafíos por el DFID y el Ministerio de Asuntos Exteriores neerlandés. [15] COM(2013)92
final. [16] La Comisión ha creado
el FPD como un espacio de diálogo entre las partes interesadas donde las
autoridades locales, las organizaciones de la sociedad civil y los
representantes del sector privado contribuyan a las políticas y los programas
de desarrollo de la UE.