52014DC0247

COMUNICACIÓN DE LA COMISIÓN AL PARLAMENTO EUROPEO, AL CONSEJO, AL COMITÉ ECONÓMICO Y SOCIAL EUROPEO Y AL COMITÉ DE LAS REGIONES sobre un nuevo enfoque de la UE en materia de detección y reducción de los riesgos QBRN-E /* COM/2014/0247 final */


I. Contexto

La UE, sus Estados miembros y otros socios clave han emprendido numerosas actividades para mejorar la capacidad de prevención de los incidentes químicos, biológicos, radiológicos, nucleares (QBRN) y explosivos, así como para proteger a los ciudadanos, las instituciones y las infraestructuras frente a este tipo de incidentes.

No obstante, queda mucho por hacer. Tras los informes de situación[1] en el marco del Plan de Acción QBRN de la UE[2] y del Plan de Acción para mejorar la seguridad de los explosivos en 2012[3], se procedió a realizar amplias consultas con los Estados miembros y otras partes interesadas sobre la mejor manera de tratar estos asuntos y se adoptó una nueva Agenda CBRN-E centrada en las prioridades clave que deberán abordarse a escala de la UE.

El Consejo, en sus conclusiones del 11 de diciembre de 2012, «subraya la necesidad de identificar áreas con insuficientes medidas de seguridad y de centrarse y dar mayor prioridad a los esfuerzos comunes por mejorar la seguridad de la producción, el almacenamiento, la manipulación y el transporte de materiales QBRN de alto riesgo y de materiales E». Además, el Consejo insta a la Comisión a «utilizar el Plan de Acción sobre los riesgos químicos, biológicos, radiológicos y nucleares y el Plan de Acción para mejorar la seguridad de los explosivos como fundamento para la creación de una política renovada.»[4]

La presente Comunicación constituye un primer paso en la aplicación de la nueva Agenda QBRN-E. Su objetivo es avanzar en el ámbito de la detección de amenazas QBRN-E y la aplicación de medidas efectivas para detectar y reducir las amenazas y los riesgos a escala de la UE.

II. Antecedentes y objetivos

II. 1 Un entorno de riesgos y amenazas cambiantes

La protección de los ciudadanos, las instituciones, las infraestructuras y los bienes es uno de los cuatro pilares de la Estrategia de Lucha contra el Terrorismo de la UE[5]. Al enfrentarse a las amenazas QBRN-E, el enfoque de la UE debe tener en cuenta también la Estrategia de Seguridad Interior[6], cuyos objetivos clave son, entre otros, la detección y la reducción de los riesgos QBRN-E.

La evolución reciente puesta de relieve por los informes del INTCEN[7] e Interpol ofrece buenos motivos para pensar que la amenaza derivada de los materiales QBRN y los explosivos se mantiene alta y está cambiando. Hechos como los atentados terroristas de Madrid, Londres y Moscú, y las bombas en el maratón de Boston del año pasado, así como el llamamiento reciente a los yihadistas para atacar en lugares muy concurridos[8] han puesto de manifiesto hasta qué punto los agresores pueden innovar y ser oportunistas, así como la necesidad de detectar mejor las amenazas para la seguridad urbana y los actos públicos. Aunque los terroristas han tendido a utilizar explosivos comerciales o de fabricación casera, determinados agentes QBRN como el sarín, el ricina y el ántrax también representan una grave amenaza. Desde el ataque del metro de Tokio con un agente químico (sarín) en 1995 y el ataque con un agente biológico (salmonella) en Oregon en 1984[9], los grupos terroristas se han dedicado a aumentar su capacidad para manipular y utilizar materiales QBRN. La reciente utilización de gas sarín en Siria también ha puesto de relieve esta amenaza.

Los robos y las pérdidas de materiales QBRN se cuentan por centenares cada año. La reciente incautación de uranio muy enriquecido (en Georgia en 2010 y Moldavia en 2011) muestra que el tráfico de materiales nucleares y radiológicos sigue siendo un problema grave. Anualmente se comunican más de 150 de estos casos a la base de datos sobre el tráfico ilícito (ITDB) del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA). Los numerosos casos de tráfico ilícito ponen de manifiesto la necesidad de desarrollar contramedidas eficaces que no se limiten a prevenir el acceso de los traficantes a los materiales, sino que se basen también en una estrategia de detección eficaz.

Las amenazas también pueden proceder de ciudadanos altamente cualificados que tienen acceso a información y materiales sensibles, como el investigador experimentado en biodefensa que realizaba investigaciones médicas para las fuerzas armadas de los EE.UU, presunto autor de los ataques con ántrax de 2001, o el científico francés del CERN condenado por ayudar a Al-Qaeda a cometer atentados en Francia.[10]

En la UE, el debate sobre la radicalización se ha intensificado recientemente. Los últimos informes señalan a los repatriados procedentes de Siria como motivo de preocupación. Algunos de ellos y otras personas radicalizadas, que tienen acceso o que trabajan en zonas sensibles, podrían utilizar la información privilegiada que poseen para atacar infraestructuras críticas como plantas depuradoras de aguas, o bien para desactivar el suministro eléctrico a los trenes. Estas amenazas internas pueden tener repercusiones transnacionales y, por tanto, también representan amenazas para la seguridad de la UE.

Un ejemplo reciente de atentado contra un objetivo no militar ha sido el ataque con bombas durante el maratón de Boston de 2013, en el que los jóvenes agresores utilizaron un método antiguo de fabricación de bombas. Este ejemplo, así como los anteriores atentados del metro y el ferrocarril, muestran la necesidad de mejorar la detección de amenazas.

Mientras que los trabajos a nivel nacional siguen siendo fundamentales para la lucha contra el terrorismo, es necesaria una estrategia coherente, mejor concebida y proporcionada de predicción y disuasión frente a los futuros riesgos QBRN-E a escala de la UE, que incluya abordar los métodos ilegales de producción, manipulación, ocultamiento y almacenamiento de estos materiales.

Por tanto, es importante adoptar un enfoque proactivo y aplicar salvaguardias efectivas y proporcionales, incluidas las medidas de prevención, preparación y respuesta en el ámbito de la UE, respetando al mismo tiempo los derechos fundamentales.

II.2 Logros y trabajos en curso a escala de la UE

La UE y sus Estados miembros ya han hecho mucho para cumplir las prioridades QBRN-E. Por ejemplo, la creación de instrumentos como la base de datos del Sistema Europeo de Datos sobre Artefactos Explosivos (EBDS) y el Sistema de Alerta Rápida (SAR), así como las actividades de la Red de unidades de desactivación de municiones explosivas (EEODN). Otro ejemplo es el nuevo Reglamento nº 98/2013 sobre la comercialización y la utilización de precursores de explosivos, que pretende limitar el acceso del público en general a los precursores peligrosos.

Además de la investigación, la formación y la sensibilización, se ha realizado una serie de actividades prácticas para determinar y compartir las mejores prácticas, ensayar y probar nuevos equipos, desarrollar directrices para los profesionales, etc.

Se ha progresado en todos los ámbitos, pero los dos recientes planes de acción QBRN-E han puesto de manifiesto la necesidad de seguir trabajando, de dar preferencia y de centrarse en los ámbitos clave con valor añadido para la UE.

II.3 Necesidad de tratar los riesgos QBRN-E a escala de la UE

Diversas investigaciones posteriores a los atentados han mostrado que los materiales explosivos y sus precursores fueron comprados en un Estado miembro y trasladados a otro Estado miembro donde tuvo lugar el atentado. Los informes mensuales de inteligencia QBRN-E también recogen numerosos ejemplos de tentativas de adquirir, pasar de contrabando o utilizar materiales QBRN-E. Los atentados con sustancias QBRN, como es el caso de la intoxicación radiológica de Litvinenko, han demostrado que las sustancias QBRN que plantean amenazas se han transportado sin ser detectadas dentro y fuera de la Unión Europea. Las personas y las economías de toda Europa podrían verse seriamente afectadas por incidentes radiológicos o nucleares graves o por la difusión deliberada de agentes biológicos (como los virus del SARS, H1N1 o de la fiebre aftosa).

El Análisis de las deficiencias en la detección de explosivos en la UE de 2012, realizado como parte del Plan de Acción de explosivos, destaca numerosas deficiencias en la detección de explosivos, a pesar de los avances tecnológicos, e identifica la necesidad urgente de reforzar la capacidad de detección de la UE. El informe, basado en una revisión de las medidas de seguridad, los equipos y los procesos que utilizan tecnologías avanzadas, insta a una nueva revisión y hace hincapié en la necesidad de reforzar las medidas en los diferentes ámbitos de la seguridad pública. Sobre la base de este análisis de las deficiencias, la Comisión también puso en marcha en 2013 el Análisis de las deficiencias en la detección de amenazas QBRN.

Las amenazas y los riesgos que entrañan los agentes QBRN-E son comunes a todos los Estados miembros de la UE. La UE está, por tanto, bien situada para desempeñar un papel central en la detección y reducción de tales amenazas garantizando que: i) se da preferencia a los sectores expuestos a las amenazas más graves, ii) estos problemas se tratan colectivamente, iii) no existen duplicaciones, y iv) se aprovechan al máximo las economías de escala y las sinergias.

La UE puede aportar valor añadido mediante el desarrollo de instrumentos prácticos y eficaces destinados a los profesionales, como talleres, material de asesoramiento, formación y sensibilización para apoyar la investigación y las actividades de prueba. Un ejemplo es el apoyo prestado —bajo los auspicios de la red ATLAS—a la colaboración de las fuerzas policiales de intervención especial que se entrenan y actúan conjuntamente.

III. Nuevo enfoque en materia de detección y reducción de los riesgos QBRN-E

Los objetivos de la presente Comunicación son mejorar la evaluación de los riesgos, desarrollar contramedidas, intercambiar conocimientos y buenas prácticas, y probar y validar nuevas salvaguardias con el objetivo último de adoptar nuevas normas de seguridad.

Una estrategia eficaz de reducción de riesgos debe tratar los siguientes asuntos:

- La eficiencia y el rendimiento de los procesos y equipos existentes;

- Las nuevas sustancias que representen una amenaza;

- Los nuevos modus operandi de los atentados;

- Los nuevos métodos de ocultamiento para intentar evitar los controles de seguridad;

- Los nuevos objetivos de los atentados (objetivos no militares, infraestructuras críticas, zonas públicas, zonas no aeronáuticas)

El nuevo enfoque se aplicará paso a paso, teniendo en cuenta cada tipo de amenaza y el entorno, con el objetivo de:

— mejorar la detección de riesgos;

— mejorar la utilización de los resultados de la investigación, la verificación y la validación;

— promover la sensibilización, sesiones de formación y ejercicios;

— promover iniciativas de país líder (Lead Country) y colaborar con la industria y otras partes interesadas en el sector de la seguridad;

— tener en cuenta la dimensión exterior, cuando proceda.

A lo largo de todo el proceso, es importante lograr que todas las partes interesadas como los sectores académicos, el sector privado o las autoridades de protección civil, se impliquen en los trabajos, y ofrecer suficiente apoyo financiero para garantizar la aplicación adecuada de las actividades y las políticas en este ámbito. En cada uno de los cinco aspectos antes mencionados, se identificarán las acciones a las que el trabajo realizado por la UE aportará un valor añadido.

III. 1 Mejorar la detección   

En el pasado, nuestra estrategia de prevención de amenazas se ha basado tradicionalmente en los datos históricos relativos a los atentados. Con frecuencia, tras la perpetración de atentados o el descubrimiento de tramas se han introducido medidas de protección, y no nos hemos anticipado suficientemente para desarrollar una estrategia eficaz de detección y reducción de las amenazas.

Una estrategia de detección de amenazas solo será eficaz si tiene en cuenta las sustancias que representan una amenaza y el entorno (aviación, zonas deportivas públicas, etc.) durante su desarrollo y revisión.

Los métodos utilizados en el pasado, mediante los cuales intentamos adaptar una tecnología o un proceso de seguridad a una amenaza específica, no funcionan. Para cada misión de protección deben aplicarse métodos específicos de gestión de riesgos, que incluyan una serie de actividades diversas destinadas a detectar eficientemente las distintas amenazas. Cada entorno que nos propongamos proteger debe ser analizado detalladamente y las medidas a considerar no deben tener en cuenta únicamente los datos históricos, sino también las formas de reducir las amenazas emergentes.

Toda estrategia de detección de la UE debe basarse en la identificación de deficiencias, como se pone de relieve en el Análisis de las deficiencias en la detección de explosivos en la UE. Una reciente evaluación ha puesto también de manifiesto que, a pesar de los progresos significativos de los últimos años, queda mucho por hacer para tratar eficazmente las deficiencias de la tecnología de detección en los distintos ámbitos de la seguridad pública, incluido el transporte. Por tanto, las actividades debe centrarse en las deficiencias detectadas y desarrollar soluciones realistas para la reducción de riesgos.

Las personas que tienen acceso a información confidencial (insiders) pueden plantear retos específicos en materia de amenazas QBRN-E, por lo que se necesitan más medidas contra las amenazas QBRN internas. Por ejemplo, una de las acciones previstas en el Plan de Acción QBRN insta a la Comisión y a los Estados miembros a estudiar cómo mejorar el control de seguridad del personal. El control previo adecuado del personal que interviene en el ciclo de vida completo de los explosivos y los materiales QBRN es de crucial importancia para tratar las amenazas procedentes del interior. Se ha realizado un estudio sobre el tema que recomienda adoptar medidas de armonización de los procedimientos de control en las industrias QBRN-E, empezando por la adopción de las mejores prácticas en materia de comprobación de antecedentes y control de seguridad. Dado que los procesos de control de seguridad son competencia de los Estados miembros, la Comisión va a colaborar estrechamente con estos para tratar estas cuestiones.

La Comisión ha trabajado con usuarios finales como entidades privadas y cuerpos de policía a fin de mejorar la sensibilización sobre la capacidad tecnológica. Lo ha hecho a través de actividades de taller en las que los funcionarios de los cuerpos de policía y de otro tipo han recibido información clasificada sobre las limitaciones de la tecnología y los procesos de seguridad. No obstante, debemos hacer más para implicar a los usuarios finales y a los profesionales en el futuro proceso de concepción de la detección. Las enseñanzas extraídas de los Juegos Olímpicos de UK y del Campeonato Europeo de Fútbol de 2012 en Polonia pusieron de manifiesto un mensaje clave procedente de los cuerpos de policía: un instrumento de detección no siempre es suficiente, y la combinación de instrumentos como los análisis de detección de conductas combinados con perros detectores de explosivos pueden mejorar el funcionamiento del sistema. La misión de detección debe dictar qué instrumento utilizar y no al revés.

La Comisión, conjuntamente con los profesionales, también está realizando diversas experiencias prácticas en zonas que no pueden reproducirse en un laboratorio. El objetivo es evaluar y probar tecnologías, productos y procesos considerando diferentes objetivos de detección a fin de que la detección sea más eficaz. Un ejemplo de tales experiencias es «la prueba del equipo de detección QBRN-E conjuntamente con las autoridades polacas durante el Campeonato europeo de fútbol 2012». Sobre esta base, la Comisión se asoció con la policía belga para probar el equipo de detección QBRN-E durante la Cumbre UE-África a principios de abril de 2014. La prueba incluía actividades de detección en el lugar de la Cumbre y en el metro belga, el tren de alta velocidad y el entorno del aeropuerto.

La Comisión:

- apoyará nuevas pruebas a corto plazo para los profesionales a fin de mejorar la detección durante futuros acontecimientos deportivos, culturales y de otro tipo a gran escala, como el Campeonato Europeo de fútbol de 2016; que en última instancia conduzcan a la adopción de un enfoque de la UE aplicable a la seguridad de los actos públicos;

— revisará y se basará en el análisis de las deficiencias en la detección de explosivos;

— llevará a cabo un análisis de las deficiencias en la detección de materiales QBRN;

— elaborará documentos de análisis y estudios sobre los riesgos y amenazas que plantean las sustancias QBRN y los explosivos en los diferentes ámbitos de la seguridad pública, incluido el transporte en apoyo de las políticas;

— organizará y apoyará más acciones relacionadas con la cuestión de las amenazas internas, como talleres, actividades de sensibilización y la elaboración de directrices al respecto; — incluirá los riesgos QBRN en el «estudio general intersectorial de los riesgos naturales y de origen humano a los que podría enfrentarse la Unión», que la Comisión debe establecer y actualizar;

— tomando como base las redes actuales de la UE, la Comisión explorará, junto con los Estados miembros, las posibilidades de creación de un grupo de cooperación civil-militar en los ámbitos de: a) las tecnologías de detección, y b) los métodos para contrarrestar dispositivos explosivos improvisados, sistemas portátiles de defensa antiaérea (MANPAD) y otras amenazas importantes como las derivadas de las sustancias QBRN[11]

III. 2 Mejorar la investigación, las pruebas y la validación

Los Estados miembros, los sectores académicos, la industria y otras partes interesadas deben trabajar conjuntamente para determinar y definir las necesidades que debe cubrir la investigación de las sustancias QBRN-E. La Comisión ha financiado numerosas actividades de investigación en el marco del Séptimo Programa Marco (7PM). Los resultados deben difundirse mejor y traducirse en productos comerciales útiles. El nuevo programa de investigación Horizonte 2020 debe responder mejor a las necesidades de las políticas y de los usuarios finales. La Comisión desempeñará un papel clave a este respecto.

1. Hasta la fecha, se han destinado aproximadamente 200 millones EUR de financiación a 60 proyectos relacionados con las sustancias QBRN-E en el marco del 7PM. Aparte de esto, se asignaron más de 67 millones EUR a más de 15 proyectos centrados en los explosivos. Ejemplos de estos proyectos son PREVAIL (PRecursors of ExplosiVes: Additives to Inhibit their use including Liquids)[12] y el proyecto de demostración a gran escala EDEN[13], que es muy relevante para las políticas y trabajos prácticos en materia de QBRN-E.

2. El Centro Común de Investigación (CCI) de la Comisión también presta apoyo científico para las necesidades de la política de QBRN-E.

Por ejemplo, tiene una larga experiencia en materia de seguridad nuclear, salvaguardias y protección, ha participado en numerosos proyectos de investigación y ha colaborado con socios clave. Por ejemplo, en colaboración con socios de los EE.UU., ha ejecutado el proyecto ITRAP+10 (Illicit Trafficking Radiation Detection Assessment Programme), que se dedica a poner a prueba y evaluar el funcionamiento de diversos equipos de detección de radiación. Los resultados podrían ayudar a las autoridades de los Estados miembros a determinar cuáles son los equipos de detección que mejor corresponden a sus necesidades. Los fabricantes también han recibido recomendaciones sobre la manera de mejorar el funcionamiento, la fiabilidad y la facilidad de utilización de los equipos. Estos trabajos seguirán recibiendo el apoyo de la Comisión.

El CCI también está ejecutando un proyecto para la mejora de la base de datos ITDB (Incident and Trafficking Database) del OIEA. Junto con los Estados miembros, el CCI ha elaborado un conjunto de buenas prácticas para mejorar el sistema de comunicación de información ITDB y, por tanto, la calidad de los datos disponibles para el OIEA. Por otra parte, el CCI está desarrollando un protocolo seguro que permita la comunicación de información en línea a la base ITDB.

3. La Comisión también ha puesto en marcha la cooperación entre diferentes cuerpos de policía. El objetivo es que las redes articulen mejor sus necesidades de nueva tecnología y comprobar si la Red Europea de Servicios Tecnológicos Policiales podría utilizarse como estación central de las redes de cuerpos de policía para informar de estos a los investigadores y la industria.

4. Para complementar las actividades de investigación del 7PM y apoyar los esfuerzos de certificación y normalización en diferentes ámbitos, la Comisión ha estado realizando pruebas y ensayos sobre los nuevos equipos. Ya se han puesto en marcha algunas pruebas realizadas con tecnología avanzada para averiguar cómo podrían adaptarse mejor a las necesidades del sector. Los experimentos en los aeropuertos deberían servir de ejemplos de mejores prácticas para su aplicación en otros sectores.

Las pruebas se centran en exponer detalladamente la forma en que los profesionales deben usar los diferentes equipos y procesos en distintos entornos (transporte, seguridad pública, manifestaciones deportivas, etc.). También se suministrará a los profesionales y los Estados miembros información para mejorar los instrumentos utilizados en la detección de amenazas en sus países.

5. La Comisión también está realizando numerosas actividades en este ámbito, a fin de garantizar el desarrollo armonizado de las normas y los procedimientos de prueba. Es necesario desarrollar y aplicar en toda la UE unas normas adecuadas de detección de riesgos y amenazas, a fin de que todos los ciudadanos tengan el mismo nivel de protección. Dichas normas también ayudarían a los proveedores de tecnología a comprender mejor los requisitos específicos de seguridad.

Las normas de detección para responder a los atentados conocidos están bien desarrolladas. Sin embargo, la tecnología, las prácticas y las experiencias militares también deberían considerarse y adaptarse, en su caso, a las aplicaciones civiles. Los cuerpos de policía deben trabajar conjuntamente con los militares para intercambiar experiencias y encontrar las mejores soluciones a los problemas comunes.

La Comisión:

- seguirá garantizando que la investigación tenga en cuenta las necesidades de la política de seguridad, y contribuirá a desarrollar la programación a fin de que las prioridades de investigación reflejen las necesidades de los cuerpos de policía y de otros usuarios finales, así como las necesidades de las políticas;

— seguirá apoyando las actividades de investigación, prueba y validación en materia de QBRN-E, y avanzando hacia unas normas adecuadas en materia de detección adaptadas a cada tipo de entorno, incluidos proyectos como la ERNCIP (Red Europea de Referencia para la Protección de las Infraestructuras Críticas);

— seguirá apoyando la fase 2 del programa ITRAP, el proyecto de seguimiento que por primera vez evaluará la viabilidad de la integración de los riesgos radiológicos y nucleares y de la detección de explosivos en el mismo dispositivo. También ayudará a los laboratorios de los Estados miembros a obtener la acreditación en la detección de riesgos radiológicos y nucleares, a evaluar nuevos equipos para detectar riesgos radiológicos y nucleares y permitir la definición de normas europeas o internacionales, en estrecha colaboración con los diferentes organismos de normalización.

III. 3. Formación, sensibilización y aumento de las capacidades

La formación y la sensibilización eficientes de la comunidad que trabaja en el ámbito de la seguridad es esencial para la correcta ejecución de las medidas de protección. Por consiguiente, la Comisión tiene que facilitar más financiación y mejorar las iniciativas de formación que proporcionan a los cuerpos de policía y a la industria privada una ayuda adecuada a la formación. He aquí algunos ejemplos:

— apoyo a la Red de unidades de desactivación de municiones explosivas (EEODN), que ofrece a los expertos en explosivos de los Estados miembros un foro operativo para el intercambio de las mejores prácticas y la formación en materia de explosivos y amenazas QBRN.

— mejora de las oportunidades de formación de los profesionales de los cuerpos de policía con el fin de ayudar a los Estados miembros a enfrentarse a los riesgos QBRN-E, por ejemplo a través de las diferentes redes de los servicios de policía (Atlas, Airpol, Railpol, Aquapol, etc.).

—contribución al desarrollo de un enfoque común para hacer frente a futuros atentados contra objetivos no militares, como el atentado del aeropuerto de Burgas, la Comisión, junto con los Estados miembros, está elaborando un manual de orientación sobre los atentados contra objetivos no militares en los aeropuertos.

— mejora de la cooperación civil-militar, como la formación conjunta de la Agencia Europea de Defensa y de la Comisión (primavera de 2014) sobre orientación en materia de vulnerabilidad y metodología de evaluación de los sistemas portátiles de defensa antiaérea (MANPAD), que tendrá lugar en el marco de la Red Europea de Servicios de Policía Aeroportuarios (Airpol).

– el Grupo de expertos en tecnologías de detección aduanera de la UE comparte información y mejores prácticas, con el fin de mejorar la capacidad de detección de amenazas QBRN y las normas de funcionamiento de los equipos de detección nuevos y ya existentes.

— oportunidades de formación en el Centro Europeo de Formación en Seguridad Nuclear (EUSECTRA) en los ámbitos de la detección, la respuesta y el análisis forense nuclear. Esto complementará la formación nacional y se realizará en cooperación con socios procedentes de los Estados miembros y de las organizaciones internacionales. Los programas de formación incluirán aspectos multidisciplinarios como el cumplimiento de la legislación en la materia, la protección contra las radiaciones y el análisis de materiales.

Los esfuerzos por mejorar la sensibilización y aumentar las capacidades también deben intensificarse. Deben ampliarse los trabajos sobre el intercambio de buenas prácticas y la elaboración de directrices. He aquí algunos ejemplos de tales actividades:

1) ATLAS, la red de unidades policiales de intervención especial es un excelente ejemplo de cómo la UE refuerza su capacidad y confianza entre estas unidades, que se despliegan cuando otras medidas fallan. El apoyo a tales redes contribuye a reforzar la capacidad de la UE frente a las crisis, a crear sinergias y a eliminar solapamientos entre los Estados miembros en la protección de los ciudadanos de la UE.

2) El grupo de trabajo sobre perros detectores de explosivos, un foro destinado a los profesionales que ha promovido con éxito el intercambio de las mejores prácticas en formación, despliegue y certificación, incluidos manuales y material de orientación. Está compuesto por expertos de la Comisión y de los Estados miembros, así como por observadores de Canadá y de los Estados Unidos.

3) Los explosivos artesanales y la relativa facilidad con que pueden obtenerse los materiales para la fabricación de bombas ponen de manifiesto la necesidad de redoblar los esfuerzos en este ámbito y de aplicar con celeridad las disposiciones del Reglamento nº 98/2013 sobre la limitación del acceso ilícito a los precursores de explosivos que pueden utilizarse para fabricar bombas.

4) El factor humano también es importante. Además de la selección y la formación básica, algunos procesos como la resolución de alarmas deben optimizarse y ajustarse con objeto de garantizar que detrás de los equipos contamos con operadores cualificados, bien entrenados y motivados para mejorar el trabajo que realizan, todo ello haciendo pleno uso de la tecnología disponible.

5) La normativa recientemente adoptada sobre el mecanismo de protección civil de la UE[14] prepara el camino para la creación de una Capacidad Europea de Reacción Urgente en forma de un fondo común voluntario de capacidades de reacción preasignadas. Esto incluye capacidades específicas relativas a los incidentes QBRN (por ejemplo, módulos de muestreo y detección QBRN y equipos de búsqueda y rescate urbano en situaciones de contaminación por sustancias QBRN).

La Comisión:

- seguirá desarrollando herramientas de formación, promoviendo el intercambio de mejores prácticas y elaborando documentación orientativa para proporcionar a los profesionales una formación avanzada y, en particular, ayudará a los profesionales de los cuerpos de policía a mejorar sus prácticas de detección a través, por ejemplo, de las actividades de la red EEODN;

- seguirá promoviendo la sensibilización sobre las limitaciones de los equipos de detección de explosivos;

- publicará a mediados de 2014 el Manual de orientación sobre atentados contra objetivos no militares en aeropuertos de la UE, que se pondrá a disposición de los agentes de policía de los aeropuertos de la UE que son miembros de la Red Europea de Servicios de Policía Aeroportuarios (Airpol);

- desarrollará programas estándar de control de la calidad para comprobar la eficacia de perros detectores de explosivos (por ejemplo, Bélgica, Hungría e Italia);

- impartirá formación en evaluación aeroportuaria del sistema MANPADS destinada a los miembros de Airpol;

- ayudará a los Estados miembros a desarrollar protocolos de certificación de perros detectores de explosivos, reconocidos como modelos mundiales de primer orden;

- mejorará sus directrices sobre la aplicación del Reglamento nº 98/2013 sobre la comercialización y la utilización de precursores de explosivos;

- se ocupará de los riesgos del factor humano mediante la promoción de un programa que garantice la formación adecuada y la motivación de las personas que utilizan los equipos de detección, mejorará la comunicación entre la industria, los proveedores de servicios de seguridad y los Estados miembros a través de talleres y herramientas, y mejorará el nivel de seguridad;

- se asegurará de que los riesgos QBRN se tengan debidamente en cuenta en el desarrollo de la Capacidad Europea de Reacción Urgente;

- deberá estudiar las posibilidades de establecer vínculos más estrechos con la formación y los ejercicios realizados en el marco del mecanismo de protección civil de la UE;

- ampliará el repertorio de cursos de formación relacionados con la seguridad nuclear en el Centro Europeo de Formación en Seguridad Nuclear (EUSECTRA)

III. 4. Promover más iniciativas de país líder y trabajar con la industria

El objetivo de las iniciativas de país líder que la Comisión puso en marcha en 2012 es conseguir que los Estados miembros apliquen más activamente los planes de acción en materia de QBRN y explosivos. La Comisión les pide que participen como países líderes en acciones que consideren prioritarias y cuya aplicación puedan coordinar en el ámbito de la UE. Hasta la fecha, se han puesto en marcha o están a punto de iniciarse cinco iniciativas[15].

Las iniciativas de país líder deben considerarse como una manera de acelerar la fase de puesta en marcha de un gran proyecto. Las iniciativas abarcan un amplio abanico de asuntos. La primera se tradujo en un proyecto sobre la seguridad de las ventas de productos químicos de alto riesgo, al que la Comisión proporcionó financiación. Otras abordan cuestiones como las medidas de seguridad en las instalaciones de manipulación y conservación de toxinas y agentes biológicos de alto riesgo, o la mejora de la difusión de los resultados de la investigación.

La Comisión potenciará el diálogo con el sector privado– por ejemplo, con los operadores de instalaciones de manipulación de materiales QBRN-E, los fabricantes de equipos y los proveedores de servicios de seguridad–— para comprender mejor sus necesidades y preocupaciones. El objetivo es crear un verdadero diálogo público-privado sobre las amenazas y los riesgos QBRN-E, similar a lo que se ha hecho en relación con los precursores de explosivos con la creación del Comité Permanente sobre Precursores. Este Comité está compuesto tanto por autoridades de los Estados miembros como por asociaciones industriales.

La Comisión:

- se comprometerá activamente con las partes interesadas y organizará reuniones con representantes de los Estados miembros sobre asuntos CBRN-E para gestionar mejor las medidas de prevención, preparación y respuesta;

- creará una plataforma para el intercambio de información entre la Comisión, los Estados miembros y otras partes interesadas, y organizará periódicamente seminarios sobre las necesidades de investigación de los usuarios finales;

- seguirá ayudando a los Estados miembros a proponer iniciativas en calidad de país líder en el marco de una o varias medidas de los planes de acción QBRN o de explosivos. La Comisión fomentará especialmente las iniciativas relacionadas con la detección.

III. 5. Dimensión exterior

Las amenazas QBRN-E no conocen fronteras, como han demostrado los virus del síndrome SARS y la gripe aviar (H1N1). La distribución impredecible de estos virus ha tenido consecuencias de alcance mundial. Las amenazas que plantean los explosivos comerciales y de fabricación casera, como las bombas introducidas en Yemen en la carga de un avión en 2010, son otro ejemplo de las amenazas externas que sobrepasan las fronteras de la UE.

Por este motivo, hemos de establecer relaciones con los terceros países y apoyar sus medidas de preparación y detección a fin de garantizar la protección adecuada de la UE.

En consecuencia, la Comisión propone consolidar la aplicación de la iniciativa de la UE sobre los Centros de excelencia para la reducción de riesgos QBRN, que agrupa actualmente a más de 44 países en 8 regiones del mundo.[16] Esta iniciativa de la UE ofrece apoyo y asesoramiento (por ejemplo, evaluación de las necesidades nacionales QBRN; elaboración de planes de acción nacionales; proyectos regionales QBRN) a los países socios de forma voluntaria y según un enfoque «de abajo hacia arriba».

También es importante seguir cooperando con los principales socios internacionales. Un ejemplo es el foro de expertos en explosivos UE-EE.UU., que celebró su quinto encuentro Unión Europea-Estados Unidos en noviembre de 2013. Los tres grupos de trabajo sobre detección, intercambio de información y formación han realizado notables progresos en estos ámbitos. El foro ofrece a los expertos de los Estados miembros la oportunidad de participar en intercambios frecuentes de formación y de compartir información sobre los diversos dispositivos de fabricación de bombas y sobre los agentes QBRN, mediante la utilización de mecanismos existentes como las comunicaciones de Interpol, Europol y el sistema TRIPwire de los Estados Unidos.

Otro ejemplo de esta cooperación es el interés de las «autoridades» de los terceros países por el Grupo de trabajo sobre perros detectores de explosivos y por las prácticas y normas de la UE sobre perros detectores de explosivos y su posible aplicación en Canadá.

Asimismo, la Comisión participa activamente en las reuniones internacionales de expertos como el Grupo Técnico Internacional de Criminalística Nuclear y la Iniciativa Global para combatir el Tráfico Ilícito, que sirven de fuentes de inspiración para el desarrollo de buenas prácticas y documentos de orientación.

La Comisión:

- trabajará para lograr resultados concretos en el contexto de los expertos en explosivos UE-EE.UU., compartiendo, entre otras cosas, las enseñanzas extraídas de la aplicación de las normativas sobre precursores químicos vigentes y otras medidas de control; buscará nuevas formas de intercambio de la información y mejores prácticas en lo que respecta a la comunicación al público en general y al sector privado acerca de los indicadores de incidentes provocados por artefactos explosivos improvisados y las medidas de protección;

- organizará proyectos piloto que presten asistencia técnica y formación en los terceros países, por ejemplo sobre las evaluaciones de vulnerabilidad, con el fin de ayudarles a aumentar sus capacidades El primer curso de formación podría basarse en el material orientativo de la UE sobre los atentados contra objetivos no militares en los aeropuertos;

- desarrollará programas sobre perros detectores de explosivos con los EE.UU., utilizando los recursos de perros detectores de explosivos del grupo de trabajo;

- apoyará el intercambio de información y mejores prácticas de la UE sobre los programas de perros detectores de explosivos con los terceros países que estén interesados en dicho intercambio (Canadá, EE.UU. y otros países);

- trabajará con los Estados miembros para apoyar el trabajo de los grupos de expertos internacionales en seguridad nuclear.

La Comisión también estudiará las maneras de prestar apoyo financiero a las actividades propuestas.

Hasta ahora, el actual programa de financiación de la Comisión, Prevención y lucha contra la delincuencia (2007–13), ha proporcionado más de 20 millones EUR de financiación a casi 30 proyectos QBRN y más de 20 proyectos sobre explosivos. Estos proyectos abarcan una gama amplia de actividades, desde sesiones y actividades de formación (como las de la red EEODN) y el desarrollo de nuevos métodos de detección precoz, hasta herramientas informáticas para el intercambio de información como el Sistema Europeo de Datos sobre Artefactos Explosivos (EBDS).

El próximo programa de financiación — el Fondo para la Seguridad Interior — Policía (2014–20) — está en fase de preparación. Durante el diálogo político con cada uno de los Estados miembros, la Comisión ha hecho hincapié en la necesidad de mejorar la capacidad de respuesta QBRN-E, la necesidad de utilizar los sistemas y las bases de datos actualmente en vigor para el intercambio de información (como SCEPYLT[17] y el sistema de alerta temprana en materia de explosivos EBDS dentro de Europol) y la importancia de aumentar la sensibilización sobre la nueva normativa en materia de comercialización y utilización de los precursores de explosivos.

La Comisión definirá mejor el uso específico de los recursos disponibles en el marco del Fondo de Seguridad Interior y hará un mejor uso de la financiación en el marco del nuevo programa de investigación Horizonte 2020, con el fin de que las actividades financiadas por la UE respondan mejor a las necesidades de los usuarios y sean más acordes con las políticas QBRN-E a escala de la UE.

IV. CONCLUSIONES

La innovación y el oportunismo que muestran los terroristas que pretenden causar daños mediante la utilización de materiales QBRN-E, obligan a la UE a adoptar un enfoque más proactivo para la detección de estos materiales. Este nuevo enfoque por etapas implica considerar cada amenaza y cada entorno, mejorar la investigación, la prueba y la validación, promover la sensibilización, la formación y las prácticas, y lograr al mismo tiempo la participación de todas las partes interesadas. Con este enfoque, la Comisión considera que puede desempeñar un papel activo a escala de la UE a la hora de ayudar a los Estados miembros y otros actores importantes a construir una Europa más segura para los ciudadanos.

Actualmente se están empezando a aplicar las iniciativas propuestas en la presente Comunicación, que constituyen el primer elemento de la nueva Agenda CBRN-E. El primer año se dedicará a responder a las necesidades más urgentes en lo que respecta a la detección y reducción de los riesgos QBRN-E. Al mismo tiempo, proseguirán los trabajos con los Estados miembros y las partes interesadas en todas los demás ámbitos fundamentales mencionados en la Agenda. El objetivo es proponer acciones en otros ámbitos también para prevenir y responder eficientemente a las amenazas y riesgos QBRN-E a escala de la UE.

[1] Informe de situación sobre la aplicación del Plan de Acción QBRN de la UE, de mayo de 2012 (versión pública): http://ec.europa.eu/dgs/home-affairs/what-we-do/policies/crisis-and-terrorism/securing-dangerous-material/docs/eu_cbrn_action_plan_progress_report_en.pdf

Informe de situación sobre la aplicación del Pan de Acción de la UE para mejorar la seguridad de los explosivos (versión pública): http://ec.europa.eu/dgs/home-affairs/what-we-do/policies/crisis-and-terrorism/explosives/docs/progress_report_on_explosives_security_2012_en.pdf

[2] Documento del Consejo 15505/1/09 REV 1.

[3] Documento del Consejo Doc. 8109/08

[4] Documento del Consejo 16980/12

[5] Documento del Consejo 14469/4/05 REV 4.

[6] COM(2010) 673 final.

[7] Centro de Análisis de Inteligencia de la UE

[8] La 12ª edición (primavera de 2014) de la revista en línea «Inspire» de Al-Quaeda en la Península Arábiga aconseja a los yihadistas atacar en lugares concurridos como acontecimientos deportivos, lugares de afluencia turística, actos electorales y festivales, y utilizar dispositivos explosivos improvisados adosados a vehículos.

[9] El ataque bioterrorista del culto religioso Rajneeshee ha sido el mayor atentado biológico en la historia de los EE.UU., en el que resultaron intoxicadas más de 750 personas.

[10] CERN (Organización Europea de Investigación Nuclear)

[11] También se recoge así en el documento COM(2013)542 final; Comunicación de la Comisión al Parlamento Europeo, al Consejo, al Comité Económico y Social Europeo y al Comité de las Regiones: Hacia un sector de la seguridad y la defensa más competitivo y eficiente.

[12] PREVAIL, que recibe ayuda del 7PM por importe de 4,3 millones EUR, fue el primer proyecto del capítulo relativo a la «prevención» del Plan de Acción QBRN de la UE. Abordaba el problema de la seguridad que plantean los productos químicos que están a disposición del público en general debido a sus usos legítimos cotidianos, pero que pueden ser objeto de uso indebido para la fabricación artesanal de explosivos. El primer objetivo de PREVAIL era limitar la utilidad de estas sustancias químicas cotidianas como explosivos o precursores de explosivos, mediante la identificación de los inhibidores que se les pueden añadir. Un segundo objetivo de PREVAIL era mejorar la detectabilidad de los explosivos de fabricación casera a base de fertilizantes mediante el descubrimiento de marcadores que puedan añadirse a los fertilizantes y el desarrollo de detectores para estos marcadores. Por tanto, PREVAIL apoyaba directamente la política de la UE al inhibir el precursor potencial de algunas sustancias químicas cotidianas, limitar la disponibilidad de los precursores de explosivos, y mejorar su detección y seguimiento.

[13] El proyecto estrella del 7PM en materia de QBRN es el proyecto de demostración a gran escala EDEN (con 39 socios y 24 millones EUR de contribución de la UE). El proyecto EDEN potenciará el valor añadido de los instrumentos y sistemas de los anteriores esfuerzos en I+D y mejorará la resiliencia QBRN mediante su adaptación e integración. La idea del proyecto EDEN es proporcionar una «caja de herramientas» EDEN que permita a las partes interesadas acceder a las capacidades interoperativas que consideren importantes o abordables, a partir de un conjunto de aplicaciones certificadas. Compartirá la carga de desarrollo y extraerá enseñanzas que habrá que aprender y aplicaciones que mejorar.

[14] Decisión nº 1313/2013/UE del Parlamento Europeo y del Consejo relativa a un Mecanismo de Protección Civil de la Unión, DO L 347 de 20.12.2013, p. 924.

[15] Iniciativas iniciadas oficialmente:

1. Acciones C 7 y C 11 del Plan de Acción QBRN de la UE; lideradas por los Países Bajos y el Reino Unido.

2. Acción B2 liderada por Francia

3. Acción H 29 liderada por el Reino Unido

4. Acción H 63 dirigida por Suecia en estrecha colaboración con los Países Bajos y el Reino Unido.

[16] Iniciada en 2010 en el marco del Instrumento de Estabilidad (IE), continúa en la actualidad en el marco del nuevo Instrumento en pro de la Estabilidad y la Paz (IcSP 2014-2020).

[17] SCEPYLT - Sistema paneuropeo de control de los explosivos para la prevención y lucha contra el terrorismo. El sistema se utiliza para el intercambio de información sobre traslados intercomunitarios de explosivos