52014DC0244

COMUNICACIÓN DE LA COMISIÓN AL CONSEJO Y AL PARLAMENTO EUROPEO Revisión de la política de control de las exportaciones: garantizar la seguridad y la competitividad en un mundo cambiante /* COM/2014/0244 final */


COMUNICACIÓN DE LA COMISIÓN AL CONSEJO Y AL PARLAMENTO EUROPEO

Revisión de la política de control de las exportaciones: garantizar la seguridad y la competitividad en un mundo cambiante

1. Introducción

La UE es un importante productor y exportador de productos de doble uso y, por tanto, un actor de peso en los controles de las exportaciones cuyo objetivo es la lucha contra la proliferación. El régimen de control de las exportaciones de la UE surgió a finales de la década de 1990 y fue reforzado gradualmente a lo largo de la última década, en particular respondiendo a la estrategia de la UE, de diciembre de 2003, contra la proliferación de armas de destrucción masiva. El Reglamento (CE) nº 428/2009[1] (en lo sucesivo, «el Reglamento») aplica compromisos internacionales contraídos en virtud de la Resolución 1540 (2004) del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, así como en virtud de acuerdos internacionales y regímenes multilaterales de control de las exportaciones. El Reglamento permite la libre circulación de productos de doble uso, con algunas excepciones, dentro de la UE y establece los principios básicos y las normas comunes para el control de las exportaciones, la transferencia, el corretaje y el tránsito de tales productos.

En virtud del artículo 25 del Reglamento, la Comisión debe revisar su aplicación y presentar propuestas de modificación. Por otra parte, al cumplirse diez años de la adopción de la estrategia de la UE contra la proliferación de armas de destrucción masiva, el Consejo instó recientemente a la Unión a continuar aplicando una política eficaz de lucha contra esta proliferación y a revisar y fortalecer los controles de las exportaciones[2]. Como primera etapa para preparar la revisión, la Comisión adoptó un Libro Verde[3] con el que abrió un amplio debate público sobre el sistema de control de las exportaciones y, en enero de 2013, publicó un documento de trabajo de sus servicios[4] donde señaló los principales aspectos destacados por más de un centenar de partes interesadas, con sus opiniones sobre posibles evoluciones hacia un régimen de control de las exportaciones de la UE más integrado que garantice la seguridad y una mayor igualdad de condiciones de competencia. El 16 de octubre de 2013 fue adoptado un informe al Parlamento Europeo y al Consejo sobre la aplicación del Reglamento[5], que supone un segundo paso en el proceso de revisión. La presente Comunicación se propone trazar el rumbo de los controles de las exportaciones de la UE, y define opciones concretas de actuación para su modernización y su adaptación a circunstancias tecnológicas, económicas y políticas en rápida evolución.

La presente Comunicación también ha sido señalada como iniciativa en el marco del programa de adecuación y eficacia de la reglamentación (REFIT).

2. Control de las exportaciones en un entorno económico, tecnológico y de seguridad cambiante: necesidad de una revisión de la política de control de las exportaciones

Desde principios de siglo se ha desarrollado considerablemente el sistema mundial de lucha contra la proliferación, y se han construido sólidas barreras para combatirla. El control de las exportaciones constituye un instrumento esencial de la lucha contra la proliferación, pero es necesario adaptarlo a la evolución de las amenazas de proliferación, al rápido cambio tecnológico y científico y a las transformaciones de la actividad económica mundial, que crean nuevos riesgos para la seguridad e influyen en la igualdad de condiciones de competencia a escala mundial.

2.1. Riesgos y amenazas nuevos y cambiantes Los retos relacionados con la proliferación de armas de destrucción masiva crecen, y esta proliferación supone uno de los mayores riesgos para la seguridad de la UE, sobre todo porque cada vez son más los países que desarrollan sus capacidades armamentistas. Por ello, es probable que el comercio de artículos sensibles siga siendo en el futuro una baza esencial para equipar los programas de proliferación clandestinos. La mundialización y la actividad creciente de actores no estatales en los programas de proliferación clandestinos llevan a una confluencia de amenazas transnacionales para la seguridad: las actividades ilegales convergen, y un traficante de drogas puede también actuar como terrorista o proliferador. La amenaza terrorista y la vulnerabilidad ante ataques no convencionales siguen exigiendo una atención especial, principalmente por el cambio de perfil de los terroristas y el carácter mundial de sus actividades. Los proliferadores son dinámicos y diseñan estrategias cambiantes para explotar la vulnerabilidad de los sistemas mundiales interconectados de comercio e información. Elaboran técnicas para evadir los controles utilizando redes de apoyo cada vez más sofisticadas, caracterizadas por la presencia de muy diversos actores no estatales (incluidos operadores legítimos libres de sospecha, como proveedores no muy familiarizados con los riesgos de proliferación, agencias de financiación, transportistas u organismos científicos y académicos), y haciendo circular los productos sensibles por regiones bien dotadas de centros de transbordo y con autoridades nacionales poco rigurosas. 2.2. Rápidos cambios tecnológicos y científicos La innovación y la difusión de los avances tecnológicos desempeñan un papel clave en la aparición de nuevos riesgos de proliferación: la seguridad de las administraciones públicas, de las empresas y de los ciudadanos tiene un componente tecnológico cada vez mayor. Las nuevas tecnologías ponen el diseño y la fabricación de armas al alcance de más personas, multiplicando así las amenazas. Por otra parte, la rápida difusión de la tecnología de la información expone las economías modernas a nuevos riesgos inducidos por la conectividad asociada con el comercio mundial y las redes globales de datos, como la aparición de «herramientas electrónicas» específicas para la vigilancia, la supervisión, el seguimiento y la interceptación a gran escala. La seguridad electrónica es hoy en día esencial para la seguridad de la UE, y la «proliferación electrónica» se ha convertido en una dimensión importante de los controles de las exportaciones. Cada vez más, las exportaciones se transmiten, no se transportan. En la era de la computación en la nube, los flujos de información que contienen tecnologías sensibles pueden utilizarse para producir cantidades ilimitadas de mercancías sensibles, y presentan un reto importante para el control de las exportaciones, especialmente por la imposibilidad de aplicar controles fronterizos y la dificultad para las empresas de garantizar la conformidad (por ejemplo, con respecto a la arquitectura informática, la ingeniería colaborativa, los viajes de expertos, etc.). Así, los controles de las exportaciones tienen que funcionar en línea, en el contexto de un mundo globalmente conectado, en el que las transferencias intangibles de tecnología (ITT)[6] tienen un creciente predominio frente a los desplazamientos físicos de mercancías. La investigación científica permite extraordinarios avances, que son beneficiosos para la sociedad, pero el riesgo de que sea mal utilizada genera una creciente tensión entre el principio de apertura de la ciencia y las preocupaciones de seguridad. Se ha resaltado en debates la necesidad de tomar en consideración el carácter mundial de la ciencia y la libre circulación de la información científica[7], pero también se ha subrayado que hay que afrontar los riesgos asociados con el posible abuso de la investigación científica y garantizar una evaluación independiente de las consecuencias para la seguridad. 2.3. Las cadenas mundiales de suministro y la igualdad de condiciones de competencia La seguridad se ha convertido en un elemento clave para los responsables de las cadenas de suministro. Los controles de las exportaciones tienen que proteger el comercio legítimo frente a los riesgos asociados con las transacciones ilegales en una época en la que los flujos comerciales son cada vez más complejos y vulnerables y el comercio, más veloz e inmaterial, emerge de la multiplicación de flujos transfronterizos de mercancías, inversiones, servicios, conocimientos especializados y personas, en asociación con redes internacionales de producción. El recurso a intermediarios, sociedades tapadera, desvíos y puntos de transbordo ha multiplicado el número y la diversidad de los actores y las actividades que participan en las transferencias con riesgo de proliferación. El desarrollo de los servicios en línea y del comercio electrónico añade nuevos retos, ya que es necesario que el comercio electrónico siga siendo abierto y seguro. El auge de las cadenas de valor mundiales y la expansión de las capacidades internacionales de fabricación hacen que crezca la disponibilidad de artículos de doble uso en otros países. La propiedad y la explotación de las industrias de productos de doble uso están cada vez más internacionalizadas, y actualmente los actores que participan son muy variados. Esta evolución afecta de manera fundamental a la noción de «proveedor», que es el núcleo del control de las exportaciones, e ilustra la necesidad de flexibilizar estos controles para adaptarlos a las realidades económicas cambiantes. El perfil de las industrias de alta tecnología también está cambiando. La imprecisión de los límites entre tecnología y bases industriales civiles y de defensa y la multiplicación de artículos con características de doble uso poco claras hacen que sea cada vez más difícil distinguir entre las transacciones exclusivamente civiles y las de productos de doble uso. Como consecuencia de ello, el comercio de productos de doble uso ha crecido sin cesar a lo largo de los años, hasta representar una parte considerable del comercio exterior[8]. La amplitud del sector que abarca y las ramificaciones de sus productos crean dificultades operativas derivadas del volumen creciente y la diversidad de las aplicaciones. Los controles de las exportaciones son un importante factor competitivo, ya que la economía europea evoluciona hacia industrias innovadoras de gran valor añadido, y las cadenas de valor europeas forman parte de las cadenas de valor mundiales. En este contexto, los diferentes niveles de control aplicados en los terceros países crean distorsiones de la competencia en detrimento de las empresas de la UE que operan a nivel mundial. Además, algunos parámetros de control divergentes y casos de «aplicación asimétrica» de los controles pueden afectar ocasionalmente a la aplicación coherente de los controles y a la igualdad de condiciones de competencia en la UE. 3. Más allá de la materialidad y de las fronteras: hacia un sistema integrado de control comercial estratégico basado en el riesgo

Con el actual régimen de control de las exportaciones, la UE ha intentado lograr un equilibrio entre seguridad y comercio. En general, el sistema se considera sólido y eficaz, y proporciona una buena base jurídica e institucional. Sin embargo, no puede permanecer estático: es preciso reevaluarlo y mejorarlo con objeto de hacer frente a los nuevos retos y generar las modernas capacidades de control que necesita la UE para la próxima década y las siguientes. Esto podría lograrse dando un nuevo impulso al desarrollo de un modelo integrado de control comercial estratégico, basado en los riesgos, que siguiera estas orientaciones:

Conviene revisar, en función de los riesgos, el equilibrio entre la necesidad de regular el comercio y la reducción de la carga normativa, para garantizar que la legislación sea clara y proporcionada. También podrían contemplarse actuaciones no legislativas —guías, puesta en común de los recursos, etc.— a fin de dotar al régimen de control de la UE de herramientas flexibles para responder a los nuevos retos, garantizando al mismo tiempo la igualdad de condiciones en el mercado interior de la Unión. Debería adoptarse un enfoque integrado para mejorar la coherencia entre todos los «pilares» del control de las exportaciones (legislación, fase previa a la autorización, aplicación, cumplimiento, comunicación), gracias al desarrollo de una red común de control de la UE que insista más en la aplicación y el cumplimiento con vistas a reducir las distorsiones de la competencia y mejorar la seguridad. La transparencia y el compromiso con las partes interesadas y un papel más destacado del sector privado pueden ser esenciales para un enfoque integrado que permita a los operadores desempeñar plenamente sus papeles complementarios, optimizando así el uso de los recursos y contribuyendo a un cumplimiento eficaz. La proliferación se desarrolla en un contexto internacional y la política de control de las exportaciones debe incluir una dimensión internacional. El desarrollo de un sistema integrado permitiría una acción exterior de la UE más activa, consolidando procesos multilaterales que constituyen el núcleo del sistema de control de las exportaciones a escala mundial y sentando las bases para unas relaciones mutuamente beneficiosas con sus principales socios. Esto, a su vez, reforzaría la propia seguridad de la Unión. 3.1. Prioridad 1: adaptarse a un entorno de seguridad en evolución y reforzar la contribución de la UE a la seguridad internacional

El sistema de control de las exportaciones de la UE debe responder a nuevas consideraciones sobre política exterior y mantenerse al día con nuevos enfoques relativos a la seguridad. Tiene que integrar las consecuencias para la seguridad de un número sin cesar creciente de tecnologías emergentes y una gama más amplia de productos de doble uso, con el fin de garantizar su uso pacífico. También debe ir más allá de la división, cada vez más artificial, entre seguridad interna y externa, y afrontar riesgos de proliferación cambiantes que rebasan las fronteras y las jurisdicciones.

· La Comisión va a considerar la evolución hacia un enfoque de «seguridad humana»[9] que reconozca la inextricable vinculación entre la seguridad y los derechos humanos. Esto puede implicar el que se tienda a una definición de «artículos estratégicos» que no incluya sola y exclusivamente artículos con posibles usos finales militares y destinados a la proliferación de armas de destrucción masiva, sino que tenga un enfoque de seguridad más amplio. También puede traer consigo una aclaración de los criterios de control a fin de tomar en consideración implicaciones de seguridad en un sentido más amplio, incluido el efecto potencial sobre la seguridad de las personas, por ejemplo a través del terrorismo y de las violaciones de los derechos humanos. Este enfoque también reforzaría la coherencia con otros controles del comercio enfocados a la seguridad, y estaría en consonancia con las tendencias internacionales, como el Tratado sobre el Comercio de Armas (TCA)[10] y el Protocolo de las Naciones Unidas sobre las armas de fuego.

· La Comisión considerará un enfoque de «seguridad inteligente» para adaptarse a las transformaciones de los productos de doble uso y a la proliferación de nuevas tecnologías y responder a la creciente complejidad de la cadena de suministro internacional. Por ejemplo, pueden tenerse en cuenta las siguientes opciones:

o Desarrollo de una «capacidad de reacción tecnológica de la UE» para tener una participación activa en los debates sumamente técnicos sobre las listas de control, pero también para garantizar una rápida reacción ante los retos planteados por las tecnologías emergentes (como la computación en la nube, la «fabricación aditiva» o impresión en tres dimensiones o la nanotecnología) y una suspensión de los controles de artículos que han quedado obsoletos o están ampliamente disponibles en el comercio. Este mecanismo podría basarse en los conocimientos expertos de las autoridades de control de las exportaciones y en un compromiso estructurado con la industria. También puede implicar el desarrollo de orientaciones cuando las tecnologías representen un avance importante para actividades comerciales que presenten riesgos y precisen de transparencia, claridad jurídica y un planteamiento común.

o Definición de una respuesta eficaz de la UE al uso del ciberespacio para actividades de proliferación y clarificación de los controles de las herramientas cibernéticas[11]. Esto puede implicar acciones de la UE para promover decisiones multilaterales sobre dichas herramientas u opciones alternativas como la introducción de listas autónomas de la UE o un mecanismo universal específico, sin obstaculizar la competitividad de la industria europea de las tecnologías de la información y la comunicación (TIC) ni su integración en las cadenas de suministro mundiales.

o Unos planteamientos modernizados de los controles que tengan en cuenta la porosidad entre el comercio legal y el ilícito pueden incluir opciones cuya finalidad sea reforzar la base jurídica y modernizar determinadas modalidades de control a fin de cubrir todos los aspectos y actores de la cadena de controles y abordar aplicaciones divergentes de los controles y puntos vulnerables. Quizá sea necesario aclarar las nociones de exportación y exportador para reflejar la diversidad de actividades y actores que intervienen en las cadenas de suministro mundiales, revisar la determinación de la autoridad competente (en particular para empresas de fuera de la UE), actualizar el control de la asistencia técnica, mejorar la coherencia y la ejecución de los servicios de corretaje y de los controles de tránsito o introducir disposiciones jurídicas específicas para contrarrestar la elusión y regular las operaciones que impliquen a personas de la UE, con independencia de su ubicación. Por otra parte, las opciones relativas a la introducción de nuevas modalidades de control y la asociación con el sector privado podrían contribuir a hacer mayor hincapié en el seguimiento del uso final y facilitar las exportaciones legítimas y la detección del comercio ilícito.

· La Comisión podría examinar opciones para promover una estrategia específica que garantice el «control inmaterial» y afronte el reto que plantean las ITT, incluida la necesidad de aclarar el control de la «investigación de doble uso», evitando al mismo tiempo obstáculos indebidos a la libre circulación de conocimientos y a la competitividad mundial de la UE en materia de ciencia y tecnología.

La clarificación del marco jurídico aplicable a las ITT puede requerir una revisión de las disposiciones jurídicas o la adopción de orientaciones sobre conceptos básicos aplicables a las transferencias electrónicas de tecnología controlada. También puede afectar a las modalidades de control y a la introducción de herramientas específicas para facilitar la libre circulación de tecnología —como las autorizaciones generales de exportación de la UE (AGEUE), para la investigación y el desarrollo dentro de las empresas—, al mismo tiempo que se refuerza la trazabilidad y el cumplimiento en lo tocante a las ITT mediante un planteamiento más centrado en disposiciones sobre control previo a la transferencia —por ejemplo, registro o auditoría interna— y seguimiento posterior —por ejemplo, auditorías de conformidad— y no tanto en la propia transmisión. Mediante una comunicación bien dirigida y coordinada con las comunidades investigadoras académicas de toda la UE sería posible aumentar la concienciación sobre las normas aplicables y promover una aplicación eficaz por parte de científicos y personal de los laboratorios. Podrían también preverse otras opciones, como la elaboración de un código de conducta para los científicos que participen en la investigación de doble uso. 3.2. Prioridad 2: promover la convergencia de los controles de las exportaciones y la igualdad de condiciones de competencia a nivel mundial

A pesar del reconocimiento internacional cada vez mayor de que gozan los controles de las exportaciones, la existencia de normas de control diferentes en los terceros países crea distorsiones de la competencia y flaquezas en la cadena de suministro mundial que pueden ser aprovechadas por los proliferadores. La política de la UE debería, por tanto, fomentar la convergencia hacia controles globales y eficaces de las cadenas de suministro mundiales, con objeto de eliminar la dificultad que para la industria supone el cumplimiento simultáneo de diferentes normativas y de apoyar la igualdad de condiciones.

La Comisión podría considerar establecer un mecanismo eficaz que actualizase periódicamente las listas de control de la UE aprovechando la experiencia de las autoridades nacionales, para que las listas de control sean acordes con la evolución tecnológica y comercial y minimizar las distorsiones de la competencia asociadas con controles obsoletos. Aunque la arquitectura de autorización de la UE puede considerarse en general satisfactoria, los procesos de concesión de autorizaciones siguen teniendo impacto en la competitividad. Por ello, la Comisión va a buscar maneras de optimizar la arquitectura y los procesos a fin de evitar procedimientos de autorización engorrosos y minimizar retrasos y distorsiones de la competencia. Las opciones posibles serían:

o introducir un sistema de revisión periódica de las autorizaciones generales de exportación nacionales (AGEN) y debatir su posible transformación en AGEUE y su extensión a toda la UE;

o pasar a un régimen de autorización libre introduciendo nuevas AGEUE buscando el equilibrio entre una actuación eficiente contra la proliferación y una reducción de la carga de trabajo de las autoridades responsables de la autorización y de los exportadores a través de un nivel proporcionado de control, por ejemplo:

§ «expediciones de valor limitado», para facilitar las exportaciones de pequeñas cantidades de materiales con bajo riesgo de proliferación;

§ «cifrado», para permitir la exportación de artículos de TIC ampliamente utilizados en los procesos industriales y operar en un entorno altamente competitivo;

§ «transferencias de tecnología en las empresas» con fines de investigación y desarrollo;

§ «transferencias dentro de la UE» para artículos del anexo IV[12], con posibles modalidades de control que no obstaculicen la libre circulación de bienes y tecnología dentro del mercado único;

§ «grandes proyectos», que permiten a las autoridades apreciar un panorama más completo, en lugar de una acumulación de solicitudes de licencias individuales;

o revisar los parámetros (destinos, partidas) de las actuales AGEUE para comprobar que estén actualizados y armonizar algunas condiciones y requisitos de autorización a fin de promover una aplicación coherente en toda la Unión, sin olvidar el período de validez de las autorizaciones individuales y de las denegaciones; también podría considerarse elaborar directrices para unas prácticas coherentes de autorización, en particular por lo que se refiere a los plazos de tramitación.

La Comisión evaluará las opciones para promover la convergencia global de los controles de las exportaciones, con vistas a facilitar el comercio de productos de doble uso. Podría promover una representación de la UE coherente, completa y unificada en los regímenes[13], como reflejo de su papel en el comercio y en la lucha contra la proliferación. También podría tener una actuación dinámica de divulgación y cooperación exterior para ayudar a los países socios a elaborar reglamentación convergente, o dialogar sobre los controles de las exportaciones con socios comerciales clave a fin de evitar los requisitos reglamentarios contradictorios y reducir la carga administrativa para las industrias orientadas a la exportación. 3.3. Prioridad 3: desarrollar un régimen de control de las exportaciones de la UE eficaz y competitivo

La estructura multinivel de los controles de las exportaciones de la UE ofrece un sistema único y flexible, aunque algunas situaciones de aplicación podrían, ocasionalmente, comprometer su eficacia general. Por tanto, la Comisión debería evaluar opciones para afrontar la «aplicación asimétrica» de controles a fin de minimizar las distorsiones de la competencia y los costes de las transacciones asociadas con los controles dentro de la UE.

· Las decisiones de control divergentes suelen atribuirse a una presunta falta de armonización de la política de control de las exportaciones de la UE y, en particular, a diferencias en la evaluación de los riesgos subyacente a tales decisiones. Un enfoque en función de los riesgos, basado en el establecimiento de un marco común de gestión de estos, podría garantizar una mayor coherencia en la identificación de transacciones de alto riesgo, optimizando al mismo tiempo el uso de los recursos en toda la UE y reduciendo las distorsiones de la competencia debidas a decisiones divergentes.

· Los controles universales[14] siguen siendo herramientas esenciales para evitar el uso con fines de la proliferación de artículos que no figuren en la lista, pero su aplicación desigual ha suscitado preocupación en lo que respecta a la claridad jurídica, las distorsiones de la competencia y la posible fragilidad de la cadena de controles. Podría lograrse una mayor convergencia armonizando el concepto de controles universales y reforzando las consultas para garantizar su aplicación en toda la UE y consolidar una política sin concesiones. Para ello sería positivo mantener un intercambio regular de información y crear una base de datos de la UE sobre controles universales. Cierta información podría intercambiarse con las aduanas o ponerse a disposición del público para mejorar el cumplimiento. La transparencia puede ayudar a que los operadores ejerzan la diligencia debida para garantizar que la cadena de suministro quede protegida.

· La Comisión podría estudiar opciones para una reevaluación crítica de los controles de las transferencias dentro de la UE a fin de minimizar las barreras persistentes en el mercado único, al mismo tiempo que mantiene controles estrictos de los artículos de doble uso más sensibles. Esto podría implicar una revisión del anexo IV para centrarse en una lista actualizada de los productos más sensibles, o la introducción de una AGEUE para las transferencias dentro de la UE, incluidas las de tecnología. Podrían definirse condiciones y requisitos adecuados, también para la verificación posterior al envío dentro de la UE, a fin de compensar la supresión de las licencias previas a la transferencia y garantizar la seguridad de las transferencias y la disponibilidad de información.

3.4. Prioridad 4: apoyar la aplicación y el cumplimiento de un control de las exportaciones eficaz y coherente

La política de control de las exportaciones no solo debería centrarse en establecer normas para el control del comercio legítimo, sino también considerar la prevención y desarticulación del comercio ilícito. La aplicación y el cumplimiento coherentes en toda la UE son fundamentales para abordar el riesgo de evasión de los procesos de control, aunque la falta de estadísticas e inteligencia sólidas a nivel de la Unión sigue mermando la eficacia de las respuestas políticas y operativas. La Comisión revisará las siguientes opciones para desarrollar un marco de aplicación y cumplimiento más integrado:

· Con más de 40 000 solicitudes anuales, los controles de las exportaciones exigen muchos recursos administrativos a las autoridades de control. El desarrollo de una red de control de las exportaciones de la UE podría reforzar la capacidad global del sistema optimizando el uso de recursos y moderando los costes administrativos, a través de las siguientes opciones:

Un intercambio de información mejor estructurado sobre las autorizaciones y otra información pertinente (como destinos, usuarios finales, incidentes o infracciones) entre las autoridades de control de las exportaciones podría permitir acceder a información esencial para todas las autoridades competentes en función de necesidades claramente identificadas, de manera que se evite la sobrecarga de información. La infraestructura informática de seguridad DUeS[15] podría ampliarse para permitir un mayor intercambio de información. La cooperación estratégica y operativa con los organismos de control del cumplimiento, como las aduanas, podría reforzarse integrando las prioridades de control de las exportaciones en los ciclos estratégicos pertinentes[16], compartiendo información a través de un sistema de intercambio a escala de la UE, desarrollando instrumentos de gestión de riesgos comunes y efectuando operaciones conjuntas. Un intercambio de información centrado específicamente en las actividades de control del cumplimiento mejoraría la visión estratégica de la eficacia de los controles en toda la UE y el intercambio de las mejores prácticas, y a su vez ayudaría en la formulación de políticas, por ejemplo, para la detección del tráfico ilícito. La mejora de la coherencia entre las diferentes instituciones de la UE y los Estados miembros y la detección de sinergias entre los instrumentos de control del comercio relacionados con la seguridad (por ejemplo con una infraestructura informática común como plataforma compartida para el intercambio de información en toda la UE) permitirían incrementar el impacto global de las acciones de la UE contra la proliferación. La coherencia con otras políticas y reglamentaciones de la UE estrechamente relacionadas, como el Plan de acción sobre el refuerzo de la seguridad química, biológica, radiológica y nuclear, el Reglamento (UE) nº 98/2013, sobre precursores de explosivos, y el Reglamento (UE) nº 258/2012, sobre armas de fuego, también debe quedar garantizada. En el último decenio se ha observado un amplio desarrollo de capacidades relacionadas con las armas de destrucción masiva, incluidos importantes programas de divulgación sobre los controles de las exportaciones dirigidos a terceros países, mientras que las iniciativas dentro de la UE se encuentran aún en fases tempranas. Un programa de desarrollo de capacidades específico a escala de la UE y de formación para los funcionarios interesados, incluidos los de aduanas y agencias fronterizas, podría mejorar la capacidad para prevenir y detectar el tráfico transfronterizo de productos estratégicos. La puesta en común de conocimientos especializados, por ejemplo, potenciando el desarrollo de la «reserva de expertos», podría también reforzar la cadena de control de la UE.

· En las economías modernas, el sector privado desempeña el papel más importante en la cadena de control. Por ello, las asociaciones con el sector privado podrían mejorar considerablemente la seguridad y resistencia de la cadena de suministro a escala mundial. Los operadores están bien situados para detectar los casos de comercio ilegal y proteger las tecnologías sensibles, mientras que las condiciones dispares de conformidad crean distorsiones del comercio y brindan oportunidades para aprovechar los puntos flacos de las cadenas de suministro. La creación de estas condiciones depende de una mejor coordinación y conexión entre los gobiernos y el sector privado, y podría lograrse mediante acciones diversas:

Los esfuerzos por lograr el cumplimiento podrían ser reconocidos con facilidades para el control y el seguimiento rápido de los procesos de exportación, estableciendo normas claras de conformidad en el sector privado para el uso de mecanismos simplificados (como AGEUE, AGEN o licencias globales) como privilegio destacado concedido a los exportadores fiables. Por ejemplo, con requisitos jurídicos o directrices para que los operadores identifiquen, gestionen y reduzcan sus riesgos de exposición a la proliferación con una mayor vigilancia de los artículos que presenten tales riesgos, mediante requisitos de diligencia debida o de notificación obligatoria de las transacciones sospechosas. Si bien han de minimizarse los costes para las empresas y fomentarse la autorregulación, los requisitos normalizados para los programas internos de conformidad podrían contribuir a la igualdad de condiciones de competencia en la UE. La conformidad y la competitividad se refuerzan mutuamente, ya que la conformidad reduce el riesgo de suministro involuntario de productos de doble uso a programas cuestionables, que expone a las empresas a sanciones y perjuicios para su reputación. Por otra parte, las medidas encaminadas a promover la convergencia con el programa de las aduanas relativo a los operadores especialmente fiables, como los operadores económicos autorizados podrían reducir la duplicación de controles y ofrecer alternativas rentables tanto para los operadores como para las administraciones. La transparencia y la divulgación coordinada podrían ser fundamentales para aportar claridad sobre los requisitos, apoyar los esfuerzos de conformidad de los operadores y mejorar su capacidad para aplicar los controles, creando así condiciones en las que cada elemento de la cadena de suministro es resistente a la «contaminación» del comercio ilícito. Podrían también publicarse informes e información no sensible sobre controles, incluidas guías que promuevan buenas prácticas de cumplimiento. El desarrollo de herramientas comunes de apoyo de la UE para los agentes económicos, como, por ejemplo, herramientas informáticas normalizadas y sistemas de expedición de licencias por vía electrónica, podrían también apoyar los esfuerzos de conformidad por parte de las empresas.

· Los controles de las exportaciones reflejan compromisos internacionales y representan una salvaguardia esencial para la integridad del comercio internacional; por tanto, es crucial mejorar su eficacia global. Podrían examinarse opciones para la aplicación de los controles de cooperación con socios externos a fin de facilitar un comercio seguro de productos estratégicos, por ejemplo, estableciendo un control del uso final para las empresas de terceros países, así como reconociendo mutuamente las evaluaciones.

4. Conclusión

Los agentes económicos, los Estados miembros y todos los ciudadanos de la UE tienen interés en controles efectivos de las exportaciones, que garanticen la seguridad luchando contra el comercio ilícito y facilitando el comercio legítimo. Un enfoque y un marco regulador de la UE actualizados reforzarán la seguridad y la integridad de la cadena de suministro. Esto requerirá un intercambio más sistemático de información sobre los riesgos y la coordinación entre las autoridades que conceden las autorizaciones y otras autoridades, así como el compromiso con el sector privado y el refuerzo de la cooperación internacional.

Antes de adoptar iniciativas concretas de acción, la Comisión invita al Consejo y al Parlamento Europeo a considerar el planteamiento establecido en la presente Comunicación. Paralelamente, la Comisión llevará a cabo una evaluación de impacto de las opciones de revisión expuestas en la presente Comunicación a fin de señalar las medidas más adecuadas, reglamentarias y no reglamentarias, para ponerlas en práctica. Con referencia al programa REFIT, la Comisión evaluará los costes y los beneficios de las distintas opciones, particularmente en lo relativo a la simplificación del marco regulador y la reducción de las cargas.

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Lista de acrónimos

TCA || Tratado sobre el Comercio de Armas

DUeS || Sistema electrónico para productos de doble uso

UE || Unión Europea

AGEUE || Autorización general de exportación de la UE

TIC || Tecnologías de la información y de las comunicaciones

ITT || Transferencia intangible de tecnología

AGEN || Autorización general de exportación nacional

REFIT || Programa de adecuación y eficacia de la reglamentación

ADM || Armas de destrucción masiva

[1] DO L 134 de 29 de mayo de 2009, p. 1.

[2] Conclusiones del Consejo relativas a asegurar la búsqueda continua de una política eficaz de la UE sobre los nuevos retos que plantea la proliferación de armas de destrucción masiva (ADM) y sus vectores, 21 de octubre de 2013.

[3] COM(2011) 393 de 30 de junio de 2011.

[4] SWD(2013) 7 de 17 de enero de 2013.

[5] COM(2013) 710 de 16 de octubre de 2013.

[6] La transferencia intangible de tecnología incluye tanto la transferencia de información técnica por medios electrónicos como la transferencia de conocimientos y competencias de las personas.

[7] C(2012) 4890 final, Recomendación relativa al acceso a la información científica y a su preservación.

[8] Las exportaciones controladas de productos doble uso representan aproximadamente el 2,5 % de las exportaciones totales de la UE. Para más información sobre el comercio de productos de doble uso de la Unión, véase el documento COM(2013) 710 final.

[9] La «seguridad humana» implica situar a las personas en el centro de la política de control de las exportaciones de la UE, en particular reconociendo la interdependencia entre los derechos humanos, la paz y la seguridad.

[10] El objetivo del TCA es reducir el comercio ilícito de armas estableciendo reglas de transparencia y las normas éticas comunes para el comercio internacional de armas convencionales.

[11] Véase asimismo la Comunicación conjunta al Parlamento Europeo, al Consejo, al Comité Económico y Social Europeo y al Comité de las Regiones titulada: «Estrategia de ciberseguridad de la Unión Europea: Un ciberespacio abierto, protegido y seguro», JOIN(2013) 1 final, de 7 de febrero de 2013.

[12] En el anexo IV del Reglamento (CE) nº 428/2009 figura una lista de productos de doble uso particularmente sensibles cuya transferencia dentro de la UE también está sujeta a controles.

[13] Véase, por ejemplo, el documento «Declaraciones de la UE en organizaciones multilaterales - Acuerdos generales», 15901/11, de 24 de octubre de 2011.

[14] Los denominados «controles universales» se aplican a productos de doble uso no incluidos en la lista pero cuyo uso final podría ser militar o contribuir a la proliferación.

[15] Sistema electrónico para productos de doble uso.

[16] Por lo que respecta específicamente a las aduanas, el desarrollo de una nueva estrategia y de un plan de acción sobre la gestión de riesgos y la seguridad de la cadena de suministro, respondiendo a la petición del Consejo del 18 de junio de 2013, ofrece una buena oportunidad para estudiar la manera de utilizar mejor, en el futuro, un marco común de gestión de riesgos de los controles aduaneros con vistas a colaborar en la concesión de autorizaciones, el cumplimiento de la legislación y la facilitación del comercio.