COMUNICACIÓN DE LA COMISIÓN AL PARLAMENTO EUROPEO Y AL CONSEJO Resultados de los exámenes exhaustivos realizados de conformidad con el Reglamento (UE) nº 1176/2011 relativo a la prevención y corrección de los desequilibrios macroeconómicos /* COM/2014/0150 final */
La presente Comunicación resume los
resultados de los exámenes exhaustivos a fin de evaluar si existen
desequilibrios o desequilibrios excesivos en algunos Estados miembros de la UE (*).
También trata a fondo la dimensión de la zona del euro de los desequilibrios
macroeconómicos y la forma en que han de abordarse diversos retos en el
contexto de la zona del euro. Por otra parte, para contribuir a la supervisión
integrada, la Comunicación también debate la evolución presupuestaria: para los
países afectados, la Comisión actualiza la evaluación que había efectuado en
noviembre de 2013 al examinar los proyectos de planes presupuestarios(**). En los exámenes exhaustivos se estudian
las características más relevantes de las economías de los Estados miembros, particularmente
la evolución de la balanza de pagos, el balance ahorro-inversión, los tipos de
cambio efectivos, las cuotas de los mercados de exportación, la competitividad
de precios y la competitividad no relacionada con los precios, la
productividad, la deuda privada y pública, los precios de la vivienda, los
flujos de crédito, los sistemas financieros, el desempleo y otras variables. En
la evaluación de los desequilibrios o los desequilibrios excesivos considera la
situación de cada país en un momento determinado, la dinámica en cada una de
estas situaciones y, en su caso, las acciones recientes. Los exámenes exhaustivos muestran que
los retos que afrontan las economías de la UE han cambiado. Cuando se creó el
procedimiento de desequilibrio macroeconómico (PDM), y durante sus primeras
fases de aplicación, los principales retos estaban relacionados con unos
déficits de la balanza por cuenta corriente insostenibles, las pérdidas de
competitividad derivadas del gran dinamismo que habían registrado anteriormente
los costes laborales, el nivel de deuda privada y los altos precios de la
vivienda. Actualmente, los principales retos que afectan a varios países también
se refieren al impacto que tiene el desapalancamiento en el crecimiento a medio
plazo de muchos países, la sostenibilidad de las deudas privada y pública y de
los pasivos externos en un contexto de inflación muy baja, la necesidad de
garantizar un flujo adecuado de crédito a las actividades viables —particularmente
en el sector de bienes no exportables— en las economías vulnerables con un
sistema financiero fragmentado, y el altísimo nivel de desempleo de numerosas
economías. Sobre la base de los exámenes
exhaustivos, la Comisión ha detectado desequilibrios en Bélgica, Bulgaria,
Alemania, Irlanda, España, Francia, Croacia, Italia, Hungría, los Países
Bajos, Eslovenia, Finlandia, Suecia y el Reino Unido. Entre estos
Estados miembros, Croacia, Italia y Eslovenia están
experimentando desequilibrios excesivos. En el caso de España, la
Comisión considera que durante el año pasado se ha realizado un ajuste
significativo y que, si se mantienen las tendencias actuales, los
desequilibrios seguirán disminuyendo a lo largo del tiempo; aunque esto es la
base para concluir que los desequilibrios ya no son excesivos en el sentido del
PDM, la Comisión subraya que aún existen riesgos sustanciales. Los factores de los desequilibrios y los
riesgos que de ellos se derivan varían de una economía a otra. Deben adoptarse
políticas adaptadas a los retos de cada economía y es necesario un seguimiento
adecuado. De conformidad con la Recomendación del Consejo dirigida a la zona
del euro, la Comisión se propone realizar una supervisión específica de las
políticas recomendadas por el Consejo a los Estados miembros que presentan
desequilibrios excesivos (Croacia, Italia y Eslovenia), así como
a los países cuyos desequilibrios requieren una acción resuelta (Irlanda,
España y Francia)(***). En el caso de Irlanda y España,
este seguimiento se basará en una supervisión postprograma. En el caso de Dinamarca y Malta,
la Comisión considera que, en comparación con el pasado año, los riesgos han
remitido o están mejor controlados; en esos países ya no se detectan
desequilibrios en el sentido del PDM. Por otro lado, aunque algunas
características de la economía luxemburguesa, particularmente su gran
sector financiero, requieren atención, las mismas no constituyen desequilibrios
en el sentido del PDM (****). La intensificación de la recuperación y
una acción firme deberán facilitar la corrección de los desequilibrios
excesivos en los próximos años. Ahora bien, los desequilibrios son fenómenos
duraderos y puede requerirse tiempo hasta que las políticas adecuadas den lugar
a una reducción decisiva de los riesgos macroeconómicos en el marco de la supervisión
PDM. De esta forma, la detección de desequilibrios o desequilibrios excesivos
en una economía durante varios años no significa una valoración de las
políticas adoptadas, sino que únicamente señala la presencia de riesgos y la
necesidad de una estrecha supervisión de los desequilibrios y de la ejecución
de las políticas adoptadas. No obstante, para algunos países, debe observarse
que la persistencia de desequilibrios también está relacionada con el bajo
nivel de seguimiento de las recomendaciones específicas por países formuladas
en el marco del Semestre Europeo. En cuanto a la evolución presupuestaria,
la situación ha seguido mejorando tanto en la UE como en la zona del euro
debido a los continuos esfuerzos de saneamiento. Sin embargo, según las previsiones
más recientes, en el caso de Francia y Eslovenia el esfuerzo de
saneamiento podría no ser suficiente para garantizar que la corrección de los
déficits excesivos se mantenga en la dirección adecuada. Así, la Comisión, de
conformidad con el artículo 11 del Reglamento (UE) nº 473/2013, dirige
recomendaciones a estos Estados miembros. La Comisión espera que los Estados
miembros tengan en cuenta los resultados de los exámenes exhaustivos y las
previsiones presupuestarias en sus programas nacionales de reforma (PNR) y en
sus programas de estabilidad y de convergencia. Los Estados miembros con
desequilibrios excesivos deberán, en particular, establecer una estrategia
global y detallada para hacer frente a los mismos en sus próximos programas
nacionales de reforma, programas de estabilidad y programas de convergencia. La
Comisión está dispuesta a cooperar estrechamente con estos Estados miembros en
la preparación de dicha respuesta, respetando plenamente los procedimientos
nacionales. Se espera que los dos Estados miembros a los que la presente
Comunicación dirige una recomendación encaminada a garantizar que la corrección
se mantenga en el rumbo adecuado informen sobre las medidas adoptadas para
seguir dicha recomendación en una sección específica de su programa de
estabilidad. Los programas nacionales de reforma, los programas de estabilidad
y los programas de convergencia de todos los Estados miembros se evaluarán en
junio de 2014, dentro del Semestre Europeo de coordinación de las políticas
económicas, a fin de determinar si son adecuados a la luz de los retos
planteados. Para los Estados miembros con desequilibrio excesivo (Italia,
Croacia y Eslovenia), si considera que la estrategia de respuesta propuesta es
inadecuada para hacer frente a los retos planteados, la Comisión recomendará al
Consejo que el Estado miembro afectado tome medidas correctoras en el marco del
componente corrector del PDM. En caso necesario, a principios de junio también
se tomarán medidas en el marco del procedimiento de déficit excesivo (PDE). (*)
La presente Comunicación cumple las exigencias de los artículos 6, apartado 1,
y 7, apartado 1, del Reglamento (UE) 1176/2011, conforme a los cuales la
Comisión debe informar al Parlamento Europeo, al Consejo y al Eurogrupo acerca
de los resultados de los exámenes exhaustivos. Los exámenes exhaustivos
relativos a 17 Estados miembros se publican al mismo tiempo que esta
Comunicación (véase European Economy-Occasional Papers). En el sentido
del PDM, los desequilibrios son tendencias que llevan a una evolución que
afecta adversamente al funcionamiento de la economía de un Estado miembro, de
la unión monetaria o de la Unión en su conjunto. Los desequilibrios excesivos
son desequilibrios graves, particularmente aquellos que podrían poner en
peligro el funcionamiento adecuado de la unión económica y monetaria. (**)
COM(2013) 900 de 15.11.2013. (***)
Véase la recomendación específica por países nº 5 de la Recomendación (2013/C
217/24) del Consejo de 9 de julio de 2013 (DO C 217 de 30.7.2013, p. 97). (****)
En el Informe sobre el mecanismo de alerta de noviembre de 2013, la Comisión
consideró que no era necesaria una acción específica en el contexto del PDM en
el caso de la República Checa, Estonia, Letonia, Lituania, Austria, Polonia y
Eslovaquia. La supervisión macroeconómica de todos estos Estados miembros
proseguirá en el contexto del Semestre Europeo. Por otro lado, el PDM no se
aplica a los Estados miembros que están ejecutando programas de ajuste
macroeconómico respaldados por ayuda financiera, esto es, Grecia, Chipre,
Portugal y Rumanía. El seguimiento reforzado de sus desequilibrios y políticas
proseguirá en el contexto de sus programas. Cuadro
sinóptico
Supervisión integrada de los desequilibrios macroeconómicos y presupuestarios
(Estados miembros para los que se ha elaborado un análisis
exhaustivo) || PDM || PEC Resultado || Seguimiento BE || Desequilibrio || Recomendaciones por adoptarse en el marco del Semestre Europeo, particularmente acerca de aspectos relacionados con el PDM || Déficit excesivo; plazo para su corrección: 2013 BG || Desequilibrio || Recomendaciones por adoptarse en el marco del Semestre Europeo, particularmente acerca de aspectos relacionados con el PDM || Objetivo a medio plazo aún no alcanzado DE || Desequilibrio || Recomendaciones por adoptarse en el marco del Semestre Europeo, particularmente acerca de aspectos relacionados con el PDM || Superación del objetivo a medio plazo DK || Inexistencia de desequilibrio || Recomendaciones en el marco del Semestre Europeo || Déficit excesivo; plazo para su corrección: 2013 IE || Desequilibrio || Recomendaciones por adoptarse en el marco del Semestre Europeo, particularmente acerca de aspectos relacionados con el PDM. Seguimiento específico: supervisión postprograma || Déficit excesivo; plazo para su corrección: 2015 ES || Desequilibrio || Recomendaciones por adoptarse en el marco del Semestre Europeo, particularmente acerca de aspectos relacionados con el PDM. Seguimiento específico: supervisión postprograma || Déficit excesivo; plazo para su corrección: 2016 FR || Desequilibrio || Recomendaciones por adoptarse en el marco del Semestre Europeo, particularmente acerca de aspectos relacionados con el PDM. Seguimiento específico por ponerse en marcha || Déficit excesivo; plazo para su corrección: 2015 La Comisión adopta hoy una recomendación (*) HR || Desequilibrio excesivo || Recomendaciones por adoptarse en el marco del Semestre Europeo, particularmente acerca de aspectos relacionados con el PDM. Prevista para junio la adopción de una decisión sobre las etapas siguientes en el marco del PDM. Seguimiento específico por ponerse en marcha || Déficit excesivo; plazo para su corrección: 2016 IT || Desequilibrio excesivo || Recomendaciones por adoptarse en el marco del Semestre Europeo, particularmente acerca de aspectos relacionados con el PDM. Prevista para junio la adopción de una decisión sobre las etapas siguientes en el marco del PDM. Seguimiento específico por ponerse en marcha || Objetivo a medio plazo aún no alcanzado LU || Inexistencia de desequilibrio || Recomendaciones por adoptarse en el marco del Semestre Europeo || Superación del objetivo a medio plazo HU || Desequilibrio || Recomendaciones por adoptarse en el marco del Semestre Europeo, particularmente acerca de aspectos relacionados con el PDM || Objetivo a medio plazo aún no alcanzado MT || Inexistencia de desequilibrio || Recomendaciones por adoptarse en el marco del Semestre Europeo || Déficit excesivo; plazo para su corrección: 2014 NL || Desequilibrio || Recomendaciones por adoptarse en el marco del Semestre Europeo, particularmente acerca de aspectos relacionados con el PDM || Déficit excesivo; plazo para su corrección: 2014 SI || Desequilibrio excesivo || Recomendaciones por adoptarse en el marco del Semestre Europeo, particularmente acerca de aspectos relacionados con el PDM. Prevista para junio la adopción de una decisión sobre las etapas siguientes en el marco del PDM. Seguimiento específico por ponerse en marcha || Déficit excesivo; plazo para su corrección: 2015 La Comisión adopta hoy una recomendación (*) SE || Desequilibrio || Recomendaciones por adoptarse en el marco del Semestre Europeo, particularmente acerca de aspectos relacionados con el PDM || Superación del objetivo a medio plazo FI || Desequilibrio || Recomendaciones por adoptarse en el marco del Semestre Europeo, particularmente acerca de aspectos relacionados con el PDM || Objetivo a medio plazo aún no alcanzado UK || Desequilibrio || Recomendaciones por adoptarse en el marco del Semestre Europeo, particularmente acerca de aspectos relacionados con el PDM || Déficit excesivo; plazo para su corrección: 2014-2015 (*) Las recomendaciones incluidas en el «paquete de dos actos legislativos» (Reglamento nº 473/2013) relativas a las medidas que se han de tomar para garantizar una corrección oportuna del déficit público excesivo solo afectan a los Estados miembros de la zona del euro. Los Estados miembros de la zona del euro para los que se ha elaborado un examen exhaustivo aparecen sobre fondo gris. 1. Introducción y principales resultados Durante los
últimos años, la gobernanza económica de la UE se ha reforzado de forma
significativa. Actualmente prevé un ciclo anual de coordinación
de las políticas económicas en Europa coherente, con etapas más integradas para
la zona del euro. El Semestre Europeo se ha convertido en un elemento
fundamental para los resultados de la reformas, garantizando que los Estados
miembros coordinen sus políticas económicas y sus esfuerzos para fomentar el
crecimiento y el empleo[1]. Junto con el
Pacto de Estabilidad y Crecimiento reforzado, que se centra en unas finanzas
públicas sostenibles, el procedimiento de desequilibrios macroeconómicos (PDM)
es un elemento esencial del marco reforzado de gobernanza económica de la UE.
El objetivo del procedimiento de desequilibrio macroeconómico es contribuir a
la detección, prevención y corrección de problemas en una fase temprana. Al
inicio del cuarto Semestre Europeo en noviembre de 2013, en su Informe sobre el
mecanismo de alerta (IMA), la Comisión evaluó la situación de todos los Estados
miembros de la UE en relación con posibles desequilibrios macroeconómicos sobre
la base de un cuadro de indicadores y determinó que en 16 casos se justificaba
la realización de un examen exhaustivo. Tras la conclusión fructífera de su
programa de ajuste macroeconómico, también se incluyó a Irlanda a iniciativa
del Consejo EcoFin de febrero de 2014. Partiendo de estos exámenes exhaustivos,
la Comisión ha sacado conclusiones relativas a la existencia de desequilibrios
y a su carácter. Globalmente, el
análisis muestra que están disminuyendo los desequilibrios macroeconómicos, que
se han ido acumulando a lo largo de muchos años. Los
desequilibrios ya no se consideran excesivos en un país, mientras que en otros
dos países ya no se detectan desequilibrios. No obstante, en algunos casos, han
surgido nuevas preocupaciones, que requieren una mayor atención. La Comisión
espera que estos tres Estados miembros, para los que declaró la existencia de
desequilibrios excesivos, actúen rápidamente y con determinación incluyen unas
medidas de gran envergadura detalladas en sus próximos programas nacionales de
reforma y de estabilidad o de convergencia. Sobre esta base, y en el contexto
del Semestre Europeo, en junio la Comisión presentará recomendaciones para la
corrección de estos desequilibrios y la prevención de otros nuevos. Como parte de su
seguimiento continuo de las obligaciones en el marco del procedimiento de
déficit excesivo, la Comisión se sirve hoy también de un nuevo instrumento en
el marco de su Pacto de Estabilidad y Crecimiento reforzado y señala a la
atención de dos Estados miembros de la zona del euro el riesgo de
incumplimiento del objetivo presupuestario recomendado para este año.
En el contexto del Semestre Europeo, en junio la comisión reevaluada la
situación global en lo relativo a las obligaciones que impone el Pacto de
Estabilidad y Crecimiento y, en su caso, propondrá al Consejo las medidas
oportunas. 2. Recuperación económica pero necesidad de proseguir la
reforma La recuperación
económica está cobrando impulso. Según las previsiones más
recientes[2],
la economía europea crecerá un 1,5 % en 2014 y un 2,0 % en 2015. Por primera
vez en varios años, las previsiones de crecimiento se han revisado al alza para
varios países. Están mejorando una serie de datos globales relativos a los
desequilibrios, tales como los correspondientes a la balanza de pagos y a las
finanzas públicas, y al endeudamiento global, así como los indicadores de
competitividad y comercio. En muchos países, el ciclo de los precios de la
vivienda ha tocado fondo, habiéndose reanudado un aumento moderado. La tasa de
desempleo se ha estabilizado y ha comenzado a disminuir lentamente en varias
economías, aunque el nivel de desempleo y otros indicadores de la tensión
social se mantienen demasiado elevados en muchos países. La corrección de los
desequilibrios, derivada de medidas complejas desde el punto de vista político
y del ajuste con grandes costes sociales, operado por los agentes económicos,
ha contribuido a mejorar los indicadores económicos fundamentales y ha
respaldado una recuperación gradual, lo que contribuye a reducir los riesgos
macroeconómicos. Sin embargo, la recuperación sigue siendo débil y desigual.
Hasta 2014 y 2015, la UE y la zona del euro, respectivamente no volverán a sus
niveles de actividad real registrados en 2007, y en el caso de algunos países la
recuperación será más lenta. Los exámenes
exhaustivos muestran que los retos que afrontan las economías objeto de examen
han variado. Cuando el Reglamento relativo al PDM fue
presentado por la Comisión y posteriormente fue adoptado, y durante las dos
primeras etapas de su aplicación, los principales retos estaban relacionados
con unos déficits de la balanza por cuenta corriente insostenibles, unas
pérdidas de competitividad derivadas del gran dinamismo anterior de los costes
laborales, el nivel de la deuda privada y los altos precios de la vivienda.
Aunque se han superado muchos desequilibrios de variables de flujo, como los
déficits por cuenta corriente, no se puede decir lo mismo de los desequilibrios
de variables de stock, como los pasivos externos. Actualmente, los principales
retos que afectan a varios países se refieren al impacto prolongado que en
muchos países tiene el desapalancamiento en el crecimiento a medio plazo, la
sostenibilidad de las deudas privada y pública y de los pasivos externos en un
contexto de inflación muy baja y bajo crecimiento, las implicaciones del paso
de la zona del euro a un superávit de la balanza por cuenta corriente
relativamente amplio, y la necesidad de proporcionar crédito a las actividades
comerciales en las economías vulnerables con un sistema financiero fragmentado.
Por otra parte, el altísimo nivel de desempleo de muchas economías representa
un importante reto económico y social. Las políticas
que se adopten para hacer frente a los cambiantes retos habrán de considerar también
la dimensión de la zona del euro de los desequilibrios. Ante
todo, los desequilibrios macroeconómicos son perjudiciales para las propias
economías de los Estados miembros afectados, por lo que estos tienen interés en
reducir los riesgos asociados. Estos riesgos son relativos a la sostenibilidad
exterior y la sostenibilidad de la deuda pública y la deuda privada, a la
capacidad de competir en los mercados mundiales y, en definitiva, a la
capacidad de generar un fuerte crecimiento a medio plazo y crear empleo. Sin embargo,
la interdependencia entre las economías implica que los desequilibrios se
propagan a otros países y las pérdidas de eficiencia en un Estado miembro
también implican pérdidas de bienestar para sus socios. La situación
macroeconómica de un Estado miembro y la política económica aplicada en el
mismo afectan a sus socios a través de varios canales: el comercio, los
vínculos financieros y monetarios, las reformas estructurales y los niveles de
confianza e incertidumbre[3]. En el marco del
PDM, habida cuenta de la interdependencia de las economías, varios retos deben
considerarse globalmente en el contexto de la zona del euro: ·
Políticas de crecimiento. Tras varios años de recesión o bajo crecimiento, la zona del
euro ha entrado ahora en una débil fase de recuperación. Habida cuenta de la
interdependencia de los Estados miembros, y de las limitaciones que afrontan
muchos de ellos, se espera que las reformas estructurales encaminadas a
promover la competitividad y el ajuste en las economías vulnerables —y, en el
caso de los Estados miembros más grandes y menos endeudados, las políticas
encaminadas a aumentar la demanda interna y el potencial de crecimiento—
impulsen la actividad económica y mejoren las perspectivas a medio plazo. Las
políticas que contribuyen a un aumento de la inversión son primordiales, ya que
fomentan la demanda a corto plazo y aumentan el potencial de crecimiento en el
futuro[4]. ·
La fragmentación financiera consiste en
diferencias en el funcionamiento y los resultados de los mercados financieros
de diferentes países. Lleva a la divergencia de los tipos de interés y las
condiciones de crédito para las empresas y las economías domésticas en función
de su país de residencia, más allá de lo que justificarían los indicadores
económicos fundamentales. Garantizar que el sistema financiero proporciona
financiación a los proyectos de inversión viables es necesario para la
reasignación de los recursos entre sectores en los Estados miembros más
vulnerables[5]
y para reestablecer unos flujos financieros descendentes adecuados para la
periferia de la zona del euro. ·
Endeudamiento e inflación muy baja. La estabilidad de precios, definida mediante una tasa de
inflación a medio plazo ligeramente inferior al 2 %, es importante para el
crecimiento a medio plazo. Las previsiones de invierno de la Comisión apuntan a
un período prolongado de baja inflación, que podría tener efectos adversos en
la actividad económica y los niveles de deuda. Por otra parte, una inflación
muy baja implica un grado adecuado de flexibilidad nominal para permitir el
ajuste de los salarios reales que puede ser necesario en algunos casos para
reducir el desempleo. ·
Reequilibrio en unas condiciones económicas
difíciles. La zona del euro está atravesando un
proceso de reequilibrio que está bien avanzado, pero aún no se ha completado.
Para algunos Estados miembros, esto significa una recuperación de
competitividad a través de una devaluación interna, esto es, una moderación
salarial, incrementos de productividad y reducción de otros costes de producción
en relación con sus socios comerciales. Esto, junto con un programa de reforma
ambicioso y más amplio constituye un proceso necesario para recobrar
competitividad, tanto dentro de la unión monetaria como a nivel mundial, aunque
a costa de unos considerables costes sociales. En comparación con el ajuste que
tuvo lugar en algunas economías tras la creación de la unión monetaria, el reto
de recuperar competitividad se ha visto ampliado por la baja actividad
económica en toda la UE y a nivel mundial. Los necesarios ajustes de los costes
laborales dependen no solamente de la situación específica de cada Estado
miembro, sino también del comportamiento de los costes laborales de los
competidores dentro y fuera de la zona del euro, y del tipo de cambio nominal del
euro. El tipo de cambio del euro no representa un objetivo político. Las
presiones al alza del tipo de cambio podrían ser la consecuencia de la
evolución interna o de la evolución externa. Existe el riesgo de que los
incrementos de productividad obtenidos mediante difíciles medidas de ajuste
puedan quedar desbaratados por un aumento del tipo de cambio nominal del euro.
Aunque la demanda global en la zona del euro todavía es débil, según las
previsiones de invierno de la Comisión la recuperación cada vez estaría más
impulsada por la demanda interna y se propagaría entre los Estados miembros, lo
que podría contribuir a reducir estas presiones alcistas. En todos los
Estados miembros, y particularmente en los de la zona del euro, es necesaria
una acción encaminada a corregir los desequilibrios macroeconómicos y las
divergencias de competitividad. Según se establece en las recomendaciones
específicas para los Estados miembros de la zona del euro[6],
estos deben emprender acciones, individual y colectivamente, en el marco del
Eurogrupo y asumir la responsabilidad de la orientación general de la política
económica en la zona del euro a fin de garantizar el buen funcionamiento de la
zona del euro y aumentar el crecimiento y el empleo. La coordinación debe contribuir a garantizar un ritmo de
saneamiento fiscal diferenciado en función de la situación fiscal y
macroeconómica de los Estados miembros. Las medidas fiscales y de fomento de la
productividad deberán fomentar un mayor reequilibrio en la zona del euro y
abordar las distorsiones en los comportamientos de ahorro e inversión en los
Estados miembros. Con objeto de abordar las consecuencias sociales de la crisis
y los niveles crecientes de desempleo son necesarias nuevas reformas (por
ejemplo, para facilitar el acceso al empleo, impedir abandonos prematuros del
mercado laboral, reducir el coste de la mano de obra y combatir la segmentación
del mercado laboral). La realización de
la Unión Bancaria sigue siendo la piedra angular para restaurar la confianza en
el sector financiero y reducir la fragmentación del mercado. Esto favorecerá, a su vez, el flujo de crédito a la economía
real, especialmente a las PYME, tradicionalmente más dependientes de la
financiación bancaria. Las próximas definiciones relativas a normas de liquidez
para los bancos en el contexto de actos delegados de la legislación sobre
requisitos de capital deberían igualmente facilitar el acceso de la economía
real a la financiación. Por consiguiente, ha de promoverse un mayor grado de
saneamiento y consolidación de los balances de los bancos; a este respecto será
fundamental la próxima evaluación global de los balances de los bancos por el BCE. Es importante la
contribución al crecimiento de los grandes Estados miembros. En cuanto a los países más grandes de la zona del euro, las
prioridades de la política económica deberán centrarse: en el reforzamiento de
la demanda interna y el crecimiento a medio plazo en Alemania, en la
superación de los cuellos de botella del crecimiento a medio plazo, realizando al
mismo tiempo reformas estructurales y un saneamiento fiscal, en Francia
e Italia, y en la continuación de un proceso de desapalancamiento
ordenado y la transformación estructural de la economía, que contribuirá a un
crecimiento sostenible, y la resolución de los problemas sociales en España. 3. Principales resultados comunes a varios países Los exámenes
exhaustivos proporcionan una visión más a fondo de una serie de evoluciones comunes
a varios países, ya debatidas en el Informe sobre el mecanismo de alerta[7]. Varios desequilibrios y riesgos
siguen constituyendo un rasgo distintivo en una serie de Estados miembros. Los
exámenes exhaustivos ilustran, en particular, lo siguiente: ·
Los grandes pasivos externos siguen constituyendo
un punto débil. En los últimos trimestres, los
déficits de la balanza por cuenta corriente se han seguido reduciendo en los
países que registraban altos déficits en el periodo anterior a la crisis. En
algunos países, tales como Bulgaria, España, Croacia y Hungría,
la balanza por cuenta corriente ha pasado a arrojar un superávit, y, en el caso
de Irlanda y Eslovenia, un superávit muy amplio. La mejora de la
balanza por cuenta corriente de estos países se debe a los incrementos de
competitividad favorecidos por el ajuste de los costes laborales, y también a
una contracción de la demanda interna en esos países. Sin embargo, En cuanto a
variables de stock, los pasivos exteriores netos siguen siendo muy elevados en
algunos de los países objeto de examen. Esto ocurre particularmente en el caso
de Irlanda, España, Croacia y Hungría, en donde la posición de
inversión internacional neta (PIIN) negativa se sitúa a proximidad, o por
encima, del PIB anual; la PIIN también es muy elevada en Bulgaria. La
inquietud acerca de la sostenibilidad exterior varía entre países y también
depende del tipo de sus pasivos brutos y netos. En particular, la alta
proporción de inversiones extranjeras directas (IED) atenúa los riesgos en Bulgaria,
Irlanda y Hungría[8].
Gran parte de la mejora de los saldos de la balanza por cuenta corriente no ha
sido cíclica, por lo que no se espera que desaparezca con la recuperación
económica[9].
Con todo, para garantizar la sostenibilidad exterior de las economías más
endeudadas, deberá proseguir el ajuste de la balanza por cuenta corriente,
registrándose superávit o pequeños déficits durante un periodo de tiempo
prolongado. La reducción estructural de la demanda de los países más
vulnerables ilustra la necesidad de incrementos de productividad, respaldados
por reformas favorables al crecimiento; en caso de proceder de otro modo, la
actividad económica se mantendría muy débil durante un largo periodo,
particularmente en las economías más endeudadas. ·
En los últimos años, ha habido deterioros
substanciales en los flujos exteriores de algunos países. Este es el caso de Francia y el Reino Unido: este
país presenta actualmente el mayor déficit de la balanza por cuenta corriente
de toda la UE. Aunque estas economías tienen unos niveles relativamente bajos
de pasivos externos netos y su sostenibilidad exterior está sometida a riesgos,
si sus déficits siguen ampliándose las divergencias crecientes podrían generar
riesgos específicos para sus economías. ·
La persistencia de superávits por cuenta
corriente muy amplios a veces refleja cierta atonía de la demanda interna. Un país con un superávit por cuenta corriente transfiere consumo
del momento actual al futuro invirtiendo en el exterior. A su vez, un país con
un déficit en cuenta corriente puede aumentar su inversión o su consumo en el
momento actual, pero debe transferir ingresos futuros al exterior para pagar su
deuda externa[10].Los
superávit son muy elevados en Alemania, Luxemburgo, los Países Bajos
y Suecia, mientras que el superávit de Dinamarca también es
elevado. Dicho superávit se deriva de unos resultados de las exportaciones
mejores que los de las importaciones, cuyo moderado crecimiento es paralelo al
de la demanda interna. La acumulación de superávits moderados es un factor
favorable dada la necesidad de ahorrar una parte de las rentas corrientes para
afrontar el reto planteado por las perspectivas demográficas[11],
y proporcionar ahorros para su inversión interna en el extranjero. En la medida
en que los altos superávits se deriven de amplios déficits de inversión,
también afectan a las perspectivas económicas a medio y largo plazo. La
naturaleza de los superávit no es idéntica en todos estos países; mientras que
están asociados con el desapalancamiento en Dinamarca, los Países
Bajos y Suecia, en donde las economías domésticas y las sociedades
no financieras registran altos niveles de deuda, este fenómeno se da mucho
menos en el caso de Alemania. El superávit comercial de Alemania
respecto del resto del mundo ha aumentado, mientras que ha disminuido con el
resto de la zona del euro. Se trata de una evolución favorable, pero que ha de
situarse en la perspectiva adecuada: la variación respecto de la zona del euro
se debe más a una reducción de las importaciones realizadas por los países
periféricos de la zona del euro que a un aumento de las importaciones alemanas.
Por otra parte, una parte de la reducción del superávit dentro de la zona del
euro tiene que ver con los otros «países con superávit». Un aumento de la
demanda interna a través de una aceleración de la inversión reduciría el
superávit, fomentaría el crecimiento potencial y podría contribuir a la
recuperación y el ajuste en curso en la zona del euro. ·
La competitividad de costes sigue siendo
una cuestión fundamental. Esto ocurre
particularmente en el caso de los países que tenían los mayores déficits por
cuenta corriente, y necesitan garantizar la sostenibilidad de su balanza de
pagos, tales como Bulgaria, España y Hungría, o que han sufrido
grandes pérdidas en las cuotas de los mercados de exportación en los últimos
años, tales como Croacia, Italia y Finlandia. La competitividad y
el comportamiento de las exportaciones son particularmente relevantes para las
perspectivas económicas de varias economías, ya que, teniendo en cuenta las
necesidades de desapalancamiento del sector privado y de saneamiento fiscal, las
exportaciones netas o las inversiones orientadas a la exportación probablemente
serán importantes componentes de la demanda que respalden el crecimiento a
medio plazo. Los costes laborales unitarios (CLU) siguen ajustándose en varios
Estados miembros muy afectados por la competitividad y el desempleo. Entre los
Estados miembros objeto de examen, el mayor ajuste en los últimos años ha
tenido lugar en Irlanda y España. El ajuste de los CLU ha estado
impulsado por fuertes presiones sobre el mercado y la competitividad que han
llevado a reducciones en la remuneración nominal en varios sectores, destrucción
de empleo y mejoras de la productividad. En comparación, el ajuste ha sido
mucho menor en Francia, Italia y Eslovenia. En el caso de algunos
países, los CLU han bajado más que los deflactores del PIB y las exportaciones.
Esto puede ser compatible con el reequilibrio en la medida en que unos mayores
márgenes comerciales contribuyen a incentivar la expansión del sector de bienes
exportables[12].
A pesar del ajuste de los salarios reales que está teniendo lugar, el ajuste
del mercado laboral hasta la fecha ha revestido principalmente la forma de
destrucción de empleo y unas tasas de obtención de un empleo muy bajas. Esto ha
provocado fuertes incrementos del desempleo y un alargamiento general de los
periodos sin empleo[13],
con consecuencias para el potencial de crecimiento que deben tenerse en cuenta
a la hora de adoptar medidas para afrontar la situación. ·
Los exámenes exhaustivos también ponen de
relieve el papel de la competitividad no relacionada con los costes. Para la mayoría de los Estados miembros, la competitividad no
relacionada con los costes es tan importante como la competitividad de costes
para explicar el comportamiento del sector comercial. Entre los factores no
relacionados con los costes cabe citar el contenido tecnológico y la
composición de las exportaciones, la diversificación geográfica de estas, la
estructura de las empresas, el entorno empresarial y la innovación. En los
exámenes exhaustivos se trata la forma en que Estados miembros tales como Bélgica,
Dinamarca, Italia, Francia, Croacia, Hungría, Finlandia y el Reino Unido
afrontan el reto de mejorar los resultados de sus exportaciones y restablecer
la competitividad no relacionada con los costes. Las exportaciones de servicios
a menudo compensan los peores resultados de las exportaciones de bienes de
algunos países objeto de los exámenes exhaustivos, tales como Bélgica,
Dinamarca, Croacia, Luxemburgo, Suecia, Eslovenia y el Reino Unido.
El estancamiento del incremento de la productividad se ha considerado un
problema persistente en Bélgica e Italia, lo que agrava los
riesgos asociados a los desequilibrios externos o internos. Es esencial mejorar
la competitividad de costes y la competitividad no relacionada con los costes,
teniendo en cuenta la tendencia decreciente de las cuotas de las economías
avanzadas en los mercados de exportación mundiales. ·
Está teniendo lugar el desapalancamiento
del sector privado, pero los niveles de deuda privada se mantienen elevados en
varias economías. La necesidad de las economías
domésticas y las sociedades no financieras, así como de las sociedades financieras,
de reducir el tamaño de sus balances y disminuir sus pasivos ha tenido un
efecto negativo sobre el consumo privado y la inversión. El flujo de crédito al
sector privado se ha visto afectado por unas condiciones de demanda y oferta
desfavorables[14].
Entre estas pueden citarse el desapalancamiento del propio sector financiero,
la fragmentación del sector financiero y la persistencia de incertidumbre
acerca de las políticas que se aplicarían efectivamente, lo que ha afectado a
las decisiones de inversión. El bajo nivel de inversiones de las empresas
constituye un obstáculo a una reasignación de recursos en favor de los sectores
más productivos y las industrias orientadas a la exportación y limita el
crecimiento a medio plazo[15].
Al mismo tiempo, la reducción del endeudamiento de las economías domésticas, y
de las empresas financieras y no financieras ha contribuido a la mejora de la
balanza por cuenta corriente de varios Estados miembros objeto de examen, tales
como España y Eslovenia, y ha contribuido a amplios superávits en
Dinamarca, los Países Bajos y Suecia. Por otra parte, las
bajas tasas de inflación, que para varios Estados miembros son un componente
fundamental de su estrategia para recuperar competitividad, podrían complicar
los esfuerzos de desapalancamiento del sector privado en algunos países. ·
El ajuste del mercado de la vivienda parece
estar tocando fondo en algunos países. La mayoría
de los mercados de la vivienda de la UE han atravesado una etapa de corrección
tras un ciclo de auge particularmente prolongado. En algunos países, sobre todo
en Dinamarca, Irlanda, España y los Países Bajos, la reducción
acumulada de los precios reales de los activos inmobiliarios ha sido
substancial. En España e Irlanda, el ajuste de los precios de la
vivienda ha ido de la mano de la reducción del tamaño del sector de la
construcción, agravando el desempleo. Ello ha contribuido al aumento de los
préstamos no productivos y al deterioro de los balances de los bancos,
obligando a unas mayores provisiones y a la transferencia de los activos
problemáticos a empresas dedicadas a la gestión de activos. Aunque no pueden
descartarse nuevos ajustes a la baja en algunos países objeto de examen, los
datos disponibles indican que para la mayoría de los países el ciclo ha tocado
fondo y se han observado aumentos moderados, como, por ejemplo, en Luxemburgo,
Malta, Suecia y el Reino Unido. ·
El desempleo y otros indicadores de tensión
social se mantienen a un nivel muy elevado[16]. El desempleo se disparó,
particularmente en los países afectados por un cambio brusco de la balanza por
cuenta corriente, y las divergencias entre Estados miembros son también muy
elevadas. El desempleo juvenil y el desempleo de larga duración constituyen
preocupaciones específicas, mientras que también debe abordarse la cuestión de
la inadecuación de las cualificaciones profesionales. Sin embargo, desde mediados
de 2013 se han observado indicios de estabilización y tímidas reducciones de la
tasa de desempleo en algunos Estados miembros, tales como Bulgaria, Irlanda,
Hungría y el Reino Unido. En la medida en que los cambios bruscos de
la balanza por cuenta corriente llevan a una caída persistente de la inversión
y la productividad, la reducción del desempleo puede exigir que la evolución de
los salarios se ajuste a la de la productividad, respaldando así la
competitividad y la demanda agregada. Según las previsiones más recientes, el ritmo de
ajuste presupuestario se desaceleraría en la UE y en la zona del euro. Ello sería el fruto de los grandes esfuerzos de saneamiento de los
dos últimos años. Sin embargo, en la mayoría de los Estados miembros
sigue siendo necesario reforzar el saneamiento fiscal. ·
El saneamiento fiscal se está ralentizando,
mientras que el ratio de deuda pública alcanzará un máximo en 2014. En 2013, las finanzas públicas han sido mejorando tanto en la UE
como en la zona del euro gracias a los continuos esfuerzos de saneamiento. En
2014, se espera una ralentización del ritmo de ajuste. No obstante, los
actuales esfuerzos de saneamiento y la recuperación económica deberían permitir
una mayor reducción de los déficits globales. En cuanto a los ajustes
estructurales, los esfuerzos de la mayoría de los Estados miembros fueron
satisfactorios en 2013. Se prevé que, tanto en la UE como en la zona del euro,
el ratio deuda/PIB siga aumentando en 2013 y, a un ritmo algo menor, en 2014,
cuando se espera que alcance su máximo. ·
Existen dudas sobre si el saneamiento es
suficiente en algunos Estados miembros para garantizar que siga un rumbo
adecuado la corrección de los déficits excesivos. Es, en particular, el caso de Francia y Eslovenia.
Para esos países, la Comisión está preparando la adopción de recomendaciones
que invitarán a sus gobiernos a abordar la situación de forma oportuna. En el
caso de Italia, que no presenta un déficit excesivo, las previsiones
apuntan a una necesidad de nuevos esfuerzos de saneamiento para garantizar la
reducción de la deuda necesaria. En cuanto a los países no pertenecientes a la
zona del euro, Croacia podría no alcanzar sus objetivos de déficit
global y de ajuste estructural si se mantienen las tendencias actuales y
no se adoptan medidas adicionales. En Hungría, que tampoco presenta un
déficit excesivo, el saldo estructural se está deteriorando, lo que pone en
peligro la reducción de la deuda. 4. Resultados por Estado
miembro Los desequilibrios
que están experimentando 14 Estados miembros son de diferente naturaleza. Sobre la base del análisis documentado en detalle en los exámenes
exhaustivos, la Comisión considera que Bélgica, Bulgaria, Alemania, Irlanda,
España, Francia, Croacia, Italia, Hungría, los Países Bajos, Eslovenia, Finlandia,
Suecia y el Reino Unido experimentan desequilibrios. Entre estos
Estados miembros, Croacia, Italia y Eslovenia presentan
desequilibrios excesivos. En el caso de España, la Comisión considera
que ha tenido lugar un ajuste significativo durante el último año y que, de
mantenerse las tendencias actuales, los desequilibrios seguirán disminuyendo
con el tiempo. Aunque esto es la base para concluir que los desequilibrios en
España ya no son excesivos en el sentido del PDM, la Comisión subraya que
persisten riesgos. Las diferencias en la naturaleza de los desequilibrios y de
los desequilibrios excesivos, en particular el margen de maniobra presupuestario
y la fase del proceso de supervisión, significan que habrá que adaptar a las
necesidades específicas de cada país las medidas oportunas, que habrán de
preparar los Estados miembros en colaboración con la Comisión. ·
Bélgica sigue
experimentando desequilibrios económicos que requieren un seguimiento y la
adopción de las medidas oportunas. En particular, sigue recibiendo atención
la evolución de la competitividad de los bienes en el exterior, ya que un
deterioro persistente amenazaría la estabilidad macroeconómica. Un deterioro continuo
de la competitividad, particularmente de la competitividad no relacionada con
los costes, puede tener consecuencias negativas para la economía. La capacidad
del sector manufacturero de competir a nivel internacional se ha visto
obstaculizada, como refleja la disminución de los márgenes de los productores y
la destrucción de empleo. La conciliación de unos altos costes laborales con
una creación de empleo sostenible y unos altos niveles de vida requiere una
reorientación hacia productos mejor situados en las cadenas de valor a nivel mundial.
Al mismo tiempo, debe impedirse que prosiga la disociación entre unas rápidas
subidas salariales y un bajo incremento de la productividad. A este respecto,
Bélgica ha tomado medidas que se espera produzcan efectos en los próximos años.
Con todo, la preservación del sector manufacturero requiere medidas más ambiciosas,
tanto más cuanto que los países competidores están realizando reformas. Esto está
relacionado con la fiscalidad del trabajo, con una mayor adaptación de la
formación de salarios a la realidad económica y sectorial y con el tratamiento
de los problemas persistentes que afectan al funcionamiento del mercado de
trabajo. El elevado nivel de deuda pública de Bélgica sigue suscitando
inquietud en relación con la sostenibilidad de las finanzas públicas. Sin
embargo, en cuanto a los factores positivos, Bélgica ha logrado estabilizar su
ratio de deuda pública, se estima que ha alcanzado el objetivo de déficit recomendado
para 2013 y se prevé que mantenga su déficit por debajo del 3 % del PIB.
Por otra parte, los riesgos para la economía en general se ven atenuados por
unos largos plazos medios de vencimiento, unas interrelaciones limitadas con el
sector financiero interno y un sector privado relativamente sólido. ·
Bulgaria sigue
experimentando desequilibrios económicos que requieren un seguimiento y la
adopción de las medidas oportunas. En particular, el prolongado ajuste del
mercado laboral justifica la aplicación de medidas, mientras que la corrección
de la balanza de pagos y el desapalancamiento de las empresas están avanzando a
buen ritmo. Bulgaria experimentó un periodo de
acumulación muy rápida de desequilibrios durante la fase de auge que coincidió
con su adhesión a la UE. Las elevadas entradas de capital extranjero
contribuyeron al recalentamiento de la economía y favorecieron los aumentos de
los precios de los activos fijos. Aunque la balanza por cuenta corriente sufrió
un cambio radical desde 2009, sigue siendo alto el nivel de pasivos externos,
si bien gran parte de los mismos está constituido por inversiones extranjeras
directas (IED). La mayor parte del ajuste parece ser de carácter no cíclico,
pero una nueva reducción de los pasivos externos depende del mantenimiento de
la competitividad exterior y de un buen comportamiento de las exportaciones. El
actual desapalancamiento de las sociedades no financieras podría limitar las
inversiones y el crecimiento en algunos sectores a corto y medio plazo.
Asimismo, la debilidad y el carácter no inclusivo del mercado laboral limitan la
capacidad de ajuste de la economía y es uno de los factores que frenan el potencial
de crecimiento. El desempleo ha aumentado considerablemente, al haberse
reducido el empleo durante la crisis más de lo que cabría esperar de la
contracción de la producción. Los trabajadores poco cualificados y los
trabajadores jóvenes han sido los más afectados por la destrucción de empleo. A
pesar de unos costes salariales relativamente bajos, tras las fuertes subidas
de los últimos años, los salarios mínimos podrían implicar la expulsión de los
trabajadores más vulnerables del mercado de trabajo. Al mismo tiempo, las políticas
activas del mercado de trabajo y el sistema educativo no han sido hasta la
fecha eficaces para facilitar el proceso de ajuste, y dificultan una
acumulación de capital humano de amplia base. ·
Alemania sigue
experimentando desequilibrios macroeconómicos que requieren un seguimiento y
la adopción de las medidas oportunas. En particular, la balanza por cuenta
corriente ha registrado constantemente un superávit muy elevado, lo que refleja
una fuerte competitividad, mientras que un gran volumen de ahorro se invirtió
en el exterior. Ello constituye un signo de que el crecimiento interno se ha
mantenido a un nivel moderado y de que los recursos pueden no haberse asignado
de forma eficiente. Aunque los superávits de la balanza por cuenta corriente no
plantean riesgos similares a los que se derivan de unos déficits amplios, la
magnitud y la persistencia del superávit por cuenta corriente de Alemania merecen
una atención especial. Habida cuenta del tamaño de la economía alemana, es
particularmente importante la necesidad de actuar para reducir el riesgo de que
se produzcan efectos adversos en el funcionamiento de la economía nacional y de
la zona del euro. En particular, una inversión pública y
privada relativamente baja, junto con un consumo privado moderado durante un
período de tiempo más largo, contribuyó a un débil crecimiento, una tendencia
de crecimiento decreciente, una mayor dependencia de la economía respecto de la
demanda externa y la constitución de un superávit de la balanza de pagos. Así
pues, el reto es establecer y aplicar medidas que contribuyan a reforzar la
demanda interna y el potencial de crecimiento de la economía. Por consiguiente,
el aumento de la inversión en capital físico y humano y el fomento de la eficiencia
de todos los sectores económicos, particularmente liberando el potencial de
crecimiento del sector de servicios, lo que también contribuiría a un mayor
reforzamiento de la oferta de trabajo, constituyen retos centrales para la
política económica. ·
Irlanda: El programa
de ajuste macroeconómico recientemente finalizado ha desempeñado un papel
fundamental en la gestión de los riesgos económicos y la reducción de los
desequilibrios. Sin embargo, los desequilibrios macroeconómicos
persistentes requieren un seguimiento específico y la adopción de medidas
resueltas. En particular, la evolución del sector financiero, el
endeudamiento del sector público y el alto nivel de pasivos externos brutos y
netos asociados, así como la situación del mercado laboral implican que siguen
existiendo riesgos. La Comisión pondrá en marcha un seguimiento específico de
la ejecución de las políticas adoptadas e informará periódicamente al Consejo y
al Eurogrupo. Dicho seguimiento se basará en la supervisión postprograma. A partir de 2007, Irlanda sufrió un
colapso del mercado inmobiliario, y las medidas encaminadas a enjugar las
pérdidas de los bancos y una disminución de los ingresos públicos provocaron
graves problemas presupuestarios. A raíz de sus mayores dificultades de acceso
a los mercados de exportación, Irlanda pidió ayuda financiera internacional al
final de 2010. A lo largo de todo el programa, que se completó en 2013, el país
ha seguido un buen ritmo de ejecución. Los objetivos de saneamiento fiscal del
programa se han alcanzado e Irlanda ha mejorado las instituciones y las normas
presupuestarias internas. Por otra parte, se prevé que el déficit global
alcance los objetivos en 2013 y 2014. Se han alcanzado los objetivos de
desapalancamiento de los bancos y han mejorado los ratios de adecuación del
capital. Se ha reforzado la supervisión y la reglamentación del sector
financiero. Las economías domésticas han aumentado sus tasas de ahorro para
reducir su nivel de endeudamiento. Las reformas del mercado laboral han contribuido
a una reducción del desempleo. Los precios de la vivienda también se han
estabilizado y muestran signos de recuperación. Sin embargo, se requieren
nuevos progresos, ya que el nivel de deuda pública sigue siendo muy elevado, al
igual que el de deuda externa, el sector financiero es vulnerable, con una
elevada cantidad de préstamos no productivos, y el desempleo de larga duración
y el desempleo juvenil siguen siendo muy altos. ·
España está
experimentando desequilibrios macroeconómicos que requieren un seguimiento
específico y la aplicación de medidas resueltas. En varias dimensiones, se
ha avanzado claramente en el ajuste de los desequilibrios considerados
excesivos el pasado año y la reanudación del crecimiento ha disminuido los
riesgos. Con todo, la magnitud y el carácter interrelacionado de los
desequilibrios, los altos niveles de deuda interna y externa, implican que
siguen existiendo riesgos. La Comisión se propone continuar un seguimiento
específico de las políticas recomendadas por el Consejo a España en el contexto
del Semestre Europeo, e informará periódicamente al Consejo y al Eurogrupo.
Esta actuación se basará en la supervisión postprograma. El ajuste ha sido apoyado por medidas
resueltas aplicadas por la UE y por España. En particular, la recapitalización
y reestructuración de los bancos más débiles ha hecho desaparecer las
preocupaciones sistémicas acerca del sector financiero y ha permitido una
finalización armoniosa del programa de ayuda financiera al principio de 2014.
La balanza por cuenta corriente ha pasado a registrar un superávit, como
consecuencia de la combinación de una contracción de las importaciones, unos
buenos resultados de las exportaciones e incrementos de competitividad. El
mercado de la vivienda se ha aproximado a la estabilización. La destrucción de
empleo parece estar llegando a su fin. En cuanto a la política económica, el
amplio programa de reformas estructurales presentado en el programa nacional de
reforma de 2013 ya se ha completado en su mayor parte desde el punto de vista
legislativo, y la atención está pasando ahora a centrarse a la exigente fase de
ejecución. Esta favorable evolución ha llevado a un fuerte restablecimiento de
la confianza, reflejado en la caída de las primas de riesgo del mercado, la
reanudación de las entradas de capital extranjero y el aumento de la confianza
de empresas y consumidores. A pesar de todo, queda mucho para
completar el ajuste y persisten puntos débiles. En concreto, los elevados
niveles de deuda privada y pública, tanto interna como externa, siguen
planteando riesgos para el crecimiento y la estabilidad financiera. A pesar de
su reciente contracción, el desempleo sigue a niveles alarmantes. La
reorientación del sistema productivo hacia sectores exportadores y la
recuperación de la competitividad internacional deberán mantenerse, con el fin
de reducir el elevadísimo nivel de pasivos externos y la carga que de ellos se
deriva en términos de flujos negativos de ingresos hacia el resto del mundo. El
ajuste de los balances del sector privado está avanzando, pero el elevado
desempleo y los ingresos decrecientes han limitado el ritmo de disminución del
endeudamiento de las economías domésticas. Las sociedades no financieras han
reducido su deuda a un ritmo algo más sostenido. De cara al futuro, habrá que garantizar
que el desapalancamiento vaya asociado a unos flujos de crédito positivos en favor
de prestatarios con unas finanzas saneadas. La eliminación de los obstáculos al
funcionamiento de los mercados de productos y financieros y unos procedimientos
de insolvencia eficientes podrían reducir la rémora que supone el
desapalancamiento para el crecimiento. En el mercado de trabajo, cabría contemplar
reformas adicionales inspiradas en los efectos positivos de las reformas
recientes en el ámbito de la flexibilidad interna y la fijación de salarios.
Por último, unos ingresos significativamente menores, unos mayores gastos
sociales y unos mayores costes de la recapitalización de los bancos han llevado
a una presión substancial sobre los déficits públicos y una fuerte subida de la
deuda pública hacia niveles elevados. Es posible que no se haya alcanzado el
objetivo de déficit presupuestario para 2013, aunque las mejores perspectivas
macroeconómicas deberían permitir a España alcanzar el objetivo global para
2014. La reducción de la deuda pública a medio plazo requerirá unos esfuerzos
fiscales sostenidos. ·
Francia sigue
experimentando desequilibrios económicos que requieren un seguimiento
específico y la adopción de medidas resueltas. En particular, el deterioro
de la balanza comercial y de la competitividad así como las implicaciones del
alto nivel de endeudamiento del sector público justifican una atención continua
a las políticas aplicadas. Habida cuenta del tamaño de la economía francesa y
de posibles efectos de desbordamiento sobre el funcionamiento de la zona del
euro, es particularmente importante la necesidad de actuar con determinación
para reducir el riesgo de que se produzcan efectos adversos en el
funcionamiento de la economía francesa y de la zona del euro. Teniendo en
cuenta la necesidad de aplicar medidas oportunas, ya señalada en el examen
exhaustivo de 2013, la Comisión pondrá en marcha un seguimiento específico de
la aplicación de las políticas recomendadas por el Consejo a Francia en el contexto
del Semestre Europeo e informará periódicamente al Consejo y al Eurogrupo. El creciente déficit comercial refleja
la disminución a largo plazo de las cuotas en los mercados de exportación,
asociada a las continuas pérdidas en la contabilidad de costes y la
competitividad no relacionada con los costes. A pesar de las medidas tomadas
para fomentar la competitividad, hasta ahora se observan pocas pruebas de
reequilibrio. Aunque los salarios han evolucionado paralelamente a la
productividad, los costes laborales siguen elevados, lo que afecta a los
márgenes de beneficio de las empresas. La baja y decreciente rentabilidad de
las empresas privadas, especialmente en el sector manufacturero, puede haber
mermado su capacidad de crecer y mejorar los resultados de sus exportaciones. El
poco favorable marco empresarial, y particularmente el bajo nivel de
competencia en el sector de servicios, agrava aún más los retos en materia de competitividad.
Por otra parte, la rigidez del sistema de fijación de salarios hace difícil que
las empresas puedan ajustar sus salarios a la productividad. A pesar de las
medidas tomadas desde 2010 para reducir el déficit público, la deuda pública ha
seguido creciendo, lo que requiere un saneamiento fiscal sostenido y, habida
cuenta del elevado nivel del gasto público, una atención particular a los
recortes de los gastos, particularmente buscando aumentos de eficiencia. Se
prevé que Francia no alcance sus objetivos de déficit global y de ajuste
estructural a lo largo de todo el período de previsión. ·
Croacia está experimentando
desequilibrios económicos que requieren un seguimiento específico y la
adopción de medidas resueltas. En particular, se requiere una acción a la
luz de los puntos débiles que representan el alto volumen de pasivos externos,
el deterioro de los resultados de las exportaciones, el alto apalancamiento de
las empresas y el rápido crecimiento de la deuda de las administraciones
públicas, todo ello en un contexto de bajo crecimiento y escasa capacidad de
ajuste. La Comisión pondrá en marcha un seguimiento específico de la aplicación
de las medidas acordadas e informará periódicamente al Consejo. Tras una fase de expansión, en la que se
acumularon los desequilibrios, Croacia experimenta actualmente una prolongada
recesión en la que han aparecido una serie de riesgos externos e internos. El
reequilibrio externo está sometido a importantes riesgos a la espera de la
reducción de los pasivos externos del país a niveles más seguros y depende de
una mejora de la competitividad y de una ampliación del sector exportador, más
allá del turismo, para respaldar el crecimiento. El desapalancamiento de las sociedades
no financieras aún se encuentra en una fase inicial y la evolución de sus préstamos
no productivos requiere un seguimiento. Las empresas estatales, que en algunos
sectores siguen jugando un papel dominante y que a menudo no se han
reestructurado, presentan globalmente un alto nivel de endeudamiento y un bajo
nivel de beneficios. Croacia tiene las tasas más bajas de actividad y empleo de
la UE, fenómeno derivado de su marco institucional y político. Un mejor
funcionamiento del mercado de trabajo será esencial para respaldar el
crecimiento y el ajuste necesarios habida cuenta de los puntos débiles de los
sectores externo e interno. En toda una serie de indicadores estándar, el
entorno empresarial de Croacia se sitúa significativamente por debajo de la
media de los Estados miembros de Europa Central y Oriental. La combinación de
estos factores se traduce en un menor crecimiento potencial, lo que obstaculiza
el saneamiento de los balances del sector privado y hace mayor el esfuerzo de
saneamiento fiscal requerido. Se requieren unos esfuerzos de seguimiento fiscal
adicionales significativos para frenar el déficit e impedir que la deuda aumente
de forma insostenible. Croacia está inmersa en un PDE y debe tomar medidas
eficaces para corregir su déficit excesivo el 30 de abril de 2014 a más tardar.
Si se mantienen las tendencias actuales, y no se toman medidas adicionales
Croacia podría incumplir por un amplio margen sus objetivos en 2014. ·
Italia está
experimentando desequilibrios económicos que requieren un seguimiento
específico y la adopción de medidas resueltas. En particular, las
implicaciones del altísimo nivel de deuda pública y la baja competitividad
exterior, que en última instancia radican en la prolongada atonía de los
aumentos de productividad, justifican una atención urgente a la política
económica. Habida cuenta del tamaño de dicha economía, es particularmente
importante la necesidad de actuar con determinación para reducir el riesgo de
que se produzcan efectos adversos en el funcionamiento de la economía italiana y
de la zona del euro. La Comisión se propone poner en marcha un seguimiento
específico de la aplicación de las políticas recomendadas por el Consejo a
Italia en el contexto del Semestre Europeo, e informará periódicamente al
Consejo y al Eurogrupo. La elevada deuda
pública representa una pesada carga para la economía, particularmente en el
contexto de una inflación moderada y un débil crecimiento con carácter crónico.
Será muy importante lograr y mantener superávits primarios muy elevados —por
encima de las medias históricas— y un fuerte crecimiento del PIB durante un
período prolongado, condiciones ambas necesarias para situar el ratio deuda/PIB
en una firme tendencia decreciente. En 2013, Italia ha avanzado hacia su
objetivo presupuestario a medio plazo. No obstante, el ajuste del saldo
estructural en 2014 podría ser insuficiente, dada la necesidad de reducir a un
ritmo adecuado el altísimo ratio de deuda pública. La crisis ha mermado la
resistencia inicial del sector bancario italiano y debilita su papel de apoyo
de la recuperación de la economía. Las pérdidas de competitividad radican en un
continuo desajuste entre la evolución de los salarios y la productividad, una
elevada distorsión fiscal sobre el factor trabajo, una estructura de las
exportaciones desfavorable y una alta proporción de pequeñas empresas a las que
les resulta difícil competir en los mercados internacionales. Las rigideces en
la fijación de salarios dificultan una diferenciación salarial suficiente en
función de la evolución de la productividad y de las condiciones locales de los
mercados de trabajo. La persistente ineficiencia de la administración pública y
el sistema judicial, la mediocre gobernanza empresarial y los altos niveles de
corrupción y de evasión fiscal reducen la eficiencia de la asignación de
recursos en la economía y dificultan el logro de los beneficios de las reformas
adoptadas. La notable inadecuación del capital humano —resultante de la baja
rentabilidad de la educación para las generaciones más jóvenes, de la
especialización del país en sectores de tecnología media o baja y de las
deficiencias estructurales del sector educativo— agravan los retos planteados
en materia de productividad. ·
Hungría sigue
experimentando desequilibrios macroeconómicos que requieren un seguimiento y
la adopción de medidas resueltas. En particular, el actual ajuste de la
posición de inversión internacional neta (muy negativa), el alto nivel de deuda
pública y privada en el contexto de un frágil sector financiero y el deterioro
de los resultados de las exportaciones siguen justificando una atención muy
especial con el fin de reducir los importantes riesgos de efectos adversos para
el funcionamiento de la economía. A pesar de los
mediocres resultados de las exportaciones, la PIIN ha mejorado, como
consecuencia principalmente del desapalancamiento del sector privado. Aunque
recientemente se han observado signos alentadores en el sector manufacturero,
no serán suficientes para proporcionar por sí mismos una inversión de tendencia
en los resultados de las exportaciones. Pese a que ha disminuido el nivel de
deuda, persisten los desequilibrios y los riesgos asociados a la deuda privada,
ya que el desapalancamiento ha estado obstaculizado por la alta proporción de
prestatarios en dificultades, un mercado de la vivienda deprimido, un sector
financiero frágil, una parte importante de préstamos en moneda extranjera y la persistencia
de la incertidumbre para las empresas. El restablecimiento de un flujo normal
de préstamo a la economía de forma sostenible requeriría la mejora de las
condiciones de funcionamiento para los bancos. El alto nivel de deuda pública
también es motivo de preocupación. A pesar de las mejoras sustanciales del
saldo presupuestario estructural, la debilidad del tipo de cambio, el mediocre
crecimiento potencial y los altos costes de financiación han impedido la
disminución de la deuda. Se prevé que Hungría no alcanzará su objetivo a medio
plazo y registrará un deterioro de su saldo estructural en 2014. ·
Los Países Bajos siguen experimentando desequilibrios
macroeconómicos que requieren un seguimiento y la adopción de las medidas
oportunas. En particular, merece atención la evolución macroeconómica en
relación con la deuda del sector privado y el actual proceso de
desapalancamiento, junto con las ineficiencias persistentes en el mercado de la
vivienda. Aunque un superávit amplio de la balanza por cuenta corriente no
causa riesgos similares a los derivados de un déficit amplio, y está asociado
en parte a la necesidad de desapalancamiento, la Comisión seguirá la evolución
de la balanza por cuenta corriente en los Países Bajos en el contexto del
Semestre Europeo. Durante décadas
se han acumulado rigideces e incentivos distorsionadores que han configurado
los modelos de financiación inmobiliaria y de ahorro sectorial. Los balances de
las entidades financieras se orientaron en medida considerable hacia la financiación
inmobiliaria, ya que las economías domésticas se han endeudado ofreciendo como
garantía su patrimonio inmobiliario. Paralelamente, desde mediados de los años
noventa las sociedades no financieras pasaron a registrar excedentes de ahorro estructurales.
Ello se ha traducido en un superávit por cuenta corriente substancial y
persistente y paralelo a un alto nivel de deuda bruta y de activos netos de las
economías domésticas. En los últimos años, la moderada demanda interna a raíz
de la crisis mundial ha impulsado aún más al alza el superávit exterior.
Durante los últimos años ha habido mejoras a este respecto derivadas de las
políticas aplicadas para frenar los préstamos hipotecarios. El
desapalancamiento seguirá pesando en la actividad económica, pero la
estabilización del mercado de la vivienda y unos activos netos de las economías
domésticas significativamente positivos limitan los riesgos. En cuanto a la
hacienda pública, se prevé que los Países Bajos no alcancen su objetivo de
déficit global en 2014, año en el que debería corregirse el déficit excesivo,
aunque se espera que en 2013-2014 adopten las medidas estructurales de la
magnitud recomendada. ·
Eslovenia
sigue experimentando desequilibrios económicos que requieren un seguimiento
específico y la continuación de una acción firme. Durante el pasado
año se han ido corrigiendo los desequilibrios gracias al ajuste macroeconómico
y a la acción resuelta emprendida por el país. Con todo, la magnitud de la
corrección necesaria significa que aún existen riesgos sustanciales. La
Comisión continuará el seguimiento específico de las políticas recomendadas por
el Consejo a Eslovenia en el contexto del Semestre Europeo, e informará
periódicamente al Consejo y al Eurogrupo. Merece especial atención el riesgo
derivado de una estructura económica caracterizada por una débil gobernanza
empresarial, el alto nivel de participación del Estado en la economía, las
pérdidas de competitividad de costes, el endeudamiento excesivo de las empresas
y el aumento de la deuda pública. Aunque se han alcanzado considerables
progresos en el saneamiento de los balances de los bancos, aún se requiere una
acción resuelta en relación con la plena aplicación de una estrategia global
para el sector bancario, que incluya la reestructuración, la privatización y
una supervisión reforzada. Eslovenia sigue combatiendo las secuelas
de su anterior fase de auge, con un nivel de endeudamiento de las empresas
excesivo e insostenible. La transferencia de préstamos no productivos a empresas
encargadas de la gestión de los activos bancarios ha mejorado los balances de
los bancos, pero los préstamos no productivos siguen a un nivel elevado en
relación con los niveles anteriores a la crisis y aún requieren una
reestructuración duradera sobre la base del régimen de insolvencia,
recientemente modificado. Dado que la demanda interna, y especialmente la
inversión, se contrajo de forma significativa, se ha producido una fuerte
corrección de la balanza por cuenta corriente, que ha pasado a arrojar un
amplio superávit, pero las pérdidas de competitividad de costes no se han
compensado y las reformas realizadas hasta la fecha no han abordado totalmente
la flexibilidad del mercado de trabajo y el reto que plantea la competitividad.
La débil gobernanza empresarial, especialmente en las empresas estatales,
aunque no solo en ellas, reduce la eficiencia global de la economía al permitir
una asignación ineficiente de recursos. Una retirada significativa del Estado
del sector empresarial y financiero, junto con una estrategia global de gestión
de los activos básicos y cesión de los activos no básicos podría mejorar la
capacidad de ajuste de la economía. Por último, el notable aumento de la deuda
pública en los últimos años, aunque a partir de un nivel relativamente bajo,
plantea nuevos retos. Mientras que se prevé que el déficit presupuestario se
sitúe por encima de los objetivos debido a los importantes gastos derivados de
la recapitalización de los bancos en 2013 y 2014, también se prevé que el
déficit rebase el objetivo en 2015 si se mantiene la actual política económica.
Asimismo, el ajuste estructural es ligeramente inferior al que sería necesario.
Considerados conjuntamente, estas deficiencias y estos retos afectan a los resultados
macroeconómicos a corto plazo. La reciente bajada de los rendimientos de las
obligaciones soberanas disminuye un tanto la presión, pero debe acelerarse el
ritmo de aplicación del programa de reformas estructurales. ·
Finlandia sigue
experimentando desequilibrios macroeconómicos que requieren un seguimiento y
la adopción de las medidas oportunas. En particular, merecen una atención
continua los mediocres resultados de las exportaciones durante los últimos
años, derivados de la reestructuración industrial y de factores de
competitividad de costes y de competitividad no relacionada con los costes. La gran expansión de las importaciones
con anterioridad a la crisis y las moderadas exportaciones a continuación
explican el deterioro del saldo de la balanza de pagos. Sin embargo, la balanza
por cuenta corriente se ha estabilizado recientemente y la sostenibilidad
exterior no suscita preocupación. El país siguió perdiendo cuotas en los
mercados de exportación a un rápido ritmo, a pesar de la recuperación del
comercio mundial. La integración de Finlandia en las cadenas de valor a nivel
mundial ha desempeñado un papel importante en el empeoramiento de los
resultados de las exportaciones, mientras que la reestructuración industrial
aún no ha logrado compensar la gran disminución del tamaño de las industrias
electrónica y forestal. La capacidad de ajuste de la economía está limitada por
la baja productividad y por la escasa competencia en el sector de servicios,
así como por los costes crecientes que se derivan del dinamismo de las subidas
salariales y de una elevada intensidad energética. Así, los exportadores han
logrado mantener la competitividad de precios, principalmente reduciendo sus
márgenes de beneficio, lo que ha limitado su capacidad de transferir el alto
potencial de innovación a nuevos productos. Factores no relacionados con los
costes parecen explicar la mayor parte del deterioro de la competitividad, a
saber: un limitado número de grandes empresas exportadoras que venden una
pequeña gama de productos, una menor propensión de las empresas pequeñas a
exportar y un gasto en I+D menos eficiente. Asimismo, la débil inversión, la
disminución de la población en edad de trabajar y una baja significativa de la
productividad afectan adversamente al potencial de crecimiento. En cuanto a las
finanzas públicas, se espera que el déficit estructural se sitúe ligeramente
por encima de su objetivo a medio plazo en 2014, mientras que, debido en parte
a la desfavorable dinámica del crecimiento, se prevé que la deuda pública
aumente y se sitúe por encima del 60 % del PIB. ·
Suecia sigue
experimentando desequilibrios macroeconómicos que requieren un seguimiento y
la adopción de las medidas oportunas. En particular, sigue mereciendo
atención la evolución del endeudamiento de las economías domésticas, junto con
las ineficiencias del mercado de la vivienda. Aunque un superávit amplio de la
balanza por cuenta corriente no crea riesgos similares a los derivados de un
déficit amplio, y está asociado en parte a la necesidad de desapalancamiento,
la Comisión seguirá la evolución de la balanza por cuenta corriente en Suecia
en el contexto del Semestre Europeo. El endeudamiento de las economías
domésticas ha aumentado de nuevo tras un periodo de estabilización ya que
siguen actuando los principales factores coadyuvantes (bajos tipos de interés
de los créditos hipotecarios, distorsión fiscal en favor del endeudamiento,
lento ritmo de amortización de las hipotecas y oferta limitada de viviendas).
Diversos indicadores de las condiciones de la oferta y demanda de crédito no
revelan presiones inminentes en favor del desapalancamiento. Tras haberse
estabilizado en los últimos años, los precios de la vivienda volvieron a
aumentar en 2013, impulsados por unas condiciones de demanda favorables y por
las ineficiencias de la oferta. Por otra parte, las ineficiencias del mercado
del alquiler, los pesados procedimientos de planificación y la escasa
competencia en el sector de la construcción también han contribuido a la
dinámica de los precios de la vivienda. En presencia de un aumento de los
costes del servicio de la deuda, se requieren unos precios de la vivienda más
estables para limitar el endeudamiento privado y reducir los riesgos
macroeconómicos. Las recientes medidas macroprudenciales tienen un papel muy
importante para reducir los riesgos macroeconómicos, pero probablemente no
serán suficientes. En particular, unos fuertes incentivos fiscales a la
financiación mediante endeudamiento se consideran importantes factores que
impulsan los precios de la vivienda. Una mayor inversión en el sector inmobiliario
también mejoraría el equilibrio ahorro–inversión. En cuanto al endeudamiento
del sector de sociedades no financieras, el análisis concluye que no plantea
riesgos macroeconómicos. Por otro lado, las recientes reformas de la fiscalidad
de las sociedades probablemente reducirán aún más el nivel de endeudamiento de
las empresas, limitando la minimización impositiva de las empresas
multinacionales. ·
El Reino Unido sigue experimentando desequilibrios
macroeconómicos que requieren un seguimiento y la adopción de las medidas
oportunas. En particular sigue mereciendo atención la evolución del
endeudamiento de las economías domésticas, en relación con los altos niveles de
deuda hipotecaria y las características estructurales del mercado de la
vivienda, así como la evolución desfavorable de las cuotas en los mercados de
exportación. Aunque el reciente crecimiento de la
actividad económica constituye un factor positivo, está impulsado
principalmente por el consumo de las economías domésticas y viene acompañado de
un déficit de la balanza por cuenta corriente creciente. La inversión
empresarial y las exportaciones netas aún deben recuperarse a partir de sus
bajos niveles actuales. La contención del alto nivel de endeudamiento,
particularmente del sector de las economías domésticas, al mismo tiempo que se
minimizan los efectos sobre la inversión y el crecimiento, contribuiría a
limitar los riesgos a medio plazo y la vulnerabilidad respecto del aumento del
coste del crédito. La expansión de los créditos hipotecarios ha sido moderada,
pero ha tenido lugar a partir de unos elevados niveles de endeudamiento de las
economías domésticas. Los riesgos en el sector de la vivienda están
relacionados con la insuficiencia estructural de la oferta de viviendas; la
relativamente baja reacción de la oferta a los aumentos de la demanda se
traduce en unos altos precios de la vivienda, particularmente en Londres y en
la región del Sudeste, y en el endeudamiento de las economías domésticas
mediante préstamos hipotecarios. Es poco probable que la tendencia decreciente
de las cuotas en los mercados de exportación plantee problemas a corto plazo,
pero, asociada a un déficit de la balanza por cuenta corriente, podría plantear
problemas de carácter estructural, relacionados con los desajustes en las
cualificaciones profesionales y un bajo nivel de dotación de infraestructuras. En
cuanto a la hacienda pública, el Reino Unido parece seguir incumpliendo sus
objetivos de déficit y sus objetivos de ajuste estructural por un amplio
margen. Para tres países objeto de examen, no se
han detectado desequilibrios económicos en el sentido del PDM. Los exámenes exhaustivos muestran que los riesgos macroeconómicos
han disminuido y están mejor controlados en Dinamarca y Malta.
Asimismo, no hay constancia de desequilibrios en el sentido del PDM en Luxemburgo.
Sin embargo, una supervisión minuciosa y una coordinación de las políticas
económicas son necesarias en todo momento para todos los Estados miembros a fin
de detectar los riesgos que puedan aparecer y proponer políticas que
contribuyen al crecimiento y el empleo. Esta supervisión continuará en el
contexto del Semestre Europeo. ·
Los retos macroeconómicos que afronta Dinamarca
ya no constituyen riesgos macroeconómicos substanciales y ya no se
consideran desequilibrios en el sentido del PDM. El ajuste en el mercado de
la vivienda y las implicaciones de un elevado endeudamiento del sector privado
para la economía real y para la estabilidad del sector financiero parecen bajo
control. Sin embargo, es oportuno realizar un continuo seguimiento de esta
evolución, así como de los factores impulsores de la competitividad exterior. Los riesgos
macrofinancieros derivados del elevado nivel del endeudamiento privado parecen
limitados, incluso teniendo en cuenta los riesgos por eventos poco probables
pero de gran impacto («tail risks»), tales como cambios bruscos en los tipos de
interés y una evolución desfavorable del mercado de trabajo. El alto nivel de
deuda de las economías domésticas queda compensado por su elevado nivel de activos,
reflejado en sus elevados ahorros en fondos de pensiones y en el sector
inmobiliario. Hasta la fecha, las economías domésticas han tenido la capacidad
financiera para absorber el ajuste de los precios de la vivienda desde 2007, ya
que el volumen de atrasos se ha mantenido a un nivel muy bajo. Por otra parte,
una serie de pruebas de resistencia y estudios han concluido que las economías
domésticas mostrarían resiliencia en caso de cambios bruscos. El sector
financiero parece estable, abordándose los retos restantes mediante el
reforzamiento de las medidas reglamentarias y de supervisión. En materia de
competitividad, Dinamarca ha perdido cuotas en los mercados exportadores como
consecuencia de las altas subidas salariales y el bajo incremento de la productividad.
No obstante, el desajuste entre la evolución de la productividad y la de los salarios
parece ser un fenómeno cíclico. A la luz de los elevados superávits de la
balanza por cuenta corriente, la tendencia decreciente de las cuotas en los
mercados exportadores no indica riesgos a corto plazo. En cuanto a las finanzas
públicas, se espera que Dinamarca haya corregido su déficit excesivo de forma
sostenible en 2013. ·
Los desequilibrios macroeconómicos de
Luxemburgo no se han considerado desequilibrios en el sentido del PDM. Se
derivan de un modelo de crecimiento basado en un sector financiero eficiente,
que ha resistido bien la crisis. En cualquier caso, es oportuno realizar un
seguimiento continuo de las pérdidas de competitividad del sector manufacturero,
la evolución del mercado de la vivienda y el alto nivel de endeudamiento del
sector privado. El análisis del superávit de la balanza
por cuenta corriente muestra que no se deriva de una demanda interna muy débil,
sino, más bien, del particular modelo de crecimiento del país, muy basado en
los servicios financieros. Con todo, oculta un déficit de la balanza de
mercancías amplio y en continuo aumento, que globalmente se deriva de unas
exportaciones decepcionantes. Las pérdidas de cuota en los mercados de
exportación se asocian en gran medida al hecho de que los costes laborales
unitarios hayan aumentado mucho más rápidamente que los de sus socios
comerciales, debido en cierta medida al mecanismo de fijación de salarios. A
este respecto constituye un reto encontrar una solución estructural a la modulación
temporal del mecanismo automático de indización salarial. Los riesgos para la
estabilidad financiera interna se derivan de la presencia de un sector
financiero de gran tamaño, pero están relativamente controlados ya que el
sector está diversificado y especializado al mismo tiempo. Por otra parte, los
bancos del país presentan unos ratios de capital y de liquidez sólidos. El alto
nivel de endeudamiento del sector privado y, en particular, de las sociedades no
financieras, refleja principalmente la presencia de un gran número de empresas
multinacionales que se sirven de sus sucursales o filiales en Luxemburgo para
operaciones financieras dentro del grupo. El dinamismo de los precios de la
vivienda representa un motivo de preocupación creciente. Por último, la
favorable situación actual de la hacienda pública depende en gran medida de la
sostenibilidad del modelo de crecimiento basado en un próspero sector
financiero y presenta un alto riesgo para la sostenibilidad a largo plazo. En
este sentido, la reforma del sector de las pensiones es insuficiente para
afrontar el reto existente. Sin embargo, el saldo estructural se sitúa por
encima del objetivo a medio plazo ·
Los riesgos macroeconómicos que afronta Malta
ya no constituyen riesgos macroeconómicos substanciales y ya no se
consideran desequilibrios en el sentido del PDM. Aunque el endeudamiento
sigue siendo elevado, los riesgos para la sostenibilidad del sector privado y
del sector público y para la estabilidad del sector financiero parecen controlados,
aunque merezcan un continuo seguimiento. Según
el análisis realizado en el examen exhaustivo, los indicadores de la
estabilidad financiera se mantienen sólidos. No obstante, teniendo en cuenta la
naturaleza estructural de los riesgos en el sector, es esencial proseguir las
prácticas actuales en materia de supervisión prudencial y asunción de riesgos.
El mercado de la vivienda se ha estabilizado, con lo cual son limitados los
riesgos derivados de una exposición excesiva al sector inmobiliario. Está disminuyendo
la deuda privada, está teniendo lugar el desapalancamiento las empresas de
forma ordenada y las presiones sobre el mercado de crédito son limitadas. En
cuanto a las finanzas públicas, se espera que Malta alcance sus objetivos de
déficit nominal en 2013 y 2014. En lo que respecta a la sostenibilidad
exterior, el comportamiento del sector comercial ha sido positivo, gracias una
orientación favorable de los mercados de productos y geográficos y a factores
de competitividad no relacionada con los costes; la balanza por cuenta
corriente arroja un superávit. En todo caso, la competitividad exterior podría
mejorarse con políticas activas que respondan a los ajustes de costes
realizados en países competidores. [1] Comunicación de la Comisión «Taking stock of the
Europe 2020 strategy for smart, sustainable and inclusive growth», COM(2014)
130, 5.3.2014. [2] Véanse las previsiones de invierno de los servicios
de la Comisión, de 25 de febrero de 2014, European Economy, 2(2014). [3] Véase «Cross-Border Spillovers in Confidence», Quarterly
Report on the Euro Area, 2013 (3), pp. 26-30, y «Assessing the Impact of
Uncertainty on Consumption and Investment», Quarterly Report on the Euro
Area, 2013 (2), pp. 7-16, y «The Economic
Effects of Policy Uncertainty», box I.1, en European Economy, 2014 (2),
pp. 28-30. [4] Véase «The Euro Area's Growth Prospects over the
Coming Decade» y «The Growth Impact of Structural Reforms», Quarterly Report
on the Euro Area, 2013 (4), pp. 7-16 y 17-27, y «Post-Crisis Total
Factor Productivity in the EU», box I.2, en European Economy, 2014 (2);
31-4. [5] Véase «Drivers of Diverging Financing Conditions
Across Member States», Quarterly Report on the Euro Area, 2013 (1), pp.
19-25, y «Financial Fragmentation and SMEs' Financing Conditions», box I.2, European
Economy, 2013 (7): 20-3. [6] Recomendación (2013/C 217/24) del Consejo de 9 de
julio de 2013 (DO C 217 de 30.7.2013, p. 97). [7] COM (2013) 790 final de 13.11.2013. [8] Véase «The Role of FDI in Preventing Imbalances in
the Euro Area», Quarterly Report on the Euro Area, 2013 (2), pp. 17-25. [9] Véase «The Cyclical Component of Current Account
Balances», box I.3 in European Economy, 2014 (2); 35-8. [10] Véase «Current Account Surpluses in the EU», European
Economy, 2012 (9). [11] Véase «Ageing Report», European Economy, 2012(2)
y «Fiscal Sustainability», European Economy, 2012 (8). [12] «Labour Costs Pass-Through, Profits and Rebalancing in
Vulnerable Member States», Quarterly Report on the Euro Area, 2013 (3),
pp. 19-25. [13] Véase «Labour Market Developments in Europe», European
Economy, 2013 (6). [14] Véase «Drivers of Diverging Financing Conditions across
Member States», Quarterly Report on the Euro Area, 2013 (1), pp. 19-25,
y «Assessing the Private Sector Deleveraging Dynamics», Quarterly Report on
the Euro Area, 2013 (1), pp. 26-32. [15] Véase «Product Market Review: Financing the Real
Economy», European Economy, 2013 (8), «Financial Dependence and Growth»,
Quarterly Report on the Euro Area, 2013 (3), pp. 7-18, y «Firms’ Investment
Decisions in Vulnerable Member States», Quarterly Report on the Euro Area,
2013 (4), pp. 29-35. [16] Véase también la Comunicación de la Comisión
«Strengthening the Social Dimension of the Economic and Monetary Union»,
COM(2013) 690, 2.10.2013, y «Draft Joint Employment Report 2014», COM(2013) 801
final, 13.11.2013.