52013DC0790

INFORME DE LA COMISIÓN INFORME DE LA COMISIÓN AL PARLAMENTO EUROPEO, AL CONSEJO, AL BANCO CENTRAL EUROPEO Y AL COMITÉ ECONÓMICO Y SOCIAL EUROPEO Informe sobre el Mecanismo de Alerta (2014) (elaborado de conformidad con los artículos 3 y 4 del Reglamento (UE) nº 1176/2011 relativo a la prevención y corrección de los desequilibrios económicos) /* COM/2013/0790 final */


El Informe sobre el Mecanismo de Alerta (IMA) es el punto de partida del ciclo anual del Procedimiento de Desequilibrio Macroeconómico (PDM), que tiende a detectar y corregir los desequilibrios que dificultan el buen funcionamiento de las economías de la UE y pueden poner en peligro el funcionamiento adecuado de la Unión Económica y Monetaria. El IMA determina los Estados miembros para los que es necesario un análisis más a fondo (en forma de examen exhaustivo), con objeto de decidir si existe un desequilibrio que requiere la aplicación de medidas. A este respecto, el IMA constituye un primer dispositivo de detección, basado en un cuadro de indicadores con umbrales indicativos, más un conjunto de indicadores auxiliares. El IMA no implica un ejercicio mecánico: no se procederá a un examen exhaustivo por el mero hecho de que un Estado miembro notifique un indicador que rebase el umbral indicativo correspondiente, ya que la Comisión tiene en cuenta el conjunto de la situación económica.

Será únicamente basándose en los exámenes exhaustivos como la Comisión concluirá si existen desequilibrios, o desequilibrios potencialmente excesivos, y presentará las recomendaciones apropiadas. Los exámenes exhaustivos se publicarán en la primavera de 2014 y se incorporarán al análisis que servirá de base para las recomendaciones del próximo año dirigidas específicamente a cada país en el marco del «Semestre Europeo» de coordinación de las políticas económicas.

1.         Resumen

Las economías de la UE siguen progresando en la corrección de sus desequilibrios externos e internos. Estos desequilibrios —en particular, crédito abundante, déficits y superávits de la balanza por cuenta corriente amplios y persistentes, pérdidas de competitividad y acumulación de deuda— contribuyeron a la crisis. Durante los últimos años, se ha progresado en varias áreas. En particular, en algunos Estados miembros las reformas estructurales y la presión del mercado han propiciado una reducción de los déficits públicos y mejoras significativas de la competitividad de costes.

Sin embargo, se requieren nuevos avances para corregir los desequilibrios. La superación de los desequilibrios, que agravaron la crisis y se acumularon durante aproximadamente un decenio, llevará tiempo y las políticas necesarias deberán contribuir a un cambio estructural de las economías. Hasta la fecha se han realizado escasos avances en la reducción de la excesiva deuda privada, aunque los flujos de crédito han sido muy bajos o incluso negativos en muchos países y la mejora de la posición de inversión internacional neta (PIIN) de las economías más endeudadas ha sido lenta. Por otra parte el reequilibrio ha sido mucho menor en los Estados miembros con altos superávits, que indican niveles ineficientes de ahorro e inversión; como ha recomendado la Comisión, un reforzamiento de la contribución al crecimiento de su demanda interna facilitaría el ajuste global en la zona del euro. Varios países cuyos desequilibrios requieren un ajuste urgente han experimentado un serio deterioro de su desempleo y de su situación social, con aumento del desempleo y la pobreza, llevando a fuertes diferencias entre los Estados miembros.

El presente informe inicia el tercer ciclo de aplicación del procedimiento de desequilibrio macroeconómico (PDM)[1].

El procedimiento tiende a detectar y corregir los desequilibrios que obstaculizan el buen funcionamiento de las economías de los Estados miembros, de la zona del euro o de la UE en su conjunto. La aplicación del PDM se enmarca en el «Semestre Europeo», con el fin de garantizar la coherencia con otros instrumentos de supervisión económica. De esta forma, se han dirigido recomendaciones apropiadas a los Estados miembros. El Estudio Prospectivo Anual sobre el Crecimiento[2], que se adopta al mismo tiempo que el presente Informe, expone en detalle las interrelaciones existentes entre la corrección de los desequilibrios macroeconómicos en el marco del PDM y los retos acuciantes de garantizar unas políticas fiscales sostenibles, restablecer la actividad de préstamo, fomentar el crecimiento y la competitividad, combatir el desempleo y las consecuencias sociales de la crisis y modernizar la administración pública. En los próximos días, la Comisión también va a adoptar dictámenes sobre los proyectos de planes presupuestarios de los Estados miembros de la zona del euro (excepto de aquellos países sometidos a un programa de ajuste macroeconómico) y sobre la política fiscal de la zona del euro. La Comisión también transmite al Consejo propuestas de dictamen sobre los programas de asociación económica de varios Estados miembros.

El Informe sobre el Mecanismo de Alerta identifica a los Estados miembros que pueden verse afectados por desequilibrios, y respecto de los cuales deberá procederse a un análisis antes de declarar la existencia o persistencia de desequilibrios y la naturaleza de estos. A este respecto, el Informe sobre el Mecanismo de Alerta constituye un primer dispositivo de detección, basado en un cuadro de indicadores con umbrales indicativos, más un conjunto de indicadores auxiliares, al principio del ciclo anual de coordinación de las políticas económicas. En consonancia con la Comunicación «Reforzar la dimensión social de la Unión Económica y Monetaria»[3], el presente Informe incluye por primera vez una serie de indicadores sociales que son útiles para la interpretación del cuadro de indicadores. En los exámenes exhaustivos subsiguientes se realizará un análisis más a fondo. Será basándose en los exámenes exhaustivos como la Comisión concluirá si existen desequilibrios, o desequilibrios excesivos, y presentará las recomendaciones apropiadas.

El presente Informe muestra que es necesario analizar más a fondo la acumulación y la corrección de los desequilibrios, y los riesgos conexos, en 16 Estados miembros. Para algunos países, el examen exhaustivo se apoyará en los resultados del anterior ciclo del PDM[4], mientras que en el caso de otros, será la primera vez que la Comisión preparará un examen exhaustivo. Los Estados miembros para los que la Comisión se propone realizar un examen exhaustivo presentan diferentes retos y riesgos potenciales, entre los cuales cabe citar la posibilidad de que aparezcan efectos indirectos sobre sus países socios.

· En el caso de España y Eslovenia, el examen exhaustivo valorará la persistencia de desequilibrios excesivos o, en su caso, su corrección y la contribución de las políticas estructurales aplicadas por estos Estados miembros para superar los desequilibrios.

· En el caso de Francia, Italia y Hungría, Estados miembros con desequilibrios y para los que la Comisión ha indicado la necesidad de adoptar medidas resueltas, los exámenes exhaustivos respectivos evaluarán si persisten los desequilibrios.

· En el caso de los demás Estados miembros para los que anteriormente se constató la existencia de desequilibrios (Bélgica, Dinamarca, Malta, Países Bajos, Finlandia, Suecia y Reino Unido), el examen exhaustivo contribuirá a determinar los casos en que estos desequilibrios persisten y los casos en que han sido superados. La Comisión considera que, dado que los desequilibrios se detectan mediante los análisis detallados contenidos en los exámenes exhaustivos anteriores, la conclusión de que se ha superado un desequilibrio también debería establecerse únicamente tras tener debidamente en cuenta todos los factores pertinentes en otro examen exhaustivo, lo que podría llevar a poner fin al PDM en el caso de algunos Estados miembros.

· También se realizarán exámenes exhaustivos para Alemania y Luxemburgo a fin de determinar mejor su posición exterior y analizar su evolución a nivel interno, y concluir la existencia o no de desequilibrios en estos países.

· Por último, también está justificado realizar un examen exhaustivo para Croacia, nuevo Estado miembro de la UE, teniendo en cuenta la necesidad de comprender los riesgos potenciales y su naturaleza en relación con su posición exterior, su comportamiento comercial y su competitividad, así como la evolución a nivel interno. 

Para los Estados miembros que están sometidos a un programa de ajuste macroeconómico y reciben ayuda financiera, la supervisión de sus desequilibrios y el seguimiento de las medidas correctoras tendrá lugar en el contexto de sus programas. Es el caso de Irlanda, Grecia, Chipre, Portugal y Rumanía; la situación de Irlanda en el contexto del PDM se evaluará tras la finalización del programa.

En el contexto de la supervisión multilateral y de conformidad con el artículo 3, apartado 5, del Reglamento nº 1176/2011[5], la Comisión invita al Consejo y al Eurogrupo a debatir el presente informe. La Comisión también espera las aportaciones del Parlamento Europeo y está estableciendo contactos adecuados con las partes interesadas al respecto. Teniendo en cuenta los debates en el seno del Consejo y del Eurogrupo, la Comisión elaborará exámenes exhaustivos relativos a los Estados miembros pertinentes, cuya publicación está prevista para la primavera de 2014, con anterioridad a la elaboración de los programas nacionales de reforma y a la formulación del conjunto de recomendaciones específicas por país en el marco del Semestre Europeo.

2.         Avances en la corrección de los desequilibrios

Durante el último año, la mayoría de los Estados miembros de la UE progresó en la corrección de sus desequilibrios. Estos progresos se realizaron no solo en el ámbito de los déficits por cuenta corriente y de los principales indicadores de competitividad, sino también en las cuentas del sector público, en los balances del sector privado y en el sector financiero. No obstante, las presiones hacia el desapalancamiento que afrontan el sector público y el sector privado de muchos Estados miembros siguen pesando sobre la actividad económica; la demanda interna de varias economías está frenada por la necesidad de las economías domésticas de aumentar su ahorro, y en algunos casos por la evolución de los salarios, y por la necesidad de las empresas de reducir su deuda. Por otra parte, el bajo nivel de actividad económica resultante de la crisis ha aumentado las tasas de desempleo y ha deteriorado otros indicadores sociales.  

La corrección de los desequilibrios contribuye a la mejora de los principales indicadores económicos y a una recuperación gradual. Al mismo tiempo, la progresiva normalización de las condiciones económicas contribuye a reducir los riesgos macroeconómicos derivados de los desequilibrios. Las perspectivas de crecimiento son ahora mejores que hace un año[6], y los avances hacia la corrección de los desequilibrios macroeconómicos externos e internos abrirán la vía del crecimiento y la convergencia. En los últimos meses, las noticias económicas han sido alentadoras. Tras varios trimestres de contracción, el PIB creció un 0,3 % en el segundo trimestre, tanto en la zona del euro como en la UE. Para el segundo semestre del año, los principales indicadores apuntan a que se seguirá esta senda, aunque a un ritmo moderado. El repunte gradual de la demanda interna y la expansión de las exportaciones, basada en mejoras de la competitividad, también confirman las perspectivas de intensificación de la recuperación el próximo año. En cuanto a los diferentes ámbitos que abarca el PDM, pueden hacerse las siguientes observaciones para el conjunto de países:

· Se ha observado una mejora notable en las balanzas por cuenta corriente de los Estados miembros que registraban habitualmente amplios déficits (gráfico 1). Esto ha ocurrido en particular en el caso de los Estados miembros que están realizando un programa de ajuste macroeconómico apoyado por ayuda financiera, tales como Grecia, Irlanda, Chipre, Portugal y Rumanía; también ha ocurrido en Bulgaria, Estonia, España, Lituania, Letonia, Eslovenia y Eslovaquia, esto es, en aquellos Estados miembros que, hasta hace sólo unos años registraban los mayores déficits de la balanza por cuenta corriente y seguían una evolución insostenible. Aunque una mejora considerable de sus balanzas de pagos se derivó de la contracción de sus importaciones, debido a una disminución de su demanda interna y una modificación de la composición de los gastos, también se han observado resultados favorables por el lado de las exportaciones. La mejora de la posición exterior de los Estados miembros que registraban habitualmente grandes déficits incluye componentes cíclicos y no cíclicos. Es patente que las mejoras de la balanza por cuenta corriente incluyen un amplio componente no cíclico, debido a la expansión de las exportaciones y a las pérdidas de ingresos, con la consiguiente bajada de las importaciones, que no se espera desaparezcan con la consolidación de la recuperación[7]. La actualización más reciente del cuadro de indicadores aún muestra un indicador para el déficit de la balanza por cuenta corriente (media de tres años para el periodo 2010-2012) por encima del umbral del 4 % del PIB en el caso de Polonia, y de Grecia, Chipre, Portugal y Rumanía. Sin embargo, de hecho, se espera que España, Portugal, Eslovaquia y Eslovenia registren un superávit en 2013, y únicamente Chipre y Rumanía tenían en 2012 un déficit igual o superior al 4 % del PIB. Entre los países que han sufrido un deterioro de su posición exterior en los últimos años, debe prestarse especial atención a Francia y el Reino Unido, que actualmente presentan unos déficits de los más elevados dentro de la UE, aunque son inferiores al umbral.

Gráfico 1: Déficits (–) y superávits (+) de la balanza por cuenta corriente 2008, 2012 y 2014 (previsión)  (% del PIB)

Fuente: Eurostat, servicios de la Comisión.

· Sin embargo, aún no se ha reestablecido firmemente la sostenibilidad externa de las economías más vulnerables (gráfico 2). La mayoría de los Estados miembros registran posiciones de inversión internacional neta (PIIN) negativas y amplias. Esto ocurre particularmente, dentro de la zona del euro, en España y Estonia y en los cuatro países sometidos a un programa (Portugal, Grecia, Irlanda y Chipre), y, fuera de la zona del euro, en Bulgaria, Croacia, Hungría y Letonia: cada uno de estos países tiene una PIIN negativa superior al 50 % del PIB, y en algunos casos (Irlanda, Grecia, Portugal y Hungría) superior al PIB anual. En particular, la PIIN de Chipre se ha deteriorado muy rápidamente en los últimos años. La PIIN de Chequia, Lituania, Polonia, Eslovaquia y Eslovenia, así como la de Rumanía, son también más negativas que el umbral indicativo, pero estables. Todos estos Estados miembros (a excepción de Grecia y Chipre) registrarán en 2013 saldos de la balanza por cuenta corriente superiores a los que estabilizarían sus pasivos exteriores a medio plazo. Sin embargo, para reducir la PIIN a niveles más seguros se requieren déficits más pequeños o incluso superávits durante un período prolongado y una actividad económica más dinámica[8]. Por otra parte, la mejora de los ratios de PIIN aún no se ha plasmado en los resultados de algunos países, habida cuenta de su bajísimo crecimiento nominal. Unas PIIN negativas y amplias hacen las condiciones de financiación de estos países sensibles a los cambios de las perspectivas económicas y las agitaciones del mercado. Los riesgos derivados de una PIIN negativa, incluidos los efectos sobre la actividad económica y la estabilidad financiera, dependen en gran medida de la composición de los pasivos; a este respecto, los países con un gran nivel de entradas de inversiones extranjeras directas (especialmente, Bulgaria, Chequia, Estonia, Eslovaquia, Lituania, Letonia e Irlanda) se encuentran en mejores condiciones que aquellos cuya PIIN negativa refleja principalmente su deuda externa[9].

Gráfico 2: Posición de inversión internacional neta 2008, 2012 y 2014 (previsión) (% del PIB)

Nota: Las previsiones para 2014 suponen que no existen pérdidas o ganancias por valoración.

Fuente: Eurostat, servicios de la Comisión.

· Los superávits de la balanza por cuenta corriente de algunos Estados miembros se mantienen muy elevados, y muy por encima del umbral indicativo del 6 % del PIB (gráfico 1 y recuadro 1). Es el caso de Alemania, Luxemburgo y los Países Bajos y, en menor medida, de Suecia. Las previsiones disponibles sugieren que estos superávits no se reducirán sustancialmente a corto plazo. Aunque las características estructurales justifiquen la persistencia de unos superávits moderados en algunos de estos países, los niveles registrados en los últimos años y las previsiones hasta el final de 2014 se encuentran muy por encima de los niveles históricos y son superiores a la mayoría de estimaciones basadas en sus principales indicadores económicos[10]. Dado que la actividad económica en Alemania se ha resentido menos que en la mayoría de sus países socios, se puede suponer que su superávit ajustado en función del ciclo es superior a las cifras reales, pero esto no parece ocurrir en el caso de los Países Bajos. Los superávits son el resultado del alto nivel de competitividad y especialización en los sectores con la mayor demanda mundial, lo que representa una evolución favorable, pero también reflejan cierta atonía de la demanda interna, que, a su vez, es la consecuencia de frenos estructurales a un crecimiento generado a nivel interno[11]. Un aumento de la inversión y una reducción de su nivel de ahorro mejoraría el bienestar de estos países y contribuiría a la sostenibilidad de su crecimiento sin afectar a su competitividad, tanto más cuanto que los países con superávit suelen tener ratios inversión/PIB inferiores a la media de la UE. Al mismo tiempo, los amplios superávits también pueden reflejar ineficiencias en la intermediación financiera. La combinación de estos amplios superávits y la reducción de los déficits descrita anteriormente significa que la zona del euro, que solía registrar una posición exterior equilibrada, ha pasado a registrar un superávit superior al 2 % del PIB[12]. Esto podría presionar hacia la apreciación del euro respecto de otras monedas internacionales y requerir esfuerzos incluso mayores de los países vulnerables encaminados al desapalancamiento y a la recuperación de la competitividad a través de un ajuste de costes.

· Ha habido aumentos de la competitividad de precios y de la competitividad no relacionada con los precios en varios países, especialmente en los más vulnerables. En la actualización más reciente del cuadro de indicadores del PDM, ningún Estado miembro (salvo Luxemburgo) registra un aumento de sus costes laborales unitarios nominales (CLUN) superior al umbral indicativo[13]. Entre los países con los mayores incrementos en el pasado, ha habido reducciones notables en España, Letonia y Lituania, así como en Irlanda y Grecia[14]. La recuperación de la competitividad es fundamental para el proceso de ajuste de las economías que afrontan los mayores retos desde el punto de vista de la sostenibilidad de su sector exterior. Sin estas mejoras, la reducción de sus déficits tendría lugar principalmente mediante una contracción de sus importaciones y una bajada de sus niveles de vida. Por otro lado, ningún país registra un aumento de su tipo de cambio real efectivo (TCRE) superior al umbral indicativo. En realidad, en el caso de algunos Estados miembros, la disminución del TCRE ha sido superior al umbral, habida cuenta de la evolución del tipo de cambio nominal del euro (y, fuera de la zona del euro, de otras monedas nacionales). Más difícil es evaluar la competitividad no relacionada con los precios; no obstante, también se observan mejoras en algunos países, con la expansión de sus exportaciones a nuevos mercados y sectores.

· El comportamiento de las exportaciones ha mejorado en algunos países, pero la mayoría de Estados miembros siguen perdiendo cuota en los mercados de exportación a nivel mundial. Durante los cinco últimos años, únicamente Bulgaria, Estonia, Letonia, Lituania, Malta y Polonia y también Rumanía, que globalmente no representan más del 5,5 % de las exportaciones de la UE, han aumentado sus cuotas de mercado, y únicamente Letonia y Lituania las aumentaron en 2012. Las pérdidas de cuotas de mercado han sido particularmente graves en Croacia, Chipre, Italia, Finlandia y Grecia. Sin embargo, durante los últimos años, el comportamiento de las exportaciones ha sido menos heterogéneo entre los países de la UE, y se ha observado una mejora en el comportamiento de las exportaciones de países como España y Portugal. La evaluación de la evolución de la cuota en los mercados de exportación deberá tener en cuenta que las pérdidas relativas se deben a la expansión de grandes economías emergentes, tales como China, Brasil, Rusia y la India. No obstante incluso cuando el comportamiento se compara con el de otras economías avanzadas, como los países de la OCDE, el comportamiento del sector exportador de la mayoría de Estados miembros durante los últimos cinco años no ha sido favorable.

· En algunos Estados miembros prosigue el ajuste de los balances, pero los niveles de deuda del sector privado se mantienen elevados (gráfico 3). A pesar de los esfuerzos de desapalancamiento en curso, la deuda del sector privado sigue rebasando el nivel indicativo en la mayoría de Estados miembros[15]. Sin embargo, el ritmo y la amplitud del ajuste actual varía entre países. Mientras que en España, Hungría, Letonia y Eslovenia se dan pronunciados ajustes, en Bélgica, Francia y Finlandia, así como en Chipre y en Irlanda, se observan aumentos significativos del ratio deuda privada consolidada/ PIB. La mayor parte del ajuste del sector privado en 2012 puede atribuirse al desapalancamiento de las economías domésticas (particularmente en Dinamarca, Estonia y el Reino Unido, así como en Portugal)[16]. 

· La dinámica del desapalancamiento está influida por las condiciones subyacentes del mercado del crédito y el acceso a la financiación. En 2012, la expansión del crédito se situó generalmente por debajo del umbral, y ello como consecuencia de factores tanto de oferta como de demanda, que no se pueden distinguir con facilidad. En varios países los bancos han reducido la magnitud de sus balances, como refleja el indicador sobre pasivos del sector financiero. La disminución del crédito neto en 2012 en los países sujetos a un programa (Grecia Irlanda y Portugal) supuso un nuevo freno para la actividad económica, aumentando temporalmente su ratio de deuda a través de un «efecto denominador»; para algunos países sigue constituyendo un factor de inquietud la aparición de interacciones negativas entre las necesarias presiones hacia el desapalancamiento y la actividad económica. Por el contrario, el ajuste en Bulgaria, Alemania, Austria, Polonia y el Reino Unido se realizó gracias a unas presiones limitadas sobre el mercado del crédito y a un mayor crecimiento del PIB nominal. El desglose por sectores revela que entre los países con un desapalancamiento de su sector empresarial (España, Hungría y Eslovenia, así como Grecia) unos flujos netos de crédito negativos ejercen gran influencia. Las dificultades de financiación podrían llevar en última instancia a una inversión insuficiente en los Estados miembros vulnerables, retrasando la recuperación y el reequilibrio efectivo de la economía hacia sectores más productivos y orientados a la exportación[17].

Gráfico 3: Deuda de las sociedades no financieras, de las economías domésticas y de las administraciones públicas 2012 (% del PIB)

Nota: Los agregados de deuda privada para EU-28 y ZE-17 se forman como la media ponderada de los datos consolidados a nivel nacional.

Fuente: Eurostat.

· Expansión y aceleración de la reducción de los precios de la vivienda (gráfico 4). Los precios reales de la vivienda[18] se siguieron ajustando en 2012, llegándose en Bulgaria, Dinamarca, España, Hungría, Italia, Países Bajos, Eslovenia y Eslovaquia, así como en Irlanda, Portugal y Rumanía, a una bajada sustancial de los mismos, lo que refleja un endurecimiento de las condiciones de crédito y los esfuerzos de desapalancamiento de las economías domésticas. Únicamente en Alemania, Estonia, Luxemburgo, Malta y Austria subieron los precios deflactados de la vivienda. Por otra parte, el ajuste se aceleró en 2012 en los países que ya habían sufrido una amplia bajada acumulada desde su nivel máximo, tales como Bulgaria, España, Países Bajos y Eslovenia, y también Chipre. La reducción del tamaño del mercado de la vivienda tiene lugar al mismo tiempo que la aplicación de políticas encaminadas a retirar los incentivos a la propiedad de una vivienda y a su financiación mediante deuda. Importantes reformas dirigidas a promover los mercados del alquiler, a reducir los incentivos fiscales de los instrumentos hipotecarios o a disminuir la vulnerabilidad del balance de las economías domésticas a perturbaciones por el lado de los ingresos o los tipos de interés pueden contribuir a reducir la inestabilidad de los mercados de la vivienda y a mitigar el impacto de sus fluctuaciones sobre la economía[19].

Gráfico 4: Precios de la vivienda (deflactados) 2008, 2010 y 2012 (índice 2000=100, salvo indicación en contrario)

Nota: Debido a la ausencia de datos, se emplean los siguientes años base: 2004 para Chequia, 2003 para Estonia y Eslovenia, 2002 para Chipre, 2006 para Eslovaquia, 2007 para Hungría, y 2008 para Polonia, Austria y Rumanía. Además, al no disponerse de datos completos, para Austria el rombo rojo hace referencia a 2011; la información disponible indica un fuerte crecimiento para 2012.

Fuente: Eurostat, BCE, OCDE, BPI.

· La situación social y del empleo se deterioró en algunos países durante el proceso de reequilibrio. En particular, el desempleo ha crecido de forma muy acentuada en varios Estados miembros. España, Croacia, Letonia, Lituania y Eslovaquia, así como Grecia, Irlanda, Chipre y Portugal registran tasas de desempleo altas o muy altas (gráfico 5). Únicamente en Alemania la tasa de desempleo de 2012 fue inferior a la de 2008, y solo unos cuantos Estados miembros han registrado limitados aumentos del paro en los últimos años. Algunos tipos de desempleo, tales como el desempleo juvenil y el desempleo de larga duración, también aumentaron sustancialmente, especialmente en Grecia y España, llevando a fuertes divergencias dentro de la UE. La débil actividad económica y, en algunos casos, la reducción del tamaño de importantes sectores intensivos en mano de obra, tales como el sector de la construcción (por ejemplo, en España y Eslovenia, y en Irlanda) forman parte del proceso de ajuste que ha inducido una reorientación de los recursos del sector de bienes no exportables al sector de bienes exportables y una reorientación de la demanda hacia bienes producidos dentro del país. En cualquier caso, aunque la reasignación de recursos es inevitable y deseable, el proceso no deja de tener costes. Por otra parte, el elevado nivel de desempleo refleja un mal comportamiento del conjunto de la economía, la depreciación del capital humano y unas menores perspectivas de crecimiento potencial. Varios ciclos de reforma, tanto en el mercado de trabajo como en el mercado de productos, contribuyen a suavizar el proceso, pero los aumentos del desempleo han sido muy substanciales, rebasando los niveles máximos alcanzados anteriormente en muchos Estados miembros. A fin de considerar mejor los efectos sociales de los desequilibrios y del ajuste, se han añadido una serie de indicadores sociales a los indicadores auxiliares para la interpretación económica del cuadro de indicadores. La tasa de desempleo refleja el deterioro en el ajuste de las cualificaciones profesionales a las necesidades del mercado laboral; el aumento de las tasas de desempleo de larga duración y desempleo juvenil, inactividad, pobreza y exclusión social denotan una infrautilización de los recursos y el deterioro de la cohesión social.

Gráfico 5: Tasa de desempleo 2008, 2012 y 2014 (previsión)

Fuente: Servicios de la Comisión.

· La movilidad de la mano de obra dentro de la UE está aumentando. Los flujos migratorios dentro de la UE, que en 2012 ascendían a seis millones y medio de personas (200 000 personas más que en 2011), reflejan cada vez más la situación del mercado laboral. En Letonia y Lituania, el flujo migratorio neto negativo fue más moderado que en años anteriores, debido a cierta mejora del mercado laboral. En cambio, en Portugal y España los aumentos de las tasas de desempleo han llevado a una aceleración de los flujos de emigración netos, aunque en gran medida corresponden al retorno de inmigrantes procedentes de países no pertenecientes a la UE. Al mismo tiempo, los países con tasas de desempleo relativamente bajas, tales como Alemania, Austria y Suecia, siguieron registrando aumentos en su nivel neto de inmigración. La migración puede desempeñar un papel en el ajuste al facilitar la reasignación de mano de obra de zonas afectadas por el desempleo a zonas con fuerte demanda de mano de obra. No obstante, los países que registran flujos de emigración netos negativos deben seguir aplicando políticas encaminadas a mejorar su potencial de crecimiento a fin de que, a medio plazo, puedan atraer a la mano de obra cualificada que pueden estar perdiendo durante esta fase de ajuste.

3.   Observaciones específicas por país derivadas de la lectura del cuadro de indicadores

Las observaciones que se exponen a continuación no incluyen a los Estados miembros que están siendo objeto de supervisión en el marco de programas de ajuste macroeconómico apoyados por ayuda financiera. Se trata de Grecia, Chipre, Portugal y Rumanía[20]; el caso de Irlanda se discute en este Informe, pero su situación en el contexto del PDM se volverá a examinar cuando finalice la ayuda financiera actual, lo que está previsto para enero de 2014.

Bélgica: En abril de 2013, la Comisión concluyó que Bélgica estaba registrando desequilibrios macroeconómicos, especialmente en materia de competitividad y endeudamiento, relacionados en particular con los efectos del alto nivel de deuda pública sobre la economía real. En el cuadro de indicadores actualizado, algunos indicadores —los mismos que el año pasado, a saber, las pérdidas de cuota en los mercados de exportación y la deuda del sector privado y el sector público— rebasan sus umbrales indicativos. La tendencia a largo plazo de la disminución de cuotas en los mercados exportadores se aceleró en 2012, lo que influyó en que continuase la evolución negativa de la balanza de mercancías. La balanza por cuenta corriente se ha seguido deteriorando, arrojando actualmente un pequeño déficit. Sin embargo, la PIIN se mantiene estable y positiva. En cuanto a la competitividad de costes, los indicadores disponibles apuntan a una cierta estabilización. No obstante, los costes laborales unitarios, pese a ser inferiores al umbral indicativo, volvieron a acelerarse en 2012, aunque para 2013 se espera una moderación. El tipo de cambio real efectivo disminuyó un tanto en 2012 paralelamente al tipo de cambio del euro. En ese año, la deuda privada aumentó y actualmente se mantiene muy por encima del umbral, incluso tras su consolidación para tener en cuenta los préstamos entre empresas dentro del país. La deuda pública ha seguido aumentando y se espera que rebase el 100 % del PIB en 2013, aunque para los próximos años se prevé globalmente una estabilización. Por otra parte, también se han de controlar los pasivos contingentes, ya que podrían afectar a la situación de la hacienda pública, y a la economía real. Los pasivos del sector financiero disminuyeron en 2012, mientras que el apalancamiento del sector disminuyó a su nivel más bajo en cinco años. Los precios de la vivienda disminuyeron ligeramente en 2012, después de haberse mantenido estables desde 2008, lo que indica que el ajuste está teniendo lugar gradualmente. En conclusión, la Comisión, teniendo en cuenta en particular los desequilibrios detectados en abril, considera oportuno examinar más a fondo la persistencia de los desequilibrios o su corrección.

Bulgaria: En abril de 2013, la Comisión concluyó que Bulgaria estaba registrando desequilibrios macroeconómicos, relacionados en particular con los efectos del desapalancamiento del sector empresarial y el continuo ajuste en el ámbito de la balanza de pagos, la competitividad y los mercados de trabajo. En el cuadro de indicadores actualizado, unos cuantos indicadores, a saber, la PIIN y el desempleo, son superiores al umbral indicativo. Los riesgos que se derivan de la posición exterior parecen haberse reducido en comparación con la situación de hace algunos años. La PIIN negativa se mantiene elevada, aunque la deuda externa neta es sustancialmente inferior, teniendo en cuenta el volumen de inversiones extranjeras directas (IED). Por otra parte, tanto la PIIN negativa como la deuda externa neta siguen una tendencia a la baja similar, como consecuencia del ajuste de la balanza por cuenta corriente hacia una situación de equilibrio y el mantenimiento de la contribución positiva de las transferencias de capital. El ajuste de la balanza por cuenta corriente parece ser principalmente de carácter no cíclico, habiendo tenido efectos relativamente reducidos sobre la actividad económica. Los indicadores de competitividad de precios y de costes han seguido mejorando y parecen favorables a una expansión de las exportaciones en el futuro. El indicador de costes laborales unitarios nominales se ha ajustado a los umbrales del cuadro de indicadores a partir de 2012, debido a unas menores subidas salariales y a incrementos sostenidos de la productividad, relacionados con la supresión de puestos de trabajo. Prosigue el desapalancamiento del sector privado. La deuda de las sociedades no financieras es relativamente elevada en Bulgaria en comparación con países de su entorno, aunque gran parte de la misma corresponde a préstamos transfronterizos entre empresas. La actividad de crédito sigue siendo moderada, lo que refleja la lenta recuperación económica. El mercado de trabajo se mantiene débil, y el desempleo, incluido el desempleo juvenil y el de larga duración, ha seguido aumentando, aunque parece estar estabilizándose a lo largo de 2013. La pobreza y la exclusión social también han aumentado en los últimos años y la tasa de desempleo de los jóvenes SETF[21] es la más alta de la UE. En conclusión, la Comisión, teniendo en cuenta en particular los desequilibrios detectados en abril, considera oportuno analizar más a fondo la persistencia de desequilibrios o su corrección.

República Checa: En los anteriores ciclos del PDM, no se detectaron desequilibrios en la Republica Checa. En el cuadro de indicadores actualizado, la PIIN es negativa y sigue siendo superior al umbral indicativo. Este indicador se ha seguido deteriorando a causa de los déficits de la balanza por cuenta corriente, comprendidos entre el 2,5 % y el 3 % del PIB, aunque se espera una mejora en los próximos años. Los riesgos derivados de la posición exterior se mantienen limitados, ya que gran parte de los pasivos exteriores se contabilizan como IED y, por consiguiente, la deuda externa neta es muy baja. Aunque las IED contribuyeron a mejorar el comportamiento de las exportaciones a principios de siglo, han disminuido sustancialmente los aumentos de las cuotas en los mercados de exportación, llegándose incluso a registrar pérdidas moderadas en 2010-2012. Los indicadores de competitividad del conjunto de la economía, tales como el TCRE y los costes laborales unitarios hasta ahora no han mejorado lo suficiente para mejorar las expectativas de las exportaciones en los próximos años. A nivel interno, las entradas de capital extranjero contribuyeron a una rápida subida de los precios reales de la vivienda antes de la crisis. Aunque el ajuste actual de los precios no ha afectado de forma sustancial a la solidez del sector financiero, la expansión del crédito ha sido moderada durante varios años. El ratio de endeudamiento del sector privado aún se sitúa muy por encima del umbral indicativo. Globalmente, el mercado de trabajo ha soportado relativamente bien la reciente debilidad de la actividad económica, habiendo aumentado la tasa de desempleo hasta el 7 % en 2012. Sin embargo, el desempleo juvenil (19,5 % en 2012), aunque inferior a la media de la UE, se ha duplicado con creces desde 2008 y no es probable que disminuya antes de que se recupere la actividad económica. En conclusión, por ahora la Comisión no realizará un análisis más a fondo en el contexto del PDM.

Dinamarca: En abril de 2013, la Comisión concluyó que Dinamarca registraba desequilibrios macroeconómicos en relación con el alto nivel de deuda de las economías domésticas y el prolongado ajuste en el mercado de la vivienda. En el cuadro de indicadores actualizado, se encuentran por encima de sus umbrales indicativos los mismos indicadores que el año pasado, esto es, la deuda del sector privado y las pérdidas de cuota en los mercados de exportación. Estas se deben al deterioro de la competitividad durante el último decenio. Sin embargo, se espera que la moderación actual de las subidas salariales y de los costes laborales unitarios nominales, y la disminución del TCRE favorezcan la recuperación de la competitividad, que ya está en marcha. La balanza por cuenta corriente ha arrojado superávits durante más de dos décadas, acercándose actualmente el superávit al umbral superior del cuadro de indicadores, mientras que la PIIN ha seguido reforzándose. El aumento de los precios de la vivienda en los años anteriores a 2008 llevó el endeudamiento de las economías domésticas a niveles muy elevados. Así, la deuda del sector privado es muy superior al umbral, aunque sigue una senda decreciente desde 2009. Por otra parte, la concentración de la deuda en hogares de altos ingresos reduce los riesgos derivados de las tensiones sobre los tipos de interés. El mercado de la vivienda sigue careciendo de dinamismo, aunque los precios han registrado un cierto repunte durante el pasado año. En conclusión, la Comisión, teniendo en cuenta en particular los desequilibrios detectados en abril, considera oportuno analizar más a fondo la persistencia de desequilibrios o su corrección.

Alemania: En los anteriores ciclos del PDM no se detectaron desequilibrios en la economía alemana. En el cuadro de indicadores actualizado, una serie de indicadores rebasaban los umbrales indicativos respectivos, a saber, el superávit de la balanza por cuenta corriente, la disminución del TCRE, las pérdidas de cuota en los mercados de exportación y la deuda del sector público. En cuanto al sector exterior, el indicador relativo al saldo de la balanza por cuenta corriente es muy superior al umbral indicativo y, debido al tamaño de la economía de este país, el superávit de la balanza por cuenta corriente alemana representa más de la mitad del superávit de la zona del euro. Tras las revisiones estadísticas, el indicador ha rebasado el umbral cada año desde 2007. Los últimos datos trimestrales y las previsiones de otoño de la Comisión indican para 2013 un superávit idéntico al de 2012 (7 % del PIB). De cara al futuro, según las últimas previsiones de los servicios de la Comisión, el superávit se mantendrá por encima del umbral indicativo a lo largo del período de previsión, lo que indica que no se trata de un fenómeno cíclico de corta duración. Los amplios superávits se reflejan en una PIIN muy positiva y creciente y una balanza de rentas positiva. Ello puede presionar hacia la apreciación del euro respecto de otras monedas. En caso de que se materializasen estas presiones, sería más difícil para los países periféricos recobrar competitividad por medio de una depreciación interna. El amplio superávit refleja un nivel de ahorro superior al de la inversión en la economía alemana. La tasa de ahorro de las economías domésticas es una de las más elevadas de la zona del euro. A pesar de que la proporción que representa la deuda del sector privado (empresas y economías domésticas) en el PIB es la segunda más baja de la zona del euro y de unas favorables condiciones de los tipos de interés. Ha proseguido el desapalancamiento del sector privado, aunque a un menor ritmo, no favoreciendo de esta forma un aumento de la demanda del sector privado. Los flujos de crédito al sector privado se han mantenido moderados, mientras que la formación bruta de capital fijo disminuyó el año pasado. Las recomendaciones anteriores se centraron en la necesidad de reforzar los factores internos de crecimiento potencial en un marco de perspectivas demográficas desfavorables. La evolución de la posición exterior de Alemania justifica un análisis más a fondo con vistas a comprender mejor, en particular, el papel de algunos factores internos, tales como los flujos financieros, en la evolución de los saldos ahorro-inversión por sectores y de la balanza por cuenta corriente. El TCRE basado en el IPCA disminuyó en 2010-2012, principalmente respecto de países no pertenecientes a la zona del euro, lo que refleja la depreciación nominal del euro, habiendo sido menor la disminución respecto de los países de la zona del euro. Ello ha contribuido a la competitividad de las empresas alemanas respecto de sus competidores fuera de la zona del euro. Los costes laborales unitarios siguen aumentando por encima de la media de la zona del euro, a causa de un sólido mercado laboral, con salarios crecientes, y un relativamente bajo incremento de la productividad. No obstante, la subida asociada del correspondiente TCRE es pequeña en comparación con las registradas en el decenio anterior a la crisis. La deuda de las administraciones públicas se sitúa por encima del umbral indicativo, aunque se prevé una disminución a partir de 2013. Los precios de la vivienda han aumentado moderadamente, con mayores subidas en algunas zonas urbanas. En conclusión, la Comisión considera oportuno realizar un análisis exhaustivo con vistas a evaluar si existen o no desequilibrios.

Estonia: En los anteriores ciclos del PDM no se detectaron desequilibrios en la economía de Estonia. En el cuadro de indicadores actualizado, unos cuantos indicadores siguen siendo superiores a los umbrales indicativos correspondientes, a saber: la PIIN negativa y el desempleo. Aunque la PIIN negativa se mantiene significativamente por encima del umbral (–54 % del PIB en 2012), está mejorando, y ello a pesar de un pequeño déficit de la balanza por cuenta corriente. Este déficit se explica, a su vez, por una disminución del superávit comercial —a causa de pérdidas de cuota de exportación, que reflejan en parte el aumento de los CLUN— y por la recuperación de la demanda interna. Sin embargo, los riesgos siguen siendo limitados, dado que la mitad de los pasivos exteriores son IED. En cuanto a la deuda externa, Estonia ha pasado a ser un acreedor neto. Paralelamente, aunque el indicador de desempleo rebasa el umbral del cuadro de indicadores, está disminuyendo rápidamente, hasta el 9,25 % a final de 2013. Sin embargo, el desempleo de larga duración se mantiene relativamente elevado, así como otros indicadores relacionados con la pobreza, la exclusión social, las graves privaciones materiales y la baja intensidad de mano de obra. El endeudamiento del sector privado del país ha seguido reduciéndose, hasta el 129 % del PIB en 2012, favorecido por un fuerte crecimiento del PIB nominal. No obstante, el desapalancamiento del sector privado se ha estancado prácticamente; el aún relativamente elevado nivel de deuda privada probablemente limitará la expansión del crédito en el futuro y constituye una rémora para el crecimiento de la producción a largo plazo. En conclusión, por el momento la Comisión no realizará un análisis más exhaustivo en el contexto del PDM.

Irlanda: Desde diciembre de 2010, Irlanda aplica un programa de ajuste macroeconómico con ayuda financiera; la supervisión de los desequilibrios y el seguimiento de las medidas correctoras han tenido lugar en este contexto y no en el marco del PDM. De conformidad con el programa, Irlanda ha realizado esfuerzos considerables hacia la corrección de sus desequilibrios excesivos. En el cuadro de indicadores actualizado, varios indicadores rebasan el umbral, a saber, la PIIN negativa, la disminución del TCRE, las pérdidas de cuota en los mercados de exportación, la deuda privada y pública y el desempleo. En cuanto a los desequilibrios externos, la balanza por cuenta corriente ha arrojado un superávit desde 2010, aunque ello todavía no se ha traducido en una mejora de la PIIN, en gran medida como consecuencia de efectos de valoración que, no obstante, son en sí mismos un signo de confianza en la economía. Asimismo, los riesgos relacionados con los pasivos exteriores deben ponerse en la perspectiva de unas entradas considerables de IED. La disminución de los costes laborales unitarios y del TCRE ha corregido los excesos del periodo de auge económico y se han plasmado en mejoras de la competitividad. Como consecuencia de ello, la pérdida de cuota de mercado se ralentizó en 2012, teniendo lugar el deterioro restante en el contexto de una modificación significativa de la composición de las exportaciones de mercancías, de los efectos de expiración de la patente de importantes medicamentos objeto de exportación y de una reorientación hacia las exportaciones de servicios. En cuanto a los desequilibrios internos, los precios de la vivienda, que bajaron durante cinco años y actualmente se encuentran infravalorados según diversas estimaciones, se han estabilizado o han empezado a subir moderadamente. Aunque la deuda del sector privado se mantiene por encima del umbral, el desapalancamiento ha progresado bien, a pesar de las grandes dificultades derivadas de las reducciones de la renta disponible. Paralelamente, se ha exigido a los bancos que redoblen sus esfuerzos para reducir su cartera de préstamos no productivos, particularmente aplicando soluciones sostenibles para las hipotecas con pagos atrasados. La solidez subyacente de los balances de los bancos también se está evaluando ampliamente en el marco del programa. Suponiendo una adhesión estricta a los objetivos presupuestarios acordados en el marco del programa, se prevé que el porcentaje que representa la deuda de las administraciones públicas en el PIB alcance un máximo en 2013 y disminuya a continuación. Aunque se mantiene por encima del umbral, la tasa de desempleo ha seguido una tendencia decreciente desde mediados de 2012, disminuyendo hasta el 13,25 % en septiembre de 2013, a partir del máximo del 15 % alcanzado a principios de 2012. No obstante, el desempleo de larga duración y el desempleo juvenil siguen constituyendo cuestiones particularmente críticas, y la pobreza y la exclusión social aumentaron de forma acusada en los últimos años. La ayuda financiera y el programa de ajuste en curso han contribuido a reducir los desequilibrios macroeconómicos y a controlar los riesgos asociados. La situación de Irlanda en el marco del PDM se evaluará tras la finalización del programa.

España: En abril de 2013, la Comisión concluyó que España estaba experimentando desequilibrios macroeconómicos excesivos, particularmente, en la medida en que unos niveles de deuda interna y externa muy elevados seguían generando riesgos para el crecimiento y la estabilidad financiera[22]. Por otra parte, a pesar del actual proceso de reequilibrio de la economía, la magnitud del ajuste necesario y los puntos débiles adicionales relacionados con el aumento vertiginoso del desempleo y la creciente deuda de las administraciones públicas plantean un importante reto para poder avanzar, lo que requiere seguir aplicando medidas. En el cuadro de indicadores actualizado, varios indicadores son superiores al umbral indicativo, a saber: la PIIN negativa, la disminución del TCRE, las pérdidas de cuota en el mercado de exportaciones, la deuda privada y la deuda de las administraciones públicas, y el desempleo. El significativo ajuste de la balanza por cuenta corriente, impulsado por la fuerte expansión de las exportaciones y la disminución de las importaciones, ha situado el indicador correspondiente por debajo del umbral. En 2013, la balanza por cuenta corriente está pasando a registrar un superávit, que se espera aumente en los próximos años. Sin embargo, la PIIN negativa aún no se ha estabilizado; el deterioro registrado en 2012 estuvo impulsado principalmente por efectos de valoración, lo cual puede considerarse como signo de recuperación de la economía. La recuperación de la competitividad se aceleró en 2012, ya que la moderación salarial junto con fuertes incrementos de la productividad (aunque estos fueron propiciados en gran medida por la supresión de puestos de trabajo) se tradujo en una disminución de los costes laborales unitarios. La mejora acumulada del TCRE ha rebasado el umbral indicativo y está contrarrestando los aumentos registrados en periodos anteriores. Han seguido las pérdidas de cuota en los mercados de exportación. No obstante, el deterioro relativo es más moderado si se compara con otros países avanzados. La deuda pública está aumentando rápidamente como consecuencia de los déficits públicos, de la recapitalización de los bancos y del pago de atrasos a los proveedores. Ha proseguido el desapalancamiento del sector privado, principalmente a través de flujos de crédito negativos; el desapalancamiento de las economías domésticas ha sido algo más lento que el de las empresas, lo que refleja unos plazos de vencimiento más largos de su deuda, que es predominantemente hipotecaria, y un menor recurso a procedimientos de insolvencia. Se ha acelerado el proceso de ajuste en el mercado de la vivienda, debido a un número excesivo de propiedades sin vender y a una débil estructura del sector. Los costes sociales de la crisis son cada vez más evidentes. Las altas tasas de desempleo de larga duración y de desempleo juvenil, y un creciente número de economías domésticas con un bajísimo nivel de intensidad laboral, junto con la disminución de los ingresos de las economías domésticas, están pasando factura y llevando a un aumento de la pobreza y la exclusión social. En conclusión, la Comisión, teniendo en cuenta en particular los desequilibrios excesivos detectados en abril, considera oportuno analizar más a fondo la persistencia de los riesgos macroeconómicos y supervisar los avances en la corrección de los desequilibrios.

Francia: En abril de 2013, la Comisión concluyó que Francia estaba experimentando desequilibrios macroeconómicos e indicó la necesidad de adoptar medidas resueltas. Los desequilibrios consistían particularmente en el deterioro de la balanza por cuenta corriente y de la competitividad y en una elevada deuda de las administraciones públicas. En el cuadro de indicadores actualizado, una serie de indicadores son superiores a sus umbrales indicativos, a saber: al igual que el año pasado, las pérdidas de cuota del mercado de exportación, el indicador de deuda privada y de las administraciones públicas, y ahora también la disminución del indicador del TCRE. La lectura del cuadro de indicadores todavía apunta a cuestiones tanto de equilibrio externo como de equilibrio interno. Francia sigue perdiendo cuotas de mercado, aunque a un ritmo ligeramente inferior al de la UE (o la zona del euro) en su conjunto. Estas pérdidas se reflejan en un deterioro del saldo de la balanza por cuenta corriente y en la PIIN negativa, aunque estas variables se mantienen muy por debajo de sus umbrales indicativos. Esta evolución ha tenido lugar a pesar de la disminución del TCRE y de unos costes laborales unitarios relativamente contenidos, lo que centra más la atención en la competitividad no relacionada con los precios. En realidad, los análisis anteriores han apuntado al efecto negativo que la baja rentabilidad de las empresas francesas tiene sobre su potencial de inversión y sobre su capacidad de innovación, y ello en detrimento de su competitividad. La baja rentabilidad de las empresas también afecta a su capacidad de desapalancamiento, por lo que contribuye al aumento del endeudamiento privado. Al mismo tiempo, la deuda de las economías domésticas se mantiene a un nivel relativamente bajo, aunque la solvencia de estas se ha visto deteriorada por la disminución de su renta disponible en un contexto de aumento del desempleo. El aumento del nivel de deuda privada es preocupante en una situación de endeudamiento de las administraciones públicas aún creciente, superior actualmente al 90 % del PIB. En conclusión, la Comisión, teniendo en cuenta particularmente los desequilibrios detectados en abril, considera oportuno analizar más a fondo los riesgos que encierra la persistencia de desequilibrios.

Croacia se adhirió a la UE el 1 de julio de 2013. En el cuadro de indicadores actualizado, algunos indicadores rebasan su umbral indicativo, a saber: la PIIN, las pérdidas de cuota del mercado de exportación y la tasa de desempleo. La PIIN negativa próxima al 90 % del PIB a final de 2012 es principalmente el resultado de la acumulación de déficits por cuenta corriente antes de la crisis económica mundial. Desde el inicio de la crisis, la balanza por cuenta corriente se ha ajustado gradualmente, llegando prácticamente al equilibrio en 2012, lo que refleja en gran medida una débil demanda interna con un mediocre comportamiento de las exportaciones. Los costes laborales unitarios crecientes, junto con una especialización por productos desfavorable y una orientación geográfica de las exportaciones desfavorable, han llevado a una disminución sustancial de las cuotas en los mercados de exportación. Las grandes entradas de capital en el periodo anterior a la crisis dieron como resultado la acumulación de deuda del sector privado, aunque recientemente el ratio de deuda privada se ha estabilizado, disminuyendo ligeramente por debajo del umbral indicativo a final de 2012. La proporción de préstamos no productivos ha aumentado significativamente desde 2008, principalmente en el sector empresarial, aunque también debido en parte al mayor servicio de la deuda para las economías domésticas con préstamos denominados en francos suizos. Las presiones en favor del desapalancamiento afectan a las perspectivas de recuperación económica. Al mismo tiempo, debido a la contracción de la economía y a la ausencia de un ajuste presupuestario sustancial, la deuda de las administraciones públicas ha aumentado rápidamente. Por otra parte, el sobreendeudamiento de las empresas estatales implica pasivos contingentes para el Gobierno. La carga reglamentaria y la insuficiente competencia en muchos sectores de la economía siguen constituyendo serios obstáculos al crecimiento y a la creación de empleo. La prolongada recesión, junto con la rigidez del mercado laboral y los cuellos de botella en la seguridad social, han llevado a una reducción del empleo, principalmente en el sector privado, mientras que la tasa de desempleo ha aumentado sustancialmente, hasta cerca del 16 % en 2012. Una tasa de desempleo juvenil superior al 40 % constituye un problema particular. La alta proporción de desempleados de larga duración indica problemas de naturaleza estructural. La proporción de personas con riesgo de pobreza registra una tendencia creciente y es una de las más elevadas de la UE. En conclusión, la Comisión considera oportuno realizar un análisis exhaustivo con vistas a determinar si existen o no desequilibrios.

Italia: En abril de 2013, la Comisión concluyó que Italia estaba experimentando desequilibrios macroeconómicos e indicó la necesidad de adoptar medidas resueltas. Los desequilibrios se referían en particular al comportamiento de sus exportaciones y a la pérdida de competitividad subyacente, así como al elevado endeudamiento de las administraciones públicas. En el cuadro de indicadores actualizado, una serie de indicadores rebasan su umbral indicativo, a saber: las pérdidas de cuota en los mercados de exportación, la disminución del TCRE y la deuda de las administraciones públicas. La pérdida de cuotas de mercado se mantiene ligeramente por encima del umbral indicativo, y el comportamiento de las exportaciones es peor que el de otras economías avanzadas. Las exportaciones hacia socios comerciales no pertenecientes a la zona del euro se han visto respaldadas por una reducción significativa del TCRE registrada hasta mediados de 2012, impulsada principalmente por una depreciación nominal del euro. Mientras tanto, un comportamiento mediocre de la productividad sigue manteniendo los costes laborales unitarios nominales, que en 2012 se incrementaron más que los de la mayoría de los socios comerciales del país. La disminución de la demanda interna, y, en particular, la fuerte contracción de la inversión, ha constituido el principal factor de la mejora de la balanza por cuenta corriente, que se prevé pase a una situación superávit en 2013. En cuanto al sector interno, el alto nivel de deuda de las administraciones públicas sigue constituyendo un significativo punto débil para el país, especialmente teniendo en cuenta las sombrías perspectivas de crecimiento. En 2012, la proporción de la deuda de las administraciones públicas en el PIB aumentó hasta el 127 %, debido a la contracción de la actividad económica y al aumento de los gastos de intereses, mientras que el superávit primario (2,5 % del PIB) atenuó el aumento. El logro y mantenimiento de un alto superávit primario sigue siendo esencial para situar al ratio de deuda en una firme senda decreciente. El endeudamiento del sector privado sigue por debajo del umbral; se concentra en el sector empresarial que, en el contexto de la prolongada recesión, ha sido el principal impulsor de un fuerte incremento de los préstamos no productivos. Aunque el indicador de desempleo (media de tres años) aún es inferior al umbral, el desempleo aumentó sustancialmente en 2012, hasta cerca del 11 %, y ha seguido aumentando en 2013, hasta el 12,25 % en agosto de este año, mientras que la tasa de desempleo juvenil y la tasa de jóvenes sin empleo, trabajo ni formación son muy altas. También ha aumentado de forma acusada la pobreza y la exclusión social (especialmente reflejada en graves privaciones materiales). En conclusión, la Comisión, teniendo en cuenta particularmente los desequilibrios detectados en abril, considera útil examinar más a fondo los riesgos que implica la persistencia de desequilibrios.

Letonia: En los anteriores ciclos del PDM no se detectaron desequilibrios en Letonia. En el cuadro de indicadores actualizado, algunos indicadores rebasan su umbral indicativo: la PIIN y el desempleo. No obstante, ambos indicadores están evolucionando en la dirección adecuada y su ritmo de aumento es sustancial. La posición exterior se mantiene sólida, ya que los indicadores de competitividad y las cuotas en los mercados de exportación siguen aumentando y el déficit de la balanza por cuenta corriente se ha estabilizado a un bajo nivel. Aunque la PIIN negativa se mantiene por encima del umbral indicativo, gran parte de los pasivos exteriores están compuestos por entradas de IED, por lo que plantea menos riesgos macroeconómicos que la deuda. Tanto la PIIN como la deuda externa están disminuyendo rápidamente y se espera que esta tendencia favorable se mantenga durante el periodo de previsión. En cuanto a los indicadores internos, la deuda de las administraciones públicas se mantiene significativamente por debajo del umbral y se prevé que disminuya por debajo del 40 % del PIB en 2015, año en que Letonia debe haber reembolsado tres cuartas partes de los préstamos de la UE desembolsados en 2009-2011. La deuda privada también se sitúa por debajo del umbral. Los precios de la vivienda y los flujos de crédito se están recuperando lentamente a partir del fuerte ajuste que sufrieron durante la crisis; a medio plazo no se esperan grandes fluctuaciones, dado que está previsto que prosiga el actual proceso de desapalancamiento de las economías domésticas. El indicador de desempleo (media de tres años) ha mejorado marginalmente, pero la evolución reciente del mercado de trabajo es más positiva y el desempleo está disminuyendo rápidamente; ahora se espera que la tasa de desempleo se sitúe por debajo de la media de la UE en 2014 y por debajo del 10 % en 2015. La recuperación del mercado laboral ha empezado a contribuir a la reducción de la pobreza y de la exclusión social, que se mantienen en niveles muy elevados. En conclusión, la Comisión no procederá por el momento a un análisis más exhaustivo en el contexto del PDM.

Lituania: En los anteriores ciclos del PDM no se detectaron desequilibrios en Lituania. En el cuadro de indicadores actualizado, algunos indicadores rebasan su umbral indicativo, a saber: la PIIN y el desempleo. La PIIN es claramente negativa, aunque ha mejorado gradualmente desde 2009. Sin embargo, la deuda externa neta es sustancialmente inferior, ya que la entrada de IED explica gran parte de los pasivos exteriores. La balanza por cuenta corriente pasó a registrar un pequeño superávit en el primer semestre de 2013, pero se espera vuelva a arrojar un pequeño déficit a medida que se recupere la demanda interna. Se espera que el déficit sea financiado principalmente con entradas de IED e inversiones de cartera. Las exportaciones siguieron aumentando su cuota de mercado, impulsadas por una disminución del TCRE y de los costes laborales unitarios. No obstante, estos costes volvieron a crecer recientemente a causa de las mayores subidas salariales. En cuanto al sector interno, la deuda privada es relativamente baja al igual que la pública; por otro lado, se espera que esta última empiece a disminuir en los próximos años. Volvió a aumentar el crédito a las sociedades no financieras y, por consiguiente, se ralentizó el desapalancamiento del sector privado. Los precios de la vivienda se han mantenido relativamente estables durante los últimos años. El desempleo ha disminuido significativamente y se espera se sitúe por debajo del 11 % en 2014. La recuperación del mercado laboral está contribuyendo a la reducción de la pobreza y de la exclusión social, que se mantienen en niveles muy elevados. En conclusión, la Comisión no procederá por el momento a un análisis más exhaustivo en el contexto del PDM.

Luxemburgo: En ciclos anteriores del PDM no se detectaron desequilibrios macroeconómicos en Luxemburgo. En el cuadro de indicadores actualizado, una serie de indicadores rebasan el umbral indicativo correspondiente, a saber: el superávit de la balanza por cuenta corriente, los costes laborales unitarios, el endeudamiento del sector privado y la pérdida de cuota en los mercados de exportación. El muy elevado superávit encierra un déficit persistente de la balanza comercial. Por otra parte, las recientes pérdidas de cuota en los mercados de exportación se han convertido en algo preocupante. No solo la balanza comercial alcanzó un nuevo déficit histórico, sino que además el país ha perdido cuotas de mercado en la prestación de servicios (principalmente financieros) desde 2007. Por otro lado, los costes laborales unitarios nominales han aumentado substancialmente más deprisa que en la zona del euro desde 2008, y rebasan el umbral, a pesar de las recientes medidas encaminadas a contener los salarios, y han debilitado la competitividad de la industria nacional. El alto endeudamiento del sector privado, principalmente de las sociedades no financieras, aumenta la vulnerabilidad de las empresas y puede deberse en parte a la existencia de una distorsión de la política tributaria, que favorece el endeudamiento en lugar de la capitalización. Aunque el sector financiero se mantiene globalmente sólido, la crisis financiera ha mermado su crecimiento potencial y plantea cuestiones relacionadas con los efectos de un sector menos dinámico sobre el empleo y sobre la sostenibilidad de las finanzas públicas, teniendo en cuenta, en particular, los costes derivados del envejecimiento de la población. En conclusión, la Comisión, considera oportuno realizar un análisis exhaustivo con vistas a determinar si existen o no desequilibrios.

Hungría: En abril de 2013, la Comisión concluyó que Hungría experimentaba desequilibrios macroeconómicos e indicó la necesidad de adoptar medidas resueltas. En particular, era preocupante la PIIN muy negativa. En el cuadro de indicadores actualizado, esta variable sigue rebasando el umbral indicativo por un amplio margen, pues es superior al PIB anual. Por otra parte, también se sitúan por encima de su umbral indicativo los indicadores de pérdidas de cuota en los mercados de exportación, endeudamiento del sector público y tasa de desempleo. En cuanto a los desequilibrios externos, unos superávit de la balanza por cuenta corriente sostenidos han contribuido a una mejora de la PIIN desde 2009. Sin embargo, los superávits reflejan la debilidad persistente de la demanda interna, mientras que el comportamiento de las exportaciones ha sido mediocre; las pérdidas de cuota en los mercados de exportación se han acelerado, aunque no existen indicios claros de pérdidas de competitividad de costes. Esto cuestiona la sostenibilidad del ajuste externo. En cuanto a los desequilibrios internos, a pesar de un pronunciado ajuste externo que refleja el proceso de desapalancamiento del sector privado y del sector público en curso, subsisten importantes puntos débiles. En un contexto de incertidumbre acerca de las políticas que se aplicarán, la rápida disminución del crédito a las empresas ha contribuido a que las tasas de inversión alcancen mínimos históricos, lo que puede mermar el potencial de crecimiento. La continua disminución de los precios nominales de la vivienda, junto con una excesiva carga sobre el sector financiero dificulta el restablecimiento de unas condiciones normales de crédito a la economía y causa riesgos para la estabilidad financiera. El endeudamiento de las administraciones públicas ha disminuido ligeramente, pero aún se mantiene significativamente por encima del umbral; ello, junto con un bajo crecimiento potencial hace vulnerable a la economía húngara, como queda reflejado en un coste de financiación de la deuda soberana relativamente elevado. La tasa de desempleo se sitúa por encima del umbral, pero el desempleo juvenil y las graves privaciones materiales han aumentado sustancialmente desde el comienzo de la crisis. En conclusión, la Comisión, teniendo en cuenta particularmente los desequilibrios detectados en abril, considera oportuno analizar más a fondo los riesgos que implica la persistencia de los desequilibrios.

Malta: En abril de 2013, la Comisión concluyó que Malta experimentaba desequilibrios macroeconómicos derivados de la gran exposición del sector financiero al mercado inmobiliario y de los riesgos para la sostenibilidad de las finanzas públicas a largo plazo. El cuadro de indicadores actualizado muestra algunas mejoras en varios ámbitos, aunque una serie de indicadores siguen rebasando su umbral indicativo, a saber: la disminución del TCRE y el endeudamiento del sector privado y de las administraciones públicas. La posición exterior de la economía ha mejorado y los indicadores de la balanza por cuenta corriente oscilaron dentro de los límites del umbral, mientras que aumentó la PIIN positiva. La disminución del TCRE por debajo del umbral inferior, como consecuencia en gran medida de la depreciación nominal del euro, influyó favorablemente. Sin embargo, la pérdida de cuota en los mercados de exportación en los últimos años podría indicar una erosión de la competitividad, aunque el indicador, que mide la variación en cinco años, aún se mantiene dentro de los límites del umbral. En cuanto al sector interno, el endeudamiento privado sigue rebasando el umbral, aunque el activo del balance del sector privado parece sólido. La deuda pública también rebasa el umbral y sigue una tendencia al alza debido a la persistencia de los déficits primarios, mientras que sigue siendo necesario abordar los riesgos para la sostenibilidad de la hacienda pública a largo plazo que se derivan del envejecimiento de la población. El mercado de la vivienda parece haberse estabilizado, aunque sigue justificándose su supervisión habida cuenta de las interrelaciones con el sector bancario nacional. Se necesitan medidas concretas a fin de reforzar las políticas de constitución de provisiones para pérdidas crediticias a la luz del continuo aumento del volumen de préstamos no productivos también en el primer semestre de 2013. En conclusión, la Comisión, teniendo en cuenta particularmente los desequilibrios detectados en abril, considera oportuno analizar más a fondo la persistencia de los desequilibrios o su corrección.

Países Bajos: En abril de 2013, la Comisión concluyó que los Países Bajos estaban experimentando desequilibrios macroeconómicos, relacionados en particular con el ajuste en curso en el mercado de la vivienda y el alto nivel de endeudamiento de las economías domésticas. En el cuadro de indicadores actualizado, algunos indicadores rebasan el umbral indicativo, a saber: el amplio y creciente superávit de la balanza por cuenta corriente, la disminución del TCRE, la pérdida de cuotas en los mercados de exportación y la deuda del sector privado y de las administraciones públicas. En cuanto al sector exterior, los persistentes y amplios superávits de la balanza por cuenta corriente, muy por encima del umbral indicativo, están principalmente impulsados por la balanza comercial, y especialmente por el saldo positivo de las exportaciones y de las exportaciones de gas. El amplio superávit refleja el elevado nivel de ahorro no absorbido por la inversión interna. De cara al futuro, el actual proceso de desapalancamiento de las economías domésticas que es necesario para reducir su alto endeudamiento, junto con una inversión cíclicamente moderada (particularmente en el sector de la construcción) puede implicar un nuevo aumento del superávit. Las pérdidas moderadas de competitividad de los bienes y servicios producidos dentro del país han sido globalmente compensadas por el dinamismo de las reexportaciones. Las pérdidas de cuota en los mercados de exportación son globalmente similares a las de otras economías avanzadas. Los riesgos para la economía están relacionados principalmente con el mercado de la vivienda y el alto nivel de endeudamiento. La elevada deuda hipotecaria de las economías domésticas en relación con su renta disponible se debe en gran medida a los incentivos fiscales en favor de hipotecas de elevada cuantía y al fácil acceso al crédito. Desde el inicio de la crisis, los precios de la vivienda han disminuido y actualmente muestran los primeros signos de estabilización. Asimismo, los recientes cambios de la política económica, como, por ejemplo, la modificación de la legislación relativa al régimen fiscal de las hipotecas, el paso de hipotecas con reembolso únicamente de intereses a hipotecas con reembolso por anualidades la reducción gradual del ratio entre el importe del préstamo y el valor del bien inmueble puede contribuir a una reducción progresiva del endeudamiento de las economías domésticas y a disminuir los puntos débiles del sector financiero a medio plazo. El actual proceso de desapalancamiento de las economías domésticas, habiendo disminuido el ratio endeudamiento de las economías domésticas/PIB ya desde hace algunos trimestres, junto con las desfavorables perspectivas para el desempleo y la renta disponible, frenan el consumo privado, y los efectos de estas medidas sobre el sector financiero requieren un análisis más a fondo. En conclusión, la Comisión, teniendo en cuenta particularmente los desequilibrios detectados en abril, considera oportuno examinar más a fondo la persistencia de los desequilibrios o su corrección.  

Austria: En los ciclos anteriores del PDM no se detectaron desequilibrios en Austria. En el cuadro de indicadores actualizado, algunos indicadores rebasan sus umbrales indicativos, a saber: las pérdidas de cuota en los mercados de exportación y la deuda del sector privado y de las administraciones públicas. También existen indicios de que los precios de la vivienda aumentaron fuertemente, aproximándose al umbral indicativo, o incluso rebasándolo, en 2012. Las pérdidas de cuotas de mercado reflejan principalmente un fuerte descenso de las exportaciones hacia la zona del euro en 2007-2010. No obstante, el comportamiento reciente de las exportaciones de Austria es globalmente similar al de sus socios de la UE, y se beneficia de la gran integración de la cadena de suministro con Alemania y Europa Central. De forma general, la posición exterior se deterioró considerablemente por las pérdidas de cuotas de mercado y, gracias a la recuperación de la inversión, el superávit de la balanza por cuenta corriente se estabilizó a un nivel moderado. La PIIN se mantiene próxima a cero. Por otro lado, los indicadores del TCRE y de los costes laborales unitarios no indican problemas en relación con la competitividad de costes. Sin embargo, la disminución de las cuotas de mercado puede indicar la necesidad de aprovechar mejor la capacidad innovadora de la economía. En cuanto al sector interno, el ratio endeudamiento privado/PIB ha rebasado el umbral desde 2007, cuando las sociedades no financieras convirtieron una parte de su financiación de fondos propios en deuda a largo plazo en una coyuntura de débil crecimiento, pero ahora está disminuyendo gradualmente. El flujo de crédito al sector privado se mantiene a un nivel moderado, aunque positivo. La deuda de las administraciones públicas sigue rebasando el umbral, pero no ha aumentado significativamente durante la crisis, y se prevé que disminuya a partir de 2014. De cara al futuro, la hacienda pública puede estar sometida a riesgos derivados de los retrasos en la reestructuración de los bancos nacionalizados. Las interacciones negativas entre el sector de las administraciones públicas y el sector financiero parecen contenidas, aunque requiere una atención continua la integración del sector bancario con los países vecinos de Europa Central. En conclusión, la Comisión no procederá por el momento a un análisis más exhaustivo en el contexto del PDM.

Polonia: En los ciclos anteriores del PDM no se detectaron desequilibrios macroeconómicos en Polonia. En el cuadro de indicadores actualizado, algunos indicadores rebasan su umbral indicativo, a saber: el déficit de la balanza por cuenta corriente y la posición de inversión internacional neta negativa. El déficit de la balanza por cuenta corriente, que actualmente es ligeramente superior al umbral, se ha financiado en gran medida desde 2004 con entradas de IED. Se prevé que disminuya sustancialmente en 2013 gracias a una fuerte mejora de la balanza comercial, basada en factores cíclicos (disminución de las importaciones como consecuencia de la atonía de la demanda interna) y en factores no cíclicos (diversificación de las exportaciones hacia economías no pertenecientes a la UE, que compensará en parte las recientes pérdidas de cuota en los mercados de exportación). Otros factores que contribuirán probablemente a una mejora de la balanza por cuenta corriente son la disminución del tipo de cambio nominal y la contención de los costes laborales unitarios nominales, factores que reflejan la debilidad del mercado de trabajo. A pesar que la PIIN negativa rebasa el umbral, el nivel de deuda externa es bajo. Sin embargo, una dependencia creciente de la deuda soberana respecto de acreedores extranjeros, agravada por los cambios anunciados del sistema de pensiones, podría constituir un factor de riesgo. En cuanto al sector interno, la proporción que representa el endeudamiento privado en el PIB se mantiene moderada. La alta proporción de hipotecas denominadas en moneda extranjera, que se consideraba un importante riesgo para la economía, está disminuyendo al haberse interrumpido en 2011-2012 la oferta de nuevos préstamos de estas características. Los precios de la vivienda han disminuido continuamente desde 2008, aunque a un ritmo moderado, y se han limitado las repercusiones sobre el sector financiero. La moderación salarial y una regulación flexible del mercado laboral han mitigado el aumento de la tasa de desempleo en 2012 y en el primer semestre de 2013 en el marco de una considerable ralentización económica. En conclusión, la Comisión no procederá por el momento a un análisis más exhaustivo en el contexto del PDM.

Eslovenia: En abril de 2013, la Comisión concluyó que Eslovenia estaba experimentando desequilibrios macroeconómicos excesivos[23], particularmente relacionados con los riesgos para la estabilidad financiera derivados de unos frágiles balances empresariales, que se ven agravados por la rigidez de los mercados de trabajo y de capital y por el elevado grado de propiedad estatal, que limita la capacidad de ajuste de la economía. En el cuadro de indicadores actualizado, la PIIN y las pérdidas de cuota en los mercados de exportación rebasan sus umbrales indicativos. En cuanto al sector exterior, ha tenido lugar un fuerte ajuste de la balanza por cuenta corriente impulsado principalmente por la atonía de la demanda interna, con una inversión decreciente, llevando el indicador a un pequeño superávit. No obstante, la PIIN se siguió deteriorando, principalmente a causa de efectos de valoración. Los costes laborales unitarios se han estabilizado tras los fuertes incrementos registrados en los años hasta 2009. La cuota en los mercados de exportación ha disminuido de forma acusada; la dinámica de las exportaciones es significativamente peor que la de las economías avanzadas, lo que confiere a Eslovenia una clara singularidad entre los nuevos Estados miembros. En cuanto al sector interno, la deuda del sector privado ha disminuido a causa de los flujos de crédito negativo en favor de las economías domésticas y las sociedades no financieras. A pesar de que la deuda privada es inferior al umbral, la deuda pesa particularmente sobre las empresas. Su nivel mediocre de ingresos internos y de ingresos procedentes de la importación, junto con unos elevados costes de la mano de obra y capital, les impiden generar el flujo de tesorería necesario para mantener el capital circulante y reembolsar su deuda. Se ha reanudado el ajuste en el mercado de la vivienda, lo que disminuirá el valor de las garantías detentadas por los bancos. El sector financiero ha reducido sus pasivos totales por tercer año consecutivo, ya que las dificultades del sector empresarial siguen deteriorando la calidad de las carteras de crédito de los bancos y ejercen presión sobre sus ya escasas reservas de capital. La deuda pública está creciendo rápidamente y rebasará el 60 % del PIB al final de 2013, estando aún pendiente una posible mayor recapitalización de los bancos. El indicador de desempleo se ha seguido incrementando, causando un aumento de los costes sociales del ajuste. En conclusión, la Comisión, teniendo en cuenta particularmente el desequilibrio excesivo en abril, considera oportuno analizar más a fondo la persistencia de riesgos macroeconómicos y supervisar los avances en la corrección de los desequilibrios.

Eslovaquia: En los ciclos anteriores del PDM no se detectaron desequilibrios en Eslovaquia. En el cuadro de indicadores actualizado, dos indicadores rebasan los umbrales indicativos, a saber: la PIIN negativa y la tasa de desempleo. El indicador del déficit de la balanza por cuenta corriente (media de tres años) ha mejorado y ahora sólo es ligeramente negativo, debido al superávit registrado en 2012. Se esperan nuevas mejoras de los saldos de la balanza de pagos como consecuencia de las importantes exportaciones de productos manufacturados en 2013 y de las favorables expectativas para 2014. La PIIN sólo ha mejorado marginalmente en 2012 respecto de 2011. Sin embargo, la deuda externa se mantiene baja y es relativamente estable, dado que la mayor parte de los pasivos exteriores son instrumentos que no constituyen deuda. La evolución de la competitividad de precios parece favorable, ya que ha disminuido el indicador del TCRE, aunque menos que en la mayoría de Estados miembros de la zona del euro, y se mantiene por debajo del umbral. Debido a los incrementos de la productividad laboral, los costes laborales unitarios nominales han disminuido ligeramente. En comparación con los años anteriores, los aumentos de cuota en los mercados de exportación se han desacelerado. La deuda del sector privado se ha mantenido estable gracias a unos flujos de crédito moderadamente positivos. El sector bancario es estable y el nivel de pasivos totales ha aumentado solo ligeramente. La deuda de las administraciones públicas aumentó significativamente en 2012, pero se mantiene por debajo del umbral. Los precios de la vivienda siguieron ajustándose y han bajado por cuarto año consecutivo. El comportamiento del mercado de trabajo refleja la persistencia de importantes disparidades regionales en materia de crecimiento económico y empleo. El desempleo sigue constituyendo el reto más acuciante que tiene planteada la economía del país. La mayor parte del desempleo es de larga duración, lo que indica que es de carácter estructural y no cíclico, y constituye un factor de vulnerabilidad. El desempleo juvenil también representa un grave problema, registrándose la sexta tasa de desempleo juvenil más alta de la UE. En conclusión, la Comisión no procederá por el momento a un análisis más exhaustivo en el contexto del PDM.

Finlandia: En abril de 2013, la Comisión concluyó que Finlandia estaba experimentando desequilibrios macroeconómicos, particularmente en relación con la evolución de la competitividad. En el cuadro de indicadores actualizado, algunos indicadores rebasan el umbral indicativo, a saber: la disminución del TCRE, la variación de las cuotas en los mercados de exportación y la deuda del sector privado. Los retos más acuciantes siguen planteándose en el sector externo. Finlandia ha perdido continuamente cuotas de mercado al ritmo más alto dentro de la UE. Las pérdidas también han sido amplias si se comparan globalmente con los países avanzados. Aunque la mayoría de las pérdidas tuvieron lugar en 2009-2010, todavía siguen registrándose pérdidas de cuota de exportación. La balanza por cuenta corriente, que registraba tradicionalmente un superávit, ha arrojado un déficit desde 2011, y continuó su deterioro en 2012. La competitividad de costes basada en un alto incremento de los costes laborales unitarios durante un largo periodo de tiempo desempeña un papel importante, aunque el indicador disminuyó por debajo del umbral en 2012. También se observan pérdidas en la relación de intercambio. Al mismo tiempo, el TCRE deflactado por el IPCA disminuyó en 2009-2012, debido en gran medida al tipo de cambio nominal del euro. Sin embargo, durante el mismo periodo, el TCRE aumentó ligeramente en comparación con los países de la zona del euro. En cuanto al sector interno, el ratio deuda privada/PIB, explicado en su mayor parte por la deuda de las empresas, se mantiene por encima del umbral, y aumentó aún más en 2012, debido entre otras cosas a la contracción del PIB. El aumento de los pasivos del sector financiero se ha normalizado, respaldando la conclusión obtenida en el primer ciclo del PDM de que se debía a circunstancias peculiares propias de la estructura de los mercados financieros nórdicos. La bajada de los precios reales de la vivienda prosiguió en 2012, disminuyendo los riesgos de recalentamiento del mercado de la vivienda. En conclusión, la Comisión, teniendo en cuenta particularmente los desequilibrios detectados en abril, considera oportuno analizar más a fondo la persistencia de los desequilibrios o su corrección.

Suecia: En abril de 2013, la Comisión concluyó que Suecia estaba experimentando desequilibrios macroeconómicos, particularmente en relación con el endeudamiento y el desapalancamiento del sector privado, y con ineficiencias en el mercado de la vivienda. En el cuadro de indicadores actualizado, algunos indicadores rebasan el umbral indicativo, a saber: el superávit de la balanza por cuenta corriente, las pérdidas de cuota en los mercados de exportación y la deuda del sector privado. En lo que se refiere a la posición exterior, Suecia presenta indicadores que apuntan en direcciones opuestas. Las pérdidas de cuota en los mercados de exportación disminuyeron lentamente en 2010-2011, pero volvieron a aumentar en 2012, situándose muy por encima del umbral indicativo. En comparación con las economías avanzadas, Suecia también ha perdido cuotas de mercado, aunque en menor medida. Los precios internos y la evolución de los costes laborales no pueden explicar plenamente esta circunstancia, ya que los precios y los costes laborales unitarios han aumentado más lentamente que en los principales socios comerciales del país. Sin embargo, el TCRE ha aumentado desde 2010, debido a la fortaleza de la corona sueca. Al mismo tiempo, Suecia ha registrado considerables superávits de su balanza por cuenta corriente desde 2001. En cuanto al sector interno, el alto nivel de deuda privada sigue requiriendo atención, mientras que el nivel de deuda pública es relativamente bajo. La deuda de las empresas se ajustó un tanto en 2009-2012, pero se mantiene a un nivel elevado. Debido a la ralentización de la expansión del crédito, causada por el límite máximo del 85 % para la proporción entre el préstamo hipotecario y el valor del bien hipotecado, los niveles de deuda de las economías domésticas se han estabilizado desde 2010, aunque se mantienen a un nivel elevado. Los precios de la vivienda se han estabilizado en 2011-2012 a altos niveles. A pesar de algunas medidas recientes, el mercado de la vivienda aún sigue propenso a una evolución desfavorable. La oferta de viviendas sigue limitada por pesados procedimientos de planificación, una competencia limitada en el sector de la construcción y la reglamentación de los mercados del alquiler. Junto a una fiscalidad de la vivienda distorsionada en favor del endeudamiento, estas ineficiencias tienden a presionar al alza los precios de la vivienda y al endeudamiento de las economías domésticas, lo que implica riesgos para la estabilidad macroeconómica. Se espera que a corto o medio plazo la deuda de las empresas disminuya, a raíz de las recientes reformas en la fiscalidad de las empresas, mientras que la deuda de las economías domésticas y los precios nominales de la vivienda probablemente subirán de forma moderada. Los riesgos para los bancos parecen globalmente contenidos, pero el alto nivel de deuda de las economías domésticas hace a los bancos suecos más vulnerables a una pérdida de confianza si los precios de la vivienda se desploman. En conclusión, la Comisión, teniendo en cuenta particularmente los desequilibrios detectados en abril, considera oportuno analizar más a fondo la persistencia de los desequilibrios o su corrección.

Reino Unido: En abril de 2013, la Comisión concluyó que el Reino Unido estaba experimentando desequilibrios macroeconómicos, particularmente en relación con la deuda de las economías domésticas, el mercado de la vivienda y la competitividad exterior. En el cuadro de indicadores actualizado, algunos indicadores rebasan el umbral indicativo, a saber: las pérdidas de cuota en los mercados de exportación y el nivel de deuda pública y privada. Por lo que respecta al sector externo, el indicador de la balanza por cuenta corriente se ha seguido deteriorando, pero se mantiene por debajo del umbral. El déficit de la balanza por cuenta corriente próximo al 4 % del PIB en 2012 puede responder a factores temporales, como la debilidad de la balanza de rentas, la interrupción de la producción de petróleo y las desfavorables condiciones de los socios comerciales del país. La PIIN se mantiene ligeramente negativa, aunque ha registrado una mejora en 2011-2012. Las pérdidas de cuota en los mercados de exportación han disminuido en 2012. Aunque ha habido signos de mejora gradual en el segundo semestre de 2012, el Reino Unido sigue afrontando importantes retos estructurales que deberá superar para poder mejorar sus resultados comerciales. Entre ellos, cabe citar la necesidad de incrementar la productividad y la competitividad no relacionada con los costes del sector manufacturero, y de recuperar el dinamismo de las exportaciones de servicios observado antes de la crisis. A nivel interno, el indicador de endeudamiento del sector privado aún es considerablemente superior al umbral indicativo. El ritmo de desapalancamiento de las economías domésticas y de las sociedades no financieras es muy bajo, mientras que el flujo de crédito se mantiene ligeramente positivo. El desapalancamiento de las economías domésticas puede perder impulso a causa de un repunte de los precios de la vivienda, propiciado por la persistencia de una oferta escasa de viviendas junto con unas políticas que probablemente reavivarán la demanda. Los datos recientes muestran un continuo aumento de las aprobaciones de préstamos hipotecarios e indicios de una subida de los precios a nivel nacional. El alto y creciente nivel de deuda pública sigue siendo preocupante, ya que esta aumentó sustancialmente en 2009-2012. Conforme a las tendencias actuales se espera que la deuda pública aumente a corto plazo, pero vuelva a disminuir a continuación con la reanudación del crecimiento y si se produce una disminución del déficit. Por último, el actual proceso de corrección de los balances del sector financiero y la escasez persistente de crédito para las empresas más pequeñas pueden seguir frenando el crecimiento económico. En conclusión, teniendo en cuenta en particular los desequilibrios detectados en abril, la Comisión considera oportuno analizar más a fondo la persistencia de los desequilibrios o su corrección.

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Recuadro 1: Supervisión de los superávits de la balanza por cuenta corriente en el marco del PDM[24]

La supervisión en el marco del PDM abarca tanto los déficits como los superávits de la balanza por cuenta corriente. Sin embargo, la naturaleza, la importancia y la urgencia de los retos planteados varían significativamente según el Estado miembro de que se trate. Teniendo en cuenta la magnitud del ajuste necesario y los puntos débiles que deben abordarse, la necesidad de adopción de medidas es particularmente acuciante en los Estados miembros que presentan de forma persistente amplios déficits de la balanza por cuenta corriente y pérdidas de competitividad. La persistencia de superávits puede responder a factores estructurales. Sin embargo, unos superávits de la balanza por cuenta corriente amplios y persistentes también pueden ser el resultado de deficiencias del mercado o de políticas que limitan la demanda interna y las oportunidades de inversión. No obstante, los superávits de la balanza por cuenta corriente no suscitan inquietud acerca de la sostenibilidad de la deuda externa o de la capacidad de financiación.

Los déficits y superávits de la balanza por cuenta corriente no constituyen necesariamente en sí desequilibrios macroeconómicos, en el sentido de factores que afectan o pueden afectar al funcionamiento adecuado de las economías, de la unión monetaria o de una zona más extensa. Los déficits y superávits son la consecuencia natural de las interacciones económicas entre países, y muestran en qué medida un país depende de los préstamos recibidos del resto del mundo o qué cantidad de sus recursos presta en el exterior. En este sentido, la actividad de empréstito y de préstamo en el exterior permite a los países la transferencia de cierto nivel de consumo a lo largo del tiempo: un país con un superávit por cuenta corriente transfiere consumo de hoy hacia el futuro al invertir en el extranjero. A su vez, un país con déficit de la balanza por cuenta corriente puede aumentar su consumo o invertir hoy, pero en el futuro deberá transferir ingresos al extranjero para reembolsar su deuda externa. Así pues, los déficits y superávits pueden ser simplemente el resultado de una asignación adecuada del ahorro, teniendo en cuenta la existencia de diferentes oportunidades de inversión entre países. Las diferencias en las perspectivas económicas llevan a diferencias en el comportamiento del ahorro; unas expectativas más favorables reducen la propensión de los agentes económicos a ahorrar, contribuyendo así a la acumulación de déficits. En particular, los países con un rápido envejecimiento de su población pueden considerar oportuno ahorrar hoy (esto es, tener superávits) para regular el consumo a lo largo del tiempo.

Los déficits y superávits de la balanza por cuenta corriente forman parte del proceso de ajuste en una unión monetaria. Absorben las perturbaciones asimétricas en ausencia de una política monetaria independiente y un ajuste del tipo de cambio nominal. Los cambios en la competitividad de costes y de precios impulsados por el mercado facilitan el ajuste, registrándose pérdidas de competitividad en economías en un proceso de recalentamiento y ganancias en los países en una fase de descenso cíclico y con elevado nivel de desempleo. Además de las fluctuaciones cíclicas, los factores estructurales también pueden influir. Los países en proceso de aproximación económica con mejores perspectivas de crecimiento tienden a tener déficits de la balanza por cuenta corriente al tomar prestados fondos en el exterior, lo que también lleva a una tendencia de aumento de sus tipos de cambio reales. Estos flujos financieros que van de las economías centrales de la UE hacia la periferia constituyen una característica normal del ahorro que va buscando la máxima rentabilidad. No obstante, los desequilibrios externos pueden ser problemáticos si llegan a arraigarse en la economía, ya sea debido a cambios estructurales en la economía, ya sea debido a una cuantificación inadecuada de los riesgos y una sobreestimación de la rentabilidad esperada.

Los superávits pueden derivarse de distorsiones debidas a expectativas incorrectas, de una cuantificación inadecuada de los riesgos o de distorsiones del mercado o pueden reflejar la aplicación de medidas mal orientadas o deficiencias de la supervisión financiera. Estos fallos del mercado o de las políticas aplicadas implican una mala asignación de recursos y la formación de desequilibrios y puntos débiles tanto en los países excedentarios como en los países deficitarios. La mala asignación de recursos implicará pérdidas de bienestar también en los países con superávit. En estos casos redundaría en beneficio de los propios países excedentarios reducir su superávit, suprimiendo los obstáculos que frenan su demanda interna. Las grandes pérdidas de valoración apoyadas por algunos países con superávit desde el inicio de la crisis financiera, debido a una inversión ineficiente de su exceso de ahorro, indican que las expectativas de rentabilidad futura de la inversión estaban infladas e implican una reducción en las oportunidades de consumo esperadas y una pérdida de bienestar. Para evitar estas ineficiencias, es importante garantizar que los mercados financieros adoptan decisiones basándose en rentabilidades de la inversión adecuadamente ajustadas en función del riesgo y que se establezca una adecuada supervisión macroprudencial para evitar una excesiva concentración de riesgos, tanto en los países que generan capital como en los que lo reciben. El predominio de instrumentos de deuda en la financiación de los déficits de los países vulnerables fue un especial factor que contribuyó a la concentración de riesgos.

Las implicaciones negativas de los déficits y superávits excesivos de la balanza por cuenta corriente afectan tanto a los países afectados como a sus socios. Esto ocurre particularmente en una unión monetaria, donde el único tipo de cambio y la política monetaria común no pueden responder a las necesidades de ajuste de las distintas economías. Si una parte importante de una unión monetaria aumenta su nivel de ahorro o reduce su inversión, y, por ello, aumenta su superávit y exporta capital, el déficit de la balanza por cuenta corriente en el resto de la zona monetaria muy probablemente se deteriorará, ya sea a través de flujos financieros bilaterales o a través de los efectos sobre el tipo de cambio común. A menos que el tipo de cambio real efectivo aumente en los países con superávit debido a unas subidas relativamente más fuertes de los salarios y de los niveles de precios, el tipo de cambio nominal del euro tenderá a aumentar. Esto puede tener efectos sobre la competitividad y efectos deflacionistas sobre el resto de la zona, especialmente en los países cuyas exportaciones son más sensibles a los precios. A este respecto, reviste un interés común la cuestión de la balanza por cuenta corriente de los países de la zona del euro en su conjunto y de cada país a nivel individual.

No es posible establecer una relación de causalidad entre los déficits y superávits en ningún par de países; sin embargo, los déficit y superávits observados en la zona del euro (y en la UE) están estrechamente relacionados debido al intensivo comercio transfronterizo y a los vínculos financieros. En particular, el exceso de ahorro de los países con superávit financió los déficits en la periferia de la zona del euro. Por otro lado, algunas de las economías centrales realizaron una labor de intermediación de grandes flujos financieros entre inversores exteriores a la UE y los países de la periferia de la UE. En ausencia de una supervisión financiera adecuada que habría contribuido a determinar y limitar los riesgos implicados, esto se tradujo en periodos de auge impulsado por el crédito, reducciones de los ahorros y una inversión excesiva en actividades no productivas en la periferia, y concentración de riesgos excesivos en los sistemas financieros de los países centrales. Un análisis de correlación espacial confirma que, en la UE, es más probable que un país registre un déficit en su cuenta financiera si sus principales socios financieros tienen superávit, y viceversa. Por otra parte, en cuanto a los efectos indirectos transmitidos a través de las relaciones comerciales bilaterales, destacan las interacciones positivas entre países con una fuerte integración en las cadenas de suministro: es más probable que un país tenga superávit comercial si sus principales socios también registran un superávit. No existen pruebas de que el comportamiento de las exportaciones de los países con superávit haya impedido de forma significativa las exportaciones de la periferia de la zona del euro.

Un aumento de la demanda de las economías con superávit de la zona del euro mejoraría la balanza comercial de las economías periféricas de dicha zona. Sin embargo, no deben sobreestimarse los efectos que ello tendría sobre el equilibrio de los superávits y déficits y sobre la actividad económica de los países deficitarios. En primer lugar, teniendo en cuenta los vínculos sectoriales y geográficos, un aumento de la demanda interna de un país con altos superávits, como Alemania, tiene un efecto sobre las exportaciones de los países vecinos, incluidos aquellos con superávit, mucho mayor que sobre las economías periféricas de la UE. Sin embargo, este efecto podría ser más amplio si el aumento de la demanda también se diese en otras economías con superávit. En segundo lugar, los efectos serían mayores si tal incremento de demanda (y reducción del saldo de la banca comercial) de los países con superávit tuviese lugar paralelamente a un debilitamiento del tipo de cambio del euro.

Recuadro 2: ¿En qué consiste un desequilibrio?

El Reglamento (UE) nº 1176/2011 del Parlamento Europeo y del Consejo, relativo a la prevención y corrección de los desequilibrios macroeconómicos define un desequilibrio macroeconómico como «cualquier tendencia que da lugar a una evolución macroeconómica que afecta o puede afectar negativamente al correcto funcionamiento de la economía de un Estado miembro, de la unión económica y monetaria o del conjunto de la Unión», mientras que por desequilibrios excesivos se entiende «desequilibrios graves, en particular los desequilibrios que comprometen o pueden comprometer el correcto funcionamiento de la unión económica y monetaria».

En general, toda desviación respecto de un nivel deseable puede considerarse desequilibrio. No obstante, no todos los desequilibrios son preocupantes o requieren la aplicación de medidas específicas, ya que pueden formar parte de un ajuste dinámico de la economía. Los desequilibrios que requieren una estrecha supervisión y, posiblemente, la aplicación de medidas de intervención se dan cuando puede verse obstaculizado de forma significativa el funcionamiento adecuado de la economía de un Estado miembro, de la zona del euro o de la UE. En la práctica, los desequilibrios requieren una supervisión estrecha si alcanzan niveles peligrosos (por ejemplo, un alto nivel de endeudamiento) o reflejan una dinámica insostenible (por ejemplo, excesivo dinamismo de los precios de la vivienda o del crédito), que amenazan provocar un ajuste abrupto y considerable y, por consiguiente, perjudicial. Por ejemplo, registrar un déficit de la balanza por cuenta corriente amplio y persistente se considera desequilibrio si implica el riesgo de llegar a un «parón repentino» y a grandes costes en materia de bienestar.

La amplitud del desequilibrio se refiere al grado en el que se dificulta el buen funcionamiento de la actividad económica y al riesgo de un ajuste abrupto, esto es, a la probabilidad de que se produzca un ajuste durante un periodo determinado. En general, se puede evaluar la probabilidad de que en el periodo siguiente una variable económica (o una combinación de variables) experimente un cambio notable. Por ejemplo, la probabilidad de que el déficit de la balanza por cuenta corriente o los precios de la vivienda disminuyan en una determinada cantidad de puntos porcentuales durante el año siguiente. No obstante, en la mayoría de los casos la preocupación se centra principalmente en las implicaciones de un ajuste abrupto de la actividad económica y el empleo.

La literatura teórica y empírica proporciona una base adecuada para determinar las variables que reflejan desequilibrios. Los modelos teóricos han servido de base para evaluar si la evolución es insostenible y, por ello, constituye un desequilibrio. Los estudios empíricos han contribuido a mejorar los modelos teóricos y a poner de relieve los valores que pueden reflejar la existencia de fenómenos insostenibles. Aunque este conjunto de variables capta los desequilibrios muy bien desde un punto de vista cualitativo, la dificultad reside en proporcionar evaluaciones más cuantitativas; desde un punto de vista cualitativo, se puede decir que si un país presenta una dinámica insostenible, reflejada, por ejemplo, en un déficit de la balanza por cuenta corriente amplio y persistente, es probable que, más tarde o más temprano, deba afrontar un ajuste abrupto. Sin embargo, es mucho más difícil calibrar el momento exacto y las implicaciones entre las distintas variables.

En este contexto, al determinar los riesgos de posibles desequilibrios y seleccionar los Estados miembros para la realización de un examen exhaustivo, los siguientes principios generales han guiado la labor de la Comisión en la lectura e interpretación del cuadro de indicadores y de sus indicadores auxiliares:

Sostenibilidad de la deuda externa: Los principales indicadores del cuadro son la PIIN (variable stock) y el déficit o superávit de la balanza por cuenta corriente (variable flujo). Una PIIN negativa y amplia y un amplio déficit de la balanza por cuenta corriente suscitan una inquietud particular. En el caso de una PIIN negativa, debe tenerse en cuenta la relación entre la deuda externa neta y las entradas de IED, ya que estos pasivos generan menos riesgos que la deuda[25]. Los superávits no crean los mismos riesgos que los déficits, pero también pueden constituir desequilibrios si son excesivos y reflejan distorsiones del mercado o de las políticas aplicadas que causan una mala asignación de recursos y pérdidas de riqueza en el país o en los países socios.

Resultados comerciales y competitividad: El principal indicador del cuadro es el relativo a las cuotas en los mercados de exportación; también son importantes los indicadores de la competitividad de precios, el TCRE y los costes laborales unitarios nominales. Unos resultados comerciales mediocres y pérdidas de competitividad son preocupantes en sí, particularmente si también concurren problemas de sostenibilidad externa, la necesidad de un comportamiento externo más positivo en apoyo de un esfuerzo de desapalancamiento de mayor magnitud o una reasignación de recursos. Entre los indicadores auxiliares relevantes cabe citar el saldo neto de la balanza comercial de productos energéticos[26], la variación del TCRE respecto de la zona del euro, e indicadores alternativos de los costes laborales unitarios. También es útil un indicador sobre el comportamiento de las exportaciones respecto de las economías avanzadas. Por otro lado, podrían tenerse también en cuenta aspectos relativos a la competitividad no relacionada con los precios, como, por ejemplo, información sobre especialización por productos y geográfica, aunque estos aspectos deben considerarse, en principio, en las fases sucesivas del PDM. La evolución de los resultados comerciales y de la competitividad ha de interpretarse a la luz de las cuestiones que plantea la sostenibilidad. Aunque no cabe esperar que la reducción de los superávits muy amplios tenga lugar básicamente a través de una reducción de las exportaciones y pérdidas de cuota de mercado, una pérdida de cuota de mercado en un país deficitario, con una PIIN muy negativa o con un deterioro acentuado y reciente de su balanza por cuenta corriente no puede interpretarse del mismo modo que una pérdida de cuota de mercado en un país con superávit.

Endeudamiento, desapalancamiento y crédito en el sector privado: El cuadro de indicadores se ha diseñado para detectar un desapalancamiento y una expansión del crédito excesivos. Habida cuenta de la actual situación económica, la atención se ha desplazado de las presiones en favor del desapalancamiento (resultantes de los altos niveles de deuda, más que de unos flujos de crédito excesivos). Esto se logra considerando el nivel de deuda del sector privado, reconociendo la distinción entre economías domésticas y sociedades no financieras, y la dinámica de su deuda, y la interacción con los pasivos de las administraciones públicas. El nivel de las deudas sectoriales puede calibrarse observando tanto las cifras consolidadas como las cifras no consolidadas (para tener en cuenta los préstamos entre empresas dentro del país). Las presiones en favor del desapalancamiento del sector privado también deberían calibrarse teniendo en cuenta su interacción con las administraciones públicas[27], en relación con los efectos combinados sobre la actividad económica.

Riesgos para la economía real originados en el sector financiero: El indicador del cuadro es la tasa de crecimiento de los pasivos del sector financiero, y un indicador de desapalancamiento figura entre los indicadores auxiliares. Dado que el objetivo es captar los aumentos de los riesgos derivados del sector privado y la forma en que los mismos pueden ampliar los efectos perjudiciales sobre la economía real, los dos indicadores pueden evaluarse conjuntamente. También son muy importantes la exposición frente a la deuda soberana o los riesgos derivados de un nivel excesivo de deuda privada (hipotecas y relación con los precios de la vivienda). Los sectores con un alto grado de apalancamiento pueden indicar una expansión excesiva de los balances de los bancos, que alimenta burbujas de crédito y amplía cualquier evolución económica desfavorable.

Desempleo: La tasa de desempleo aparece en el cuadro de indicadores como variable contextual, que contribuye a comprender la interacción entre los distintos sectores de una economía, señalando las ineficiencias en la asignación de recursos (desajuste en las cualificaciones) y la falta general de capacidad de ajuste.

Mercados de la vivienda e hipotecario: Los principales objetivos son captar el riesgo de que se formen burbujas inmobiliarias y los riesgos derivados de correcciones adicionales de gran magnitud, incluidas las implicaciones de las situaciones negativas de las economías domésticas en materia de capital y en relación con las condiciones de vencimiento a través de los efectos sobre la riqueza. El principal indicador es la variación anual de los precios reales de la vivienda, considerada de forma acumulada. Se pueden emplear diferentes indicadores de sobrevaloración o subvaloración, pero estos no forman parte del cuadro de indicadores. Los riesgos de un mayor ajuste deben calibrarse teniendo en cuenta el nivel de endeudamiento de las economías domésticas y las interrelaciones con el sistema financiero. La oferta de crédito es relevante en este contexto. En algunos casos también puede ser relevante tener en cuenta las presiones en favor del ajuste procedentes del lado de la oferta. Teniendo en cuenta las dificultades financieras de varios Estados miembros, el objetivo no debe ser sólo comprender si se está formando una burbuja inmobiliaria, sino también la forma en que está avanzando la eliminación gradual de dichas burbujas y los riesgos de que tenga lugar una evolución lenta o excesivamente rápida.

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Cuadro A1: Indicadores y umbrales indicativos (cuadro de indicadores)

|| Desequilibrios externos y competitividad || Desequilibrios internos

Indicador || Saldo de la balanza por cuenta corriente (media de 3 años, en % del PIB) || Posición de inversión internacional neta (en % del PIB) || Variación porcentual (3 años) del tipo de cambio real efectivo, deflactores IPCA respecto de 41 países industrializados (a) || Variación porcentual (5 años) de las cuotas en los mercados de exportación || Variación porcentual (3 años) de los costes laborales unitarios (CLU) nominales (b) || Variación porcentual interanual de los precios de la vivienda deflactados (c) || Flujo de crédito al sector privado (consolidado, en % del PIB) (d), (e) || Tasa de desempleo - media de 3 años || Deuda del sector privado (consolidada, en % del PIB) (d), (e) || Deuda de las administraciones públicas (en % del PIB ) || Variación porcentual interanual de los pasivos totales del sector financiero, (datos no consolidados)

Fuente de datos || EUROSTAT (estadísticas de la balanza de pagos) || EUROSTAT (estadísticas de la balanza de pagos) || DG ECFIN (base de datos sobre competitividad de precios y de costes) || EUROSTAT (estadísticas de la balanza de pagos) || EUROSTAT (contabilidad nacional) || EUROSTAT || EUROSTAT (contabilidad nacional) || EUROSTAT (encuesta de población activa) || EUROSTAT (contabilidad nacional) || EUROSTAT (PDE – definición del Tratado). || EUROSTAT (contabilidad nacional)

Umbrales indicativos || -4/+6 % Primer cuartil (también utilizado como referencia para el umbral superior) || -35 % Primer cuartil || +/-5 % para países z. euro +/-11 % para países no pertenecientes a z. euro Primer cuartil y cuartil superior de z. euro -/+ desviación típica de z. euro || -6 % Primer cuartil || +9 % para países z. euro +12 % para países no pertenecientes a z. euro Cuartil superior z. Euro +3 % || +6 % Cuartil superior || +15 % Cuartil superior || +10 % || 133 % Cuartil superior || +60 % || 16,5 %

Indicadores adicionales para una lectura económica || Saldo neto de las operaciones financieras con el resto del mundo (en % del PIB) || Deuda externa neta (en % del PIB) IED entrantes (flujos y stocks) (en % del PIB) || Tipo de cambio real efectivo respecto del resto de la zona del euro || Cuotas en los mercados de exportación en comparación con las economías avanzadas; productividad del trabajo; tendencia de incremento de la productividad global de los factores || Costes laborales unitarios nominales (variaciones en 1, 5, 10 años); costes laborales unitarios reales respecto del resto de la zona del euro || Precio real de la vivienda (variación acumulada en 3 años); índice de precios nominales de la vivienda; valor añadido de la construcción residencial || Variación del endeudamiento privado || Indicadores de tasa de actividad, de desempleo de larga duración y juvenil y de pobreza || Deuda del sector privado basada en datos no consolidados || || Ratio deuda/fondos propios

Notas:       a) Para los socios comerciales de la UE se emplea el IPCA, mientras que para los socios comerciales no pertenecientes a la UE el deflactor se basa en un índice de precios de consumo; b) Este índice refleja la proporción del salario nominal por trabajador en el PIB real por persona empleada; c) Variaciones en los precios de la vivienda en relación con el deflactor del consumo; d) El sector privado se define como las sociedades no financieras, las economías domésticas y las entidades sin ánimo de lucro al servicio de las economías domésticas; e) Suma de préstamos y títulos distintos de las acciones.

[1]       La presente Comunicación está acompañada por dos documentos de trabajo: un primer documento trata detalladamente de una serie de modificaciones técnicas de los indicadores empleados en el cuadro de indicadores y de los indicadores auxiliares. Un segundo documento contiene una amplia serie de estadísticas sobre cuya base se ha elaborado el presente informe. Véase también Eurostat News Release 166/2003 y la reciente propuesta de Reglamento sobre el suministro y la calidad de las estadísticas del procedimiento de desequilibrio macroeconómico, COM (2013) 342, 7.6.2013. Esta propuesta tiende a garantizar una supervisión adecuada por parte de Eurostat de la calidad de los datos, y aborda cuestiones relacionadas con la compilación y transmisión de datos y metadatos.

[2]       COM(2013) 800, 13.11.2013. Véase también el proyecto de Comunicación en relación con el Informe conjunto sobre empleo.

[3]       COM(2013) 690, 2.10.2013. La Comunicación también propone un cuadro de indicadores fundamentales para su utilización en el proyecto de informe conjunto de empleo a fin de seguir la evolución del empleo y de la situación social y detectar los problemas en estos ámbitos en una fase temprana. El Consejo evaluará en diciembre si conviene o no su utilización en el Semestre Europeo de 2014.

[4]       En abril de 2013, la Comisión detectó desequilibrios en Bélgica, Bulgaria, Dinamarca, España, Francia, Italia, Hungría, Malta, Países Bajos, Eslovenia, Finlandia, Suecia y Reino Unido; de estos países, España y Eslovenia experimentaban desequilibrios excesivos (véase «Resultados de los exámenes exhaustivos COM(2013) 199, 10.4.2013, y «Macroeconomic Imbalances», European Economy-Occasional Papers, 132-144). Para la serie de recomendaciones específicas por país adoptadas por el Consejo, incluidas las relativas a la superación de los desequilibrios, véase DO C 217 de 30.7.2013, p.1.

[5]       DO L 306 de 23.11.2011, p. 25.

[6]       Véase «European Economic Forecast-Autumn 2013», European Economy, 2013 (7).

[7]       Con otras palabras, esto significa que la reducción de los déficits por cuenta corriente ha sido generalmente superior a la que cabría esperar teniendo en cuenta las brechas de producción de los Estados miembros considerados y de sus socios comerciales. Un método de estimación del componente cíclico de las balanzas por cuenta corriente puede verse en Salto, M. and A. Turrini (2010), «Comparing Alternative Methodologies for Real Exchange Rate Assessment», European Economy-Economic Papers, 427.

[8]       Véase «The Dynamics of International Investment Positions», Quarterly Report on the Euro Area, 2012(3): pp. 7-20.

[9]       Véase «The Role of FDI in Preventing Imbalances in the Euro Area», Quarterly Report on the Euro Area, 2013 (2): pp. 17-25.

[10]     Véase, por ejemplo, FMI (2013), «Multilateral Policy Issues Report - 2013 Pilot External Sector Report» (junio), y «Germany-Staff Report for the 2013 Article IV Consultation» (agosto).

[11]     Estas cuestiones ya se abordaron en las recomendaciones específicas de años anteriores dirigidas a estos Estados miembros.

[12]     Véase «Current Account Surpluses in the EU», European Economy, 2012 (9).

[13]     Sobre la relación entre los costes laborales unitarios, los precios de exportación y el reequilibrio, véase «Labour Costs Pass-Through, Profits and Rebalancing in Vulnerable Member States», Quarterly Report on the Euro Area, 2013 (3): pp. 19-25.

[14]     Véase «Labour Market Developments in Europe-2013», European Economy, 2013 (6) y «Benchmarks for the Assessment of Wage Developments», European Economy-Occasional Papers, 146.

[15]     Acerca de los cambios en la definición de deuda del sector privado en el cuadro de indicadores, véase «Refining the MIP Scoreboard - Technical Changes to the Scoreboard and Auxiliary Indicators», op. cit..

[16]     Véase «Assessing the Private Sector Deleveraging Dynamics», Quarterly Report on the Euro Area, 2013 (1): pp. 26-32, y Cuerpo, C. et al. (2013), «Indebtedness, Deleveraging Dynamics and Macroeconomic Adjustment», European Economy-Economic Papers, 477.

[17]     Véase «Product Market Review-2013», European Economy, 2013 (de próxima aparición), y «Drivers of Diverging Financing Conditions across Member States», Quarterly Report on the Euro Area, 2013 (1): pp. 19-25.

[18]     Precios de la vivienda relativos (o reales), esto es, precios deflactados por el deflactor del consumo.

[19]     Véase «Assessing the dynamics of house prices in the euro area», Quarterly Report on the Euro Area, 2012 (4): pp. 7-18, «Taxation of Housing»,Quarterly Report on the Euro Area, 2012 (4): pp. 25-30 y «Tax Reforms in EU Member States 2013», European Economy, 2013(5), particularmente el apartado 2.6. Acerca de los riesgos relacionados con la vivienda, véase Pataracchia, B., R. Raciborski, M. Ratto y W. Röger (2013), «Endogenous Housing Risk in an Estimated DSGE Model of the Euro Area», European Economy-Economic Papers, 505.

[20]     Este enfoque, que evita una duplicación de los procedimientos y de las obligaciones de notificación, se ha establecido en el Reglamento (UE) nº 472/2013 (DO L 140 de 27.5.2013, p. 1), que forma parte del paquete de dos instrumentos legislativos sobre supervisión presupuestaria («Two-Pack»). El enfoque está en consonancia con la propuesta de la Comisión relativa a un instrumento de ayuda financiera a los Estados miembros cuya moneda no sea el euro [COM (2012) 336, 22.6.2012].Para un debate a fondo de la situación económica y de los avances alcanzados en la corrección de los desequilibrios en estos Estados miembros, véanse los informes sobre el cumplimiento más recientes en European Economy­-Occasional Papers, 162 (Irlanda), 159 (Grecia), 161 (Chipre), 156 (Rumanía) y 153 (Portugal). La situación de España se trata en el presente Informe, aunque este país recibe ayuda para la recapitalización de los bancos (véase European Economy­-Occasional Papers, 155). En relación con el paquete de dos instrumentos legislativos, véase «The Two-Pack on Economic Governance», European Economy­-Occasional Papers, 147.

[21]     Jóvenes sin estudios, trabajo ni formación.

[22]     Sin embargo, no se activó el componente corrector del PDM, habida cuenta de la ambición del programa nacional de reforma y del programa de estabilidad de España. La Comisión está realizando un estrecho seguimiento de la aplicación de las medidas de reforma y del cumplimiento de las recomendaciones pertinentes adoptadas por el Consejo en julio en el marco del PDM. Este seguimiento muestra un aumento patente del ritmo de las reformas en los últimos meses. A pesar de algunos retrasos, las reformas han progresado en gran medida siguiendo los compromisos establecidos en el programa nacional de reforma y en el programa de estabilidad y las recomendaciones adoptadas por el Consejo en julio en el marco del PDM.

[23]     No obstante, el componente corrector del PDM no se activó, teniendo en cuenta la ambición del programa nacional de reforma y del programa de estabilidad de Eslovenia. La Comisión está siguiendo de cerca la aplicación de las reformas económicas y el cumplimiento de las recomendaciones adoptadas por el Consejo en julio en el marco del PDM. Este seguimiento muestra que, en los últimos meses, se ha acelerado el ritmo de reformas estructurales apropiadas para el ajuste de los desequilibrios, habiéndose alcanzado avances esenciales en el sector bancario.

[24]     Este cuadro es un extracto de los principales resultados de «Current Account Surpluses in the EU», op.cit.

[25]     Al considerar la evolución interanual de la PIIN y de la deuda externa, se debe tener en cuenta que estas variables se miden por su valor de mercado: una mejora o un deterioro de las mismas puede depender considerablemente de una mejora (o deterioro) de las variables fundamentales, así como de la percepción de la solvencia del país que tenga el mercado.

[26]     Véase a este respecto «Member States' Energy Dependence: An Indicator-Based Assessment», European Economy-Occasional Papers, 145, y «Energy Economic Developments in Europe», European Economy, (de próxima aparición).

[27]     Acerca de la sostenibilidad de la deuda pública, véase «Fiscal Sustainability Report-2012», European Economy, 2012 (8). Para una descripción detallada de la supervisión fiscal, véase «Report on Public Finances in EMU», European Economy, 2013 (3).