INFORME DE LA COMISIÓN INFORME DE LA COMISIÓN AL PARLAMENTO EUROPEO, AL CONSEJO, AL BANCO CENTRAL EUROPEO Y AL COMITÉ ECONÓMICO Y SOCIAL EUROPEO Informe sobre el Mecanismo de Alerta (2014) (elaborado de conformidad con los artículos 3 y 4 del Reglamento (UE) nº 1176/2011 relativo a la prevención y corrección de los desequilibrios económicos) /* COM/2013/0790 final */
El Informe sobre el Mecanismo de Alerta (IMA) es el punto
de partida del ciclo anual del Procedimiento de Desequilibrio Macroeconómico
(PDM), que tiende a detectar y corregir los desequilibrios que dificultan el
buen funcionamiento de las economías de la UE y pueden poner en peligro el
funcionamiento adecuado de la Unión Económica y Monetaria. El IMA determina los
Estados miembros para los que es necesario un análisis más a fondo (en forma de
examen exhaustivo), con objeto de decidir si existe un desequilibrio que
requiere la aplicación de medidas. A este respecto, el IMA constituye un primer
dispositivo de detección, basado en un cuadro de indicadores con umbrales
indicativos, más un conjunto de indicadores auxiliares. El IMA no implica un
ejercicio mecánico: no se procederá a un examen exhaustivo por el mero hecho de
que un Estado miembro notifique un indicador que rebase el umbral indicativo
correspondiente, ya que la Comisión tiene en cuenta el conjunto de la situación
económica. Será únicamente basándose en los exámenes exhaustivos
como la Comisión concluirá si existen desequilibrios, o desequilibrios
potencialmente excesivos, y presentará las recomendaciones apropiadas. Los
exámenes exhaustivos se publicarán en la primavera de 2014 y se incorporarán al
análisis que servirá de base para las recomendaciones del próximo año dirigidas
específicamente a cada país en el marco del «Semestre Europeo» de coordinación
de las políticas económicas. 1. Resumen Las
economías de la UE siguen progresando en la corrección de sus desequilibrios
externos e internos. Estos desequilibrios —en
particular, crédito abundante, déficits y superávits de la balanza por cuenta
corriente amplios y persistentes, pérdidas de competitividad y acumulación de
deuda— contribuyeron a la crisis. Durante los últimos años, se ha progresado en
varias áreas. En particular, en algunos Estados miembros las reformas
estructurales y la presión del mercado han propiciado una reducción de los
déficits públicos y mejoras significativas de la competitividad de costes. Sin
embargo, se requieren nuevos avances para corregir los desequilibrios. La superación de los desequilibrios, que agravaron la crisis y se
acumularon durante aproximadamente un decenio, llevará tiempo y las políticas
necesarias deberán contribuir a un cambio estructural de las economías. Hasta
la fecha se han realizado escasos avances en la reducción de la excesiva deuda
privada, aunque los flujos de crédito han sido muy bajos o incluso negativos en
muchos países y la mejora de la posición de inversión internacional neta (PIIN)
de las economías más endeudadas ha sido lenta. Por otra parte el reequilibrio
ha sido mucho menor en los Estados miembros con altos superávits, que indican
niveles ineficientes de ahorro e inversión; como ha recomendado la Comisión, un
reforzamiento de la contribución al crecimiento de su demanda interna
facilitaría el ajuste global en la zona del euro. Varios países cuyos
desequilibrios requieren un ajuste urgente han experimentado un serio deterioro
de su desempleo y de su situación social, con aumento del desempleo y la
pobreza, llevando a fuertes diferencias entre los Estados miembros. El
presente informe inicia el tercer ciclo de aplicación del procedimiento de
desequilibrio macroeconómico (PDM)[1].
El
procedimiento tiende a detectar y corregir los desequilibrios que obstaculizan
el buen funcionamiento de las economías de los Estados miembros, de la zona del
euro o de la UE en su conjunto. La aplicación del PDM se enmarca en el
«Semestre Europeo», con el fin de garantizar la coherencia con otros
instrumentos de supervisión económica. De esta forma, se han dirigido
recomendaciones apropiadas a los Estados miembros. El Estudio Prospectivo Anual
sobre el Crecimiento[2],
que se adopta al mismo tiempo que el presente Informe, expone en detalle las
interrelaciones existentes entre la corrección de los desequilibrios
macroeconómicos en el marco del PDM y los retos acuciantes de garantizar unas
políticas fiscales sostenibles, restablecer la actividad de préstamo, fomentar el
crecimiento y la competitividad, combatir el desempleo y las consecuencias
sociales de la crisis y modernizar la administración pública. En los próximos
días, la Comisión también va a adoptar dictámenes sobre los proyectos de planes
presupuestarios de los Estados miembros de la zona del euro (excepto de
aquellos países sometidos a un programa de ajuste macroeconómico) y sobre la
política fiscal de la zona del euro. La Comisión también transmite al Consejo
propuestas de dictamen sobre los programas de asociación económica de varios
Estados miembros. El Informe
sobre el Mecanismo de Alerta identifica a los Estados miembros que pueden verse
afectados por desequilibrios, y respecto de los cuales
deberá procederse a un análisis antes de declarar la existencia o persistencia
de desequilibrios y la naturaleza de estos. A este respecto, el Informe sobre
el Mecanismo de Alerta constituye un primer dispositivo de detección, basado en
un cuadro de indicadores con umbrales indicativos, más un conjunto de indicadores
auxiliares, al principio del ciclo anual de coordinación de las políticas
económicas. En consonancia con la Comunicación «Reforzar la dimensión social de
la Unión Económica y Monetaria»[3],
el presente Informe incluye por primera vez una serie de indicadores sociales
que son útiles para la interpretación del cuadro de indicadores. En los
exámenes exhaustivos subsiguientes se realizará un análisis más a fondo. Será
basándose en los exámenes exhaustivos como la Comisión concluirá si existen
desequilibrios, o desequilibrios excesivos, y presentará las recomendaciones
apropiadas. El presente Informe muestra
que es necesario analizar más a fondo la acumulación y la corrección de los
desequilibrios, y los riesgos conexos, en 16 Estados miembros. Para algunos países, el examen exhaustivo se apoyará en los
resultados del anterior ciclo del PDM[4],
mientras que en el caso de otros, será la primera vez que la Comisión preparará
un examen exhaustivo. Los Estados miembros para los que la Comisión se propone
realizar un examen exhaustivo presentan diferentes retos y riesgos potenciales,
entre los cuales cabe citar la posibilidad de que aparezcan efectos indirectos
sobre sus países socios. ·
En el caso de España y Eslovenia, el
examen exhaustivo valorará la persistencia de desequilibrios excesivos o,
en su caso, su corrección y la contribución de las políticas estructurales
aplicadas por estos Estados miembros para superar los desequilibrios. ·
En el caso de Francia, Italia y Hungría,
Estados miembros con desequilibrios y para los que la Comisión ha
indicado la necesidad de adoptar medidas resueltas, los exámenes exhaustivos
respectivos evaluarán si persisten los desequilibrios. ·
En el caso de los demás Estados miembros para los
que anteriormente se constató la existencia de desequilibrios (Bélgica,
Dinamarca, Malta, Países Bajos, Finlandia, Suecia y Reino Unido), el
examen exhaustivo contribuirá a determinar los casos en que estos
desequilibrios persisten y los casos en que han sido superados. La Comisión
considera que, dado que los desequilibrios se detectan mediante los análisis
detallados contenidos en los exámenes exhaustivos anteriores, la conclusión de
que se ha superado un desequilibrio también debería establecerse únicamente
tras tener debidamente en cuenta todos los factores pertinentes en otro examen
exhaustivo, lo que podría llevar a poner fin al PDM en el caso de algunos
Estados miembros. ·
También se realizarán exámenes exhaustivos para Alemania
y Luxemburgo a fin de determinar mejor su posición exterior y analizar
su evolución a nivel interno, y concluir la existencia o no de desequilibrios
en estos países. ·
Por último, también está justificado realizar un
examen exhaustivo para Croacia, nuevo Estado miembro de la UE, teniendo
en cuenta la necesidad de comprender los riesgos potenciales y su naturaleza en
relación con su posición exterior, su comportamiento comercial y su
competitividad, así como la evolución a nivel interno. Para los
Estados miembros que están sometidos a un programa de ajuste macroeconómico y
reciben ayuda financiera, la supervisión de sus desequilibrios y el seguimiento
de las medidas correctoras tendrá lugar en el contexto de sus programas. Es el caso de Irlanda, Grecia, Chipre, Portugal y Rumanía; la situación
de Irlanda en el contexto del PDM se evaluará tras la finalización del programa. En
el contexto de la supervisión multilateral y de conformidad con el artículo 3,
apartado 5, del Reglamento nº 1176/2011[5],
la Comisión invita al Consejo y al Eurogrupo a debatir el presente informe. La
Comisión también espera las aportaciones del Parlamento Europeo y está
estableciendo contactos adecuados con las partes interesadas al respecto.
Teniendo en cuenta los debates en el seno del Consejo y del Eurogrupo, la
Comisión elaborará exámenes exhaustivos relativos a los Estados miembros
pertinentes, cuya publicación está prevista para la primavera de 2014, con
anterioridad a la elaboración de los programas nacionales de reforma y a la
formulación del conjunto de recomendaciones específicas por país en el marco
del Semestre Europeo. 2. Avances en la corrección de los desequilibrios Durante
el último año, la mayoría de los Estados miembros de la UE progresó en la
corrección de sus desequilibrios. Estos progresos se
realizaron no solo en el ámbito de los déficits por cuenta corriente y de los
principales indicadores de competitividad, sino también en las cuentas del
sector público, en los balances del sector privado y en el sector financiero.
No obstante, las presiones hacia el desapalancamiento que afrontan el sector
público y el sector privado de muchos Estados miembros siguen pesando sobre la
actividad económica; la demanda interna de varias economías está frenada por la
necesidad de las economías domésticas de aumentar su ahorro, y en algunos casos
por la evolución de los salarios, y por la necesidad de las empresas de reducir
su deuda. Por otra parte, el bajo nivel de actividad económica resultante de la
crisis ha aumentado las tasas de desempleo y ha deteriorado otros indicadores
sociales. La corrección de los desequilibrios
contribuye a la mejora de los principales indicadores económicos y a una
recuperación gradual. Al mismo tiempo, la progresiva
normalización de las condiciones económicas contribuye a reducir los riesgos
macroeconómicos derivados de los desequilibrios. Las perspectivas de
crecimiento son ahora mejores que hace un año[6],
y los avances hacia la corrección de los desequilibrios macroeconómicos
externos e internos abrirán la vía del crecimiento y la convergencia. En los
últimos meses, las noticias económicas han sido alentadoras. Tras varios
trimestres de contracción, el PIB creció un 0,3 % en el segundo trimestre,
tanto en la zona del euro como en la UE. Para el segundo semestre del año, los
principales indicadores apuntan a que se seguirá esta senda, aunque a un ritmo
moderado. El repunte gradual de la demanda interna y la expansión de las
exportaciones, basada en mejoras de la competitividad, también confirman las
perspectivas de intensificación de la recuperación el próximo año. En cuanto a
los diferentes ámbitos que abarca el PDM, pueden hacerse las siguientes
observaciones para el conjunto de países: ·
Se ha observado una mejora notable en las
balanzas por cuenta corriente de los Estados miembros que registraban habitualmente
amplios déficits (gráfico 1). Esto ha ocurrido en
particular en el caso de los Estados miembros que están realizando un programa
de ajuste macroeconómico apoyado por ayuda financiera, tales como Grecia,
Irlanda, Chipre, Portugal y Rumanía; también ha ocurrido en Bulgaria, Estonia, España,
Lituania, Letonia, Eslovenia y Eslovaquia, esto es, en aquellos Estados
miembros que, hasta hace sólo unos años registraban los mayores déficits de la
balanza por cuenta corriente y seguían una evolución insostenible. Aunque una
mejora considerable de sus balanzas de pagos se derivó de la contracción de sus
importaciones, debido a una disminución de su demanda interna y una
modificación de la composición de los gastos, también se han observado
resultados favorables por el lado de las exportaciones. La mejora de la
posición exterior de los Estados miembros que registraban habitualmente grandes
déficits incluye componentes cíclicos y no cíclicos. Es patente que las mejoras
de la balanza por cuenta corriente incluyen un amplio componente no cíclico,
debido a la expansión de las exportaciones y a las pérdidas de ingresos, con la
consiguiente bajada de las importaciones, que no se espera desaparezcan con la
consolidación de la recuperación[7].
La actualización más reciente del cuadro de indicadores aún muestra un
indicador para el déficit de la balanza por cuenta corriente (media de tres
años para el periodo 2010-2012) por encima del umbral del 4 % del PIB en
el caso de Polonia, y de Grecia, Chipre, Portugal y Rumanía. Sin embargo, de
hecho, se espera que España, Portugal, Eslovaquia y Eslovenia registren un
superávit en 2013, y únicamente Chipre y Rumanía tenían en 2012 un déficit
igual o superior al 4 % del PIB. Entre los países que han sufrido un
deterioro de su posición exterior en los últimos años, debe prestarse especial
atención a Francia y el Reino Unido, que actualmente presentan unos déficits de
los más elevados dentro de la UE, aunque son inferiores al umbral. Gráfico 1: Déficits (–) y superávits
(+) de la balanza por cuenta corriente
2008, 2012 y 2014 (previsión)
(% del PIB) Fuente:
Eurostat, servicios de la Comisión. ·
Sin embargo, aún no se ha reestablecido
firmemente la sostenibilidad externa de las economías más vulnerables (gráfico 2). La mayoría de los Estados miembros registran posiciones de
inversión internacional neta (PIIN) negativas y amplias. Esto ocurre
particularmente, dentro de la zona del euro, en España y Estonia y en los
cuatro países sometidos a un programa (Portugal, Grecia, Irlanda y Chipre), y,
fuera de la zona del euro, en Bulgaria, Croacia, Hungría y Letonia: cada uno de
estos países tiene una PIIN negativa superior al 50 % del PIB, y en
algunos casos (Irlanda, Grecia, Portugal y Hungría) superior al PIB anual. En
particular, la PIIN de Chipre se ha deteriorado muy rápidamente en los últimos
años. La PIIN de Chequia, Lituania, Polonia, Eslovaquia y Eslovenia, así como la
de Rumanía, son también más negativas que el umbral indicativo, pero estables.
Todos estos Estados miembros (a excepción de Grecia y Chipre) registrarán en
2013 saldos de la balanza por cuenta corriente superiores a los que
estabilizarían sus pasivos exteriores a medio plazo. Sin embargo, para reducir
la PIIN a niveles más seguros se requieren déficits más pequeños o incluso
superávits durante un período prolongado y una actividad económica más dinámica[8].
Por otra parte, la mejora de los ratios de PIIN aún no se ha plasmado en los
resultados de algunos países, habida cuenta de su bajísimo crecimiento nominal.
Unas PIIN negativas y amplias hacen las condiciones de financiación de estos
países sensibles a los cambios de las perspectivas económicas y las agitaciones
del mercado. Los riesgos derivados de una PIIN negativa, incluidos los efectos
sobre la actividad económica y la estabilidad financiera, dependen en gran medida
de la composición de los pasivos; a este respecto, los países con un gran nivel
de entradas de inversiones extranjeras directas (especialmente, Bulgaria,
Chequia, Estonia, Eslovaquia, Lituania, Letonia e Irlanda) se encuentran en
mejores condiciones que aquellos cuya PIIN negativa refleja principalmente su
deuda externa[9].
Gráfico 2: Posición de inversión
internacional neta
2008, 2012 y 2014 (previsión)
(% del PIB)
Nota: Las previsiones para 2014 suponen que no existen pérdidas o ganancias por
valoración. Fuente: Eurostat, servicios de la Comisión. ·
Los superávits de la balanza por cuenta
corriente de algunos Estados miembros se mantienen muy elevados, y muy por encima del umbral indicativo del 6 % del PIB (gráfico 1
y recuadro 1). Es el caso de Alemania, Luxemburgo y los Países Bajos y, en
menor medida, de Suecia. Las previsiones disponibles sugieren que estos
superávits no se reducirán sustancialmente a corto plazo. Aunque las
características estructurales justifiquen la persistencia de unos superávits
moderados en algunos de estos países, los niveles registrados en los últimos
años y las previsiones hasta el final de 2014 se encuentran muy por encima de
los niveles históricos y son superiores a la mayoría de estimaciones basadas en
sus principales indicadores económicos[10].
Dado que la actividad económica en Alemania se ha resentido menos que en la
mayoría de sus países socios, se puede suponer que su superávit ajustado en
función del ciclo es superior a las cifras reales, pero esto no parece ocurrir
en el caso de los Países Bajos. Los superávits son el resultado del alto nivel
de competitividad y especialización en los sectores con la mayor demanda
mundial, lo que representa una evolución favorable, pero también reflejan
cierta atonía de la demanda interna, que, a su vez, es la consecuencia de
frenos estructurales a un crecimiento generado a nivel interno[11]. Un aumento de la inversión y
una reducción de su nivel de ahorro mejoraría el bienestar de estos países y
contribuiría a la sostenibilidad de su crecimiento sin afectar a su
competitividad, tanto más cuanto que los países con superávit suelen tener
ratios inversión/PIB inferiores a la media de la UE. Al mismo tiempo, los
amplios superávits también pueden reflejar ineficiencias en la intermediación
financiera. La combinación de estos amplios superávits y la reducción de los
déficits descrita anteriormente significa que la zona del euro, que solía
registrar una posición exterior equilibrada, ha pasado a registrar un superávit
superior al 2 % del PIB[12].
Esto podría presionar hacia la apreciación del euro respecto de otras monedas
internacionales y requerir esfuerzos incluso mayores de los países vulnerables
encaminados al desapalancamiento y a la recuperación de la competitividad a
través de un ajuste de costes. ·
Ha habido aumentos de la competitividad de
precios y de la competitividad no relacionada con los precios en varios países,
especialmente en los más vulnerables. En la
actualización más reciente del cuadro de indicadores del PDM, ningún Estado
miembro (salvo Luxemburgo) registra un aumento de sus costes laborales
unitarios nominales (CLUN) superior al umbral indicativo[13]. Entre los países con los
mayores incrementos en el pasado, ha habido reducciones notables en España,
Letonia y Lituania, así como en Irlanda y Grecia[14]. La recuperación de la
competitividad es fundamental para el proceso de ajuste de las economías que
afrontan los mayores retos desde el punto de vista de la sostenibilidad de su
sector exterior. Sin estas mejoras, la reducción de sus déficits tendría lugar
principalmente mediante una contracción de sus importaciones y una bajada de
sus niveles de vida. Por otro lado, ningún país registra un aumento de
su tipo de cambio real efectivo (TCRE) superior al umbral indicativo. En
realidad, en el caso de algunos Estados miembros, la disminución del TCRE
ha sido superior al umbral, habida cuenta de la evolución del tipo de cambio
nominal del euro (y, fuera de la zona del euro, de otras monedas nacionales).
Más difícil es evaluar la competitividad no relacionada con los precios; no
obstante, también se observan mejoras en algunos países, con la expansión de
sus exportaciones a nuevos mercados y sectores. ·
El comportamiento de las exportaciones ha
mejorado en algunos países, pero la mayoría de Estados miembros siguen perdiendo
cuota en los mercados de exportación a nivel mundial. Durante
los cinco últimos años, únicamente Bulgaria, Estonia, Letonia, Lituania, Malta
y Polonia y también Rumanía, que globalmente no representan más del 5,5 %
de las exportaciones de la UE, han aumentado sus cuotas de mercado, y
únicamente Letonia y Lituania las aumentaron en 2012. Las pérdidas de cuotas de
mercado han sido particularmente graves en Croacia, Chipre, Italia, Finlandia y
Grecia. Sin embargo, durante los últimos años, el comportamiento de las
exportaciones ha sido menos heterogéneo entre los países de la UE, y se ha
observado una mejora en el comportamiento de las exportaciones de países como
España y Portugal. La evaluación de la evolución de la cuota en los mercados de
exportación deberá tener en cuenta que las pérdidas relativas se deben a la
expansión de grandes economías emergentes, tales como China, Brasil, Rusia y la
India. No obstante incluso cuando el comportamiento se compara con el de otras
economías avanzadas, como los países de la OCDE, el comportamiento del sector
exportador de la mayoría de Estados miembros durante los últimos cinco años no
ha sido favorable. ·
En
algunos Estados miembros prosigue el ajuste de los balances, pero los niveles
de deuda del sector privado se mantienen elevados (gráfico 3). A pesar de los esfuerzos
de desapalancamiento en curso, la deuda del sector privado sigue rebasando el
nivel indicativo en la mayoría de Estados miembros[15]. Sin embargo, el ritmo y la
amplitud del ajuste actual varía entre países. Mientras que en España, Hungría,
Letonia y Eslovenia se dan pronunciados ajustes, en Bélgica, Francia y
Finlandia, así como en Chipre y en Irlanda, se observan aumentos significativos
del ratio deuda privada consolidada/ PIB. La mayor parte del ajuste del
sector privado en 2012 puede atribuirse al desapalancamiento de las economías
domésticas (particularmente en Dinamarca, Estonia y el Reino Unido, así como en
Portugal)[16]. ·
La
dinámica del desapalancamiento está influida por las condiciones subyacentes
del mercado del crédito y el acceso a la financiación. En 2012, la
expansión del crédito se situó generalmente por debajo del umbral, y ello como
consecuencia de factores tanto de oferta como de demanda, que no se pueden
distinguir con facilidad. En varios países los bancos han reducido la magnitud de
sus balances, como refleja el indicador sobre pasivos del sector financiero. La
disminución del crédito neto en 2012 en los países sujetos a un programa
(Grecia Irlanda y Portugal) supuso un nuevo freno para la actividad económica, aumentando
temporalmente su ratio de deuda a través de un «efecto denominador»; para algunos países sigue constituyendo un
factor de inquietud la aparición de interacciones negativas entre las necesarias
presiones hacia el desapalancamiento y la actividad económica. Por el
contrario, el ajuste en Bulgaria, Alemania, Austria, Polonia y el Reino Unido
se realizó gracias a unas presiones limitadas sobre el mercado del crédito y a
un mayor crecimiento del PIB nominal. El desglose por sectores revela que entre
los países con un desapalancamiento de su sector empresarial (España, Hungría y
Eslovenia, así como Grecia) unos flujos netos de crédito negativos ejercen gran
influencia. Las dificultades de financiación podrían llevar en última instancia
a una inversión insuficiente en los Estados miembros vulnerables, retrasando la
recuperación y el reequilibrio efectivo de la economía hacia sectores más
productivos y orientados a la exportación[17].
Gráfico 3: Deuda de las sociedades no
financieras, de las economías domésticas y de las administraciones públicas
2012
(% del PIB) Nota: Los
agregados de deuda privada para EU-28 y ZE-17 se forman como la media ponderada
de los datos consolidados a nivel nacional. Fuente:
Eurostat. ·
Expansión y aceleración
de la reducción de los precios de la vivienda (gráfico 4). Los precios reales de la vivienda[18] se siguieron ajustando en
2012, llegándose en Bulgaria, Dinamarca, España, Hungría, Italia, Países Bajos,
Eslovenia y Eslovaquia, así como en Irlanda, Portugal y Rumanía, a una bajada
sustancial de los mismos, lo que refleja un endurecimiento de las condiciones
de crédito y los esfuerzos de desapalancamiento de las economías domésticas.
Únicamente en Alemania, Estonia, Luxemburgo, Malta y Austria subieron los
precios deflactados de la vivienda. Por otra parte, el ajuste se aceleró en
2012 en los países que ya habían sufrido una amplia bajada acumulada desde su
nivel máximo, tales como Bulgaria, España, Países Bajos y Eslovenia, y también
Chipre. La reducción del tamaño del mercado de la vivienda tiene lugar al mismo
tiempo que la aplicación de políticas encaminadas a retirar los incentivos a la
propiedad de una vivienda y a su financiación mediante deuda. Importantes
reformas dirigidas a promover los mercados del alquiler, a reducir los
incentivos fiscales de los instrumentos hipotecarios o a disminuir la
vulnerabilidad del balance de las economías domésticas a perturbaciones por el
lado de los ingresos o los tipos de interés pueden contribuir a reducir la
inestabilidad de los mercados de la vivienda y a mitigar el impacto de sus
fluctuaciones sobre la economía[19]. Gráfico 4: Precios de la
vivienda (deflactados)
2008, 2010 y 2012
(índice 2000=100, salvo indicación en contrario)
Nota: Debido a la ausencia de datos, se emplean los siguientes años base:
2004 para Chequia, 2003 para Estonia y Eslovenia, 2002 para Chipre, 2006 para
Eslovaquia, 2007 para Hungría, y 2008 para Polonia, Austria y Rumanía. Además,
al no disponerse de datos completos, para Austria el rombo rojo hace referencia
a 2011; la información disponible indica un fuerte crecimiento para 2012. Fuente:
Eurostat, BCE, OCDE, BPI. ·
La situación social y
del empleo se deterioró en algunos países durante el proceso de reequilibrio. En particular, el desempleo ha crecido de
forma muy acentuada en varios Estados miembros. España, Croacia, Letonia,
Lituania y Eslovaquia, así como Grecia, Irlanda, Chipre y Portugal registran tasas
de desempleo altas o muy altas (gráfico 5). Únicamente en Alemania la tasa de
desempleo de 2012 fue inferior a la de 2008, y solo unos cuantos Estados
miembros han registrado limitados aumentos del paro en los últimos años.
Algunos tipos de desempleo, tales como el desempleo juvenil y el desempleo de
larga duración, también aumentaron sustancialmente, especialmente en Grecia y
España, llevando a fuertes divergencias dentro de la UE. La débil actividad
económica y, en algunos casos, la reducción del tamaño de importantes sectores
intensivos en mano de obra, tales como el sector de la construcción (por
ejemplo, en España y Eslovenia, y en Irlanda) forman parte del proceso de
ajuste que ha inducido una reorientación de los recursos del sector de bienes
no exportables al sector de bienes exportables y una reorientación de la
demanda hacia bienes producidos dentro del país. En cualquier caso, aunque la
reasignación de recursos es inevitable y deseable, el proceso no deja de tener
costes. Por otra parte, el elevado nivel de desempleo refleja un mal
comportamiento del conjunto de la economía, la depreciación del capital humano
y unas menores perspectivas de crecimiento potencial. Varios ciclos de reforma,
tanto en el mercado de trabajo como en el mercado de productos, contribuyen a
suavizar el proceso, pero los aumentos del desempleo han sido muy
substanciales, rebasando los niveles máximos alcanzados anteriormente en muchos
Estados miembros. A fin de considerar mejor los efectos sociales de los
desequilibrios y del ajuste, se han añadido una serie de indicadores sociales a
los indicadores auxiliares para la interpretación económica del cuadro de
indicadores. La tasa de desempleo refleja el deterioro en el ajuste de las
cualificaciones profesionales a las necesidades del mercado laboral; el aumento
de las tasas de desempleo de larga duración y desempleo juvenil, inactividad,
pobreza y exclusión social denotan una infrautilización de los recursos y el
deterioro de la cohesión social. Gráfico 5: Tasa de desempleo
2008, 2012 y 2014 (previsión)
Fuente:
Servicios de la Comisión. ·
La movilidad de la mano
de obra dentro de la UE está aumentando. Los flujos migratorios dentro de la UE, que en 2012 ascendían
a seis millones y medio de personas (200 000 personas más que en 2011), reflejan
cada vez más la situación del mercado laboral. En Letonia y Lituania, el flujo
migratorio neto negativo fue más moderado que en años anteriores, debido a
cierta mejora del mercado laboral. En cambio, en Portugal y España los aumentos
de las tasas de desempleo han llevado a una aceleración de los flujos de emigración
netos, aunque en gran medida corresponden al retorno de inmigrantes procedentes
de países no pertenecientes a la UE. Al mismo tiempo, los países con tasas de
desempleo relativamente bajas, tales como Alemania, Austria y Suecia, siguieron
registrando aumentos en su nivel neto de inmigración. La migración puede
desempeñar un papel en el ajuste al facilitar la reasignación de mano de obra
de zonas afectadas por el desempleo a zonas con fuerte demanda de mano de obra.
No obstante, los países que registran flujos de emigración netos negativos
deben seguir aplicando políticas encaminadas a mejorar su potencial de
crecimiento a fin de que, a medio plazo, puedan atraer a la mano de obra
cualificada que pueden estar perdiendo durante esta fase de ajuste. 3. Observaciones específicas
por país derivadas de la lectura del cuadro de indicadores Las observaciones que se exponen a continuación no incluyen a los
Estados miembros que están siendo objeto de supervisión en el marco de
programas de ajuste macroeconómico apoyados por ayuda financiera. Se trata de
Grecia, Chipre, Portugal y Rumanía[20];
el caso de Irlanda se discute en este Informe, pero su situación en el contexto
del PDM se volverá a examinar cuando finalice la ayuda financiera actual, lo
que está previsto para enero de 2014. Bélgica: En abril de 2013, la Comisión
concluyó que Bélgica estaba registrando desequilibrios macroeconómicos,
especialmente en materia de competitividad y endeudamiento, relacionados en
particular con los efectos del alto nivel de deuda pública sobre la economía
real. En el cuadro de indicadores actualizado, algunos indicadores —los mismos
que el año pasado, a saber, las pérdidas de cuota en los mercados de
exportación y la deuda del sector privado y el sector público— rebasan sus umbrales
indicativos. La tendencia a largo plazo de la disminución de cuotas en los
mercados exportadores se aceleró en 2012, lo que influyó en que continuase la evolución
negativa de la balanza de mercancías. La balanza por cuenta corriente se ha
seguido deteriorando, arrojando actualmente un pequeño déficit. Sin embargo, la
PIIN se mantiene estable y positiva. En cuanto a la competitividad de costes,
los indicadores disponibles apuntan a una cierta estabilización. No obstante,
los costes laborales unitarios, pese a ser inferiores al umbral indicativo, volvieron
a acelerarse en 2012, aunque para 2013 se espera una moderación. El tipo de
cambio real efectivo disminuyó un tanto en 2012 paralelamente al tipo de cambio
del euro. En ese año, la deuda privada aumentó y actualmente se mantiene muy
por encima del umbral, incluso tras su consolidación para tener en cuenta los
préstamos entre empresas dentro del país. La deuda pública ha seguido
aumentando y se espera que rebase el 100 % del PIB en 2013, aunque para
los próximos años se prevé globalmente una estabilización. Por otra parte,
también se han de controlar los pasivos contingentes, ya que podrían afectar a
la situación de la hacienda pública, y a la economía real. Los pasivos del
sector financiero disminuyeron en 2012, mientras que el apalancamiento del
sector disminuyó a su nivel más bajo en cinco años. Los precios de la vivienda
disminuyeron ligeramente en 2012, después de haberse mantenido estables desde
2008, lo que indica que el ajuste está teniendo lugar gradualmente. En
conclusión, la Comisión, teniendo en cuenta en particular los desequilibrios
detectados en abril, considera oportuno examinar más a fondo la persistencia de
los desequilibrios o su corrección. Bulgaria: En abril de 2013, la Comisión concluyó
que Bulgaria estaba registrando desequilibrios macroeconómicos, relacionados en
particular con los efectos del desapalancamiento del sector empresarial y el
continuo ajuste en el ámbito de la balanza de pagos, la competitividad y los
mercados de trabajo. En el cuadro de indicadores actualizado, unos cuantos
indicadores, a saber, la PIIN y el desempleo, son superiores al umbral
indicativo. Los riesgos que se derivan de la posición exterior parecen haberse
reducido en comparación con la situación de hace algunos años. La PIIN negativa
se mantiene elevada, aunque la deuda externa neta es sustancialmente inferior,
teniendo en cuenta el volumen de inversiones extranjeras directas (IED). Por
otra parte, tanto la PIIN negativa como la deuda externa neta siguen una
tendencia a la baja similar, como consecuencia del ajuste de la balanza por
cuenta corriente hacia una situación de equilibrio y el mantenimiento de la
contribución positiva de las transferencias de capital. El ajuste de la balanza
por cuenta corriente parece ser principalmente de carácter no cíclico, habiendo
tenido efectos relativamente reducidos sobre la actividad económica. Los
indicadores de competitividad de precios y de costes han seguido mejorando y
parecen favorables a una expansión de las exportaciones en el futuro. El
indicador de costes laborales unitarios nominales se ha ajustado a los umbrales
del cuadro de indicadores a partir de 2012, debido a unas menores subidas
salariales y a incrementos sostenidos de la productividad, relacionados con la supresión
de puestos de trabajo. Prosigue el desapalancamiento del sector privado. La
deuda de las sociedades no financieras es relativamente elevada en Bulgaria en
comparación con países de su entorno, aunque gran parte de la misma corresponde
a préstamos transfronterizos entre empresas. La actividad de crédito sigue
siendo moderada, lo que refleja la lenta recuperación económica. El mercado de
trabajo se mantiene débil, y el desempleo, incluido el desempleo juvenil y el
de larga duración, ha seguido aumentando, aunque parece estar estabilizándose a
lo largo de 2013. La pobreza y la exclusión social también han aumentado en los
últimos años y la tasa de desempleo de los jóvenes SETF[21] es la más alta de la UE. En
conclusión, la Comisión, teniendo en cuenta en particular los desequilibrios
detectados en abril, considera oportuno analizar más a fondo la persistencia de
desequilibrios o su corrección. República Checa: En los anteriores ciclos del
PDM, no se detectaron desequilibrios en la Republica Checa. En el cuadro de
indicadores actualizado, la PIIN es negativa y sigue siendo superior al umbral
indicativo. Este indicador se ha seguido deteriorando a causa de los déficits
de la balanza por cuenta corriente, comprendidos entre el 2,5 % y el 3 %
del PIB, aunque se espera una mejora en los próximos años. Los riesgos
derivados de la posición exterior se mantienen limitados, ya que gran parte de
los pasivos exteriores se contabilizan como IED y, por consiguiente, la deuda
externa neta es muy baja. Aunque las IED contribuyeron a mejorar el
comportamiento de las exportaciones a principios de siglo, han disminuido sustancialmente
los aumentos de las cuotas en los mercados de exportación, llegándose incluso a
registrar pérdidas moderadas en 2010-2012. Los indicadores de competitividad
del conjunto de la economía, tales como el TCRE y los costes laborales
unitarios hasta ahora no han mejorado lo suficiente para mejorar las
expectativas de las exportaciones en los próximos años. A nivel interno, las
entradas de capital extranjero contribuyeron a una rápida subida de los precios
reales de la vivienda antes de la crisis. Aunque el ajuste actual de los
precios no ha afectado de forma sustancial a la solidez del sector financiero,
la expansión del crédito ha sido moderada durante varios años. El ratio de
endeudamiento del sector privado aún se sitúa muy por encima del umbral
indicativo. Globalmente, el mercado de trabajo ha soportado relativamente bien
la reciente debilidad de la actividad económica, habiendo aumentado la tasa de
desempleo hasta el 7 % en 2012. Sin embargo, el desempleo juvenil (19,5 %
en 2012), aunque inferior a la media de la UE, se ha duplicado con creces desde
2008 y no es probable que disminuya antes de que se recupere la actividad
económica. En conclusión, por ahora la Comisión no realizará un análisis más
a fondo en el contexto del PDM. Dinamarca: En abril de 2013, la Comisión
concluyó que Dinamarca registraba desequilibrios macroeconómicos en relación
con el alto nivel de deuda de las economías domésticas y el prolongado ajuste
en el mercado de la vivienda. En el cuadro de indicadores actualizado, se
encuentran por encima de sus umbrales indicativos los mismos indicadores que el
año pasado, esto es, la deuda del sector privado y las pérdidas de cuota en los
mercados de exportación. Estas se deben al deterioro de la competitividad
durante el último decenio. Sin embargo, se espera que la moderación actual de
las subidas salariales y de los costes laborales unitarios nominales, y la
disminución del TCRE favorezcan la recuperación de la competitividad, que ya
está en marcha. La balanza por cuenta corriente ha arrojado superávits durante
más de dos décadas, acercándose actualmente el superávit al umbral superior del
cuadro de indicadores, mientras que la PIIN ha seguido reforzándose. El aumento
de los precios de la vivienda en los años anteriores a 2008 llevó el
endeudamiento de las economías domésticas a niveles muy elevados. Así, la deuda
del sector privado es muy superior al umbral, aunque sigue una senda decreciente
desde 2009. Por otra parte, la concentración de la deuda en hogares de altos
ingresos reduce los riesgos derivados de las tensiones sobre los tipos de
interés. El mercado de la vivienda sigue careciendo de dinamismo, aunque los
precios han registrado un cierto repunte durante el pasado año. En
conclusión, la Comisión, teniendo en cuenta en particular los desequilibrios
detectados en abril, considera oportuno analizar más a fondo la persistencia de
desequilibrios o su corrección. Alemania: En los anteriores
ciclos del PDM no se detectaron desequilibrios en la economía alemana. En el
cuadro de indicadores actualizado, una serie de indicadores rebasaban los
umbrales indicativos respectivos, a saber, el superávit de la balanza por
cuenta corriente, la disminución del TCRE, las pérdidas de cuota en los
mercados de exportación y la deuda del sector público. En cuanto al sector
exterior, el indicador relativo al saldo de la balanza por cuenta corriente es
muy superior al umbral indicativo y, debido al tamaño de la economía de este
país, el superávit de la balanza por cuenta corriente alemana representa más de
la mitad del superávit de la zona del euro. Tras las revisiones estadísticas,
el indicador ha rebasado el umbral cada año desde 2007. Los últimos datos trimestrales
y las previsiones de otoño de la Comisión indican para 2013 un superávit
idéntico al de 2012 (7 % del PIB). De cara al futuro, según las últimas
previsiones de los servicios de la Comisión, el superávit se mantendrá por
encima del umbral indicativo a lo largo del período de previsión, lo que indica
que no se trata de un fenómeno cíclico de corta duración. Los amplios superávits
se reflejan en una PIIN muy positiva y creciente y una balanza de rentas
positiva. Ello puede presionar hacia la apreciación del euro respecto de otras
monedas. En caso de que se materializasen estas presiones, sería más difícil
para los países periféricos recobrar competitividad por medio de una
depreciación interna. El amplio superávit refleja un nivel de ahorro superior
al de la inversión en la economía alemana. La tasa de ahorro de las economías
domésticas es una de las más elevadas de la zona del euro. A pesar de que la
proporción que representa la deuda del sector privado (empresas y economías
domésticas) en el PIB es la segunda más baja de la zona del euro y de unas
favorables condiciones de los tipos de interés. Ha proseguido el desapalancamiento
del sector privado, aunque a un menor ritmo, no favoreciendo de esta forma un
aumento de la demanda del sector privado. Los flujos de crédito al sector
privado se han mantenido moderados, mientras que la formación bruta de capital
fijo disminuyó el año pasado. Las recomendaciones anteriores se centraron en la
necesidad de reforzar los factores internos de crecimiento potencial en un
marco de perspectivas demográficas desfavorables. La evolución de la posición
exterior de Alemania justifica un análisis más a fondo con vistas a comprender
mejor, en particular, el papel de algunos factores internos, tales como los flujos
financieros, en la evolución de los saldos ahorro-inversión por sectores y de la
balanza por cuenta corriente. El TCRE basado en el IPCA disminuyó en 2010-2012,
principalmente respecto de países no pertenecientes a la zona del euro, lo que
refleja la depreciación nominal del euro, habiendo sido menor la disminución
respecto de los países de la zona del euro. Ello ha contribuido a la
competitividad de las empresas alemanas respecto de sus competidores fuera de
la zona del euro. Los costes laborales unitarios siguen aumentando por encima
de la media de la zona del euro, a causa de un sólido mercado laboral, con
salarios crecientes, y un relativamente bajo incremento de la productividad. No
obstante, la subida asociada del correspondiente TCRE es pequeña en comparación
con las registradas en el decenio anterior a la crisis. La deuda de las
administraciones públicas se sitúa por encima del umbral indicativo, aunque se
prevé una disminución a partir de 2013. Los precios de la vivienda han
aumentado moderadamente, con mayores subidas en algunas zonas urbanas. En
conclusión, la Comisión considera oportuno realizar un análisis exhaustivo con
vistas a evaluar si existen o no desequilibrios. Estonia: En los anteriores
ciclos del PDM no se detectaron desequilibrios en la economía de Estonia. En
el cuadro de indicadores actualizado, unos cuantos indicadores siguen siendo
superiores a los umbrales indicativos correspondientes, a saber: la PIIN
negativa y el desempleo. Aunque la PIIN negativa se mantiene significativamente
por encima del umbral (–54 % del PIB en 2012), está mejorando, y ello a
pesar de un pequeño déficit de la balanza por cuenta corriente. Este déficit se
explica, a su vez, por una disminución del superávit comercial —a causa de
pérdidas de cuota de exportación, que reflejan en parte el aumento de los CLUN—
y por la recuperación de la demanda interna. Sin embargo, los
riesgos siguen siendo limitados, dado que la mitad de los pasivos exteriores
son IED. En cuanto a la deuda externa, Estonia ha pasado a ser un acreedor
neto. Paralelamente, aunque el indicador de desempleo rebasa el umbral del
cuadro de indicadores, está disminuyendo rápidamente, hasta el 9,25 % a
final de 2013. Sin embargo, el desempleo de larga duración se mantiene
relativamente elevado, así como otros indicadores relacionados con la pobreza,
la exclusión social, las graves privaciones materiales y la baja intensidad de
mano de obra. El endeudamiento del sector privado del país ha seguido
reduciéndose, hasta el 129 % del PIB en 2012, favorecido por un fuerte
crecimiento del PIB nominal. No obstante, el desapalancamiento del sector
privado se ha estancado prácticamente; el aún relativamente elevado nivel de
deuda privada probablemente limitará la expansión del crédito en el futuro y
constituye una rémora para el crecimiento de la producción a largo plazo. En
conclusión, por el momento la Comisión no realizará un análisis más exhaustivo
en el contexto del PDM. Irlanda: Desde diciembre de 2010, Irlanda
aplica un programa de ajuste macroeconómico con ayuda financiera; la
supervisión de los desequilibrios y el seguimiento de las medidas correctoras
han tenido lugar en este contexto y no en el marco del PDM. De conformidad con
el programa, Irlanda ha realizado esfuerzos considerables hacia la corrección
de sus desequilibrios excesivos. En el cuadro de indicadores actualizado,
varios indicadores rebasan el umbral, a saber, la PIIN negativa, la disminución
del TCRE, las pérdidas de cuota en los mercados de exportación, la deuda
privada y pública y el desempleo. En cuanto a los desequilibrios externos, la
balanza por cuenta corriente ha arrojado un superávit desde 2010, aunque ello
todavía no se ha traducido en una mejora de la PIIN, en gran medida como
consecuencia de efectos de valoración que, no obstante, son en sí mismos un
signo de confianza en la economía. Asimismo, los riesgos relacionados con los
pasivos exteriores deben ponerse en la perspectiva de unas entradas
considerables de IED. La disminución de los costes laborales unitarios y del
TCRE ha corregido los excesos del periodo de auge económico y se han plasmado
en mejoras de la competitividad. Como consecuencia de ello, la pérdida de cuota
de mercado se ralentizó en 2012, teniendo lugar el deterioro restante en el
contexto de una modificación significativa de la composición de las
exportaciones de mercancías, de los efectos de expiración de la patente de
importantes medicamentos objeto de exportación y de una reorientación hacia las
exportaciones de servicios. En cuanto a los desequilibrios internos, los precios
de la vivienda, que bajaron durante cinco años y actualmente se encuentran
infravalorados según diversas estimaciones, se han estabilizado o han empezado
a subir moderadamente. Aunque la deuda del sector privado se mantiene por
encima del umbral, el desapalancamiento ha progresado bien, a pesar de las
grandes dificultades derivadas de las reducciones de la renta disponible.
Paralelamente, se ha exigido a los bancos que redoblen sus esfuerzos para
reducir su cartera de préstamos no productivos, particularmente aplicando
soluciones sostenibles para las hipotecas con pagos atrasados. La solidez
subyacente de los balances de los bancos también se está evaluando ampliamente
en el marco del programa. Suponiendo una adhesión estricta a los objetivos
presupuestarios acordados en el marco del programa, se prevé que el porcentaje
que representa la deuda de las administraciones públicas en el PIB alcance un
máximo en 2013 y disminuya a continuación. Aunque se mantiene por encima del
umbral, la tasa de desempleo ha seguido una tendencia decreciente desde
mediados de 2012, disminuyendo hasta el 13,25 % en septiembre de 2013, a
partir del máximo del 15 % alcanzado a principios de 2012. No obstante, el
desempleo de larga duración y el desempleo juvenil siguen constituyendo
cuestiones particularmente críticas, y la pobreza y la exclusión social
aumentaron de forma acusada en los últimos años. La ayuda financiera y el
programa de ajuste en curso han contribuido a reducir los desequilibrios
macroeconómicos y a controlar los riesgos asociados. La situación de Irlanda en
el marco del PDM se evaluará tras la finalización del programa. España: En abril de 2013, la
Comisión concluyó que España estaba experimentando desequilibrios macroeconómicos
excesivos, particularmente, en la medida en que unos niveles de deuda interna y
externa muy elevados seguían generando riesgos para el crecimiento y la
estabilidad financiera[22].
Por otra parte, a pesar del actual proceso de reequilibrio de la economía, la
magnitud del ajuste necesario y los puntos débiles adicionales relacionados con
el aumento vertiginoso del desempleo y la creciente deuda de las
administraciones públicas plantean un importante reto para poder avanzar, lo que
requiere seguir aplicando medidas. En el cuadro de indicadores actualizado,
varios indicadores son superiores al umbral indicativo, a saber: la PIIN
negativa, la disminución del TCRE, las pérdidas de cuota en el mercado de
exportaciones, la deuda privada y la deuda de las administraciones públicas, y
el desempleo. El significativo ajuste de la balanza por cuenta corriente,
impulsado por la fuerte expansión de las exportaciones y la disminución de las
importaciones, ha situado el indicador correspondiente por debajo del umbral.
En 2013, la balanza por cuenta corriente está pasando a registrar un superávit,
que se espera aumente en los próximos años. Sin embargo, la PIIN negativa aún
no se ha estabilizado; el deterioro registrado en 2012 estuvo impulsado
principalmente por efectos de valoración, lo cual puede considerarse como signo
de recuperación de la economía. La recuperación de la competitividad se aceleró
en 2012, ya que la moderación salarial junto con fuertes incrementos de la
productividad (aunque estos fueron propiciados en gran medida por la supresión
de puestos de trabajo) se tradujo en una disminución de los costes laborales
unitarios. La mejora acumulada del TCRE ha rebasado el umbral indicativo y está
contrarrestando los aumentos registrados en periodos anteriores. Han seguido
las pérdidas de cuota en los mercados de exportación. No obstante, el deterioro
relativo es más moderado si se compara con otros países avanzados. La deuda
pública está aumentando rápidamente como consecuencia de los déficits públicos,
de la recapitalización de los bancos y del pago de atrasos a los proveedores.
Ha proseguido el desapalancamiento del sector privado, principalmente a través
de flujos de crédito negativos; el desapalancamiento de las economías
domésticas ha sido algo más lento que el de las empresas, lo que refleja unos
plazos de vencimiento más largos de su deuda, que es predominantemente
hipotecaria, y un menor recurso a procedimientos de insolvencia. Se ha
acelerado el proceso de ajuste en el mercado de la vivienda, debido a un número
excesivo de propiedades sin vender y a una débil estructura del sector. Los
costes sociales de la crisis son cada vez más evidentes. Las altas tasas de
desempleo de larga duración y de desempleo juvenil, y un creciente número de
economías domésticas con un bajísimo nivel de intensidad laboral, junto con la
disminución de los ingresos de las economías domésticas, están pasando factura
y llevando a un aumento de la pobreza y la exclusión social. En conclusión,
la Comisión, teniendo en cuenta en particular los desequilibrios excesivos
detectados en abril, considera oportuno analizar más a fondo la persistencia de
los riesgos macroeconómicos y supervisar los avances en la corrección de los
desequilibrios. Francia: En abril de 2013, la Comisión
concluyó que Francia estaba experimentando desequilibrios macroeconómicos e
indicó la necesidad de adoptar medidas resueltas. Los desequilibrios consistían
particularmente en el deterioro de la balanza por cuenta corriente y de la
competitividad y en una elevada deuda de las administraciones públicas. En el cuadro
de indicadores actualizado, una serie de indicadores son superiores a sus
umbrales indicativos, a saber: al igual que el año pasado, las pérdidas de
cuota del mercado de exportación, el indicador de deuda privada y de las
administraciones públicas, y ahora también la disminución del indicador del
TCRE. La lectura del cuadro de indicadores todavía apunta a cuestiones tanto de
equilibrio externo como de equilibrio interno. Francia sigue perdiendo cuotas
de mercado, aunque a un ritmo ligeramente inferior al de la UE (o la zona del
euro) en su conjunto. Estas pérdidas se reflejan en un deterioro del saldo de
la balanza por cuenta corriente y en la PIIN negativa, aunque estas variables
se mantienen muy por debajo de sus umbrales indicativos. Esta evolución ha
tenido lugar a pesar de la disminución del TCRE y de unos costes laborales
unitarios relativamente contenidos, lo que centra más la atención en la
competitividad no relacionada con los precios. En realidad, los análisis
anteriores han apuntado al efecto negativo que la baja rentabilidad de las
empresas francesas tiene sobre su potencial de inversión y sobre su capacidad
de innovación, y ello en detrimento de su competitividad. La baja rentabilidad
de las empresas también afecta a su capacidad de desapalancamiento, por lo que
contribuye al aumento del endeudamiento privado. Al mismo tiempo, la deuda de
las economías domésticas se mantiene a un nivel relativamente bajo, aunque la
solvencia de estas se ha visto deteriorada por la disminución de su renta
disponible en un contexto de aumento del desempleo. El aumento del nivel de
deuda privada es preocupante en una situación de endeudamiento de las
administraciones públicas aún creciente, superior actualmente al 90 % del
PIB. En conclusión, la Comisión, teniendo en cuenta particularmente los
desequilibrios detectados en abril, considera oportuno analizar más a fondo los
riesgos que encierra la persistencia de desequilibrios. Croacia se adhirió a la UE el 1
de julio de 2013. En el cuadro de indicadores actualizado, algunos indicadores
rebasan su umbral indicativo, a saber: la PIIN, las pérdidas de cuota del
mercado de exportación y la tasa de desempleo. La PIIN negativa próxima al 90 %
del PIB a final de 2012 es principalmente el resultado de la acumulación de
déficits por cuenta corriente antes de la crisis económica mundial. Desde el
inicio de la crisis, la balanza por cuenta corriente se ha ajustado
gradualmente, llegando prácticamente al equilibrio en 2012, lo que refleja en
gran medida una débil demanda interna con un mediocre comportamiento de las
exportaciones. Los costes laborales unitarios crecientes, junto con una
especialización por productos desfavorable y una orientación geográfica de las
exportaciones desfavorable, han llevado a una disminución sustancial de las
cuotas en los mercados de exportación. Las grandes entradas de capital en el
periodo anterior a la crisis dieron como resultado la acumulación de deuda del
sector privado, aunque recientemente el ratio de deuda privada se ha
estabilizado, disminuyendo ligeramente por debajo del umbral indicativo a final
de 2012. La proporción de préstamos no productivos ha aumentado
significativamente desde 2008, principalmente en el sector empresarial, aunque
también debido en parte al mayor servicio de la deuda para las economías
domésticas con préstamos denominados en francos suizos. Las presiones en favor
del desapalancamiento afectan a las perspectivas de recuperación económica. Al
mismo tiempo, debido a la contracción de la economía y a la ausencia de un
ajuste presupuestario sustancial, la deuda de las administraciones públicas ha
aumentado rápidamente. Por otra parte, el sobreendeudamiento de las empresas
estatales implica pasivos contingentes para el Gobierno. La carga reglamentaria
y la insuficiente competencia en muchos sectores de la economía siguen
constituyendo serios obstáculos al crecimiento y a la creación de empleo. La
prolongada recesión, junto con la rigidez del mercado laboral y los cuellos de
botella en la seguridad social, han llevado a una reducción del empleo,
principalmente en el sector privado, mientras que la tasa de desempleo ha
aumentado sustancialmente, hasta cerca del 16 % en 2012. Una tasa de
desempleo juvenil superior al 40 % constituye un problema particular. La
alta proporción de desempleados de larga duración indica problemas de
naturaleza estructural. La proporción de personas con riesgo de pobreza
registra una tendencia creciente y es una de las más elevadas de la UE. En
conclusión, la Comisión considera oportuno realizar un análisis exhaustivo con
vistas a determinar si existen o no desequilibrios. Italia: En abril de 2013, la Comisión concluyó
que Italia estaba experimentando desequilibrios macroeconómicos e indicó la
necesidad de adoptar medidas resueltas. Los desequilibrios se referían en
particular al comportamiento de sus exportaciones y a la pérdida de
competitividad subyacente, así como al elevado endeudamiento de las
administraciones públicas. En el cuadro de indicadores actualizado, una serie
de indicadores rebasan su umbral indicativo, a saber: las pérdidas de cuota en
los mercados de exportación, la disminución del TCRE y la deuda de las
administraciones públicas. La pérdida de cuotas de mercado se mantiene
ligeramente por encima del umbral indicativo, y el comportamiento de las
exportaciones es peor que el de otras economías avanzadas. Las exportaciones
hacia socios comerciales no pertenecientes a la zona del euro se han visto
respaldadas por una reducción significativa del TCRE registrada hasta mediados
de 2012, impulsada principalmente por una depreciación nominal del euro.
Mientras tanto, un comportamiento mediocre de la productividad sigue
manteniendo los costes laborales unitarios nominales, que en 2012 se
incrementaron más que los de la mayoría de los socios comerciales del país. La
disminución de la demanda interna, y, en particular, la fuerte contracción de
la inversión, ha constituido el principal factor de la mejora de la balanza por
cuenta corriente, que se prevé pase a una situación superávit en 2013. En
cuanto al sector interno, el alto nivel de deuda de las administraciones
públicas sigue constituyendo un significativo punto débil para el país,
especialmente teniendo en cuenta las sombrías perspectivas de crecimiento. En
2012, la proporción de la deuda de las administraciones públicas en el PIB
aumentó hasta el 127 %, debido a la contracción de la actividad económica
y al aumento de los gastos de intereses, mientras que el superávit primario
(2,5 % del PIB) atenuó el aumento. El logro y mantenimiento de un alto superávit
primario sigue siendo esencial para situar al ratio de deuda en una firme senda
decreciente. El endeudamiento del sector privado sigue por debajo del umbral;
se concentra en el sector empresarial que, en el contexto de la prolongada
recesión, ha sido el principal impulsor de un fuerte incremento de los
préstamos no productivos. Aunque el indicador de desempleo (media de tres años)
aún es inferior al umbral, el desempleo aumentó sustancialmente en 2012, hasta
cerca del 11 %, y ha seguido aumentando en 2013, hasta el 12,25 % en
agosto de este año, mientras que la tasa de desempleo juvenil y la tasa de
jóvenes sin empleo, trabajo ni formación son muy altas. También ha aumentado de
forma acusada la pobreza y la exclusión social (especialmente reflejada en
graves privaciones materiales). En conclusión, la Comisión, teniendo en
cuenta particularmente los desequilibrios detectados en abril, considera útil
examinar más a fondo los riesgos que implica la persistencia de desequilibrios.
Letonia: En los anteriores
ciclos del PDM no se detectaron desequilibrios en Letonia. En el cuadro de
indicadores actualizado, algunos indicadores rebasan su umbral indicativo: la
PIIN y el desempleo. No obstante, ambos indicadores están evolucionando en la
dirección adecuada y su ritmo de aumento es sustancial. La posición exterior se
mantiene sólida, ya que los indicadores de competitividad y las cuotas en los
mercados de exportación siguen aumentando y el déficit de la balanza por cuenta
corriente se ha estabilizado a un bajo nivel. Aunque la PIIN negativa se
mantiene por encima del umbral indicativo, gran parte de los pasivos exteriores
están compuestos por entradas de IED, por lo que plantea menos riesgos
macroeconómicos que la deuda. Tanto la PIIN como la deuda externa están
disminuyendo rápidamente y se espera que esta tendencia favorable se mantenga
durante el periodo de previsión. En cuanto a los indicadores internos, la deuda
de las administraciones públicas se mantiene significativamente por debajo del
umbral y se prevé que disminuya por debajo del 40 % del PIB en 2015, año
en que Letonia debe haber reembolsado tres cuartas partes de los préstamos de
la UE desembolsados en 2009-2011. La deuda privada también se sitúa por debajo
del umbral. Los precios de la vivienda y los flujos de crédito se están
recuperando lentamente a partir del fuerte ajuste que sufrieron durante la
crisis; a medio plazo no se esperan grandes fluctuaciones, dado que está
previsto que prosiga el actual proceso de desapalancamiento de las economías domésticas.
El indicador de desempleo (media de tres años) ha mejorado marginalmente, pero
la evolución reciente del mercado de trabajo es más positiva y el desempleo
está disminuyendo rápidamente; ahora se espera que la tasa de desempleo se
sitúe por debajo de la media de la UE en 2014 y por debajo del 10 % en
2015. La recuperación del mercado laboral ha empezado a contribuir a la
reducción de la pobreza y de la exclusión social, que se mantienen en niveles
muy elevados. En conclusión, la Comisión no procederá por el momento a un
análisis más exhaustivo en el contexto del PDM. Lituania: En los anteriores
ciclos del PDM no se detectaron desequilibrios en Lituania. En el cuadro de
indicadores actualizado, algunos indicadores rebasan su umbral indicativo, a
saber: la PIIN y el desempleo. La PIIN es claramente negativa, aunque ha
mejorado gradualmente desde 2009. Sin embargo, la deuda externa neta es sustancialmente
inferior, ya que la entrada de IED explica gran parte de los pasivos
exteriores. La balanza por cuenta corriente pasó a registrar un pequeño
superávit en el primer semestre de 2013, pero se espera vuelva a arrojar un
pequeño déficit a medida que se recupere la demanda interna. Se espera que el
déficit sea financiado principalmente con entradas de IED e inversiones de
cartera. Las exportaciones siguieron aumentando su cuota de mercado, impulsadas
por una disminución del TCRE y de los costes laborales unitarios. No obstante,
estos costes volvieron a crecer recientemente a causa de las mayores subidas salariales.
En cuanto al sector interno, la deuda privada es relativamente baja al igual
que la pública; por otro lado, se espera que esta última empiece a disminuir en
los próximos años. Volvió a aumentar el crédito a las sociedades no financieras
y, por consiguiente, se ralentizó el desapalancamiento del sector privado. Los
precios de la vivienda se han mantenido relativamente estables durante los
últimos años. El desempleo ha disminuido significativamente y se espera se
sitúe por debajo del 11 % en 2014. La recuperación del mercado laboral está
contribuyendo a la reducción de la pobreza y de la exclusión social, que se
mantienen en niveles muy elevados. En conclusión, la Comisión no procederá
por el momento a un análisis más exhaustivo en el contexto del PDM. Luxemburgo: En ciclos anteriores del PDM no se
detectaron desequilibrios macroeconómicos en Luxemburgo. En el cuadro de
indicadores actualizado, una serie de indicadores rebasan el umbral indicativo
correspondiente, a saber: el superávit de la balanza por cuenta corriente, los
costes laborales unitarios, el endeudamiento del sector privado y la pérdida de
cuota en los mercados de exportación. El muy elevado superávit encierra un
déficit persistente de la balanza comercial. Por otra parte, las recientes pérdidas
de cuota en los mercados de exportación se han convertido en algo preocupante.
No solo la balanza comercial alcanzó un nuevo déficit histórico, sino que
además el país ha perdido cuotas de mercado en la prestación de servicios
(principalmente financieros) desde 2007. Por otro lado, los costes laborales
unitarios nominales han aumentado substancialmente más deprisa que en la zona
del euro desde 2008, y rebasan el umbral, a pesar de las recientes medidas
encaminadas a contener los salarios, y han debilitado la competitividad de la
industria nacional. El alto endeudamiento del sector privado, principalmente de
las sociedades no financieras, aumenta la vulnerabilidad de las empresas y
puede deberse en parte a la existencia de una distorsión de la política tributaria,
que favorece el endeudamiento en lugar de la capitalización. Aunque el sector
financiero se mantiene globalmente sólido, la crisis financiera ha mermado su
crecimiento potencial y plantea cuestiones relacionadas con los efectos de un
sector menos dinámico sobre el empleo y sobre la sostenibilidad de las finanzas
públicas, teniendo en cuenta, en particular, los costes derivados del
envejecimiento de la población. En conclusión, la Comisión, considera
oportuno realizar un análisis exhaustivo con vistas a determinar si existen o
no desequilibrios. Hungría: En abril de 2013, la
Comisión concluyó que Hungría experimentaba desequilibrios macroeconómicos e
indicó la necesidad de adoptar medidas resueltas. En particular, era preocupante
la PIIN muy negativa. En el cuadro de indicadores actualizado, esta variable
sigue rebasando el umbral indicativo por un amplio margen, pues es superior al
PIB anual. Por otra parte, también se sitúan por encima de su umbral indicativo
los indicadores de pérdidas de cuota en los mercados de exportación,
endeudamiento del sector público y tasa de desempleo. En cuanto a los
desequilibrios externos, unos superávit de la balanza por cuenta corriente
sostenidos han contribuido a una mejora de la PIIN desde 2009. Sin embargo, los
superávits reflejan la debilidad persistente de la demanda interna, mientras
que el comportamiento de las exportaciones ha sido mediocre; las pérdidas de
cuota en los mercados de exportación se han acelerado, aunque no existen
indicios claros de pérdidas de competitividad de costes. Esto cuestiona la
sostenibilidad del ajuste externo. En cuanto a los desequilibrios internos, a
pesar de un pronunciado ajuste externo que refleja el proceso de
desapalancamiento del sector privado y del sector público en curso, subsisten
importantes puntos débiles. En un contexto de incertidumbre acerca de las
políticas que se aplicarán, la rápida disminución del crédito a las empresas ha
contribuido a que las tasas de inversión alcancen mínimos históricos, lo que
puede mermar el potencial de crecimiento. La continua disminución de los
precios nominales de la vivienda, junto con una excesiva carga sobre el sector
financiero dificulta el restablecimiento de unas condiciones normales de
crédito a la economía y causa riesgos para la estabilidad financiera. El endeudamiento
de las administraciones públicas ha disminuido ligeramente, pero aún se
mantiene significativamente por encima del umbral; ello, junto con un bajo
crecimiento potencial hace vulnerable a la economía húngara, como queda
reflejado en un coste de financiación de la deuda soberana relativamente
elevado. La tasa de desempleo se sitúa por encima del umbral, pero el desempleo
juvenil y las graves privaciones materiales han aumentado sustancialmente desde
el comienzo de la crisis. En conclusión, la Comisión, teniendo en cuenta
particularmente los desequilibrios detectados en abril, considera oportuno analizar
más a fondo los riesgos que implica la persistencia de los desequilibrios. Malta: En abril de 2013, la Comisión concluyó
que Malta experimentaba desequilibrios macroeconómicos derivados de la gran
exposición del sector financiero al mercado inmobiliario y de los riesgos para
la sostenibilidad de las finanzas públicas a largo plazo. El cuadro de
indicadores actualizado muestra algunas mejoras en varios ámbitos, aunque una
serie de indicadores siguen rebasando su umbral indicativo, a saber: la
disminución del TCRE y el endeudamiento del sector privado y de las
administraciones públicas. La posición exterior de la economía ha mejorado y
los indicadores de la balanza por cuenta corriente oscilaron dentro de los
límites del umbral, mientras que aumentó la PIIN positiva. La disminución del TCRE
por debajo del umbral inferior, como consecuencia en gran medida de la
depreciación nominal del euro, influyó favorablemente. Sin embargo, la pérdida
de cuota en los mercados de exportación en los últimos años podría indicar una
erosión de la competitividad, aunque el indicador, que mide la variación en
cinco años, aún se mantiene dentro de los límites del umbral. En cuanto al
sector interno, el endeudamiento privado sigue rebasando el umbral, aunque el
activo del balance del sector privado parece sólido. La deuda pública también
rebasa el umbral y sigue una tendencia al alza debido a la persistencia de los
déficits primarios, mientras que sigue siendo necesario abordar los riesgos
para la sostenibilidad de la hacienda pública a largo plazo que se derivan del
envejecimiento de la población. El mercado de la vivienda parece haberse
estabilizado, aunque sigue justificándose su supervisión habida cuenta de las
interrelaciones con el sector bancario nacional. Se necesitan medidas concretas
a fin de reforzar las políticas de constitución de provisiones para pérdidas
crediticias a la luz del continuo aumento del volumen de préstamos no
productivos también en el primer semestre de 2013. En conclusión, la
Comisión, teniendo en cuenta particularmente los desequilibrios detectados en
abril, considera oportuno analizar más a fondo la persistencia de los
desequilibrios o su corrección. Países Bajos: En abril de 2013, la Comisión
concluyó que los Países Bajos estaban experimentando desequilibrios
macroeconómicos, relacionados en particular con el ajuste en curso en el
mercado de la vivienda y el alto nivel de endeudamiento de las economías
domésticas. En el cuadro de indicadores actualizado, algunos indicadores
rebasan el umbral indicativo, a saber: el amplio y creciente superávit de la
balanza por cuenta corriente, la disminución del TCRE, la pérdida de cuotas en
los mercados de exportación y la deuda del sector privado y de las
administraciones públicas. En cuanto al sector exterior, los persistentes y
amplios superávits de la balanza por cuenta corriente, muy por encima del
umbral indicativo, están principalmente impulsados por la balanza comercial, y
especialmente por el saldo positivo de las exportaciones y de las exportaciones
de gas. El amplio superávit refleja el elevado nivel de ahorro no absorbido por
la inversión interna. De cara al futuro, el actual proceso de desapalancamiento
de las economías domésticas que es necesario para reducir su alto
endeudamiento, junto con una inversión cíclicamente moderada (particularmente
en el sector de la construcción) puede implicar un nuevo aumento del superávit.
Las pérdidas moderadas de competitividad de los bienes y servicios producidos
dentro del país han sido globalmente compensadas por el dinamismo de las
reexportaciones. Las pérdidas de cuota en los mercados de exportación son
globalmente similares a las de otras economías avanzadas. Los riesgos para la
economía están relacionados principalmente con el mercado de la vivienda y el alto
nivel de endeudamiento. La elevada deuda hipotecaria de las economías
domésticas en relación con su renta disponible se debe en gran medida a los
incentivos fiscales en favor de hipotecas de elevada cuantía y al fácil acceso
al crédito. Desde el inicio de la crisis, los precios de la vivienda han
disminuido y actualmente muestran los primeros signos de estabilización.
Asimismo, los recientes cambios de la política económica, como, por ejemplo, la
modificación de la legislación relativa al régimen fiscal de las hipotecas, el
paso de hipotecas con reembolso únicamente de intereses a hipotecas con
reembolso por anualidades la reducción gradual del ratio entre el importe del
préstamo y el valor del bien inmueble puede contribuir a una reducción
progresiva del endeudamiento de las economías domésticas y a disminuir los
puntos débiles del sector financiero a medio plazo. El actual proceso de
desapalancamiento de las economías domésticas, habiendo disminuido el ratio
endeudamiento de las economías domésticas/PIB ya desde hace algunos trimestres,
junto con las desfavorables perspectivas para el desempleo y la renta
disponible, frenan el consumo privado, y los efectos de estas medidas sobre el
sector financiero requieren un análisis más a fondo. En conclusión, la
Comisión, teniendo en cuenta particularmente los desequilibrios detectados en
abril, considera oportuno examinar más a fondo la persistencia de los
desequilibrios o su corrección. Austria: En los ciclos anteriores del PDM no
se detectaron desequilibrios en Austria. En el cuadro de indicadores actualizado,
algunos indicadores rebasan sus umbrales indicativos, a saber: las pérdidas de
cuota en los mercados de exportación y la deuda del sector privado y de las
administraciones públicas. También existen indicios de que los precios de la
vivienda aumentaron fuertemente, aproximándose al umbral indicativo, o incluso
rebasándolo, en 2012. Las pérdidas de cuotas de mercado reflejan principalmente
un fuerte descenso de las exportaciones hacia la zona del euro en 2007-2010. No
obstante, el comportamiento reciente de las exportaciones de Austria es
globalmente similar al de sus socios de la UE, y se beneficia de la gran
integración de la cadena de suministro con Alemania y Europa Central. De forma
general, la posición exterior se deterioró considerablemente por las pérdidas
de cuotas de mercado y, gracias a la recuperación de la inversión, el superávit
de la balanza por cuenta corriente se estabilizó a un nivel moderado. La PIIN
se mantiene próxima a cero. Por otro lado, los indicadores del TCRE y de los
costes laborales unitarios no indican problemas en relación con la
competitividad de costes. Sin embargo, la disminución de las cuotas de mercado
puede indicar la necesidad de aprovechar mejor la capacidad innovadora de la
economía. En cuanto al sector interno, el ratio endeudamiento privado/PIB ha
rebasado el umbral desde 2007, cuando las sociedades no financieras
convirtieron una parte de su financiación de fondos propios en deuda a largo
plazo en una coyuntura de débil crecimiento, pero ahora está disminuyendo
gradualmente. El flujo de crédito al sector privado se mantiene a un nivel
moderado, aunque positivo. La deuda de las administraciones públicas sigue
rebasando el umbral, pero no ha aumentado significativamente durante la crisis,
y se prevé que disminuya a partir de 2014. De cara al futuro, la hacienda
pública puede estar sometida a riesgos derivados de los retrasos en la
reestructuración de los bancos nacionalizados. Las interacciones negativas
entre el sector de las administraciones públicas y el sector financiero parecen
contenidas, aunque requiere una atención continua la integración del sector
bancario con los países vecinos de Europa Central. En conclusión, la Comisión
no procederá por el momento a un análisis más exhaustivo en el contexto del
PDM. Polonia: En los ciclos anteriores del PDM no
se detectaron desequilibrios macroeconómicos en Polonia. En el cuadro de
indicadores actualizado, algunos indicadores rebasan su umbral indicativo, a
saber: el déficit de la balanza por cuenta corriente y la posición de inversión
internacional neta negativa. El déficit de la balanza por cuenta corriente, que
actualmente es ligeramente superior al umbral, se ha financiado en gran medida
desde 2004 con entradas de IED. Se prevé que disminuya sustancialmente en 2013
gracias a una fuerte mejora de la balanza comercial, basada en factores
cíclicos (disminución de las importaciones como consecuencia de la atonía de la
demanda interna) y en factores no cíclicos (diversificación de las
exportaciones hacia economías no pertenecientes a la UE, que compensará en
parte las recientes pérdidas de cuota en los mercados de exportación). Otros
factores que contribuirán probablemente a una mejora de la balanza por cuenta
corriente son la disminución del tipo de cambio nominal y la contención de los
costes laborales unitarios nominales, factores que reflejan la debilidad del
mercado de trabajo. A pesar que la PIIN negativa rebasa el umbral, el nivel de
deuda externa es bajo. Sin embargo, una dependencia creciente de la deuda
soberana respecto de acreedores extranjeros, agravada por los cambios
anunciados del sistema de pensiones, podría constituir un factor de riesgo. En
cuanto al sector interno, la proporción que representa el endeudamiento privado
en el PIB se mantiene moderada. La alta proporción de hipotecas denominadas en
moneda extranjera, que se consideraba un importante riesgo para la economía,
está disminuyendo al haberse interrumpido en 2011-2012 la oferta de nuevos
préstamos de estas características. Los precios de la vivienda han disminuido
continuamente desde 2008, aunque a un ritmo moderado, y se han limitado las
repercusiones sobre el sector financiero. La moderación salarial y una
regulación flexible del mercado laboral han mitigado el aumento de la tasa de
desempleo en 2012 y en el primer semestre de 2013 en el marco de una
considerable ralentización económica. En conclusión, la Comisión no
procederá por el momento a un análisis más exhaustivo en el contexto del PDM.
Eslovenia: En abril de 2013, la Comisión concluyó
que Eslovenia estaba experimentando desequilibrios macroeconómicos excesivos[23], particularmente relacionados
con los riesgos para la estabilidad financiera derivados de unos frágiles
balances empresariales, que se ven agravados por la rigidez de los mercados de
trabajo y de capital y por el elevado grado de propiedad estatal, que limita la
capacidad de ajuste de la economía. En el cuadro de indicadores actualizado, la
PIIN y las pérdidas de cuota en los mercados de exportación rebasan sus
umbrales indicativos. En cuanto al sector exterior, ha tenido lugar un fuerte
ajuste de la balanza por cuenta corriente impulsado principalmente por la
atonía de la demanda interna, con una inversión decreciente, llevando el
indicador a un pequeño superávit. No obstante, la PIIN se siguió deteriorando,
principalmente a causa de efectos de valoración. Los costes laborales unitarios
se han estabilizado tras los fuertes incrementos registrados en los años hasta
2009. La cuota en los mercados de exportación ha disminuido de forma acusada;
la dinámica de las exportaciones es significativamente peor que la de las
economías avanzadas, lo que confiere a Eslovenia una clara singularidad entre
los nuevos Estados miembros. En cuanto al sector interno, la deuda del sector
privado ha disminuido a causa de los flujos de crédito negativo en favor de las
economías domésticas y las sociedades no financieras. A pesar de que la deuda
privada es inferior al umbral, la deuda pesa particularmente sobre las
empresas. Su nivel mediocre de ingresos internos y de ingresos procedentes de
la importación, junto con unos elevados costes de la mano de obra y capital,
les impiden generar el flujo de tesorería necesario para mantener el capital
circulante y reembolsar su deuda. Se ha reanudado el ajuste en el mercado de la
vivienda, lo que disminuirá el valor de las garantías detentadas por los bancos.
El sector financiero ha reducido sus pasivos totales por tercer año
consecutivo, ya que las dificultades del sector empresarial siguen deteriorando
la calidad de las carteras de crédito de los bancos y ejercen presión sobre sus
ya escasas reservas de capital. La deuda pública está creciendo rápidamente y
rebasará el 60 % del PIB al final de 2013, estando aún pendiente una
posible mayor recapitalización de los bancos. El indicador de desempleo se ha
seguido incrementando, causando un aumento de los costes sociales del ajuste. En
conclusión, la Comisión, teniendo en cuenta particularmente el desequilibrio
excesivo en abril, considera oportuno analizar más a fondo la persistencia de
riesgos macroeconómicos y supervisar los avances en la corrección de los desequilibrios. Eslovaquia: En los ciclos
anteriores del PDM no se detectaron desequilibrios en Eslovaquia. En el cuadro
de indicadores actualizado, dos indicadores rebasan los umbrales indicativos, a
saber: la PIIN negativa y la tasa de desempleo. El indicador del déficit de la
balanza por cuenta corriente (media de tres años) ha mejorado y ahora sólo es
ligeramente negativo, debido al superávit registrado en 2012. Se esperan nuevas
mejoras de los saldos de la balanza de pagos como consecuencia de las importantes
exportaciones de productos manufacturados en 2013 y de las favorables
expectativas para 2014. La PIIN sólo ha mejorado marginalmente en 2012 respecto
de 2011. Sin embargo, la deuda externa se mantiene baja y es relativamente
estable, dado que la mayor parte de los pasivos exteriores son instrumentos que
no constituyen deuda. La evolución de la competitividad de precios parece
favorable, ya que ha disminuido el indicador del TCRE, aunque menos que en la
mayoría de Estados miembros de la zona del euro, y se mantiene por debajo del
umbral. Debido a los incrementos de la productividad laboral, los costes
laborales unitarios nominales han disminuido ligeramente. En comparación con
los años anteriores, los aumentos de cuota en los mercados de exportación se han
desacelerado. La deuda del sector privado se ha mantenido estable gracias a
unos flujos de crédito moderadamente positivos. El sector bancario es estable y
el nivel de pasivos totales ha aumentado solo ligeramente. La deuda de las
administraciones públicas aumentó significativamente en 2012, pero se mantiene
por debajo del umbral. Los precios de la vivienda siguieron ajustándose y han
bajado por cuarto año consecutivo. El comportamiento del mercado de trabajo
refleja la persistencia de importantes disparidades regionales en materia de
crecimiento económico y empleo. El desempleo sigue constituyendo el reto más
acuciante que tiene planteada la economía del país. La mayor parte del
desempleo es de larga duración, lo que indica que es de carácter estructural y
no cíclico, y constituye un factor de vulnerabilidad. El desempleo juvenil
también representa un grave problema, registrándose la sexta tasa de desempleo
juvenil más alta de la UE. En conclusión, la Comisión no procederá por el
momento a un análisis más exhaustivo en el contexto del PDM. Finlandia: En abril de 2013, la Comisión concluyó que Finlandia
estaba experimentando desequilibrios macroeconómicos, particularmente en
relación con la evolución de la competitividad. En el cuadro de indicadores
actualizado, algunos indicadores rebasan el umbral indicativo, a saber: la
disminución del TCRE, la variación de las cuotas en los mercados de exportación
y la deuda del sector privado. Los retos más acuciantes siguen planteándose en
el sector externo. Finlandia ha perdido continuamente cuotas de mercado al
ritmo más alto dentro de la UE. Las pérdidas también han sido amplias si se
comparan globalmente con los países avanzados. Aunque la mayoría de las
pérdidas tuvieron lugar en 2009-2010, todavía siguen registrándose pérdidas de
cuota de exportación. La balanza por cuenta corriente, que registraba
tradicionalmente un superávit, ha arrojado un déficit desde 2011, y continuó su
deterioro en 2012. La competitividad de costes basada en un alto incremento de
los costes laborales unitarios durante un largo periodo de tiempo desempeña un
papel importante, aunque el indicador disminuyó por debajo del umbral en 2012. También
se observan pérdidas en la relación de intercambio. Al mismo tiempo, el TCRE
deflactado por el IPCA disminuyó en 2009-2012, debido en gran medida al tipo de
cambio nominal del euro. Sin embargo, durante el mismo periodo, el TCRE aumentó
ligeramente en comparación con los países de la zona del euro. En cuanto al
sector interno, el ratio deuda privada/PIB, explicado en su mayor parte por la
deuda de las empresas, se mantiene por encima del umbral, y aumentó aún más en
2012, debido entre otras cosas a la contracción del PIB. El aumento de los
pasivos del sector financiero se ha normalizado, respaldando la conclusión
obtenida en el primer ciclo del PDM de que se debía a circunstancias peculiares
propias de la estructura de los mercados financieros nórdicos. La bajada de los
precios reales de la vivienda prosiguió en 2012, disminuyendo los riesgos de
recalentamiento del mercado de la vivienda. En conclusión, la Comisión,
teniendo en cuenta particularmente los desequilibrios detectados en abril,
considera oportuno analizar más a fondo la persistencia de los desequilibrios o
su corrección. Suecia: En abril de 2013, la Comisión concluyó
que Suecia estaba experimentando desequilibrios macroeconómicos,
particularmente en relación con el endeudamiento y el desapalancamiento del
sector privado, y con ineficiencias en el mercado de la vivienda. En el cuadro
de indicadores actualizado, algunos indicadores rebasan el umbral indicativo, a
saber: el superávit de la balanza por cuenta corriente, las pérdidas de cuota en
los mercados de exportación y la deuda del sector privado. En lo que se refiere
a la posición exterior, Suecia presenta indicadores que apuntan en direcciones
opuestas. Las pérdidas de cuota en los mercados de exportación disminuyeron
lentamente en 2010-2011, pero volvieron a aumentar en 2012, situándose muy por
encima del umbral indicativo. En comparación con las economías avanzadas,
Suecia también ha perdido cuotas de mercado, aunque en menor medida. Los
precios internos y la evolución de los costes laborales no pueden explicar
plenamente esta circunstancia, ya que los precios y los costes laborales
unitarios han aumentado más lentamente que en los principales socios
comerciales del país. Sin embargo, el TCRE ha aumentado desde 2010, debido a la
fortaleza de la corona sueca. Al mismo tiempo, Suecia ha registrado
considerables superávits de su balanza por cuenta corriente desde 2001. En
cuanto al sector interno, el alto nivel de deuda privada sigue requiriendo
atención, mientras que el nivel de deuda pública es relativamente bajo. La
deuda de las empresas se ajustó un tanto en 2009-2012, pero se mantiene a un nivel
elevado. Debido a la ralentización de la expansión del crédito, causada por el límite
máximo del 85 % para la proporción entre el préstamo hipotecario y el
valor del bien hipotecado, los niveles de deuda de las economías domésticas se
han estabilizado desde 2010, aunque se mantienen a un nivel elevado. Los
precios de la vivienda se han estabilizado en 2011-2012 a altos niveles. A
pesar de algunas medidas recientes, el mercado de la vivienda aún sigue
propenso a una evolución desfavorable. La oferta de viviendas sigue limitada
por pesados procedimientos de planificación, una competencia limitada en el
sector de la construcción y la reglamentación de los mercados del alquiler.
Junto a una fiscalidad de la vivienda distorsionada en favor del endeudamiento,
estas ineficiencias tienden a presionar al alza los precios de la vivienda y al
endeudamiento de las economías domésticas, lo que implica riesgos para la estabilidad
macroeconómica. Se espera que a corto o medio plazo la deuda de las empresas
disminuya, a raíz de las recientes reformas en la fiscalidad de las empresas,
mientras que la deuda de las economías domésticas y los precios nominales de la
vivienda probablemente subirán de forma moderada. Los riesgos para los bancos
parecen globalmente contenidos, pero el alto nivel de deuda de las economías
domésticas hace a los bancos suecos más vulnerables a una pérdida de confianza
si los precios de la vivienda se desploman. En conclusión, la Comisión,
teniendo en cuenta particularmente los desequilibrios detectados en abril,
considera oportuno analizar más a fondo la persistencia de los desequilibrios o
su corrección. Reino Unido: En abril de 2013,
la Comisión concluyó que el Reino Unido estaba experimentando desequilibrios
macroeconómicos, particularmente en relación con la deuda de las economías
domésticas, el mercado de la vivienda y la competitividad exterior. En el cuadro
de indicadores actualizado, algunos indicadores rebasan el umbral indicativo, a
saber: las pérdidas de cuota en los mercados de exportación y el nivel de deuda
pública y privada. Por lo que respecta al sector externo, el indicador de la
balanza por cuenta corriente se ha seguido deteriorando, pero se mantiene por
debajo del umbral. El déficit de la balanza por cuenta corriente próximo al 4 %
del PIB en 2012 puede responder a factores temporales, como la debilidad de la
balanza de rentas, la interrupción de la producción de petróleo y las
desfavorables condiciones de los socios comerciales del país. La PIIN se
mantiene ligeramente negativa, aunque ha registrado una mejora en 2011-2012.
Las pérdidas de cuota en los mercados de exportación han disminuido en 2012.
Aunque ha habido signos de mejora gradual en el segundo semestre de 2012, el
Reino Unido sigue afrontando importantes retos estructurales que deberá superar
para poder mejorar sus resultados comerciales. Entre ellos, cabe citar la
necesidad de incrementar la productividad y la competitividad no relacionada
con los costes del sector manufacturero, y de recuperar el dinamismo de las
exportaciones de servicios observado antes de la crisis. A nivel interno, el
indicador de endeudamiento del sector privado aún es considerablemente superior
al umbral indicativo. El ritmo de desapalancamiento de las economías domésticas
y de las sociedades no financieras es muy bajo, mientras que el flujo de
crédito se mantiene ligeramente positivo. El desapalancamiento de las economías
domésticas puede perder impulso a causa de un repunte de los precios de la
vivienda, propiciado por la persistencia de una oferta escasa de viviendas junto
con unas políticas que probablemente reavivarán la demanda. Los datos recientes
muestran un continuo aumento de las aprobaciones de préstamos hipotecarios e
indicios de una subida de los precios a nivel nacional. El alto y creciente
nivel de deuda pública sigue siendo preocupante, ya que esta aumentó
sustancialmente en 2009-2012. Conforme a las tendencias actuales se espera que
la deuda pública aumente a corto plazo, pero vuelva a disminuir a continuación
con la reanudación del crecimiento y si se produce una disminución del déficit.
Por último, el actual proceso de corrección de los balances del sector
financiero y la escasez persistente de crédito para las empresas más pequeñas
pueden seguir frenando el crecimiento económico. En conclusión, teniendo en
cuenta en particular los desequilibrios detectados en abril, la Comisión
considera oportuno analizar más a fondo la persistencia de los desequilibrios o
su corrección. ______________________ Recuadro 1: Supervisión de los superávits de la balanza
por cuenta corriente en el marco del PDM[24] La supervisión en el
marco del PDM abarca tanto los déficits como los superávits de la
balanza por cuenta corriente.
Sin embargo, la naturaleza, la importancia y la urgencia de los retos
planteados varían significativamente según el Estado miembro de que se trate. Teniendo
en cuenta la magnitud del ajuste necesario y los puntos débiles que deben
abordarse, la necesidad de adopción de medidas es particularmente acuciante en
los Estados miembros que presentan de forma persistente amplios déficits de la
balanza por cuenta corriente y pérdidas de competitividad. La persistencia de superávits
puede responder a factores estructurales. Sin embargo, unos superávits
de la balanza por cuenta corriente amplios y persistentes también pueden ser el
resultado de deficiencias del mercado o de políticas que limitan la demanda
interna y las oportunidades de inversión. No obstante, los superávits de
la balanza por cuenta corriente no suscitan inquietud acerca de la
sostenibilidad de la deuda externa o de la capacidad de financiación. Los déficits y superávits
de la balanza por cuenta corriente no constituyen necesariamente en sí
desequilibrios macroeconómicos,
en el sentido de factores que afectan o pueden afectar al funcionamiento
adecuado de las economías, de la unión monetaria o de una zona más extensa. Los
déficits y superávits son la consecuencia natural de las interacciones
económicas entre países, y muestran en qué medida un país depende de los préstamos
recibidos del resto del mundo o qué cantidad de sus recursos presta en el
exterior. En este sentido, la actividad de empréstito y de préstamo en el
exterior permite a los países la transferencia de cierto nivel de consumo a lo
largo del tiempo: un país con un superávit por cuenta corriente
transfiere consumo de hoy hacia el futuro al invertir en el extranjero. A su
vez, un país con déficit de la balanza por cuenta corriente puede aumentar su
consumo o invertir hoy, pero en el futuro deberá transferir ingresos al
extranjero para reembolsar su deuda externa. Así pues, los déficits y superávits
pueden ser simplemente el resultado de una asignación adecuada del ahorro,
teniendo en cuenta la existencia de diferentes oportunidades de inversión entre
países. Las diferencias en las perspectivas económicas llevan a diferencias en
el comportamiento del ahorro; unas expectativas más favorables reducen la
propensión de los agentes económicos a ahorrar, contribuyendo así a la acumulación
de déficits. En particular, los países con un rápido envejecimiento de su
población pueden considerar oportuno ahorrar hoy (esto es, tener superávits)
para regular el consumo a lo largo del tiempo. Los déficits y superávits
de la balanza por cuenta corriente forman parte del proceso de ajuste en una
unión monetaria. Absorben las
perturbaciones asimétricas en ausencia de una política monetaria independiente
y un ajuste del tipo de cambio nominal. Los cambios en la competitividad de
costes y de precios impulsados por el mercado facilitan el ajuste,
registrándose pérdidas de competitividad en economías en un proceso de
recalentamiento y ganancias en los países en una fase de descenso cíclico y con
elevado nivel de desempleo. Además de las fluctuaciones cíclicas, los factores
estructurales también pueden influir. Los países en proceso de aproximación económica
con mejores perspectivas de crecimiento tienden a tener déficits de la balanza por
cuenta corriente al tomar prestados fondos en el exterior, lo que también lleva
a una tendencia de aumento de sus tipos de cambio reales. Estos flujos financieros
que van de las economías centrales de la UE hacia la periferia constituyen una
característica normal del ahorro que va buscando la máxima rentabilidad. No
obstante, los desequilibrios externos pueden ser problemáticos si llegan a
arraigarse en la economía, ya sea debido a cambios estructurales en la
economía, ya sea debido a una cuantificación inadecuada de los riesgos y una
sobreestimación de la rentabilidad esperada. Los superávits pueden
derivarse de distorsiones debidas a expectativas incorrectas, de una
cuantificación inadecuada de los riesgos o de distorsiones del mercado o pueden
reflejar la aplicación de medidas mal orientadas o deficiencias de la
supervisión financiera. Estos
fallos del mercado o de las políticas aplicadas implican una mala asignación de
recursos y la formación de desequilibrios y puntos débiles tanto en los países
excedentarios como en los países deficitarios. La mala asignación de recursos
implicará pérdidas de bienestar también en los países con superávit. En
estos casos redundaría en beneficio de los propios países excedentarios reducir
su superávit, suprimiendo los obstáculos que frenan su demanda interna.
Las grandes pérdidas de valoración apoyadas por algunos países con superávit
desde el inicio de la crisis financiera, debido a una inversión ineficiente
de su exceso de ahorro, indican que las expectativas de rentabilidad futura de
la inversión estaban infladas e implican una reducción en las oportunidades de
consumo esperadas y una pérdida de bienestar. Para evitar estas ineficiencias,
es importante garantizar que los mercados financieros adoptan decisiones
basándose en rentabilidades de la inversión adecuadamente ajustadas en función
del riesgo y que se establezca una adecuada supervisión macroprudencial para
evitar una excesiva concentración de riesgos, tanto en los países que generan
capital como en los que lo reciben. El predominio de instrumentos de deuda en
la financiación de los déficits de los países vulnerables fue un especial
factor que contribuyó a la concentración de riesgos. Las implicaciones
negativas de los déficits y superávits excesivos de la balanza
por cuenta corriente afectan tanto a los países afectados como a sus socios. Esto ocurre particularmente en una unión
monetaria, donde el único tipo de cambio y la política monetaria común no pueden
responder a las necesidades de ajuste de las distintas economías. Si una parte
importante de una unión monetaria aumenta su nivel de ahorro o reduce su
inversión, y, por ello, aumenta su superávit y exporta capital, el
déficit de la balanza por cuenta corriente en el resto de la zona monetaria muy
probablemente se deteriorará, ya sea a través de flujos financieros bilaterales
o a través de los efectos sobre el tipo de cambio común. A menos que el tipo de
cambio real efectivo aumente en los países con superávit debido a unas subidas
relativamente más fuertes de los salarios y de los niveles de precios, el tipo
de cambio nominal del euro tenderá a aumentar. Esto puede tener efectos sobre
la competitividad y efectos deflacionistas sobre el resto de la zona,
especialmente en los países cuyas exportaciones son más sensibles a los
precios. A este respecto, reviste un interés común la cuestión de la balanza
por cuenta corriente de los países de la zona del euro en su conjunto y de cada
país a nivel individual. No es posible establecer
una relación de causalidad entre los déficits y superávits en ningún par
de países; sin embargo, los déficit y superávits observados en la zona
del euro (y en la UE) están estrechamente relacionados debido al intensivo
comercio transfronterizo y a los vínculos financieros. En particular, el exceso de ahorro de los
países con superávit financió los déficits en la periferia de la zona
del euro. Por otro lado, algunas de las economías centrales realizaron una
labor de intermediación de grandes flujos financieros entre inversores
exteriores a la UE y los países de la periferia de la UE. En ausencia de una
supervisión financiera adecuada que habría contribuido a determinar y limitar
los riesgos implicados, esto se tradujo en periodos de auge impulsado por el
crédito, reducciones de los ahorros y una inversión excesiva en actividades no
productivas en la periferia, y concentración de riesgos excesivos en los
sistemas financieros de los países centrales. Un análisis de correlación
espacial confirma que, en la UE, es más probable que un país registre un
déficit en su cuenta financiera si sus principales socios financieros tienen
superávit, y viceversa. Por otra parte, en cuanto a los efectos indirectos
transmitidos a través de las relaciones comerciales bilaterales, destacan las
interacciones positivas entre países con una fuerte integración en las cadenas
de suministro: es más probable que un país tenga superávit comercial si
sus principales socios también registran un superávit. No existen
pruebas de que el comportamiento de las exportaciones de los países con
superávit haya impedido de forma significativa las exportaciones de la
periferia de la zona del euro. Un aumento de la demanda de las economías con superávit
de la zona del euro mejoraría la balanza comercial de las economías
periféricas de dicha zona.
Sin embargo, no deben sobreestimarse los efectos que ello tendría sobre el
equilibrio de los superávits y déficits y sobre la actividad económica
de los países deficitarios. En primer lugar, teniendo en cuenta los
vínculos sectoriales y geográficos, un aumento de la demanda interna de un país
con altos superávits, como Alemania, tiene un efecto sobre las exportaciones de
los países vecinos, incluidos aquellos con superávit, mucho mayor que sobre las
economías periféricas de la UE. Sin embargo, este efecto podría ser más amplio
si el aumento de la demanda también se diese en otras economías con superávit. En
segundo lugar, los efectos serían mayores si tal incremento de demanda (y
reducción del saldo de la banca comercial) de los países con superávit tuviese
lugar paralelamente a un debilitamiento del tipo de cambio del euro. Recuadro 2: ¿En qué consiste un desequilibrio? El Reglamento (UE) nº 1176/2011 del Parlamento
Europeo y del Consejo, relativo a la prevención y corrección de los
desequilibrios macroeconómicos define un desequilibrio macroeconómico como «cualquier
tendencia que da lugar a una evolución macroeconómica que afecta o puede
afectar negativamente al correcto funcionamiento de la economía de un Estado
miembro, de la unión económica y monetaria o del conjunto de la Unión»,
mientras que por desequilibrios excesivos se entiende «desequilibrios graves,
en particular los desequilibrios que comprometen o pueden comprometer el
correcto funcionamiento de la unión económica y monetaria». En general, toda desviación respecto de un
nivel deseable puede considerarse desequilibrio. No obstante, no todos los
desequilibrios son preocupantes o requieren la aplicación de medidas
específicas, ya que pueden formar parte de un ajuste dinámico de la economía.
Los desequilibrios que requieren una estrecha supervisión y, posiblemente, la
aplicación de medidas de intervención se dan cuando puede verse obstaculizado
de forma significativa el funcionamiento adecuado de la economía de un Estado
miembro, de la zona del euro o de la UE. En la práctica, los desequilibrios
requieren una supervisión estrecha si alcanzan niveles peligrosos (por ejemplo,
un alto nivel de endeudamiento) o reflejan una dinámica insostenible (por
ejemplo, excesivo dinamismo de los precios de la vivienda o del crédito), que
amenazan provocar un ajuste abrupto y considerable y, por consiguiente, perjudicial.
Por ejemplo, registrar un déficit de la balanza por cuenta corriente amplio y
persistente se considera desequilibrio si implica el riesgo de llegar a un «parón
repentino» y a grandes costes en materia de bienestar. La amplitud del desequilibrio se refiere al
grado en el que se dificulta el buen funcionamiento de la actividad económica y
al riesgo de un ajuste abrupto, esto es, a la probabilidad de que se produzca
un ajuste durante un periodo determinado. En general, se puede evaluar la
probabilidad de que en el periodo siguiente una variable económica (o una
combinación de variables) experimente un cambio notable. Por ejemplo, la
probabilidad de que el déficit de la balanza por cuenta corriente o los precios
de la vivienda disminuyan en una determinada cantidad de puntos porcentuales
durante el año siguiente. No obstante, en la mayoría de los casos la
preocupación se centra principalmente en las implicaciones de un ajuste abrupto
de la actividad económica y el empleo. La literatura teórica y empírica proporciona
una base adecuada para determinar las variables que reflejan desequilibrios.
Los modelos teóricos han servido de base para evaluar si la evolución es
insostenible y, por ello, constituye un desequilibrio. Los estudios empíricos
han contribuido a mejorar los modelos teóricos y a poner de relieve los valores
que pueden reflejar la existencia de fenómenos insostenibles. Aunque este
conjunto de variables capta los desequilibrios muy bien desde un punto de vista
cualitativo, la dificultad reside en proporcionar evaluaciones más
cuantitativas; desde un punto de vista cualitativo, se puede decir que si un
país presenta una dinámica insostenible, reflejada, por ejemplo, en un déficit
de la balanza por cuenta corriente amplio y persistente, es probable que, más
tarde o más temprano, deba afrontar un ajuste abrupto. Sin embargo, es mucho
más difícil calibrar el momento exacto y las implicaciones entre las distintas
variables. En este contexto, al determinar los riesgos de
posibles desequilibrios y seleccionar los Estados miembros para la realización
de un examen exhaustivo, los siguientes principios generales han guiado la
labor de la Comisión en la lectura e interpretación del cuadro de indicadores y
de sus indicadores auxiliares: Sostenibilidad de la deuda externa: Los principales indicadores del cuadro son
la PIIN (variable stock) y el déficit o superávit de la balanza por cuenta
corriente (variable flujo). Una PIIN negativa y amplia y un amplio déficit de
la balanza por cuenta corriente suscitan una inquietud particular. En el caso
de una PIIN negativa, debe tenerse en cuenta la relación entre la deuda externa
neta y las entradas de IED, ya que estos pasivos generan menos riesgos que la
deuda[25].
Los superávits no crean los mismos riesgos que los déficits, pero también
pueden constituir desequilibrios si son excesivos y reflejan distorsiones del
mercado o de las políticas aplicadas que causan una mala asignación de recursos
y pérdidas de riqueza en el país o en los países socios. Resultados comerciales y competitividad: El principal indicador del cuadro es el
relativo a las cuotas en los mercados de exportación; también son importantes
los indicadores de la competitividad de precios, el TCRE y los costes laborales
unitarios nominales. Unos resultados comerciales mediocres y pérdidas de
competitividad son preocupantes en sí, particularmente si también concurren
problemas de sostenibilidad externa, la necesidad de un comportamiento externo
más positivo en apoyo de un esfuerzo de desapalancamiento de mayor magnitud o
una reasignación de recursos. Entre los indicadores auxiliares relevantes cabe
citar el saldo neto de la balanza comercial de productos energéticos[26], la variación del TCRE
respecto de la zona del euro, e indicadores alternativos de los costes laborales
unitarios. También es útil un indicador sobre el comportamiento de las
exportaciones respecto de las economías avanzadas. Por otro lado, podrían
tenerse también en cuenta aspectos relativos a la competitividad no relacionada
con los precios, como, por ejemplo, información sobre especialización por
productos y geográfica, aunque estos aspectos deben considerarse, en principio,
en las fases sucesivas del PDM. La evolución de los resultados comerciales y de
la competitividad ha de interpretarse a la luz de las cuestiones que plantea la
sostenibilidad. Aunque no cabe esperar que la reducción de los superávits muy
amplios tenga lugar básicamente a través de una reducción de las exportaciones
y pérdidas de cuota de mercado, una pérdida de cuota de mercado en un país
deficitario, con una PIIN muy negativa o con un deterioro acentuado y reciente
de su balanza por cuenta corriente no puede interpretarse del mismo modo que
una pérdida de cuota de mercado en un país con superávit. Endeudamiento, desapalancamiento y crédito en
el sector privado: El cuadro
de indicadores se ha diseñado para detectar un desapalancamiento y una
expansión del crédito excesivos. Habida cuenta de la actual situación
económica, la atención se ha desplazado de las presiones en favor del desapalancamiento
(resultantes de los altos niveles de deuda, más que de unos flujos de crédito
excesivos). Esto se logra considerando el nivel de deuda del sector privado,
reconociendo la distinción entre economías domésticas y sociedades no
financieras, y la dinámica de su deuda, y la interacción con los pasivos de las
administraciones públicas. El nivel de las deudas sectoriales puede calibrarse observando
tanto las cifras consolidadas como las cifras no consolidadas (para tener en
cuenta los préstamos entre empresas dentro del país). Las presiones en favor
del desapalancamiento del sector privado también deberían calibrarse teniendo
en cuenta su interacción con las administraciones públicas[27], en relación con los
efectos combinados sobre la actividad económica. Riesgos para la economía real originados en el
sector financiero: El indicador
del cuadro es la tasa de crecimiento de los pasivos del sector financiero, y un
indicador de desapalancamiento figura entre los indicadores auxiliares. Dado
que el objetivo es captar los aumentos de los riesgos derivados del sector
privado y la forma en que los mismos pueden ampliar los efectos perjudiciales
sobre la economía real, los dos indicadores pueden evaluarse conjuntamente.
También son muy importantes la exposición frente a la deuda soberana o los
riesgos derivados de un nivel excesivo de deuda privada (hipotecas y relación
con los precios de la vivienda). Los sectores con un alto grado de
apalancamiento pueden indicar una expansión excesiva de los balances de los bancos,
que alimenta burbujas de crédito y amplía cualquier evolución económica
desfavorable. Desempleo: La tasa de desempleo aparece en el cuadro de
indicadores como variable contextual, que contribuye a comprender la
interacción entre los distintos sectores de una economía, señalando las
ineficiencias en la asignación de recursos (desajuste en las cualificaciones) y
la falta general de capacidad de ajuste. Mercados de la vivienda e hipotecario: Los principales objetivos son captar el riesgo
de que se formen burbujas inmobiliarias y los riesgos derivados de correcciones
adicionales de gran magnitud, incluidas las implicaciones de las situaciones
negativas de las economías domésticas en materia de capital y en relación con
las condiciones de vencimiento a través de los efectos sobre la riqueza. El
principal indicador es la variación anual de los precios reales de la vivienda,
considerada de forma acumulada. Se pueden emplear diferentes indicadores de
sobrevaloración o subvaloración, pero estos no forman parte del cuadro de
indicadores. Los riesgos de un mayor ajuste deben calibrarse teniendo en cuenta
el nivel de endeudamiento de las economías domésticas y las interrelaciones con
el sistema financiero. La oferta de crédito es relevante en este contexto. En
algunos casos también puede ser relevante tener en cuenta las presiones en
favor del ajuste procedentes del lado de la oferta. Teniendo en cuenta las
dificultades financieras de varios Estados miembros, el objetivo no debe ser
sólo comprender si se está formando una burbuja inmobiliaria, sino también la
forma en que está avanzando la eliminación gradual de dichas burbujas y los
riesgos de que tenga lugar una evolución lenta o excesivamente rápida. || || Cuadro A1: Indicadores y umbrales indicativos (cuadro de indicadores) || Desequilibrios externos y competitividad || Desequilibrios internos Indicador || Saldo de la balanza por cuenta corriente (media de 3 años, en % del PIB) || Posición de inversión internacional neta (en % del PIB) || Variación porcentual (3 años) del tipo de cambio real efectivo, deflactores IPCA respecto de 41 países industrializados (a) || Variación porcentual (5 años) de las cuotas en los mercados de exportación || Variación porcentual (3 años) de los costes laborales unitarios (CLU) nominales (b) || Variación porcentual interanual de los precios de la vivienda deflactados (c) || Flujo de crédito al sector privado (consolidado, en % del PIB) (d), (e) || Tasa de desempleo - media de 3 años || Deuda del sector privado (consolidada, en % del PIB) (d), (e) || Deuda de las administraciones públicas (en % del PIB ) || Variación porcentual interanual de los pasivos totales del sector financiero, (datos no consolidados) Fuente de datos || EUROSTAT (estadísticas de la balanza de pagos) || EUROSTAT (estadísticas de la balanza de pagos) || DG ECFIN (base de datos sobre competitividad de precios y de costes) || EUROSTAT (estadísticas de la balanza de pagos) || EUROSTAT (contabilidad nacional) || EUROSTAT || EUROSTAT (contabilidad nacional) || EUROSTAT (encuesta de población activa) || EUROSTAT (contabilidad nacional) || EUROSTAT (PDE – definición del Tratado). || EUROSTAT (contabilidad nacional) Umbrales indicativos || -4/+6 % Primer cuartil (también utilizado como referencia para el umbral superior) || -35 % Primer cuartil || +/-5 % para países z. euro +/-11 % para países no pertenecientes a z. euro Primer cuartil y cuartil superior de z. euro -/+ desviación típica de z. euro || -6 % Primer cuartil || +9 % para países z. euro +12 % para países no pertenecientes a z. euro Cuartil superior z. Euro +3 % || +6 % Cuartil superior || +15 % Cuartil superior || +10 % || 133 % Cuartil superior || +60 % || 16,5 % Indicadores adicionales para una lectura económica || Saldo neto de las operaciones financieras con el resto del mundo (en % del PIB) || Deuda externa neta (en % del PIB) IED entrantes (flujos y stocks) (en % del PIB) || Tipo de cambio real efectivo respecto del resto de la zona del euro || Cuotas en los mercados de exportación en comparación con las economías avanzadas; productividad del trabajo; tendencia de incremento de la productividad global de los factores || Costes laborales unitarios nominales (variaciones en 1, 5, 10 años); costes laborales unitarios reales respecto del resto de la zona del euro || Precio real de la vivienda (variación acumulada en 3 años); índice de precios nominales de la vivienda; valor añadido de la construcción residencial || Variación del endeudamiento privado || Indicadores de tasa de actividad, de desempleo de larga duración y juvenil y de pobreza || Deuda del sector privado basada en datos no consolidados || || Ratio deuda/fondos propios Notas: a) Para los socios comerciales de la UE se emplea el IPCA,
mientras que para los socios comerciales no pertenecientes a la UE el deflactor
se basa en un índice de precios de consumo; b) Este índice refleja la
proporción del salario nominal por trabajador en el PIB real por persona
empleada; c) Variaciones en los precios de la vivienda en relación con el
deflactor del consumo; d) El sector privado se define como las sociedades no
financieras, las economías domésticas y las entidades sin ánimo de lucro al
servicio de las economías domésticas; e) Suma
de préstamos y títulos distintos de las acciones. [1] La presente Comunicación está acompañada por dos documentos
de trabajo: un primer documento trata detalladamente de una serie de
modificaciones técnicas de los indicadores empleados en el cuadro de
indicadores y de los indicadores auxiliares. Un segundo documento contiene una
amplia serie de estadísticas sobre cuya base se ha elaborado el presente
informe. Véase también Eurostat News Release 166/2003 y la reciente
propuesta de Reglamento sobre el suministro y la calidad de las estadísticas
del procedimiento de desequilibrio macroeconómico, COM (2013) 342, 7.6.2013.
Esta propuesta tiende a garantizar una supervisión adecuada por parte de
Eurostat de la calidad de los datos, y aborda cuestiones relacionadas con la
compilación y transmisión de datos y metadatos. [2] COM(2013) 800, 13.11.2013.
Véase también el proyecto de Comunicación en relación con el Informe conjunto
sobre empleo. [3] COM(2013) 690, 2.10.2013. La Comunicación también propone
un cuadro de indicadores fundamentales para su utilización en el proyecto de
informe conjunto de empleo a fin de seguir la evolución del empleo y de la
situación social y detectar los problemas en estos ámbitos en una fase
temprana. El Consejo evaluará en diciembre si conviene o no su utilización en
el Semestre Europeo de 2014. [4] En abril de 2013, la Comisión detectó desequilibrios en
Bélgica, Bulgaria, Dinamarca, España, Francia, Italia, Hungría, Malta, Países
Bajos, Eslovenia, Finlandia, Suecia y Reino Unido; de estos países, España y
Eslovenia experimentaban desequilibrios excesivos (véase «Resultados de los
exámenes exhaustivos COM(2013) 199, 10.4.2013, y «Macroeconomic Imbalances», European
Economy-Occasional Papers, 132-144). Para la serie de recomendaciones
específicas por país adoptadas por el Consejo, incluidas las relativas a la
superación de los desequilibrios, véase DO C 217 de 30.7.2013, p.1. [5] DO L 306 de 23.11.2011, p. 25. [6] Véase «European Economic Forecast-Autumn 2013», European
Economy, 2013 (7). [7] Con otras palabras, esto significa que la reducción de los
déficits por cuenta corriente ha sido generalmente superior a la que cabría
esperar teniendo en cuenta las brechas de producción de los Estados miembros
considerados y de sus socios comerciales. Un método de estimación del
componente cíclico de las balanzas por cuenta corriente puede verse en Salto,
M. and A. Turrini (2010), «Comparing Alternative Methodologies for Real
Exchange Rate Assessment», European Economy-Economic Papers, 427. [8] Véase «The Dynamics of International Investment
Positions», Quarterly Report on the Euro Area, 2012(3): pp. 7-20. [9] Véase «The Role of FDI in Preventing Imbalances in the Euro
Area», Quarterly Report on the Euro Area, 2013 (2): pp. 17-25. [10] Véase, por ejemplo, FMI (2013), «Multilateral Policy Issues
Report - 2013 Pilot External Sector Report» (junio), y «Germany-Staff Report
for the 2013 Article IV Consultation» (agosto). [11] Estas cuestiones ya se abordaron en las recomendaciones
específicas de años anteriores dirigidas a estos Estados miembros. [12] Véase «Current Account Surpluses in the EU», European
Economy, 2012 (9). [13] Sobre la relación entre los costes laborales unitarios, los
precios de exportación y el reequilibrio, véase «Labour Costs Pass-Through,
Profits and Rebalancing in Vulnerable Member States», Quarterly Report on
the Euro Area, 2013 (3): pp. 19-25. [14] Véase «Labour Market Developments in Europe-2013», European
Economy, 2013 (6) y «Benchmarks for the Assessment of Wage
Developments», European Economy-Occasional Papers, 146. [15] Acerca de los cambios en la definición de deuda del sector
privado en el cuadro de indicadores, véase «Refining the MIP Scoreboard
- Technical Changes to the Scoreboard and Auxiliary Indicators», op. cit.. [16] Véase «Assessing the Private Sector Deleveraging
Dynamics», Quarterly Report on the Euro Area, 2013 (1): pp.
26-32, y Cuerpo, C. et al. (2013), «Indebtedness, Deleveraging Dynamics
and Macroeconomic Adjustment», European Economy-Economic Papers, 477. [17] Véase «Product Market Review-2013», European
Economy, 2013 (de próxima aparición), y «Drivers of Diverging
Financing Conditions across Member States», Quarterly Report on the Euro
Area, 2013 (1): pp. 19-25. [18] Precios de la vivienda relativos (o reales), esto es, precios
deflactados por el deflactor del consumo. [19] Véase «Assessing the dynamics of house prices in the
euro area», Quarterly Report on the Euro Area, 2012 (4): pp. 7-18,
«Taxation of Housing»,Quarterly Report on the Euro Area, 2012 (4):
pp. 25-30 y «Tax Reforms in EU Member States 2013», European Economy,
2013(5), particularmente el apartado 2.6. Acerca de los
riesgos relacionados con la vivienda, véase Pataracchia, B., R. Raciborski, M.
Ratto y W. Röger (2013), «Endogenous Housing Risk in an Estimated DSGE Model of
the Euro Area», European Economy-Economic Papers, 505. [20] Este enfoque, que evita una duplicación de los procedimientos
y de las obligaciones de notificación, se ha establecido en el Reglamento (UE)
nº 472/2013 (DO L 140 de 27.5.2013, p. 1), que forma parte del paquete de
dos instrumentos legislativos sobre supervisión presupuestaria («Two-Pack»). El
enfoque está en consonancia con la propuesta de la Comisión relativa a un
instrumento de ayuda financiera a los Estados miembros cuya moneda no sea el
euro [COM (2012) 336, 22.6.2012].Para un debate a fondo de la situación
económica y de los avances alcanzados en la corrección de los desequilibrios en
estos Estados miembros, véanse los informes sobre el cumplimiento más recientes
en European Economy-Occasional Papers, 162 (Irlanda), 159 (Grecia), 161
(Chipre), 156 (Rumanía) y 153 (Portugal). La situación de España se trata en el
presente Informe, aunque este país recibe ayuda para la recapitalización de los
bancos (véase European Economy-Occasional Papers, 155). En relación con
el paquete de dos instrumentos legislativos, véase «The Two-Pack on Economic
Governance», European Economy-Occasional Papers, 147. [21] Jóvenes sin estudios, trabajo ni formación. [22] Sin embargo, no se activó el componente corrector del PDM,
habida cuenta de la ambición del programa nacional de reforma y del programa de
estabilidad de España. La Comisión está realizando un estrecho seguimiento de
la aplicación de las medidas de reforma y del cumplimiento de las
recomendaciones pertinentes adoptadas por el Consejo en julio en el marco del
PDM. Este seguimiento muestra un aumento patente del ritmo de las reformas en
los últimos meses. A pesar de algunos retrasos, las reformas han progresado en
gran medida siguiendo los compromisos establecidos en el programa nacional de
reforma y en el programa de estabilidad y las recomendaciones adoptadas por el
Consejo en julio en el marco del PDM. [23] No obstante, el componente corrector del PDM no se activó,
teniendo en cuenta la ambición del programa nacional de reforma y del programa
de estabilidad de Eslovenia. La Comisión está siguiendo de cerca la aplicación
de las reformas económicas y el cumplimiento de las recomendaciones adoptadas
por el Consejo en julio en el marco del PDM. Este seguimiento muestra que, en
los últimos meses, se ha acelerado el ritmo de reformas estructurales apropiadas
para el ajuste de los desequilibrios, habiéndose alcanzado avances esenciales
en el sector bancario. [24] Este cuadro es un extracto de los principales resultados de
«Current Account Surpluses in the EU», op.cit. [25] Al considerar la evolución interanual de la PIIN y de la
deuda externa, se debe tener en cuenta que estas variables se miden por su
valor de mercado: una mejora o un deterioro de las mismas puede depender
considerablemente de una mejora (o deterioro) de las variables fundamentales,
así como de la percepción de la solvencia del país que tenga el mercado. [26] Véase a este respecto «Member States' Energy Dependence: An
Indicator-Based Assessment», European Economy-Occasional Papers, 145, y
«Energy Economic Developments in Europe», European Economy, (de próxima
aparición). [27] Acerca de la sostenibilidad de la deuda pública, véase
«Fiscal Sustainability Report-2012», European Economy, 2012 (8).
Para una descripción detallada de la supervisión fiscal, véase «Report on
Public Finances in EMU», European Economy, 2013 (3).