INFORME DE LA COMISIÓN AL PARLAMENTO EUROPEO, AL CONSEJO, AL COMITÉ ECONÓMICO Y SOCIAL EUROPEO Y AL COMITÉ DE LAS REGIONES relativo al valor añadido de las estrategias macrorregionales /* COM/2013/0468 final */
INFORME DE LA COMISIÓN AL PARLAMENTO
EUROPEO, AL CONSEJO, AL COMITÉ ECONÓMICO Y SOCIAL EUROPEO Y AL COMITÉ DE LAS
REGIONES relativo al valor añadido de las
estrategias macrorregionales 1. Introducción El concepto de estrategias
macrorregionales surgió del deseo de dar una respuesta colectiva al deterioro
del Mar Báltico y de llevar a cabo una acción concertada sobre los retos y las
oportunidades de dicha región. Así nació la Estrategia de la UE para la región
del Mar Báltico (EUSBSR), que se adoptó en 2009. La Estrategia de la UE para la
región del Danubio (EUSDR) se adoptó en junio de 2011 y el Consejo Europeo
invitó a la Comisión a presentar una estrategia de la UE para la región del
Adriático y del Jónico antes de que finalice 2014, sujeta a la evaluación del
concepto de estrategias macrorregionales[1].
Otras regiones están considerando las ventajas de este enfoque. El objetivo es dar una respuesta
coordinada a cuestiones que se tratan mejor juntas que por separado. Las dos
estrategias tienen por objeto superar los obstáculos que entorpecen el
desarrollo y liberar el potencial de las regiones. Pretenden situar las
cuestiones en un entorno multilateral y llegar más allá de las fronteras
actuales de la UE para trabajar con los vecinos en pie de igualdad. El enfoque
anima a los participantes a superar no solo las fronteras nacionales, sino
también las barreras que impiden pensar de manera más estratégica e imaginativa
sobre las oportunidades disponibles. Una estrategia macrorregional tiene por
objeto poner en marcha nuevos proyectos e iniciativas, creando un sentido de
responsabilidad común. Constituye una innovación importante en el ámbito de la
cooperación y la cohesión territoriales. Sin embargo, este enfoque, que se basa
en una tradición de cooperación desarrollada a partir de iniciativas
comunitarias como Interreg[2],
debe juzgarse por los resultados, y el éxito debe medirse en relación con el
esfuerzo requerido. Aunque el propio enfoque goza de cierta popularidad, la
aplicación es difícil y es preciso introducir mejoras que aporten un verdadero
valor añadido de una manera tan eficaz y sostenible como sea posible. 1.1 Objetivo del informe El Consejo pidió a la Comisión que
«aclare el concepto de las estrategias macrorregionales, evalúe sus ventajas y
presente los resultados al Consejo y al Parlamento Europeo en junio de 2013 a
más tardar»[3].
El presente informe: ·
intenta aclarar el concepto; ·
evalúa el valor añadido de las estrategias
macrorregionales existentes; ·
formula recomendaciones sobre el trabajo
futuro. Considera lo conseguido hasta la fecha,
tanto las ventajas como las dificultades, en el contexto del marco de las
políticas de la UE, incluida la Estrategia Europa 2020, y la perspectiva
territorial contemplada actualmente en los Tratados. 1.2 Método de evaluación[4] El presente trabajo se basa en una serie
de contribuciones: ·
los informes de la Comisión sobre la EUSBSR y
la EUSDR, las posteriores conclusiones del Consejo y la Comunicación sobre la
EUSBSR de marzo de 2012; ·
una encuesta exhaustiva de más de cien partes
interesadas fundamentales; ·
evaluaciones independientes de expertos
externos; ·
un examen de la bibliografía académica al
respecto y la relativa al desarrollo de la política; Los analistas recomiendan lo siguiente: ·
como las dos estrategias macrorregionales
existentes son relativamente nuevas, es difícil todavía juzgar su impacto, que
deberá medirse a medio o largo plazo; ·
es preciso distinguir entre el valor del
concepto global y las cuestiones de ejecución.
2. El concepto de estrategia macrorregional Muchos elementos ofrecen una base para la
cooperación macrorregional: un sentido regional de identidad; un deseo de
planificación estratégica común; y una voluntad de compartir los recursos. Las definiciones iniciales[5] se están
consolidando ahora en el Reglamento sobre disposiciones comunes para 2014-2020[6], según el cual una
estrategia macrorregional: 1) es un marco integrado relacionado con
Estados miembros y terceros países de la misma zona geográfica; 2) aborda retos comunes; 3) se beneficia de la cooperación
reforzada para la cohesión económica, social y territorial. Una estrategia macrorregional debe ser
aprobada por el Parlamento Europeo y el Consejo. El concepto incorpora también los
principios de: ·
integración:
los objetivos deben incluirse en los marcos de políticas existentes (de la UE,
regionales, nacionales, locales, de preadhesión), los programas (de la UE,
específicos de cada país, territoriales, de cooperación, sectoriales) y los
instrumentos financieros; ·
coordinación:
las políticas, las estrategias y los recursos financieros deben evitar la
compartimentación, ya sea entre políticas sectoriales, agentes o distintos
niveles de gobierno; ·
cooperación:
los países deben cooperar, y los sectores también, en toda la región, cambiando
la actitud cerrada por una actitud abierta hacia las ideas de desarrollo
regional; ·
gobernanza multinivel: los responsables políticos de diferentes niveles deberían
trabajar mejor juntos sin crear nuevos niveles de toma de decisiones; ·
asociación:
los países de la UE y los terceros países pueden trabajar juntos sobre la base
de un interés y respeto mutuos. Los objetivos varían según las
necesidades de la región afectada. Sin embargo, debe darse prioridad a
cuestiones pertinentes desde un punto de vista estratégico que aporten un
verdadero valor añadido con respecto a las políticas horizontales de la Unión,
con especial referencia a la Estrategia Europa 2020. Deben incluirse tanto
retos como oportunidades, ya que los países en diferentes fases de desarrollo
tienen distintas prioridades: ·
retos, cuando
la cooperación sea decisiva (por ejemplo, cuestiones medioambientales,
climáticas y de conectividad); ·
oportunidades,
cuando aumentar la cooperación tiene un interés mutuo, con iniciativas
conjuntas, puesta en red, intercambio de experiencia y financiación conjunta
(por ejemplo, investigación, innovación, actividades comerciales y desarrollo
de capacidades). Este aspecto dual se tuvo en cuenta en
las conclusiones del Consejo de junio de 2007[7],
que aprueba el enfoque porque profundiza el mercado interior y la
competitividad en la UE, facilita la política marítima integrada (en
particular, el «crecimiento azul») y aborda los retos comunes en materia de
contaminación o enlaces de infraestructuras pendientes. Además, las estrategias
pueden utilizarse para movilizar los esfuerzos conjuntos en innovación, acción
por el clima, gestión de riesgos, cuestiones de seguridad y turismo. 3. Valor añadido de las estrategias
macrorregionales Las dos estrategias macrorregionales
existentes funcionan sin fondos adicionales de la UE, nuevas instituciones o
nueva legislación. Esto ha exigido una mayor coherencia entre los fondos, las
estructuras y las iniciativas. Las estrategias han creado estructuras de
trabajo en torno a ámbitos prioritarios, seleccionados en un proceso de
consulta ascendente. Los países, regiones u organizaciones participantes asumen
la dirección política en cada ámbito y la Comisión presta su apoyo en calidad
de facilitador. 3.1 Resultados en cuanto a proyectos,
acciones, decisiones y redes Los informes de ejecución de la EUSBSR y
la EUSDR ponen de relieve que las estrategias macrorregionales han ayudado a
elaborar nuevos proyectos o han dado impulso a proyectos transnacionales
existentes. En la región del Mar Báltico hay más de cien proyectos emblemáticos
y otros muchos proyectos derivados, mientras que la EUSDR está considerando más
de cuatrocientos proyectos por un valor de 49 000 millones EUR, ciento
cincuenta de los cuales ya están en marcha. Proyectos – La situación del Mar Báltico está mejorando, se están abordando
las cantidades de nutrientes mediante proyectos como CleanShip (que reduce la
contaminación procedente de los buques) o los que eliminan progresivamente los
fosfatos en los detergentes, mientras que el proyecto BALTFISH facilita una
mejor colaboración en la gestión de la pesca. – La prevención de las inundaciones en la región del Danubio es
una preocupación importante que abordan proyectos como DANUBE FLOODRISK. Este
proyecto proporciona bases de datos compartidas y la cartografía de las
inundaciones. – Mejora de las infraestructuras electrónicas: en la región del
Danubio se han puesto en marcha proyectos del Séptimo Programa Marco para
mejorar la disponibilidad de servicios informáticos avanzados para los
investigadores. – Como parte de las estrategias de adaptación para las regiones
del Danubio y del Báltico, se están planeando acciones relativas al cambio
climático junto con instituciones de los Estados miembros, por ejemplo en el
marco de BALTADAPT. El enfoque macrorregional facilita
también la puesta en red y las iniciativas conjuntas. Iniciativas conjuntas – El programa de investigación y desarrollo sobre el Mar Báltico
BONUS está fomentando la cooperación en la investigación sobre tecnologías
limpias e innovación ecológica. – Se está apoyando a las PYME a través del Foro Empresarial de la
Región del Danubio. Este enfoque facilita también las
decisiones políticas a nivel colectivo. Se está mejorando la navegabilidad del
Danubio, por ejemplo mediante la Declaración ministerial sobre el mantenimiento
de julio de 2012 o el reciente acuerdo entre Rumanía y Bulgaria para compartir
equipos. 3.2 Mejora de la elaboración de las
políticas Las estrategias macrorregionales
proporcionan módulos regionales para una política a escala de la UE, encauzando
los enfoques nacionales hacia una ejecución más coherente a nivel de la UE. El
trabajo macrorregional tiene un impacto particular en la política marítima
integrada, la red transeuropea de transporte (RTE-T), la red transeuropea de
energía (RTE-E) y la cooperación en materia de protección civil. El informe
pericial sobre cuestiones medioambientales considera que las estrategias
macrorregionales fomentan en general la ejecución de las directivas de la UE[8]. Contribuciones a la conectividad
– Se está desarrollando una perspectiva macrorregional de la planificación de
la inversión en infraestructuras en marcos relativos a la RET-T, por ejemplo el
proyecto «Baltic Transport Outlook», que ofrece apoyo en materia de analisis/planificación. – Para garantizar el suministro de gas, el modelo de mercado de
gas de la región del Danubio apoya proyectos de planificación de
infraestructuras y la eliminación de obstáculos técnicos y de otro tipo al
mercado transnacional. Aunque la encuesta de las partes
interesadas fundamentales de la EUSBSR y la EUSDR también indica que el enfoque
macrorregional fomenta la movilización de diferentes iniciativas de la UE,
regionales y nacionales, dichas partes subrayan que se necesitan más tiempo y esfuerzos,
siendo la respuesta de los encuestados de la EUSBSR a este respecto más
positiva (más del 55 %) que la de los de la región del Danubio
(33 %), probablemente porque la primera estrategia comenzó antes. Integrar las preocupaciones de la UE en la elaboración de las
políticas
– Los objetivos de la EUSDR sobre vías navegables interiores forman parte del
nuevo Plan Director para el Transporte de Austria. – Los puntos fuertes de la innovación en salud y ciencias de la
vida en los países nórdicos, ampliada al contexto báltico por el proyecto
«ScanBalt Bioregion», se recogen en la estrategia estonia para la
biotecnología, con una puesta en red con los vecinos que proporciona una masa
crítica. 3.3 Aumento de la rentabilidad Sacar un mayor partido del dinero es
importante en un momento de restricciones presupuestarias. El enfoque
macrorregional ayuda a alinear los programas de la UE para que actúen juntos en
torno a objetivos importantes compartidos. La falta de fondos adicionales de la
UE también empuja a los responsables de la ejecución a buscar fondos más
activamente. Esto ha servido de estímulo para: ·
el Diálogo de Financiación del Danubio
(adecuación entre ideas de proyectos y fondos, poniendo en contacto a
promotores de proyectos con bancos, instituciones internacionales de
financiación y programas de financiación); ·
el Instrumento de Capital Semilla de la EUSBSR
(pequeña financiación para desarrollar ideas de proyecto hasta un punto que
permita acceder a préstamos o subvenciones). Los recursos disponibles se concentran en
prioridades de alto nivel: «Suecia o Finlandia en el Mar Báltico o el Estado
federado de Baden-Württemberg en la región del Danubio han movilizado recursos
propios para implementar iniciativas en el marco de las estrategias macrorregionales»[9]. El sector privado
también participa, bien a través del trabajo con el Foro de Desarrollo del
Báltico o, por ejemplo, extrayendo buques naufragados del Danubio, el Sava y el
Tisa. Las estrategias fomentan también la
puesta en común de recursos: «En términos de ingeniería financiera, las
posibilidades de creación de fondos semilla/de primeras fases y de capital
riesgo en las macrorregiones son considerables; dado que pocos países […]
tienen un “flujo de inversiones” suficiente de empresas emergentes para
mantener fondos especializados […], la macrorregión puede ofrecer una masa
crítica suficiente»[10]. 3.4 Mayor integración y coordinación La mayoría de las partes interesadas
encuestadas consideran que el proceso mejora los mecanismos de cooperación existentes
(más del 60 %) y refuerza la cooperación entre los países participantes
(más del 75 %). Los dirigentes políticos ponen también de relieve los
aspectos más generales de integración[11].
Igual de importante es el hecho de que
las estrategias aumentan la cooperación entre las autoridades dentro de los
países. Tanto en las respuestas a la encuesta como en las evaluaciones
independientes y los análisis de la literatura al respecto, se subrayan los
enfoques integrados de cuestiones de importancia macrorregional. Por ejemplo,
la EUSBSR «ha permitido un enfoque intersectorial de las cuestiones
medioambientales». Esto ha ayudado a abordar problemas cuando la Comisión de
Helsinki (HELCOM), que se centra en el medio ambiente, no ha podido poner freno
antes a muchos de los intereses sectoriales (por ejemplo, agrícolas) que dan
lugar a problemas medioambientales (eutrofización)[12]. Mayor coordinación – En la región del Danubio, se están desarrollando mejores
relaciones con iniciativas existentes, tales como la Comisión Internacional
para la Protección del Río Danubio (ICPDR), la Comunidad de la Energía, la
Organización Internacional para las Migraciones y la Sinergia del Mar Negro. – En la región del Mar Báltico, está aumentando el trabajo
conjunto entre la Dimensión Septentrional (ND), el Consejo de Estados del Mar
Báltico (CBSS), el Consejo Nórdico de Ministros y otros marcos, que movilizan
juntos sus estructuras, tales como VASAB (Visión y Estrategias en torno al Mar
Báltico) para la planificación espacial coordinada o la Asociación para el
Transporte y la Logística en el marco de la ND. – En la región del Mar Báltico, está en curso un trabajo conjunto
sobre las hipótesis de peligro, mientras que en el Danubio hay mayor
coordinación en el campo de las amenazas para la seguridad, tales como la
delincuencia organizada. 3.5 Lucha contra las desigualdades
regionales y fomento de la cohesión territorial Más del 60 % de las respuestas a la
encuesta, así como los comentarios académicos[13],
consideran las estrategias como instrumentos para aumentar la cohesión social,
económica y territorial. El Parlamento Europeo declara que también «pueden
constituir instrumentos útiles para identificar y combatir las disparidades
regionales […] y para promover la convergencia entre las regiones europeas»[14]. 3.6 Promoción de la gobernanza
multinivel El enfoque macrorregional solo puede
funcionar si hay una estrecha cooperación entre los niveles regional, nacional
y local para planificar juntos y adaptar la financiación. Esto refuerza la
gobernanza multinivel como elemento de la política de cohesión, dada la
variedad de agentes participantes. La sociedad civil está también presente y el
enfoque se basa en una consulta ascendente. Varias regiones y (en la EUSBSR)
organizaciones regionales actúan como coordinadores.
3.7 Mejora de la cooperación con los
países vecinos Las dos estrategias ayudan a mejorar la
cooperación con los vecinos. En la EUSBSR, Rusia, aunque, en sí misma, no forma
parte de la estrategia, estuvo de acuerdo con una lista de proyectos comunes.
Noruega e Islandia han participado también activamente, especialmente en
cuestiones de logística y sociales. En la EUSDR, con terceros países con
perspectivas diversas de integración, la estrategia facilita la preparación de
los candidatos y de los candidatos potenciales. Casi el 80 % de los
encuestados de la EUSDR consideran que la estrategia ha mejorado la cooperación
con los países vecinos, sirviendo como una plataforma para el futuro. Esta
oportunidad de experimentar las políticas y los procesos de la UE en
actividades comunes debería formar parte del trabajo futuro. 4. Lecciones aprendidas y problemas
que hay que superar. Si bien el valor añadido de las
estrategias está claro, sigue siendo fundamental mejorar los métodos de
ejecución. ·
Elegir los objetivos adecuados Los objetivos de cada estrategia se
dividen en ámbitos prioritarios que surgen del proceso de consulta y pueden
revisarse, como ha ocurrido recientemente con la EUSBSR. La mayoría de los
encuestados cree que los objetivos de la EUSBSR y la EUSDR abordan los
principales retos (más del 80 %), pero pocos están convencidos del número
de ámbitos prioritarios (un 60 % piensa que el número es razonable, un
26 % es neutral y un 14 % opina que es excesivo). Esta es en general
una cuestión más importante en la EUSBSR, que tiene más prioridades. ·
Mantenimiento del compromiso político El compromiso político de alto nivel se
puso de manifiesto en los primeros llamamientos al establecimiento de las
estrategias, en las conclusiones del Consejo y en las declaraciones realizadas
en acontecimientos importantes, como los Foros Anuales. Aunque dicho compromiso
es importante[15],
los encuestados creen que no siempre se ha seguido. Los comentarios muestran
que varía por país, por institución y en diferentes niveles de toma de
decisiones: el 38 % está de acuerdo con que el compromiso político es
alto, un 30 % piensa lo contrario y el 32 % es neutral. La EUSBSR
obtuvo resultados menos positivos que la EUSDR y «los de dentro» están menos
convencidos que «los ajenos» a la estrategia. ·
Financiación Aunque la armonización de los fondos
tiene un potencial significativo, la EUSBSR y la EUSDR se pusieron en marcha a
mediados del periodo financiero, lo que hizo difícil en ocasiones la coherencia
con las políticas y programas existentes. La utilización de préstamos ha sido
limitada por los niveles de deuda. Casi el 50 % de los encuestados no
está de acuerdo con que la «adaptación de la elaboración de las políticas y la
financiación a los objetivos se ha alcanzado con éxito», aunque la opinión es
más positiva con respecto a la EUSBSR, lo que refleja que comenzó antes. Los
recursos insuficientes de los terceros países siguen siendo un problema. La experiencia muestra que los programas
de cooperación territorial europea son la principal fuente de financiación. Sin
embargo, para poner en práctica en enfoque, deben movilizarse todas las
políticas y programas, incluidos los específicos de cada país, así como las
fuentes privadas, la ayuda de las instituciones financieras (por ejemplo el
Banco Europeo de Inversiones), etc. Para que el programa macrorregional tenga
éxito debe incluirse en la programación de 2014-2020, haciendo referencia
explícita a él en los acuerdos de asociación y en los textos de los programas.
Esto requiere la atención de todos los ministerios a fin de crear un clima de
inversión positivo. La combinación de subvenciones y préstamos, por ejemplo en
el Mecanismo de Inversión para los Balcanes Occidentales es un avance valioso,
en particular para los terceros países. En general, el enfoque debe aumentar el
impacto de la financiación disponible, reforzar la aplicación de los logros
alcanzados y mejorar el uso de las estructuras existentes. ·
Organización y gobernanza La encuesta confirma que las estrategias
macrorregionales siguen siendo un reto para las administraciones afectadas. Las
dificultades incluyen la falta de recursos humanos, los cambios de personal y
la escasez de conocimientos. Con los recortes de personal y de gastos de viaje,
la asistencia a las reuniones (por ejemplo de los grupos directores de los
ámbitos prioritarios de la EUSDR) no es siempre numerosa. En los comentarios se señala la
complejidad de las estructuras. Se insta a «reforzar el liderazgo para ayudar a
mantener un mínimo de intensidad y de compromiso, mientras que una mayor
atención puede ayudar a reducir la complejidad de los mecanismos de ejecución»[16]. Los encuestados piden también que se
mejore el intercambio de experiencia dentro de las macrorregiones y entre ellas
y desean que se mejore la cooperación entre todos los niveles de gobernanza ·
Medir los progresos Los indicadores proporcionan marcadores
con respecto a los cuales pueden medirse los progresos. Tanto la EUSDR como la
EUSBSR tienen objetivos a nivel de estrategia. En 2013, está previsto trabajar
en el establecimiento de indicadores a nivel de ámbito
prioritario / acción horizontal. Esta es una tarea difícil porque el
progreso medido con respecto a los indicadores se debe a factores no exclusivos
de las estrategias, cuya contribución específica es difícil de medir. Los
objetivos y los indicadores del programa deben ser coherentes con el trabajo a
nivel de estrategia. La EUSDR y la EUSBSR también utilizan
enfoques diferentes (la primera actúa a un nivel más general y la segunda con
mayor detalle y contribución local). Sin embargo, es preciso proseguir el
trabajo: aunque los indicadores y los objetivos acordados son esenciales para
concentrar el esfuerzo, los progresos deben considerarse en términos de redes
creadas, proyectos realizados con éxito y mejoras en la integración y la
coordinación. 5. Acciones futuras: recomendaciones 5.1 Aprovechar todo el potencial de
las estrategias Para aprovechar todo el potencial del
enfoque, lo siguiente es fundamental: ·
todos los participantes deben reconocer que
sus estrategias macrorregionales son en su conjunto una responsabilidad
horizontal de sus gobiernos; ·
todos los socios deben aprovechar la
oportunidad de financiación ofrecida por la inclusión del enfoque en la nueva
generación de reglamentos, especialmente en los acuerdos de asociación y los
programas operativos, para que pueda realizarse el principio de inclusión del
enfoque en todas las decisiones («integración»); ·
los nuevos programas transnacionales (Danubio
y South-East Gateway) y los programas transnacionales existentes (región
del Mar Báltico) deben aprovecharse plenamente, así como otros instrumentos
como las agrupaciones europeas de cooperación territorial (AECT) y la inversión
territorial integrada; deben compartirse las buenas prácticas, colaborando
estrechamente con el programa Interact; ·
los problemas operativos en las
administraciones deben abordarse con personal y recursos adecuados; deben
aprovecharse plenamente los medios de comunicación modernos para evitar cargas
excesivas o viajes innecesarios; ·
la coherencia y la credibilidad del trabajo
macrorregional requiere la revisión periódica en los Consejos sectoriales
pertinentes y en reuniones ministeriales ad hoc sobre temas específicos;
la contribución constante del público es importante; ·
el seguimiento y la evaluación del enfoque
deben basarse en indicadores y objetivos realistas, así como en una visión de
conjunto de las actividades de los ámbitos prioritarios; ·
si hay preocupaciones sobre el rendimiento o
la pertinencia, pueden introducirse cláusulas de expiración para la prioridad
en cuestión, con la posibilidad de reducir el número o cambiar el centro de
atención de los ámbitos prioritarios; ·
debe prestarse mayor atención a la
comunicación del objetivo y los logros de las estrategias y debe mantenerse el
enfoque ascendente adoptado al comienzo. 5.2 Liderazgo en las regiones y el
papel de la Comisión La clave estará en el futuro en un
liderazgo más fuerte, reforzando el sentimiento de responsabilidad en las
regiones afectadas, ofreciendo una toma de decisiones clara y una mayor
visibilidad. Aunque la Comisión seguirá desempeñando un papel fundamental, su
apoyo debe equilibrarse mejor mediante una dirección eficaz en las regiones
afectadas. La Comisión propone un proceso de revisión
de las estrategias existentes que debe ser finalizado por los Foros Anuales de
2014. Este proceso debe considerar mejoras operativas, así como posibilidades
de mejora de la dirección política. Sin duda, debido al diferente estado de
desarrollo y al distinto origen de las estrategias, el camino a seguir puede
variar en cada caso. Sin embargo, los siguientes puntos son importantes: ·
Con arreglo a las propuestas reglamentarias
actuales, los programas transnacionales pueden desempeñar en el futuro un papel
más importante en el apoyo a la ejecución. Las AECT pueden ofrecer también
oportunidades. ·
Los sistemas actuales de gestión de las
estrategias (CAP, PCN) acaban de establecerse. Las peticiones de simplificación
deben tener en cuenta los posibles retrasos que podrían implicar los cambios. ·
Los Estados miembros y los países socios deben
considerar la manera de reforzar su sentimiento de responsabilidad hacia las
estrategias y la respuesta adecuada a las peticiones de un liderazgo más
fácilmente reconocible. Las elecciones deben tener en cuenta cuestiones de
legitimidad, responsabilidad y continuidad. ·
La Comisión facilita las estrategias,
garantizando la coherencia y la continuidad, así como una dimensión y un valor
añadido de la UE claros. Sin embargo, sus recursos son limitados y deben
considerarse medidas que le permitan desempeñar un papel adecuado. ·
Deben considerarse las posibilidades de
involucrar al público y otros foros institucionales de la UE en la gobernanza
de las estrategias. 5.3 Nuevas estrategias Cuando se considera la puesta en marcha
de cualquier nueva estrategia macrorregional de la UE, debe tenerse en cuenta
lo siguiente: ·
Solo deben ponerse en marcha nuevas
iniciativas si hay necesidades particulares de mejora de la cooperación de alto
nivel. Estas iniciativas deben tener una importancia estratégica para las
macrorregiones y traducirse en un número limitado de objetivos bien definidos
con un conjunto adecuado de indicadores para medir los progresos realizados.
Los retos (como el deterioro del medio ambiente, la adaptación al cambio
climático, el impacto de los desastres naturales o de origen humano, las
lagunas en materia de conectividad, las grandes desigualdades de renta) y/o las
oportunidades comunes (tales como la posibilidad de crear redes de
investigación, de ampliar los mercados y de modernizar las administraciones)
deben ser claros, así como la identidad geográfica acordada. Se trata, por
tanto, de un enfoque que solo debe utilizarse en circunstancias particulares en
las que la participación de la UE es adecuada y se refuerzan las políticas
horizontales existentes de la UE. ·
Debe haber una voluntad de traducir el
compromiso político en apoyo administrativo. Solo así hay buenas posibilidades
de éxito. ·
Los enfoques estratégicos macrorregionales y
de la cuenca marina tienen aspiraciones similares. La EUSBSR combina
características de ambos, mientras que una estrategia macrorregional para los
mares Adriático y Jónico podría utilizar la estrategia marítima adoptada[17] como uno de sus
componentes fundamentales. ·
Es muy posible que las macrorregiones actuales
no hayan agotado todos los paradigmas posibles. Es fácil considerar una
cooperación regional inspirada en este modelo, pero sin participación de la
Comisión o basada más exclusivamente en un programa transnacional. Los que
intentan intensificar la cooperación y la integración deben buscar la forma más adecuada a su situación.
Las estrategias macrorregionales deben demostrar que aportan un valor añadido
particular a nivel de la UE, tal como una mejor ejecución de la legislación de
la UE en materia de medio ambiente, una intensificación específica de las
inversiones en la conectividad a nivel de la UE o una masa critica con respecto
a la innovación. 6. Conclusiones Las dos estrategias macrorregionales
existentes están demostrando sus ventajas tanto desde un punto de vista
estratégico como político. Ya hay claros resultados en términos de proyectos y
de mayor integración en la elaboración de las políticas, aunque son esenciales
nuevas mejoras en la ejecución y la planificación. La cuestión del liderazgo es
fundamental en el proceso que finalizará en 2014. La Comisión invita al Parlamento y al
Consejo a apoyar las recomendaciones del presente informe. [1] Conclusiones del Consejo Europeo de 13 y 14 de diciembre
de 2012. [2] Actualmente: programas de cooperación territorial
europea. [3] Conclusiones del Consejo de Asuntos Generales de 13 de
abril de 2011, punto 20. [4] Todas las contribuciones pueden consultarse en los
sitios web de la EUSBSR y la EUSDR. [5] Por ejemplo, Macro-regional strategies in the
European Union (Estrategias macrorregionales en la Unión Europea).
Septiembre de 2009. http://ec.europa.eu/regional_policy/cooperate/baltic/pdf/macroregional_strategies_2009.pdf. [6] Propuesta de disposiciones comunes relativas al Fondo
Europeo de Desarrollo Regional, al Fondo Social Europeo, al Fondo de Cohesión,
al Fondo Europeo Agrícola de Desarrollo Rural y al Fondo Europeo Marítimo y de
la Pesca. COM(2011) 615 final, modificada. [7] Conclusiones del Consejo de Asuntos Generales de 26
junio 2012, punto 7. [8] Á. Kelemen: Assessing the added value of
macro-regional strategies – Environment. (Evaluación del valor añadido de
las estrategias macrorregionales: medio ambiente). 2013. [9] A. Reid: Do macro-regional strategies boost
innovation and competitiveness? (¿Estimulan las estrategias
macrorregionales la innovación y la competitividad?) [10] Ibídem. [11] Por ejemplo, la canciller Merkel en el Foro Anual de la
EUSDR 2012 y el Presidente Ilves en la Conferencia Ministerial de la EUSBSR
2009. [12] Á. Kelemen: Ibídem. [13] A. Dubois, S. Hedin, P. Schmitt: J. Sterling: EU
macro-regions and macro-regional strategies (Macrorregiones y estrategias
macrorregionales de la UE). Nordregio, 2009. [14] Parlamento Europeo: Informe sobre La optimización del
papel del desarrollo territorial en la política de cohesión (diciembre de
2012). [15] K. Böhme: Added value of macro regional strategies:
A governance perspective (valor añadido de las estrategias
macrorregionales: una perspectiva de gobernanza). 2013. [16] Ibídem. [17] COM(2012) 713 sobre «Una estrategia marítima para los
mares Adriático y Jónico».