INFORME DE LA COMISIÓN AL CONSEJO Y AL PARLAMENTO EUROPEO sobre la ejecución, los resultados y la evaluación generaldel Año Europeo de Lucha contra la Pobreza y la Exclusión Social (2010) /* COM/2012/0107 final */
INFORME DE LA COMISIÓN AL CONSEJO Y
AL PARLAMENTO EUROPEO sobre la ejecución, los resultados y la
evaluación general
del Año Europeo de Lucha contra la Pobreza y la Exclusión Social (2010)
1.
Contexto: potenciar el compromiso político en tiempos
de crisis
1.1.
Introducción
En 2008 el
Consejo y el Parlamento Europeo reafirmaron que la lucha contra la pobreza y la
exclusión social era un compromiso clave de la UE y sus Estados miembros, y
decidieron designar 2010 como Año Europeo de Lucha contra la Pobreza y la Exclusión
Social (en lo sucesivo, «el Año Europeo 2010» o «el Año»)[1]. El Año Europeo 2010 coincidió con un momento de grandes problemas
económicos y sociales, lo que propició la movilización y contribuyó a situar la
pobreza y la exclusión social en un lugar central de la agenda de la Estrategia
Europa 2020. El Año sirvió para poner de relieve la importancia crucial del
compromiso y la sensibilización de los ciudadanos, y ofreció oportunidades de
participación positiva a hombres y mujeres en situación de pobreza. También
puso de manifiesto que Europa puede fomentar nuevos modelos de gobernanza, y
destacó la necesidad de crear más puentes entre los actores fundamentales. Sin
embargo, la crisis afectó especialmente a las personas que sufren la pobreza y
la exclusión social y a las que se ocupan de ellas a diario, lo que complicó
que se percibiera la plena repercusión de la iniciativa. De conformidad con lo dispuesto en la Decisión por la que se
establece el Año Europeo 2010, el presente informe ofrece un panorama de la
ejecución, los resultados y los logros generales del Año a partir de las
conclusiones de una evaluación externa[2].
1.2.
Coordinación de la UE en materia de inclusión
social
Cuando
se puso en marcha de la Estrategia de Lisboa en marzo de 2000, el Consejo Europeo
pidió a los Estados miembros y a la Comisión que tomaran medidas que tuvieran
«un impacto decisivo en la erradicación de la pobreza» a más tardar en 2010, y
el Consejo Europeo ha seguido reafirmando este objetivo desde entonces. El
Método Abierto de Coordinación sobre Protección Social e Inclusión Social (el
denominado «MAC social»), que se desarrolló para garantizar la coordinación de
las políticas correspondientes entre los Estados miembros, ha contribuido al
establecimiento de retos comunes, la ampliación de la base de conocimientos
compartidos y el apoyo a la buena gobernanza. Sin embargo, aún queda bastante
por hacer respecto a la consolidación del compromiso político y la visibilidad,
la interacción con otros ámbitos políticos y la participación de todos los
actores pertinentes.
1.3.
El Año Europeo 2010 y sus objetivos
Cuando la primera década de cooperación
de la UE en materia de pobreza y exclusión social se acercaba a su fin, se
concibió el Año Europeo 2010 como catalizador para sensibilizar, crear nuevas
asociaciones y servir de nuevo acicate. Se pretendía conseguir cuatro objetivos
principales: Reconocimiento de los derechos — el reconocimiento del derecho de las personas que se
encuentran en una situación de pobreza y exclusión social a vivir con dignidad
y a desempeñar un papel pleno en la sociedad. Responsabilidad compartida y
participación — aumentar la participación
de la población en las políticas y acciones de inclusión social, haciendo
hincapié en las responsabilidades colectiva e individual de la lucha contra la
pobreza y la exclusión social. Cohesión
— promover una sociedad más cohesionada, sensibilizando sobre las
ventajas para todos de una sociedad en la que se haya erradicado la pobreza,
que procure un reparto justo de los recursos y que no margine a nadie. Compromiso y acciones concretas — reiterar el firme compromiso político de la UE respecto a la
lucha contra la pobreza y la exclusión social, y promover dicho compromiso y la
acción a todos los niveles.
2.
Año Europeo 2010: ejecución y actividades clave
2.1.
Gestión y ejecución financiera
Se asignó un presupuesto de 17,25
millones de euros a actividades en los veintinueve países participantes
(EU 27 más Islandia y Noruega) y a escala europea. Programación y gestión financiera en
los Estados miembros Los organismos nacionales de ejecución
(ONE) coordinaron el Año Europeo 2010 y gestionaron la financiación de la UE a
escala nacional, de acuerdo con programas nacionales diseñados en consulta con
partes interesadas clave. En conjunto, se concedió un total de 9,27
millones de euros del presupuesto de la UE a los veintinueve organismos (de los
veintisiete Estados miembros, Noruega e Islandia) de acuerdo con el
procedimiento de gestión centralizada indirecta. Cada país debía aportar, al
menos, un importe equivalente a la cantidad recibida en concepto de subvención
de la UE. Algunos países proporcionaron más medios de los solicitados. Además,
se garantizó la financiación privada mediante convocatorias de propuestas, con
un requisito de cofinanciación de porcentaje variable. Programación y gestión financiera a nivel de la UE Se
asignó un presupuesto de 8 000 millones de euros a iniciativas a escala de
la UE, la mayor parte de las cuales eran actividades clave de nivel europeo. La
mayoría de ellas se financió al 100 %, pero algunas (conferencias de
apertura y clausura) se cofinanciaron al 80 %. Aunque se coordinaron
iniciativas paneuropeas a escala de la UE, otras actividades se llevaron a cabo
de manera descentralizada en los países participantes, con una cooperación
estrecha entre los corresponsales nacionales del contratista de comunicación y
los ONE. Un Comité consultivo de representantes de los países participantes se
reunió regularmente para asesorar y asistir a la Comisión en la planificación y
ejecución de las actividades del Año. Se utilizó como canal de información y
consulta a un grupo de expertos de las partes interesadas de la UE, en el que
participaron unas setenta ONG y organizaciones europeas (redes o autoridades
regionales o locales, interlocutores sociales, fundaciones, grupos de
reflexión, organismos europeos o internacionales), y que se reunió cinco veces
entre marzo de 2009 y marzo de 2011. El Año Europeo 2010 en cifras: –
29 países participantes (los 27 Estados
miembros, Noruega e Islandia). –
En torno a 900 actividades cofinanciadas que
promovieron los ONE o partes interesadas; como mínimo, otras 1 800
actividades nacionales y locales que utilizaron el logotipo. –
Alrededor de 40 actos europeos (organizados
por instituciones u órganos de la UE o en colaboración con actos importantes). –
164 embajadores (160 a nivel nacional y 4 a
nivel europeo). –
49 millones de telespectadores y oyentes de
los reportajes emitidos. –
Más de 400 000 visitantes no repetidos
del sitio web. –
Más de 10 000 artículos en línea
imprimidos. –
1 200 participantes en el Premio de
Periodismo y 60 ganadores. –
Más de 60 vídeos producidos a escala de la UE. –
200 fotografías de 18 países europeos
participantes en el proyecto de colaboración artística «Art Partner». –
Un presupuesto total de 26,25 millones de
euros, de los cuales 17,25 millones procedían del presupuesto de la UE, y 9
millones, de presupuestos nacionales.
2.2.
Aplicación en los países participantes
Actividad
sobre el terreno Gran parte
de la actividad a nivel nacional, regional y local fue promovida por las partes
interesadas, en particular ONG, que dirigieron 664 proyectos cofinanciados, y
por organismos nacionales de ejecución, que promovieron directamente 220
actividades. Entre estas actuaciones, cabe citar las siguientes: –
actividades de sensibilización (debates,
materiales didácticos, uso de los medios de comunicación, concursos artísticos,
cadenas de solidaridad, universidades abiertas, redes sociales, etc.); –
apoyo directo a los afectados (información
sobre sus derechos, respaldo a escala local, fomento de la implicación personal
mediante el arte, la educación informal, etc.); –
desarrollo de medidas (conferencias,
seminarios, reuniones participativas, presentación de nuevos programas de
políticas y planes de acción, etc.); –
actividades relacionadas con labores
especializadas (trabajos de investigación, estudios, publicaciones, etc.). Hubo más
actividades educativas y relacionadas con los medios de comunicación que
estudios y encuestas, lo que refleja el papel del Año como campaña de sensibilización.
Se elaboraron alrededor de 10 000 artículos de difusión impresa o en
línea. El número y
la dimensión de los proyectos cofinanciados promovidos por partes interesadas
registraron variaciones significativas, desde un proyecto en Finlandia y dos en
Lituania a setenta y uno en Francia y noventa y dos en Irlanda. En la mayoría
de los países el importe medio de la cofinanciación se situó por debajo de los
20 000 euros, lo que permitió respaldar a organizaciones con una capacidad
limitada de absorción. Además, se colaboró simbólicamente con más de mil
ochocientas actividades nacionales y locales que utilizaron el logotipo del Año
Europeo 2010 sin recibir financiación. El papel
de los «embajadores» nacionales En conjunto,
veintidós países nombraron ciento sesenta embajadores nacionales del Año
Europeo 2010 a fin de llegar a un público más amplio. Se seleccionaron
embajadores de entornos diversos: actores, cantantes, activistas de ONG,
representantes del mundo académico, deportistas, representantes del mundo
empresarial, personas con una experiencia directa de la pobreza y la exclusión
social, personas de grupos especialmente en riesgo (personas con discapacidad,
población gitana, madres solteras, etc.). El número de embajadores nombrados
osciló entre uno en Francia y Rumanía y veintiséis en Austria.
2.3.
Actividades a escala de la UE
Si bien la
Comisión Europea se encargó de coordinar y ejecutar muchas actividades, también
emprendieron un número importante de ellas las Presidencias española y belga,
las partes interesadas y otras instituciones y órganos de la UE. Campaña
de información, comunicación y promoción La
principal actividad a nivel europeo fue una campaña común coordinada por la
Comisión Europea, que se realizó en su mayor parte en veintitrés lenguas y que
se llevó a cabo en los países participantes en cooperación con el contratista
de comunicación y los ONE: –
establecimiento de una red de relaciones con
los medios de comunicación (impresos, en línea o audiovisuales) y contacto
regular con estos últimos con ocasión de acontecimientos clave (p. ej.,
desayunos de prensa); –
herramientas en línea, entre las que cabe
citar el sitio web de la campaña (www.2010againstpoverty.eu) en veintitrés
lenguas, la utilización del grupo de Facebook «Social Europe», la página Flickr
para fotografías, y mensajes en Youtube, EUtube y la Wikipedia; –
publicaciones, como un folleto sobre el
Eurobarómetro, un boletín (de seis números), un compendio de buenas prácticas
(«Salir de la pobreza»), una revista que se publicará más allá de 2010
(«Trampolín hacia el futuro») y una visión global de estadísticas clave; –
producción de material audiovisual (un
videoclip de promoción en veintitrés lenguas, veintinueve videoclips sobre
características de los países participantes y videoclips con noticias breves de
acontecimientos clave); –
cooperación con veintiséis actos europeos
(música, festivales cinematográficos, actos organizados por ONG, etc.); –
material de promoción (carteles, marcadores de
página, bolígrafos, camisetas, cordones publicitarios, etc.); –
cuatro embajadores de la campaña a escala
europea (Vaira Vīķe-Freiberga, Lesley-Anne Knight, Michał Piróg y Tasha de
Vasconcelos), cuya participación activa y apoyo de los mensajes del Año Europeo
2010 contribuyó a aumentar el interés de los medios de comunicación y a mejorar
el perfil del Año. Actos de
apertura y clausura del Año Europeo 2010 La
Presidencia española organizó en Madrid el 21 de enero la conferencia de
apertura, a la que asistieron cuatrocientas personas. En la conferencia de
clausura, que tuvo lugar el 17 de diciembre en Bruselas, bajo la Presidencia
belga, se pasó revista a los logros más importantes y se pusieron de relieve
los proyectos nacionales seleccionados. Con ocasión de este acto, se refrendó
oficialmente la declaración final del Año Europeo (véase infra),
adoptada por el Consejo de la UE. El amplio compromiso político para lograr los
objetivos del Año Europeo 2010 quedó reflejado en la participación en ambos
actos: a una amplia gama de responsables políticos y partes interesadas se
sumaron representantes de alto nivel, incluidos los Presidentes del Consejo y
la Comisión, los jefes de Gobierno español y belga y numerosos ministros nacionales. Dos
semanas temáticas En junio y
en octubre se organizaron dos semanas temáticas para impulsar el Año mediante
la concentración de una serie de manifestaciones y actividades nacionales y de
la UE en un corto periodo, haciendo un fuerte hincapié en la asociación y la
participación. Dos
iniciativas especiales a lo largo del Año: «Art Partner» y el Premio de Periodismo
paneuropeo El proyecto
de colaboración artística «Art Partner» titulado (IN)VISIBLE (de abril a
noviembre de 2010) sirvió para que estudiantes de arte de toda la UE dieran
visibilidad a la pobreza a través de la fotografía. Todas las fotografías se
dieron a conocer en el sitio web del Año Europeo 2010 y una muestra de setenta
se exhibió en una exposición en Bruselas a finales de 2010. El Premio de
Periodismo de 2010 (que tuvo lugar entre abril y diciembre) estaba destinado a
apoyar a los periodistas cuyo trabajo hubiera contribuido a sensibilizar y
comprender en mayor medida la pobreza y la exclusión social. Se presentaron
casi mil doscientos artículos o reportajes audiovisuales y se seleccionaron
ganadores a escala nacional y europea. Encuestas
y estudios del Eurobarómetro Una encuesta
del Eurobarómetro publicada en octubre de 2009[3]
recabó la opinión pública sobre las políticas encaminadas a prevenir y combatir
la pobreza y la exclusión social. También se llevaron a cabo y se publicaron
cuatro encuestas Flash del Eurobarómetro acerca de la percepción del
público sobre las repercusiones sociales de la crisis. Actividades
a escala de la UE organizadas por socios Se
organizaron muchas actividades europeas además de las coordinadas por la DG
Empleo, Asuntos Sociales e Inclusión de la Comisión. –
Una alianza especial de ONG[4] reunió a más de
cuarenta organizaciones para preparar actividades conjuntas (una cadena humana
alrededor del Parlamento Europeo, el sitio web común (www.endpoverty.eu)
e intercambios de información). –
Un gran número de partes interesadas en Europa
desarrollaron actividades durante el Año, incluidas conferencias, actos de
sensibilización y labores específicas en defensa de los afectados por la
pobreza y la exclusión social. –
El Parlamento Europeo presentó varios informes
relacionados con este tema, actuó de anfitrión en la reunión de junio de las
personas en situación de pobreza y organizó una segunda «Ágora de los
ciudadanos» al respecto en enero de 2011. –
El Comité Económico y Social Europeo organizó
una conferencia de alto nivel sobre la pobreza y la exclusión social en mayo de
2010, creó un grupo permanente sobre el Año Europeo 2010, y puso en marcha
diversas iniciativas específicas, como las «universidades populares» y
audiencias públicas periódicas. –
El Comité de las Regiones organizó en junio un
foro, y uno de sus grupos políticos preparó un concurso de cortometrajes («La
pobreza en Europa: ¿te imaginas cómo salir de ella?»). –
Las Representaciones de la Comisión Europea en
los países participantes aportaron una contribución significativa mediante la
organización de múltiples actividades de comunicación (por ejemplo, un concurso
de fotografía, la toma de contacto con grupos desfavorecidos, conciertos al
aire libre o estands de información) y la participación en diversas
conferencias, debates y discusiones sobre los temas del Año. También se contó
con la participación activa de los centros de información Europe Direct en
muchos países. –
Dentro de la propia Comisión Europea,
numerosas Direcciones Generales distintas de la DG Empleo, Asuntos Sociales e
Inclusión desarrollaron proyectos e iniciativas específicos (por ejemplo, en
los ámbitos de la salud, la sociedad de la información, la investigación, la
juventud, la cultura, el turismo, etc.). –
Antes del propio Año Europeo 2010, el Premio
de Periodismo de la UE «Juntos contra la discriminación» de la Comisión Europea
de 2009 dedicó un galardón especial a los artículos centrados en la pobreza y
la discriminación.
3.
¿Qué se ha logrado con el Año Europeo 2010?
3.1.
Un compromiso político serio, a pesar de un
contexto económico difícil
El Año
Europeo tuvo lugar en un contexto social crítico, ya que coincidió con los
debates sobre el futuro de políticas clave de la UE. La dinámica de su puesta
en marcha en toda la UE ayudó a crear un nuevo impulso que puso de relieve la
necesidad de asumir compromisos políticos al más alto nivel. En este
contexto, se reconoció la lucha contra la pobreza y la exclusión social como
una de las prioridades fundamentales de la Estrategia Europa 2020 para un
crecimiento inteligente, sostenible e integrador. Por primera vez, este compromiso
quedaba ligado a un objetivo concreto en cifras: «alejar a un mínimo de 20
millones de europeos del riesgo de pobreza y exclusión social antes de 2020».
La declaración final del Año[5]
plasmó un nuevo compromiso de continuar e intensificar estos esfuerzos. En la
Estrategia Europa 2020 se reconoce la necesidad de un firme compromiso a nivel
nacional. Por tanto, se pidió a los Estados miembros que fijasen un objetivo
nacional concreto para la reducción de la pobreza y la exclusión social en sus
programas nacionales de reformas. El Año Europeo 2010 también ha influido en el
establecimiento de medidas de política interna más allá de la Estrategia, ya
que una serie de países aprovecharon esta oportunidad para desarrollar o
aplicar nuevas iniciativas políticas y potenciar los vínculos con otros ámbitos
(como la salud, la justicia, la lucha contra la discriminación y las finanzas).
Sin embargo,
aunque esta evolución representa un avance en el refuerzo de los compromisos
adquiridos por la UE y los Estados miembros, debe examinarse desde la
perspectiva de las personas más vulnerables, cuya situación, en muchos casos,
se deterioró en 2010.
3.2.
Desarrollo de nuevas asociaciones y alianzas
El Año
Europeo proporcionó un incentivo importante para afianzar las asociaciones e implicar
a nuevos agentes, desde el nivel local al europeo. Fueron principalmente las
partes interesadas las que constituyeron estas alianzas (en especial, ONG y
fundaciones), pero en ellas también participaron diversos agentes
institucionales (autoridades locales, representantes del mundo académico,
organizaciones culturales, escuelas, etc.). Además, el
Año Europeo 2010 sirvió de catalizador para superar fronteras tradicionales al
involucrar a actores cuya repercusión es esencial, a pesar de no estar directamente
implicados en la lucha contra la pobreza y la exclusión social (p. ej.,
empresas, medios de comunicación, autoridades públicas diferentes de las
secretarías de estado u organismos dedicados a la inclusión social, etc.). En
algunos países la participación de los embajadores del Año Europeo 2010 ha
desempeñado un papel importante a este respecto. A escala europea, se ha
fortalecido la cooperación con una serie de organismos fundamentales y con
nuevas partes interesadas, así como entre servicios de la Comisión Europea. Sin
embargo, a pesar de algunos ejemplos positivos, no se han aprovechado
plenamente las posibilidades de consolidar los lazos con los interlocutores
sociales y el sector privado.
3.3.
Satisfacer la necesidad de una mejor
comunicación
Llegar a un
público amplio e influir en las percepciones de la pobreza fueron unos
objetivos especialmente ambiciosos del Año Europeo 2010. Los datos recopilados
por el contratista de comunicación muestran que la información sobre el Año
alcanzó a alrededor de una décima parte de los europeos a través de los medios
de difusión radiotelevisiva, ayudando a aumentar la sensibilización sobre las
distintas facetas de la pobreza en Europa y el papel de la UE. El Año Europeo
2010 generó asimismo una amplia cobertura de la prensa escrita, tanto en papel
como electrónica, especialmente en torno a acontecimientos importantes y fases
fundamentales. También se desarrollaron algunos canales en las redes sociales
para llegar a un público más amplio. El impacto
de la iniciativa a la hora de desmontar estereotipos es más difícil de evaluar.
No obstante, con una serie de actividades clave, como la conferencia de la UE
de octubre de 2009 titulada «La pobreza, entre la realidad y la percepción:
todo un reto de comunicación» y una serie de iniciativas nacionales, regionales
y locales, se dio la palabra a las personas en situación de pobreza. También se
suscitó un debate ineludible sobre la mejor manera de informar acerca de una
cuestión tan compleja mediante la combinación de los intereses de las personas
en situación de pobreza con los imperativos de una labor periodística cada vez
más exigente. Por último,
el Año Europeo 2010 concienció en mayor medida de la necesidad de que las
instituciones públicas informen mejor, y de manera distinta, sobre los
problemas de inclusión social, se comprometan más con los medios de
comunicación y alcancen tanto a las personas en situación de riesgo como al
público en general. Se pusieron a prueba y se desarrollaron nuevos enfoques con
este objetivo (por ejemplo, la colaboración con acontecimientos importantes o
con los medios de comunicación).
3.4.
Hacia una mayor participación de las víctimas
de la pobreza
Entre las
metas importantes del Año Europeo 2010 figuraba la participación de las
personas que sufren la pobreza, tanto para fomentar la implicación personal
como para desarrollar una forma más directa de participación ciudadana. El Año
Europeo cumplió en parte las expectativas al dar la palabra a hombres y mujeres
directamente afectados, haciendo oír su voz en actos importantes (en las
conferencias de apertura y clausura, las actividades de base, las universidades
populares, etc.) y en los medios de comunicación (en videoclips o en la
conferencia sobre las percepciones de la pobreza), y enfatizando su presencia
como participantes en tales actos. También secundó el desarrollo de formas
estructuradas de participación a través de diversos proyectos que se llevaron a
cabo en los países implicados. Además, el
Año contribuyó a explorar la relación entre la exclusión social, la pobreza y
la discriminación. Las iniciativas emprendidas tuvieron, en cierta medida, un
impacto positivo en todos los grupos en riesgo de sufrir discriminación (por
ejemplo, los inmigrantes, las minorías étnicas, las personas con discapacidad o
las personas mayores).
3.5.
Complementar las iniciativas actuales de la UE
El Año
complementó las iniciativas y los programas actuales de la UE en el terreno de
la inclusión social y la reducción de las desigualdades, como son el programa
Progress[6]
y el MAC social. También ofreció posibilidades de financiación para los
proyectos que no podían acogerse a subvenciones en el marco de otros programas
de la UE y, por tanto, ayudó a llegar a una gama más amplia de actores. No
obstante, no se aprovecharon plenamente las posibilidades de complementarse con
otras iniciativas financiadas por la UE, posibilidades que se desarrollarán en
el contexto del próximo Marco Financiero Plurianual.
3.6.
Desarrollo de enfoques innovadores
Durante el Año se probaron una serie de
enfoques innovadores: utilizar las redes sociales para la comunicación,
colaborar con periodistas, adoptar planteamientos participativos avanzados en
la planificación de políticas, desarrollar el espíritu empresarial socialmente
comprometido y fomentar las medidas en el terreno de lo social a partir de una
información documentada y contrastada. Algunas iniciativas sirvieron para
forjar vínculos con otros ámbitos, como son la salud, la justicia y las
finanzas. Estas innovaciones, que han tenido unas repercusiones potencialmente
significativas, podrían desarrollarse en mayor grado. Sin embargo, los
esfuerzos actuales de saneamiento presupuestario serán un obstáculo
considerable para destinar nuevas inversiones a este objetivo. 3.7. Integración de la perspectiva de
género Se establecieron disposiciones para tener
en cuenta la perspectiva de género, por ejemplo, en la gobernanza del Año, y
parece demostrado de manera indirecta que se abordaron de forma equilibrada
cuestiones de género específicas como la monoparentalidad o las personas sin
vivienda. Sin embargo, los actores principales del Año no dieron la importancia
suficiente a la perspectiva de género y no se recogieron datos, de manera
sistemática, desglosados en función del género.
4.
Vías de futuro: crear un legado duradero
Las
consecuencias de la crisis económica continúan. Persiste el desempleo a niveles
elevados y la UE todavía tiene un número inaceptable de personas que viven por
debajo del umbral de la pobreza o al margen de la sociedad. Está en juego la
propia cohesión de las sociedades europeas[7].
Si bien las
políticas fundamentales para luchar contra la pobreza y la exclusión social
están principalmente en manos de los Estados miembros, la UE tiene un papel
importante que desempeñar a este respecto y debe estar a la altura de las
expectativas. La UE posee competencias claras y dispone de nuevos instrumentos
para apoyar a los Estados miembros y marcar la diferencia en las vidas de las
personas más vulnerables. Entre ellos cabe mencionar la Estrategia Europa 2020 y
la Plataforma Europea contra la Pobreza y la Exclusión Social[8], que han servido
para situar a la inclusión social en una posición privilegiada de la agenda de
la UE.
4.1.
Europa 2020: del compromiso a los resultados
La crisis ha mostrado en qué medida están
interconectadas la evolución económica y social en los Estados miembros de la
UE. Basándose en esta experiencia, la UE ha aplicado un nuevo método de
trabajo, el semestre europeo, para garantizar la coordinación de la UE respecto
a prioridades políticas clave antes de la toma de decisiones a nivel nacional.
En el año 2011 se incidió marcadamente en la sostenibilidad de las finanzas
públicas, la creación de empleo y el crecimiento. Abordar el desempleo y las
consecuencias sociales de la crisis constituye una de las cinco prioridades del
Estudio Prospectivo Anual sobre el Crecimiento 2012[9], según la cual los
Estados miembros deben proteger a las personas vulnerables mejorando la
eficacia de los sistemas de protección social, poniendo en práctica estrategias
de inclusión activas y velando por un acceso a los servicios de apoyo a la
integración en el mercado laboral y la sociedad. Es preciso intensificar los esfuerzos
para que el compromiso histórico de reducción de la pobreza y la exclusión
social de aquí a 2020 revierta en un cambio tangible. Ya son veintiséis Estados
miembros los que han propuesto en sus programas nacionales de reformas
presentados en abril de 2011 objetivos nacionales de reducción de la pobreza y
han comunicado sus estrategias específicas para conseguir resultados concretos.
Hasta ahora, sin embargo, estos objetivos resultan insuficientes en comparación
con los que se acordaron conjuntamente en junio de 2010.
4.2.
La Plataforma Europea contra la Pobreza y la
Exclusión Social: un marco de acción
La Plataforma, una de las iniciativas
emblemáticas de la Estrategia Europa 2020, destaca la importancia en la agenda
de la Comisión de que se intensifiquen los esfuerzos por luchar contra la
pobreza y la exclusión social. La Plataforma se ha basado directamente en las
enseñanzas extraídas del Año Europeo 2010. Promover un enfoque de asociación y de
una participación más amplia Uno de los objetivos fundamentales de la
Plataforma es ampliar y potenciar la participación de las partes interesadas. A
este efecto, se ha mantenido y ampliado el Grupo de partes interesadas que se
creó para el Año Europeo 2010. Asimismo, la Comisión ha colaborado con las
Presidencias del Consejo para transformar la Mesa Redonda Anual contra la
Pobreza y la Exclusión Social en una convención anual de mayor alcance que
sirva para hacer balance de los progresos hacia la meta principal y pasar
revista a la ejecución de las actividades de la Plataforma. La primera
Convención Anual tuvo lugar los días 17 y 18 de octubre de 2011. Con el tiempo,
la Convención permitirá potenciar y profundizar la cooperación con otras
instituciones y órganos de la UE, así como fortalecer los vínculos con otros
campos políticos, a la par que con las principales partes interesadas. Emprender
acciones en el conjunto de las políticas La
Comunicación sobre la Plataforma propuso una serie de medidas en ámbitos
políticos clave que van más allá de la inclusión social en sentido estricto.
Estas actuaciones se refieren a los servicios financieros (Recomendación de la
Comisión sobre el acceso a una cuenta de pago básica[10]), la energía, la
educación (por ejemplo, la Comunicación de la Comisión y la Recomendación del
Consejo sobre las políticas para reducir el abandono escolar prematuro[11]), la salud (puesta
en marcha en 2011 de la cooperación de innovación europea sobre el
envejecimiento activo y saludable y aplicación de la Comunicación Solidaridad
en materia de salud: reducción de las desigualdades en salud en la UE[12]), la inmigración y
la integración. Será preciso, en particular, intensificar los esfuerzos para
facilitar la integración de la población gitana en las sociedades de la UE y
ayudar a la integración de las minorías en los países vecinos, tal como se
establece en el marco de la UE de estrategias nacionales de inclusión de los
gitanos hasta 2020[13]. La protección e integración de las minorías, incluida la
población gitana, también reviste especial importancia por constituir una parte
indispensable del proceso de eliminación de la exigencia de visado en relación
con los países de la Asociación Oriental, y de la supervisión posterior de tal
exención, en el caso de los países de los Balcanes Occidentales que ya no están
sujetos a la obligación de visado. Utilizar
de manera más eficiente el FSE y otros fondos de la UE Conforme a
la revisión presupuestaria, la Comunicación sobre la Plataforma destaca que el
Fondo Social Europeo debería utilizarse para respaldar los esfuerzos de los
Estados miembros por alcanzar los objetivos de la Estrategia Europa 2020, que
incluyen el de reducción de la pobreza. Por consiguiente, el paquete
legislativo para la política de cohesión en 2014-2020 que adoptó la Comisión el
5 de octubre hace hincapié de forma mucho más significativa en la inclusión
social. La lucha contra la pobreza y la exclusión social está reconocida como
uno de los cuatro objetivos temáticos del Fondo Social Europeo. Según la
propuesta de la Comisión[14], un mínimo del 20 % del FSE debe destinarse a medidas de
inclusión social, lo que comprende las siguientes prioridades: la inclusión, la
integración de los grupos desfavorecidos, el acceso a los servicios, la
economía social y las estrategias de desarrollo a escala local. Se seguirá
promoviendo la participación de los interlocutores sociales y de la sociedad
civil, al igual que la simplificación del sistema de concesión de ayudas. Enfocar
las innovaciones y las reformas sociales desde la perspectiva de la información
documentada y contrastada Debido a la
creciente demanda de intervención social, hay una mayor concienciación de la
necesidad de explorar nuevos enfoques para responder a los retos sociales
actuales y emergentes, mejorar la rentabilidad de las políticas sociales y
hacer un mejor uso de la evaluación para la elaboración de políticas. En
consecuencia, la Plataforma ha anunciado una iniciativa importante en materia
de innovación social que incluye lo siguiente: el fomento de la innovación
social basada en una información documentada y contrastada a través de
actividades de sensibilización; el apoyo financiero y político a los proyectos;
y la potenciación de las capacidades de los actores clave, así como un
mayor desarrollo de los enfoques metodológicos. Mejorar
la coordinación de políticas entre los Estados miembros En consonancia con el dictamen del Comité
de Protección Social relativo a dar un nuevo impulso al MAC social en el
contexto de la Estrategia Europa 2020, suscrito por el Consejo el 17 de junio
de 2011, es preciso mejorar la visibilidad y la repercusión de este marco. La
dimensión social de la Estrategia Europa 2020 ofrece una oportunidad de dar un
nuevo ímpetu al MAC social. Los esfuerzos se centrarán en potenciar la
capacidad de análisis y de aprendizaje mutuo, incrementar la participación de
las partes interesadas y desarrollar sinergias con la Plataforma Europea contra
la Pobreza y la Exclusión Social.
5.
Conclusiones
El Año Europeo 2010 logró dar un nuevo impulso a la lucha contra
la pobreza y la exclusión social en Europa. En unos tiempos especialmente
difíciles para la economía y la sociedad, sirvió para abrir los ojos a muchas
personas ante la realidad de la pobreza y la exclusión social en Europa y para
aguzar la necesidad de encontrar programas más eficaces e innovadores. El Año
informó sobre las contribuciones actuales y potenciales de las partes
interesadas y los responsables políticos, puso de relieve el efecto
multiplicador tan importante de los medios de comunicación, y dio una mayor
relevancia a escuchar las voces de las mujeres y los hombres que sufren la
pobreza. También ha subrayó la necesidad de que se logre un compromiso político
al más alto nivel y de que se alcance a personas tradicionalmente no implicadas
en las políticas de inclusión social. Las experiencias adquiridas en el Año han
podido y podrán emplearse en la preparación y la ejecución de los temas de los
Años Europeos posteriores [Voluntariado (2011), Envejecimiento Activo y
Solidaridad Intergeneracional (2012) y Ciudadanos (2013)], que están
estrechamente vinculados con la temática de 2010. A partir de ahora, lo importante es mantener el empuje con el que
se inició el Año. Con esta finalidad, la Comisión Europea colaborará con el
Parlamento Europeo, el Consejo y las partes interesadas más importantes para
aprovechar plenamente los instrumentos proporcionados por la Estrategia Europa
2020 y la Plataforma Europea contra la Pobreza y la Exclusión Social. ANEXO Ejemplos de iniciativas de los países participantes,
los organismos nacionales de ejecución o las representaciones de la Comisión
Europea –
un proyecto belga destinado a ayudar a las
personas socialmente excluidas a entrar en el mercado laboral a través de un
asesoramiento individual y de contactos por redes; –
un autobús de gira en Portugal con jóvenes
artistas para sensibilizar a la opinión pública sobre la pobreza y la exclusión
social; –
un proyecto en los Países Bajos encaminado a
reunir a asociaciones locales de sesenta municipios distintos y desarrollar
estrategias integradas para abordar la exclusión social en sus zonas; –
una colaboración en Irlanda con la principal
emisora de radio del país para retransmitir relatos de personas que viven en la
pobreza; –
un programa austríaco de formación dirigido a
asesores financieros para que puedan aconsejar a personas muy endeudadas o con
otros problemas financieros; –
un proyecto alemán para ayudar a las personas desfavorecidas
de origen inmigrante a integrarse en la sociedad ofreciéndoles oportunidades de
ejercer el voluntariado en su municipio; –
una serie de seminarios regionales en Francia
para poner de relieve las responsabilidades de las autoridades regionales a la
hora de luchar contra la pobreza, teniendo en cuenta la diversidad de regiones
y ciudades; –
un programa en Dinamarca concebido para ayudar
a las personas con discapacidad psíquica a encontrar un trabajo ofreciendo
formación sobre las necesidades específicas de este colectivo al personal de
las oficinas de los servicios de empleo; –
una campaña en Luxemburgo para promover un
servicio inmobiliario que ayude a las personas a acceder a una vivienda a
precios asequibles en el sector privado, al tiempo que se garantizan los pagos
por arrendamiento a los propietarios; –
un supermercado italiano que proporciona
productos alimenticios básicos gratuitos a las personas más necesitadas; –
la organización de un concurso de redacciones
dedicado al Año Europeo 2010 y a la iniciativa «Primavera en Europa» por parte
de la representación de la Comisión Europea en Bulgaria; las mejores
redacciones se publicaron en un folleto; –
talleres para niños y jóvenes en edad escolar
(14-19 años) sobre el tema de la lucha contra la pobreza y la exclusión social
organizados por la Oficina de la Comisión Europea en el País de Gales; asistió
un total de 480 estudiantes; –
información ofrecida por el centro de
información Europe Direct de Komotini (Grecia) a las partes interesadas locales
sobre los programas sociales de la UE dirigidos a mejorar la inclusión social
de la población gitana y de otros grupos de riesgo. recomendaciones para futuros Años Europeos La Comisión
Europea respalda las siguientes recomendaciones, que proceden principalmente de
la evaluación externa, para la gestión, planificación y ejecución de futuros
Años Europeos. Planificación
anticipada y seguimiento –
organizar los preparativos oportunos para una
planificación detallada del programa, de modo que la actividad de la UE esté programada
al menos con un año de antelación; prever una planificación anticipada similar
en los países participantes; –
velar por que haya un seguimiento de los
compromisos adquiridos, o bien manteniendo un equipo reducido de seguimiento
del Año o designando formalmente a una unidad concreta de la Comisión Europea
para que se encargue de esta tarea; –
a nivel nacional, potenciar los vínculos entre
los Años Europeos que estén relacionados temáticamente mediante la fusión del
acto de clausura de un Año con el acto de apertura del Año siguiente; –
identificar con suficiente antelación aquellos
acontecimientos que puedan asociarse a los actos del Año Europeo y crear
asociaciones como mínimo seis meses antes del comienzo del Año; –
reforzar la planificación y la coordinación
entre todos los servicios de comunicación de la Comisión Europea antes del
inicio del Año Europeo. Procedimientos
administrativos –
revisar las disposiciones de gestión
administrativa, contractual y financiera de la financiación nacional a fin de
reducir las cargas administrativas y de gestión de los organismos de ejecución,
tanto a nivel europeo como nacional; –
preparar un manual de procedimientos de
gestión de subvenciones para los promotores de proyectos que puedan adaptar y
utilizar los ONE. Instrumentos
de comunicación –
desarrollar canales de comunicación
innovadores para los Años Europeos, en particular recurriendo a las redes
sociales; –
plantearse renunciar al principio de los
embajadores europeos; si se considera necesario mantener esta figura, debe
existir un número suficiente de personas (10-15) de contextos distintos para
garantizar el impacto; –
aclarar desde el principio las funciones
respectivas del contratista de comunicación y el ONE en la realización de la
campaña de comunicación a nivel nacional; –
mantener contactos regulares con la prensa y
los periodistas, que es fundamental; –
mantener un margen de flexibilidad en la
puesta en práctica de la campaña de comunicación a nivel nacional, a fin de que
pueda adaptarse a las necesidades y situaciones locales; –
combinar la intervención de embajadores
nacionales realmente comprometidos y disponibles con la de funcionarios de alto
nivel para atraer la atención de los medios de comunicación en los países
participantes; desarrollar asociaciones estratégicas con los principales medios
de comunicación; –
definir mejor los papeles de las
representaciones de la Comisión Europea y los servicios de comunicación sobre
temas europeos basados en los Estados miembros (gestionados por los gobiernos
nacionales u otras organizaciones), como por ejemplo los centros de información
Europe Direct, de manera que mejoren sus respectivas aportaciones a las
actividades de comunicación. Participación
de las partes interesadas –
garantizar que los acuerdos de gobernanza para
el compromiso de las partes interesadas se adecúan a una gestión eficaz de las
expectativas; mantener una distinción entre los niveles administrativo y
político; –
permitir que las partes interesadas asuman un
papel más importante en la actividad de la UE a través de su contribución al
diseño de la campaña de comunicación; en este campo, la confianza mutua y la
fiabilidad constituyen factores esenciales; –
implicar desde el principio a las partes
interesadas nacionales en el diseño de los programas nacionales para garantizar
su pleno apoyo; darles la posibilidad de manifestar sus reacciones durante la
campaña; –
tener en cuenta la posible duplicación de
esfuerzos si las partes interesadas prefieren desarrollar sus propios sitios
web, logotipos y lemas publicitarios. [1] Decisión nº 1098/2008/CE del Parlamento
Europeo y del Consejo, de 22 de octubre de 2008. [2] La Comisión Europea pidió a un contratista externo
que efectuara la evaluación ex post (del 16 de diciembre de 2009 al 16
de abril de 2011). El informe se finalizó en junio de 2011. [3] Eurobarómetro especial nº 321 (http://ec.europa.eu/public_opinion/archives/ebs/ebs_321_en.pdf). [4] http://endpoverty.eu. [5] Declaración del Consejo sobre el Año Europeo de
Lucha contra la Pobreza y la Exclusión Social: trabajar juntos para luchar
contra la pobreza en 2010 y después. Sesión nº 3053 del Consejo de Empleo,
Política Social, Salud y Consumidores celebrada en Bruselas el 6 de diciembre
de 2010 (DO C 333 de 10.12.2010, p. 8). [6] Como ilustra una convocatoria de propuestas de
proyectos sobre la disminución de las desigualdades sanitarias que tuvo lugar
en 2010. [7] Comité de Protección Social: Informe sobre la
dimensión social de la Estrategia Europa 2020 (2011). [8] La Plataforma Europea contra
la Pobreza y la Exclusión Social: Un marco europeo para la cohesión social y
territorial, doc. COM(2010) 758 final. [9] Estudio Prospectivo Anual sobre el Crecimiento
2012, doc. COM(2011) 815 final. [10] Doc. C(2011) 4977/4. [11] Doc. COM(2011) 18 final (DO C
191 de 1.7.2011). [12] Doc. COM(2009) 567 final. [13] Un marco europeo de estrategias nacionales de
inclusión de los gitanos hasta 2020, doc. COM(2011) 173 final. [14] Propuesta de Reglamento del Parlamento Europeo y del
Consejo relativo al Fondo Social Europeo y por el que se deroga
el Reglamento (CE) nº 1081/2006, doc. COM(2011) 607 final.