22.12.2011   

ES

Diario Oficial de la Unión Europea

C 376/32


Dictamen del Comité Económico y Social Europeo sobre el tema «Promover las sociedades civiles representativas en la región euromediterránea» (Dictamen de iniciativa)

2011/C 376/06

Ponente: Dimitris DIMITRIADIS

El 16 de junio de 2011, de conformidad con el apartado 2 del artículo 29 de su Reglamento Interno, el Comité Económico y Social Europeo decidió elaborar un dictamen de iniciativa sobre el tema

«Promover las sociedades civiles representativas en la región euromediterránea».

La Sección Especializada de Relaciones Exteriores, encargada de preparar los trabajos en este asunto, aprobó su dictamen el 8 de septiembre de 2011.

En su 474o Pleno de los días 21 y 22 de septiembre de 2011 (sesión del 21 de septiembre de 2011), el Comité Económico y Social Europeo aprobó por 163 votos a favor, 6 en contra y 17 abstenciones el presente dictamen.

1.   Resumen y conclusiones

1.1   Los países del Norte de África y Oriente Próximo se encuentran desde finales de 2010 sumidos en un cambio sin precedentes de la situación política, de magnitud histórica, a consecuencia de los intensos levantamientos populares en los que participaron con entusiasmo todos los estratos sociales y numerosas organizaciones de la sociedad civil.

1.2   En este contexto, el CESE condena de forma absolutamente categórica el uso de la violencia contra las sociedades sublevadas en determinados países del sur y el este del Mediterráneo (en particular Siria y Libia) y pide a los organismos europeos e internacionales que tomen todas las medidas apropiadas para poner fin a los casos de violación de los derechos humanos, incluidos los derechos sindicales.

1.3   En las políticas europeas, antes de la revuelta árabe, ha faltado imaginación y un conocimiento de las peculiaridades de las sociedades locales, y se han ignorado las costumbres, las tradiciones y los hábitos locales. Las instituciones de la UE no han utilizado los servicios del CESE y del CDR, que hubieran podido ser un factor importante de influencia de la UE en las organizaciones de la sociedad civil y los entes territoriales.

1.4   La nueva sociedad que puede surgir en la región euromediterránea, como se refleja en el dinamismo de su sociedad civil, requiere una respuesta diversificada, flexible e inteligente por parte de la UE. En este contexto, el CESE acoge positivamente la revisión y actualización de la política europea de vecindad, y en particular el énfasis que se pone ahora en los principios de condicionalidad y diferenciación y en las acciones encaminadas a respaldar a la sociedad civil (1).

1.5   La UE, que es el mayor donante de la región, ha de insistir no solo en que se incluyan cláusulas en sus acuerdos bilaterales que hagan referencia a la protección de las libertades democráticas y los derechos individuales, sino también, y de manera esencial, en su cumplimiento. La política de la UE al respecto ha sido inadecuada en fases anteriores. Además, el CESE pide que se incluyan índices sobre el tratamiento de la sociedad civil (marco legislativo, desarrollo de capacidades, diálogo, etc.), los derechos humanos y los derechos económicos, sociales y culturales en la evaluación de la gobernanza de un país.

1.6   El CESE pide a la Comisión Europea que apoye a las instituciones jurídicas locales y desarrolle programas de formación y educación para jueces y abogados. La práctica de una justicia transparente es una condición para la democracia.

1.7   El CESE considera indispensable el desarrollo subregional y el desarrollo de la cooperación Sur-Sur con la mediación de la UE. Pide por tanto a la Comisión que cuanto antes ponga en marcha procesos y presente propuestas prácticas resultantes de la experiencia adquirida en países europeos y en otras zonas del planeta.

1.8   El CESE apoya asimismo la reorientación del papel y la misión de la UPM. El órgano regional de la UPM podrá demostrar su utilidad únicamente si se le confían, tal y como se había previsto en un principio, programas específicos y transparentes dirigidos hacia distintos beneficiarios/destinatarios, con la participación de las sociedades civiles locales, y si asume la coordinación de distintas políticas y financiaciones europeas de carácter regional, con la participación de los sectores público y privado y de las entidades financieras a nivel local. Asimismo, es necesario que facilite mecanismos permanentes para la participación de la sociedad civil en esta iniciativa. El CESE solicita que se adopten decisiones inmediatas sobre el papel, la misión, la organización y la financiación de la UPM.

1.9   Un papel fundamental en los procesos que han desencadenado estos cambios históricos ha sido el que han desempeñado las mujeres y los jóvenes, quienes, mediante el uso de las redes sociales más modernas, han logrado infundir energía y movilizar a las sociedades locales. Es importante mantener este impulso y asegurar que ambos grupos no solo disfrutan de plenos derechos políticos, cívicos, económicos y sociales, sino también que desempeñan enteramente su papel en todos los planos de la sociedad.

1.10   El CESE pide que se mejore la rentabilidad de los proyectos financiados por la UE y de las ayudas europeas, a fin de que se puedan conseguir progresos mayores en el futuro. La complejidad de los procedimientos de financiación de la UE deja al margen a muchos agentes no estatales con un enorme potencial, pero también con gran necesidad de ayuda, y que actualmente carecen de la experiencia y los conocimientos necesarios para solicitar financiación. Uno de los objetivos de la iniciativa debería ser ayudar a las organizaciones a obtener fondos, por ejemplo mediante formaciones organizadas por las delegaciones de la UE.

1.11   El CESE está de acuerdo en principio con las políticas de la Comisión sobre inmigración, asilo y libre circulación de las personas. Sin embargo, considera que se necesitan medidas específicas y rigurosas para acabar con la inmigración ilegal y el tráfico de personas, entre otras las destinadas a fomentar el desarrollo regional y la cohesión social en los países socios.

1.12   El CESE pide a los Estados miembros que se muestren solidarios con los países europeos mediterráneos que soportan presiones migratorias.

1.13   El CESE considera que únicamente se puede reducir la ola de emigración hacia los países de la UE con un apoyo real a las sociedades del Norte de África y de Oriente Próximo a través de programas concretos de ayuda económica y social destinados a reforzar la competitividad de sus economías, sobre todo para la agricultura y las pequeñas y medianas empresas en el ámbito local, el desarrollo regional y la cohesión social, así como para superar el aislamiento de las regiones remotas.

1.14   El CESE considera asimismo que en los países socios meridionales el sector agrario –y el desarrollo rural en general- desempeña un papel central para aportar soluciones al desarrollo local y para dar empleo a la mano de obra joven. El sector también es clave para resolver la crisis alimentaria que existe actualmente en dichos países, y por tanto debe considerarse prioritario. El sector de las energías renovables, por su parte, es un ámbito de considerable potencial que puede generar grandes beneficios en términos de empleo, desarrollo social y mitigación del cambio climático en ambas orillas del Mediterráneo.

1.15   El CESE considera que es necesario fomentar el diálogo social entre empresarios y trabajadores en los países del Mediterráneo y que el Grupo de Empresarios y el Grupo de Trabajadores pueden contribuir a este objetivo. Además, el CESE pide que se impulse el diálogo social estructurado a través de un foro social. El CESE seguirá cooperando estrechamente con la OIT para promover el diálogo social en la zona.

1.16   El CESE acoge con satisfacción los planes de la Comisión de proporcionar fondos adicionales de más de 1 000 millones de euros hasta 2013 para responder a las necesidades urgentes de la zona. Al mismo tiempo, pide a la Comisión que combine las financiaciones dentro de un marco político y social concreto en los países beneficiarios, a fin de promover los principios democráticos, las libertades políticas y sindicales, el desarrollo de la educación y de la formación continua, la protección del medio ambiente y la ampliación y profundización de la cooperación política con los países mediterráneos de la UE.

1.17   El CESE subraya que, en esta tarea, los interlocutores sociales, las organizaciones de la sociedad civil y los consejos económicos y sociales de los Estados miembros tienen un papel esencial que desempeñar cuando se trata de compartir experiencias y conocimientos, divulgar información, realizar evaluaciones comparativas y transferir un saber específico y recursos administrativos. El CESE está preparado para encargarse de proyectos específicos que permitan apoyar y fortalecer a la sociedad civil, en cooperación con la Comisión y la AR/VP.

1.18   El CESE, que institucionalmente representa a la sociedad civil en el nivel de la UE, puede desempeñar un papel activo en el nuevo marco europeo de cooperación con las sociedades mediterráneas, en particular:

pasando revista a la situación imperante en la sociedad civil de la zona a través de un diálogo abierto, democrático y regular con un amplio abanico de interlocutores;

contribuyendo a definir criterios y procesos específicos para aceptar a una organización como realmente representativa de un sector de la sociedad;

respaldando los esfuerzos de creación de capacidades de las organizaciones de la sociedad civil independientes y representativas gracias a su experiencia y conocimientos en ámbitos como el diálogo social y los derechos económicos y sociales;

ayudando a los consejos económicos y sociales con conocimientos técnicos sobre democracia participativa;

participando en los programas de la Comisión de apoyo a las organizaciones socioeconómicas.

1.19   El CESE considera esencial llevar a cabo un trabajo conjunto con las instituciones de la UE para apoyar a las organizaciones de la sociedad civil que están surgiendo en los países del sur del Mediterráneo. El CESE adaptará de nuevo su Red Euromed de CES e Instituciones Similares y seguirá fomentando la cooperación regional a través de la misma, adhiriéndose a los principios de condicionalidad y diferenciación establecidos en la política europea de vecindad revisada.

2.   Extraer enseñanzas del pasado

2.1   Análisis crítico de las actividades pasadas de la UE

2.1.1   La ausencia general de un entorno democrático, con mínimas excepciones, ha obligado a la UE, no siempre de forma justificada, a adaptar sus políticas por motivos prácticos y realistas y a reconocer a interlocutores que distaban mucho de ser representantes democráticos de sus pueblos.

2.1.2   El CESE, limitado por las políticas oficiales europeas y por las posiciones de los demás organismos europeos frente a los regímenes dominantes en el Norte de África y Oriente Próximo y frente a las directrices políticas y económicas surgidas del Proceso de Barcelona, y por contar con un presupuesto muy reducido, adoptó una posición pragmática y colaboró con consejos económicos y sociales y con organismos oficiales de la sociedad civil que no siempre tenían la legitimidad democrática suficiente ni representaban debidamente a la sociedad civil.

2.1.3   La UE, durante todo el Proceso de Barcelona, se ha comunicado y ha colaborado mínimamente con las organizaciones de la sociedad civil no reconocidas por los regímenes, y ha perdido así la oportunidad de influir en los desarrollos políticos y sociales. A pesar de ello, la UE sigue siendo la única gran fuerza en la que las sociedades locales han depositado sus esperanzas para que impulse la paz, el establecimiento y el fortalecimiento de las libertades democráticas y el apoyo a las economías locales.

2.1.4   Antes de la revuelta árabe, los puntos de vista de los responsables políticos de los Estados miembros de la UE respecto de los países del Norte de África y Oriente Próximo, aun siendo pragmáticos, mostraban gran dispersión y divergencias, lo que les impidió percibir los procesos críticos que estaban teniendo lugar en el ámbito político, económico y social, y explica que la intensidad y extensión de los hechos que condujeron a estos cambios imprevistos los cogieran completamente por sorpresa.

2.1.5   Pasados estos acontecimientos, la UE debe acercarse a las sociedades locales, extraer enseñanzas del pasado, familiarizarse con las costumbres y tradiciones locales, aprender a conocer la cultura de cada sociedad (que difiere enormemente de país a país) y colaborar para apoyar a los gobiernos que provengan de procesos democráticos limpios y libres.

3.   Situación y perspectivas actuales

3.1   El CESE considera necesario abordar de manera urgente una serie de cuestiones –enarboladas por las comunidades locales desde hace años–, como el uso de las infraestructuras de fabricación (medios de producción) en los países del Norte de África y Oriente Próximo por parte de determinados grupos con intereses y contactos con anteriores regímenes que no tenían legitimidad democrática; las diferencias y desigualdades en la distribución de la riqueza y la prosperidad; la explosión de los precios de los productos alimentarios básicos, que en algunos casos han llegado a ser inasequibles para la gente de a pie; la necesidad de proteger los derechos individuales, sociales y sindicales; y las reivindicaciones de prosperidad económica y social y educación.

3.2   La situación política actual en la mayoría de los países mediterráneos del Norte de África y Oriente Próximo se caracteriza por lo siguiente:

i.

la esperanza en el establecimiento de regímenes democráticos libres;

ii.

la necesidad de ayuda para la recuperación económica;

iii.

los primeros signos de que hay en funcionamiento organizaciones libres de la sociedad civil y de los agentes socioeconómicos, tanto de nueva creación como ya establecidas;

iv.

la necesidad de apoyo internacional coordinado y bien organizado, tanto por parte de la UE (que, después del Tratado de Lisboa, dispone de todos los mecanismos necesarios para ejercer una política exterior común), la Alta Representante y Vicepresidenta de la Comisión [AR/VP] y el Servicio Europeo de Acción Exterior [SEAE] como por otros organismos internacionales (Naciones Unidas, OIT, FMI, BEI, etc.). En este contexto, los contactos con institutos de investigación especializados en la región euromediterránea (como Ipemed o Femise) serían de gran utilidad.

El CESE considera que la UE debe hablar con una sola voz.

3.3   Un tema común a toda la región del Mediterráneo meridional lo constituye la necesidad de que se establezca y consolide la democracia, se fomente el progreso económico y social y se ofrezca formación y empleo a las nuevas generaciones.

3.4   Los países del Norte de África y de Oriente Próximo se enfrentan al reto que representa una población compuesta mayoritariamente por jóvenes, lo que significa que deben encontrar una solución inmediata a este sector especialmente productivo mediante el fomento del empleo. A este fin, deberían fomentarse programas de formación y educativos adecuados, al mismo tiempo que se respaldan los derechos civiles y la igualdad entre mujeres y hombres.

3.5   El establecimiento de valores y procesos democráticos se producirá únicamente si se adoptan los principios de una democracia representativa sobre la base de elecciones libres y de partidos políticos independientes, con el apoyo y el fomento de organizaciones de la sociedad civil y socioeconómicas que operen en un marco seguro, libre e independiente.

3.6   El CESE pide a los Estados miembros que se muestren solidarios con los países europeos mediterráneos que soportan presiones migratorias mediante:

a)

la colaboración en el marco de Frontex;

b)

la adopción de medidas económicas específicas y el apoyo a estas;

c)

la ayuda a los países socios de la región para aliviar el sufrimiento humano en países o regiones específicos.

3.7   El CESE acoge positivamente el nombramiento, en el Consejo de Ministros, del diplomático español Bernardino León Gross como Representante Especial de la UE para la región del Mediterráneo Meridional, como respuesta a los acontecimientos de la revuelta árabe. Su nombramiento es un signo claro de que la UE desea mantener la iniciativa en la región. El CESE pide al Representante Especial que colabore estrechamente con la sociedad civil, que está desempeñando un papel fundamental en la región, y que utilice todos los canales de que dispone la UE para este propósito.

4.   Nuevas políticas europeas de vecindad

4.1   El CESE acoge con satisfacción las dos comunicaciones conjuntas de la Comisión y el SEAE (2), que examinan los avances realizados hasta la fecha en las relaciones euromediterráneas y hacen una primera valoración de las posibilidades y perspectivas que están surgiendo después de la revuelta árabe. En concreto, el CESE quisiera indicar lo siguiente:

4.1.1

La UE no debe, en ningún caso, ser un espectador pasivo de los acontecimientos.

4.1.2

El CESE ha examinado pormenorizadamente las comunicaciones conjuntas de la Comisión Europea y la AR y respalda todas las medidas de desarrollo propuestas en estos textos, aunque señala también que la UE perdió mucho tiempo tras el lanzamiento del proceso de Barcelona en 1995 antes de evaluar y reprogramar estas medidas.

4.1.3

La UE debe poner en práctica de inmediato una nueva «asociación para la democracia y la prosperidad compartida en el Mediterráneo».

4.1.4

En el marco de esta nueva asociación, el planteamiento para cada país debe ser distinto, en función de los avances políticos y sociales. Los países más avanzados deben tener acceso a una mayor financiación y la posibilidad de incrementar la cooperación política y económica con la UE. La determinación de un marco concreto de principios (democracia, protección de los derechos individuales, etc.) y la prestación de incentivos concretos vinculados a objetivos políticos específicos (eliminación de la corrupción, independencia del poder judicial, independencia de los medios de comunicación, etc.) deben constituir el pilar de las relaciones de la UE con todos los países. Además, deberán fijarse ciertas garantías para que, en caso de incumplimiento o retrasos, las financiaciones disminuyan o se interrumpan, según proceda.

4.1.5

La celebración de elecciones libres y justas supone un requisito previo innegociable para el establecimiento de esta asociación.

4.1.6

El apoyo desde la base de la sociedad civil organizada constituye un requisito fundamental para el respaldo de los nuevos regímenes democráticos y la consolidación de los derechos sociales y económicos, la protección del medio ambiente y el desarrollo social y económico. El CESE está listo para contribuir a esta tarea con la experiencia que ha adquirido gracias a sus actividades en todo el mundo y con los conocimientos especializados de sus miembros, mediante acciones de apoyo específicas en colaboración con la Comisión, el Parlamento y el Comité de las Regiones.

4.1.7

La revuelta árabe debe mucho al papel especial que han desempeñado los jóvenes y las mujeres durante los levantamientos y, por este motivo, debe darse un énfasis especial a la garantía de sus derechos y la mejora de su papel en los nuevos Estados democráticos. Con este propósito, el CESE pide a todos los países de la región euromediterránea que ratifiquen la Convención sobre la eliminación de todas las formas de discriminación contra la mujer.

4.1.8

El diálogo social libre entre empresarios y trabajadores, que es uno de los requisitos para el mantenimiento de la estabilidad económica y social, desempeñará un papel especialmente importante en el asentamiento de la democracia y la consolidación de los derechos sindicales.

4.1.9

La lucha contra la corrupción, la buena gobernanza y la creación de una administración pública eficaz constituyen condiciones necesarias y suficientes para la prosperidad económica y para atraer las inversiones extranjeras directas (IED), absolutamente imprescindibles, que servirán de sostén a los regímenes democráticos y generarán nuevos puestos de trabajo.

4.1.10

El establecimiento de colaboraciones en materia de movilidad e infraestructuras en los países del Mediterráneo en los ámbitos de las fronteras, la inmigración y el asilo aumentará la seguridad en el Mediterráneo.

4.1.11

La creación de pequeñas y medianas empresas en los países del Mediterráneo supone un requisito importante para el desarrollo económico y la creación de nuevos puestos de trabajo en un marco regulador sano y un entorno financiero constructivo. En este sentido, se pide que el Mecanismo Euromediterráneo de Inversión y Cooperación (FEMIP) y el Fondo Europeo de Inversiones (FEI) desempeñen un papel especial.

4.1.12

El analfabetismo constituye uno de los mayores problemas en los países del Norte de África y de Oriente Próximo, y deberán invertirse esfuerzos concretos para hacerle frente. La Unión Europea puede y debe desempeñar un papel de apoyo. Asimismo, debe ofrecer asesoramiento en el ámbito de la formación empresarial y el desarrollo de competencias.

4.1.13

El CESE apoya la creación de un «Fondo Europeo para la Democracia», cuyo objetivo sería el de apoyar, con acciones específicas, los procesos democráticos en los países del Mediterráneo meridional, fomentando la creación de partidos políticos y medios de comunicación libres y, sobre todo, reforzando la sociedad civil (organizaciones obreras y patronales, ONG, agricultores, organizaciones de mujeres y otros agentes sociales). El CESE considera, por su experiencia, que contar con un mecanismo específico para apoyar a la sociedad civil, como el propuesto en el marco del IEVA (Instrumento Europeo de Vecindad y Asociación), resulta imprescindible y pide que se incremente la financiación que tiene asignada. El CESE desea contribuir a este instrumento, en colaboración con el resto de los organismos europeos, y ofrecer su experiencia. Asimismo, el CESE pide a la Comisión que reconozca el papel especial que pueden desempeñar las organizaciones socioprofesionales en el IEVA y, en particular, en el instrumento para la sociedad civil que deberá crearse.

4.1.14

El CESE está de acuerdo con las instituciones de la UE en que el área del Mediterráneo se encuentra desde hace muchos años en una situación de tensión constante debido al conflicto palestino-israelí, que dificulta todo intento de diálogo o de acción común, y pide a la AR/VP que continúe con sus intensos esfuerzos por hallar una solución aceptada por ambas partes. En este tema extraordinariamente delicado, la UE debe expresarse con una sola voz.

4.1.15

El CESE apoya la posición de la Comisión sobre la simplificación de la concesión de visados para socios escogidos del Mediterráneo, y sobre la liberalización, a su debido tiempo, del régimen de visados para aquellos países que puedan colaborar de forma más estrecha con la UE en cuestiones de movilidad, asilo, repatriación y lucha contra la inmigración ilegal y el tráfico de personas.

4.1.16

El CESE considera que el respeto a las libertades religiosas y civiles en una zona en la que existe una enorme diversidad religiosa y política es un derecho humano básico que debe protegerse plenamente, y pide a los países que todavía no han ratificado los convenios y acuerdos existentes, tanto universales como regionales, en materia de libertades políticas, civiles y culturales y de derechos económicos y sociales basados en la Declaración Universal de Derechos Humanos que lo hagan sin dilación.

4.1.17

Los medios de comunicación de la región euromediterránea desempeñan un papel esencial para difundir y dar proyección a los resultados de las transformaciones en curso. La ayuda de la UE debe centrarse en iniciativas para mejorar la profesionalidad e independencia de los medios de comunicación existentes y fomentar las condiciones que permitan hacer prosperar la diversidad de los medios y la libertad de prensa.

5.   Fomento de la cooperación de la UE con la sociedad civil del Mediterráneo

5.1   Después de la revuelta árabe, todas las instituciones europeas, sorprendidas por los acontecimientos y sin ningún plan alternativo de reacción inmediata, excepto las acciones humanitarias, reconocieron que, en el futuro, la UE deberá centrar especialmente su atención en las organizaciones de la sociedad civil y otras organizaciones sociales y profesionales independientes.

5.2   Ya en las dos comunicaciones de la Comisión y de la AR/VP se incluyen apartados específicos de acciones encaminadas a respaldar a la sociedad civil en el marco de la Política Europea de Vecindad (PEV) y de la Unión por el Mediterráneo.

6.   Papel de la Comisión

6.1   Habrá que ayudar a los países del sur del Mediterráneo a crear y consolidar mecanismos que ayuden a una correcta organización y funcionamiento de la sociedad civil y de las organizaciones socioeconómicas (legislación, establecimiento de normas de funcionamiento, refuerzo de las instituciones, fomento de un diálogo democrático abierto e integrador, etc.).

6.2   Será esencial asimismo cooperar con los Estados miembros, y es necesario redefinir el papel y la misión de la Unión por el Mediterráneo (3) y preparar la participación activa de las organizaciones de la sociedad civil reconocidas en sus programas.

7.   El papel específico del CESE

7.1   El CESE, que institucionalmente representa a la sociedad civil europea, puede participar de manera activa en el nuevo marco europeo de cooperación con las sociedades del Mediterráneo en las siguientes acciones:

pasando revista a la situación imperante en la sociedad civil en los países del Mediterráneo meridional a través de un diálogo democrático abierto, democrático y regular con un amplio abanico de interlocutores;

contribuyendo a establecer criterios y mecanismos concretos para la aceptación de una organización como realmente representativa de un sector de la sociedad y con un funcionamiento democrático e independiente en colaboración con otros agentes;

respaldando los esfuerzos de creación de capacidades de las organizaciones de la sociedad civil independientes y representativas en ámbitos como el diálogo social, los derechos económicos y sociales, la formación profesional, la buena gobernanza, la igualdad en el mercado de trabajo, el desarrollo sostenible, la cohesión social, la protección de los consumidores, las cooperativas, las pymes, la capacidad de representación, la migración, el desarrollo rural y los derechos de las mujeres;

ayudando a los consejos económicos y sociales con conocimientos técnicos sobre democracia participativa;

participando en los programas de la Comisión de apoyo a las organizaciones socioeconómicas.

7.2   El CESE considera que es necesario fomentar el diálogo social entre empresarios y trabajadores en los países del Mediterráneo y que el Grupo de Empresarios y el Grupo de Trabajadores pueden contribuir a este objetivo creando una red de comunicación con las partes interesadas pertinentes. Además, el CESE pide que se impulse el diálogo social estructurado a través de un foro social.

7.3   El CESE considera esencial colaborar con las instituciones de la UE para respaldar a las organizaciones de la sociedad civil que vayan surgiendo en los países del Mediterráneo meridional, en particular aquellas implicadas en los levantamientos que fueron germen de la revolución, de modo que se beneficien del reconocimiento político y el respaldo financiero que necesitan para seguir cumpliendo su función en el proceso democrático.

7.4   El CESE ya ha comenzado una serie de misiones en los países del sur del Mediterráneo (Túnez, Marruecos) y se está preparando para organizar un simposio con ONG de los países euromediterráneos (septiembre de 2011), así como su cumbre anual con una amplia participación de la sociedad civil (noviembre de 2011 en Estambul). Asimismo, ha formulado recomendaciones en sus dictámenes y resoluciones sobre la cooperación euromediterránea (4), así como en su Declaración final de la Cumbre Euromed de los Consejos Económicos y Sociales e Instituciones Similares celebrada en Roma en 2010. Dicha declaración recoge una serie de recomendaciones sobre cuestiones actuales de interés para la sociedad civil de la región euromediterránea: creación de una Asamblea de Consejos Económicos y Sociales e Instituciones Similares en el marco de la estructura institucional de la UPM. Las otras cuestiones inscritas en el orden del día eran el trabajo digno y el desarrollo sostenible en la región mediterránea, la formación profesional como motor de la competitividad y de la generación de empleo, la instauración de una sociedad más equitativa en la región euromediterránea y las políticas agrarias de los países de la UPM. El CESE también colabora estrechamente con los consejos económicos y sociales de los Estados miembros de la UE de la región del Mediterráneo.

7.5   Asimismo, el CESE adaptará de nuevo su Red Euromed de CES e Instituciones Similares y seguirá fomentando la cooperación regional a través de la misma, que puede actuar como un foro de intercambios entre socios de la sociedad civil en el Norte y el Sur.

Bruselas, 21 de septiembre de 2011.

El Presidente del Comité Económico y Social Europeo

Staffan NILSSON


(1)  Comunicación Conjunta al Consejo Europeo, al Parlamento Europeo, al Consejo, al Comité Económico y Social Europeo y al Comité de las Regiones - Asociación para la democracia y la prosperidad compartida con los países del Mediterráneo Meridional (COM(2011) 200 final, 8.3.2011) y Comunicación Conjunta al Parlamento Europeo, al Consejo, al Comité Económico y Social Europeo y al Comité de las Regiones -Una nueva respuesta a una vecindad cambiante COM(2011) 303 final, 25.5.2011).

(2)  Véase la nota a pie de página no 1.

(3)  Véase la Resolución del Comité de las Regiones de 12 de mayo de 2011: «Gestionar el impacto y las consecuencias de los levantamientos populares en el Mediterráneo» (DO C 192, 1.7.2011, p. 1-3).

(4)  Resolución sobre La situación en los países del sur del Mediterráneo (DO C 132, 3.5.2011, p. 1-2); Dictamen sobre el Instrumento Europeo para la Democracia y los Derechos Humanos (IEDDH) (DO C 182, 4.8.2009, p. 13-18), y Dictamen sobre La libertad de asociación en los países socios mediterráneos (19.8.2008, p. 77-81).