52010DC0125

Informe de la Comisión al Consejo y al Parlamento Europeo Tercer informe de seguimiento de la reestructuración de la siderurgia en Bulgaria /* COM/2010/0125 final */


[pic] | COMISIÓN EUROPEA |

Bruselas, 31.3.2010

COM(2010)125 final

INFORME DE LA COMISIÓN AL CONSEJO Y AL PARLAMENTO EUROPEO

Tercer informe de seguimiento de la reestructuración de la siderurgia en Bulgaria

INFORME DE LA COMISIÓN AL CONSEJO Y AL PARLAMENTO EUROPEO

Tercer informe de seguimiento de la reestructuración de la siderurgia en Bulgaria

INTRODUCCIÓN

En el Protocolo nº 2 del Acuerdo Europeo[1], la Unión Europea acordó disposiciones transitorias relativas a las ayudas a la reestructuración con el fin de permitir que Bulgaria culmine el proceso de reestructuración de la industria siderúrgica. Se autorizó a Bulgaria a que concediera ayuda estatal con fines de reestructuración, a condición de que:

- la ayuda diera como resultado la viabilidad de las empresas beneficiarias en condiciones de mercado normales al final del período de reestructuración,

- el importe y la intensidad de esta ayuda se limitaran exclusivamente a lo que fuera absolutamente necesario para restablecer esta viabilidad y se redujeran progresivamente,

- el programa de reestructuración estuviera vinculado a la racionalización y la reducción de la capacidad de producción global en Bulgaria.

El período original de reestructuración debía concluir al final de 2006. No obstante, Bulgaria indicó que no lograría cumplir los requisitos del Protocolo nº 2 en el marco del Programa de Reestructuración Nacional y el Plan de Empresa Individual vigentes. Por consiguiente, antes de su adhesión a la UE, Bulgaria presentó un programa de reestructuración y un plan de empresa individual modificados y solicitó una prórroga del período de reestructuración. La Decisión nº 3/2006 del Consejo de Asociación UE-Bulgaria, de 29 de diciembre de 2006[2], modificó el Protocolo nº 2 para ampliar el período de reestructuración hasta el final de 2008 y estableció obligaciones para la Comisión en materia de seguimiento y presentación de informes. La única empresa abarcada por el Programa de Reestructuración Nacional ampliado fue Kremikovtzi AD.

La Comisión ha adoptado sus dos informes de seguimiento correspondientes a 2006[3] y 2007[4].

RESULTADOS DEL SEGUIMIENTO

Este tercer y último informe de seguimiento complementa los informes anteriores de la Comisión y evalúa los resultados logrados hasta el final de 2008, el último año de reestructuración. En sus informes anteriores, la Comisión ya había observado la falta de cumplimiento de los objetivos de reestructuración enumerados en el Protocolo en relación con la viabilidad, las inversiones tecnológicas y medioambientales, las ventas, la reducción de los costes y la productividad. Desde entonces, las autoridades búlgaras han informado a la Comisión de que la aplicación del Plan de Empresa Individual a la empresa Kremikovtzi AD finalizó el 6 de agosto de 2008, después de la declaración de insolvencia y la apertura de un procedimiento de quiebra por el Tribunal de Sofía. Las operaciones de la empresa se encuentran actualmente bajo la supervisión de un síndico nombrado por el Tribunal.

Seguimiento de los índices clave de referencia de la reestructuración

Ayuda estatal

La Decisión nº 3/2006 del Consejo de Asociación fija un tope respecto del importe de la ayuda estatal que puede concederse a Kremikovtzi AD y prohíbe el otorgamiento de apoyo público a cualquier otra empresa en el sector siderúrgico. El máximo importe de ayuda estatal autorizado para Kremikovtzi AD fue de 432,6 millones BGN. Sin embargo, puesto que la empresa no utilizó y, por consiguiente, no recibió parte de la ayuda para la reestructuración del empleo, el importe de la ayuda estatal que se desembolsó efectivamente fue de 431,1 millones BGN.

En 2008 no se concedió ninguna otra ayuda estatal, ya fuera para Kremikovtzi AD o cualquier otro productor siderúrgico de Bulgaria.

Reducción de la capacidad

Con el objeto de compensar la ventaja competitiva de recibir ayuda estatal, se exigió a Kremikovtzi AD que cerrara permanentemente un tren para alambrón con capacidad de 500 000 toneladas de productos acabados. En el seguimiento se ha establecido que el tren se cerró de conformidad con la legislación pertinente de la UE[5] al final del período de reestructuración.

Viabilidad

Al final del período de reestructuración en 2008, se esperaba que Kremikovtzi AD hubiera alcanzado una viabilidad a largo plazo[6]. Sin embargo, ya a mediados de 2008, la situación de la empresa se había deteriorado aún más, hasta el punto de que ya no podía pagar sus deudas, por lo que tuvo que incoarse el procedimiento de quiebra. Según las normas de la Comisión relativas a la ayuda estatal, una empresa insolvente no es viable.

La constatación de la falta de viabilidad queda confirmada asimismo por los resultados financieros de la empresa. Los datos financieros suministrados por la empresa no pueden considerarse como una descripción exacta de la situación financiera, ya que no se han aclarado algunos asuntos importantes y los auditores se han negado a dar su opinión sobre las cuentas no consolidadas de Kremikovtzi correspondientes a 2006, 2007 y 2008. No obstante, los estados financieros no auditados muestran que los resultados en 2008 fueron negativos, lo cual constituye un incumplimiento de los compromisos de viabilidad adoptados en el Plan de Empresa Individual. Los resultados —-33,1 % EBITDA/volumen de negocios (objetivo: 13,5 %) y -107,1 % EBIT/volumen de negocios (objetivo: 1,5 %)— fueron incluso peores que en 2007.

Esta situación tuvo como causa principal la falta de liquidez, debido a que los propietarios de la empresa no lograron inyectar fondos como una «contribución propia», según lo convenido en el Plan de Empresa Individual. Uno de los efectos de la falta de liquidez fue una repercusión negativa en las condiciones de crédito impuestas por los proveedores de materias primas, con lo cual aumentaron los precios que la empresa debía pagar por dichas materias primas (además del aumento de los precios en el mercado siderúrgico mundial).

Posteriormente, en 2008, la empresa no compró materias primas en el mercado mundial, sino que optó principalmente por el comercio de trueque (a raíz de los continuos problemas de liquidez) mediante acuerdos para suministrar productos acabados a cambio de materias primas. En consecuencia, el aumento de los precios de las materias primas tuvo una influencia sumamente limitada en la viabilidad de la empresa, ya que los precios de compra reales no estaban sujetos a las fluctuaciones del mercado mundial, sino que dependían más bien de las condiciones operativas de Kremikovtzi AD.

Al mismo tiempo, la viabilidad se vio negativamente influenciada por la estrategia de la empresa de solicitar condiciones de prefinanciación (anticipos) a los clientes a cambio de precios de venta más bajos. En este caso, la empresa se centró en los comerciantes en lugar de en los usuarios finales, a pesar de los márgenes más reducidos. Debido a las condiciones de tales acuerdos comerciales, la empresa obtuvo precios de venta inferiores a la media de los precios del mercado.

Reducción de los costes

Otra repercusión de la falta de liquidez fue que no se logró realizar la inversión en modernización necesaria para que la empresa fuera competitiva, en particular en la fase líquida de la producción del acero, en la que el equipo técnico de última generación cobra una importancia particular. En algunos ámbitos, como el consumo de energía y de materias primas, la necesaria reducción de los costes solamente podría lograrse a largo plazo mediante las inversiones en modernización acordadas en el Plan de Empresa Individual. Sin embargo, durante el período 2006-2008, dicha inversión representó únicamente el 43 % del objetivo establecido en dicho Plan. En 2008 las inversiones tecnológicas realizadas ascendieron tan solo al 1,7 % del objetivo establecido para ese año en ese Plan.

Otro de los motivos por los que no se consiguieron disminuir los costes para alcanzar la viabilidad fue la reducida utilización de la capacidad en 2008 (producción de acero: 30 %, productos semiacabados y productos acabados: 20 %), lo que ocasionó que Kremikovtzi AD no lograra reducir su consumo de recursos y materias primas por unidad producida.

Durante el período 2006-2008, la inversión medioambiental ascendió únicamente al 23 % del objetivo previsto en el Plan de Empresa Individual.

Productividad y empleo

Durante 2008, Kremikovtzi AD empleó a 5 190 personas, lo cual equivalía a un 8 % menos del objetivo previsto en el Plan de Empresa Individual para ese año. No obstante, el índice de productividad no mejoró en comparación con el de 2007 debido a los bajos volúmenes de producción. Incluso en el primer semestre de 2008, antes de la crisis, la productividad alcanzó el 20 % del objetivo establecido en dicho Plan. Al final del período de reestructuración, la productividad alcanzó el 26 % del objetivo previsto en ese Plan (menos del 20 % del estándar internacional) y solo el 13 % de la productividad media lograda por otras empresas siderúrgicas búlgaras. Este hecho tuvo un impacto negativo en la eficiencia y la eficacia de las actividades de la empresa.

Protección del medio ambiente

Bulgaria había solicitado un período transitorio para la aplicación de la Directiva relativa a la prevención y al control integrados de la contaminación (Directiva PCIC)[7]. A modo de excepción, Kremikovtzi AD debería haber recibido un permiso completamente coordinado el 30 de octubre de 2007, a más tardar, con un calendario vinculante para alcanzar la conformidad plena no más tarde del 31 de diciembre de 2011. En abril de 2007, la EMEPA comunicó que había decidido no expedir un permiso integrado a Kremikovtzi AD. La empresa volvió a presentar una solicitud en mayo de 2007. Sin embargo, el procedimiento no se ha finalizado debido a la declaración de insolvencia.

CONCLUSIONES

Al final del período inicial de reestructuración en 2006, Kremikovtzi ya había fracasado en su intento por alcanzar las metas de reestructuración. Algo sumamente excepcional fue la concesión a la empresa de una prórroga de dos años del período de reestructuración. No obstante, la situación no mejoró durante ese período y el resultado final fue la quiebra de la empresa.

La Comisión considera que los esfuerzos considerables de la empresa y sus propietarios son una condición clave para la concesión de ayudas a la reestructuración. Por consiguiente, la empresa debe aportar su «propia contribución financiera» al apoyo financiero procedente de los fondos públicos. El volumen de inversión propia en el que estaba basado el Plan de Empresa Individual para Kremikovtzi no ha estado disponible. La falta de capital para las inversiones en modernización y la carencia de capital de explotación fueron los principales motivos por los que la empresa no logró alcanzar la viabilidad.

La Comisión pone de relieve que esta evolución de la situación no se debió a la crisis económica. Ya en el primer semestre de 2008 y en 2007, la empresa administraba varias instalaciones por debajo de los objetivos relativos a la capacidad previstos en el Plan de Empresa Individual debido, principalmente, a la carencia de capital de explotación. Ello también entorpeció la aplicación del programa de inversiones. En el primer semestre de 2008, el rendimiento operativo estuvo marcado por una profunda caída del volumen y el valor de las ventas, en combinación con un deterioro creciente de las condiciones operativas, lo cual ocasionó pérdidas. Ambos índices de referencia de la viabilidad, EBIT y EBITDA, ya eran negativos. En consecuencia, la situación no puede atribuirse a la crisis mundial, ya que las condiciones de la empresa ya habían comenzado a deteriorarse en 2007, cuando el mercado siderúrgico estaba experimentando un crecimiento excepcional. Asimismo, el procedimiento de insolvencia se inició en agosto de 2008, antes de la crisis financiera de septiembre de 2008.

En vista de las constataciones, la Comisión concluye que las disposiciones del Protocolo nº 2 del Acuerdo Europeo[8] y la Decisión nº 3/2006 del Consejo de Asociación UE-Bulgaria, de 29 de diciembre de 2006[9], por la que se modifica dicho Protocolo, se respetaron únicamente en relación con el importe de las ayudas a la reestructuración concedidas y la reducción de la capacidad neta. No obstante, la Comisión observa que los índices de referencia de la reestructuración (viabilidad, productividad y reducción de los costes) no se alcanzaron y estuvieron muy por debajo de los objetivos acordados.

La Comisión concluye que el Programa de Reestructuración Nacional y el Plan de Empresa Individual no se aplicaron plenamente y, por lo tanto, no cumplen los requisitos del Protocolo nº 2.

Como consecuencia jurídica del hecho de que el beneficiario no lograra alcanzar las metas de reestructuración, Bulgaria ha emprendido acciones para reclamar el reembolso de la ayuda, según lo acordado en el artículo 3, párrafo tercero, tal como se establece en el artículo 1 de la Decisión nº 3/2006 del Consejo de Asociación UE-Bulgaria, de 29 de diciembre de 2006, por la que se modifica el Protocolo nº 2 del Acuerdo Europeo:

«En caso de que al supervisar la aplicación del programa de reestructuración y de los planes se demuestre que no se han cumplido las condiciones pertinentes del Protocolo nº 2 al Acuerdo europeo y las medidas clave de reestructuración, incluidas todas las inversiones ejecutadas, o que en el curso del período de reestructuración Bulgaria ha concedido una ayuda estatal adicional a favor de la industria del acero, y en especial a la empresa Kremikovtzi AD, Bulgaria recuperará del beneficiario cualquier ayuda concedida en infracción de estas condiciones antes o después de su adhesión a la Unión Europea».

La obligación de recuperación derivada de este compromiso ha sido reconocida por las autoridades de ayuda estatal de Bulgaria, quienes han incoado procedimientos de recuperación. La orden de ingreso ha sido impugnada durante el procedimiento de quiebra. La Comisión ha explicado en detalle las consecuencias prácticas y jurídicas resultantes para las autoridades búlgaras. Este informe final confirma la evaluación inicial de la Comisión. A este respecto, debería mantenerse informada a la Comisión sobre la evolución del procedimiento de insolvencia y, en particular, acerca de la reclamación de reembolso de la ayuda estatal.

De forma paralela, la Comisión emitirá una decisión sui géneris de conformidad con el artículo 3, párrafo segundo, tal como se establece en el artículo 1 de la Decisión nº 3/2006 del Consejo de Asociación UE-Bulgaria, de 29 de diciembre de 2006, por la que se modifica el Protocolo nº 2 del Acuerdo Europeo, según el cual:

«La Comisión Europea decidirá si el programa de reestructuración y los planes se aplican plenamente y si se ajustan a los requisitos del artículo 9, apartado 4, del Protocolo nº 2 al Acuerdo europeo».

[1] DO L 358 de 31.12.1994, pp. 3-222 .

[2] UE-BG 1908/06: http://register.consilium.europa.eu/pdf/en/06/st01/st01908-re01.en06.pdf

[3] COM(2008) 511.

[4] COM(2009) 146.

[5] Decisión nº 3010/91/CECA (DO L 286 de 16.10.1991, p. 20).

[6] DO C 244 de 1.10.2004, p. 2.La viabilidad significa que las empresas recuperan una rentabilidad sostenible al final del período de reestructuración. De acuerdo con una práctica establecida desde hace tiempo, la Comisión considera que las empresas deberían alcanzar:un resultado bruto de explotación: es decir, que el porcentaje de beneficios antes de intereses, impuestos, depreciaciones y amortizaciones (EBITDA) con respecto al volumen de negocios sea de al menos el 10 % para las empresas siderúrgicas no integradas y del 13,5 % para las laminadoras integradas;un rendimiento mínimo: es decir, que el porcentaje de los beneficios antes de intereses e impuestos (EBIT) con respecto al volumen de negocios sea de al menos el 1,5 %.

[7] Directiva 96/61/CE del Consejo, de 24 de septiembre de 1996 (DO L 257 de 10.10.1996, p. 26).

[8] DO L 358 de 31.12.1994, pp. 3-222.

[9] UE-BG 1909/06: Adopción de la Decisión nº 3/2006.