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4.9.2009 |
ES |
Diario Oficial de la Unión Europea |
C 211/54 |
Dictamen del Comité de las Regiones «la gestión de los biorresiduos en la Unión Europea»
(2009/C 211/07)
EL COMITÉ DE LAS REGIONES,
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propone que las limitaciones y medidas de gestión de los biorresiduos se decidan a nivel nacional. Las autoridades competentes, que en muchos Estados miembros son los entes locales y regionales, deberían tener libertad para elegir métodos de gestión de residuos adaptados a las condiciones locales, seguros desde el punto de vista medioambiental y eficaces; |
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subraya que el objetivo global es evitar la producción de biorresiduos; propone que se hagan esfuerzos para sensibilizar en mayor medida a los ciudadanos, limitar la destrucción de alimentos y apoyar una planificación urbana previsora, la jardinería ecológica y el compostaje casero, así como para que los contratos públicos se consideren una herramienta importante en este sentido; |
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opina que la adopción de medidas a nivel nacional para limitar el vertido de biorresiduos por encima de los límites impuestos por la UE, asociada a ayudas comunitarias para inversiones en infraestructuras, acelerará el paso hacia métodos más sostenibles de tratamiento de los biorresiduos; |
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pide que se efectúe una recogida selectiva de los biorresiduos, entre otras cosas para garantizar su calidad. No obstante, las modalidades de recogida de los biorresiduos deberían estar determinadas por las condiciones locales e introducirse en los Estados miembros como un instrumento más para desarrollar la gestión de los biorresiduos; |
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considera que la configuración y el marco de los objetivos de recogida selectiva y reciclado deben ser establecidos por la UE, pero cada Estado miembro ha de tener la posibilidad de fijar unos objetivos nacionales acordes con sus propias condiciones y necesidades. Los objetivos no legislativos a nivel de la UE deben ser progresivos, ya que la producción de fertilizantes requiere una gestión de los biorresiduos cuya calidad esté garantizada. Por lo que respecta a las sustancias que podrían ser nocivas para el medio ambiente y la salud humana, las normas de calidad relativas al compost y productos similares producidos a partir de biorresiduos deben ser comunes para toda la UE. |
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Ponente |
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Mona-Lisa Norrman (SE/PSE), Miembro de la Asamblea Regional de Jämtland |
Documento de referencia:
Libro Verde sobre la gestión de los biorresiduos en la Unión Europea
COM(2008) 811 final
I. RECOMENDACIONES POLÍTICAS DEL COMITÉ DE LAS REGIONES
EL COMITÉ DE LAS REGIONES
Observaciones generales
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1. |
acoge positivamente el Libro Verde y su objetivo global de romper el vínculo existente entre crecimiento y aumento del volumen de residuos en la Unión Europea. Este es también un objetivo importante de la Estrategia de la UE para el desarrollo sostenible, según la cual unas elevadas exigencias medioambientales y la cohesión social deben ir a la par con una economía sostenible y dinámica; |
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2. |
constata que la producción y la gestión de los residuos constituyen un problema en la Unión y en el mundo, tanto desde el punto de vista medioambiental como de la salud, que afecta directamente en general a los entes locales y regionales como responsables y organizadores. Constata asimismo que todos los agentes encargados de la gestión de los residuos tienen la responsabilidad de garantizar un grado elevado de protección tanto para el medio ambiente como para la salud humana. Por consiguiente, la gestión de los residuos debe considerarse como un servicio de interés económico general en el sentido del apartado 2 del artículo 86 del TCE; |
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3. |
desea hacer hincapié en que el objetivo general es evitar la producción de biorresiduos siempre que sea posible. Tanto las instituciones de la UE como los Estados miembros deben velar por que este objetivo de interés general se cumpla, de conformidad con el artículo 16 del TCE; |
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4. |
constata que el transporte de los residuos representa una parte considerable de los transportes en la UE, y que estos son un problema para el clima, por lo que deben reducirse. Por este motivo, la gestión de los biorresiduos debe respetar el principio recogido en el apartado 2 del artículo 174 del TCE, que establece que los daños al medio ambiente deben corregirse en la fuente misma. Por consiguiente, es importante que los aspectos relacionados con el transporte y las infraestructuras se integren en la gestión de los biorresiduos. Una herramienta esencial en este trabajo es la elaboración de planes de gestión de residuos, de conformidad con la Directiva de la UE 2008/98/CE sobre los residuos; |
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5. |
toma nota de que el Libro Verde está relacionado con toda una serie de ámbitos políticos que van de los residuos al cambio climático, la energía, los transportes, la agricultura y el consumo y la producción de alimentos, así como la competencia y la libre circulación. Presupone que, en los futuros trabajos para desarrollar la gestión de los biorresiduos, la Comisión integrará, de conformidad con el artículo 6 del TCE, los aspectos de protección medioambiental en los ámbitos políticos pertinentes relacionados con dicha gestión; |
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6. |
considera que es importante respaldar el desarrollo de un mercado de biorresiduos, preferentemente a nivel local. Los biorresiduos han de considerarse como valiosos recursos naturales con los que se puede producir compost, que es esencial para mantener la productividad del suelo, reducir el empleo de fertilizantes artificiales que consumen mucha energía y aumentar la capacidad de retención de humedad del suelo (para reducir así la escorrentía y los efectos de las trombas de agua). En su opinión, el mercado de los biorresiduos debe basarse en los principios recogidos en el Tratado: principio de cautela, principio de acción preventiva y principio de quien contamina paga. Se trata de condiciones fundamentales para que las propuestas futuras de la Comisión en cuanto a la gestión de los biorresiduos puedan responder a las expectativas y exigencias de los ciudadanos de una acción digna en el ámbito de los residuos. El mercado de los biorresiduos debe desarrollarse y analizarse para evitar una creación insuficiente o excesiva de actividad tanto a nivel nacional como europeo. Los planes de gestión de residuos son un instrumento importante de este trabajo; |
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7. |
coincide con la Comisión en que las autoridades responsables en los Estados miembros deben tener libertad para elegir los métodos de gestión de residuos que mejor convengan a las características locales y regionales. Es un principio importante para poder desarrollar métodos de gestión adaptados a las condiciones locales, seguros desde el punto de vista medioambiental y eficaces. Entre los factores importantes se cuentan el clima, la geología y las condiciones de mercado, la demanda de fertilizantes y energía, la densidad de población y el volumen de residuos, las condiciones físicas como las infraestructuras, etc., y un compromiso local y un diálogo eficaz entre las autoridades responsables y los demás agentes, en particular los ciudadanos. En este contexto, no cabe duda de que tanto el principio de subsidiariedad como los principios de autonomía local y de cercanía desempeñan un importante papel para alcanzar los objetivos de la UE; |
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8. |
recuerda que el Libro Verde define «biorresiduos» de conformidad con el apartado 4 del artículo 3 de la Directiva de la UE sobre los residuos. El CDR comprende los temores de la Comisión de adoptar una definición de biorresiduos demasiado amplia, que podría dificultar la labor de disminuir el volumen de biorresiduos y hacer más efectivo su tratamiento. No obstante, el Comité anima a la Comisión a que elabore un análisis de impacto de la definición propuesta en el Libro Verde; |
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9. |
asimismo, desea recordar a la Comisión que la ampliación de las infraestructuras de una sociedad para, por ejemplo, hacer posible la gestión de los biorresiduos, constituye un reto tanto para los agentes públicos como para los privados. Unos planes de gestión de residuos bien fundamentados, adoptados por las autoridades nacionales, regionales o locales son un instrumento útil para crear una infraestructura eficaz en el contexto de los residuos. Es importante coordinar estos planes de gestión de los residuos con otros en el ámbito de la planificación política. También es posible desarrollar los planes de gestión de residuos para que permitan, por ejemplo, hacer un seguimiento de la gestión de los biorresiduos en los Estados miembros, o como instrumento de intercambio de experiencias; |
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10. |
señala que para respaldar el desarrollo de métodos de gestión de biorresiduos adaptados a las condiciones locales, seguros para el medio ambiente y eficaces, se necesita respaldo económico y mayores inversiones en I+D. Solicita financiación de la UE para la construcción de nuevas infraestructuras y mercados adaptados al nivel local, que hagan posible un tratamiento sostenible de los biorresiduos. La financiación de la UE en este ámbito debe ir acompañada de evaluaciones comparativas y una investigación pertinente, y obedecer a los principios macroeconómicos; |
Observaciones sobre la iniciativa
Pregunta no 1: La prevención de residuos
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11. |
observa que muchos de los biorresiduos englobados en la definición del Libro Verde están asociados al consumo y la producción de alimentos en nuestras sociedades. Se ha dado el ejemplo de Gran Bretaña, donde se desechan hasta el 35 % de los productos alimenticios adquiridos por los hogares. Las compras de los hogares obedecen, cada vez en mayor grado, a ciertas tendencias, el desarrollo de la comida rápida y los platos precocinados o semiprecocinados y la necesidad de ahorrar tiempo y dinero comprando grandes cantidades. El CDR propone que se adopten medidas para concienciar en mayor medida tanto a los productores como a los consumidores sobre la relación existente entre consumo y producción y los costes y los residuos, el medio ambiente y la salud. Asimismo, deberían adoptarse medidas para limitar la destrucción de alimentos por parte de la industria alimentaria, el comercio, los restaurantes, los servicios sanitarios, las escuelas, etc. El Comité considera necesario que se lleve a cabo I+D en el ámbito de la sostenibilidad de la producción y el consumo; |
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12. |
propone que se adopten iniciativas para clarificar y dar visibilidad a la relación entre, por una parte, la legislación comunitaria, las ayudas económicas y las políticas en el ámbito de la agricultura y la alimentación y, por otra, la producción de biorresiduos; |
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13. |
considera que un aspecto importante para el desarrollo de ciudades sostenibles es crear las condiciones para un consumo y una producción sostenibles, gracias a una planificación urbana previsora. Un ejemplo es aumentar al acceso a las tiendas de comestibles en las zonas de residencia, como una alternativa al establecimiento de supermercados fuera de las ciudades. Una planificación urbana basada en gran medida en la pequeña escala favorece unos hábitos de compra más sostenibles, por lo que contribuiría a evitar la creación de biorresiduos; |
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14. |
considera que debe respaldarse el desarrollo de la jardinería ecológica, así como la I+D en este ámbito. El compostaje y reciclado de fertilizantes en el cuidado de jardines, parques y zonas verdes reduce los transportes de residuos, ofrece mayores garantías de calidad y una gestión más segura de los biorresiduos. El compostaje casero debería desarrollarse siempre que sea posible, con el objetivo de crear un ciclo local para los biorresiduos pero también para respaldar y aprovechar el compromiso de los ciudadanos; |
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15. |
subraya que los contratos públicos, que representan el 14 % del PIB de la Unión, ofrecen una herramienta importante, entre otras cosas para evitar la producción de biorresiduos. Deben adoptarse medidas para desarrollar el diálogo entre el sector público y los productores de mercancías y servicios en relación con la producción y la gestión de biorresiduos. Asimismo, deben desarrollarse las licitaciones técnicas en el sector alimentario, de modo que los productos y servicios puedan mejorarse en colaboración con los productores y los consumidores; |
Pregunta no 2: Limitación de la cantidad de biorresiduos autorizada para su depósito en vertederos
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16. |
señala que los entes regionales y locales han realizado inversiones financieras sustanciales y han desarrollado a largo plazo estrategias y colaboraciones para cumplir los requisitos medioambientales de la UE, en particular la Directiva relativa al vertido de residuos (1999/31/CE). A fin de garantizar que no se ponen en peligro estos esfuerzos, es preciso reconocerlos cuando se evalúen las futuras iniciativas en materia de biorresiduos; |
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17. |
recuerda que las condiciones administrativas, políticas y económicas, así como las geográficas y climatológicas, son muy diferentes en los 27 Estados miembros. Por ello parece conveniente que las limitaciones y medidas de gestión de los biorresiduos se decidan a nivel nacional; |
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18. |
constata que, independientemente de que los Estados miembros opten por utilizar los biorresiduos para la fertilización de suelos a través del compostaje y la digestión anaerobia, por la producción de biogás o por su incineración para la producción de energía, e independientemente de que sean agentes públicos o privados quienes se encarguen de estas medidas, estas supondrán un gasto para las finanzas públicas en forma de inversiones de capital y de un encarecimiento de las prestaciones para el tratamiento de residuos; |
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19. |
constata que hay buenos ejemplos de normas a nivel nacional para limitar las cantidades de residuos biológicos que puedan depositarse por encima de los límites impuestos en la Directiva de la UE sobre vertederos. En Suecia está prohibido el depósito en vertederos tanto de los residuos combustibles (desde el año 2002) como de los biorresiduos (desde 2005). Estas normas han conllevado una disminución considerable del depósito en vertederos de biorresiduos y han impulsado el desarrollo y la extensión de la gestión de los biorresiduos en un nivel superior de la jerarquía de residuos; |
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20. |
opina que se puede suponer que la adopción de medidas a nivel nacional para limitar el vertido de biorresiduos, asociada a ayudas para inversiones en infraestructuras, aceleraría el paso hacia formas más sostenibles en el tratamiento de los biorresiduos. Los países que disfrutan de las condiciones administrativas, políticas y económicas más favorables tienen buenas posibilidades de llevar a cabo esta transición con éxito, mientras que otros Estados miembros pueden necesitar ayuda en este proceso. Para que esta adaptación sea posible, la Unión debe garantizar que las autoridades responsables de la gestión de los biorresiduos, que es un servicio de interés general, puedan, cuando lo necesiten, invertir en instalaciones propias sin que se lo impidan las normas de la UE en materia de competencia y mercado interior; considera adecuado establecer medidas complementarias orientadas a limitar la cantidad de los residuos vertidos, limitando la cantidad de materia orgánica de rápida fermentabilidad en el residuo vertido y exigiendo la estabilidad de la misma, o medidas económicas que penalicen el vertido (cánones sobre las cantidades vertidas); |
Pregunta no 3: Opciones de tratamiento de los biorresiduos
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21. |
señala que la necesidad de energía y calefacción, la fertilización de los suelos y la producción de biogás deben basarse en las condiciones locales y regionales. Por este motivo, la elección de métodos para la gestión de los biorresiduos debe hacerse en el nivel local o regional; |
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22. |
subraya que las autoridades responsables –es decir, en muchos Estados miembros, los entes locales y regionales– deben planificar la gestión de los residuos en función de sus competencias y responsabilidades, y decidir cuáles son las medidas más adecuadas para esta gestión, facilitando los medios jurídicos y financieros necesarios para poner en práctica la organización de este servicio de interés económico general. La decisión de colaborar a nivel regional y con agentes privados no puede verse obstaculizada por las normativas en materia de competencia y mercado interior. La Comisión tiene la obligación de crear un buen equilibrio entre la libre circulación y las consideraciones en materia de medio ambiente y cambio climático. El principio de cautela, el principio de acción preventiva y el principio de quien contamina paga deben constituir la base de las eventuales propuestas de la Comisión en este ámbito. En este sentido, los análisis del ciclo vital constituyen instrumentos importantes si se pretende disponer de datos exhaustivos que sirvan de base para la toma de decisiones; |
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23. |
subraya que los ambiciosos objetivos de la UE en materia de cambio climático hacen necesario el desarrollo de técnicas modernas para la recuperación y la producción de energía sostenible. La producción de biogás a partir de los biorresiduos es una manera de evitar su vertido. Para poder convertirse de verdad en una fuente de energía sostenible a nivel local, el biogás producido a partir de biorresiduos debería, en primer lugar, producirse en cantidades suficientes y, además, distribuirse de manera eficaz; |
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24. |
subraya que el sector de los transportes locales posee un enorme potencial, aún por aprovechar, para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero, algo que entre otras cosas puede lograrse mediante unos requisitos medioambientales más estrictos en las contrataciones públicas. El uso de biogás es uno de los aspectos de este potencial, que incluye:
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25. |
opina que la elección de métodos de gestión de los biorresiduos no vertidos hace necesario realizar análisis del ciclo de vida de manera más consecuente. Para ello se requiere desarrollar una metodología y adaptarse a las cuestiones que resulten relevantes; |
Pregunta no 4: Recuperación de energía a partir de los biorresiduos
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26. |
considera que una condición importante para que la incineración de biorresiduos sea una alternativa aceptable en la jerarquía de los residuos es que conlleve una recuperación de energía. La incineración de residuos constituye una alternativa a la producción de fertilizantes, sobre todo cuando no puede garantizarse la calidad de los biorresiduos, es decir, para los residuos no recogidos selectivamente que aún contengan biorresiduos; |
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27. |
señala que muchos Estados miembros disponen de importantes infraestructuras locales para la distribución de calefacción a distancia, una de cuyas fuentes es la incineración de residuos. Se trata de infraestructuras que se van ampliando a medida que aumenta la demanda de calefacción, refrigeración y electricidad, y paralelamente a un aumento del volumen de residuos; |
Pregunta no 5: Reciclado de los biorresiduos
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28. |
considera que los objetivos de recogida selectiva y reciclado de las diferentes categorías de residuos impulsan un desarrollo ecológico de actividades como el tratamiento de los biorresiduos. La configuración y el marco de estos objetivos deben ser establecidos por la UE, pero cada Estado miembro ha de tener la posibilidad de fijar unos objetivos nacionales acordes con las condiciones y necesidades locales, regionales y nacionales respectivas. Los objetivos no legislativos a nivel de la UE deben ser progresivos, ya que la producción de fertilizantes requiere una gestión de los biorresiduos cuya calidad esté garantizada. Ello solo es posible si se selecciona la materia prima para la obtención de fertilizantes, es decir, realizando una recogida selectiva de los biorresiduos. Desarrollar y poner en práctica las técnicas y la logística necesarias requiere tiempo, y se necesitan medidas de I+D, tanto a nivel nacional como europeo; |
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29. |
considera que el principio de precaución ante todo ha de proteger la salud humana respecto al tratamiento y uso de biorresiduos en relación con su posible retorno indirecto a las cadenas de producción o transformación alimentaria, así como con su empleo en alimentos y piensos importados. |
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30. |
subraya que la necesidad de abonar las tierras de cultivo es distinta en cada Estado miembro, en función de su geología, los tipos de suelo y el uso que se haga de ellas. La gestión de los biorresiduos debería basarse en las condiciones y necesidades locales y regionales; |
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31. |
considera ventajoso coordinar la producción de abonos y biogás, ya que los materiales sobrantes tras la producción de biogás pueden utilizarse como fertilizantes. Los fertilizantes o el biogás pueden producirse no solo a partir de lo que el Libro Verde define como biorresiduos, sino también a partir de los residuos agrícolas o forestales, el estiércol, los lodos de depuración u otros residuos biodegradables como textiles naturales, papel o madera tratada. Hace hincapié en que, en una gestión conjunta de todos los tipos de biorresiduos, es importante aplicar una visión global y un pensamiento sistemático que tengan en cuenta todos los aspectos del desarrollo sostenible; |
Pregunta no 6: Medidas para fomentar la utilización de compost/digestato
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32. |
pide que se efectúe una recogida selectiva de los biorresiduos, entre otras cosas para garantizar su calidad. No obstante, las modalidades de recogida de los biorresiduos deberían estar determinadas por las condiciones locales e introducirse en los Estados miembros como un instrumento más para desarrollar el tratamiento de los biorresiduos; |
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33. |
considera que, en aquellos casos en que los suelos necesiten aumentar su contenido de materia orgánica para mejorar la fertilidad, la gestión de biorresiduos más adecuada es su recogida selectiva y posterior tratamiento a través del proceso de digestión anaerobia y compostaje del digestato, u otros procesos, con obtención de un compost de calidad, consiguiendo así la valorización material y energética de los mismos; |
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34. |
señala que un motivo determinante para utilizar o no los biorresiduos como fertilizantes es, ante todo, la posibilidad de garantizar su calidad. Otro aspecto importante está relacionado con el grado de concienciación de los ciudadanos/consumidores en cuanto a la necesidad de que el ciclo de los residuos funcione y a las oportunidades que de ello se derivan; |
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35. |
opina que, por lo que respecta a las sustancias nocivas para el medio ambiente y la salud humana, las normas de calidad relativas al compost y productos similares producidos a partir de biorresiduos deben ser comunes para toda la UE. También deben tenerse en consideración los ámbitos de utilización y las características del suelo que va a fertilizarse, los volúmenes y el grado de concentración del compost utilizado, etc. Para hacerlo posible, debería realizarse también una clasificación de los suelos donde va a utilizarse el compost y productos similares.
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36. |
señala que otra medida para impulsar la utilización de los biorresiduos como fertilizante es especificar la composición de aquellos y, en particular, una serie de datos como el contenido en humus, las sustancias nutritivas, etc.; |
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37. |
constata que el principal argumento del uso de biorresiduos para mejorar el suelo es la necesidad de fertilizar las tierras de cultivo y otras. No obstante, las necesidades y condicionamientos en este sentido son diferentes en los distintos Estados miembros. Por ello, es importante que la elección entre utilizar unos biorresiduos de calidad garantizada para la fertilización de los suelos de cultivo u otros, o utilizarlos para la producción de energía mediante incineración, se base en las necesidades y condicionamientos locales; |
Pregunta no 7: Marco reglamentario en relación con las normas de funcionamiento de las instalaciones
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38. |
destaca que los requisitos para el tratamiento de los biorresiduos impuestos a las instalaciones deben basarse en los requisitos medioambientales vigentes, al mismo tiempo que se adaptan a las circunstancias y necesidades locales y regionales; |
Pregunta no 8: Ventajas e inconvenientes de las diferentes técnicas de gestión de los biorresiduos
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39. |
pide nuevas iniciativas en materia de investigación y desarrollo que muestren las ventajas e inconvenientes de las diferentes técnicas de gestión de los biorresiduos, pero que permitan también desarrollar técnicas nuevas y nuevos métodos. La investigación debe abarcar todos los aspectos de la gestión de los biorresiduos, desde los relacionados con el consumo y la producción hasta los técnicos y la inocuidad para el medio ambiente. |
Bruselas, 18 de junio de 2009
El Presidente
del Comité de las Regiones
Luc VAN DEN BRANDE