Informe de la Comisión al Parlamento Europeo y al Consejo sobre el sector del lino y el cáñamo {SEC(2008) 1905} /* COM/2008/0307 final */
[pic] | COMISIÓN DE LAS COMUNIDADES EUROPEAS | Bruselas, 20.5.2008 COM(2008) 307 final INFORME DE LA COMISIÓN AL PARLAMENTO EUROPEO Y AL CONSEJO sobre el sector del lino y el cáñamo {SEC(2008) 1905} INFORME DE LA COMISIÓN AL PARLAMENTO EUROPEO Y AL CONSEJO sobre el sector del lino y el cáñamo INTRODUCCIÓN El artículo 15, apartado 3, del Reglamento (CE) n° 1673/2000 del Consejo, por el que se establece la organización común de mercados en el sector del lino y el cáñamo destinados a la producción de fibras, dispone que la Comisión debe presentar al Parlamento Europeo y al Consejo un informe, acompañado en su caso de propuestas. El informe «evaluará las repercusiones de la ayuda a la transformación en los productores, la industria de transformación y el mercado de fibras textiles . Analizará la posibilidad de prorrogar la ayuda a la transformación para las fibras cortas de lino, las fibras de cáñamo y las ayudas suplementarias más allá de la campaña de comercialización de 2007/08, así como la posibilidad de integrar este régimen de ayuda a los agricultores en el marco general de ayudas de la política agrícola común con arreglo al Reglamento (CE) nº 1782/2003». Para elaborar este informe, la Comisión tuvo en cuenta un informe de evaluación externa sobre el sector del lino y del cáñamo[1], cuyos datos estadísticos se actualizaron en 2007. Las figuras a que se refiere el texto se presentan en el documento de trabajo de los servicios de la Comisión que lo acompaña. El sector del lino y del cáñamo en la UE En la Europa de los 27, se cultivaron 105 025 hectáreas de lino en 2006, lo que representa el 20 % de la superficie mundial de lino. Por razones climáticas, el lino se cultiva en las regiones costeras templadas del norte de Francia (72 %), de Bélgica (15 %) y de los Países Bajos (4 %) y, en menor medida, en Polonia (2,6 %), en la República Checa (2,5 %) y en los Estados bálticos (2,4 %). Producción: Generalmente cultivado en explotaciones productoras de los principales cultivos herbáceos, el cultivo del lino absorbe más mano de obra y de capital que los cereales y requiere una rotación de entre 5 y 7 años. Además, el proceso de enriamiento en el campo, durante el cual se separan las fibras de la planta cosechada, aumenta considerablemente el riesgo de la producción. Las prácticas agrícolas también son más complejas que en el caso de los cereales. Transformación: En la Europa de los 27, aproximadamente 140 empresas transforman (proceso de espadillado) 635 589 toneladas de varillas de lino (2006) en fibras largas (112 914) y en fibras cortas (61 775 toneladas), lo que representa el 53 % de la producción mundial de fibras de lino. Utilización: Las fibras largas de lino se utilizan en la industrial textil. Se exporta aproximadamente el 80 % de la producción de la Unión Europea, principalmente a China. Las fibras cortas de lino se utilizan en la producción de materiales compuestos, de tejidos y de papel (nuevas demandas están creando nuevas salidas comerciales). La venta de semillas de lino y de agramizas es otra fuente de ingresos. Las 14 577 hectáreas de cáñamo destinado a la producción de fibras cultivadas en la Europa de los 27 en 2006 representan aproximadamente el 9 % de la superficie mundial de cáñamo. La producción se concentra en Francia (55 %), Reino Unido (11 %), Rumanía (10 %), Alemania (8 %), la República Checa (7 %), y Polonia (5 %). Producción y transformación: El cáñamo se cría en grandes explotaciones de cultivos herbáceos, situadas cerca de un pequeño número de grandes empresas de transformación. Este cultivo no requiere condiciones agronómicas ni climáticas particulares. En 2006, se transformaron 86 685 toneladas de varillas de cáñamo en aproximadamente 22 863 toneladas de fibras de cáñamo. Utilización: Las fibras de cáñamo se utilizan principalmente en la industria papelera especializada (75 %), con otras salidas comerciales para la producción de materiales compuestos y de aislamiento (nueva demanda). Los subproductos (agramizas para el sector ecuestre) proporcionan ingresos adicionales. La Unión Europea forma parte del mercado mundial. Las fibras de cáñamo y de lino están exentas de derechos de aduana de importación y no son objeto de restituciones por exportación. En el caso del cáñamo se aplican normas de importación específicas, en parte para ofrecer garantías en lo que respeta al contenido en tetrahidrocannabinol. EVOLUCIÓN DEL SECTOR DEL LINO Y EL CÁÑAMO Evolución del régimen actual El régimen de ayuda a los transformadores de lino y de cáñamo se ha prorrogado en dos ocasiones para que su examen pudiera coincidir, en 2008, con el «chequeo» general de la PAC[2]. Desde el año 2000, el Consejo decidió que las ayudas a las fibras cortas de lino y a las fibras de cáñamo serían suprimidas a partir de la campaña de comercialización 2006/07 (tras un período transitorio). Las dos prórrogas del régimen han confirmado esta política destinada a conceder ayuda exclusivamente a las fibras largas de lino. La ayuda concedida a los primeros transformadores autorizados se basa en la cantidad de fibras específicas realmente obtenida en un período de veintidós meses a partir de las varillas para las que se haya celebrado un contrato de compraventa. El importe de la ayuda es el siguiente: - fibras largas de lino: - 160 euros/tonelada para las campañas de comercialización 2002/03 a 2008/09, - 200 euros/tonelada a partir de la campaña de comercialización 2009/10; - fibras cortas de lino y fibras de cáñamo (que contengan como máximo un 7,5 % de impurezas y agramizas): - 90 euros/tonelada para las campañas de comercialización 2001/02 a 2008/09. Los Estados miembros también están autorizados para conceder ayudas a las fibras cortas de lino que contengan entre un 7,5 % y un 15 % de impurezas y agramizas y a las fibras de cáñamo cuyo contenido de impurezas oscile entre un 7,5 % y un 25 %. La ayuda a la transformación se concede hasta una cantidad máxima garantizada (CMG) de 80 878 toneladas de fibras largas de lino y de 147 265 toneladas de fibras cortas de lino y fibras de cáñamo por cada campaña de comercialización. Estas cantidades se distribuyen en forma de cantidades nacionales garantizadas (CNG) entre los Estados miembros. Se permiten las transferencias de cuotas entre fibras largas y fibras cortas de lino, para lo que se aplica un coeficiente de equivalencia a fin de que la operación resulte neutra desde el punto de vista presupuestario. Para respaldar la producción tradicional de fibras largas de lino en determinadas zonas de los Países Bajos, Bélgica y Francia, se concede una ayuda complementaria transitoria a los primeros transformadores autorizados hasta 2008/09. El presupuesto actual de la ayuda a la transformación se eleva a 21 millones de euros para la Europa de los 27. Si bien este régimen ha permitido garantizar una evolución presupuestaria estable y evitar las operaciones especulativas observadas en la década de 1990, sus requisitos administrativos y de control son relativamente complejos[3] y podrían simplificarse. Además, una parte de la ayuda anteriormente concedida a los productores de lino y de cáñamo se ha disociado e integrado en el régimen de pago único. Se concede una ayuda no disociada a los agricultores que producen semillas de base o certificadas de lino o de cáñamo[4]. Lino: industria de transformación y tendencias del mercado A largo plazo, se observa un aumento de la producción de varillas de lino en la UE (figuras 1 a 9). Aproximadamente 140 empresas de transformación siguen estando en actividad en la Europa de los 27. Con un volumen de negocio total estimado en unos 235 millones de euros para la transformación de fibras largas de lino y de 32 millones de euros para la transformación de fibras cortas de lino (2005), el tamaño medio de las empresas de transformación sigue siendo modesto, con excepción de algunas empresas de transformación francesas. La mayoría de las empresas de transformación, algunas de las cuales son cooperativas, han establecido sólidos vínculos con la economía local, tienen tendencia a estar muy especializadas y en ocasiones están integradas en la fase anterior de la producción (producción de semillas, participación en la producción de lino) o posterior (segunda transformación). Las otras transformaciones de fibras de lino se hacen generalmente en el exterior de la UE. En 2006, se exportó más del 80 % de la producción europea de fibras largas de lino, principalmente utilizadas en la industria textil, y de dicha proporción el 82 % se exportó a China. Además, se exportó cerca del 40 % de la producción de fibras cortas de lino, y de esta parte el 91 % se exportó a China. Principal productor mundial de fibras de lino, la UE ha registrado un claro aumento de la demanda a raíz de la expansión fulgurante del sector de la hilatura en China. Las exportaciones hacia este país se han triplicado prácticamente entre 1999 y 2006. A pesar de esta fuerte demanda de exportación, el precio de las fibras largas de lino bajó de 2 340 euros/tonelada en 2000/01 a 1 511 euros/tonelada en la campaña de comercialización 2006/07. Esta tendencia es principalmente consecuencia de la fuerte revalorización del euro frente al dólar estadounidense. En efecto, expresado en dólares, el precio de las fibras largas sólo disminuyó en un 10 % entre 2001 y 2006. Las fibras cortas de lino son casi exclusivamente el subproducto de la producción de fibras largas. Por este motivo, pocas empresas de transformación de la UE se dedican a la primera transformación de «fibras técnicas» de lino. No obstante, el sector de la segunda transformación de fibras cortas de lino y las empresas que comercializan los subproductos ofrecen numerosos empleos. Las aplicaciones técnicas absorbieron el 38 % de la producción de fibras cortas de lino en 2005 (mientras que sólo absorbieron el 9 % en 1999). La utilización de fibras cortas de lino en la industria textil (30 %) está en pleno crecimiento, principalmente en China. La parte de la industria papelera bajó del 45 % al 32 %, lo que sólo representa una disminución marginal en términos de volumen. A pesar de la competencia que representan las fibras de madera y otras fibras naturales, el sector del papel sigue constituyendo una salida interesante porque puede absorber volúmenes importantes y no exige una calidad muy elevada. Las nuevas aplicaciones técnicas para las fibras cortas de lino han aumentado tanto en volumen como en porcentaje. La producción de materiales compuestos para la industria automovilística es el nuevo mercado más avanzado, con una utilización de 18 300 toneladas de fibras cortas de lino (es decir, el 27 % de la producción total). No obstante, este mercado sigue siendo dependiente de los precios de los productos de sustitución y de la capacidad del sector para garantizar el abastecimiento regular de fibras. Los precios de las fibras cortas de lino, que son generalmente un subproducto de la producción de fibras largas, son muy variables y oscilan entre aproximadamente entre los 300 euros/tonelada para la industria papelera especializada, los 350 a 650 euros/tonelada para las fibras textiles y los 500 a 600 euros/tonelada para los materiales compuestos (cifras de 2005). Cáñamo: industria de transformación y tendencias del mercado El documento de trabajo adjunto muestra que si la superficie plantada de cáñamo ha disminuido a menos de 15 000 hectáreas, la producción de varillas ha permanecido relativamente estable. La principal capacidad de espadillado de varillas de cáñamo se localiza en una decena de centros de Francia, Reino Unido, Alemania, Polonia (fibras de madera y de lino para materiales de aislamiento) y la República Checa (fibras destinadas a la industria papelera). En 2006, estas fábricas transformaron 86 685 toneladas de varillas de cáñamo en 22 865 toneladas de fibras, de las cuales el 75 % se utilizan en la industria papelera. Este mercado tradicional ha llegado a su madurez y parece relativamente estable a largo plazo. Los materiales compuestos (20 %) y los materiales de aislamiento (5 %) constituyen una salida comercial cada vez más importante. La fibra de cáñamo presenta ventajas cualitativas respecto a la fibra de vidrio, pero la producción no es suficientemente importante ni estable para que pueda desempeñar un papel importante en el sector. Si bien se han desarrollado nuevas aplicaciones para las agramizas de cáñamo (cosméticos, aceites ricos en omega) y para el conjunto de la planta (hormigón, biomasa), estos proyectos tienen una amplitud limitada, con frecuencia son poco competitivos y siguen siendo dependientes de las ayudas públicas. Hay grandes diferencias entre los precios de las fibras utilizadas en la industria del papel especial (360 euros/tonelada por término medio en 2006/07) y los de las empleadas en aplicaciones técnicas (500 euros/tonelada en el caso de los materiales no tejidos y 600 euros/tonelada en el de los compuestos plásticos). A largo plazo, la competencia de las fibras de madera, de tres a cuatro veces más baratas, puede tener graves consecuencias en el mercado de papeles especiales. Impacto ambiental del sector del lino y del cáñamo En lo que se refiere al impacto ambiental de los cultivos de lino y de cáñamo, el informe de evaluación señala que estos cultivos muestran un consumo considerablemente menor de plaguicidas y de fertilizantes sintéticos que los cultivos alternativos. Además, tienen efectos positivos en la diversidad de los ecosistemas agrícolas y de los paisajes. Los cultivos de lino y, en menor medida, los de cáñamo, se sitúan en algunas de las zonas de la UE en las que la agricultura es más intensiva y en las que la tendencia actual está a favor de la simplificación de la rotación (acompañada de un aumento de la utilización de productos químicos cuando el lino y el cáñamo se sustituyen por cereales). En este contexto, los cultivos de fibras ofrecen una «pausa ambiental» beneficiosa para la calidad de los suelos, la biodiversidad y los paisajes. EVALUACIÓN DE LAS AYUDAS A LA TRANSFORMACIÓN Incidencia de la ayuda a la transformación para las fibras largas de lino Incidencia en los productores Los transformadores deben garantizar un abastecimiento sostenible de varillas de lino proponiendo un precio que genere en el caso del lino un margen bruto competitivo respecto de los cultivos alternativos. Aunque la producción de lino ofrece por lo general buenos márgenes, la competitividad relativa del lino se ha deteriorado debido al reciente aumento de los precios de los cereales. Los márgenes brutos para los cereales han superado a los del lino en 2007 y la mayoría de los transformadores no pudieron compensar este efecto mediante un aumento de los precios de las varillas. Además, teniendo en cuenta que la producción de lino implica una carga de trabajo más pesada y más compleja, necesita inversiones más importantes y está mucho más sometida a los imprevistos climáticos que el cultivo de los cereales, los agricultores, en particular en las regiones de producción tradicionales, podrían verse tentados a abandonar el cultivo del lino y a simplificar su sistema de producción, incluso aunque los márgenes brutos para el lino fueran iguales a los de los cereales. Incidencia de la ayuda complementaria transitoria a las zonas de producción tradicionales Parece que la ayuda complementaria transitoria concedida a los transformadores de fibras largas de lino para el lino cultivado en ciertas regiones de los Países Bajos, de Bélgica y de Francia para tener en cuenta la situación particular del lino tradicional en estas regiones, haya sido establecida sobre la base del nivel de ayuda más elevado percibido en estas regiones en virtud del régimen precedente, en vigor hasta el año 2000. Inicialmente prevista hasta 2005/06, esta ayuda se prorrogó con objeto de permitir a las estructuras agrícolas adaptarse progresivamente a las nuevas condiciones del mercado. El informe de evaluación concluye que la ayuda complementaria de 120 euros por hectárea en favor de las regiones de producción tradicionales de los Países Bajos y de Bélgica ha contribuido ampliamente al mantenimiento de la producción en estas zonas. Siempre según el informe, la supresión de esta ayuda complementaria traería consigo una disminución muy considerable, e incluso la desaparición, de la superficie dedicada al lino en estas regiones. Por otro lado, el informe estima que la ayuda complementaria de 50 euros por hectárea en favor de ciertas zonas situadas en Francia y en Bélgica sólo tiene una influencia limitada. La supresión de esta ayuda complementaria (acompañada del mantenimiento de la ayuda principal) no obstaculizaría la continuación de la producción de lino. Incidencia en los transformadores y en el empleo La industria de la transformación del lino es cada vez más dependiente de la demanda china. Si bien la bajada de los precios de la fibra de lino (principalmente debido a la revalorización del euro frente al dólar estadounidense) ha estado parcialmente compensada por un aumento del volumen, el mercado está sometido a una presión considerable, en parte imputable a la disminución de los márgenes en el sector textil chino. El informe de evaluación, basándose en la información comunicada por la propia industria de transformación, estima que la ayuda ha representado aproximadamente el 35 % de los márgenes brutos de la mayoría de los (grandes) transformadores franceses y belgas durante el período 2002 a 2005 y que su supresión requeriría la adopción de medidas de reestructuración y de reorganización. No obstante, para un número considerable de pequeñas empresas de menor tamaño, la ayuda es superior a los márgenes brutos. Para los autores del informe, la supresión de la ayuda podría causar la desaparición de aproximadamente la mitad de estas empresas de transformación, si bien un proceso de reestructuración permitiría consolidar una gran parte de esta capacidad. A escala local, la supresión de la ayuda podría tener graves consecuencias en el empleo. El régimen de ayuda ha contribuido a mantener el nivel de actividad y de empleo en las zonas de producción tradicionales (norte de Francia, Bélgica y Países Bajos) y ha permitido la aparición de nuevas industrias en otras zonas, en particular en los nuevos Estados miembros (Polonia y la República Checa). Según el informe, de un total estimado de más de 4 050 empleos equivalentes a tiempo completo (ETC), aproximadamente 2 000 ETC podrían perderse a corto plazo en ausencia de una ayuda comunitaria específica para los cultivos de fibras, en particular debido a que se trata generalmente de empleos situados en zonas rurales en las que la agricultura y el sector de la transformación son las grandes fuentes de empleo. La concesión de una ayuda a la transformación a los primeros transformadores no tiene consecuencias significativas en la rentabilidad de las empresas europeas de las últimas fases de la producción (hilatura, confección, etc.), las cuales ya se han deslocalizado hacia el sureste asiático a lo largo de la última década. Cuadro: Estimación del número de empleos en el sector del lino y del cáñamo (en ETC) Lino y cáñamo | Agricultura | 850 | Primera transformación | 2 000 | Insumos externos en el marco de la primera transformación | 200 | Segunda transformación | > 1 000 | TOTAL | > 4 050 | Fuente: AND International | Incidencia de la ayuda para las fibras cortas La superficie dedicada específicamente a la producción de fibras cortas de lino es marginal. Además, teniendo en cuenta que los principales Estados miembros de producción (Francia y Bélgica) han transformado una parte importante de la cuota de ayuda a las fibras cortas en una cuota de ayuda a las fibras largas de lino, la incidencia de la ayuda para las fibras cortas de lino debe analizarse paralelamente a la de la ayuda para las fibras largas. Teniendo en cuenta que hay pocos primeros transformadores especializados en la transformación de fibras cortas, la supresión de la ayuda solo afectaría directamente a un pequeño número de unidades de transformación especializadas. La utilización de fibras cortas de lino ha aumentado solo ligeramente desde 1999. Con independencia de la salida tradicional para los papeles especiales, únicamente la utilización en los materiales compuestos en la industria del automóvil muestra un crecimiento significativo. La comparación de los márgenes brutos obtenidos en la producción de cáñamo con los obtenidos en la producción de cultivos alternativos muestra que la ausencia de la ayuda a las fibras cortas traería consigo una disminución de los márgenes, en particular si tenemos en cuenta que la intensidad de la mano de obra en la producción de cáñamo es superior a la de cultivos alternativos. Esta situación podría conducir a una reducción de la superficie dedicada al cáñamo. No obstante, el principal mercado de las fibras de cáñamo, la industria papelera especializada, está considerado como estable. Esta industria ha permitido compensar la reducción de la ayuda en 2001 con el aumento del precio pagado por las fibras. Aunque queda por determinar si puede esperarse un aumento similar en caso de supresión de la ayuda, no deja de ser cierto que existe una perspectiva económica para los transformadores de cáñamo que se concentran en la industria del papel, incluso en ausencia de una ayuda a la transformación. No obstante, considerando que la situación financiera de algunos transformadores es precaria, la supresión de la ayuda podría amenazar la continuidad de su empresa. En cuanto al pequeño número de transformadores que se concentran exclusivamente en la utilización de fibras en las nuevas aplicaciones industriales, sus posibilidades de desarrollo y de supervivencia podrían verse amenazadas si se suprimieran las ayudas. El informe revela que la ayuda pública sigue determinando una gran parte de sus beneficios. CUESTIONES EN JUEGO La reforma de 2003 ha confirmado la sustitución de un régimen de apoyo a los productos por un régimen de apoyo a los productores con la introducción de un sistema de pago único disociado de la producción. El objetivo era promover la competitividad y tener en cuenta las necesidades del mercado, mejorando al mismo tiempo la eficacia de la transferencia de las ayudas a la renta de los agricultores. En el marco del chequeo de la PAC se plantea la cuestión de si sigue siendo oportuno mantener las ayudas asociadas a pesar de la tendencia general hacia la disociación plena. La ayuda complementaria a la transformación concedida a los transformadores de lino cultivado en las zonas de producción tradicionales fue introducida por el Consejo como una medida transitoria cuya supresión está prevista. Si bien esta ayuda ha contribuido a mejorar la competitividad de la producción de lino en las regiones en cuestión (en particular en Bélgica y en los Países Bajos), no debe mantenerse a partir de la campaña de comercialización 2009/10, ya que se trata de una ayuda transitoria (para permitir una adaptación gradual del sector) y que solo concierne a tres Estados miembros. La finalidad de la ayuda temporal para la transformación de fibras cortas de lino y de fibras de cáñamo es fomentar el desarrollo de nuevos productos (industriales) y la creación de nuevas salidas comerciales. A la luz de este análisis, conviene preguntarse si la ayuda concedida durante años a las fibras cortas ha alcanzado realmente el objetivo de fomentar dicho desarrollo. En 2000, el Consejo decidió suprimir gradualmente la ayuda a las fibras cortas, que únicamente se prorrogó durante tres años suplementarios para permitir una evaluación en el contexto del chequeo global de la PAC. La ayuda a los proyectos concedida a través de los programas de desarrollo rural o de investigación constituye quizá un medio más eficaz de estimular el desarrollo de productos renovables competitivos. Teniendo en cuenta todo lo anterior, no hay razón para mantener la ayuda específica a la transformación de fibras cortas a partir de la campaña de comercialización 2009/10. El mantenimiento de la ayuda a la transformación de las fibras largas de lino podría contribuir a preservar el empleo y la actividad económica en las regiones de producción. No obstante, su mantenimiento no es conforme con los principios de la reforma de la PAC de 2003. Además, puede afirmarse que, a pesar de esta ayuda específica, la persistencia de precios elevados para los cereales producirá una disminución de la producción, acompañada de una pérdida de los beneficios ambientales y de una disminución del empleo, lo que plantea dudas acerca de la eficacia de la ayuda. Por todo ello, la disociación completa y la integración de la ayuda en el régimen de pago único parece ser la mejor solución[5]. Al igual que ocurrió en el caso de la integración anterior de la ayuda a los productores de cáñamo y de lino en el régimen de pago único, el presupuesto de la ayuda a la transformación se integraría en este régimen en el momento de la disociación. Esta opción supondría una simplificación considerable en comparación con el régimen relativamente complejo actualmente en vigor. La disociación garantiza una mayor flexibilidad en las elecciones de los productores. Los agricultores mantendrán su producción si esta es rentable y, en caso necesario, la adaptarán a las necesidades del mercado u optarán por otros productos, al tiempo que seguirán estando obligados a mantener sus tierras en buenas condiciones agrícolas y medioambientales de conformidad con las normas de la condicionalidad. Finalmente, tras la disociación, la situación de los productores será al menos tan buena como antes, y seguramente mejor, gracias a la flexibilidad en lo que respecta a la producción y a la posibilidad que se les ofrece de adaptarse a las necesidades del mercado. Teniendo en cuenta los márgenes brutos de los cultivos alternativos y los costes y riesgos más elevados vinculados a la producción de lino, es probable que disminuya la superficie dedicada a este cultivo. Sin la ayuda a la transformación, los transformadores modestos se enfrentarían a graves dificultades, especialmente en las regiones de producción tradicionales. Por esta razón, conviene que sea gradual la supresión de la ayuda concedida a la transformación de fibras largas de lino y que se prevea la posibilidad de aplicar el artículo 69 del Reglamento (CE) nº 1782/2003 para permitir una reestructuración y modernización del sector. [1] http://ec.europa.eu/agriculture/eval/reports/lin/index_fr.htm. [2] Comunicación de la Comisión al Parlamento Europeo y al Consejo - Preparándose para el «chequeo» de la reforma de la PAC, COM(2007) 722 de 20 de noviembre de 2007. [3] Véase el gráfico 10 del documento de trabajo: Evaluación del coste administrativo de la ayuda a la transformación de las fibras de lino y de cáñamo. [4] 28,38 euros/100 kg para las semillas de lino textil, 22,46 euros/100 kg para la linaza y 20,53 euros/100 kg para las semillas de cáñamo. [5] Véase la Evaluación de impacto de las propuestas presentadas en el marco del chequeo de la PAC.