52006SC0108

Recomendación con vistas a un dictamen del Consejo de conformidad con el artículo 5, apartado 3, del Reglamento (CE) nº 1466/97 del Consejo, de 7 de julio de 1997, en relación con el programa de estabilidad actualizado de Bélgica (2005-2009) /* SEC/2006/0108 final */


[pic] | COMISIÓN DE LAS COMUNIDADES EUROPEAS |

Bruselas, 1.2.2006

SEC(2006) 108 final

Recomendación con vistas a un

DICTAMEN DEL CONSEJO de conformidad con el artículo 5, apartado 3, del Reglamento (CE) nº 1466/97 del Consejo, de 7 de julio de 1997,

en relación con el programa de estabilidad actualizado de Bélgica (2005–2009)

(presentada por la Comisión)

EXPOSICIÓN DE MOTIVOS

Antecedentes

El Pacto de Estabilidad y Crecimiento, que entró en vigor el 1 de julio de 1998, tiene como objetivo lograr unas finanzas públicas saneadas como medio de reforzar las condiciones para la estabilidad de precios y para un crecimiento fuerte, sostenible y generador de empleo. En 2005 se reformó el Pacto por primera vez. La reforma, aunque reconocía la utilidad del Pacto como elemento estabilizador de la disciplina fiscal, pretendía reforzar su eficacia y sus fundamentos económicos y salvaguardar la sostenibilidad de la hacienda pública a largo plazo.

El Reglamento (CE) nº 1466/97 del Consejo relativo al reforzamiento de la supervisión de las situaciones presupuestarias y a la supervisión y coordinación de las políticas económicas, que forma parte del Pacto de Estabilidad y Crecimiento[1], establece que los Estados miembros han de presentar al Consejo y a la Comisión programas de estabilidad o de convergencia y las correspondientes actualizaciones anuales (los Estados miembros que ya han adoptado la moneda única deben presentar programas de estabilidad (actualizados), y los Estados miembros que aún no la hayan adoptado, programas de convergencia (actualizados)). El primer programa de estabilidad de Bélgica fue presentado en diciembre de 1998. De conformidad con el Reglamento, el Consejo emitió su dictamen sobre el mismo el 15 de marzo de 1999, basándose en una recomendación de la Comisión y previa consulta al Comité Económico y Financiero. Conforme al mismo procedimiento, los programas de estabilidad y de convergencia son evaluados por la Comisión y examinados por el Comité mencionado; por su parte, el Consejo puede examinarlos.

En estos programas, los Estados miembros deben especificar su objetivo a medio plazo para la situación presupuestaria y establecer las medidas encaminadas a alcanzarlo y mantenerse en el mismo, así como las hipótesis económicas asociadas. Tras la reforma del Pacto, el objetivo a medio plazo debe diferenciarse por Estados miembros habida cuenta de la heterogeneidad de las situaciones económicas y presupuestarias en el seno de la Unión, heterogeneidad que también existe en lo que se refiere a los riesgos en materia de sostenibilidad. Entre otros elementos de la reforma cabe señalar la necesidad de aplicar un enfoque fiscal más simétrico a lo largo del ciclo, reforzando la disciplina presupuestaria en coyunturas favorables, así como la necesidad de considerar las "reformas estructurales de gran envergadura» que tengan repercusiones verificables sobre la sostenibilidad a largo plazo a la hora de evaluar una desviación temporal respecto del objetivo a medio plazo o respecto de la senda de ajuste para alcanzarlo.

Teniendo en cuenta sus previsiones del otoño de 2005, el Código de conducta[2], la metodología establecida de común acuerdo para la estimación del potencial de producción y de los saldos presupuestarios ajustados en función del ciclo y las orientaciones generales de política económica incluidas en las Directrices integradas para el período 2005-2008, la Comisión ha examinado el programa de estabilidad actualizado presentado recientemente por Bélgica, y, basándose en la evaluación que figura a continuación, ha adoptado una recomendación con vistas a un dictamen del Consejo sobre el mismo.

Evaluación

(1) La actualización de 2005 del programa de estabilidad de Bélgica, que abarca el período 2005-2009, fue presentada el 5 de diciembre de 2005, esto es, una semana después de la finalización del plazo. El programa sigue en líneas generales el modelo de estructura y los requisitos en materia de suministro de datos para los programas de estabilidad y de convergencia especificados en el nuevo código de conducta[3].

(2) El crecimiento anual del PIB real de la economía belga durante la pasada década ha sido próximo al 2%, siendo ligeramente superior a la media de la zona del euro. Sin embargo, la tasa de empleo es baja (alrededor del 60%) y el desempleo se caracteriza por significativas disparidades regionales y un alto nivel de desempleo de larga duración. Desde 2000, Bélgica ha mantenido una situación presupuestaria próxima al equilibrio.

(3) Según el escenario macroeconómico presentado en el programa, el crecimiento del PIB real registraría una mejora moderada, hasta el 2,2% en el período 2006-2009, tras un resultado relativamente mediocre en 2005 (1,4%); al mismo tiempo, se registraría una baja ligera, pero continua, del empleo (0,7% anual). Este escenario puede considerarse verosímil y difiere sólo marginalmente del contemplado en las previsiones del otoño de 2005 de los servicios de la Comisión. Hacia el final del período del programa, este prevé una reducción de la brecha de producción negativa. Aunque son ligeramente superiores a las contenidas en las previsiones de otoño de los servicios de la Comisión, las previsiones de inflación del programa parecen realistas habida cuenta de que las hipótesis sobre la evolución exterior son algo menos favorables.

(4) En su dictamen de 17 de febrero de 2005, el Consejo aprobó la estrategia presupuestaria presentada en la actualización de 2004 del programa de estabilidad de Bélgica. En lo que se refiere a la ejecución del presupuesto en 2005, las previsiones del otoño de 2005 de los servicios de la Comisión contemplan un presupuesto de las administraciones públicas equilibrado en 2005, lo que se ajusta al objetivo de la anterior actualización del programa de estabilidad, a pesar de un crecimiento del PIB significativamente inferior. No obstante, el ajuste estadístico de algunas operaciones puntuales, que aún deben clarificarse con Eurostat, podría llevar a un importante déficit puntual en 2005[4].

(5) La estrategia presupuestaria presentada en el programa se propone mantener equilibrado el presupuesto de las administraciones públicas hasta 2006 y alcanzar superávit a continuación (hasta llegar al 0,7% del PIB en 2009), con el fin de mantener el ratio de deuda en una tendencia decreciente. Tras una disminución gradual del déficit, del 7,2% del PIB en 2001 al 4,3% en 2005, el superávit primario se establecería ligeramente por encima del 4% del PIB a partir de 2006. El programa prevé una disminución del ratio de ingresos públicos (principalmente como consecuencia de una disminución de la presión fiscal sobre el trabajo), pero ésta sería compensada con creces por una disminución del ratio de gastos (disminución principalmente de los gastos de intereses). Las medidas puntuales y otras medidas de carácter temporal todavía seguirían desempeñando un papel significativo en 2006 (0,6% del PIB), aunque las autoridades belgas prevén que a partir de 2006 se recurrirá menos a dichas medidas. La nueva actualización confirma en gran medida la estrategia presupuestaria presentada en el programa anterior, con unas perspectivas de crecimiento prácticamente similares.

(6) Según los cálculos efectuados por los servicios de la Comisión aplicando la metodología común a los datos del programa, el saldo estructural (esto es, ajustado en función del ciclo y excluidas las medidas excepcionales y otras medidas de carácter temporal) mejoraría cerca de un 1% del PIB durante el período cubierto por el programa. Pasaría de un valor nulo en 2005 a un déficit equivalente a un cuarto de punto porcentual del PIB en 2006, a lo que seguiría una mejora hasta un superávit de medio punto porcentual del PIB en 2007. A continuación, la mejora de la situación estructural sería más gradual, hasta llegar a un superávit de cerca del 1% del PIB en 2009. De conformidad con el Pacto de Estabilidad y Crecimiento, las autoridades belgas han establecido el objetivo a medio plazo de un superávit estructural equivalente al 0,5% del PIB, que se espera alcanzar de aquí a 2007. Dado que el objetivo a medio plazo del programa es más exigente que el valor de referencia mínimo (estimado en un déficit de aproximadamente el 1% del PIB), su logro debería cumplir el objetivo de proporcionar un margen de seguridad que impida la aparición de déficit excesivos. El objetivo a medio plazo puede considerarse adecuado según la presente evaluación, ya que entra en el intervalo indicado para los Estados miembros de la zona del euro y del MTC II en el Pacto de Estabilidad y Crecimiento y en el código de conducta y es más exigente que el correspondiente al ratio de deuda y al crecimiento medio potencial a largo plazo.

(7) Globalmente, los resultados presupuestarios podrían ser peores que los previstos en el programa, especialmente en 2006-2007. Aunque el escenario macroeconómico puede considerarse verosímil y el Gobierno ha introducido recientemente nuevas medidas para controlar mejor los gastos en asistencia sanitaria, los ingresos tributarios previstos para 2006 en el programa parecen ser optimistas y las previsiones de gasto no parecen proporcionar un margen de seguridad suficiente frente a una posible evolución adversa. Para 2007, el programa no explica de qué forma compensará la finalización de una serie significativa de medidas puntuales y otras medidas de carácter temporal. Sin embargo, debe admitirse que en los últimos años las autoridades belgas se han mostrado firmes para alcanzar sus objetivos de equilibrio presupuestario.

(8) Teniendo en cuenta esta evaluación de riesgos, la estrategia presupuestaria del programa no parece suficiente para garantizar el logro del objetivo a medio plazo del programa de aquí a 2007, según prevén las autoridades belgas. No obstante, como se ha indicado más arriba, el objetivo a medio plazo del programa es más exigente que el estipulado en el Pacto de Estabilidad y Crecimiento, y la estrategia presupuestaria del programa parece suficiente para alcanzar una situación presupuestaria en términos estructurales que pueda ser considerada apropiada con arreglo al Pacto durante el período cubierto por el programa. La orientación presupuestaria del programa también proporciona un margen de seguridad suficiente para impedir que se rebase el déficit máximo del 3% del PIB con fluctuaciones macroeconómicas normales. Aunque la mejora anual del saldo estructural sería pequeña, el ritmo de ajuste hacia el objetivo a medio plazo puede considerarse apropiado. Sin embargo, en 2006 el ajuste no sería conforme al Pacto, ya que se prevé un deterioro del saldo estructural equivalente a un cuarto de punto porcentual del PIB en una situación en que la brecha de producción (aunque sigue siendo negativa) está disminuyendo.

(9) El ratio de deuda de Bélgica se mantiene muy por encima del valor de referencia del 60% del PIB (94% del PIB a finales de 2005), aunque ha seguido una tendencia muy decreciente desde 1993, cuando alcanzaba el 137% del PIB). Tras una ralentización temporal en 2005 derivada de la asunción de la deuda de la empresa nacional de ferrocarriles (SNCB), equivalente al 2,5% del PIB, se prevé que el ratio de deuda siga disminuyendo, hasta situarse por debajo del 80% del PIB de aquí a 2009. El principal factor de esta reducción seguiría siendo el elevado superávit primario (que, no obstante, ha disminuido de algo más del 7% en 2001 a algo más del 4% en 2005). La evolución de la deuda podría ser menos favorable que la prevista en el programa teniendo en cuenta la posibilidad mencionada de que los resultados presupuestarios sean peores de lo previsto. Sin embargo, el ratio de deuda parece disminuir suficientemente hacia el valor de referencia, acercándose al mismo a un rápido ritmo.

(10) En lo que se refiere a la sostenibilidad de la hacienda pública, Bélgica parece afrontar un nivel de riesgo medio como consecuencia de los costes presupuestarios previstos del envejecimiento de la población. El nivel actual de deuda bruta, aunque está disminuyendo, se mantiene muy por encima del valor de referencia, y una reducción continua del riesgo está supeditada al logro de altos superávit primarios durante un periodo de tiempo prolongado. La estrategia belga de centrar la política fiscal en el largo plazo, persiguiendo, en particular, una reducción de la deuda, indudablemente disminuirá los riesgos para la sostenibilidad, y la «Ley sobre el Fondo de cobertura de los costes derivados del envejecimiento de la población» refuerza el compromiso político al establecer unos objetivos presupuestarios vinculantes. Por otra parte, las recientes medidas encaminadas a aumentar la edad efectiva de jubilación y la tasa de empleo deberán contribuir positivamente a la sostenibilidad. Sin embargo, la actual situación presupuestaria podría no ser suficiente para cubrir totalmente el substancial incremento de los gastos derivados del envejecimiento de la población, de ahí la importancia de mantener amplios superávit primarios en los próximos años.

(11) Las medidas previstas en el área de la hacienda pública son conformes globalmente a las orientaciones generales de política económica incluidas en las Directrices integradas para el período 2005-2008. En particular, el ratio de deuda está disminuyendo a un ritmo satisfactorio y se están emprendiendo algunas reformas encaminadas a mejorar la sostenibilidad del sistema de seguridad social. Sin embargo, el deterioro del saldo estructural en 2006 no se ajusta plenamente a la directriz integrada que propugna la adopción de todas las medidas correctoras necesarias para alcanzar el objetivo a medio plazo.

(12) El Programa nacional de reforma de Bélgica, presentado el 26 de octubre de 2005 en el contexto de la estrategia de Lisboa para el crecimiento y el empleo establece los siguientes importantes retos para la hacienda pública: (i) aumentar el empleo reduciendo la presión fiscal sobre el factor trabajo, y (ii) mantener el presupuesto de las administraciones públicas próximo al equilibrio e iniciar la constitución de superávit a partir de 2007, con el fin de mantener el ratio de deuda en una tendencia decreciente. Sin embargo, las repercusiones presupuestarias de las medidas presentadas en el Programa nacional de reforma no se reflejan suficientemente en las previsiones presupuestarias del programa de estabilidad. Las medidas fiscales previstas en el programa de estabilidad parecen ajustarse globalmente a las previstas en el Programa nacional de reforma.

A la luz de la presente evaluación, la situación presupuestaria puede considerarse sólida y la continua reducción de la deuda que se prevé en el programa constituye un ejemplo de política fiscal aplicada de conformidad con el Pacto. Sin embargo, sería conveniente que Bélgica intensificara el ajuste estructural en 2006, y en los años siguientes adopte y aplique medidas estructurales adicionales con el fin de alcanzar los objetivos presupuestarios, limitando de esta forma el recurso a medidas puntuales.

Recomendación con vistas a un

DICTAMEN DEL CONSEJO de conformidad con el artículo 5, apartado 3, del Reglamento (CE) nº 1466/97 del Consejo, de 7 de julio de 1997,

en relación con el programa de estabilidad actualizado de Bélgica (2005–2009)

EL CONSEJO DE LA UNIÓN EUROPEA,

Visto el Tratado constitutivo de la Comunidad Europea,

Visto el Reglamento (CE) nº 1466/97 del Consejo, de 7 de julio de 1997, relativo al reforzamiento de la supervisión de las estrategias presupuestarias y a la supervisión y coordinación de las políticas económicas[5], y, en particular, su artículo 5, apartado 3,

Vista la Recomendación de la Comisión,

Previa consulta al Comité Económico y Financiero,

HA EMITIDO EL PRESENTE DICTAMEN:

1. El crecimiento anual del PIB real de la economía belga durante la pasada década ha sido próximo al 2%, siendo ligeramente superior a la media de la zona del euro. Sin embargo, la tasa de empleo es baja (alrededor del 60%) y el desempleo se caracteriza por significativas disparidades regionales y un alto nivel de desempleo de larga duración. Desde 2000, Bélgica ha mantenido una situación presupuestaria próxima al equilibrio.

2. En su dictamen de 17 de febrero 2005, el Consejo aprobó la estrategia presupuestaria presentada en la actualización de 2004 del programa de estabilidad de Bélgica.

3. En lo que se refiere a la ejecución del presupuesto en 2005, las previsiones del otoño de 2005 de los servicios de la Comisión contemplan un presupuesto de las administraciones públicas equilibrado en 2005, lo que se ajusta al objetivo de la anterior actualización del programa de estabilidad, a pesar de un crecimiento del PIB significativamente inferior. No obstante, el ajuste estadístico de algunas operaciones puntuales, que aún deben clarificarse con Eurostat, podría llevar a un importante déficit puntual en 2005[6].

4. El [14 de febrero de 2006], el Consejo examinó el programa de estabilidad actualizado de Bélgica, que abarca el período 2005-2009. El programa sigue en líneas generales el modelo de estructura y los requisitos en materia de suministro de datos para los programas de estabilidad y de convergencia especificados en el nuevo código de conducta[7].

5. Según el escenario macroeconómico subyacente en el programa, el crecimiento del PIB real aumentaría del 1,4% en 2005 a una media del 2,2% durante el resto del período cubierto por el programa. Teniendo en cuenta la información disponible, este escenario parece basarse en hipótesis de crecimiento verosímiles. Las previsiones de inflación contenidas en el programa también parecen realistas.

6. La estrategia presupuestaria presentada en el programa se propone mantener equilibrado el presupuesto de las administraciones públicas hasta 2006 y alcanzar superávit a continuación (hasta llegar al 0,7% del PIB en 2009), con el fin de mantener el ratio de deuda en una tendencia decreciente. Tras una disminución gradual del déficit, del 7,2% del PIB en 2001 al 4,3% en 2005, el superávit primario debería establecerse ligeramente por encima del 4% del PIB a partir de 2006. El programa prevé una disminución del ratio de ingresos públicos (principalmente como consecuencia de una disminución de la presión fiscal sobre el trabajo), pero ésta sería compensada con creces por una disminución del ratio de gastos (disminución principalmente de los gastos de intereses). La nueva actualización confirma en gran medida la estrategia presupuestaria presentada en el programa anterior, con unas perspectivas de crecimiento prácticamente similares.

7. Durante el período del programa, el saldo estructural (esto es, el saldo ajustado en función del ciclo, excluidas las medidas excepcionales y otras medidas de carácter temporal) mejoraría cerca de un 1% del PIB. Las autoridades belgas han establecido un objetivo a medio plazo para la situación presupuestaria de un superávit estructural equivalente al 0,5% del PIB, que se espera alcanzar de aquí a 2007. Dado que el objetivo a medio plazo del programa es más exigente que el valor de referencia mínimo (estimado en un déficit de aproximadamente el 1% del PIB), su logro debería cumplir el objetivo de proporcionar un margen de seguridad que impida la aparición de déficit excesivos. El objetivo a medio plazo puede considerarse adecuado según la presente evaluación, ya que entra en el intervalo indicado para los Estados miembros de la zona del euro y del MTC II en el Pacto de Estabilidad y Crecimiento y en el código de conducta y es más exigente que el correspondiente al ratio de deuda y al crecimiento medio potencial a largo plazo.

8. Los resultados presupuestarios podrían ser peores que los previstos en el programa, especialmente en 2006-2007. En particular, aunque el escenario macroeconómico puede considerarse verosímil y el Gobierno ha introducido recientemente nuevas medidas para controlar mejor los gastos en asistencia sanitaria, los ingresos tributarios previstos para 2006 en el programa parecen ser optimistas y las previsiones de gasto no parecen proporcionar un margen de seguridad suficiente frente a una posible evolución adversa. Para 2007, el programa no explica de qué forma compensará la finalización de una serie significativa de medidas puntuales y otras medidas de carácter temporal. Sin embargo, debe admitirse que en los últimos años las autoridades belgas se han mostrado firmes para alcanzar sus objetivos de equilibrio presupuestario.

9. A la luz de esta evaluación de riesgos, la estrategia presupuestaria del programa no parece suficiente para garantizar el logro del objetivo a medio plazo del programa de aquí a 2007, como se prevé en el programa. No obstante, como se ha indicado más arriba, el objetivo a medio plazo del programa es más exigente que el estipulado en el Pacto de Estabilidad y Crecimiento. La estrategia presupuestaria del programa parece suficiente para alcanzar una situación presupuestaria en términos estructurales que pueda ser considerada apropiada con arreglo al Pacto durante el período cubierto por el programa. Por otra parte, la orientación presupuestaria del programa también proporciona un margen de seguridad suficiente para impedir que se rebase el déficit máximo del 3% del PIB con fluctuaciones macroeconómicas normales durante todo el período del programa. En lo que se refiere a la senda de ajuste hacia el logro del objetivo a medio plazo, aunque la mejora anual del saldo estructural sería pequeña, el ritmo de ajuste hacia el objetivo a medio plazo puede considerarse apropiado. Sin embargo, en 2006 el ajuste no sería conforme al Pacto, ya que se prevé un deterioro del saldo estructural equivalente a un cuarto de punto porcentual del PIB en una situación en que la brecha de producción (aunque sigue siendo negativa) está disminuyendo.

10. Se estima que el ratio de deuda ha alcanzado el 94% del PIB al final de 2005, situándose, pues, muy por encima del valor de referencia establecido en el Tratado (60% del PIB). El programa prevé una disminución del ratio de deuda en 16 puntos porcentuales del PIB durante el período cubierto por el mismo, para llegar a situarse por debajo del 80% del PIB. La evolución del ratio de deuda podría ser menos favorable que la prevista en el programa, habida cuenta de los riesgos asociados a los objetivos presupuestarios que se han mencionado más arriba. Sin embargo, el ratio de deuda parece disminuir suficientemente hacia el valor de referencia, acercándose al mismo a un rápido ritmo.

11. En lo que se refiere a la sostenibilidad de la hacienda pública, Bélgica parece afrontar un nivel de riesgo medio como consecuencia de los costes presupuestarios previstos del envejecimiento de la población. El nivel actual de deuda bruta, aunque está disminuyendo, se mantiene muy por encima del valor de referencia, y una reducción continua del riesgo está supeditada al logro de altos superávit primarios durante un periodo de tiempo prolongado. La estrategia belga de centrar la política fiscal en el largo plazo, persiguiendo, en particular, una reducción de la deuda, indudablemente disminuirá los riesgos para la sostenibilidad, y la «Ley sobre el Fondo de cobertura de los costes derivados del envejecimiento de la población» refuerza el compromiso político al establecer unos objetivos presupuestarios vinculantes. Por otra parte, las recientes medidas encaminadas a aumentar la edad efectiva de jubilación y la tasa de empleo deberán contribuir positivamente a la sostenibilidad. Sin embargo, la actual situación presupuestaria podría no ser suficiente para cubrir totalmente el substancial incremento de los gastos derivados del envejecimiento de la población, de ahí la importancia de mantener amplios superávit primarios en los próximos años.

12. Las medidas previstas en el área de la hacienda pública son conformes globalmente a las orientaciones generales de política económica incluidas en las Directrices integradas para el período 2005-2008. En particular, el ratio de deuda está disminuyendo a un ritmo satisfactorio y se están emprendiendo algunas reformas encaminadas a mejorar la sostenibilidad del sistema de seguridad social. Sin embargo, el deterioro del saldo estructural en 2006 no se ajusta plenamente a la directriz integrada que propugna la adopción de todas las medidas correctoras necesarias para alcanzar el objetivo a medio plazo.

13. El Programa nacional de reforma de Bélgica, presentado el 26 de octubre de 2005 en el contexto de la estrategia de Lisboa para el crecimiento y el empleo establece los siguientes importantes retos para la hacienda pública: (i) aumentar el empleo reduciendo la presión fiscal sobre el factor trabajo, y (ii) mantener el presupuesto de las administraciones públicas próximo al equilibrio e iniciar la constitución de superávit a partir de 2007, con el fin de mantener el ratio de deuda en una tendencia decreciente. Sin embargo, las repercusiones presupuestarias de las medidas presentadas en el Programa nacional de reforma no se reflejan suficientemente en las previsiones presupuestarias del programa de estabilidad. Las medidas fiscales previstas en el programa de estabilidad parecen ajustarse globalmente a las previstas en el Programa nacional de reforma.

A la luz de la presente evaluación, el Consejo considera que, globalmente, la situación presupuestaria es sólida y la continua reducción de la deuda que se prevé en el programa constituye un ejemplo de política fiscal aplicada de conformidad con el Pacto. Sin embargo, Bélgica deberá intensificar el ajuste estructural en 2006, y en los años siguientes adoptar y aplicar medidas estructurales adicionales con el fin de alcanzar los objetivos presupuestarios, limitando de esta forma el recurso a medidas puntuales.

Comparación de las principales previsiones macroeconómicas y presupuestarias

2004 | 2005 | 2006 | 2007 | 2008 | 2009 |

PIB real (% variación) | PE Dic 2005 | 2,6 | 1,4 | 2,2 | 2,1 | 2,3 | 2,2 |

COM Nov 2005 | 2,6 | 1,4 | 2,1 | 2,0 | – | – |

PE Dic 2004 | 2,4 | 2,5 | 2,5 | 2,1 | 2,0 | – |

Inflación IPCA (%) | PE Dic 2005 | 1,9 | 2,9 | 2,8 | 2,0 | 1,9 | 1,7 |

COM Nov 2005 | 1,9 | 2,7 | 2,6 | 1,9 | – | – |

PE Dic 2004 | 1,9 | 2,0 | 1,8 | 1,8 | 1,8 | – |

COM Nov 2005 | 4,8 | 4,4 | 3,8 | 3,4 | – | – |

PE Dic 2004 | 4,9 | 4,5 | 4,4 | 4,5 | 4,7 | – |

Saldo presupuestario ajustado en función del ciclo (% del PIB) | PE Dic 20051 | 0,1 | 0,4 | 0,3 | 0,6 | 0,8 | 0,9 |

COM Nov 2005 | 0,1 | 0,4 | 0,1 | 0,0 | – | – |

PE Dic 20041 | 0,5 | 0,3 | 0,1 | 0,5 | 0,9 | – |

COM Nov 2005 | 96,2 | 94,9 | 91,1 | 88,1 | – | – |

PE Dic 2004 | 96,6 | 95,5 | 91,7 | 88,0 | 84,2 | – |

Notas: 1 Cálculos de los servicios de la Comisión basados en los datos del programa. 2 Sobre la base de un potencial de crecimiento estimado del 2,0%, el 2,1%, el 2,1% y el 2,3%, respectivamente, en 2004, 2005, 2006 y 2007. 3 Saldo presupuestario ajustado en función del ciclo (como en las filas anteriores) excluidas las medidas excepcionales y otras medidas de carácter temporal. 4 Medidas excepcionales y otras medidas de carácter temporal tomadas del programa (0,4% del PIB en 2005 y 0,6% en 2006; reducción del déficit en ambos casos). Las cifras relativas a las medidas excepcionales a partir de 2007 (0,2% en 2007; 0,1% en 2008 y 0,0% en 2009) fueron facilitadas por las autoridades belgas tras la presentación del programa, con la advertencia de que «debían considerarse hipótesis y entenderse sin perjuicio de las decisiones que pudiesen adoptar las autoridades belgas». 5 Medidas excepcionales y otras medidas de carácter temporal tomadas de las previsiones del otoño de 2005 de los servicios de la Comisión (0,4% del PIB en 2005 y 0,5% en 2006; reducción del déficit en ambos casos). Fuente: Programa de estabilidad (PE); previsiones económicas de los servicios de la Comisión (COM) del otoño de 2005; cálculos de los servicios de la Comisión. |

[1] DO L 209, 2.8.1997, p.1. Reglamento modificado por el Reglamento (CE) nº 1055/2005 (DO L 174, 7.7.2005, p. 1). Los documentos a que se hace referencia en este texto pueden consultarse en la siguiente dirección electrónica:http://europa.eu.int/comm/economy_finance/about/activities/sgp/main_en.htm

[2] «Condiciones de aplicación del Pacto de Estabilidad y Crecimiento y directrices sobre el contenido y el formato de los programas de estabilidad y de estabilidad», dictamen aprobado por el Consejo EcoFin de 11 de octubre de 2005.

[3] El programa no dedica una sección específica a las características institucionales de la hacienda pública. Por otra parte, presenta lagunas en los datos obligatorios y no proporciona la mayoría de los datos opcionales estipulados en el nuevo código de conducta.

[4] Por ahora, la asunción por parte del Gobierno de la deuda de la empresa nacional de ferrocarriles (2,5% del PIB) en 2005 ha sido tratada sin tener en cuenta sus efectos directos sobre el déficit público, mientras que la titulización de los atrasos tributarios en 2005 (0,2% del PIB) se ha registrado como una medida que reduce el déficit.

[5] DO L 209, 2.8.1997, p.1. Reglamento modificado por el Reglamento (CE) nº 1055/2005 (DO L 174, 7.7.2005, p. 1). Los documentos a que se hace referencia en este texto pueden consultarse en la siguiente dirección electrónica:http://europa.eu.int/comm/economy_finance/about/activities/sgp/main_en.htm

[6] Por ahora, la asunción por parte del Gobierno de la deuda de la empresa nacional de ferrocarriles (2,5% del PIB) en 2005 ha sido tratada sin tener en cuenta sus efectos directos sobre el déficit público, mientras que la titulización de los atrasos tributarios en 2005 (0,2% del PIB) se ha registrado como una medida que reduce el déficit.

[7] El programa no dedica una sección específica a las características institucionales de la hacienda pública, aunque en otras secciones se proporciona cierta información sobre estos aspectos. Por otra parte, el programa presenta lagunas en los datos obligatorios y no proporciona la mayoría de los datos opcionales estipulados en el nuevo código de conducta.