Dictamen del Comité de las Regiones sobre la «Comunicación de la Comisión al Consejo, al Parlamento Europeo, al Comité Económico y Social y al Comité de las Regiones: Política común de transportes - Programa de acción 1995-2000» CdR 406/95 fin
Diario Oficial n° C 337 de 11/11/1996 p. 0013
Dictamen del Comité de las Regiones sobre la «Comunicación de la Comisión al Consejo, al Parlamento Europeo, al Comité Económico y Social y al Comité de las Regiones: Política común de transportes - Programa de acción 1995-2000» (96/C 337/03) EL COMITÉ DE LAS REGIONES, Vista la «Comunicación de la Comisión al Consejo, al Parlamento Europeo, al Comité Económico y Social y al Comité de las Regiones: Política Común de transportes - Programa de acción 1995-2000» (COM(95) 302 final); Vista la decisión de la Comisión Europea, de 1 de agosto de 1995, por la que se consulta al Comité de las Regiones, conforme al primer párrafo del artículo 198 C del Tratado constitutivo de la Comunidad Europea; Vista la decisión del Comité de las Regiones, de 18 de julio de 1995, por la que se atribuye la elaboración del presente dictamen a la Comisión de Transportes y Redes de Comunicaciones (Comisión 3); Visto el proyecto de dictamen (CDR 406/96 rev.) aprobado por la Comisión 3 el 8 de febrero de 1996 (Ponentes: Sres. Färm y Weingartner), ha aprobado, en su 13° Pleno celebrado los días 12 y 13 de junio de 1996 (sesión del 13 de junio de 1996), el siguiente dictamen por unanimidad. 1. Objetivos y puntos de partida El Tratado de Maastricht marcó el inicio de una nueva fase en la política común de transportes, en la que, junto a la salvaguardia y desarrollo del mercado interior, se destaca la importancia de los siguientes objetivos: - desarrollo sostenible y respetuoso con el medio ambiente, - mejora de la seguridad y la eficacia de las infraestructuras del transporte. El reconocimiento explícito del principio de subsidiariedad exige que en el ámbito de la política común de transportes las decisiones se tomen y se apliquen en el nivel más adecuado. El programa de acción abarca cuestiones básicas e iniciativas en tres ámbitos principales: - mejorar la calidad mediante el desarrollo de sistemas de transporte integrados y competitivos a partir de tecnologías avanzadas, con el fin de contribuir a alcanzar los objetivos en materia de política económica, medio ambiente y seguridad; - mejorar el funcionamiento del mercado único para fomentar la eficacia, la elección y la prestación de servicios de transportes de fácil utilización, al mismo tiempo que se respetan y protegen las normas sociales; - ampliar la dimensión externa mejorando los enlaces de transporte con terceros países y fomentando el acceso de los operadores de la UE a otros mercados de transporte. El Comité de las Regiones considera que su cometido consiste, ante todo, en poner de relieve el parecer y los intereses de los ciudadanos de las localidades y regiones en tanto que consumidores, usuarios y afectados en general por los sistemas de transporte. El Comité de las Regiones señala que el principio de sostenibilidad que se incluye en el programa de acción reviste gran importancia para los ciudadanos. Este principio implica que la presión que el sistema de transportes ejerce sobre las regiones afectadas no puede aumentar hasta el punto de que la resistencia de la población obligue a modificar la política de transportes. Una política de transporte sostenible, integrada en una estrategia de ordenación del territorio, ha de prevenir dichas situaciones. El Comité de las Regiones suscribe los tres objetivos que se mencionan en el programa de acción, si bien desearía añadir dos aspectos en relación con la mejora de la calidad: el punto de vista del usuario/cliente y la competencia equitativa entre los distintos modos de transporte. Conforme al principio de subsidiariedad, el punto de vista del usuario/cliente confiere a las localidades y regiones un papel especialmente importante en la elaboración de la política común de transportes. Para poder desarrollar este aspecto es preciso mejorar el conocimiento de las necesidades y deseos de los diferentes grupos de usuarios. Esto es aplicable también al mercado actual y futuro del transporte de viajeros en los Estados miembros. A este respecto, el Comité de las Regiones acoge favorablemente la iniciativa de elaborar un Libro Verde sobre «La red de ciudadanos - Cómo aprovechar el potencial del transporte público de viajeros en Europa». Las condiciones generales de la competencia entre los distintos modos de transporte, en especial entre el transporte por carretera y por ferrocarril, han de tener en cuenta todos los costes que entraña cada uno de los distintos modos de transporte. Por ello, el Comité acoge favorablemente el enfoque adoptado a este respecto en el nuevo Libro Verde «Hacia una tarificación equitativa y eficaz del transporte - opciones para la internalización de los costes externos del transporte en la Unión Europea». En zonas especialmente sensibles es necesario además adoptar otras medidas específicas para garantizar la protección de los ciudadanos y de su entorno, de modo que la elección de modos de transporte ecológicos no se formule como mero objetivo general, sino que pueda aplicarse verdaderamente en la práctica. En este terreno, la posibilidad de una «financiación cruzada», desde el transporte por carretera al transporte por ferrocarril, es una condición esencial para poder construir las estructuras ferroviarias apropiadas. El Comité de las Regiones vuelve a señalar que este programa de acción se basa en el Libro Blanco sobre el futuro desarrollo de la política común de transportes, y que por tanto persigue el objetivo de adoptar medidas encaminadas a conseguir una movilidad sostenible y aceptada por la población. Ello exige, por un lado, dar prioridad a los modos y sistemas de transporte que respeten el medio ambiente y, por otro, dar a conocer públicamente el programa de acción y las medidas previstas, con el fin de contribuir a una mayor transparencia. 2. Síntesis de las políticas y acciones 2.1. Mejora de la calidad 2.1.1. Desarrollo del sistema 2.1.1.1. El Comité de las Regiones acoge favorablemente la mejor integración de los modos de transporte, que garantizará la utilización de modos ecológicos que consuman menos energía. Muchas personas soportan hoy en día malas comunicaciones de transporte público entre su domicilio y el lugar de trabajo o los centros de servicios. A juicio del Comité de las Regiones, es necesario realizar un esfuerzo para mejorar la movilidad general en los diferentes sectores de actividad. Con respecto a los sistemas de transporte de viajeros, el Comité de las Regiones subraya en particular cuán importante es desarrollar estrategias de localización y configuración de puntos de enlace y un sistema de gestión del transporte intermodal que permitan el transbordo entre vehículos privados, autobuses y transporte por ferrocarril con rapidez, comodidad y fiabilidad. En este contexto hay que tener en cuenta también el transporte marítimo y por transbordador y el transporte aéreo. La iniciativa UE/THERMIE ha puesto de manifiesto muy buenos ejemplos en este terreno que constituyen una base de gran valor. Asimismo, el Comité de las Regiones opina que los aeropuertos regionales -sobre todo, en aquellos casos en que el ferrocarril no ofrece suficientes posibilidades de sustitución- representan también importantes puntos de enlace y que por tanto es conveniente promoverlos. Especialmente en zonas de baja densidad de población, pueden constituir una base indispensable para el desarrollo económico. En cuanto a su construcción, la exigencia de un elevado nivel de seguridad en el transporte aéreo de viajeros y la protección del medio ambiente, así como la necesidad de establecer conexiones en tierra, imponen a las regiones unos costes muy elevados. 2.1.1.2. El Comité de las Regiones se adhiere a la opinión de que hay que fomentar las nuevas tecnologías de la información aplicadas al transporte. Dentro de la política de investigación de la UE es preciso asignar más fondos a mejorar la calidad del sistema de transportes y a consolidar la competitividad de la industria europea a nivel mundial. El Comité de las Regiones hace hincapié en la importancia de hallar soluciones técnicas que faciliten los desplazamientos. Es necesario elaborar y normalizar sistemas de información a los que se pueda acceder desde el domicilio, el lugar de trabajo y los centros de servicios, e incrementar las posibilidades de elección de los usuarios del transporte entre diferentes opciones de viajes y combinaciones de medios de transporte. El Comité de las Regiones acoge favorablemente las medidas destinadas a introducir los sistemas telemáticos en el transporte por carretera. Asimismo, comparte la opinión de que los Estados miembros deben dar prioridad a la introducción de aplicaciones que sean operativas y compatibles entre equipos heterogéneos y que mejoren la seguridad y la eficacia del transporte en Europa. 2.1.1.3. El Comité de las Regiones coincide con la Comisión en que las redes transeuropeas (RTE) pueden contribuir a la integración progresiva de las redes de transporte. Dada la escasez de los recursos asignados y la exigencia de utilizar modos de transporte que respeten el medio ambiente, la UE debe sentar las bases que permitan una financiación cruzada entre los distintos modos de transporte. Por ejemplo, la recaudación de los peajes debe poder servir para desarrollar infraestructuras de otros modos de transporte en la misma región o a lo largo de un mismo eje de comunicaciones. Asimismo, en la toma de decisiones sobre los proyectos relativos a las RTE, es preciso atribuir un valor sustancialmente más elevado a los beneficios económicos y también una mayor importancia a los aspectos ecológicos y de aumento del rendimiento, respetando el principio de compatibilidad con las redes existentes. En la elección de los proyectos de redes transeuropeas debe prestarse también particular atención al transporte extracomunitario, especialmente la drástica modificación de las condiciones del tráfico en el transporte de mercancías Este-Oeste. 2.1.1.4. El Comité de las Regiones coincide con la Comisión en que los transportes públicos deben ofrecer alternativas atractivas al uso del automóvil particular y al transporte de mercancías por carretera. La sociedad debe esforzarse por crear las condiciones y oportunidades que permitan a cada individuo elegir el medio de transporte que mejor contribuya a alcanzar los objetivos propuestos en lo que respecta al medio ambiente, la seguridad y la eficacia. 2.1.2. Medio ambiente 2.1.2.1. El Comité de las Regiones subraya la necesidad, en el ámbito de la política de transportes, de conciliar la mayor necesidad de movilidad con un nivel más elevado de protección del medio ambiente. El Comité de las Regiones reclama un estudio más exhaustivo del impacto ambiental del transporte y de los criterios para evaluarlo, de tal modo que también puedan imputarse los costes externos a los diferentes modos de transporte a través de impuestos y tasas. La UE debe impulsar la investigación y desarrollo de sistemas de propulsión y de vehículos con bajo nivel de emisiones de dióxido de carbono y otras sustancias contaminantes. También es necesario intensificar la investigación en el ámbito de los combustibles renovables. Una labor exhaustiva de investigación y desarrollo no solo contribuirá a la mejora del medio ambiente sino también consolidará la competitividad de la industria europea a nivel mundial, aspecto que resulta particularmente importante. Para ello es necesario basarse en criterios económicos generales. 2.1.2.2. La política de transporte debe responder a las necesidades del hombre y de la naturaleza. Es preciso controlar los problemas medioambientales relacionados con el transporte que repercuten en la salud de las personas, la naturaleza y el clima. Hemos de crear un medio ambiente mejor para las generaciones futuras. 2.1.2.3. De modo complementario al presente programa de acción, el Comité de las Regiones pide que se adopten medidas especiales para proteger las regiones y zonas ecológicamente sensibles afectadas por el sistema de transporte europeo. En estas zonas especialmente amenazadas deben adoptarse medidas preventivas y más estrictas conforme a las necesidades locales. Estas medidas deben basarse en disposiciones apropiadas en materia de construcción, en soluciones integradas para la red de infraestructuras y, en casos excepcionales, en la renuncia a la libertad total de elección del modo de transporte, siempre que se ofrezcan alternativas en condiciones equivalentes. 2.1.2.4. El Comité de las Regiones subraya expresamente la necesidad de controlar el problema de la sobrecarga de las infraestructuras, ya que esto repercute negativamente en las condiciones medioambientales, en el número de accidentes, en la lentitud de la circulación y en costes elevados tanto para los individuos como para el conjunto de la sociedad. El Comité de las Regiones propone que la Comisión Europea ponga en marcha un proyecto europeo de referencia («benchmarking») que ponga de relieve los éxitos conseguidos en el transporte público y otras medidas destinadas a paliar los daños medioambientales, así como los éxitos conseguidos en materia de reducción del tráfico (por ejemplo, contingentación del uso de los lugares de aparcamiento) y formas alternativas de transporte (por ejemplo, uso compartido de un vehículo, uso compartido por turnos del vehículo personal, modos de explotación flexible en el transporte público). La construcción de viviendas y la creación de puestos de trabajo deben adaptarse mejor al desarrollo del transporte público en aras de la mejora de las condiciones medioambientales. 2.1.2.5. El Comité de las Regiones insta a modificar la fijación de precios y la imposición fiscal de los diferentes combustibles y vehículos, a fin de que los responsables del transporte hagan una elección adecuada conforme a criterios ecológicos. Hay que modificar el principio actual de igualdad de imposición entre los aceites minerales y sus alternativas, a fin de ofrecer incentivos para la utilización de combustibles alternativos y ecológicos. 2.1.2.6. El Comité de las Regiones señala los problemas que puede ocasionar el rápido incremento del transporte de mercancías por carretera, ya que constituye un problema cada vez más importante para el medio ambiente, y también para la seguridad viaria, dada la creciente densidad del tráfico rodado. El Comité de las Regiones recomienda la creación de una red equilibrada de centros regionales de transporte de mercancías intermodal, y centros destinados a mejorar el reparto de mercancías en los centros de las aglomeraciones urbanas, en la que se pueda efectuar con eficacia el cambio de un modo de transporte a otro sin grandes pérdidas de tiempo o problemas de transbordo. Asimismo, el Comité de las Regiones estima conveniente utilizar los costes y los impuestos como medio de influir en la elección del modo de transporte, a fin de reducir los problemas ocasionados por el transporte de mercancías. Una de las prioridades del fomento de la investigación en la UE debería consistir en el desarrollo de conceptos comunes para logística urbana (con inclusión de las aplicaciones telemáticas). 2.1.2.7. El Comité de las Regiones comparte la opinión de que las medidas destinadas a reducir las emisiones de dióxido de carbono deben aplicarse a todos los modos de transporte. El carácter internacional de la navegación marítima y aérea, y el hecho de que hasta la fecha no se hayan adoptado disposiciones a nivel internacional en estos ámbitos, dificultan la adopción rápida de medidas para hacer frente, por ejemplo, a diversos problemas medioambientales derivados de la navegación. El Comité de las Regiones opina que la dimensión global del problema de las emisiones de dióxido de carbono exige imperativamente la participación aún más activa de la Comisión en las diferentes organizaciones marítimas internacionales a fin de que este sector consiga a largo plazo reducir su nivel de emisiones. El Comité señala también los problemas medioambientales que ocasionan las emisiones de óxido de azufre y de nitrógeno de la navegación. Las trabajos actuales sobre la evolución de un sistema de indicadores ambientales para la navegación es un factor importante. La Comisión debería actuar a nivel internacional desde todos los frentes para incrementar la eficacia de la navegación y mejorar sus características medioambientales globales. El transporte marítimo y por transbordador, que forma parte del transporte público de corta distancia, debe someterse a las adecuadas medidas medioambientales que rigen para otros modos de transporte. Esto quiere decir que, por ejemplo, el combustible utilizado debe pertenecer a la misma categoría medioambiental. 2.1.2.8. Por otra parte, el Comité de las Regiones señala que el impacto negativo del transporte en el medio ambiente no puede solucionarse solamente con la adopción de medidas en los Estados miembros. En Europa oriental, la circulación de automóviles va en rápido aumento, pese a que la red de carreteras tiene una capacidad insuficiente. Por las carreteras de la UE circulan muchos vehículos de Europa oriental desprovistos de garantías medioambientales. Por tanto, es imprescindible establecer una cooperación con los Estados no comunitarios para limitar el impacto negativo del transporte en el medio ambiente. 2.1.3. Seguridad 2.1.3.1. El Comité de las Regiones coincide con la Comisión en que la seguridad del transporte es un factor esencial. Asimismo comparte la opinión de que la actividad de los transportes va a seguir aumentando, tanto dentro como fuera de las fronteras comunitarias. A juicio del Comité, para mejorar la seguridad es esencial que aumente el número de personas que opten por el transporte público, pero para ello es necesario que este sector constituya una alternativa más atractiva. El número de muertos y heridos en accidentes de tráfico es muy elevado. Sin lugar a dudas, las medidas previstas por la Comisión, tales como el análisis de las causas de los accidentes, las normas técnicas para los vehículos, la mejora de las infraestructuras, incluidos los sistemas telemáticos, y la consideración específica del «elemento humano» son muy adecuadas. Además de estas medidas, el Comité de las Regiones propone que se examine también si es conveniente fijar criterios comunes de limitación de la velocidad, así como un control más estricto del cumplimiento de las normas de circulación y un procedimiento más simple y eficaz de persecución de las infracciones a la legislación comunitaria en materia de transportes. La existencia de grandes divergencias entre las legislaciones y las normas de seguridad de los Estados miembros es contraria a los esfuerzos por alcanzar un nivel mayor de seguridad en los transportes y además provoca distorsiones de la competencia. Por otra parte, convendría también iniciar actuaciones con vistas a armonizar los niveles de seguridad del transporte en los países no pertenecientes a la Unión Europea. 2.1.3.2. El Comité de las Regiones considera que establecer unas condiciones más estrictas para el acceso al transporte por carretera podría mejorar la seguridad de los transportes. En particular, limitar el acceso de determinados grupos de edad a las categorías de vehículos especialmente peligrosos y con alto índice de accidentes (por ejemplo, motos de gran potencia para los jóvenes) podría contribuir a incrementar la seguridad de los transportes. 2.1.3.3. En opinión del Comité de las Regiones, las medidas de seguridad requieren estrategias distintas en las regiones rurales y en las ciudades, circunstancia que debe tenerse muy en cuenta en todas las actividades que realice la UE en este terreno. El Comité de las Regiones aboga por elaborar un proyecto comparativo a gran escala para examinar la incidencia de las medidas de seguridad del transporte en los diferentes países. Diversos Estados miembros que en términos globales disfrutan de un nivel aproximadamente equivalente en materia de seguridad de los transportes presentan pese a ello enormes divergencias en lo que respecta a los grupos de usuarios y a los modos de transporte. Con el citado proyecto, los responsables nacionales, regionales y locales dispondrían de informaciones más precisas que permitirían mejorar la seguridad de los transportes en aspectos en los que otros países han tenido más éxito. 2.1.3.4. El Comité de las Regiones cree firmemente que moderar el tráfico contribuye a atenuar los riesgos en aquellos puntos en los que pueden surgir conflictos entre diferentes grupos de usuarios. Esto se realiza especialmente con medidas de reestructuración, que a su vez pueden contribuir a embellecer las carreteras: la velocidad de circulación se reduce y disminuye el riesgo de accidentes. En Alemania, diversos estudios han demostrado que este método puede influir considerablemente en la seguridad de los transportes. Sería conveniente estudiar y evaluar dicho método mediante estudios comparativos realizados en ciudades de diversos Estados miembros. El Comité de las Regiones considera necesario que, a partir de ahora, en el ámbito de la seguridad de los transportes, al igual que sucede con la mejora de la calidad en la industria, se perfile una estrategia de «margen de error nulo». Este enfoque cambiaría considerablemente la estrategia de acción y la elección de las medidas concretas y, a largo plazo, daría mejores resultados. Además, la adopción paulatina de dicho enfoque se vería facilitada si las medidas de seguridad de los transportes se llevaran a cabo en conexión más directa con la sanidad pública. 2.1.3.5. El Comité de las Regiones considera que, en el ámbito del transporte aéreo, la adopción de disposiciones uniformes también contribuye a aumentar la seguridad. No obstante, al elaborar disposiciones comunes es necesario tener en cuenta que las dimensiones y los riesgos en materia de seguridad de los aeropuertos son muy variables. Por regla general, los grandes aeropuertos que acogen un número elevado de viajeros están expuestos a riesgos más importantes (por ejemplo, en cuestión de atentados terroristas). Por tanto, las medidas de protección deben adaptarse a los riesgos específicos. Los pequeños aeropuertos requieren otras medidas de seguridad, factor que hay que tener en cuenta al elaborar la legislación europea. La falta de seguridad en los transportes marítimos y aéreos constituye hoy en día un obstáculo decisivo para el desarrollo de una red de mayor densidad de enlaces aéreos y marítimos con los países de Europa oriental y con los países no europeos. El Comité de las Regiones opina que los Estados miembros de la UE deberían contribuir, especialmente con medidas de formación y desarrollo, a la mejora de la seguridad en ambos sectores. 2.2. Mercado único 2.2.1. Acceso al mercado y estructura 2.2.1.1. El Comité de las Regiones subraya que el buen funcionamiento de la competencia es un instrumento esencial para la creación de un mercado eficiente, también en el sector del transporte público regional y local. Deben cumplirse las leyes de la competencia, así como las leyes y reglamentaciones sobre el transporte, lo cual exige una vigilancia más estricta. 2.2.1.2. El Comité de las Regiones hace hincapié en la necesidad de adoptar normas adicionales para fomentar la competencia en el sector de los transportes. Para mejorar la eficacia del sector y reducir los costes, especialmente en los transportes públicos, es preciso explotar todas las posibilidades de la competencia en la prestación de servicios de transporte. Si se fomenta la competencia, y el transporte público de corta distancia se somete también a las condiciones de la competencia, se liberarán recursos que podrán ser utilizados para mejorar el nivel y la calidad de los transportes públicos, reducir los precios y disminuir las ayudas fiscales. Esto es aplicable tanto al transporte de autobuses como al ferroviario. 2.2.1.3. A juicio del Comité de las Regiones, la UE debería fijar a largo plazo las medidas actualmente vigentes y uniformes y las cargas máximas autorizadas para los camiones y autobuses que efectúan transportes internacionales por carretera. El incremento de las dimensiones y pesos de los vehículos pesados plantea problemas, ya que no sólo implica sobrepasar el límite de carga y las posibilidades de desarrollo de las infraestructuras de transportes, sino que también trae consigo el abaratamiento del transporte por carretera. Con ello se produce una distorsión de la competencia en favor del transporte por carretera, lo cual provoca un aumento de la contaminación inaceptable. Por otra parte, en la UE hay regiones en las que las condiciones son totalmente diferentes y en donde los camiones de gran longitud, con un peso total elevado, tienen una importancia decisiva para el desarrollo económico. Por tanto, en estas regiones es preciso autorizar unas dimensiones y pesos más elevados. 2.2.1.4. El Comité de las Regiones insta a superar las divergencias existentes en las condiciones de competencia del transporte de mercancías por carretera mediante la armonización de las cargas fiscales y de las cláusulas sociales. 2.2.2. Costes, tasas y precios 2.2.2.1. El Comité de las Regiones aprueba la armonización de los sistemas de imputación de costes aplicables a los diferentes modos de transporte y los esfuerzos por reducir las diferencias entre ellos. No obstante, las regiones desean también que se preste apoyo al transporte intermodal, adoptando las medidas necesarias para mejorar el transbordo entre los distintos modos de transporte y recurriendo en mayor medida a las nuevas tecnologías de los transportes combinados. Esto permitirá reducir la presión en las partes más congestionadas de la red y aprovechar de manera óptima las oportunidades que ofrece el transporte intermodal en el conjunto del sistema de transportes. 2.2.2.2. El Comité de las Regiones acoge favorablemente la publicación del Libro Verde sobre la internalización de los costes externos. Es necesario establecer una política equitativa y eficaz de impuestos y tasas teniendo en cuenta el medio ambiente, la seguridad y la eficacia. El Comité de las Regiones estima prioritario que la Comisión elabore de inmediato propuestas destinadas a integrar los costes externos en la legislación comunitaria, por ejemplo, en la directiva relativa a los costes de las infraestructuras del transporte por carretera. En particular, urge integrar los costes externos en las zonas y regiones sensibles, cosa que podría realizarse por medio de peajes, tasas de utilización de las carreteras o sistemas de tarificación regional de las carreteras. 2.2.2.3. Debería establecerse un sistema común de tarificación de las carreteras, para poder fijar de manera equitativa y estable los precios de la utilización de las carreteras teniendo en cuenta también los costes externos. Para alcanzar los objetivos generales en materia de medio ambiente, seguridad y eficacia, tal sistema sería claramente más eficaz que los sistemas actuales de peajes o viñetas. La aplicación y elección del nivel de precios debería dejarse a la discreción de las regiones o ciudades. No obstante, la UE debería elaborar una normativa común en materia de tarificación de las carreteras para garantizar la compatibilidad de los instrumentos necesarios. 2.2.2.4. El Comité de las Regiones considera muy importante el buen funcionamiento de la asignación de franjas horarias en los aeropuertos. Para que las regiones atraigan la actividad económica es necesario que el sector del transporte aéreo regional cuente con horarios de aterrizaje interesantes en los principales aeropuertos, que a menudo sirven de punto de partida para continuar el viaje. Para las regiones aisladas del norte y del sur de Europa, el avión es la única solución realista para mantener el contacto con otras partes del propio país o de Europa. No puede aceptarse que los habitantes de estas zonas poco pobladas tengan dificultades para desplazarse a causa de la insuficiencia de franjas horarias en los aeropuertos. Cuando se revise el Reglamento (CEE) del Consejo n° 95/93, de 18 de enero de 1993, relativo a las normas comunes para la asignación de franjas horarias en los aeropuertos comunitarios, es importante que no se supriman ni se deterioren las disposiciones específicas vigentes para el transporte regional. Por otra parte, hay que garantizar que se mantenga la coordinación de los transportes entre los Estados miembros. Dentro de cada país se conocen mejor los problemas y las necesidades de transporte en las regiones. 2.2.3. Dimensión social 2.2.3.1. El Comité de las Regiones comparte la opinión de que la armonización de las condiciones de salud y seguridad en el trabajo no sólo es importante desde el punto de vista de la política social, sino que contribuye de modo determinante a evitar distorsiones de la competencia, lo cual es de capital importancia para el transporte de mercancías por carretera. 2.2.3.2. El Comité de las Regiones subraya en particular la importancia de crear servicios de transporte para los discapacitados que funcionen con eficacia. El principal grupo de personas con movilidad reducida al que actualmente le resulta muy difícil utilizar los transportes públicos no es el de las personas en silla de ruedas. Por tanto, hay que centrar los esfuerzos en conseguir que la mayoría de las personas con movilidad reducida pueda utilizar los transportes públicos en condiciones adecuadas. Para las personas que se desplazan en silla de ruedas es preciso además adoptar otras soluciones específicas. El Comité de las Regiones propone que la Comisión lleve a cabo un intercambio de experiencias dentro de la UE y elabore proyectos piloto en las diferentes regiones. 2.3. Dimensión exterior 2.3.1. El Comité de las Regiones considera sumamente importante desarrollar las comunicaciones entre las regiones fronterizas de la UE y las regiones de los Estados vecinos no pertenecientes a la UE, especialmente en los casos en que a largo plazo se prevé su adhesión. Las buenas comunicaciones son condición imprescindible para fomentar las relaciones interregionales y, en consecuencia, para que aumenten las posibilidades de consolidación democrática, cultural y económica de dichos países. A este respecto, la UE debería estudiar la posibilidad de fomentar la creación de comunicaciones aéreas, por transbordador y por ferrocarril que funcionen con eficacia. 2.3.2. El Comité de las Regiones acoge favorablemente los esfuerzos de la Comisión por intensificar los contactos de la UE con las diversas organizaciones internacionales de transporte. Propuestas y acciones para el periodo 1995-1996 En el Anexo I al programa de acción se enumera una gran cantidad de acciones actualmente en curso o previstas para los años 1995-1996 en todos los sectores que abarca el programa. El Comité de las Regiones subraya en particular la importancia de las acciones en los ámbitos siguientes: aplicación de nuevas tecnologías, integración de los sistemas de transporte, intermodalidad, medio ambiente, seguridad, liberalización y competencia, costes, tasas y precios. Temas por tratar en el periodo de 1997 al 2000 y en adelante En el Anexo II se presentan diversas iniciativas para el periodo posterior a 1996, que se centran principalmente en el transporte aéreo y marítimo. El Comité de las Regiones considera que estas medidas deben completarse con las propuestas formuladas en el presente dictamen. 3. Conclusiones El Comité de las Regiones 3.1. Aprueba el programa de acción, cuyo objetivo es conseguir una movilidad sostenible en Europa y subraya que, a este respecto, su cometido consiste en poner de relieve los intereses de los ciudadanos. 3.2. Considera que el punto de vista del usuario debe constituir un punto de partida esencial para la política de transportes. Este enfoque confiere a las localidades y regiones un papel especialmente importante y asimismo es acorde con el principio de subsidiariedad. 3.3. Opina, por tanto, que el punto de vista de la población ha de representar un segundo punto de partida fundamental para la política de transportes. La aceptación por parte de la población de los sistemas de transporte es una condición esencial para garantizar a largo plazo la movilidad en Europa. 3.4. Subraya que las localidades y regiones deben poder ejercer mayor influencia sobre la planificación de los transportes. Es preciso crear una concepción global de las comunicaciones a nivel regional y local con el fin de integrar las medidas y decisiones relativas a los distintos modos de transporte, las infraestructuras y la ordenación territorial. 3.5. Opina que las condiciones generales de la competencia entre los distintos modos de transporte han de tener en cuenta todos los costes que entraña cada uno de ellos. Además, en zonas ecológicamente sensibles es necesario prever medidas específicas que respondan al objetivo de optar por modos de transporte ecológicos. 3.6. Insta a adoptar nuevas iniciativas para paliar los daños medioambientales producidos por el transporte. En el ámbito del transporte de viajeros, ello implica no sólo una utilización cada vez mayor del transporte público, sino también la búsqueda de nuevas soluciones y nuevos modos de transporte ecológicos. En el transporte de mercancías, implica no sólo pasar del transporte de larga distancia por carretera al ferrocarril o a la navegación, sino también la aplicación de nuevas soluciones integradas, a fin de aprovechar los avances tecnológicos en beneficio de los ciudadanos y de la protección del medio ambiente. 3.7. Pide al Consejo y a la Comisión que apoyen rápida y adecuadamente los proyectos de transporte respetuoso con el medio ambiente a escala europea, tanto en la fase de preparación como en la de ejecución. 3.8. Subraya la importancia de desarrollar estrategias que mejoren la movilidad general y que permitan combinar los diferentes medios (vehículos privados, taxi, autobuses, ferrocarril, avión) con rapidez, comodidad y fiabilidad. 3.9. Subraya la importancia de crear servicios de transporte para las personas con movilidad reducida, a fin de acercarlas al transporte público en condiciones adecuadas. 3.10. Subraya la necesidad de desarrollar nuevas tecnologías, especialmente en la fabricación de vehículos de carretera, la utilización de fuentes de energía alternativas y la aplicación de sistemas de información y de gestión del tráfico. Insta a promover proyectos de investigación en este ámbito, para realizar con la mayor rapidez posible las mejoras imprescindibles por razones ecológicas y para que la industria europea mantenga su competitividad futura en este sector. 3.11. Aboga por la mejora de la seguridad en los transportes, especialmente mediante el desarrollo de los transportes públicos y la oferta de alternativas más atractivas en este terreno, mediante medidas para moderar el tráfico y la aplicación de una estrategia de «margen de error nulo». 3.12. Pide que se tengan en cuenta los costes externos al calcular los costes de las infraestructuras. Debería establecerse un sistema común de tarificación y modificarse la imposición fiscal de los diferentes combustibles y vehículos, a fin de que los responsables del transporte hagan una elección adecuada conforme a criterios ecológicos. Debe revisarse la directiva europea sobre los hidrocarburos, a fin de ofrecer incentivos para la utilización de combustibles menos contaminantes. El Comité pide que se permita una «financiación cruzada» intermodal en los ejes de transporte importantes (por ejemplo, las redes transeuropeas), para poder (co)financiar las inversiones en infraestructuras más necesarias. No obstante, el sistema de tarificación debe tener en cuenta las características específicas de las regiones con baja densidad de población, especialmente el hecho de que la red de transportes está poco desarrollada y no hay saturación de tráfico. En estas regiones, esta situación puede provocar un desplazamiento de la red hacia vías de comunicación donde los daños ambientales pueden ser más graves que los causados en las vías principales. 3.13. Aboga por la armonización de las disposiciones relativas a la seguridad de los transportes aéreos, pero teniendo en cuenta la situación específica de los pequeños aeropuertos. Es importante que no se supriman ni se deterioren las disposiciones específicas vigentes para el transporte regional al asignar las franjas horarias en los aeropuertos comunitarios. 3.14. Solicita, para todos los tipos de transporte combinado internacional, la fijación de normas globales y válidas a largo plazo para los correspondientes medios de transporte (contenedores, estructuras amovibles de camiones, etc.) Ésta es una condición indispensable para permitir que el transbordo de un modo de transporte a otro se efectúe con la mayor facilidad posible, pero exige también fijar o mantener a largo plazo los pesos y dimensiones de los vehículos de transporte utilizados en el transporte internacional por carretera. 3.15. Hace un llamamiento a la cooperación de las regiones de los Estados miembros de la UE con Europa oriental y otros terceros países, a fin de hacer frente a los problemas medioambientales en creciente aumento, examinar los problemas de seguridad y fomentar el desarrollo de las relaciones económicas. En este contexto, el Comité de las Regiones insta a fomentar la seguridad del transporte marítimo y aéreo, especialmente con medidas de formación y desarrollo y creando y fomentando las comunicaciones aéreas y por transbordador entre las regiones fronterizas de la UE y las regiones de los países vecinos no pertenecientes a la UE. Hecho en Bruselas, el 13 de junio de 1996. El Presidente del Comité de las Regiones Pasqual MARAGALL i MIRA