DICTAMEN DEL COMITÉ ECONÓMICO Y SOCIAL sobre el tercer informe anual del Observatorio Europeo para las PYME
Diario Oficial n° C 082 de 19/03/1996 p. 0005
Dictamen sobre el tercer informe anual del Observatorio Europeo para las PYME (96/C 82/02) El 8 de mayo de 1995, de conformidad con el artículo 198 del Tratado constitutivo de la Comunidad Europea, la Comisión decidió consultar al Comité Económico y Social sobre el tercer informe anual del Observatorio Europeo para las PYME. La Sección de Industria, Comercio, Artesanía y Servicios, encargada de preparar los trabajos en este asunto, aprobó su dictamen el 29 de noviembre de 1995 (Ponente: Sr. Pasotti). En su 331° Pleno (sesión del 20 de diciembre de 1995), el Comité Económico y Social ha aprobado por gran mayoría (una abstención) el presente dictamen. 1. Introducción 1.1. En 1991, la Comisión Europea promovió la elaboración, a través de un concurso público y por un período de tres años, de un informe anual sobre la situación de las PYME y sus perspectivas en el mercado único. 1.2. La convocatoria de dicho concurso responde a la consideración de que en los países de la Unión se llevan a cabo análisis e investigaciones sobre las PYME de manera no homogénea, tanto en lo que se refiere a la cantidad como a la calidad de los mismos. 1.3. Se trata de ofrecer a los responsables políticos e institucionales una base científica coordinada que ahonde en dicho análisis, por país y para el conjunto de la Comunidad, mediante una red («Network») de institutos nacionales. Dicha base debe mantener una capacidad de acumulación de datos a lo largo del tiempo, controlando la evolución en el transcurso de los años de algunos factores críticos de los que depende el éxito o el fracaso de las PYME. 1.4. Con el tercer informe se cierra el primer mandato que la Comisión confirió a la red y parece oportuno proceder a un examen global del trabajo que ha llevado a cabo hasta ahora. 1.5. Por consiguiente, para la valoración global del informe, es necesario examinar tanto la estructura de la red y su modo de trabajo como la estructura del propio informe. 2. Estructura de la red 2.1. La organización de la red es importante porque influye de manera notable en el trabajo desarrollado. 2.2. En los tres años de trabajo, la fórmula organizativa se ha modificado: de una gestión inicial acaparada por el contratista principal («Main Contractor») se ha pasado a una mayor colaboración entre los miembros. 2.3. El contratista principal desempeña una tarea de coordinación. Se ha creado un Comité de dirección («Steering Committee») integrado por tres institutos nacionales. Cada capítulo del informe es coordinado por uno de los institutos, que recopila los datos sobre las situaciones nacionales proporcionados por los demás miembros. 2.4. Los institutos pueden ser públicos o privados. Las dificultades de coordinación representan uno de los elementos críticos del informe. 3. Estructura del informe 3.1. Con el transcurso de los años, el Observatorio ha ido recibiendo sugerencias de la Comisión y del Comité, en cuyo último dictamen aparecían muchas observaciones específicas. 3.1.1. El tercer informe incluye a los países comunitarios más los cuatro países cuya adhesión a la Unión se estaba preparando en 1994. 3.1.2. La lenguas utilizadas, con relación a la inglesa del primer informe, son ahora la francesa, la alemana y la inglesa. En el resumen («Executive Summary») del tercer informe, que anteriormente venía separado de este último, e incluso en el propio informe, se ha observado que las páginas vienen ahora coloreadas. El informe, junto con el resumen, es importante para todos los que en los Estados miembros están interesados en las actividades de las PYME. Por esta razón, el informe debe publicarse en todas las lenguas oficiales de la Unión Europea. 3.2. Tal y como se ha concebido hasta ahora, y por su propia naturaleza, el informe ha mantenido una estructura «enciclopédica», cuya flexibilidad debe ser objeto de reflexión. 3.3. El coordinador destaca acertadamente al principio la dificultad que encierra la elaboración de los datos debido a la falta de una norma común para todos los países de la Unión. Se señala asimismo que los datos no son los correspondientes al año del informe, lo que nos ahorra una observación. 3.4. El informe se divide en 4 secciones y 18 capítulos. Las secciones son: 1) Resultados de las empresas 2) Entorno empresarial 3) Estudios temáticos 4) Conclusiones. 4. Observaciones generales Es deseo del Comité extraer del material que contiene el tercer informe valoraciones sobre los elementos críticos de éxito o fracaso de las PYME que deben señalarse a la Comisión como criterios para cualificar la ejecución de un programa de desarrollo y fortalecimiento de las PYME en el mercado único y en el comercio internacional. Para empezar se formulan tres observaciones metodológicas. 4.1. La primera se refiere a la definición de PYME (). El Comité considera inadecuada la definición de PYME actualmente en uso, a la que tienden a adaptarse las legislaciones nacionales. La definición de las PYME constituye un aspecto de gran importancia y una clasificación excesivamente general puede dar lugar a agrupar en un mismo análisis a empresas que tienen problemas de muy distinto orden. Utilizar una clasificación más precisa de las PYME tendrá inevitablemente como resultado que los datos sobre estas categorías muy concretas de empresas sean menos fiables y comparables, al menos en las fases iniciales. La dimensión de una empresa en función del número de empleados constituye un parámetro que debe definirse con precisión porque conlleva problemas de desarrollo diversos. Es evidente que integrar en un mismo análisis a microempresas con menos de cinco empleados, que representan actualmente la gran mayoría de las PYME, y a empresas con más de cien empleados resulta poco congruente. Y cabe admitir como cierta la afirmación de que la reestructuración organizativa de una empresa que debe rebasar el umbral de los treinta empleados es por naturaleza diferente de la que debe afrontar una empresa con cien empleados. A dimensiones diferentes corresponden problemas diferentes, y deben aplicarse instrumentos y soluciones también diferentes. Así pues, es necesario fraccionar más el universo de la PYME y, por consiguiente, es necesario hallar definiciones menos genéricas, ponderadas con las dimensiones de los mercados de referencia y con la naturaleza del contexto empresarial característica de cada país de la Unión. El Comité recomienda a la Comisión que proceda a una reflexión rápida y en profundidad al respecto, por tratarse de una cuestión que debe resolverse previamente para poder elegir con acierto entre las diferentes opciones de política económica. 4.2. La segunda observación metodológica se refiere a la insuficiente calidad y homogeneidad de los datos actualmente disponibles. El Comité valora positivamente el esfuerzo que ha hecho la Comisión al incluir entre las actividades del Observatorio la creación de un archivo histórico cuya información sea más fiable y estructurada que la disponible actualmente. No obstante, las lagunas y la falta de homogeneidad estadística que todavía se observan en el informe dificultan el trabajo de análisis. Es fundamental consultar a Eurostat sobre los datos utilizados en el informe del Observatorio, a fin de garantizar en la medida de lo posible que se están utilizando datos comparables y que se están detectando correctamente los cambios debidos a la mejora de la metodología. El Comité recomienda a la Comisión que ponga más empeño en obtener un marco estadístico auténtico y fidedigno en un período de tiempo breve. 4.3. La tercera observación hace referencia a la actualización del informe. En un momento particularmente dinámico de la economía comunitaria, con una fuerte inestabilidad en el mercado de valores y una reactivación todavía no consolidada, caracterizada por una sólida presencia del comercio internacional, una rápida evolución y un declive igualmente rápido de algunos sectores productivos, es absolutamente necesario proceder a actualizaciones de manera permanente en los análisis de las tendencias empresariales. Dichas actualizaciones son imposibles si el informe mantiene su actual estructura «enciclopédica», y resultaría más sencillo proceder a actualizaciones más concisas. El presente dictamen del Comité pretende también analizar las tendencias que, según un informe elaborado con datos recogidos en 1994, en lugar de coyunturales parecen ser más bien estructurales. El Comité recomienda que se lleve a cabo una reestructuración en este sentido de la concepción del informe. 5. Observaciones específicas 5.1. El Comité considera particularmente importante el análisis sobre las repercusiones que la construcción del mercado único tiene en el mundo de las PYME. Por esta razón, valora positivamente el enfoque del informe encaminado a analizar el entorno en el que se desarrolla la actividad empresarial en general junto con los factores críticos que están condicionando el éxito o el fracaso de una empresa. 5.2. A continuación se presenta una síntesis de algunas conclusiones del informe en relación con la convergencia entre las diferentes áreas de la Unión Europea. 5.2.1. En el período 1988-1994, el contexto empresarial mejoró en su conjunto. La convergencia de algunas variables económicas en los doce países de la UE tuvo también un efecto positivo en el entorno de las PYME, aunque con intensidad variable según los países. Un ejemplo que atañe a todos ellos: el valor añadido aumentó a un ritmo medio anual del 2,7 % gracias sobre todo al incremento de las exportaciones de las PYME, directamente o a través de suministros a empresas de mayor dimensión más internacionalizadas. Constituyen una excepción las empresas del Reino Unido y de Italia, que modifican en sentido negativo las estadísticas correspondientes. 5.2.2. La recuperación de la productividad registrada en muchas empresas ha limitado el efecto que las PYME tienen en el empleo. El incremento moderado del empleo se puede atribuir también a la inadecuación de un mercado de trabajo estructurado en función de reglas definidas para grandes empresas e incapaz de aprovechar el potencial de las PYME. 5.2.3. La comparación de los resultados de las PYME en la Europa de doce con los de las PYME de la AELC de entonces pone de manifiesto que los de las primeras han sido mejores en cuanto a valor añadido, volumen facturado y empleo. En cambio, en ambas áreas se ha registrado una disminución del índice de crecimiento. A pesar de la convergencia de las condiciones económicas generales y de algunas específicas referentes a las PYME, las diferencias entre ambas áreas sigue siendo notable, debido sobre todo al comportamiento descaminado observado a través de algunas variables en los países de la franja sur de la Unión. 5.3. Análisis de algunos factores críticos Las consideraciones siguientes provienen del análisis de los resultados de la parte IV del informe, y en particular del análisis del modelo teórico que contiene. 5.3.1. Mercado y competencia El Comité destaca la necesidad de incrementar los esfuerzos para la construcción de un mercado altamente competitivo donde se hayan eliminado las posiciones de renta tanto en la demanda como en la oferta. Si existe un entorno empresarial que para crecer necesita de manera imperiosa mercados competitivos es precisamente el de las PYME. Éstas surgen y desaparecen en un mercado altamente competitivo y no pueden pensar en sobrevivir entre suministradores de bienes y servicios que no actúen en mercados igualmente competitivos. No se trata de un problema de elegir entre monopolios públicos o privados, sino más bien de que en mercados competitivos nadie puede pagar la ineficacia que los monopolios o cárteles conllevan, y menos aún las PYME. 5.3.1.1. La misma cuestión se plantea para los mercados de venta de las PYME: se está observando un progresivo aumento de las concentraciones a través de acuerdos y fusiones entre empresas medias y grandes, clientes naturales de las PYME; el riesgo consiste en que se cree un mercado internacional altamente competitivo para las PYME y al mismo tiempo un mercado de empresas grandes que tiendan progresivamente a adoptar posiciones de cártel no competitivo. Las dificultades de las PYME para sobrevivir en tal caso serían evidentes. 5.3.2. Capital y financiación Una vez más el Comité debe destacar que las conclusiones del informe ponen de manifiesto las grandes dificultades con que tropiezan las PYME en el proceso de aprovisionamiento de capital. Los términos del problema son bien conocidos, son objeto de debate tanto en medios científicos como políticos y han sido objeto de muchos dictámenes del Comité, pero sin que se obtengan resultados cuantitativa y cualitativamente significativos. El acceso al mercado de capitales es una cuestión que lleva a la pequeña y mediana empresa a mantener una estrecha relación con el medio empresarial en el que se desenvuelve, ya sea mediante opciones nacionales (principalmente de naturaleza fiscal) o europeas, a través de la subsidiariedad y la capacidad de dirección de la Comisión. El Comité considera que el acceso al capital de riesgo es una variable determinante en la valoración de la calidad del entorno empresarial. Junto a un nivel compatible de competencia en el sector bancario deben desarrollarse, en un marco homogéneo en los países de la Unión, todos aquellos instrumentos que, como los préstamos participativos y las bolsas locales, no se encuentran presentes de manera uniforme en los países miembros. El objetivo debe ser la creación de un mercado crediticio bien surtido de agentes de naturaleza diversa, en competencia entre sí y con productos diferenciados. En este contexto, el Comité insta al entorno de la PYME a que haga una interpretación fuerte y extensiva del artículo 130 del Tratado. 5.3.3. El modelo teórico 5.3.3.1. El Comité observa con interés la construcción del modelo teórico del mercado único presentado en el informe. Si se confirma su fiabilidad científica, se pueden sacar del mismo algunas indicaciones sobre política económica. 5.3.3.2. Si se observan con atención los cuadros 17.6, 7, 8, 9 y otros, en particular en lo que se refiere a dos indicadores importantes (creación de puestos de trabajo y crecimiento del valor añadido), se pueden obtener indicaciones precisas sobre los efectos del entorno económico en las PYME. 5.3.3.3. Los factores negativos para el crecimiento y el empleo son: índole de las transferencias de la administración pública y asignaciones de fondos para I& D (gasto público), costes y mercado de trabajo, dimensión media de la empresa. 5.3.4. La cuestión de la naturaleza y de la composición del gasto público parece relevante para las PYME si se considera que, en caso de que el grado de internacionalización aumente, el mercado nacional seguirá teniendo gran importancia para ellas. Este aspecto es todavía más crítico en aquellos países en los que las políticas presupuestarias han sido tradicionalmente más expansivas. El respeto de los criterios de convergencia ha acarreado una fuerte contracción de las cuotas de presupuesto estatal destinadas a gastos de consumo e inversión. Dicha contracción ha tenido un efecto notable en el mercado de productos de las PYME. El Comité señala como aspecto relevante de las políticas presupuestarias, que pretenden consolidar la reactivación de la economía comunitaria, una distribución diferente de las cuotas de presupuesto (a través también de políticas fiscales y monetarias más pragmáticas) mucho más orientada a favorecer iniciativas de inversión. 5.3.5. Las políticas para el empleo y el mercado de trabajo representan un paso crucial. El modelo presentado suscita consideraciones desalentadoras sobre la utilidad de las políticas activas y pasivas en el mercado de trabajo. Ni las políticas activas llevadas a cabo en los países del norte de Europa ni las de carácter más asistencial aplicadas en la franja meridional han dado los resultados que se esperaban. Es más, al contribuir de manera decisiva a una composición del gasto público no favorable al entorno de las PYME, estas políticas han tenido efectos negativos. El debate sobre los actuales niveles de seguridad social y sobre su funcionamiento tardará en conciliar las diferentes posiciones, pero precisamente esto sugiere un enfoque más vinculado a los objetivos e instrumentos indicados en el Libro Blanco. 5.3.5.1. Hasta ahora las PYME no han podido explotar plenamente su capacidad de crear empleo. Las empresas grandes (Large Size Enterprises - LSE) han tenido una capacidad de gestión mayor de la fuerza de trabajo y en los períodos de crisis han procedido a despidos de mano de obra, desmantelamientos o traslados. Las PYME, con menos flexibilidad, han mantenido sustancialmente los niveles de empleo. Son las LSE las que primero se han interesado en una reactivación más centrada en las exportaciones, al tener, por su propia naturaleza, un carácter más internacional. Las PYME han seguido a aquéllas, pero centrándose más en la recuperación de la productividad que en la creación de nuevos puestos de trabajo. La consolidación de la reactivación, si se lleva a cabo con políticas presupuestarias oportunas y con reglas para el mercado de trabajo más adaptadas a la organización de las PYME, podría ofrecer considerables posibilidades de empleo. 5.3.5.2. Precisamente la estructura actual de la reactivación económica demuestra que sin un esfuerzo por parte de las PYME no es posible reducir los índices de desempleo. El Comité recomienda a la Comisión que valore con atención este fenómeno y cree un programa que recompense a los empresarios que lleven a sus empresas por el camino del crecimiento, abandonando, cuando el mercado lo permita, la opción de seguir con la misma dimensión reducida, que podrá seguir existiendo como opción individual, pero que no debe ser fruto de dificultades técnicas y culturales exteriores cuando se pretenden llevar a cabo políticas de expansión. 5.3.6. También debe procederse a una reflexión igualmente pormenorizada sobre la capacidad de innovación tecnológica. Las cuotas de presupuesto destinadas a investigación y desarrollo (I& D) han representado en general una sustracción de recursos del gasto público para inversiones y consumo, disminuyendo así la cuota de riqueza disponible para las PYME. Dicha reducción estaría justificada si el gasto en investigación hubiese conseguido inducir el desarrollo tecnológico del sistema industrial en su conjunto. En cambio, desafortunadamente, estos fondos se han destinado en su totalidad a las LSE, contribuyendo así al desequilibrio con relación a las PYME. 5.3.7. « Investigación y Desarrollo» no puede ser sólo un capítulo de gastos limitado a la industria, que constituye un componente importante para fomentar la competitividad, sino que debe representar una filosofía de fondo que guíe las prácticas de desarrollo empresarial en todas sus manifestaciones. Por esta razón, el Comité insta a la Comisión a que procure restablecer un equilibrio en la distribución de los recursos mediante una mayor eficacia de los programas ya elaborados y una colaboración más vinculante con los Estados miembros y los centros de desarrollo tecnológico o, mejor aún, que dé un mayor impulso a la innovación tecnológica en las PYME. Este aspecto, sobre todo en un marco de creciente internacionalización, representa un elemento de extrema importancia. Hecho en Bruselas, el 20 de diciembre de 1995. El Presidente del Comité Económico y Social Carlos FERRER () Empresas con 0-9 empleados (microempresas), con 10-99 (empresas pequeñas), con 100-499 empleados (empresas medianas) - Página 82 del Informe.