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Document 52022IP0449

Resolución del Parlamento Europeo, de 15 de diciembre de 2022, sobre los noventa años del Holodomor: reconocimiento de la matanza en masa por hambruna como genocidio (2022/3001(RSP))

DO C 177 de 17.5.2023, p. 112–114 (BG, ES, CS, DA, DE, ET, EL, EN, FR, HR, IT, LV, LT, HU, MT, NL, PL, PT, RO, SK, SL, FI, SV)
DO C 177 de 17.5.2023, p. 81–81 (GA)

17.5.2023   

ES

Diario Oficial de la Unión Europea

C 177/112


P9_TA(2022)0449

Noventa años del Holodomor: reconocimiento de la matanza en masa por hambruna como genocidio

Resolución del Parlamento Europeo, de 15 de diciembre de 2022, sobre los noventa años del Holodomor: reconocimiento de la matanza en masa por hambruna como genocidio (2022/3001(RSP))

(2023/C 177/14)

El Parlamento Europeo,

Vistas sus anteriores resoluciones sobre Ucrania y Rusia, en particular su Resolución, de 23 de octubre de 2008, sobre la conmemoración del Holodomor, la hambruna artificial en Ucrania (1932-1933) (1),

Visto el Convenio Europeo para la Protección de los Derechos Humanos y de las Libertades Fundamentales,

Vistos la Convención de las Naciones Unidas para la Prevención y la Sanción del Delito de Genocidio, la Declaración Universal de Derechos Humanos y otros tratados e instrumentos de las Naciones Unidas en materia de derechos humanos,

Vistas las declaraciones conjuntas sobre los aniversarios del Holodomor adoptadas en las sesiones plenarias de la Asamblea General de las Naciones Unidas,

Visto el Estatuto de Roma de la Corte Penal Internacional,

Vista la resolución de la Rada Suprema ucraniana de 2003 en la que se declara la hambruna deliberada como acto de genocidio, y vistos la Ley ucraniana, de 28 de noviembre de 2006, sobre el Holodomor que se produjo en Ucrania entre 1932 y 1933 y el llamamiento de la Rada Suprema de Ucrania de 16 de noviembre de 2022 a los Parlamentos del mundo en relación con el reconocimiento del Holodomor que tuvo lugar entre 1932 y 1933 como genocidio del pueblo ucraniano,

Visto el artículo 132, apartados 2 y 4, de su Reglamento interno,

A.

Considerando que la Convención de las Naciones Unidas para la Prevención y la Sanción del Delito de Genocidio califica como criminales una serie de actos perpetrados con la intención de destruir, total o parcialmente, a un grupo nacional, étnico, racial o religioso: matar a miembros del grupo, causar graves daños físicos o mentales a miembros del grupo, imponer deliberadamente al grupo unas condiciones de vida destinadas a provocar su destrucción física total o parcial, imponer medidas destinadas a evitar los nacimientos dentro del grupo y trasladar a la fuerza a los niños del grupo a otro grupo;

B.

Considerando que el Holodomor de los años 1932 y 1933, que causó la muerte de millones de ucranianos, fue planificado de forma cínica y llevado a cabo de manera cruel por el régimen soviético con objeto de imponer en toda la Unión Soviética la política de colectivización de la agricultura y de acabar con la población de Ucrania y su identidad nacional; que el régimen soviético utilizó métodos crueles similares en otras partes de la Unión Soviética, en particular en Kazajistán, Bielorrusia y el Cáucaso septentrional, entre otros; que la aniquilación de la identidad ucraniana también se llevó a cabo con un reinado del terror contra los portadores de la identidad cultural ucraniana;

C.

Considerando que las pruebas demuestran que el régimen soviético confiscó deliberadamente las cosechas de cereales y cerró las fronteras para evitar que los ucranianos escapasen del hambre; que, entre 1932 y 1933, la Unión Soviética exportó cereales desde el territorio de Ucrania, mientras que la población se moría de hambre; que la matanza de ucranianos, predominantemente del medio rural, a menudo iba acompañada de una utilización de los campesinos como chivos expiatorios enmarcada en una política de agitación que los señalaba como culpables de la hambruna;

D.

Considerando que la actual guerra de agresión rusa contra Ucrania, la destrucción de sus infraestructuras energéticas y agrícolas, el bloqueo de la exportación de cereales ucranianos y el robo de millones de toneladas de cereales por parte de Rusia han renovado el temor a una hambruna artificial a gran escala, especialmente en el Sur Global, que depende de la disponibilidad de cereales ucranianos asequibles;

E.

Considerando que los crímenes soviéticos no han sido objeto de una evaluación jurídica y moral clara por la comunidad internacional; que el blanqueo y enaltecimiento del régimen totalitario soviético y la reactivación del culto de Stalin en Rusia han culminado en que la Rusia actual sea un Estado promotor del terrorismo y un Estado que utiliza medios terroristas, y en la repetición de crímenes horribles contra el pueblo ucraniano en la actualidad, como el «Jolodomor» en curso —el intento de Rusia de matar de frío al pueblo ucraniano mediante la destrucción selectiva de la infraestructura energética civil ucraniana durante el invierno—;

F.

Considerando que, en diciembre de 2022, los Parlamentos u otras instituciones estatales representativas de más de veinte países habían reconocido el Holodomor como genocidio o como crimen contra el pueblo ucraniano y crimen de lesa humanidad;

G.

Considerando que en 2022 y 2023 se cumplen noventa años del Holomodor;

1.

Reconoce el Holodomor —la hambruna artificial que se produjo entre 1932 y 1933 en Ucrania como consecuencia de una política deliberada del régimen soviético— como genocidio contra el pueblo ucraniano, en la medida en que se cometió con la intención de aniquilar a un colectivo humano imponiéndole unas condiciones de vida encaminadas a provocar su destrucción física;

2.

Conmemora a todas las víctimas del Holodomor y expresa su solidaridad con los ucranianos que sufrieron en esta tragedia, en particular con los supervivientes del Holodomor que quedan y sus familias; rinde homenaje a quienes fallecieron como consecuencia de estos crímenes cometidos por el régimen totalitario soviético;

3.

Condena enérgicamente estos actos genocidas del régimen totalitario soviético, que provocaron la muerte de millones de ucranianos y dañaron significativamente los cimientos de la sociedad ucraniana;

4.

Pide a todos los países, especialmente a la Federación de Rusia y a los demás países que surgieron tras la disolución de la Unión Soviética, que abran sus archivos sobre la hambruna artificial que tuvo lugar entre 1932 y 1933 en Ucrania;

5.

Insta a todos los países y organizaciones internacionales que aún no hayan reconocido el Holodomor como un genocidio a que lo hagan; pide a la Federación de Rusia, como sucesora primaria de la Unión Soviética, que reconozca oficialmente el Holodomor y se disculpe por tales crímenes;

6.

Pide a los Estados miembros de la Unión y terceros países que promuevan la sensibilización sobre estos acontecimientos y otros crímenes cometidos por el régimen soviético mediante la incorporación de los datos históricos sobre estas cuestiones en los programas educativos y de investigación, con el fin evitar tragedias similares en el futuro;

7.

Lamenta que el 90.o aniversario del Holodomor se conmemore mientras Rusia continúa su guerra de agresión contra Ucrania y sigue violando la soberanía y la integridad territorial de ese país y tratando de liquidar a Ucrania como Estado nación y de destruir la identidad y la cultura de su pueblo; condena, además, el hecho de que la guerra de agresión de Rusia contra Ucrania haya provocado una crisis alimentaria mundial, dado que Rusia destruye y saquea los almacenes de cereales ucranianos y sigue dificultando la exportación de cereales por parte de Ucrania a los países más desfavorecidos;

8.

Condena la manipulación de la memoria histórica por parte del actual régimen ruso con fines de supervivencia del mismo; reitera, a este respecto, su condena del cierre forzoso por parte de las autoridades rusas de las organizaciones de derechos humanos y civiles Sociedad Internacional Memorial y Centro de Derechos Humanos Memorial, un acto que puso de relieve la ideología revisionista del régimen ruso actual; pide a la Unión y a sus Estados miembros, a las instituciones públicas y privadas y al conjunto de la sociedad civil que denuncien y refuten activamente todos los intentos de distorsionar los hechos históricos o manipular la opinión pública en Europa a través de discursos históricos falsos urdidos y difundidos para apoyar la ideología y la supervivencia de regímenes criminales; pide a todas las instituciones de la Unión y a los Estados miembros que apoyen al mundo académico y a la sociedad civil en la documentación, la investigación y la educación sobre la represión política y los crímenes totalitarios en la Unión Soviética;

9.

Condena en los términos más enérgicos todas las formas de totalitarismo; lamenta que los crímenes cometidos por el régimen totalitario soviético aún no hayan sido evaluados desde una perspectiva jurídica, que los autores de estos crímenes no hayan sido llevados ante la justicia y que estos crímenes nunca hayan sido condenados claramente por la comunidad internacional; pide una evaluación exhaustiva, histórica y jurídica del régimen soviético y un debate público transparente sobre sus crímenes, lo que reviste la máxima importancia para construir una historia y memoria histórica europeas comunes, reforzando así también la resiliencia de nuestras sociedades frente a las amenazas modernas para la democracia; hace hincapié en que la evaluación del régimen soviético y un debate público transparente sobre sus crímenes son de suma importancia para la propia Rusia, con el fin de sensibilizar a la opinión pública, aumentar la resiliencia frente a la desinformación y los discursos históricos distorsionados y evitar que se repitan crímenes similares;

10.

Encarga a los servicios competentes del Parlamento Europeo que traduzcan inmediatamente la presente Resolución al ruso y al ucraniano;

11.

Encarga a su presidenta que transmita la presente Resolución a la Rada Suprema, al presidente y al Gobierno de Ucrania, al vicepresidente de la Comisión / alto representante de la Unión para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad, al Consejo, a la Comisión, a los Gobiernos y Parlamentos de los Estados miembros, al presidente, al Gobierno y al Parlamento de la Federación de Rusia, al secretario general de las Naciones Unidas, a la secretaria general de la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa y a la secretaria general del Consejo de Europa.

(1)  DO C 15 E de 21.1.2010, p. 78.


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