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Document 22021P0908(04)

Resolución sobre la calidad de vida, incluidos unos sistemas sanitarios sólidos y una reforma sostenible de las pensiones en la UE y los países de la Asociación Oriental 2021/C 361/04

OJ C 361, 8.9.2021, p. 26–31 (BG, ES, CS, DA, DE, ET, EL, EN, FR, HR, IT, LV, LT, HU, MT, NL, PL, PT, RO, SK, SL, FI, SV)

8.9.2021   

ES

Diario Oficial de la Unión Europea

C 361/26


RESOLUCIÓN

sobre la calidad de vida, incluidos unos sistemas sanitarios sólidos y una reforma sostenible de las pensiones en la UE y los países de la Asociación Oriental

(2021/C 361/04)

LA ASAMBLEA PARLAMENTARIA EURONEST,

Vista el Acta constitutiva de la Asamblea Parlamentaria Euronest, de 3 de mayo de 2011,

Vistas la Declaración conjunta de la Cumbre de la Asociación Oriental celebrada en Bruselas el 24 de noviembre de 2017, así como las declaraciones conjuntas de cumbres anteriores,

Vista la Resolución de la Asamblea Parlamentaria Euronest, de 3 de abril de 2012, sobre la consolidación de la sociedad civil en los países de la Asociación Oriental, incluida la cuestión de la cooperación entre el gobierno y la sociedad civil y la cuestión de las reformas destinadas a otorgar poderes a la sociedad civil (1),

Vista la Recomendación del Parlamento Europeo de 19 de junio de 2020 al Consejo, a la Comisión y al vicepresidente de la Comisión/alto representante de la Unión para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad sobre la Asociación Oriental en vísperas de la cumbre de junio de 2020 (2),

Visto el documento de trabajo conjunto de los servicios de la Comisión y de la alta representante de la Unión para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad, de 9 de junio de 2017, titulado «Eastern Partnership – 20 Deliverables for 2020: Focusing on key priorities and tangible results» (Asociación Oriental – Veinte metas para 2020, enfoque en las prioridades clave y resultados tangibles) [SWD(2017)0300],

Vista la comunicación conjunta de la Comisión y el Servicio Europeo de Acción Exterior de 18 de marzo de 2020 sobre la política de la Asociación Oriental más allá de 2020 [JOIN(2020)0007] y el documento de trabajo de los servicios de la Comisión que la acompaña titulado «Reforzar la resiliencia: una Asociación Oriental eficaz para todos» [SWD(2020)0056],

Vistas las Conclusiones del Consejo, de 11 de mayo de 2020, sobre la política de la Asociación Oriental más allá de 2020,

Vista la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible y, en particular, el Objetivo de Desarrollo Sostenible (ODS) 3, que busca garantizar una vida sana y promover el bienestar para todos en todas las edades, y el ODS 4, que busca garantizar una educación inclusiva, equitativa y de calidad y promover oportunidades de aprendizaje durante toda la vida para todos,

Visto el documento de debate sobre la economía europea de la Comisión de 8 de octubre de 2020 titulado «Towards Better Adequacy & Sustainability: A Review of Pension Systems & Pension Reforms in Eastern Partnership Countries» (Hacia una mejor adecuación y sostenibilidad: una revisión de los sistemas y las reformas de las pensiones en los países de la Asociación Oriental),

Visto el pilar europeo de derechos sociales, y en particular el principio 15 sobre pensiones y prestaciones de vejez,

Vista su Recomendación al Consejo, a la Comisión y al vicepresidente de la comisión/alto representante de la Unión para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad de 19 de junio de 2020 sobre la Asociación Oriental en vísperas de la cumbre de junio de 2020 (3),

Vista su Resolución, de 17 de abril de 2020, sobre la acción coordinada de la Unión para luchar contra la pandemia de COVID-19 y sus consecuencias (4),

Visto el llamamiento urgente formulado el 23 de marzo de 2020 por el Secretario General de las Naciones Unidas, António Guterres, a un alto el fuego mundial en todos los rincones del planeta para priorizar la derrota de la COVID-19,

Vistos los acuerdos de asociación entre la UE, por una parte, y Georgia, Moldova y Ucrania, por la otra, el Acuerdo de Asociación Global y Reforzado entre la UE y Armenia, el Acuerdo de Colaboración y de Cooperación entre la UE y Azerbaiyán y, en particular, los capítulos de estos acuerdos sobre comercio y desarrollo sostenible, así como sobre empleo, política social e igualdad de oportunidades;

A.

Considerando que las conclusiones del Consejo de 11 de mayo de 2020 sobre la política de la Asociación Oriental más allá de 2020 ponen de relieve que el refuerzo de la resiliencia como marco político primordial constituirá uno de los objetivos esenciales de la Asociación Oriental en los próximos años, también en los ámbitos del medio ambiente, la salud (en particular, en el contexto de la actual pandemia de la COVID-19) y la seguridad humana;

B.

Considerando que la Comunicación conjunta de 18 de marzo de 2020 sobre la política de la Asociación Oriental más allá de 2020 hace especial hincapié en el refuerzo de la resiliencia y prevé la ampliación de la escala de las actuaciones en ámbitos críticos para la salud y el bienestar de las personas;

C.

Considerando que la mejora de la calidad de vida es un objetivo político explícito e implícito de los gobiernos nacionales desde hace mucho tiempo, mientras que su definición y medición adecuadas resultan difíciles y a menudo esquivas;

D.

Considerando que la calidad de vida es un concepto amplio que abarca algo más que el crecimiento económico y las condiciones de vida materiales; que comprende varios indicadores que reflejan su carácter multidimensional, entre los que figuran la satisfacción con la vida, el empleo, el estado de salud, las relaciones sociales, el tiempo libre, la educación y las destrezas, el equilibrio entre la vida profesional y personal, el compromiso cívico y la gobernanza, la calidad medioambiental y la seguridad humana;

E.

Considerando que los Acuerdos de Asociación con países de la Asociación Oriental (AO) y el Acuerdo de Asociación Global y Reforzado entre la UE y Armenia contienen un capítulo dedicado a cuestiones de salud, que prevé la cooperación en una amplia gama de ámbitos con el fin de mejorar los estándares de la sanidad pública y la protección de la salud humana, así como un capítulo dedicado al medio ambiente, con el objetivo de lograr un alto grado de convergencia normativa;

F.

Considerando que existen disparidades significativas en cada uno de los Estados miembros de la UE y los países de la AO, y entre tales Estados y países, como reflejan los indicadores socioeconómicos y el índice de desarrollo humano; que la esperanza de vida como indicador clave es, en los países de la AO, hasta en siete años inferior a la media de la UE;

G.

Considerando que la combinación de un amplio sector informal, un elevado nivel de desempleo, bajas tasas de ahorro y una fuerte dependencia de las remesas en la región de la AO apunta a la vulnerabilidad de grandes segmentos de la sociedad en los países de la AO, que probablemente experimenten mayores niveles de pobreza y desigualdad a causa de la crisis de la COVID-19;

H.

Considerando que las perturbaciones socioeconómicas derivadas de la pandemia afectan negativamente a los ingresos y al bienestar físico y mental de la población, así como a la integridad social de las comunidades en su conjunto;

I.

Considerando que los sistemas de salud pública asequibles, eficaces, accesibles, sostenibles y resilientes constituyen un factor determinante clave para mejorar la calidad de vida y el bienestar de los ciudadanos;

J.

Considerando que el gasto sanitario, tanto en términos absolutos como en porcentaje del PIB, es significativamente menor en los países de la AO que en la UE;

K.

Considerando que las organizaciones de la sociedad civil han sido y seguirán siendo esenciales para mitigar los efectos de la pandemia a largo plazo, y que necesitarán apoyo con el fin de garantizar la continuidad de estas actividades esenciales de asistencia para atenuar las consecuencias económicas, sociales y sanitarias de la crisis de la COVID-19;

L.

Considerando que la pandemia de la COVID-19 ha puesto de relieve de manera fundamental la necesidad de impulsar las capacidades de preparación y respuesta en toda la región europea frente a las emergencias y, en particular, ante las amenazas transfronterizas graves para la salud;

M.

Considerando que la crisis de la COVID-19 ha subrayado la importancia de apoyar y acelerar las transiciones ecológica, asistencial y digital para no dejar a nadie atrás;

N.

Considerando que, en respuesta a la crisis de la COVID-19, la UE ha movilizado un paquete de ayuda de emergencia de 80 millones EUR para atender necesidades inmediatas, y hasta mil millones EUR para apoyar los sistemas sanitarios y la recuperación social y económica a corto y medio plazo en la región de la Asociación Oriental;

O.

Considerando que programas como la Iniciativa de Solidaridad Sanitaria de la Unión Europea en los países de la Asociación Oriental proporcionan asistencia a corto y medio plazo para abordar los retos de la crisis de la COVID-19, y pueden actuar como elementos de impulso hacia la consolidación de la cooperación;

P.

Considerando que la crisis de la COVID-19 ha demostrado la importancia de la acción conjunta de la UE; que el Parlamento ha pedido, entre otras cosas, la creación de un mecanismo europeo de respuesta sanitaria para prepararse y responder mejor de una manera común y coordinada a cualquier tipo de crisis de salud o sanitaria;

Q.

Considerando que la UE se ha comprometido a adoptar un enfoque unido y coordinado para actuar con eficacia y solidaridad al abordar la crisis de la COVID-19, especialmente en lo que respecta a la adquisición y el despliegue de vacunas, mientras que los Estados miembros siguen siendo plenamente responsables de sus políticas de salud pública y de organizar y prestar servicios de salud y atención médica;

R.

Considerando que las mujeres de edad avanzada corren un mayor riesgo de pobreza debido, entre otros factores, a la brecha salarial y en materia de pensiones, a la segregación de género en el mercado laboral, a la brecha de género en la provisión de cuidados, y a las disparidades de género en lo que atañe al tiempo de trabajo;

S.

Considerando que la Comisión y la Oficina Regional para Europa de la Organización Mundial de la Salud (OMS) reconocieron en su declaración conjunta de 4 de noviembre de 2020 (5) que es necesario seguir esforzándose por ayudar a los países de la Asociación Oriental a mejorar la seguridad sanitaria regional y subregional, abordar las desigualdades en materia de salud, reforzar la resiliencia de los sistemas sanitarios y reforzar la cooperación entre las oficinas nacionales de la OMS y las delegaciones de la UE, al tiempo que se refuerza la asociación entre el Centro Europeo para la Prevención y el Control de las Enfermedades (ECDC) y la Oficina Regional para Europa de la OMS con el fin de garantizar que se adoptan enfoques estratégicos coherentes en toda la región;

T.

Considerando que los sistemas de pensiones predecibles, adecuados y sostenibles constituyen un elemento importante para ofrecer una buena calidad de vida a la conclusión de la actividad laboral, así como para garantizar la seguridad en materia de ingresos, prevenir la pobreza y reducir la desigualdad en la vejez;

U.

Considerando que la gestión de los sistemas de pensiones sigue siendo competencia de los Estados miembros en el seno de la UE; que la facilitación del aprendizaje mutuo y del intercambio de buenas prácticas entre la UE y sus países asociados posee un potencial significativo para mejorar las respuestas a los retos demográficos y reforzar la idoneidad y la sostenibilidad de los sistemas de pensiones;

V.

Considerando que, en un contexto de envejecimiento acelerado de la población, con un sector informal significativo y un gran número de trabajadores estacionales, así como de crisis económica en desarrollo, resulta cada vez más difícil alcanzar los objetivos de la política de pensiones en la región de la Asociación Oriental;

W.

Considerando que el pilar europeo de derechos sociales contiene varias disposiciones dedicadas a los derechos a pensión, incluido el derecho de los trabajadores por cuenta ajena y propia a una pensión proporcional a las cotizaciones y que garantice la obtención de unos ingresos adecuados; el derecho a la igualdad de oportunidades para adquirir derechos a pensión tanto para mujeres como para hombres; y el derecho a recursos que garanticen la dignidad en la vejez;

X.

Considerando que la inversión en la economía asistencial es de vital importancia para garantizar una vida digna para todos y para proteger a todas las personas que viven en la Unión y en la Asociación Oriental; que las personas mayores se han visto y siguen viéndose gravemente afectadas por complicaciones y fallecimientos vinculados con distintas enfermedades, incluida la COVID-19;

Calidad de vida

1.

Acoge con satisfacción el énfasis general puesto por la UE en la resiliencia en el enfoque actual de su estrategia respecto a la Asociación Oriental, y señala que el refuerzo de la cooperación en los ámbitos del medio ambiente, las políticas sociales sobre cambio climático, la igualdad de género, los derechos laborales y la protección social, en particular en lo que atañe al empleo digno, la salud pública y la educación, contribuiría a obtener beneficios tangibles a largo plazo en materia de calidad de vida en la UE y su vecindad oriental;

2.

Observa que la mayoría de los objetivos y programas existentes en el marco de la Asociación Oriental contribuyen a mejorar la calidad de vida indirectamente, pero que la visibilidad de su valor añadido directo es muy limitada en la mayoría de los casos para los ciudadanos, por lo que aboga por una mejor coordinación de las políticas económicas y sociales así como por la coherencia de estas con la transformación ecológica de la economía con arreglo a los compromisos asumidos en el marco del Protocolo de París para atenuar tales deficiencias;

3.

Subraya que la vida digna y el acceso a la protección social representan un grave reto conjunto para los Estados miembros de la UE y los países de la AO y, por tanto, deben constituir aspectos esenciales de los esfuerzos conjuntos y la cooperación;

4.

Invita a todas las partes interesadas a realizar todo el potencial de las disposiciones vigentes de los acuerdos bilaterales entre la UE y los países de la AO, así como de la plataforma multilateral de la Asociación Oriental, utilizando políticas innovadoras para generar y medir mejoras tangibles de la calidad de vida, al tiempo que aumenta además la visibilidad de tales acciones y resultados concretos;

Sistemas sanitarios sólidos

5.

Invita a todas las partes interesadas a extraer enseñanzas de la pandemia de la COVID-19 y a intensificar la cooperación basada en las necesidades entre la UE y los países de la AO, con la participación de las organizaciones internacionales pertinentes, la sociedad civil y los servicios de salud locales;

6.

Recuerda la importancia crucial de una asistencia sanitaria accesible, asequible y de calidad para todos;

7.

Opina que los sistemas públicos de asistencia sanitaria deben centrarse fundamentalmente en sus beneficiarios, y no en los costes, y que deben recibir la financiación suficiente para afrontar sus pagos correctamente y funcionar en buenas condiciones;

8.

Pide a la Comisión Europea y a los gobiernos de la AO que aborden en sus programas las necesidades acentuadas por la crisis actual, en particular para garantizar la protección social y salvaguardar el empleo y el acceso a servicios sanitarios públicos resilientes y a la educación, también en lo que atañe al aprendizaje en línea, la seguridad alimentaria y la asistencia material a los más desfavorecidos;

9.

Subraya la necesidad de garantizar el acceso universal a los servicios sanitarios y a infraestructuras médicas como los hospitales y los centros asistenciales, y a medicamentos, pruebas y vacunas en tiempos de COVID-19, y de preservar y reforzar los servicios de atención sanitaria pública y aumentar sustancialmente su financiación; subraya la necesidad de redoblar los esfuerzos conjuntos en el seno de la OMC para abordar la dimensión mundial de la superación de la pandemia de la COVID-19;

10.

Insta a la UE y a los gobiernos de la AO a abordar las desigualdades en el acceso a los servicios de salud y asistencia, haciendo hincapié en el refuerzo de los servicios y las capacidades sanitarios a escala local y regional en el marco de la planificación de los próximos programas de la AO más allá de 2020 y de la programación del apoyo bilateral de la UE;

11.

Insta a los Estados miembros de la UE y a los países de la AO a que respeten el derecho a la salud manteniendo el acceso universal y equitativo a los servicios sanitarios y asistenciales, sin discriminación por razón de edad, raza, etnia, grupo lingüístico o social u orientación sexual, expresión de género, identidad de género o características sexuales, o cualquier otro motivo;

12.

Insiste en que el acceso a la asistencia sanitaria de las minorías debe reforzarse durante la actual pandemia, y subraya que no deben ser objeto de medidas restrictivas contra la pandemia sin indicación específica de la necesidad de tales medidas especiales, con el fin de evitar la discriminación;

13.

Señala que las opciones de tratamiento y atención para enfermedades crónicas, como el cáncer, no deben verse afectadas negativamente por la pandemia de la COVID-19 y su impacto en los sistemas sanitarios y las haciendas públicas, y deben garantizarse a pesar de la pandemia y sus efectos;

14.

Observa que la calidad de vida en los países de la Asociación Oriental no solo es inferior a la de los países de la UE, sino que muchas personas, especialmente las que viven en zonas rurales, se enfrentan a dificultades para alcanzar los niveles sociales básicos debido a las deficiencias de las infraestructuras y el saneamiento, a la falta de servicios médicos y educativos o a la ubicación remota de estos;

15.

Promueve los intercambios regulares y estructurados de información y personal para mejorar la resiliencia de los sistemas de salud y reducir la presión sobre las infraestructuras y el personal sanitarios esenciales, así como para facilitar el aprendizaje mutuo sobre buenas prácticas, preparación institucional y gestión;

16.

Pide a la UE que considere programas de asistencia técnica bilaterales y regionales para la reforma de la asistencia sanitaria en la región de la AO con vistas a mejorar el marco legislativo y la gestión financiera de los sistemas sanitarios nacionales, lograr un mejor acceso a los servicios de salud pública y elevar la calidad general de la asistencia, así como que emprenda programas sanitarios específicos o sectoriales que ofrezcan beneficios tangibles a largo plazo a los ciudadanos y su calidad de vida;

17.

Observa que la tasa de mortalidad materna en los países de la AO es varias veces superior que en la UE e insta a abordar esta cuestión mediante las reformas sanitarias necesarias;

18.

Observa con preocupación los posibles efectos negativos, incluidos los costes sociales significativos, de las bajas remuneraciones y la fuga de cerebros en el sector sanitario, que se agravan en tiempos de crisis, y en particular en la pandemia de la COVID-19;

19.

Acoge con satisfacción la declaración conjunta de la Comisión y la Oficina Regional para Europa de la OMS de 4 de noviembre de 2020 en la que se refiere la necesidad de aunar esfuerzos para mejorar la salud humana en toda Europa y apoyar activamente a los países en la consecución del máximo nivel de salud y de protección de esta; apoya plenamente nuevos intercambios de información sobre buenas prácticas, consultas y diálogos estructurados periódicos con vistas a considerar acciones e iniciativas conjuntas, e insta a la elaboración de planes más concretos en los que se describan los proyectos;

20.

Observa con preocupación que, según las previsiones, las vacunas contra la COVID-19 proporcionadas en el marco del mecanismo COVAX cubrirán únicamente, por término medio, en torno al 20 por ciento de la población de la AO; y promueve la cooperación ulterior entre la UE y los países de la AO a este respecto; reitera que es de especial importancia que las vacunas contra la COVID-19 se distribuyan sin demora con arreglo a criterios claros y transparentes en toda la región europea, incluidos los países de la Asociación Oriental, con el fin de aumentar la velocidad de la vacunación; acoge con satisfacción en este contexto el establecimiento de un mecanismo de puesta en común de vacunas de la UE;

21.

Subraya que no existe una gestión eficaz de la pandemia de la COVID-19 sin una entrega rápida y eficiente de una cantidad adecuada de vacunas a los países de la AO; si no se garantiza tal entrega, el virus se propagará por toda la UE, ya que un amplio grupo de población trabaja en muchos países de la Unión;

22.

Recuerda la necesidad de compartir datos nacionales comparables relativos a emergencias sanitarias, brotes de enfermedades infecciosas y pandemias, así como de un sistema viable de reconocimiento mutuo de las vacunaciones;

23.

Reconoce la necesidad de basarse en el ejemplo de la Primera Conferencia Ministerial de la Asociación Oriental sobre la Tuberculosis y su Multirresistencia en 2015, que reunió a ministros y altos funcionarios de gobiernos nacionales y organizaciones internacionales y no gubernamentales;

24.

Recuerda el potencial desaprovechado del marco de la Asociación Oriental para abordar los aspectos transfronterizos de la cooperación sanitaria, los programas de intercambio y la ayuda de emergencia con la participación de personal médico de la UE y de los países de la AO;

25.

Destaca la labor de las organizaciones de la sociedad civil durante la pandemia de la COVID-19, apoyando a los grupos vulnerables y a los trabajadores sanitarios y los médicos; subraya la necesidad de reforzar la resiliencia de las sociedades de la AO tras la pandemia, haciendo especial hincapié en los grupos vulnerables y el número creciente de personas afectadas socialmente por la crisis, e insta a que se consolide el apoyo a las organizaciones locales de la sociedad civil en los países de la AO para que puedan realizar su potencial en cuanto a la atenuación de los efectos de la pandemia y a la mejora de la salud y el bienestar socioeconómico de sus poblaciones, y en particular, de los grupos más vulnerables y de los que se ven afectados de manera desproporcionada por la crisis;

26.

Subraya la voluntad de la UE y los países de la Asociación Oriental de construir sociedades sensibles a las cuestiones de la edad, en las que unos servicios públicos de alta calidad garanticen la solidaridad intergeneracional;

Reforma sostenible de las pensiones

27.

Toma nota de la diversidad de los sistemas de pensiones y de los marcos legislativos pertinentes en los países de la UE y de la AO; observa, sin embargo, el potencial desaprovechado del marco de la AO para ayudar a los países asociados a avanzar en la consecución de sistemas de protección social más sólidos, y en particular, de sistemas de pensiones más protectores, con la solidaridad y la dignidad como valores esenciales;

28.

Subraya que a todos los ciudadanos de la UE y de los países de la AO se les garantizará una pensión mínima que refleje los niveles de renta nacionales;

29.

Recomienda que se intensifique la cooperación en el ámbito de la gestión de la hacienda pública, incluida la de los sistemas de pensiones, en particular mediante la formación del personal encargado de la administración de las pensiones y el apoyo a los programas de asistencia técnica existentes, como los que lleva a cabo el Banco Mundial;

30.

Anima a los gobiernos a avanzar hacia una mayor sostenibilidad e idoneidad de sus sistemas de pensiones mediante la ampliación de la base de cotización derivada del aumento del empleo regularizado; insta a los países a considerar su edad legal de jubilación adecuada con vistas a emprender reformas a largo plazo adaptadas a sus circunstancias económicas individuales;

31.

Lamenta la actual brecha de género en las pensiones y pide a los Estados miembros de la UE y a los países de la AO que propongan medidas concretas para abordarla, incluida la lucha contra la brecha salarial de género y el aumento de la tasa de empleo de las mujeres mediante medidas de conciliación entre la vida privada y la vida profesional y la lucha contra la precariedad y el trabajo informal, así como asegurando una renta mínima para todos;

32.

Observa el estrecho vínculo existente entre la edad de jubilación y el importe final de la pensión percibida por el pensionista; toma nota de que las pensiones son relativamente bajas en comparación con el coste de la vida;

33.

Recuerda el papel esencial de acompañar las reformas estructurales e institucionales, como las destinadas a mejorar la regulación del mercado de trabajo y aumentar el empleo regularizado, o a crear una administración fiscal que funcione correctamente y un marco regulador adecuado para el sector financiero;

34.

Reconoce la complejidad de alcanzar un equilibrio entre la vida laboral y el período de jubilación, en vista del aumento continuo previsto de la esperanza de vida, al tiempo que se mejora la equidad de los sistemas de pensiones administrados por el Estado, en particular, mediante el refuerzo ulterior del vínculo entre las prestaciones y las cotizaciones;

35.

Solicita la asistencia técnica adicional de la UE y sus Estados miembros para la evaluación y la comprobación de los regímenes de pensiones complementarios obligatorios (pilar II) y plenamente voluntarios (pilar III), con el fin de complementar las pensiones públicas en los países de la AO.

(1)  DO C 153 de 30.5.2012, p. 16.

(2)  Textos Aprobados, P9_TA(2020)0167.

(3)  Textos Aprobados, P9_TA(2020)0167.

(4)  Textos Aprobados, P9_TA(2020)0054.

(5)  https://ec.europa.eu/health/sites/health/files/international_cooperation/docs/2020_who_euro_cooperation_en.pdf


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