EUR-Lex Access to European Union law

Back to EUR-Lex homepage

This document is an excerpt from the EUR-Lex website

Document 52020IR3121

Dictamen del Comité Europeo de las Regiones — Oportunidades y sinergias de una adaptación preventiva al cambio climático para promover la sostenibilidad y la calidad de vida en las regiones y municipios: ¿qué condiciones marco se necesitan para ello?

COR 2020/03121

OJ C 37, 2.2.2021, p. 33–39 (BG, ES, CS, DA, DE, ET, EL, EN, FR, HR, IT, LV, LT, HU, MT, NL, PL, PT, RO, SK, SL, FI, SV)

2.2.2021   

ES

Diario Oficial de la Unión Europea

C 37/33


Dictamen del Comité Europeo de las Regiones — Oportunidades y sinergias de una adaptación preventiva al cambio climático para promover la sostenibilidad y la calidad de vida en las regiones y municipios: ¿qué condiciones marco se necesitan para ello?

(2021/C 37/06)

Ponente:

Markku MARKKULA (FI/PPE), presidente del Consejo Municipal de Espoo

Documento de referencia:

Consulta de la Presidencia [artículo 41, letra b), inciso i)]

RECOMENDACIONES POLÍTICAS

EL COMITÉ EUROPEO DE LAS REGIONES

Emergencia mundial para agilizar la acción

1.

subraya que los dirigentes políticos han de abordar el cambio climático como una emergencia y una amenaza mundial que debe afrontarse colectivamente mediante actividades y normas comunes, suprimiendo los compartimentos estancos y las barreras. La UE debe asumir un papel de liderazgo activo en la transición hacia una economía climáticamente neutra y una sociedad más resiliente, a fin de preservar unas condiciones de vida favorables y garantizar que, a escala mundial, se aplican a las empresas e instituciones —tanto públicas como privadas— europeas procedimientos claros, creíbles y equivalentes;

2.

pone de relieve la importancia de que las ciudades y regiones desempeñen un papel activo, aunando fuerzas con la industria local e internacional para adaptarse al cambio climático y mitigarlo mediante el establecimiento de objetivos cada vez más ambiciosos y realistas; subraya que es esencial agilizar la acción en todas las políticas pertinentes de la UE, aumentar la financiación de la adaptación, desarrollar conjuntamente métodos e instrumentos de adaptación adecuados, intensificar la cooperación transfronteriza y el intercambio de experiencias y mejores prácticas, así como reforzar la resiliencia y las capacidades de adaptación, las soluciones basadas en la naturaleza y las oportunidades de innovación;

3.

reconoce que alrededor de ochocientos gobiernos regionales en diecisiete Estados miembros han declarado la emergencia climática, lo que representa aproximadamente el 40 % de los ciudadanos de la UE que residen en ciudades o regiones cuyos dirigentes políticos también han subrayado, aceptado oficialmente y declarado la grave situación de emergencia climática mundial; hace hincapié en el importante respaldo que esto supone para un liderazgo activo en pos de una Europa climáticamente neutral salvaguardando una perspectiva ascendente (1);

4.

hace hincapié en que la pandemia de COVID-19 ha acentuado aún más la urgencia de emprender una acción temprana y coordinada; la experiencia de la pandemia en curso pone de relieve la necesidad de reforzar la resiliencia de los sistemas sociales y económicos para afrontar perturbaciones a gran escala, ya que las crisis imprevistas suscitan riesgos complejos, en especial en las economías insuficientemente diversificadas;

5.

subraya que las políticas de la UE de adaptación y mitigación del cambio climático deben integrarse mejor en los sectores tanto público como privado, así como en las actividades ciudadanas emprendidas en relación con diferentes aspectos de la política climática de la UE, a saber: el régimen de comercio de derechos de emisión (RCDE), la Decisión de reparto del esfuerzo, así como el uso de la tierra, cambio de uso de la tierra y silvicultura (UTCUTS). Para lograr la neutralidad climática de aquí a 2050, la UE debe acelerar la descarbonización de las actividades en todos los sectores. La responsabilidad primaria de los sectores cubiertos por la Decisión de reparto del esfuerzo recae en las ciudades y regiones, en asociación con la industria, especialmente en lo que se refiere a la calefacción, la refrigeración, el uso del suelo y el transporte.

Vinculación de los gobiernos subnacionales con los ODS y la Convención Marco sobre el Cambio Climático de las Naciones Unidas

6.

considera que los gobiernos subnacionales deben desempeñar un papel decisivo en el fortalecimiento de las ambiciones climáticas mundiales, y que las políticas de adaptación deben cumplir una función primordial en la localización de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de las Naciones Unidas; la UE debe crear incentivos para que los municipios alcancen los ODS;

7.

pide a la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC) que reconozca oficialmente el papel del nivel subnacional y que promueva activamente la participación de los gobiernos subnacionales en las políticas de adaptación y mitigación y que proponga que las Partes establezcan objetivos ambiciosos; señala las contribuciones locales presentadas como revisiones locales voluntarias, que ponen de relieve que las ciudades constituyen el nivel de gobernanza en el que se adoptan las medidas decisivas y en el que mejor se exploran las sinergias e interrelaciones entre los diferentes ODS;

8.

considera que la COP-26 de la CMNUCC es un hito crucial en la consolidación de la UE en la vanguardia de la acción mundial por el clima, y subraya que las actividades en curso de las regiones y ciudades, así como los compromisos que han contraído, deben desempeñar un papel destacado y visible en la COP-26; está dispuesto a apoyar a las instituciones de la UE en la cooperación con la CMNUCC para reforzar la visibilidad y el reconocimiento de los gobiernos subnacionales en la diplomacia y las actividades mundiales en materia de clima; destaca en ese sentido la colaboración con comunidades y redes internacionales, tales como la red de Gobiernos Locales por la Sostenibilidad (ICLEI), la coalición «Under2», Regions4, la Alianza del Clima, y Ciudades y Gobiernos Locales Unidos (CGLU);

Hacia una estrategia de adaptación al cambio climático de la UE más influyente y basada en nuevos conocimientos, aprendizaje e innovaciones

9.

acoge con satisfacción la propuesta de una nueva y más ambiciosa estrategia de adaptación al cambio climático de la UE, que sitúa la adaptación en una posición más destacada entre las ambiciones climáticas de la UE para 2030 y 2050 mediante la mejora de los conocimientos, el refuerzo de la planificación y la agilización de la adopción de medidas, y el reconocimiento de la necesidad de instaurar políticas de adaptación a escala regional y local; destaca, en ese contexto, la necesidad de integrar eficazmente en todos los ámbitos políticos los aspectos relacionados con la adaptación al cambio climático; insta a la Comisión a que elabore la nueva estrategia de adaptación al cambio climático de la UE, con objetivos e indicadores claros, en consonancia con los principios de subsidiariedad activa y proporcionalidad;

10.

considera que, para apoyar a los gobiernos subnacionales en sus medidas para impulsar los ODS mundiales, la propia UE debe dar ejemplo, lo cual incluye la cooperación con posibles asociados de fuera de la UE sobre la base de los valores de la Unión;

11.

destaca la necesidad de un sistema de adaptación a escala europea y de una estructura de gobernanza multinivel que funcione correctamente, con la atribución de competencias claras que permitan adoptar medidas. Es importante crear mecanismos de adaptación y mitigación eficaces a escala regional y local, recurriendo a redes conjuntas que conecten los sectores público, privado y terciario, y mejorando los conocimientos, las capacidades y los recursos financieros;

12.

destaca la importancia que revisten las soluciones basadas en la naturaleza para la adaptación al cambio climático, ya que su aplicación ofrece oportunidades para hacer frente a crisis interconectadas relacionadas con el clima, la naturaleza y la salud, redundando en beneficio tanto del ámbito social como del medioambiental, y promoviendo al mismo tiempo la sostenibilidad y la resiliencia. Las soluciones basadas en la naturaleza también pueden ser un medio importante para alcanzar los ODS y hacer realidad las ambiciones de la CMNUCC, en particular en lo que respecta a la explotación de sinergias entre los diferentes ODS y la acción por el clima;

13.

pone de relieve que la adaptación al cambio climático requerirá una transformación significativa y deberá incorporarse como prioridad transversal a la planificación y gestión territoriales; las políticas de adaptación inciden significativamente en la salud y la justicia social;

14.

señala que la preparación local relacionada con la adaptación al cambio climático difiere de un país a otro, incluso dentro de Europa. En la actualidad, los riesgos climáticos no están incluidos de forma suficientemente exhaustiva en la gestión global de riesgos y los planes de preparación de los municipios;

15.

subraya que, para llegar a buen puerto, toda acción por el clima, incluidas las medidas de adaptación, debe basarse en los mejores conocimientos e innovación disponibles y depende plenamente de la participación de los ciudadanos; los entes locales y regionales son el nivel de gobierno que merece más confianza, ya que son las que mejor saben lo que se necesita y cómo atender con eficacia las demandas y expectativas de los ciudadanos de Europa;

16.

pide a la Comisión Europea y a los Estados miembros que impulsen:

a)

la sostenibilidad como «nueva normalidad» para todas las comunidades, empresas y personas;

b)

el desarrollo sostenible, la neutralidad en carbono, la economía circular y la resiliencia como principios rectores en todo el proceso decisorio, tanto público como privado, incluidos los procedimientos presupuestarios;

c)

la planificación y las medidas centradas en la sostenibilidad y basadas en la colaboración, el conocimiento y las buenas prácticas;

d)

la investigación sobre la sostenibilidad y las actividades conjuntas —multidisciplinarias e interdisciplinarias— para aumentar los conocimientos técnicos y su diversificación;

e)

la conectividad digital para toda la ciudadanía con unas capacidades adecuadas como elemento transversal que garantice la transformación verde y digital;

f)

las formas de integrar todos estos elementos en todas las soluciones de aprendizaje en la Unión Europea; así como

g)

la financiación para las ciudades y regiones destinada al reciclaje y perfeccionamiento profesionales de la mano de obra;

17.

aboga por reducir la huella de carbono minimizando las repercusiones negativas de los productos, servicios y organizaciones; pide, asimismo, que se preste más atención a la impronta positiva de carbono, mostrando el impacto positivo que los productos, servicios u organizaciones pueden generar en el futuro en términos de sostenibilidad;

18.

apoya el desarrollo de plataformas científicas locales sobre el cambio climático —presentes ya en varias regiones, donde desempeñan el papel de «GIECC locales»— que permitan fomentar la cooperación con el mundo científico y facilitar la toma de decisiones de los representantes locales;

19.

hace hincapié en el desarrollo de la resiliencia personal, comunitaria y regional como factor clave para la adaptación al cambio climático; destaca la importancia de la concienciación de los ciudadanos, el aprendizaje, el desarrollo de capacidades y los conceptos para fomentar una cultura de colaboración transregional y transnacional para poder intervenir prácticamente en todo el mundo;

20.

pide a la Comisión que establezca instrumentos de colaboración a escala europea y fomente su uso para crear conjuntamente nuevas soluciones encaminadas a superar los retos climáticos, y pide que los equipos de tutoría virtual digital y de acompañamiento inter pares apoyen un desarrollo sostenible regional y local nuevo, innovador y sostenible; las regiones y ciudades están dispuestas a servir de bancos de prueba para desarrollar nuevas soluciones que puedan abordar las diversas necesidades de los territorios de la UE;

21.

destaca la utilidad de la Red europea de laboratorios vivientes para colmar la «brecha de mitigación y adaptación al cambio climático» y mejorar la innovación para el desarrollo sostenible;

22.

destaca el papel de la agricultura y la silvicultura (la PAC) en la política climática mundial, ya que desempeña una función importante en el aumento de la resiliencia y la sostenibilidad, así como en la promoción de soluciones innovadoras en las zonas rurales; en este sentido, los objetivos del Pacto Verde, en particular la Estrategia sobre Biodiversidad y la Estrategia «De la Granja a la Mesa», deben integrarse en la PAC, vinculando las subvenciones, no ya al tamaño de las tierras agrícolas —como se ha venido haciendo hasta ahora—, sino al cumplimiento de normas estrictas y vinculantes en materia de protección del clima, biodiversidad, uso de plaguicidas y bienestar animal, así como al uso de cadenas de suministro más cortas y la promoción de la producción local;

23.

destaca las sinergias positivas entre las políticas de conservación de la biodiversidad y las políticas de mitigación del cambio climático y de adaptación al mismo, pilares fundamentales en los que se sustenta la lucha mundial contra el cambio climático;

24.

insiste en la importancia de utilizar sistemas de información preventiva, como Galileo y Copernicus, en las evaluaciones de peligro y riesgo basadas en la comunidad. Ello requiere soluciones de prospección y tratamiento de datos más sistemáticas y exhaustivas de base local, como el uso de satélites y sensores con herramientas apoyadas por sistemas de información geográfica para cartografiar las vulnerabilidades asociadas a los diferentes riesgos relacionados con el clima; anima a los entes locales y regionales a utilizar y explotar los datos y servicios disponibles, especialmente los que ofrece el Servicio de Cambio Climático de Copernicus (C3S);

25.

destaca la necesidad de seguir invirtiendo en la pertinencia de la tecnología espacial, puesto que se trata de un componente esencial de un desarrollo sostenible y resiliente, facilitando información pertinente sobre los riesgos climáticos y las medidas de adaptación conexas; a este respecto, se declara dispuesto a cooperar con la Comisión, el CCI y la AEMA para estudiar medidas destinadas a acercar estas tecnologías a los entes locales y regionales;

26.

señala que la adaptación debe considerarse un pilar importante del Pacto Verde Europeo, como nueva estrategia de crecimiento de la Unión; acoge con satisfacción la propuesta de Ley Europea del Clima como forma de proporcionar un marco general tanto para la mitigación del cambio climático como para la adaptación al mismo;

Las ciudades y regiones deberían desempeñar un papel más destacado en las políticas de adaptación

27.

hace hincapié en que las ciudades y regiones son innovadoras y pioneras en materia de acción por el clima y adaptación, y que a menudo participan en proyectos de investigación e innovación, como los del marco Horizonte 2020 y Horizonte Europa, lo que les permite actuar como embajadoras de la adaptación al cambio climático en toda Europa y promover la cooperación transfronteriza entre los niveles subnacionales para hacer frente a los retos climáticos;

28.

observa que incumbe a los entes locales la responsabilidad de más del 70 % de la reducción del cambio climático y de hasta el 90 % de las medidas de adaptación al cambio climático, y que ninguna política de adaptación funcionará salvo que tenga en cuenta las necesidades, los puntos de vista y los conocimientos especializados de los entes regionales y locales; señala que, en toda la Unión, se calcula que alrededor del 40 % de las ciudades con más de 150 000 habitantes han adoptado planes de adaptación (2);

29.

las aplicaciones digitales pueden desempeñar un papel clave a la hora de ayudar a los entes locales y regionales a alcanzar los objetivos en materia de desarrollo sostenible y clima o a adaptarse al cambio climático. Por lo tanto, para la adaptación al cambio climático y su mitigación, siempre hay que tener en cuenta las soluciones digitales sostenibles; asimismo, es necesario intercambiar ejemplos de buenas prácticas, procurando comprobar en todo momento la eficacia real de las soluciones digitales;

30.

señala que los efectos más visibles del cambio climático en Europa y en el mundo se deben a fenómenos meteorológicos extremos como las olas de calor, las inundaciones, la escasez de agua, los incendios forestales y las enfermedades, que conllevan numerosas pérdidas de vidas humanas, graves perjuicios financieros, así como el deterioro de la calidad de vida; observa, asimismo, que la despoblación rural, la pérdida de acceso a suelos fértiles y la pérdida de biodiversidad están creando dificultades sociales y económicas que se están convirtiendo en un problema mundial cada vez mayor que tendrá graves consecuencias en Europa (3);

31.

insiste en la importancia esencial de las dos misiones centradas en el cambio climático, a saber, una «Europa resistente al clima» y «Cien ciudades climáticamente neutras para 2030»; desea cooperar con la Comisión para fomentar las candidaturas y las designaciones de comunidades, ciudades y regiones que representen enteramente la diversidad geográfica, social y económica de los territorios europeos, está dispuesto a desarrollar con las misiones, el Pacto de los Alcaldes y otros un marco de aplicación para cumplir con el objetivo de la neutralidad climática; se declara dispuesto a desarrollar, junto con las misiones, el Pacto de los Alcaldes y otras partes interesadas, un marco de ejecución que permita alcanzar el objetivo de la neutralidad climática;

32.

recomienda que la Agencia Europea de Medio Ambiente (AEMA), junto con diversas organizaciones de expertos, como por ejemplo el Centro Común de Investigación, la Asociación para la Adaptación al Cambio Climático de la Agenda Urbana (4) y el Pacto de los Alcaldes para el Clima y la Energía (5), facilite actualizaciones periódicas de los conocimientos científicos y exponga proyectos específicos relacionados con el cambio climático, sus repercusiones y la vulnerabilidad en las principales regiones biogeográficas de Europa;

33.

subraya que el impacto del cambio climático es desigual y que los factores territoriales desempeñan un papel esencial en la elección correcta de la política aplicable; la adecuación de las medidas de adaptación depende de vulnerabilidades específicas, por ejemplo, en las regiones ultraperiféricas, insulares, montañosas, costeras y árticas de la UE;

34.

solicita medidas urgentes para el Ártico, donde las temperaturas invernales ya se encuentran 2,5 oC por encima de las temperaturas preindustriales, lo que significa que el hielo marino y la nieve se derriten a un ritmo sin precedentes, como ha quedado demostrado recientemente por la Expedición MOSAiC, entre otros. El mayor grado de sensibilidad del Ártico, lo que se conoce como «amplificación polar», exige que se preste especial atención a esta región;

35.

señala la excepcional riqueza de la naturaleza del Mediterráneo y su especial vulnerabilidad a las catástrofes naturales, al cambio climático y al desarrollo socioeconómico. Se requieren medidas específicas para aumentar la sostenibilidad de los recursos naturales, en particular, protegiendo la biodiversidad;

36.

hace hincapié en que el cambio climático está estrechamente vinculado a transformaciones socioeconómicas como, por ejemplo, la urbanización; pone de relieve que las zonas urbanas de Europa, que albergan a tres cuartas partes de su población, afrontan retos climáticos que requieren soluciones adaptadas, así como el apoyo de la Unión y de los Estados miembros (6); subraya, asimismo, la importancia de las zonas rurales y periurbanas, donde a veces resulta aún más difícil reducir las emisiones, por lo que también pide soluciones adecuadas para dichas zonas;

37.

resalta que el diálogo multinivel sobre energía y clima puede convertirse en un poderoso instrumento para garantizar la integración vertical y horizontal efectivas de las políticas de adaptación; esto debería ampliarse para abarcar el Pacto Verde en su conjunto;

38.

destaca el papel crucial del Pacto de los Alcaldes para el Clima y la Energía y otras iniciativas similares a la hora de acercar las políticas de adaptación a las ciudades y regiones, así como la función de los signatarios del Pacto en la ejecución de los planes de acción sobre Energía Sostenible y Clima en la UE;

39.

señala la importancia de potenciar el uso, extensión y adopción de las tecnologías digitales innovadoras que beneficien las capacidades de integración y la cohesión, hacia una estrategia de territorio inteligente. La tecnología 5G, el internet de las cosas y la analítica de datos, como ejemplos de estas tecnologías, deben ser vistas como elementos habilitadores para la transformación digital y verde de las regiones y ciudades, y particularmente como palanca disruptiva en la prestación de los servicios públicos digitales, la eficiencia energética, la promoción de la cultura y el turismo y la cohesión social y territorial;

40.

hace hincapié en el papel de los sistemas energéticos en la adaptación y en los vínculos existentes entre ellos tal como se indica en la Comunicación sobre la Estrategia de la UE para la Integración del Sistema Energético (7), y pide a la Comisión Europea que siga explorando estas conexiones como parte del seguimiento de dicha Comunicación;

41.

destaca la importancia de aumentar las asociaciones europeas entre regiones y ciudades utilizando los conceptos de especialización inteligente; recomienda reforzar el papel de las ciudades y regiones en la plataforma «Climate-ADAPT» (8) y desea intensificar la cooperación, especialmente con la AEMA, la CCI sobre el clima del EIT y el Centro Común de Investigación;

42.

señala la necesidad de mejorar las capacidades de ejecución de las regiones y ciudades y la importancia de contar con personal suficiente, incluyendo personal cualificado. El nivel municipal, en particular, debe contar sistemáticamente con el personal necesario para coordinar las numerosas esferas de actividad y los ámbitos de competencia relacionados con la consecución de los objetivos en materia de desarrollo sostenible y acción por el clima;

Financiación y normas mundiales

43.

insta a la Comisión a que preste especial atención al sistema de tarificación del CO2. La transformación climática requiere nuevas inversiones —especialmente en el sector privado— para fines de adaptación y mitigación. Para atraer la inversión necesaria, el precio del CO2 debe fijarse en un nivel predecible y adecuado. Este sistema debe alentar a las empresas energéticas, entre otras, a desempeñar un papel importante en la consecución de los objetivos climáticos y en la creación de nuevas soluciones neutras en carbono;

44.

subraya que será necesario un sistema eficaz de tarificación para el CO2, que incluya un mecanismo de ajuste en frontera por emisiones de carbono, para hacer del CO2 un elemento transparente del sistema económico y para fomentar la transición hacia la neutralidad en carbono; ello crearía nuevas condiciones equitativas para las actividades sostenibles y constituiría un instrumento fundamental para lograr que el sistema relativo al CO2 sea transparente en todos los niveles y sectores;

45.

apoya el llamamiento del PE a favor del establecimiento de un presupuesto neto de gases de efecto invernadero de la EU-27 sobre la base de los últimos cálculos científicos utilizados por el GIECC, que representa la parte equitativa de las emisiones mundiales restantes que le corresponde a la Unión, en consonancia con los objetivos del Acuerdo de París, y que guía el establecimiento de la trayectoria de la Unión hacia la neutralidad climática de aquí a 2050;

46.

hace un llamamiento a que la UE asuma un firme liderazgo mundial con el fin de desarrollar los sistemas necesarios de presupuestación y tarificación del CO2 de aquí a 2030 y de negociar elementos similares con sus socios comerciales en todo el mundo;

47.

sugiere que se promuevan inversiones a largo plazo, financiadas por la UE, en infraestructuras relacionadas con la adaptación; hace hincapié en la importancia de disponer de oportunidades de financiación adecuadas para la adaptación al cambio climático a todos los niveles de gobernanza, así como de explorar posibles nuevas opciones para las instalaciones existentes y de estudiar soluciones nuevas e innovadoras;

48.

recomienda que la UE y los gobiernos nacionales garanticen una financiación pública estable y sistemática para la adaptación, destinada por ejemplo a los servicios públicos, los servicios de emergencia y rescate o la asistencia sanitaria. La adaptación preventiva requiere un planteamiento global de inversión en infraestructuras y en instrumentos de rescate que integren la adaptación y mitigación del cambio climático en las medidas generales de sostenibilidad;

49.

acoge con satisfacción el anuncio de bonos verdes para financiar la acción por el clima; advierte de que los recursos públicos pueden no ser suficientes para abordar todas las necesidades de adaptación y de que debe fomentarse la financiación privada de los esfuerzos de adaptación. Es importante que, a la hora de diseñar los criterios de la taxonomía y la gestión de lo que se considera sostenible y no causa perjuicios, se evite que constituyan una carga administrativa para quien desee llevar a cabo inversiones sostenibles, especialmente cuando estas consideraciones van más allá de la legislación vigente en la UE y en los Estados miembros.

50.

reconoce que el nuevo marco 2021-2027 se centrará en gran medida en una Europa más inteligente a través de la innovación, así como en una Europa más verde y sin emisiones de carbono; pide que el CDR desempeñe un papel más relevante a la hora de orientar el uso de la combinación de instrumentos para la inversión regional público-privada en la adaptación y mitigación del cambio climático; esto incluye el apoyo a las estrategias impulsadas a escala local y la capacitación de los entes locales para la gestión de los fondos de la UE, nacionales, regionales y locales; señala que los programas europeos deben apoyar la creación y el intercambio de buenas soluciones climáticas en beneficio de municipios de diferentes tamaños;

51.

subraya que los entes locales y regionales son los que mejor conocen las necesidades y los retos de los ciudadanos y son responsables de la ejecución de las políticas de la UE a escala local y regional. Por lo tanto, es necesario que los Estados miembros involucren a los entes locales y regionales en los procesos de toma de decisiones relacionados con la legislación nacional y de la UE. El CDR anima a los Estados miembros a que, además, deleguen en los entes locales y regionales la gestión de los fondos y los instrumentos financieros a fin de ajustarse al principio de subsidiariedad;

52.

señala el nuevo grado de compromiso del Banco Europeo de Inversiones (BEI) para aumentar el porcentaje de financiación dedicado a la acción por el clima y la sostenibilidad medioambiental de aquí a 2025, así como el desarrollo de la hoja de ruta del Banco Climático (9); acoge con satisfacción la introducción del sistema de evaluación del riesgo climático (CRA, por sus siglas en inglés) del BEI para la evaluación sistemática de los riesgos físicos derivados del cambio climático;

53.

destaca la necesidad de anclar el desarrollo de la nueva estrategia de adaptación al cambio climático de la UE en los principios consagrados en el Pacto Verde Europeo; insta a la Comisión a que reconozca a las ciudades y regiones como socios de pleno derecho en este marco y a que aborde mejor la brecha entre la adaptación local y ascendente y las estrategias nacionales de adaptación;

Mayor coherencia y actividades en toda Europa

54.

señala que los objetivos del Pacto Europeo sobre el Clima dependen de la subsidiariedad activa y la gobernanza multinivel; está dispuesto a prestar su apoyo político para llevar a la práctica dicho Pacto (10) y trasladarlo a todas las ciudades y regiones de Europa. En este contexto, pide a la Comisión que incluya medidas de adaptación entre las intervenciones de esta importante iniciativa;

55.

subraya el potencial del Pacto Europeo sobre el Clima, por un lado, como instrumento de gobernanza innovador que refuerza la cooperación entre los entes locales y regionales y las instituciones europeas y, por otro, como iniciativa de alcance general para fomentar que se estipulen pactos climáticos locales en toda la UE y se recurra a las mejores prácticas, también en materia de adaptación al cambio climático;

56.

reitera la importancia de integrar las políticas de adaptación en la infraestructura territorial, así como en la planificación y gestión del paisaje (11): las ciudades y regiones deberán realizar un esfuerzo significativo;

57.

acoge con satisfacción la propuesta de un ambicioso Plan del Objetivo Climático para 2030 y pide a la Comisión que incluya también medidas y objetivos de adaptación en este marco;

58.

destaca que varias iniciativas, como los diálogos ciudadanos, las evaluaciones de impacto territorial, los diálogos multinivel sobre clima y energía, la red RegHub y la Iniciativa Urbana Europea de la política de cohesión para después de 2020, pueden apoyar tanto la evaluación de las medidas de adaptación como el establecimiento de una agenda estratégica, involucrando a aquellos directamente afectados por el cambio climático y las medidas de adaptación;

59.

acoge con satisfacción la puesta en marcha de la «oleada de renovación», puesto que se trata de una iniciativa orientada al futuro que intensifica los esfuerzos emprendidos por la UE en uno de los ámbitos clave para la consecución de los objetivos climáticos; en este contexto, pide a la Comisión que siga desarrollando el papel de la renovación de edificios para mejorar los objetivos de adaptación y aumentar la resiliencia del entorno construido;

60.

señala que el impacto del cambio climático en los ciudadanos varía en función de su vulnerabilidad social y económica, edad y género; por lo tanto, el aspecto social de las políticas de adaptación debe contemplarse cuidadosamente en el marco de la nueva estrategia de la UE, basándose en la labor que está desarrollando la AEMA en este ámbito (12);

61.

destaca que los Estados miembros están elaborando actualmente varios planes y estrategias, como las estrategias de adaptación al cambio climático, los planes nacionales integrados de energía y clima, las estrategias nacionales a largo plazo y las estrategias de desarrollo sostenible, así como otras políticas sectoriales en ámbitos como la biodiversidad, la silvicultura, la agricultura o la ordenación territorial; señala que ello presenta un riesgo de confusión para las ciudades y regiones, y pide a la Comisión Europea que reconsidere el marco general en favor de un enfoque más integrado;

62.

pide a la Comisión que recomiende encarecidamente a los Estados miembros que involucren a los gobiernos subnacionales en la elaboración de sus estrategias de adaptación y en la promoción del desarrollo de estrategias regionales y locales, así como de un desglose regional de las estrategias nacionales; se declara dispuesto a organizar diálogos multinivel sobre energía y clima para este fin.

Bruselas, 10 de diciembre de 2020.

El Presidente del Comité Europeo de las Regiones

Apostolos TZITZIKOSTAS


(1)  https://climateemergencydeclaration.org/climate-emergency-declarations-cover-15-million-citizens/

(2)  Informe relativo a la aplicación de la estrategia de adaptación al cambio climático de la UE [COM(2018) 738 final].

(3)  https://www.eea.europa.eu/themes/climate-change-adaptation

(4)  https://ec.europa.eu/futurium/en/climate-adaptation

(5)  https://www.eumayors.eu/

(6)  https://www.eumayors.eu/

(7)  COM(2020) 299 final.

(8)  https://climate-adapt.eea.europa.eu/

(9)  https://www.eib.org/en/about/partners/cso/consultations/item/cb-roadmap-stakeholder-engagement.htm

(10)  Véase el Dictamen 1360/2020 sobre el «Pacto Europeo por el Clima» (DO C 440 de 18.12.2020, p. 99), elaborado por Rafał Trzaskowski (PL/PPE), disponible en https://cor.europa.eu/es/our-work/Pages/OpinionTimeline.aspx?opId=CDR-1360-2020.

(11)  https://ec.europa.eu/clima/sites/clima/files/adaptation/what/docs/swd_2013_137_en.pdf

(12)  https://www.eea.europa.eu/publications/unequal-exposure-and-unequal-impacts


Top