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Document 52020IE1588

Dictamen del Comité Económico y Social Europeo sobre la «Introducción de medidas de salvaguardia para los productos agrícolas en los acuerdos comerciales» (Dictamen de iniciativa)

EESC 2020/01588

OJ C 364, 28.10.2020, p. 49–52 (BG, ES, CS, DA, DE, ET, EL, EN, FR, HR, IT, LV, LT, HU, MT, NL, PL, PT, RO, SK, SL, FI, SV)

28.10.2020   

ES

Diario Oficial de la Unión Europea

C 364/49


Dictamen del Comité Económico y Social Europeo sobre la «Introducción de medidas de salvaguardia para los productos agrícolas en los acuerdos comerciales»

(Dictamen de iniciativa)

(2020/C 364/07)

Ponente:

Arnold PUECH D’ALISSAC

Decisión del Pleno

20.2.2020

Fundamento jurídico

Artículo 32, apartado 2, del Reglamento interno

 

Dictamen de iniciativa

Sección competente

Sección de Agricultura, Desarrollo Rural y Medio Ambiente

Aprobado en sección

29.6.2020

Aprobado en el pleno

16.7.2020

Pleno n.o

553

Resultado de la votación

(a favor/en contra/abstenciones)

204/2/3

1.   Conclusiones y recomendaciones

1.1.

El refuerzo de la cooperación internacional es un requisito previo para que las cláusulas de salvaguardia sean eficaces.

1.1.1.

El CESE subraya que el suministro de alimentos para la humanidad sigue y seguirá siendo un gran desafío al menos hasta 2050. Para alimentar a una población de entre 9 000 y 10 000 millones de seres humanos, se necesitarán todos los medios agrícolas del mundo. La FAO estima que la producción mundial deberá aumentar en un 70 % entre 2007 y 2050. Por lo tanto, es necesario proteger la capacidad de producción de cada país, promoviendo unas políticas agrícolas y comerciales apropiadas, y asegurando al mismo tiempo un comercio internacional organizado para hacer frente tanto a los imprevistos de la producción como a las carencias permanentes de determinadas zonas geográficas.

1.1.2.

Para el CESE, resulta indispensable armonizar las normas de producción a fin de evitar distorsiones de la competencia y permitir que cada país produzca alimentos básicos.

1.2.

Se debería fijar como objetivo mejorar la transparencia de los mercados.

1.2.1.

Puesta en marcha en 2011 por la reunión de ministros de Agricultura del G20, la iniciativa AMIS (Agricultural Market Information System [Sistemas de Información de los Mercados Agrícolas]), que reúne a los principales productores e importadores mundiales de cereales y granos oleaginosos, permite conocer la situación real de los mercados y constituye también una institución donde tiene lugar el diálogo y la coordinación entre los responsables gubernamentales en una época caracterizada por la gran volatilidad de los mercados agrícolas. Esta iniciativa ha demostrado su utilidad, pero aún se debe seguir desarrollando, en lo que respecta al número de países participantes y a su ámbito de actuación, para incluir también otros productos que se comercializan en los mercados mundiales.

1.3.

Las cláusulas de salvaguardia agrícolas de la OMC, tanto las generales como las que se incluyen en los acuerdos bilaterales, se deben mejorar a partir de distintos criterios que el CESE enumera en el presente Dictamen. Lo que se pretende es asegurar una competencia justa y la sostenibilidad de las industrias europeas, garantizando la soberanía alimentaria en beneficio de todos los ciudadanos, tanto productores como consumidores. Esta necesidad de una soberanía alimentaria ha quedado sobradamente de manifiesto durante la pandemia de COVID-19.

1.3.1.   Una reacción rápida

Las cláusulas actuales resultan ineficaces debido a que los plazos de aplicación han sido demasiado largos. Sin embargo, gracias a la digitalización de la economía, los datos pueden estar disponibles en cuestión de horas. Hoy en día, el seguimiento de los volúmenes y los precios es eficaz y permite reaccionar con rapidez.

1.3.2.   Una reacción automática

Con un conocimiento preciso de los intercambios, es posible regular fácilmente los flujos comerciales. La implantación concertada entre exportadores e importadores podría realizarse de forma automática, en cuanto se observe un aumento del 10 % en el volumen de los intercambios comerciales durante un período de tiempo definido, por ejemplo, un año. Si el aumento está justificado por una circunstancia imprevista que ha provocado una disminución de la producción, la cláusula no se activaría. En cambio, si el aumento no está justificado, se aplicaría un derecho de aduana adicional para limitar dicho aumento.

1.3.3.   Una respuesta proporcionada

Según las características y el origen del aumento de los flujos comerciales, la reacción ha de ser proporcionada con el fin de reducir ese aumento o de garantizar la suspensión efectiva de los flujos que provocan desestabilización en las industrias afectadas.

1.3.4.   Una reacción exhaustiva

Deben tenerse en cuenta todos los flujos de importación, con independencia de su condición y sin notificación previa. Precisamente para los productos denominados «sensibles» se conceden contingentes con derechos reducidos en los acuerdos de libre comercio (ALC) y estos sectores son los que se desestabilizan con más rapidez. Por lo tanto, también deben estar sujetos a las cláusulas de salvaguardia.

1.3.5.   Medidas denominadas «espejo»

La introducción de medidas espejo en la reglamentación europea sobre la importación debe, por una parte, garantizar la misma protección del consumidor con independencia del origen de los productos y, por otra, limitar las distorsiones económicas para los operadores europeos.

1.3.6.   Consideración del marco de aplicación del Acuerdo de París

Los compromisos de reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero constituyen un desafío internacional de primer orden. Si algunos países los incumplen, no deberían beneficiarse de ellos en términos comerciales. Se debe implantar un mecanismo de ajuste de carbono en frontera en el ámbito del sector agroalimentario. Dada su complejidad, y a la espera de su aprobación, se deben obtener en la OMC cláusulas de salvaguardia específicas del Acuerdo de París e incluirlas en todos los acuerdos de libre comercio negociados por la Comisión Europea.

1.3.7.   Consideración de los objetivos de desarrollo sostenible

Al igual que en el Acuerdo de París, se deben obtener en la OMC cláusulas de salvaguardia e incluirlas en todos los acuerdos firmados por la Unión Europea.

2.   Concepto e historial de las cláusulas de salvaguardia

2.1.

La OMC dispone cláusulas específicas para el sector agrícola, pero limita el uso de las mismas.

2.1.1.

Las medidas de salvaguardia se definen como medidas «de emergencia» relacionadas con el aumento de las importaciones de determinados productos, cuando dichas importaciones causan o amenazan con causar un perjuicio grave al sector de producción nacional del país importador. Estas medidas, que de forma general se concretan en una suspensión de concesiones u obligaciones, pueden consistir en la aplicación de restricciones cuantitativas a las importaciones o en un incremento de los derechos de aduana para las importaciones.

2.1.2.

En el ámbito de la agricultura, la aplicación de aranceles de salvaguardia más elevados se puede activar de forma automática cuando el volumen de las importaciones supera un determinado nivel o los precios descienden por debajo de un determinado nivel, sin necesidad de demostrar que se ha causado un perjuicio grave al sector de producción nacional.

2.1.3.

Sin embargo, la cláusula de salvaguardia especial para la agricultura solo puede invocarse respecto de aquellos productos para los que se ha llevado a cabo la arancelización y siempre que el gobierno se haya reservado el derecho de hacerlo en su lista de compromisos relativos a la agricultura. Además, no se puede invocar en el caso de importaciones incluidas en el marco de contigentes arancelarios.

2.2.

Los acuerdos de libre comercio bilaterales permiten ir más lejos.

2.2.1.

Los ALC deben abarcar el grueso de los intercambios comerciales y favorecer la liberalización del comercio entre los países signatarios sin crear obstáculos al comercio con el resto del mundo. Ante las dificultades del proceso de negociación multilateral en la OMC, a lo largo de los últimos años se han negociado numerosos ALC.

2.2.2.

La Unión Europea se muestra partidaria de esta opción para impulsar la liberalización del comercio y avanzar en aspectos no consensuados, como los capítulos relativos al desarrollo sostenible. Sin embargo, los últimos acuerdos han expuesto los límites de este sistema y las dificultades para elaborar un enfoque común o para considerar plenamente otros acuerdos internacionales, como el Acuerdo de París.

2.3.

El comercio agroalimentario internacional continúa siendo indispensable.

2.3.1.

La búsqueda de la autosuficiencia alimentaria se topa con varios obstáculos, empezando por la expansión demográfica, que a menudo obliga a recurrir a las importaciones. Así pues, los intercambios comerciales contribuyen de forma decisiva a la seguridad alimentaria del planeta. El reto para los Estados radica en encontrar el equilibrio adecuado entre el desarrollo de su propia producción agrícola y la apertura al comercio. Pero también en velar por que su agricultura, cuando sea posible, y en unas condiciones que no distorsionen indebidamente la competencia, pueda dar respuesta a la demanda internacional y exportar alimentos a países que no son capaces de producir las cantidades necesarias para satisfacer sus necesidades.

2.3.2.

Un estudio prospectivo del Institut national de recherche pour l’agriculture, l’alimentation et l’environnement (INRAE, Instituto Nacional francés de Investigación para la Agricultura, la Alimentación y el Medio Ambiente) muestra que, hasta el año 2050, la concentración de las exportaciones agrícolas mundiales podría incrementarse aún más. Ello beneficiaría sobre todo a un reducido número de países o regiones donde el cambio climático tendría un impacto positivo en la agricultura, al ampliar sus superficies cultivadas y el rendimiento de los cultivos.

2.4.

El comercio agrícola se utiliza de forma inadecuada en la diplomacia. El sector agrícola es víctima de negociaciones políticas que no le conciernen: ya sea en el conflicto entre China y Estados Unidos, el que enfrenta a Boeing y Airbus o en la fase final de las negociaciones comerciales, el sector agrícola es habitualmente objeto de represalias y contrapartidas en la negociación.

3.   Carencias de las cláusulas de salvaguardia actuales

3.1.

Los procedimientos de salvaguardia son demasiado largos y laboriosos.

3.1.1.

La introducción de cláusulas de salvaguardia ha resultado larga y laboriosa en ocasiones anteriores, lo que las hace ineficientes. Si bien la Unión Europea es uno de los miembros de la OMC que se ha reservado el derecho de invocar esta cláusula con respecto a numerosos productos, en la práctica, casi nunca la aplica. Por ejemplo, cuando se produjo el «desvío» de pollo en salmuera congelado (si está en salmuera, no es necesario congelarlo) de Brasil, la reducción del derecho de aduana que se aplicó en su momento permitió incrementar las importaciones de carne de ave de corral, entre 1996 y 2001, sin que se aplicasen cláusulas de salvaguardia.

3.2.

Los procedimientos actuales no garantizan una competencia equitativa.

3.2.1.

Los productores de terceros países que no están obligados al estricto cumplimiento de las normas europeas poseen una ventaja competitiva importante. Así pues, en el último acuerdo firmado con Canadá, los productores canadienses tienen la posibilidad de utilizar en torno a 40 productos fitosanitarios que están prohibidos en la Unión Europea, como la atrazina, lo que reduce considerablemente sus costes de producción. Los países americanos utilizan semillas OGM cuya comercialización está autorizada en la Unión Europea, pero no así la producción, en particular, las de proteínas vegetales como la soja.

3.2.2.

La consecuencia de estas discrepancias es un aumento de las importaciones de productos agrícolas, sobre todo de productos agrícolas no elaborados. Esto podría incluso poner en tela de juicio la soberanía alimentaria europea. Según la última publicación Agri-food trade statistical factsheet de la Comisión Europea (1), el déficit de la balanza comercial de la UE en lo que respecta a los productos agrícolas no elaborados superará los 20 000 millones de euros en 2019.

3.3.

Estas carencias también penalizan a los consumidores. La ausencia de reglamentación da lugar a una excesiva volatilidad de los precios, que ha aumentado en los últimos años. La especulación generada en los mercados agrícolas acentúa aún más esta volatilidad, dificultando el acceso a los alimentos para muchos consumidores con ingresos bajos. Además, la desestabilización de las industrias provoca una disminución de la capacidad de producción, lo cual redunda en detrimento de la seguridad de abastecimiento de los consumidores.

3.4.

La COVID-19 ha puesto de relieve, de una forma trágica, tanto la necesidad del comercio agrícola como la indispensable soberanía alimentaria. Por consiguiente, en materia de comercio internacional, la Unión Europea debe dotarse de las herramientas necesarias para aumentar su resiliencia frente a los impactos económicos para, de este modo, restablecer la confianza, la estabilidad y una prosperidad compartida para el conjunto de los europeos.

Bruselas, 16 de julio de 2020

El Presidente del Comité Económico y Social Europeo

Luca JAHIER


(1)  Comisión Europea: Ficha informativa de estadísticas sobre comercio agroalimentario


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