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Document 52020IE1347

Dictamen del Comité Económico y Social Europeo sobre «Fomentar la competitividad, la innovación, el crecimiento y la creación de empleo, avanzando en la cooperación reglamentaria mundial, apoyando un sistema multilateral de comercio renovado y reduciendo las subvenciones que distorsionan el mercado» (Dictamen de iniciativa)

EESC 2020/01347

OJ C 364, 28.10.2020, p. 37–42 (BG, ES, CS, DA, DE, ET, EL, EN, FR, HR, IT, LV, LT, HU, MT, NL, PL, PT, RO, SK, SL, FI, SV)

28.10.2020   

ES

Diario Oficial de la Unión Europea

C 364/37


Dictamen del Comité Económico y Social Europeo sobre «Fomentar la competitividad, la innovación, el crecimiento y la creación de empleo, avanzando en la cooperación reglamentaria mundial, apoyando un sistema multilateral de comercio renovado y reduciendo las subvenciones que distorsionan el mercado»

(Dictamen de iniciativa)

(2020/C 364/05)

Ponente

Georgi STOEV

Coponente:

Thomas STUDENT

Decisión del Pleno

20.2.2020

Fundamento jurídico

Artículo 32, apartado 2, del Reglamento interno

 

Dictamen de iniciativa

Sección competente

CCMI

Aprobado en sección

26.6.2020

Aprobación en el pleno

16.7.2020

Pleno n.o

553

Resultado de la votación (a favor/en contra/abstenciones)

211/1/3

1.   Conclusiones y recomendaciones

1.1

Las perturbaciones como el coronavirus (COVID-19) amenazan con paralizar la economía mundial y la vida social. Entrañan consecuencias como recesiones en los Estados Unidos, la Unión Europea (UE), Japón y otras regiones del mundo, un crecimiento muy lento en China y enormes pérdidas de producción. Los Gobiernos tienen que compensar los daños económicos con políticas presupuestarias y monetarias y hacer frente a los cambios previstos de paradigma económico. El Comité Económico y Social Europeo (CESE) subraya la necesidad de contar con modelos de negocio y mecanismos de defensa eficientes, en particular en lo que respecta a Asia, y observa que en la UE hay 36 millones de puestos de trabajo que dependen del potencial exportador de la Unión, y que la proporción del empleo de la UE que se apoya en las ventas de bienes y servicios al resto del mundo en relación con el empleo total aumentó del 10,1 % en 2000 al 15,3 % en 2017 (1). Se necesita una respuesta presupuestaria, económica y social a la crisis para prevenir sus efectos negativos en estos y en otros sectores.

1.2

La crisis del coronavirus debe llevar a la UE, en el contexto de la reformulación general de la política industrial impuesta por la sostenibilidad medioambiental y la digitalización, a impulsar los sectores farmacéutico y de los equipos sanitarios, con el fin de garantizar la soberanía y la autosuficiencia compartidas de la UE en estos sectores. La redacción del presente Dictamen comenzó antes de que estallara una impredecible crisis sanitaria y económica destinada a cambiar nuestras economías y las tendencias de la globalización a corto, medio y largo plazo. Si bien esta crisis no es el tema central del Dictamen, tiene y tendrá enormes repercusiones en los sectores y los temas que se analizan en los siguientes puntos. Ha quedado patente que esta crisis está empujando a algunas zonas del planeta hacia una nueva ola de proteccionismo y nacionalismo económico, tanto a nivel mundial como dentro de la UE. Todos estos factores se tienen en cuenta, en la medida de lo posible hasta la fecha, de manera horizontal en el presente Dictamen.

1.3

El CESE comparte la opinión de que las empresas y el comercio internacionales pueden contribuir al crecimiento mundial, gracias a un mayor grado de especialización, a las economías de escala, a las cadenas de valor mundiales avanzadas y a la difusión de la investigación y las tecnologías. También debe señalarse el cambio de las cadenas de valor a las redes de creación de valor, de lo lineal a lo circular y de lo tangible a lo intangible, lo cual requerirá agilidad por parte de la industria para adaptarse.

1.4

El CESE destaca que la política de la UE ha de velar por que los participantes en el desarrollo industrial no sean víctimas de un injusto dumping económico, social y medioambiental. Con relación a las políticas urgentes que deben adoptarse, la UE se enfrenta a los siguientes desafíos: el mercado de los Estados Unidos para las exportaciones de la Unión, la posible colaboración entre la UE y los Estados Unidos, el futuro papel de China, y la necesidad de reconfigurar la Organización Mundial del Comercio (OMC). Las industrias deben convertirse en facilitadoras de soluciones a los retos sociales y medioambientales, y crear nuevo valor para la sociedad.

1.5

El CESE coincide en que la globalización sin regulación conlleva un aumento de la desigualdad, una presión a la baja sobre las empresas, los salarios y las condiciones laborales y un debilitamiento de la seguridad social, situación que podría convertirse en una verdadera amenaza para los modelos sociales europeos. La globalización no regulada también tiene efectos negativos en las normas medioambientales. Al CESE le preocupa que las empresas y los puestos de trabajo europeos se vean sometidos a la presión de prácticas comerciales desleales, no sujetas a las leyes de mercado y que no respetan los acuerdos sociales y medioambientales de alcance internacional. La industria de la UE debería aprovechar su ventaja única y combinar los valores europeos, las nuevas tecnologías y un enfoque orientado al futuro. El mercado único es esencial para la industria europea y para difundir la innovación, no solo con relación a las tecnologías digitales, sino también para otras tecnologías facilitadoras esenciales, como la biotecnología. También puede subrayarse el papel de la cohesión social y regional, así como del diálogo social, para garantizar la aceptación de la transformación por parte de la sociedad.

1.6

La estrategia industrial y la política comercial de la UE no deben socavar sus iniciativas encaminadas a proporcionar ayuda al desarrollo a terceros países, y el CESE recomienda que se adopte un enfoque equilibrado, que permita coordinar mejor y combinar la ayuda al desarrollo nacional, en el caso de las economías más frágiles. Al CESE le preocupa que la escalada de medidas de incumplimiento en el marco de la OMC y el establecimiento de nuevos acuerdos no arancelarios discriminatorios puedan imponer cargas normativas recíprocas excesivas que lleguen a convertirse en la nueva norma del comercio mundial. Es preciso reevaluar los programas de apoyo y la supervisión al respecto, de conformidad con las normas sobre competencia de la Unión, para ayudar a los Estados miembros, los socios, las empresas y los trabajadores de la UE que se ven afectados negativamente por la crisis económica y las guerras comerciales, y para reducir la carga que pesa sobre ellos.

1.7

El CESE considera que, para hacer frente a los desafíos externos, el mercado interior de la UE debe convertirse en «el mejor lugar para invertir». La nueva estrategia industrial y todos los demás instrumentos han de evaluarse en función de su capacidad para promover y apoyar las inversiones en infraestructura industrial, energética, de transporte y digital mediante un enfoque basado en una mayor conectividad. La revisión de las normas sobre fusiones y adquisiciones y sobre ayudas estatales situaría a la UE en una posición de mayor igualdad frente a la competencia mundial. Todos los niveles de gobernanza deben garantizar que los beneficios de la globalización se distribuyen equitativamente y que se mitigan los efectos negativos a nivel mundial, regional y local.

La adopción de un plan común de inversión extranjera directa ayudaría a garantizar que se pueda aducir la protección de intereses para defender activos estratégicos como las infraestructuras y tecnologías críticas y la seguridad del suministro de insumos fundamentales. Se necesitan más que nunca el recurso a las Directivas sobre contratación pública, instrumentos eficaces de defensa comercial y una sólida red de acuerdos de libre comercio (ALC) para contrarrestar las prácticas ilícitas, profundizar la convergencia normativa y promover las normas de sostenibilidad, para, de este modo, reducir las distorsiones del mercado.

1.8

El CESE expresa su preocupación por el reciente sentimiento de negatividad en torno al comercio internacional y la globalización, y por el auge de movimientos populistas que reclaman un mayor nacionalismo. Considera que el proteccionismo y el nacionalismo no pueden responder adecuadamente a los problemas económicos y sociales. Las prioridades de inversión y reforma a medio plazo son necesarias para devolver las economías a la senda de crecimiento sostenible e inclusivo, integrar la transición ecológica y la transformación digital. La Unión debe tomar todas las medidas posibles para preservar la plena democracia a pesar de las circunstancias de la pandemia.

1.9

El CESE considera que el Pacto Verde debería tener por objeto integrar la nueva estrategia industrial y la política comercial en la política económica, reguladora y de competencia en un esfuerzo global en defensa del medio ambiente, sin crear una amenaza al mercado único ni a las empresas y los puestos de trabajo europeos, y debe albergar altas ambiciones medioambientales para la industria en su conjunto.

1.10

El CESE coincide en que uno de los principales mensajes sobre estabilidad económica consiste en que los Estados miembros deberían prestar una atención adecuada a la calidad de las finanzas públicas, promoviendo las inversiones necesarias y orientadas al futuro.

2.   Observaciones generales

2.1

Ahora que el sistema multilateral se encuentra sometido a una presión constante, las empresas de la UE que operan a escala mundial tropiezan con una fricción y una incertidumbre cada vez mayores, así como con un proteccionismo en alza y con las continuas tensiones entre los socios comerciales de la Unión. Las cadenas de valor mundiales se están reduciendo y se observa en todo el mundo una tendencia generalizada de retorno a la regionalización. La UE, junto con los Estados Unidos y China, ocupa un lugar central en esta dinámica, y varios sectores industriales clave están sometidos a una presión considerable. Hay que tomar decisiones fundamentales para evitar el riesgo de marginación y preservar el papel mundial de la UE. Es urgente reconsiderar las inversiones en el territorio de la UE y centrarse en apoyar a las empresas, en especial a las pymes, garantizar la oferta de liquidez y la estabilidad del sector financiero, preservar el mercado único y garantizar el flujo de productos esenciales. Ese objetivo solo puede alcanzarse mediante una combinación de medidas, como la aplicación de reglamentos y políticas también a las empresas de terceros países cuando operen en la UE, la creación de infraestructura, las inversiones en bienes públicos (la salud, la educación, las infraestructuras digitales, entre otros), la reciprocidad en la contratación pública, el establecimiento de una política comercial eficaz y el logro de la independencia digital.

2.2

La competitividad mundial de la industria de la UE se ve obstaculizada por la vuelta del unilateralismo y por la falta de una gobernanza mundial eficaz en materia económica y comercial, así como por las asimetrías y perturbaciones del mercado causadas por la presencia de competidores subvencionados, especialmente las empresas públicas, y por la crisis. Las inversiones de las empresas de la UE en investigación e innovación aspiran a combinar competitividad y sostenibilidad, pero tales inversiones y la asunción de riesgos audaces podrían resultar ineficaces debido a la reducción del acceso a los mercados internacionales y a la competencia desleal. En este contexto, las pymes son más vulnerables que nunca.

2.3

En estas circunstancias, las alianzas que fomenta la UE podrían ayudar a promover sus intereses en organizaciones multilaterales, como la OMC y las Naciones Unidas. Así pues, la estrategia industrial adoptada recientemente y el informe anual de la Comisión sobre la aplicación de los acuerdos de libre comercio representan un avance hacia una mayor transparencia, pero también constituyen un instrumento eficaz para proporcionar a la sociedad civil información de referencia objetiva sobre los acuerdos comerciales negociados por la UE.

Pese a algunos elementos positivos, el conjunto de la estrategia industrial adoptada recientemente aún no ha convencido a todo el mundo de que supondrá una diferencia perceptible para las empresas, los trabajadores y la sociedad civil, que se esfuerzan por aumentar la competitividad y el crecimiento económico de Europa.

2.4

La adopción de una política industrial europea sólida y la defensa de los intereses comerciales de la UE son compatibles con el objetivo prioritario de su política exterior: reforzar el multilateralismo en torno a las instituciones del sistema de las Naciones Unidas. Sus reformas necesarias deben permitir avanzar hacia un mundo regido por reglas justas y basado en los principios democráticos.

3.   Aprovechar el potencial de las perspectivas empresariales

3.1

El CESE coincide con la Comisión en que las empresas de la UE solo pueden beneficiarse de la estrategia industrial y los acuerdos comerciales de la UE si disponen de información pertinente sobre el contenido de esas estrategias y esos acuerdos y comprenden cómo funcionan en la práctica.

3.2

El CESE observa con preocupación que la complejidad de las normas de origen y de los formularios administrativos exigidos por los socios comerciales de la UE para conceder preferencias a las empresas de la Unión, así como el esfuerzo que supone demostrar el origen preferencial, parecen desproporcionados para las pymes de la UE en comparación con el volumen de los contratos que han celebrado.

3.3

El CESE propone que, en caso de que los países incurran en actos de competencia desleal y establezcan condiciones laborales o normas de sostenibilidad injustas, también se prevean disposiciones para estudiar las principales cuestiones relacionadas con la elaboración de mecanismos alternativos de resolución de litigios y aplicar los mecanismos en línea de las Naciones Unidas para este fin. El CESE acoge con satisfacción el procedimiento arbitral de apelación provisional entre varias partes anunciado recientemente por la Comisión Europea como medida provisional para mantener una función independiente de resolución de litigios en dos etapas.

3.4

El CESE recuerda que la mayor parte de la actividad exportadora de las pymes se desarrolla principalmente en el mercado único (2), y que solo alrededor de la mitad de las pymes venden sus productos fuera de la Europa de los Veintiocho (3); también observa que la actividad exportadora de las pymes está muy concentrada en algunos Estados miembros y regiones, ya que seis Estados miembros (4) representan más de dos tercios del total del negocio y los intercambios comerciales de las pymes en la UE.

3.5

El CESE acoge favorablemente la avanzada labor de la Comisión en relación con el portal en línea que integrará dos bases de datos: la de acceso a los mercados y el servicio de ayuda en materia de comercio (Trade Helpdesk) y que está abordando la complejidad y la falta de coherencia de las normas de origen y los procedimientos aduaneros e implantando una calculadora de normas de origen gratuita y en línea para proporcionar apoyo suplementario a las pymes de la UE.

3.6

El CESE considera que la Comisión y el Servicio Europeo de Acción Exterior, así como las representaciones diplomáticas y consulares de los Estados miembros, podrían desempeñar un papel importante en la promoción de la estrategia de la UE, sus servicios y su comercio con terceros países con el fin de facilitar tanto la inversión entrante como las oportunidades de exportación para las empresas y la mano de obra europeas.

3.7

Asimismo, el CESE se congratula de las iniciativas llevadas a cabo por la Comisión Europea para promover y apoyar a las pymes de la UE en sus esfuerzos de internacionalización, a fin de que sean competitivas a nivel mundial, y destaca la necesidad de garantizar que dichas iniciativas también adopten un enfoque ascendente en su aplicación. Junto con estas iniciativas, el nuevo paradigma puede traer más oportunidades para las pymes y otros actores regionales.

3.8

El CESE contempla con preocupación las cuestiones pendientes con los socios comerciales de la UE, que se recogen en el informe de la Comisión, en particular el hecho de que los productos de la UE siguen encontrándose con obstáculos para acceder a los mercados en países socios. Debe darse una alta prioridad al reconocimiento mutuo y sin burocracia de las normas técnicas.

3.9

El CESE destaca que, como se ha subrayado en un estudio del Servicio de Estudios del Parlamento Europeo (5) basado en un análisis de los flujos comerciales de algunos Estados miembros, el rendimiento de las exportaciones de la UE está positiva y fuertemente correlacionado con el producto interior bruto, y el comercio está muy concentrado en unos pocos Estados miembros.

3.10

El CESE recuerda que la Comisión, en su Documento de reflexión sobre el encauzamiento de la globalización y su Documento de reflexión sobre el futuro de las finanzas de la UE, reconoció el impacto desigual de la globalización en función del territorio, y destacó que, aunque los beneficios de la globalización suelen estar ampliamente distribuidos, los costes suelen estar localizados.

3.11

El CESE hace especial hincapié en el papel que desempeña la política de cohesión para mejorar la competitividad de la UE mediante inversiones específicas en sectores clave como las infraestructuras de redes, la investigación y la innovación, los servicios de tecnología de la información, la acción medioambiental y climática, el empleo de calidad y la inclusión social.

3.12

El CESE subraya el papel que puede desempeñar el Fondo Europeo de Adaptación a la Globalización (FEAG) para apoyar a las personas que pierden su empleo como resultado de las grandes transformaciones estructurales debidas a la globalización, la digitalización, la migración y el cambio climático. Dada la enorme magnitud de la crisis económica y de empleo que se avecina, es preciso reforzar financieramente el FEAG, flexibilizar sus normas para adaptarlas a la naturaleza y el tamaño de la crisis y vincularlo al Fondo de Transición Justa.

3.13

El CESE está de acuerdo en que las disposiciones de trabajo flexible y el teletrabajo desempeñan una función fundamental para mantener los puestos de trabajo y la producción, aunque, a pesar de los esfuerzos por mitigar su impacto social, se prevé que la crisis aumentará de forma sustancial el desempleo y las desigualdades económicas. La adopción de una política revisada del Pacto Verde de la UE podría contribuir en gran medida a garantizar que la globalización tenga efectos económicos, sociales, territoriales y medioambientales positivos para las empresas, los trabajadores y la sociedad civil y contribuya a reducir las distorsiones del mercado.

3.14

El CESE considera que, para igualar las condiciones de competitividad, se podría utilizar un mecanismo que aborde la «huella de carbono» en la fabricación y desplegar esfuerzos por descarbonizar las industrias con el fin de equilibrar las condiciones de la competencia; señala, sin embargo, que esta medida debe equilibrar las preocupaciones medioambientales, comerciales y de equidad para evitar distorsiones del mercado, que desencadenarían represalias contra los países de la UE y, por tanto, perjudicarían la industria y el empleo industrial en la UE.

3.15

Coincide en que es esencial reducir la brecha de rendimiento productivo entre las economías, regiones y empresas muy productivas y todas las demás, y que contar con instituciones eficaces y sistemas fiscales eficientes podría contribuir a la productividad.

3.16

Se requiere una nueva política industrial centrada en impulsar las actividades con un mayor contenido de innovación y generar más valor añadido, lo cual es inseparable de la promoción de empleos nuevos y de calidad. Una política de estas características, si se diseñara de forma inteligente y se aplicara de forma correcta, contribuiría a evitar la influencia negativa de las contracciones adicionales del producto interior bruto, la fragmentación del mercado único y la interrupción de las cadenas de valor.

4.   Mitigar los efectos negativos de acontecimientos excepcionales

4.1

El CESE pide a todos los principales agentes institucionales que reconsideren los vínculos existentes entre la Europa de los Veintisiete y el Reino Unido, que definirán en gran medida las consecuencias de la retirada del Reino Unido en sus respectivas economías; conviene, en este sentido, diseñar medidas adecuadas para los sectores en los que el impacto pudiera ser especialmente negativo.

4.2

El CESE lamenta que la decisión de los Estados Unidos de imponer aranceles adicionales sobre los productos europeos, como contramedida a las ayudas concedidas por la UE al fabricante de aviones Airbus, afecte principalmente a los productos agrícolas y agroalimentarios producidos en los Estados miembros de la UE. La eficacia de las medidas de salvaguardia de la UE en el sector del acero, que tradicionalmente es un tema de interés de la CCMI, debe reevaluarse a la luz del deterioro del entorno económico en esta industria, a fin de evitar ulteriores daños a las empresas siderúrgicas nacionales y de garantizar unas condiciones de competencia equitativas para las empresas y la mano de obra de la UE.

El CESE subraya que los aranceles estadounidenses sobre el acero han causado un grave desvío comercial de productos siderúrgicos procedentes de terceros países, que están viendo aumentada su penetración en el mercado europeo, especialmente debido a su uso en contratos públicos de construcción de infraestructuras.

4.3

El CESE observa que, aunque ningún país puede aislarse de la globalización sin que ello entrañe enormes costes, el riesgo de que el sistema comercial multilateral se desmorone es real, y, por tanto, la UE debe reflexionar sobre esta cuestión. A este respecto, acoge con satisfacción el programa de trabajo de la Comisión para 2020, que establece una iniciativa encaminada a reformar la OMC antes de que finalice el año, así como el plan de recuperación propuesto.

4.4

El CESE coincide en que la UE debe cambiar a un enfoque más decidido para garantizar la reciprocidad real en la práctica y afrontar el proteccionismo en el acceso a los mercados de contratación pública de terceros países.

El mercado de contratación pública y la protección de los derechos de propiedad intelectual de China se caracterizan por sus divergencias con las normas internacionales y, a pesar de su adhesión a la OMC, China sigue siendo un mercado ampliamente protegido. Además, China no se ha adherido aún al Acuerdo sobre Contratación Pública (ACP) de la OMC, pese a su promesa cuando fue aceptada en la OMC. El debate sobre China ha adquirido un carácter más sensible en la UE. Programas ambiciosos como la iniciativa de la Franja y la Ruta, o «Made in China 2025» y las Orientaciones 16+1 (2017 Budapest, 2018 Sofía, 2019 Dubrovnik) (6) han llamado la atención de varios agentes privados y públicos, entre ellos las instituciones de la UE. La cuestión de la 5G ha vuelto a poner sobre el tapete el tema de la seguridad digital, lo que podría crear las condiciones para avanzar hacia el logro de la independencia digital de la UE. Impulsar los programas de la UE para invertir en investigación e innovación parece ser el planteamiento más racional y beneficioso a este respecto.

4.5

Las recomendaciones políticas y las medidas concretas deben tener en cuenta dos características estratégicas. La primera es que el G-20, que podría haberse convertido en un foro político mundial, complementario del sistema de las Naciones Unidas, para abordar también los desequilibrios y las desigualdades mundiales, ha perdido gran parte de su peso. La segunda, estrechamente relacionada con la anterior, es que la UE carece de una «política económica exterior» eficaz. La política industrial y otras políticas de la UE relacionadas con la producción, la energía, el mercado interior, la investigación y la innovación, el transporte, etc., se están desconectando de la proyección exterior y los servicios exteriores de la UE o solo se reflejan en estos de manera parcial, al igual que las agencias de crédito a la exportación de los Estados miembros, que deberían aunar fuerzas. Esta ausencia hace que resulte más difícil confrontarse con los principales actores internacionales y limita el papel de la UE en los foros multilaterales e internacionales y en la labor orientada a prevenir las distorsiones del mercado.

5.   Repercusiones de la crisis generada por la pandemia de COVID-19

5.1

El brote de COVID-19 ha tenido, y está teniendo, un impacto macroeconómico y fiscal extraordinario. El CESE coincide en que no había alternativa a las políticas financiera y monetaria expansiva recientemente anunciadas en la UE y en el resto del mundo. Entre las principales dificultades se incluyen una recuperación incompleta y desigual y un incremento del desempleo. Aunque las medidas políticas deberían limitar el aumento de este último, las medidas políticas necesarias generarán déficits públicos e incrementarán la deuda pública.

5.2

El CESE subraya, además, que esta crisis tendrá graves implicaciones a largo plazo para la UE. Como, debido a aspectos de carácter político, se retrasó la participación coordinada de la UE en la lucha contra la pandemia, podría generarse una pérdida de confianza en la política en general.

5.3

Otros posibles riesgos incluyen una pandemia más duradera de lo previsto, inestabilidad financiera tanto en la UE como a nivel mundial, un aumento del proteccionismo, la fragmentación del mercado único y divergencias estructurales enquistadas.

5.4

El CESE considera que Europa necesita urgentemente un nuevo proyecto de integración interna, una estrategia económica, social (incluida la coordinación de la salud pública), presupuestaria, energética y medioambiental común y una política comercial coherente. La ausencia de una estrategia europea eficaz ha sido motivo de alarma y debe subsanarse mediante la adopción de un nuevo enfoque colectivo europeo.

5.5

Es preciso adoptar un paquete masivo de recuperación y reconstrucción de la inversión para apoyar la economía de la UE después de la crisis como parte del nuevo marco financiero plurianual, además de lo que ya están haciendo el Mecanismo Europeo de Estabilidad, el Banco Europeo de Inversiones y el Banco Central Europeo. El necesario plan de recuperación de la inversión también se financiaría con los fondos e instrumentos financieros existentes de la UE y con bonos de recuperación, definidos claramente en función de los problemas derivados de la crisis del coronavirus, y garantizados por el presupuesto de la Unión. En este contexto, el CESE ve el plan de recuperación presentado recientemente por la Comisión Europea como una primera medida concreta en esta dirección.

5.6

El CESE insiste en que el comercio basado en normas también es fundamental en épocas de crisis y debe ser un elemento de la estrategia que adopte la UE para salir de la crisis. Los Estados miembros de la Unión deben respetar el mercado único y velar por que no haya barreras internas al comercio de la UE, y a tal efecto han de poner en marcha una negociación más exhaustiva para alcanzar un acuerdo plurilateral que dé lugar a unas condiciones de competencia equitativas, en particular la posible liberalización permanente de los aranceles sobre los equipos médicos, y que garantice que las cadenas de suministro mundiales puedan funcionar libremente en este sector de importancia crucial. Junto con estas medidas, la liberalización de los aranceles y la financiación de las exportaciones, bien coordinadas entre los organismos respectivos de la UE y los Estados miembros, podrían aliviar la presión sobre las empresas y evitar las distorsiones del mercado.

Bruselas, 16 de julio de 2020.

El Presidente del Comité Económico y Social Europeo

Luca JAHIER


(1)  http://trade.ec.europa.eu/doclib/docs/2018/november/tradoc_157516.pdf (en inglés).

(2)  Servicio de Estudios del Parlamento Europeo, CETA implementation: SMEs and regions in focus, estudio realizado a petición del CDR, 18 de noviembre de 2019, disponible (en inglés) en la siguiente dirección: http://www.europarl.europa.eu/thinktank/en/document.html?reference=EPRS_IDA(2019)644179.

(3)  Flash Eurobarómetro 42, Internacionalización de las pequeñas y medianas empresas (en inglés), octubre de 2015.

(4)  Bélgica, Alemania, España, Italia, Países Bajos y Reino Unido.

(5)  Servicio de Estudios del Parlamento Europeo, Interactions between trade, investment and trends in EU industry: EU regions and international trade, estudio realizado a petición del Comité Europeo de las Regiones, 27 de octubre de 2017, disponible (en inglés) en la siguiente dirección: http://www.europarl.europa.eu/thinktank/en/document.html?reference=EPRS_STU(2017)608695.

(6)  2017: https://www.fmprc.gov.cn/mfa_eng/wjdt_665385/2649_665393/t1514534.shtml;

2018: https://www.fmprc.gov.cn/mfa_eng/wjdt_665385/2649_665393/t1577455.shtml;

2019: https://www.fmprc.gov.cn/mfa_eng/wjdt_665385/2649_665393/t1655224.shtml.


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