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Document 52019IR0617

Dictamen del Comité Europeo de las Regiones — Aplicar el Acuerdo de París mediante una transición energética innovadora y sostenible a escala local y regional

OJ C 39, 5.2.2020, p. 72–77 (BG, ES, CS, DA, DE, ET, EL, EN, FR, HR, IT, LV, LT, HU, MT, NL, PL, PT, RO, SK, SL, FI, SV)

5.2.2020   

ES

Diario Oficial de la Unión Europea

C 39/72


Dictamen del Comité Europeo de las Regiones — Aplicar el Acuerdo de París mediante una transición energética innovadora y sostenible a escala local y regional

(2020/C 39/16)

Ponente

:

Witold STĘPIEŃ (PL/PPE), miembro de la Asamblea Regional de Łódź

Documento de referencia

:

Dictamen de iniciativa

RECOMENDACIONES POLITICAS

EL COMITÉ EUROPEO DE LAS REGIONES

Aplicar el Acuerdo de París mediante una transición energética rápida, eficiente y multinivel

1.

señala que una transición energética innovadora y sostenible requiere transformar radicalmente todo el sistema energético, de la producción al consumo, pasando por el transporte, lo cual repercutirá directamente en las infraestructuras, el mercado, el medio ambiente y la sociedad. Esta transición nos brinda la oportunidad de construir un mercado de la energía más seguro, justo y transparente, de crear redes transfronterizas, de mejorar el acceso a la energía renovable y su distribución, de erradicar la pobreza energética y de proteger los derechos de los consumidores y prosumidores en el sistema energético;

2.

toma nota de las conclusiones del Informe Especial del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático y coincide plenamente en que la limitación del calentamiento global a 1,5 °C por encima de los niveles preindustriales requiere una actuación inmediata y exige una amplia transición en todos los sectores hacia un sistema energético sostenible de bajas emisiones (1). La magnitud de esta transición exige soluciones integradas y una estrecha cooperación entre todos los niveles de gobierno y la sociedad civil para alcanzar los objetivos de desarrollo sostenible y los objetivos del Acuerdo de París;

3.

celebra que el Parlamento Europeo (2) haya reconocido la necesidad de que se adopte un enfoque anticipatorio al objeto de garantizar una transición justa para los ciudadanos de la Unión y apoyar a aquellas regiones más afectadas por la descarbonización, ya que el avance hacia una Europa climáticamente neutra permitirá que la economía sea más competitiva, protegerá el planeta y mejorará la salud y el bienestar de nuestros ciudadanos;

4.

acoge con satisfacción la propuesta de la presidenta electa, Ursula von der Leyen, relativa a un Pacto Verde Europeo, acompañado de la primera Ley europea sobre el clima, a fin de consagrar el objetivo de neutralidad climática para 2050 y, en particular, la creación de un nuevo fondo de transición justa para ayudar a las regiones carboníferas a avanzar hacia una energía limpia, reforzando al mismo tiempo la competitividad europea;

5.

pide a la Comisión y a los Estados miembros que apoyen un objetivo a medio plazo sólido en consonancia con los objetivos de la Unión de la Energía, como un paso crucial hacia un nivel de cero emisiones netas de gases de efecto invernadero (GEI) para 2050 (3), y que aumenten el grado de ambición de las contribuciones de la Unión determinadas a nivel nacional (4), con un objetivo de reducción de las emisiones nacionales de GEI de al menos el 50 % para 2030 con respecto a los niveles de 1990 en todos los sectores de la economía, haciendo especial hincapié en los sectores difusos por no estar sus emisiones ya limitadas por el funcionamiento del régimen de comercio de derechos de emisión de la UE; reitera su llamamiento a establecer objetivos ambiciosos pero al mismo tiempo realistas de eficiencia energética y de energía renovable a nivel de la UE, que alcancen el 40 % en 2030, así como a prestar un amplio apoyo al desarrollo de tecnologías innovadoras que permitan seguir avanzando;

6.

pide la participación y capacitación adecuadas de todos los niveles de gobierno en el desarrollo, la aplicación y la supervisión de medidas eficaces y orientadas a objetivos concretos en materia de clima y energía. Subraya la gran responsabilidad que recae en los Estados miembros y la UE, ya que ellos estipulan las condiciones marco. Considera que los entes locales y regionales se hallan en una posición inmejorable para asociar a sus comunidades, atraer a inversores privados y poner en práctica medidas ambiciosas y oportunas, al actuar no solo como gestores, sino también como proveedores de servicios energéticos y compradores significativos de servicios energéticos (por ejemplo, redes eléctricas, servicios de calefacción y transporte público e iluminación). Subraya, además, que los entes locales y regionales pueden predicar con el ejemplo e inspirar a sus comunidades;

Transferir conocimientos y fomentar la cohesión para propiciar una transición energética a una sola velocidad en Europa: apoyar a las regiones productoras de carbón y con altas emisiones de carbono, así como a las islas

7.

señala que el cambio climático es un reto mundial y que los avances realizados por la UE para alcanzar el objetivo de una economía climáticamente neutra para 2050 deben ir acompañados de compromisos similares por parte de terceros países; a este respecto, hace hincapié en el riesgo que supone para la competitividad de la UE a escala mundial el hecho de que los terceros países no persigan objetivos climáticos igualmente ambiciosos. Pide, por tanto, a la Comisión y a los Estados miembros que mantengan el cambio climático como prioridad diplomática estratégica con el fin de lograr unas condiciones de competencia equitativas a escala mundial;

8.

destaca la importancia de gestionar la transición energética desde los niveles más cercanos a los ciudadanos y de comprender las características locales y regionales, así como las limitaciones y necesidades de carácter financiero, histórico, geográfico y geopolítico; pide a los Estados miembros que, con apoyo de las instituciones de la UE, se muestren más solidarios y que desarrollen una transición energética sostenible a una sola velocidad, fomentando al mismo tiempo el desarrollo económico y la cohesión social en Europa, y prestando especial atención y apoyo a las zonas mineras, las regiones con un uso intensivo de carbono y las islas con problemas de despoblación que se van a ver gravemente afectadas por la destrucción de empleo que acarrea dicha transición;

9.

acoge con satisfacción las iniciativas de la Comisión, en particular las relativas a las regiones carboníferas y con un uso intensivo de carbono en transición y las de energía limpia para las islas de la UE, destinadas a prestar apoyo y proporcionar asistencia técnica a las regiones más vulnerables a los riesgos económicos y sociales, para las que, debido a sus características, esta transición resulta más difícil y es particularmente urgente su planificación adecuada;

10.

señala que hay actualmente cuarenta y una regiones mineras del nivel NUTS 2 en 12 países de la UE (incluido el Reino Unido) y que el sector del carbón proporciona aproximadamente 240 000 puestos de trabajo directos en las minas de carbón y las centrales eléctricas de carbón, así como unos 215 000 puestos de trabajo indirectos. También hay regiones altamente dependientes de actividades con un uso intensivo de carbono, en particular el hierro, el acero o la turba. Por consiguiente, pide que la UE y los Estados miembros presten un apoyo financiero y técnico para garantizar la seguridad del suministro en las regiones afectadas por cambios sistémicos y para mitigar los aspectos sociales y económicos negativos de la transición;

11.

observa que más de 2 200 islas europeas habitadas, en las que viven doce millones de personas, se ven especialmente afectadas por la transición energética, ya que sufren al mismo tiempo las consecuencias de unos elevados precios de la energía y de una gran dependencia de los combustibles fósiles. Al mismo tiempo, las islas pueden constituir valiosos bancos de pruebas para soluciones energéticas modulables y sostenibles que permitan pasar a un sistema sin combustibles fósiles y reducir las subvenciones en favor de estos combustibles;

12.

apoya el desarrollo de centros regionales de innovación que agrupen la investigación, el mundo académico y la industria. Señala que estos centros deben actuar como una caja de resonancia, informando y concienciando a los ciudadanos y las comunidades locales, proporcionando un espacio para diseñar y poner en práctica de manera interactiva las estrategias regionales de innovación;

13.

dado que la transición hacia una energía limpia ha creado ya dos millones de puestos de trabajo en toda la UE, pide que en el contexto de la transición energética se creen centros regionales de formación profesional para contribuir al desarrollo de capacidades (incluidas las competencias digitales) y a la formación, y reorientar así las competencias laborales hacia industrias más sostenibles;

14.

pide, asimismo, que se haga mayor hincapié en la transición energética en los programas Erasmus y Erasmus+, a fin de aumentar la sensibilización y ofrecer oportunidades adicionales a las personas afectadas por la transición gracias al intercambio y a la puesta en común de conocimientos; reitera su apoyo a las «asociaciones estratégicas» (5) en régimen de gestión descentralizada, que permiten a los entes locales y regionales intercambiar mejores prácticas en materia de innovación energética a través de proyectos transfronterizos y transnacionales;

15.

subraya que, gracias a su desarrollo económico y a la importancia de la energía para el desarrollo de la civilización, las regiones carboníferas y con un uso intensivo de carbón merecen gozar de reconocimiento. Muchas de ellas han desarrollado un saber especializado y cultural sobre la importancia de transformar las pautas de producción energética y la apertura a la innovación para el desarrollo económico y social en el sector energético. Estas tradiciones (recursos) y posibilidades deben utilizarse para el desarrollo de estrategias regionales, —en particular en el ámbito de la transferencia de conocimientos y el reciclaje— que contribuyan a orientar la experiencia y la mano de obra hacia tecnologías e innovaciones con bajas emisiones de carbono;

Invertir en una transición energética con visión de futuro para Europa

16.

señala que la transición energética brinda una gran oportunidad para invertir en infraestructuras preparadas para el futuro e impulsar una transformación que aumentaría la calidad de vida de todos los europeos. Por consiguiente, pide a la Comisión y a los Estados miembros que proporcionen a los entes locales y regionales recursos, competencias y apoyo adecuados para acelerar la transición energética en toda Europa;

17.

en este contexto, se congratula de que la presidenta electa, Ursula von der Leyen, haya anunciado la creación de un nuevo fondo de transición justa y aboga por que la financiación esté estrechamente vinculada con el marco de la política de cohesión 2021-2027 para que las regiones mineras NUTS 2 afectadas puedan reforzar sus programas operativos, ya que son las que se enfrentan a los mayores desafíos para hacer más ecológicas sus economías y asegurar una transición energética justa para sus ciudadanos. Esta asignación no deberá calcularse dentro de los límites propuestos en el anexo XXII, sino que deberá ponerse a disposición como financiación adicional. De este modo, esta financiación adicional podría utilizarse para reforzar los programas del FEDER y el FSE en estas regiones NUTS 2 durante los próximos siete años, promoviendo activamente el valor añadido de la UE;

18.

pide que, además de tener más en cuenta el cambio climático en el presupuesto, se adopten medidas eficaces para eliminar progresivamente las subvenciones directas e indirectas destinadas a los combustibles fósiles (como las exenciones fiscales existentes para los combustibles de la aviación), a fin de crear unas condiciones de competencia equitativas para las energías renovables, fomentar un cambio de comportamiento y generar los recursos necesarios para una transición justa; valora positivamente, en este contexto, el debate iniciado por la presidenta electa de la Comisión, Ursula von der Leyen, en relación con la tarificación del carbono y los aranceles fronterizos sobre el carbono;

19.

recalca la importancia de los porcentajes de cofinanciación para los fondos de la UE, a fin de facilitar el acceso de las pequeñas comunidades e islas a estos fondos; pide que se refuerce su capacidad para que puedan servir de «laboratorios» de transición energética, mediante el desarrollo de soluciones innovadoras y de una acción coordinada centrada en los marcos políticos, las medidas normativas, la financiación, la cooperación y la participación de las partes interesadas;

20.

acoge con satisfacción la propuesta de marco financiero plurianual 2021-2027 centrada en el desarrollo sostenible y reitera su llamamiento para que se destine más del 30 % del presupuesto a la integración de la política climática; pide un mayor apoyo al desarrollo de estrategias de especialización inteligentes que permitan desarrollar y comercializar productos y procesos innovadores en el mercado europeo (6); acoge con satisfacción la propuesta de centrar la investigación en las ciudades climáticamente neutras e inteligentes en el marco de Horizonte Europa, con vistas a impulsar la investigación y la innovación en toda la UE;

21.

recomienda aumentar el porcentaje de financiación del 60 % propuesto al 70 % para las organizaciones con ánimo de lucro y al 100 % para las autoridades públicas y las organizaciones sin ánimo de lucro en el subprograma LIFE sobre la transición hacia la energía limpia, y mantener el atractivo para los entes locales y regionales y las organizaciones más pequeñas, como las agencias locales de energía; acoge favorablemente la creación del Fondo de Inversión de la UE y sugiere que se aproveche esta oportunidad para facilitar la transición energética, en particular en las regiones vulnerables; propone que se prime en estos programas a los proyectos desarrollados en regiones en transición con una puntuación adicional;

22.

en vista del marco de ayudas estatales posterior a 2020, pide que se incremente el nivel de ayuda estatal autorizado, así como una flexibilidad suficiente, para los proyectos relacionados con la transición energética en las regiones mineras y las regiones e islas con un uso intensivo de carbono, al igual que en las comunidades locales, a fin de fomentar la inversión por parte del sector empresarial;

23.

pide que se creen mecanismos que permitan un apoyo y una financiación más completos de los proyectos de transición energética en las regiones clasificadas como regiones carboníferas y con un uso intensivo de carbono, por varias razones: 1) no esperar a que las consecuencias de la transición afecten irremediablemente a estas regiones; 2) permitir intensificar los niveles de ayuda máxima para todas las empresas especialmente para las empresas grandes, por sus posibilidades de invertir en el territorio y por su efecto tractor; 3) permitir otras medidas de mitigación de los efectos de la transición, como intensificar el nivel de ayuda de fondos FEDER; 4) las regiones carboníferas deben considerarse regiones asistidas de conformidad con el artículo 107, apartado 3, letras a) y c), del Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea (TFUE), y las normas de la UE en materia de ayudas a dichas regiones deben adaptarse en consecuencia;

24.

reitera su llamamiento para que se reduzcan los trámites burocráticos y se simplifiquen los mecanismos relacionados con la preparación de proyectos y el desarrollo de capacidades en los entes locales y regionales; pide, una vez más, que se siga ofreciendo a las ciudades y regiones una asistencia técnica adaptada que les ayude a invertir en proyectos ambiciosos, tanto para acceder a los programas Jaspers y ELENA del Banco Europeo de Inversiones como para desarrollar proyectos que puedan ser financiados, en particular los de menor tamaño; aguarda con interés, en este contexto, las propuestas anunciadas por la presidenta electa de la Comisión, Ursula von der Leyen, sobre un Banco Europeo para el Clima;

25.

pide que haya más sinergias entre las distintas fuentes de financiación a nivel regional, nacional y de la UE, y que se establezcan vínculos más estrechos entre la financiación pública y la privada para aumentar la eficacia del proceso de transición hacia una energía limpia;

26.

apoya el desarrollo de un mecanismo financiero para las regiones con un uso intensivo de carbón y carbono que proporcione asistencia financiera y técnica desde una fase muy temprana del desarrollo de los proyectos. Recomienda que las nuevas estrategias regionales vayan acompañadas de planes globales que permitan renunciar a los combustibles fósiles y las prácticas insostenibles, creando al mismo tiempo oportunidades de empleo de alta calidad;

Impulsar la innovación y una utilización estratégica de las tecnologías

27.

señala que los entes locales y regionales ya ejercen de facilitadores y catalizadores de la innovación social, gubernamental y tecnológica, al ofrecer plataformas organizativas e institucionales que permiten a las partes interesadas participar y cooperar en el desarrollo conjunto de estrategias para una transición energética justa, sostenible e innovadora;

28.

señala que ya existe en el mercado una amplia gama de soluciones técnicas para una Europa rentable y neutra desde el punto de vista climático, y que con las tecnologías actuales se pueden reducir hasta en un 86 % las emisiones de CO2 (7) en un sistema energético interconectado;

29.

pone de manifiesto la necesidad de incentivar el desarrollo de soluciones de almacenamiento energético novedosas y no dependientes de materias primas escasas o muy concentradas geográficamente; así como de avanzar en las tecnologías y procesos comerciales de captura, uso y almacenamiento de CO2 para aquellos procesos industriales que no son completamente descarbonizables con los actuales conocimientos (por ejemplo, siderurgia integral);

30.

destaca que los principales obstáculos a la rápida aplicación de tecnologías con bajas emisiones de carbono son la falta de recursos financieros y humanos, así como las políticas, normativas y estructuras organizativas existentes, que siguen dependiendo de las cadenas de valor basadas en los combustibles fósiles; también suponen un freno los factores socioculturales, como la falta de aceptación social, sobre todo porque en las regiones mineras puede suponer destrucción de empleo y pérdida de parte de la población. Coincide, por tanto, en la necesidad de un anclaje local de la innovación y de tener en cuenta sin demora sus repercusiones en todo el sistema y la comunidad, así como en que deben contrarrestarse los procesos que provocan una falta de aceptación social;

31.

aboga por una mayor simplificación administrativa y una reducción de los obstáculos reglamentarios en relación con el desarrollo y la aplicación de tecnologías y modelos empresariales nuevos e innovadores;

32.

pide que se mejore la integridad y el funcionamiento del régimen de comercio de derechos de emisión de la UE, al tiempo que se apoya a las regiones y los grupos vulnerables mediante un suministro energético fiable, asequible y sostenible;

Los desafíos complejos requieren soluciones compartidas: posibilitar contribuciones al cumplimiento del Acuerdo de París a todos los niveles

33.

destaca la necesidad de hacer partícipes en este proceso a todos los agentes —ciudadanos, industria y sector privado— y, en particular, a los participantes reticentes, poniendo de relieve todos los beneficios colaterales de la transición energética: mejor calidad del aire, salud, medio ambiente, espacios verdes, biodiversidad, energía más barata, etc.;

34.

acoge con satisfacción la adopción del Paquete sobre la energía limpia para todos los europeos (8) y subraya la importancia de la participación efectiva del público y de la cooperación regional a la hora de desarrollar y aplicar los planes nacionales integrados de energía y clima (9). Pide a los Estados miembros que entablen un diálogo permanente en varios niveles sobre el clima y la energía con los entes locales y regionales y otras partes interesadas en la transición energética (10) y que refuercen la coordinación horizontal y vertical sistemática en el proceso de toma de decisiones políticas y técnicas; ya que es muy relevante este diálogo con los entes regionales y locales y las agencias de energía, clave por su conocimiento profundo del territorio;

35.

destaca la urgencia de aprovechar plenamente la complementariedad entre las contribuciones determinadas a nivel nacional y las que se determinan a escala local y regional, apoyando los planes integrados locales y regionales voluntarios (11), armonizando los requisitos de presentación de informes y maximizando los efectos en todos los sectores (12) y niveles de gobierno;

36.

pone de relieve que más de 9 000 entes locales y regionales de toda Europa se han comprometido a alcanzar unos objetivos ambiciosos para reducir las emisiones de GEI y combatir el cambio climático participando en iniciativas como el Pacto Europeo de los Alcaldes y desarrollando estrategias y planes de acción que responden directamente a las necesidades de su comunidad y a su visión de un futuro sostenible;

Configurar una transición energética centrada en las personas

37.

reconoce que los ciudadanos y las comunidades energéticas disponen actualmente de oportunidades sin precedentes para convertirse en «prosumidores» (participantes activos en el mercado), acoge con satisfacción el establecimiento formal de comunidades locales de energía en el Paquete sobre energía limpia y pide que se defina un conjunto claro de derechos y obligaciones y de requisitos de apoyo a nivel nacional al objeto de aprovechar plenamente el potencial de dichas estructuras;

38.

para que los consumidores sean más autónomos y responsables de su consumo de energía, reitera su solicitud de que (siempre que responda al interés económico del consumidor final) se instauren redes y contadores inteligentes que sean asequibles, rentables, eficaces, capaces de reducir el fraude, fáciles de usar, seguros y adaptados a sus necesidades y expectativas en materia de información, control del consumo y reducción de su factura;

39.

anima a la Comisión y a los Estados miembros a que aprovechen plenamente el potencial que supone la producción descentralizada por parte de los prosumidores, favoreciendo el desarrollo de redes energéticas y garantizando la seguridad jurídica a las inversiones en energía, tanto a pequeña como a gran escala, y agilizando el acceso de los consumidores a los sistemas, servicios y plataformas de transmisión y distribución digitalizados;

40.

destaca la necesidad, para acelerar la transición energética, de disponer de normas de mercado claras, políticas estables, procedimientos administrativos simplificados y flexibles y regímenes de ayuda financiera específicos;

Reforzar las sinergias para una transición sistémica en todos los sectores

41.

reconoce que el sector térmico es un componente esencial de la combinación de sectores y la solución más rentable para integrar elevados porcentajes de energía renovable variable de hasta el 87 % o más, con tecnologías ya disponibles, al tiempo que proporciona flexibilidad y garantiza la estabilidad de un sistema energético global integrado y sostenible (13); señala que se registran actualmente pérdidas energéticas muy elevadas, como en el caso del exceso de calor en la producción de electricidad, que en teoría podrían abastecer a todo el parque inmobiliario de Europa (14), un parque que es directamente responsable del 36 % de las emisiones de CO2, de las cuales casi el 75 % se consideran ineficientes desde el punto de vista energético (15);

42.

subraya que una transición energética sostenible debe tener en cuenta el sistema energético en su conjunto y la interrelación existente entre la producción, la distribución y el consumo; apoya plenamente el imperativo primordial de la eficiencia y el compromiso por aumentar el objetivo actual del 32 % al 40 % de la energía renovable para 2030, a fin de reducir el ritmo del calentamiento global antropogénico y alcanzar la neutralidad climática en 2050, y reclama un mercado de la energía integrado e intersectorial en el que se regule la pérdida de energía y se pueda suministrar energía renovable de manera eficiente;

43.

llama la atención sobre los desafíos con que se enfrentan las regiones ultraperiféricas a la hora de poner en marcha una transición energética sostenible. En este sentido, pide a la Comisión Europea que reconozca las limitaciones inherentes a estas regiones y que adopte una legislación que las sitúe, al menos, en igualdad de condiciones con otras regiones de Europa;

44.

destaca que la transición energética brinda la oportunidad de configurar un sistema energético más seguro y preparado para el futuro gracias al aumento de la eficiencia energética y la reducción del consumo, el aumento de las energías renovables y la construcción de infraestructuras e interconexiones en toda Europa que permitan responder rápidamente a posibles interrupciones del suministro. Apoya, por tanto, el desarrollo de sinergias entre las zonas urbanas y rurales al objeto de combinar sus respectivos potenciales de producción de energías renovables y de gestión de las pérdidas energéticas en unas infraestructuras energéticas optimizadas y más resilientes con bajas pérdidas de energía;

45.

destaca la importancia de la economía circular como parte integrante de una transición energética sostenible, al utilizar conceptos de ciclo de vida para la demanda y la oferta de infraestructuras, productos y servicios. La contratación pública tiene un enorme potencial para reducir el impacto climático que debe respaldarse mediante requisitos de diseño ecológico, normas y sistemas de información relativos a los datos del ciclo de vida tanto de la UE como de los Estados miembros. Pone de relieve la contratación pública de soluciones innovadoras como instrumento estratégico para apoyar este enfoque integrado, en el que los entes locales y regionales pueden desempeñar un papel crucial para garantizar una aplicación y un despliegue multisectoriales.

46.

destaca que, por lo que respecta tanto a las regiones como a los municipios, para lograr una transición multinivel los entes locales y regionales podrían designar gestores energéticos que coordinaran eficazmente las políticas climáticas y energéticas en los distintos niveles;

47.

anima a sus miembros a crear un intergrupo que reúna a representantes de las regiones carboníferas y con un uso intensivo de carbono, así como a los expertos y a las partes interesadas pertinentes, con el fin de elaborar propuestas concretas para una transición energética innovadora y sostenible e intercambiar buenas prácticas en toda la UE;

Bruselas, 9 de octubre de 2019.

El Presidente

del Comité Europeo de las Regiones

Karl-Heinz LAMBERTZ


(1)  Una situación mundial acorde con los objetivos del Acuerdo de París exigiría que las fuentes de energía renovable suministren entre el 70 % y el 85 % de la electricidad de aquí a 2050. Según las estadísticas de 2017 publicadas por la Agencia Europea de Medio Ambiente (AEMA), el sector del suministro energético es el que más contribuye (28 %) a las emisiones de gases de efecto invernadero en la UE.

(2)  Resolución del Parlamento Europeo, de 14 de marzo de 2019, sobre el cambio climático: una visión estratégica europea a largo plazo de una economía próspera, moderna, competitiva y climáticamente neutra de conformidad con el Acuerdo de París (2019/2582(RSP))

(3)  COM(2018) 773 final.

(4)  En las contribuciones determinadas a nivel nacional, la UE y sus Estados miembros se han comprometido a alcanzar un objetivo de reducción interna de al menos el 40 % de las GEI de aquí a 2030 con respecto a los niveles de 1990.

(5)  CDR 3950/2018 (DO C 168 de 16.5.2019, p. 49).

(6)  COM(2018) 374 final.

(7)  Escenario Heat Roadmap Europe (HRE) 2050 en comparación con 1990, Quantifying the Impact of Low-carbon Heating and Cooling Roadmaps (en inglés)

(8)  El Paquete sobre la energía limpia para todos los europeos establece objetivos de aquí a 2030: un objetivo vinculante de al menos un 32 % de energía renovable y un objetivo de eficiencia energética de al menos un 32,5 %, con una posible revisión al alza en 2023.

(9)  Reglamento (UE) 2018/1999 del Parlamento Europeo y del Consejo (DO L 328 de 21.12.2018, p. 1).

(10)  CDR 830/2017 (DO C 342 de 12.10.2017, p. 111).

(11)  Por ejemplo, los planes de acción sobre Energía Sostenible y Clima en el marco del Pacto de los Alcaldes.

(12)  Incluidos la electricidad, la calefacción y refrigeración, el transporte, los residuos, la agricultura y sus subsectores.

(13)  HRE 2050 scenario compared to 1990, Quantifying the Impact of Low-carbon Heating and Cooling Roadmaps (en inglés)

(14)  Guidelines for the Energy System Transition. The Energy Union Perspective (en inglés)

(15)  Agencia Ejecutiva para las Pequeñas y Medianas Empresas (EASME), Edificios de alto rendimiento energético – Apoyo a la innovación y a la comercialización en el marco del programa de eficiencia energética Horizonte 2020.


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