EUR-Lex Access to European Union law

Back to EUR-Lex homepage

This document is an excerpt from the EUR-Lex website

Document 52019IE2078

Dictamen del Comité Económico y Social Europeo sobre «Desarrollar sinergias entre las distintas hojas de ruta de la economía circular» (Dictamen de iniciativa)

EESC 2019/02078

OJ C 14, 15.1.2020, p. 29–33 (BG, ES, CS, DA, DE, ET, EL, EN, FR, HR, IT, LV, LT, HU, MT, NL, PL, PT, RO, SK, SL, FI, SV)

15.1.2020   

ES

Diario Oficial de la Unión Europea

C 14/29


Dictamen del Comité Económico y Social Europeo sobre «Desarrollar sinergias entre las distintas hojas de ruta de la economía circular»

(Dictamen de iniciativa)

(2020/C 14/03)

Ponente: Cillian LOHAN

Decisión del pleno:

24.1.2019

Fundamento jurídico

Artículo 32, apartado 2, del Reglamento interno

Dictamen de iniciativa

Sección competente

Agricultura, Desarrollo Rural y Medio Ambiente

Aprobado en sección

4.9.2019

Aprobado en el pleno

26.9.2019

Pleno n.o

546

Resultado de la votación

(a favor/en contra/abstenciones)

144/2/8

1.   Conclusiones y recomendaciones

1.1.

La primera fase de la economía circular ha sido un gran éxito. El concepto se está integrando, en particular, en el sector empresarial, y las empresas privadas se están adelantando a los responsables políticos a la hora de ver el potencial de las actividades basadas en un modelo de economía circular. Todo esto lo han puesto en marcha diversas iniciativas de la UE, un auténtico motor que impulsa la acción. La economía circular ya ha superado la etapa del reciclado y la gestión de residuos y ha entrado en una fase nueva y más crítica. El CESE anima a la Comisión que iniciará su andadura en 2019 a que vele por que esta ampliación del concepto quede reflejada en cualquier nuevo paquete sobre la economía circular.

1.2.

La economía circular es un medio práctico para alcanzar objetivos políticos internacionales más amplios, como los objetivos de desarrollo sostenible de las Naciones Unidas y los objetivos climáticos del Acuerdo de París. Asimismo, puede contribuir a la Agenda Mundial de Acción por el Clima gracias a la participación activa de agentes no estatales, entre los que se cuentan los gobiernos locales y regionales y las organizaciones de la sociedad civil, representadas por los tres grupos del CESE.

1.3.

La plataforma europea de partes interesadas de la economía circular (ECESP, por sus siglas en inglés) y su grupo de coordinación tienen un papel crucial que desempeñar en el desarrollo de las próximas etapas y en la aplicación de la transición circular, actuando como centro de información gracias al sitio web de la ECESP. La plataforma también ofrece sólidas oportunidades de trabajo en red, fomenta las sinergias y está bien posicionada para diseñar un modelo de hoja de ruta de la economía circular que pueda ponerse libremente a disposición de los interesados.

1.4.

La secretaría de la ECESP, que gestiona el CESE, ha situado a la sociedad civil y a las partes interesadas en el centro de la toma de decisiones de la plataforma. El CESE apoya las iniciativas lideradas por las partes interesadas y les anima a señalar las barreras prácticas a las que se enfrenta la sociedad civil a la hora de impulsar la agenda de la economía circular. La ECESP está en una posición óptima para ello, ya que colabora con la secretaría para proponer soluciones a estas barreras.

1.5.

El apoyo a las hojas de ruta y a la creación de sinergias debe complementarse con investigación y desarrollo, un entorno normativo adecuado, la educación de todas las partes interesadas y la información sobre el acceso al apoyo financiero para la transición hacia la circularidad.

1.6.

Existen barreas obvias para alcanzar una economía circular, a pesar de los éxitos logrados hasta la fecha. Entre ellas figuran barreras políticas, barreras relacionadas con la percepción pública o con la gobernanza de las infraestructuras y barreras financieras. Al proponer soluciones a los responsables políticos, la ECESP debe determinar y señalar cualquier otra barrera.

2.   Introducción

2.1.

Después de que la Comisión Europea adoptara el plan de acción de la UE para la economía circular, el CESE prosigue sus esfuerzos para apoyar la transición hacia una economía circular en Europa mediante un sólido compromiso de la sociedad civil para garantizar que la transición sea eficaz, equitativa y justa.

2.2.

Este Dictamen de iniciativa se basa en el estudio encargado por el Comité sobre las estrategias y las hojas de ruta de la economía circular en Europa, cuyo objetivo es determinar con precisión las sinergias y el potencial de cooperación y creación de alianzas. Estos elementos pueden encontrarse en todos los niveles y entre todos los agentes: responsables políticos, empresas, trabajadores, consumidores y ciudadanos.

2.3.

La economía circular es un medio práctico para alcanzar objetivos políticos internacionales más amplios, como los objetivos de desarrollo sostenible de las Naciones Unidas y los objetivos climáticos del Acuerdo de París. Asimismo, puede contribuir a la Agenda Mundial de Acción por el Clima gracias a la participación activa de agentes no estatales, entre los que se cuentan los gobiernos locales y regionales y las organizaciones de la sociedad civil, representadas por los tres grupos del CESE.

2.4.

La primera fase del desarrollo de la economía circular ha sido un gran éxito. El concepto se está integrando, en particular, en el sector empresarial, y las empresas privadas se están adelantando a los responsables políticos a la hora de ver el potencial de las actividades basadas en un modelo de economía circular. Todo esto lo han puesto en marcha diversas iniciativas de la UE, un auténtico motor que impulsa la acción. La economía circular ya ha superado la etapa del reciclado y la gestión de residuos y ha entrado en una fase nueva y más crítica. El CESE anima a la Comisión que iniciará su andadura en 2019 a que vele por que esta ampliación del concepto quede reflejada en cualquier nuevo paquete sobre la economía circular.

3.   ¿Cuáles son las características de una hoja de ruta?

3.1.

Las hojas de ruta y las estrategias de la economía circular ayudan a resumir y definir lo que un país, región o ciudad desea lograr y los pasos necesarios para ello. A menudo se trata de documentos exhaustivos que abordan la transición desde un modelo lineal hacia un modelo circular de las etapas de la cadena de valor, como la producción, el consumo, la gestión de residuos, las materias primas secundarias, la innovación y la inversión.

3.2.

Con frecuencia estos documentos ponen de relieve actividades diseñadas para cumplir objetivos internacionales, como el Acuerdo de París sobre el Cambio Climático o los objetivos de desarrollo sostenible de las Naciones Unidas, y afrontar problemas mundiales, como la escasez de recursos y las limitaciones del actual modelo económico a la hora de garantizar la gestión sostenible medioambiental y social de los recursos.

3.3.

Las hojas de ruta y las estrategias de la economía circular tienden a presentar un enfoque temático vinculado a los aspectos territoriales de una determinada localidad, región o Estado miembro. Por ejemplo, en Extremadura (España) la conservación de las tierras de pasto se considera un componente clave de los resultados económicos de la región a largo plazo; la estrategia nacional de Finlandia presta gran atención a la silvicultura.

3.4.

Las estrategias y las hojas de ruta que son plenamente integradoras consideran los enfoques de la cadena de valor dentro de un sector, como la fabricación, la agricultura, la alimentación y la gestión del agua. La integración de las partes interesadas es importante para determinar cuáles son las partes interesadas principales en la transición hacia una economía circular, y varias estrategias y hojas de ruta abordan la integración a través de temas horizontales que pueden agruparse según su énfasis en los aspectos técnicos, los productos, la red o el desarrollo territorial.

3.5.

Asimismo, el grado en que una estrategia u hoja de ruta impulsa la participación de las partes interesadas puede sopesarse en términos de la integración de los enfoques temáticos y sectoriales. Algunas estrategias tienen por objeto introducir el concepto de circularidad y, por lo tanto, se dirigen a una amplia gama de partes interesadas a fin de fomentar su participación en la transición. Otras se centran más en los sectores y tienen una base más reducida de partes interesadas que son pertinentes para circuitos sectoriales específicos. La forma de estrategia más extendida hasta la fecha es global: abarca múltiples circuitos sectoriales y fomenta las asociaciones.

4.   Plataforma europea de partes interesadas de la economía circular

4.1.

La ECESP se creó en 2016 como una iniciativa conjunta entre el CESE y la Comisión Europea, a raíz de una propuesta del CESE en su Dictamen (1). Se trata de una red de redes a escala europea que reúne a partes interesadas de toda la UE y facilita el diálogo, el intercambio de buenas prácticas y la detección de las carencias políticas. La plataforma está integrada por un grupo de coordinación compuesto por representantes del mundo académico, la sociedad civil, las administraciones locales y las actuales redes nacionales o sectoriales,

4.2.

La ECESP se ha convertido en un importante nodo de información y creación de redes en el contexto de las iniciativas europeas de la economía circular. Cuenta con un activo grupo de coordinación compuesto por veinticuatro organizaciones miembros y con un sitio web muy concurrido que tiene una media de 7 000 visitantes mensuales. Asimismo, celebra una conferencia anual de dos días de duración que despierta tal interés que, a menudo, no es posible aceptar todas las solicitudes de participación.

4.3.

El CESE asume las funciones de secretaría de la ECESP, lo que aporta un valor añadido a la plataforma. El CESE, casa de la sociedad civil de la UE, ha acumulado experiencia en la búsqueda de una voz común y firme entre grupos diversos. El Comité logra que sus miembros, muy variados, alcancen el consenso gracias a su trabajo legislativo. Estos atributos básicos han ayudado a los miembros de la ECESP a expresarse plenamente y colaborar con la plataforma sin que el proceso se institucionalice en exceso.

4.4.

La ECESP puede contribuir a impulsar el desarrollo de nuevas estrategias de la economía circular de dos maneras: primero, ofreciendo una plataforma para la publicación de las estrategias y las hojas de ruta, lo que hará que estos documentos sean fáciles de encontrar y referenciar, y, en segundo lugar, facilitando la interconexión de las partes interesadas tanto en el seno de los territorios como entre ellos. A través de la secretaría la plataforma puede maximizar su potencial de vincular a las personas que aplican las políticas en el plano local y nacional con los responsables políticos en el plano europeo.

4.5.

Gracias a estas interconexiones, la plataforma también puede fomentar —en una fase temprana del diseño y desarrollo de la hoja de ruta— la participación de un gran variedad de partes interesadas de la sociedad civil en la transición hacia una economía circular.

4.6.

La ECESP proporciona una infraestructura única, cuyo marco permite alcanzar en la UE un enfoque coherente y coordinado de la concepción y aplicación de nuevos modelos económicos. Se ha convertido en un ejemplo para otras plataformas: las organizaciones de la sociedad civil asumen la función de secretaría y las partes interesadas presiden por turno el grupo de coordinación.

4.7.

El CESE hace hincapié en que todas las partes interesadas deben ser consultadas en todas las fases de la estrategia y del desarrollo de la hoja de ruta, desde el diseño hasta la aplicación y el seguimiento de los avances.

4.8.

El CESE, en su posición única como socio de la plataforma y responsable de los servicios de secretaría, puede seguir fomentando este enfoque integrador mediante la creación de un modelo de estrategia adaptable que pueda servir de inspiración a quienes elaboran las estrategias y las hojas de ruta de la economía circular. Este modelo de estrategia fue elaborado y publicado como parte de un estudio encargado por el Comité (2).

4.9.

El desarrollo de estrategias eficaces requiere datos científicos y resultados de investigación sólidos para apoyar la toma de decisiones. Este es uno de los cimientos de la innovación y precisará una fuerte combinación de inversiones públicas y privadas para su consecución

5.   Principales conclusiones del estudio

5.1.

La economía circular es un término amplio que engloba los cambios en el uso de materiales, los modelos empresariales, los modelos de producción, la bioeconomía, el flujo de existencias, los mercados secundarios de materias primas y el papel de los consumidores.

5.2.

Las estrategias deben reflejar este amplio abanico, pero son más eficaces cuando se centran en un sector específico que es pertinente para la distribución geográfica de la estrategia. Por ejemplo, en una región agrícola, una estrategia de economía circular se centrará en la bioeconomía, el papel de la agricultura y la circularidad de los ecosistemas naturales. En cambio, en una región con mayor generación de residuos, la estrategia se centrará en la mejor manera de redefinir los residuos como una valiosa materia prima secundaria.

5.3.

La existencia de un plan de acción a escala de la UE ha fomentado el desarrollo de planes nacionales. En determinadas regiones existen importantes conjuntos de estrategias. Allí donde se han adoptado estrategias nacionales, es más probable que surjan también estrategias locales o regionales. El CESE anima a todos los Estados miembros a elaborar y aplicar estrategias nacionales que se ajusten a las iniciativas de la UE en materia de economía circular.

5.4.

En el 80 % de los casos no se ha consultado a la sociedad civil en la fase de definición del alcance y diseño de las estrategias. La ECESP y el CESE destacan el trabajo que realizan las organizaciones de la sociedad civil en este ámbito y los conocimientos especializados de que disponen. El CESE recomienda aplicar un enfoque coordinado para fomentar el compromiso de todas las partes interesadas en la fase más temprana posible del diseño de las estrategias. La ECESP podría llevar esto a cabo en solitario, pero también en el marco de un proyecto conjunto con el Comité de las Regiones, el Parlamento, el Consejo y la Comisión.

5.5.

El alcance de las estrategias debe determinarse en la fase más temprana posible. Es fundamental garantizar que, a la hora de definir el ámbito de aplicación, se reconozca la interconexión entre la economía circular y los requisitos interdisciplinarios indispensables para su aplicación efectiva. La economía circular ya va más allá del reciclaje, algo que las estrategias deberían reflejar.

5.6.

Es preciso desarrollar las estrategias teniendo en cuenta la escalabilidad y la transferibilidad, elementos que las primeras estrategias no parecen considerar. Aplicar un enfoque más coordinado del desarrollo de nuevas estrategias o revisar las existentes contribuiría sin duda a lograr este objetivo.

5.7.

La buena gobernanza es importante. Las hojas de ruta deben ser responsabilidad de una unidad ya consolidada dentro de una organización o de una unidad de nueva creación. Tal unidad se encargaría de fomentar la creación de redes, generar conocimientos, impulsar la comunicación, supervisar los progresos y velar por una actualización periódica de la estrategia. Este enfoque contribuye a garantizar que las hojas de ruta sean documentos vivos que se aplican en la práctica.

5.8.

La economía circular desempeña un papel importante en la agricultura. Las explotaciones familiares tradicionales han sido (y, en algunos casos, aún son) modelos de uso eficiente de los recursos en armonía con la naturaleza. El CESE pide que la financiación de la UE apoye la circularidad del sector agrícola, en todos los niveles y para explotaciones de todos los tamaños. La bioeconomía es un subsector de la circularidad. Los flujos biológicos y los flujos de materiales se combinan para crear los engranajes de la economía circular. Las hojas de ruta para las regiones agrícolas pueden ayudar a estas zonas a aplicar un enfoque coordinado y garantizar que se aproveche plenamente la ventaja competitiva de la circularidad.

5.9.

Otros enfoques de las hojas de ruta pueden incluir la reelaboración o la reparación. Los nuevos modelos de empresa y de propiedad, además de la aplicación de un sólido diseño ecológico, pueden ofrecer oportunidades de empleo y prosperidad regional gracias a la reelaboración de productos.

5.10.

Transmitir a los consumidores información precisa y clara es una parte esencial de una hoja de ruta sólida. La comunicación debe desmantelar las barreras culturales que obstaculizan la transición hacia el uso de productos circulares o materiales secundarios. Para los consumidores, los productos reelaborados suelen tener el mismo nivel funcional que los fabricados a partir de materias primas vírgenes, salvo que son más sostenibles. Cualquier hoja de ruta que quiera ser eficaz debe tener en cuenta la cuestión de la calidad y los derechos de los consumidores.

5.11.

Un elemento importante para el éxito de la aplicación de la economía circular será incorporar un enfoque coordinado para educar al público, desde los escolares hasta los consumidores, sobre las ventajas y los principios de la circularidad. La educación de todas las partes interesadas es un aspecto esencial para lograr una transición fructífera e integradora.

5.12.

La formación, la comunicación y el intercambio de conocimientos pueden reforzarse mediante los recursos de aprendizaje entre pares de que dispone la Comisión.

6.   Barreras para el éxito de las hojas de ruta

6.1.

Las hojas de ruta, por sí mismas, no son suficientes para mejorar los avances hacia la circularidad: hay que superar una serie de barreras.

6.2.

Barreras políticas: falta de respaldo político.

Las estrategias actuales surgen en un vacío político, sin tener vinculación con otras políticas ni formar parte de una estrategia circular coherente y más amplia.

6.3.

Barreras relacionadas con la percepción pública: falta de concienciación pública y de comprensión del concepto de economía circular. Temor a las implicaciones de la transición para todas las partes interesadas, desde los productores y los fabricantes hasta los usuarios finales y los consumidores.

Una forma de superar este temor es reunir a los ciudadanos para compartir conocimientos y experiencias. Esta función corresponde a la plataforma europea de partes interesadas de la economía circular, que cuenta con el apoyo de sus miembros del grupo de coordinación, por ejemplo, el Institut national de l’économie circulaire (INEC) francés, y su trabajo a la hora de inventariar las redes de la economía circular en Europa.

6.4.

Barreras relacionadas con el marco de gobernanza de las infraestructuras: falta de disposiciones en materia de escalabilidad y transferibilidad.

Las hojas de ruta deben adaptarse a un contexto territorial específico. Es necesario establecer y aplicar la normativa adecuada.

6.5.

Barreras financieras: es posible que las empresas y los usuarios carezcan de incentivos económicos para hacer la transición hacia productos y servicios circulares. En última instancia, las opciones circulares de los consumidores serán más competitivas desde el punto de vista económico, pero puede ser necesario incentivar la fase inicial de transición. La información sobre el acceso a financiación pertinente debe transmitirse con claridad y el proceso de solicitud debe ser fácil y comprensible.

6.6.

El CESE pide a la ECESP que afronte estas barreras fundamentales, señale otras y proponga a los responsables políticos soluciones concretas sobre la mejor manera de tratar las cuestiones clave.

Bruselas, 26 de septiembre de 2019.

El Presidente

del Comité Económico y Social Europeo

Luca JAHIER


(1)  Dictamen del CESE «Paquete de medidas sobre la economía circular» (DO C 264 de 20.7.2016, p. 98).

(2)  Las estrategias y hojas de ruta de la economía circular en Europa y la búsqueda de sinergias y potencial para la cooperación y la creación de alianzas.


Top