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Document 52018IE1711

Dictamen del Comité Económico y Social Europeo sobre las «Oportunidades de empleo para las personas económicamente inactivas» (Dictamen de iniciativa)

EESC 2018/01711

OJ C 228, 5.7.2019, p. 7–15 (BG, ES, CS, DA, DE, ET, EL, EN, FR, HR, IT, LV, LT, HU, MT, NL, PL, PT, RO, SK, SL, FI, SV)

5.7.2019   

ES

Diario Oficial de la Unión Europea

C 228/7


Dictamen del Comité Económico y Social Europeo sobre las «Oportunidades de empleo para las personas económicamente inactivas»

(Dictamen de iniciativa)

(2019/C 228/02)

Ponente: José CUSTÓDIO LEIRIÃO (Pt-III)

Decisión del Pleno

15.2.2018

Fundamento jurídico

Artículo 29, apartado 2, del Reglamento interno

Dictamen de iniciativa

Sección competente

Empleo, Asuntos Sociales y Ciudadanía

Aprobación en sección

13.2.2019

Aprobado en el pleno

20.3.2019

Pleno n.o

542

Resultado de la votación

(a favor/en contra/abstenciones)

99/20/6

1.   Conclusiones y recomendaciones

1.1

El CESE observa que existe una parte significativa de la población que, aunque todavía no trabaja ni forma parte de las estadísticas de desempleo, conserva un potencial importante para la creación de empleo y riqueza, e insta a la Comisión y a los Estados miembros a que inscriban en un lugar destacado de sus prioridades políticas la elaboración de una estrategia para dar respuesta al considerable número de personas económicamente inactivas.

1.2

Ahora que la recuperación económica va ganando impulso en Europa, el CESE considera que la Comisión y los Estados miembros también deben centrar sus esfuerzos en aplicar políticas de reactivación y políticas destinadas a crear oportunidades de trabajo para todos, en particular para quienes están más excluidos del mercado laboral y quieren y pueden trabajar.

1.3

Dado que la recomendación general sobre la inclusión activa de las personas excluidas del mercado laboral se emitió en 2008 (1) y para evitar un enfoque fragmentario, el CESE recomienda que la Comisión evalúe los progresos realizados y, en caso necesario, adopte una nueva estrategia global, acompañada de planes de acción y objetivos para los Estados miembros desglosados por subgrupos de personas económicamente inactivas. Esta estrategia debería incluir más innovación social y una mejor definición de las políticas orientadas a la consecución de resultados, así como una mayor ambición en lo que se refiere a la inclusión en el mercado laboral de la parte de esta población que quiere trabajar.

1.4

El CESE recomienda que la Comisión Europea anime a los Estados miembros a hacer más eficaces sus políticas activas del mercado de trabajo y a que garanticen que sus servicios públicos de empleo pueden proporcionar una asistencia más específica a las personas que quieren integrarse en el mercado laboral, teniendo en cuenta sus capacidades y ambiciones.

1.5

Para garantizar que se adoptan políticas basadas en datos reales, el CESE también recomienda que los Estados miembros recopilen y analicen información sobre esta población, incluidas las diferentes características de sus subgrupos, sus motivaciones para trabajar, el tipo de trabajo que desearían y sus capacidades, de forma que la oferta y la demanda puedan interactuar más fácilmente y ayudar a satisfacer las aspiraciones de cada subgrupo de la población económicamente inactiva que desea trabajar.

1.6

En lo que respecta a la situación social y laboral del subgrupo de las personas con discapacidad, aunque se ha producido una cierta mejora entre 2011 y 2016, estas siguen padeciendo desventajas y una brecha significativa en lo que respecta al empleo y la calidad de vida. El CESE considera que, si se quieren potenciar las oportunidades de empleo entre las personas con discapacidad que tengan un nivel bajo de educación, se necesitan esfuerzos concertados, especialmente en los ámbitos del acceso a la educación superior y a los servicios sanitarios en condiciones especiales. Además, el CESE insta a los Estados miembros a crear un sistema de cuotas de empleo para personas con discapacidad que será de aplicación en organismos/empresas públicos y en empresas del sector privado con arreglo a su capacidad de empleo y su volumen de ventas.

1.7

Considerando la gran heterogeneidad de la población inactiva y las distintas barreras a que se enfrenta, su (re)incorporación al mercado laboral es un reto que deben asumir todos los Estados miembros. El CESE considera crucial que los responsables políticos de cada Estado miembro conozcan y comprendan en profundidad esas barreras y las características específicas de cada subgrupo, teniendo en cuenta al mismo tiempo la cuestión del equilibrio de género a la hora de diseñar las políticas públicas u otras iniciativas para poder abordar estos retos eficazmente (por ejemplo, aumentando la oferta pública de guarderías, condición fundamental para liberar a las personas dedicadas a los cuidados familiares y permitirles ocupar su lugar en el mercado de trabajo).

1.8

El CESE sigue considerando decisivo que los Estados miembros mejoren la relación entre los servicios locales de empleo, los ayuntamientos y los servicios de seguridad social, a fin de aumentar las posibilidades de llegar a esa población y motivarla y atraerla para que se integre en el mercado laboral.

1.9

El CESE recomienda que los Estados miembros pongan en marcha, en caso necesario en el seno de los servicios públicos locales (ayuntamientos), actividades específicas adecuadas para mejorar y actualizar las capacidades y competencias de la población económicamente inactiva y de otros grupos excluidos, a fin de que puedan integrarse en el mercado laboral, teniendo en cuenta sus capacidades.

1.10

Considerando que entre la población económicamente inactiva se incluye a muchas personas con un potencial de integración normal en el mercado laboral, el CESE insta a la Comisión y a los Estados miembros a que creen incentivos específicos y favorables para que las empresas contraten a estas personas económicamente inactivas. Esto podría lograrse mediante la introducción de medidas legislativas y no legislativas que garanticen que el Fondo Social Europeo cubra todos los costes de formación de estas personas, haciendo así posible que las empresas las contraten. Al mismo tiempo, también es fundamental que la Unión Europea anime a los Estados miembros a promover unas condiciones de trabajo atractivas, unos salarios dignos y unos sistemas de seguridad social que animen a la población inactiva a participar en el mercado de trabajo y en la creación de riqueza y bienestar económico, social y medioambiental.

1.11

La confianza en la Unión Europea y el sentimiento de pertenencia a ella también dependen de la capacidad de las instituciones de la UE para promover eficazmente la inclusión y el bienestar de todos los ciudadanos, respetando al mismo tiempo su diversidad.

1.12

El CESE insta a la Comisión y a los Estados miembros que velen por que las políticas de la industria 4.0 y el desarrollo de nuevas tecnologías respeten los cambios en el mundo laboral, aportando beneficios tanto a los trabajadores como a las empresas.

1.13

El CESE propone reducir el horario individual de trabajo semanal, comenzando con los servicios públicos, para crear así más oportunidades de trabajo para todos.

2.   Introducción

2.1

De acuerdo con la definición de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), se considera que las personas son «económicamente inactivas» cuando «no están trabajando, no buscan empleo y/o no están disponibles para trabajar». El objetivo del presente Dictamen es llamar la atención de la Comisión y los Estados miembros, en el proceso de definición de las políticas activas de empleo, sobre las necesidades concretas de esta población, que ha sido marginada, excluida y olvidada por los responsables políticos, y que pese a todo desea integrarse en la sociedad con su actividad y su trabajo con el fin de contribuir a la creación de riqueza y al bienestar económico, social y medioambiental.

2.2

Se realizan esfuerzos, también por parte de los Estados, las empresas, las organizaciones patronales, los sindicatos y las instituciones de educación y formación, para desarrollar asociaciones, con el fin de crear un mercado laboral inclusivo y garantizar que los niveles de cualificación se ajustan al ritmo de los cambios tecnológicos. Sin embargo, estos esfuerzos aún no han alcanzado los objetivos deseados, como muestran las miles de ofertas de empleo todavía sin cubrir debido al desajuste entre la oferta y la demanda, lo que ocasiona grandes desequilibrios en el mercado laboral. Esos desequilibrios afectan de forma negativa a la productividad, la competitividad y el crecimiento potencial. Al mismo tiempo, se han ido creado barreras al empleo, que han llevado a la exclusión de muchos miles de personas de la mano de obra. Esto ha dado lugar, por ejemplo, al desempleo juvenil de larga duración, y deja a un gran número de personas de todas las edades con tan solo un vínculo frágil con el mercado laboral, lo que ha contribuido a un aumento significativo de la población económicamente inactiva, entre ellos los llamados «ninis».

2.3

Más de una de cada cuatro personas de quince a sesenta y cuatro años de edad en la UE está clasificada como inactiva (2). Estas personas no se incluyen en las estadísticas oficiales de empleo, y en muchas ocasiones se encuentran marginadas económica y socialmente, de modo que no disponen de recursos y oportunidades para participar plenamente en la sociedad. Y ello, a pesar de que la gran mayoría querría trabajar (3).

3.   Observaciones generales

3.1

Elevar el nivel de empleo y crear más y mejores puestos de trabajo siguen siendo objetivos clave para la UE. Todos los Estados miembros suscriben la Estrategia Europea de Empleo, que se aplica a través del Semestre Europeo, el proceso anual que promueve la estrecha coordinación política entre los Estados miembros de la UE y las instituciones de la UE (4). Los responsables políticos han hecho hincapié, con toda razón, en las personas que se quedaron sin empleo como consecuencia de la crisis financiera y han intentado encontrar vías directas para la creación de empleo. La Comisión se ha centrado especialmente en las iniciativas consagradas a los jóvenes, como la Garantía Juvenil (2013) (5), la iniciativa Empleo Juvenil (2015) (6) o la nueva Estrategia de la UE para la Juventud 2019-2027 (2018) (7). Otra audaz iniciativa condujo a la Recomendación del Consejo, de 15 de febrero de 2016, sobre la integración de los desempleados de larga duración en el mercado laboral (8). El CESE apoya y acoge con satisfacción estas iniciativas, que están en consonancia con el pilar europeo de derechos sociales.

3.2

Mientras que la oferta y la demanda de empleo y la población empleada o temporalmente desempleada se estudian con frecuencia y son objeto de distintas reflexiones y estrategias sobre las políticas activas de empleo, la población inactiva está muy poco estudiada e investigada. Uno de los primeros documentos de la Comisión que reconoció explícitamente la situación de estas personas fue la Recomendación 2008/867/CE, dirigida a los Estados miembros, sobre la inclusión activa de las personas excluidas del mercado laboral , en la que se recomendaban varios tipos de estrategias dirigidas a facilitar la integración de esta población en el mercado laboral. En abril de 2017, la Comisión publicó un documento de trabajo de los servicios de la Comisión (9), en el que evaluaba en qué medida habían desarrollado los Estados miembros un enfoque más integrado de las políticas activas de inclusión. La conclusión fue que el progreso en la aplicación de las recomendaciones variaba entre los distintos Estados miembros, las estrategias nacionales habían divergido de forma muy significativa y los resultados habían sido muy pobres. Desde 2008, no consta que haya habido otra iniciativa de la Comisión consagrada a esta franja específica de la población. El CESE recomienda que la Comisión publique una nueva estrategia global, acompañada de planes de acción y objetivos para los Estados miembros desglosados por subgrupos de personas económicamente inactivas.

3.3   Características de la población inactiva

3.3.1

Las personas inactivas conforman un grupo de grandes dimensiones, lo que significa que en la mayoría de Estados miembros de la UE una parte importante de la población no trabaja ni figura en las estadísticas de desempleo, aunque tiene potencial de empleabilidad. Si bien las políticas activas de empleo de la UE tienden a centrarse, ante todo, en las personas temporalmente desempleadas, el CESE considera que se debe realizar un esfuerzo adicional para elaborar políticas de empleo expresamente dirigidas a la población mencionada.

3.3.2

La población inactiva es heterogénea. Eurofound (10) ha estudiado, en particular, cuatro subgrupos principales: personas que declaran estar cursando estudios (como los jóvenes), personas dedicadas a las tareas domésticas, jubilados o personas con discapacidad. Estos subgrupos marginados varían mucho en términos de características y obstáculos a los que se enfrentan, en relación con la salud, vida personal, nivel de educación y formación, necesidad de orientación profesional y de prácticas profesionales. En efecto, la falta de experiencia profesional es la característica más común entre los jóvenes y las personas dedicadas a las tareas domésticas, siendo menos habitual entre las personas con discapacidad y los jubilados en edad activa. Por otro lado, las personas con discapacidad y los jubilados declaran con mayor frecuencia sufrir problemas de salud, y también indican un alto nivel de exclusión (similar al de los desempleados de larga duración). Las personas inactivas se enfrentan a menudo a múltiples barreras al empleo. A muchas personas inactivas les gustaría realizar algún tipo de trabajo; aproximadamente cuatro de cada cinco afirman que les gustaría trabajar al menos algunas horas por semana, y aproximadamente la mitad desearían trabajar treinta y dos horas o más (11). Este indicador nos lleva a considerar que las personas económicamente inactivas buscan un tipo de trabajo justo y relevante, no solo unas (pocas) horas de trabajo a la semana, lo que también puede indicar que quizá se hallen en una situación financiera difícil. El CESE considera que el deseo positivo de trabajar debe alentar a los responsables políticos a diseñar políticas e iniciativas que respondan de manera eficaz a las características de cada subgrupo.

3.3.3

También es necesario aclarar la situación de las personas inactivas cuando estas ejerzan su derecho a la movilidad. Según datos de la Comisión Europea (2014), de los 14,3 millones de europeos que ejercen la movilidad dentro de la UE, en torno a 3,7 millones son personas económicamente inactivas. Alrededor del 80 % de los ciudadanos económicamente inactivos disfrutan de derechos (como el de residencia) y de otras prestaciones, como las acordadas a los miembros económicamente activos de su familia, con los que residen en el Estado miembro de acogida, y tienen derecho al mismo trato que el que reciben los miembros de familia de los trabajadores nacionales. Sin embargo, el 20 % restante se ve afectado por la falta de claridad y transparencia en lo que respecta a su derecho a determinadas prestaciones sociales en el Estado miembro de acogida. El CESE insta a la Comisión a que estudie urgentemente estas deficiencias en el apoyo social y a que elabore legislación para subsanarlas.

4.   Antecedentes

4.1

El informe de Eurofound titulado «Reactivar: oportunidades de empleo para personas económicamente inactivas» (12) destaca algunas de las barreras clave para los cuatro subgrupos de población inactiva que incluye (personas que declaran estar cursando estudios, como los jóvenes, personas dedicadas a las tareas domésticas, jubilados en edad activa y personas con discapacidad). La falta de experiencia laboral es la razón más habitual entre los subgrupos de jóvenes y personas dedicadas a las tareas domésticas, y es un problema menor para las personas con discapacidad y las personas jubiladas en edad de trabajar, que suelen declarar sufrir problemas de salud. Cerca de la mitad del subgrupo de personas con discapacidad indican un alto nivel de exclusión social, situación común en varios Estados miembros, en los que un elevado número de personas económicamente inactivas se enfrentan a múltiples barreras en el mercado laboral, lo que contribuye a que las políticas activas de empleo sean más complejas y representen un reto mayor.

4.2

Por otro lado, no se tiene la certeza de que las personas económicamente inactivas estén registradas en los servicios locales de empleo, lo que hace muy difícil para esos servicios localizar a estas personas y ofrecerles oportunidades de empleo. El CESE apoya todas las iniciativas para alentar a estas personas a registrarse en los servicios locales de empleo. Recomienda la creación, en el seno de los servicios públicos, de una estructura específica encargada de coordinar y facilitar el seguimiento de las personas inactivas y su registro en los servicios locales de empleo, que podrían proponer medidas y programas atractivos que respondan a las necesidades específicas de estas personas. Es evidente que los desafíos a que se enfrentan los servicios locales de empleo son muy complejos, debido a la complejidad de los mercados de trabajo, en los que las oportunidades de empleo siguen siendo escasas para quienes llevan mucho tiempo fuera del mercado laboral. Toda esta situación genera una gran carga de trabajo y estrés a los servicios locales de empleo.

4.3

Los responsables políticos de los Estados miembros deben reconocer también los retos a que se enfrentan los servicios públicos de empleo para llegar a la población económicamente inactiva, abordar sus complejas necesidades y comprender sus múltiples vulnerabilidades. Para poder garantizar de manera eficaz y con éxito un empleo a aquellos que lo buscan y desean trabajar y contribuir a la creación de riqueza y bienestar social y medioambiental en la sociedad, son necesarios una estrategia y planes de acción específicos para cada subgrupo.

4.4

Entre los desafíos fundamentales a los que debe hacerse frente figuran, por ejemplo:

la falta de servicios públicos de asistencia a menores y personas dependientes, que facilitarían el acceso al mercado de trabajo de las personas dedicadas a las labores domésticas (principalmente mujeres);

a)

las personas económicamente inactivas deberían tener acceso a proyectos de formación continua y reciclaje profesional y, al mismo tiempo, percibir las prestaciones de desempleo;

b)

facilitar, apoyar y promover con medidas específicas y eficaces la integración de las personas con discapacidad, que requieren planes de empleo y apoyo más específicos;

c)

consagrar también especial atención a otros grupos vulnerables, como los migrantes y las personas vinculadas al programa para la comunidad gitana;

d)

es cierto que muchas personas, por las más diversas razones, desisten y dejan de registrarse en los servicios de empleo, por lo que es necesario que estos servicios establezcan el contacto correspondiente con esas personas y reactiven así sus posibilidades de conseguir empleo;

e)

es evidente que los servicios públicos de empleo en los Estados miembros deben trabajar más y mejor, pero esta es una tarea para la que muchos servicios locales de empleo no están preparados en la actualidad; es necesario por ello reclutar a funcionarios que cuenten con las competencias adecuadas para que los que buscan empleo y desean trabajar puedan conseguirlo con éxito;

f)

sin duda, algunos Estados miembros de la Unión Europea dispondrán de «buenas prácticas» para la resolución de esas dificultades, que deberían copiarse en toda la Unión;

g)

el aumento a niveles dignos de los salarios se ha convertido también en un imperativo para la UE.

4.5

Los mercados laborales se están transformando y las reformas estructurales de estos han conducido a una gran diversidad y a nuevas formas de trabajo. Los trabajadores atípicos experimentan situaciones de menor calidad del empleo y mayor riesgo de pobreza en el trabajo (13). En 2017, el 13,7 % de los trabajadores de la UE trabajaban por cuenta propia (14), el 11,3 % eran trabajadores temporales (15) y el 18,7 % eran trabajadores a tiempo parcial (16). Corresponde a los Estados miembros, con el respaldo de programas adecuados de apoyo de la Unión Europea, aumentar sus inversiones en educación, efectuar inversiones de calidad y con efecto multiplicador en la economía, e intensificar la enseñanza de las ciencias, la ingeniería, la tecnología y las matemáticas sobre la base de los valores y los derechos fundamentales europeos reintroducidos por el pilar de derechos sociales. Es preciso integrar, apoyar y proteger a la población económicamente inactiva, teniendo en cuenta las necesidades específicas de cada subgrupo, a fin de abordar y realizar con éxito estos cambios. El CESE recomienda que se cree un mercado laboral que sea verdaderamente más inclusivo.

4.6   Barreras al empleo de la población económicamente inactiva

4.6.1

La personas en edad de trabajar (de quince a sesenta y cuatro años) con ninguna o poca conexión con el mercado laboral se enfrentan a varias barreras al empleo que les impiden comprometerse plenamente en las actividades laborales. Una comprensión rigurosa y profunda de esas barreras es un requisito previo para diseñar y aplicar políticas adecuadas de intervención en el mercado laboral, que estén bien orientadas y debidamente adaptadas a las circunstancias de los distintos destinatarios. A continuación se señalan algunos de los desafíos que plantea la identificación de las barreras al empleo. Si bien la comprensión de estas barreras requiere información y análisis precisos y correctos, en la actualidad ello es prácticamente imposible, dado que:

a)

los actuales indicadores agregados del mercado de trabajo contienen poca información pertinente y no establecen vínculos claros con la población económicamente inactiva, pues abordan la problemática desde un planteamiento basado eminentemente en el individuo y no en el contexto familiar;

b)

la atención se centra tan solo en los desempleados inscritos;

c)

la información relativa a problemas de salud, responsabilidades de asistencia a familiares o incentivos resulta muy limitada.

4.6.2

Los tipos de barreras más comunes son:

a)

falta de experiencia reciente de trabajo;

b)

bajo nivel de educación y competencias;

c)

experiencia laboral muy limitada o inexistente;

d)

limitaciones por motivos de salud;

e)

responsabilidades de cuidados familiares;

f)

escasez de oportunidades de trabajo;

g)

no haber tenido nunca un empleo remunerado;

h)

la existencia de discriminación por razón de edad, sexo, discapacidad, etc., y las políticas de recursos humanos de algunas empresas.

4.6.3

Es necesario crear herramientas que permitan aumentar la visibilidad, la motivación y las probabilidades de éxito de quien busca empleo, entre las que cabría destacar:

a)

asesoramiento profesional;

b)

portal web de anuncios de puestos vacantes y oportunidades de empleo;

c)

referencias e indicaciones directas a los interesados;

d)

mecanismos de apoyo a la movilidad;

e)

programas de formación profesional;

f)

eventuales subsidios para los empleadores.

4.7

Los Estados miembros tratan de explicar con frecuencia las circunstancias individuales y las dificultades del mercado laboral utilizando potentes herramientas estadísticas que indican el perfil de los solicitantes individuales sobre la base de información administrativa. Estas herramientas son útiles para individualizar y ofrecer programas de empleo a las personas registradas en los servicios de empleo, y se basan en la calidad de la información administrativa, que tiene varias ventajas pero tiende a cubrir solo parte de la población que no está trabajando, como son los desempleados registrados. En consecuencia, las sofisticadas herramientas de elaboración de perfiles sobre la base de esa información no pueden utilizarse para proporcionar una perspectiva más amplia de las barreras al empleo de quienes no tienen ninguna conexión con el mercado laboral o mantienen una muy débil.

4.8

Comprender las barreras al empleo no solo es importante para conectar los servicios prestados por las distintas instituciones, sino que también es esencial para identificar los grupos que pueden beneficiarse de los programas de empleo o las prestaciones destinados a esos grupos, que las instituciones que conceden tales medidas no suelen considerar «clientes» de la oferta de empleo o prestaciones. Por consiguiente, el CESE insta a la Comisión a que (en colaboración con la OCDE o sin ella) construya modelos estadísticos que den cuenta de las características específicas de la población económicamente inactiva, de forma que esta pueda incluirse con éxito en las políticas activas de empleo.

5.   Una estrategia europea común para abordar el cambio tecnológico y reforzar una sociedad más inclusiva, que abarque a todos los ciudadanos europeos, incluidos los económicamente inactivos

5.1

Todas las medidas de la Comisión y los Estados miembros deberían ir encaminadas a lograr una mejor integración de cada subgrupo de personas económicamente inactivas en el mercado laboral (17), y no centrarse tan solo en la formación y las competencias. Entre estas cabría destacar:

a)

desarrollo de suficientes servicios públicos de calidad en el ámbito de la asistencia social para cubrir las necesidades existentes (en particular de la infancia y de las personas de edad avanzada) y permitir a las personas que deseen trabajar (principalmente mujeres) hacerlo sin preocupaciones y sin las limitaciones que las obligaciones familiares actuales les imponen (18);

b)

supervisión eficaz y evaluación del impacto de las políticas públicas de reactivación de la población económicamente inactiva, por ejemplo:

1.

datos reales (que permitan identificar obstáculos y vincularlos con las políticas existentes);

2.

aplicación (abordar sus desafíos; facilitar la coordinación y la cooperación entre las partes interesadas);

3.

política de seguimiento y evaluación (estimar los efectos a corto y largo plazo; analizar los resultados más allá de la determinación probabilística de la empleabilidad, incluyendo aspectos relacionados con la calidad del empleo; identificar qué funciona y para quién);

c)

aumento del crecimiento inclusivo y del bienestar a través de los siguientes criterios de eficiencia del mercado de trabajo: más y mejores puestos de trabajo, inclusión, resiliencia y adaptabilidad;

d)

la Comisión y los Estados miembros deberían adoptar los principios de política 3P (Promote, Prevent, Prepare, por sus siglas en inglés):

1.

fomentar un entorno en el que puedan prosperar empleos de calidad,

2.

evitar la exclusión del mercado laboral y proteger a las personas contra sus riesgos,

3.

anticipar futuros riesgos y oportunidades que puedan surgir en el mercado de trabajo;

e)

crear puestos de trabajo en los municipios adecuados a las cualificaciones de los trabajadores residentes económicamente inactivos, es decir, crear empleos en función de las competencias de las personas económicamente inactivas y mejorar su rendimiento mediante cursos de formación adecuados;

f)

crear un entorno favorable a la intensificación del diálogo social (interlocutores sociales) a todos los niveles adecuados, respetando al mismo tiempo la autonomía de los interlocutores sociales y la negociación colectiva, así como el diálogo con otras organizaciones pertinentes de la sociedad civil (19).

5.2

La estrategia no debe beneficiar solo a los que ya tienen un empleo; se debe prestar especial atención a los jóvenes «ninis» y a todas las demás personas económicamente inactivas, pues representan una doble amenaza, es decir, un problema social y una situación que agrava la escasez de trabajadores cualificados. Esto se debe a que, al no estar trabajando, no tienen la oportunidad de adquirir experiencia práctica y, como no están estudiando, tampoco tienen la oportunidad de adquirir cualificaciones académicas más adecuadas, con lo que corren el riesgo de quedar totalmente desconectados del mercado laboral. Es paradójico que las generaciones más cualificadas de la historia no sean necesariamente las mejor preparadas para las necesidades del mercado laboral de su tiempo. La Unión Europea y los Estados miembros no pueden dejar atrás a la generación más cualificada de la historia.

5.3

Las asociaciones patronales señalan la dificultad de encontrar trabajadores cualificados, lo que representa un obstáculo al crecimiento potencial y a la nueva inversión industrial, y hace que las empresas europeas sigan perdiendo competitividad y queden cada vez más rezagadas (20): la falta de mano de obra cualificada para satisfacer la demanda de hoy puede conducir a la falta de demanda de los jóvenes trabajadores cualificados de mañana.

5.4

Es preciso tender un puente que mejore la conexión entre la educación, la adquisición de competencias (21) y la realidad actual y futura de las necesidades del mercado laboral a fin de colmar el foso estructural que observamos hoy en día. Se incluye aquí:

a)

apostar por cualificaciones que sean transferibles;

b)

mejorar la conexión entre las instituciones de educación y formación, los empresarios y los sindicatos;

c)

concienciar a los jóvenes y otros desempleados afectados por la falta de trabajo de sus oportunidades laborales y de los requisitos necesarios;

d)

fomentar las asociaciones entre instituciones de enseñanza, empresas, empresarios, sector público, sindicatos y los propios «ninis» y otros grupos económicamente inactivos (incluidos los migrantes (22));

e)

desarrollar un programa de acción específico para cada subgrupo de población económicamente inactiva, realizar el seguimiento y la evaluación de su aplicación, corrigiendo las desviaciones que puedan producirse;

f)

reducir el horario de trabajo semanal, empezando por los servicios públicos, y crear oportunidades de trabajo para todos.

5.5

La cuarta revolución industrial y la digitalización representan tal vez la última oportunidad de la Unión Europea para recuperar su retraso con respecto a sus principales competidores a través de la inversión y de estrategias y planes de acción adecuados, y avanzar definitivamente hacia una economía del conocimiento y el pleno empleo, tal como preveía la Estrategia de Lisboa (de 2000). Si no lo hace, podemos encontrarnos ante una situación de decadencia a todos los niveles de la sociedad y de la infraestructura productiva europea, así como en términos de los valores fundamentales que sin duda todos queremos preservar.

5.6

Para alcanzar ese objetivo, es necesario un compromiso, una especie de cooperación que abarque a todas las instituciones de la UE, los Estados miembros, los gobiernos nacionales y locales, los sindicatos, las asociaciones patronales y las empresas, y otras organizaciones de la sociedad civil, asumiendo todos y cada uno sus responsabilidades, convirtiéndose todos y cada uno en fuerzas generadoras para que todos los ciudadanos puedan tener su oportunidad de trabajar y participar en la creación de riqueza y de bienestar económico, social y medioambiental. En resumen, el CESE insta a las instituciones (europeas y nacionales, públicas, gubernamentales, municipales y privadas) a que apliquen políticas públicas que sean realmente inclusivas, y no restrictivas, como ha sucedido en los últimos veinte años, lo que ha conducido a la exclusión de muchos millones de personas económicamente inactivas, contribuido al alejamiento de la sociedad civil de las instituciones europeas y puesto en riesgo el futuro de Europa.

Bruselas, 20 de marzo de 2019.

El Presidente

del Comité Económico y Social Europeo

Luca JAHIER


(1)  Recomendación 2008/867/CE de la Comisión, de 3 de octubre de 2008, sobre la inclusión activa de las personas excluidas del mercado laboral (DO L 307 de 18.11.2008, p. 11).

(2)  Según datos de Eurostat (enero de 2019), el 26 % de la población (EU-28), con edades comprendidas entre los quince y los sesenta y cuatro años estuvo inactiva en el tercer trimestre de 2018.

(3)  Eurofound (2017), Reactivar: oportunidades de empleo para personas económicamente inactivas, Servicio de Publicaciones de la Unión Europea, Luxemburgo.

(4)  Véase la página web de la Comisión Europea sobre la Estrategia Europea de Empleo.

(5)  DO C 271 de 19.9.2013, p. 101.

(6)  DO C 268 de 14.8.2015, p. 40.

(7)  COM(2018) 269 final, Dictamen «Nueva Estrategia de la UE para la Juventud», DO C 62 de 15.2.2019, p. 142.

(8)  DO C 67 de 20.2.2016, p. 1.

(9)  Documento de trabajo de los servicios de la Comisión sobre la aplicación de la Recomendación de la Comisión de 2008 sobre la inclusión activa de las personas excluidas del mercado laboral [SWD(2017) 257 final].

(10)  Eurofound (2017), Reactivar: oportunidades de empleo para personas económicamente inactivas, Oficina de Publicaciones de la Unión Europea, Luxemburgo.

(11)  Eurofound (2017), Reactivar: oportunidades de empleo para personas económicamente inactivas, Oficina de Publicaciones de la Unión Europea, Luxemburgo.

(12)  Eurofound (2017), Reactivar: oportunidades de empleo para personas económicamente inactivas, Oficina de Publicaciones de la Unión Europea, Luxemburgo.

(13)  Proyecto de Informe conjunto sobre el empleo de la Comisión y el Consejo que acompaña a la Comunicación de la Comisión relativa al Estudio Prospectivo Anual sobre el Crecimiento 2019 (COM(2018) 761 final).

(14)  Edad: 15-64; datos extraídos del Informe conjunto sobre el empleo de la Comisión y el Consejo (COM(2018) 761 final)

(15)  Edad: 20-64; datos extraídos de Eurostat, febrero de 2019.

(16)  Edad: 20-64; datos extraídos de Eurostat, febrero de 2019.

(17)  DO C 237 de 6.7.2018, p. 1; DO C 125 de 21.4.2017, p. 10.

(18)  DO C 129 de 11.4.2018, p. 44, Dictamen «La igualdad de género en los mercados laborales europeos» (DO C 110 de 22.3.2019, p. 26).

(19)  Dictamen SOC/577 «El diálogo social para la innovación en la economía digital», pendiente de publicación en el Diario Oficial (DO C 125 de 21.4.2017, p. 10).

(20)  Estudio: «Skills Mismatches – An Impediment to the Competitiveness of EU Businesses» (Inadecuación de las capacidades – Un impedimento para la competitividad de las empresas de la UE).

(21)  DO C 125 de 21.4.2017, p. 10, Dictamen SOC/588 «Paquete de educación» (DO C 62 de 15.2.2019, p. 136), DO C 81 de 2.3.2018, p. 167, DO C 440 de 6.12.2018, p. 37, DO C 173 de 31.5.2017, p. 45, DO C 173 de 31.5.2017, p. 1.

(22)  Documento informativo SOC/574 «Los costes de la no inmigración y la no integración» (DO C 264 de 20.7.2016, p. 19).


ANEXO

Las enmiendas siguientes, que obtuvieron al menos una cuarta parte de los votos emitidos, fueron rechazadas en el transcurso de los debates (artículo 59.3 del Reglamento interno):

Punto 5.4

Suprímase la letra f)

5.4 A

Es preciso tender un puente que mejore la conexión entre la educación, la adquisición de competencias (1) y la realidad actual y futura de las necesidades del mercado laboral a fin de colmar el foso estructural que observamos hoy en día. Se incluye aquí:

[…]

f) reducir el horario de trabajo semanal, empezando por los servicios públicos, y crear oportunidades de trabajo para todos.

Exposición de motivos

Reducir el número de horas de trabajo semanales no es la forma adecuada de resolver el problema de las oportunidades de empleo, ni tampoco constituye un planteamiento orientado al futuro. El mundo del trabajo está cambiando en el siglo 21. Los cambios tecnológicos y las nuevas formas de trabajo ofrecen nuevas oportunidades y formas de incluir a las personas inactivas en el mercado laboral. Además, el debate en la Sección SOC ha puesto de manifiesto que también se han registrado experiencias negativas en los Estados miembros en los que se ha aplicado dicha medida.

Resultado de la votación:

Votos a favor: 42

Votos en contra: 63

Abstenciones: 5

Punto 1.4

Modifíquese de la manera siguiente:

1.4.

El CESE recomienda que la Comisión Europea anime a los Estados miembros a hacer más eficaces sus políticas activas del mercado de trabajo y a que garanticen que sus servicios públicos de empleo pueden proporcionar una asistencia más específica a las personas que quieren integrarse en el mercado laboral, teniendo en cuenta sus capacidades, y ambiciones y la demanda actual de mano de obra.

Exposición de motivos

El papel de la asistencia específica consiste en dialogar con las personas sobre sus capacidades y ambiciones pero también en explicarles cuál es la situación en el mercado de trabajo en ese momento y poner de manifiesto cuáles son mejores opciones de formación o reconversión profesional.

Resultado de la votación:

Votos a favor: 28

Votos en contra: 66

Abstenciones: 6


(1)  DO C 125 de 21.4.2017, p. 10, Dictamen «Paquete de educación» (DO C 62 de 15.2.2019, p. 136), DO C 81 de 2.3.2018, p. 167, DO C 440 de 6.12.2018, p. 37, DO C 173 de 31.5.2017, p. 45, DO C 173 de 31.5.2017, p. 1.


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