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Document 52018AE2466

Dictamen del Comité Económico y Social Europeo sobre «La bioeconomía como contribución a la consecución de los objetivos en materia de clima y de energía de la Unión Europea y de los objetivos de desarrollo sostenible de las Naciones Unidas» (Dictamen exploratorio)

EESC 2018/02466

OJ C 440, 6.12.2018, p. 45–50 (BG, ES, CS, DA, DE, ET, EL, EN, FR, HR, IT, LV, LT, HU, MT, NL, PL, PT, RO, SK, SL, FI, SV)

6.12.2018   

ES

Diario Oficial de la Unión Europea

C 440/45


Dictamen del Comité Económico y Social Europeo sobre «La bioeconomía como contribución a la consecución de los objetivos en materia de clima y de energía de la Unión Europea y de los objetivos de desarrollo sostenible de las Naciones Unidas»

(Dictamen exploratorio)

(2018/C 440/07)

Ponente:

Tellervo KILÄ-HARAKKA-RUONALA

Coponente:

Andreas THURNER

Consulta

Presidencia austriaca del Consejo, 12.2.2018

Fundamento jurídico

Artículo 302 del Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea

Dictamen exploratorio

Decisión del pleno

13.3.2018

Sección competente

Agricultura, Desarrollo Rural y Medio Ambiente

Aprobado en la sección

5.9.2018

Aprobación en el pleno

19.9.2018

Pleno n.o

537

Resultado de la votación

(a favor/en contra/abstenciones)

180/1/4

1.   Conclusiones y recomendaciones

1.1.

El CESE considera que la bioeconomía es crear valor añadido para la sociedad a través de la producción, la conversión y el uso de recursos biológicos naturales. La transición hacia un balance neutro de carbono y hacia la circularidad actuará cada vez más como un motor para la bioeconomía, dado que una bioeconomía sostenible puede generar al mismo tiempo beneficios económicos, sociales y climáticos.

1.2.

El CESE señala que la bioeconomía contribuye a la mitigación del cambio climático de varios modos: capturando CO2 de la atmósfera en biomasa, almacenando carbono en bioproductos y sustituyendo productos y materias primas fósiles por bioproductos y materias primas biológicos.

1.3.

Asimismo, el CESE hace hincapié en que la bioeconomía contribuye a las metas tanto climáticas como energéticas de la UE, al sustituir los combustibles fósiles por bioenergía en la producción de electricidad, la calefacción y refrigeración y el transporte. También contribuye a la eficiencia energética y a la seguridad del suministro energético.

1.4.

El CESE se muestra convencido de que la bioeconomía desempeña un papel fundamental en el logro de los objetivos generales en economía, medio ambiente y sociedad consagrados en la Agenda 2030 de las Naciones Unidas (ODS). El papel de la bioeconomía está estrechamente relacionado con objetivos relativos a la industria y la agricultura y a la creación de empleo en estos ámbitos.

1.5.

El Comité solicita que la Estrategia de Bioeconomía de la UE se adapte para proporcionar, en línea con la sostenibilidad económica, medioambiental y social, las condiciones más favorables para que la bioeconomía europea se convierta en una ventaja competitiva para la UE.

1.6.

El CESE subraya que los responsables políticos deben promover la producción y la movilización de biomasa sostenible en la UE, y garantizar un marco estable, fiable y coherente para las inversiones en bioeconomía a lo largo de toda la cadena de valor. Asimismo, deberían impulsar la demanda de bioproductos a través de la contratación pública, y adoptar un marco coherente para las normas técnicas, de seguridad y en materia de ayudas estatales, a fin de crear unas condiciones de competencia equitativas para los bioproductos.

1.7.

El CESE considera que la investigación y la innovación son elementos clave para el desarrollo de una bioeconomía con garantías de futuro. Por lo tanto, deben proseguirse los esfuerzos de innovación promovidos por la Estrategia de Bioeconomía, incluida la Empresa Común para las Bioindustrias (BBI).

1.8.

El Comité subraya asimismo el papel fundamental de la educación, los servicios de asesoramiento, la transmisión de conocimientos y la formación a la hora de garantizar que trabajadores y empresarios cuenten con la información y las competencias necesarias. Se debe informar debidamente a los ciudadanos sobre la bioeconomía y concienciarlos de sus responsabilidades, de modo que puedan ser consumidores activos y conscientes y tomar decisiones de consumo sostenible.

1.9.

El CESE insiste en que una infraestructura apropiada es un requisito previo para la bioeconomía y requiere una financiación adecuada. Se necesitan unos sistemas de transporte eficaces para permitir el acceso a las materias primas y la distribución de los productos a los mercados.

1.10.

El CESE recomienda que la UE se esfuerce por establecer un sistema de precios mundial para las emisiones de carbono, que constituiría una manera imparcial y eficaz de promover la bioeconomía e implicar a todos los agentes del mercado en la lucha contra el cambio climático.

1.11.

A juicio del CESE, es primordial involucrar a la sociedad civil en las iniciativas de bioeconomía y los procesos de toma de decisiones. El Comité subraya asimismo que es fundamental garantizar que la transición a una economía hipocarbónica se lleve a cabo de manera justa.

1.12.

Destaca que una bioeconomía sostenible solo puede tener éxito si adopta un planteamiento intersectorial. Por lo tanto, se necesitan coherencia y coordinación entre las distintas políticas y objetivos de la UE. También es importante garantizar la coherencia de las medidas en los Estados miembros.

2.   Antecedentes

2.1.

La Presidencia austriaca del Consejo pidió al CESE que elaborase un dictamen exploratorio acerca del papel de la bioeconomía en la consecución de los objetivos en materia de clima y de energía de la UE y los objetivos de desarrollo sostenible de las Naciones Unidas (ODS). El CESE también está preparando un dictamen de iniciativa sobre las nuevas oportunidades para la economía europea que ofrece una bioeconomía sostenible e inclusiva (CCMI/160).

2.2.

Al mismo tiempo, la Comisión Europea está actualizando la Estrategia de Bioeconomía europea de 2012. El CESE está haciendo un seguimiento de este proceso y acoge favorablemente los denuedos de la Comisión. Esta ha definido la bioeconomía como «la producción de recursos biológicos renovables y la transformación de estos recursos y flujos de residuos en productos con valor añadido, como alimentos para humanos, piensos, bioproductos y bioenergía».

2.3.

En términos generales, la bioeconomía implica la sustitución de los combustibles y materias primas fósiles por bioenergía y materias primas biológicas. La bioeconomía conlleva actividades económicas basadas en la producción, extracción, transformación y utilización de recursos naturales biológicos. Los flujos de residuos, los productos secundarios y los desechos pueden ser otra fuente importante de suministro de materias primas.

2.4.

La agricultura y la silvicultura, junto con la pesca, deben desempeñar un papel fundamental en la producción de biomasa para usos adicionales. Una amplia gama de sectores, como la silvicultura, la alimentación, la energía y las industrias química, textil y de la construcción, transforman la biomasa, incluidas las materias primas secundarias, en bienes de consumo o productos intermedios destinados a otras industrias. Por regla general, la bioeconomía se basa en cadenas de valor extensas, que incluyen el transporte, el comercio y otros servicios relacionados con las actividades anteriormente mencionadas. Además, los servicios ecosistémicos forman parte de la bioeconomía.

2.5.

La UE se ha comprometido a reducir sus emisiones de gases de efecto invernadero en, al menos, un 40 % con respecto a los niveles de 1990 para 2030 (1), con metas y normas distintas para los sectores que comercian con derechos de emisión y los demás sectores. Además, el sector UTCUTS, es decir el uso de la tierra, el cambio de uso de la tierra y la silvicultura, ha sido integrado en el marco de 2030, con la condición de que dicho sector no genere emisiones netas, sino que contribuya al objetivo de mejorar los sumideros de carbono a largo plazo. Esto refleja los requisitos fijados en el artículo 4, apartado 1 del Acuerdo de París, que pide «un equilibrio entre las emisiones antropógenas por las fuentes y la absorción por los sumideros de gases de efecto invernadero para la segunda mitad del siglo» (2).

2.6.

Para cumplir los objetivos en materia de energía de la UE para 2030, debe aumentarse la eficiencia energética en un 32,5 % con respecto a las previsiones y la cuota de energía renovable en la combinación energética general debe ser del 32 %, ambas entendidas como metas comunes de la UE y no como metas de cada Estado miembro (3).

2.7.

Los diecisiete objetivos de desarrollo sostenible de las Naciones Unidas (ODS) cubren las distintas facetas de los desafíos económicos, sociales y medioambientales a los que se enfrenta el mundo. Aunque ninguno de los ODS se centra específicamente en la bioeconomía, esta guarda relación con varios de estos objetivos.

3.   Contribución de la bioeconomía a los objetivos en materia de clima y energía de la UE

3.1.

La transición hacia la neutralidad carbónica constituye un inmenso desafío y precisa de una reducción considerable en las emisiones, así como de un aumento en el almacenamiento de carbono. El uso sostenible de recursos naturales biológicos es un elemento clave en este sentido.

3.2.

La bioeconomía contribuye a la mitigación del cambio climático mediante diversos mecanismos: la captura de CO2 de la atmósfera en biomasa a través de la fotosíntesis, el almacenamiento de carbono en bioproductos y la sustitución de productos y materias primas fósiles por bioproductos y materias primas biológicas.

3.2.1.

Una absorción eficaz del CO2 requiere un crecimiento de biomasa sostenible. Una gestión de los bosques y un uso de la madera activos y sostenibles son elementos clave para alcanzar las metas climáticas (como se señaló ya en el los dictámenes NAT/655 (4), sobre las implicaciones de la política energética y climática, y NAT/696 (5), sobre el reparto del esfuerzo y el sector UTCUTS). Un metro cúbico de madera captura aproximadamente 1000 kg de CO2. Dado que solo una biomasa creciente tiene la capacidad de absorber CO2, resulta vital no fijar límites en lo que se refiere al uso de los bosques, siempre que el ritmo de aprovechamiento no supere el ritmo de replantación y crecimiento de los bosques y se apliquen prácticas de gestión forestal sostenible.

3.2.2.

Existen varios tipos de bioproductos, y se están desarrollando otros nuevos. Dichos productos pueden almacenar carbono, evitando que vaya a parar a la atmósfera. Los productos de madera duraderos, como los edificios y los muebles de alta calidad, son el medio más eficaz de almacenamiento de carbono. Mientras los bioproductos de vida más corta se reciclen, tampoco liberarán su contenido de carbono. Además, al final de su vida útil, los bioproductos pueden utilizarse como bioenergía y, por consiguiente, sustituir las fuentes de energía fósiles.

3.3.

La bioenergía también contribuye al objetivo de eficiencia energética de la UE. Las redes de calefacción urbana en las comunidades y la producción combinada de calor y electricidad (PCCE) de manera industrial y sostenible ofrecen buenos ejemplos de ello. Puesto que los edificios consumen una cantidad considerable de energía, la eficiencia energética de los edificios, junto con la fuente de energía utilizada, es muy importante.

3.4.

El transporte debe desempeñar un papel decisivo en la consecución de las metas climáticas. Es preciso recurrir a todos los tipos de medidas que ayuden a reducir las emisiones de gases de efecto invernadero, a la vista de las diferentes necesidades y características de los diversos modos de transporte (como se ha señalado en varios dictámenes del CESE, por ejemplo TEN/609 (6) sobre la descarbonización del transporte).

3.4.1.

Parece que existe una tendencia creciente a electrificar el transporte. Para que esto tenga un impacto positivo en el clima, la electricidad debe producirse utilizando fuentes de energía con un bajo nivel de emisiones de gases de efecto, entre otros mediante el uso de fuentes de bioenergía sostenibles.

3.4.2.

Parte del sector del transporte está sustituyendo los combustibles fósiles por biocarburantes sostenibles. A pesar de la creciente electrificación de los turismos, la aviación y el transporte marítimo, así como el transporte pesado por carretera y la maquinaria no de carretera siguen dependiendo en gran medida de los combustibles. A este respecto, los biocarburantes avanzados son especialmente prometedores.

3.5.

Además de los beneficios climáticos, el uso de bioenergía contribuye a la disponibilidad de energía y a la seguridad del suministro energético. Por lo tanto, si se gestiona correctamente, la bioenergía desempeñará un papel significativo en la consecución de los objetivos básicos establecidos en la política energética europea.

4.   Contribución de la bioeconomía a los objetivos de desarrollo sostenible (ODS)

4.1.

Los ODS nos plantean el reto de evaluar el papel de la bioeconomía no solo desde las perspectivas climática y energética, sino desde los puntos de vista generales de la economía, la sociedad y el medio ambiente, integrando además una perspectiva global a largo plazo. Dada la gran transversalidad de la bioeconomía, existen interconexiones prácticamente con los diecisiete ODS. Sin embargo, la bioeconomía contribuye, en particular, a los siguientes ODS: 1, 2, 6, 7, 8, 9, 11, 12, 13, 14 y 15.

4.2.

La bioeconomía tiene el potencial de generar crecimiento económico y empleo, no solo en las zonas urbanas sino también en las regiones rurales. Por lo tanto, debe desempeñar un papel significativo en el logro del ODS 1 (fin de la pobreza).

4.3.

El ODS 2 consiste en poner fin al hambre. La biomasa es un recurso limitado, y hay una relación entre la producción de alimentos, de piensos y de productos de fibra. Se necesita un planteamiento responsable respecto de la bioeconomía sostenible a fin de permitir una producción suficiente para diferentes fines –la seguridad alimentaria es prioritaria– y garantizar unos ecosistemas sólidos. Los principios de la eficiencia en el uso de recursos y la circularidad, así como la transición hacia dietas más vegetarianas, son maneras de cumplir estos objetivos.

4.4.

Una bioeconomía sostenible contribuye al ODS 6 (agua limpia y saneamiento), por ejemplo al mantener unos ecosistemas forestales sanos, que constituyen una condición previa necesaria para disponer de agua limpia.

4.5.

El ODS 7 (energía sostenible y no contaminante) es parte esencial de la bioeconomía. El uso de flujos laterales y flujos de residuos proporciona energía limpia y reduce la dependencia de los recursos energéticos fósiles.

4.6.

En su conjunto, la bioeconomía debe desempeñar un papel fundamental en la consecución de las metas económicas y sociales. Cumple un papel significativo en la consecución del ODS 8 (trabajo decente y crecimiento económico). Además, la bioeconomía de la UE puede ayudar a reducir sustancialmente la dependencia de las importaciones de bienes fósiles, al tiempo que fomenta el valor añadido interior y apoya las cadenas de valor locales.

4.7.

El ODS 9 pide un aumento significativo de la participación de la industria en la creación de empleo y en el PIB, así como la readaptación de las industrias para hacerlas sostenibles, junto con una mayor eficiencia en el uso de los recursos y un mayor recurso a tecnologías y procesos industriales limpios y racionales desde un punto de vista medioambiental. La bioeconomía guarda una estrecha relación con todos estos objetivos, y el uso sostenible de biomasa puede mejorar el liderazgo industrial de la UE. Además, también tiene un gran potencial para fomentar el crecimiento de las pymes e integrarlas en las cadenas de valor.

4.8.

La bioeconomía puede desempeñar un papel importante en el logro del ODS 11 (ciudades y comunidades sostenibles). El concepto de ciudades con un enfoque climático inteligente (7) y de bienestar en las zonas urbanas va parejo con soluciones ofrecidas por la bioeconomía (por ejemplo, construcción con madera, o transporte y calefacción urbana de bajas emisiones).

4.9.

La bioeconomía se encuentra en una buena posición para contribuir al ODS 12 (producción y consumo responsables). Mediante la optimización del uso de materias primas, la aplicación del diseño ecológico y la producción de productos duraderos y reciclables, la bioeconomía desempeña un papel destacado en la transición hacia la economía circular. Sin embargo, el aumento de la sensibilización de los consumidores se considera una importante condición previa para hacer posibles patrones de consumo informados y responsables y fomentar una producción sostenible.

4.10.

La bioeconomía puede contribuir de forma significativa a la mitigación del cambio climático a escala mundial, como reclama el ODS 13 (acción por el clima) y como ya se mencionó en el capítulo 3. Además de sus acciones interiores, la UE puede tener un impacto mundial notable a través de la exportación de bioproductos, soluciones climáticas y conocimientos especializados.

4.11.

Por último, la bioeconomía afecta a los ODS 14 (vida submarina) y 15 (vida de ecosistemas terrestres). Por lo tanto, el uso sostenible, responsable y eficiente de los recursos naturales debe constituir una parte esencial de la bioeconomía.

5.   Requisitos previos para el desarrollo de la bioeconomía

5.1.

Si bien la bioeconomía contribuye de muchas maneras a la consecución de las metas en materia de clima y de energía y de los ODS, las condiciones para ponerla en marcha deben ser favorables. Por una parte, los ODS apoyan y mejoran las condiciones necesarias para ayudar al desarrollo de la bioeconomía; por la otra, ciertos ODS imponen requisitos que la bioeconomía debe cumplir.

5.2.

La Estrategia de Bioeconomía de la UE debe adaptarse a los nuevos mercados a fin de proporcionar, en línea con la sostenibilidad económica, medioambiental y social, las condiciones más favorables para la bioeconomía europea, que se está desarrollando y expandiendo rápidamente.

5.3.

Sobre todo, los responsables políticos deben promover la producción y la movilización de biomasa sostenible en la UE, y la política de desarrollo regional de la UE debería proporcionar apoyo suficiente para garantizar el desarrollo de empresas rurales. Asimismo, deben garantizar un marco estable, fiable y coherente para las inversiones en bioeconomía a través de las cadenas de valor.

5.4.

Los responsables políticos también deberían adoptar un marco coherente para las normas técnicas, de seguridad y en materia de ayudas estatales, a fin de crear unas condiciones de competencia equitativas para los bioproductos. El sector público también desempeña un importante papel en la demanda de bioproductos a través de la contratación pública. Iniciativas como una «Semana Europea de la Bioeconomía» podrían ayudar a impulsar la penetración en el mercado y a potenciar diferentes proyectos.

5.5.

La investigación y la innovación son fundamentales para el desarrollo de una bioeconomía con garantías de futuro, que podría constituir una ventaja competitiva para la UE. Esto debería considerarse a la luz del inmenso potencial ofrecido por nuevos tipos de bioproductos, desde alimentos y productos de fibras tradicionales a nuevos tipos de materiales de construcción y envasado, textiles, bioquímicos y bioplásticos. Lo mismo es aplicable al potencial de la mejora vegetal y de diferentes sustancias como materias primas para bioproductos (por ejemplo, la lignocelulosa, el aceite vegetal, el almidón, el azúcar o las proteínas).

5.6.

Deben proseguirse los esfuerzos de innovación impulsados por la Estrategia de Bioeconomía de la UE, incluida la Empresa Común para las Bioindustrias (8). El Centro de Conocimientos en Bioeconomía (9) también debe desempeñar un papel importante para fomentar el uso de conocimientos, ayudando al crecimiento de la bioeconomía. Además, las iniciativas y programas de investigación e innovación deben hacerse más atractivos para las empresas.

5.7.

La educación, los servicios de asesoramiento, la transmisión de conocimientos y la formación desempeñan un papel vital a la hora de garantizar que trabajadores y empresarios cuenten con la información y las competencias necesarias, con la posible consecuencia de aumentar la sostenibilidad de las empresas actuales y aprovechar nuevas oportunidades en la bioeconomía.

5.8.

Al mismo tiempo, es preciso velar por informar debidamente a los ciudadanos sobre la bioeconomía y concienciarlos de sus responsabilidades, de modo que puedan ser consumidores activos y conscientes y tomar decisiones de consumo sostenible, teniendo en cuenta la distinta disposición al cambio de las personas de diferentes edades. A tal fin, deben organizarse campañas de información que refuercen la confianza de los consumidores en la bioeconomía y los bioproductos.

5.9.

El acceso a las materias primas es otro de los prerrequisitos básicos para la bioeconomía. Por lo tanto, se necesita un entorno empresarial apropiado para la agricultura y la silvicultura, a fin de fomentar la disponibilidad y la movilización de la biomasa. La gestión sostenible de los bosques y los recursos terrestres y marinos, como reclaman los ODS 14 y 15, contribuye de forma esencial a la seguridad del suministro de materias primas. En este contexto, deben reconocerse y promoverse los marcos legislativo y no legislativo existentes relativos a las materias primas sostenibles y renovables en la UE. La creciente utilización de flujos laterales y residuos como materias primas para nuevos usos también ayuda a garantizar la disponibilidad de biomasa. En el caso de las estructuras de pequeña escala, las cooperativas y las organizaciones de productores pueden desempeñar un papel importante.

5.10.

Contar con infraestructuras físicas adecuadas es otro prerrequisito para la bioeconomía, que requiere una financiación adecuada en infraestructuras de energía, transporte y digitales. Unos sistemas de transporte eficaces son fundamentales para posibilitar el acceso a las materias primas y la distribución de los productos a los mercados.

5.11.

En lo que respecta a los mercados globales, la bioeconomía está estrechamente relacionada con el ODS 17, que tiene por objeto reforzar la alianza mundial para el desarrollo sostenible. Este objetivo requiere promover un sistema de comercio multilateral universal, basado en normas, abierto, no discriminatorio y equitativo en el marco de la OMC. Es importante para el comercio de productos tanto agrícolas como industriales de la bioeconomía. No obstante, la cooperación a lo largo de las cadenas de valor regionales debe reforzarse, a fin de fomentar el desarrollo regional.

5.12.

Para impulsar el desarrollo de la bioeconomía de una forma imparcial, la UE debe esforzarse por crear un sistema de precios mundial para las emisiones de carbono, implicando así a todos los agentes del mercado y estableciendo condiciones de competencia equitativas.

5.13.

Es de suma importancia involucrar a la sociedad civil en las estructuras de las iniciativas de bioeconomía y los procesos de toma de decisiones a fin de reforzar la cooperación entre diferentes agentes de la sociedad y aumentar la sensibilización del público en lo que se refiere a la bioeconomía sostenible.

5.14.

Mientras que la transición hacia una economía hipocarbónica y circular constituye un inmenso desafío e implica profundos cambios estructurales en lo que se refiere a los empleos relacionados, es importante garantizar que la transición se lleva a cabo de manera justa.

5.15.

Una bioeconomía sostenible solo puede tener éxito si se adopta un planteamiento intersectorial. Por lo tanto, son necesarias coherencia y coordinación entre las distintas políticas y objetivos de la UE, en particular en materia de clima, medio ambiente, alimentación, agricultura, silvicultura, industria, energía, economía circular, investigación e innovación. A tal efecto, debería establecerse un grupo de alto nivel sobre la bioeconomía sostenible que cuente con la participación de múltiples partes interesadas y el apoyo del presidente de la Comisión.

5.16.

El progreso en el logro de los ODS se mide y se supervisa a través de 232 indicadores. Estos incluyen indicadores relacionados con el clima y la energía, pero no existe ningún indicador de bioeconomía específico. Por lo tanto, la Comisión debe desarrollar los indicadores más relevantes a fin de obtener una imagen realista e ilustrativa del desarrollo de la bioeconomía de la UE.

Bruselas, 19 de septiembre de 2018.

El Presidente del Comité Económico y Social Europeo

Luca JAHIER


(1)  Véase el Marco sobre clima y energía para 2030: https://ec.europa.eu/clima/policies/strategies/2030_es

(2)  Véase el artículo 4, apartado 1 del Acuerdo de París: https://unfccc.int/sites/default/files/paris_agreement_spanish_.pdf

(3)  Véase la Declaración de la Comisión Europea de 19 de junio de 2018: http://europa.eu/rapid/press-release_STATEMENT-18-3997_en.htm

(4)  Véase el Dictamen NAT/655 «Implicaciones de la política del clima y la energía para los sectores de la agricultura y la silvicultura» (DO C 291 de 4.9.2015, p. 1).

(5)  Véase el Dictamen NAT/696 «Reparto del esfuerzo 2030 y uso de la tierra, cambio de uso de la tierra y silvicultura (UTCUTS)» (DO C 75 de 10.3.2017, p. 103).

(6)  Véase el Dictamen TEN/609 «Descarbonización del transporte» (DO C 173 de 31.5.2017, p. 55).

(7)  http://www.climatesmartcities.org/

(8)  https://www.bbi-europe.eu

(9)  https://biobs.jrc.ec.europa.eu


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