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Document 52018IE1641

Dictamen del Comité Económico y Social Europeo sobre «La contribución de las zonas rurales de Europa al Año Europeo del Patrimonio Cultural 2018 para garantizar la sostenibilidad y la cohesión entre zonas urbanas y rurales» (Dictamen de iniciativa)

EESC 2018/01641

OJ C 440, 6.12.2018, p. 22–27 (BG, ES, CS, DA, DE, ET, EL, EN, FR, HR, IT, LV, LT, HU, MT, NL, PL, PT, RO, SK, SL, FI, SV)

6.12.2018   

ES

Diario Oficial de la Unión Europea

C 440/22


Dictamen del Comité Económico y Social Europeo sobre «La contribución de las zonas rurales de Europa al Año Europeo del Patrimonio Cultural 2018 para garantizar la sostenibilidad y la cohesión entre zonas urbanas y rurales»

(Dictamen de iniciativa)

(2018/C 440/04)

Ponente:

Tom JONES

Decisión del Pleno

15.2.2018

Fundamento jurídico

Artículo 29, apartado 2, del Reglamento interno

 

Dictamen de iniciativa

Sección competente

Agricultura, Desarrollo Rural y Medio Ambiente

Aprobación en sección

5.9.2018

Aprobado en el pleno

19.9.2018

Pleno n.o

537

Resultado de la votación

(a favor/en contra/abstenciones)

201/2/7

1.   Conclusiones y recomendaciones

Conclusiones

1.1.

El CESE apoya plenamente que se designe 2018 como Año Europeo del Patrimonio Cultural y alaba todos los esfuerzos realizados por los promotores y organizadores a todos los niveles para rendir homenaje e incrementar la visibilidad del rico y diverso patrimonio cultural de Europa (1).

1.2.

El CESE anima a todas las partes interesadas y participantes a que adopten una definición de «cultura» lo más amplia posible y a que incluyan a todos los ciudadanos.

1.3.

Este año no solo debe servir para conmemorar el pasado, sino que también debe fomentar expresiones cambiantes, nuevas y estimulantes de la inspiración y la habilidad humanas, que a menudo son fruto de tradiciones arraigadas en el patrimonio rural de cada país.

1.4.

Doce meses constituyen un período breve, pero cabe esperar que este esfuerzo y estas inversiones adicionales animen a los ciudadanos a centrarse en las oportunidades que brinda el patrimonio cultural en las regiones rurales. Todo ello debería permitirles crear un capital renovado, estético, social y económico del bienestar para las generaciones presentes y futuras. A mitad de recorrido han obtenido el distintivo del Año Europeo del Patrimonio Cultural más de 3 500 proyectos, y el porcentaje de proyectos rurales varía de una región a otra.

1.5.

El CESE apoya el llamamiento de la Alianza Europea para la Cultura y las Artes, de enero de 2018, para que las instituciones europeas y los Estados miembros garanticen un apoyo considerable dentro del marco financiero plurianual (MFP) posterior a 2020. También acoge con satisfacción el compromiso de la Comisión Europea con la cultura, anunciado en su proyecto de presupuesto de mayo de 2018, así como los otros compromisos contraídos por medio de la Nueva Agenda para la Cultura (2).

Recomendaciones

1.6.

El patrimonio cultural rural, con toda su riqueza y diversidad, debe reconocerse formalmente por su valor artístico intrínseco y su contribución económica y social al bienestar de todos los ciudadanos europeos (3).

1.7.

Se deberán examinar las repercusiones que la inversión de los financiadores públicos tienen en las zonas rurales de modo que, cuando se diseñe cualquier flujo de financiación nuevo, este incluya apoyo a las contribuciones en curso de las familias y los trabajadores agrícolas, así como a las ONG que integren artistas individuales, asociaciones folclóricas, grupos de acción local o explotaciones de la agricultura social. Al hacerlo, se tendrán plenamente presentes las medidas que se necesitan para potenciar las infraestructuras del patrimonio rural.

1.8.

Los flujos de financiación existentes de la UE, incluido el Programa de Desarrollo Rural, deben apreciar cada vez más el valor horizontal de la cultura y ofrecer un apoyo a los proyectos culturales, incluidos aquellos que protegen, fomentan y potencian los paisajes ricos en biodiversidad. La recuperación del pastoreo y la restauración de cabañas remotas en los Pirineos, los viñedos de Santorini, la protección de los pastos comunales en Șeica Mare (Rumanía) son buenos ejemplos de todo ello, al igual que el proyecto cultural Leader de Lesbos (Grecia) para apoyar la integración de los inmigrantes. Los programas agroambientales deben seguir creando hábitats agrarios y el entorno construido debe hacer gala de unos niveles de diseño elevados que respeten los modelos culturales tradicionales sin dejar de ser adecuados para el uso moderno.

1.9.

Las superficies arboladas, los bosques y las vías navegables sostenibles merecen ser objeto de medidas de apoyo para evitar la degradación y la contaminación. Deben preverse fondos para la conservación de los cinturones protectores de áreas verdes y arbustos creados en el pasado en espacios rurales (por ejemplo en Polonia, según el concepto de Dezydery Chłapowski), que reducen la erosión del suelo y las emisiones de CO2, favorecen el rendimiento y enriquecen el paisaje.

1.10.

La contribución de las jornadas de puertas abiertas en explotaciones, las visitas escolares al campo, las exposiciones, el artesanado y las demás ferias y festivales culturales ayudan a los habitantes de las ciudades a comprender y apreciar mejor las zonas rurales, por lo que merecen recibir financiación pública, al igual que las medidas para tender puentes entre los ciudadanos rurales y urbanos mediante proyectos culturales.

1.11.

Deben promoverse medidas para dar a conocer la cultura y tradiciones rurales a las nuevas generaciones a través de lenguajes modernos e innovadores y se deben cuantificar sus beneficios económicos y sociales, además de compartir y alabar las buenas prácticas. Debe apoyarse a los artistas y otros agentes culturales inspiradores, en ocasiones provenientes de otras partes, para ayudar a las comunidades a materializar todo el potencial de los activos culturales locales.

1.12.

Es necesario hacer frente a la grave pérdida de habilidades artesanales mediante una mayor inversión en formación al objeto de garantizar que las transferencias intergeneracionales se fundamentan en los conocimientos anteriores y alientan la innovación. Las escuelas rurales, por su parte, deben instruir sobre el potencial para el empleo que tienen los activos rurales, así como sobre oportunidades laborales externas. No solo los jóvenes agricultores sino toda la juventud del mundo rural se enfrenta al reto particular de ser emprendedor en su función de custodios de su propio patrimonio.

1.13.

El patrimonio cultural rural debe promoverse, entre otras cosas, de forma sostenible con fines turísticos, de modo que los habitantes de las ciudades aprendan a apreciar los valores culturales de las zonas rurales y opten cada vez más por vivir en el campo y por trabajar en lugares más apartados.

1.14.

Hay que promover la comercialización de productos culturales rurales, incluido el patrimonio gastronómico, y proteger el estatus de las marcas con indicación geográfica, a la vez que proporcionar seguridad a la ciudadanía acerca de su calidad y rastreabilidad.

1.15.

Debe fomentarse que, en beneficio de todos los ciudadanos, las actividades de voluntariado, la participación comunitaria y las empresas sociales, así como las empresas privadas rurales, desarrollen y compartan sus actividades culturales, incluida la promoción de la diversidad de idiomas y dialectos. Las pequeñas comunidades rurales han de hacer suyos el valor y el potencial de sus activos culturales locales y buscar oportunidades para cooperar con grupos similares en otros lugares a fin de fomentar los vínculos, por ejemplo, con vistas a impulsar los beneficios económicos de una mejor oferta turística.

1.16.

Pese a que es probable que los proyectos para conmemorar el Año Europeo del Patrimonio Cultural 2018 se prolonguen en el futuro, es importante realizar un balance y una evaluación de la inversión y los resultados cuantificables, teniendo en cuenta factores económicos, sociales y culturales. A raíz de las negociaciones tripartitas entre el Parlamento Europeo y el Consejo en 2017 se asignaron cerca de 8 millones de euros a dicho Año; sería razonable esperar que una proporción cuantificable de esta ayuda se pusiera a disposición de las zonas rurales.

1.17.

Se requiere más investigación para cuantificar y medir la calidad de los beneficios del patrimonio y de la actividad cultural en curso sobre el bienestar de los ciudadanos, así como para respaldar ideas de futuras acciones. Los estoicos defensores del patrimonio precisan apoyo para acoger a nuevos migrantes y tradiciones culturales distintas.

1.18.

Hay que actuar de modo urgente en el ámbito de la conectividad del transporte y las infraestructuras digitales, algo fundamental para el asentamiento en las zonas rurales y el desarrollo del turismo cultural.

2.   Introducción

2.1.

Este dictamen se centra específicamente en la amplia variedad de activos y talentos que han aportado, y aportarán, las zonas rurales y sus ciudadanos al patrimonio cultural europeo y en cómo esta amplia definición de cultura favorece una ruralidad más viable y próspera. Apoyamos la Carta paneuropea del patrimonio rural que promueve un desarrollo territorial sostenible (4) y el siguiente enunciado de la Declaración de Cork 2.0 de 2016: «La gestión de la tierra desempeña un papel clave en la relación entre la ciudadanía y el medio ambiente. Las políticas deben incentivar la generación de bienes públicos medioambientales, incluida la conservación del patrimonio natural y cultural de Europa […]».

2.2.

Debe examinarse esta iniciativa desde el punto de vista de las zonas rurales y el CESE muestra su preocupación ante el hecho de que no llegue suficiente información sobre el Año a pequeños grupos comunitarios en pueblos y poblaciones pequeñas a tiempo de que preparen y celebren la gran gama de activos culturales que los rodean. Este año no solo debe servir para conmemorar el pasado, sino que también debe fomentar expresiones cambiantes, nuevas y estimulantes de la inspiración y la habilidad humanas, que a menudo son fruto de tradiciones arraigadas en el patrimonio rural de cada país.

2.3.

Es importante hacer un listado de las actividades culturales que ya existen y aprender de los proyectos que tienen éxito, pero las celebraciones de 2018 deben incluir actos culturales nuevos e innovadores que se basen en el pasado y transmitan el patrimonio cultural a las nuevas generaciones de forma contemporánea, ofreciendo, de este modo, oportunidades a las zonas rurales. Europa Creativa desarrolla dos proyectos rurales —«Raíces y rutas» y «La comida es cultura»— que, si se saldan con éxito, podrían contribuir al aprendizaje y el desarrollo.

2.4.

Si bien es difícil cuantificar los beneficios económicos y sociales de la actividad cultural (más de 300 000 empleos directamente relacionados con la cultura europea), la OCDE cree que la cultura ha de ser utilizada como indicador de bienestar, por lo que conviene que los organizadores del EYCH 2018 lleven a cabo algunos análisis que puedan justificar futuras inversiones públicas. Debe haber una descripción clara de hasta qué punto el año ha tenido éxito a la hora de llegar a las zonas rurales y remotas, y de cómo se pueden usar todas las buenas prácticas transferidas —como los proyectos AlpFoodway (5) y Terract (6)— para establecer prioridades en el futuro a escala regional y europea.

3.   Observaciones generales y específicas

3.1.

Los paisajes rurales, el mosaico de estructuras geológicas naturales y las huellas humanas de la agricultura, la silvicultura, los lagos, los ríos y los asentamientos construidos ofrecen, quizá, el mayor patrimonio cultural que existe. Desde los parques naturales y los espacios Natura 2000 hasta las zonas verdes de la periferia urbana, se puede apreciar una belleza diversa, una fuente de inspiración para generaciones de artistas, músicos, literatos, bailarines y para todos nosotros, que no entramos en ninguna de esas categorías. La Nueva Agenda para la Cultura de la Comisión es bastante sucinta por lo que se refiere a las perspectivas rurales. No obstante, sí estipula que «la restauración y la actualización del patrimonio cultural y natural contribuye al potencial de crecimiento y a la sostenibilidad. Una gestión integrada de los activos culturales y naturales anima a las personas a descubrir dichos activos y a implicarse en ellos». El pueblo mayangna de Nicaragua usa el mismo vocablo para la naturaleza y la cultura, un ejemplo de civismo ecológico.

3.2.

Las comunidades rurales incluso añaden valor a los paisajes. Son los administradores y empleados de las explotaciones y las superficies arboladas, junto con los artesanos, —hombres y mujeres— quienes han esculpido estos paisajes. Generaciones de personas cualificadas que han utilizado la tierra y el agua para obtener alimento, abrigo y generar ingresos. Por ejemplo, la idea de crear cinturones protectores de áreas verdes y arbustos para la preservación de los suelos, que se desarrolló en Polonia en el siglo XIX, da hoy al paisaje su carácter distintivo. Hombres y mujeres que delimitaron el campo con piedras y ramas y construyeron graneros y talleres. Durante sucesivas generaciones, criaron razas autóctonas de ganado adaptadas al terreno y al clima, a la vez que gestionaron la vegetación. Desarrollaron una gastronomía local y unas tradiciones folclóricas específicas. Asimismo, hemos heredado un rico patrimonio de magníficas construcciones, no solo mansiones, castillos e iglesias, sino también casas de campesinos, pequeños molinos y tiendas rurales, como las que se pueden admirar, cuidadosamente restauradas, en el museo de Saint Fagan, en Gales. El mantenimiento de este tipo de arquitectura histórica descansa a menudo en la inversión privada, con cierto apoyo público y benéfico crucial. Un innovador proyecto en el norte de Gales utiliza la energía renovable del lecho marino para producir calor y, de ese modo, reducir los costes en Plas Newydd, una casa señorial del National Trust (7). Al conmemorar el pasado y el presente hay que buscar un equilibrio entre el idealismo y la realidad de la lucha y el esfuerzo humanos.

3.3.

Apreciamos todos los esfuerzos que se despliegan para preservar de manera sensible este patrimonio, y también los de European Heritage Alliance. La restauración implica la necesidad de unas autoridades responsables del ordenamiento que, con su apoyo, garanticen conversiones comprensivas a la hora de edificar. El proyecto REVAB, cofinanciado por el programa Erasmus, ofrece formación para promover las posibilidades que brinda la reutilización de edificaciones agrícolas obsoletas, lo que evita su demolición.

3.4.

La población rural creó su propia cultura, reflejando su trabajo, tiempo libre y retos sociales en todas las expresiones del arte, el deporte y las actividades comunitarias, en general. Con frecuencia, las zonas rurales asumen una importante función de viveros donde se mantiene la diversidad de lenguas y dialectos minoritarios. Los toponímicos de los pueblos, las granjas y los campos revisten interesantes significados que han de ser comprendidos y respetados. Así pues, han creado, y siguen creando, un legado valioso para la sociedad en general.

3.5.

No obstante, sus actividades económicas también evolucionan y, en ocasiones, desaparecen. No todos los paisajes están inmaculados. Algunos dan fe de la explotación industrial, de las guerras y el expolio, de los estragos de la sequía, las inundaciones o el fuego, o incluso de la sobreexplotación causada por una concentración de actividad turística excesiva. Todos tienen una historia que contar, lecciones que aprender. Mitigar la repercusión del cambio climático exigirá la intervención positiva para conservar la diversidad y una variedad de experiencias. Mantener los vínculos con el pasado se considera «suministro de bienes públicos» y los paisajes se degradan si no existe una biodiversidad sostenible, una planificación sensible y un acceso controlado. Incluso las manifestaciones culturales artísticas desaparecen si las poblaciones rurales caen por debajo de niveles sostenibles.

3.6.

En Eurostat 2017 se señala que más de un tercio de los europeos no participa en actividades culturales, razón por la cual el desarrollo del turismo cultural/rural, vinculado a actividades saludables y de ocio, es y será siempre un puente privilegiado entre los habitantes de la ciudad y el campo. La ciudad de Galway es un buen ejemplo de las asociaciones rurales y urbanas, y la iniciativa de las Capitales Europeas de la Cultura (por ejemplo, Plovdiv, Bulgaria, y Matera, Italia, en 2019) debe mostrar siempre características culturales de las zonas rurales, así como de las ciudades. En Gales, el organismo encargado del patrimonio, CADW, tiene una iniciativa de puertas abiertas, que forma parte de un proyecto integrado por cincuenta países para ayudar a los ciudadanos a seguir los pasos del cambio a fin de entender mejor su propia existencia: «para diseñar el futuro es necesario entender el pasado».

3.7.

En Grecia encontramos otro ejemplo de conocimientos compartidos en el espacio Art Farm (8), desarrollado por Sotiris Marinis. En el pueblo de Megali Mantineia, en Mani Occidental, Sotiris Marinis ha construido casas en los árboles y un centro de formación, trabajando sobre el principio de que «una experiencia aquí educa acerca de nuestro patrimonio rural y cultural».

3.8.

El turismo cultural rural es un proveedor de recursos económicos y sociales vigente y creciente, así como la base de la inversión conjunta. La responsabilidad de proteger y apoyar el patrimonio cultural europeo es una competencia nacional, regional y local, y es fundamental que los ciudadanos se sientan orgullosos de ello. Las instituciones europeas pueden promover un sentimiento en favor de los valores comunes europeos e incentivar y promover las buenas prácticas y la puesta en común de las experiencias (9). Las recetas gastronómicas, las cervezas y los vinos regionales y tradicionales, así como los trajes y la música, tal y como se vio en la Semana Verde de Berlín (10), atraen a miles de visitantes extranjeros al año y ayudan a conectar el presente con el pasado. Conectar los alimentos y los productos artesanales directamente con los consumidores y los productores rurales a través de los mercados agrícolas y la venta por internet es algo cada vez más popular, como atestiguan, por ejemplo, los grupos locales de distribución de alimentos REKO, en Finlandia.

3.9.

Los lugares en los que reina la soledad, en los que escuchar y ver aves y experimentar las superficies arboladas —la diversidad forestal y las especies de plantas para usos medicinales— contribuyen a ampliar la curiosidad, el afán de estudio y el bienestar de los ciudadanos. Ampliar el abanico de oportunidades y descubrimientos debería contribuir a evitar el exceso de visitas en sitios vulnerables. Todo esto genera valor añadido en el plano económico y del empleo, a partir de activos rurales básicos, en las regiones más remotas, valor que ya reconocen los pueblos y comunidades pequeños. En las zonas de montaña de Lombardía, el proyecto AttivAree cimienta el sentimiento de pertenencia de las personas al reforzar el patrimonio natural a través del arte. Asimismo, establece colaboraciones para renovar los albergues y promover la disponibilidad de alojamiento en aldeas remotas como Lavenone (11). Debería animarse a las agencias de viaje a colaborar con las empresas y empresas sociales situadas en zonas remotas que promuevan el turismo cultural sostenible.

3.10.

Difundir y presentar información cultural usando la tecnología digital hará menguar de una forma original una brecha que no hacía sino aumentar entre la ciudad y el campo, entre las generaciones jóvenes y las de más edad. Proyectos como YourAlps (12), que reconectan a la juventud con el patrimonio de la montaña, merecen una acogida positiva. Hay muchos ejemplos nuevos de formas innovadoras de retratar las tradiciones culturales, como el proyecto artístico desarrollado en Aasted, Dinamarca, y en el pueblo de Pfyn, Suiza. Se trata de proyectos que surgen de iniciativas locales y de las necesidades locales detectadas y que se sirven de procesos participativos, que forman parte de la tradición cultural europea. Deben estar disponibles recursos públicos y privados a escala europea, estatal y regional para acelerar las inversiones en iniciativas similares.

3.11.

También se recurre cada vez más a las nuevas herramientas digitales —por ejemplo, en lugares de conflicto, pasado o presente— para recrear lugares históricos importantes destruidos por el abandono o la guerra. La tecnología se utiliza para leer con mayor precisión lápidas y manuscritos descoloridos (13). Se valoran positivamente los planes de la Comisión para una estrategia «#Digital4Culture» y esperamos que esta tenga presentes todos los aspectos rurales pertinentes. El Proyecto MEMOLA, por ejemplo, utiliza digitalizaciones tridimensionales de antiguas zonas de riego para enseñar nuevos procedimientos de irrigación.

3.12.

Se requiere más investigación para entender en qué medida la actividad cultural importa a las personas y qué beneficios para la salud se derivan para todas las edades y, especialmente, para los pacientes de enfermedades físicas o mentales (14), mientras que los actuales programas de Erasmus+, como los másteres de TEMA, financian buenas oportunidades de investigación en la actualidad. La conferencia de alto nivel sobre innovación y patrimonio cultural (15) en el marco de Horizonte 2020 y del EYCH solicitó que se realizasen más esfuerzos para desarrollar labores de investigación a fin de identificar prioridades y mejores prácticas en la promoción de las actividades culturales.

3.13.

Diversas iniciativas apoyadas por fundaciones caritativas y filantrópicas han contribuido de manera significativa a la conservación de los sitios naturales y al apoyo de actividades, a menudo a través de empresas sociales, que impulsan el desarrollo sostenible de las zonas rurales. La Fundación Cultural Finlandesa apoya la investigación de medidas para evitar que los residuos agrícolas afecten a la calidad del agua en el Mar Báltico. Esta Fundación colabora con los agricultores en la creencia de que una mayor biodiversidad equivale a una mayor riqueza paisajística. También se acogen favorablemente otras iniciativas benéficas, como la del Fondo del Patrimonio Cultural en los colegios galeses, que fomenta los concursos culturales entre escuelas involucrando a los jóvenes en la definición y ejecución de una actividad cultural de su elección (16). Encontramos un ejemplo que permite a los jóvenes explorar su patrimonio cultural en la escuela de Piscu (17), Rumanía, que está especializada en el patrimonio y organiza seminarios y conferencias. El CESE dio la bienvenida a alumnos de escuelas de toda Europa en marzo de 2018 para hablar sobre sus prioridades culturales bajo el lema «Tu Europa, tu voz» (18). Suscribieron lo siguiente: «Quiero vivir en una Europa que valore y proteja todas las formas de cultura […] queremos evitar el elitismo y popularizar la cultura […], pero también tener la oportunidad de crear una cultura propia […]». En Giffoni, un pueblo del sur de Italia, cerca de 300 alumnos prepararon películas y vídeos para promover su región.

3.14.

Se deberán examinar las repercusiones que la inversión de los financiadores públicos tienen en las zonas rurales de modo que, cuando se diseñe cualquier flujo de financiación nuevo, este incluya apoyo a las contribuciones en curso de las familias y los trabajadores agrícolas, así como a las ONG que integren artistas individuales, asociaciones folclóricas, grupos de acción local o explotaciones de la agricultura social. Se deberán tener plenamente presentes las medidas que se necesitan para potenciar las infraestructuras del patrimonio rural.

3.15.

Existe una demanda por parte de los turistas culturales en favor de una mayor vinculación temática y geográfica. Se da la bienvenida a los proyectos de imagen de marca compartida y de acceso conjunto. Las ferias agrícolas de pueblos y ciudades pequeñas y los actos de carácter nacional, como el Royal Welsh en Builth Wells (19), que atrae a unos 240 000 visitantes, o el festival literario Hay on Wye, que aporta unos 21 millones de libras esterlinas a una pequeña zona rural, son importantes contribuyentes económicos y sociales. Las jornadas de puertas abiertas en granjas, las ferias, los festivales culturales —como el Llangollen International Eisteddfod—, los conciertos, las procesiones, como la de Veurne en Bélgica, los trenes de vapor de vía estrecha, la marcha nórdica y los grupos de danzas tradicionales contribuyen inmensamente, todos ellos, a mantener y promover el patrimonio cultural rural. La participación de voluntarios en estos actos, a lo largo de generaciones, es, en sí misma, una parte importante de nuestro legado cultural. Se reconoce la labor del Centro Europeo del Voluntariado y las organizaciones de voluntarios nacionales y regionales en cuanto a la promoción del voluntariado cultural de calidad y se les anima a seguir desarrollando sus valiosas iniciativas, prestando también formación en materia de salud y seguridad para garantizar experiencias seguras y agradables para voluntarios y turistas por igual.

3.16.

No obstante, estamos ante una creciente escasez de artesanos cualificados que puedan transmitir sus conocimientos a la nueva generación y formarla de modo que se proteja y desarrolle este patrimonio diverso. La iniciativa JEMA (20), de origen francés, fomenta de forma periódica el trabajo de los artesanos y la necesidad de formar a las nuevas generaciones. Hacer frente a esta necesidad es una buena oportunidad para crear vínculos intergeneracionales con y para fines culturales. Es esencial que haya más formación práctica y un reconocimiento de las capacidades adquiridas dentro de los programas nacionales o regionales y de la UE, centrados no solo en las habilidades artesanales y medioambientales existentes, sino también en el asesoramiento, desarrollando técnicas nuevas y la actividad empresarial en el ámbito cultural. Es necesario ayudar a los artistas y otras personas para que trabajen con las escuelas locales rurales y urbanas desarrollando, de manera inclusiva, ideas culturales entre generaciones y grupos étnicos.

3.17.

El patrimonio cultural rural también está relacionado con la democracia participativa. Existe una larga tradición europea de solidaridad colectiva y de lucha contra el aislamiento y las desventajas mediante actividades comunitarias, muchas de las cuales se basan en la cultura. Forjar un liderazgo local sostenible y ejecutar las prioridades locales mediante el desarrollo local participativo y el método LEADER se suma a un acervo de grupos y movimientos civiles organizados. Las actividades sociales y culturales ayudan a unir a las personas en áreas geográficas con escasez de servicios públicos y privados. Una tradición de intervención del sector voluntario, en ocasiones como proveedor de último recurso, conserva paisajes delicados y vulnerables de supervivencia humana. El apoyo público es esencial para dichas actividades.

Bruselas, 19 de septiembre de 2018.

El Presidente del Comité Económico y Social Europeo

Luca JAHIER


(1)  Dictamen del CESE «Nueva Agenda para la Cultura» (pendiente de publicación en el Diario Oficial).

(2)  https://ec.europa.eu/culture/news/new-european-agenda-culture_es

(3)  Conferencia del CESE de los días 20 y 21 de junio de 2016.

(4)  Resolución n.o 2 de la Conferencia Europea de ministros de Ordenación Territorial o Regional de los Estados miembros del Consejo de Europa (CEMAT) sobre la Carta paneuropea del patrimonio rural: la promoción de una ordenación territorial sostenible («El patrimonio rural como un factor de cohesión territorial»), aprobada en la 15.a sesión de la CEMAT, Moscú, Federación de Rusia, 9 de julio de 2010.

(5)  http://www.alpine-space.eu/projects/alpfoodway/en/home

(6)  http://www.terract.eu/fr/

(7)  https://www.bangor.ac.uk/studentlife/studentnews/gift-s-marine-renewable-visit-to-plas-newydd-18421

(8)  https://www.facebook.com/agroktima.artfarm/

(9)  Dictamen del CESE «Nueva Agenda para la Cultura» (pendiente de publicación en el Diario Oficial).

(10)  https://www.gruenewoche.de/

(11)  AttivAree project in the Lombardy region

(12)  http://www.alpine-space.eu/projects/youralps/en/home

(13)  Proyecto de Andrew Skerrett, presentado en la audiencia del Grupo de Estudio el 24 de julio de 2018 en Cardiff.

(14)  Innovate Trust — Resultados positivos de las jornadas del proyecto hortícola.

(15)  https://ec.europa.eu/info/events/innovation-and-cultural-heritage-2018-mar-20_en

(16)  https://jamesprotheroe.wordpress.com/Darren Park Primary School, Ferndale.

(17)  http://piscu.ro/piscu-school/#

(18)  https://www.eesc.europa.eu/en/our-work/civil-society-citizens-participation/your-europe-your-say

(19)  http://www.rwas.wales/royal-welsh-show/

(20)  Journées Européennes des Métiers d’Art https://www.journeesdesmetiersdart.fr/


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