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Document 52017IR5782

Dictamen del Comité Europeo de las Regiones — Revisión intermedia de la estrategia forestal de la UE

COR 2017/05782

OJ C 361, 5.10.2018, p. 5–8 (BG, ES, CS, DA, DE, ET, EL, EN, FR, HR, IT, LV, LT, HU, MT, NL, PL, PT, RO, SK, SL, FI, SV)

5.10.2018   

ES

Diario Oficial de la Unión Europea

C 361/5


Dictamen del Comité Europeo de las Regiones — Revisión intermedia de la estrategia forestal de la UE

(2018/C 361/02)

Ponente:

Ossi Martikainen (FI/ADLE), miembro de la Corporación municipal de Lapinlahti

EL COMITÉ EUROPEO DE LAS REGIONES,

I.   INTRODUCCIÓN

Puntos de partida de la estrategia forestal de la UE

1.

En la UE, las competencias en materia de política forestal recaen en los Estados miembros.

2.

No obstante, la Unión Europea asume competencias exclusivas o compartidas con los Estados miembros en numerosos sectores que conciernen a los bosques y a su explotación. Entre estos ámbitos cabe mencionar la política comercial y la política agrícola comunes, la política de desarrollo, así como la política sobre el clima, el medio ambiente, la energía, la bioeconomía y la economía circular.

3.

De todo ello se infiere la necesidad de coordinar a escala de la UE aquellas políticas de la Unión que afectan a las cuestiones forestales, así como evaluar la repercusión de los compromisos globales de la Unión en el uso sostenible de los bosques. La estrategia forestal ha de tomar en consideración los objetivos comunes y las diferencias que presentan entre sí los Estados miembros. Cuando la UE negocia cuestiones que tienen repercusiones en el ámbito forestal (véase el punto 2), por ejemplo en organismos de Naciones Unidas o en la Organización Mundial del Comercio, debe tener presentes las opiniones de sus Estados miembros, y sus regiones, en todo lo relativo a los bosques. La estrategia forestal es un buen instrumento para conciliar los puntos de vista de los distintos ámbitos políticos y Estados miembros y sus regiones. Asimismo, su cometido estriba en formular nuevos objetivos y medidas cuyo examen resulta necesario a escala de la Unión.

4.

En la UE, se reconocen unos principios de gestión forestal sostenible consensuados a nivel paneuropeo y plasmados en el proceso Forest Europe. Estos principios, que garantizan una gestión sostenible de los bosques y que también deberían incluir el principio de «uso en cascada», se adoptan a la hora de elaborar la legislación nacional para la protección de los bosques y la naturaleza, así como la certificación forestal basada en el mercado.

5.

El 43 % de la superficie terrestre de los Estados miembros de la Unión Europea está ocupado por bosques extremadamente diversos, atendiendo tanto al tipo de bosque (incluyendo superficie forestal no arbolada) como a sus posibilidades de explotación. Más del 60 % de estos bosques son de propiedad privada, mientras que el resto es, en sus distintas modalidades, de titularidad pública. Los municipios también son importantes propietarios forestales. La titularidad municipal es la tercera modalidad de propiedad forestal más común en Europa.

6.

Los entes locales y regionales no solo son propietarios de los bosques, sino que también los gestionan y hacen cumplir la legislación pertinente, por lo que tienen una experiencia y unos conocimientos considerables en este ámbito. considera que, para los entes locales y las distintas administraciones regionales, los bosques son, desde un punto de vista económico, ecológico y social, un importante elemento de desarrollo sostenible que se ha materializado desde hace más de un siglo en la elaboración y ejecución de planes de gestión, basados en los principios de persistencia, estabilidad y rendimiento sostenible de sus múltiples productos, así como en la aplicación de una sólida legislación forestal que ampara y protege los bosques. Por todo ello, a la hora de actualizar la estrategia forestal de la UE, se deberá tener presente la perspectiva de los entes locales y regionales; Las administraciones locales y regionales no solo son un importante grupo de interés en todo lo relacionado con los bosques, sino, al igual que los propietarios forestales, también una parte interesada que atesora auténticas competencias sobre el tema.

II.   UNA POLÍTICA FORESTAL SOSTENIBLE DESDE LA PERSPECTIVA DE LAS REGIONES Y LOS MUNICIPIOS

7.   Una política forestal económicamente sostenible

7.1.

En Europa, la superficie forestal genera el 7 % del crecimiento económico europeo y emplea a 3,5 millones de personas, que se elevan incluso a cuatro millones si se incluye la bioenergía forestal. El valor de la producción de las industrias forestales en la UE creció en 2011 hasta los 460 000 millones de euros. Si resultan imprescindibles para las zonas rurales y escasamente pobladas, las actividades y los puestos de trabajo del sector forestal también refuerzan el crecimiento económico de las ciudades y permiten entablar una cooperación entre las zonas rurales y urbanas. La estrategia forestal debería hacer hincapié en el crecimiento económico, el empleo y las inversiones europeas, así como determinar las nuevas oportunidades que brindan estas inversiones, teniendo presente en particular el apoyo al desarrollo económico de los operadores del sector forestal en las regiones ultraperiféricas.

7.2.

Los entes locales y regionales pueden fomentar considerablemente la explotación económica de los recursos madereros locales y su transición hacia la bioeconomía. A modo de ejemplo, principalmente la elección de los materiales de construcción y la producción de energía en función de las necesidades de las comunidades y para la calefacción de los edificios de propiedad púbica, así como, de modo secundario, un mayor uso de los biocombustibles modernos en el transporte público son instrumentos útiles que consolidan la economía y el empleo en las regiones. El desarrollo y uso de biocombustibles modernos, incluidos los procedentes de los bosques y otras fuentes, constituye un elemento importante de la política climática de la UE, con arreglo a la Directiva sobre fuentes de energía renovables. Esto requiere una inversión sustancial en tecnología, instalaciones piloto y producción a gran escala, así como un marco jurídico a largo plazo que cree condiciones estables para las grandes inversiones necesarias.

7.3.

El 90 % de la materia prima maderera que se utiliza en Europa procede de nuestro continente. En opinión de las regiones y las ciudades, se debería aspirar a alcanzar un porcentaje aún mayor, teniendo en cuenta los usos finales de la madera y la sostenibilidad de los recursos forestales. Para ello es necesaria la puesta en valor de determinadas especies presentes en nuestros bosques que actualmente no son demandadas por el mercado, investigando sobre nuevos usos y tecnologías.

7.4.

Hay que armonizar la revisión de la estrategia forestal con la reforma de la estrategia de la bioeconomía. En el desarrollo de la bioeconomía y las innovaciones se debe garantizar la coherencia entre las distintas políticas de la UE.

7.5.

sostiene que, a efectos de reforma de la política agrícola común, es importante incorporar instrumentos de apoyo a las zonas rurales en el ámbito forestal, como la prevención de la deforestación, la reforestación y la reconversión forestal, la ordenación y la gestión de los bosques, el apoyo a la forestación de tierras agrarias marginales y al establecimiento y renovación de sistemas agroforestales, el mantenimiento de los bosques como parte integral de los sistemas de producción ganadera extensiva, así como la formación y la promoción del espíritu empresarial en este ámbito.

7.6.

La sostenibilidad económica pasa asimismo por la eficiencia y transparencia en el aprovechamiento de los productos del bosque, ámbito en el que puede desarrollar un papel muy importante la tecnología aplicada.

7.7.

Asimismo, es necesario desarrollar e implantar sistemas dinámicos e integrados de la información y cartografía forestales, que sirvan de base para la toma de decisiones tanto para los propietarios como para los gestores.

8.   Una política forestal ecológicamente sostenible

8.1.

Los bosques europeos preservan la biodiversidad, mantienen los servicios ecosistémicos y capturan emisiones de carbono de la atmósfera. Hoy por hoy, los bosques capturan el 10 % de las emisiones de gases de efecto invernadero de la UE. Gracias a una buena acción continuada y que atienda a las especificidades regionales, hasta el 90 % de los bosques europeos podrían ser bosques naturales o seminaturales, con una amplia presencia de especies distintas. La apuesta en favor de una silvicultura sostenible seguirá garantizando en el futuro unos bosques más sostenibles y saludables.

8.2.

El aprovechamiento de los bosques es sostenible cuando crecen más árboles de los que se talan y se tienen en cuenta las exigencias de la biodiversidad. Cabe destacar que en Europa la superficie forestal y el crecimiento de los bosques han ido en aumento desde los años noventa. Desde el punto de vista ecológico, el cese de la deforestación tanto en las zonas críticas de Europa como en todo el mundo es, junto con la diversidad, uno de los principales objetivos de la política forestal sostenible. Al evaluar la sostenibilidad del uso de los bosques, deben tenerse en cuenta la diversidad de los ecosistemas forestales y los diferentes efectos que tienen para las zonas circundantes en las distintas regiones de Europa.

8.3.

Tener en cuenta la polivalencia y diversidad de los ecosistemas forestales en la gestión de los bosques reviste importancia para numerosas especies vegetales y animales, así como para el uso recreativo de estos.

8.4.

La revisión intermedia de la estrategia forestal deberá prestar mayor atención a la importancia que reviste el carácter pluridimensional de los bosques en la política climática, en la consecución de las metas del Acuerdo de París relativas al logro de los objetivos de Aichi en materia de biodiversidad y en el cumplimiento de los objetivos de desarrollo sostenible de Naciones Unidas, de manera que la gestión sostenible de los bosques se equipare a otras medidas encaminadas a reducir las emisiones de CO2. Los entes locales y regionales pueden contribuir mejor a alcanzar los objetivos comunes del ámbito forestal si la revisión intermedia expone propuestas de medidas y ejemplos concretos, individualizados y contrastados.

8.5.

En Europa se ha entablado un vivo debate acerca del estado y el desarrollo ecológico de los bosques, una cuestión que, en ocasiones, genera también conflictos locales y regionales. Es necesario dotar de recursos suficientes a la investigación sobre los bosques europeos, su gestión y su desarrollo, y, al objeto de facilitar el diálogo, tanto las autoridades como la sociedad civil han de poder recabar información fiable sobre el sector forestal en fuentes de carácter público.

8.6.

A fin de apoyar la diversidad de los bosques de la UE se han emprendido numerosas iniciativas, como la red Natura 2000, la Directiva sobre las aves y la Directiva sobre los hábitats, el apoyo a las infraestructuras verdes y la Estrategia de la UE sobre la Biodiversidad para 2020. Por su parte, los entes locales y regionales participan en la ejecución de estas iniciativas, por lo que hay que reforzar sus posibilidades de influir en el contenido de las medidas.

8.7.

En muchos Estados miembros y regiones de la UE los incendios forestales constituyen la principal amenaza para la conservación de los ecosistemas forestales (1). Las acciones de las comunidades locales constituyen la forma más rápida y eficaz de minimizar los daños provocados por incendios forestales. Las medidas de la UE deben centrarse en ofrecer asistencia para la formación técnica a fin de que pueda mejorarse la capacidad de autoayuda de las comunidades, incluida una mejor preparación de los servicios de extinción de incendios y otros profesionales de la seguridad pública, para dar una respuesta inicial y frenar una catástrofe (2).

8.8.

En este contexto, cabe destacar que, gracias a algunas regiones ultraperiféricas, la UE posee bosques amazónicos y subtropicales. Estos bosques naturales constituyen un laboratorio único para la investigación científica, la especialización y la innovación (por ejemplo: en investigación farmacéutica y valorización de los extractos de plantas). La biodiversidad de las regiones ultraperiféricas representa casi el 80 % de la biodiversidad europea y es fundamental para el equilibrio ecológico del planeta. Los entes locales y regionales son los guardianes de este valioso tesoro y han de contar con el apoyo adecuado para la gestión y conservación del mismo.

9.   Una política forestal socialmente sostenible

9.1.

Los bosques generan una gran cantidad de servicios ecosistémicos, así como otros productos naturales, además de la madera. La gestión forestal sostenible garantiza que los ciudadanos puedan seguir disfrutando de ellos en el futuro. Los productos naturales y las posibilidades recreativas de los bosques tienen numerosos efectos beneficiosos para la salud.

9.2.

Los bosques también proporcionan amplios beneficios a la sociedad, en particular por lo que respecta a calidad de vida y bienestar, siendo sumamente importantes para que los ciudadanos gocen de una vida equilibrada, por lo que se propone fomentar la creación de nuevos espacios forestales, a través de iniciativas públicas o privadas y con el apoyo de la UE.

9.3.

La explotación sostenible de los bosques desde el punto de vista social pasa por una planificación a largo plazo del uso de estas zonas. Hay que consultar a los habitantes de las regiones, a los propietarios forestales y a los entes locales y regionales en todo lo relacionado con el uso y la protección de los bosques.

9.4.

La estrategia forestal de la UE ha de influir en las políticas comercial y de desarrollo de la Unión a nivel mundial: en la agenda global de la UE se debe otorgar prioridad al uso ecológicamente sostenible de los bosques en los países en desarrollo, la biodiversidad y la sostenibilidad social de la política forestal (las condiciones de propiedad de las tierras, los derechos de explotación de los bosques o los derechos de los residentes locales).

9.5.

A fin de apoyar la toma de decisiones, hay que facilitar que los ciudadanos y los entes locales y regionales tengan a su disposición la información que arrojen los estudios sobre la gestión y el desarrollo de los bosques, todo lo cual es un argumento para respaldar a lo largo de 2018 la publicación y amplia difusión entre las partes interesadas del sector y la ciudadanía en general del estudio que ha encargado la Comisión sobre los bosques europeos.

9.6.

Todo lo anterior solo será posible con el mantenimiento de una cultura forestal que deberá fortalecerse y enriquecerse internamente mediante el intercambio de experiencias y prácticas realizadas en todo el espacio forestal europeo y, externamente, con el apoyo y respaldo de la población urbana, para lo cual es imprescindible esforzarse en trasladarle los beneficios de los bosques y de su gestión.

9.7.

Todas las estrategias forestales —regionales, nacionales y, en especial, la europea— deben contemplar como punto de partida prioritario la conservación de la población que hace posible la gestión y el aprovechamiento de los recursos de los montes.

Bruselas, 16 de mayo de 2018.

El Presidente del Comité Europeo de las Regiones

Karl-Heinz LAMBERTZ


(1)  Dictamen del Comité Europeo de las Regiones sobre el tema «Política forestal: los objetivos 20/20/20» (DO C 141 de 29.5.2010, p. 45–49).

(2)  Proyecto de Dictamen del Comité Europeo de las Regiones — Revisión del Mecanismo de Protección Civil de la UE (véase la página 37 del presente Diario Oficial).


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