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Document 52017AE0654

Dictamen del Comité Económico y Social Europeo sobre la «Comunicación de la Comisión al Parlamento Europeo, al Consejo, al Comité Económico y Social Europeo y al Comité de las Regiones — La construcción de una economía de los datos europea» [COM(2017) 9 final]

OJ C 345, 13.10.2017, p. 130–137 (BG, ES, CS, DA, DE, ET, EL, EN, FR, HR, IT, LV, LT, HU, MT, NL, PL, PT, RO, SK, SL, FI, SV)

13.10.2017   

ES

Diario Oficial de la Unión Europea

C 345/130


Dictamen del Comité Económico y Social Europeo sobre la «Comunicación de la Comisión al Parlamento Europeo, al Consejo, al Comité Económico y Social Europeo y al Comité de las Regiones — La construcción de una economía de los datos europea»

[COM(2017) 9 final]

(2017/C 345/22)

Ponente:

Joost VAN IERSEL

Consulta

Comisión Europea, 17.2.2017

Fundamento jurídico

Artículo 304 del Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea

Sección competente

Transportes, Energía, Infraestructuras y Sociedad de la Información

Aprobado en sección

14.6.2017

Aprobado en el pleno

5.7.2017

Pleno n.o

527

Resultado de la votación

(a favor/en contra/abstenciones)

148/0/7

1.   Conclusiones y recomendaciones

Conclusiones

1.1.

El CESE acoge con satisfacción la Comunicación titulada «La construcción de una economía de los datos europea», que se centra en la conservación de los datos como motor central y fundamental en la nueva economía (1).

1.2.

La Comunicación aborda los datos no personales o totalmente anonimizados. En caso de que unos datos puedan calificarse de personales, será de aplicación el marco de protección de datos, en particular, el Reglamento general de protección de datos (RGPD).

1.3.

La cuestión principal es construir un ecosistema de datos europeo como vector indispensable del progreso económico y social, así como una competitividad sólida en un mundo inmerso en un proceso de transformación radical con fuerte competencia en los Estados Unidos y Asia. Con el fin de fomentar las oportunidades de conectividad y almacenamiento, la inversión público-privada en infraestructura es muy necesaria en todo el continente.

1.4.

La creación de un ecosistema de datos requiere, ante todo, sensibilizar a las empresas, los servicios públicos, la sociedad y los Estados miembros. Se necesita una mayor confianza y apertura, así como voluntad por parte de todos los agentes de compartir datos.

1.5.

El CESE subraya que lo que está en juego va mucho más allá de las disposiciones jurídicas y prácticas. Las competencias esenciales europeas deben ajustarse urgentemente en el contexto del proceso de transformación actual. Europa va a la zaga en este ámbito estratégico. Las empresas deben adoptar una actitud proactiva para abrirse al creciente flujo de datos y desarrollar su capacidad para procesar macrodatos. Deben crearse modelos de negocio flexibles y más adaptables.

1.6.

Entre los instrumentos que hacen posible la innovación, protegiendo al mismo tiempo los intereses legítimos de las empresas y los ciudadanos, se incluyen las plataformas y seminarios a nivel de la Unión Europea, los laboratorios de campo, la creación de centros de excelencia, la creación de comunidades, las fábricas del futuro, los campos de prueba, los intercambios, las interfaces de programas de aplicación, la formación entre empresas, los modelos de contratos, la interacción entre la ciencia y las empresas, las iniciativas tecnológicas conjuntas, así como las asociaciones público-privadas contractuales (APPC) en las que participan el sector público y el privado, por ejemplo, en demostraciones a gran escala.

1.7.

El capital de inversión y un mercado de capital riesgo más maduro son indispensables.

Recomendaciones

1.8.

La Comisión debería llevar a cabo un análisis preciso de la situación y de las actitudes defensivas hacia la libre circulación de datos en los Estados miembros, con el fin de eliminar los obstáculos injustificados mediante la adopción de disposiciones jurídicas y técnicas adecuadas. La eliminación de los obstáculos injustificados a la libre circulación de datos debería ser parte integrante de una política industrial a escala europea. La apertura de los mercados nacionales también debería estar cubierta por el Semestre Europeo.

1.9.

Las pymes y la innovación, en particular, padecen las consecuencias de la localización de datos. El CESE respalda firmemente la propuesta de la Comisión de que cualquier almacenamiento de datos en los Estados miembros se base en el principio de libre circulación. El CESE pide una hoja de ruta y un calendario para la apertura de los mercados nacionales. El Semestre Europeo también debería abordar esta cuestión.

1.10.

La investigación pública representa una fuente de datos muy importante. La Comisión debería fomentar una difusión más amplia en toda Europa.

1.11.

La libertad contractual en el sector privado debería respetarse como cuestión de principio. Si bien se considera necesario crear un marco general de la UE para las normas, estas no deberían suponer el más mínimo obstáculo a la innovación. Debe fomentarse la portabilidad.

1.12.

La responsabilidad constituye un asunto espinoso: podría ser necesaria una revisión de la Directiva sobre responsabilidad por productos defectuosos y podría ser necesario considerar disposiciones jurídicas especiales para la comunicación entre máquinas (M2M).

1.13.

Se debería pedir a la Comisión que preste la debida atención a los aspectos que plantean los datos en las diversas lenguas en relación con la libre circulación de datos y con el acceso a los mismos.

1.14.

El factor humano es crucial. La UE debe poner en marcha programas que permitan preparar a los trabajadores y los jóvenes para el futuro. La educación y la formación en el lugar de trabajo tienen una importancia fundamental para, por ejemplo, satisfacer la demanda acuciante de analistas de datos.

1.15.

Estos procesos deben estar debidamente controlados en las empresas, así como por la Comisión y a nivel nacional, para que vaya concretándose una verdadera igualdad de condiciones de competencia a nivel europeo.

2.   Contexto

2.1.

Existe una distinción entre datos personales y no personales: datos relativos a las personas y datos masivos no específicos. Ambos forman parte del mercado digital, pero se dirigen a ámbitos diferentes y están cubiertos por disposiciones reguladoras de la UE independientes (2).

2.2.

La Comunicación sobre macrodatos (3), que es una continuación de la Comunicación titulada «Hacia una economía de los datos próspera» (4), aborda los datos no personales o anónimos.

2.3.

Los datos personales y no personales se solapan en casos específicos debido a las posibles interacciones entre estos dos ámbitos y la interacción entre el sector público y privado. Cabe señalar, a modo de ejemplo, el sector sanitario, donde los intereses personales de los pacientes, los intereses económicos y el interés público se solapan parcialmente.

2.4.

Los cambios son multifacéticos e impredecibles. Los procesos en curso relativos a las ramificaciones verticales y horizontales de los datos están generando cada vez más oportunidades de recopilar, analizar y procesar datos. Los macrodatos constituyen una pieza fundamental para una futura «economía orientada al cliente».

2.5.

Los datos tienen consecuencias considerables para las cadenas de producción, la interacción entre los servicios y la producción y las cadenas de valor. Contribuyen a la fragmentación de las cadenas de valor.

2.6.

El creciente número de empresas emergentes y en expansión ilustra el papel fundamental que desempeñan los datos. Las pymes dependen en gran medida de un contexto internacional (europeo) propicio y de la financiación.

2.7.

Una economía orientada al cliente es el resultado de los macrodatos, la comunicación entre máquinas (M2M) y la libre circulación de los datos. Genera productos y servicios sofisticados. Todos los sectores y todos los niveles dentro de las empresas se están adaptando a estos cambios. Pero existen diferencias considerables entre los sectores, así como entre las empresas grandes y pequeñas, y diferentes posiciones de las empresas en las cadenas de valor, diferentes niveles de dependencia entre empresas, diferentes perspectivas respecto de la producción y la prestación de servicios y, en consecuencia, una variedad de puntos de vista entre las empresas.

2.8.

Si la UE no consigue aprovechar plenamente el potencial de la digitalización, una parte importante de los 605 000 millones EUR de valor añadido estará en riesgo de aquí a 2025. Por otro lado, los aspectos positivos asombran aún más: un estudio de la Asociación Federal de la Industria Alemana estimó que en Europa podrían crearse 1,25 billones EUR de valor añadido de aquí a 2025.

2.9.

Están en marcha procesos similares en todo el mundo. Los estudios comparativos muestran que la UE se está quedando rezagada en este ámbito, a pesar de su excelente rendimiento económico actual a nivel mundial en varios sectores.

2.10.

Existen importantes diferencias culturales entre las empresas europeas y las estadounidenses. En Europa, la fuente de datos principal se encuentra mayormente en partes de la industria manufacturera (5). Por el contrario, la industria de los macrodatos en los Estados Unidos está impulsada principalmente por empresas de servicios y basadas en los datos, el llamado GAFA y, recientemente, NATU (6). Los Estados Unidos cuentan con un mercado interior grande y dinámico, así como con excelentes condiciones financieras. La actividad económica tiene una mentalidad de riesgo. Además, las empresas estadounidenses tienen a su disposición redes rápidas y una capacidad de almacenamiento enorme. Del mismo modo, el número de grandes plataformas chinas está creciendo de forma constante.

2.11.

Habida cuenta de que Europa va a la zaga, resulta sorprendente que la Comunicación de la Comisión Europea no haga referencia a los principales competidores internacionales de Europa, a pesar de que constituyen la principal razón por la que Europa debe desarrollar urgentemente su producción y su coordinación política. En los EE. UU. y China se han definido objetivos nacionales muy recientemente, con el fin de obtener y garantizar una posición económica dominante a nivel mundial. Estos dos países, seguidos por otros, están apoyando y fomentando deliberadamente los macrodatos como un instrumento para consolidar la ventaja competitiva de las empresas estadounidenses y chinas. En los Estados Unidos, el Gobierno de Obama adoptó un enfoque muy claro respecto a la tercera revolución industrial estadounidense, el equivalente a la Industria 4.0 en la UE, como base para reforzar la competitividad y el dominio económico estadounidense. La estrategia «America first» probablemente intensificará esta política. Por tanto, un mayor desarrollo de los macrodatos también debe considerarse como un factor geopolítico.

3.   Libre circulación de datos entre Estados miembros

3.1.

Entre los motivos por los que «la economía digital europea ha tardado en acoger la revolución de los datos en comparación con EE. UU. y carece también de una capacidad industrial comparable» (7), la Comisión señala correctamente el vínculo entre los obstáculos a la libre circulación de los datos y el retraso en el desarrollo del mercado europeo.

3.2.

Mientras que en los Estados Unidos la protección de datos se basa principalmente en el principio de transmisión deliberada y, cuando se trata de datos privados, recae en la esfera de la protección del consumidor, la mayoría de los países europeos tienen leyes de protección de datos y a menudo consagran la protección de datos como un derecho constitucional. Por un lado, el enfoque en materia de seguridad de datos de Europa puede considerarse una ventaja competitiva, aunque, por otro, la utilización y el procesamiento de macrodatos parece estar tan limitado que obstaculiza la innovación.

3.3.

Debe ponerse fin a la fragmentación del mercado. Se debe exigir a la Comisión que examine cómo y en qué medida deben eliminarse las divergencias en los enfoques de los Estados miembros con el fin de reducir las diferencias de desarrollo y de enfoque.

3.4.

Habida cuenta del aumento, cada vez mayor, de las cantidades de datos, debido a la internet de las cosas (IoT, por sus siglas en inglés), las fábricas del futuro y los sistemas conectados autónomos, resulta especialmente necesario y de una importancia estratégica la adopción de medidas a escala europea. El fundamento jurídico y técnico para la libre circulación de datos en toda Europa es la piedra angular del desarrollo de una economía digital amplia y sólida (8).

3.5.

Debe aplicarse una política industrial a nivel de la Unión. Deben abolirse los obstáculos injustificados a la libre circulación de datos. Un mercado interior es incompatible con veintiocho políticas industriales diferentes, cada una con sus propios instrumentos y objetivos. Esto no es distinto en la era digital (9). Por consiguiente, la Comisión y los gobiernos deben actuar como moderadores, con una visión a largo plazo que defina condiciones de igualdad y condiciones marco sobre la base de la asociación público-privada (10).

3.6.

La Comisión recuerda acertadamente los argumentos esgrimidos por las autoridades nacionales para restringir la circulación de datos. Las medidas de localización que reintroducen de manera efectiva «controles fronterizos» digitales (11), deben sustituirse por un marco europeo satisfactorio.

3.7.

El CESE recomienda que se lleve a cabo un análisis detallado de la situación actual en los Estados miembros y las enormes discrepancias que existen en Europa. La producción de vanguardia en Alemania es la más avanzada en cuanto a protección de datos, seguida de otros centros avanzados de producción en otros países (grandes y pequeños). Por otro lado, también están creciendo con fuerza los macrodatos basados en servicios en Francia y Reino Unido, así como en otras economías más pequeñas.

3.8.

La libre circulación de datos se ve seriamente obstaculizada por las actitudes defensivas de los Estados miembros. Hasta ahora se han identificado al menos cincuenta obstáculos jurídicos y administrativos. También existen diferencias sustanciales en los requisitos de contratación pública entre los Estados miembros. Prevalecen diferentes culturas y tradiciones. Las políticas industriales nacionales generan entornos legislativos diferentes; no existe un marco industrial común. La desconfianza ante los datos no personales también puede tener su origen en los diferentes enfoques respecto a la forma en la que se deben tratar jurídicamente los datos personales. Las actitudes defensivas en los gobiernos y en las empresas de varios países tienden a reforzarse mutuamente.

3.9.

Por el contrario, solo una confianza reforzada entre los Estados miembros creará un mercado único capaz de evolucionar como un lugar seguro para los datos y un terreno fértil para la innovación.

3.10.

La mejor forma de contribuir a la consecución de objetivos nacionales tales como el fomento de la innovación y la creación progresiva de valor añadido consiste en crear un mercado común de macrodatos, garantizar un almacenamiento de datos seguro mediante una gestión vanguardista de las TIC a gran escala y poner en común las posibilidades.

3.11.

Además de tener un impacto contraproducente en la transparencia y obstaculizar la innovación, la localización de los datos tiene un efecto negativo principalmente en las pymes que efectúan operaciones transfronterizas. Por ello, el CESE apoya con firmeza la propuesta de la Comisión de que «cualquier acción de un Estado miembro que afecte al almacenamiento o al procesamiento de datos debe estar guiada por un “principio de libre circulación de los datos en el interior de la UE”» (12).

3.12.

El CESE insiste en que la cuestión de la apertura de los mercados nacionales a la difusión de datos a escala europea también debe ser abordada por el Semestre Europeo anual, incluidas las recomendaciones específicas por país. La apertura de los datos públicos en Europa completará el mercado único y creará condiciones de igualdad. El RGPD ayuda a crear un denominador común (13).

3.13.

Las regiones y zonas urbanas también tienen a su disposición datos dinámicos. Las plataformas regionales con agentes privados y públicos impulsarán las economías regionales y pueden reforzar las agrupaciones empresariales regionales en el contexto internacional. Se debe convencer a las regiones y ciudades a que actúen con un espíritu abierto. Aquí la UE también puede cumplir una función importante al intercambiar buenas prácticas y ofrecer la mejor experiencia a las entidades regionales.

3.14.

La investigación pública representa una fuente de datos muy importante. Al tratarse de dinero de los contribuyentes, es importante garantizar que estos datos se difunden ampliamente. Las pymes, en particular, pueden beneficiarse de las reservas de datos obtenidas mediante la investigación.

3.15.

Estos datos públicos interfieren a menudo con las operaciones gestionadas de forma privada. Los acuerdos contractuales con el sector comercial implican, evidentemente, un tratamiento diferente de los datos. Algunos ejemplos son los datos no personales obtenidos en el transporte, en el sector energético, por medio de satélites, en los registros catastrales y en otros servicios públicos.

3.16.

Dadas las discrepancias en Europa, lamentablemente importantes, el CESE señala que una circulación de datos sin restricciones en Europa no solo podría contribuir a la convergencia entre las economías nacionales, sino que reviste un interés considerable tanto para las economías más avanzadas como las rezagadas. Puede pedirse a las administraciones públicas que se apoyen y se instruyan mutuamente para implantar los mecanismos adecuados.

3.17.

La Comunicación no aborda los aspectos que plantean los datos en las diversas lenguas en relación con la libre circulación de datos o el acceso a los mismos. Habida cuenta de que los datos lingüísticos podrían generarse por máquina únicamente, el CESE considera que la Comisión debería redoblar sus esfuerzos para apoyar la investigación y la innovación, así como la implantación de la traducción automática de los datos expresados en diferentes lenguas en todas las lenguas oficiales de la UE.

3.18.

El CESE subraya la necesidad de adoptar un planteamiento holístico y fomentar una percepción común de los objetivos dentro y fuera del Consejo de Competitividad, con el fin de crear confianza mutua. La confianza es esencial. La apertura del mercado europeo a la libre circulación de datos no personales también tiene un profundo impacto político. Aquí surge una serie de cuestiones, como el refuerzo de la base del mercado único y la innovación en las empresas grandes y pequeñas, la mejora de las previsiones de crecimiento económico y empleo, el fomento de la convergencia económica entre los Estados miembros y la competitividad.

4.   El acceso a los datos y la transferencia de datos en el mercado

4.1.

La Comunicación examina un gran número de interacciones posibles entre empresas de todos los tamaños en el ámbito de los datos (comunicación de empresa a empresa o B2B, por sus siglas en inglés). Los servicios públicos también deben tenerse en cuenta. La diversidad de los datos es infinita y, por tanto, su desarrollo es impredecible.

4.2.

La Comisión hace bien en dar prioridad al objetivo de otorgar acceso a conjuntos de datos grandes y diversos a agentes del mercado de todo tipo. Destaca que existen muchos obstáculos al libre acceso y señala que «el intercambio de datos sigue siendo actualmente limitado» (14).

4.3.

Los motivos por los que las empresas se reservan los datos para sí mismas son evidentes. Los productos y servicios se producen o se prestan sobre la base de planes de producción de las empresas o, de forma más general, de estrategias empresariales, que no se comparten con otros. La libertad contractual debe respetarse y garantizarse como cuestión de principio (15).

4.4.

La situación es muy diversa. Las grandes empresas suelen tener a su disposición su propia investigación, con un amplio panorama de aplicaciones posibles. Por definición, las empresas más pequeñas tienen un alcance limitado. No obstante, en cualquier caso los argumentos a favor de compartir datos con otras empresas son abrumadores, con ventajas directas para todas las empresas involucradas.

4.5.

Por regla general, los derechos de propiedad intelectual no cubren los datos comunicados entre máquinas. Siendo así, se aplica el Derecho de la Unión para aplicaciones específicas que requieren protección jurídica. En otros casos, estos datos y la forma en que se gestionan, siguen estando sujetos a soluciones contractuales, por ejemplo, la propiedad de los datos y los precios.

4.6.

El marco jurídico para los datos debería garantizar la protección de los derechos de las empresas en la misma medida que la protección de los bienes físicos.

4.7.

No resulta muy necesario adoptar nuevas medidas legislativas. La normativa actual cubre la mayoría de los ámbitos y puede, si procede, volver a redactarse conforme a los requisitos especiales de la era digital.

4.8.

Dada la dinámica actual y el carácter imprevisible de los acontecimientos, un futuro marco general de normas no debería suponer el más mínimo obstáculo a la innovación. Las normas existentes suelen limitar la innovación y es difícil establecer normas nuevas sin un mejor conocimiento de los acontecimientos. Por ello, se necesitan nuevas formas de regular. Debe fomentarse la portabilidad.

4.9.

La responsabilidad constituye un asunto espinoso (16). Ya se han adoptado algunas Directivas, y puede que sea necesario revisarlas a medida que se amplía el alcance de la tecnología, por ejemplo, para lograr que la Directiva sobre responsabilidad por productos defectuosos también se ajuste a la internet de las cosas (IoT, por sus siglas en inglés) y a la inteligencia artificial. Podría ser necesario considerar disposiciones jurídicas especiales en materia de responsabilidad para la comunicación entre máquinas (M2M). Teniendo en cuenta la gran variedad de relaciones en constante evolución entre las empresas en lo que respecta a los datos, el CESE considera que la normativa en vigor es, en su mayor parte, satisfactoria. Cualquier nueva normativa debe fomentar la innovación y, por supuesto, no obstaculizarla.

4.10.

Puede obtenerse una mayor circulación o transferencia de datos a través de contratos entre empresas, haciendo uso de plataformas y talleres nuevos o existentes, preferentemente a nivel internacional, mediante interfaces de programación de aplicaciones (17) y reforzando las relaciones específicas entre el mundo científico y las empresas. El mundo científico también debería estar representado en las plataformas y los talleres, muchos de los cuales ya se han creado para la Industria 4.0, por ejemplo, los laboratorios de campo regionales. Debería ser obligatoria la divulgación de los datos producidos por los centros de investigación y financiados con fondos públicos (18).

4.11.

El CESE se muestra a favor de los «campos de prueba» y de los mercados abiertos al comercio de datos para alentar a quienes se orientan hacia una mayor apertura. Pueden identificarse y consolidarse puntos de encuentro. Debe encargarse a una organización la labor de determinar las necesidades de los campos de prueba y facilitar una cooperación fructífera y de alta calidad entre las agencias implicadas.

4.12.

El CESE llama la atención sobre una iniciativa muy útil iniciada en 2014 por la Comisión y la Big Data Value Association (Asociación del valor de los macrodatos) (19). Una declaración reciente de ambas partes destacó cuatro instrumentos importantes que serán aplicados por la APP:

demostraciones a gran escala («proyectos faro») en sectores industriales,

integración de datos y experimentación («espacios de innovación»),

proyectos técnicos en ámbitos clave,

creación de redes y comunidades y apoyo político.

Se trata de un enfoque ejemplar para otras iniciativas europeas. Además de las APP de investigación, también existen iniciativas tecnológicas conjuntas centradas en la innovación.

4.13.

Los modelos europeos de contratos de cooperación podrían ser una opción.

5.   Sensibilización y mentalidad empresarial

5.1.

Aparte de las disposiciones reglamentarias y prácticas, una economía digital sólida requiere un clima de mayor apertura entre las empresas europeas. Se trata, sobre todo, de una cuestión de sensibilización y actitud para responder de manera proactiva al cambio de paradigma.

5.2.

La economía mundial en conjunto se encuentra en un proceso de profunda transformación. Todas las industrias, grandes y pequeñas, deben participar en este proceso, en el que no debería haber oposición entre las industrias existentes y los sectores más jóvenes, o sea, entre «lo antiguo» y «lo nuevo». Es necesario transformar las competencias esenciales europeas de manera más rápida y eficaz, y capacitar a todas las industrias para formar parte de este proceso.

5.3.

El propio proceso es principalmente ascendente y, por ello, un asunto que compete a los sectores económicos y a las empresas. Además de los útiles instrumentos que presenta la Comisión (20) para hacer que los mercados sean más susceptibles de realizar ajustes proactivos, el CESE señala la necesidad de un cambio de mentalidad en muchas partes de la actividad económica europea.

5.4.

Los datos constituyen un asunto delicado para las empresas y lo serán cada vez más en el futuro. Solo un pequeño número de empresas se muestra a favor de los datos abiertos. Será útil contar con una lista de ejemplos, que debería elaborar la Comisión. Además, muchas empresas se equivocan al pensar que su actual nivel de producción sofisticada les garantizará buenas posiciones de mercado en el futuro.

5.5.

Las diferencias entre los Estados Unidos y Europa son notables. Las tradiciones de la ingeniería en Europa tienden hacia una mentalidad cerrada. Una ingeniería avanzada y un alto nivel de sofisticación en la gestión de datos son decisivos para obtener una ventaja competitiva. Los Estados Unidos están más avanzados en la relación de empresa a cliente (B2C, por sus siglas en inglés) y tienen una mentalidad más abierta en cuanto al libre acceso. Europa está más avanzada en la producción de alta calidad y en la relación entre empresas (B2B, por sus siglas en inglés), mientras que las empresas prefieren mantener el control sobre sus propios datos.

5.6.

Debe considerarse seriamente si Europa tiene la capacidad necesaria en este momento para gestionar adecuadamente los macrodatos. En otras palabras, las empresas de la UE deben hacer frente al hecho de que la capacidad para transformar datos en negocio está presente mayormente en los Estados Unidos, lo que implica que los datos que tendrán que gestionar están almacenados en servidores de empresas estadounidenses, incluidos los algoritmos necesarios para generar ideas nuevas (21).

5.7.

Hay una necesidad urgente de cambio. La mejor forma de avanzar es adoptar una estrategia consistente en conservar los actuales puntos fuertes de la producción y, paralelamente, abrirse cada vez más a la circulación de datos. El proceso de cambio no puede ocurrir de forma inmediata, sino únicamente mediante pasos graduales. Las empresas europeas deben encontrar el camino más eficaz en Europa: sin luchar contra la marea, sino evolucionando de forma aceptable (22).

5.8.

Muchas empresas europeas deben recuperar terreno tanto impulsando su capacidad para trabajar con datos como mejorando su producción. Por extraño que parezca, en una serie de empresas la apertura y la transparencia respecto a los macrodatos debe comenzar por un cambio en los procedimientos internos y en los enfoques internos de las mismas.

5.9.

Un asunto clave es el de los modelos de negocio con mayor facilidad de adaptación que sustituyan gradualmente al entorno tradicional de las empresas de fabricación integradas verticalmente (23). Estos modelos de negocio deberán permitir a las empresas operar de forma más eficaz en un entorno con un número cada vez mayor de productos y servicios, así como la plena integración de la producción y de los servicios. A veces las empresas tienen que aceptar algún inconveniente para poder obtener más ventajas.

5.10.

Deberían organizarse intercambios para debatir la tensión entre la conservación de la identidad empresarial de los datos y la necesidad imperiosa de innovación en un contexto internacional, y para buscar los enfoques más eficaces que permitan fomentar la apertura de las empresas. La Comisión puede resultar de gran utilidad para europeizar estos intercambios.

5.11.

Se tienen que generar ideas para crear centros de excelencia como contrapartida a Silicon Valley y a las grandes universidades estadounidenses.

5.12.

Un ejemplo pertinente es la necesidad de profundizar en el mercado de capitales europeo, que está poco desarrollado. La gestión de macrodatos de forma dinámica no solo requiere empresas emergentes con éxito, sino fundamentalmente empresas en expansión, de las que hay muy pocas. Por lo tanto, un mercado de capital de riesgo dinámico basado en Europa es indispensable. Deben explorarse y adaptarse medidas para reforzar e impulsar su desarrollo, siguiendo buenas prácticas como el ejemplo israelí.

5.13.

El Reino Unido dispone de una economía pujante en la generación de datos. El CESE opina que la industria europea y la británica deben seguir trabajando en estrecha colaboración en la generación de datos abiertos y transparentes.

6.   La sociedad y el mercado de trabajo

6.1.

Las opiniones reflejadas en anteriores dictámenes del CESE (24) sobre los efectos de la Industria 4.0 en la sociedad y en el mercado de trabajo también son relevantes en la era de la libre circulación de datos. Es necesario destacar algunos aspectos.

6.2.

Las dinámicas de desarrollo y divulgación de datos requieren una comprensión plena por parte de la sociedad, y en especial por la mano de obra en las empresas europeas. Se necesita una comunicación actualizada con el objetivo de promover un conocimiento y una aceptación pública suficientes del profundo proceso de transformación. Los interlocutores sociales deben desempeñar el papel que les corresponde en este proceso.

6.3.

El factor humano es crucial. Debe existir diálogo social a todos los niveles para realizar los ajustes necesarios e implantar programas que preparen a los trabajadores y a los jóvenes ante la nueva realidad. Se necesitan muchos más analistas de datos y científicos de datos.

6.4.

Esto apunta también al desafío de desarrollar nuevos tipos de organizaciones de formación y cooperación para los trabajadores de todas las capas de la sociedad, cuyo trabajo disminuirá. Los sistemas sociales actuales no están adaptados a estos retos, con pocas excepciones como las empresas que actúan como amortiguadores («buffer companies») –por ejemplo, en Finlandia–, que transfieren a antiguos empleados administrativos a empleos en régimen de trabajo colaborativo («crowdworking») y al mismo tiempo mantienen su seguro social. Todos debemos ser conscientes de que el entorno de trabajo ha cambiado.

6.5.

El desarrollo del mercado laboral y la inclusión social también forman parte de un concepto más amplio de política industrial. Los estudios varían al predecir pérdidas de empleo de hasta el 50 %, sobre todo entre trabajadores administrativos, y un 20 % de aumento en nuevos puestos de trabajo como consecuencia de la digitalización y de las técnicas de producción de última generación. Todas las partes interesadas deben centrarse en la transición para eliminar los obstáculos a la adaptación y hacer posibles unos resultados capaces de crear nuevas oportunidades para los ciudadanos, en particular en el ámbito del desarrollo de los servicios.

6.6.

La educación y la formación en el lugar de trabajo a todos los niveles de la mano de obra son de gran interés en todos los sectores y en todos los países. Deben cubrir algo más que los ámbitos estrictamente técnicos.

6.7.

El CESE señala la función de apoyo que puede cumplir la Comisión mostrando el camino a seguir e identificando problemas y oportunidades. Las empresas, los interlocutores sociales y los gobiernos deben organizar seminarios e intercambios basados en la UE, incluidos aquellos sobre buenas prácticas. Es necesario encontrar y desarrollar una base común y enfoques comunes entre la variedad de culturas diferentes en Europa.

Bruselas, 5 de julio de 2017.

El Presidente del Comité Económico y Social Europeo

George DASSIS


(1)  Comunicación «La construcción de una economía de los datos europea», COM(2017) 9 final, 10 de enero de 2017. Véase también el escrito de motivación, de 2 de diciembre de 2016, de catorce jefes de Estado o de Gobierno sobre la libre circulación de datos, Documento oficioso sobre la iniciativa para la libre circulación de los datos.

(2)  DO C 71 de 24.2.2016, p. 65.

(3)  Comunicación «La construcción de una economía de los datos europea», COM(2017) 9 final, 10 de enero de 2017.

(4)  Véase la Comunicación COM(2014) 442 final, de 2 de julio de 2014 (DO C 242 de 23.7.2015, p. 61).

(5)  The Digital Transformation of Industry [La transformación digital de la industria], Bundesverband der Deutschen Industrie, 1 de febrero de 2015.

(6)  GAFA equivale a Google, Apple, Facebook y Amazon, que cuentan con un volumen de negocios combinado de 468 000 millones de dólares estadounidenses. NATU equivale a Netflix, Airbnb, Tesla y Uber. En la actualidad GAFA tiene un valor de mercado combinado de 2,3 billones de dólares estadounidenses. Esta cifra iguala el valor de mercado de las cincuenta principales empresas de EURO STOXX (2,9 billones EUR). Esto destaca el poder económico de las empresas de macrodatos o plataformas y su enorme creación de valor.

(7)  Véase la Comunicación COM(2017) 9 final, p. 2.

(8)  Véase también el escrito de 2016 de catorce Gobiernos sobre esta cuestión, Documento oficioso sobre la iniciativa para la libre circulación de los datos. ¿Es una mala señal que ninguno de los grandes países, a excepción del Reino Unido, firmase esta carta?

(9)  DO C 71 de 24.2.2016, p. 65 y DO C 389 de 21.10.2016, p. 50.

(10)  FME-CWM, una asociación neerlandesa de la industria tecnológica, recomienda un equipo ministerial de alto nivel para coordinar la digitalización en los Países Bajos (16 de marzo de 2017).

(11)  Véase la Comunicación COM(2017) 9 final, p. 5.

(12)  Véase la Comunicación COM(2017) 9 final, p. 7.

(13)  Reglamento general de protección de datos (mayo de 2016). Véase la posición del CESE en DO C 229 de 31.7.2012, p. 90.

(14)  Véase la Comunicación COM(2017) 9 final, p. 10.

(15)  Véase también Orgalime’s comments on the upcoming European Commission initiative on «Building the EU Data Economy», 21 de septiembre de 2016, y DIGITALEUROPE’s Initial Views on Building the European Data Economy Communication, 14 de febrero de 2017.

(16)  Véase la Comunicación COM(2017) 9 final, pp. 14 y 15.

(17)  Véase la Comunicación COM(2017) 9 final, p. 12.

(18)  La región de Valonia está planificando un decreto sobre este asunto.

(19)  Esta iniciativa reúne a la Comisión, la industria y los centros de investigación en una «Asociación Público-Privada (APP) para cooperar en la investigación y la innovación relacionada con los datos, reforzar la creación de comunidades sobre los datos y sentar las bases para una economía de los datos pujante en Europa» (declaración conjunta de la Comisión Europea y la Big Data Value Association).

(20)  Véase la Comunicación COM(2017) 9 final, pp. 11-13.

(21)  Un ejemplo excelente es la industria del automóvil, el motor europeo, frente a conceptos totalmente novedosos como Google, que no vende coches pero sí movilidad y paquetes de movilidad en interfaz con el cliente.

(22)  Véase el Libro Blanco sobre las Plataformas Digitales: Política normativa para el crecimiento, la innovación, la competencia y la participación, Gobierno alemán, Ministerio Federal de Economía y Energía, marzo de 2017.

(23)  El desarrollo futuro de la industria del automóvil constituye un ejemplo revelador: véase el Informe del CESE CCMI/148, de 22 de febrero de 2017.

(24)  DO C 13 de 15.1.2016, p. 161.


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